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CÓDIGO

de derecho
internacional
privado

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EDITORIAL 4º piso, Santiago
JURIDICA DE CHILE
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mayo de 2010 edición
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1.500 ejemplares
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en el mes de AndrosdeLtda.
2005
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EN CHILE Salesianos
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IMPRESO ediciónINrústica
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ISBN 978-956-10-2028-3, edición de lujo
ISBN 956-10-1585-4
CÓDIGO
de derecho
internacional
privado
Edición oficial

Aprobada por Decreto Nº 906,


de 24 de julio de 2006,
del Ministerio de Justicia
Esta edición oficial ha sido preparada por la Comisión
Permanente de Códigos de la Editorial Jurídica de Chile, presidida
por el profesor don Juan Colombo Campbell e integrada por los
siguientes profesores:

Enrique Barros Bourie

Mario Garrido Montt

Ximena Gutiérrez Rosa

Carlos Hoffmann Contreras

Rodemil Morales Avendaño

Francisco Orrego Vicuña

Carlos Pecchi Croce

Arturo Prado Puga

Paulino Varas Alfonso

En representación del Ministerio de Justicia:

Natalia Muñoz Chiu

Alejandro B. Soto Stuardo


CONVENCIÓN DE DERECHO
INTERNACIONAL PRIVADO

Nº 374

Arturo Alessandri Palma


Presidente de la República de Chile

Por cuanto la República de Chile concluyó y firmó en La Habana,


en la Sexta Conferencia Internacional Americana, por medio de
Plenipotenciarios debidamente autorizados, una Convención de
Derecho Internacional Privado, cuyo texto literal dice así:
Los Presidentes de las Repúblicas de Perú, de Uruguay, de Pa-
namá, de Ecuador, de México, de El Salvador, de Guatemala, de
Nicaragua, de Bolivia, de Venezuela, de Colombia, de Honduras,
de Costa Rica, de Chile, de Brasil, de Argentina, de Paraguay, de
Haití, de República Dominicana, de Estados Unidos de América
y de Cuba.
Deseando que sus países respectivos estuvieran representados
en la Sexta Conferencia Internacional Americana, enviaron a ella,
debidamente autorizados para aprobar las recomendaciones, reso-
luciones, convenios y tratados que juzgaren útiles a los intereses
de América, los siguientes señores Delegados:
Perú:  Jesús Melquíades Salazar, Víctor Maúrtua, Enrique Castro
Oyanguren, Luis Ernesto Denegri.

 
Suscrita el 20 de febrero de 1928;
Aprobada por el Congreso Nacional el 10 de mayo de 1932;
Ratificada el 14 de junio de 1933;
Depósito de la ratificación en la Unión Panamericana, el 6 de septiembre
de 1933;
Promulgada por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 374, de 10
de abril de 1934, y publicada en el Diario Oficial del 25 de abril de 1934.

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12 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Uruguay:  Jacobo Varela Acebedo, Juan José Amézaga, Leonel


Aguirre, Pedro Erasmo Callorda.
Panamá: Ricardo J. Alfaro, Eduardo Chiari.
Ecuador:  Gonzalo Zaldumbide, Víctor Zevallos, Colón Eloy
Alfaro.
México:  Julio García, Fernando González Roa, Salvador Urbina,
Aquiles Elorduy.
El Salvador:  Gustavo Guerrero, Héctor David Castro, Eduardo
Álvarez.
Guatemala:  Carlos Salazar, Bernardo Alvarado Tello, Luis Bel-
tranena, José Azurdia.
Nicaragua:  Carlos Cuadra Pazos, Joaquín Gómez, Máximo H.
Zepeda.
Bolivia:  José Antezana, Adolfo Costa du Rels.
Venezuela:  Santiago Key Ayala, Francisco Gerardo Yanes, Rafael
Ángel Arraíz.
Colombia: Enrique Olaya Herrera, Jesús M. Yepes, Roberto
Urdaneta Arbeláez, Ricardo Gutiérrez Lee.
Honduras:  Fausto Dávila, Mariano Vásquez.
Costa Rica: Ricardo Castro Beeche, J. Rafael Oreamuno, Arturo
Tinoco.
Chile: Alejandro Lira, Alejandro Álvarez, Carlos Silva Vildósola,
Manuel Bianchi.
Brasil: Raúl Fernández, Lindolfo Collor, Alarico da Silveira,
Sampaio Correa, Eduardo Espínola.
Argentina: Honorio Pueyrredón, Laurentino Olascoaga, Felipe
A. Espil.
Paraguay: Lisandro Díaz León.
Haití:  Fernando Dennis, Charles Riboul.
República Dominicana:  Francisco J. Peynado, Gustavo A. Díaz,
Elías Brache, Ángel Morales, Tulio M. Cesteros, Ricardo Pérez Al-
fonseca, Jacinto R. de Castro, Federico C. Álvarez.
Estados Unidos de América:  Charles Evans Hughes, Noble Bran-
don Judah, Henry P. Fletcher, Óscar W. Underwood, Dwight W.
Morrow, Morgan J. O’Brien, James Brown Scott, Ray Liman Wilbur,
Leo S. Rowe.
Cuba: Antonio S. de Bustamante, Orestes Ferrara, Enrique Her-
nández Cartaya, José Manuel Cortina, Arístides Agüero, José B.
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 13

Alemán, Manuel Márquez Sterling, Fernando Ortiz, Néstor Carbo-


nell, Jesús María Barraqué.
Los cuales, después de haberse comunicado sus plenos po-
deres y hallándolos en buena y debida forma, han convenido lo
siguiente:

Artículo  1º.  Las Repúblicas contratantes aceptan y ponen en


vigor el Código de Derecho Internacional Privado anexo al pre-
sente Convenio.

Art.  2º.  Las disposiciones de este Código no serán aplicables


sino entre las Repúblicas contratantes y entre los demás Estados
que se adhieran a él en la forma que más adelante se consigna.

Art.  3º.  Cada una de las Repúblicas contratantes, al ratificar


el presente convenio, podrá declarar que se reserva la aceptación
de uno o varios artículos del Código anexo y no la obligarán las
disposiciones a que la reserva se refiera.

 
Reservas hechas al depositar los instrumentos de ratificación:
Bolivia: “Con las reservas formuladas por la Delegación Boliviana, respecto de
los artículos que se hallen en desacuerdo con la legislación del país y los tratados
internacionales suscritos por Bolivia”;
Brasil: Idéntica a la reserva hecha al suscribir la convención y que se incluye
en el texto de ésta;
Costa Rica: Idéntica a la declaración formulada conjuntamente con Colombia
al suscribir la convención y que se incluye en el texto de ésta;
Chile: Con la reserva hecha al suscribir la convención que se incluye en el texto
de ésta, y con la “...de que ante el Derecho chileno y con relación a los conflictos
que se produzcan entre la legislación chilena y alguna extranjera, los preceptos de
la legislación actual o futura de Chile, prevalecerán sobre dicho Código, en caso
de desacuerdo entre unos y otros”;
Ecuador: “En cuanto no se oponga a la Constitución y leyes de la República”;
El Salvador: Idéntica a la reserva hecha al suscribir la convención y que se
incluye en el texto de ésta;
Haití: “Con reserva de los artículos 383, 385, 386 y 387 del Código”;
República Dominicana: Idéntica a la reserva hecha al suscribir la convención
y que se incluye en el texto de ésta; y
Venezuela: “En ejercicio del derecho que en el artículo 3 de la expresada
convención se reconocieron las Repúblicas contratantes, Venezuela se reserva la
aceptación de los artículos 16, 17, 18, 24, 35, 39, 43, 44, 49, 50, 57, 58, 62, 64, 65,
67, 70, 74, 87, 88, 139, 144, 157, 174, 247, 248, 301, 324, 348, 360, 378 y desde el
423 al 435”.
“Como en Venezuela no existe la prisión perpetua, queda hecha la salvedad
relativa a este punto”.
14 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Art.  4º.  El Código entrará en vigor para las Repúblicas que lo


ratifiquen, a los treinta días del depósito de la respectiva ratificación
y siempre que por lo menos lo hayan ratificado dos.

Art.  5º.  Las ratificaciones se depositarán en la Oficina de la


Unión Panamericana, que transmitirá copia de ellas a cada una de
las Repúblicas contratantes.

Art.  6º.  Los Estados o personas jurídicas internacionales no


contratantes que deseen adherirse a este Convenio y en todo o
en parte al Código anexo, lo notificarán a la Oficina de la Unión
Panamericana, que a su vez lo comunicará a todos los Estados
hasta entonces contratantes o adheridos. Transcurridos seis meses
desde esa comunicación, el Estado o persona jurídica internacional
interesados podrá depositar en la Oficina de la Unión Panamericana
el instrumento de adhesión y quedará ligado por este Convenio,
con carácter recíproco, treinta días después de la adhesión, respecto
de todos los regidos por el mismo que no hayan hecho en esos
plazos reserva alguna en cuanto a la adhesión solicitada.

Art.  7º.  Cualquiera República Americana ligada por este Con-


venio que desee modificar en todo o en parte el Código anexo,
presentará la proposición correspondiente a la Conferencia Inter-
nacional Americana para la resolución que proceda.

 
Estado de las ratificaciones de la Convención sobre Derecho Internacional
Privado y fecha del depósito de las mismas:
Bolivia: 9 de marzo de 1932.
Brasil: 3 de agosto de 1929.
Costa Rica: 27 de febrero de 1930.
Cuba: 20 de abril de 1928.
Chile: 6 de septiembre de 1933.
Ecuador: 31 de mayo de 1933.
El Salvador: 16 de noviembre de 1931.
Haití: 6 de febrero de 1930.
Guatemala: 9 de noviembre de 1929.
Honduras: 20 de mayo de 1930.
Nicaragua: 28 de febrero de 1930.
Panamá: 26 de octubre de 1928.
Perú: 19 de agosto de 1929.
República Dominicana: 12 de marzo de 1929.
Venezuela: 12 de marzo de 1932.
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 15

Art.  8º.  Si alguna de las personas jurídicas internacionales


contratantes o adheridas quisiera denunciar el presente Convenio,
notificará la denuncia por escrito a la Unión Panamericana, la cual
transmitirá inmediatamente copia literal certificada de la notificación
a las demás, dándoles a conocer la fecha en que la ha recibido.
La denuncia no surtirá efecto sino respecto del contratante que
la haya notificado y al año de recibida en la Oficina de la Unión
Panamericana.

Art.  9º.  La Oficina de la Unión Panamericana llevará un registro


de las fechas de recibo de ratificaciones y recibo de adhesiones y
denuncias, y expedirá copias certificadas de dicho registro a todo
contratante que lo solicite.
En fe de lo cual los Plenipotenciarios firman el presente Conve-
nio y ponen en él, el sello de la Sexta Conferencia Internacional
Americana.
Hecho en la ciudad de La Habana, República de Cuba, el día
veinte de febrero de mil novecientos veintiocho, en cuatro ejem-
plares escritos respectivamente en castellano, francés, inglés y por-
tugués que se depositarán en la Oficina de la Unión Panamericana
a fin de que envíe una copia certificada de todos a cada una de
las Repúblicas signatarias.

DECLARACIONES Y RESERVAS

Reservas de la Delegación Argentina

La Delegación Argentina deja constancia de las siguientes reservas


que formula al Proyecto de Convención de Derecho Internacional
Privado sometido a estudio de la Sexta Conferencia Internacional
Americana:
1. Entiende que la Codificación del Derecho Internacional Priva-
do debe ser “gradual y progresiva”, especialmente respecto de las
instituciones que presentan en los Estados Americanos, identidad
o analogía de caracteres fundamentales.
2.  Mantiene la vigencia de los Tratados de Derecho Civil Interna-
cional, Derecho Penal Internacional, Derecho Comercial Internacio-
nal y Derecho Procesal Internacional, sancionados en Montevideo
el año 1889, con sus Convenios y Protocolos respectivos.
16 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

  3. No acepta principios que modifiquen el sistema de la “ley


del domicilio”, especialmente en todo aquello que se oponga al
texto y espíritu de la legislación civil argentina.
  4. No aprueba disposiciones que afecten, directa o indirecta-
mente, al principio sustentado por las legislaciones civil y comercial
de la República Argentina, de que “las personas jurídicas deben
exclusivamente su existencia a la ley del Estado que las autorice y
por consiguiente no son ni nacionales ni extranjeras; sus funciones
se determinan por dicha ley de conformidad con los preceptos
derivados del “domicilio” que ella les reconoce”.
  5. No acepta principios que admitan o tiendan a sancionar el
divorcio ad-vinculum.
  6. Acepta el sistema de la “unidad de las sucesiones” con la limi-
tación derivada de la “lex rei sitae” en materia de bienes inmuebles.
  7. Admite todo principio que tienda a reconocer en favor de
la mujer, los mismos derechos civiles conferidos al hombre mayor
de edad.
  8. No aprueba aquellos principios que modifiquen el sistema
del “jus soli” como medio de adquirir la nacionalidad.
  9. No admite preceptos que resuelvan conflictos relativos a
la “doble nacionalidad” con perjuicio de la aplicación exclusiva
del “jus soli”.
10. No acepta normas que permitan la intervención de agentes
diplomáticos y consulares, en los juicios sucesorios que interesen
a extranjeros, salvo los preceptos ya establecidos en la República
Argentina y que rigen esa intervención.
11. En el régimen de la Letra de Cambio y Cheques en general,
no admite disposiciones que modifiquen criterios aceptados en
Conferencias Universales, como las de La Haya de 1910 y 1912.
12. Hace reserva expresa de la aplicación de la “ley del pabe-
llón” en cuestiones relativas al Derecho Marítimo, especialmente
en lo que atañe al contrato de fletamento y a sus consecuencias
jurídicas, por considerar que deben someterse a la ley y jurisdicción
del país del puerto de destino.
Este principio fue sostenido con éxito por la rama argentina de
la International Law Association en la 31ª sesión de ésta y actual-
mente es una de las llamadas “reglas de Buenos Aires”.
13. Reafirma el concepto de que los delitos cometidos en aero-
naves, dentro del espacio aéreo nacional o en buques mercantes
extranjeros, deberán juzgarse y punirse por las autoridades y leyes
del Estado en que se encuentran.
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 17

14. Ratifica la tesis aprobada por el Instituto Americano de


Derecho Internacional, en su sesión de Montevideo de 1927, cuyo
contenido es el siguiente: “La nacionalidad del reo no podrá ser
invocada como causa para denegar su extradición”.
15. No admite principios que reglamenten las cuestiones inter-
nacionales del trabajo y situación jurídica de los obreros en mérito
de las razones expuestas, cuando se discutió el artículo 198 del
Proyecto de Convención de Derecho Civil Internacional, en la
Junta Internacional de Jurisconsultos, asamblea de Río de Janeiro
de 1927.
La Delegación Argentina hace presente que, como ya lo ha
manifestado en la Honorable Comisión Nº 3, ratifica en la Sexta
Conferencia Internacional Americana, los votos emitidos y actitud
asumida por la Delegación Argentina en la Asamblea de la Junta
Internacional de Jurisconsultos, celebrada en la ciudad de Río de
Janeiro, en los meses de abril y mayo de 1927.

Declaración de la Delegación de los Estados Unidos


de América

Siente mucho no poder aprobar desde ahora el Código del Dr.


Bustamante, pues dada la Constitución de los Estados Unidos de
América, las relaciones de los Estados miembros de la Unión Fede-
ral y las atribuciones y poderes del Gobierno Federal, se les hace
difícil. El Gobierno de los Estados Unidos de América mantiene
firme la idea de no desligarse de la América Latina, por lo que,
de acuerdo con el artículo sexto de la Convención que permite a
cada Gobierno adherirse más tarde, harán uso del privilegio de
ese artículo a fin de que, después de examinar cuidadosamente
el Código en todas sus estipulaciones, puedan adherirse por lo
menos a gran parte del mismo. Por estas razones la Delegación
de los Estados Unidos de América se reserva su voto en la espe-
ranza de poder adherirse, como ha dicho, en parte o en una parte
considerable de sus estipulaciones.

Declaración de la Delegación de Uruguay

La Delegación de Uruguay hace reservas tendientes a que el


criterio de esa Delegación sea coherente con el sustentado en
18 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

la Junta de Jurisconsultos de Río de Janeiro por el doctor Pedro


Varela, Catedrático de la Facultad de Derecho de su país. Las man-
tiene declarando que el Uruguay presta su aprobación al Código
en general.

Reservas de la Delegación de Paraguay

  1. Hace la declaración de que el Paraguay mantiene su ad-


hesión a los Tratados de Derecho Civil Internacional, Derecho
Comercial Internacional, Derecho Penal Internacional y Derecho
Procesal Internacional, que fueron sancionados en Montevideo
en 1888 y 1889, con los Convenios y Protocolos que los acom-
pañan.
  2. No está conforme en modificar el sistema de la “Ley del
domicilio” consagrado por la legislación civil de la República.
  3.  Mantiene su adhesión al principio de su legislación de que las
personas jurídicas deben exclusivamente su existencia a la Ley del
Estado que las autoriza y que, por consiguiente, no son nacionales
ni extranjeras; sus funciones están señaladas por la ley especial,
de acuerdo con los principios derivados del domicilio.
  4. Admite el sistema de la unidad de las sucesiones, con la
limitación derivada de la lex rei sitae en materia de bienes in-
muebles.
  5. Está conforme con todo principio que tienda a reconocer
en favor de la mujer los mismos derechos civiles acordados al
hombre mayor de edad.
  6. No acepta los principios que modifiquen el sistema del “Jus
soli” como medio de adquirir la nacionalidad.
  7. No está conforme con los preceptos que resuelvan el pro-
blema de la “doble nacionalidad” con perjuicio de la aplicación
exclusiva del “Jus soli”.
  8.  Se adhiere al criterio aceptado en conferencias universales
sobre el régimen de la Letra de Cambio y Cheques.
  9. Hace reserva de la aplicación de la “Ley del pabellón” en
cuestiones relativas al Derecho Marítimo.
10. Está conforme con que los delitos cometidos en aerona-
ves, dentro del espacio aéreo nacional o en buques mercantes
extranjeros, deben ser juzgados por los tribunales del Estado en
que se encuentren.
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 19

Reserva de la Delegación del Brasil

1. Rechazada la enmienda substitutiva que propuso para el ar-


tículo 53, la delegación del Brasil niega su aprobación al artículo 52
que establece la competencia de la ley del domicilio conyugal para
regular la separación de cuerpo y el divorcio, así como también
al artículo 54.

Declaración que hacen las delegaciones


de Colombia y Costa Rica

Las Delegaciones de Colombia y Costa Rica subscriben el Código


de Derecho Internacional Privado de una manera global con la
reserva expresa de todo cuanto pueda estar en contradicción con
la legislación colombiana y la costarricense.
En lo relativo a personas jurídicas nuestra opinión es que ellas
deben estar sometidas a la ley local para todo lo que se refiere a
“su concepto y reconocimiento”, como lo dispone sabiamente el
artículo 32 del Código, en contradicción (por lo menos aparente)
con otras disposiciones del mismo como los artículos 16 a 21.
Para las legislaciones subscritas, las personas jurídicas no pueden
tener nacionalidad ni de acuerdo con los principios científicos ni
en conformidad con las más altas y permanentes conveniencias
de América. Habría sido preferible que en el Código que vamos
a expedir, se hubiese omitido todo cuanto pueda servir para afir-
mar que las personas jurídicas, singularmente las sociedades de
capitales, tienen nacionalidad.
Las Delegaciones subscritas al aceptar la transacción consignada
en el artículo 7º entre las doctrinas europeas de la personalidad del
derecho y la genuinamente americana del domicilio para regir el
estado civil y la capacidad de las personas en derecho internacional
privado, declaran que aceptan esa transacción para no retardar la
expedición del Código que todas las naciones de América esperan
hoy como una de las obras más trascendentales de esta Conferencia,
pero afirman enfáticamente que esa transacción debe ser transitoria
porque la unidad jurídica del Continente tiene que verificarse en
torno a la ley del domicilio, única que salvaguarda eficazmente la
soberanía e independencia de los pueblos de América. Pueblos
de inmigración como son o habrán de ser todas estas repúblicas,
no pueden mirar sin suprema inquietud que los inmigrantes eu-
20 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

ropeos traigan la pretensión de invocar en América sus propias


leyes de origen para gobernar aquí su estado civil y capacidad
para contratar. Admitir esta posibilidad (que consagra el principio
de la ley nacional, reconocido parcialmente en el Código) es crear
en América un estado dentro del Estado y ponernos casi bajo el
régimen de las capitulaciones que Europa impuso durante siglos
a las naciones del Asia, por ella consideradas como inferiores en
sus relaciones internacionales. Las Delegaciones subscritas hacen
votos por que muy pronto desaparezcan de las legislaciones ame-
ricanas todas las huellas de las teorías (más políticas que jurídicas)
preconizadas por Europa para conservar aquí la jurisdicción sobre
sus nacionales establecidos en las libres tierras de América y espera
que la legislación del continente se unifique de acuerdo con los
principios que someten al extranjero inmigrante al imperio irres-
tricto de las leyes locales. Con la esperanza, pues, de que en breve
la ley del domicilio será la que rija en América el estado civil y la
capacidad de las personas, y en la seguridad de que ella será uno
de los aspectos más característicos del Panamericanismo jurídico
que todos anhelamos crear, las Delegaciones subscritas votan el
Código de Derecho Internacional Privado y aceptan la transacción
doctrinaria en que él se inspira.
Refiriéndose a las disposiciones sobre el divorcio, la Delegación
Colombiana formula su reserva absoluta en cuanto regula el divor-
cio por la ley del domicilio conyugal, porque considera que para
tales efectos y dado el carácter excepcionalmente trascendental y
sagrado del matrimonio (base de la sociedad y del Estado mismo),
Colombia no puede aceptar dentro de su territorio la aplicación
de legislaciones extrañas.
Las Delegaciones quieren, además, hacer constar su admiración
entusiasta por la obra fecunda del doctor Sánchez de Bustamante
que este Código representa en sus 500 artículos concebidos en
cláusulas lapidarias que bien pudieran servir como dechado para los
legisladores de todos los pueblos. De hoy más, el doctor Sánchez
de Bustamante será no sólo uno de los hijos más esclarecidos de
Cuba, sino uno de los más eximios ciudadanos de la gran patria
americana que puede con justicia ufanarse de producir hombres
de ciencias y estadistas tan egregios como el autor del Código de
Derecho Internacional Privado que hemos estudiado y que la Sexta
Conferencia Internacional Americana va a sancionar en nombre
de América entera.
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 21

Reserva de la Delegación de El Salvador

Reserva primera: especialmente aplicable a los artículos 44,


146, 176, 232 y 233:
En cuanto se refiere a las incapacidades que puedan tener
los extranjeros conforme a su ley personal para testar, contratar,
comparecer en juicio, ejercer el comercio o intervenir en actos o
contratos mercantiles, se hace la reserva de que en El Salvador
dichas incapacidades no serán reconocidas en los casos en que los
actos o contratos han sido celebrados en El Salvador, sin contra-
vención a la ley salvadoreña y para tener efectos en su territorio
nacional.
Reserva segunda: aplicable al artículo 187, párrafo final:
En caso de comunidad de bienes impuesta a los casados como
ley personal por un Estado extranjero, sólo será reconocida en El
Salvador, si se confirma por contrato entre las partes interesadas,
cumpliéndose todos los requisitos que la ley salvadoreña deter-
mina, o determine en el futuro, con respecto a bienes situados
en El Salvador.
Reserva tercera: especialmente aplicable a los artículos 327,
328 y 329:
Reserva de que no será admisible, en cuanto concierne a El
Salvador, la jurisdicción de jueces o tribunales extranjeros en los
juicios y diligencias sucesorales y en los concursos de acreedores
y quiebra en todos los casos en que afecten bienes inmuebles
situados en El Salvador.

Reserva de la Delegación de la República Dominicana

1. La Delegación de la República Dominicana desea mantener


el predominio de la ley nacional en aquellas cuestiones que se
refieren al estado y capacidad de los dominicanos, en dondequiera
que éstos se encuentren, por lo cual no puede aceptar sino con
reservas, aquellas disposiciones del Proyecto de Codificación en
que se da preeminencia a la “ley del domicilio” o a la ley local;
todo ello, no obstante el principio conciliador enunciado en el
artículo 7º del proyecto del cual es una aplicación el artículo 53
del mismo.
2. En cuanto a la nacionalidad, Título 1º del Libro 1º, artículo 9º
y siguientes, establecemos una reserva, en lo que toca, primero, a
22 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

la nacionalidad de las sociedades y segundo muy especialmente


al principio general de nuestra Constitución Política según el cual
a ningún dominicano se le reconocerá otra nacionalidad que la
dominicana mientras resida en el territorio de la República.
3. En cuanto al domicilio de las sociedades extranjeras, cuales-
quiera que fueren sus estatutos y el lugar en que lo hubieren fijado,
o en que tuvieren su principal establecimiento, etc., reservamos
este principio de orden público en la República Dominicana: cual-
quiera persona física o moral que ejerza actos de la vida jurídica
en su territorio, tendrá por domicilio el lugar donde tenga un
establecimiento, una agencia o un representante cualquiera. Este
domicilio es atributivo de jurisdicción para los tribunales nacionales
en aquellas relaciones jurídicas que se refieren a actos intervenidos
en el país cualesquiera que fuere la naturaleza de ellos.

Declaración de la Delegación de Ecuador

La Delegación de Ecuador tiene el honor de suscribir por en-


tero la Convención del Código de Derecho Internacional Privado
en homenaje al doctor Bustamante. No cree necesario puntuali-
zar reserva alguna, dejando a salvo, tan sólo, la facultad general
contenida en la misma Convención, que deja a los Gobiernos la
libertad de ratificarla.

Declaración de la Delegación de Nicaragua

Nicaragua en materias que ahora o en el futuro considere de


algún modo sujetas al Derecho Canónico no podrá aplicar las
disposiciones del Código de Derecho Internacional Privado que
estuvieren en conflicto con aquel Derecho.
Declara que como lo expresó verbalmente en varios casos durante
la discusión, algunas de las disposiciones del Código aprobado
están en desacuerdo con disposiciones expresas de la legislación
de Nicaragua o con principios que son bases de esa legislación;
pero como un debido homenaje a la obra insigne del ilustre autor
de aquel Código, prefiere en vez de puntualizar las reservas del
caso, hacer esta declaración y dejar que los poderes públicos de
Nicaragua formulen tales reservas o reformen hasta donde sea
posible la legislación nacional en los casos de incompatibilidad.
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 23

Declaración de la Delegación de Chile

La Delegación de Chile se complace en presentar sus más ca-


lurosas felicitaciones al eminente y sabio jurisconsulto americano,
señor Antonio Sánchez de Bustamante, por la magna labor que ha
realizado redactando un proyecto de Código de Derecho Interna-
cional Privado, destinado a regir las relaciones entre los Estados
de América. Este trabajo es una contribución preciosa para el
desarrollo del panamericanismo jurídico, que todos los países del
Nuevo Mundo desean ver fortalecido y desarrollado. Aun cuando
esta obra grandiosa de la codificación no puede realizarse en breve
espacio de tiempo, porque necesita de la madurez y de la reflexión
de los Estados que en ella van a participar, la Delegación de Chile
no será un obstáculo para que esta Conferencia Panamericana
apruebe un Código de Derecho Internacional Privado; pero salvará
su voto en las materias y en los puntos que estime convenientes,
en especial, en los puntos referentes a su política tradicional o a
su legislación nacional.

Declaración de la Delegación de Panamá

Al emitir su voto en favor del proyecto de Código de Derecho


Internacional Privado en la sesión celebrada por esta Comisión el
día 27 de enero último, la Delegación de la República de Panamá
manifestó que oportunamente presentaría las reservas que creyere
necesarias, si a ello hubiere lugar. Esta actitud de la Delegación
de Panamá obedeció a ciertas dudas que abrigaba respecto al al-
cance y extensión de algunas de las disposiciones contenidas en
el Proyecto, especialmente en lo relativo a la aplicación de la ley
nacional del extranjero residente en el país, lo cual habría dado
lugar a un verdadero conflicto, ya que en la República de Panamá
impera el sistema de la ley territorial desde el momento mismo en
que se constituyó como Estado independiente. Sin embargo, la De-
legación panameña estima que todas las dificultades que pudieran
presentarse en esta delicada materia han sido previstas y quedarán
sabiamente resueltas por medio del artículo 7º del Proyecto, según
el cual, “cada Estado contratante aplicará como leyes personales las
del domicilio o las de la nacionalidad, según el sistema que haya
adoptado o adopte en lo adelante la legislación interior”. Como
todos los demás Estados que suscriban y ratifiquen la Convención
24 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

respectiva, Panamá quedará, pues, en plena libertad de aplicar su


propia ley, que es la territorial.
Entendidas así las cosas, a la Delegación de Panamá le es al-
tamente grato declarar, como lo hace en efecto, que le imparte
su aprobación al Proyecto de Código de Derecho Internacional
Privado, o al Código Bustamante que es como debería llamarse
en homenaje a su autor, sin reservas de ninguna clase.

Declaración de la Delegación de Guatemala

Guatemala ha adoptado en su legislación civil, el sistema del


domicilio, pero aunque así no fuere, los artículos conciliatorios
del Código hacen armonizar perfectamente cualquier conflicto que
pudiera suscitarse entre los diferentes Estados, según las escuelas
diversas a que hayan sido afiliados.
En consecuencia, pues, la Delegación de Guatemala se aco-
moda perfectamente a la modalidad que con tanta ilustración,
prudencia, genialidad y criterio científico, campean en el Proyec-
to de Código de Derecho Internacional Privado y quiere dejar
constancia expresa de su aceptación absoluta y sin reservas de
ninguna especie.
Y por cuanto dicha Convención ha sido aprobada por el Con-
greso Nacional con la siguiente reserva: “Apruébase el Código de
Derecho Internacional Privado, subscrito el 20 de febrero de 1928
en la VI Conferencia Internacional Americana de La Habana, con
reserva de que, ante el Derecho Chileno, y con relación a los
conflictos que se produzcan entre la Legislación Chilena y alguna
extranjera, los preceptos de la legislación actual o futura de Chile
prevalecerán sobre dicho Código, en caso de desacuerdo entre
unos y otros”.
Y la citada Convención ha sido ratificada por mí, y las ratifi­
caciones depositadas en la Unión Panamericana, en Washington,
el 6 de septiembre de 1933.

Por tanto,

y en uso de la facultad que me confiere el Nº 16 del artículo 72 de


la Constitución Política del Estado, dispongo y mando que con las
reservas indicadas se cumpla y lleve a efecto en todas sus partes
CONVENCIÓN DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO 25

como Ley de la República, publicándose en el Diario Oficial el texto


autorizado del Código a que se refiere la aludida Convención.

Dado en la sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro de


Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en Santiago,
a diez días del mes de abril de mil novecientos treinta y cuatro.
Alessandri.– Miguel Cruchaga.
CÓDIGO
DE DERECHO INTERNACIONAL
PRIVADO-

Título Preliminar
REGLAS GENERALES 

Artículo  1º.  Los extranjeros que pertenezcan a cualquiera de


los Estados contratantes gozan, en el territorio de los demás, de
los mismos derechos civiles que se concedan a los nacionales.
Cada Estado contratante puede, por razones de orden público,
rehusar o subordinar a condiciones especiales el ejercicio de ciertos
derechos civiles a los nacionales de las demás y cualquiera de esos
Estados, puede, en tales casos, rehusar o subordinar a condiciones
especiales el mismo ejercicio a los nacionales del primero.

 
Acuerdo. “La Sexta Conferencia Internacional Americana acuerda: Que al Código
de Derecho Internacional Privado aprobado por la Conferencia, se le dé por título
oficial el nombre de “Código Bustamante” (13 de febrero de 1928).
 
Publicado en el Diario Oficial de 14 de mayo de 1934.
 
Véase Convención Interamericana sobre Normas Generales del Derecho Inter-
nacional Privado, suscrita en Montevideo el 8 de mayo de 1979, en la II Conferencia
Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado.
Véanse, también en el Apéndice de este Código, el Estatuto Orgánico del Instituto
Internacional para la Unificación del Derecho Privado (UNIDROIT) y el Estatuto
de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado.
 
Véanse Convención sobre condición jurídica de los extranjeros, suscrita en
La Habana el 20 de febrero de 1928 y promulgada por Decreto del Ministerio de
Relaciones Exteriores de 4 de septiembre de 1934.
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, suscrita en Ginebra el 28 de
julio de 1971, a la cual adhirió Chile el 28 de enero de 1972, promulgada por
decreto Nº 287, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 8 de junio de 1972, y
publicada en el Diario Oficial de 19 de julio de 1972.
Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados, aprobado por Resolución Nº 2.198

27
28 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - TÍTULO PRELIMINAR

Art.  2º.  Los extranjeros que pertenezcan a cualquiera de los


Estados contratantes gozarán asimismo en el territorio de los demás
de garantías individuales idénticas a las de los nacionales, salvo
las limitaciones que en cada uno establezcan la Constitución y
las leyes.
Las garantías individuales idénticas no se extienden, salvo
disposición especial de la legislación interior, al desempeño de
funciones públicas, al derecho de sufragio y a otros derechos
políticos.-----

de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 16 de diciembre de 1966, al cual


adhirió Chile el 27 de abril de 1972, promulgado por Decreto Nº 293, del Ministerio
de Relaciones Exteriores, de 9 de junio de 1972, y publicado en el Diario Oficial
de 20 de julio de 1972.

 
Véanse Convención sobre condición jurídica de los extranjeros, suscrita en
La Habana el 20 de febrero de 1928 y promulgada por Decreto del Ministerio de
Relaciones Exteriores de 4 de septiembre de 1934.
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, suscrita en Ginebra el 28 de
julio de 1971, a la cual adhirió Chile el 28 de enero de 1972, promulgada por
decreto Nº 287, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 8 de junio de 1972, y
publicada en el Diario Oficial de 19 de julio de 1972.
Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados, aprobado por Resolución Nº 2.198
de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 16 de diciembre de 1966, al
cual adhirió Chile el 27 de abril de 1972, promulgado por Decreto Nº 293, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, de 9 de junio de 1972, y publicado en el Diario
Oficial de 20 de julio de 1972.
 
Véanse la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, aprobada por
la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948; y la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, aprobada por la
Novena Conferencia Internacional Americana de Bogotá, el 2 de mayo de 1948.
 
Véase el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado por
la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas por Resolución
Nº 2.200, el 16 de diciembre de 1966 y suscrito por Chile en esa misma fecha. Este
pacto fue promulgado por Decreto Nº 778, del Ministerio de Relaciones Exteriores,
publicado en el Diario Oficial de 29 de abril de 1989.
 
Véase la Convención Americana sobre Derechos Humanos, denominada “Pacto
de San José de Costa Rica”, aprobada por Decreto Nº 873 del Ministerio de Relaciones
Exteriores de 1990 y publicada en el Diario Oficial de 5 de enero de 1991.
 
Por Decreto Nº 41 del Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado en el
Diario Oficial de 24 de octubre de 1991, se reconoce la competencia del Comité
de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
individualizado en nota 3 anterior, respecto de todo hecho que hubiere tenido su
principio de ejecución después del 11 de marzo de 1990.
 
Véanse los Protocolos Adicionales a los Convenios de Ginebra del 12 de
agosto de 1949, relativos a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados
REGLAS GENERALES 29

Art.  3º.  Para el ejercicio de los derechos civiles y para el goce


de las garantías individuales idénticas, las leyes y reglas vigentes
en cada Estado contratante se estiman divididas en las tres clases
siguientes:
I. Las que se aplican a las personas en razón de su domicilio
o de su nacionalidad y las siguen aunque se trasladen a otro país,
denominadas personales o de orden público interno.
II. Las que obligan por igual a cuantos residen en el territorio,
sean o no nacionales, denominadas territoriales, locales o de orden
público internacional.
III. Las que se aplican solamente mediante la expresión, la
interpretación o la presunción de la voluntad de las partes o de
alguna de ellas, denominadas voluntarias o de orden privado.

Art.  4º.  Los preceptos constitucionales son de orden público


internacional.

Art.  5º.  Todas las reglas de protección individual y colectiva,


establecidas por el Derecho político y el administrativo, son también
de orden público internacional, salvo el caso de que expresamente
se disponga en ellas lo contrario.

Art.  6º.  En todos los casos no previstos por este Código cada
uno de los Estados contratantes aplicará su propia calificación a
las instituciones o relaciones jurídicas que hayan de corresponder
a los grupos de leyes mencionados en el artículo 3º.

Art.  7º.  Cada Estado contratante aplicará como leyes personales


las del domicilio, las de la nacionalidad o las que haya adoptado
o adopte en lo adelante su legislación interior.

Art.  8º.  Los derechos adquiridos al amparo de las reglas de


este Código tienen plena eficacia extraterritorial en los Estados
contratantes, salvo que se opusiere a alguno de sus efectos o
consecuencias una regla de orden público internacional.

Internacionales (Protocolo I), y a la Protección de las Víctimas de los Conflictos


Armados sin Carácter Internacional (Protocolo II), promulgados con declaración
por Decreto Nº 752 del Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado en el Diario
Oficial de 28 de octubre de 1991.
LIBRO PRIMERO

DERECHO CIVIL INTERNACIONAL

Título Primero
DE LAS PERSONAS

Capítulo I
NACIONALIDAD Y NATURALIZACIÓN 

Art.  9º.  Cada Estado contratante aplicará su propio derecho


a la determinación de la nacionalidad de origen de toda persona

 
Véanse: Convención sobre Nacionalidad, suscrita en la Séptima Conferencia
Panamericana de Montevideo el 26 de diciembre de 1933, promulgada por Decreto
Nº 494, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 6 de mayo de 1935.
Convención sobre Nacionalidad de la Mujer, suscrita en la misma Conferencia
y fecha de la anterior, promulgada por Decreto Nº 1.123 del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores, de 31 de octubre de 1934, publicado en el Diario Oficial de 12
de noviembre de 1934.
Convención sobre Condición de los Ciudadanos Naturalizados, suscrita en Río
de Janeiro el 13 de agosto de 1906, promulgada por Decreto del Ministerio de
Relaciones Exteriores, de 28 de junio de 1909, y publicada en el Diario Oficial de
20 de julio de 1909.
Protocolo relativo a un caso de Apátrida, suscrito en La Haya el 12 de abril
de 1930, promulgado por Decreto Nº 341, del Ministerio de Relaciones Exteriores,
de 3 de abril de 1935, publicado en el Diario Oficial del 16 de abril de 1938.
Tratado de Lima, suscrito en Lima el 3 de junio de 1929, promulgado por De-
creto Nº 1.110, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 28 de julio de 1929, y
publicado en el Diario Oficial de 16 de agosto de 1929.
Artículo 14 de la Ley de 31 de octubre de 1884, que creó la Provincia de
Tarapacá.
Convención sobre Conflictos de Leyes sobre Nacionalidad, suscrita en La Haya
el 12 de abril de 1930, que no ha sido ratificada por nuestro país.

31
32 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

individual o jurídica y de su adquisición, pérdida o reintegración


posteriores, que se hayan realizado dentro o fuera de su territorio,
cuando una de las nacionalidades sujetas a controversia sea la de
dicho Estado. En los demás casos, regirán las disposiciones que
establecen los artículos restantes de este capítulo.

Art.  10.  A las cuestiones sobre nacionalidad de origen en que


no esté interesado el Estado en que se debaten, se aplicará la ley de
aquella de las nacionalidades discutida en que tenga su domicilio
la persona de que se trate.

Art.  11.  A falta de ese domicilio se aplicarán al caso previs-


to en el artículo anterior los principios aceptados por la ley del
juzgador.

Art.  12.  Las cuestiones sobre adquisición individual de una


nueva nacionalidad, se resolverán de acuerdo con la ley de la
nacionalidad que se suponga adquirida.

Art.  13.  A las naturalizaciones colectivas en el caso de indepen-


dencia de un Estado se aplicará la ley del Estado nuevo, si ha sido
reconocido por el Estado juzgador, y en su defecto la del antiguo,
todo sin perjuicio de las estipulaciones contractuales entre los dos
Estados interesados, que serán siempre preferentes.

Art.  14.  A la pérdida de la nacionalidad debe aplicarse la ley


de la nacionalidad perdida.

Convenio entre Chile y España sobre Doble Nacionalidad, suscrito en Santiago


el 24 de mayo de 1958, promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Ex-
teriores Nº 569, de 29 de octubre de 1958, y publicado en el Diario Oficial de 15
de noviembre del mismo año, y complementado por Cambio de Notas de 23 de
junio de 1958, sobre Acuerdo Relativo a Leyes sobre Nacionalidad.
Convención sobre Nacionalidad de la Mujer Casada, abierta a la firma en
las Naciones Unidas y suscrita por Chile el 18 de abril de 1957, con reserva del
artículo 10.
Acuerdo entre Chile y Perú sobre Concesión de Pasaportes en Caso de Doble
Nacionalidad, concertado por Cambio de Notas de fecha 8 y 11 de noviembre
de 1955.
DE LAS PERSONAS 33

Art.  15.  La recuperación de la nacionalidad se somete a la ley


de la nacionalidad que se recobra.

Art.  16.  La nacionalidad de origen de las Corporaciones y


de las Fundaciones se determinará por la ley del Estado que las
autorice o apruebe.

Art.  17.  La nacionalidad de origen de las asociaciones será la


del país en que se constituyan, y en él deben registrarse o inscri-
birse si exigiere ese requisito la legislación local.

Art.  18.  Las sociedades civiles, mercantiles o industriales que no


sean anónimas, tendrán la nacionalidad que establezca el contrato
social y, en su caso, la del lugar donde radicare habitualmente su
gerencia o dirección principal.

Art.  19.  Para las sociedades anónimas se determinará la na-


cionalidad por el contrato social y en su caso por la ley del lugar
en que se reúna normalmente la junta general de accionistas y,
en su defecto, por la del lugar en que radique su principal Junta
o Consejo directivo o administrativo.

Art.  20.  El cambio de nacionalidad de las corporaciones, fun-


daciones, asociaciones y sociedades, salvo los casos de variación
en la soberanía territorial, habrá de sujetarse a las condiciones
exigidas por su ley antigua y por la nueva.
Si cambiare la soberanía territorial, en el caso de independen-
cia, se aplicará la regla establecida en el artículo trece para las
naturalizaciones colectivas.

Art.  21.  Las disposiciones del artículo 9º en cuanto se refieran


a personas jurídicas y las de los artículos 16 y 20, no serán apli-
cadas en los Estados contratantes que no atribuyan nacionalidad
a dichas personas jurídicas.
34 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

Capítulo II
DOMICILIO

Art.  22.  El concepto, adquisición, pérdida y recuperación del


domicilio general y especial de las personas naturales o jurídicas
se regirán por la ley territorial.

Art.  23.  El domicilio de los funcionarios diplomáticos y el de los


individuos que residan temporalmente en el extranjero por empleo
o comisión de su Gobierno o para estudios científicos o artísticos,
será el último que hayan tenido en su territorio nacional.

Art.  24.  El domicilio legal del jefe de la familia se extiende


a la mujer y los hijos no emancipados, y el del tutor o curador
a los menores o incapacitados bajo su guardia, si no dispone lo
contrario la legislación personal de aquellos a quienes se atribuye
el domicilio de otro.

Art.  25.  Las cuestiones sobre cambio de domicilio de las per-


sonas naturales o jurídicas se resolverán de acuerdo con la ley
del Tribunal, si fuere el de uno de los Estados interesados, y en
su defecto por la del lugar en que se pretenda haber adquirido el
último domicilio.

Art.  26.  Para las personas que no tengan domicilio se entenderá


como tal el de su residencia o en donde se encuentren.

 
Véase la Convención Interamericana sobre domicilio de las personas físicas
en el Derecho Internacional Privado, suscrita en Montevideo el 8 de mayo de 1979,
en la II Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional
Privado.
DE LAS PERSONAS 35

Capítulo III
NACIMIENTO, EXTINCIÓN Y CONSECUENCIAS
DE LA PERSONALIDAD CIVIL

Sección I
De las Personas Individuales 

Art.  27.  La capacidad de las personas individuales se rige por


su ley personal, salvo las restricciones establecidas para su ejercicio
por este Código o por el derecho local.

Art.  28.  Se aplicará la ley personal para decidir si el nacimiento


determina la personalidad y si al concebido se le tiene por nacido
para todo lo que le sea favorable, así como para la viabilidad y
los efectos de la prioridad del nacimiento en el caso de partos
dobles o múltiples.

Art.  29.  Las presunciones de supervivencia o de muerte simul-


tánea en defecto de prueba, se regulan por la ley personal de cada
uno de los fallecidos en cuanto a su respectiva sucesión.

Art.  30.  Cada Estado aplica su propia legislación para declarar


extinguida la personalidad civil por la muerte natural de las personas
individuales y la desaparición o disolución oficial de las personas
jurídicas, así como para decidir si la menor edad, la demencia o
imbecilidad, la sordomudez, la prodigalidad y la interdicción civil
son únicamente restricciones de la personalidad, que permiten
derechos y aun ciertas obligaciones.

 
Véanse las siguientes convenciones internacionales en materia de Seguridad
Social: Convenio sobre Reciprocidad con Argentina en el Pago de Indemnizaciones
por Accidentes del Trabajo, promulgada por Decreto Supremo Nº 613, del Ministerio
de Relaciones Exteriores, de 7 de noviembre de 1958, publicado en el Diario Oficial
del día 27 del mismo mes y año; y Convenio sobre Seguridad Social suscrito entre
los Gobiernos de Chile y España, promulgado por Decreto Supremo Nº 400, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, de 8 de mayo de 1980, publicado en el Diario
Oficial de 14 de julio de 1980.
36 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

Sección II
De las Personas Jurídicas 

Art.  31.  Cada Estado contratante, en su carácter de persona


jurídica, tiene capacidad para adquirir y ejercitar derechos civiles y
contraer obligaciones de igual clase en el territorio de los demás,
sin otras restricciones que las establecidas expresamente por el
derecho local.

Art.  32.  El concepto y reconocimiento de las personas jurídicas


se regirán por la ley territorial.

Art.  33.  Salvo las restricciones establecidas en los dos artículos


anteriores, la capacidad civil de las corporaciones se rige por la
ley que las hubiere creado o reconocido; la de las fundaciones por
las reglas de su institución, aprobadas por la autoridad correspon-
diente, si lo exigiere su derecho nacional, y la de las asociaciones
por sus estatutos, en iguales condiciones.

Art.  34.  Con iguales restricciones, la capacidad civil de las


sociedades civiles, mercantiles o industriales se rige por las dis-
posiciones relativas al contrato de sociedad.

Art.  35.  La ley local se aplica para atribuir los bienes de las
personas jurídicas que dejan de existir, si el caso no está previsto
de otro modo en sus estatutos, cláusulas fundacionales, o en el
derecho vigente respecto de las sociedades.

 
Véase la Convención Internacional sobre Personalidad y Capacidad de Per-
sonas Jurídicas en el Derecho Internacional Privado, suscrita en La Paz, Bolivia, el
24 de mayo de 1984, en la Tercera Conferencia Especializada Interamericana sobre
Derecho Internacional Privado.
DE LAS PERSONAS 37

Capítulo IV
DEL MATRIMONIO Y EL DIVORCIO

Sección I
Condiciones Jurídicas que han de preceder
a la Celebración del Matrimonio

Art.  36.  Los contrayentes estarán sujetos a su ley personal en


todo lo que se refiera a la capacidad para celebrar el matrimonio,
al consentimiento o consejo paternos, a los impedimentos y a su
dispensa.

Art.  37.  Los extranjeros deben acreditar antes de casarse que


han llenado las condiciones exigidas por sus leyes personales en
cuanto a lo dispuesto en el artículo precedente. Podrán justificarlo
mediante certificación de sus funcionarios diplomáticos o agentes
consulares o por otros medios que estime suficientes la autoridad
local, que tendrá en todo caso completa libertad de apreciación.

Art.  38.  La legislación local es aplicable a los extranjeros en


cuanto a los impedimentos que por su parte establezca y que
no sean dispensables, a la forma del consentimiento, a la fuerza
obligatoria o no de los esponsales, a la oposición al matrimonio, a
la obligación de denunciar los impedimentos y las consecuencias
civiles de la denuncia falsa, a la forma de las diligencias prelimi-
nares y a la autoridad competente para celebrarlo.

Art.  39.  Se rige por la ley personal común de las partes y, en su


defecto, por el derecho local, la obligación o no de indemnización
por la promesa de matrimonio incumplida o por la publicación de
proclamas en igual caso.

Art.  40.  Los Estados contratantes no quedan obligados a re-


conocer el matrimonio celebrado en cualquiera de ellos, por sus
nacionales o por extranjeros, que contraríe sus disposiciones re-
lativas a la necesidad de la disolución de un matrimonio anterior,
a los grados de consanguinidad o afinidad respecto de los cuales
38 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

exista impedimento absoluto, a la prohibición de casarse estable-


cida respecto a los culpables de adulterio en cuya virtud se haya
disuelto el matrimonio de uno de ellos y a la misma prohibición
respecto al responsable de atentado a la vida de uno de los cón-
yuges para casarse con el sobreviviente, o a cualquiera otra causa
de nulidad insubsanable.

Sección II
De la Forma del Matrimonio

Art.  41.  Se tendrá en todas partes como válido en cuanto a la


forma, el matrimonio celebrado en la que establezcan como eficaz
las leyes del país en que se efectúe. Sin embargo, los Estados cuya
legislación exija una ceremonia religiosa, podrán negar validez a
los matrimonios contraídos por sus nacionales en el extranjero sin
observar esa forma.

Art.  42.  En los países en donde las leyes lo admitan, los ma-
trimonios contraídos ante los funcionarios diplomáticos o agentes
consulares de ambos contrayentes, se ajustarán a su ley personal,
sin perjuicio de que les sean aplicables las disposiciones del ar-
tículo 40.

Sección III
Efectos del Matrimonio en cuanto a las Personas
de los Cónyuges

Art.  43.  Se aplicará el derecho personal de ambos cónyuges


y, si fuera diverso, el del marido, en lo que toque a los deberes
respectivos de protección y obediencia, a la obligación o no de
la mujer de seguir al marido cuando cambie de residencia, a la
disposición y administración de los bienes comunes y a los demás
efectos especiales del matrimonio.

Art.  44.  La ley personal de la mujer regirá la disposición y admi-


nistración de sus bienes propios y su comparecencia en juicio.
DE LAS PERSONAS 39

Art.  45.  Se sujeta al derecho territorial la obligación de los


cónyuges de vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mu-
tuamente.

Art.  46.  También se aplica imperativamente el derecho local


que prive de efectos civiles al matrimonio del bígamo.

Sección IV
Nulidad del Matrimonio y sus Efectos

Art.  47.  La nulidad del matrimonio debe regularse por la mis-


ma ley a que esté sometida la condición intrínseca o extrínseca
que la motive.

Art.  48.  La coacción, el miedo y el rapto como causas de nulidad


del matrimonio se rigen por la ley del lugar de la celebración.

Art.  49.  Se aplicará la ley personal de ambos cónyuges, si fuere


común; en su defecto la del cónyuge que haya obrado de buena
fe, y, a falta de ambas, la del varón, a las reglas sobre el cuidado
de los hijos de matrimonios nulos, en los casos en que no puedan
o no quieran estipular nada sobre esto los padres.

Art.  50.  La propia ley personal debe aplicarse a los demás


efectos civiles del matrimonio nulo, excepto los que ha de producir
respecto de los bienes de los cónyuges, que seguirán la ley del
régimen económico matrimonial.

Art.  51.  Son de orden público internacional las reglas que


señalan los efectos judiciales de la demanda de nulidad.

Sección V
Separación de Cuerpos y Divorcio

Art.  52.  El derecho a la separación de cuerpos y al divorcio se


regula por la ley del domicilio conyugal, pero no puede fundarse
40 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

en causas anteriores a la adquisición de dicho domicilio si no las


autoriza con iguales efectos la ley personal de ambos cónyuges.

Art.  53.  Cada Estado contratante tiene el derecho de permitir


o reconocer o no, el divorcio o el nuevo matrimonio de personas
divorciadas en el extranjero, en casos, con efectos o por causas
que no admita su derecho personal.

Art.  54.  Las causas del divorcio y de la separación de cuerpos


se someterán a la ley del lugar en que se soliciten, siempre que
en él estén domiciliados los cónyuges.

Art.  55.  La ley del juez ante quien se litiga determina las con-
secuencias judiciales de la demanda y los pronunciamientos de la
sentencia respecto de los cónyuges y de los hijos.

Art.  56.  La separación de cuerpos y el divorcio, obtenidos


conforme a los artículos que preceden, surten efectos civiles de
acuerdo con la legislación del Tribunal que los otorga, en los demás
Estados contratantes, salvo lo dispuesto en el artículo 53.

Capítulo V
PATERNIDAD Y FILIACIÓN

Art.  57.  Son reglas de orden público interno, debiendo apli-


carse la ley personal del hijo si fuere distinta a la del padre, las
relativas a presunción de legitimidad y sus condiciones, las que
confieren el derecho al apellido y las que determinan las pruebas
de la filiación y regulan la sucesión del hijo.

 
En la Cuarta Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Inter-
nacional Privado, celebrada del 9 al 15 de julio de 1989, en Montevideo, Uruguay,
se aprobó una Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de
Menores.
Véanse, en el Apéndice de este Código, la Convención sobre los Derechos
del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de
noviembre de 1989, publicada en el Diario Oficial de 27 de septiembre de 1990,
y la Convención sobre los aspectos civiles del secuestro internacional de niños,
promulgada por Decreto Supremo Nº 386 de 30 de marzo de 1994, publicado en
el Diario Oficial de 17 de junio de 1994.
DE LAS PERSONAS 41

Art.  58.  Tienen el mismo carácter, pero se aplica la ley perso-


nal del padre, las que otorguen a los hijos legitimados derechos
sucesorios.

Art.  59.  Es de orden público internacional la regla que da al


hijo el derecho a alimentos.

Art.  60.  La capacidad para legitimar se rige por la ley personal


del padre y la capacidad para ser legitimado por la ley personal
del hijo, requiriendo la legitimación la concurrencia de las condi-
ciones exigidas en ambas.

Art.  61.  La prohibición de legitimar hijos no simplemente na-


turales es de orden público internacional.

Art.  62.  Las consecuencias de la legitimación y la acción para


impugnarla se someten a la ley personal del hijo.

Art.  63.  La investigación de la paternidad y de la maternidad


y su prohibición se regulan por el derecho territorial.

Art.  64.  Dependen de la ley personal del hijo las reglas que
señalan condiciones al reconocimiento, obligan a hacerlo en ciertos
casos, establecen las acciones a ese efecto, conceden o niegan el
apellido y señalan causas de nulidad.

Art.  65.  Se subordinan a la ley personal del padre los derechos


sucesorios de los hijos ilegítimos y a la personal del hijo los de
los padres ilegítimos.

Art.  66.  La forma y circunstancias del reconocimiento de los


hijos ilegítimos se subordinan al derecho territorial.
42 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

Capítulo VI
-
ALIMENTOS ENTRE PARIENTES

Art.  67.  Se sujetarán a la ley personal del alimentado el con-


cepto legal de los alimentos, el orden de su prestación, la manera
de suministrarlos y la extensión de ese derecho.

Art.  68.  Son de orden público internacional las disposiciones


que establecen el deber de prestar alimentos, su cuantía, reducción
y aumento, la oportunidad en que se deben y la forma de su pago,
así como las que prohíben renunciar y ceder ese derecho.

Capítulo VII
PATRIA POTESTAD

Art.  69.  Están sometidas a la ley personal del hijo la existencia


y el alcance general de la patria potestad respecto de la persona
y los bienes, así como las causas de su extinción y recobro y la
limitación por las nuevas nupcias del derecho de castigar.

Art.  70.  La existencia del derecho de usufructo y las demás


reglas aplicables a las diferentes clases de peculio, se someten
también a la ley personal del hijo, sea cual fuere la naturaleza de
los bienes y el lugar en que se encuentren.

Art.  71.  Lo dispuesto en el artículo anterior ha de entenderse


en territorio extranjero sin perjuicio de los derechos de tercero que
la ley local otorgue y de las disposiciones locales sobre publicidad
y especialidad de garantías hipotecarias.

 
Véase, en el Apéndice del Código de Procedimiento Civil, Convención sobre
obtención de alimentos en el extranjero, suscrita en Nueva York el 20 de junio
de 1956, ratificada el 14 de marzo de 1960, promulgada por Decreto del Ministerio
de Relaciones Exteriores Nº 23, del 10 de enero de 1961, y publicada en el Diario
Oficial de 23 de enero de 1961.
 
En la Cuarta Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacio-
nal Privado, celebrada en Montevideo, Uruguay, entre el 9 y el 15 de julio de 1989,
se aprobó una Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimentarias.
DE LAS PERSONAS 43

Art.  72.  Son de orden público internacional las disposiciones


que determinen la naturaleza y límites de la facultad del padre para
corregir y castigar y su recurso a las autoridades, así como las que
lo priven de la potestad por incapacidad, ausencia o sentencia.

Capítulo VIII
ADOPCIÓN 

Art.  73.  La capacidad para adoptar y ser adoptado y las con-


diciones y limitaciones de la adopción se sujetan a la ley personal
de cada uno de los interesados.

Art.  74.  Se regulan por la ley personal del adoptante sus efec-
tos en cuanto a la sucesión de éste y por la del adoptado lo que
se refiere al apellido y a los derechos y deberes que conserve
respecto de su familia natural, así como a su sucesión respecto
del adoptante.
Art.  75.  Cada uno de los interesados podrá impugnar la adop-
ción de acuerdo con las prescripciones de su ley personal.

Art.  76.  Son de orden público internacional las disposiciones


que en esta materia regulan el derecho a alimentos y las que es-
tablecen para la adopción formas solemnes.

Art.  77.  Las disposiciones de los cuatro artículos precedentes


no se aplicarán a los Estados cuyas legislaciones no reconozcan
la adopción.

 
Véanse la Convención Interamericana sobre Conflictos de Leyes en Materia
de Adopción de Menores, suscrita en La Paz, Bolivia, el 24 de mayo de 1984, en
la Tercera Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional
Privado; el Decreto Nº 1.215, de 2 de agosto de 1999, del Ministerio de Relaciones
Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 4 de octubre de 1999, que promulga
la Convención sobre protección del niño y cooperación en materia de adopción
internacional y que se inserta en el Apéndice de este Código, y el Decreto Supremo
Nº 4, del Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 30
de abril de 2002, que promulga la Convención Interamericana sobre Conflictos de
Leyes en Materia de Adopción de Menores.
44 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

Capítulo IX
DE LA AUSENCIA

Art.  78.  Las medidas provisionales en caso de ausencia son


de orden público internacional.

Art.  79.  No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, se


designará la representación del presunto ausente de acuerdo con
su ley personal.

Art.  80.  La ley personal del ausente determina a quién com-


pete la acción para pedir esa declaratoria y establece el orden y
condiciones de los administradores.

Art.  81.  El derecho local debe aplicarse para decidir cuándo


se hace y surte efecto la declaración de ausencia y cuándo y cómo
debe cesar la administración de los bienes del ausente, así como
a la obligación y forma de rendir cuentas.

Art.  82.  Todo lo que se refiera a la presunción de muerte


del ausente y a sus derechos eventuales, se regula por su ley
personal.

Art.  83.  La declaración de ausencia o de su presunción, así


como su cesación y la de presunción de muerte del ausente, tie-
nen eficacia extraterritorial, incluso en cuanto al nombramiento y
facultades de los administradores.

Capítulo X
TUTELA

Art.  84.  Se aplicará la ley personal del menor o incapacitado


para lo que toque al objeto de la tutela o curatela, su organización
y sus especies.

Art.  85.  La propia ley debe observarse en cuanto a la institu-


ción del protutor.
DE LAS PERSONAS 45

Art.  86.  A las incapacidades y excusas para la tutela, curatela


y protutela deben aplicarse simultáneamente las leyes personales
del tutor, curador o protutor y del menor o incapacitado.

Art.  87.  El afianzamiento de la tutela o curatela y las reglas para


su ejercicio se someten a la ley personal del menor o incapacitado.
Si la fianza fuere hipotecaria o pignoraticia deberá constituirse en
la forma prevenida por la ley local.

Art.  88.  Se rigen también por la ley personal del menor o


incapacitado las obligaciones relativas a las cuentas, salvo las res-
ponsabilidades de orden penal, que son territoriales.

Art.  89.  En cuanto al registro de tutelas se aplicarán simultá-


neamente la ley local y las personales del tutor o curador y del
menor o incapacitado.

Art.  90.  Son de orden público internacional los preceptos que


obligan al Ministerio Público o a cualquier funcionario local, a
solicitar la declaración de incapacidad de dementes y sordomudos
y los que fijen los trámites de esa declaración.

Art.  91.  Son también de orden público internacional las reglas


que establecen las consecuencias de la interdicción.

Art.  92.  La declaratoria de incapacidad y la interdicción civil


surten efectos extraterritoriales.

Art.  93.  Se aplicará la ley local a la obligación del tutor o


curador de alimentar al menor o incapacitado y a la facultad de
corregirlos sólo moderadamente.

Art.  94.  La capacidad para ser miembro de un Consejo de


familia se regula por la ley personal del interesado.

Art.  95.  Las incapacidades especiales y la organización, funcio-


namiento, derechos y deberes del Consejo de familia, se someten
a la ley personal del sujeto a tutela.
46 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO I

Art.  96.  En todo caso, las actas y acuerdos del Consejo de


familia deberán ajustarse a las formas y solemnidades prescritas
por la ley del lugar en que se reúna.

Art.  97.  Los Estados contratantes que tengan por ley personal
la del domicilio podrán exigir, cuando cambie el de los incapaces
de un país para otro, que se ratifique o se discierna de nuevo la
tutela o curatela.

Capítulo XI
DE LA PRODIGALIDAD

Art.  98.  La declaración de prodigalidad y sus efectos se sujetan


a la ley personal del pródigo.

Art.  99.  No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, no se


aplicará la ley del domicilio a la declaración de prodigalidad de las
personas cuyo derecho nacional desconozca esta institución.

Art.  100.  La declaración de prodigalidad, hecha en uno de los


Estados contratantes, tiene eficacia extraterritorial respecto de los
demás, en cuanto el derecho local lo permita.

Capítulo XII
EMANCIPACIÓN Y MAYOR EDAD

Art.  101.  Las reglas aplicables a la emancipación y la mayor


edad son las establecidas por la legislación personal del intere-
sado.

Art.  102.  Sin embargo, la legislación local puede declararse


aplicable a la mayor edad como requisito para optar por la nacio-
nalidad de dicha legislación.
DE LOS BIENES 47

Capítulo XIII
DEL REGISTRO CIVIL

Art.  103.  Las disposiciones relativas al Registro Civil son terri-


toriales, salvo en lo que toca al que lleven los agentes consulares
o funcionarios diplomáticos.
Lo prescrito en este artículo no afecta los derechos de otro
Estado en relaciones jurídicas sometidas al Derecho Internacional
Público.

Art.  104.  De toda inscripción relativa a un nacional de cual-


quiera de los Estados contratantes, que se haga en el Registro Civil
de otro, debe enviarse gratuitamente y por la vía diplomática,
certificación literal y oficial al país del interesado.

Título Segundo
DE LOS BIENES

Capítulo I
CLASIFICACIÓN DE LOS BIENES

Art.  105.  Los bienes, sea cual fuere su clase, están sometidos
a la ley de la situación.

 
Véanse: Convenciones sobre Canje de Acta de Estado Civil suscritas: con Es-
paña, el 8 de mayo de 1897, promulgada por Decreto del Ministerio de Relaciones
Exteriores de 29 de julio del mismo año, y publicada en el Diario Oficial de 29 de
julio de 1897; con Uruguay, de 22 de mayo de 1914, promulgada por Decreto del
Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 1.010, de 30 de mayo de 1914, y publicada
en el Diario Oficial de 30 de junio de 1914; con Bolivia, de 5 de junio de 1917,
promulgada por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 596, de fecha 25
de junio de 1917, y publicada en el Diario Oficial de 7 de julio de 1917; con Fran-
cia, el 19 de noviembre de 1937; con Italia, el 22 de marzo de 1892; y con Perú,
el 5 de julio de 1935, promulgada por Decreto Nº 281 del Ministerio de Relaciones
Exteriores, de 12 de julio de 1935; estas tres últimas con vigencia administrativa.
48 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO II

Art.  106.  Para los efectos del artículo anterior se tendrá en


cuenta, respecto de los bienes muebles corporales y para los títu-
los representativos de créditos de cualquier clase, el lugar de su
situación ordinaria o normal.

Art.  107.  La situación de los créditos se determina por el lugar


en que deben hacerse efectivos, y, si no estuviere precisado, por
el domicilio del deudor.

Art.  108.  La propiedad industrial, la intelectual y los demás


derechos análogos de naturaleza económica que autorizan el ejer-
cicio de ciertas actividades acordadas por la ley, se consideran
situados donde se hayan registrado oficialmente.

Art.  109.  Las concesiones se reputan situadas donde se hayan


obtenido legalmente.

Art.  110.  A falta de toda otra regla y además para los casos no
previstos en este Código, se entenderá que los bienes muebles de
toda clase están situados en el domicilio de su propietario, o, en
su defecto, en el del tenedor.

Art.  111.  Se exceptúan de lo dispuesto en el artículo anterior las


cosas dadas en prenda, que se consideran situadas en el domicilio
de la persona en cuya posesión se hayan puesto.

Art.  112.  Se aplicará siempre la ley territorial para distinguir


entre los bienes muebles e inmuebles, sin perjuicio de los derechos
adquiridos por terceros.

Art.  113.  A la propia ley territorial se sujetan las demás clasi-


ficaciones y calificaciones jurídicas de los bienes.

Capítulo II
DE LA PROPIEDAD

Art.  114.  La propiedad de familia inalienable y exenta de gra-


vámenes y embargos, se regula por la ley de la situación.
DE LOS BIENES 49

Sin embargo, los nacionales de un Estado contratante en que


no se admita o regule esa clase de propiedad, no podrán tenerla
u organizarla en otro, sino en cuanto no perjudique a sus here-
deros forzosos.

