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Introducción.

En la vida cotidiana, un factor muy importante para poder enriquecer las experiencias humanas, desarrollar sus
potencialidades, cimentar una buena relación social, entre otras cosas más, es sin duda alguna la comunicación,
la cual, se ha vuelto una necesidad del día a día.

Esta, a lo largo del tiempo, ha tenido su propia evolución y con el paso del tiempo se ha ido mejorando para que
el ser humano obtenga así, de una manera simple, toda la información que requiera, ¿De qué manera?,
transmitiéndola e intercambiando o compartiendo puntos de vista con otros seres humanos, sin embargo,
¿Comunicarse con otras personas es la única manera de conseguir lo antes descrito?, ¿Los humanos pueden
únicamente comunicarse con el exterior?, ¿Existe la comunicación con el interior?.
Comunicación intrapersonal.

Comunicación intrapersonal, introspección y objetivación del yo; en términos generales el concepto de


“comunicación intrapersonal” hace referencia a la concepción de que interiorizar nuestras experiencias a través
de una suerte de “diálogo con nosotros mismos”, que posteriormente se asienta en forma de narración, en otras
palabras, es comunicación con uno mismo. En este nivel la persona recibe las señales que representan las
propias sensaciones o sentimientos.

En esta comunicación todos los mensajes se originan y se terminan dentro de la misma persona, todos los
significados de los mensajes son determinados desde una perspectiva propia.

Por ejemplo, al revivir un recuerdo o al preguntarse acerca de las emociones que son provocadas por
determinado acontecimiento, está teniendo lugar una especie de diálogo implícito en el que se confronta nuestro
yo actual con la percepción del yo que participa en la vivencia en cuestión.

Así, al reflexionar sobre las acciones tomadas en un determinado entorno como una entrevista de trabajo o en
una conversación con amigo, tiene lugar un encuentro entre el que soy ahora y el que participó en aquella
situación, quizás más ingenuo, o más inexperto.

En definitiva, constantemente se tienen tendencias a interrogar nuestra persona sobre las experiencias que se
tienen, los sentimientos que se experimentan y los pensamientos, etc.

La respuesta a esas preguntas ayuda a ordenar las vivencias y a construir un relato coherente de lo que somos
y de lo que hacemos. Un relato que pueda ser entendido por los otros.

La idea de la comunicación intrapersonal está directamente vinculada con:

 La tradición introspeccionista en psicología


 El concepto de objetivación del yo en G.H. Mead

La tradición introspeccionista en psicología hacía hincapié en la validez de la reflexión autoorientada acerca


del ser de la persona, de cómo se piensa y siente, como fuente de conocimiento o de datos relevantes.

El concepto de objetivación del yo en G.H. Mead hace referencia precisamente a ese diálogo entre el yo
percibido y el yo que percibe las experiencias vividas, a partir del cual se constituye una identidad que puede
ser expresada socialmente.

Para otros autores, sin embargo, la comunicación intrapersonal no puede ser considerada como una clase de
comunicación social, puesto que no hay intercambio de contenidos de conciencia entre diversos individuos. La
cuestión es dilucidar si el concepto la autopercepción del individuo.

a) Tiene lugar en un contexto social.

b) Es separable o aislable de los fenómenos sociales y, en particular, de la comunicación.


Finalmente, conviene señalar que, en cuanto se remite a una teoría difusa del inconsciente y a la noción de un
‘sujeto interior’ ampliamente asentada en la vida cotidiana de la cultura, la idea de la comunicación intrapersonal
se aplica de forma habitual en las argumentaciones publicitarias y en otros discursos argumentativos de los
medios de comunicación.

Ambrester presenta un modelo de la comunicación intrapersonal donde se destacan tres entidades que, de
manera constante e intercalada, se expresan en un proceso de autopersuación.

• Ego socializador: representa los valores del entorno social de la persona. Exige disciplina y apego a los
valores del entorno social.