Art.  115.  La propiedad intelectual y la industrial se regirán por


lo establecido en los convenios internacionales especiales ahora
existentes o que en lo sucesivo se acuerden.

 
Véanse: Convención sobre Propiedad Intelectual, suscrita con Bolivia el 18
de septiembre de 1937 y en vigencia administrativa desde el 1º de diciembre del
mismo año; Cambios de Notas sobre Marcas de Fábricas con Checoslovaquia, 4
y 22 de marzo de 1933; Hungría, 27 de octubre de 1933; Suecia del año 1936; y
Yugoslavia del año 1934; Convención sobre Propiedad Intelectual, suscrita con
Nicaragua el 14 de julio de 1938, que no ha sido ratificada.
Convención sobre Patentes de Invención, Dibujos y Modelos Industriales, suscrita
en la Segunda Conferencia Panamericana de México el 28 de enero de 1902.
Convención sobre Patentes de Invención, Dibujos y Modelos Industriales, Marcas
de Fábrica y Comercio y Propiedad Literaria y Artística, suscrita en la Tercera Con-
ferencia Panamericana de Río de Janeiro el 23 de agosto de 1906, promulgada por
Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores de 2 de junio de 1906, y publicada
en el Diario Oficial de 26 de agosto de 1909.
Convención sobre Propiedad Literaria y Artística, suscrita en la Cuarta Confe-
rencia Panamericana de Buenos Aires de 11 de agosto de 1910, promulgada por
Decreto Nº 200, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 9 de mayo de 1955, y
publicada en el Diario Oficial de 22 de julio de 1955.
Convención sobre Marcas de Fábrica y Comercio y sobre Patentes de Invención
y Dibujos y Modelos Industriales, suscrita en la Cuarta Conferencia Panamericana
de Buenos Aires el 20 de agosto de 1910, y que no ha sido ratificada.
Convención Universal sobre Derecho de Autor, suscrita en Ginebra el 6 de
septiembre de 1952, promulgada por Decreto Nº 75, del Ministerio de Relaciones
Exteriores, de 16 de febrero de 1955, y publicada en el Diario Oficial de 26 de
julio de 1955.
Convención Interamericana sobre el Derecho de Autor en Obras Literarias,
Científicas y Artísticas, suscrita en Washington el 22 de junio de 1946, promulgada
por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 74, de 16 de febrero de 1955,
y publicada en el Diario Oficial de 26 de julio del mismo año.
Régimen uniforme de la Empresa Internacional y Reglamento del Tratamiento
aplicable al capital Subregional (Subregión Andina), promulgado por Decreto
Nº 281, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 6 de junio de 1972, y publicado
en el Diario Oficial de 21 de julio de 1972.
Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, de 9
de septiembre de 1886, revisado en Bruselas el 26 de junio de 1948, promulgado
por Decreto Nº 121, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de fecha 15 de febrero
de 1973, y publicado en el Diario Oficial de 20 de marzo de 1973.
Convenio que establece la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual,
suscrito en Estocolmo, Suecia, el 14 de julio de 1967, aprobado por Decreto Ley
50 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO II

A falta de ellos, su obtención, registro y disfrute quedarán so-


metidos al derecho local que las otorgue.

Art.  116.  Cada Estado contratante tiene la facultad de someter


a reglas especiales respecto de los extranjeros la propiedad minera,
la de buques de pesca y cabotaje, las industrias en el mar territorial
y en la zona marítima y la obtención y disfrute de concesiones y
obras de utilidad pública y de servicio público.

Art.  117.  Las reglas generales sobre propiedad y modos de


adquirirla o enajenarla entre vivos, incluso las aplicables al tesoro
oculto, así como las que rigen las aguas de dominio público y priva-
do y sus aprovechamientos, son de orden público internacional.

Capítulo III
DE LA COMUNIDAD DE BIENES

Art.  118.  La comunidad de bienes se rige en general por el


acuerdo o voluntad de las partes y en su defecto por la ley del
lugar. Este último se tendrá como domicilio de la comunidad a
falta de pacto en contrario.

Nº 907, publicado en el Diario Oficial de 5 de marzo de 1975, promulgado por


Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 265 y publicado en
el Diario Oficial de 23 de mayo de 1975.
Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, adop-
tado en París el 24 de julio de 1971, aprobado por Decreto Ley Nº 908, publicado
en el Diario Oficial de 5 de marzo de 1975, promulgado por Decreto Supremo
del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 266 y publicado en el Diario Oficial de
5 de junio de 1975.
Convención Internacional sobre la Protección de Artistas, Intérpretes o Ejecu-
tantes, los Productores de Fonogramas y los Organismos de Radiodifusión, del 26
de octubre de 1961, ratificada y promulgada por Decreto Nº 390, publicado en el
Diario Oficial del 26 de julio de 1974.
Convenio para la Protección de los Productores de Fonogramas contra la
Reproducción no Autorizada de sus Fonogramas, del 29 de octubre de 1971,
ratificado y promulgado por Decreto Nº 56, publicado en el Diario Oficial del 9
de marzo de 1977.
Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, con sucesivas
revisiones y una enmienda, promulgado por Decreto Nº 425 del Ministerio de Re-
laciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 30 de septiembre de 1991.
DE LOS BIENES 51

Art.  119.  Se aplicará siempre la ley local, con carácter exclusivo,


al derecho de pedir la división de la cosa común y a las formas y
condiciones de su ejercicio.

Art.  120.  Son de orden público internacional las disposicio-


nes sobre deslinde y amojonamiento y derecho a cerrar las fincas
rústicas y las relativas a edificios ruinosos y árboles que amenacen
caerse.

Capítulo IV
DE LA POSESIÓN

Art.  121.  La posesión y sus efectos se rigen por la ley local.

Art.  122.  Los modos de adquirir la posesión se rigen por la


ley aplicable a cada uno de ellos según su naturaleza.

Art.  123.  Se determinan por la ley del tribunal los medios y


trámites utilizables para que se mantenga en posesión al poseedor
inquietado, perturbado o despojado a virtud de medidas o acuerdos
judiciales o por consecuencia de ellos.

Capítulo V
DEL USUFRUCTO, DEL USO Y DE LA HABITACIÓN

Art.  124.  Cuando el usufructo se constituya por mandato de la


ley de un Estado contratante, dicha ley lo regirá obligatoriamente.

Art.  125.  Si se ha constituido por la voluntad de los particula-


res manifestada en actos entre vivos o mortis causa, se aplicarán
respectivamente la ley del acto o la de la sucesión.

Art.  126.  Si surge por prescripción, se sujetará a la ley local


que la establezca.

Art.  127.  Depende de la ley personal del hijo el precepto que


releva o no de fianza al padre usufructuario.
52 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO II

Art.  128.  Se subordina a la ley de la sucesión la necesidad de


que preste fianza el cónyuge superviviente por el usufructo here-
ditario y la obligación del usufructuario de pagar ciertos legados
o deudas hereditarios.

Art.  129.  Son de orden público internacional las reglas que


definen el usufructo y las formas de su constitución, las que fijan
las causas legales por las que se extingue y la que lo limita a cierto
número de años para los pueblos, corporaciones o sociedades.

Art.  130.  El uso y la habitación se rigen por la voluntad de la


parte o partes que los establezcan.

Capítulo VI
DE LAS SERVIDUMBRES

Art.  131.  Se aplicará el derecho local al concepto y clasificación


de las servidumbres, a los modos no convencionales de adquirirlas
y de extinguirse y a los derechos y obligaciones en este caso de
los propietarios de los predios dominante y sirviente.

Art.  132.  Las servidumbres de origen contractual o voluntario


se someten a la ley del acto o relación jurídica que las origina.

Art.  133.  Se exceptúan de lo dispuesto en el artículo anterior


la comunidad de pastos en terrenos públicos y la redención del
aprovechamiento de leñas y demás productos de los montes de
propiedad particular, que están sujetas a la ley territorial.

Art.  134.  Son de orden privado las reglas aplicables a las


servidumbres legales que se imponen en interés o por utilidad
particular.

Art.  135.  Debe aplicarse el derecho territorial al concepto


y enumeración de las servidumbres legales y a la regulación no
convencional de las de aguas, paso, medianería, luces y vistas,
desagüe de edificios, y distancias y obras intermedias para cons-
trucciones y plantaciones.
de varios modos de adquirir 53

Capítulo VII
DE LOS REGISTROS DE LA PROPIEDAD

Art.  136.  Son de orden público internacional las disposiciones


que establecen y regulan los registros de la propiedad, e imponen
su necesidad respecto de terceros.

Art.  137.  Se inscribirán en los registros de la propiedad de cada


uno de los Estados contratantes los documentos o títulos inscribibles
otorgados en otro, que tengan fuerza en el primero con arreglo
a este Código, y las ejecutorias a que de acuerdo con el mismo
se dé cumplimiento en el Estado a que el registro corresponde, o
tengan en él fuerza de cosa juzgada.

Art.  138.  Las disposiciones sobre hipoteca legal a favor del


Estado, de las provincias o de los pueblos, son de orden público
internacional.

Art.  139.  La hipoteca legal que algunas leyes acuerdan en be-


neficio de ciertas personas individuales, sólo será exigible cuando
la ley personal concuerde con la ley del lugar en que se hallen
situados los bienes afectados por ella.

Título Tercero
DE VARIOS MODOS DE ADQUIRIR

Capítulo I
REGLA GENERAL

Art.  140.  Se aplica el derecho local a los modos de adquirir


respecto de los cuales no haya en este Código disposiciones en
contrario.
54 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO III

Capítulo II
DE LAS DONACIONES

Art.  141.  Cuando fueren de origen contractual, las donaciones


quedarán sometidas, para su perfección y efectos entre vivos, a
las reglas generales de los contratos.

Art.  142.  Se sujetará a la ley personal respectiva del donante


y del donatario la capacidad de cada uno de ellos.

Art.  143.  Las donaciones que hayan de producir efecto por


muerte del donante, participarán de la naturaleza de las disposicio-
nes de última voluntad y se regirán por las reglas internacionales
establecidas en este Código para la sucesión testamentaria.

Capítulo III
DE LAS SUCESIONES EN GENERAL

Art.  144.  Las sucesiones intestadas y las testamentarias, incluso


en cuanto al orden de suceder, a la cuantía de los derechos su-
cesorios y a la validez intrínseca de las disposiciones, se regirán,
salvo los casos de excepción más adelante establecidos, por la ley
personal del causante, sea cual fuere la naturaleza de los bienes
y el lugar en que se encuentren.

Art.  145.  Es de orden público internacional el precepto en cuya


virtud los derechos a la sucesión de una persona se transmiten
desde el momento de su muerte.

Capítulo IV
DE LOS TESTAMENTOS

Art.  146.  La capacidad para disponer por testamento se regula


por la ley personal del testador.
de varios modos de adquirir 55

Art.  147.  Se aplicará la ley territorial a las reglas establecidas


por cada Estado para comprobar que el testador demente está en
un intervalo lúcido.

Art.  148.  Son de orden público internacional las disposiciones


que no admiten el testamento mancomunado, el ológrafo y el
verbal, y las que lo declaran acto personalísimo.

Art.  149.  También son de orden público internacional las reglas


sobre forma de papeles privados relativos al testamento y sobre
nulidad del otorgado con violencia, dolo o fraude.

Art.  150.  Los preceptos sobre forma de los testamentos son


de orden público internacional, con excepción de los relativos al
testamento otorgado en el extranjero, y al militar y marítimo en
los casos en que se otorgue fuera del país.

Art.  151.  Se sujetan a la ley personal del testador la procedencia,


condiciones y efectos de la revocación de un testamento, pero la
presunción de haberlo revocado se determina por la ley local.

Capítulo V
DE LA HERENCIA

Art.  152.  La capacidad para suceder por testamento o sin él


se regula por la ley personal del heredero o legatario.

Art.  153.  No obstante lo dispuesto en el artículo precedente,


son de orden público internacional las incapacidades para suceder
que los Estados contratantes consideren como tales.

Art.  154.  La institución de herederos y la sustitución se ajus-


tarán a la ley personal del testador.

Art.  155.  Se aplicará, no obstante, el derecho local a la pro-


hibición de sustituciones fideicomisarias que pasen del segundo
grado o que se hagan a favor de personas que no vivan al falleci-
miento del testador y de las que envuelvan prohibición perpetua
de enajenar.
56 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO III

Art.  156.  El nombramiento y las facultades de los albaceas o


ejecutores testamentarios, dependen de la ley personal del difunto
y deben ser reconocidos en cada uno de los Estados contratantes
de acuerdo con esa ley.

Art.  157.  En la sucesión intestada, cuando la ley llame al Estado


como heredero, en defecto de otros, se aplicará la ley personal
del causante; pero si lo llama como ocupante de cosas nullius se
aplica el derecho local.

Art.  158.  Las precauciones que deben adoptarse cuando la


viuda quede encinta, se ajustarán a lo dispuesto en la legislación
del lugar en que se encuentre.

Art.  159.  Las formalidades requeridas para aceptar la herencia


a beneficio de inventario o para hacer uso del derecho de deliberar
se ajustarán a la ley del lugar en que la sucesión se abra, bastando
eso para sus efectos extraterritoriales.

Art.  160.  Es de orden público internacional el precepto que


se refiera a la proindivisión ilimitada de la herencia o establezca
la partición provisional.

Art.  161.  La capacidad para solicitar y llevar a cabo la división


se sujeta a la ley personal del heredero.

Art.  162.  El nombramiento y las facultades del contador o


perito partidor dependen de la ley personal del causante.

Art.  163.  A la misma ley se subordina el pago de las deudas


hereditarias. Sin embargo, los acreedores que tuvieren garantía de
carácter real, podrán hacerla efectiva de acuerdo con la ley que
rija esa garantía.
de las obligaciones y contratos 57

Título Cuarto
DE LAS OBLIGACIONES Y CONTRATOS

Capítulo I
DE LAS OBLIGACIONES EN GENERAL

Art.  164.  El concepto y clasificación de las obligaciones se


sujetan a la ley territorial.

Art.  165.  Las obligaciones derivadas de la ley se rigen por el


derecho que las haya establecido.

Art.  166.  Las obligaciones que nacen de los contratos tienen


fuerza de ley entre las partes contratantes y deben cumplirse al
tenor de los mismos, salvo las limitaciones establecidas en este
Código.

Art.  167.  Las originadas por delitos o faltas se sujetan al mismo


derecho que el delito o falta de que procedan.

Art.  168.  Las que se deriven de actos u omisiones en que in-


tervenga culpa o negligencia no penadas por la ley, se regirán por
el derecho del lugar en que se hubiere incurrido en la negligencia
o la culpa que las origine.

Art.  169.  La naturaleza y efectos de las diversas clases de


obligaciones, así como su extinción, se rigen por la ley de la obli-
gación de que se trata.

Art.  170.  No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, la


ley local regula las condiciones del pago y la moneda en que
debe hacerse.

Art.  171.  También se somete a la ley del lugar la determinación


de quién debe satisfacer los gastos judiciales que origine el pago,
así como su regulación.
58 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO IV

Art.  172.  La prueba de las obligaciones se sujeta, en cuanto a


su admisión y eficacia, a la ley que rija la obligación misma.

Art.  173.  La impugnación de la certeza del lugar del otorga-


miento de un documento privado, si influye en su eficacia, podrá
hacerse siempre por el tercero a quien perjudique, y la prueba
estará a cargo de quien la aduzca.

Art.  174.  La presunción de cosa juzgada por sentencia extran-


jera será admisible, siempre que la sentencia reúna las condiciones
necesarias para su ejecución en el territorio, conforme al presente
Código.

Capítulo II
DE LOS CONTRATOS EN GENERAL

Art.  175.  Son reglas de orden público internacional las que


impiden establecer pactos, cláusulas y condiciones contrarias a las
leyes, la moral y el orden público y la que prohíbe el juramento
y lo tiene por no puesto.

Art.  176.  Dependen de la ley personal de cada contratante las


reglas que determinen la capacidad o incapacidad para prestar el
consentimiento.

Art.  177.  Se aplicará la ley territorial al error, la violencia, la


intimidación y el dolo, en relación con el consentimiento.

Art.  178.  Es también territorial toda regla que prohíbe que


sean objeto de los contratos, servicios contrarios a las leyes y a las
buenas costumbres y cosas que estén fuera del comercio.

Art.  179.  Son de orden público internacional las disposiciones


que se refieren a causa ilícita en los contratos.

Art.  180.  Se aplicarán simultáneamente la ley del lugar del


contrato y la de su ejecución, a la necesidad de otorgar escritura
o documento público para la eficacia de determinados convenios
y a la de hacerlos constar por escrito.
de las obligaciones y contratos 59

Art.  181.  La rescisión de los contratos por incapacidad o ausen-


cia, se determina por la ley personal del ausente o incapacitado.

Art.  182.  Las demás causas de rescisión y su forma y efectos,


se subordinan a la ley territorial.

Art.  183.  Las disposiciones sobre nulidad de los contratos se


sujetarán a la ley de que la causa de la nulidad dependa.

Art.  184.  La interpretación de los contratos debe efectuarse,


como regla general, de acuerdo con la ley que los rija.
Sin embargo, cuando esa ley se discuta y deba resultar de la
voluntad tácita de las partes, se aplicará presuntamente la legislación
que para ese caso se determina en los artículos 185 y 186, aunque
eso lleve a aplicar al contrato una ley distinta como resultado de
la interpretación de voluntad.

Art.  185.  Fuera de las reglas ya establecidas y de las que en


lo adelante se consignen para casos especiales, en los contratos
de adhesión se presume aceptada, a falta de voluntad expresa o
tácita, la ley del que los ofrece o prepara.

Art.  186.  En los demás contratos y para el caso previsto en el


artículo anterior, se aplicará en primer término la ley personal común
a los contratantes y en su defecto la del lugar de la celebración.

Capítulo III
DEL CONTRATO SOBRE BIENES CON OCASIÓN
DE MATRIMONIO

Art.  187.  Este contrato se rige por la ley personal común de los con-
trayentes y en su defecto por la del primer domicilio matrimonial.
Las propias leyes determinan, por ese orden, el régimen legal
supletorio a falta de estipulación.

Art.  188.  Es de orden público internacional el precepto que


veda celebrar capitulaciones durante el matrimonio, o modificarlas,
o que se altere el régimen de bienes por cambios de nacionalidad
o de domicilio posteriores al mismo.
60 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO IV

Art.  189.  Tienen igual carácter los preceptos que se refieren al


mantenimiento de las leyes y las buenas costumbres, a los efectos
de las capitulaciones respecto de terceros y a su forma solemne.

Art.  190.  La voluntad de las partes regula el derecho aplicable


a las donaciones por razón de matrimonio, excepto en lo referente
a su capacidad, a la salvaguardia de derechos legitimarios y a la
nulidad mientras el matrimonio subsista, todo lo cual se subordi-
na a la ley general que lo rige, y siempre que no afecte el orden
público internacional.

Art.  191.  Las disposiciones sobre dote y parafernales dependen


de la ley personal de la mujer.

Art.  192.  Es de orden público internacional la regla que repudia


la inalienabilidad de la dote.

Art.  193.  Es de orden público internacional la prohibición de


renunciar a la sociedad de gananciales durante el matrimonio.

Capítulo IV
COMPRAVENTA, CESIÓN DE CRÉDITO Y PERMUTA

Art.  194.  Son de orden público internacional las disposiciones


relativas a enajenación forzosa por utilidad pública.

Art.  195.  Lo mismo sucede con las que fijan los efectos de la
posesión y de la inscripción entre varios adquirentes, y las refe-
rentes al retracto legal.

Capítulo V
ARRENDAMIENTO

Art.  196.  En el arrendamiento de cosas, debe aplicarse la ley


territorial a las medidas para dejar a salvo el interés de terceros y
a los derechos y deberes del comprador de finca arrendada.
de las obligaciones y contratos 61

Art.  197.  Es de orden público internacional, en el arrendamiento


de servicios, la regla que impide concertarlos para toda la vida o
por más de cierto tiempo.

Art.  198.  También es territorial la legislación sobre accidentes


del trabajo y protección social del trabajador.

Art.  199.  Son territoriales, en los transportes por agua, tierra


y aire, las leyes y reglamentos locales especiales.

Capítulo VI
CENSOS

Art.  200.  Se aplica la ley territorial a la determinación del


concepto y clases de los censos, a su carácter redimible, a su
prescripción, y a la acción real que de ellos se deriva.

Art.  201.  Para el censo enfitéutico son asimismo territoriales


las disposiciones que fijan sus condiciones y formalidades, que
imponen un reconocimiento cada cierto número de años y que
prohíben la subenfiteusis.

Art.  202.  En el censo consignativo, es de orden público inter-


nacional la regla que prohíbe que el pago en frutos pueda consistir
en una parte alícuota de los que produzca la finca acensuada.

Art.  203.  Tiene el mismo carácter en el censo reservativo la


exigencia de que se valorice la finca acensuada.

Capítulo VII
SOCIEDAD

Art.  204.  Son leyes territoriales las que exigen un objeto lícito,
formas solemnes, e inventarios cuando hay inmuebles.
62 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO IV

Capítulo VIII
PRÉSTAMO

Art.  205.  Se aplica la ley local a la necesidad del pacto expreso


de intereses y a su tasa.

Capítulo IX
DEPÓSITO

Art.  206.  Son territoriales las disposiciones referentes al depó-


sito necesario y al secuestro.

Capítulo X
CONTRATOS ALEATORIOS

Art.  207.  Los efectos de la capacidad en acciones nacidas del


contrato de juego, se determinan por la ley personal del intere-
sado.

Art.  208.  La ley local define los contratos de suerte y determina


el juego y la apuesta permitidos o prohibidos.

Art.  209.  Es territorial la disposición que declara nula la ren-


ta vitalicia sobre la vida de una persona, muerta a la fecha del
otorgamiento, o dentro de un plazo si se halla padeciendo de
enfermedad incurable.

Capítulo XI
TRANSACCIONES Y COMPROMISOS

Art.  210.  Son territoriales las disposiciones que prohíben tran-


sigir o sujetar a compromiso determinadas materias.
de las obligaciones y contratos 63

Art.  211.  La extensión y efectos del compromiso y la autori-


dad de cosa juzgada de la transacción, dependen también de la
ley territorial.

Capítulo XII
DE LA FIANZA

Art.  212.  Es de orden público internacional la regla que prohíbe


al fiador obligarse a más que el deudor principal.

Art.  213.  Corresponden a la misma clase las disposiciones


relativas a la fianza legal o judicial.

Capítulo XIII
PRENDA, HIPOTECA Y ANTICRESIS

Art.  214.  Es territorial la disposición que prohíbe al acreedor


apropiarse las cosas recibidas en prenda o hipoteca.

Art.  215.  Lo son también los preceptos que señalan los requi-
sitos esenciales del contrato de prenda, y con ellos debe cumplirse
cuando la cosa pignorada se traslade a un lugar donde sean distintos
de los exigidos al constituirlo.

Art.  216.  Igualmente son territoriales las prescripciones en


cuya virtud la prenda deba quedar en poder del acreedor o de un
tercero, la que requiere para perjudicar a extraños que conste por
instrumento público la certeza de la fecha y la que fija el proce-
dimiento para su enajenación.

Art.  217.  Los reglamentos especiales de los Montes de piedad y


establecimientos públicos análogos, son obligatorios territorialmente
para todas las operaciones que con ellos se realicen.

Art.  218.  Son territoriales las disposiciones que fijan el obje-


to, condiciones, requisitos, alcance e inscripción del contrato de
hipoteca.
64 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO I - TÍTULO IV

Art.  219.  Lo es asimismo la prohibición de que el acreedor


adquiera la propiedad del inmueble en la anticresis, por falta de
pago de la deuda.

Capítulo XIV
CUASICONTRATOS

Art.  220.  La gestión de negocios ajenos se regula por la ley


del lugar en que se efectúa.

Art.  221.  El cobro de lo indebido se somete a la ley personal


común de las partes y, en su defecto, a la del lugar en que se
hizo el pago.

Art.  222.  Los demás cuasicontratos se sujetan a la ley que


regule la institución jurídica que los origine.

Capítulo XV
CONCURRENCIA Y PRELACIÓN DE CRÉDITOS

Art.  223.  Si las obligaciones concurrentes no tienen carácter


real y están sometidas a una ley común, dicha ley regulará también
su prelación.

Art.  224.  Para las garantías con acción real, se aplicará la ley
de la situación de la garantía.

Art.  225.  Fuera de los casos previstos en los artículos ante-


riores, debe aplicarse a la prelación de créditos la ley del tribunal
que haya de decidirla.

Art.  226.  Si la cuestión se planteare simultáneamente en tri-


bunales de Estados diversos, se resolverá de acuerdo con la ley
de aquel que tenga realmente bajo su jurisdicción los bienes o
numerario en que haya de hacerse efectiva la prelación.
de las obligaciones y contratos 65

Capítulo XVI
PRESCRIPCIÓN

Art.  227.  La prescripción adquisitiva de bienes muebles o


inmuebles se rige por la ley del lugar en que estén situados.

Art.  228.  Si las cosas muebles cambiasen de situación estando


en camino de prescribir, se regirá la prescripción por la ley del lugar
en que se encuentren al completarse el tiempo que requiera.

Art.  229.  La prescripción extintiva de acciones personales se rige


por la ley a que esté sujeta la obligación que va a extinguirse.

Art.  230.  La prescripción extintiva de acciones reales se rige


por la ley del lugar en que esté situada la cosa a que se refiera.

Art.  231.  Si en el caso previsto en el artículo anterior se tratase


de cosas muebles y hubieren cambiado de lugar durante el plazo
de prescripción, se aplicará la ley del lugar en que se encuentren
al cumplirse allí el término señalado para prescribir.
LIBRO SEGUNDO

DERECHO MERCANTIL INTERNACIONAL

Título Primero
DE LOS COMERCIANTES Y DEL COMERCIO
EN GENERAL-

Capítulo I
DE LOS COMERCIANTES

Art.  232.  La capacidad para ejercer el comercio y para interve-


nir en actos y contratos mercantiles, se regula por la ley personal
de cada interesado.

 
Véase, en el Apéndice de este Código, el Convenio sobre arreglo de diferencias
relativas a inversiones entre Estados y nacionales de otros Estados, adoptado en
Washington D.C. el 18 de marzo de 1965, publicado en el Diario Oficial de 9 de
enero de 1992, así como la Nota relativa a los Acuerdos de promoción y protección
de inversiones de que Chile es parte.
Véase también, en el Apéndice de este Código, el Decreto con Fuerza de Ley
Nº 523, de 3 de septiembre de 1993, del Ministerio de Economía, Fomento y Re-
construcción, publicado en el Diario Oficial de 16 de diciembre de 1993, que fija
el texto refundido, coordinado y sistematizado del Decreto Ley Nº 600, de 1974,
sobre Estatuto de la Inversión Extranjera.
 
Véase, en el Apéndice de este Código, la Nota sobre el acuerdo de asocia-
ción entre la Comunidad Europea y Chile, firmado el 18 de noviembre de 2002,
publicado en el Diario Oficial de 1 de febrero de 2003, la Nota sobre el Tratado
de Libre Comercio entre Chile y los Estados Unidos de América, firmado el 6 de
junio de 2003 en Washington, publicado en el Diario Oficial de 31 de diciembre
de 2003, y la Nota relativa a otros Acuerdos de Libre Comercio de que Chile es
parte y la Organización Mundial de Comercio.

67
68 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO II - TÍTULO I

Art.  233.  A la misma ley personal se subordinan las incapaci-


dades y su habilitación.

Art.  234.  La ley del lugar en que el comercio se ejerza debe


aplicarse a las medidas de publicidad necesarias para que puedan
dedicarse a él, por medio de sus representantes los incapacitados,
o por sí las mujeres casadas.

Art.  235. La ley local debe aplicarse a la incompatibilidad


para el ejercicio del comercio de los empleados públicos y de los
agentes de comercio y corredores.

Art.  236.  Toda incompatibilidad para el comercio que resulte


de leyes o disposiciones especiales en determinado territorio, se
regirá por el derecho del mismo.

Art.  237.  Dicha incompatibilidad en cuanto a los funcionarios


diplomáticos y agentes consulares, se apreciará por la ley del Es-
tado que los nombra. El país en que residen tiene igualmente el
derecho de prohibirles el ejercicio del comercio.

Art.  238.  El contrato social y en su caso la ley a que esté


sujeto se aplica a la prohibición de que los socios colectivos o
comanditarios realicen operaciones mercantiles, o cierta clase de
ellas, por cuenta propia o de otros.

Capítulo II
DE LA CUALIDAD DE COMERCIANTES
Y DE LOS ACTOS DE COMERCIO

Art.  239.  Para todos los efectos de carácter público, la cualidad


de comerciante se determina por la ley del lugar en que se haya
realizado el acto o ejercido la industria de que se trate.

Art.  240.  La forma de los contratos y actos mercantiles se


sujeta a la ley territorial.
DE LOS COMERCIANTES Y DEL COMERCIO EN GENERAL 69

Capítulo III
DEL REGISTRO MERCANTIL

Art.  241.  Son territoriales las disposiciones relativas a la ins-


cripción en el Registro mercantil de los comerciantes y sociedades
extranjeras.

Art.  242.  Tienen el mismo carácter las reglas que señalan el


efecto de la inscripción en dicho Registro de créditos o derechos
de terceros.

Capítulo IV
LUGARES Y CASAS DE CONTRATACIÓN MERCANTIL
Y COTIZACIÓN OFICIAL DE EFECTOS PÚBLICOS
Y DOCUMENTOS DE CRÉDITO AL PORTADOR

Art.  243.  Las disposiciones relativas a los lugares y casas de


contratación mercantil y cotización oficial de efectos públicos y
documentos de crédito al portador, son de orden público inter-
nacional.

Capítulo V
DISPOSICIONES GENERALES
SOBRE LOS CONTRATOS DE COMERCIO

Art.  244.  Se aplicarán a los contratos de comercio las reglas


generales establecidas para los contratos civiles en el capítulo
segundo, título cuarto, libro primero de este Código.

Art.  245.  Los contratos por correspondencia no quedarán per-


feccionados sino mediante el cumplimiento de las condiciones que
al efecto señale la legislación de todos los contratantes.

 
Véase, en el Apéndice de este Código, el Decreto Ley Nº 2.349, de 13 de oc-
tubre de 1978, que establece normas sobre Contratos Internacionales para el sector
público, publicado en el Diario Oficial de 28 de octubre de 1978.
70 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO II - TÍTULO II

Art.  246.  Son de orden público internacional las disposiciones


relativas a contratos ilícitos y a términos de gracia, cortesía u otros
análogos.

Título Segundo
DE LOS CONTRATOS ESPECIALES DEL COMERCIO

Capítulo I
DE LAS COMPAÑÍAS MERCANTILES 

Art.  247.  El carácter mercantil de una sociedad colectiva o co-


manditaria se determina por la ley a que esté sometido el contrato
social, y en su defecto por la del lugar en que tenga su domicilio
comercial.
Si esas leyes no distinguieran entre sociedades mercantiles y
civiles, se aplicará el derecho del país en que la cuestión se so-
meta a juicio.

Art.  248.  El carácter mercantil de una sociedad anónima de-


pende de la ley del contrato social; en su defecto, de la del lugar
en que celebre las juntas generales de accionistas y por su falta
de la de aquel en que residan normalmente su Consejo o Junta
Directiva.
Si esas leyes no distinguieren entre sociedades mercantiles y
civiles, tendrá uno u otro carácter según que esté o no inscrita en
el Registro mercantil del país donde la cuestión haya de juzgarse.
A falta de Registro mercantil se aplicará el derecho local de este
último país.

Art.  249.  Lo relativo a la constitución y manera de funcionar de


las sociedades mercantiles y a la responsabilidad de sus órganos,
está sujeto al contrato social y en su caso a la ley que lo rija.

 
Véase la Convención Interamericana sobre conflictos de leyes en materia de
sociedades mercantiles, suscrita en Montevideo el 8 de mayo de 1979, en la II Con-
ferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado.
de los contratos especiales del comercio 71

Art.  250.  La emisión de acciones y obligaciones en un Estado


contratante, las formas y garantías de publicidad y la responsabili-
dad de los gestores de agencias y sucursales respecto de terceros,
se someten a la ley territorial.

Art.  251.  Son también territoriales las leyes que subordinen la


sociedad a un régimen especial por razón de sus operaciones.

Art.  252.  Las sociedades mercantiles debidamente constituidas


en un Estado contratante disfrutarán de la misma personalidad jurí-
dica en los demás, salvo las limitaciones del derecho territorial.

Art.  253.  Son territoriales las disposiciones que se refieran a la


creación, funcionamiento y privilegios de los bancos de emisión
y descuento, compañías de almacenes generales de depósitos y
otras análogas.

Capítulo II
DE LA COMISIÓN MERCANTIL

Art.  254.  Son de orden público internacional las prescripcio-


nes relativas a la forma de la venta urgente por el comisionista
para salvar en lo posible el valor de las cosas en que la comisión
consista.

Art.  255.  Las obligaciones del factor se sujetan a la ley del


domicilio mercantil del mandante.

Capítulo III
DEL DEPÓSITO Y PRÉSTAMO MERCANTILES

Art.  256.  Las responsabilidades no civiles del depositario se


rigen por la ley del lugar del depósito.

 
Véase la Declaración sobre personalidad jurídica de las compañías extranjeras,
suscrita en Washington el 25 de junio de 1936, no ratificada por Chile.
72 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO II - TÍTULO II

Art.  257.  La tasa o libertad del interés mercantil son de orden


público internacional.

Art.  258.  Son territoriales las disposiciones referentes al prés-


tamo con garantía de efectos cotizables, hecho en bolsa, con
intervención de agente colegiado o funcionario oficial.

Capítulo IV
DEL TRANSPORTE TERRESTRE

Art.  259.  En los casos de transporte internacional no hay más


que un contrato, regido por la ley que le corresponda según su
naturaleza.

Art.  260.  Los plazos y formalidades para el ejercicio de acciones


surgidas de este contrato y no previstos en el mismo, se rigen por la
ley del lugar en que se produzcan los hechos que las originen.

Capítulo V
DE LOS CONTRATOS DE SEGURO

Art.  261.  El contrato de seguro contra incendios se rige por la


ley del lugar donde radique, al efectuarlo, la cosa asegurada.

Art.  262.  Los demás contratos de seguro siguen la regla general,


regulándose por la ley personal común de las partes o en su defecto
por la del lugar de la celebración; pero las formalidades externas
para comprobar hechos u omisiones necesarios al ejercicio o a la
conservación de acciones o derechos, se sujetan a la ley del lugar
en que se produzca el hecho o la omisión que les hace surgir.

 
En la Cuarta Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Interna-
cional Privado, celebrada del 9 al 15 de julio de 1989 en Montevideo, Uruguay, se
aprobó una Convención Interamericana sobre Contrato de Transporte Internacional
de Mercaderías por Carretera.
de los contratos especiales del comercio 73

Capítulo VI
DEL CONTRATO Y LETRA DE CAMBIO
Y EFECTOS MERCANTILES ANÁLOGOS 

Art.  263.  La forma del giro, endoso, fianza, intervención, acep-


tación y protesto de una letra de cambio, se somete a la ley del
lugar en que cada uno de dichos actos se realice.

Art.  264.  A falta de convenio expreso o tácito, las relaciones


jurídicas entre el librador y el tomador se rigen por la ley del lugar
en que la letra se gira.

Art.  265.  En igual caso, las obligaciones y derechos entre el


aceptante y el portador se regulan por la ley del lugar en que se
ha efectuado la aceptación.

Art.  266.  En la misma hipótesis, los efectos jurídicos que el


endoso produce entre endosante y endosatario, dependen de la
ley del lugar en que la letra ha sido endosada.

Art.  267.  La mayor o menor extensión de las obligaciones de


cada endosante, no altera los derechos y deberes originarios del
librador y el tomador.

Art.  268.  El aval, en las propias condiciones, se rige por la ley


del lugar en que se presta.

Art.  269.  Los efectos jurídicos de la aceptación por interven-


ción se regulan, a falta de pacto, por la ley del lugar en que el
tercero interviene.

 
Véase, en el Apéndice de este Código, la Convención Interamericana sobre
conflictos de leyes en materia de letras de cambio, pagarés y facturas, suscrita en
Panamá el 30 de enero de 1975, en la Conferencia Especializada Interamericana
sobre Derecho Internacional Privado, aprobada por Decreto Ley N.° 1.375, publi-
cado en el Diario Oficial de 8 de abril de 1976, promulgada por Decreto Supremo
del Ministerio de Relaciones Exteriores N.° 363, publicado en el Diario Oficial de
13 de julio de 1976.
74 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO II - TÍTULO II

Art.  270.  Los plazos y formalidades para la aceptación, el pago


y el protesto, se someten a la ley local.

Art.  271.  Las reglas de este capítulo son aplicables a las libran-
zas, vales, pagarés y mandatos o cheques.

Capítulo VII
DE LA FALSEDAD, ROBO, HURTO
O EXTRAVíO DE DOCUMENTOS DE CRÉDITO
Y EFECTOS AL PORTADOR

Art.  272.  Las disposiciones relativas a la falsedad, robo, hurto


o extravío de documentos de crédito y efectos al portador son de
orden público internacional.

Art.  273.  La adopción de las medidas que establezca la ley del


lugar en que el hecho se produce, no dispensa a los interesados
de tomar cualesquiera otras que establezca la ley del lugar en que
esos documentos y efectos se coticen y la del lugar de su pago.

 
Véase la Convención Interamericana sobre conflictos de leyes en materia de
cheques, suscrita en Panamá el 30 de enero de 1975, en la Conferencia Especiali-
zada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado, aprobada por Decreto
Ley Nº 1.374, publicado en el Diario Oficial de 8 de abril de 1976, promulgada por
Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 362, publicado en el
Diario Oficial de 8 de julio de 1976. Esta Convención dejó de producir sus efectos
para Chile al ratificar la Convención Interamericana sobre conflictos de leyes en
materia de cheques, suscrita el 8 de mayo de 1979 en Montevideo, Uruguay, en la
Segunda Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional
Privado y promulgada por Decreto Nº 1.400, de 25 de septiembre de 1996 del
Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 4 de marzo
de 1997. Esta última se incluye en el Apéndice de este Código. La Convención de
1975, en conformidad a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados,
también reproducida en el Apéndice, puede ser eventualmente aplicable en relación
a los Estados que no son partes en la Convención de 1979.
DEL COMERCIO MARÍTIMO Y AÉREO 75

Título Tercero
DEL COMERCIO MARÍTIMO Y AÉREO

Capítulo I
DE LOS BUQUES Y AERONAVES 

Art.  274.  La nacionalidad de las naves se prueba por la patente


de navegación y la certificación del registro, y tiene el pabellón
como signo distintivo aparente.

Art.  275.  La ley del pabellón rige las formas de publicidad


requeridas para la transmisión de la propiedad de una nave.

Art.  276.  A la ley de la situación debe someterse la facultad


de embargar y vender judicialmente una nave, esté o no cargada
y despachada.

Art.  277.  Se regulan por la ley del pabellón los derechos de


los acreedores después de la venta de la nave, y la extinción de
los mismos.

Art.  278.  La hipoteca marítima y los privilegios o seguridades


de carácter real constituidos de acuerdo con la ley del pabellón,
tienen efectos extraterritoriales aun en aquellos países cuya legis-
lación no conozca o regule esa hipoteca o esos privilegios.

Art.  279.  Se sujetan también a la ley del pabellón los poderes


y obligaciones del capitán y la responsabilidad de los propietarios
y navieros por sus actos.

 
Véase el Convenio de las Naciones Unidas sobre el Transporte Marítimo de
Mercancías, firmado en Hamburgo el 31 de marzo de 1978, promulgado por De-
creto Supremo Nº 605, publicado en el Diario Oficial de 23 de octubre de 1982, y
la Nota que a este respecto se inserta en el Apéndice de este Código.
 
Véase la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, pro-
mulgada por Decreto Nº 1.393, de 28 de agosto de 1997, publicada en el Diario
Oficial de 18 de noviembre de 1997, y la Nota que a este respecto se inserta en
el Apéndice de este Código.
76 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO II - TÍTULO III

Art.  280.  El reconocimiento del buque, la petición de práctico


y la policía sanitaria, dependen de la ley territorial.

Art.  281.  Las obligaciones de los oficiales y gente de mar y el


orden interno del buque, se sujetan a la ley del pabellón.

Art.  282.  Las disposiciones precedentes de este capítulo se


aplican también a las aeronaves.

Art.  283.  Son de orden público internacional las reglas sobre


nacionalidad de los propietarios de buques y aeronaves y de los
navieros, así como de los oficiales y la tripulación.

Art.  284.  También son de orden público internacional las dis-


posiciones sobre nacionalidad de buques y aeronaves para el co-
mercio fluvial, lacustre y de cabotaje o entre determinados lugares
del territorio de los Estados contratantes, así como para la pesca y
otros aprovechamientos submarinos en el mar territorial.

Capítulo II
DE LOS CONTRATOS ESPECIALES
DEL COMERCIO MARÍTIMO Y AÉREO

Art.  285.  El fletamento, si no fuere un contrato de adhesión,


se regirá por la ley del lugar de salida de las mercancías.
Los actos de ejecución del contrato se ajustarán a la ley del
lugar en que se realicen.

Art.  286.  Las facultades del capitán para el préstamo a la gruesa


se determinan por la ley del pabellón.

Art.  287.  El contrato de préstamo a la gruesa, salvo pacto


en contrario, se sujeta a la ley del lugar en que el préstamo se
efectúa.

 
Véase la Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compra-
venta Internacional de Mercaderías, publicada en el Diario Oficial de 3 de octubre
de 1990, que se inserta en el Apéndice de este Código.
DE LA PRESCRIPCIÓN 77

Art.  288.  Para determinar si la avería es simple o gruesa y la


proporción en que contribuyen a soportarla la nave y el carga-
mento, se aplica la ley del pabellón.

Art.  289.  El abordaje fortuito en aguas territoriales o en el aire


nacional se somete a la ley del pabellón si fuere común.

Art.  290.  En el propio caso, si los pabellones difieren, se aplica


la ley del lugar.

Art.  291.  La propia ley local se aplica en todo caso al abordaje


culpable en aguas territoriales o aire nacional.

Art.  292.  Al abordaje fortuito o culpable en alta mar o aire libre,


se le aplica la ley del pabellón si todos los buques o aeronaves
tuvieren el mismo.

Art.  293.  En su defecto, se regulará por el pabellón del buque


o aeronave abordados, si el abordaje fuere culpable.

Art.  294.  En los casos de abordaje fortuito en alta mar o aire


libre, entre naves o aeronaves de diferente pabellón, cada uno
soportará la mitad de la suma total del daño, repartida según la
ley de una de ellas, y la mitad restante repartida según la ley de
la otra.

Título Cuarto
DE LA PRESCRIPCIÓN

Art.  295.  La prescripción de las acciones nacidas de los con-


tratos y actos mercantiles, se ajustará a las reglas establecidas en
este Código respecto de las acciones civiles.
LIBRO TERCERO

DERECHO PENAL INTERNACIONAL

Capítulo I
DE LAS LEYES PENALES

Art.  296.  Las leyes penales obligan a todos los que residen
en el territorio, sin más excepciones que las establecidas en este
capítulo.

 
Véanse las siguientes convenciones internacionales: Convención sobre Funcio-
narios Diplomáticos, suscrita en la Sexta Conferencia Panamericana de La Habana,
el 10 de febrero de 1928 y promulgada el 31 de diciembre de 1936; y la Convención
de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, suscrita por Chile el 18 de abril de 1961,
promulgada por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 666, de 9 de
noviembre de 1967, publicada en el Diario Oficial de 4 de marzo de 1968 e inserta
en el Apéndice de este Código (artículos seleccionados).
La Convención sobre la protección y el castigo de delitos contra personas in-
ternacionalmente protegidas, inclusive los Agentes Diplomáticos, publicado en el
Diario Oficial de 29 de marzo de 1977, inserta en el Apéndice de este Código.
El Acuerdo sudamericano sobre estupefacientes y psicotrópicos, adoptado en
Buenos Aires el 27 de abril de 1973, promulgado por Decreto Nº 164 del Ministerio
de Relaciones Exteriores de 16 de febrero de 1981, publicado en el Diario Oficial
de 3 de abril de 1981.
La Convención internacional contra la toma de rehenes, suscrita el 3 de enero de
1980, promulgada por Decreto Nº 989 del Ministerio de Relaciones Exteriores de 16
de noviembre de 1981, publicado en el Diario Oficial de 8 de enero de 1982.
La Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes, promulgada por Decreto Nº 808, del Ministerio de Relaciones
Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 26 de noviembre de 1988. En este
ejemplar se publica, además, la Convención Interamericana para Prevenir y San-
cionar la Tortura. Por Decretos números 39 y 40 del Ministerio de Relaciones
Exteriores de 7 de enero de 1991, publicados en el Diario Oficial de 13 de marzo
de 1991, se retiraron, respectivamente, las reservas formuladas en su oportunidad
a la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o

79
80 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO III

Art.  297.  Están exentos de las leyes penales de cada Estado


contratante los Jefes de los otros Estados, que se encuentren en
su territorio.

Art.  298.  Gozan de igual exención los Representantes diplo-


máticos de los Estados contratantes en cada uno de los demás, así
como sus empleados extranjeros, y las personas de la familia de
los primeros, que vivan en su compañía.

Art.  299.  Tampoco son aplicables las leyes penales de un


Estado a los delitos cometidos en el perímetro de las operaciones

Degradantes y a la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura,


precedentemente individualizadas.
La Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes
y Sustancias Sicotrópicas, suscrita por Chile, en Viena, Austria, el 20 de diciembre
de 1988 y ratificada mediante Decreto Nº 543, del Ministerio de Relaciones Exte-
riores, publicado en el Diario Oficial de 20 de agosto de 1990.
La Convención sobre la protección física de los materiales nucleares, de 26 de
octubre de 1979, promulgada por Decreto Nº 1.121, del Ministerio de Relaciones
Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 17 de octubre de 1994.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y sus Anexos y
el Acuerdo relativo a la aplicación de la Parte XI de dicha Convención y su Anexo,
promulgada con declaración por Decreto Nº 1.393, del Ministerio de Relaciones
Exteriores y publicada en el Diario Oficial de 18 de noviembre de 1997. Véase la
Nota sobre esta Convención y Acuerdo en el Apéndice de este Código.
La Convención Interamericana para el Cumplimiento de Condenas Penales
en el Extranjero, promulgada por Decreto Nº 1.859 del Ministerio de Relaciones
Exteriores y publicada en el Diario Oficial de 2 de febrero de 1999.
La Convención Interamericana contra la Corrupción, promulgada por Decreto
Nº 1.879 del Ministerio de Relaciones Exteriores y publicada en el Diario Oficial
de 2 de febrero de 1999, inserta en el Apéndice de este Código.
El Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo,
promulgado por Decreto Nº 163 del Ministerio de Relaciones Exteriores y publicado
en el Diario Oficial de 13 de septiembre de 2002.
La Convención Interamericana contra el Terrorismo, promulgada por Decreto
Nº 263 del Ministerio de Relaciones Exteriores y publicado en el Diario Oficial
de 10 de febrero de 2005.
La Convención Interamericana contra la fabricación y el tráfico ilícitos de armas
de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, promulgada
por Decreto Supremo Nº 288, publicado en el Diario Oficial de 18 de febrero
de 2004.
El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, aprobado el 17 de julio
de 1998, promulgado por el Decreto Nº 104, de 6 de julio de 2009, del Ministerio
de RR.EE., publicado en el Diario Oficial de 1º de agosto de 2009. Vigencia para
Chile: 1 de septiembre de 2009.
DERECHO PENAL INTERNACIONAL 81

militares, cuando autorice el paso por su territorio de un ejército


de otro Estado contratante, salvo que no tengan relación legal con
dicho ejército.

Art.  300.  La misma exención se aplica a los delitos cometidos


en aguas territoriales o en el aire nacional, a bordo de naves o
aeronaves extranjeras de guerra.

Art.  301.  Lo propio sucede con los delitos cometidos en aguas


territoriales o aire nacional en naves o aeronaves mercantes ex-
tranjeras, si no tienen relación alguna con el país y sus habitantes
ni perturban su tranquilidad.

Art.  302.  Cuando los actos de que se componga un delito,


se realicen en Estados contratantes diversos, cada Estado puede
castigar el acto realizado en su país, si constituye por sí solo un
hecho punible.
De lo contrario, se dará preferencia al derecho de la soberanía
local en que el delito se haya consumado.

Art.  303.  Si se trata de delitos conexos en territorios de más


de un Estado contratante, sólo estará sometido a la ley penal de
cada uno el cometido en su territorio.

Art.  304.  Ningún Estado contratante aplicará en su territorio


las leyes penales de los demás.

 
Véase la Convención sobre las Infracciones y Ciertos Actos Cometidos a
Bordo de Aeronaves, suscrita en Tokio el 14 de septiembre de 1963, ratificada y
promulgada por Decreto Nº 711 publicado en el Diario Oficial de 17 de diciembre
de 1974. Véase también la Convención para la Represión de Actos Ilícitos contra la
Seguridad de la Aviación Civil, suscrita en Montreal el 23 de septiembre de 1971,
ratificada y promulgada por Decreto Nº 376, publicado en el Diario Oficial de 11
de diciembre de 1975.
Véase además el Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguri-
dad de la Navegación Marítima, promulgada por Decreto Nº 793, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 8 de agosto de 1994.
82 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO III

Capítulo II
DELITOS COMETIDOS EN UN ESTADO EXTRANJERO
CONTRATANTE 

Art.  305.  Están sujetos en el extranjero a las leyes penales de


cada Estado contratante, los que cometieren un delito contra la
seguridad interna o externa del mismo o contra su crédito público,
sea cual fuere la nacionalidad o el domicilio del delincuente.

Art.  306.  Todo nacional de un Estado contratante o todo ex-


tranjero domiciliado en él, que cometa en el extranjero un delito
contra la independencia de ese Estado, queda sujeto a sus leyes
penales.

Art.  307.  También estarán sujetos a las leyes penales del Estado
extranjero en que puedan ser aprehendidos y juzgados, los que
cometan fuera del territorio un delito, como la trata de blancas,
que ese Estado contratante se haya obligado a reprimir por un
acuerdo internacional.

Capítulo III
DELITOS COMETIDOS FUERA DE TODO
TERRITORIO NACIONAL

Art.  308.  La piratería, la trata de negros y el comercio de


esclavos, la trata de blancas, la destrucción o deterioro de cables
submarinos y los demás delitos de la misma índole contra el
derecho internacional, cometidos en alta mar, en el aire libre o
en territorios no organizados aún en Estado, se castigarán por el
captor de acuerdo con sus leyes penales.

 
Véase, en el Apéndice de este Código, la Convención sobre traslado de per-
sonas condenadas, promulgada por Decreto Nº 1.317 en Santiago, el 10 de agosto
de 1998, publicada en el Diario Oficial de 3 de noviembre de 1998.
 
Véase la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, pro-
mulgada por Decreto Nº 1.393, de 28 de agosto de 1997, publicada en el Diario
Oficial de 18 de noviembre de 1997 y la Nota que se inserta a este respecto en el
Apéndice de este Código.
DERECHO PENAL INTERNACIONAL 83

Art.  309.  En los casos de abordaje culpable en alta mar o en


el aire, entre naves o aeronaves de distinto pabellón, se aplicará
la ley penal de la víctima.

Capítulo IV
CUESTIONES VARIAS

Art.  310.  Para el concepto legal de la reiteración o de la rein-


cidencia, se tendrá en cuenta la sentencia dictada en un Estado
extranjero contratante, salvo los casos en que se opusiere la le-
gislación local.

Art.  311.  La pena de interdicción civil tendrá efecto en los


otros Estados mediante el cumplimiento previo de las formalida-
des de registro o publicación que exija la legislación de cada uno
de ellos.
Art.  312.  La prescripción del delito se subordina a la ley del
Estado a que corresponda su conocimiento.

Art.  313.  La prescripción de la pena se rige por la ley del


Estado que la ha impuesto.
LIBRO CUARTO

DERECHO PROCESAL INTERNACIONAL -

Título Primero
PRINCIPIOS GENERALES

Art.  314.  La ley de cada Estado contratante determina la com-


petencia de los tribunales, así como su organización, las formas
de enjuiciamiento y de ejecución de las sentencias y los recursos
contra sus decisiones.
Art.  315.  Ningún Estado contratante organizará o mantendrá
en su territorio tribunales especiales para los miembros de los
demás Estados contratantes.

Art.  316.  La competencia ratione loci se subordina, en el orden


de las relaciones internacionales, a la ley del Estado contratante
que la establece.

Art.  317.  La competencia ratione materiae y ratione personae,


en el orden de relaciones internacionales, no debe basarse por los
Estados contratantes en la condición de nacionales o extranjeras
de las personas interesadas, en perjuicio de éstas.

 
Véase la Ley Nº 19.971, sobre arbitraje comercial internacional, incorporada
en el Apéndice de este Código.
 
Véase el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, aprobado el 17 de
julio de 1998, promulgado por Decreto Nº 104, de 6 de julio de 2009, del Ministerio
de RR.EE., publicado en el Diario Oficial de 1º de agosto de 2009. Vigencia para
Chile: 1 de septiembre de 2009.

85
86 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título II

Título Segundo
COMPETENCIA 

Capítulo I
DE LAS REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA
EN LO CIVIL Y MERCANTIL

Art.  318.  Será en primer término juez competente para conocer


de los pleitos a que dé origen el ejercicio de las acciones civiles y
mercantiles de toda clase, aquel a quien los litigantes se sometan
expresa o tácitamente, siempre que uno de ellos por lo menos sea
nacional del Estado contratante a que el juez pertenezca o tenga
en él su domicilio y salvo el derecho local contrario.
La sumisión no será posible para las acciones reales o mixtas
sobre bienes inmuebles, si la prohíbe la ley de su situación.

Art.  319.  La sumisión sólo podrá hacerse a juez que ejerza


jurisdicción ordinaria y que la tenga para conocer de igual clase
de negocios y en el mismo grado.

Art.  320.  En ningún caso podrán las partes someterse expresa


o tácitamente para un recurso a juez o tribunal diferente de aquel
a quien esté subordinado, según las leyes locales, el que haya
conocido en primera instancia.

Art.  321.  Se entenderá por sumisión expresa la hecha por los


interesados renunciando clara y terminantemente a su fuero propio
y designando con toda precisión el juez a quien se sometan.

 
Véase la Convención Interamericana sobre Competencia en la Esfera Inter-
nacional para la Eficacia Extraterritorial de las Sentencias Extranjeras, suscrita en
La Paz, Bolivia, el 24 de mayo de 1984, en la Tercera Conferencia Especializada
Interamericana sobre Derecho Internacional Privado.
Véase la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y sus
Anexos y el Acuerdo relativo a la aplicación de la Parte XI de dicha Convención y
su Anexo, promulgada con declaración por Decreto Nº 1393 del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores y publicada en el Diario Oficial de 18 de noviembre de 1997 y la
Nota inserta a este respecto en el Apéndice de este Código.
competencia 87

Art.  322.  Se entenderá hecha la sumisión tácita por el deman-


dante con el hecho de acudir al juez interponiendo la demanda,
y por el demandado con el hecho de practicar, después de per-
sonado en el juicio, cualquier gestión que no sea proponer en
forma la declinatoria. No se entenderá que hay sumisión tácita si
el procedimiento se siguiera en rebeldía.

Art.  323.  Fuera de los casos de sumisión expresa o tácita,


y salvo el derecho local contrario, será juez competente para el
ejercicio de acciones personales el del lugar del cumplimiento de
la obligación, o el del domicilio de los demandados y subsidiaria-
mente el de su residencia.

Art.  324.  Para el ejercicio de acciones reales sobre bienes


muebles será competente el juez de la situación, y si no fuere
conocida del demandante, el del domicilio, y en su defecto el de
la residencia del demandado.

Art.  325.  Para el ejercicio de acciones reales sobre bienes


inmuebles y para el de las acciones mixtas de deslinde y división
de la comunidad, será juez competente el de la situación de los
bienes.

Art.  326.  Si en los casos a que se refieren los dos artículos


anteriores hubiere bienes situados en más de un Estado contratante,
podrá acudirse a los jueces de cualquiera de ellos, salvo que lo
prohíba para los inmuebles la ley de la situación.

Art.  327.  En los juicios de testamentaría o ab intestato será


juez competente el del lugar en que tuvo el finado su último
domicilio.

Art.  328.  En los concursos de acreedores y en las quiebras,


cuando fuere voluntaria la presentación del deudor en ese Estado,
será juez competente el de su domicilio.

Art.  329.  En los concursos o quiebras promovidos por los


acreedores, será juez competente el de cualquiera de los lugares
que esté conociendo de la reclamación que los motiva, prefirién-
dose, caso de estar entre ellos, el del domicilio del deudor, si éste
o la mayoría de los acreedores, lo reclamasen.
88 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título II

Art.  330.  Para los actos de jurisdicción voluntaria y salvo tam-


bién el caso de sumisión y el derecho local, será competente el
juez del lugar en que tenga o haya tenido su domicilio, o en su
defecto, la residencia, la persona que los motive.

Art.  331.  Respecto de los actos de jurisdicción voluntaria en


materia de comercio y fuera del caso de sumisión y salvo el dere-
cho local, será competente el juez del lugar en que la obligación
deba cumplirse o, en su defecto, el del lugar del hecho que los
origine.

Art.  332.  Dentro de cada Estado contratante, la competencia pre-


ferente de los diversos jueces se ajustará a su derecho nacional.

Capítulo II
EXCEPCIONES A LAS REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA
EN LO CIVIL Y EN LO MERCANTIL 

Art.  333.  Los jueces y tribunales de cada Estado contratante


serán incompetentes para conocer de los asuntos civiles o mercan-
tiles en que sean parte demandada los demás Estados contratantes

1 
Véanse: la Convención sobre Funcionarios Diplomáticos, suscrita en La Haba-
na el 10 de febrero de 1928, promulgada por Decreto Nº 1.860, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, de fecha 31 de diciembre de 1936, y publicada en el Diario
Oficial de 12 de febrero de 1938.
Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de las Naciones Unidas, adop-
tada el 13 de febrero de 1946, promulgada por Decreto Nº 794, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, de 27 de octubre de 1948, y publicada en el Diario Oficial
de 14 de diciembre de 1948.
Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de los Organismos Especializados
de las Naciones Unidas, adoptada el 21 de noviembre de 1947, promulgada por
Decreto Nº 631, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 11 de octubre de 1951,
y publicada en el Diario Oficial de 12 de noviembre de 1951.
Carta de la Organización de los Estados Americanos, Artículos 103 al 107, suscrita
en Bogotá el 2 de mayo de 1948, promulgada por Decreto Nº 314, del Ministerio
de Relaciones Exteriores, de 5 de junio de 1953.
Convenio de Ayuda Militar, Chile-Estados Unidos, suscrito en Santiago el 9 de abril
de 1952, promulgado por Decreto Nº 328, del Ministerio de Relaciones Exteriores,
de 6 de julio de 1952, y publicado en el Diario Oficial de 21 de julio de 1952.
Convenios de Bretton Woods, aprobados por Ley Nº 8.403.
competencia 89

o sus Jefes, si se ejercita una acción personal, salvo el caso de


sumisión expresa o de demandas reconvencionales.

Convención sobre Constitución de la Organización de las Naciones Unidas


para la Educación, la Ciencia y la Cultura, promulgada por Decreto Nº 420, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, de 20 de agosto de 1953, y publicada en el
Diario Oficial de 7 de octubre de 1953.
Convenio entre el Gobierno de Chile y la Comisión Económica para la América
Latina de las Naciones Unidas (CEPAL), para regular las condiciones del funciona-
miento en Chile de la Sede de esta organización, promulgado por Decreto Nº 433,
del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 23 de septiembre de 1954, y publicado
en el Diario Oficial de 29 de octubre de 1954; Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación, adhesión de Chile el 17 de mayo de 1946.
Convenio para el establecimiento de uno o más centros de Cooperación Técnica,
celebrado entre el Gobierno de Chile y la Organización de los Estados Americanos,
promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 214, de 26 de
mayo de 1955, y publicado en el Diario Oficial de 23 de julio de 1955.
Convenio entre el Comité Internacional para las Migraciones Europeas (CIME) y
el Gobierno de Chile, relativo al funcionamiento de la Sede de la Misión en Chile,
promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 305, de 17 de
julio de 1956, y publicado en el Diario Oficial de 13 de septiembre de 1956.
Acuerdo entre el Gobierno de Chile y el Fondo Especial de las Naciones Unidas
sobre Asistencia del Fondo Especial, suscrito el 22 de enero de 1960, promulgado
por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 546, de 26 de septiembre
de 1960, y publicado en el Diario Oficial de 24 de octubre de 1960.
Acuerdo Básico sobre Asistencia Técnica entre las Naciones Unidas, la Orga-
nización Internacional del Trabajo, la Organización de las Naciones Unidas para
la Agricultura y la Alimentación, la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, la Organización de la Aviación Civil Internacional,
la Organización Mundial de la Salud, la Unión Internacional de Telecomunicaciones
y la Organización Meteorológica Mundial y el Gobierno de la República de Chile,
suscrito en Santiago el 15 de enero de 1957, ratificado el 26 de septiembre de 1960,
promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 545, de 26 de
septiembre de 1960, y publicado en el Diario Oficial de 24 de octubre de 1960.
Acuerdo entre el Gobierno de Chile y el Fondo Internacional de Socorro a la
Infancia de las Naciones Unidas, suscrito en Nueva York el 3 de mayo de 1950, y
promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 542, de 3 de
septiembre de 1951, publicado en el Diario Oficial de 16 de octubre de 1952.
Estatuto del Organismo Internacional de Energía Atómica, suscrito en Nueva
York el 26 de octubre de 1956, promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones
Exteriores Nº 544, de 24 de septiembre de 1960, y publicado en el Diario Oficial
de 20 de octubre del mismo año.
Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, suscrita por Chile el 18
de abril de 1961, promulgada por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores
Nº 666, de 9 de noviembre de 1967, publicada en el Diario Oficial de 4 de mayo
de 1968, e inserta en el Apéndice de este Código (artículos seleccionados).
Convención sobre las Misiones Especiales, aprobada por Decreto Nº 772 de
15 de noviembre de 1979, publicado en el Diario Oficial de 31 de enero de 1980,
inserta en el Apéndice de este Código (artículos seleccionados).
90 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título II

Art.  334.  En el mismo caso y con la propia excepción, serán


incompetentes cuando se ejerciten acciones reales, si el Estado
contratante o su Jefe han actuado en el asunto como tales y en

Convenio sobre funcionamiento en Santiago de la Oficina Regional para las


Américas de UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), de 30 de
noviembre de 1965, promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Exte-
riores Nº 60, de 14 de enero de 1967, publicado en el Diario Oficial de 4 de abril
de 1967.
Convenio entre el Gobierno de Chile y la Organización Europea para la In-
vestigación Astronómica del Hemisferio Sur (ESO), suscrito el 6 de noviembre de
1963, promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 18, de 4
de enero de 1964, y publicado en el Diario Oficial de 4 de abril de 1964.
Acuerdo sobre privilegios e inmunidades de la Asociación Latinoamericana de
Libre Comercio, contenido en la Resolución 6 del Acta Final del Primer Período
de Sesiones de la Conferencia, promulgado por Decreto Nº 582, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, de 7 de octubre de 1969, y publicado en el Diario Oficial
de 17 de enero de 1970.
Convenio Básico de Cooperación Económica y Técnica entre el Gobierno de
Chile y el Gobierno de la República Socialista de Rumania, suscrito en Santiago
el 1º de octubre de 1968, promulgado por Decreto Nº 264, del Ministerio de Re-
laciones Exteriores de 30 de marzo de 1970, y publicado en el Diario Oficial de
30 de abril de 1970.
Convenio Constitutivo de la Corporación Andina de Fomento, suscrito en Bogotá
el 7 de febrero de 1968, promulgado por Decreto Nº 514, del Ministerio de Relaciones
Exteriores, y publicado en el Diario Oficial de 21 de agosto de 1970.
Convenio entre el Gobierno de Chile y el Banco Interamericano de Desarrollo
para regular las condiciones de la Oficina Regional en Chile, suscrito en Santiago
el 17 de mayo de 1965, promulgado por Decreto del Ministerio de Relaciones
Exteriores Nº 266, de 30 de marzo de 1970, y publicado en el Diario Oficial de
30 de abril de 1970.
Artículo 48 de la Ley Nº 17.318, de 1º de agosto de 1970, que sustituyó el inciso
tercero del Art. único de la Ley Nº 15.172, cuyo texto fue fijado por el artículo 11
de la Ley Nº 17.182.
Decreto Nº 683, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 5 de octubre
de 1970.
Acuerdo Básico entre el Gobierno de Chile y el Instituto Interamericano de
Ciencias Agrícolas, suscrito en Santiago el 15 de abril de 1966, promulgado por
decreto Nº 596, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 31 de agosto de 1970,
y publicado en el Diario Oficial de 24 de septiembre de 1970.
Acuerdo Básico entre el Gobierno de Chile y la Junta de Asistencia Técnica,
suscrito el 15 de enero de 1957, y Acuerdo Básico entre el Fondo Especial de las
Naciones Unidas, suscrito el 22 de enero de 1960, modificado por cambio de notas
del representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,
de 27 de noviembre de 1968, y del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile,
de 18 de diciembre de 1968, promulgada la modificación por Decreto Nº 584, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, de 18 de agosto de 1970, y publicada en el
Diario Oficial de 17 de octubre de 1970.
competencia 91

su carácter público, debiendo aplicarse lo dispuesto en el último


párrafo del artículo 318.