• Ego primitivo: Representa las necesidades básicas de la persona. La alienta a cuidarse y actuar de forma
más cómoda y sin exigencias de disciplina.

• Ego creativo: Capacidad que tiene la persona para valorar las situaciones en las que se encuentra para
decidir actuar de la manera más adecuada para su persona y entorno social. Persuade a uno mismo a actuar
en forma válida desde el punto de vista ético, y proyecta un “ego ideal” consistente con su autoconcepto.

 El ego creativo dice “Yo soy yo”


 Utiliza capacidades de categorización, análisis, lógica. De las tres entidades del modo de Ambrester, el
ego creativo es el que forma la base de la auto conceptualización, la cual constituye la identidad y la
autoestima.

El autoconcepto es el “proceso mediante el cual la persona conceptualiza (o categoriza) su conducta, tanto su


conducta externa como sus estados internos” (Gergen, 1971). Abarca todo lo que se percibe de “nuestras
competencias físicas, sociales y psicológicas desarrolladas por nuestras experiencias con nosotros mismos,
con los demás y con nuestra posición en un entorno sociocultural específico” (Austin-Lett y Sprague, 1976). El
autoconcepto debe ser flexible y realista (Alder, 1978).

Autoconcepto.
El autoconcepto es básicamente la imagen que se tiene de nuestra persona. Esta imagen se forma a partir de
un buen número de variables, pero es particularmente influenciado por las interacciones con las personas
importantes en la vida de la persona; es indispensable el autoconcepto para llevar acabo la comunicación
intrapersonal.

Incluye la percepción de las capacidades y de la propia singularidad, y a medida que se envejece estas auto-
percepciones se vuelven mucho más organizadas, detalladas y específicas.

El autoconcepto es un término de gran relevancia en al ámbito de la psicología social, pero fundamentalmente


ha sido desarrollado por los teóricos de la psicología humanista, en cuyo seno se ha considerado como un pilar
básico para el posterior desarrollo de sus diversos abordajes terapéuticos.
Componentes del autoconcepto.

Al igual que ocurre con otros muchos términos en psicología, diferentes acercamientos teóricos han propuesto
diferentes formas de definir y pensar sobre el autoconcepto.

De acuerdo con una teoría conocida como la teoría de la identidad social (desarrollada por Henri Tajfel en la
década de los setenta), el autoconcepto se compone de dos partes fundamentales: la identidad personal y la
identidad social.

La identidad personal incluye variables tales como los rasgos de personalidad y otras características que hacen
a cada persona única.

La identidad social por su parte incluye los grupos a los que pertenecemos dentro de la comunidad, la religión,
la universidad o la propia familia.

Esta identidad social supone que una parte importante del concepto de sí mismo que cada uno de nosotros
interioriza, se construye sobre la base de la pertenencia a determinados grupos sociales, con los que nos
identificamos al objeto de reforzar nuestra propia identidad.

Factores que determinan el autoconcepto.

Para el Psicólogo humanista Carl Rogers, el concepto de sí mismo se compone de tres factores diferenciados:

 como me ven
 como me veo
 como creo que me ven.

Es importante darse cuenta de que la auto-imagen no coincide necesariamente con la realidad. La gente puede
tener una auto-imagen infligida y creer que las cosas son mejores de lo que realmente son. Por el contrario, las
personas son generalmente propensas a tener auto-imagen negativa y percibir o exagerar los defectos o
debilidades.

La autoimagen se ve afectada por diversos factores, como la influencia de los padres, los amigos y compañeros,
los medios de comunicación, los grupos de pertenencia, etc. y se conforma en base a una combinación de estos
factores.

Según el estudio realizado por Kuhn (1960), la respuesta a la pregunta ‘¿Quién soy yo?’ podía dividirse en
dos grupos principales.

Por una parte, las respuestas basadas en roles sociales (aspectos externos, objetivos vitales, etc.) y por otra las
basadas en rasgos personales (aspectos internos, afectivos o de personalidad).
 La autoestima, o cuánto te valoras.