Protocolo de Reformas a la Carta de la Organización de los Estados Americanos,


denominado Protocolo de Buenos Aires, suscrito en esa ciudad el 27 de septiembre
de 1967, promulgado por Decreto Nº 511, del Ministerio de Relaciones Exteriores,
de 7 de julio de 1971, y publicado en el Diario Oficial de 5 de agosto de 1971.
Convención relativa a la organización consultiva marítima intergubernamental,
suscrita en Ginebra el 6 de mayo de 1948, promulgada por Decreto Nº 148, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, de 20 de marzo de 1972, y publicada en el
Diario Oficial de 20 de abril de 1972.
Acuerdo sobre la oficina en Chile de la Secretaría General de la Organización
de los Estados Americanos, suscrito con la Unión Panamericana en Washington,
el 7 de octubre de 1960, promulgado por Decreto Nº 631, del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores, de 28 de noviembre de 1972, y publicado en el Diario Oficial
de 26 de febrero de 1973.
Acuerdo sobre Privilegios e Inmunidades de la Organización de los Estados
Americanos, suscrito por Chile el 24 de enero de 1950, aprobado por Decreto Ley
Nº 1.358, promulgado por Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones Exteriores
Nº 279 y publicado en el Diario Oficial de 26 de mayo de 1976.
Decreto Ley Nº 1.260, que establece franquicias para los funcionarios diplomáticos
de carrera, los cónsules y los agregados de las Fuerzas Armadas, acreditados ante el
Gobierno de Chile, publicado en el Diario Oficial de 21 de noviembre de 1975.
El Decreto Ley Nº 1.383, publicado en el Diario Oficial de 9 de abril, otorga
privilegios e inmunidades a la delegación para la América Latina de la Comisión
de las Comunidades Europeas.
Convenio sobre Inmunidades y Franquicias de la Comisión Permanente del
Pacífico, suscrito en Santiago con fecha 10 de enero de 1975, aprobado por Decreto
Ley Nº 1.049, publicado en el Diario Oficial de 7 de junio de 1975, promulgado
por Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 417 y publicado
en el Diario Oficial de 19 de junio de 1975.
Por Decreto Ley Nº 1.568, publicado en el Diario Oficial de 13 de octubre
de 1976, se reconoce la personalidad jurídica de la Unión Interamericana de Ahorros
y Préstamos para la Vivienda, se autoriza la permanencia de la sede de la Secretaría
General de la Organización Internacional de la ciudad antes mencionada y se le
conceden ciertas franquicias y prerrogativas.
Véanse Decreto Ley Nº 2.349 y Convención sobre las Misiones Especiales, que
se insertan en el Apéndice de este Código.
Protocolo sobre privilegios, exenciones e inmunidades de INTELSAT, suscrito
el 19 de mayo de 1978, promulgado por Decreto Nº 57 del Ministerio de Relacio-
nes Exteriores del día 12 de enero de 1980, publicado en el Diario Oficial de 9 de
febrero del mismo año.
Protocolo de privilegios e inmunidades de la Organización Internacional de
Telecomunicaciones Marítimas por Satélite (INMARSAT), suscrito el 1º de diciembre
de 1981, promulgado con reservas por Decreto Nº 300 del Ministerio de Relaciones
Exteriores del día 26 de marzo de 1984, publicado en el Diario Oficial de 22 de
junio de ese año.
92 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título II

Art.  335.  Si el Estado extranjero contratante o su Jefe han ac-


tuado como particulares o personas privadas, serán competentes
los jueces o tribunales para conocer de los asuntos en que se ejer-
citen acciones reales o mixtas, si esta competencia les corresponde
conforme a este Código.

Art.  336.  La regla del artículo anterior será aplicable a los jui-
cios universales sea cual fuere el carácter con que en ellos actúen
el Estado extranjero contratante o su Jefe.

Art.  337.  Las disposiciones establecidas en los artículos ante-


riores, se aplicarán a los funcionarios diplomáticos extranjeros y
a los comandantes de buques o aeronaves de guerra.

Art.  338.  Los cónsules extranjeros no estarán exentos de la


competencia de los jueces y tribunales civiles del país en que
actúen, sino para sus actos oficiales.

Art.  339.  En ningún caso podrán adoptar los jueces o tribunales


medidas coercitivas o de otra clase que hayan de ser ejecutadas en
el interior de las Legaciones o Consulados o sus archivos, ni respecto
de la correspondencia diplomática o consular, sin el consentimiento
de los respectivos funcionarios diplomáticos o consulares.

Capítulo III
REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA
EN LO PENAL

Art.  340.  Para conocer de los delitos y faltas y juzgarlos son


competentes los jueces y tribunales del Estado contratante en que
se hayan cometido.

 
Véase la Convención sobre Agentes Consulares, suscrita en la Sexta Conferencia
de La Habana del año 1928 y aún no ratificada. Véase, también, la Convención de
Viena sobre Relaciones Consulares, suscrita el 24 de abril de 1963, promulgada por
Decreto del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 709, de 28 de noviembre de 1967,
publicada en el Diario Oficial de 5 de marzo de 1968 e inserta en el Apéndice de
este Código (artículos seleccionados). Finalmente, véase Reglamento Consular,
Decreto Nº 172, de 1977, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
de la extradición 93

Art.  341.  La competencia se extiende a todos los demás delitos


y faltas a que haya de aplicarse la ley penal del Estado conforme
a las disposiciones de este Código.

Art.  342.  Alcanza asimismo a los delitos o faltas cometidos en


el extranjero por funcionarios nacionales que gocen del beneficio
de inmunidad.

Capítulo IV
EXCEPCIONES A LAS REGLAS GENERALES
DE COMPETENCIA EN MATERIA PENAL

Art.  343.  No están sujetos en lo penal a la competencia de


los jueces y tribunales de los Estados contratantes, las personas
y los delitos y faltas a que no alcanza la ley penal del respectivo
Estado.

Título Tercero
DE LA EXTRADICIÓN

Art.  344.  Para hacer efectiva la competencia judicial interna-


cional en materias penales, cada uno de los Estados contratantes
accederá a la solicitud de cualquiera de los otros para la entrega
de individuos condenados o procesados por delitos que se ajusten
a las disposiciones de este título, sujeto a las provisiones de los
tratados o convenciones internacionales que contengan listas de
infracciones penales que autoricen la extradición.

 
Véase nota al epígrafe del Capítulo II, Título Segundo, del Libro Cuarto.
 
Véanse: Tratado de Extradición suscrito con Bélgica, de 29 de mayo de 1899,
promulgado el 13 de marzo de 1904, y publicado en el Diario Oficial de 5 de abril
de 1904, ampliado por Convención suscrita el 25 de febrero de 1935, promulgada
por Decreto Nº 795, de 11 de julio de 1935, y ampliado por Cambio de Notas de
28 de abril y 5 de mayo de 1958 (Memoria del Ministerio de Relaciones Exteriores
año 1958, Tomo II, pág. 486).
Tratado de Extradición suscrito con Bolivia el 15 de diciembre de 1910, aclarado
por Cambio de Notas entre el Ministerio y la Legación de Bolivia, de 27 de abril
94 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título III

Art.  345.  Los Estados contratantes no están obligados a entregar


a sus nacionales. La nación que se niegue a entregar a uno de sus
ciudadanos estará obligada a juzgarlo.

de 1931, promulgado por Decreto Nº 500, de 8 de mayo de 1931, y publicado en


el Diario Oficial de 26 de mayo de 1931.
Tratado sobre Extradición suscrito con Brasil en Río de Janeiro el 8 de noviembre
de 1935, promulgado por Decreto Nº 1.180, de 18 de agosto de 1937, y publicado
en el Diario Oficial de 30 de agosto de 1937.
Tratado sobre Extradición suscrito con Colombia el 16 de noviembre de 1914,
promulgado por Decreto Nº 1.472, de 18 de diciembre de 1928, y publicado en el
Diario Oficial de 7 de enero de 1929.
Tratado de Extradición suscrito con Ecuador el 10 de septiembre de 1897,
promulgado por decreto de 27 de septiembre de 1899, y publicado en el Diario
Oficial de 9 de octubre de 1899.
Tratado de Extradición suscrito con España el 30 de diciembre de 1895 y su
Protocolo Complementario, suscrito el 1º de agosto de 1896, promulgado el 3 de
abril de 1897, y publicado en el Diario Oficial de 3 de abril de 1897.
Tratado de Extradición suscrito con Estados Unidos el 17 de abril de 1900 y
su Protocolo Complementario, suscrito el 15 de junio de 1901, promulgado por
Decreto de 6 de agosto de 1902, y publicado en el Diario Oficial de 11 de agosto
de 1902.
Tratado de Extradición suscrito con Inglaterra, promulgado por Decreto de 14
de abril de 1898, y publicado en el Diario Oficial de 22 de abril de 1898. Por
Cambio de Notas de 29 de diciembre de 1927 se hizo extensivo a los territorios
bajo mandato británico. Por Cambio de Notas de 12 de abril y 7 de agosto de 1928
relativo a la autoridad de Samoa Occidental. Por Cambio de Notas de 28 de junio
y 13 de julio de 1934 se hizo extensivo a varios Estados Malayos Federados y no
Federados. Por Cambio de Notas de 12 y 29 de marzo de 1937 se hizo extensivo
a los Protectorados de Zanzíbar y de Islas Salomón. El Estado de Malawi continúa
aplicando este tratado en virtud de Notas de 6 de enero y de 8 de junio de 1967,
y el Estado de Swazilandia aceptó las responsabilidades derivadas de este tratado
por Cambio de Notas de 1970. Por Cambio de Notas de 7 de marzo y 29 de mayo
de 1978 se hizo extensivo al Estado de Las Bahamas y por Nota de 11 de septiembre
de 1979 se hizo extensivo a la República de Kiribati.
Tratado de Extradición suscrito con Paraguay el 22 de mayo de 1897, promul-
gado por decreto de 2 de octubre de 1928, y publicado en el Diario Oficial de 13
de noviembre de 1928.
Tratado de Extradición suscrito con Perú el 5 de noviembre de 1932, promulgado
por Decreto Nº 1.152, de 11 de agosto de 1936, y publicado en el Diario Oficial
de 27 de agosto de 1936.
Tratado de Extradición suscrito con Uruguay el 10 de mayo de 1897, promul-
gado por decreto de 23 de noviembre de 1909, y publicado en el Diario Oficial
de 30 de noviembre de 1909.
Tratado de Extradición suscrito con Venezuela el 2 de junio de 1962, promul-
gado por Decreto Nº 355, de 10 de mayo de 1965, y publicado en el Diario Oficial
de 1º de junio de 1965.
de la extradición 95

Art.  346.  Cuando, con anterioridad al recibo de la solicitud,


un procesado o condenado haya delinquido en el país a que se
pide su entrega, puede diferirse esa entrega hasta que se le juzgue
y cumpla la pena.

Art.  347.  Si varios Estados contratantes solicitan la extradición


de un delincuente por el mismo delito, debe entregarse a aquel
en cuyo territorio se haya cometido.

Art.  348.  Caso de solicitarse por hechos diversos, tendrá pre-


ferencia el Estado contratante en cuyo territorio se haya cometido
el delito más grave, según la legislación del Estado requerido.

Art.  349.  Si todos los hechos imputados tuvieren igual gra-


vedad, será preferido el Estado contratante que presente primero
la solicitud de extradición. De ser simultáneas, decidirá el Estado
requerido, pero debe conceder la preferencia al Estado de origen
o, en su defecto, al del domicilio del delincuente, si fuere uno de
los solicitantes.

Art.  350.  Las anteriores reglas sobre preferencia no serán apli-


cables si el Estado contratante estuviere obligado con un tercero, a
virtud de tratados vigentes anteriores a este Código, a establecerla
de un modo distinto.

Convención sobre Extradición, aprobada en la Séptima Conferencia Panameri-


cana de Montevideo el 26 de diciembre de 1933, promulgada por Decreto Nº 942,
de 6 de agosto de 1935, y publicada en el Diario Oficial de 19 de agosto de 1935
(Chile con reservas).
Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en materia penal entre la República
de Chile y el Reino de España, suscrito el 14 de abril de 1992, promulgado por
Decreto Nº 31, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de 10 de enero de 1995,
y publicado en el Diario Oficial de 11 de abril de 1995. De acuerdo con el Nº 5
de su artículo 44, las extradiciones solicitadas antes de la entrada en vigor de este
Tratado continuarán tramitándose conforme a las disposiciones del Convenio de
30 de diciembre de 1895.
Tratado de Extradición suscrito con la República de Corea el 21 de noviembre
de 1994, promulgado por decreto Nº 1.417 del Ministerio de Relaciones Exteriores
y publicado en el Diario Oficial de 23 de octubre de 1997.
Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal suscrito con Nica-
ragua el 28 de diciembre de 1993, promulgado por Decreto Nº 411 del Ministerio de
Relaciones Exteriores y publicado en el Diario Oficial de 20 de agosto de 2001.
96 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título III

Art.  351.  Para conceder la extradición, es necesario que el


delito se haya cometido en el territorio del Estado que la pida o
que le sean aplicables sus leyes penales de acuerdo con el libro
tercero de este Código.

Art.  352.  La extradición alcanza a los procesados o condenados


como autores, cómplices o encubridores de delito.

Art.  353.  Es necesario que el hecho que motive la extradición


tenga carácter de delito en la legislación del Estado requirente y
en la del requerido.

Art.  354.  Asimismo se exigirá que la pena asignada a los he-


chos imputados, según su calificación provisional o definitiva por
el juez o tribunal competente del Estado que solicita la extradi-
ción, no sea menor de un año de privación de libertad y que
esté autorizada o acordada la prisión o detención preventiva del
procesado, si no hubiere aún sentencia firme. Esta debe ser de
privación de libertad.

Art.  355.  Están excluidos de la extradición los delitos políticos


y conexos, según la calificación del Estado requerido.

Art.  356.  Tampoco se acordará, si se probare que la petición


de entrega se ha formulado de hecho con el fin de juzgar y casti-
gar al acusado por un delito de carácter político, según la misma
calificación.

Art.  357.  No será reputado delito político, ni hecho conexo,


el de homicidio o asesinato del Jefe de un Estado contratante o
de cualquiera persona que en él ejerza autoridad.

Art.  358.  No será concedida la extradición si la persona re-


clamada ha sido ya juzgada y puesta en libertad, o ha cumplido
la pena, o está pendiente de juicio, en el territorio del Estado
requerido, por el mismo delito que motiva la solicitud.

Art.  359.  Tampoco debe accederse a ella si han prescrito el


delito o la pena conforme a las leyes del Estado requirente o del
requerido.
de la extradición 97

Art.  360.  La legislación del Estado requerido posterior al delito,


no podrá impedir la extradición.

Art.  361.  Los cónsules generales, cónsules, vicecónsules o


agentes consulares, pueden pedir que se arreste y entregue a bor-
do de un buque o aeronave de su país, a los oficiales, marinos o
tripulantes de sus naves o aeronaves de guerra o mercantes, que
hubiesen desertado de ellas.

Art.  362.  Para los efectos del artículo anterior, exhibirán a la


autoridad local correspondiente, dejándole además copia auténtica,
los registros del buque o aeronave, rol de la tripulación o cualquier
otro documento oficial en que la solicitud se funde.

Art.  363.  En los países limítrofes podrán pactarse reglas es-


peciales para la extradición en las regiones o localidades de la
frontera.

Art.  364.  La solicitud de la extradición debe hacerse por con-


ducto de los funcionarios debidamente autorizados para eso por
las leyes del Estado requirente.

Art.  365.  Con la solicitud definitiva de extradición deben pre-


sentarse:
1.  Una sentencia condenatoria o un mandamiento o auto de
prisión o un documento de igual fuerza, o que obligue al interesado
a comparecer periódicamente ante la jurisdicción represiva, acom-
pañado de las actuaciones del proceso que suministren pruebas
o al menos indicios racionales de la culpabilidad de la persona
de que se trate.
2. La filiación del individuo reclamado o las señas o circuns-
tancias que puedan servir para identificarlo.
3.  Copia auténtica de las disposiciones que establezcan la califi-
cación legal del hecho que motiva la solicitud de entrega, definan

 
Véanse: Convenio sobre Policía Fronteriza, suscrito con Argentina el 13 de
octubre de 1919 y puesto en ejecución por Notas de 24 y 30 de abril de 1920; el
Convenio sobre Policía Fronteriza, suscrito con Perú el 29 de abril de 1930, pro-
mulgado el 30 de diciembre del mismo año, y publicado en el Diario Oficial de 8
de enero de 1931; y el Convenio Internacional de Policía, suscrito en Buenos Aires
el 29 de febrero de 1920, y promulgado el 28 de abril de 1930.
98 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título III

la participación atribuida en él al inculpado y precisen la pena


aplicable.

Art.  366.  La extradición puede solicitarse telegráficamente y,


en ese caso, los documentos mencionados en el artículo anterior
se presentarán al país requerido o a su Legación o Consulado ge-
neral en el país requirente, dentro de los dos meses siguientes a la
detención del inculpado. En su defecto será puesto en libertad.

Art.  367.  Si el Estado requirente no dispone de la persona


reclamada dentro de los tres meses siguientes a haber quedado a
sus órdenes, será puesto también en libertad.

Art.  368.  El detenido podrá utilizar, en el Estado a que se haga


la solicitud de extradición, todos los medios legales concedidos a
los nacionales para recobrar su libertad, fundando su ejercicio en
las disposiciones de este Código.

Art.  369.  También podrá el detenido, a partir de ese hecho,


utilizar los recursos legales que procedan, en el Estado que pida
la extradición, contra las calificaciones y resoluciones en que se
funde.

Art.  370.  La entrega debe hacerse con todos los objetos que se
encontraren en poder de la persona reclamada, ya sean producto
del delito imputado, ya piezas que puedan servir para la prueba del
mismo, en cuanto fuere practicable con arreglo a las leyes del Estado
que la efectúa, y respetando debidamente los derechos de tercero.

Art.  371.  La entrega de los objetos a que se refiere el artícu-


lo anterior, podrá hacerse, si la pidiere el Estado solicitante de
la extradición, aunque el detenido muera o se evada antes de
efectuarla.
Art.  372.  Los gastos de detención y entrega serán de cuenta
del Estado requirente, pero no tendrá que sufragar ninguno por
los servicios que prestaren los empleados públicos con sueldo del
Gobierno a quien se pida la extradición.

Art.  373.  El importe de los servicios prestados por empleados


públicos u oficiales que sólo perciban derechos o emolumentos, no
de la extradición 99

excederá de los que habitualmente cobraren por esas diligencias


o servicios según las leyes del país en que residan.

Art.  374.  Toda responsabilidad que pueda originarse del he-


cho de la detención provisional, será de cargo del Estado que la
solicite.

Art.  375.  El tránsito de la persona extraditada y de sus custodios


por el territorio de un tercer Estado contratante, se permitirá me-
diante la exhibición del ejemplar original o de una copia auténtica
del documento que concede la extradición.

Art.  376.  El Estado que obtenga la extradición de un acusado


que fuere luego absuelto, estará obligado a comunicar al que la
concedió una copia auténtica del fallo.

Art.  377.  La persona entregada no podrá ser detenida en pri-


sión ni juzgada por el Estado contratante a quien se entregue,
por un delito distinto del que hubiere motivado la extradición y
cometido con anterioridad a la misma, salvo que consienta en ello
el Estado requerido, o que permanezca el extraditado libre en los
primeros tres meses después de juzgado y absuelto por el delito
que originó la extradición o de cumplida la pena de privación de
libertad impuesta.

Art.  378.  En ningún caso se impondrá o ejecutará la pena de


muerte por el delito que hubiese sido causa de la extradición.

Art.  379.  Siempre que proceda el abono de la prisión preventi-


va, se computará como tal el tiempo transcurrido desde la detención
del extraditado en el Estado a quien se le haya pedido.

Art.  380.  El detenido será puesto en libertad, si el Estado


requirente no presentase la solicitud de extradición en un plazo
razonable, dentro del menor tiempo posible, habida cuenta de la
distancia y las facilidades de comunicaciones postales entre los
dos países, después del arresto provisional.

 
Véase la Ley Nº 19.734, de 5 de junio de 2001, que reemplazó la pena de
muerte por la de presidio perpetuo calificado en diversos textos legales.
100 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título IV

Art.  381.  Negada la extradición de una persona, no se puede


volver a solicitar por el mismo delito.

Título Cuarto
DEL DERECHO DE COMPARECER EN JUICIO
Y SUS MODALIDADES

Art.  382.  Los nacionales de cada Estado contratante gozarán


en cada uno de los otros del beneficio de defensa por pobre, en
las mismas condiciones que los naturales.

Art.  383.  No se hará distinción entre nacionales y extranjeros


en los Estados contratantes en cuanto a la prestación de la fianza
para comparecer en juicio.

Art.  384.  Los extranjeros pertenecientes a un Estado contra-


tante, podrán ejercitar en los demás la acción pública en materia
penal, en iguales condiciones que los nacionales.

Art.  385.  Tampoco necesitarán esos extranjeros prestar fianza


para querellarse por acción privada, en los casos en que no se
exija a los nacionales.

Art.  386.  Ninguno de los Estados contratantes impondrá a los


nacionales de otro la caución judici sisti o el onus probandi, en
los casos en que no se exijan a sus propios naturales.

Art.  387.  No se autorizarán embargos preventivos, ni fianza


de cárcel segura ni otras medidas procesales de índole análoga,
respecto de los nacionales de los Estados contratantes, por su sola
condición de extranjeros.
EXHORTOS O COMISIONES ROGATORIAS 101

Título Quinto
EXHORTOS O COMISIONES ROGATORIAS 

Art.  388.  Toda diligencia judicial que un Estado contratante


necesite practicar en otro, se efectuará mediante exhorto o comi-
sión rogatoria cursados por la vía diplomática. Sin embargo, los
Estados contratantes podrán pactar o aceptar entre sí en materia
civil o criminal cualquier otra forma de transmisión.

Art.  389.  Al juez exhortante corresponde decidir respecto a


su competencia y a la legalidad y oportunidad del acto o prueba,
sin perjuicio de la jurisdicción del juez exhortado.

Art.  390.  El juez exhortado resolverá sobre su propia compe-


tencia ratione materiae para el acto que se le encarga.

Art.  391.  El que reciba el exhorto o comisión rogatoria debe


ajustarse en cuanto a su objeto a la ley del comitente y en cuanto
a la forma de cumplirlo a la suya propia.

 
Véanse: Convenios sobre Tramitación de Exhortos Judiciales, suscritos con:
Argentina, el 2 de julio de 1935, promulgado por Decreto Nº 92, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, de 15 de febrero de 1963, y publicado en el Diario Oficial
de 19 de abril de 1963; Bolivia, el 23 de noviembre de 1937, y aprobado el 31 de
agosto de 1939; Perú, el 5 de julio de 1935, y promulgado el 6 de enero de 1948;
y Brasil, concertado mediante Cambio de Notas de 15 de enero y 10 de febrero
de 1970, promulgado por Decreto Nº 214, del Ministerio de Relaciones Exteriores
de 9 de marzo de 1970, y publicado en el Diario Oficial de 12 de mayo de 1970.
Véase, en el Apéndice de este Código, Convención Interamericana sobre exhortos
o cartas rogatorias, suscrita en Panamá el 30 de enero de 1975, en la Conferencia
Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado, con declaración
de que extienden las normas de la misma a la tramitación de exhortos o cartas
rogatorias que se refieren a materias criminal, laboral, contencioso-administrativa,
juicios arbitrales u otras materias objeto de jurisdicción especial, aprobada por De-
creto Ley Nº 1.475, promulgada por Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones
Exteriores Nº 644, publicado en el Diario Oficial de 18 de octubre de 1976.
Véase Convención Interamericana sobre cumplimiento de medidas cautelares,
suscrita en Montevideo el 8 de mayo de 1979, en la II Conferencia Especializada
Interamericana sobre Derecho Internacional Privado.
Véase Convenio sobre Exhortos o Cartas Rogatorias y Despachos Judiciales,
suscrito entre los Gobiernos de las Repúblicas de Chile y de Colombia, en Bogotá, el
17 de junio de 1981, promulgado por Decreto Nº 642, del Ministerio de Relaciones
Exteriores, y publicado en el Diario Oficial de 16 de noviembre de 1988.
102 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título VI

Art.  392.  El exhorto será redactado en la lengua del Estado


exhortante y será acompañado de una traducción hecha en la len-
gua del Estado exhortado, debidamente certificada por intérprete
juramentado.

Art.  393.  Los interesados en la ejecución de los exhortos y


cartas rogatorias de naturaleza privada deberán constituir apode-
rados, siendo de su cuenta los gastos que estos apoderados y las
diligencias ocasionen.

Título Sexto
EXCEPCIONES QUE TIENEN CARÁCTER
INTERNACIONAL

Art.  394.  La litis pendencia por pleito en otro de los Estados


contratantes, podrá alegarse en materia civil cuando la sentencia
que se dicte en uno de ellos haya de producir en el otro los efectos
de cosa juzgada.

Art.  395.  En asuntos penales no podrá alegarse la excepción de


litis pendencia por causa pendiente en otro Estado contratante.

Art.  396.  La excepción de cosa juzgada que se funde en sen-


tencia de otro Estado contratante, sólo podrá alegarse cuando se
haya dictado la sentencia con la comparecencia de las partes o de
sus representantes legítimos, sin que se haya suscitado cuestión
de competencia del tribunal extranjero basada en disposiciones
de este Código.

Art.  397.  En todos los casos de relaciones jurídicas sometidas


a este Código, podrán promoverse cuestiones de competencia por
declinatoria fundada en sus preceptos.
DE LA PRUEBA 103

Título Séptimo
DE LA PRUEBA

Capítulo I
DISPOSICIONES GENERALES SOBRE LA PRUEBA

Art.  398.  La ley que rija el delito o la relación de derecho


objeto del juicio civil o mercantil, determina a quién incumbe la
prueba.

Art.  399.  Para decidir los medios de prueba que pueden uti-
lizarse en cada caso, es competente la ley del lugar en que se ha
realizado el acto o hecho que se trate de probar, exceptuándose
los no autorizados por la ley del lugar en que se sigue el juicio.

Art.  400.  La forma en que ha de practicarse toda prueba se


regula por la ley vigente en el lugar en que se lleva a cabo.

Art.  401.  La apreciación de la prueba depende de la ley del


juzgador.

 
Véase, en el Apéndice de este Código, Convención Interamericana sobre recep-
ción de pruebas en el extranjero, suscrita en Panamá el 30 de enero de 1975, en la
Conferencia especializada interamericana sobre derecho internacional privado, con
declaración de que se extienden las normas de la misma o la tramitación de exhortos
o cartas rogatorias que se refieran a la recepción u obtención de pruebas en materias
criminal, laboral, contencioso-administrativa, juicios arbitrales u otras materias objeto
de jurisdicción especial, aprobado por Decreto Ley Nº 1.473, publicado en el Diario
Oficial de 9 de julio de 1976, promulgada por Decreto Supremo del Ministerio de Re-
laciones Exteriores Nº 642 y publicado en el Diario Oficial de 9 de octubre de 1976.
Véase, en el Apéndice de este Código, Convención Interamericana sobre régi-
men legal de poderes para ser utilizados en el extranjero, suscrita en Panamá el 30
de enero de 1975, en la Conferencia especializada interamericana sobre Derecho
Internacional Privado, aprobada por Decreto Ley Nº 1.474, promulgada por Decreto
Supremo del Ministerio de Relaciones Exteriores Nº 643, publicados en el Diario
Oficial de 11 de octubre de 1976.
Véase Protocolo Adicional a la Convención Interamericana sobre Recepción de
Pruebas en el Extranjero, suscrito en La Paz, Bolivia, el 24 de mayo de 1984, en
la Tercera Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional
Privado. Chile formuló reservas a los artículos 11, 12 y 13 de este Protocolo, por
considerar que ellos son contrarios a su legislación nacional.
104 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título VII

Art.  402.  Los documentos otorgados en cada uno de los Estados


contratantes, tendrán en los otros el mismo valor en juicio que los
otorgados en ellos, si reúnen los requisitos siguientes:
1.  Que el asunto o materia del acto o contrato sea lícito y per-
mitido por las leyes del país del otorgamiento y de aquel en que
el documento se utiliza;
2.  Que los otorgantes tengan aptitud y capacidad legal para
obligarse conforme a su ley personal;
3.  Que en su otorgamiento se hayan observado las formas y
solemnidades establecidas en el país donde se han verificado los
actos o contratos;
4.  Que el documento esté legalizado y llene los demás requisitos
necesarios para su autenticidad en el lugar donde se emplea.

Art.  403.  La fuerza ejecutiva de un documento se subordina


al derecho local.

Art.  404.  La capacidad de los testigos y su recusación depen-


den de la ley a que se someta la relación de derecho objeto del
juicio.

Art.  405.  La forma del juramento se ajustará a la ley del juez


o tribunal ante quien se preste y su eficacia a la que rija el hecho
sobre el cual se jura.

Art.  406.  Las presunciones derivadas de un hecho se sujetan


a la ley del lugar en que se realiza el hecho de que nacen.

Art.  407.  La prueba indiciaria depende de la ley del juez o


tribunal.
DEL RECURSO DE CASACIÓN 105

Capítulo II
REGLAS ESPECIALES SOBRE LA PRUEBA
DE LEYES EXTRANJERAS 

Art.  408.  Los jueces y tribunales de cada Estado contratante


aplicarán de oficio, cuando proceda, las leyes de los demás sin per-
juicio de los medios probatorios a que este capítulo se refiere.

Art.  409.  La parte que invoque la aplicación del derecho de


cualquier Estado contratante en uno de los otros, o disienta de ella,
podrá justificar su texto, vigencia y sentido, mediante certificación
de dos abogados en ejercicio en el país de cuya legislación se trate,
que deberá presentarse debidamente legalizada.

Art.  410.  A falta de prueba o si el juez o el tribunal por cual-


quier razón la estimaren insuficiente, podrán solicitar de oficio,
antes de resolver, por la vía diplomática, que el Estado de cuya
legislación se trate proporcione un informe sobre el texto, vigencia
y sentido del derecho aplicable.
Art.  411.  Cada Estado contratante se obliga a suministrar a
los otros, en el más breve plazo posible, la información a que el
artículo anterior se refiere y que deberá proceder de su Tribunal
Supremo o de cualquiera de sus Salas o Secciones, o del Ministerio
Fiscal, o de la Secretaría o Ministerio de Justicia.

Título Octavo
DEL RECURSO DE CASACIÓN

Art.  412.  En todo Estado contratante donde exista el recurso


de casación o la institución correspondiente, podrá interponerse

 
Véase la Convención Interamericana sobre prueba e información acerca del
derecho extranjero, suscrita en Montevideo el 8 de mayo de 1979, en la II Conferencia
Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado, promulgada por
Decreto Supremo Nº 271, de 3 de marzo de 1997, publicado en el Diario Oficial
de 6 de junio de 1997.
106 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título IX

por infracción, interpretación errónea o aplicación indebida de


una ley de otro Estado contratante, en las mismas condiciones y
casos que respecto del derecho nacional.

Art.  413.  Serán aplicables al recurso de casación las reglas


establecidas en el Capítulo II del título anterior, aunque el juez o
tribunal inferior haya hecho ya uso de ellas.

Título Noveno
DE LA QUIEBRA O CONCURSO

Capítulo I
UNIDAD DE LA QUIEBRA O CONCURSO

Art.  414.  Si el deudor concordatario concursado o quebrado


no tiene más que un domicilio civil o mercantil, no puede haber
más que un juicio de procedimientos preventivos de concurso o
quiebra, o una suspensión de pagos o quita y espera, para todos
sus bienes y todas sus obligaciones en los Estados contratantes.

Art.  415.  Si una misma persona o sociedad tuviere en más de


un Estado contratante varios establecimientos mercantiles entera-
mente separados económicamente, puede haber tantos juicios de
procedimientos preventivos y de quiebra como establecimientos
mercantiles.

Capítulo II
UNIVERSALIDAD DE LA QUIEBRA O CONCURSO,
Y SUS EFECTOS

Art.  416.  La declaratoria de incapacidad del quebrado o con-


cursado tiene en los Estados contratantes efectos extraterritoriales
mediante el cumplimiento previo de las formalidades de registro
o publicación que exija la legislación de cada uno de ellos.
DE LA QUIEBRA O CONCURSO 107

Art.  417.  El auto de declaratoria de quiebra o concurso dictado


en uno de los Estados contratantes, se ejecutará en los otros en
los casos y forma establecidos en este Código para las resolucio-
nes judiciales; pero producirá, desde que quede firme y para las
personas respecto de las cuales lo estuviere, los efectos de cosa
juzgada.

Art.  418.  Las facultades y funciones de los síndicos nombrados


en uno de los Estados contratantes con arreglo a las disposiciones
de este Código, tendrán efecto extraterritorial en los demás, sin
necesidad de trámite alguno local.

Art.  419.  El efecto retroactivo de la declaración de quiebra o


concurso y la anulación de ciertos actos por consecuencia de esos
juicios, se determinarán por la ley de los mismos y serán aplicables
en el territorio de los demás Estados contratantes.

Art.  420.  Las acciones reales y los derechos de la misma ín-


dole continuarán sujetos no obstante la declaración de quiebra o
concurso, a la ley de la situación de las cosas a que afecten y a la
competencia de los jueces del lugar en que éstas se encuentren.

Capítulo III
DEL CONVENIO Y LA REHABILITACIÓN

Art.  421.  El convenio entre los acreedores y el quebrado o


concursado, tendrá efectos extraterritoriales en los demás Estados
contratantes, salvo el derecho de los acreedores por acción real
que no lo hubiesen aceptado.

Art.  422.  La rehabilitación del quebrado tiene también efica-


cia extraterritorial en los demás Estados contratantes, desde que
quede firme la resolución judicial en que se disponga, y conforme
a sus términos.
108 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título X

Título Décimo
EJECUCIÓN DE SENTENCIAS DICTADAS
POR TRIBUNALES EXTRANJEROS

Capítulo I
MATERIA CIVIL
Art.  423.  Toda sentencia civil o contencioso-administrativa
dictada en uno de los Estados contratantes, tendrá fuerza y podrá
ejecutarse en los demás si reúne las siguientes condiciones:
1.  Que tenga competencia para conocer del asunto y juzgarlo,
de acuerdo con las reglas de este Código, el juez o tribunal que
la haya dictado;
2.  Que las partes hayan sido citadas personalmente o por su
representante legal, para el juicio;
3.  Que el fallo no contravenga el orden público o el derecho
público del país en que quiere ejecutarse;
4.  Que sea ejecutorio en el Estado en que se dicte;
5.  Que se traduzca autorizadamente por un funcionario o in-
térprete oficial del Estado en que ha de ejecutarse, si allí fuere
distinto el idioma empleado;
6.  Que el documento en que conste reúna los requisitos nece-
sarios para ser considerado como auténtico en el Estado de que
proceda, y los que requiera para que haga fe la legislación del
Estado en que se aspira a cumplir la sentencia.

Art.  424.  La ejecución de la sentencia deberá solicitarse del


juez o tribunal competente para llevarla a efecto, previas las for-
malidades requeridas por la legislación interior.

Art.  425.  Contra la resolución judicial, en el caso a que el


artículo anterior se refiere se otorgarán todos los recursos que las
leyes de ese Estado concedan respecto de las sentencias definitivas
dictadas en juicio declarativo de mayor cuantía.

Art.  426.  El juez o tribunal a quien se pida la ejecución oirá


antes de decretarla o denegarla, y por término de 20 días, a la parte
contra quien se dirija y al Fiscal o Ministerio Público.
ejecución de sentencias dictadas por tribunales extranjeros 109

Art.  427.  La citación de la parte a quien deba oírse, se practicará


por medio de exhorto o comisión rogatoria, según lo dispuesto en
este Código, si tuviere su domicilio en el extranjero y careciere en
el país de representación bastante, o en la forma establecida por
el derecho local si tuviere el domicilio en el Estado requerido.
Art.  428.  Pasado el término que el juez o tribunal señale para
la comparecencia, continuará la marcha del asunto, haya o no
comparecido el citado.
Art.  429.  Si se deniega el cumplimiento se devolverá la ejecu-
toria al que la hubiese presentado.
Art.  430.  Cuando se acceda a cumplir la sentencia, se ajusta-
rá su ejecución a los trámites determinados por la ley del juez o
tribunal para sus propios fallos.
Art.  431.  Las sentencias firmes dictadas por un Estado contratante
que por sus pronunciamientos no sean ejecutables, producirán en
los demás los efectos de cosa juzgada si reúnen las condiciones que
a ese fin determina este Código, salvo las relativas a su ejecución.
Art.  432.  El procedimiento y los efectos regulados en los ar-
tículos anteriores, se aplicarán en los Estados contratantes a las
sentencias dictadas en cualquiera de ellos por árbitros o amigables
componedores, siempre que el asunto que las motiva pueda ser
objeto de compromiso conforme a la legislación del país en que
la ejecución se solicite.

 
Véase, en el Apéndice de este Código, Convención sobre el reconocimiento y
la ejecución de las sentencias arbitrales extranjeras, suscrita en Nueva York el 10 de
junio de 1958, aprobada por Decreto Ley Nº 1.095, publicado en el Diario Oficial de
31 de julio de 1975, promulgada por Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones
Exteriores Nº 664, publicado en el Diario Oficial de 30 de octubre de 1975.
Véase, en el Apéndice de este Código, Convención Interamericana sobre ar-
bitraje comercial internacional, suscrita en Panamá el 30 de enero de 1975 en la
Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado,
aprobada por Decreto Ley Nº 1.376, publicado en el Diario Oficial de 8 de abril
de 1976, promulgada por Decreto Supremo del Ministerio de Relaciones Exteriores
Nº 364, publicado en el Diario Oficial de 12 de julio de 1976.
Véase Convención Interamericana sobre eficacia extraterritorial de sentencias y
laudos arbitrales extranjeros, suscrita en Montevideo el 8 de mayo de 1979, en la
II Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado.
110 CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO - LIBRO IV - título X

Art.  433.  Se aplicará también ese mismo procedimiento a las


sentencias civiles dictadas en cualquiera de los Estados contra-
tantes por un tribunal internacional, que se refieran a personas e
intereses privados.

Capítulo II
ACTOS DE JURISDICCIÓN VOLUNTARIA

Art.  434.  Las disposiciones dictadas en actos de jurisdicción


voluntaria en materia de comercio, por jueces o tribunales de un
Estado contratante o por sus agentes consulares se ejecutarán en
los demás mediante los trámites y en la forma señalados en el
capítulo anterior.

Art.  435.  Las resoluciones en los actos de jurisdicción volun-


taria en materia civil procedentes de un Estado contratante, se
aceptarán por los demás si reúnen las condiciones exigidas por
este Código para la eficacia de los documentos otorgados en país
extranjero y proceden de juez o tribunal competente, y tendrán
en consecuencia eficacia extraterritorial.

Capítulo III
MATERIA PENAL

Art.  436.  Ningún Estado contratante ejecutará las sentencias


dictadas en uno de los otros en materia penal, en cuanto a las
sanciones de ese orden que impongan.

Art.  437.  Podrán sin embargo, ejecutarse dichas sentencias


en lo que toca a la responsabilidad civil y a sus efectos sobre los
bienes del condenado, si han sido dictadas por juez o tribunal
competente según este Código, y con audiencia del interesado, y
se cumplen las demás condiciones formales y de trámite que el
Capítulo I de este Título establece.
APÉNDICE
DEL CÓDIGO DE DERECHO
INTERNACIONAL PRIVADO
TEXTOS RELATIVOS
AL ARBITRAJE
COMERCIAL INTERNACIONAL

113
LEY Nº 19.971
Ministerio de Justicia

sobre arbitraje comercial


internacional
(Publicado en el Diario Oficial de 29 de septiembre de 2004)

Teniendo presente que el H. Congreso Nacional ha dado su


aprobación al siguiente

Proyecto de Ley:

Capítulo I
Disposiciones generales

Artículo  1º.  Ámbito de aplicación.


1) Esta ley se aplicará al arbitraje comercial internacional, sin
perjuicio de cualquier tratado multilateral o bilateral vigente en
Chile.
2) Las disposiciones de esta ley, con excepción de los artícu-
los 8º, 9º, 35 y 36, se aplicarán únicamente si el lugar del arbitraje
se encuentra en el territorio nacional.
3) Un arbitraje es internacional si:
a) Las partes en un acuerdo de arbitraje tienen, al momento
de la celebración de ese acuerdo, sus establecimientos en Estados
diferentes, o
b) Uno de los lugares siguientes está situado fuera del Estado
en el que las partes tienen sus establecimientos:
i) El lugar del arbitraje, si éste se ha determinado en el acuer-
do de arbitraje o con arreglo al acuerdo de arbitraje;
115
116 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

ii) El lugar del cumplimiento de una parte sustancial de


las obligaciones de la relación comercial o el lugar
con el cual el objeto del litigio tenga una relación más
estrecha, o
c) Las partes han convenido expresamente en que la cuestión
objeto del acuerdo de arbitraje está relacionada con más de un
Estado.
4) A los efectos del numeral 3) de este artículo:
a) Si alguna de las partes tiene más de un establecimiento, el
establecimiento será el que guarde una relación más estrecha con
el acuerdo de arbitraje.
b) Si una parte no tiene ningún establecimiento, se tomará en
cuenta su residencia habitual.
5) Esta ley no afectará a ninguna otra ley en virtud de la cual
determinadas controversias no sean susceptibles de arbitraje o
se puedan someter a arbitraje únicamente de conformidad con
disposiciones que no sean las de la presente ley.

Art.  2º.  Definiciones y reglas de interpretación.


Para los efectos de esta ley:
a) “arbitraje” significa cualquier arbitraje con independencia de
que sea o no una institución arbitral permanente la que haya de
ejercitarlo.
b) “tribunal arbitral” significa tanto un solo árbitro como una
pluralidad de árbitros.
c) “tribunal” significa un órgano del sistema judicial de un
país.
d) Cuando una disposición de esta ley, excepto el artículo 28,
deje a las partes la©facultad
EDITORIAL deJURIDICA
decidir DElibremente
CHILE sobre un asun-
to, esa facultad entraña la de131,
Ahumada autorizar a un tercero, incluida una
4º piso, Santiago
institución, a que adopte esa decisión.
e) Cuando una disposición de esta ley se refiera a un acuerdo
Registro de Propiedad Intelectual
que las partes hayan celebrado
Inscripción o que puedan
N.° 143.941, año 2004 celebrar o cuando,
en cualquier otra forma, se Santiago
refiera -aChile
un acuerdo entre las partes, se
entenderán comprendidas en ese acuerdo todas las disposiciones
del reglamento Se terminó de imprimir
de arbitraje en élesta decimosexta edición
mencionado.
de 1.500 ejemplares en el mes de febrero de 2005
f) Cuando una disposición de esta ley, excepto la letra a) del
artículo 25 y la letra a) del numeral 2)
IMPRESORES: del artículo 32,
Imprenta Salesianos S. A. se refiera a
una demanda, se aplicará también a una reconvención, y cuando
IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE
se refiera a una contestación, se aplicará asimismo a la contestación
a esa reconvención. ISBN 956-10-1585-4
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 117

g) La expresión “comercial” debe interpretarse en un sentido


amplio para que abarque todas las cuestiones que se plantean en
las relaciones de esta índole, contractuales o no. Se comprenden
dentro de éstas, por ejemplo, cualquier operación comercial de
suministro o intercambio de bienes o servicios, acuerdo de dis-
tribución, representación o mandato comercial, transferencia de
créditos para su cobro, arrendamiento de bienes de equipo con
opción de compra, construcción de obras, consultoría, ingeniería,
concesión de licencias, inversión, financiación, banca, seguros,
acuerdo o concesión de explotación, asociaciones de empresas y
otras formas de cooperación industrial o comercial, transporte de
mercancías o de pasajeros por vía aérea, marítima, férrea o por
carretera.

Art.  3º. Recepción de comunicaciones escritas.


1) Salvo acuerdo en contrario de las partes:
a) Se considerará recibida toda comunicación escrita que haya
sido entregada personalmente al destinatario o que haya sido
entregada en su establecimiento, residencia habitual o domicilio
postal; en el supuesto de que no se descubra, tras una indagación
razonable, ninguno de esos lugares, se considerará recibida toda
comunicación escrita que haya sido enviada al último establecimien-
to, residencia habitual o domicilio postal conocido del destinatario
por carta certificada o cualquier otro medio que deje constancia
del intento de entrega.
b) La comunicación se considerará recibida el día en que se
haya realizado tal entrega.
2) Las disposiciones de este artículo no se aplican a las comu-
nicaciones habidas en un procedimiento ante un tribunal.

Art.  4º. Renuncia al derecho de objetar.


Se considerará que la parte que prosiga el arbitraje conociendo
que no se ha cumplido alguna disposición de esta ley de la que
las partes puedan apartarse o algún requisito del acuerdo de ar-
bitraje y no exprese su objeción a tal incumplimiento sin demora
injustificada o, si se prevé un plazo para hacerlo, dentro de ese
plazo, ha renunciado a su derecho a objetar.

Art.  5º. Alcance de la intervención del tribunal.


En los asuntos que se rijan por la presente ley, no intervendrá
ningún tribunal salvo en los casos en que esta ley así lo disponga.
118 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Art.  6º. Tribunal para el cumplimiento de determinadas fun-


ciones de asistencia y supervisión durante el arbitraje.
Las funciones a que se refieren los artículos 11, numerales 3)
y 4); 13, numeral 3); 14 y 16, numeral 3), serán ejercidas por el
Presidente de la Corte de Apelaciones del lugar donde debe se-
guirse o se sigue el arbitraje y la del artículo 34, numeral 2), será
desempeñada por la respectiva Corte de Apelaciones.

Capítulo II
Acuerdo de arbitraje

Art. 7º.  Definición y forma del acuerdo de arbitraje.


1) El “acuerdo de arbitraje” es un acuerdo por el que las partes
deciden someter a arbitraje todas las controversias o ciertas con-
troversias que hayan surgido o puedan surgir entre ellas respecto
de una determinada relación jurídica, contractual o no contractual.
El acuerdo de arbitraje podrá adoptar la forma de una cláusula
compromisoria incluida en un contrato o la forma de un acuerdo
independiente.
2) El acuerdo de arbitraje deberá constar por escrito. Se en-
tenderá que el acuerdo es escrito cuando esté consignado en un
documento firmado por las partes o en un intercambio de cartas,
télex, telegramas u otros medios de telecomunicación que dejen
constancia del acuerdo, o en un intercambio de escritos de de-
manda y contestación en los que la existencia de un acuerdo sea
afirmada por una parte sin ser negada por la otra. La referencia
hecha en un contrato a un documento que contiene una cláusula
compromisoria constituye acuerdo de arbitraje siempre que el con-
trato conste por escrito y la referencia implique que esa cláusula
forma parte del contrato.

Art.  8º. Acuerdo de arbitraje y demanda en cuanto al fondo


ante un tribunal.
1) El tribunal al que se someta un litigio sobre un asunto que es
objeto de un acuerdo de arbitraje, remitirá a las partes al arbitraje
si lo solicita cualquiera de ellas, a más tardar, en el momento de
presentar el primer escrito sobre el fondo del litigio, a menos que
se compruebe que dicho acuerdo es nulo, ineficaz o de ejecución
imposible.
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 119

2) Si se ha entablado la acción a que se refiere el numeral 1)


del presente artículo, se podrá, no obstante, iniciar o proseguir las
actuaciones arbitrales y dictar un laudo mientras la cuestión esté
pendiente ante el tribunal.

Art.  9º. Acuerdo de arbitraje y adopción de medidas provisio-


nales por el tribunal.
No será incompatible con un acuerdo de arbitraje que una parte,
ya sea con anterioridad a las actuaciones arbitrales o durante su
transcurso, solicite de un tribunal la adopción de medidas cautelares
provisionales ni que el tribunal conceda esas medidas.

Capítulo III
Composición del tribunal arbitral

Art.  10. Número de árbitros.


1) Las partes podrán determinar libremente el número de ár-
bitros.
2) A falta de tal acuerdo, los árbitros serán tres.
Art.  11. Nombramiento de los árbitros.
1) Salvo acuerdo en contrario de las partes, la nacionalidad de
una persona no será obstáculo para que esa persona actúe como
árbitro.
2) Sin perjuicio de lo dispuesto en los numerales 4) y 5) de este
artículo, las partes podrán acordar libremente el procedimiento
para el nombramiento del árbitro o los árbitros.
3) A falta de tal acuerdo:
a) En el arbitraje con tres árbitros, cada parte nombrará un
árbitro y los dos árbitros así designados nombrarán al tercero;
si una parte no nombra al árbitro dentro de los treinta días del
recibo de un requerimiento de la otra parte para que lo haga, o si
los dos árbitros no consiguen ponerse de acuerdo sobre el tercer
árbitro dentro de los treinta días contados desde su nombramiento,
la designación será hecha, a petición de una de las partes, por el
Presidente de la Corte de Apelaciones correspondiente al lugar
donde deba seguirse el arbitraje.
b) En el arbitraje con árbitro único, si las partes no consiguen
ponerse de acuerdo sobre la designación del árbitro, éste será
120 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

nombrado, a petición de cualquiera de las partes, por el Presidente


de la Corte de Apelaciones correspondiente al lugar donde deba
seguirse el arbitraje.
4) Cuando en un procedimiento de nombramiento convenido
por las partes:
a) Una parte no actúe conforme a lo estipulado en dicho pro-
cedimiento, o
b) Las partes, o dos árbitros, no puedan llegar a acuerdo con-
forme al mencionado procedimiento, o
c) Un tercero, incluida una institución, no cumpla una fun-
ción que se le confiera en dicho procedimiento, cualquiera de
las partes podrá solicitar al Presidente de la Corte de Apelaciones
correspondiente al lugar donde deba seguirse el arbitraje que
adopte la medida necesaria, a menos que en el acuerdo sobre el
procedimiento de nombramiento se prevean otros medios para
conseguirlo.
5) Toda decisión sobre las cuestiones encomendadas en los
numerales 3) ó 4) de este artículo al Presidente de la respectiva
Corte de Apelaciones será inapelable. Al nombrar un árbitro, el
tribunal u otra autoridad tendrá debidamente en cuenta las condi-
ciones requeridas para un árbitro por el acuerdo entre las partes y
tomará las medidas necesarias para garantizar el nombramiento de
un árbitro independiente e imparcial. En el caso de árbitro único
o del tercer árbitro, tendrá en cuenta asimismo la conveniencia de
nombrar un árbitro de nacionalidad distinta a la de las partes.

Art.  12.  Motivos de recusación.


1) La persona a quien se comunique su posible nombramiento
como árbitro deberá revelar todas las circunstancias que puedan
dar lugar a dudas justificadas acerca de su imparcialidad o inde-
pendencia. El árbitro, desde el momento de su nombramiento y
durante todas las actuaciones arbitrales, revelará sin demora tales
circunstancias a las partes, a menos que ya les haya informado de
ellas.
2) Un árbitro sólo podrá ser recusado si existen circunstancias
que den lugar a dudas justificadas respecto de su imparcialidad
o independencia, o si no posee las cualificaciones convenidas
por las partes. Una parte sólo podrá recusar al árbitro nombrado
por ella, o en cuyo nombramiento haya participado, por causas
de las que haya tenido conocimiento después de efectuada la
designación.
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 121

Art.  13. Procedimiento de recusación.


1) Sin perjuicio de lo dispuesto en el numeral 3) de este ar-
tículo, las partes podrán acordar libremente el procedimiento de
recusación de los árbitros.
2) A falta de tal acuerdo, la parte que desee recusar a un árbitro
enviará al tribunal arbitral, dentro de los quince días siguientes a
aquel en que tenga conocimiento de la constitución del tribunal
arbitral o de cualquiera de las circunstancias mencionadas en el
numeral 2) del artículo 12, un escrito en el que exponga los moti-
vos para la recusación. A menos que el árbitro recusado renuncie
a su cargo o que la otra parte acepte la recusación, corresponderá
al tribunal arbitral decidir sobre ésta.
3) Si no prosperase la recusación incoada con arreglo al proce-
dimiento acordado por las partes o en los términos del numeral 2)
de este artículo, la parte recusante podrá pedir, dentro de los treinta
días siguientes al recibo de la notificación de la decisión por la que
se rechaza la recusación, al Presidente de la Corte de Apelaciones
correspondiente al lugar donde deba seguirse el arbitraje, que
decida sobre la procedencia de la recusación, decisión que será
inapelable; mientras esa petición esté pendiente, el tribunal arbi-
tral, incluso el árbitro recusado, podrán proseguir las actuaciones
arbitrales y dictar un laudo.

Art.  14.  Falta o imposibilidad de ejercicio de las funciones.


1) Cuando un árbitro se vea impedido de jure o de facto en el
ejercicio de sus funciones o por otros motivos no las ejerza dentro
de un plazo razonable, cesará en su cargo si renuncia o si las partes
acuerdan su remoción. De lo contrario, si subsiste un desacuerdo
respecto a cualquiera de esos motivos, cualquiera de las partes podrá
solicitar del Presidente de la Corte de Apelaciones correspondiente
al lugar donde deba seguirse el arbitraje una decisión que declare
la cesación del mandato, decisión que será inapelable.
2) Si, conforme a lo dispuesto en este artículo o en el numeral 2)
del artículo 13, un árbitro renuncia a su cargo o una de las partes
acepta la terminación del mandato de un árbitro, ello no se considerará
como una aceptación de la procedencia de ninguno de los motivos
mencionados en este artículo o en el numeral 2) del artículo 12.

Art.  15. Nombramiento de un árbitro sustituto.


Cuando un árbitro cese en su cargo en virtud de lo dispuesto
en los artículos 13 ó 14, o en los casos de renuncia por cualquier
122 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

otro motivo o de remoción por acuerdo de las partes o de expi-


ración de su mandato por cualquier otra causa, se procederá al
nombramiento de un sustituto conforme al mismo procedimiento
por el que se designó al árbitro que se ha de sustituir.

Capítulo IV
Competencia del tribunal arbitral

Art.  16.  Facultad del tribunal arbitral para decidir acerca de


su competencia.
1) El tribunal arbitral estará facultado para decidir acerca de
su propia competencia, incluso sobre las excepciones relativas a
la existencia o a la validez del acuerdo de arbitraje. A ese efecto,
una cláusula compromisoria que forme parte de un contrato se
considerará como un acuerdo independiente de las demás esti-
pulaciones del contrato. La decisión del tribunal arbitral de que el
contrato es nulo no entrañará ipso jure la nulidad de la cláusula
compromisoria.
2) La excepción de incompetencia del tribunal arbitral deberá
oponerse a más tardar en el momento de presentar la contestación.
Las partes no se verán impedidas de oponer la excepción por el
hecho de que hayan designado a un árbitro o participado en su
designación. La excepción basada en que el tribunal arbitral ha
excedido su mandato deberá oponerse tan pronto como se plantee
durante las actuaciones arbitrales la materia que supuestamente
exceda su mandato. El tribunal arbitral podrá, en cualquiera de los
casos, estimar una excepción presentada más tarde si considera
justificada la demora.
3) El tribunal arbitral podrá decidir las excepciones a que se
hace referencia en el numeral 2) de este artículo como cuestión
previa o en un laudo sobre el fondo. Si, como cuestión previa, el
tribunal arbitral se declara competente, cualquiera de las partes,
dentro de los treinta días siguientes al recibo de la notificación de
esa decisión, podrá solicitar del Presidente de la respectiva Corte
de Apelaciones que resuelva la cuestión, y la resolución de este
tribunal será inapelable; mientras esté pendiente dicha solicitud,
el tribunal arbitral podrá proseguir sus actuaciones y dictar un
laudo.
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 123

Art.  17.  Facultad del tribunal arbitral de ordenar medidas pro-


visionales cautelares.
Salvo acuerdo en contrario de las partes, el tribunal arbitral podrá,
a petición de una de ellas, ordenar a cualquiera de las partes que
adopte las medidas provisionales cautelares que el tribunal arbitral
estime necesarias respecto del objeto del litigio. El tribunal arbitral
podrá exigir de cualquiera de las partes una garantía apropiada en
conexión con esas medidas.

Capítulo V
Sustanciación de las actuaciones arbitrales

Art.  18. Trato equitativo de las partes.


Deberá tratarse a las partes con igualdad y darse a cada una de
ellas plena oportunidad de hacer valer sus derechos.

Art.  19.  Determinación del procedimiento.


1) Con sujeción a las disposiciones de esta ley, las partes tendrán
libertad para convenir el procedimiento a que se haya de ajustar
el tribunal arbitral en sus actuaciones.
2) A falta de acuerdo, el tribunal arbitral podrá, con sujeción
a lo dispuesto en esta ley, dirigir el arbitraje del modo que consi-
dere apropiado. Esta facultad conferida al tribunal arbitral incluye
la de determinar la admisibilidad, la pertinencia y el valor de las
pruebas.

Art.  20. Lugar del arbitraje.


1) Las partes podrán determinar libremente el lugar del arbi-
traje. En caso de no haber acuerdo al respecto, el tribunal arbitral
determinará el lugar del arbitraje, atendidas las circunstancias del
caso, inclusive las conveniencias de las partes.
2) Sin perjuicio de lo dispuesto en el numeral precedente, el
tribunal arbitral podrá, salvo acuerdo en contrario de las partes,
reunirse en cualquier lugar que estime apropiado para celebrar
deliberaciones entre sus miembros, para oír a los testigos, a los
peritos o a las partes, o para examinar mercancías u otros bienes
o documentos.
124 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Art.  21.  Iniciación de las actuaciones arbitrales.


Salvo que las partes hayan convenido otra cosa, las actuaciones
arbitrales respecto de una determinada controversia se iniciarán
en la fecha en que el demandado haya recibido el requerimiento
de someter esa controversia a arbitraje.

Art.  22.  Idioma.


1) Las partes podrán acordar libremente el idioma o los idiomas
que hayan de utilizarse en las actuaciones arbitrales. A falta de tal
acuerdo, el tribunal arbitral determinará el idioma o los idiomas
que hayan de emplearse en las actuaciones. Este acuerdo o esta
determinación será aplicable, salvo que en ellos mismos se haya
especificado otra cosa, a todos los escritos de las partes, a todas
las audiencias, y a cualquier laudo, decisión o comunicación de
otra índole que emita el tribunal arbitral.
2) El tribunal arbitral podrá ordenar que cualquier prueba do-
cumental vaya acompañada de una traducción al idioma o los
idiomas convenidos por las partes o determinados por el tribunal
arbitral.

Art.  23.  Demanda y contestación.


1) Dentro del plazo convenido por las partes o determinado
por el tribunal arbitral, el demandante deberá alegar los hechos
en que se funda la demanda, los puntos controvertidos y el objeto
de la demanda, y el demandado deberá responder a los plantea-
mientos alegados en la demanda, a menos que las partes hayan
acordado otra cosa respecto de los elementos que la demanda y
la contestación deban necesariamente contener. Las partes podrán
aportar, al formular sus alegaciones, todos los documentos que
consideren pertinentes o hacer referencia a los documentos u otras
pruebas que vayan a presentar.
2) Salvo acuerdo en contrario de las partes, en el curso de las
actuaciones arbitrales cualquiera de las partes podrá modificar o
ampliar su demanda o contestación, a menos que el tribunal arbitral
considere improcedente esa alteración en razón de la demora con
que se ha hecho.

Art.  24. Audiencias y actuaciones por escrito.


1) Salvo acuerdo en contrario de las partes, el tribunal arbitral
decidirá si han de celebrarse audiencias para la presentación de
pruebas o para alegatos orales, o si las actuaciones se sustanciarán
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 125

sobre la base de documentos y demás pruebas. No obstante, a


menos que las partes hubiesen convenido que no se celebrarían
audiencias, el tribunal arbitral celebrará dichas audiencias en la fase
apropiada de las actuaciones, a petición de una de las partes.
2) Deberá notificarse a las partes con suficiente antelación la
celebración de las audiencias y las reuniones del tribunal arbitral
para examinar mercancías u otros bienes o documentos.
3) De todas las declaraciones, documentos o demás informa-
ción que una de las partes suministre al tribunal arbitral se dará
traslado a la otra parte. Asimismo, deberán ponerse a disposición
de ambas partes los peritajes o los documentos probatorios en los
que el tribunal arbitral pueda basarse al adoptar su decisión.

Art.  25. Rebeldía de una de las partes.


Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando, sin invocar
causa suficiente:
a) El demandante no presente su demanda con arreglo al nu-
meral  1) del artículo 23, el tribunal arbitral dará por terminadas
las actuaciones.
b) El demandado no presente su contestación con arreglo al
numeral 1) del artículo 23, el tribunal arbitral continuará las actua-
ciones, sin que esa omisión se considere por sí misma como una
aceptación de las alegaciones del demandante.
c) Una de las partes no comparezca a una audiencia o no pre-
sente pruebas documentales, el tribunal arbitral podrá continuar
las actuaciones y dictar el laudo basándose en las pruebas de que
disponga.

Art.  26. Nombramiento de peritos por el tribunal arbitral.


1) Salvo acuerdo en contrario de las partes, el tribunal arbi-
tral:
a) Podrá nombrar uno o más peritos para que le informen sobre
materias concretas que determinará el tribunal arbitral.
b) Podrá solicitar a cualquiera de las partes que suministre al
perito toda la información pertinente o que le presente para su
inspección todos los documentos, mercancías u otros bienes per-
tinentes, o le proporcione acceso a ellos.
2) Salvo acuerdo en contrario de las partes, cuando una parte
lo solicite o cuando el tribunal arbitral lo considere necesario, el
perito, después de la presentación de su dictamen escrito u oral,
deberá participar en una audiencia en la que las partes tendrán
126 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

oportunidad de hacerle preguntas y de presentar peritos para que


informen sobre los puntos controvertidos.

Art.  27. Asistencia de los tribunales para la práctica de pruebas.


El tribunal arbitral o cualquiera de las partes con la aprobación
del tribunal arbitral podrá pedir la asistencia de un tribunal com-
petente de Chile para la práctica de pruebas. El tribunal podrá
atender dicha solicitud dentro del ámbito de su competencia y de
conformidad con las normas que le sean aplicables sobre medios
de prueba.

Capítulo VI
Pronunciamiento del laudo y terminación
de las actuaciones

Art. 28. Normas aplicables al fondo del litigio.


1) El tribunal arbitral decidirá el litigio de conformidad con
las normas de derecho elegidas por las partes como aplicables al
fondo del litigio. Se entenderá que toda indicación del derecho
u ordenamiento jurídico de un Estado determinado se refiere, a
menos que se exprese lo contrario, al derecho sustantivo de ese
Estado y no a sus normas de conflicto de leyes.
2) Si las partes no indican la ley aplicable, el tribunal arbitral
aplicará la ley que determinen las normas de conflicto de leyes
que estime aplicables.
3) El tribunal arbitral decidirá ex aequo et bono o como amigable
componedor sólo si las partes le han autorizado expresamente a
hacerlo así.
4) En todos los casos, el tribunal arbitral decidirá con arreglo
a las estipulaciones del contrato y tendrá en cuenta los usos mer-
cantiles aplicables al caso.

Art. 29. Adopción de decisiones cuando hay más de un ár-


bitro.
En las actuaciones arbitrales en que haya más de un árbitro,
toda decisión del tribunal arbitral se adoptará, salvo acuerdo en
contrario de las partes, por mayoría de votos de todos los miem-
bros. Sin embargo, el árbitro presidente podrá decidir cuestiones
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 127

de procedimiento, si así lo autorizan las partes o todos los miem-


bros del tribunal.

Art. 30. Transacción.
1) Si, durante las actuaciones arbitrales, las partes llegan a una
transacción que resuelva el litigio, el tribunal arbitral dará por ter-
minadas las actuaciones y, si lo piden ambas partes y el tribunal
arbitral no se opone, hará constar la transacción en forma de laudo
arbitral en los términos convenidos por las partes.
2) El laudo en los términos convenidos se dictará con arreglo a
lo dispuesto en el artículo 31 y se hará constar en él que se trata
de un laudo. Este laudo tiene la misma naturaleza y efecto que
cualquier otro laudo dictado sobre el fondo del litigio.

Art.  31.  Forma y contenido del laudo.


1) El laudo se dictará por escrito y será firmado por el árbitro
o los árbitros. En actuaciones arbitrales con más de un árbitro
bastarán las firmas de la mayoría de los miembros del tribunal
arbitral, siempre que se deje constancia de las razones de la falta
de una o más firmas.
2) El laudo del tribunal arbitral deberá ser motivado, a menos
que las partes hayan convenido en otra cosa o que se trate de
un laudo pronunciado en los términos convenidos por las partes
conforme al artículo 30.
3) Constarán en el laudo la fecha en que ha sido dictado y el
lugar del arbitraje determinado de conformidad con el numeral 1)
del artículo 20. El laudo se considerará dictado en ese lugar.
4) Después de dictado el laudo, el tribunal lo notificará a cada
una de las partes mediante entrega de una copia firmada por los
árbitros de conformidad con el numeral 1) de este artículo.

Art.  32. Terminación de las actuaciones.


1) Las actuaciones arbitrales terminan con el laudo definitivo
o por una orden del tribunal arbitral dictada de conformidad con
el numeral 2) de este artículo.
2) El tribunal arbitral ordenará la terminación de las actuaciones
arbitrales cuando:
a) El demandante retire su demanda, a menos que el de-
mandado se oponga a ello y el tribunal arbitral reconozca un
legítimo interés de su parte en obtener una solución definitiva
del litigio.
128 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

b) Las partes acuerden dar por terminadas las actuaciones.


c) El tribunal arbitral compruebe que la prosecución de las
actuaciones resultaría innecesaria o imposible.
3) El tribunal arbitral cesará en sus funciones al terminar las
actuaciones arbitrales, salvo lo dispuesto en el artículo 33 y en el
numeral 4) del artículo 34.