La autoestima se refiere a la medida en que la


persona se gusta, se acepta o aprueba a ella
misma, o dicho de otro modo, cuánto se valora.

La autoestima siempre implica un grado de


evaluación y por tanto puede resultar en una visión
positiva o negativa de la propia persona.

Una serie de factores puede afectar a la


autoestima, incluso cómo se compara con los
demás y cómo responden los demás ante la
persona. Cuando la gente responde positivamente
a la conducta presentada, el ser es más propenso
a desarrollar una autoestima positiva,
y viceversa.

En esta línea, Argyle (2008) considera que hay 4 principales factores que influyen en la autoestima:

1) La reacción de los otros. Si la gente tiende a admirar, adular, buscar, escuchar con atención y se manifiestan
de acuerdo con la persona, desarrollara una autoestima positiva. Si por contrario, las personas tienden a evitar,
descuidar, decir cosas negativas sobre esta, también la propia valoración será negativa.

2) La comparación con los demás. Si al compararse con personas del mismo grupo de referencia, se concluye
que estas personas son más exitosas, felices, ricas o guapas que uno mismo, se tiene la tendencia a desarrollar
una auto valoración negativa, si es al revés, la autoestima se verá reforzada.

3) Los roles sociales. Algunos roles sociales llevan aparejado cierto prestigio, por ejemplo, médicos, pilotos,
deportistas, presentadores…Esto sin duda promueve una autoestima elevada. Otros roles sin embargo están
estigmatizados, como presos, enfermos mentales, desempleados, etc. Esto tiene por supuesto una
consecuencia directa sobre la valoración que se tiene de uno mismo.

4) Identificación. Es una variable dependiente de la anterior, ya que se refiere a la interiorización de los roles
que se desempeñan.
Esto hace que se conviertan en parte de nuestra personalidad, es decir, se llega a identificar con las posiciones
que se ocupan, los papeles que se desempeñan y los grupos a los que se pertenece.

5) El Yo ideal, o cómo te gustaría ser

En muchos casos, la forma en que nos vemos y cómo nos gustaría vernos a nosotros mismos no coincide. Esto
significa que los autoconceptos no siempre están perfectamente alineados con la realidad.

Según Carl Rogers, el grado en que el autoconcepto de la persona coincide con la realidad determina el grado
de congruencia o incongruencia.

Rogers cree que la incongruencia tiene sus primeras raíces en la infancia. Cuando los padres ponen
condiciones al afecto que ofrecen a sus hijos (sólo expresan su amor si los niños si “lo ganan” a través de ciertos
comportamientos, o satisfacen las expectativas de los padres), los niños empiezan a distorsionar los recuerdos
de experiencias en los que se han sentido indignos del amor de sus padres.

Por el contrario, el amor incondicional, ayuda a fomentar la congruencia. Los niños que experimentan este tipo
de amor no sienten ninguna necesidad de falsear continuamente sus recuerdos para creer que otras personas
los aceptan como realmente son.
Autorevelación.

El autoconcepto se revela con la


autorrevelación, que es el proceso de
comunicar intencionalmente información
personal y o privada acerca de uno mismo a
otra persona o personas (McAuley, 1979).

Las autorrevelaciones son información


personal que se ofrece a una o más personas
cuando se quiere establecer un vínculo afectivo
– emocional. En cierto modo significa expresar
sentimientos, deseos, gustos, fantasías, metas
a largo plazo, postergaciones, etc. De manera
correcta y sin excesos.

La autorevelación debe ocurrir de manera gradual y selectiva, además de ser recíproca y apropiada para la
ocasión (Mauley, 1979).

Algunas personas comparten información personal con mucha facilidad, otras no comparten información privada
con los demás. Muchos problemas en la comunicación interpersonal se deben a esta diferencia en la forma en
la que se autorevelan las personas.

La autorevelación es compleja y cambiante como la misma persona.

Para realizar auto-revelaciones existen multitud de temas, como, por ejemplo: familia, ciudad de origen, forma
de vida y planes a futuro, puntos de vista en relación al matrimonio e hijos, reacciones e incomodidades, temores
personales, pensamientos sobre la vieja creencia en Dios, la vida o la muerte, drogas, triunfos y fracasos,
antiguas relaciones amorosas, momentos de angustia, etc.

Si deseamos comunicarnos con alguien primero hemos de tener en cuenta no apresurarnos en lo relativo a las
intimidades. Las personas pueden sentirse incómodas si se ven asediadas en un corto espacio de tiempo con
preguntas o auto revelaciones muy íntimas. Esperar el momento adecuado para ello.

Factores determinantes de la autorevelación.

 Número de personas que escuchan: es más probable que la autorevelación ocurra en grupos
pequeños que en grupos grandes, pero es más común entre las parejas.
 Tema: influye en la cantidad y el tipo de autorevelación. En ciertas áreas del yo hay más probabilidad
de que se revele la persona que en otro por ejemplo es más factible que la persona revele información
acerca del trabajo que de su sexualidad.
 La calidad positiva o negativa de la autorevelación: la autorevelación positiva (con la que se ofrece
información personal positiva) es más común que la negativa (en la que se brinda información personal
negativa), ocurre más entre quienes se conocen bien, y generalmente entre quienes tienen una relación
íntima durante mucho tiempo.
 El sexo de la persona que se revela: Varios estudios demuestran que las mujeres tienden a
autorrevelarse con más frecuencia que los hombres, pero en cuanto a las autorrevelaciones negativas,
tanto hombres como mujeres se revelan con la misma frecuencia.
 La relación que lleva la persona que se revela con la que escucha: la relación con la que la persona
a quien revelamos información personal tiene influencia en la frecuencia y la probabilidad de la
autorevelación. La mayoría de las investigaciones indican que las personas tienden a autorrevelarse con
más frecuencia con los más cercanos a ellas. Esposa, esposo, familia y amigos cercanos.
 La autorevelación debe ocurrir en forma gradual: revelar mucha información personal muy pronto no
es apropiado, puede ser que no todos los involucrados estén emocional e intelectualmente preparados
para la autorevelación.

¿Cuánto hay que revelar?

A medida que las relaciones se hacen más frecuentes y duraderas, se debe revelar un tipo de información
diferente acerca de sí mismo a fin de mantener las convenciones de la amistad. Una cosa es revelar lo que
usted piensa,intereses, gustos y antipatías, y otra cosa diferente es revelar lo que siente.

Cuando los hechos permiten el intercambio de sentimientos entre las personas, el afecto es siempre el mismo:
reafirmar la amistad y aproximar más a las dos personas en cuestión.

La expresión de sentimientos tiene que ser siempre proporcionada al grado de estima e intimidad que existe
entre las dos personas. Cuanto más intercambio de sentimientos haya, más satisfactorias e íntimas son las
relaciones prolongadas.

La persona que lo revela todo acerca de sí misma, de sus capacidades, debilidades, problemas, conflictos o
sentimientos establece con los demás relaciones inviables y negativas tanto como la persona que revela
demasiado poco sobre sí misma y que se esfuerza por dar una imagen falsa.

Después de valorar el carácter de una relación se debe decidir hasta qué punto se deben revelar los secretos
y sentimientos. El hecho también de mostrarse demasiado concreto, detallista y preciso en la expresión de los
sentimientos, no sólo es especialmente inadecuado en una amistad informal, sino que provoca cierto malestar
y confusión en el que escucha, si no revela habitualmente sentimientos, esto impide que la relación se desarrolle
y pueda convertirse en amistad. También, al no expresar sentimientos, se producen situaciones equívocadas,
que pueden ser la causa de irritabilidad, frustración y conflictos que de ello se derivan. La persona se crea
también una imagen de que las cosas no le afectan, y después tiene que hacer un enorme esfuerzo para seguir
estando a la altura de la imagen que se ha ofrecido.

La reserva total no es saludable y la franqueza excesiva es inadecuada.