Art.  33.  Corrección e interpretación del laudo y laudo adi-


cional.
1) Dentro de los treinta días siguientes a la recepción del laudo,
salvo que las partes hayan acordado otro plazo:
a) Cualquiera de las partes podrá, con notificación a la otra,
pedir al tribunal arbitral que corrija en el laudo cualquier error de
cálculo, de copia o tipográfico o cualquier otro error de naturaleza
similar.
b) Si así lo acuerdan las partes, cualquiera de ellas podrá, con
notificación a la otra, pedir al tribunal arbitral que dé una inter-
pretación sobre un punto o una parte concreta del laudo.
Si el tribunal arbitral estima justificado el requerimiento, efec-
tuará la corrección o dará la interpretación dentro de los treinta
días siguientes a la recepción de la solicitud. La interpretación
formará parte del laudo.
2) El tribunal arbitral podrá corregir cualquier error del tipo
mencionado en la letra a) del numeral 1) de este artículo por su
propia iniciativa dentro de los treinta días siguientes a la fecha del
laudo.
3) Salvo acuerdo en contrario de las partes, dentro de los treinta
días siguientes a la recepción del laudo, cualquiera de las partes,
con notificación a la otra parte, podrá pedir al tribunal arbitral que
dicte un laudo adicional respecto de reclamaciones formuladas en
las actuaciones arbitrales, pero omitidas del laudo. Si el tribunal
arbitral estima justificado el requerimiento, dictará el laudo adicional
dentro de sesenta días.
4) El tribunal arbitral podrá prorrogar, de ser necesario, el pla-
zo en el cual efectuará una corrección, dará una interpretación o
dictará un laudo adicional con arreglo a los numerales 1) ó 3) de
este artículo.
5) Lo dispuesto en el artículo 31 se aplicará a las correcciones
o interpretaciones del laudo o a los laudos adicionales.
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 129

Capítulo VII
Impugnación del laudo

Art.  34. La petición de nulidad como único recurso contra un


laudo arbitral.
1) Contra un laudo arbitral sólo podrá recurrirse ante un tribunal
mediante una petición de nulidad conforme a los numerales 2)
y 3) de este artículo.
2) El laudo arbitral sólo podrá ser anulado por la respectiva
Corte de Apelaciones cuando:
a) La parte que interpone la petición pruebe:
i) Que una de las partes en el acuerdo de arbitraje a que
se refiere el artículo 7º estaba afectada por alguna in-
capacidad, o que dicho acuerdo no es válido en virtud
de la ley a que las partes lo han sometido, o si nada se
hubiera indicado a este respecto, en virtud de la ley de
este Estado, o
ii) Que no ha sido debidamente notificada de la designa-
ción de un árbitro o de las actuaciones arbitrales o no
ha podido, por cualquier otra razón, hacer valer sus
derechos, o
iii) Que el laudo se refiere a una controversia no prevista
en el acuerdo de arbitraje o contiene decisiones que
exceden los términos del acuerdo de arbitraje; no obs-
tante, si las disposiciones del laudo que se refieren a
las cuestiones sometidas al arbitraje pueden separarse
de las que no lo están, sólo se podrán anular estas
últimas, o
iv) Que la composición del tribunal arbitral o el procedi-
miento arbitral no se han ajustado al acuerdo entre las
partes, salvo que dicho acuerdo estuviera en conflicto
con una disposición de esta ley de la que las partes no
pudieran apartarse o, a falta de dicho acuerdo, que no
se han ajustado a esta ley, o
b) El tribunal compruebe:
i) Que, según la ley chilena, el objeto de la controversia
no es susceptible de arbitraje, o
ii) Que el laudo es contrario al orden público de Chile.
3) La petición de nulidad no podrá formularse después de
transcurridos tres meses contados desde la fecha de la recepción
130 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

del laudo o, si la petición se ha hecho con arreglo al artículo 33,


desde la fecha en que esa petición haya sido resuelta por el tribunal
arbitral.
4) El tribunal, cuando se le solicite la anulación de un laudo,
podrá suspender las actuaciones de nulidad, cuando corresponda
y cuando así lo solicite una de las partes, por un plazo que deter-
mine a fin de dar al tribunal arbitral la oportunidad de reanudar
las actuaciones arbitrales o de adoptar cualquier otra medida que
a juicio del tribunal arbitral elimine los motivos para la petición
de nulidad.
5) Las Cortes de Apelaciones colocarán las peticiones de nuli-
dad de inmediato en tabla y gozarán de preferencia para su vista
y fallo.

Capítulo VIII
Reconocimiento y ejecución de los laudos

Art.  35. Reconocimiento y ejecución.


1) Un laudo arbitral, cualquiera que sea el país en que se haya
dictado, será reconocido como vinculante y, tras la presentación
de una petición por escrito al tribunal competente, será ejecutado
en conformidad con las disposiciones de este artículo y del artícu-
lo 36.
2) La parte que invoque un laudo o pida su ejecución deberá
presentar el original debidamente autenticado del laudo o copia
debidamente certificada del mismo, y el original del acuerdo de
arbitraje a que se refiere el artículo 7º o copia debidamente certifi-
cada del mismo. Si el laudo o el acuerdo no estuviera redactado en
un idioma oficial de Chile, la parte deberá presentar una traducción
debidamente certificada a ese idioma de dichos documentos.

Art.  36.  Motivos para denegar el reconocimiento o la ejecu-


ción.
1) Sólo se podrá denegar el reconocimiento o la ejecución de
un laudo arbitral, cualquiera que sea el país en que se haya dic-
tado:
Ley Nº 19.971 - sobre arbitraje comercial internacional 131

a) A instancia de la parte contra la cual se invoca, cuando esta


parte pruebe ante el tribunal competente del país en que se pide
el reconocimiento o la ejecución:
i) Que una de las partes en el acuerdo de arbitraje a que
se refiere el artículo 7º estaba afectada por alguna in-
capacidad, o que dicho acuerdo no es válido en virtud
de la ley a que las partes lo han sometido, o si nada se
hubiera indicado a este respecto, en virtud de la ley del
país en que se haya dictado el laudo, o
ii) Que la parte contra la cual se invoca el laudo no ha sido
debidamente notificada de la designación de un árbitro o
de las actuaciones arbitrales o no ha podido, por cualquier
otra razón, hacer valer sus derechos, o
iii) Que el laudo se refiere a una controversia no prevista en
el acuerdo de arbitraje o contiene decisiones que exceden
los términos del acuerdo de arbitraje; no obstante, si las
disposiciones del laudo que se refieren a las cuestiones
sometidas al arbitraje pueden separarse de las que no
lo están, se podrá dar reconocimiento y ejecución a las
primeras, o
iv) Que la composición del tribunal arbitral o el procedimiento
arbitral no se han ajustado al acuerdo celebrado entre
las partes o, en defecto de tal acuerdo, que no se han
ajustado a la ley del país donde se efectuó el arbitraje,
o
v) Que el laudo no es aún obligatorio para las partes o ha
sido anulado o suspendido por un tribunal del país en
que, o conforme a cuyo derecho, ha sido dictado ese
laudo, o
b) Cuando el tribunal compruebe:
i) Que, según la ley chilena, el objeto de la controversia no
es susceptible de arbitraje, o
ii) Que el reconocimiento o la ejecución del laudo serían
contrarios al orden público de Chile.
2) Si se ha pedido a un tribunal de los previstos en el literal v)
de la letra a) del numeral 1) de este artículo la nulidad o la sus-
pensión del laudo, el tribunal al que se pide el reconocimiento o
la ejecución podrá, si lo considera procedente, aplazar su decisión
y, a instancia de la parte que pida el reconocimiento o la ejecución
del laudo, podrá también ordenar a la otra parte que dé garantías
apropiadas.
132 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Habiéndose cumplido con lo establecido en el Nº 1º del artícu-


lo 82 de la Constitución Política de la República y por cuanto he
tenido a bien aprobarlo y sancionarlo; por tanto promúlguese y
llévese a efecto como Ley de la República.

Santiago, 10 de septiembre de 2004.– Ricardo Lagos Escobar,


Presidente de la República.– Luis Bates Hidalgo, Ministro de Jus-
ticia.– María Soledad Alvear Valenzuela, Ministra de Relaciones
Exteriores.– Jorge Rodríguez Grossi, Ministro de Economía, Fomento
y Reconstrucción.

 
La referencia hecha al artículo 82 de la Constitución Política debe entenderse
hecha al artículo 93 del Decreto Nº 100, del Ministerio Secretaría General de la
Presidencia, que fijó el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Consti-
tución Política de la República, publicado en el Diario Oficial de 22 de septiembre
de 2005.
CONVENCIÓN SOBRE EL RECONOCIMIENTO
Y LA EJECUCIÓN DE LAS SENTENCIAS
ARBITRALES EXTRANJERAS

Naciones Unidas 1958

(Publicada en el Diario Oficial de 30 de octubre de 1975)

Artículo I

1. La presente Convención se aplicará al reconocimiento y la


ejecución de las sentencias arbitrales dictadas en el territorio de
un Estado distinto de aquel en que se pide el reconocimiento y la
ejecución de dichas sentencias, y que tengan su origen en diferen-
cias entre personas naturales o jurídicas. Se aplicará también a las
sentencias arbitrales que no sean consideradas como sentencias
nacionales en el Estado en el que se pide su reconocimiento y
ejecución.
2. La expresión “sentencia arbitral” no sólo comprenderá las
sentencias dictadas por los árbitros nombrados para casos deter-
minados, sino también las sentencias dictadas por los órganos
arbitrales permanentes a los que las partes se hayan sometido.
3. En el momento de firmar o de ratificar la presente Conven-
ción, de adherirse a ella o de hacer la notificación de su extensión
prevista en el artículo X, todo Estado podrá, a base de reciprocidad,
declarar que aplicará la presente Convención al reconocimiento y a
la ejecución de las sentencias arbitrales dictadas en el territorio de
otro Estado Contratante únicamente. Podrá también declarar que
sólo aplicará la Convención a los litigios surgidos de relaciones
jurídicas, sean o no contractuales, consideradas comerciales por
su derecho interno.

133
134 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo II

1. Cada uno de los Estados Contratantes reconocerá el acuer-


do por escrito conforme al cual las partes se obliguen a someter
a arbitraje todas las diferencias o ciertas diferencias que hayan
surgido o puedan surgir entre ellas respecto a una determinada
relación jurídica, contractual o no contractual, concerniente a un
asunto que pueda ser resuelto por arbitraje.
2. La expresión “acuerdo por escrito” denotará una cláusula
compromisoria incluida en un contrato o un compromiso, firmados
por las partes o contenidos en un canje de cartas o telegramas.
3. El tribunal de uno de los Estados Contratantes al que se
someta un litigio respecto del cual las partes hayan concluido un
acuerdo en el sentido del presente artículo, remitirá a las partes
al arbitraje, a instancia de una de ellas, a menos que compruebe
que dicho acuerdo es nulo, ineficaz o inaplicable.

Artículo III

Cada uno de los Estados Contratantes reconocerá la autoridad


de la sentencia arbitral y concederá su ejecución de conformidad
con las normas de procedimiento vigentes en el territorio donde
la sentencia sea invocada, con arreglo a las condiciones que se
establecen en los artículos siguientes. Para el reconocimiento o la
ejecución de las sentencias arbitrales a que se aplica la presente
Convención, no se impondrán condiciones apreciablemente más
rigurosas, ni honorarios o costas
© EDITORIAL más elevados,
JURIDICA DE CHILE que los aplicables
al reconocimiento oAhumada
a la ejecución
131, 4º piso,de las sentencias arbitrales
Santiago
nacionales.
Registro de Propiedad Intelectual
Inscripción N.° 143.941, año 2004
Artículo
Santiago IV
- Chile
Se terminó de imprimir esta decimosexta edición
1. Para obtener
de 1.500elejemplares
reconocimiento
en el mes ydelafebrero
ejecución previstos en el
de 2005
artículo anterior, la parte que pida el reconocimiento y la ejecución
deberá presentar,IMPRESORES:
junto con la Imprenta Salesianos S. A.
demanda:
IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE
ISBN 956-10-1585-4
SOBRE sentencias arbitrales extranjeras 135

a) El original debidamente autenticado de la sentencia o una


copia de ese original que reúna las condiciones requeridas para
su autenticidad;
b) El original del acuerdo a que se refiere el artículo II, o una
copia que reúna las condiciones requeridas para su autentici-
dad.
2. Si esa sentencia o ese acuerdo no estuvieran en un idioma
oficial del país en que se invoca la sentencia, la parte que pida
el reconocimiento y la ejecución de esta última deberá presentar
una traducción a ese idioma de dichos documentos. La traducción
deberá ser certificada por un traductor oficial o un traductor jurado,
o por un agente diplomático o consular.

Artículo V

1. Sólo se podrá denegar el reconocimiento y la ejecución de


la sentencia, a instancia de la parte contra la cual es invocada, si
esta parte prueba ante la autoridad competente del país en que
se pide el reconocimiento y la ejecución:
a) Que las partes en el acuerdo a que se refiere el artículo II
estaban sujetas a alguna incapacidad en virtud de la ley que les
es aplicable o que dicho acuerdo no es válido en virtud de la ley
a que las partes lo han sometido, o si nada se hubiera indicado a
este respecto, en virtud de la ley del país en que se haya dictado
la sentencia, o
b) Que la parte contra la cual se invoca la sentencia arbitral
no ha sido debidamente notificada de la designación del árbitro o
del procedimiento de arbitraje o no ha podido, por cualquier otra
razón, hacer valer sus medios de defensa, o
c) Que la sentencia se refiere a una diferencia no prevista en el
compromiso o no comprendida en las disposiciones de la cláusula
compromisoria, o contiene decisiones que exceden de los términos
del compromiso o de la cláusula compromisoria; no obstante, si
las disposiciones de la sentencia que se refieren a las cuestiones
sometidas al arbitraje pueden separarse de las que no han sido
sometidas al arbitraje, se podrá dar reconocimiento y ejecución a
las primeras, o
d) Que la constitución del tribunal arbitral o el procedimiento
arbitral no se han ajustado al acuerdo celebrado entre las partes o,
136 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

en defecto de tal acuerdo, que la constitución del tribunal arbitral


o el procedimiento arbitral no se han ajustado a la ley del país
donde se ha efectuado el arbitraje, o
e) Que la sentencia no es aún obligatoria para las partes o ha
sido anulada o suspendida por una autoridad competente del país
en que, o conforme a cuya ley, ha sido dictada esa sentencia.
2. También se podrá denegar el reconocimiento y la ejecución
de una sentencia arbitral si la autoridad competente del país en
que se pide el reconocimiento y la ejecución, comprueba:
a) Que, según la ley de ese país, el objeto de la diferencia no
es susceptible de solución por vía de arbitraje, o
b) Que el reconocimiento o la ejecución de la sentencia serían
contrarios al orden público de ese país.

Artículo VI

Si se ha pedido a la autoridad competente prevista en el


artículo V, párrafo 1 e), la anulación o la suspensión de la senten-
cia, la autoridad ante la cual se invoca dicha sentencia podrá, si lo
considera procedente, aplazar la decisión sobre la ejecución de la
sentencia y, a instancia de la parte que pida la ejecución, podrá
también ordenar a la otra parte que dé garantías apropiadas.

Artículo VII

1. Las disposiciones de la presente Convención no afectarán


la validez de los acuerdos multilaterales o bilaterales relativos al
reconocimiento y la ejecución de las sentencias arbitrales con-
certados por los Estados Contratantes ni privarán a ninguna de
las partes interesadas de cualquier derecho que pudiera tener a
hacer valer una sentencia arbitral en la forma y medida admitidas
por la legislación o los tratados del país donde dicha sentencia se
invoque.
2. El Protocolo de Ginebra de 1923, relativo a las cláusulas de
arbitraje y la Convención de Ginebra de 1927 sobre la ejecución de
las Sentencias Arbitrales Extranjeras, dejarán de surtir efectos entre
los Estados Contratantes a partir del momento y en la medida en
que la presente Convención tenga fuerza obligatoria para ellos.
SOBRE sentencias arbitrales extranjeras 137

Artículo VIII

1. La presente Convención estará abierta hasta el 31 de diciem-


bre de 1958 a la firma de todo Miembro de las Naciones Unidas,
así como de cualquier otro Estado que sea o llegue a ser miembro
de cualquier organismo especializado de las Naciones Unidas, o
sea o llegue a ser parte en el Estatuto de la Corte Internacional
de Justicia, o de todo otro Estado que haya sido invitado por la
Asamblea General de las Naciones Unidas.
2. La presente Convención deberá ser ratificada y los instrumen-
tos de ratificación se depositarán en poder del Secretario General
de las Naciones Unidas.

Artículo IX

1. Podrán adherirse a la presente Convención todos los Estados


a que se refiere el artículo VIII.
2. La adhesión se efectuará mediante el depósito de un instru-
mento de adhesión en poder del Secretario General de las Naciones
Unidas.

Artículo X

1. Todo Estado podrá declarar, en el momento de la firma, de la


ratificación o de la adhesión, que la presente Convención se hará
extensiva a todos los territorios cuyas relaciones internacionales
tenga a su cargo, o a uno o varios de ellos. Tal declaración surtirá
efecto a partir del momento en que la Convención entre en vigor
para dicho Estado.
2. Posteriormente, esa extensión se hará en cualquier momen-
to por notificación dirigida al Secretario General de las Naciones
Unidas y surtirá efecto a partir del nonagésimo día siguiente a la
fecha en que el Secretario General de las Naciones Unidas haya
recibido tal notificación o en la fecha de entrada en vigor de la
Convención para tal Estado, si esta última fecha fuere posterior.
3. Con respecto a los territorios a los que no se haya hecho
extensiva la presente Convención en el momento de la firma, de
138 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

la ratificación o de la adhesión, cada Estado interesado examinará


la posibilidad de adoptar las medidas necesarias para hacer exten-
siva la aplicación de la presente Convención a tales territorios, a
reserva del consentimiento de sus gobiernos cuando sea necesario
por razones constitucionales.

Artículo XI

Con respecto a los Estados federales o no unitarios, se aplicarán


las disposiciones siguientes:
a) En lo concerniente a los artículos de esta Convención cuya
aplicación dependa de la competencia legislativa del poder federal,
las obligaciones del gobierno federal serán, en esta medida, las
mismas que las de los Estados Contratantes que no son Estados
federales;
b) En lo concerniente a los artículos de esta Convención cuya
aplicación dependa de la competencia legislativa de cada uno de
los Estados o provincias constituyentes que, en virtud del régimen
constitucional de la federación, no estén obligados a adoptar me-
didas legislativas, el gobierno federal, a la mayor brevedad posible
y con su recomendación favorable, pondrá dichos artículos en
conocimiento de las autoridades competentes de los Estados o
provincias constituyentes;
c) Todo Estado federal que sea Parte en la presente Convención
proporcionará, a solicitud de cualquier otro Estado Contratante que
le haya sido transmitida por conducto del Secretario General de las
Naciones Unidas, una exposición de la legislación y de las prácticas
vigentes en la federación y en sus entidades constituyentes con
respecto a determinada disposición de la Convención, indicando
la medida en que por acción legislativa o de otra índole, se haya
dado efecto a tal disposición.

Artículo XII

1. La presente Convención entrará en vigor el nonagésimo día


siguiente a la fecha del depósito del tercer instrumento de ratifi-
cación o de adhesión.
2. Respecto a cada Estado que ratifique la presente Convención
o se adhiera a ella después del depósito del tercer instrumento
SOBRE sentencias arbitrales extranjeras 139

de ratificación o de adhesión, la presente Convención entrará en


vigor el nonagésimo día siguiente a la fecha del depósito por tal
Estado de su instrumento de ratificación o de adhesión.

Artículo XIII

1. Todo Estado Contratante podrá denunciar la presente Con-


vención mediante notificación escrita dirigida al Secretario General
de las Naciones Unidas. La denuncia surtirá efecto un año después
de la fecha en que el Secretario General haya recibido la notifica-
ción.
2. Todo Estado que haya hecho una declaración o enviado una
notificación conforme a lo previsto en el artículo X, podrá declarar
en cualquier momento posterior, mediante notificación dirigida al
Secretario General de las Naciones Unidas, que la Convención de-
jará de aplicarse al territorio de que se trate, un año después de la
fecha en que el Secretario General haya recibido tal notificación.
3. La presente Convención seguirá siendo aplicable a las sen-
tencias arbitrales respecto de las cuales se haya promovido un
procedimiento para el reconocimiento o la ejecución antes de que
entre en vigor la denuncia.

Artículo XIV

Ningún Estado Contratante podrá invocar las disposiciones de


la presente Convención respecto de otros Estados Contratantes
más que en la medida en que él mismo esté obligado a aplicar
esta Convención.

Artículo XV

El Secretario General de las Naciones Unidas notificará a todos


los Estados a que se refiere el artículo VIII:
a) Las firmas y ratificaciones previstas en el artículo VIII;
b) Las adhesiones previstas en el artículo IX;
c) Las declaraciones y notificaciones relativas a los artículos I,
X y XI;
140 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

d) La fecha de entrada en vigor de la presente Convención en


conformidad con el artículo XII;
e) Las denuncias y notificaciones previstas en el artículo XIII.

Artículo XVI

1. La presente Convención cuyos textos chino, español, francés,


inglés y ruso serán igualmente auténticos, será depositada en los
archivos de las Naciones Unidas.
2. El Secretario General de las Naciones Unidas transmitirá una
copia certificada de la presente Convención a los Estados a que
se refiere el artículo VIII.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno, según consta en el Decreto Ley
Nº 1.095, de 31 de julio del año en curso, y el instrumento de adhe-
sión ha sido depositado en la Secretaría General de las Naciones
Unidas, en Nueva York, el 4 de septiembre de 1975,

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del Decreto
Ley Nº 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se
cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la Re-
pública, publicándose copia autorizada de su texto en el Diario
Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro


de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en San-
tiago, a los dos días del mes de octubre del año mil novecientos
setenta y cinco.– Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército,
Presidente de la República.– Enrique Valdés Puga, Ministro de
Relaciones Exteriores subrogante.
CONVENCIÓN INTERAMERICANA
SOBRE ARBITRAJE COMERCIAL
INTERNACIONAL
(Publicada en el Diario Oficial de 12 de julio de 1976)

Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de los


Estados Americanos, deseosos de concertar una Convención sobre
arbitraje comercial internacional, han acordado lo siguiente:

Artículo 1

Es válido el acuerdo de las Partes en virtud del cual se obligan


a someter a decisión arbitral las diferencias que pudiesen surgir o
que hayan surgido entre ellas con relación a un negocio de carácter
mercantil. El acuerdo respectivo constará en el escrito firmado por
las Partes o en el canje de cartas, telegramas o comunicaciones
por télex.

Artículo 2

El nombramiento de los árbitros se hará en la forma convenida


por las Partes. Su designación podrá delegarse a un tercero sea
éste persona natural o jurídica.
Los árbitros podrán ser nacionales o extranjeros.

Artículo 3

A falta de acuerdo expreso entre las Partes el arbitraje se llevará


a cabo conforme a las reglas de procedimiento de la Comisión
Interamericana de Arbitraje Comercial.

141
142 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 4

Las sentencias o laudos arbitrales no impugnables según la ley


o reglas procesales aplicables, tendrán fuerza de sentencia judicial
ejecutoriada. Su ejecución o reconocimiento podrá exigirse en
la misma forma que la de las sentencias dictadas por tribunales
ordinarios nacionales o extranjeros, según las leyes procesales
del país donde se ejecuten, y lo que establezcan al respecto los
tratados internacionales.

Artículo 5

1. Sólo se podrá denegar el reconocimiento y la ejecución de


la sentencia, a solicitud de la Parte contra la cual es invocada, si
ésta prueba ante la autoridad competente del Estado en que se
pide el reconocimiento y la ejecución:
a. Que las Partes en el acuerdo estaban sujetas a alguna incapa-
cidad en virtud de la ley que les es aplicable o que dicho acuerdo
no es válido en virtud de la ley a que las Partes lo han sometido,
o si nada se hubiere indicado a este respecto en virtud de la ley
del Estado en que se haya dictado la sentencia, o
b. Que la Parte contra la cual se invoca la sentencia arbitral no
haya sido debidamente notificada de la designación del árbitro o
del procedimiento de arbitraje o no haya podido, por cualquier
otra razón, hacer valer sus medios de defensa; o
c. Que la sentencia se refiera a una diferencia no prevista en el
acuerdo de las Partes de sometimiento al procedimiento arbitral;
no obstante, si las disposiciones de la sentencia que se refieren a
© EDITORIAL JURIDICA DE CHILE
las cuestiones sometidas
Ahumada al arbitraje pueden
131, 4º piso, Santiagosepararse de las que
no hayan sido sometidas al arbitraje, se podrá dar reconocimiento
y ejecución a las primeras; o
Registro del
d. Que la constitución de Propiedad
tribunalIntelectual
arbitral o el procedimiento
Inscripción N.° 143.941, año 2004
arbitral no se hayan ajustado al acuerdo
Santiago - Chile celebrado entre las par-
tes o, en defecto de tal acuerdo, que la constitución del tribunal
Se terminó de imprimir
arbitral o el procedimiento esta no
arbitral decimosexta
se hayan edición
ajustado a la ley
de 1.500
del Estado donde seejemplares en el mes el
haya efectuado de arbitraje;
febrero de 2005
o
e. Que la sentencia no sea
IMPRESORES: aún Salesianos
Imprenta obligatoriaS. A.para las partes o
haya sido anulada o suspendida por una autoridad competente
del Estado en que,IMPRESO EN CHILE a/ PRINTED
o conforme cuya ley,INhaya
CHILEsido dictada esa
sentencia. ISBN 956-10-1585-4
SOBRE ARBITRAJE COMERCIAL internacional 143

2. También se podrá denegar el reconocimiento y la ejecución


de una sentencia arbitral si la autoridad competente del Estado en
que se pide el reconocimiento y la ejecución comprueba:
a. Que, según la ley de este Estado, el objeto de la diferencia
no es susceptible de solución por vía de arbitraje; o
b. Que el reconocimiento o la ejecución de la sentencia sean
contrarios al orden público del mismo Estado.

Artículo 6

Si se ha pedido a la autoridad competente prevista en el artícu-


lo 5, párrafo 1 e), la anulación o la suspensión de la sentencia,
la autoridad ante la cual se invoca dicha sentencia podrá, si lo
considera procedente, aplazar la decisión sobre la ejecución de la
sentencia y, a solicitud de la parte que pida la ejecución, podrá tam-
bién ordenar a la otra parte que otorgue garantías apropiadas.

Artículo 7

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


Miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 8

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 9

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán en la
Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 10

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación.
144 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a


ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de
ratificación, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir
de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
ratificación o adhesión.

Artículo 11

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar, en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-
ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unidades
territoriales a las que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 12

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.

Artículo 13

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de los
Estados Americanos. Dicha Secretaría notificará a los Estados Miem-
SOBRE ARBITRAJE COMERCIAL internacional 145

bros de la Organización de los Estados Americanos y a los Estados


que se hayan adherido a la Convención, las firmas, los depósitos
de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia, así como
las reservas que hubiere. También les transmitirá las declaraciones
previstas en el artículo 11 de la presente Convención.

EN FE DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos, debi-


damente autorizados por sus respectivos Gobiernos, firman la
presente Convención.

HECHA EN LA CIUDAD DE PANAMÁ, República de Panamá, el


día treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno de la República, según consta
en el Decreto Ley Nº 1.376, de 18 de marzo de 1976, y que el
Instrumento de Ratificación ha sido depositado en la Secretaría
General de la Organización de los Estados Americanos, con fecha
17 de mayo de 1976,

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del Decreto
Ley Nº 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se
cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la Re-
pública, publicándose copia autorizada de su texto en el Diario
Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Minis-


tro de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en
Santiago de Chile, a los diecinueve días del mes de mayo de mil
novecientos setenta y seis.– Augusto Pinochet Ugarte, General
de Ejército, Presidente de la República.– Patricio Carvajal Prado,
Vicealmirante, Ministro de Relaciones Exteriores.
TEXTOS RELATIVOS
A PROCEDIMIENTO

147
© EDITORIAL JURIDICA DE CHILE
Ahumada 131, 4º piso, Santiago

Registro de Propiedad Intelectual


Inscripción N.° 143.941, año 2004
Santiago - Chile
Se terminó de imprimir esta decimosexta edición
de 1.500 ejemplares en el mes de febrero de 2005
IMPRESORES: Imprenta Salesianos S. A.
IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE
ISBN 956-10-1585-4
CONVENCIÓN INTERAMERICANA
SOBRE RECEPCIÓN DE PRUEBAS
EN EL EXTRANJERO

(Publicada en el Diario Oficial de 9 de octubre de 1976)

Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de


los Estados Americanos, deseosos de concertar una Convención
sobre recepción de pruebas en el extranjero, han acordado lo
siguiente:

Artículo 1

Para los efectos de esta Convención las expresiones “exhortos”


o “cartas rogatorias” se utilizan como sinónimos en el texto espa-
ñol. Las expresiones “commissions rogatoires”, “letters rogatory”
y “cartas rogatórias” empleadas en los textos francés, inglés y
portugués respectivamente, comprenden tanto los exhortos como
las cartas rogatorias.

Artículo 2

Los exhortos o cartas rogatorias emanados de procedimiento


jurisdiccional en materia civil o comercial, que tuvieren como
objeto la recepción u obtención de pruebas o informes, dirigidos
por autoridades jurisdiccionales de uno de los Estados Partes en
esta Convención a las de otro de ellos, serán cumplidos en sus
términos si:
1. La diligencia solicitada no fuere contraria a disposiciones
legales en el Estado requerido que expresamente la prohíban;

149
150 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

2. El interesado pone a disposición del órgano jurisdiccional


requerido los medios que fueren necesarios para el diligenciamiento
de la prueba solicitada.

Artículo 3

El órgano jurisdiccional del Estado requerido tendrá facultades


para conocer de las cuestiones que se susciten con motivo del
cumplimiento de la diligencia solicitada.
Si el órgano jurisdiccional del Estado requerido se declarase
incompetente para proceder a la tramitación del exhorto o carta
rogatoria, pero estimase que es competente otro órgano jurisdic-
cional del mismo Estado, le transmitirá de oficio los documentos
y antecedentes del caso por los conductos adecuados.
En el cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias los órganos
jurisdiccionales del Estado requerido podrán utilizar los medios de
apremio previstos por sus propias leyes.

Artículo 4

Los exhortos o cartas rogatorias en que se solicite la recepción u


obtención de pruebas o informes en el extranjero deberán contener
la relación de los elementos pertinentes para su cumplimiento, a
saber:
1. Indicación clara y precisa acerca del objeto de la prueba
solicitada;
2. Copia de los escritos y resoluciones que funden y motiven
el exhorto o carta rogatoria, así como los interrogatorios y docu-
mentos que fueran necesarios para su cumplimiento;
3. Nombre y dirección tanto de las partes como de los testigos,
peritos y demás personas intervinientes y los datos indispensables
para la recepción u obtención de la prueba;
4. Informe resumido del proceso y de los hechos materia del
mismo en cuanto fuere necesario para la recepción u obtención
de la prueba;
5. Descripción clara y precisa de los requisitos o procedimientos
especiales que el órgano jurisdiccional requirente solicitare en re-
lación con la recepción u obtención de la prueba, sin perjuicio de
lo dispuesto en el artículo 2, párrafo primero, y en el artículo 6.
SOBRE RECEPCIÓN DE PRUEBAS EN EL EXTRANJERO 151

Artículo 5

Los exhortos o cartas rogatorias relativos a la recepción u obten-


ción de pruebas se cumplirán de acuerdo con las leyes y normas
procesales del Estado requerido.

Artículo 6

A solicitud del órgano jurisdiccional del Estado requirente podrá


aceptarse la observancia de formalidades adicionales o de pro-
cedimientos especiales adicionales en la práctica de la diligencia
solicitada a menos que sean incompatibles con la legislación del
Estado requerido o de imposible cumplimiento por éste.

Artículo 7

En el trámite y cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias las


costas y demás gastos correrán por cuenta de los interesados.
Será facultativo del Estado requerido dar trámite a la carta roga-
toria o exhorto que carezca de indicación acerca del interesado que
resultare responsable de los gastos y costas, cuando se causaren.
En los exhortos o cartas rogatorias o con ocasión de su trámite
podrá indicarse la identidad del apoderado del interesado para
los fines legales.
El beneficio de pobreza se regulará por las leyes del Estado
requerido.

Artículo 8

El cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias no implicará


en definitiva el reconocimiento de la competencia del órgano ju-
risdiccional requirente ni el compromiso de reconocer la validez
o de proceder a la ejecución de la sentencia que dictare.
152 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 9

El órgano jurisdiccional requerido podrá rehusar, conforme al


artículo 2, inciso primero, el cumplimiento del exhorto o carta
rogatoria cuando tenga por objeto la recepción u obtención de
pruebas previas a procedimiento judicial o cuando se trate del
procedimiento conocido en los países del “Common Law” bajo el
nombre de “pretrial discovery of documents”.

Artículo 10

Los exhortos o cartas rogatorias se cumplirán en los Estados


Partes siempre que reúnan los siguientes requisitos:
1. Que estén legalizados, salvo lo dispuesto por el artículo 13
de esta Convención. Se presumirá que se encuentran debidamente
legalizados los exhortos o cartas rogatorias en el Estado requirente
cuando lo hubieren sido por funcionario consular o agente diplo-
mático competente.
2. Que el exhorto o carta rogatoria y la documentación anexa
se encuentren debidamente traducidos al idioma oficial del Estado
requerido.
Los Estados Partes informarán a la Secretaría General de la
Organización de los Estados Americanos acerca de los requisitos
exigidos por sus leyes para la legalización y para la traducción de
exhortos o cartas rogatorias.

Artículo 11

Los exhortos o cartas rogatorias podrán ser transmitidos al órga-


no requerido por vía judicial, por intermedio de los funcionarios
consulares o agentes diplomáticos o por la autoridad central del
Estado requirente o requerido, según el caso.
Cada Estado Parte informará a la Secretaría General de la Or-
ganización de los Estados Americanos acerca de cuál es la autori-
dad central competente para recibir y distribuir exhortos o cartas
rogatorias.
SOBRE RECEPCIÓN DE PRUEBAS EN EL EXTRANJERO 153

Artículo 12

La persona llamada a declarar en el Estado requerido en cum-


plimiento de exhorto o carta rogatoria podrá negarse a ello cuan-
do invoque impedimento, excepción o el deber de rehusar su
testimonio:
1. Conforme a la ley del Estado requerido; o
2. Conforme a la ley del Estado requirente, si el impedimen-
to, la excepción, o el deber de rehusar invocados consten en el
exhorto o carta rogatoria o han sido confirmados por la autoridad
requirente a petición del tribunal requerido.

Artículo 13

Cuando los exhortos o cartas rogatorias se transmitan o sean


devueltos por vía consular o diplomática o por conducto de la
autoridad central, será innecesario el requisito de la legalización
de firmas.

Artículo 14

Esta Convención no restringirá las disposiciones de conven-


ciones que en materia de exhortos o cartas rogatorias sobre la
recepción u obtención de pruebas hubieran sido suscritas o que
se suscribieren en el futuro en forma bilateral o multilateral por los
Estados Partes, o las prácticas más favorables que dichos Estados
pudieran observar en la materia.
Tampoco restringe la aplicación de las disposiciones en materia
de intervención consular para la recepción u obtención de prue-
bas que estuvieren vigentes en otras convenciones, o las prácticas
admitidas en la materia.

Artículo 15

Los Estados Partes en esta Convención podrán declarar que


extienden las normas de la misma a la tramitación de exhortos
o cartas rogatorias que se refieran a la recepción u obtención de
154 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

pruebas en materia criminal, laboral, contencioso-administrativa,


juicios arbitrales u otras materias objeto de jurisdicción especial.
Tales declaraciones se comunicarán a la Secretaría General de la
Organización de los Estados Americanos.

Artículo 16

El Estado requerido podrá rehusar el cumplimiento de un exhorto


o carta rogatoria cuando sea manifiestamente contrario a su orden
público.

Artículo 17

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


Miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 18

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 19

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán
en la Secretaría General de la Organización de los Estados Ame-
ricanos.

Artículo 20

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación.
SOBRE RECEPCIÓN DE PRUEBAS EN EL EXTRANJERO 155

Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a


ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de
ratificación, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir
de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
ratificación o adhesión.

Artículo 21

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar, en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-
ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unidades
territoriales a las que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 22

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.

Artículo 23

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Dicha Secretaría notificará a los Estados
Miembros de la Organización de los Estados Americanos y a los
156 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Estados que se hayan adherido a la Convención, las firmas, los


depósitos de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia,
así como las reservas que hubiere. También les transmitirá la in-
formación a que se refieren el artículo 10 y el párrafo segundo del
artículo 11, así como las declaraciones previstas en los artículos 15
y 21 de la presente Convención.

EN FE DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos, debi-


damente autorizados por sus respectivos Gobiernos, firman la
presente Convención.

HECHA EN LA CIUDAD DE PANAMÁ, República de Panamá, el


día treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno de la República, según consta en
el Decreto Ley Nº 1.473, de 31 de mayo de 1976, y que el Instru-
mento de Ratificación ha sido depositado en la Secretaría General
de la Organización de los Estados Americanos, con fecha 13 de
agosto de 1976,

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del Decreto
Ley Nº 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se
cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la Re-
pública, publicándose copia autorizada de su texto en el Diario
Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro de


Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en Santiago
de Chile a los veinte días del mes de septiembre de mil novecientos
setenta y seis.– Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército,
Presidente de la República.– Patricio Carvajal Prado, Ministro de
Relaciones Exteriores.
CONVENCIÓN INTERAMERICANA
SOBRE RÉGIMEN LEGAL DE PODERES
PARA SER UTILIZADOS EN EL EXTRANJERO

(Publicada en el Diario Oficial de 11 de octubre de 1976)

Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de


los Estados Americanos, deseosos de concertar una Convención
sobre un régimen legal de poderes para ser utilizados en el ex-
tranjero, han acordado lo siguiente:

Artículo 1

Los poderes debidamente otorgados en uno de los Estados Partes


en esta Convención serán válidos en cualquiera de los otros, si
cumplen con las reglas establecidas en la Convención.

Artículo 2

Las formalidades y solemnidades relativas al otorgamiento de


poderes, que hayan de ser utilizados en el extranjero se sujetarán a
las leyes del Estado donde se otorguen, a menos que el otorgante
prefiera sujetarse a la ley del Estado en que hayan de ejercerse. En
todo caso, si la ley de este último exigiere solemnidades esenciales
para la validez del poder, regirá dicha ley.

Artículo 3

Cuando en el Estado en que se otorga el poder es desconocida


la solemnidad especial que se requiere conforme a la ley del Estado
157
158 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

en que haya de ejercerse, bastará que se cumpla con lo dispuesto


en el artículo 7 de la presente Convención.

Artículo 4

Los requisitos de publicidad del poder se someten a la ley del


Estado en que éste se ejerce.

Artículo 5

Los efectos y el ejercicio del poder se sujetan a la ley del Estado


donde éste se ejerce.

Artículo 6

En todos los poderes el funcionario que los legaliza deberá cer-


tificar o dar fe, si tuviere facultades para ello, sobre lo siguiente:
a. La identidad del otorgante, así como la declaración del mismo
acerca de su nacionalidad, edad, domicilio y estado civil;
b. El derecho que el otorgante tuviere para conferir poder en
representación de otra persona física o natural;
c. La existencia legal de la persona moral o jurídica en cuyo
nombre se otorgare el poder;
d. La representación de la persona moral o jurídica, así como
el derecho que tuviere el otorgante para conferir el poder.

Artículo 7

Si en el Estado del otorgamiento no existiere funcionario au-


torizado para certificar o dar fe sobre los puntos señalados en el
artículo 6, deberán observarse las siguientes formalidades:
a. El poder contendrá una declaración jurada o aseveración
del otorgante de decir verdad sobre lo dispuesto en la letra a) del
artículo 6;
b. Se agregarán al poder copias certificadas u otras pruebas
con respecto a los puntos señalados en las letras b), c) y d) del
mismo artículo;
SOBRE RÉGIMEN LEGAL DE PODERES, ETC. 159

c. La firma del otorgante deberá ser autenticada;


d. Los demás requisitos establecidos por la ley del otorgamiento.

Artículo 8

Los poderes deberán ser legalizados cuando así lo exigiere la


ley del lugar de su ejercicio.

Artículo 9

Se traducirán al idioma oficial del Estado de su ejercicio los


poderes otorgados en idioma distinto.

Artículo 10

Esta Convención no restringirá las disposiciones de convenciones


que en materia de poderes hubieran sido suscritas o se suscribie-
ren en el futuro en forma bilateral o multilateral por los Estados
Partes; en particular el Protocolo sobre Uniformidad del Régimen
Legal de los Poderes o Protocolo de Washington de 1940, o las
prácticas más favorables que los Estados Partes pudieran observar
en la materia.

Artículo 11

No es necesario para la eficacia del poder que el apoderado


manifieste en dicho acto su aceptación. Ésta resultará de su ejer-
cicio.

Artículo 12

El Estado requerido podrá rehusar el cumplimiento de un poder


cuando éste sea manifiestamente contrario a su orden público.
160 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 13

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


Miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 14

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 15

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán
en la Secretaría General de la Organización de los Estados Ame-
ricanos.

Artículo 16

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación.
Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a
ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de
ratificación, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir
de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
ratificación o adhesión.

Artículo 17

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar, en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
SOBRE RÉGIMEN LEGAL DE PODERES, ETC. 161

Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-


ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unidades
territoriales a las que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 18

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.

Artículo 19

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de los
Estados Americanos. Dicha Secretaría notificará a los Estados Miem-
bros de la Organización de los Estados Americanos y a los Estados
que se hayan adherido a la Convención, las firmas, los depósitos
de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia, así como
las reservas que hubiere. También les transmitirá las declaraciones
previstas en el artículo 17 de la presente Convención.

EN FE DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos, debi-


damente autorizados por sus respectivos Gobiernos, firman la
presente Convención.

HECHA EN LA CIUDAD DE PANAMÁ, República de Panamá, el


día treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno de la República, según consta en
162 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

el Decreto Ley Nº 1.474, de 31 de mayo de 1976, y que el Instru-


mento de Ratificación ha sido depositado en la Secretaría General
de la Organización de los Estados Americanos, con fecha 13 de
agosto de 1976,

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del Decreto
Ley Nº 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se
cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la Re-
pública, publicándose copia autorizada de su texto en el Diario
Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro de


Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en Santiago
de Chile a los veinte días del mes de septiembre de mil novecientos
setenta y seis.– Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército,
Presidente de la República.– Patricio Carvajal Prado, Vicealmirante,
Ministro de Relaciones Exteriores.
CONVENCIÓN INTERAMERICANA SOBRE
EXHORTOS O CARTAS ROGATORIAS

(Publicada en el Diario Oficial de 18 de octubre de 1976)

Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de


los Estados Americanos, deseosos de concertar una Convención
sobre exhortos o cartas rogatorias, han acordado lo siguiente:

I. USO DE EXPRESIONES

Artículo 1

Para los efectos de esta Convención las expresiones “exhortos”


o “cartas rogatorias” se utilizan como sinónimos en el texto espa-
ñol. Las expresiones “commissions rogatoires”, “letters rogatory”
y “cartas rogatórias”, empleadas en los textos francés, inglés y
portugués, respectivamente, comprenden tanto los exhortos como
las cartas rogatorias.

II. ALCANCE DE LA CONVENCIÓN

Artículo 2

La presente Convención se aplicará a los exhortos o cartas


rogatorias expedidos en actuaciones y procesos en materia civil o
comercial por los órganos jurisdiccionales de uno de los Estados
Partes en esta Convención y que tengan por objeto:
a. La realización de actos procesales de mero trámite, tales como
notificaciones, citaciones o emplazamientos en el extranjero;
b. La recepción y obtención de pruebas e informes en el ex-
tranjero, salvo reserva expresa al respecto.

163
164 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 3

La presente Convención no se aplicará a ningún exhorto o carta


rogatoria referente a actos procesales distintos de los mencionados
en el artículo anterior; en especial, no se aplicará a los actos que
impliquen ejecución coactiva.

III. TRANSMISIÓN DE EXHORTOS O CARTAS


ROGATORIAS

Artículo 4

Los exhortos o cartas rogatorias podrán ser transmitidos al órgano


requerido por las propias partes interesadas, por vía judicial, por
intermedio de los funcionarios consulares o agentes diplomáticos
o por la autoridad central del Estado requirente o requerido, se-
gún el caso.
Cada Estado Parte informará a la Secretaría General de la Or-
ganización de los Estados Americanos acerca de cuál es la autori-
dad central competente para recibir y distribuir exhortos o cartas
rogatorias.

IV. REQUISITOS PARA EL CUMPLIMIENTO

Artículo 5

Los exhortos o cartas rogatorias se cumplirán en los Estados


Partes siempre que reúnan los siguientes requisitos:
a. Que el exhorto o carta rogatoria se encuentre legalizado,
salvo lo dispuesto en los artículos 6 y 7 de esta Convención. Se
presumirá que el exhorto o carta rogatoria se halla debidamente
legalizado en el Estado requirente cuando lo hubiere sido por
funcionario consular o agente diplomático competente;
b. Que el exhorto o carta rogatoria y la documentación anexa
se encuentren debidamente traducidos al idioma oficial del Estado
requerido.
convención interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias 165

Artículo 6

Cuando los exhortos o cartas rogatorias se transmitan por vía


consular o diplomática o por intermedio de la autoridad central
será innecesario el requisito de la legalización.

Artículo 7

Los tribunales de las zonas fronterizas de los Estados Partes


podrán dar cumplimiento a los exhortos o cartas rogatorias pre-
vistos en esta Convención en forma directa, sin necesidad de
legalizaciones.

Artículo 8

Los exhortos o cartas rogatorias deberán ir acompañados de los


documentos que se entregarán al citado, notificado o emplazado,
y que serán:
a. Copia autenticada de la demanda y sus anexos, y de los escritos
o resoluciones que sirvan de fundamento a la diligencia solicitada;
b. Información escrita acerca de cuál es el órgano jurisdiccional
requirente, los términos de que dispusiere la persona afectada
para actuar, y las advertencias que le hiciere dicho órgano sobre
las consecuencias que entrañaría su inactividad;
c. En su caso, información acerca de la existencia y domicilio
de la defensoría de oficio o de sociedades de auxilio legal com-
petentes en el Estado requirente.

Artículo 9

El cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias no implicará


en definitiva el reconocimiento de la competencia del órgano ju-
risdiccional requirente ni el compromiso de reconocer la validez
o de proceder a la ejecución de la sentencia que dictare.
166 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

V. TRAMITACIÓN

Artículo 10

Los exhortos o cartas rogatorias se tramitarán de acuerdo con


las leyes y normas procesales del Estado requerido.
A solicitud del órgano jurisdiccional requirente podrá otorgarse
al exhorto o carta rogatoria una tramitación especial, o aceptarse
la observancia de formalidades adicionales en la práctica de la
diligencia solicitada, siempre que ello no fuere contrario a la le-
gislación del Estado requerido.

Artículo 11

El órgano jurisdiccional requerido tendrá competencia para


conocer de las cuestiones que se susciten con motivo del cumpli-
miento de la diligencia solicitada.
Si el órgano jurisdiccional requerido se declarare incompeten-
te para proceder a la tramitación del exhorto o carta rogatoria,
transmitirá de oficio los documentos y antecedentes del caso a la
autoridad judicial competente de su Estado.

Artículo 12

En el trámite y cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias las


costas y demás gastos correrán por cuenta de los interesados.
Será facultativo del Estado requerido dar trámite al exhorto o
carta rogatoria que carezca de indicación acerca del interesado que
resultare responsable de los gastos y costas cuando se causaren.
En los exhortos o cartas rogatorias o con ocasión de su trámite
podrá indicarse la identidad del apoderado del interesado para
los fines legales.
El beneficio de pobreza se regulará por las leyes del Estado
requerido.

Artículo 13

Los funcionarios consulares o agentes diplomáticos de los Es-


tados Partes en esta Convención podrán dar cumplimiento a las
convención interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias 167

diligencias indicadas en el artículo 2 en el Estado en donde se


encuentren acreditados siempre que ello no se oponga a las leyes
del mismo. En la ejecución de tales diligencias no podrán emplear
medios que impliquen coerción.

VI. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 14

Los Estados Partes que pertenezcan a sistemas de integración


económica podrán acordar directamente entre sí procedimientos y
trámites particulares más expeditos que los previstos en esta Con-
vención. Estos acuerdos podrán ser extendidos a terceros Estados
en la forma que resolvieren las partes.

Artículo 15

Esta Convención no restringirá las disposiciones de convencio-


nes que en materia de exhortos o cartas rogatorias hubieran sido
suscritas o que se suscribieren en el futuro en forma bilateral o
multilateral por los Estados Partes, o las prácticas más favorables
que dichos Estados pudieran observar en la materia.

Artículo 16

Los Estados Partes en esta Convención podrán declarar que ex-


tienden las normas de la misma a la tramitación de exhortos o cartas
rogatorias que se refieren a materia criminal, laboral, contencioso-
administrativa, juicios arbitrales u otras materias objeto de jurisdicción
especial. Tales declaraciones se comunicarán a la Secretaría General
de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 17

El Estado requerido podrá rehusar el cumplimiento de un exhorto


o carta rogatoria cuando sea manifiestamente contrario a su orden
público.
168 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 18

Los Estados Partes informarán a la Secretaría General de la


Organización de los Estados Americanos acerca de los requisitos
exigidos por sus leyes para la legalización y para la traducción de
exhortos o cartas rogatorias.

VII. DISPOSICIONES FINALES

Artículo 19

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 20

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 21

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán
en la Secretaría General de la Organización de los Estados Ame-
ricanos.

Artículo 22

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación.
Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a
ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de
ratificación, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir
de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
ratificación o adhesión.
convención interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias 169

Artículo 23

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar, en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-
ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unidades
territoriales a las que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 24

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.

Artículo 25

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Dicha Secretaría notificará a los Estados
Miembros de la Organización de los Estados Americanos y a los
Estados que se hayan adherido a la Convención, las firmas, los
depósitos de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia,
así como las reservas que hubiere. También les transmitirá la in-
formación a que se refieren el párrafo segundo del artículo 4 y el
artículo 18, así como las declaraciones previstas en los artículos 16
y 23 de la presente Convención.
170 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

EN FE DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos, debi-


damente autorizados por sus respectivos Gobiernos, firman la
presente Convención.

HECHA EN LA CIUDAD DE PANAMÁ, República de Panamá, el


día treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno de la República, según consta
en el Decreto Ley Nº 1.475, de 31 de mayo de 1976, y que el
Instrumento de Ratificación ha sido depositado en la Secretaría
General de la Organización de los Estados Americanos con fecha
13 de agosto de 1976,

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del Decreto
Ley Nº 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se
cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la Re-
pública, publicándose copia autorizada de su texto en el Diario
Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro


de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en San-
tiago de Chile, a los veinte días del mes de septiembre de mil
novecientos setenta y seis.– Augusto Pinochet Ugarte, General
de Ejército, Presidente de la República.– Patricio Carvajal Prado,
Vicealmirante, Ministro de Relaciones Exteriores.
CONVENCIÓN INTERAMERICANA
SOBRE PRUEBA E INFORMACIÓN ACERCA
DEL DERECHO EXTRANJERO
(Publicada en el Diario Oficial de 6 de junio de 1997)

Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de


los Estados Americanos, deseosos de concertar una convención
sobre prueba e información acerca del derecho extranjero, han
acordado lo siguiente:

Artículo 1

La presente Convención tiene por objeto establecer normas


sobre la cooperación internacional entre los Estados Partes para
la obtención de elementos de prueba e información acerca del
derecho de cada uno de ellos.

Artículo 2

Con arreglo a las disposiciones de esta Convención, las auto-


ridades de cada uno de los Estados Partes proporcionarán a las
autoridades de los demás que lo solicitaren, los elementos proba-
torios o informes sobre el texto, vigencia, sentido y alcance legal
de su derecho.

Artículo 3

La cooperación internacional en la materia de que trata esta


Convención se prestará por cualquiera de los medios de prueba

171
172 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

idóneos previstos, tanto por la ley del Estado requirente como por
la del Estado requerido.
Serán considerados medios idóneos a los efectos de esta Con-
vención, entre otros, los siguientes:
a) La prueba documental, consistente en copias certificadas
de textos legales con indicación de su vigencia, o precedentes
judiciales;
b) La prueba pericial, consistente en dictámenes de abogados
o expertos en la materia;
c) Los informes del Estado requerido sobre el texto, vigencia,
sentido y alcance legal de su derecho sobre determinados aspec-
tos.

Artículo 4

Las autoridades jurisdiccionales de los Estados Partes en esta


Convención podrán solicitar los informes a que se refiere el inciso c)
del artículo 3.
Los Estados Partes podrán extender la aplicación de esta Con-
vención a la petición de informes de otras autoridades.
Sin perjuicio de lo anterior, serán atendibles las solicitudes de
otras autoridades que se refieran a los elementos probatorios in-
dicados en los incisos a) y b) del artículo 3.

Artículo 5

Las solicitudes a que se refiere esta Convención deberán con-


tener lo siguiente:
a) Autoridad de la que provienen y naturaleza del asunto;
b) Indicación precisa de los elementos probatorios que se so-
licitan;
c) Determinación de cada uno de los puntos a que se refiera
la consulta con indicación del sentido y alcance de la misma,
acompañada de una exposición de los hechos pertinentes para
su debida comprensión.
La autoridad requerida deberá responder a cada uno de los
puntos consultados conforme a lo solicitado y en la forma más
completa posible.
prueba e información acerca del derecho extranjero 173

Las solicitudes serán redactadas en el idioma oficial del Estado


requerido o serán acompañadas de una traducción a dicho idioma.
La respuesta será redactada en el idioma del Estado requerido.

Artículo 6

Cada Estado Parte quedará obligado a responder las consultas


de los demás Estados Partes conforme a esta Convención a través
de su autoridad central, la cual podrá transmitir dichas consultas
a otros órganos del mismo Estado.
El Estado que rinda los informes a que alude el artículo 3 (c)
no será responsable por la opinión emitida ni estará obligado a
aplicar o hacer aplicar el derecho según el contenido de la res-
puesta proporcionada.
El Estado que recibe los informes a que alude el artículo 3 (c)
no estará obligado a aplicar o hacer aplicar el derecho según el
contenido de la respuesta recibida.

Artículo 7

Las solicitudes a que se refiere esta Convención podrán ser


dirigidas directamente por las autoridades jurisdiccionales o a
través de la autoridad central del Estado requirente, a la corres-
pondiente autoridad central del Estado requerido, sin necesidad
de legalización.
La autoridad central de cada Estado Parte recibirá las consultas
formuladas por las autoridades de su Estado y las transmitirá a la
autoridad central del Estado requerido.

Artículo 8

Esta Convención no restringirá las disposiciones de convenciones


que en esta materia hubieren sido suscritas o que se suscribieren
en el futuro en forma bilateral o multilateral por los Estados Par-
tes, o las prácticas más favorables que dichos Estados pudieran
observar.
174 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 9

A los efectos de esta Convención cada Estado Parte designará


una autoridad central.
La designación deberá ser comunicada a la Secretaría General
de la Organización de los Estados Americanos en el momento del
depósito del instrumento de ratificación o adhesión para que sea
comunicada a los demás Estados Partes.
Los Estados Partes podrán cambiar en cualquier momento la
designación de su autoridad central.

Artículo 10

Los Estados Partes no estarán obligados a responder las con-


sultas de otro Estado Parte cuando los intereses de dichos Estados
estuvieren afectados por la cuestión que diere origen a la petición
de información o cuando la respuesta pudiere afectar su seguridad
o soberanía.

Artículo 11

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


Miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 12

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 13

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán
en la Secretaría General de la Organización de los Estados Ame-
ricanos.
prueba e información acerca del derecho extranjero 175

Artículo 14

Cada Estado podrá formular reservas a la presente Convención


al momento de firmarla, ratificarla o al adherirse a ella siempre que
la reserva verse sobre una o más disposiciones específicas y que
no sea incompatible con el objeto y fin de la Convención.

Artículo 15

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación.
Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a
ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de
ratificación, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir
de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
ratificación o adhesión.

Artículo 16

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar, en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-
ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unidades
territoriales a las que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 17

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
176 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de


los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.

Artículo 18

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de los
Estados Americanos, la que enviará copia auténtica de su texto para
su registro y publicación a la Secretaría de las Naciones Unidas,
de conformidad con el artículo 102 de su Carta constitutiva. La
Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos
notificará a los Estados Miembros de dicha Organización y a los
Estados que se hayan adherido a la Convención, las firmas, los
depósitos de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia,
así como las reservas que hubiere. También les transmitirá la infor-
mación a que se refiere el artículo 9 y las declaraciones previstas
en el artículo 16 de la presente Convención.

En fe de lo cual, los plenipotenciarios infrascritos, debidamen-


te autorizados por sus respectivos gobiernos, firman la presente
Convención.

Hecha en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uru-


guay, el día ocho de mayo de mil novecientos setenta y nueve.

Conforme con su original.– Fabio Vio Ugarte, Subsecretario de


Relaciones Exteriores Subrogante.
prueba e información acerca del derecho extranjero 177

Núm. 271.– Santiago, 3 de marzo de 1997.– Vistos: Los ar-


tículos 32, Nº 17, y 50, Nº 1), de la Constitución Política de la
República.

Considerando:

Que con fecha 8 de mayo de 1979 la Segunda Conferencia Es-


pecializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado,
celebrada en Montevideo, adoptó la Convención Interamericana
sobre Prueba e Información acerca del Derecho Extranjero.

Que dicha Convención fue aprobada por el Congreso Nacional,


según consta en el oficio Nº 10.530, de 4 de diciembre de 1996,
del Honorable Senado.

Que el Instrumento de Ratificación se depositó ante el Secretario


General de la Organización de los Estados Americanos con fecha
28 de enero de 1997.

Decreto:

Artículo único.  Promúlgase la Convención Interamericana sobre


Prueba e Información acerca del Derecho Extranjero, adoptada
en la Segunda Conferencia Especializada Interamericana sobre
Derecho Internacional Privado, celebrada en Montevideo, el 8 de
mayo de 1979; cúmplase y llévese a efecto como ley y publíquese
copia autorizada de su texto en el Diario Oficial.

Anótese, tómese razón, regístrese y publíquese.– Eduardo Frei


Ruiz-Tagle, Presidente de la República.– José Miguel Insulza, Mi-
nistro de Relaciones Exteriores.

Lo que transcribo a US. para su conocimiento.– Cristián Barros


Melet, Embajador, Director General Administrativo.
TEXTOS RELATIVOS
A INSTRUMENTOS MERCANTILES

179
CONVENCIÓN INTERAMERICANA
SOBRE CONFLICTOS DE LEYES EN MATERIA
DE CHEQUES
(Publicada en el Diario Oficial de 4 de marzo de 1997)

Los gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de


los Estados Americanos,
Considerando que es necesario adoptar en el sistema interame-
ricano normas que permitan la solución de los conflictos de leyes
en materia de cheques, han acordado lo siguiente:

Artículo 1

La capacidad para obligarse por medio de un cheque se rige


por la ley del lugar donde la obligación ha sido contraída.
Sin embargo, si la obligación hubiere sido contraída por quien
fuere incapaz según dicha ley, tal incapacidad no prevalecerá en
el territorio de cualquier otro Estado parte en esta Convención
cuya ley considere válida la obligación.

Artículo 2

La forma del giro, endoso, aval, protesta y demás actos jurídicos


que puedan materializarse en el cheque, se somete a la ley del
lugar en que cada uno de dichos actos se realizare.

 
El Estado de Chile ratificó la Convención Interamericana sobre Conflictos de
Leyes en Materia de Cheques, suscrita en Panamá el 31 de enero de 1975, publi-
cada en el Diario Oficial de 8 de julio de 1976. Esa Convención dejó de producir
sus efectos para Chile el 4 de marzo de 1997 con motivo de haber ratificado la
Convención sobre la misma materia de 1979, reproducida en este Apéndice (véase
inciso 2º del artículo 14 de esta última).

181
182 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 3

Todas las obligaciones resultantes de un cheque se rigen por


la ley del lugar donde hubieren sido contraídas.

Artículo 4

Si una o más obligaciones contraídas en un cheque fueren in-


válidas según la ley aplicable conforme a los artículos anteriores,
dicha invalidez no afectará aquellas otras obligaciones válidamen-
te contraídas de acuerdo con la ley del lugar donde hayan sido
suscritas.

Artículo 5

Para los efectos de esta Convención, cuando un cheque no


indicare el lugar en que se hubiere contraído la obligación respec-
tiva o realizado el acto jurídico materializado en el documento, se
entenderá que dicha obligación o acto tuvo su origen en el lugar
donde el cheque deba ser pagado, y si éste no constare, en el
lugar de su emisión.

Artículo 6

Los procedimientos y plazos para el protesto de un cheque


u otro acto equivalente para conservar los derechos contra los
endosantes, el girador u otros obligados, se someten a la ley del
lugar en que el protesto o ese otro acto equivalente se realicen o
deban realizarse.

Artículo 7

La ley del lugar en que el cheque debe pagarse determina:


a. Su naturaleza;
b. Las modalidades y sus efectos;
c. El término de presentación;
d. Las personas contra las cuales pueda ser librado;
sobre conflictos de leyes en materia de cheques 183

e. Si puede girarse para “abono en cuenta”, cruzado, ser certi-


ficado o confirmado, y los efectos de estas operaciones;
f. Los derechos del tenedor sobre la provisión de fondos y
naturaleza de dichos derechos;
g. Si el tenedor puede exigir o si está obligado a recibir un pago
parcial;
h. Los derechos del girador para revocar el cheque u oponerse
al pago;
i. La necesidad del protesto u otro acto equivalente para con-
servar los derechos contra los endosantes, el girador u otros obli-
gados;
j. Las medidas que han de tomarse en caso de robo, hurto,
falsedad, extravío, destrucción o inutilización material del docu-
mento, y
k. En general, todas las situaciones referentes al pago del che-
que.

Artículo 8

Los cheques que sean presentados a una cámara de compen-


sación intrarregional se regirán, en lo que fuere aplicable, por la
presente Convención.

Artículo 9

La ley declarada aplicable por esta Convención podrá no ser


aplicada en el territorio del Estado Parte que la considerare mani-
fiestamente contraria a su orden público.

Artículo 10

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


Miembros de la Organización de los Estados Americanos.
184 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 11

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 12

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán
en la Secretaría General de la Organización de los Estados Ame-
ricanos.

Artículo 13

Cada Estado podrá formular reservas a la presente Conven-


ción al momento de firmarla, ratificarla o al adherirse a ella,
siempre que la reserva verse sobre una o más disposiciones
específicas y que no sea incompatible con el objeto y fin de
la Convención.

Artículo 14

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación. Para cada Estado que ratifique la Convención o
se adhiera a ella después de haber sido depositado el segundo
instrumento de ratificación, la Convención entrará en vigor el tri-
gésimo día a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado
su instrumento de ratificación o adhesión.
A medida que los Estados Partes en la Convención Interame-
ricana sobre Conflictos de Leyes en Materia de Cheques suscrita
el 30 de enero de 1975 en la ciudad de Panamá, República de
Panamá, ratifiquen la presente Convención o se adhieran a ella,
cesarán para dichos Estados Partes los efectos de la mencionada
Convención de Panamá.
sobre conflictos de leyes en materia de cheques 185

Artículo 15

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-
ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unida-
des territoriales a que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 16

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.

Artículo 17

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de los
Estados Americanos, la que enviará copia auténtica de su texto para
su registro y publicación a la Secretaría de las Naciones Unidas, de
conformidad con el artículo 102 de su Carta constitutiva. La Secreta-
ría General de la Organización de los Estados Americanos notificará
a los Estados Miembros de dicha Organización y a los Estados que
se hayan adherido a la Convención, las firmas, los depósitos de
instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia, así como las
reservas que hubiere. También les transmitirán las declaraciones
previstas en el artículo 15 de la presente Convención.
186 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

En fe de lo cual, los plenipotenciarios infrascritos, debidamen-


te autorizados por sus respectivos gobiernos, firman la presente
Convención.

Hecha en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay,


el día ocho de mayo de mil novecientos setenta y nueve.

Conforme con su original.– Mariano Fernández Amunátegui,


Subsecretario de Relaciones Exteriores.

Núm. 1.400.  Santiago, 25 de septiembre de 1996.– Vistos:


Los artículos 32, Nº 17, y 50 Nº 1, de la Constitución Política de
la República.

Considerando:

Que con fecha 8 de mayo de 1979 el Gobierno de la República


de Chile suscribió, en Montevideo, Uruguay, la Convención Intera-
mericana sobre Conflictos de Leyes en Materia de Cheques, en la
Segunda Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho
Internacional Privado.

Que dicha Convención fue aprobada por el Congreso Nacional,


según consta en el oficio Nº 10.085, de 16 de julio de 1996, del
Honorable Senado.

Que el Instrumento de Ratificación se depositó ante el Secretario


General de la Organización de los Estados Americanos con fecha
6 de septiembre de 1996.

Decreto:

Artículo único.  Promúlgase la Convención Interamericana


sobre Conflictos de Leyes en Materia de Cheques, suscrita en
Montevideo, Uruguay, el 8 de mayo de 1979, en la Segunda Con-
ferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional
Privado; cúmplase y llévese a efecto como ley y publíquese copia
autorizada de su texto en el Diario Oficial.
sobre conflictos de leyes en materia de cheques 187

Anótese, tómese razón, regístrese y publíquese.– Eduardo Frei


Ruiz-Tagle, Presidente de la República.– Mariano Fernández Amu-
nátegui, Ministro de Relaciones Exteriores Subrogante.

Lo que transcribo a US., para su conocimiento.– Cristián Barros


Melet, Embajador, Director General Administrativo.
CONVENCIÓN INTERAMERICANA
SOBRE CONFLICTOS DE LEYES EN MATERIA
DE LETRAS DE CAMBIO, PAGARÉS Y FACTURAS
(Publicada en el Diario Oficial de 13 de julio de 1976)

Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de


los Estados Americanos, deseosos de concertar una Convención
sobre conflictos de leyes en materia de letras de cambio, pagarés
y facturas, han acordado lo siguiente:

Artículo 1

La capacidad para obligarse mediante una letra de cambio se


rige por la ley del lugar donde la obligación ha sido contraída.
Sin embargo, si la obligación hubiere sido contraída por quien
fuere incapaz según dicha ley, tal incapacidad no prevalecerá en
el territorio de cualquier otro Estado Parte en esta Convención
cuya ley considerare válida la obligación.

Artículo 2

La forma del giro, endoso, aval, intervención, aceptación o


protesto de una letra de cambio, se somete a la ley del lugar en
que cada uno de dichos actos se realice.

Artículo 3

Todas las obligaciones resultantes de una letra de cambio se


rigen por la ley del lugar donde hubieren sido contraídas.

189
190 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 4

Si una o más obligaciones contraídas en una letra de cambio


fueren inválidas según la ley aplicable conforme a los artículos
anteriores, dicha invalidez no afectará aquellas otras obligaciones
válidamente contraídas de acuerdo con la ley del lugar donde
hayan sido suscritas.

Artículo 5

Para los efectos de esta Convención cuando una letra de cambio


no indicare el lugar en que se hubiere contraído una obligación
cambiaria, ésta se regirá por la ley del lugar donde la letra deba ser
pagada, y si éste no constare, por la del lugar de su emisión.

Artículo 6

Los procedimientos y plazos para la aceptación, el pago y el


protesto, se someten a la ley del lugar en que dichos actos se
realicen o deban realizarse.

Artículo 7

La ley del Estado donde la letra de cambio deba ser pagada


determina las medidas que han de tomarse en caso de robo,
hurto, falsedad, extravío, destrucción o inutilización material del
documento.

Artículo 8

Los tribunales del Estado Parte donde la obligación deba cum-


plirse o los del Estado Parte donde el demandado se encuentre
domiciliado, a opción del actor, serán competentes para conocer
de las controversias que se susciten con motivo de la negociación
de una letra de cambio.
sobre conflictos de leyes en materia de letras, etc. 191

Artículo 9

Las disposiciones de los artículos anteriores son aplicables a


los pagarés.

Artículo 10

Las disposiciones de los artículos anteriores se aplicarán también


a las facturas entre Estados Partes en cuyas legislaciones tengan el
carácter de documentos negociables.
Cada Estado Parte informará a la Secretaría General de la Organi-
zación de los Estados Americanos si, de acuerdo con su legislación,
la factura constituye documento negociable.

Artículo 11

La ley declarada aplicable por esta Convención podrá no ser


aplicada en el territorio del Estado Parte que la considere mani-
fiestamente contraria a su orden público.

Artículo 12

La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados


Miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 13

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instru-


mentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 14

La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cual-


quier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán
192 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

en la Secretaría General de la Organización de los Estados Ame-


ricanos.

Artículo 15

La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir


de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento
de ratificación.
Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a
ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de
ratificación, la Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir
de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
ratificación o adhesión.

Artículo 16

Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales


en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cues-
tiones tratadas en la presente Convención, podrán declarar, en el
momento de la firma, ratificación o adhesión, que la Convención
se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o
más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declara-
ciones ulteriores, que especificarán expresamente la o las unidades
territoriales a las que se aplicará la presente Convención. Dichas
declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de
la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta
días después de recibidas.

Artículo 17

La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera


de los Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denun-
cia será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de
la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la Convención
cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando sub-
sistente para los demás Estados Partes.
sobre conflictos de leyes en materia de letras, etc. 193

Artículo 18

El instrumento original de la presente Convención, cuyos textos


en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos,
será depositado en la Secretaría General de la Organización de
los Estados Americanos. Dicha Secretaría notificará a los Estados
Miembros de la Organización de los Estados Americanos y a los
Estados que se hayan adherido a la Convención, las firmas, los
depósitos de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia,
así como las reservas que hubiere. También les transmitirá la
información a que se refiere el párrafo segundo del artículo 10
y las declaraciones previstas en el artículo 16 de la presente
Convención.

EN FE DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos, debi-


damente autorizados por sus respectivos gobiernos, firman la
presente Convención.

HECHA EN LA CIUDAD DE PANAMÁ, República de Panamá, el


día treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno de la República, según consta en
el Decreto Ley Nº 1.473, de 31 de mayo de 1976, y que el Instru-
mento de Ratificación ha sido depositado en la Secretaría General
de la Organización de los Estados Americanos, con fecha 13 de
agosto de 1976,

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del Decreto
Ley Nº 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se
cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la Re-
pública, publicándose copia autorizada de su texto en el Diario
Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro de


Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en Santiago
194 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

de Chile, a los diecinueve días del mes de mayo de mil novecientos


setenta y seis.– Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército,
Presidente de la República.– Patricio Carvajal Prado, Vicealmirante,
Ministro de Relaciones Exteriores.
TEXTOS RELATIVOS
A CONTRATOS Y SOCIEDADES

195
DECRETO LEY Nº 2.349

ESTABLECE NORMAS
SOBRE CONTRATOS INTERNACIONALES
PARA EL SECTOR PÚBLICO

(Publicado en el Diario Oficial de 28 de octubre de 1978)

Núm. 2.349.–  Santiago, 13 de octubre de 1978. Visto:  lo dis-


puesto en los decretos leyes Nos 1 y 128, de 1973; 527, de 1974;
991, de 1976, y

Considerando:

1º.  Que constituye una práctica comercial generalizada, cuya


aplicación alcanza a nuestro país, que en los contratos internacio-
nales relativos a negocios y operaciones de carácter patrimonial
que el Estado o sus organismos, instituciones y empresas, cele-
bran con organismos, instituciones o empresas internacionales
o extranjeras, cuyo centro principal de negocios se encuentra
en el exterior, se inserten estipulaciones en virtud de las cuales
se les sujeta a determinada legislación extranjera, se sometan las
controversias que de ellos pudieran derivarse al conocimiento de
tribunales extranjeros, sean ordinarios o arbitrales, se pacte do-
micilio especial fuera del país y se establezcan mecanismos para
configurar la relación procesal.
2º.  Que, dentro del sistema jurídico chileno, tales estipulacio-
nes son lícitas y en esta virtud tienen frecuente aplicación en los
contratos celebrados entre particulares, siendo de advertir, además,
que ellas están consagradas en el Código de Derecho Internacional
Privado aprobado en la Sexta Conferencia Internacional Americana,
el que rige en nuestro país desde 1934.

197
198 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

3º.  Que, sin perjuicio de la plena vigencia de las normas en cuya


virtud los particulares pueden ejercer la libertad de estipulación,
resulta de toda conveniencia regular en nuestro ordenamiento
legal, con respecto al sector público, determinadas cuestiones de
la índole precedentemente considerada, precisando el ámbito de
aplicación de tales estipulaciones y sus efectos. Asimismo, se hace
necesario modificar algunas normas existentes, a fin de armonizarlas
con dicha regulación.
La Junta de Gobierno de la República de Chile ha acordado
dictar el siguiente

Decreto ley:

Artículo  1º.  Decláranse válidos los pactos destinados a sujetar


al derecho extranjero los contratos internacionales, cuyo objeto
principal diga relación con negocios u operaciones de carácter
económico o financiero, celebrados o que se celebren por orga-
nismos, instituciones o empresas internacionales o extranjeras que
tengan el centro principal de sus negocios en el extranjero, con el
Estado de Chile o sus organismos, instituciones o empresas.
Son igualmente válidas las estipulaciones por las cuales se haya
sometido o se sometan diferendos derivados de tales contratos a la
jurisdicción de tribunales extranjeros, incluyendo tribunales arbitrales
previstos en mecanismos de arbitraje preestablecidos o en el respec-
tivo contrato, como también las estipulaciones por las que se haya
fijado o se fije domicilio especial y se haya designado o se designe
mandatario en el extranjero para los efectos del contrato.
Lo dispuesto en los incisos anteriores igualmente es aplicable
a los actos y contratos por los cuales el Estado de Chile o sus or-
ganismos, instituciones y empresas, hayan otorgado u otorguen,
en cualquier forma, su garantía a terceros en los contratos a que
se refiere el inciso primero.
En virtud del sometimiento a la jurisdicción de un tribunal ex-
tranjero, cesará el derecho a invocar la inmunidad de jurisdicción,
a menos de estipulación expresa en contrario.

Art.  2º.  Declárase que el Estado de Chile y sus organismos,


instituciones o empresas, podrán renunciar a la inmunidad de
ejecución en los contratos referidos en el artículo anterior. Con
todo, tal renuncia se entenderá limitada al cumplimiento de sen-
sobre contratos internacionales para el sector público 199

tencias recaídas en litigios derivados del contrato específico en que


ella se haya convenido. Tratándose de organismos, instituciones
y empresas con personalidad jurídica distinta a la del Estado, la
renuncia afectará exclusivamente los bienes del dominio de la
entidad contratante.
La renuncia pactada en los contratos a que se refiere este ar-
tículo, celebrados con anterioridad a la vigencia de este decreto
ley, se entenderá válida con las mismas limitaciones señaladas en
el inciso anterior.

Art.  3º.  Para los efectos de este decreto ley, se entenderá por
organismos, instituciones y empresas del Estado, todo servicio
público, institución fiscal o semifiscal, centralizada o descentrali-
zada, empresa del Estado y, en general, todo organismo autónomo
creado por ley como, asimismo, toda empresa, sociedad o entidad
pública o privada en que el Estado o sus empresas, sociedades
o instituciones, centralizadas o descentralizadas, tengan aportes
de capital, representación o participación superiores al 50% del
capital social, aun cuando se exija norma expresa para aplicarles
las disposiciones legales del sector público.

Art.  4º.  Para que los contratos y estipulaciones indicados en


los artículos 1º y 2º convenidos con posterioridad a la vigencia
del presente decreto ley, queden regidos por sus disposiciones,
será necesario que la sumisión al derecho extranjero o a tribunales
extranjeros, el señalamiento de domicilio, la designación de man-
datarios en el extranjero y la renuncia a la inmunidad de ejecución,
cuenten con la autorización del Presidente de la República, dada
mediante decreto del Ministerio de Hacienda. Se exceptúan de esta
exigencia el Banco Central y el Banco del Estado de Chile.
El Presidente de la República podrá otorgar su autorización en
general a determinados organismos, instituciones o empresas del
Estado, o en particular para algunas clases de contrato. En todo
caso esta autorización no podrá concederse por un plazo superior
a un año; pero podrá renovarse.
La autorización a que se refiere este artículo no excluye otras
necesarias en razón de la naturaleza del contrato de que se trate.

 
Véanse el Decreto Supremo de Hacienda Nº 1.009 de 1978 y sus modifica-
ciones, cuyas disposiciones se entienden renovadas de acuerdo a lo dispuesto
200 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Art.  5º.  Sin perjuicio de la validez de las estipulaciones conte-


nidas en actos o contratos ya celebrados, no valdrá renuncia alguna
en cuanto a la inmunidad de ejecución respecto de los fondos,
derechos y bienes que el Banco Central de Chile mantuviere en el
extranjero, por cuenta propia, salvo que dicha renuncia se refiera
a obligaciones contraídas por dicho Banco.

Art.  6º.  No procederá renuncia alguna de inmunidad de ejecu-


ción respecto de los bienes inmuebles y del mobiliario destinados
a mantener una Misión Diplomática o consular o la residencia del
jefe de ellas.
No valdrá renuncia alguna de inmunidad de ejecución con res-
pecto a bienes destinados a fines militares, tanto aquellos que sean
propiamente de carácter militar como aquellos que se encuentren
bajo el control de una autoridad militar o agencia de defensa.

Art.  7º.  Las estipulaciones contenidas en los artículos 1º y 2º


no podrán pactarse en los contratos que se celebren en confor-
midad al decreto ley número 600, de 13 de julio de 1974, y sus
modificaciones.
Asimismo, no procederán en los contratos que se celebren sobre
concesiones de bienes de uso público o de bienes fiscales, ni en
los actos o contratos que celebren los organismos, instituciones
o empresas del Estado de Chile, cuando la legislación particular
por la cual se rijan excluya en forma expresa la sumisión a la
ley o tribunal extranjeros, o disponga que los diferendos que de
ellos deriven deban ser sometidos a la ley chilena o a tribunales
nacionales.

por el Decreto Nº 1.301 de 17 de noviembre de 2009, del Ministerio de Hacienda,


publicado en el Diario Oficial de 4 de enero de 2010. Véanse además los incisos 2º
y 3º del Decreto Nº 1.301 mencionado.

 
El texto refundido, coordinado y sistematizado del Decreto Ley Nº 600, de 1974,
“Estatuto de la Inversión Extranjera”, fue fijado por el Decreto con Fuerza de Ley
Nº 523, de 3 de septiembre de 1993, del Ministerio de Economía, publicado en el
Diario Oficial de 16 de diciembre de 1993.
sobre contratos internacionales para el sector público 201

Art.  8º.  La designación de mandatarios especiales a que se


refiere el artículo 1º sólo podrá recaer, en el futuro, en un cónsul
chileno general o particular o de distrito, en alguna agencia u ofi-
cina de organismos, instituciones o empresas del Estado de Chile
con sede en el extranjero, o en el representante legal de dicha
agencia u oficina.

Art.  9º.  Cualquier Estado extranjero y sus organismos, insti-


tuciones y empresas podrán impetrar en Chile la inmunidad de
jurisdicción y de ejecución, según el caso, en los mismos términos
y con igual amplitud e idénticas excepciones como la reconociere
su propia legislación en favor del Estado de Chile o de sus orga-
nismos, instituciones y empresas.

Art.  10.  Sustitúyese el Nº 3 del artículo 245 del Código de


Procedimiento Civil, por el siguiente:
“3.  Que la parte en contra de la cual se invoca la sentencia
haya sido debidamente notificada de la acción. Con todo, podrá
ella probar que, por otros motivos, estuvo impedida de hacer valer
sus medios de defensa.”

Art.  11.  Declárase que las operaciones de crédito con el exte-


rior, pactadas con instituciones o empresas bancarias o financieras,
extranjeras o internacionales, han estado y estarán sometidas, en
cuanto a estipulaciones sobre intereses, comisiones, recargos, pago
anticipado y demás condiciones financieras, a las modalidades
usuales imperantes en el mercado externo de capitales, sin que
les sean aplicables las disposiciones limitativas sobre la materia
de la legislación nacional.
Se presume que las condiciones contenidas en operaciones
aprobadas por el Banco Central de Chile son las imperantes en el
respectivo mercado externo de capitales.

Artículo  transitorio. Lo dispuesto en el inciso primero del


artículo 4º y en el artículo 8º no se aplicará a las operaciones apro-
badas por la autoridad competente con anterioridad a la vigencia
de este decreto ley.

Regístrese en la Contraloría General de la República, publíquese


en el Diario Oficial e insértese en la Recopilación Oficial de di-
202 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

cha Contraloría.– Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército,


Presidente de la República.– José T. Merino Castro, Almirante,
Comandante en Jefe de la Armada.– César Mendoza Durán, General
Director de Carabineros.– Fernando Matthei Aubel, General del
Aire, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea.– Pedro Larrondo
Jara, Capitán de Navío (AB), Ministro de Hacienda subrogante.
CONVENCIÓN
DE LAS NACIONES UNIDAS
SOBRE LOS CONTRATOS DE COMPRAVENTA
INTERNACIONAL DE MERCADERÍAS

(Publicada en el Diario Oficial de 3 de octubre de 1990)

Los Estados Partes en la presente Convención,

TENIENDO EN CUENTA los amplios objetivos de las resoluciones


aprobadas en el sexto período extraordinario de sesiones de la
Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el establecimiento
de un nuevo orden económico internacional,

CONSIDERANDO que el desarrollo del comercio internacional


sobre la base de la igualdad y del beneficio mutuo constituye un
importante elemento para el fomento de las relaciones amistosas
entre los Estados,

ESTIMANDO que la adopción de normas uniformes aplicables


a los contratos de compraventa internacional de mercaderías en
las que se tengan en cuenta los diferentes sistemas sociales, eco-
nómicos y jurídicos contribuiría a la supresión de los obstáculos
jurídicos con que tropieza el comercio internacional y promovería
el desarrollo del comercio internacional,

HAN CONVENIDO en lo siguiente:

203
204 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

PARTE I

ÁMBITO DE APLICACIÓN
Y DISPOSICIONES GENERALES

Capítulo I
ÁMBITO DE APLICACIÓN

Artículo 1

1) La presente Convención se aplicará a los contratos de compra-


venta de mercaderías entre partes que tengan sus establecimientos
en Estados diferentes:
a) cuando esos Estados sean Estados Contratantes; o
b) cuando las normas de derecho internacional privado prevean
la aplicación de la ley de un Estado Contratante.
2) No se tendrá en cuenta el hecho de que las partes tengan sus
establecimientos en Estados diferentes cuando ello no resulte del
contrato, ni de los tratos entre ellas, ni de información revelada
por las partes en cualquier momento antes de la celebración del
contrato o en el momento de su celebración.
3) A los efectos de determinar la aplicación de la presente Con-
vención, no se tendrán en cuenta ni la nacionalidad de las partes
ni el carácter civil o comercial de las partes o del contrato.

Artículo 2

La presente Convención no se aplicará a las compraventas:


a) de mercaderías compradas para uso personal, familiar o domés-
tico, salvo que el vendedor, en cualquier momento antes de la
celebración del contrato o en el momento de su celebración,
no hubiera tenido ni debiera haber tenido conocimiento de
que las mercaderías se compraban para ese uso;
b) en subastas;
c) judiciales;
sobre compraventa internacional de mercaderías 205

d) de valores mobiliarios, títulos o efectos de comercio y dinero;


e) de buques, embarcaciones, aerodeslizadores y aeronaves;
f) de electricidad.

Artículo 3

1) Se considerarán compraventas los contratos de suministro


de mercaderías que hayan de ser manufacturadas o producidas,
a menos que la parte que las encargue asuma la obligación de
proporcionar una parte sustancial de los materiales necesarios para
esa manufactura o producción.
2) La presente Convención no se aplicará a los contratos en
los que la parte principal de las obligaciones de la parte que pro-
porcione las mercaderías consista en suministrar mano de obra o
prestar otros servicios.

Artículo 4

La presente Convención regula exclusivamente la formación


del contrato de compraventa y los derechos y obligaciones del
vendedor y del comprador dimanantes de ese contrato. Salvo
disposición expresa en contrario de la presente Convención, ésta
no concierne, en particular:
a) a la validez del contrato ni a la de ninguna de sus estipula-
ciones, ni tampoco a la de cualquier uso;
b) a los efectos que el contrato pueda producir sobre la pro-
piedad de las mercaderías vendidas.

Artículo 5

La presente Convención no se aplicará a la responsabilidad del


vendedor por la muerte o las lesiones corporales causadas a una
persona por las mercaderías.

Artículo 6

Las partes podrán excluir la aplicación de la presente Conven-


ción o, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 12, establecer
206 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

excepciones a cualquiera de sus disposiciones o modificar sus


efectos.

Capítulo II
DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 7
1) En la interpretación de la presente Convención se tendrán
en cuenta su carácter internacional y la necesidad de promover la
uniformidad en su aplicación y de asegurar la observancia de la
buena fe en el comercio internacional.
2) Las cuestiones relativas a las materias que se rigen por la
presente Convención que no estén expresamente resueltas en ella
se dirimirán de conformidad con los principios generales en los
que se basa la presente Convención o, a falta de tales principios,
de conformidad con la ley aplicable en virtud de las normas de
derecho internacional privado.

Artículo 8

1) A los efectos de la presente Convención, las declaraciones


y otros actos de una parte deberán interpretarse conforme a su
intención cuando la otra parte haya conocido o no haya podido
ignorar cuál era esa intención.
2) Si el párrafo precedente no fuere aplicable, las declaraciones y
otros actos de una parte deberán interpretarse conforme al sentido
que les habría dado en igual situación una persona razonable de
la misma condición que la otra parte.
3) Para determinar la intención de una parte o el sentido que
habría dado una persona razonable deberán tenerse debidamente
en cuenta todas las circunstancias pertinentes del caso, en particular
las negociaciones, cualesquiera prácticas que las partes hubieran
establecido entre ellas, los usos y el comportamiento ulterior de
las partes.
sobre compraventa internacional de mercaderías 207

Artículo 9

1) Las partes quedarán obligadas por cualquier uso en que


hayan convenido y por cualquier práctica que hayan establecido
entre ellas.
2) Salvo pacto en contrario, se considerará que las partes han
hecho tácitamente aplicable al contrato o a su formación un uso
del que tenían o debían haber tenido conocimiento y que, en el
comercio internacional, sea ampliamente conocido y regularmente
observado por las partes en contratos del mismo tipo en el tráfico
mercantil de que se trate.

Artículo 10

A los efectos de la presente Convención:


a) si una de las partes tiene más de un establecimiento, su es-
tablecimiento será el que guarde la relación más estrecha con el
contrato y su cumplimiento, habida cuenta de las circunstancias
conocidas o previstas por las partes en cualquier momento antes de
la celebración del contrato o en el momento de su celebración;
b) si una de las partes no tiene establecimiento, se tendrá en
cuenta su residencia habitual.

Artículo 11

El contrato de compraventa no tendrá que celebrarse ni probarse


por escrito ni estará sujeto a ningún otro requisito de forma. Podrá
probarse por cualquier medio, incluso por testigos.

Artículo 12

No se aplicará ninguna disposición del artículo 11, del artícu-


lo 29 ni de la Parte II de la presente Convención que permita que
la celebración, la modificación o la extinción por mutuo acuerdo
del contrato de compraventa o la oferta, la aceptación o cualquier
otra manifestación de intención se hagan por un procedimiento
que no sea por escrito, en el caso de que cualquiera de las par-
tes tenga su establecimiento en un Estado Contratante que haya
208 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

hecho una declaración con arreglo al artículo 96 de la presente


Convención. Las partes no podrán establecer excepciones a este
artículo ni modificar sus efectos.

Artículo 13

A los efectos de la presente Convención, la expresión “por


escrito” comprende el telegrama y el télex.

PARTE II

FORMACIÓN DEL CONTRATO

Artículo 14

1) La propuesta de celebrar un contrato dirigida a una o varias


personas determinadas constituirá oferta si es suficientemente
precisa e indica la intención del oferente de quedar obligado en
caso de aceptación. Una propuesta es suficientemente precisa si
indica las mercaderías y, expresa o tácitamente, señala la cantidad
y el precio o prevé un medio para determinarlos.
2) Toda propuesta no dirigida a una o varias personas determi-
nadas será considerada como una simple invitación o hacer ofertas,
a menos que la persona que haga la propuesta indique claramente
lo contrario.

Artículo 15

1) La oferta surtirá efecto cuando llegue al destinatario.


2) La oferta, aun cuando sea irrevocable, podrá ser retirada si su
retiro llega al destinatario antes o al mismo tiempo que la oferta.
sobre compraventa internacional de mercaderías 209

Artículo 16

1) La oferta podrá ser revocada hasta que se perfeccione el


contrato si la revocación llega al destinatario antes que éste haya
enviado la aceptación.
2) Sin embargo, la oferta no podrá revocarse:
a) se indica, al señalar un plazo fijo para la aceptación o de
otro modo, que es irrevocable; o
b) si el destinatario podía razonablemente considerar que la oferta
era irrevocable y ha actuado basándose en esa oferta.

Artículo 17

La oferta, aun cuando sea irrevocable, quedará extinguida cuando


su rechazo llegue al oferente.

Artículo 18

1) Toda declaración u otro acto del destinatario que indique


asentimiento a una oferta constituirá aceptación. El silencio o la
inacción, por sí solos, no constituirán aceptación.
2) La aceptación de la oferta surtirá efecto en el momento en que
la indicación de asentimiento llegue al oferente. La aceptación no
surtirá efecto si la indicación de asentimiento no llega al oferente
dentro del plazo que éste haya fijado o, si no se ha fijado plazo,
dentro de un plazo razonable, habida cuenta de las circunstancias
de la transacción y, en particular, de la rapidez de los medios de
comunicación empleados por el oferente. La aceptación de las
ofertas verbales tendrá que ser inmediata a menos que de las
circunstancias resulte otra cosa.
3) No obstante, si, en virtud de la oferta, de prácticas que las
partes hayan establecido entre ellas o de los usos, el destinatario
puede indicar su asentimiento ejecutando un acto relativo, por
ejemplo, a la expedición de las mercaderías o al pago del precio,
sin comunicación al oferente, la aceptación surtirá efecto en el mo-
mento en que se ejecute ese acto, siempre que esa ejecución tenga
lugar dentro del plazo establecido en el párrafo precedente.
210 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 19

1) La respuesta a una oferta que pretenda ser una aceptación


y que contenga adiciones, limitaciones u otras modificaciones
se considerará como rechazo de la oferta y constituirá una con-
traoferta.
2) No obstante, la respuesta a una oferta que pretenda ser una
aceptación y que contenga elementos adicionales o diferentes que
no alteren sustancialmente los de la oferta constituirá aceptación a
menos que el oferente, sin demora injustificada, objete verbalmente
la discrepancia o envíe una comunicación en tal sentido. De no
hacerlo así, los términos del contrato serán los de la oferta con las
modificaciones contenidas en la aceptación.
3) Se considerará que los elementos adicionales o diferentes
relativos, en particular, al precio, al pago, a la calidad y la cantidad
de las mercaderías, al lugar y la fecha de la entrega, al grado de
responsabilidad de una parte con respecto a la otra o a la solución
de las controversias alteran sustancialmente los elementos de la
oferta.

Artículo 20

1) El plazo de aceptación fijado por el oferente en un telegrama


o en una carta comenzará a correr desde el momento en que el
telegrama sea entregado para su expedición o desde la fecha de
la carta o, si no se hubiere indicado ninguna, desde la fecha que
figure en el sobre. El plazo de aceptación fijado por el oferente
por teléfono, télex u otros medios de comunicación instantánea
comenzará a correr desde el momento en que la oferta llegue al
destinatario.
2) Los días feriados oficiales o no laborables no se excluirán del
cómputo del plazo de aceptación. Sin embargo, si la comunicación
de aceptación no pudiere ser entregada en la dirección del oferente
el día del vencimiento del plazo, por ser ese día feriado oficial o
no laborable en el lugar del establecimiento del oferente, el plazo
se prorrogará hasta el primer día laborable siguiente.
sobre compraventa internacional de mercaderías 211

Artículo 21

1) La aceptación tardía surtirá, sin embargo, efecto como acep-


tación si el oferente, sin demora, informa verbalmente de ello al
destinatario o le envía una comunicación en tal sentido.
2) Si la carta u otra comunicación por escrito que contenga una
aceptación tardía indica que ha sido enviada en circunstancias
tales que si su transmisión hubiera sido normal habría llegado
al oferente en el plazo debido, la aceptación tardía surtirá efecto
como aceptación a menos que, si demora, el oferente informe
verbalmente al destinatario de que considera su oferta caducada
o le envíe una comunicación en tal sentido.

Artículo 22

La aceptación podrá ser retirada si su retiro llega al oferente


antes que la aceptación haya surtido efecto o en ese momento.

Artículo 23

El contrato se perfeccionará en el momento de surtir efecto la


aceptación de la oferta conforme a lo dispuesto en la presente
Convención.

Artículo 24

A los efectos de esta Parte de la presente Convención, la oferta,


la declaración de aceptación o cualquier otra manifestación de in-
tención “llega” al destinatario cuando se le comunica verbalmente o
se entrega por cualquier otro medio al destinatario personalmente,
o en su establecimiento o dirección postal o, si no tiene estable-
cimiento ni dirección postal, en su residencia habitual.
212 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

PARTE III

COMPRAVENTA DE MERCADERÍAS

Capítulo I
DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 25
El incumplimiento del contrato por una de las partes será esencial
cuando cause a la otra parte un perjuicio tal que la prive sustan-
cialmente de lo que tenía derecho a esperar en virtud del contrato,
salvo que la parte que haya incumplido no hubiera previsto tal
resultado y que una persona razonable de la misma condición no
lo hubiera previsto en igual situación.

Artículo 26

La declaración de resolución del contrato surtirá efecto sólo si


se comunica a la otra parte.

Artículo 27

Salvo disposición expresa en contrario de esta Parte de la pre-


sente Convención, si una de las partes hace cualquier notificación,
petición u otra comunicación conforme a dicha Parte y por medios
adecuados a las circunstancias, las demoras o los errores que pue-
dan producirse en la transmisión de esa comunicación o el hecho
de que no llegue a su destino no privarán a esa parte del derecho
a invocar tal comunicación.

Artículo 28

Si, conforme a lo dispuesto en la presente Convención, una


parte tiene derecho a exigir de la otra el cumplimiento de una
sobre compraventa internacional de mercaderías 213

obligación, el tribunal no estará obligado a ordenar el cumplimiento


específico a menos que lo hiciere, en virtud de su propio derecho,
respecto de contratos de compraventa similares no regidos por la
presente Convención.

Artículo 29

1) El contrato podrá modificarse o extinguirse por mero acuerdo


entre las partes.
2) Un contrato por escrito que contenga una estipulación que
exija que toda modificación o extinción por mutuo acuerdo se haga
por escrito no podrá modificarse ni extinguirse por mutuo acuer-
do de otra forma. No obstante, cualquiera de las partes quedará
vinculada por sus propios actos y no podrá alegar esa estipulación
en la medida en que la otra parte se haya basado en tales actos.

Capítulo II
OBLIGACIONES DEL VENDEDOR

Artículo 30
El vendedor deberá entregar las mercaderías, transmitir su propiedad
y entregar cualesquiera documentos relacionados con ellas en las con-
diciones establecidas en el contrato y en la presente Convención.

Sección I
Entrega de las mercaderías y de los documentos

Artículo 31
Si el vendedor no estuviere obligado a entregar las mercaderías
en otro lugar determinado, su obligación de entrega consistirá:
a) cuando el contrato de compraventa implique el transporte
de las mercaderías, en ponerlas en poder del primer porteador
para que las traslade al comprador;
214 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

b) cuando, en los casos no comprendidos en el apartado prece-


dente, el contrato verse sobre mercaderías ciertas o sobre merca-
derías no identificadas que hayan de extraerse de una masa deter-
minada o que deban ser manufacturadas o producidas y cuando,
en el momento de la celebración del contrato, las partes sepan
que las mercaderías se encuentran o deben ser manufacturadas o
producidas en un lugar determinado, en ponerlas a disposición
del comprador en ese lugar;
c) en los demás casos, en poner las mercaderías a disposición
del comprador en el lugar donde el vendedor tenga su estableci-
miento en el momento de la celebración del contrato.

Artículo 32

1) Si el vendedor, conforme al contrato o a la presente Con-


vención, pusiere las mercaderías en poder de un porteador y
éstas no estuvieren claramente identificadas a los efectos del
contrato mediante señales en ellas, mediante los documentos
de expedición o de otro modo, el vendedor deberá enviar al
comprador un aviso de expedición en el que se especifiquen
las mercaderías.
2) El vendedor, si estuviere obligado a disponer el transporte de
las mercaderías, deberá concertar los contratos necesarios para que
éste se efectúe hasta el lugar señalado por los medios de transporte
adecuados a las circunstancias y en las condiciones usuales para
tal transporte.
3) El vendedor, si no estuviere obligado a contratar un seguro de
transporte, deberá proporcionar al comprador, a petición de éste,
toda la información disponible que sea necesaria para contratar
ese seguro.

Artículo 33

El vendedor deberá entregar las mercaderías:


a) cuando, con arreglo al contrato, se haya fijado o pueda de-
terminarse una fecha, en esa fecha; o
b) cuando, con arreglo al contrato, se haya fijado o pueda de-
terminarse un plazo, en cualquier momento dentro de ese plazo,
sobre compraventa internacional de mercaderías 215

a menos que de las circunstancias resulte que corresponde al


comprador elegir la fecha; o
c) en cualquier otro caso, dentro de un plazo razonable a partir
de la celebración del contrato.

Artículo 34

El vendedor, si estuviere obligado a entregar documentos rela-


cionados con las mercaderías, deberá entregarlos en el momento,
en el lugar y en la forma fijados por el contrato. En caso de entrega
anticipada de documentos, el vendedor podrá, hasta el momento
fijado para la entrega, subsanar cualquier falta de conformidad
de los documentos, si el ejercicio de ese derecho no ocasiona al
comprador inconvenientes ni gastos excesivos. No obstante, el
comprador conservará el derecho a exigir la indemnización de los
daños y perjuicios conforme a la presente Convención.

Sección II
Conformidad de las mercaderías y pretensiones de terceros

Artículo 35

1) El vendedor deberá entregar mercaderías cuya cantidad,


calidad y tipo correspondan a los estipulados en el contrato y que
estén envasadas o embaladas en la forma fijada por el contrato.
2) Salvo que las partes hayan pactado otra cosa, las mercaderías
no serán conformes al contrato a menos:
a) que sean aptas para los usos a que ordinariamente se destinen
mercaderías del mismo tipo;
b) que sean aptas para cualquier uso especial que expresa o
tácitamente se haya hecho saber al vendedor en el momento
de la celebración del contrato, salvo que de las circunstancias
resulte que el comprador no confió, o no era razonable que
confiara, en la competencia y el juicio del vendedor;
c) que posean las cualidades de la muestra o modelo que el
vendedor haya presentado al comprador;
216 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

d) que estén envasadas o embaladas en la forma habitual para


tales mercaderías o, si no existe tal forma, de una forma
adecuada para conservarlas y protegerlas.
3) El vendedor no será responsable, en virtud de los apartados a)
a d) del párrafo precedente, de ninguna falta de conformidad de
las mercaderías que el comprador conociera o no hubiera podido
ignorar en el momento de la celebración del contrato.

Artículo 36

1) El vendedor será responsable, conforme al contrato y a la


presente Convención, de toda falta de conformidad que exista en
el momento de la trasmisión del riesgo al comprador, aun cuando
esa falta sólo sea manifiesta después de ese momento.
2) El vendedor también será responsable de toda falta de con-
formidad ocurrida después del momento indicado en el párrafo
precedente y que sea imputable al incumplimiento de cualquiera de
sus obligaciones, incluido el incumplimiento de cualquier garantía
de que, durante determinado período, las mercaderías seguirán
siendo aptas para su uso ordinario o para un uso especial o con-
servarán las cualidades y características especificadas.

Artículo 37

En caso de entrega anticipada, el vendedor podrá, hasta la fecha


fijada para la entrega de las mercaderías, bien entregar la parte
o cantidad que falte de las mercaderías o entregar otras merca-
derías en sustitución de las entregadas que no sean conformes,
bien subsanar cualquier falta de conformidad de las mercaderías
entregadas, siempre que el ejercicio de ese derecho no ocasione
al comprador inconvenientes ni gastos excesivos. No obstante, el
comprador conservará el derecho a exigir la indemnización de los
daños y perjuicios conforme a la presente Convención.

Artículo 38

1) El comprador deberá examinar o hacer examinar las merca-


derías en el plazo más breve posible atendidas las circunstancias.
sobre compraventa internacional de mercaderías 217

2) Si el contrato implica el transporte de las mercaderías, el exa-


men podrá aplazarse hasta que éstas hayan llegado a su destino.
3) Si el comprador cambia en tránsito el destino de las merca-
derías o las reexpide sin haber tenido una oportunidad razonable
de examinarlas y si en el momento de la celebración del contrato
el vendedor tenía o debía haber tenido conocimiento de la posi-
bilidad de tal cambio de destino o reexpedición, el examen podrá
aplazarse hasta que las mercaderías hayan llegado a su nuevo
destino.

Artículo 39

1) El comprador perderá el derecho a invocar la falta de con-


formidad de las mercaderías si no lo comunica al vendedor, espe-
cificando su naturaleza, dentro de un plazo razonable a partir del
momento en que la haya o debiera haberla descubierto.
2) En todo caso, el comprador perderá el derecho a invocar
la falta de conformidad de las mercaderías si no lo comunica al
vendedor en un plazo máximo de dos años contados desde la
fecha en que las mercaderías se pusieron efectivamente en poder
del comprador, a menos que ese plazo sea incompatible con un
período de garantía contractual.

Artículo 40

El vendedor no podrá invocar las disposiciones de los artículos 38


y 39 si la falta de conformidad se refiere a hechos que conocía o no
podía ignorar y que no haya revelado al comprador.

Artículo 41

El vendedor deberá entregar las mercaderías libres de cuales-


quiera derechos o pretensiones de un tercero, a menos que el
comprador convenga en aceptarlas sujetas a tales derechos o pre-
tensiones. No obstante, si tales derechos o pretensiones se basan
en la propiedad industrial u otros tipos de propiedad intelectual,
la obligación del vendedor se regirá por el artículo 42.
218 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 42

1) El vendedor deberá entregar las mercaderías libres de cua-


lesquiera derechos o pretensiones de un tercero basados en la
propiedad industrial u otros tipos de propiedad intelectual que
conociera o no hubiera podido ignorar en el momento de la ce-
lebración del contrato, siempre que los derechos o pretensiones
se basen en la propiedad industrial u otros tipos de propiedad
intelectual:
a) en virtud de la ley del Estado en que hayan de revenderse o
utilizarse las mercaderías, si las partes hubieren previsto en el
momento de la celebración del contrato que las mercaderías
se revenderían o utilizarían en ese Estado; o
b) en cualquier otro caso, en virtud de la ley del Estado en que
el comprador tenga su establecimiento.
2) La obligación del vendedor conforme al párrafo precedente
no se extenderá a los casos en que:
a) en el momento de la celebración del contrato, el comprador
conociera o no hubiera podido ignorar la existencia del de-
recho o de la pretensión; o
b) el derecho o la pretensión resulten de haberse ajustado el
vendedor a fórmulas, diseños y dibujos técnicos o a otras es-
pecificaciones análogas proporcionados por el comprador.

Artículo 43

1) El comprador perderá el derecho a invocar las disposiciones


del artículo 41 o del artículo 42 si no comunica al vendedor la
existencia del derecho o la pretensión del tercero, especificando su
naturaleza, dentro de un plazo razonable a partir del momento en
que haya tenido o debiera haber tenido conocimiento de ella.
2) El vendedor no tendrá derecho a invocar las disposiciones
del párrafo precedente si conocía el derecho o la pretensión del
tercero y su naturaleza.

Artículo 44

No obstante lo dispuesto en el párrafo 1)  del artículo 39 y en


el párrafo 1) del artículo 43, el comprador podrá rebajar el precio
sobre compraventa internacional de mercaderías 219

conforme al artículo 50 o exigir la indemnización de los daños y


perjuicios, excepto el lucro cesante, si puede aducir una excusa
razonable por haber omitido la comunicación requerida.

Sección III
Derechos y acciones en caso de incumplimiento
del contrato por el vendedor

Artículo 45

1) Si el vendedor no cumple cualquiera de las obligaciones que


le incumben conforme al contrato o a la presente Convención, el
comprador podrá:
a) ejercer los derechos establecidos en los artículos 46 a 52;
b) exigir la indemnización de los daños y perjuicios conforme
a los artículos 74 a 77.
2) El comprador no perderá el derecho a exigir la indemnización
de los daños y perjuicios aunque ejercite cualquier otra acción
conforme a su derecho.
3) Cuando el comprador ejercite una acción por incumplimiento
del contrato, el juez o el árbitro no podrán conceder al vendedor
ningún plazo de gracia.

Artículo 46

1) El comprador podrá exigir al vendedor el cumplimiento de


sus obligaciones, a menos que haya ejercitado un derecho o acción
incompatible con esa exigencia.
2) Si las mercaderías no fueren conformes al contrato, el com-
prador podrá exigir la entrega de otras mercaderías en sustitución
de aquéllas sólo si la falta de conformidad constituye un incum-
plimiento esencial del contrato y la petición de sustitución de las
mercaderías se formula al hacer la comunicación a que se refiere
el artículo 39 o dentro de un plazo razonable a partir de ese mo-
mento.
3) Si las mercaderías no fueren conformes al contrato, el com-
prador podrá exigir al vendedor que las repare para subsanar la
220 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

falta de conformidad, a menos que esto no sea razonable habida


cuenta de todas las circunstancias. La petición de que se reparen
las mercaderías deberá formularse al hacer la comunicación a que
se refiere el artículo 39 o dentro de un plazo razonable a partir de
ese momento.

Artículo 47

1) El comprador podrá fijar un plazo suplementario de duración


razonable para el cumplimiento por el vendedor de las obligaciones
que le incumban.
2) El comprador, a menos que haya recibido la comunicación
del vendedor de que no cumplirá lo que le incumbe en el plazo
fijado conforme al párrafo precedente, no podrá, durante ese pla-
zo, ejercitar acción alguna por incumplimiento del contrato. Sin
embargo, el comprador no perderá por ello el derecho a exigir la
indemnización de los daños y perjuicios por demora en el cum-
plimiento.

Artículo 48

1) Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 49, el vendedor


podrá, incluso después de la fecha de entrega, subsanar a su propia
costa todo incumplimiento de sus obligaciones, si puede hacerlo
sin una demora excesiva y sin causar al comprador inconvenientes
excesivos o incertidumbre en cuanto al reembolso por el vende-
dor de los gastos anticipados por el comprador. No obstante, el
comprador conservará el derecho a exigir la indemnización de los
daños y perjuicios conforme a la presente Convención.
2) Si el vendedor pide al comprador que le haga saber si acep-
ta el cumplimiento y el comprador no atiende la petición en un
plazo razonable, el vendedor podrá cumplir sus obligaciones en
el plazo indicado en su petición. El comprador no podrá, antes
del vencimiento de ese plazo, ejercitar ningún derecho o acción
incompatible con el cumplimiento por el vendedor de las obliga-
ciones que le incumban.
3) Cuando el vendedor comunique que cumplirá sus obligacio-
nes en un plazo determinado, se presumirá que pide al comprador
que le haga saber su decisión conforme al párrafo precedente.
sobre compraventa internacional de mercaderías 221

4) La petición o comunicación hecha por el vendedor confor-


me al párrafo 2) o al párrafo 3) de este artículo no surtirá efecto
a menos que sea recibida por el comprador.

Artículo 49

1) El comprador podrá declarar resuelto el contrato:


a) si el incumplimiento por el vendedor de cualquiera de las
obligaciones que le incumban conforme al contrato o a la
presente Convención constituye un incumplimiento esencial
del contrato; o
b) en caso de falta de entrega, si el vendedor no entrega las
mercaderías dentro del plazo suplementario fijado por el
comprador conforme al párrafo 1) del artículo 47 o si declara
que no efectuará la entrega dentro del plazo así fijado.
2) No obstante, en los casos en que el vendedor haya entrega-
do las mercaderías, el comprador perderá el derecho a declarar
resuelto el contrato si no lo hace:
a) en caso de entrega tardía, dentro de un plazo razonable
después de que haya tenido conocimiento de que se ha
efectuado la entrega;
b) en caso de incumplimiento distinto de la entrega tardía,
dentro de un plazo razonable:
i) después de que haya tenido o debiera haber tenido co-
nocimiento del incumplimiento;
ii) después del vencimiento del plazo suplementario fijado por
el comprador conforme al párrafo 1) del artículo 47, o des-
pués de que el vendedor haya declarado que no cumplirá
sus obligaciones dentro de ese plazo suplementario; o
iii) después del vencimiento del plazo suplementario indicado
por el vendedor conforme al párrafo 2) del artículo 48,
o después de que el comprador haya declarado que no
aceptará el cumplimiento.

Artículo 50

Si las mercaderías no fueren conformes al contrato, háyase


pagado o no el precio, el comprador podrá rebajar el precio
proporcionalmente a la diferencia existente entre el valor que las
222 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

mercaderías efectivamente entregadas tenían en el momento de la


entrega y el valor que habrían tenido en ese momento mercade-
rías conformes al contrato. Sin embargo, el comprador no podrá
rebajar el precio si el vendedor subsana cualquier incumplimiento
de sus obligaciones conforme al artículo 37 o al artículo 48 o si
el comprador se niega a aceptar el cumplimiento por el vendedor
conforme a esos artículos.

Artículo 51

1) Si el vendedor sólo entrega una parte de las mercaderías o


si sólo una parte de las mercaderías entregadas es conforme al
contrato, se aplicarán los artículos 46 a 50 respecto de la parte que
falte o que no sea conforme.
2) El comprador podrá declarar resuelto el contrato en su totali-
dad sólo si la entrega parcial o no conforme al contrato constituye
un incumplimiento esencial de éste.

Artículo 52

1) Si el vendedor entrega las mercaderías antes de la fecha


fijada, el comprador podrá aceptar o rehusar su recepción.
2) Si el vendedor entrega una cantidad de mercaderías mayor
que la expresada en el contrato, el comprador podrá aceptar o
rehusar la recepción de la cantidad excedente. Si el comprador
acepta la recepción de la totalidad o de parte de la cantidad ex-
cedente, deberá pagarla al precio del contrato.

Capítulo III
OBLIGACIONES DEL COMPRADOR

Artículo 53

El comprador deberá pagar el precio de las mercaderías y re-


cibirlas en las condiciones establecidas en el contrato y en la
presente Convención.
sobre compraventa internacional de mercaderías 223

Sección I
Pago del precio

Artículo 54

La obligación del comprador de pagar el precio comprende


la de adoptar las medidas y cumplir los requisitos fijados por el
contrato o por las leyes o los reglamentos pertinentes para que
sea posible el pago.

Artículo 55

Cuando el contrato haya sido válidamente celebrado pero en él


ni expresa ni tácitamente se haya señalado el precio o estipulado
un medio para determinarlo, se considerará, salvo indicación en
contrario, que las partes han hecho referencia implícitamente al
precio generalmente cobrado en el momento de la celebración
del contrato por tales mercaderías, vendidas en circunstancias
semejantes, en el tráfico mercantil de que se trate.

Artículo 56

Cuando el precio se señale en función del peso de las mer-


caderías, será el peso neto, en caso de duda, el que determine
dicho precio.

Artículo 57

1) El comprador, si no estuviere obligado a pagar el precio en


otro lugar determinado, deberá pagarlo al vendedor:
a) en el establecimiento del vendedor; o
b) si el pago debe hacerse contra entrega de las mercaderías o
de documentos, en el lugar en que se efectúe la entrega.
2) El vendedor deberá soportar todo aumento de los gastos
relativos al pago ocasionado por un cambio de su establecimiento
acaecido después de la celebración del contrato.
224 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 58

1) El comprador, si no estuviere obligado a pagar el precio en


otro momento determinado, deberá pagarlo cuando el vendedor
ponga a su disposición las mercaderías o los correspondientes
documentos representativos conforme al contrato y a la presente
Convención. El vendedor podrá hacer del pago una condición
para la entrega de las mercaderías o los documentos.
2) Si el contrato implica el transporte de las mercaderías, el
vendedor podrá expedirlas estableciendo que las mercaderías o
los correspondientes documentos representativos no se pondrán
en poder del comprador más que contra el pago del precio.
3) El comprador no estará obligado a pagar el precio mientras
no haya tenido la posibilidad de examinar las mercaderías, a menos
que las modalidades de entrega o de pago pactadas por las partes
sean incompatibles con esa posibilidad.

Artículo 59

El comprador deberá pagar el precio en la fecha fijada o que


pueda determinarse con arreglo al contrato y a la presente Conven-
ción, sin necesidad de requerimiento ni de ninguna otra formalidad
por parte del vendedor.

Sección II
Recepción

Artículo 60

La obligación del comprador de proceder a la recepción con-


siste:
a) en realizar todos los actos que razonablemente quepa esperar
de él para que el vendedor pueda efectuar la entrega; y
b) en hacerse cargo de las mercaderías.
sobre compraventa internacional de mercaderías 225

Sección III
Derechos y acciones en caso de incumplimiento
del contrato por el comprador

Artículo 61

1) Si el comprador no cumple cualquiera de las obligaciones


que le incumben conforme al contrato o a la presente Convención,
el vendedor podrá:
a) ejercer los derechos establecidos en los artículos 62 a 65;
b) exigir la indemnización de los daños y perjuicios conforme
a los artículos 74 a 77.
2) El vendedor no perderá el derecho a exigir la indemnización
de los daños y perjuicios aunque ejercite cualquier otra acción
conforme a su derecho.
3) Cuando el vendedor ejercite una acción por incumplimiento
del contrato, el juez o el árbitro no podrán conceder al comprador
ningún plazo de gracia.

Artículo 62

El vendedor podrá exigir al comprador que pague el precio,


que reciba las mercaderías o que cumpla las demás obligaciones
que le incumban, a menos que el vendedor haya ejercitado un
derecho o acción incompatible con esa exigencia.

Artículo 63

1) El vendedor podrá fijar un plazo suplementario de duración


razonable para el cumplimiento por el comprador de las obliga-
ciones que le incumban.
2) El vendedor, a menos que haya recibido comunicación del
comprador de que no cumplirá lo que le incumbe en el plazo fijado
conforme al párrafo precedente, no podrá, durante ese plazo, ejer-
citar acción alguna por incumplimiento del contrato. Sin embargo,
el vendedor no perderá por ello el derecho que pueda tener a
226 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

exigir la indemnización de los daños y perjuicios por demora en el


cumplimiento.

Artículo 64

1) El vendedor podrá declarar resuelto el contrato:


a) si el incumplimiento por el comprador de cualquiera de las
obligaciones que le incumban conforme al contrato o a la
presente Convención constituye un incumplimiento esencial
del contrato; o
b) si el comprador no cumple su obligación de pagar el precio
o no recibe las mercaderías dentro del plazo suplementario
fijado por el vendedor conforme al párrafo 1) del artículo 63
o si declara que no lo hará dentro del plazo así fijado.
2) No obstante, en los casos en que el comprador haya pagado
el precio, el vendedor perderá el derecho a declarar resuelto el
contrato si no lo hace:
a) en caso de cumplimiento tardío por el comprador, antes de
que el vendedor tenga conocimiento de que se ha efectuado
el cumplimiento; o
b) en caso de incumplimiento distinto del cumplimiento tardío
por el comprador, dentro de un plazo razonable;
i) después de que el vendedor haya tenido o debiera haber
tenido conocimiento del incumplimiento; o
ii) después del vencimiento del plazo suplementario fijado
por el vendedor conforme al párrafo 1) del artículo 63,
o después de que el comprador haya declarado que no
cumplirá sus obligaciones dentro de ese plazo suplemen-
tario.

Artículo 65

1) Si conforme al contrato correspondiere al comprador espe-


cificar la forma, las dimensiones u otras características de las mer-
caderías y el comprador no hiciere tal especificación en la fecha
convenida o en un plazo razonable después de haber recibido un
requerimiento del vendedor, éste podrá, sin perjuicio de cuales-
quiera otros derechos que le correspondan, hacer la especificación
sobre compraventa internacional de mercaderías 227

él mismo de acuerdo con las necesidades del comprador que le


sean conocidas.
2) El vendedor, si hiciere la especificación él mismo, deberá
informar de sus detalles al comprador y fijar un plazo razonable
para que éste pueda hacer una especificación diferente. Si, después
de recibir esa comunicación, el comprador no hiciere uso de esta
posibilidad dentro del plazo así fijado, la especificación hecha por
el vendedor tendrá fuerza vinculante.

Capítulo IV
TRANSMISIÓN DEL RIESGO

Artículo 66

La pérdida o el deterioro de las mercaderías sobrevenidos des-


pués de la transmisión del riesgo al comprador no liberarán a éste
de su obligación de pagar el precio, a menos que se deban a un
acto u omisión del vendedor.

Artículo 67

1) Cuando el contrato de compraventa implique el transporte


de las mercaderías y el vendedor no esté obligado a entregarlas en
un lugar determinado, el riesgo se transmitirá al comprador en el
momento en que las mercaderías se pongan en poder del primer
porteador para que las traslade al comprador conforme al contrato
de compraventa. Cuando el vendedor esté obligado a poner las
mercaderías en poder de un porteador en un lugar determinado,
el riesgo no se transmitirá al comprador hasta que las mercaderías
se pongan en poder del porteador en ese lugar. El hecho de que el
vendedor esté autorizado a retener los documentos representativos
de las mercaderías no afectará a la transmisión del riesgo.
2) Sin embargo, el riesgo no se transmitirá al comprador hasta que
las mercaderías estén claramente identificadas a los efectos del contrato
mediante señales en ellas, mediante los documentos de expedición,
mediante comunicación enviada al comprador o de otro modo.
228 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 68

El riesgo respecto de las mercaderías vendidas en tránsito se


transmitirá al comprador desde el momento de la celebración
del contrato. No obstante, si así resultare de las circunstancias, el
riesgo será asumido por el comprador desde el momento en que
las mercaderías se hayan puesto en poder del porteador que haya
expedido los documentos acreditativos del transporte. Sin embargo,
si en el momento de la celebración del contrato de compraventa
el vendedor tuviera o debiera haber tenido conocimiento de que
las mercaderías habían sufrido pérdida o deterioro y no lo hubiera
revelado al comprador, el riesgo de la pérdida o deterioro será de
cuenta del vendedor.

Artículo 69

1) En los casos no comprendidos en los artículos 67 y 68, el


riesgo se transmitirá al comprador cuando éste se haga cargo de
las mercaderías o, si no lo hace a su debido tiempo, desde el
momento en que las mercaderías se pongan a su disposición e
incurra en incumplimiento del contrato al rehusar su recepción.
2) No obstante, si el comprador estuviere obligado a hacerse
cargo de las mercaderías en un lugar distinto de un establecimiento
del vendedor, el riesgo se transmitirá cuando deba efectuarse la
entrega y el comprador tenga conocimiento de que las mercaderías
están a su disposición en ese lugar.
3) Si el contrato versa sobre mercaderías aún sin identificar, no
se considerará que las mercaderías se han puesto a disposición del
comprador hasta que estén claramente identificadas a los efectos
del contrato.

Artículo 70

Si el vendedor ha incurrido en incumplimiento esencial del


contrato, las disposiciones de los artículos 67, 68 y 69 no afectarán
a los derechos y acciones de que disponga el comprador como
consecuencia del incumplimiento.
sobre compraventa internacional de mercaderías 229

Capítulo V
DISPOSICIONES COMUNES A LAS OBLIGACIONES
DEL VENDEDOR Y DEL COMPRADOR

Sección I
Incumplimiento previsible y contratos
con entregas sucesivas

Artículo 71

1) Cualquiera de las partes podrá diferir el cumplimiento de


sus obligaciones si, después de la celebración del contrato, resulta
manifiesto que la otra parte no cumplirá una parte sustancial de
sus obligaciones a causa de:
a) un grave menoscabo de su capacidad para cumplirlas o de
su solvencia, o
b) su comportamiento al disponerse a cumplir o al cumplir el
contrato.
2) El vendedor, si ya hubiere expedido las mercaderías antes
de que resulten evidentes los motivos a que se refiere el párrafo
precedente, podrá oponerse a que las mercaderías se pongan en
poder del comprador, aun cuando éste sea tenedor de un docu-
mento que le permita obtenerlas. Este párrafo concierne sólo a
los derechos respectivos del comprador y del vendedor sobre las
mercaderías.
3) La parte que difiera el cumplimiento de lo que le incumbe,
antes o después de la expedición de las mercaderías, deberá co-
municarlo inmediatamente a la otra parte y deberá proceder al
cumplimiento si esa otra parte da seguridades suficientes de que
cumplirá sus obligaciones.

Artículo 72

1) Si antes de la fecha de cumplimiento fuere patente que una


de las partes incurrirá en incumplimiento esencial del contrato, la
otra parte podrá declararlo resuelto.
230 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

2) Si hubiere tiempo para ello, la parte que tuviere la intención


de declarar resuelto el contrato deberá comunicarlo con antelación
razonable a la otra parte para que ésta pueda dar seguridades
suficientes de que cumplirá sus obligaciones.
3) Los requisitos del párrafo precedente no se aplicarán si la
otra parte hubiere declarado que no cumplirá sus obligaciones.

Artículo 73

1) En los contratos que estipulen entregas sucesivas de merca-


derías, si el incumplimiento por una de las partes de cualquiera de
sus obligaciones relativas a cualquiera de las entregas constituye un
incumplimiento esencial del contrato en relación con esa entrega,
la otra parte podrá declarar resuelto el contrato en lo que respecta
a esa entrega.
2) Si el incumplimiento por una de las partes de cualquiera de
sus obligaciones relativas a cualquiera de las entregas da a la otra
parte fundados motivos para inferir que se producirá un incum-
plimiento esencial del contrato en relación con futuras entregas,
esa otra parte podrá declarar resuelto el contrato para el futuro,
siempre que lo haga dentro de un plazo razonable.
3) El comprador que declare resuelto el contrato respecto de
cualquier entrega podrá, al mismo tiempo, declararlo resuelto res-
pecto de entregas ya efectuadas o de futuras entregas si, por razón
de su interdependencia, tales entregas no pudieren destinarse al
uso previsto por las partes en el momento de la celebración del
contrato.

Sección II
Indemnización de daños y perjuicios

Artículo 74

La indemnización de daños y perjuicios por el incumplimiento


del contrato en que haya incurrido una de las partes comprenderá
el valor de la pérdida sufrida y el de la ganancia dejada de obte-
ner por la otra parte como consecuencia del incumplimiento. Esa
sobre compraventa internacional de mercaderías 231

indemnización no podrá exceder de la pérdida que la parte que


haya incurrido en incumplimiento hubiera previsto o debiera haber
previsto en el momento de la celebración del contrato, tomando
en consideración los hechos de que tuvo o debió haber tenido
conocimiento en ese momento, como consecuencia posible del
incumplimiento del contrato.

Artículo 75

Si se resuelve el contrato y si, de manera razonable y dentro


de un plazo razonable después de la resolución, el comprador
procede a una compra de reemplazo o el vendedor a una venta
de reemplazo, la parte que exija la indemnización podrá obtener
la diferencia entre el precio del contrato y el precio estipulado en
la operación de reemplazo, así como cualesquiera otros daños y
perjuicios exigibles conforme al artículo 74.

Artículo 76

1) Si se resuelve el contrato y existe un precio corriente de las


mercaderías, la parte que exija la indemnización podrá obtener,
si no ha procedido a una compra de reemplazo o a una venta de
reemplazo conforme al artículo 75, la diferencia entre el precio
señalado en el contrato y el precio corriente en el momento de la
resolución, así como cualesquiera otros daños y perjuicios exigi-
bles conforme al artículo 74. No obstante, si la parte que exija la
indemnización ha resuelto el contrato después de haberse hecho
cargo de las mercaderías, se aplicará el precio corriente en el
momento en que se haya hecho cargo de ellas en vez del precio
corriente en el momento de la resolución.
2) A los efectos del párrafo precedente, el precio corriente es
el del lugar en que debiera haberse efectuado la entrega de las
mercaderías o, si no hubiere precio corriente en ese lugar, el pre-
cio en otra plaza que pueda razonablemente sustituir ese lugar,
habida cuenta de las diferencias de costo del transporte de las
mercaderías.
232 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 77

La parte que invoque el incumplimiento del contrato deberá


adoptar las medidas que sean razonables, atendidas las circunstan-
cias, para reducir la pérdida, incluido el lucro cesante, resultante
del incumplimiento. Si no adopta tales medidas, la otra parte podrá
pedir que se reduzca la indemnización de los daños y perjuicios
en la cuantía en que debía haberse reducido la pérdida.

Sección III
Intereses

Artículo 78

Si una parte no paga el precio o cualquier otra suma adeudada,


la otra parte tendrá derecho a percibir los intereses correspondien-
tes, sin perjuicio de toda acción de indemnización de los daños y
perjuicios exigibles conforme al artículo 74.

Sección IV
Exoneración

Artículo 79

1) Una parte no será responsable de la falta de cumplimien-


to de cualquiera de sus obligaciones si prueba que esa falta de
cumplimiento se debe a un impedimento ajeno a su voluntad y
si no cabía razonablemente esperar que tuviese en cuenta el im-
pedimento en el momento de la celebración del contrato, que lo
evitase o superase o que evitase o superase sus consecuencias.
2) Si la falta de cumplimiento de una de las partes se debe a
la falta de cumplimiento de un tercero al que haya encargado la
ejecución total o parcial del contrato, esa parte sólo quedará exo-
nerada de responsabilidad:
sobre compraventa internacional de mercaderías 233

a) si está exonerada conforme al párrafo precedente, y


b) si el tercero encargado de la ejecución también estaría exo-
nerado en el caso de que se le aplicaran las disposiciones
de ese párrafo.
3) La exoneración prevista en este artículo surtirá efecto mientras
dure el impedimento.
4) La parte que no haya cumplido sus obligaciones deberá
comunicar a la otra parte el impedimento y sus efectos sobre su
capacidad para cumplirlas. Si la otra parte no recibiera la comuni-
cación dentro de un plazo razonable después de que la parte que
no haya cumplido tuviera o debiera haber tenido conocimiento
del impedimento, esta última parte será responsable de los daños
y perjuicios causados por esa falta de recepción.
5) Nada de lo dispuesto en este artículo impedirá a una u otra
de las partes ejercer cualquier derecho distinto del derecho a exigir
la indemnización de los daños y perjuicios conforme a la presente
Convención.

Artículo 80

Una parte no podrá invocar el incumplimiento de la otra en la


medida en que tal incumplimiento haya sido causado por acción
u omisión de aquélla.

Sección V
Efectos de la resolución

Artículo 81

1) La resolución del contrato liberará a las dos partes de sus


obligaciones, salvo la indemnización de daños y perjuicios que
pueda ser debida. La resolución no afectará a las estipulaciones del
contrato relativas a la solución de controversias ni a ninguna otra
estipulación del contrato que regule los derechos y obligaciones
de las partes en caso de resolución.
2) La parte que haya cumplido total o parcialmente el contrato
podrá reclamar a la otra parte la restitución de lo que haya sumi-
234 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

nistrado o pagado conforme al contrato. Si las dos partes están


obligadas a restituir, la restitución deberá realizarse simultánea-
mente.

Artículo 82

1) El comprador perderá el derecho a declarar resuelto el contrato


o exigir al vendedor la entrega de otras mercaderías en sustitución
de las recibidas cuando le sea imposible restituir éstas en un estado
sustancialmente idéntico a aquél en que las hubiera recibido.
2) El párrafo precedente no se aplicará:
a) si la imposibilidad de restituir las mercaderías o de restituir-
las en un estado sustancialmente idéntico a aquél en que
el comprador las hubiera recibido no fuere imputable a un
acto u omisión de éste;
b) si las mercaderías o una parte de ellas hubieren perecido
o se hubieren deteriorado como consecuencia del examen
prescrito en el artículo 38; o
c) si el comprador, antes de que descubriera o debiera haber
descubierto la falta de conformidad, hubiere vendido las
mercaderías o una parte de ellas en el curso normal de sus
negocios o las hubiere consumido o transformado conforme
a un uso normal.

Artículo 83

El comprador que haya perdido el derecho a declarar resuelto


el contrato o a exigir al vendedor la entrega de otras mercaderías
en sustitución de las recibidas, conforme al artículo 82, conservará
todos los demás derechos y acciones que le correspondan conforme
al contrato y a la presente Convención.

Artículo 84

1) El vendedor, si estuviere obligado a restituir el precio, deberá


abonar también los intereses correspondientes a partir de la fecha
en que se haya efectuado el pago.
sobre compraventa internacional de mercaderías 235

2) El comprador deberá abonar al vendedor el importe de todos


los beneficios que haya obtenido de las mercaderías o de una parte
de ellas:
a) cuando deba restituir las mercaderías o una parte de ellas; o
b) cuando le sea imposible restituir la totalidad o una parte
de las mercaderías o restituir la totalidad o una parte de las
mercaderías en un estado sustancialmente idéntico a aquel
en que las hubiera recibido, pero haya declarado resuelto
el contrato o haya exigido al vendedor la entrega de otras
mercaderías en sustitución de las recibidas.

Sección VI
Conservación de las mercaderías

Artículo 85

Si el comprador se demora en la recepción de las mercaderías


o, cuando el pago del precio y la entrega de las mercaderías de-
ban hacerse simultáneamente, no paga el precio, el vendedor, si
está en posesión de las mercaderías o tiene de otro modo poder
de disposición sobre ellas, deberá adoptar las medidas que sean
razonables, atendidas las circunstancias, para su conservación. El
vendedor tendrá derecho a retener las mercaderías hasta que haya
obtenido del comprador el reembolso de los gastos razonables
que haya realizado.

Artículo 86

1) El comprador, si ha recibido las mercaderías y tiene la inten-


ción de ejercer cualquier derecho a rechazarlas que le corresponda
conforme al contrato o a la presente Convención, deberá adoptar
las medidas que sean razonables, atendidas las circunstancias,
para su conservación. El comprador tendrá derecho a retener las
mercaderías hasta que haya obtenido del vendedor el reembolso
de los gastos razonables que haya realizado.
2) Si las mercaderías expedidas al comprador han sido puestas a
disposición de éste en el lugar de destino y el comprador ejerce el
236 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

derecho a rechazarlas, deberá tomar posesión de ellas por cuenta


del vendedor, siempre que ello pueda hacerse sin pago del precio
y sin inconvenientes ni gastos excesivos. Esta disposición no se
aplicará cuando el vendedor o una persona facultada para hacerse
cargo de las mercaderías por cuenta de aquél esté presente en el
lugar de destino. Si el comprador toma posesión de las mercaderías
conforme a este párrafo, sus derechos y obligaciones se regirán
por el párrafo precedente.

Artículo 87

La parte que esté obligada a adoptar medidas para la conser-


vación de las mercaderías podrá depositarlas en los almacenes
de un tercero a expensas de la otra parte, siempre que los gastos
resultantes no sean excesivos.