Si la gente tienden a apartarse, es seguramente porque no se permite conocer más sobre uno mismo, o porque
la persona expone con demasiada intensidad las emociones y agobia a los demás al pedir apoyo, simpatía,
comprensión total; es muy importante esta parte puesto que como se menciono uno de los factores del
autoconcepto es la autoestima y al no permitir que la gente conozca más sobre uno mismo, el autoestima puede
bajar.

Problemas comunes en la autorrevelación.

Proyectar una falsa imagen

 Puede verse rechazado porque a la otra persona no le guste este “ser perfecto” que uno presenta.
 Puede sentirse atraído por la imagen positiva, pero uno mismo sabe que éste no es él.
 Tarde o temprano se puede descubrir la mentira.
 Que no nos crean

Para aumentar las probabilidades de que nos crean debemos:

 Ser específico describiendo las sensaciones.


 Revelar algún aspecto negativo de uno mismo.
 Dejarse convencer, en lugar de enunciar inmediatamente una opinión, discutir con el interlocutor los pros
y los contras del problema para finalmente sacar una conclusión.
 Que no haya ambigüedad al expresar la opinión propia: No hacerlo en tercera persona y con preguntas,
sino en primera persona y con frases afirmativas.
 No hablar poco por miedo a aburrir a la otra persona.
 Revelar información privada acerca de uno mismo a otra persona es una técnica asertiva muy eficaz, no
sólo en plan de conversación social sino también cuando surge un conflicto entre nosotros y otra
persona.

No debe confundirse la auto-revelación voluntaria con el acto de vomitar confesiones autodespreciativas de tipo
involuntario, automático y casi condicionado. Nuestra revelación voluntaria de factores negativos acerca de
nosotros mismos y nuestra propia aceptación de estos es probablemente la técnica asertiva más potente y
eficaz para evitar la manipulación y alcanzar la paz del espíritu.

Si los demás reaccionan ante una revelación asertiva de nuestro Yo interior y de las preocupaciones tratando
de convencer de que no “debemos” o no “tenemos derecho a pensar o sentir así”, nuestra respuesta será simple
y directa: “Es posible, pero esto es lo que siento”. Frente a una respuesta sincera y honrada como ésta es
imposible emplear la manipulación.

Cuando se formula una autorevelación de esta clase, la persona con la que se está interactuando debe
responder en el mismo plano de deseos personales honrados o no tratar en absoluto con nosotros.

Como se verá en muchos de los diálogos, el uso adecuado del autorevelación voluntaria es eficaz en el trato
con personas de carácter manipulativo, sean vendedores de coches usados, dependientes, corredores a
domicilio, hombres de negocios, mecánicos, compañeros de trabajo, jefes, amigos, vecinos, parientes, padres
o hijos, lo mismo que como medio para mejorar las técnicas de conversación y de comunicación social.

Mejoramiento del autoconcepto.

Al mejorar la idea que se tiene de la propia persona se convierte en una persona más madura y capaz de
contribuir a que otras personas, con quienes se relaciona también mejoren su autoconcepto.

Sugerencias:

 Primera: decidir encarar y ser responsable de su propia vida, los que practican la terapia de realidad
creen que la mayoría de las personas son más felices cuando se encargan y aceptan la responsabilidad
de sus vidas... y que hacerlo consta de un acto de autoconfirmación.
 Segunda: la confianza o fe en sí mismo y la autoaceptación, significa aceptarse como es con todas sus
capacidades y limitaciones y tener presente que cada persona es única importante y no tiene que ser
como ninguna otra.
 Tercera: se deben intentar cambios específicos y solamente uno a la vez.
 Cuarta: tomar control de los propios mensajes interpersonales. No hay duda de que el lenguaje que se
usa influye en el pensamiento, una manera de desarrollar sentimientos acerca de uno mismo es enviar
constantemente automensajes positivos.
 Quinta: utilizar las relaciones interpersonales para desarrollar la autoestima. Las personas que logran
encontrar la aceptación y la afirmación en sus relaciones interpersonales para desarrollar la autoestima.
(McAuley)

Cómo mejorar nuestra comunicación intrapersonal.