Artículo 88

1) La parte que esté obligada a conservar las mercaderías con-


forme a los artículos 85 u 86 podrá venderlas por cualquier medio
apropiado si la otra parte se ha demorado excesivamente en tomar
posesión de ellas, en aceptar su devolución o en pagar el precio
o los gastos de su conservación, siempre que comunique con
antelación razonable a esa otra parte su intención de vender.
2) Si las mercaderías están expuestas a deterioro rápido, o si su
conservación entraña gastos excesivos, la parte que esté obligada
a conservarlas conforme a los artículos 85 u 86 deberá adoptar
medidas razonables para venderlas. En la medida de lo posible
deberá comunicar a la otra parte su intención de vender.
3) La parte que venda las mercaderías tendrá derecho a retener
del producto de la venta una suma igual a los gastos razonables
de su conservación y venta. Esa parte deberá abonar el saldo a la
otra parte.
sobre compraventa internacional de mercaderías 237

PARTE IV

DISPOSICIONES FINALES

Artículo 89

El Secretario General de las Naciones Unidas queda designado


depositario de la presente Convención.

Artículo 90

La presente Convención no prevalecerá sobre ningún acuerdo


internacional ya celebrado o que se celebre que contenga dis-
posiciones relativas a las materias que se rigen por la presente
Convención, siempre que las partes tengan sus establecimientos
en Estados partes en ese acuerdo.

Artículo 91

1) La presente Convención estará abierta a la firma en la sesión


de clausura de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Con-
tratos de Compraventa Internacional de Mercaderías y permanecerá
abierta a la firma de todos los Estados en la Sede de las Naciones
Unidas, Nueva York, hasta el 30 de septiembre de 1981.
2) La presente Convención estará sujeta a ratificación, aceptación
o aprobación por los Estados signatarios.
3) La presente Convención estará abierta a la adhesión de todos
los Estados que no sean Estados signatarios desde la fecha en que
quede abierta a la firma.
4) Los instrumentos de ratificación, aceptación, aprobación y
adhesión se depositarán en poder del Secretario General de las
Naciones Unidas.

Artículo 92

1) Todo Estado Contratante podrá declarar en el momento de


la firma, la ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión
238 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

que no quedará obligado por la Parte II de la presente Conven-


ción o que no quedará obligado por la Parte III de la presente
Convención.
2) Todo Estado Contratante que haga una declaración conforme
al párrafo precedente respecto de la Parte II o de la Parte III de
la presente Convención no será considerado Estado Contratante
a los efectos del párrafo 1)  del artículo 1 de la presente Conven-
ción respecto de las materias que se rijan por la Parte a la que se
aplique la declaración.

Artículo 93

1) Todo Estado Contratante integrado por dos o más unidades


territoriales en las que, con arreglo a su constitución, sean aplicables
distintos sistemas jurídicos en relación con las materias objeto de
la presente Convención podrá declarar en el momento de la firma,
la ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión que la
presente Convención se aplicará a todas sus unidades territoriales o
sólo a una o varias de ellas y podrá modificar en cualquier momento
su declaración mediante otra declaración.
2) Esas declaraciones serán notificadas al depositario y en ellas
se hará constar expresamente a qué unidades territoriales se aplica
la Convención.
3) Si, en virtud de una declaración hecha conforme a este artículo,
la presente Convención se aplica a una o varias de las unidades
territoriales de un Estado Contratante, pero no a todas ellas, y si
el establecimiento de una de las partes está situado en ese Esta-
do, se considerará que, a los efectos de la presente Convención,
ese establecimiento no está en un Estado Contratante, a menos
que se encuentre en una unidad territorial a la que se aplique la
Convención.
4) Si el Estado Contratante no hace ninguna declaración con-
forme al párrafo 1) de este artículo, la Convención se aplicará a
todas las unidades territoriales de ese Estado.

Artículo 94

1) Dos o más Estados Contratantes que, en las materias que


se rigen por la presente Convención, tengan normas jurídicas
sobre compraventa internacional de mercaderías 239

idénticas o similares podrán declarar, en cualquier momento, que


la Convención no se aplicará a los contratos de compraventa ni
a su formación cuando las partes tengan sus establecimientos en
esos Estados. Tales declaraciones podrán hacerse conjuntamente
o mediante declaraciones unilaterales recíprocas.
2) Todo Estado Contratante que, en las materias que se rigen
por la presente Convención, tenga normas jurídicas idénticas o
similares o las de uno o varios Estados no contratantes podrá de-
clarar, en cualquier momento, que la Convención no se aplicará a
los contratos de compraventa ni a su formación cuando las partes
tengan sus establecimientos en esos Estados.
3) Si un Estado respecto del cual se haya hecho una declaración
conforme al párrafo precedente llega a ser ulteriormente Estado
Contratante, la declaración surtirá los efectos de una declaración
hecha con arreglo al párrafo 1) desde la fecha en que la Convención
entre en vigor respecto del nuevo Estado Contratante, siempre que
el nuevo Estado Contratante suscriba esa declaración o haga una
declaración unilateral de carácter recíproco.

Artículo 95

Todo Estado podrá declarar en el momento del depósito de su


instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión
que no quedará obligado por el apartado b) del párrafo 1) del
artículo 1 de la presente Convención.

Artículo 96

El Estado Contratante cuya legislación exija que los contratos


de compraventa se celebren o se prueben por escrito podrá hacer
en cualquier momento una declaración conforme al artículo 12 en
el sentido de que cualquier disposición del artículo 11, del artícu-
lo 29 o de la Parte II de la presente Convención que permita que
la celebración, la modificación o la extinción por mutuo acuerdo
del contrato de compraventa, o la oferta, la aceptación o cualquier
otra manifestación de intención, se hagan por un procedimiento
que no sea por escrito no se aplicará en el caso de que cualquiera
de las partes tenga su establecimiento en ese Estado.
240 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 97

1) Las declaraciones hechas conforme a la presente Convención


en el momento de la firma estarán sujetas a confirmación cuando
se proceda a la ratificación, la aceptación o la aprobación.
2) Las declaraciones y las confirmaciones de declaraciones se
harán constar por escrito y se notificarán formalmente al deposi-
tario.
3) Toda declaración surtirá efecto en el momento de la entrada
en vigor de la presente Convención respecto del Estado de que
se trate. No obstante, toda declaración de la que el depositario
reciba notificación formal después de tal entrada en vigor surti-
rá efecto el primer día del mes siguiente a la expiración de un
plazo de seis meses contados desde la fecha en que haya sido
recibida por el depositario. Las declaraciones unilaterales recí-
procas hechas conforme al artículo 94 surtirán efecto el primer
día del mes siguiente a la expiración de un plazo de seis meses
contados desde la fecha en que el depositario haya recibido la
última declaración.
4) Todo Estado que haga una declaración conforme a la presente
Convención podrá retirarla en cualquier momento mediante noti-
ficación formal hecha por escrito al depositario. Este retiro surtirá
efecto el primer día del mes siguiente a la expiración de un plazo
de seis meses contados desde la fecha en que el depositario haya
recibido la notificación.
5) El retiro de una declaración hecha conforme al artículo 94
hará ineficaz, a partir de la fecha en que surta efecto el retiro,
cualquier declaración de carácter recíproco hecha por otro Estado
conforme a ese artículo.

Artículo 98

No se podrán hacer más reservas que las expresamente auto-


rizadas por la presente Convención.

Artículo 99

1) La presente Convención entrará en vigor, sin perjuicio de lo


dispuesto en el párrafo 6)  de este artículo, el primer día del mes
sobre compraventa internacional de mercaderías 241

siguiente a la expiración de un plazo de doce meses contados


desde la fecha en que haya sido depositado el décimo instrumento
de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión, incluido todo
instrumento que contenga una declaración hecha conforme al
artículo 92.
2) Cuando un Estado ratifique, acepte o apruebe la presente
Convención, o se adhiera a ella, después de haber sido depositado
el décimo instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión, la Convención, salvo la Parte excluida, entrará en vigor
respecto de ese Estado, sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 6)
de este artículo, el primer día del mes siguiente a la expiración
de un plazo de doce meses contados desde la fecha en que haya
depositado su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación
o adhesión.
3) Todo Estado que ratifique, acepte o apruebe la presente
Convención, o se adhiera a ella, y que sea parte en la Conven-
ción relativa a una Ley uniforme sobre la formación de contratos
para la venta internacional de mercaderías hecha en La Haya el 1
de julio de 1964 (Convención de La Haya sobre la formación,
de 1964)  o en la Convención relativa a una Ley uniforme sobre
la venta internacional de mercaderías hecha en La Haya el 1º de
julio de 1964 (Convención de La Haya sobre la venta, de 1964),
o en ambas Convenciones, deberá denunciar al mismo tiempo,
según el caso, la Convención de La Haya sobre la venta, de 1964,
la Convención de La Haya sobre la formación, de 1964, o ambas
Convenciones, mediante notificación al efecto al Gobierno de los
Países Bajos.
4) Todo Estado parte en la Convención de La Haya sobre la
venta, de 1964, que ratifique, acepte o apruebe la presente Con-
vención, o se adhiera a ella, y que declare o haya declarado con-
forme al artículo 92 que no quedará obligado por la Parte II de la
presente Convención denunciará en el momento de la ratificación,
la aceptación, la aprobación o la adhesión la Convención de La
Haya sobre la venta, de 1964, mediante notificación al efecto al
Gobierno de los Países Bajos.
5) Todo Estado parte en la Convención de La Haya sobre la
formación, de 1964, que ratifique, acepte o apruebe la presente
Convención, o se adhiera a ella, y que declare o haya declarado
conforme al artículo 92 que no quedará obligado por la Parte III
de la presente Convención denunciará en el momento de la ratifi-
cación, la aceptación, la aprobación o la adhesión la Convención
242 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

de La Haya sobre la formación, de 1964, mediante notificación al


efecto al Gobierno de los Países Bajos.
6) A los efectos de este artículo, las ratificaciones, aceptaciones,
aprobaciones y adhesiones formuladas respecto de la presente
Convención por Estados partes en la Convención de La Haya so-
bre la formación, de 1964, o en la Convención de La Haya sobre
la venta, de 1964, no surtirán efecto hasta que las denuncias que
esos Estados deban hacer, en su caso, respecto de estas dos últimas
Convenciones hayan surtido a su vez efecto. El depositario de la
presente Convención consultará con el Gobierno de los Países
Bajos, como depositario de las Convenciones de 1964, a fin de
lograr la necesaria coordinación a este respecto.

Artículo 100

1) La presente Convención se aplicará a la formación del con-


trato sólo cuando la propuesta de celebración del contrato se haga
en la fecha de entrada en vigor de la Convención respecto de los
Estados Contratantes a que se refiere el apartado a) del párrafo 1)
del artículo 1 o respecto del Estado Contratante a que se refiere
el apartado b) del párrafo 1) del artículo 1, o después de esa fe-
cha.
2) La presente Convención se aplicará a los contratos celebrados
en la fecha de entrada en vigor de la presente Convención respec-
to de los Estados Contratantes a que se refiere el apartado a) del
párrafo 1) del artículo 1 o respecto del Estado Contratante a que
se refiere el apartado b) del párrafo 1) del artículo 1, o después
de esa fecha.

Artículo 101

1) Todo Estado Contratante podrá denunciar la presente Con-


vención, o su Parte II o su Parte III, mediante notificación formal
hecha por escrito al depositario.
2) La denuncia surtirá efecto el primer día del mes siguiente a la
expiración de un plazo de doce meses contados desde la fecha en
que la notificación haya sido recibida por el depositario. Cuando
en la notificación se establezca un plazo más largo para que la
denuncia surta efecto, la denuncia surtirá efecto a la expiración
sobre compraventa internacional de mercaderías 243

de ese plazo, contado desde la fecha en que la notificación haya


sido recibida por el depositario.

HECHA en Viena, el día once de abril de mil novecientos ochenta,


en un solo original, cuyos textos en árabe, chino, español, francés,
inglés y ruso son igualmente auténticos.

EN TESTIMONIO DE LO CUAL, los plenipotenciarios infrascritos,


debidamente autorizados por sus respectivos Gobiernos, han firmado
la presente Convención.

Conforme con su original.– Edmundo Vargas Carreño, Subse-


cretario de Relaciones Exteriores.

Nº 544

Patricio Aylwin Azócar


Presidente de la República de Chile

POR CUANTO,
con fecha 11 de abril de 1980 el Gobierno de Chile suscribió en
Viena, Austria, la Convención de las Naciones Unidas sobre los
Contratos de Compraventa Internacional de Mercadería.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí, previo cumplimiento
de los trámites constitucionales correspondientes, y el Instrumento
de Ratificación se depositó ante el Secretario General de la Organi-
zación de las Naciones Unidas con fecha siete de febrero de 1990
con la siguiente Declaración:
“El Estado de Chile declara, en conformidad con los artículos 12
y 96 de la Convención, que cualquier disposición del artículo 11,
del artículo 29 o de la Parte II de la Convención que permita que
la celebración, la modificación o la terminación por mutuo acuerdo
del contrato de compraventa o cualquier oferta, aceptación u otra
244 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

manifestación de intención se hagan por cualquier procedimiento


que no sea por escrito, no se aplicará en el caso de que cualquiera
de las Partes tenga su establecimiento en Chile”.

POR TANTO,
en uso de la facultad que me confieren los artículos 32 Nº 17 y 50
número 1) de la Constitución Política de la República, dispongo y
mando que se cumpla y lleve a efecto como Ley y que se publique
copia autorizada de su texto en el Diario Oficial.

Dado en la Sala de mi despacho y refrendado por el Ministro de


Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, a los treinta
y un días del mes de mayo de mil novecientos noventa.

Tómese razón, regístrese, comuníquese y publíquese.– Patricio


Aylwin Azócar, Presidente de la República.– Enrique Silva Cimma,
Ministro de Relaciones Exteriores.

 
La referencia hecha a los artículos 32, Nº 17 y 50, Nº 1) de la Constitución
Política debe entenderse hecha a los artículos 32, Nº 15 y 54, Nº 1), respectivamente,
del Decreto Nº 100, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que fijó
el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Constitución Política de la
República, publicado en el Diario Oficial de 22 septiembre de 2005.
NOTA SOBRE EL CONVENIO DE LAS NACIONES
UNIDAS SOBRE EL TRANSPORTE MARÍTIMO
DE MERCANCÍAS, 1978
(Publicada en el Diario Oficial de 23 de octubre de 1982)

El Convenio de las Naciones Unidas sobre el Transporte Marítimo


de Mercancías, 1978 (conocido como las “Reglas de Hamburgo”) fue
aprobado el 31 de marzo de 1978 en una conferencia diplomática
convocada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Este Convenio establece un régimen jurídico uniforme que
regula los derechos y obligaciones de los cargadores, portea-
dores y consignatarios en virtud de un contrato de transporte
marítimo, con especial referencia a la responsabilidad de un
porteador por la pérdida y daño de las mercancías y el retraso
en la entrega. También contiene el Convenio disposiciones
sobre la responsabilidad del cargador por las pérdidas sufridas
por el porteador y por el daño sufrido por el buque, así como
sobre ciertas responsabilidades del cargador con respecto a las
mercancías peligrosas. Otras disposiciones del Convenio tratan
de los documentos de transporte emitidos por el porteador,
incluidos los conocimientos de embarque y los documentos
de transporte no negociables, así como a las reclamaciones y
acciones en virtud del Convenio.
El Convenio entró en vigor el 1 de noviembre de 1992. Chile
lo ratificó con fecha 9 de julio de 1982.
El texto íntegro del Convenio puede consultarse en: www.
uncitral.org/sp-index.htm

 
Véase el párrafo 3º del Título V del Libro III del Código de Comercio sobre
el Contrato de Transporte Marítimo.

245
TEXTOS RELATIVOS
A INVERSIONES EXTRANJERAS

247
CONVENIO SOBRE ARREGLO
DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES
ENTRE ESTADOS Y NACIONALES
DE OTROS ESTADOS

(Publicado en el Diario Oficial de 9 de enero de 1992)

PROMULGA EL CONVENIO SOBRE ARREGLO


DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES
ENTRE ESTADOS Y NACIONALES DE OTROS ESTADOS

Nº 1.304.

Patricio Aylwin A zócar


Presidente de la República de Chile

POR CUANTO, con fecha 25 de enero de 1991 el Gobierno


de Chile suscribió el Convenio sobre Arreglo de Diferencias Re-
lativas a Inversiones entre Estados y Nacionales de otros Estados,
adoptado en Washington D.C., Estados Unidos de América, el 18
de marzo de 1965.

Y POR CUANTO, dicho Convenio ha sido aceptado por mí,


previa aprobación por el Congreso Nacional, según consta en el
oficio Nº 1.327, de 16 de julio de 1991, del Honorable Senado; y el
Instrumento de Ratificación se depositó en el Banco Internacional
de Reconstrucción y Fomento, en Washington D.C., Estados Unidos
de América, con fecha 24 de septiembre de 1991.

249
250 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

POR TANTO, en uso de la facultad que me confieren los ar-


tículos 32 Nº 17 y 50 número 1) de la Constitución Política de la
República, dispongo y mando que se cumpla y lleve a efecto
como ley y que se publique copia autorizada de su texto en el
Diario Oficial.

DADO en la Sala de mi despacho y refrendado por el Ministro


de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, a los nueve
días del mes de octubre de mil novecientos noventa y uno.

Tómese razón, regístrese, comuníquese y publíquese.– Patricio


Aylwin Azócar, Presidente de la República.– Enrique Silva Cim-
ma, Ministro de Relaciones Exteriores.– Carlos Ominami Pascual,
Ministro de Economía, Fomento y Reconstrucción.

CONVENIO SOBRE ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS


A INVERSIONES ENTRE ESTADOS Y NACIONALES
DE OTROS ESTADOS

Preámbulo

Los Estados Contratantes

Considerando la necesidad de la cooperación internacional para


el desarrollo económico y la función que en ese campo desempe-
ñan las inversiones internacionales de carácter privado;
Teniendo en cuenta la posibilidad de que a veces surjan dife-
rencias entre Estados Contratantes y nacionales de otros Estados
Contratantes en relación con tales inversiones;
Reconociendo que aun cuando tales diferencias se someten
corrientemente a sistemas procesales nacionales, en ciertos casos

 
La referencia hecha a los artículos 32, Nº 17 y 50, Nº 1) de la Constitución
Política debe entenderse hecha a los artículos 32, Nº 15 y 54, Nº 1), respectivamente,
del Decreto Nº 100, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que fijó
el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Constitución Política de la
República, publicado en el Diario Oficial de 22 septiembre de 2005.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 251

el empleo de métodos internacionales de arreglo puede ser apro-


piado para su solución;
Atribuyendo particular importancia a la disponibilidad de medios
de conciliación o arbitraje internacionales a los que puedan los
Estados Contratantes y los nacionales de otros Estados Contratantes,
si lo desean, someter dichas diferencias;
Deseando crear tales medios bajo los auspicios del Banco In-
ternacional de Reconstrucción y Fomento;
Reconociendo que el consentimiento mutuo de las partes en
someter dichas diferencias a conciliación o a arbitraje a través de
dichos medios constituye un acuerdo obligatorio, lo que exige
particularmente que se preste la debida consideración a las reco-
mendaciones de los conciliadores y que se cumplan los laudos
arbitrales; y
Declarando que la mera ratificación, aceptación o aprobación
de este Convenio por parte del Estado Contratante, no se reputa-
rá que constituye una obligación de someter ninguna diferencia
determinada a conciliación o arbitraje, a no ser que medie el
consentimiento de dicho Estado.
Han acordado lo siguiente:

Capítulo I
Centro Internacional de Arreglo de Diferencias
Relativas a Inversiones

Sección 1
Creación y Organización

Artículo 1

(1) Por el presente Convenio se crea el Centro Internacional


de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (en lo sucesivo
llamado el Centro).
(2) El Centro tendrá por objeto facilitar la sumisión de las diferen-
cias relativas a inversiones entre Estados Contratantes y nacionales
252 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

de otros Estados Contratantes a un procedimiento de conciliación y


arbitraje de acuerdo con las disposiciones de este Convenio.

Artículo 2

La sede del Centro será la oficina principal del Banco Interna-


cional de Reconstrucción y Fomento (en lo sucesivo llamado el
Banco). La sede podrá trasladarse a otro lugar por decisión del
Consejo Administrativo adoptada por una mayoría de dos terceras
partes de sus miembros.

Artículo 3

El Centro estará compuesto por un Consejo Administrativo y


un Secretariado, y mantendrá una Lista de Conciliadores y una
Lista de Árbitros.

Sección 2
El Consejo Administrativo

Artículo 4

(1) El Consejo Administrativo estará compuesto por un repre-


sentante de cada uno de los Estados Contratantes. Un suplente
podrá actuar con carácter de representante en caso de ausencia
del titular de una reunión o de incapacidad del mismo.
(2) Salvo en caso de designación distinta, el gobernador y el
gobernador suplente del Banco nombrados por un Estado Contra-
tante serán ex officio el representante y el suplente de ese Estado,
respectivamente.

Artículo 5

El Presidente del Banco será ex officio Presidente del Consejo


Administrativo (en lo sucesivo llamado el Presidente) pero sin
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 253

derecho a voto. En caso de ausencia o incapacidad para actuar y


en caso de vacancia del cargo de Presidente del Banco, la persona
que lo sustituya en el Banco actuará como Presidente del Consejo
Administrativo.

Artículo 6

(1) Sin perjuicio de las demás facultades y funciones que le


confieran otras disposiciones de este Convenio, el Consejo Admi-
nistrativo tendrá las siguientes:
(a) adoptar los reglamentos administrativos y financieros del
Centro;
(b) adoptar las reglas de procedimiento a seguir para iniciar la
conciliación y el arbitraje;
(c) adoptar las reglas procesales aplicables a la conciliación y
al arbitraje (en lo sucesivo llamadas Reglas de Conciliación
y Reglas de Arbitraje);
(d) aprobar los arreglos con el Banco sobre la utilización de sus
servicios administrativos e instalaciones;
(e) fijar las condiciones del desempeño de las funciones del Se-
cretario General y de los Secretarios Generales Adjuntos;
(f) adoptar el presupuesto anual de ingresos y gastos del Cen-
tro;
(g) aprobar el informe anual de actividades del Centro.
Para la aprobación de lo dispuesto en los incisos (a), (b), (c)
y (f) se requerirá una mayoría de dos tercios de los miembros
del Consejo Administrativo.
(2) El Consejo Administrativo podrá nombrar las comisiones
que considere necesarias.
(3) Además, el Consejo Administrativo ejercerá todas las faculta-
des y realizará todas las funciones que a su juicio sean necesarias
para llevar a efecto las disposiciones del presente Convenio.

Artículo 7

(1) El Consejo Administrativo celebrará una reunión anual, y las


demás que sean acordadas por el Consejo, o convocadas por el
254 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Presidente, o por el Secretario General cuando lo soliciten a este


último no menos de cinco miembros del Consejo.
(2) Cada miembro del Consejo Administrativo tendrá un voto,
y, salvo disposición expresa en contrario de este Convenio, todos
los asuntos que se presenten ante el Consejo se decidirán por
mayoría de votos emitidos.
(3) Habrá quórum en las reuniones del Consejo Administrativo
cuando esté presente la mayoría de sus miembros.
(4) El Consejo Administrativo podrá establecer, por mayoría de
dos tercios de sus miembros, un procedimiento mediante el cual
el Presidente pueda pedir votación del Consejo sin convocar a una
reunión del mismo. Sólo se considerará válida esta votación si la
mayoría de los miembros del Consejo emiten el voto dentro del
plazo fijado en dicho procedimiento.

Artículo 8

Los miembros del Consejo Administrativo y el Presidente desem-


peñarán sus funciones sin remuneración por parte del Centro.

Sección 3
El Secretariado

Artículo 9

El Secretariado estará constituido por un Secretario General,


por uno o más Secretarios Generales Adjuntos y por el personal
del Centro.

Artículo 10

(1) El Secretario General y los Secretarios Generales Adjuntos


serán elegidos, a propuesta del Presidente, por el Consejo Adminis-
trativo por mayoría de dos tercios de sus miembros por un período
de servicio no mayor de seis años, pudiendo ser reelegidos. Previa
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 255

consulta a los miembros del Consejo Administrativo, el Presidente


presentará uno o más candidatos para cada uno de esos cargos.
(2) Los cargos de Secretario General y de Secretario General
Adjunto serán incompatibles con el ejercicio de toda función polí-
tica. Ni el Secretario General ni ningún Secretario General Adjunto
podrán desempeñar cargo alguno o dedicarse a otra actividad, sin
la aprobación del Consejo Administrativo.
(3) Durante la ausencia o incapacidad del Secretario General y
durante la vacancia del cargo, el Secretario General Adjunto actuará
como Secretario General. Si hubiere más de un Secretario General
Adjunto, el Consejo Administrativo determinará anticipadamente
el orden en que deberán actuar como Secretario General.

Artículo 11

El Secretario General será el representante legal y el funciona-


rio principal del Centro y será responsable de su administración,
incluyendo el nombramiento del personal, de acuerdo con las
disposiciones de este Convenio y los reglamentos dictados por el
Consejo Administrativo, desempeñará la función de registrador,
y tendrá facultades para autenticar los laudos arbitrales dictados
conforme a este Convenio y para conferir copias certificadas de
los mismos.

Sección 4
Las Listas

Artículo 12

La Lista de Conciliadores y la Lista de Árbitros estarán integradas


por los nombres de las personas calificadas, designadas tal como
se dispone más adelante, y que estén dispuestas a desempeñar
sus cargos.
256 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 13

(1) Cada Estado Contratante podrá designar cuatro personas para


cada Lista quienes podrán ser, o no, nacionales de ese Estado.
(2) El Presidente podrá designar diez personas para cada Lista,
cuidando que las personas así designadas sean de diferente na-
cionalidad.

Artículo 14

(1) Las personas designadas para figurar en las Listas deberán


gozar de amplia consideración moral, tener reconocida compe-
tencia en el campo del Derecho, del comercio, de la industria o
de las finanzas, e inspirar plena confianza en su imparcialidad de
juicio. La competencia en el campo del Derecho será circunstancia
particularmente relevante para las personas designadas en la Lista
de Árbitros.
(2) Al hacer la designación de las personas que han de figurar
en las Listas, el Presidente deberá además tener presente la impor-
tancia de que en dichas Listas estén representados los principales
sistemas jurídicos del mundo y los ramos más importantes de la
actividad económica.

Artículo 15

(1) La designación de los integrantes de las Listas se hará por


períodos de seis años, renovables.
(2) En caso de muerte o renuncia de un miembro de cualquiera
de las Listas, la autoridad que lo hubiere designado tendrá derecho
a nombrar otra persona que le reemplace en sus funciones por el
resto del período para el que aquél fue nombrado.
(3) Los componentes de las Listas continuarán en las mismas
hasta que sus sucesores hayan sido designados.

Artículo 16

(1)  Una misma persona podrá figurar en ambas Listas.


sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 257

(2) Cuando alguna persona hubiere sido designada para integrar


una Lista por más de un Estado Contratante o por uno o más Es-
tados Contratantes y el Presidente, se entenderá que lo fue por la
autoridad que lo designó primero; pero si una de esas autoridades
es el Estado de que es nacional, se entenderá designada por dicho
Estado.
(3) Todas las designaciones se notificarán al Secretario General y
entrarán en vigor en la fecha en que la notificación fue recibida.

Sección 5
Financiación del Centro

Artículo 17

Si los gastos del Centro no pudieren ser cubiertos con los de-
rechos percibidos por la utilización de sus servicios, o con otros
ingresos, la diferencia será sufragada por los Estados Contratantes
miembros del Banco en proporción a sus respectivas subscrip-
ciones de capital del Banco, y por los Estados Contratantes no
miembros del Banco, de acuerdo con las reglas que el Consejo
Administrativo adopte.

Sección 6
Status, Inmunidades y Privilegios

Artículo 18

El Centro tendrá plena personalidad jurídica internacional. La


capacidad legal del Centro comprende, entre otras, la de
(a) contratar;
(b) adquirir bienes muebles e inmuebles y disponer de ellos;
(c) comparecer en juicio.
258 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 19

Para que el Centro pueda dar cumplimiento a sus fines, gozará,


en los territorios de cada Estado Contratante, de las inmunidades
y privilegios que se señalan en esta Sección.

Artículo 20

El Centro, sus bienes y derechos, gozarán de inmunidad frente


a toda acción judicial, salvo que renuncie a ella.

Artículo 21

El Presidente, los miembros del Consejo Administrativo, las per-


sonas que actúen como conciliadores o árbitros o como miembros
de una Comisión designados de conformidad con lo dispuesto en
el apartado (3) del Artículo 52, y los funcionarios y empleados
del Secretariado.
(a) gozarán de inmunidad frente a toda acción judicial respecto
de los actos realizados por ellos en el ejercicio de sus funciones,
salvo que el Centro renuncie a dicha inmunidad;
(b) cuando no sean nacionales del Estado donde ejerzan sus
funciones, gozarán de las mismas inmunidades en materia de inmi-
gración, de registro de extranjeros y de obligaciones derivadas del
servicio militar u otras prestaciones análogas, y asimismo gozarán
de idénticas facilidades respecto a régimen de cambios e igual tra-
tamiento respecto a facilidades de desplazamiento, que los Estados
Contratantes concedan a los representantes, funcionarios y empleados
de rango similar de otros Estados Contratantes.

Artículo 22

Las disposiciones del Artículo 21 se aplicarán a las personas que


comparezcan en los procedimientos promovidos conforme a este
Convenio como partes, apoderados, consejeros, abogados, testigos
o peritos, con excepción de las contenidas en el párrafo (b) del
mismo, que se aplicarán solamente en relación con su desplaza-
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 259

miento hacia y desde el lugar donde los procedimientos se tramiten


y con su permanencia en dicho lugar.

Artículo 23

(1) Los archivos del Centro, dondequiera que se encuentren,


serán inviolables.
(2) Respecto de sus comunicaciones oficiales, el Centro recibirá
de cada Estado Contratante un trato no menos favorable que el
acordado a otras organizaciones internacionales.

Artículo 24

(1) El Centro, su patrimonio, sus bienes y sus ingresos y las


operaciones y transacciones autorizadas por este Convenio estarán
exentos de toda clase de impuestos y de derechos arancelarios. El
Centro quedará también exento de toda responsabilidad respecto
a la recaudación o pago de tales impuestos o derechos.
(2) No estarán sujetas a impuestos las cantidades pagadas por el
Centro al Presidente o a los miembros del Consejo Administrativo
por razón de dietas, ni tampoco los sueldos, dietas y demás emolu-
mentos pagados por el Centro a los funcionarios o empleados del
Secretariado, salvo la facultad del Estado de gravar a sus propios
nacionales.
(3) No estarán sujetas a impuestos las cantidades recibidas a
título de honorarios o dietas por las personas que actúen como
conciliadores o árbitros o como miembros de una Comisión de-
signados de conformidad con lo dispuesto en el apartado (3) del
Artículo 52, en los procedimientos promovidos conforme a este
Convenio, por razón de servicios prestados en dichos procedimien-
tos, si la única base jurisdiccional de imposición es la ubicación
del Centro, el lugar donde se desarrollen los procedimientos o el
lugar de pago de los honorarios o dietas.
260 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Capítulo II
JurisdicciÓn del Centro

Artículo 25

(1) La jurisdicción del Centro se extenderá a las diferencias de


naturaleza jurídica que surjan directamente de una inversión entre
un Estado Contratante (o cualquiera subdivisión política u organis-
mo público de un Estado Contratante acreditados ante el Centro
por dicho Estado) y el nacional de otro Estado Contratante y que
las partes hayan consentido por escrito en someter al Centro. El
consentimiento dado por las partes no podrá ser unilateralmente
retirado.
(2) Se entenderá como “nacional de otro Estado Contratante”:
(a) toda persona natural que tenga, en la fecha en que las
partes consintieron someter la diferencia a conciliación o
arbitraje y en la fecha en que fue registrada la solicitud pre-
vista en el apartado (3) del Artículo 28 o en el apartado (3)
del Artículo 36, la nacionalidad de un Estado Contratante
distinto del Estado parte en la diferencia; pero en ningún
caso comprenderá las personas que, en cualquiera de ambas
fechas, también tenían la nacionalidad del Estado parte en
la diferencia; y
(b) toda persona jurídica que, en la fecha en que las partes
prestaron su consentimiento a la jurisdicción del Centro
para la diferencia en cuestión, tenga la nacionalidad de un
Estado Contratante distinto del Estado parte en la diferencia,
y las personas jurídicas que teniendo en la referida fecha
la nacionalidad del Estado parte en la diferencia, las partes
hubieren acordado atribuirle tal carácter, a los efectos de
este Convenio, por estar sometidas a control extranjero.
(3) El consentimiento de una subdivisión política u organismo
público de un Estado Contratante requerirá la aprobación de dicho
Estado, salvo que éste notifique al Centro que tal aprobación no
es necesaria.
(4) Los Estados Contratantes podrán, al ratificar, aceptar o aprobar
este Convenio o en cualquier momento ulterior, notificar al Centro
la clase o clases de diferencias que aceptarían someter, o no, a su
jurisdicción. El Secretario General transmitirá inmediatamente dicha
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 261

notificación a todos los Estados Contratantes. Esta notificación no


se entenderá que constituye el consentimiento a que se refiere el
apartado (1) anterior.

Artículo 26

Salvo estipulación en contrario, el consentimiento de las partes al


procedimiento de arbitraje conforme a este Convenio se considerará
como consentimiento a dicho arbitraje con exclusión de cualquier
otro recurso. Un Estado Contratante podrá exigir el agotamiento
previo de sus vías administrativas o judiciales, como condición a
su consentimiento al arbitraje conforme a este Convenio.

Artículo 27

(1) Ningún Estado Contratante concederá protección diplomá-


tica ni promoverá reclamación internacional respecto de cualquier
diferencia que uno de sus nacionales y otro Estado Contratante
hayan consentido en someter o hayan sometido a arbitraje con-
forme a este Convenio, salvo que este último Estado Contratante
no haya acatado el laudo dictado en tal diferencia o haya dejado
de cumplirlo.
(2) A los efectos de este Artículo, no se considerará como pro-
tección diplomática las gestiones diplomáticas informales que
tengan como único fin facilitar la resolución de la diferencia.
262 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Capítulo III
La ConciliaciÓn

Sección 1
Solicitud de Conciliación

Artículo 28

(1) Cualquier Estado Contratante o nacional de un Estado Con-


tratante que quiera incoar un procedimiento de conciliación, diri-
girá, a tal efecto, una solicitud escrita al Secretario General quien
enviará copia de la misma a la otra parte.
(2) La solicitud deberá contener los datos referentes al asunto
objeto de la diferencia, a la identidad de las partes y al consenti-
miento de éstas a la conciliación, de conformidad con las reglas de
procedimiento a seguir para iniciar la conciliación y el arbitraje.
(3) El Secretario General registrará la solicitud salvo que, de
la información contenida en dicha solicitud, encuentre que la
diferencia se halla manifiestamente fuera de la jurisdicción del
Centro. Notificará inmediatamente a las partes el acto de registro
de la solicitud, o su denegación.

Sección 2
Constitución de la Comisión de Conciliación

Artículo 29

(1) Una vez registrada la solicitud de acuerdo con el Artículo 28,


se procederá lo antes posible a la constitución de la Comisión de
Conciliación (en lo sucesivo llamada la Comisión).
(2) (a) La Comisión se compondrá de un conciliador único o de
un número impar de conciliadores, nombrados según lo acuerden
las partes.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 263

(b) Si las partes no se pusieren de acuerdo sobre el número de


conciliadores y el modo de nombrarlos, la Comisión se cons-
tituirá con tres conciliadores designados, uno por cada parte
y el tercero, que presidirá la Comisión, de común acuerdo.

Artículo 30

Si la Comisión no llegare a constituirse dentro de los 90 días


siguientes a la fecha del envío de la notificación del acto de registro,
hecho por el Secretario General conforme al apartado (3) del Ar-
tículo 28, o dentro del cualquier otro plazo que las partes acuerden,
el Presidente, a petición de cualquiera de éstas y, en lo posible,
previa consulta a ambas partes, deberá nombrar el conciliador o
los conciliadores que aún no hubieren sido designados.

Artículo 31

(1) Los conciliadores nombrados podrán no pertenecer a la Lista


de Conciliadores, salvo en el caso de que los nombre el Presidente
conforme al Artículo 30.
(2) Todo conciliador que no sea nombrado de la Lista de Conci-
liadores deberá reunir las cualidades expresadas en el apartado (1)
del Artículo 14.

Sección 3
Procedimiento de Conciliación

Artículo 32

(1) La Comisión resolverá sobre su propia competencia.


(2) Toda alegación de una parte que la diferencia cae fuera de
los límites de la jurisdicción del Centro, o que por otras razones
la Comisión no es competente para oírlas, se considerará por la
Comisión, la que determinará si ha de resolverla como cuestión
previa o conjuntamente con el fondo de la cuestión.
264 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 33

Todo procedimiento de conciliación deberá tramitarse según


las disposiciones de esta Sección y, salvo acuerdo en contrario
de las partes, de conformidad con las Reglas de Conciliación vi-
gentes en la fecha en que las partes prestaron su consentimiento
a la conciliación. Toda cuestión de procedimiento no prevista en
esta Sección, en las Reglas de Conciliación o en las demás reglas
acordadas por las partes, será resuelta por la Comisión.

Artículo 34

(1) La Comisión deberá dilucidar los puntos controvertidos


por las partes y esforzarse por lograr la avenencia entre ellas, en
condiciones aceptables para ambas. A este fin, la Comisión podrá,
en cualquier estado del procedimiento y tantas veces como sea
oportuno, proponer a las partes fórmulas de avenencia. Las partes
colaborarán de buena fe con la Comisión al objeto de posibilitarle
el cumplimiento de sus fines y prestarán a sus recomendaciones,
la máxima consideración.
(2) Si las partes llegaren a un acuerdo, la Comisión levantará
un acta haciéndolo constar y anotando los puntos controvertidos.
Si en cualquier estado del procedimiento la Comisión estima que
no hay probabilidades de lograr un acuerdo entre las partes, de-
clarará concluso el procedimiento y redactará un acta, haciendo
constar que la controversia fue sometida a conciliación sin lograrse
la avenencia. Si una parte no compareciere o no participare en el
procedimiento, la Comisión lo hará constar así en el acta, decla-
rando igualmente concluso el procedimiento.

Artículo 35

Salvo que las partes acuerden otra cosa, ninguna de ellas podrá
invocar, en cualquier otro procedimiento, ya sea arbitral o judicial
o ante cualquier otra autoridad, las consideraciones, declaraciones,
admisión de hechos u ofertas de avenencia, hechas por la otra
parte dentro del procedimiento de conciliación, o el informe o las
recomendaciones propuestas por la Comisión.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 265

Capítulo IV
El Arbitraje

Sección 1
Solicitud de Arbitraje

Artículo 36

(1) Cualquier Estado Contratante o nacional de un Estado Con-


tratante que quiera incoar un procedimiento de arbitraje, dirigirá, a
tal efecto, una solicitud escrita al Secretario General quien enviará
copia de la misma a la otra parte.
(2) La solicitud deberá contener los datos referentes al asunto
objeto de la diferencia, a la identidad de las partes y al consen-
timiento de éstas al arbitraje, de conformidad con las reglas de
procedimiento a seguir para iniciar la conciliación y el arbitraje.
(3) El Secretario General registrará la solicitud salvo que, de
la información contenida en dicha solicitud, encuentre que la
diferencia se halla manifiestamente fuera de la jurisdicción del
Centro. Notificará inmediatamente a las partes el acto de registro
de la solicitud, o su denegación.

Sección 2
Constitución del Tribunal

Artículo 37

(1) Una vez registrada la solicitud de acuerdo con el Artículo 36,


se procederá lo antes posible a la constitución del Tribunal de
Arbitraje (en lo sucesivo llamado el Tribunal).
(2)  (a) El Tribunal se compondrá de un árbitro único o de un nú-
mero impar de árbitros, nombrados según lo acuerden las partes.
(b) Si las partes no se pusieren de acuerdo sobre el número de
árbitros y el modo de nombrarlos, el Tribunal se constituirá
266 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

con tres árbitros designados, uno por cada parte y el tercero,


que presidirá el Tribunal, de común acuerdo.

Artículo 38

Si el tribunal no llegare a constituirse dentro de los 90 días


siguientes a la fecha del envío de la notificación del acto de re-
gistro, hecho por el Secretario General conforme al apartado (3)
del Artículo 36 o dentro de cualquier otro plazo que las partes
acuerden, el Presidente a petición de cualquiera de éstas y, en lo
posible, previa consulta a ambas partes, deberá nombrar el árbitro
o los árbitros que aún no hubieren sido designados. Los árbitros
nombrados por el Presidente conforme a este Artículo no podrán
ser nacionales del Estado Contratante parte en la diferencia, o del
Estado Contratante cuyo nacional sea parte en la diferencia.

Artículo 39

La mayoría de los árbitros no podrá tener la nacionalidad del


Estado Contratante parte en la diferencia, ni la del Estado a que
pertenezca el nacional del otro Estado Contratante. La limitación
anterior no será aplicable cuando ambas partes, de común acuer-
do, designen el árbitro único o cada uno de los miembros del
Tribunal.

Artículo 40

(1) Los árbitros nombrados podrán no pertenecer a la Lista de


Árbitros, salvo en el caso de que los nombre el Presidente conforme
al Artículo 38.
(2) Todo árbitro que no sea nombrado de la Lista de Árbitros
deberá reunir las cualidades expresadas en el apartado (1) del
Artículo 14.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 267

Sección 3
Facultades y Funciones del Tribunal

Artículo 41

(1) El Tribunal resolverá sobre su propia competencia.


(2) Toda alegación de una parte que la diferencia cae fuera de
los límites de la jurisdicción del Centro, o que por otras razones
el Tribunal no es competente para oírla, se considerará por el
Tribunal, el que determinará si ha de resolverla como cuestión
previa o conjuntamente con el fondo de la cuestión.

Artículo 42

(1) El Tribunal decidirá la diferencia de acuerdo con las normas


de derecho acordadas por las partes. A falta de acuerdo, el Tribunal
aplicará la legislación del Estado que sea parte en la diferencia,
incluyendo sus normas de derecho internacional privado, y aquellas
normas de derecho internacional que pudieren ser aplicables.
(2) El Tribunal no podrá eximirse de fallar so pretexto de silencio
u obscuridad de la ley.
(3) Las disposiciones de los precedentes apartados de este Ar-
tículo no impedirán al Tribunal, si las partes así lo acuerdan, decidir
la diferencia ex aequo et bono.

Artículo 43

Salvo que las partes acuerden otra cosa, el Tribunal, en cualquier


momento del procedimiento, podrá, si lo estima necesario:
(a) solicitar de las partes la aportación de documentos o de
cualquier otro medio de prueba;
(b) trasladarse al lugar en que se produjo la diferencia y practicar
en él las diligencias de prueba que considere pertinentes.
268 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 44

Todo procedimiento de arbitraje deberá tramitarse según las


disposiciones de esta Sección y, salvo acuerdo en contrario de las
partes, de conformidad con las Reglas de Arbitraje vigentes en la
fecha en que las partes prestaron su consentimiento al arbitraje.
Cualquier cuestión de procedimiento no prevista en esta Sección,
en las Reglas de Arbitraje o en las demás reglas acordadas por las
partes, será resuelta por el Tribunal.

Artículo 45

(1) El que una parte no comparezca en el procedimiento o no


haga uso de su derecho, no supondrá la admisión de los hechos
alegados por la otra parte ni allanamiento a sus pretensiones.
(2) Si una parte dejare de comparecer o no hiciere uso de su
derecho, podrá la otra parte, en cualquier estado del procedimiento,
instar del Tribunal que resuelva los puntos controvertidos y dicte el
laudo. Antes de dictar laudo el Tribunal, previa notificación, con-
cederá un período de gracia a la parte que no haya comparecido
o no haya hecho uso de sus derechos, salvo que esté convencido
que dicha parte no tiene intenciones de hacerlo.

Artículo 46

Salvo acuerdo en contrario de las partes, el Tribunal deberá,


a petición de una de ellas, resolver las demandas incidentales,
adicionales o reconvencionales que se relacionen directamente
con la diferencia, siempre que estén dentro de los límites del
consentimiento de las partes y caigan además dentro de la juris-
dicción del Centro.

Artículo 47

Salvo acuerdo en contrario de las partes, el Tribunal, si considera


que las circunstancias así lo requieren, podrá recomendar la adop-
ción de aquellas medidas provisionales que considere necesarias
para salvaguardar los respectivos derechos de las partes.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 269

Sección 4
El Laudo

Artículo 48

(1) El Tribunal decidirá todas las cuestiones por mayoría de


votos de todos sus miembros.
(2) El laudo deberá dictarse por escrito y llevará la firma de los
miembros del Tribunal que hayan votado en su favor.
(3) El laudo contendrá declaración sobre todas las pretensiones
sometidas por las partes al Tribunal y será motivado.
(4) Los árbitros podrán formular un voto particular, estén o
no de acuerdo con la mayoría, o manifestar su voto contrario si
disienten de ella.
(5) El Centro no publicará el laudo sin consentimiento de las
partes.

Artículo 49

(1) El Secretario General procederá a la inmediata remisión a


cada parte de una copia certificada del laudo. Éste se entenderá
dictado en la fecha en que tenga lugar dicha remisión.
(2) A requerimiento de una de las partes, instado dentro de los
45 días después de la fecha del laudo, el Tribunal podrá, previa
notificación a la otra parte, decidir cualquier punto que haya omitido
resolver en dicho laudo y rectificar los errores materiales, aritméti-
cos o similares del mismo. La decisión constituirá parte del laudo
y se notificará en igual forma que éste. Los plazos establecidos en
el apartado (2) del Artículo 51 y apartado (2) del Artículo 52 se
computarán desde la fecha en que se dicte la decisión.
270 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Sección 5
Aclaración, Revisión y Anulación del Laudo

Artículo 50

(1) Si surgiere una diferencia entre las partes acerca del sentido
o alcance del laudo, cualquiera de ellas podrá solicitar su aclaración
mediante escrito dirigido al Secretario General.
(2) De ser posible, la solicitud deberá someterse al mismo Tri-
bunal que dictó el laudo. Si no lo fuere, se constituirá un nuevo
Tribunal de conformidad con lo dispuesto en la Sección 2 de este
Capítulo. Si el Tribunal considera que las circunstancias lo exigen,
podrá suspender la ejecución del laudo hasta que decida sobre la
aclaración.

Artículo 51

(1) Cualquiera de las partes podrá pedir, mediante escrito di-


rigido al Secretario General, la revisión del laudo, fundada en
el descubrimiento de algún hecho que hubiera podido influir
decisivamente en el laudo, y siempre que, al tiempo de dictarse
el laudo, hubiere sido desconocido por el Tribunal y por la parte
que inste la revisión y que el desconocimiento de ésta no se deba
a su propia negligencia.
(2) La petición de revisión deberá presentarse dentro de los 90
días siguientes al día en que fue descubierto el hecho y en todo
caso, dentro de los tres años siguientes a la fecha de dictarse el
laudo.
(3) De ser posible, la solicitud deberá someterse al mismo Tri-
bunal que dictó el laudo. Si no lo fuere, se constituirá un nuevo
Tribunal de conformidad con lo dispuesto en la Sección 2 de este
Capítulo.
(4) Si el Tribunal considera que las circunstancias lo exigen,
podrá suspender la ejecución del laudo hasta que decida sobre la
revisión. Si la parte pidiere la suspensión de la ejecución del laudo
en su solicitud, la ejecución se suspenderá provisionalmente hasta
que el Tribunal decida sobre dicha petición.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 271

Artículo 52

(1) Cualquiera de las partes podrá solicitar la anulación del


laudo mediante escrito dirigido al Secretario General fundado en
una o más de las siguientes causas:
(a) que el Tribunal se hubiere constituido incorrectamente;
(b) que el Tribunal se hubiere extralimitado manifiestamente en
sus facultades;
(c) que hubiere habido corrupción de algún miembro del Tri-
bunal;
(d) que hubiere quebrantamiento grave de una norma de pro-
cedimiento; o
(e) que no se hubieren expresado en el laudo los motivos en
que se funde.
(2) Las solicitudes deberán presentarse dentro de los 120 días
a contar desde la fecha de dictarse el laudo. Si la causa alegada
fuese la prevista en la letra (c) del apartado (1) de este Artículo,
el referido plazo de 120 días comenzará a computarse desde el
descubrimiento del hecho pero, en todo caso, la solicitud deberá
presentarse dentro de los tres años siguientes a la fecha de dictarse
el laudo.
(3) Al recibo de la petición, el Presidente procederá a la in-
mediata constitución de una Comisión ad hoc integrada por tres
personas seleccionadas de la Lista de Árbitros. Ninguno de los
miembros de la Comisión podrá haber pertenecido al Tribunal que
dictó el laudo, ni ser de la misma nacionalidad que cualquiera de
los miembros de dicho Tribunal; no podrá tener la nacionalidad
del Estado que sea parte en la diferencia ni la del Estado a que
pertenezca el nacional que también sea parte en ella, ni haber
sido designado para integrar la Lista de Árbitros por cualquiera de
aquellos Estados ni haber actuado como conciliador en la misma
diferencia. Esta Comisión tendrá facultad para resolver sobre la
anulación total o parcial del laudo por alguna de las causas enu-
meradas en el apartado (1).
(4) Las disposiciones de los Artículos 41-45, 48, 49, 53 y 54 y
de los Capítulos VI y VII se aplicarán, mutatis mutandis, al proce-
dimiento que se tramite ante la Comisión.
(5) Si la Comisión considera que las circunstancias lo exigen,
podrá suspender la ejecución del laudo hasta que decida sobre
la anulación. Si la parte pidiere la suspensión de la ejecución del
272 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

laudo en su solicitud, la ejecución se suspenderá provisionalmente


hasta que la Comisión dé su decisión respecto a tal petición.
(6) Si el laudo fuere anulado, la diferencia será sometida, a
petición de cualquiera de las partes, a la decisión de un nuevo
Tribunal que deberá constituirse de conformidad con lo dispuesto
en la Sección 2 de este Capítulo.

Sección 6
Reconocimiento y Ejecución del Laudo

Artículo 53

(1) El laudo será obligatorio para las partes y no podrá ser objeto
de apelación ni de cualquier otro recurso, excepto en los casos
previstos en este Convenio. Las partes lo acatarán y cumplirán en
todos sus términos, salvo en la medida en que se suspenda su
ejecución, de acuerdo con lo establecido en las correspondientes
cláusulas de este Convenio.
(2) A los fines previstos en esta Sección, el término “laudo”
incluirá cualquier decisión que aclare, revise o anule el laudo,
según los Artículos 50, 51 ó 52.

Artículo 54

(1) Todo Estado Contratante reconocerá al laudo dictado con-


forme a este Convenio carácter obligatorio y hará ejecutar dentro
de sus territorios las obligaciones pecuniarias impuestas por el
laudo como si se tratare de una sentencia firme dictada por un
tribunal existente en dicho Estado. El Estado Contratante que se
rija por una constitución federal podrá hacer que se ejecuten los
laudos a través de sus tribunales federales y podrá disponer que
dichos tribunales reconozcan al laudo la misma eficacia que a las
sentencias firmes dictadas por los tribunales de cualquiera de los
estados que lo integran.
(2) La parte que inste el reconocimiento o ejecución del lau-
do en los territorios de un Estado Contratante deberá presentar,
ante los tribunales competentes o ante cualquier otra autoridad
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 273

designadas por los Estados Contratantes a este efecto, una copia


del mismo, debidamente certificada por el Secretario General. La
designación de tales tribunales o autoridades y cualquier cambio
ulterior que a este respecto se introduzca será notificada por los
Estados Contratantes al Secretario General.
(3) El laudo se ejecutará de acuerdo con las normas que, sobre
ejecución de sentencias, estuvieren en vigor en los territorios en
que dicha ejecución se pretenda.

Artículo 55

Nada de lo dispuesto en el Artículo 54 se interpretará como


derogatorio de las leyes vigentes en cualquier Estado Contratante
relativas a la inmunidad en materia de ejecución de dicho Estado
o de otro Estado extranjero.

Capítulo V
SustituciÓn y RecusaciÓn de Conciliadores
y Árbitros

Artículo 56

(1) Tan pronto quede constituida una Comisión o un Tribunal y


se inicie el procedimiento, su composición permanecerá invariable.
La vacante por muerte, incapacidad o renuncia de un conciliador
o árbitro será cubierta en la forma prescrita en la Sección 2 del
Capítulo III y Sección 2 del Capítulo IV.
(2) Los miembros de una Comisión o un Tribunal continuarán
en sus funciones aunque hayan dejado de figurar en las Listas.
(3) Si un conciliador o árbitro, nombrado por una de las partes,
renuncia sin el consentimiento de la Comisión o Tribunal de que
forma parte, el Presidente nombrará, de entre los que integran la
correspondiente Lista, la persona que deba sustituirle.
274 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 57

Cualquiera de las partes podrá proponer a la Comisión o Tribunal


correspondiente la recusación de cualquiera de sus miembros por
la carencia manifiesta de las cualidades exigidas por el apartado (1)
del Artículo 14. Las partes en el procedimiento de arbitraje podrán,
asimismo, proponer la recusación por las causas establecidas en
la Sección 2 del Capítulo IV.

Artículo 58

La decisión sobre la recusación de un conciliador o árbitro


se adoptará por los demás miembros de la Comisión o Tribunal,
según los casos, pero, si hubiere empate de votos o se tratare de
recusación de un conciliador o árbitro único, o de la mayoría de
los miembros de una Comisión o Tribunal, corresponderá resol-
ver al Presidente. Si la recusación fuere estimada, el conciliador o
árbitro afectado deberá ser sustituido en la forma prescrita en la
Sección 2 del Capítulo III y Sección 2 del Capítulo IV.

Capítulo VI
Costas del Procedimiento

Artículo 59

Los derechos exigibles a las partes por la utilización del Centro


serán fijados por el Secretario General de acuerdo con los aranceles
adoptados por el Consejo Administrativo.

Artículo 60

(1) Cada Comisión o Tribunal determinará, previa consulta al


Secretario General, los honorarios y gastos de sus miembros, dentro
de los límites que periódicamente establezca el Consejo Adminis-
trativo.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 275

(2) Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado (1) de este Ar-


tículo, las partes podrán acordar anticipadamente con la Comisión o
el Tribunal la fijación de los honorarios y gastos de sus miembros.

Artículo 61

(1) En el caso de procedimiento de conciliación las partes sufra-


garán por partes iguales los honorarios y gastos de los miembros
de la Comisión así como los derechos devengados por la utiliza-
ción del Centro. Cada parte soportará cualquier otro gasto en que
incurra, en relación con el procedimiento.
(2) En el caso de procedimiento de arbitraje el Tribunal deter-
minará, salvo acuerdo contrario de las partes, los gastos en que
éstas hubieren incurrido en el procedimiento, y decidirá la forma
de pago y la manera de distribución de tales gastos, de los ho-
norarios y gastos de los miembros del Tribunal y de los derechos
devengados por la utilización del Centro. Tal fijación y distribución
formarán parte del laudo.

Capítulo VII
Lugar del Procedimiento

Artículo 62

Los procedimientos de conciliación y arbitraje se tramitarán,


sin perjuicio de lo dispuesto en el Artículo siguiente, en la sede
del Centro.

Artículo 63

Si las partes se pusieren de acuerdo, los procedimientos de


conciliación y arbitraje podrán tramitarse:
(a) en la sede de la Corte Permanente de Arbitraje o en la de
cualquier otra institución apropiada, pública o privada, con la que
el Centro hubiere llegado a un acuerdo a tal efecto; o
(b) en cualquier otro lugar que la Comisión o Tribunal apruebe,
previa consulta con el Secretario General.
276 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Capítulo VIII
Diferencias Entre Estados Contratantes

Artículo 64

Toda diferencia que surja entre Estados Contratantes sobre la


interpretación o aplicación de este Convenio y que no se resuelva
mediante negociación se remitirá, a instancia de una u otra parte en
la diferencia, a la Corte Internacional de Justicia, salvo que dichos
Estados acuerden acudir a otro modo de arreglo.

Capítulo IX
Enmiendas

Artículo 65

Todo Estado Contratante podrá proponer enmiendas a este


Convenio. El texto de la enmienda propuesta se comunicará al
Secretario General con no menos de 90 días de antelación a la
reunión del Consejo Administrativo a cuya consideración se ha
de someter, y aquél la transmitirá inmediatamente a todos los
miembros del Consejo Administrativo.

Artículo 66

(1) Si el Consejo Administrativo lo aprueba por mayoría de dos


terceras partes de sus miembros, la enmienda propuesta será circu-
lada a todos los Estados Contratantes para su ratificación, aceptación
o aprobación. Las enmiendas entrarán en vigor 30 días después
de la fecha en que el depositario de este Convenio despache una
comunicación a los Estados Contratantes notificándoles que todos
los Estados Contratantes han ratificado, aceptado o aprobado la
enmienda.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 277

(2) Ninguna enmienda afectará los derechos y obligaciones,


conforme a este Convenio, de los Estados Contratantes, sus sub-
divisiones políticas u organismos públicos, o de los nacionales de
dichos Estados nacidos del consentimiento a la jurisdicción del
Centro dado con anterioridad a la fecha de su entrada en vigor.

Capítulo X
Disposiciones Finales

Artículo 67

Este Convenio quedará abierto a la firma de los Estados miembros


del Banco. Quedará también abierto a la firma de cualquier otro
Estado signatario del Estado de la Corte Internacional de Justicia
al que el Consejo Administrativo, por voto de dos tercios de sus
miembros, hubiere invitado a firmar el Convenio.

Artículo 68

(1) Este Convenio será ratificado, aceptado o aprobado por


los Estados signatarios de acuerdo con sus respectivas normas
constitucionales.
(2) Este Convenio entrará en vigor 30 días después de la fecha
del depósito del vigésimo instrumento de ratificación, aceptación
o aprobación. Entrará en vigor respecto a cada Estado que con
posterioridad deposite su instrumento de ratificación, aceptación
o aprobación, 30 días después de la fecha de dicho depósito.

Artículo 69

Los Estados Contratantes tomarán las medidas legislativas y de


otro orden que sean necesarias para que las disposiciones de este
Convenio tengan vigencia en sus territorios.
278 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Artículo 70

Este Convenio se aplicará a todos los territorios de cuyas re-


laciones internacionales sea responsable un Estado Contratante
salvo aquellos que dicho Estado excluya mediante notificación
escrita dirigida al depositario de este Convenio en la fecha de su
ratificación, aceptación o aprobación, o con posterioridad.

Artículo 71

Todo Estado Contratante podrá denunciar este Convenio me-


diante notificación escrita dirigida al depositario del mismo. La
denuncia producirá efecto seis meses después del recibo de dicha
notificación.

Artículo 72

Las notificaciones de un Estado Contratante hechas al amparo


de los Artículos 70 y 71 no afectarán a los derechos y obligaciones,
conforme a este Convenio, de dicho Estado, sus subdivisiones po-
líticas u organismos públicos, o de los nacionales de dicho Estado
nacidos del consentimiento a la jurisdicción del Centro dado por
alguno de ellos con anterioridad al recibo de dicha notificación
por el depositario.

Artículo 73

Los instrumentos de ratificación, aceptación o aprobación


de este Convenio y sus enmiendas se depositarán en el Banco,
quien desempeñará la función de depositario de este Convenio.
El depositario transmitirá copias certificadas del mismo a los
Estados miembros del Banco y a cualquier otro Estado invitado
a firmarlo.
sobre ARREGLO DE DIFERENCIAS RELATIVAS A INVERSIONES, ETC. 279

Artículo 74

El depositario registrará este Convenio en el Secretariado de


las Naciones Unidas de acuerdo con el Artículo 102 de la Carta de
las Naciones Unidas y el Reglamento de la misma adoptado por
la Asamblea General.

Artículo 75

El depositario notificará a todos los Estados signatarios lo si-


guiente:
(a) las firmas, conforme al Artículo 67;
(b) los depósitos de instrumentos de ratificación, aceptación y
aprobación, conforme al Artículo 73;
(c) la fecha en que este Convenio entre en vigor, conforme al
Artículo 68;
(d) las exclusiones de aplicación territorial, conforme al Artícu-
lo 70;
(e) la fecha en que las enmiendas de este Convenio entren en
vigor, conforme al Artículo 66; y
(f) las denuncias, conforme al Artículo 71.

HECHO en Washington en los idiomas español, francés e inglés,


cuyos tres textos son igualmente auténticos, en un solo ejemplar
que quedará depositado en los archivos del Banco Internacional
de Reconstrucción y Fomento, el cual ha indicado con su firma
su conformidad con el desempeño de las funciones que se le
encomiendan en este Convenio.

Conforme con su original.– Carlos Portales Cifuentes, Subsecre-


tario de Relaciones Exteriores Subrogante.
NOTA RELATIVA A LOS ACUERDOS
DE PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE INVERSIONES
SUSCRITOS POR CHILE

El Gobierno de Chile ha suscrito y ratificado diversos Acuerdos


de Promoción y Protección de Inversiones (APPI), que otorgan
derechos a inversionistas extranjeros en Chile y a inversionistas
chilenos en el extranjero.
La siguiente es la nómina de los acuerdos suscritos y ratifica-
dos

Europa
Suscrito Bonn, 14-04-1977
Alemania Promulgado D.S. Nº 522, 12-04-1999
Publicado D.O. 18-06-1999

Suscrito Santiago, 08-09-1997
Austria Promulgado D.S. Nº 1.430, 28-08-2000
Publicado D.O. 17-11-2000

Suscrito Bruselas, 15-07-1992
Bélgica Promulgado D.S. Nº 864, 07-06-1999
Publicado D.O. 05-08-1999

Suscrito Santiago, 28-11-1994
Croacia Promulgado D.S. Nº 698, 23-05-1996
Publicado D.O. 31-07-1996

Suscrito Copenhague, 28-05-1993
Dinamarca Promulgado D.S. Nº 1.345, 09-10-1995
Publicado D.O. 30-11-1995

Suscrito Santiago, 02-10-1991
España Promulgado D.S. Nº 291, 14-03-1994
Publicado D.O. 27-04-1994

281
282 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Suscrito Helsinki, 27-05-1993


Finlandia Promulgado D.S. Nº 463, 08-04-1996
Publicado D.O. 14-06-1996

Suscrito París, 14-07-1992
Francia Promulgado D.S. Nº 1.164, 18-08-1994
Publicado D.O. 05-12-1994

Suscrito Atenas, 10-07-1996
Grecia Promulgado D.S. Nº 320, 09-12-2002
Publicado D.O. 07-03-2003

Suscrito Santiago, 08-03-1993
Italia Promulgado D.S. Nº 412, 05-04-1995
Publicado D.O. 23-06-1995

Suscrito Oslo, 01-06-1993


Noruega Promulgado D.S. Nº 1.119, 09-08-1994
Publicado D.O. 04-11-1994

Suscrito Varsovia, 05-07-1995


y 28-11-1995
Polonia Promulgado D.S. Nº 1.323, 10-08-2000
Publicado D.O. 22-09-2000

Suscrito Lisboa, 28-04-1995


Portugal Promulgado D.S. Nº 35, 08-01-1998
Publicado D.O. 24-02-1998

Reino Unido Suscrito Santiago, 08-01-1996


e Irlanda Promulgado D.S. Nº 563, 22-04-1997
del Norte Publicado D.O. 23-06-1997

Suscrito Praga, 24-04-1995


República Promulgado D.S. Nº 1.401, 25-09-1996
Checa Publicado D.O. 02-12-1996

Suscrito Bucarest, 04-07-1995


Rumania Promulgado D.S. Nº 1.401, 09-07-1997
Publicado D.O. 27-08-1997

Suscrito Estocolmo, 24-05-1993


Suecia Promulgado D.S. Nº 1.717, 06-12-1995
Publicado D.O. 13-02-1996
acuerdos de promoción y protección de inversiones, etc. 283

Suscrito Berna, 24-09-1999


Suiza Promulgado D.S. Nº 137, 20-05-2002
Publicado D.O. 22-08-2002
Suscrito Santiago, 30-10-1995
Ucrania Promulgado D.S. Nº 987, 27-06-1997
Publicado D.O. 29-08-1997

Asia Pacífico

Suscrito Canberra, 09-07-1996


Australia Promulgado D.S. Nº 1.334, 18-08-1999
Publicado D.O. 18-11-1999

Suscrito Santiago, 23-03-1994
China Promulgado D.S. Nº 920, 20-07-1997
Publicado D.O. 14-10-1995

Suscrito Santiago, 06-09-1996
Corea Promulgado D.S. Nº 1.335, 18-08-1999
Publicado D.O. 18-11-1999

Suscrito Kuala Lumpur, 11-11-1992
Malasia Promulgado D.S. Nº 605, 17-05-1995
Publicado D.O. 04-08-1995

Suscrito Manila, 20-11-1995
Filipinas Promulgado D.S. Nº 1.237, 08-08-1997
Publicado D.O. 06-11-1997 

América

Suscrito Buenos Aires, 02-08-1991


Argentina Promulgado D.S. Nº 1.822, 05-12-1994
Publicado D.O. 27-02-1995

Suscrito La Paz, 22-09-1994
Bolivia Promulgado D.S. Nº 622, 29-04-1999
Publicado D.O. 21-07-1999

Costa Suscrito San José, 11-07-1996
Rica Promulgado D.S. Nº 910, 29-05-2000
Publicado D.O. 08-07-2000
284 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Suscrito La Habana, 10-01-1996


Cuba Promulgado D.S. Nº 1.332, 11-08-2000
Publicado D.O. 30-09-2000

Suscrito Quito, 20-12-1994
Ecuador Promulgado D.S. Nº 1.624, 17-11-1995
Publicado D.O. 21-02-1996

Suscrito Santiago, 08-11-1996


El Salvador Promulgado D.S. Nº 1.336, 18-08-1999
Publicado D.O. 18-11-1999

Suscrito Santiago, 08-11-1996


Guatemala Promulgado D.S. Nº 482, 27-09-2001
Publicado D.O. 10-12-2001

Suscrito Santiago, 11-11-1996


Honduras Promulgado D.S. Nº 483, 28-09-2001
Publicado D.O. 12-01-2002

Suscrito Santiago, 08-11-1996


Nicaragua Promulgado D.S. Nº 486, 03-10-2001
Publicado D.O. 10-12-2001

Suscrito Santiago, 08-11-1996


Panamá Promulgado D.S. Nº 1.428, 01-09-1999
Publicado D.O. 21-12-1999

Suscrito Asunción, 07-08-1995


Paraguay Promulgado D.S. Nº 986, 27-06-1997
Publicado D.O. 16-12-1999

Suscrito Lima, 02-02-2000


Perú Promulgado D.S. Nº 435, 04-07-2001
Publicado D.O. 11-08-2001

Suscrito Santiago, 26-10-1995


Uruguay Promulgado D.S. Nº 69, 21-01-1999
Publicado D.O. 22-04-1999

Suscrito Santiago, 02-04-1993


Venezuela Promulgado D.S. Nº 166, 11-02-1994
Publicado D.O. 17-05-1994
DECRETO CON FUERZA DE LEY Nº 523
Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción
Subsecretaría de Economía, Fomento y Reconstrucción

Fija texto refundido, coordinado


y sistematizado del Decreto Ley Nº 600,
de 1974, estatuto de la inversiÓn extranjera

(Publicado en el Diario Oficial de 16 de diciembre de 1993)

Núm. 523.–  Santiago, 3 de septiembre de 1993.– Visto: Las


facultades que me confiere el artículo 3º de la ley Nº 19.207,

Decreto con Fuerza de Ley

El texto refundido, coordinado y sistematizado del decreto ley


Nº 600, de 1974, Estatuto de la Inversión Extranjera, será el si-
guiente:

Título I
De la Inversión Extranjera y del Contrato
de Inversión

Artículo  1º.  Las personas naturales y jurídicas extranjeras, y las


chilenas con residencia y domicilio en el exterior, que transfieran
capitales extranjeros a Chile y que celebren un contrato de inversión
extranjera, se regirán por las normas del presente Estatuto.

285
286 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Art.  2º.  Los capitales referidos precedentemente podrán inter-


narse y deberán valorizarse en las siguientes formas:
a) Moneda extranjera de libre convertibilidad, internada mediante
su venta en una entidad autorizada para operar en el Mercado Cam-
biario Formal, la que se efectuará al tipo de cambio más favorable
que los inversionistas extranjeros puedan obtener en cualquiera
de ellas;
b) Bienes físicos, en todas sus formas o estados, que se internarán
conforme a las normas generales que rijan a las importaciones sin
cobertura de cambios. Estos bienes serán valorizados de acuerdo
a los procedimientos generales aplicables a las importaciones;
c) Tecnología en sus diversas formas cuando sea susceptible de
ser capitalizada, la que será valorizada por el Comité de Inversiones
Extranjeras, atendido su precio real en el mercado internacional,
dentro de un plazo de 120 días, transcurrido el cual, sin que esa
valorización se hubiere producido, se estará a la estimación jurada
del aportante. No podrá cederse a ningún título el dominio, uso y
goce de la tecnología que forme parte de una inversión extranjera,
en forma separada de la empresa a la cual se haya aportado, ni
tampoco será susceptible de amortización o depreciación;
d) Créditos que vengan asociados a una inversión extranjera.
Las normas de carácter general, los plazos, intereses y demás
modalidades de la contratación de créditos externos, así como
los recargos que puedan cobrarse por concepto de costo total
que deba pagar el deudor por la utilización de crédito externo,
incluyendo comisiones, impuestos y gastos de todo orden, serán
los autorizados o que autorice el Banco Central de Chile;
e) Capitalización de créditos y deudas externas, en moneda de
libre convertibilidad, cuya contratación haya sido debidamente
autorizada, y
f) Capitalización de utilidades con derecho a ser transferidas al
exterior.
Art.  3º.  Las autorizaciones de inversión extranjera constarán en
contratos que se celebrarán por escritura pública y que suscribirán,
por una parte, en representación del Estado de Chile, el Presidente
del Comité de Inversiones Extranjeras cuando la inversión requiera
de un acuerdo de dicho Comité o el Vicepresidente Ejecutivo en
caso contrario, y por la otra, las personas que aporten capitales
extranjeros, quienes se denominarán “inversionistas extranjeros”
para todos los efectos del presente decreto ley.
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 287

En los contratos se fijará el plazo dentro del cual el inversionista


extranjero deberá efectuar la internación de estos capitales. Este
plazo no excederá de 8 años en las inversiones mineras y de 3 años
en las restantes. Con todo, el Comité de Inversiones Extranjeras,
por acuerdo unánime, podrá en el caso de inversiones mineras,
extender el plazo hasta doce años, cuando se requieran explora-
ciones previas, considerando la naturaleza y duración estimada
de éstas, como asimismo, en el caso de inversiones en proyectos
industriales o extractivos no mineros por montos no inferiores a
US$ 50.000.000, moneda de los Estados Unidos de América, o su
equivalente en otras monedas extranjeras, extender el plazo hasta
8 años cuando la naturaleza del proyecto así lo requiera.

Título II
De los Derechos y Obligaciones
de la InversiÓn Extranjera

Art.  4º.  Los inversionistas extranjeros tendrán el derecho a


transferir al exterior sus capitales y las utilidades líquidas que
éstos originen.
Las remesas de capital podrán efectuarse una vez transcurrido
un año desde la fecha de su respectivo ingreso. Los aumentos de
capital enterados con utilidades, susceptibles de haber sido reme-
sadas al exterior, podrán remesarse sin sujeción a plazo alguno,
una vez cumplidas las obligaciones tributarias.
Las remesas de utilidades no estarán sujetas a plazo alguno.
El régimen aplicable a la remesa de los capitales y de las utili-
dades líquidas no podrá ser más desfavorable que el que rija para
la cobertura de la generalidad de las importaciones.
El tipo de cambio aplicable para la transferencia al exterior del
capital y de las utilidades líquidas, será el más favorable que los
inversionistas extranjeros puedan obtener en cualquier entidad
autorizada para operar en el Mercado Cambiario Formal.

 
Véanse las disposiciones transitorias de la Ley Nº 20.026, de 16 de junio
de 2005.
288 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

El acceso al Mercado Cambiario Formal, para la remisión de


capitales o utilidades al exterior, requerirá de un certificado previo
del Vicepresidente Ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras
en cuanto al monto a remesar. Este certificado deberá otorgarse o
rechazarse fundadamente, en el plazo de 10 días contados desde
la fecha de presentación de la respectiva solicitud.

Art.  5º.  Las divisas necesarias para cumplir con la remesa de


capital o de parte de él, sólo podrán ser adquiridas con el producto
de la enajenación de las acciones o derechos representativos de la
inversión extranjera, o de la enajenación o liquidación total o parcial
de las empresas adquiridas o constituidas con dicha inversión.

Art.  6º.  Los recursos netos obtenidos por las enajenaciones o


liquidaciones señaladas en el artículo anterior, estarán exentos de
toda contribución, impuesto o gravamen, hasta por el monto de la
inversión materializada. Todo excedente sobre dicho monto estará
sujeto a las reglas generales de la legislación tributaria.

Art.  7º.  Los titulares de inversiones extranjeras acogidas al


presente decreto ley tendrán derecho a que en sus respectivos con-
tratos se establezca que se les mantendrá invariable, por un plazo
de 10 años, contado desde la puesta en marcha de la respectiva
empresa, una tasa del 42% como carga impositiva efectiva total
a la renta a que estarán sujetos, considerando para estos efectos
los impuestos de la Ley de la Renta que corresponde aplicar con-
forme a las normas legales vigentes a la fecha de celebración del
contrato. El impuesto a que se refiere el artículo 64 bis de la ley
sobre Impuesto a la Renta no se considerará para la determina-
ción de la carga impositiva efectiva total a la renta. Aun cuando
el inversionista extranjero haya optado por solicitar esa invaria-
bilidad, tendrá el derecho, por una sola vez a renunciar a ella e
integrarse al régimen impositivo común, caso en el cual quedará
sometido a las alternativas de la legislación impositiva general, con
los mismos derechos, opciones y obligaciones que rijan para los
inversionistas nacionales, perdiendo, por tanto, en forma definitiva
la invariabilidad convenida.

 
Inciso modificado, como aparece en el texto, por el artículo 2°, N° 1, de la
Ley N° 20.026, de 16 de junio de 2005.
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 289

La carga impositiva efectiva total a que se refiere el inciso pre-


cedente se calculará aplicando sobre la renta líquida imponible
de Primera Categoría, determinada en conformidad a las normas
sobre Impuesto a la Renta, la tasa de esa categoría que dicha ley
establezca. La diferencia de tasa que reste para completar la car-
ga tributaria efectiva total asegurada en el mencionado inciso se
aplicará sobre la base imponible respectiva, de acuerdo con las
normas de la Ley sobre Impuesto a la Renta, agregando a dicha
base una cantidad equivalente al impuesto de Primera Categoría
que hubiere afectado a la renta incluida en la base imponible.
El impuesto establecido en el inciso tercero del artículo 21 de la
Ley sobre Impuesto a la Renta, que en virtud del inciso primero de
este artículo afecta con tasa del 42% efectivo a los establecimientos
permanentes y a las sociedades receptoras de inversiones extran-
jeras, se aplicará, en el caso de sociedades anónimas y sociedades
en comandita por acciones, sobre la base imponible respectiva y en
proporción a la participación que a los inversionistas acogidos a este
sistema les corresponda en las utilidades de la sociedad. El mayor
impuesto será de cargo exclusivo de estos accionistas, debiendo
la sociedad respectiva efectuar su retención y pago anual.
Para los efectos de lo dispuesto en la presente ley se entenderá
por puesta en marcha, el inicio de la operación que corresponda
al proyecto financiado con la inversión extranjera, una vez que se
generen ingresos pertenecientes al giro, si la actividad desarrollada
consiste en un proyecto nuevo; o, en su caso, el mes calendario
siguiente después de la internación al país de cualquier parte de
la inversión, si se trata de inversiones en actividades en funcio-
namiento.

Art.  8º.  A la inversión extranjera y a las empresas en que ésta


participe se les aplicará el régimen tributario indirecto y el régimen
arancelario comunes aplicables a la inversión nacional.
No obstante lo dispuesto en el inciso anterior, los titulares de
inversiones extranjeras acogidos al presente decreto ley tendrán
derecho a que en sus respectivos contratos se establezca que se
les mantendrá invariable, por el período en que demore realizar
la inversión pactada, el régimen tributario del impuesto sobre las
ventas y servicios y el régimen arancelario, aplicables a la importa-
ción de máquinas y equipos que no se produzcan en el país y que
se encuentren incorporados a la lista a que se refiere el número 10
de la letra B del artículo 12 del decreto ley 825, de 1974, vigentes
290 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

a la fecha de celebración del contrato. De la misma invariabilidad


gozarán las empresas receptoras de la inversión extranjera, en
que participen los inversionistas extranjeros, por el monto que
corresponda a dicha inversión.

Art.  9º.  Asimismo, la inversión extranjera y las empresas en


que ésta participe se sujetarán también al régimen jurídico común
aplicable a la inversión nacional, no pudiendo discriminarse res-
pecto de ellas, ni directa o indirectamente, con la sola excepción
de lo dispuesto en el artículo 11.
Las disposiciones legales o reglamentarias relativas a determinada
actividad productiva, se considerarán discriminatorias si llegaren a
ser aplicables a la generalidad o la mayor parte de dicha actividad
productiva en el país, con exclusión de la inversión extranjera.
Igualmente, las disposiciones legales o reglamentarias que esta-
blezcan regímenes excepcionales de carácter sectorial o zonal, se
considerarán discriminatorias, si la inversión extranjera no tuviere
acceso a ellas, no obstante cumplir las mismas condiciones y re-
quisitos que para su goce se impone a la inversión nacional.
Para los efectos del presente artículo, se entenderá por deter-
minada actividad productiva aquella desarrollada por empresas
que tengan igual definición de acuerdo con las clasificaciones
internacionalmente aceptadas, y que produzcan bienes ubicados
en igual posición arancelaria de acuerdo al Arancel Aduanero de
Chile, entendiendo por igual posición arancelaria aquella que no
experimenta una diferencia entre productos de más de una unidad
en el último dígito del Arancel.

Art.  10.  Si se dictaren normas jurídicas que los titulares de


inversiones extranjeras o las empresas en cuyo capital participe la
inversión extranjera estimaren discriminatorias, éstos podrán solicitar
se elimine la discriminación, siempre que no haya transcurrido un
plazo superior a un año desde la dictación de dichas normas. El
Comité de Inversiones Extranjeras, en un plazo no superior a 60
días contados desde la fecha de la presentación de la solicitud,
se pronunciará sobre ella, denegándola o adoptando las medidas
administrativas que corresponda para eliminar la discriminación
o requiriendo a la autoridad pertinente la adopción de éstas, si
dichas medidas excedieren las facultades del Comité.
En caso de falta de pronunciamiento oportuno del Comité,
de una resolución denegatoria, o si no fuese posible eliminar la
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 291

discriminación administrativamente, los titulares de inversiones


extranjeras o las empresas en cuyo capital aquélla participe, podrán
recurrir a la justicia ordinaria a fin de que ésta declare si existe o
no discriminación, y en caso afirmativo, que corresponde aplicarle
la legislación general.

Art.  11.  Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 9º, se


podrán establecer fundadamente normas aplicables a las inver-
siones comprendidas en este decreto ley, que limiten su acceso
al crédito interno.

Art.  11  bis.  Cuando se trate de inversiones de monto igual


o superior a US$ 50.000.000, moneda de los Estados Unidos de
América o su equivalente en otras monedas extranjeras que ten-
gan por objeto el desarrollo de proyectos industriales o extracti-
vos, incluyendo los mineros y que se internen en conformidad al
artículo 2º, podrán concederse los plazos y otorgarse los derechos
que se enumeran a continuación:
1. El plazo de 10 años a que se refiere el artículo 7º podrá ser
aumentado en términos compatibles con la duración estimada del pro-
yecto, pero en caso alguno podrá exceder de un total de 20 años.
2. Podrán incluirse en los respectivos contratos estipulaciones
sobre la mantención sin variaciones para los respectivos inversionistas
extranjeros o las empresas receptoras de los aportes, a contar de la
fecha de suscripción de tales contratos y mientras se mantenga vigente
el plazo que corresponda según el inciso primero del artículo 7º o
según el número 1 de este artículo, de las normas legales y de las
resoluciones o circulares que haya emitido el Servicio de Impuestos
Internos, vigentes a la fecha de suscripción del respectivo contrato,
en lo relativo a regímenes de depreciación de activos, arrastre de
pérdidas a ejercicios posteriores y gastos de organización y puesta
en marcha. Igualmente, podrá incluirse en el contrato la resolución
del Servicio de Impuestos Internos que autorice, en su caso, al in-
versionista extranjero o a la empresa receptora del aporte para llevar
su contabilidad en moneda extranjera. Los derechos que se otorguen
en conformidad al inciso anterior, podrán ser renunciados por una
sola vez, separada e indistintamente, en cuyo caso el inversionista
o la empresa receptora quedará sujeto al régimen común aplicable
respecto del derecho renunciado, en los términos previstos en la
parte final del inciso primero del artículo 7º.
292 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

En todo caso, la renuncia a que alude el citado artículo 7º impli-


cará la de los derechos a que se refiere este número, con excepción
de aquel que permite llevar contabilidad en moneda extranjera,
para lo cual se requerirá renuncia expresa. En el evento que en
el respectivo contrato de inversión exista más de un inversionista
extranjero que se hubiera acogido a la invariabilidad tributaria que
contempla el artículo 7º referido, la renuncia de uno de ellos a la
misma, producirá el efecto de renuncia de los derechos a que alude
este número, tanto respecto del renunciante como de los demás
inversionistas extranjeros o de la empresa receptora, con excep-
ción del derecho a llevar contabilidad en moneda extranjera, que
requerirá de renuncia expresa. Con todo, los derechos establecidos
en este número no se entenderán renunciados, en los términos
señalados precedentemente, cuando los inversionistas extranjeros
hayan pactado, en el correspondiente contrato de inversión, que
dicha renuncia sólo se producirá cuando el o los inversionistas
extranjeros que renuncien a su derecho a la invariabilidad tributaria,
sean titulares de un monto superior a un porcentaje determinado
de la inversión total amparada por el contrato que se encuentre
efectivamente materializada a la fecha de la renuncia.
3.  Si se tratare de proyectos que contemplen la exportación de
parte o el total de los bienes producidos, el Comité de Inversiones
Extranjeras podrá otorgar a los respectivos inversionistas o a las
empresas receptoras de los aportes, por plazos que no excedan
los que se otorguen en conformidad a lo dispuesto en el inciso
primero del artículo 7º o, en el número 1 de este artículo, los
siguientes derechos:
a) Estipular la mantención sin variaciones de las normas legales
y reglamentarias, vigentes a la fecha de suscripción del respectivo
contrato, sobre el derecho a exportar libremente.
b) Autorizar regímenes especiales de retorno y liquidación de
partes o del total del valor de tales exportaciones y de las indemni-
zaciones por concepto de seguros u otras causas. Conforme a tales
regímenes podrá permitirse la mantención de las correspondientes
divisas en el exterior para pagar con ellas obligaciones autorizadas
por el Banco Central de Chile, efectuar desembolsos que sean
aceptados como gastos del proyecto para efectos tributarios en
conformidad a las normas de la Ley sobre Impuesto a la Renta,
o cumplir con la remesa de los capitales o las utilidades líquidas
que ellos originen.
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 293

Para autorizar este régimen especial, el Comité de Inversiones


Extranjeras deberá contar con un informe previo favorable del Con-
sejo del Banco Central de Chile, que establecerá las modalidades
específicas de operación del mismo, así como, el régimen, forma y
condiciones en que se concederá acceso al mercado de divisas para
remesar al exterior capitales y utilidades. Además, corresponderá
al Banco Central de Chile la fiscalización del cumplimiento de las
estipulaciones del contrato que se refieran a estas materias.
Las utilidades tributables anuales que generen, de acuerdo al
respectivo balance, los establecimientos permanentes de inversio-
nistas extranjeros o las correspondientes empresas receptoras que
por cualquier concepto mantengan divisas en el exterior de acuerdo
a lo dispuesto en esta letra b), se considerarán, para efectos tributa-
rios, remesadas, distribuidas o retiradas, según sea el caso, el 31 de
diciembre de cada año, en la parte que corresponda a las divisas
que mantengan en el exterior los inversionistas. Las rentas u otros
beneficios generados por las divisas que en conformidad a la presente
disposición puedan mantenerse en el exterior, serán consideradas
para todos los efectos legales como rentas de fuente chilena.
Estos derechos sólo podrán ejercerse una vez que la materia-
lización de la inversión alcance el monto indicado en el inciso
primero.

Art.  11  ter.  Cuando se trate de inversiones de monto igual


o superior a US$ 50.000.000, moneda de los Estados Unidos de
América o su equivalente en otras monedas extranjeras, que se
internen en conformidad al artículo 2°, y que tengan por objeto
el desarrollo de proyectos mineros, podrán otorgarse a los inver-
sionistas extranjeros respecto de dichos proyectos, por el plazo
de 15 años, los siguientes derechos:
1)  Mantener invariables las normas legales vigentes a la fecha
de suscripción del respectivo contrato en lo relativo al impuesto
específico a la actividad minera de que tratan los artículos 64 bis
y 64 ter de la ley sobre Impuesto a la Renta.
En consecuencia, no se verán afectados por el alza de la tasa, la
ampliación de la base de cálculo o cualquier otra modificación que

 
Inciso modificado, como aparece en el texto, por el artículo 2º, Nº 1) de la
Ley Nº 20.469, de 21 de octubre de 2010.
Véanse las disposiciones transitorias de esta ley.
294 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

se introduzca y que haga directamente más gravoso el impuesto


específico a la actividad minera establecido en los artículos 64 bis
y 64 ter de la ley sobre Impuesto a la Renta.
2) No estarán afectos a cualquier nuevo tributo, incluidas las
regalías, cánones o cargas similares, específicos para la actividad
minera, que se establezcan luego de la fecha de suscripción del
contrato de inversión extranjera respectivo, que tenga como base
o considere en la determinación de su base o monto, los ingresos
por actividades mineras o las inversiones o los bienes o derechos
utilizados en actividades mineras.
3) No se verán afectados por modificaciones que se introduz-
can al monto o forma de cálculo de las patentes de explotación y
exploración a que se refiere el Título X de la ley Nº 18.248, Códi-
go de Minería, vigentes a la fecha de suscripción del contrato de
inversión extranjera respectivo, y que las hagan más gravosas.
4) El plazo de quince años se contará por años calendarios,
desde aquél en que ocurra la puesta en marcha de la respectiva
empresa. Los derechos mencionados considerarán como línea de
referencia de la invariabilidad otorgada, la tasa, la base imponible
y demás elementos del impuesto vigente a la fecha del contrato
de inversión extranjera respectivo.
Los derechos establecidos en este artículo, son incompatibles
con el otorgamiento de los beneficios a que dan derecho los
artículos 7° u 11 bis del presente decreto ley. Respecto de este
último, sólo en lo que dice relación con los derechos que pueden
otorgarse en virtud de los numerales 1 ó 2, exceptuado aquél que
se refiere a la contabilidad en moneda extranjera. En consecuencia,
el inversionista extranjero que solicite se le otorguen los derechos
señalados en esos artículos no podrá solicitar la concesión de los
beneficios de que tratan las disposiciones precedentes.
Para solicitar que se les otorguen los derechos establecidos en
este artículo, los inversionistas extranjeros deberán comprometer a
las respectivas empresas a someter sus estados financieros anuales
a auditoría externa, debiendo presentar ante la Superintendencia de
Valores y Seguros sus estados financieros, individuales y consolida-
dos, trimestrales y anuales, y una memoria anual con información

 
Inciso modificado, como aparece en el texto, por el artículo 2º, Nº 2) de la
Ley Nº 20.469, de 21 de octubre de 2010.
Véanse las disposiciones transitorias de esta ley.
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 295

sobre la propiedad de la entidad. Dicha Superintendencia, previa


consulta al Comité de Inversiones Extranjeras, mediante resolución
que deberá publicarse en el Diario Oficial, establecerá los plazos
y las demás normas pertinentes para la implementación de esta
norma. Si una empresa no da cumplimiento a la presentación de
la información señalada, en los plazos que prescriba la Superinten-
dencia, caducarán automáticamente los derechos a que se refiere
este artículo, tanto respecto de dicha empresa como de todos los
inversionistas extranjeros que en ella participen.
En la respectiva solicitud de inversión extranjera deberá descri-
birse detalladamente el proyecto minero que ésta tenga por objeto.
Para estos efectos, se podrá utilizar la descripción contenida en
el estudio de impacto ambiental a que se refiere la ley N° 19.300,
sobre Bases Generales del Medio Ambiente. La empresa que de-
sarrollará dicho proyecto minero, en caso que se haya constituido,
deberá ser parte de la solicitud.
La empresa mantendrá el derecho a la invariabilidad tributaria
establecida en el respectivo contrato únicamente si alguno de los
propietarios de la misma se encuentra acogido a lo dispuesto en
el presente artículo y da estricto y permanente cumplimiento a
los requisitos establecidos para su mantención. Sin embargo, los
derechos de la empresa y de los inversionistas se extinguirán si
cualquiera de los propietarios de la empresa que desarrolle el pro-
yecto minero goza de alguno de los derechos a los que se refiere
el artículo 7 u 11 bis del presente decreto ley.
Con todo, no podrán concederse los derechos a que se refiere
el presente artículo a empresas o inversionistas extranjeros que
los soliciten para el desarrollo de un proyecto minero que, por sí
mismo o a través de sus propietarios, ha sido objeto de cualquie-
ra de los derechos a invariabilidad tributaria a que se refiere el
presente decreto ley. Sin perjuicio de lo anterior, un inversionista
extranjero podrá solicitar el otorgamiento de los derechos con-
templados en el presente artículo con el objeto de adquirir los
derechos o acciones en empresas que gocen de dichos derechos.
En estos casos, dichos derechos le serán otorgados por el plazo
de invariabilidad tributaria que restare al proyecto desarrollado
por el inversionista inicial.

 
Artículo agregado por el artículo 2°, N° 2 de la Ley N° 20.026, de 16 de junio
de 2005.
296 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Título III
Del ComitÉ de Inversiones Extranjeras

Art.  12.  El Comité de Inversiones Extranjeras es una persona


jurídica de derecho público, funcionalmente descentralizada, con
patrimonio propio, domiciliada en la ciudad de Santiago, que se
relacionará con el Presidente de la República por intermedio del
Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción. Será el único
organismo autorizado, en representación del Estado de Chile, para
aceptar el ingreso de capitales del exterior acogidos al presente
decreto ley y para establecer los términos y condiciones de los
respectivos contratos.
El Comité actuará representado por su Presidente en los casos de
que se trate de inversiones que requieran de acuerdo del Comité,
según lo dispuesto en el artículo 16, en caso contrario, actuará
representado por su Vicepresidente Ejecutivo.
El patrimonio del Comité de Inversiones Extranjeras estará for-
mado por:
a) Los recursos otorgados anualmente por la Ley de Presupuestos
del sector público u otras leyes generales o especiales.
b) Los bienes muebles e inmuebles corporales o incorporales,
que adquiera a cualquier título, y
c) Los ingresos que perciba a cualquier título.

Art.  13.  El Comité de Inversiones Extranjeras estará integrado


por los siguientes Miembros:
a) El Ministro de Economía, Fomento y Reconstrucción;
b) El Ministro de Hacienda;
c) El Ministro de Relaciones Exteriores;
d) El Ministro del ramo respectivo cuando se trate de solicitudes
de inversiones vinculadas con materias que digan relación con
Ministerios no representados en este Comité;
e) El Ministro de Planificación y Cooperación, y
f) El Presidente del Banco Central de Chile.
Los Ministros sólo podrán ser subrogados por sus subrogantes
legales.

Art.  14.  El Comité deberá sesionar presidido por el Ministro


de Economía, Fomento y Reconstrucción y en su ausencia por el
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 297

Ministro de Hacienda, y siempre que asistan a lo menos tres de


sus miembros. Tomará sus decisiones por mayoría absoluta de
los miembros integrantes y en caso de empate dirimirá el voto el
Presidente, debiéndose dejar constancia en Acta de los acuerdos
adoptados. Los subrogantes podrán asistir regularmente a las se-
siones del Comité con derecho a voz, pero sólo tendrán derecho
a voto en ausencia del titular que subrogan.

Art.  15.  Para el cumplimiento de sus atribuciones y obligaciones,


el Comité de Inversiones Extranjeras dispondrá de una Vicepresi-
dencia Ejecutiva, que tendrá las siguientes funciones:
a) Recibir, estudiar e informar las solicitudes de inversiones
extranjeras y las demás que se presenten a la consideración del
Comité;
b) Actuar como órgano administrativo del Comité, preparando
los antecedentes y estudios que requiera;
c) Cumplir funciones de información, registro, estadística y
coordinación respecto de las inversiones extranjeras;
d) Centralizar la información y el resultado del control que deban
ejercer los organismos públicos respecto de las obligaciones que
contraigan los titulares de inversiones extranjeras o las empresas
en que éstos participen y denunciar ante los poderes y organis-
mos públicos competentes, los delitos o infracciones de que tome
conocimiento;
e) Realizar y agilizar los trámites ante los diferentes organismos
que deban informar o dar su autorización previa para la aprobación
de las diversas solicitudes que el Comité debe resolver y para la
debida materialización de los contratos y resoluciones correspon-
dientes, y
f) Investigar en Chile o en el extranjero sobre la idoneidad y
seriedad de los peticionarios o interesados.

Art.  15  bis.  La administración de la Vicepresidencia Ejecu-


tiva del Comité de Inversiones Extranjeras corresponderá al Vi-
cepresidente Ejecutivo quien será el Jefe Superior del Servicio y
tendrá su representación legal, judicial y extrajudicial. El cargo
de Vicepresidente Ejecutivo es de la exclusiva confianza del Pre-
sidente de la República, será provisto a proposición del Comité
de Inversiones Extranjeras, y su titular ejercerá especialmente, las
siguientes funciones:
298 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

a) Cumplir y hacer cumplir los acuerdos e instrucciones del


Comité de Inversiones Extranjeras y realizar los actos y funciones
que éste le delegue en el ejercicio de sus atribuciones;
b) Proponer al Comité de Inversiones Extranjeras el programa
anual del servicio así como cualquier otra materia que requiera el
estudio o resolución de dicho Comité;
c) Preparar el proyecto de presupuesto anual del servicio para
someterlo al Comité de Inversiones Extranjeras, ejecutar el que
definitivamente se apruebe y proponer las modificaciones que se
requieran durante su ejecución;
d) Asistir, con derecho a voz, a las sesiones del Comité de
Inversiones Extranjeras y adoptar las provisiones y medidas que
se requieran para su funcionamiento, actuando al efecto, como
Ministro de Fe y Secretario de Actas;
e) Designar y contratar personal y asignarle funciones, dando
cuenta de ello al Comité de Inversiones Extranjeras;
f) Adquirir, enajenar y administrar toda clase de bienes y ejecutar
o celebrar cualquier acto o contrato tendiente directa o indirecta-
mente, al cumplimiento de su objeto y funciones, sujetándose a
los acuerdos e instrucciones del Comité de Inversiones Extranjeras
y al presente decreto ley;
g) Delegar parte de sus funciones, facultades y atribuciones en
funcionarios de la Vicepresidencia Ejecutiva, y
h) En general, dictar las resoluciones e instrucciones y ejercer
las demás facultades que sean necesarias para la buena marcha
de la Vicepresidencia Ejecutiva.
Las facultades individualizadas precedentemente, en ausencia
del Vicepresidente Ejecutivo, serán ejercidas por el Fiscal del ser-
vicio, quien lo subrogará.
El Vicepresidente Ejecutivo podrá solicitar de todos los servi-
cios o empresas de los sectores público y privado, los informes y
antecedentes que requiera para el cumplimiento de los fines del
Comité.

Art.  16.  Las siguientes inversiones extranjeras requerirán para su


autorización, de acuerdo del Comité de Inversiones Extranjeras:
a) Aquellas cuyo valor total exceda de US$ 5.000.000 (cinco
millones de dólares norteamericanos) o de su equivalente en otras
monedas;
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 299

b) Aquellas que se refieran a sectores o actividades normalmen-


te desarrollados por el Estado y las que se efectúen en servicios
públicos;
c) Las que se efectúen en medios de comunicación social, y
d) Las que se realicen por un Estado extranjero o por una per-
sona jurídica extranjera de derecho público.

Art.  17.  Las inversiones extranjeras no contempladas en el


artículo anterior serán autorizadas por el Vicepresidente Ejecutivo
del Comité de Inversiones Extranjeras, previa conformidad de su
Presidente, sin que sea necesario acuerdo del Comité, al que en
todo caso deberá dar cuenta de las inversiones que apruebe en
la próxima reunión que celebre con posterioridad a su autoriza-
ción. Si el Presidente del Comité lo estima conveniente, diferirá
su conformidad y someterá estas inversiones a la aprobación del
Comité.

Disposiciones Generales

Art.  18.  Las citas al decreto con fuerza de ley 258, de 1960,
o a sus disposiciones, contenidas en la legislación vigente, se
entenderán hechas al presente Estatuto o a las disposiciones per-
tinentes de éste.

Art.  19.  Fíjanse las siguientes plantas del personal del Comité
de Inversiones Extranjeras, que regirán a partir del 1º de enero
de 1990:

Categoría Nº de Cargos Grados

I. Planta de Directivos
Vicepresidente Ejecutivo 1 I
Fiscal 1 II
II. Planta de Profesionales
Profesionales 4 I
Profesionales 3 II
Profesionales 2 III
300 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

III. Planta de Técnicos


Técnico 2 I
Técnico 3 II
IV. Planta de Administrativos
Administrativos 1 I
V. Planta de Auxiliares
Auxiliares 1 I
Auxiliares 1 II
Resumen:
Planta de Directivos 2
Planta de Profesionales 9
Planta de Técnicos 5
Planta de Administrativos 1
Planta de Auxiliares 2
TOTAL 19

Art.  20.  Fíjanse los siguientes requisitos, a contar del 1º de enero


de 1990, a las Plantas del Comité de Inversiones Extranjeras:
Planta Directivos
Fiscal:
Estar en posesión de título de Abogado y acreditar 6 años de
experiencia, de los cuales 1,5 a lo menos en el sector público.
Planta Profesional
Estar en posesión de un título profesional universitario con
estudios iguales o superiores a diez semestres académicos en
algunas de las áreas de Derecho, Economía o Administración, y
la siguiente experiencia:
– Profesional I : 4 años
– Profesional II : 3 años
– Profesional III : 1,5 año

En el caso de poseer un título de postgrado a nivel de Doctorado


y/o Magíster, los años de experiencia se reducirán a:
– Profesional I : 2 años
– Profesional II : 1,5 año
D.F.L. Nº 523. ESTATUTO DE LA INVERSIÓN EXTRANJERA 301

Planta de Técnicos
Título de Técnico otorgado por establecimiento de Educación
Superior del Estado o reconocido por éste.
En el caso de Técnico Nivel I alternativamente:
Título de Secretaria Bilingüe con 3 años de experiencia; o acre-
ditar desempeño en el área de comunicaciones con experiencia de
5 años y dominio del idioma inglés; o título de Contador General
con experiencia de 5 años en la Administración Pública en el área
de contabilidad.
En el caso de Técnico Nivel II alternativamente:
Título de Contador General con 3 años de experiencia en con-
tabilidad en el sector público.
Planta Administrativa
Estar en posesión de la Licencia de Enseñanza Media y 3 años
de experiencia en el sector público.

Art.  21.  El personal del Comité de Inversiones Extranjeras se


regirá por las normas del Estatuto Administrativo y sus remuneracio-
nes se fijarán y modificarán conforme al procedimiento establecido
en el artículo 9º del decreto ley Nº 1.953, de 1977.

Disposiciones Transitorias

Artículo  1º  transitorio.  Los capitales provenientes del exterior


existentes en el país continuarán rigiéndose por las normas legales
vigentes al tiempo de la autorización del aporte o a las cuales se
encuentren actualmente acogidos.
No obstante lo dispuesto en el inciso anterior, los inversionis-
tas extranjeros que se hubieren acogido a las normas del decreto
ley 600, de 1974, vigentes hasta la fecha de publicación del pre-
sente decreto ley en el Diario Oficial, podrán optar por acogerse
a sus nuevas normas, renunciando en tal caso en forma expresa
a la aplicación de las disposiciones legales y contractuales por las
cuales se regían. Para ejercer este derecho, tendrán el plazo de
un año contado desde la publicación del presente decreto ley en
el Diario Oficial.
Los titulares de capitales provenientes del exterior a que se refiere
la norma del artículo 2º transitorio del decreto ley 600, de 1974,
302 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

vigente hasta la fecha de publicación del presente decreto ley en


el Diario Oficial, que no hubieren celebrado contrato de inversión
extranjera, podrán optar, siempre que hubieren cumplido con
los requisitos establecidos en el citado artículo 2º transitorio, por
acogerse a las normas del decreto ley 600 vigentes hasta la fecha
de publicación del presente decreto ley en el Diario Oficial o a
sus nuevas normas.

Art.  2º  transitorio.  El Comité de Inversiones Extranjeras, por


acuerdo unánime, podrá, dentro del plazo de 120 días contados
desde la publicación de este decreto ley, convenir contratos de
inversión extranjera en condiciones diferentes a las que resulten
de la aplicación del presente decreto ley, cuando determine que
existen compromisos previos que obligan al Estado. Los interesados
que estimen tener derecho a acogerse a esta disposición, deberán
solicitarlo por escrito a la Secretaría Ejecutiva del Comité, en el
plazo de sesenta días contado desde la publicación del presente
decreto ley.

Anótese, tómese razón y publíquese.– Patricio Aylwin Azócar,


Presidente de la República.– Jorge Marshall Rivera, Ministro de
Economía, Fomento y Reconstrucción.
TEXTOS RELATIVOS
A COMERCIO INTERNACIONAL

303
NOTA SOBRE EL ACUERDO
DE ASOCIACIÓN ENTRE LA COMUNIDAD
EUROPEA Y CHILE

(Publicado en el Diario Oficial de 1º de febrero de 2003)

El Acuerdo de Asociación contiene las normas que rigen el


comercio entre las partes, con particular atención a las medidas
arancelarias y no arancelarias que puedan afectarlo.
Particularmente relevantes para las actividades de los particulares
son las normas que se refieren a competencia comercial, propiedad
intelectual y contratación pública.
Igualmente significativas para tales actividades son las normas
sobre comercio de servicios, incluyendo el transporte marítimo
y los servicios de telecomunicaciones, así como las que rigen el
derecho de establecimiento.
El Acuerdo contempla también un mecanismo para la solución
de las controversias que se susciten entre las partes.

Firmado el 18 de noviembre de 2002; en vigor desde el 1 de


febrero de 2003.

El texto íntegro del Acuerdo puede consultarse en: www.direcon.cl

305
NOTA SOBRE EL TRATADO
DE LIBRE COMERCIO ENTRE CHILE
Y LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
(Publicado en el Diario Oficial de 31 de diciembre de 2003)

El Tratado de Libre Comercio entre Chile y los Estados Unidos


prevé el régimen aplicable al comercio entre ambos países, con
particular énfasis en las medidas arancelarias y no arancelarias
conducentes a su liberación e incremento. Igualmente se prevén
las medidas de carácter sanitario y fitosanitario, defensa comercial
y contratación pública.
Las normas contenidas en el Tratado son de aplicación a nume-
rosas actividades de particulares. En especial cabe también destacar
las siguientes materias;
Las normas relativas a inversiones contienen el tratamiento y
condiciones que una parte debe otorgar a las inversiones de la otra
parte y prevén un sistema integral de solución de controversias,
que incluye el recurso al arbitraje internacional. Estas normas son
complementarias de las señaladas en la sección relativa a inver-
siones de este Apéndice.
El comercio de servicios, los servicios financieros, la entrada
temporal de personas de negocios, política de competencia y pro-
piedad intelectual, así como aspectos laborales y del medio ambiente
complementan el régimen en vigor entre ambos países.

Firmado el 6 de junio de 2003; entró en vigor el 1 de enero


de 2004.

El texto completo del Acuerdo puede consultarse en: www.


direcon.cl

307
NOTA RELATIVA A OTROS ACUERDOS
DE LIBRE COMERCIO DE QUE CHILE ES PARTE
Y LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL
DE COMERCIO

Chile es parte en diversos acuerdos de libre comercio suscritos


con otros países de América Latina, Norteamérica, Europa, Asia
y el Pacífico.
Una nota separada se incluye en este Apéndice sobre el Acuer-
do de Asociación entre la Comunidad Europea y Chile, como otra
respecto del Tratado de Libre Comercio entre Chile y los Estados
Unidos.
El texto de los acuerdos de que Chile es parte puede consultarse
en www.direcon.cl
La nómina de los acuerdos de libre comercio y similares de
que Chile es parte, con sus fechas de firma y entrada en vigor se
reproduce a continuación en cuadro resumen.
Chile es también parte de la Organización Mundial de Comercio.
La OMC tiene como misión supervisar el sistema multilateral de
comercio así como promover la expansión del comercio interna-
cional de bienes y servicios.
La OMC es la sucesora del Acuerdo General de Aranceles Adua-
neros y Comercio (GATT 1947), acuerdo que reguló el comercio
internacional desde su suscripción en 1947, y del cual Chile fue
miembro fundador. El GATT es un acuerdo aplicable al comer-
cio de mercancías, en tanto que la OMC es una organización de
carácter mundial que adopta e institucionaliza el GATT como su
acuerdo base, desarrollándolo mediante acuerdos complementa-
rios que abarcan todos los ámbitos del comercio de bienes, así
como un Acuerdo General para el Comercio de Servicios (GATS)
y un Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad
Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS).

309
310 APÉNDICE DEL CÓDIGO DE DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Igualmente, la OMC cuenta con un mecanismo de solución


de controversias. Este mecanismo sólo está abierto a la participa-
ción de los Estados, excepto en algunas materias específicas en
que se permite el acceso directo de los particulares. Además, los
particulares afectados por medidas que afectan el libre comercio
pueden solicitar a los organismos de su Estado que activen los
mecanismos de solución de controversias para conocer del pro-
blema suscitado.
El texto completo del GATT 1947 y de los Acuerdos de la OMC
pueden consultarse en: www.wto.org
CUADRO RESUMEN TLC's Y ACE's
País o grupo Tipo Fecha Entrada Fecha de publicación
de países de acuerdo de firma en vigencia Diario Oficial
Bolivia Acuerdo de Complementación
 Económica Nº 22 06 de abril de 1993 07 de julio de 1993 30 de junio de 1993
Canadá Tratado de Libre Comercio 05 de diciembre de 1996 05 de julio de 1997 05 de julio de 1997
Centroamérica Tratado de Libre Comercio 18 de octubre de 1999   14 de febrero de 2002
Colombia Acuerdo de Complementación
 Económica Nº 24 06 de diciembre de 1993 01 de enero de 1994 27 de abril de 1994
Costa Rica Tratado de Libre Comercio 18 de octubre de 1999 14 de febrero de 2002 14 de febrero de 2002
(Protocolo Bilateral)
Ecuador Acuerdo de Complementación
 Económica Nº 32 20 de diciembre de 1994 01 de enero de 1995 18 de mayo de 1995
EFTA(3) Tratado de Libre Comercio 26 de junio de 2003 01 de diciembre de 2004 01 de diciembre 2004
El Salvador Protocolo Bilateral 18 de octubre de 1999 01 de junio de 2002 01 de junio de 2002
Estados Unidos Tratado de Libre Comercio 06 de junio de 2003 01 de enero de 2004(2) 31 de diciembre de 2003
Mercosur(4) Acuerdo de Complementación 25 de junio de 1996 01 de octubre de 1996 04 de octubre de 1996
 Económica Nº 35
México Tratado de Libre Comercio 17 de abril de 1998 01 de agosto de 1999 31 de julio de 1999
Perú Acuerdo de Complementación 22 de junio de 1998 01 de julio de 1998 21 de julio de 1998
 Económica Nº 38
República de
Corea del Sur Tratado de Libre Comercio 15 de febrero de 2003 01 de abril de 2004 01 de abril de 2004
Unión Europea(1) Acuerdo de Asociación 18 de noviembre de 2002 01 de febrero de 2003(2) 01 de febrero de 2003
 Económica
Venezuela Acuerdo de Complementación 02 de abril de 1993 01 de julio de 1993 30 de junio de 1993
 Económica Nº 23
(1)
Los países que participan como miembros de la Unión Europea son: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia,
Grecia, Italia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Reino Unido y Suecia. El 1 de mayo de 2004 la Unión Europea se amplió con la
incorporación de 10 nuevos países miembros: Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y República
Checa.
(2)
La entrada en vigencia sólo se refiere a un tópico económico. El Acuerdo en lo que respecta a los temas Políticos y de Cooperación deben
ser rectificados por los parlamentos de cada país. En la actualidad sólo nueve naciones han ratificado el Acuerdo de Asociación con Chile:
acuerdos libre comercio de que chile es parte, etc.

Dinamarca, España, Finlandia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Reino Unido, Suecia.
(3)
La Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) está integrada por: Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Sólo falta la ratificación de
Islandia.
(4)
El Mercado Común del Sur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Chile participa como país asociado del Acuerdo, al
igual que Bolivia.
311
TEXTOS RELATIVOS
A FUNCIONES E INMUNIDADES
DIPLOMÁTICAS Y CONSULARES

313
CONVENCIÓN DE VIENA
SOBRE RELACIONES DIPLOMÁTICAS
(ARTÍCULOS SELECCIONADOS)

(Publicada en el Diario Oficial de 4 de marzo de 1968)

Núm. 666.

Santiago, noviembre 9 de 1967.

Por cuanto, se firmó en Viena, el 18 de abril de 1961, una


Convención sobre relaciones diplomáticas cuyo texto íntegro y
exacto es el siguiente:

Artículo  1º.  A los efectos de la presente Convención:


a) Por “jefe de misión” se entiende la persona encargada por
el Estado acreditante de actuar con carácter de tal;
b) Por “miembros de la misión”, se entiende el jefe de la misión
y los miembros del personal de la misión;
c) Por “miembros del personal de la misión”, se entiende los
miembros del personal diplomático, del personal administrativo y
técnico y del personal de servicio de la misión;
d) Por “miembros del personal diplomático”, se entiende los
miembros del personal de la misión que poseen la calidad de
diplomático;
e) Por “agente diplomático”, se entiende el jefe de la misión o
un miembro del personal diplomático de la misión;
f) Por “miembros del personal administrativo y técnico”, se
entiende los miembros del personal de la misión empleados en el
servicio administrativo y técnico de la misión;
g) Por “miembros del personal de servicio”, se entiende los
miembros del personal de la misión empleados en el servicio
doméstico de la misión;

315
316 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

h) Por “criado particular”, se entiende toda persona al servicio


doméstico de un miembro de la misión, que no sea empleada del
Estado acreditante;
i) Por “locales de la misión”, se entienden los edificios o las
partes de los edificios, sea cual fuere su propietario, utilizados para
las finalidades de la misión, incluyendo la residencia del jefe de la
misión, así como el terreno destinado al servicio de esos edificios
o de parte de ellos.

Art.  21.  1. El Estado receptor deberá, sea facilitar la adquisi-


ción en su territorio de conformidad con sus propias leyes, por
el Estado acreditante, de los locales necesarios para la misión, o
ayudar a éste a obtener alojamiento de otra manera.
2.  Cuando sea necesario, ayudará también a las misiones a
obtener alojamiento adecuado para sus miembros.

Art.  22.  1. Los locales de la misión son inviolables. Los agentes


del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento
del jefe de la misión.
2. El Estado receptor tiene la obligación especial de adoptar
todas las medidas adecuadas para proteger los locales de la misión
contra toda intrusión o daño y evitar que se turbe la tranquilidad
de la misión o se atente contra su dignidad.
3. Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situa-
dos en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no
podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida
de ejecución.

Art.  23.  1. El Estado acreditante y el jefe de la misión están


exentos de todos los impuestos y gravámenes nacionales, regionales
o municipales, sobre los locales de la misión de que sean propie-
tarios o inquilinos, salvo de aquellos impuestos o gravámenes que
constituyan el pago de servicios particulares prestados.
2. La exención fiscal a que se refiere este artículo no se aplica
a los impuestos y gravámenes que, conforme a las disposiciones
legales del Estado receptor, estén a cargo del particular que contrate
con el Estado acreditante o con el jefe de la misión.

Art.  24.  Los archivos y documentos de la misión son siempre


inviolables, dondequiera que se hallen.
convención de viena sobre relaciones diplomáticas 317

Art.  25.  El Estado receptor dará toda clase de facilidades para


el desempeño de las funciones de la misión.

Art.  26.  Sin perjuicio de sus leyes y reglamentos referentes a


zonas de acceso prohibido o reglamentado por razones de seguridad
nacional, el Estado receptor garantizará a todos los miembros de la
misión la libertad de circulación y de tránsito por su territorio.

Art.  27.  1. El Estado receptor permitirá y protegerá la libre


comunicación de la misión para todos los fines oficiales. Para co-
municarse con el Gobierno y con las demás misiones y consulados
del Estado acreditante, dondequiera que radiquen, la misión podrá
emplear todos los medios de comunicación adecuados, entre ellos
los correos diplomáticos y los mensajes en clave o en cifra. Sin
embargo, únicamente con el consentimiento del Estado receptor
podrá la misión instalar y utilizar una emisora de radio.
2. La correspondencia oficial de la misión es inviolable. Por
correspondencia oficial se entiende toda correspondencia concer-
niente a la misión y a sus funciones.
3. La valija diplomática no podrá ser abierta ni retenida.
4. Los bultos que constituyan la valija diplomática deberán ir
provistos de signos exteriores visibles indicadores de su carácter
y sólo podrán contener documentos diplomáticos u objetos de
uso oficial.
5. El correo diplomático, que debe llevar consigo un documento
oficial en el que conste su condición de tal y el número de bultos
que constituyan la valija, estará protegido en el desempeño de sus
funciones, por el Estado receptor. Gozará de inviolabilidad personal
y no podrá ser objeto de ninguna forma de detención o arresto.
6. El Estado acreditante o la misión podrán designar correos
diplomáticos ad hoc. En tales casos se aplicarán también las dis-
posiciones del Párrafo 5 de este artículo, pero las inmunidades
en él mencionadas dejarán de ser aplicables cuando dicho correo
haya entregado al destinatario la valija diplomática que se le haya
encomendado.
7. La valija diplomática podrá ser confiada al comandante de
una aeronave comercial que haya de aterrizar en un aeropuerto
de entrada autorizado. El comandante deberá llevar consigo un
documento oficial en el que conste el número de bultos que
constituyan la valija, pero no podrá ser considerado como correo
diplomático. La misión podrá enviar a uno de sus miembros a
318 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

tomar posesión directa y libremente de la valija diplomática de


manos del comandante de la aeronave.

Art.  28.  Los derechos y aranceles que perciba la misión por


actos oficiales están exentos de todo impuesto o gravamen.

Art.  29.  La persona del agente diplomático es inviolable. No


puede ser objeto de ninguna forma de detención o arresto. El
Estado receptor lo tratará con el debido respeto y adoptará todas
las medidas adecuadas para impedir cualquier atentado contra su
persona, su libertad o su dignidad.

Art.  30.  1. La residencia particular del agente diplomático


goza de la misma inviolabilidad y protección que los locales de
la misión.
2.  Sus documentos, su correspondencia y, salvo lo previsto
en el Párrafo 3 del artículo 31, sus bienes, gozarán igualmente de
inviolabilidad.

Art.  31.  1. El agente diplomático gozará de inmunidad de la


jurisdicción penal del Estado receptor. Gozará también de inmunidad
de su jurisdicción civil y administrativa, excepto si se trata:
a)  De una acción real sobre bienes inmuebles particulares radi-
cados en el territorio del Estado receptor, a menos que el agente
diplomático los posea por cuenta del Estado acreditante para los
fines de la misión;
b)  De una acción sucesoria en la que el agente diplomático
figure, a título privado y no en nombre del Estado acreditante, como
ejecutor testamentario, administrador, heredero o legatario;
c)  De una acción referente a cualquier actividad profesional o
comercial ejercida por el agente diplomático en el Estado receptor,
fuera de sus funciones oficiales.
2. El agente diplomático no está obligado a testificar.
3. El agente diplomático no podrá ser objeto de ninguna medida
de ejecución, salvo en los casos previstos en los incisos a), b) y c)
del Párrafo 1 de este artículo y con tal de que no sufra menoscabo
la inviolabilidad de su persona o de su residencia.
4. La inmunidad de jurisdicción de un agente diplomático en
el Estado receptor no le exime de la jurisdicción del Estado acre-
ditante.
convención de viena sobre relaciones diplomáticas 319

Art.  32.  1. El Estado acreditante puede renunciar a la inmuni-


dad de jurisdicción de sus agentes diplomáticos y de las personas
que gocen de inmunidad conforme al artículo 37.
2. La renuncia ha de ser siempre expresa.
3.  Si un agente diplomático o una persona que goce de inmu-
nidad de jurisdicción conforme al artículo 37 entabla una acción
judicial, no le será permitido invocar la inmunidad de jurisdicción
respecto de cualquier reconvención directamente ligada a la de-
manda principal.
4. La renuncia a la inmunidad de jurisdicción respecto de las
acciones civiles o administrativas no ha de entenderse que entraña
renuncia a la inmunidad en cuanto a la ejecución del fallo, para
lo cual será necesaria una nueva renuncia.

Art.  33.  1. Sin perjuicio de las disposiciones del Párrafo 3 de


este artículo, el agente diplomático estará, en cuanto a los servicios
prestados al Estado acreditante, exento de las disposiciones sobre
seguridad social que estén vigentes en el Estado receptor.
2. La exención prevista en el Párrafo 1 de este artículo se apli-
cará también a los criados particulares que se hallen al servicio
exclusivo del agente diplomático, a condición de que:
a) No sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él
residencia permanente, y
b) Estén protegidos por las disposiciones sobre seguridad so-
cial que estén vigentes en el Estado acreditante o en un tercer
Estado.
3. El agente diplomático que emplee a personas a quienes no se
aplique la exención prevista en el Párrafo 2 de este artículo, habrá
de cumplir las obligaciones que las disposiciones sobre seguridad
social del Estado receptor impongan a los empleadores.
4. La exención prevista en los Párrafos 1 y 2 de este artículo no
impedirá la participación voluntaria en el régimen de seguridad
social del Estado receptor a condición de que tal participación esté
permitida por ese Estado.
5. Las disposiciones de este artículo se entenderán sin perjuicio
de los acuerdos bilaterales o multilaterales sobre seguridad social
ya concertados y no impedirán que se concierten en lo sucesivo
acuerdos de esa índole.
320 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Art.  34.  El agente diplomático estará exento de todos los im-


puestos y gravámenes personales o reales, nacionales, regionales
o municipales, con excepción:
a)  De los impuestos indirectos de la índole de los normalmente
incluidos en el precio de las mercaderías o servicios;
b)  De los impuestos y gravámenes sobre los bienes inmuebles
privados que radiquen en el territorio del Estado receptor, a me-
nos que el agente diplomático los posea por cuenta del Estado
acreditante y para los fines de la misión;
c)  De los impuestos sobre las sucesiones que corresponda
percibir al Estado receptor, salvo lo dispuesto en el Párrafo 4 del
artículo 39;
d)  De los impuestos y gravámenes sobre los ingresos privados
que tengan su origen en el Estado receptor y de los impuestos
sobre el capital que graven las inversiones efectuadas en empresas
comerciales en el Estado receptor;
e)  De los impuestos y gravámenes correspondientes a servicios
particulares prestados;
f)  Salvo lo dispuesto en el artículo 23, de los derechos de re-
gistro, aranceles judiciales, hipoteca y timbre, cuando se trate de
bienes inmuebles.

Art.  35.  El Estado receptor deberá eximir a los agentes diplo-


máticos de toda prestación personal, de todo servicio público,
cualquiera que sea su naturaleza y de cargas militares, tales como
las requisiciones, las contribuciones y los alojamientos militares.

Art.  36.  1. El Estado receptor, con arreglo a las leyes y regla-
mentos que promulgue, permitirá la entrada, con exención de toda
clase de derechos de aduana, impuestos y gravámenes conexos,
salvo los gastos de almacenaje, acarreo y servicios análogos:
a)  De los objetos destinados al uso oficial de la misión;
b)  De los objetos destinados al uso personal del agente diplo-
mático o de los miembros de su familia que formen parte de su
casa, incluidos los efectos destinados a su instalación.
2. El agente diplomático estará exento de la inspección de
su equipaje personal, a menos que haya motivos fundados para
suponer que contiene objetos no comprendidos en las exencio-
nes mencionadas en el Párrafo 1 de este artículo, u objetos cuya
importación o exportación esté prohibida por la legislación del
convención de viena sobre relaciones diplomáticas 321

Estado receptor o sometida a sus reglamentos de cuarentena. En


este caso, la inspección sólo se podrá efectuar en presencia del
agente diplomático o de su representante autorizado.

Art.  37.  1. Los miembros de la familia de un agente diplo-


mático que formen parte de su casa gozarán de los privilegios o
inmunidades especificados en los artículos 29 a 36, siempre que
no sean nacionales del Estado receptor.
2. Los miembros del personal administrativo y técnico de la
misión, con los miembros de sus familias que formen parte de
sus respectivas casas, siempre que no sean nacionales del Estado
receptor ni tengan en él residencia permanente, gozarán de los
privilegios e inmunidades mencionados en los artículos 29 a 35,
salvo que la inmunidad de la jurisdicción civil y administrativa del
Estado receptor especificada en el Párrafo 1 del artículo 31, no
se extenderá a los actos realizados fuera del desempeño de sus
funciones. Gozarán también de los privilegios especificados en
el Párrafo 1 del artículo 36, respecto de los objetos importados al
efectuar su primera instalación.
3. Los miembros del personal de servicio de la misión que no
sean nacionales del Estado receptor ni tengan en él residencia
permanente, gozarán de inmunidad por los actos realizados en
el desempeño de sus funciones, de exención de impuestos y gra-
vámenes sobre los salarios que perciban por sus servicios y de la
exención que figura en el artículo 33.
4. Los criados particulares de los miembros de la misión, que
no sean nacionales del Estado receptor ni tengan en él residencia
permanente, estarán exentos de impuestos y gravámenes sobre
los salarios que perciban por sus servicios. A otros respectos, sólo
gozarán de privilegios e inmunidades en la medida reconocida por
dicho Estado. No obstante, el Estado receptor habrá de ejercer su
jurisdicción sobre esas personas de modo que no estorbe indebi-
damente el desempeño de las funciones de la misión.

Art.  38.  1. Excepto en la medida en que el Estado receptor


conceda otros privilegios e inmunidades, el agente diplomático que
sea nacional de ese Estado o tenga en él residencia permanente,
sólo gozará de inmunidad de jurisdicción e inviolabilidad por los
actos oficiales realizados en el desempeño de sus funciones.
2. Los otros miembros de la misión y los criados particulares que
sean nacionales del Estado receptor o tengan en él su residencia
322 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

permanente, gozarán de los privilegios o inmunidades únicamente


en la medida en que lo admita dicho Estado. No obstante, el Es-
tado receptor habrá de ejercer su jurisdicción sobre esas personas
de modo que no estorbe indebidamente el desempeño de las
funciones de la misión.

Art.  39.  1. Toda persona que tenga derecho a privilegios e


inmunidades gozará de ellos desde que penetre en el territorio
del Estado receptor para tomar posesión de su cargo o, si se en-
cuentra ya en ese territorio, desde que su nombramiento haya sido
comunicado al Ministerio de Relaciones Exteriores o al Ministerio
que se haya convenido.
2.  Cuando terminen las funciones de una persona que goce de
privilegios e inmunidades, tales privilegios e inmunidades cesarán
normalmente en el momento en que esa persona salga del país o
en el que expire el plazo razonable que le haya sido concedido
para permitirle salir de él, pero subsistirán hasta entonces, aun en
caso de conflicto armado. Sin embargo, no cesará la inmunidad
respecto de los actos realizados por tal persona en el ejercicio de
sus funciones como miembro de la misión.
3. En caso de fallecimiento de un miembro de la misión, los
miembros de su familia continuarán en el goce de los privilegios
e inmunidades que les correspondan hasta la expiración de un
plazo razonable en el que puedan abandonar el país.
4. En caso de fallecimiento de un miembro de la misión que no
sea nacional del Estado receptor ni tenga en él residencia perma-
nente, o de un miembro de su familia que forme parte de su casa,
dicho Estado permitirá que se saquen del país los bienes muebles
del fallecido, salvo los que hayan sido adquiridos en él y cuya
exportación se halle prohibida en el momento del fallecimiento.
No serán objeto de impuesto de sucesión los bienes muebles que
se hallaren en el Estado receptor por el solo hecho de haber vivido
allí el causante de la sucesión como miembro de la misión o como
persona de la familia de un miembro de la misión.

Art.  40.  1.  Si un agente diplomático atraviesa el territorio de


un tercer Estado que le hubiere otorgado el visado del pasaporte
si tal visado fuere necesario, o se encuentra en él para ir a tomar
posesión de sus funciones, para reintegrarse a su cargo o para
volver a su país, el tercer Estado le concederá la inviolabilidad y
todas las demás inmunidades necesarias para facilitarle el tránsito
convención de viena sobre relaciones diplomáticas 323

o el regreso. Esta regla será igualmente aplicable a los miembros


de su familia que gocen de privilegios e inmunidades y acompañen
al agente diplomático o viajen separadamente para reunirse con
él o regresar a su país.
2. En circunstancias análogas a las previstas en el Párrafo 1 de
este artículo, los terceros Estados no habrán de dificultar el paso
por su territorio de los miembros del personal administrativo y
técnico, del personal de servicio de una misión o de los miembros
de sus familias.
3. Los terceros Estados concederán a la correspondencia oficial
y a otras comunicaciones oficiales en tránsito, incluso a los despa-
chos en clave o en cifra, la misma libertad y protección concedida
por el Estado receptor. Concederán a los correos diplomáticos a
quienes hubieren otorgado el visado del pasaporte si tal visado
fuere necesario, así como a las valijas diplomáticas en tránsito, la
misma inviolabilidad y protección que se halla obligado a prestar
el Estado receptor.
4. Las obligaciones de los terceros Estados en virtud de los
Párrafos 1, 2 y 3 de este artículo serán también aplicables a las
personas mencionadas respectivamente en esos Párrafos, así como
a las comunicaciones oficiales y a las valijas diplomáticas, que se
hallen en el territorio del tercer Estado a causa de fuerza mayor.

Art.  41.  1.  Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades,


todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades
deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor.
También están obligadas a no inmiscuirse en los asuntos internos
de ese Estado.
2. Todos los asuntos oficiales de que la misión esté encargada
por el Estado acreditante han de ser tratados con el Ministerio de
Relaciones Exteriores de ese Estado o por conducto de él, o con
el Ministerio que se haya convenido.
3. Los locales de la misión no deben ser utilizados de manera
incompatible con las funciones de la misión tal como están enun-
ciadas en la presente Convención, en otras normas del derecho
internacional general o en los acuerdos particulares que estén en
vigor entre el Estado acreditante y el Estado receptor.

Art.  42.  El agente diplomático no ejercerá en el Estado receptor


ninguna actividad profesional o comercial en provecho propio.
324 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Art.  43.  Las funciones del agente diplomático terminarán prin-


cipalmente:
a)  Cuando el Estado acreditante comunique al Estado receptor
que las funciones del agente diplomático han terminado;
b)  Cuando el Estado receptor comunique al Estado acreditante
que, de conformidad con el Párrafo 2 del artículo 9º, se niega a
reconocer al agente diplomático como miembro de la misión.

Art.  44.  El Estado receptor deberá, aun en caso de conflicto


armado, dar facilidades para que las personas que gozan de privi-
legios e inmunidades y no sean nacionales del Estado receptor, así
como los miembros de sus familias, sea cual fuere su nacionalidad,
puedan salir de su territorio lo más pronto posible. En especial
deberá poner a su disposición, si fuere necesario, los medios de
transporte indispensables para tales personas y sus bienes.

Art.  45.  En caso de ruptura de las relaciones diplomáticas


entre dos Estados, o si se pone término a una misión de modo
definitivo o temporal:
a) El Estado receptor estará obligado a respetar y proteger, aun
en caso de conflicto armado, los locales de la misión así como sus
bienes y archivos;
b) El Estado acreditante podrá confiar la custodia de los locales
de la misión, así como de sus bienes y archivos, a un tercer Estado
aceptable para el Estado receptor;
c) El Estado acreditante podrá confiar la protección de sus
intereses y de los intereses de sus nacionales a un tercer Estado
aceptable para el Estado receptor.

Art.  46.  Con el consentimiento previo del Estado receptor y


a petición de un tercer Estado no representado en él, el Estado
acreditante podrá asumir la protección temporal de los intereses
del tercer Estado y de sus nacionales.

Art.  47.  1. En la aplicación de las disposiciones de la presente


Convención, el Estado receptor no hará ninguna discriminación
entre los Estados.
2.  Sin embargo, no se considerará como discriminatorio:
a)  Que el Estado receptor aplique con criterio restrictivo cual-
quier disposición de la presente Convención, porque con tal criterio
haya sido aplicada a su misión en el Estado acreditante;
convención de viena sobre relaciones diplomáticas 325

b)  Que, por costumbre o acuerdo, los Estados se concedan


recíprocamente un trato más favorable que el requerido en las
disposiciones de la presente Convención.

Y por cuanto, el H. Congreso Nacional ha prestado su aprobación


a la mencionada Convención, según consta en el oficio Nº 2.409,
de 22 de septiembre de 1967, de la H. Cámara de Diputados, vengo
en aceptarla y ratificarla.

Y por tanto, y en uso de la facultad que me confiere la Parte 16


del artículo 72 de la Constitución Política del Estado, dispongo y
mando que se cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como
ley de la República, publicándose copia autorizada de su texto en
el Diario Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro


de Relaciones Exteriores, en Santiago de Chile, a los nueve días
del mes de noviembre del año un mil novecientos sesenta y sie-
te.– E. Frei M.– Gabriel Valdés S.
CONVENCIÓN DE VIENA SOBRE
RELACIONES CONSULARES
(artículos seleccionados)

(Publicada en el Diario Oficial de 5 de marzo de 1968)

Núm. 709.  Santiago, 28 de noviembre de 1967.


Por cuanto, se firmó en Viena, el 24 de abril de 1963, una Con-
vención sobre Relaciones Consulares cuyo texto íntegro y exacto
es el siguiente:

Artículo  1.  Definiciones.


1. A los efectos de la presente Convención, las siguientes ex-
presiones se entenderán como se precisa a continuación:
a) Por “oficina consular”, todo consulado general, consulado,
viceconsulado o agencia consular;
b) Por “circunscripción consular”, el territorio atribuido a una
oficina consular para el ejercicio de las funciones consulares;
c) Por “jefe de oficina consular”, la persona encargada de des-
empeñar tal función;
d) Por “funcionario consular”, toda persona, incluido el jefe
de oficina consular, encargada con ese carácter del ejercicio de
funciones consulares;
e) Por “empleado consular”, toda persona empleada en el ser-
vicio administrativo o técnico de una oficina consular;
f) Por “miembro del personal de servicio”, toda persona em-
pleada en el servicio doméstico de una oficina consular;
g) Por “miembros de la oficina consular”, los funcionarios y
empleados consulares y los miembros del personal de servicio;
h) Por “miembros del personal consular”, los funcionarios con-
sulares salvo el jefe de oficina consular, los empleados consulares
y los miembros del personal de servicio;

327
328 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

i) Por “miembro del personal privado”, la persona empleada


exclusivamente en el servicio particular de un miembro de la
oficina consular;
j) Por “locales consulares”, los edificios o las partes de los
edificios y el terreno contiguo que, cualquiera que sea su propie-
tario, se utilicen exclusivamente para las finalidades de la oficina
consular;
k) Por “archivos consulares”, todos los papeles, documentos,
correspondencia, libros, películas, cintas magnetofónicas y registros
de la oficina consular, así como las cifras y claves, los ficheros y
los muebles destinados a protegerlos y conservarlos.
2. Los funcionarios consulares son de dos clases: funcionarios
consulares de carrera y funcionarios consulares honorarios. Las
disposiciones del Capítulo II de la presente Convención se aplican
a las oficinas consulares dirigidas por funcionarios consulares de
carrera; las disposiciones del Capítulo III se aplican a las oficinas
consulares dirigidas por funcionarios consulares honorarios.
3. La situación particular de los miembros de las oficinas con-
sulares que son nacionales o residentes permanentes del Estado
receptor se rige por el artículo 71 de la presente Convención.