Para conseguir comunicarse de forma efectiva, se debe centrar en cómo se comunican con nosotros y cómo
esto puede afectar a la autoestima.

Los pasos por seguir son los siguientes:

 Analizar cómo te hablas y cómo te tratas: observar cómo se comunican internamente sin juicio,
es decir, cómo se mueven y qué se dice en las distintas situaciones de la vida. Es común atacar a
nosotros mismos, pero se debe ser consciente del tipo de mensajes que se estan lanzando, y esto
es fundamental para mejorar. Se recordar que ésta es una de las fases más difíciles, porque si no
se sabe cómo se comporta, no se podrá comprometer a mejorar de forma efectiva.
 Hacer balance: creación de un DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades) para
valorar qué se tiene a favor y en contra, determinar aquellos aspectos que son de mi agrado y cuales
me gustan menos, para determinar un autoconcepto de la forma más objetiva posible, determinados
con comportamientos observables del pasado.
 Determinar las consecuencias: despertar la atención y ser consecuentes del envío de mensajes
positivos como, por ejemplo, de las acciones, del tono de voz, de la manera de mover las manos,
del aspecto físico, de las habilidades en un momento y lugar concreto, a partir de aquí determinar el
tipo de comunicación que otorga más beneficios a mi persona.
 Reforzar mis aspectos positivos: desarrollar habilidades para mejorar las habilidades personales,
sabiendo aquello que se hace bien y se puede mejorar. Cualquier aspecto de la personalidad pueden
ser objeto de mejora. Determinar las áreas de mejora en las se va a centrar ahora y en cuáles se
centrará en el futuro porque intentar mejorar todas nuestras habilidades a la vez es una tarea titánica
y en la que pronto se darán por vencidos. Así se mejorará el auto concepto, la motivación y la
autoestima.
 Observar continuamente como nos sentimos: cuando lleguen ideas negativas o momentos de
bajones, se debe hacer una autoevaluación y determinar cómo se puede superar. La creación de
anclajes puede ser de ayuda en momentos de bajón, que todo el mundo tiene, con lo que se
conseguirá transformar algo negativo en algo que pueda mejorar la autoestima. El humor puede
ayudarnos mucho en estos momentos.

Conclusión.

Finalmente, cabe aclarar que la manera en que nos desenvolvemos con el exterior no depende únicamente de
la interacción y la relación que se tiene con otros seres humanos, también depende de la relación que se tiene
con uno mismo y la interacción con el interior, la manera en que alguien se comunica consigo mismo, es decir,
la comunicación intrapersonal, la cual se compone de distintos factores, estando directamente conectada con
las emociones y la autoestima, ya que. ¿Cómo se puede tener una buena relación y entendimiento con otros
individuos sin antes tener ambas cosas consigo mismo?.
Fuente Bibliográfica.

http://www.um.es/tic/Txtguia/TCtema7.pdf

http://sociologoscomunicativos.blogspot.mx/

http://comunicacion-ma.blogspot.mx/2011/06/comunicacion-intrapersonal.html

http://psicopedia.org/185/que-es-el-autoconcepto-y-como-se-forma/

http://www.universidadupav.edu.mx/documentos/BachilleratoVirtual/Contenidos_PE_UPAV/3Trimestre/TA
AC%201/unidad2/tema2.pdf

https://www.psicoactiva.com/blog/las-auto-revelaciones-que-son-y-para-que-nos-sirven/

http://comunicacion-ma.blogspot.mx/2011/06/comunicacion-intrapersonal.html

https://unrinconparasentir.wordpress.com/2016/02/07/como-mejorar-nuestra-comunicacion-intrapersonal/

https://apuntesparaestudiar.com/lengua-y-literatura/%C2%BFque-es-la-comunicacion-%C2%BFcuales-
son-sus-elementos/