Art.  5.  Funciones consulares.


Las funciones consulares consistirán en:
a) Proteger en el Estado receptor los intereses del Estado que
envía y de sus nacionales, sean personas naturales o jurídicas,
dentro de los límites permitidos por el derecho internacional;
b)  Fomentar el desarrollo de las relaciones comerciales, eco-
nómicas, culturales y científicas entre el Estado que envía y el
Estado receptor, y promover además las relaciones amistosas entre
los mismos, de conformidad con las disposiciones de la presente
Convención;
c)  Informarse por todos los medios lícitos de las condiciones y
de la evolución de la vida comercial, económica, cultural y científica
del Estado receptor, informar al respecto al gobierno del Estado
que envía y proporcionar datos a las personas interesadas;
d) Extender pasaportes y documentos de viaje a los nacionales
del Estado que envía, y visados o documentos adecuados a las
personas que deseen viajar a dicho Estado;
e) Prestar ayuda y asistencia a los nacionales del Estado que
envía, sean personas naturales o jurídicas;
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 329

f) Actuar en calidad de notario, en la de funcionario de registro


civil, y en funciones similares y ejercitar otras de carácter adminis-
trativo, siempre que no se opongan las leyes y reglamentos del
Estado receptor;
g) Velar, de acuerdo con las leyes y reglamentos del Estado
receptor, por los intereses de los nacionales del Estado que en-
vía, sean personas naturales o jurídicas, en los casos de sucesión
por causa de muerte que se produzcan en el territorio del Estado
receptor;
h) Velar, dentro de los límites que impongan las leyes y regla-
mentos del Estado receptor, por los intereses de los menores y
de otras personas que carezcan de capacidad plena y que sean
nacionales del Estado que envía, en particular cuando se requiera
instituir para ellos una tutela o una curatela;
i) Representar a los nacionales del Estado que envía o tomar
las medidas convenientes para su representación ante los tribuna-
les y otras autoridades del Estado receptor, de conformidad con
la práctica y los procedimientos en vigor en este último, a fin de
lograr que, de acuerdo con las leyes y reglamentos del mismo, se
adopten las medidas provisionales de preservación de los derechos
e intereses de esos nacionales, cuando, por estar ausentes o por
cualquier otra causa, no puedan defenderlos oportunamente;
j)  Comunicar decisiones judiciales y extrajudiciales y diligenciar
comisiones rogatorias de conformidad con los acuerdos interna-
cionales en vigor y, a falta de los mismos, de manera que sea
compatible con las leyes y reglamentos del Estado receptor;
k) Ejercer, de conformidad con las leyes y reglamentos del Esta-
do que envía, los derechos de control o inspección de los buques
que tengan la nacionalidad de dicho Estado, y de las aeronaves
matriculadas en el mismo y, también, de sus tripulaciones;
l) Prestar ayuda a los buques y aeronaves a que se refiere el
apartado k) de este artículo y, también, a sus tripulaciones; recibir
declaración sobre el viaje de esos buques, examinar y refrendar
los documentos de a bordo y, sin perjuicio de las facultades de
las autoridades del Estado receptor, efectuar encuestas sobre los
incidentes ocurridos en la travesía y resolver los litigios de todo
orden que se planteen entre el capitán, los oficiales y los marine-
ros, siempre que lo autoricen las leyes y reglamentos del Estado
que envía;
m) Ejercer las demás funciones confiadas por el Estado que
envía a la oficina consular que no estén prohibidas por las leyes
330 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

y reglamentos del Estado receptor o a las que éste no se oponga,


o las que le sean atribuidas por los acuerdos internacionales en
vigor entre el Estado que envía y el receptor.

Art.  6.  Ejercicio de funciones consulares fuera de la circuns-


cripción consular.
En circunstancias especiales, el funcionario consular podrá, con
el consentimiento del Estado receptor, ejercer sus funciones fuera
de su circunscripción consular.

Art.  7.  Ejercicio de funciones consulares en terceros Estados.


El Estado que envía podrá, después de notificarlo a los
Estados interesados y salvo que uno de éstos se oponga ex-
presamente a ello, encargar a una oficina consular establecida
en un Estado, que asuma el ejercicio de funciones consulares
en otros Estados.

Art.  8.  Ejercicio de funciones consulares por cuenta de un


tercer Estado.
Una oficina consular del Estado que envía podrá, previa la
adecuada notificación al Estado receptor y siempre que éste no
se oponga, ejercer funciones consulares por cuenta de un tercer
Estado, en el Estado receptor.

Art.  26.  Salida del territorio del Estado receptor.


Aun en caso de conflicto armado, el Estado receptor deberá
dar a los miembros de la oficina consular y a los miembros del
personal privado, que no sean nacionales del Estado receptor, y a
los miembros de su familia que vivan en su casa, cualquiera que
sea su nacionalidad, el plazo necesario y las facilidades precisas
para que puedan preparar su viaje y salir lo antes posible, una vez
que tales personas hayan terminado sus funciones. En especial,
deberá poner a su disposición, si fuere necesario, los medios de
transporte indispensables para dichas personas y sus bienes, con
excepción de los adquiridos en el Estado receptor cuya exportación
esté prohibida en el momento de la salida.

Art.  27.  Protección de los locales y archivos consulares y de los


intereses del Estado que envía en circunstancias excepcionales.
1. En caso de ruptura de las relaciones consulares entre dos
Estados:
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 331

a) El Estado receptor estará obligado a respetar y a proteger,


incluso en caso de conflicto armado, los locales consulares, los
bienes de la oficina consular y sus archivos;
b) El Estado que envía podrá confiar la custodia de los locales
consulares, de los bienes que en ellos se hallen y de los archivos,
a un tercer Estado que sea aceptable para el Estado receptor;
c) El Estado que envía podrá confiar la protección de sus inte-
reses y de los intereses de sus nacionales a un tercer Estado, que
sea aceptable para el Estado receptor.
2. En caso de clausura temporal o definitiva de una oficina con-
sular, se aplicarán las disposiciones del apartado a) del Párrafo 1
de este artículo. Además,
a)  Si el Estado que envía, aunque no estuviese representado
en el Estado receptor por una misión diplomática, tuviera otra
oficina consular en el territorio de ese Estado, se podrá encargar
a la misma de la custodia de los locales consulares que hayan sido
clausurados, de los bienes que en ellos se encuentren y de los
archivos consulares y, con el consentimiento del Estado receptor,
del ejercicio de las funciones consulares en la circunscripción de
dicha oficina consular; o
b)  Si el Estado que envía no tiene misión diplomática ni otra
oficina consular en el Estado receptor, se aplicarán las disposiciones
de los apartados b) y c) del Párrafo 1 de este artículo.

Capítulo II
FACILIDADES, PRIVILEGIOS E INMUNIDADES
RELATIVOS A LAS OFICINAS CONSULARES,
A LOS FUNCIONARIOS CONSULARES DE CARRERA
Y A OTROS MIEMBROS DE LA OFICINA CONSULAR

Sección I
Facilidades, privilegios e inmunidades
relativos a la oficina consular

Art.  28.  Facilidades concedidas a la oficina consular para


su labor.
El Estado receptor concederá todas las facilidades para el ejer-
cicio de las funciones de la oficina consular.
332 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Art.  29.  Uso de la bandera y del escudo nacionales.


1. El Estado que envía tendrá derecho a usar su bandera y su
escudo nacionales en el Estado receptor, de conformidad con las
disposiciones de este artículo.
2. El Estado que envía podrá izar su bandera y poner su es-
cudo en el edificio ocupado por la oficina consular, en su puerta
de entrada, en la residencia del jefe de la oficina consular y en
sus medios de transporte, cuando éstos se utilicen para asuntos
oficiales.
3. Al ejercer los derechos reconocidos por este artículo, se
tendrán en cuenta las leyes, los reglamentos y los usos del Estado
receptor.

Art.  30.  Locales.


1. El Estado receptor deberá facilitar, de conformidad con sus
leyes y reglamentos, la adquisición en su territorio, por el Estado
que envía, de los locales necesarios para la oficina consular, o
ayudarlo a obtenerlos de alguna otra manera.
2.  Cuando sea necesario, ayudará también a la oficina consular
a conseguir alojamiento adecuado para sus miembros.

Art.  31.  Inviolabilidad de los locales consulares.


1. Los locales consulares gozarán de la inviolabilidad que les
concede este artículo.
2. Las autoridades del Estado receptor no podrán penetrar en la
parte de los locales consulares que se utilice exclusivamente para
el trabajo de la oficina consular, salvo con el consentimiento del
jefe de la oficina consular, o de una persona que él designe, o del
jefe de la misión diplomática del Estado que envía. Sin embargo,
el consentimiento del jefe de oficina consular se presumirá en
caso de incendio o de otra calamidad que requiera la adopción
inmediata de medidas de protección.
3.  Con sujeción a las disposiciones del Párrafo 2 de este artículo,
el Estado receptor tendrá la obligación especial de adoptar todas
las medidas apropiadas para proteger los locales consulares, con
arreglo a las disposiciones de los párrafos anteriores, contra toda
intrusión o daño y para evitar que se perturbe la tranquilidad de
la oficina consular o se atente contra su dignidad.
4. Los locales consulares, sus muebles, los bienes de la oficina
consular y sus medios de transporte, no podrán ser objeto de
ninguna requisa, por razones de defensa nacional o de utilidad
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 333

pública. Si para estos fines fuera necesaria la expropiación, se to-


marán las medidas posibles para evitar que se perturbe el ejercicio
de las funciones consulares y se pagará al Estado que envía una
compensación inmediata, adecuada y efectiva.

Art.  32.  Exención fiscal de los locales consulares.


1. Los locales consulares y la residencia del jefe de la oficina
consular de carrera de los que sea propietario o inquilino el Estado
que envía, o cualquiera persona que actúe en su representación,
estarán exentos de todos los impuestos y gravámenes nacionales,
regionales y municipales, excepto de los que constituyan el pago
de determinados servicios prestados.
2. La exención fiscal a que se refiere el Párrafo 1 de este artícu-
lo, no se aplicará a los impuestos y gravámenes que, conforme a
la legislación del Estado receptor, deba satisfacer la persona que
contrate con el Estado que envía o con la persona que actúe en
su representación.

Art.  33.  Inviolabilidad de los archivos y documentos consu-


lares.
Los archivos y documentos consulares son siempre inviolables
dondequiera que se encuentren.

Art.  34.  Libertad de tránsito.


Sin perjuicio de lo dispuesto en sus leyes y reglamentos rela-
tivos a las zonas de acceso prohibido o limitado por razones de
seguridad nacional, el Estado receptor garantizará la libertad del
tránsito y de circulación en su territorio, a todos los miembros de
la oficina consular.

Art.  35.  Libertad de comunicación.


1. El Estado receptor permitirá y protegerá la libertad de co-
municación de la oficina consular para todos los fines oficiales. La
oficina consular podrá utilizar todos los medios de comunicación
apropiados, entre ellos los correos diplomáticos o consulares, la
valija diplomática o consular y los mensajes en clave o cifra, para
comunicarse con el Gobierno, con las misiones diplomáticas y con
los demás consulados del Estado que envía, dondequiera que se
encuentren. Sin embargo, solamente con el consentimiento del
Estado receptor, podrá la oficina consular instalar y utilizar una
emisora de radio.
334 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2. La correspondencia oficial de la oficina consular será inviola-


ble. Por correspondencia oficial se entenderá toda correspondencia
relativa a la oficina consular y a sus funciones.
3. La valija consular no podrá ser abierta ni retenida. No obs-
tante, si las autoridades competentes del Estado receptor tuviesen
razones fundadas para creer que la valija contiene algo que no
sea la correspondencia, los documentos o los objetos a los que se
refiere el Párrafo 4 de este artículo, podrán pedir que la valija sea
abierta, en su presencia, por un representante autorizado del Estado
que envía. Si las autoridades del Estado que envía rechazasen la
petición, la valija será devuelta a su lugar de origen.
4. Los bultos que constituyan la valija consular deberán ir pro-
vistos de signos exteriores visibles, indicadores de su carácter, y
sólo podrán contener correspondencia y documentos oficiales, u
objetos destinados exclusivamente al uso oficial.
5. El correo consular deberá llevar consigo un documento
oficial en el que se acredite su condición de tal y el número de
bultos que constituyan la valija consular. Esa persona no podrá
ser nacional del Estado receptor, ni a menos que sea nacional del
Estado que envía, residente permanente en el Estado receptor,
excepto si lo consiente dicho Estado. El ejercicio de sus funciones
estará protegido por el Estado receptor. Gozará de inviolabilidad
personal y no podrá ser objeto de ninguna forma de detención
o arresto.
6. El Estado que envía, su misión diplomática y sus oficinas
consulares podrán designar correos consulares especiales. En ese
caso, serán también aplicables las disposiciones del Párrafo 5 de
este artículo, con la salvedad de que las inmunidades que en él
se especifican dejarán de ser aplicables cuando dicho correo haya
entregado la valija consular a su cargo al destinatario.
7. La valija consular podrá ser confiada al comandante de un
buque, o de una aeronave comercial, que deberá aterrizar en un
aeropuerto autorizado para la entrada. Este comandante llevará
consigo un documento oficial en el que conste el número de bultos
que constituyan la valija, pero no será considerado como correo
consular. La oficina consular podrá enviar a uno de sus miembros
a hacerse cargo de la valija, directa y libremente de manos del
comandante del buque o de la aeronave, previo acuerdo con las
autoridades locales competentes.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 335

Art.  36.  Comunicación con los nacionales del Estado que en-
vía.
1.  Con el fin de facilitar el ejercicio de las funciones consulares
relacionadas con los nacionales del Estado que envía:
a) Los funcionarios consulares podrán comunicarse libremente
con los nacionales del Estado que envía y visitarlos. Los nacio-
nales del Estado que envía deberán tener la misma libertad de
comunicarse con los funcionarios consulares de ese Estado y de
visitarlos;
b)  Si el interesado lo solicita, las autoridades competentes del
Estado receptor deberán informar sin retraso alguno a la oficina
consular competente en ese Estado cuando, en su circunscripción,
un nacional del Estado que envía sea arrestado de cualquier forma,
detenido o puesto en prisión preventiva. Cualquier comunicación
dirigida a la oficina consular por la persona arrestada, detenida
o puesta en prisión preventiva, lo será asimismo transmitida sin
demora por dichas autoridades, las cuales habrán de informar sin
dilación a la persona interesada acerca de los derechos que se le
reconocen en este apartado;
c) Los funcionarios consulares tendrán derecho a visitar al na-
cional del Estado que envía que se halle arrestado, detenido o en
prisión preventiva, a conversar con él y a organizar su defensa ante
los tribunales. Asimismo, tendrán derecho a visitar a todo nacional
del Estado que envía que, en su circunscripción, se halle arrestado,
detenido o preso en cumplimiento de una sentencia. Sin embargo,
los funcionarios consulares se abstendrán de intervenir en favor del
nacional detenido, cuando éste se oponga expresamente a ello.
2. Las prerrogativas a las que se refiere el Párrafo 1 de este ar-
tículo se ejercerán con arreglo a las leyes y reglamentos del Estado
receptor, debiendo entenderse, sin embargo, que dichas leyes y
reglamentos no impedirán que tengan pleno efecto los derechos
reconocidos por este artículo.

Art.  37.  Información en casos de defunción, tutela, curatela,


naufragio y accidentes aéreos.
Cuando las autoridades competentes del Estado receptor po-
sean la información correspondiente, dichas autoridades estarán
obligadas:
a) A informar sin retraso, en caso de defunción de un nacional
del Estado que envía, a la oficina consular en cuya circunscripción
ocurra el fallecimiento;
336 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

b) A comunicar sin retraso, a la oficina consular competente,


todos los casos en que el nombramiento de tutor o de curador sea
de interés para un menor o un incapacitado nacional del Estado
que envía. El hecho de que se facilite esa información, no será
obstáculo para la debida aplicación de las leyes y reglamentos
relativos a esos nombramientos;
c) A informar sin retraso, a la oficina consular más próxima al
lugar del accidente, cuando un buque, que tenga la nacionalidad
del Estado que envía, naufrague o encalle en el mar territorial o
en las aguas interiores del Estado receptor, o cuando un avión
matriculado en el Estado que envía sufra un accidente en territorio
del Estado receptor.

Art.  38.  Comunicación con las autoridades del Estado recep-


tor.
Los funcionarios consulares podrán dirigirse en el ejercicio de
sus funciones:
a) A las autoridades locales competentes de su circunscripción
consular;
b) A las autoridades centrales competentes del Estado recep-
tor, siempre que sea posible y en la medida que lo permitan sus
leyes, reglamentos y usos y los acuerdos internacionales corres-
pondientes.

Art.  39.  Derechos y aranceles consulares.


1. La oficina consular podrá percibir en el territorio del Estado
receptor los derechos y aranceles que establezcan las leyes y re-
glamentos del Estado que envía para las actuaciones consulares.
2. Las cantidades percibidas en concepto de los derechos y
aranceles previstos en el Párrafo 1 de este artículo y los recibos
correspondientes, estarán exentos de todo impuesto y gravamen
en el Estado receptor.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 337

Sección II
Facilidades, privilegios e inmunidades relativos a los
funcionarios consulares de carrera y a los demás miembros
de la oficina consular

Art.  40.  Protección de los funcionarios consulares.


El Estado receptor deberá tratar a los funcionarios consulares
con la debida deferencia y adoptará todas las medidas adecuadas
para evitar cualquier atentado contra su persona, su libertad o su
dignidad.

Art.  41.  Inviolabilidad personal de los funcionarios consu-


lares.
1. Los funcionarios consulares no podrán ser detenidos o pues-
tos en prisión preventiva sino cuando se trate de un delito grave
y por decisión de la autoridad judicial competente.
2. Excepto en el caso previsto en el Párrafo 1 de este artículo,
los funcionarios consulares no podrán ser detenidos ni sometidos
a ninguna otra forma de limitación de su libertad personal, sino
en virtud de sentencia firme.
3.  Cuando se instruya un procedimiento penal contra un fun-
cionario consular, éste estará obligado a comparecer ante las au-
toridades competentes. Sin embargo, las diligencias se practicarán
con la deferencia debida al funcionario consular en razón de su
posición oficial y, excepto en el caso previsto en el Párrafo 1 de
este artículo, de manera que perturbe lo menos posible el ejer-
cicio de las funciones consulares. Cuando en las circunstancias
previstas en el Párrafo 1 de este artículo sea necesario detener a
un funcionario consular, el correspondiente procedimiento contra
él deberá iniciarse sin la menor dilación.

Art.  42.  Comunicación en caso de arresto, detención preventiva


o instrucción de un procedimiento penal.
Cuando se arreste o detenga preventivamente a un miembro
del personal consular, o se le instruya un procedimiento penal, el
Estado receptor estará obligado a comunicarlo sin demora al jefe
de oficina consular. Si esas medidas se aplicasen a este último, el
Estado receptor deberá poner el hecho en conocimiento del Estado
que envía, por vía diplomática.
338 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Art.  43.  Inmunidad de jurisdicción.


1. Los funcionarios consulares y los empleados consulares no
estarán sometidos a la jurisdicción de las autoridades judiciales y
administrativas del Estado receptor por los actos ejecutados en el
ejercicio de las funciones consulares.
2. Las disposiciones del Párrafo 1 de este artículo no se aplicarán
en el caso de un procedimiento civil:
a)  Que resulte de un contrato que el funcionario consular, o el
empleado consular, no haya concertado, explícita o implícitamente,
como agente del Estado que envía, o
b)  Que sea entablado por un tercero como consecuencia de
daños causados por un accidente de vehículo, buque o avión,
ocurrido en el Estado receptor.

Art.  44.  Obligación de comparecer como testigo.


1. Los miembros del consulado podrán ser llamados a compa-
recer como testigos en procedimientos judiciales o administrativos.
Un empleado consular o un miembro del personal del servicio no
podrá negarse, excepto en el caso al que se refiere el Párrafo 3
de este artículo, a deponer como testigo. Si un funcionario con-
sular se negase a hacerlo, no se le podrá aplicar ninguna medida
coactiva o sanción.
2. La autoridad que requiera el testimonio deberá evitar que se
perturbe al funcionario consular en el ejercicio de sus funciones.
Podrá recibir el testimonio del funcionario consular en su domici-
lio o en la oficina consular, o aceptar su declaración por escrito,
siempre que sea posible.
3. Los miembros de una oficina consular no estarán obligados
a deponer sobre hechos relacionados con el ejercicio de sus fun-
ciones, ni a exhibir la correspondencia y los documentos oficiales
referentes a aquéllos. Asimismo, podrán negarse a deponer como
expertos respecto de las leyes del Estado que envía.

Art.  45.  Renuncia a los privilegios e inmunidades.


1. El Estado que envía podrá renunciar, respecto de un miembro
de la oficina consular, a cualquiera de los privilegios e inmunidades
establecidos en los artículos 41, 43 y 44.
2. La renuncia habrá de ser siempre expresa, excepto en el caso
previsto en el Párrafo 3 de este artículo, y habrá de comunicarse
por escrito al Estado receptor.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 339

3.  Si un funcionario consular o un empleado consular entablase


una acción judicial en una materia en que goce de inmunidad de
jurisdicción conforme al artículo 43, no podrá alegar esa inmuni-
dad en relación con cualquier demanda reconvencional que esté
directamente ligada a la demanda principal.
4. La renuncia a la inmunidad de jurisdicción respecto de accio-
nes civiles o administrativas no implicará, en principio, la renuncia a
la inmunidad en cuanto a las medidas de ejecución de la resolución
que se dicte, que requerirán una renuncia especial.

Art.  46.  Exención de la inscripción de extranjeros y del permiso


de residencia.
1. Los funcionarios y empleados consulares y los miembros
de su familia que vivan en su casa, estarán exentos de todas las
obligaciones prescritas por las leyes y reglamentos del Estado
receptor relativos a la inscripción de extranjeros y al permiso de
residencia.
2.  Sin embargo, las disposiciones del Párrafo 1 de este artículo
no se aplicarán a los empleados consulares que no sean emplea-
dos permanentes del Estado que envía o que ejerzan en el Esta-
do receptor una actividad privada de carácter lucrativo, ni a los
miembros de la familia de esos empleados.

Art.  47.  Exención del permiso de trabajo.


1. Los miembros de la oficina consular estarán exentos, respecto
de los servicios que presten al Estado que envía, de cualquiera de
las obligaciones relativas a permisos de trabajo que impongan las
leyes y reglamentos del Estado receptor referentes al empleo de
trabajadores extranjeros.
2. Los miembros del personal privado de los funcionarios y
empleados consulares estarán exentos de las obligaciones a las
que se refiere el Párrafo 1 de este artículo, siempre que no ejerzan
en el Estado receptor ninguna otra ocupación lucrativa.

Art.  48.  Exención del régimen de seguridad social.


1.  Sin perjuicio de lo dispuesto en el Párrafo 3 de este artículo,
los miembros de la oficina consular y los miembros de su familia
que vivan en su casa estarán exentos, en cuanto a los servicios que
presten al Estado que envía, de las disposiciones sobre seguridad
social que estén en vigor en el Estado receptor.
340 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2. La exención prevista en el Párrafo 1 de este artículo se aplicará


también a los miembros del personal privado que estén al servicio
exclusivo de los miembros de la oficina consular, siempre que:
a) No sean nacionales o residentes permanentes del Estado
receptor, y
b) Estén protegidos por las normas sobre seguridad social, en
vigor en el Estado que envía o en un tercer Estado.
3. Los miembros de la oficina consular que empleen a personas
a quienes no se aplique la exención prevista en el Párrafo 2 de
este artículo habrán de cumplir las obligaciones que las disposi-
ciones de seguridad social del Estado receptor impongan a los
empleadores.
4. La exención prevista en los Párrafos 1 y 2 de este artículo
no impedirá la participación voluntaria en el régimen de segu-
ridad social del Estado receptor, siempre que sea permitida por
ese Estado.

Art.  49.  Exención fiscal.


1. Los funcionarios y empleados consulares, y los miembros
de su familia que vivan en su casa, estarán exentos de todos los
impuestos y gravámenes personales o reales, nacionales, regionales
y municipales, con excepción:
a)  De aquellos impuestos indirectos que están normalmente
incluidos en el precio de las mercancías y de los servicios;
b)  De los impuestos y gravámenes sobre los bienes inmuebles
privados que radiquen en el territorio del Estado receptor, salvo
lo dispuesto en el artículo 32;
c)  De los impuestos sobre las sucesiones y las transmisiones
exigibles por el Estado receptor, a reserva de lo dispuesto en el
apartado b) del artículo 51;
d)  De los impuestos y gravámenes sobre los ingresos privados,
incluidas las ganancias de capital, que tengan su origen en el Estado
receptor y de los impuestos sobre el capital correspondientes a
las inversiones realizadas en empresas comerciales o financieras
en ese mismo Estado;
e)  De los impuestos y gravámenes exigibles por determinados
servicios prestados;
f)  De los derechos de registro, aranceles judiciales, hipoteca y
timbre, a reserva de lo dispuesto en el artículo 32.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 341

2. Los miembros del personal de servicio estarán exentos de


los impuestos y gravámenes sobre los salarios que perciben por
sus servicios.
3. Los miembros de la oficina consular, a cuyo servicio se hallen
personas cuyos sueldos o salarios no estén exentos en el Estado
receptor de los impuestos sobre los ingresos, cumplirán las obliga-
ciones que las leyes y reglamentos de ese Estado impongan a los
empleadores en cuanto a la exacción de dichos impuestos.

Art.  50.  Franquicia aduanera y exención de inspección adua-


nera.
1. El Estado receptor permitirá, con arreglo a las leyes y re-
glamentos que promulgue la entrada con exención de todos los
derechos de aduana, impuestos y gravámenes conexos, salvo los
gastos de almacenaje, acarreo y servicios análogos, de los objetos
destinados:
a) Al uso oficial de la oficina consular;
b) Al uso personal del funcionario consular y de los miembros
de su familia, que vivan en su casa, incluidos los efectos destinados
a su instalación. Los artículos de consumo no deberán exceder
de las cantidades que esas personas necesiten para su consumo
directo.
2. Los empleados consulares gozarán de los privilegios y exen-
ciones previstos en el Párrafo 1 de este artículo, en relación con
los objetos importados al efectuar su primera instalación.
3. El equipaje personal que lleven consigo los funcionarios
consulares y los miembros de su familia que vivan en su casa es-
tará exento de inspección aduanera. Sólo se lo podrá inspeccionar
cuando haya motivos fundados para suponer que contiene objetos
diferentes de los indicados en el apartado b) del Párrafo 1 de este
artículo, o cuya importación o exportación esté prohibida por las
leyes y reglamentos del Estado receptor, o que estén sujetos a me-
didas de cuarentena por parte del mismo Estado. Esta inspección
sólo podrá efectuarse en presencia del funcionario consular o del
miembro de su familia interesado.

Art.  51.  Sucesión de un miembro del consulado o de un miem-


bro de su familia.
En caso de defunción de un miembro de la oficina consular o de
un miembro de su familia que viva en su casa, el Estado receptor
estará obligado:
342 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

a) A permitir la exportación de los bienes muebles propiedad


del fallecido, excepto de los que haya adquirido en el Estado
receptor y cuya exportación estuviera prohibida en el momento
de la defunción;
b) A no exigir impuestos nacionales, municipales o regionales
sobre la sucesión ni sobre la transmisión de los bienes muebles,
cuando éstos se encuentren en el Estado receptor como conse-
cuencia directa de haber vivido allí el causante de la sucesión, en
calidad de miembro de la oficina consular o de la familia de un
miembro de dicha oficina consular.

Art.  52.  Exención de prestaciones personales.


El Estado receptor deberá eximir a los miembros de la oficina
consular y a los miembros de su familia que vivan en su casa de
toda prestación personal, de todo servicio de carácter público,
cualquiera que sea su naturaleza, y de cargas militares, tales como
requisas, contribuciones y alojamientos militares.

Art.  53.  Principio y fin de los privilegios e inmunidades con-


sulares.
1. Los miembros de la oficina consular gozarán de los privile-
gios e inmunidades regulados por la presente Convención, desde
el momento en que entren en el territorio del Estado receptor
para tomar posesión de su cargo o, si se encuentran ya en ese
territorio, desde el momento en que asuman sus funciones en la
oficina consular.
2. Los miembros de la familia de un miembro de la oficina con-
sular que vivan en su casa, y los miembros de su personal privado,
gozarán de los privilegios e inmunidades previstos en la presente
Convención, desde la fecha en que el miembro del consulado
goce de privilegios e inmunidades con arreglo al Párrafo 1 de este
artículo, o desde su entrada en el territorio del Estado receptor o
desde el día en que lleguen a formar parte de la familia o del per-
sonal privado del miembro de la oficina consular. De esas fechas
regirá la que sea más posterior.
3.  Cuando terminen las funciones de un miembro de la ofici-
na consular, cesarán sus privilegios e inmunidades así como los
de cualquier miembro de su familia que viva en su casa y los de
su personal privado; normalmente ello ocurrirá en el momento
mismo en que la persona interesada abandone el territorio del
Estado receptor o en cuanto expire el plazo razonable que se le
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 343

conceda para ello, determinándose el cese por la fecha más an-


terior, aunque subsistirán hasta ese momento incluso en caso de
conflicto armado. Los privilegios e inmunidades de las personas
a las que se refiere el Párrafo 2 de este artículo terminarán en el
momento en que esas personas dejen de pertenecer a la familia
o de estar al servicio de un miembro de la oficina consular. Sin
embargo, cuando esas personas se dispongan a salir del Estado
receptor dentro de un plazo de tiempo razonable, sus privilegios
e inmunidades subsistirán hasta el momento de su salida.
4. No obstante, por lo que se refiere a los actos ejecutados por
un funcionario consular o un empleado consular en el ejercicio
de sus funciones, la inmunidad de jurisdicción subsistirá indefi-
nidamente.
5. En caso de fallecimiento de un miembro de la oficina con-
sular, los miembros de su familia que vivan en su casa seguirán
gozando de los privilegios e inmunidades que les correspondan
hasta que salgan del Estado receptor, o hasta la expiración de un
plazo prudencial que les permita abandonarlo. De estas fechas
regirá la que sea más anterior.

Art.  54.  Obligaciones de los terceros Estados.


1.  Si un funcionario consular atraviesa el territorio o se en-
cuentra en el territorio de un tercer Estado que, de ser necesario,
le haya concedido un visado, para ir a asumir sus funciones o
reintegrarse a su oficina consular o regresar al Estado que envía,
dicho tercer Estado le concederá todas las inmunidades reguladas
por los demás artículos de la presente Convención que sean ne-
cesarias para facilitarle el paso o el regreso. La misma disposición
será aplicable a los miembros de su familia que vivan en su casa
y gocen de esos privilegios e inmunidades, tanto si acompañan al
funcionario consular, como si viajan separadamente para reunirse
con él o regresar al Estado que envía.
2. En condiciones análogas a las previstas en el Párrafo 1 de
este artículo, los terceros Estados no deberán dificultar el paso por
su territorio de los demás miembros de la oficina consular y de
los miembros de la familia que vivan en su casa.
3. Los terceros Estados concederán a la correspondencia oficial
y a las demás comunicaciones oficiales en tránsito, incluso a los
despachos en clave o en cifra, la misma libertad y protección que
el Estado receptor está obligado a concederles con arreglo a la
presente Convención. Concederán a los correos consulares, a los
344 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

cuales, de ser necesario, se les extenderá un visado, y a las valijas


consulares en tránsito, la misma inviolabilidad y protección que el
Estado receptor está obligado a concederles de conformidad con
la presente Convención.
4. Las obligaciones que prescriben los Párrafos 1, 2 y 3 de
este artículo para los terceros Estados, se aplicarán asimismo a las
personas mencionadas, respectivamente, en dichos párrafos, y
también a las comunicaciones oficiales y valijas consulares, cuya
presencia en el territorio del tercer Estado se deba a un caso de
fuerza mayor.

Art.  55.  Respecto de las leyes y reglamentos del Estado re-


ceptor.
1.  Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las
personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán
respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. También
estarán obligadas a no inmiscuirse en los asuntos internos de
dicho Estado.
2. Los locales consulares no serán utilizados de manera incom-
patible con el ejercicio de las funciones consulares.
3. Lo dispuesto en el Párrafo 2 de este artículo no excluirá la
posibilidad de instalar en parte del edificio en que se hallen los
locales consulares las oficinas de otros organismos o dependencias,
siempre que los locales destinados a las mismas estén separados
de los que utilice la oficina consular. En este caso, dichas oficinas
no se considerarán, a los efectos de la presente Convención, como
parte integrante de los locales consulares.

Art.  56.  Seguro contra daños causados a terceros.


Los miembros de la oficina consular deberán cumplir todas las
obligaciones que impongan las leyes y reglamentos del Estado
receptor relativas al seguro de responsabilidad civil por daños
causados a terceros por la utilización de vehículos, buques o
aviones.

Art.  57.  Disposiciones especiales sobre las actividades privadas


de carácter lucrativo.
1. Los funcionarios consulares de carrera no ejercerán en pro-
vecho propio ninguna actividad profesional o comercial en el
Estado receptor.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 345

2. Los privilegios e inmunidades previstos en este capítulo no


se concederán:
a) A los empleados consulares o a los miembros del personal
de servicio que ejerzan una actividad privada de carácter lucrativo
en el Estado receptor.
b) A los miembros de la familia de las personas a que se refiere
el apartado a) de este Párrafo, o a su personal privado;
c) A los miembros de la familia del miembro de la oficina
consular que ejerzan una actividad privada de carácter lucrativo
en el Estado receptor.

Capítulo III
RÉGIMEN APLICABLE A LOS FUNCIONARIOS
CONSULARES HONORARIOS Y A LAS OFICINAS
CONSULARES DIRIGIDAS POR LOS MISMOS

Art.  58.  Disposiciones generales relativas a facilidades, privi-


legios e inmunidades.
1. Los artículos 28, 29, 30, 34, 35, 36, 37, 38 y 39, el Párrafo 3
del artículo 54 y los Párrafos 2 y 3 del artículo 55 se aplicarán a las
oficinas consulares dirigidas por un funcionario consular honorario.
Además, las facilidades, los privilegios y las inmunidades de esas
oficinas consulares se regirán por los artículos 59, 60, 61 y 62.
2. Los artículos 42 y 43, el Párrafo 3 del artículo 44, los artícu-
los 45 y 53 y el Párrafo 1 del artículo 55 se aplicarán a los funcio-
narios consulares honorarios. Además, las facilidades, privilegios
e inmunidades de esos funcionarios consulares se regirán por los
artículos 63, 64, 65, 66 y 67.
3. Los privilegios e inmunidades establecidos en la presente
Convención no se concederán a los miembros de la familia de
un funcionario consular honorario, ni a los de la familia de un
empleado consular de una oficina consular dirigida por un fun-
cionario consular honorario.
4. El intercambio de valijas consulares entre dos oficinas con-
sulares situadas en diferentes Estados y dirigidas por funcionarios
consulares honorarios no se admitirá sino con el consentimiento
de los dos Estados receptores.
346 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Art.  59.  Protección de los locales consulares.


El Estado receptor adoptará las medidas que sean necesarias
para proteger los locales consulares de una oficina consular, cuyo
jefe sea un funcionario consular honorario, contra toda intrusión o
daño y para evitar que se perturbe la tranquilidad de dicha oficina
consular o se atente contra su dignidad.

Art.  60.  Exención fiscal de los locales consulares.


1. Los locales consulares de una oficina consular, cuyo jefe
sea un funcionario consular honorario y de los cuales sea pro-
pietario e inquilino el Estado que envía, estarán exentos de todos
los impuestos y contribuciones nacionales, regionales y munici-
pales, salvo de los exigibles en pago de determinados servicios
prestados.
2. La exención fiscal a que se refiere el Párrafo 1 de este artículo
no será aplicable a aquellos impuestos y contribuciones que, según
las leyes y reglamentos del Estado receptor, habrán de ser pagados
por la persona que contrate con el Estado que envía.

Art.  61.  Inviolabilidad de los archivos y documentos consu-


lares.
Los archivos y documentos consulares de una oficina consular,
cuyo jefe sea un funcionario consular honorario, serán siempre
inviolables dondequiera que se encuentren, a condición de que
estén separados de otros papeles y documentos y, en especial, de
la correspondencia particular del jefe de la oficina consular y de
la de toda persona que trabaje con él, y de los objetos, libros y
documentos referentes a su profesión o a sus negocios.

Art.  62.  Franquicia aduanera.


El Estado receptor, con arreglo a las leyes y reglamentos que
promulgue, permitirá la entrada con exención de todos los dere-
chos de aduana, impuestos y gravámenes conexos, salvo los gastos
de almacenaje, acarreo y servicios análogos, de los siguientes
artículos, cuando se destinen al uso oficial de una oficina con-
sular dirigida por un funcionario consular honorario: escudos,
banderas, letreros, timbres y sellos, libros, impresos oficiales,
muebles y útiles de oficina y otros objetos análogos, que sean
suministrados a la oficina consular por el Estado que envía, o a
instancia del mismo.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 347

Art.  63.  Procedimiento penal.


Cuando se instruya un procedimiento penal contra un fun-
cionario consular honorario, éste estará obligado a comparecer
ante las autoridades competentes. Sin embargo, las diligencias se
practicarán con la deferencia debida a ese funcionario por razón
de su carácter oficial y, excepto en el caso de que esté detenido o
puesto en prisión preventiva, de manera que se perturbe lo me-
nos posible el ejercicio de las funciones consulares. Cuando sea
necesario detener a un funcionario consular honorario, se iniciará
el procedimiento contra él con el menor retraso posible.

Art.  64.  Protección de los funcionarios consulares honorarios.


El Estado receptor tendrá la obligación de conceder al funcio-
nario consular honorario la protección que pueda necesitar por
razón de su carácter oficial.

Art.  65.  Exención de la inscripción de extranjeros y del permiso


de residencia.
Los funcionarios consulares honorarios, salvo aquellos que ejer-
zan en el Estado receptor cualquier profesión o actividad comercial
en provecho propio, estarán exentos de las obligaciones prescritas
por las leyes y reglamentos de ese Estado referentes a la inscripción
de extranjeros y a permisos de residencia.

Art.  66.  Exención fiscal.


Los funcionarios consulares honorarios estarán exentos de todos
los impuestos y gravámenes sobre las retribuciones y los emolu-
mentos que perciban del Estado que envía como consecuencia
del ejercicio de funciones consulares.

Art.  67.  Exención de prestaciones personales.


El Estado receptor eximirá a los funcionarios consulares ho-
norarios de toda prestación personal y de todo servicio público,
cualquiera que sea su naturaleza, y de las obligaciones de carácter
militar, especialmente de las relativas a requisas, contribuciones y
alojamientos militares.

Art.  68.  Carácter facultativo de la institución de los funciona-


rios consulares honorarios.
Todo Estado podrá decidir libremente si ha de nombrar o recibir
funcionarios consulares honorarios.
348 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Art.  71.  Nacionales o residentes permanentes del Estado re-


ceptor.
1. Excepto en el caso de que el Estado receptor conceda otras
facilidades, privilegios e inmunidades, los funcionarios consu-
lares que sean nacionales o residentes permanentes del Estado
receptor, sólo gozarán de inmunidad de jurisdicción y de inviola-
bilidad personal por los actos oficiales realizados en el ejercicio
de sus funciones, y del privilegio establecido en el Párrafo 3 del
artículo 44. Por lo que se refiere a estos funcionarios consulares,
el Estado receptor deberá también cumplir la obligación prescrita
en el artículo 42.  Cuando se instruya un procedimiento penal
contra esos funcionarios consulares, las diligencias se practicarán,
salvo en el caso en que el funcionario esté arrestado o detenido,
de manera que se perturbe lo menos posible el ejercicio de las
funciones consulares.
2. Los demás miembros de la oficina consular que sean naciona-
les o residentes permanentes del Estado receptor y los miembros de
su familia, así como los miembros de la familia de los funcionarios
consulares a los que se refiere el Párrafo 1 de este artículo, gozarán
de facilidades, privilegios e inmunidades sólo en la medida en que
el Estado receptor se los conceda. Las personas de la familia de
los miembros de la oficina consular y los miembros del personal
privado que sean nacionales o residentes permanentes del Estado
receptor, gozarán asimismo de facilidades, privilegios e inmunida-
des, pero sólo en la medida en que este Estado se los otorgue. Sin
embargo, el Estado receptor deberá ejercer su jurisdicción sobre
esas personas, de manera que no se perturbe indebidamente el
ejercicio de las funciones de la oficina consular.

Art.  72.  No discriminación entre los Estados.


1. El Estado receptor no hará discriminación alguna entre los
Estados al aplicar las disposiciones de la presente Convención.
2.  Sin embargo, no se considerará discriminatorio:
a)  Que el Estado receptor aplique restrictivamente cualquiera de
las disposiciones de la presente Convención, porque a sus oficinas
consulares en el Estado que envía les sean aquéllas aplicadas de
manera restrictiva;
b)  Que por costumbre o acuerdo, los Estados se concedan
recíprocamente un trato más favorable que el establecido en las
disposiciones de la presente Convención.
convención de viena sobre relaciones CONSULARES 349

Hecha en Viena, el día veinticuatro de abril de mil novecientos


sesenta y tres.

Y por cuanto el H. Congreso Nacional ha prestado su aprobación


al mencionado Convenio según consta en el oficio Nº 2.412, de
22 de septiembre de 1967, de la H. Cámara de Diputados, vengo
en aceptarla y ratificarla.

Y por tanto, y en uso de la facultad que me confiere el inciso 16


del artículo 72 de la Constitución Política del Estado, dispongo y
mando que se cumpla y lleve a efecto en todas sus partes como
ley de la República, publicándose copia autorizada de su texto en
el Diario Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro


de Relaciones Exteriores, en Santiago de Chile a los veintiocho
días del mes de noviembre del año un mil novecientos sesenta y
siete.– E. Frei M.– Gabriel Valdés S.
Reglamento Consular

Decreto Supremo Nº 172 del Ministerio


de Relaciones Exteriores
(Artículos seleccionados)

(Publicado en el Diario Oficial Nº 29.823 de 29 de julio


de 1977)

Capítulo XXI
Protección de nacionales. Atribuciones
de los funcionarios consulares en materia
de representación de chilenos ausentes, menores
o incapaces, institución de tutelas Y curatelas;
interdicción de disipadores o dementes;
atribuciones arbitrales. Gestiones de interés
particular encomendadas a los funcionarios
consulares. Deberes de los funcionarios
consulares en materia de sucesiones. De los
auxilios a chilenos. De la repatriación

Artículo 47
Protección de Nacionales

1. En virtud de la protección y ayuda que les incumbe dispen-


sar a los nacionales chilenos, sean personas naturales o jurídicas,
los funcionarios consulares cuidarán de que aquéllos gocen en
sus personas, sus propiedades, y sus intereses, de las libertades y
garantías que les están asegurados por el Derecho Internacional
351
352 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Consuetudinario, por los Tratados o por las leyes o prácticas que


el Estado receptor otorgue a los extranjeros.
2. Los funcionarios consulares podrán comunicarse libremente
y visitar a los chilenos privados de su libertad. De acuerdo a las
normas de Derecho Internacional, los funcionarios consulares
tienen derecho a visitar a sus nacionales que haya sido arresta-
dos, detenidos o puestos en prisión preventiva, y a organizar su
defensa ante los tribunales del Estado receptor. Asimismo, tendrán
derecho a visitar a los chilenos que en su circunscripción se hallen
arrestados, detenidos o presos en cumplimiento de una senten-
cia. Los funcionarios consulares se abstendrán, sin embargo, de
intervenir en favor de un chileno detenido cuando éste se oponga
expresamente a ello.
Las prerrogativas a que se refiere este número se ejercerán con
arreglo a las leyes y reglamentos del Estado receptor. Sin embargo,
debe entenderse que tales leyes y reglamentos no podrán impe-
dir que dichas prerrogativas tengan pleno efecto de acuerdo a lo
dispuesto en el artículo 36, de la Convención de Viena de 1963,
sobre Relaciones Consulares.
3. Los funcionarios consulares prestarán su asistencia a los
chilenos desvalidos o enfermos y sin medios de ganar su sustento,
para que sean admitidos en los establecimientos de beneficencia.
A la vez, promoverán la caridad privada entre los connacionales
de la circunscripción para socorrer a estos compatriotas.
4.  Si los derechos a que se refiere este artículo no se otorgaren
a los chilenos o se pusiere embarazo a su libre ejercicio o se les
privare de ellos, los funcionarios consulares deberán hacer ante las
autoridades locales respectivas las reclamaciones convenientes. Si
éstas no fueren debidamente atendidas, extenderán protesta respe-
tuosa por daños o perjuicios causados e informarán inmediatamente
a la misión Diplomática respectiva y al Ministerio.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 353

Artículo 48
Atribuciones de los funcionarios consulares en materia
de Representación de Chilenos Ausentes, Menores o Incapaces;
Institución de Tutelas o Curatelas; Interdicción de disipadores
o Dementes; Atribuciones Arbitrales

1. Es atribución de los funcionarios consulares representar a


los chilenos ausentes o tomar las medidas convenientes para su
representación ante los tribunales y otras autoridades del Estado
receptor, a fin de lograr que, de acuerdo con las leyes y reglamentos
del mismo, se adopten las medidas provisionales de preservación
de los derechos e intereses de esos connacionales, que por es-
tar ausentes o por cualquiera otra causa, no puedan defenderse
oportunamente.
2. Los funcionarios consulares, dentro de los límites que impon-
gan las leyes y reglamentos del Estado receptor, velarán por los
intereses de los menores o de otras personas chilenas que carezcan
de capacidad plena, en particular cuando se requiera instituir para
ellos una tutela o curatela. Cuidarán de los menores chilenos que
por muerte de sus padres o guardadores o, por cualquiera otra
causa, quedaren abandonados o sin amparo en su circunscripción,
hasta que el guardador testamentario, legítimo o dativo, según los
casos, se presente o encomiende su cuidado a otra persona.
Cuando las autoridades competentes del Estado receptor co-
municaren al funcionario consular un caso en el cual el nom-
bramiento de tutor o curador sea de interés para un menor o un
incapaz chileno, se tendrá presente que el hecho de facilitar la
información no constituirá obstáculo para la debida aplicación de
las leyes y reglamentos vigentes en el Estado receptor, relativos a
dichos nombramientos.
3. En los casos en que sea necesario solicitar la interdicción
de un chileno disipador o demente, el funcionario consular podrá
provocar el juicio correspondiente en cuanto lo permita la ley
local, pidiendo la reciprocidad en vista de lo que establecen los
artículos 444 y 459 del Código Civil.
4. Los funcionarios consulares podrán ofrecer su conciliadora
intervención para arreglar por medios amistosos las controversias
entre chilenos. Si fueren constituidos árbitros por convenio de
las partes, en virtud de documentos otorgados ante ellos mismos,
se sujetarán a las reglas del Título VIII, Libro III del Código de
354 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Procedimiento Civil, para que las resoluciones que dicten puedan


surtir efecto en Chile. Si el fallo hubiere de ejecutarse localmente,
su aplicación y validez se sujetará a los preceptos de la legislación
del Estado receptor o a lo que dispongan los Convenios Interna-
cionales.

Artículo 49
Gestiones de Interés Particular Encomendadas
a los Funcionarios Consulares

1. Los funcionarios consulares, al no contar con instrucciones


expresas del Ministerio, podrán excusarse de atender, en su carácter
oficial, las gestiones o encargos de interés privado que les fueren
encomendados por individuos o empresas particulares. Podrán
basar su actitud en las siguientes apreciaciones:
a)  Si a su juicio tales gestiones excedieren los deberes de ayuda
y protección a los nacionales chilenos, o el ejercicio normal de las
funciones consulares, y
b)  Si así lo hicieren aconsejable la naturaleza o las circunstan-
cias del encargo. En tales casos sugerirán a los interesados que
la gestión de que se trate deberá ser solicitada por conducto del
Ministerio y, simultáneamente, pondrán a éste en conocimiento de
los antecedentes del asunto y motivos de su actitud.
2.  Si las gestiones o encargos de particulares requieren por su
naturaleza un mandato escrito, éste deberá ser conferido nomina-
tivamente al funcionario consular encargado de su ejecución, con
facultad para delegar.

Artículo 50
Deberes de los Funcionarios Consulares
en Materia de Sucesiones

1. El funcionario consular, en ausencia del o de los herederos


chilenos o ejecutores testamentarios de una sucesión abierta en
la circunscripción consular, en cuanto lo permita la legislación
y usos locales, representará al o a los herederos ausentes y pro-
curará por todos los medios que estén a su alcance la seguridad
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 355

de los bienes hereditarios. Si no pudiera hacerlo por sí mismo,


cuidará de que se confíe su manejo a personas de toda confianza.
La administración y liquidación de la herencia, o la venta de los
bienes hereditarios, si hubiere lugar a ella, se hará con interven-
ción del funcionario consular. La comparecencia del heredero
o de sus representantes hará cesar la intervención consular de
que se trate.
2. En el caso de que falleciere un chileno habiendo hecho testa-
mento y no habiendo en dicho lugar herederos, albaceas o repre-
sentantes de ellos, el funcionario consular velará por la seguridad
del testamento y cuidará por su pronta remisión al Ministerio para
que llegue a poder de los interesados. Si los bienes hereditarios
o parte de ellos existieren en el distrito consular, procederá como
en el caso de sucesión intestada y practicará las diligencias que
se prescriben más adelante.
3. En el caso de que un chileno falleciere intestado y sin here-
deros conocidos, es obligación del funcionario consular practicar,
sin demora, todos los actos que exijan la conservación y seguridad
de los bienes, tales como la formación de inventario o depósito o
venta de ellos haciendo uso de las facultades que le correspondan
por tratados o convenciones, o de acuerdo con las leyes y regla-
mentos del Estado receptor.
Deberá anunciar el fallecimiento por los diarios del lugar y
dará aviso al Ministerio, especificando el nombre, profesión y
estado civil del occiso, tiempo de residencia en la circunscripción
consular y demás circunstancias que puedan servir al o a los in-
teresados para hacer valer sus derechos y practicar las gestiones
que les convenga.
Para los efectos de la tenencia y administración de los bienes
del intestado, siempre que ello fuere permitido por las leyes y
usos del país, el funcionario consular procederá en la forma que
a continuación se indica:
Entrará en posesión de los bienes del interesado, después de
hacer en duplicado el inventario de ellos, en presencia de dos
chilenos que reúnan las condiciones necesarias para ser testigos
y, a falta de chilenos, en presencia de dos personas calificadas del
lugar. En el inventario, que será firmado por el funcionario consular
y los testigos, se hará una relación de todos los bienes y su valor
aproximado, así como de los papeles, libros de comercio y cualquier
documento o título de crédito activo o pasivo, del difunto. Los
libros serán cerrados con un certificado que firmará el funcionario
356 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

consular y en el cual se expresará el número de páginas escritas


y todo lo que acerca de ello merezca mencionarse.
Si no la asumiera personalmente, podrá confiar la administración
provisional de la herencia a persona honrada y de responsabilidad,
asignándole una retribución moderada y haciéndole la entrega
con intervención de dos testigos chilenos, o en su defecto, de dos
personas calificadas.
4. El administrador podrá enajenar en pública subasta los bienes
que a juicio del funcionario consular y de dos comerciantes de
honradez reconocida, estén expuestos a deterioro o a perderse
por el tiempo y también aquellos que fueren precisos para cubrir
los gastos del funeral y de las deudas contraídas por el difunto
en su última enfermedad. El administrador procederá a hacer
efectivos los créditos probables en el país y a pagar, hasta donde
el producto de esos créditos alcance, las deudas del difunto que
estuvieren legalmente comprobadas. El administrador llevará cuenta
documentada de su administración. Un duplicado de la cuenta,
otro del inventario y el informe que el funcionario consular crea
conveniente agregar, se remitirán al Ministerio, a más tardar un mes
después de realizada la liquidación de la sucesión y se pondrán
los efectos a su disposición.
5.  Si compareciere el heredero personalmente o su representante,
antes de haberse puesto los bienes a disposición del Ministerio,
se le entregarán a él y se le rendirá cuenta, sin perjuicio de que
se envíe al Ministerio un informe de lo obrado, con copia de las
cuentas.
Si fueren muchos los herederos designarán un apoderado co-
mún, a quien se entregarán los efectos y se rendirá la cuenta, y si
no pudieren o no quisieren hacerlo, harán valer sus respectivos
derechos ante la autoridad local correspondiente y, con arreglo a
lo que ésta juzgare, se hará la distribución de los efectos o de su
valor recaudado. A cada uno de ellos que lo exigiere se le dará
un estado de la cuenta, certificado por el funcionario consular y
copia del cual remitirá, además, al Ministerio.
6. Hallándose repartidos los efectos de la sucesión en diferentes
circunscripciones consulares, el funcionario consular, en cuya cir-
cunscripción se hubiere abierto la sucesión, se dirigirá a los otros
para que por su parte, contribuyan a recogerlos y, si pareciere
conveniente, formen inventario y establezcan administraciones
parciales con arreglo a lo previsto en los párrafos precedentes,
dando cuenta del resultado de sus gestiones al primero, de quien
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 357

se considerarán como delegados y sin cuyo acuerdo no se hará


inversión alguna.
7. Transcurridos cuatro años después de haberse comunicado
al Ministerio el fallecimiento del interesado y si no comparecieren
herederos, el funcionario consular ordenará la venta en pública
subasta, con las formalidades requeridas para este objeto por las
leyes locales, de los bienes de todas clases que formen la herencia
existente en su poder. Con el producto de esa venta pagará las
deudas del difunto y remitirá el remanente al Ministerio. Las cuentas,
recibos y todos los documentos relativos a la administración de
dichos bienes, serán también enviados al Ministerio conservando
el funcionario consular un duplicado de ellos para su resguardo.
8. Ni el funcionario consular ni las personas que se hallen bajo
su dependencia, podrán adquirir para sí o para otros, los objetos
o efectos que por resolución de aquél o con su aprobación se
vendieren en pública subasta.
9. El funcionario consular en todas las sucesiones testamentarias
o intestadas de chilenos en que no hubiere herederos, represen-
tará los derechos del Fisco chileno de conformidad a las leyes del
Estado receptor y a las disposiciones de este Reglamento.

Artículo 51
De los Auxilios a Chilenos

1.  Dentro de la asignación especial que anualmente les pueda


fijar el Ministerio, los funcionarios consulares están facultados para
otorgar auxilios moderados a los chilenos indigentes.
Si los funcionarios consulares previeren la necesidad de invertir
en auxilios una mayor cantidad que la asignada, deberán solicitar
previamente la suma correspondiente al Ministerio, presentando
los antecedentes que justifiquen dicha petición.
Si los funcionarios consulares otorgaren sin autorización del
Ministerio cantidades que superen a la cuota asignada, lo harán a
título personal y no reembolsable por el Ministerio.
2. Los funcionarios consulares deberán rendir, mensualmente,
cuenta documentada de los auxilios a chilenos que otorguen con
cargo a la asignación especial fiscal a que se refiere el párrafo
anterior para cuyo efecto confeccionarán, en cada caso, un recibo
especial en triplicado y numerado correlativamente durante el año.
358 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Una copia de la rendición de cuentas se conservará en el archi-


vo de la Oficina Consular, el original se remitirá a la Contraloría
General de la República por intermedio de la Dirección Consular
e Inmigración y la otra copia al Departamento de Contabilidad
del Ministerio.
3. Los funcionarios consulares, si lo estiman conveniente,
podrán establecer bajo su directa responsabilidad una caja de
auxilios para chilenos desvalidos, cuyo fondo será formado por
erogaciones voluntarias aportadas por miembros de la colonia
chilena residente, debiendo dar cuenta documentada de su in-
versión al Ministerio.
4. Al aplicar el artículo 13, del Arancel Consular, los funcio-
narios consulares deberán tener presente que debe hacerse en
forma restrictiva en consideración a que él concede un privilegio
reservado, exclusivamente, para aquellos compatriotas que estén,
efectivamente sin recursos económicos, desvalidos, enfermos, sin
medios de ganar su sustento; esto es, que se encuentren en situa-
ción de necesidad reconocida.
5. El funcionario consular antes de aplicar esta disposición del
Arancel Consular deberá agotar las investigaciones hasta llegar al
convencimiento de que el que lo solicita es realmente merecedor
de tal privilegio y no busca la gratuidad invocando falsas situaciones
o sorprendiendo la buena fe del Cónsul.
6.  Cuando un funcionario consular sea requerido para ac-
tuar sin hacer efectivos los derechos consulares debe emplear y
usar todos los medios y procedimientos que sean del caso para
comprobar la efectividad de lo que el solicitante asegure ser su
situación. En esta labor el funcionario consular debe ser estricto
y diligente en la defensa y resguardo de los intereses fiscales a
su cargo.

Artículo 52
De la Repatriación

1. Es deber de los funcionarios consulares preocuparse de la


repatriación de los chilenos desvalidos que existieren en su cir-
cunscripción. En el cumplimiento de este deber se ceñirán a las
disposiciones de los párrafos siguientes y a las instrucciones que
el Ministerio les imparta.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 359

2. La repatriación de los chilenos desvalidos procederá cuando


concurran las siguientes condiciones:
a)  Que acrediten satisfactoriamente su nacionalidad chilena,
para cuyo efecto se tendrá en cuenta lo previsto en el artículo 46
de este Reglamento.
b)  Que no haya sido repatriado anteriormente, salvo resolución
expresa del Ministerio. Para verificar uno u otro caso será indispen-
sable hacer la consulta al Ministerio y consultar el Libro de Repa-
triaciones a que se refiere el artículo 31 de este Reglamento.
c)  Que se encuentren en absoluta indigencia comprobada por
el funcionario consular y que no cuentan con parientes o allegados
que puedan pagar los correspondientes pasajes. Para ello se hará
asesorar por una Asistente Social.
Cuando se trata de la repatriación de hijos de chilenos nacidos en
el exterior, los funcionarios consulares cuidarán que su nacimiento
esté inscrito en el libro respectivo de la Oficina Consular.
3. Para la repatriación de los connacionales desvalidos, de tri-
pulantes de naves o aeronaves, de los desertores y delincuentes,
podrá solicitar el funcionario consular, por escrito, a todo capitán
de nave mercante nacional, que los reciba a bordo y conduzca al
puerto chileno de su destino. Como máximo este número podrá
fijarse en un quinto de la dotación.
Para estos efectos, los funcionarios consulares actuarán de acuer-
do con el capitán de la nave, atendiendo las razones que éste pudie-
ra tener para negar dicha repatriación, en cuyo caso el funcionario
consular no insistirá en la orden de transporte gratuito.
El funcionario consular también podrá solicitar a las líneas chi-
lenas de aeronavegación y a los aviones del transporte aéreo
militar internacional de la Fuerza Aérea de Chile, la repatriación
de chilenos desvalidos. Los comandantes de las aeronaves podrán
negarse a transportar gratuitamente a los repatriados cuando tengan
razones atendibles para ello.
4. El funcionario consular deberá solicitar autorización previa al
Ministerio para efectuar una repatriación que requiera el desembolso
de fondos fiscales. Para este efecto proporcionará los antecedentes
mencionados en el párrafo 2 de este artículo e indicará el medio

 
El artículo 52 Nº 3 ha sido modificado en la forma que aparece en el texto
por Decreto de Relaciones Exteriores Nº 236 de 30 de marzo de 1978, publicado
en el Diario Oficial Nº 30.074, de 27 de mayo de 1978.
360 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

de transporte más económico y el costo de los pasajes calculados


en dólares americanos. El Ministerio proporcionará los fondos
necesarios para la repatriación que acuerde.
Podrán efectuarse repatriaciones sin necesidad de consultar
previamente al Ministerio, siempre que ellas no irroguen gastos
fiscales. En tales casos, los funcionarios consulares procederán de
acuerdo con las disposiciones de los párrafos 2 y 5 de este artícu-
lo y se apresurarán a informar al Ministerio sobre la repatriación
efectuada, dando a conocer los motivos que han tenido para ello,
el nombre del repatriado, los medios de transporte utilizados y el
lugar por el cual ingresará el nacional al país.
5. Los funcionarios consulares otorgarán gratuitamente, a cada
repatriado, un “pasaporte de repatriación” válido exclusivamente
para viajar a Chile, en el cual pueden ser incluidas las personas a
que se refiere el artículo 59 de este Reglamento, dejando constancia
del valor de la repatriación o su gratuidad.
Dicho documento tendrá la numeración general que le corres-
ponda a la actuación y una especial y se anotará en el Libro General
de Actuaciones, agregando la palabra “repatriación”.
Dichos pasaportes se extenderán en cuadruplicado.
El original será entregado al interesado y si éste viaja en nave o
aeronave chilena, el documento quedará en poder del capitán de
la misma, quien lo entregará a las autoridades del puerto chileno
en que desembarque el repatriado. La primera copia quedará en
el archivo de la Oficina Consular, la segunda se remitirá al Depar-
tamento de Contabilidad del Ministerio y la tercera a la Dirección
Consular y de Inmigración, la cual lo hará llegar a la Dirección
General del Registro Civil e Identificación.
Además, se confeccionará, también en cuadruplicado, un do-
cumento que llevará la firma del interesado y el visto bueno del
funcionario consular, en el cual se establecerá el monto de la
deuda contraída con el Fisco tanto por el valor del pasaje como
de los auxilios recibidos. Se dejará constancia que el interesado
de acuerdo con la legislación chilena no podrá volver a salir de
Chile mientras no cancele la totalidad de dichos gastos. Sendos
ejemplares de tales documentos se acompañarán al original y a las
copias correspondientes del pasaporte de repatriación.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 361

Capítulo XXII
Deberes militares

Artículo 53

1.  De conformidad con la Ley de Reclutamiento y su Regla-


mento complementario los chilenos que se encuentren radicados
en el extranjero y en edad de cumplir con el deber militar debe-
rán inscribirse y satisfacer toda otra obligación que se relacione
con el cumplimiento de dicha ley, por intermedio de las Oficinas
Consulares.
2. En su calidad de oficiales de reclutamiento los funcionarios
consulares deberán proceder conforme a las normas que establezca
la Dirección General de Reclutamiento y Movilización de las Fuerzas
Armadas y que el Ministerio les transmitirá; al efectuar las inscrip-
ciones, reinscripciones, aplazamientos, anticipos, postergaciones,
exenciones y exclusiones, como también lo referente a infractores
y remisos y pase a la reserva se ceñirán a tales normas.
3. La Dirección General de Reclutamiento y Movilización de
las Fuerzas Armadas proporcionará a las oficinas consulares, por
intermedio del Ministerio los formularios que deban llevar en
calidad de cantones auxiliares de reclutamiento.
4. Todas las actuaciones relacionadas con la Ley de Recluta-
miento están liberadas del pago de derechos consulares.
5. La inscripción o reinscripción en el libro matriz de inscrip-
ciones militares contendrá los siguientes datos que corresponden
a los de la solicitud que debe presentar el interesado:
a) Número de la inscripción o reinscripción y fecha de la misma;
b) Nombres y apellidos completos del interesado;
c) Fecha y lugar de nacimiento;
d) Estado civil;
e) Número de la cédula de identidad y lugar de expedición;
f) Número y fecha de la matrícula consular;
g) Idiomas y estudios que posee –primarios, secundarios o
universitarios– indicando el año cursado;
h) Profesión u oficio;
i) Domicilio o residencia en el extranjero, y
362 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

j) Si fue inscrito anteriormente en otro cantón, nombre del


mismo y número de la inscripción.
También se registrarán los diversos trámites a que dé lugar la
inscripción.

Capítulo XXIII
Registro Civil

Artículo 54

1. Las facultades del funcionario consular en cuanto a los actos


de estado civil, de conformidad con las disposiciones del artículo 11
de este Reglamento, consisten en la inscripción en el libro a que se
refiere el artículo 31, de los nacimientos, matrimonios, defunciones
y demás actos y contratos relativos al estado civil de las personas
para los efectos de la Ley de Registro Civil, entendiéndose que no
está comprendida dentro de sus atribuciones la facultad de intervenir
como Oficial Civil en la celebración de matrimonios.
Los funcionarios consulares inscribirán los actos de estado ci-
vil cuando les sean comunicados por los padres, contrayentes o
terceras personas, o cuando lo hagan oficialmente las autoridades
locales. También deben inscribir las actas de nacimientos o muertes
ocurridos en alta mar que les entreguen a su llegada a puerto los
capitanes de naves mercantes chilenas conforme al artículo 906 (8)
del Código de Comercio, y los ocurridos durante el viaje de una
aeronave chilena, de que dé cuenta su Comandante conforme
al artículo 47 del decreto con fuerza de ley 221, de 1931, sobre
Navegación Aérea.
La inscripción de nacimiento de los hijos de chilenos ocurridos
en el extranjero estando el padre o la madre al servicio de la Re-
pública, es obligatoria.
Pueden inscribirse el nacimiento de los hijos de padre o madre
chilenos, ocurridos en el extranjero, aunque el padre o la madre
hayan perdido la nacionalidad chilena con posterioridad al naci-
miento de tales hijos.
2. En el libro de Actos de Estado Civil se inscriben los hechos y
actos relacionados con chilenos, quedando también comprendidos
los matrimonios celebrados por un chileno con un extranjero.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 363

Pueden inscribirse también las sentencias ejecutoriadas de divor-


cio dictadas por Tribunales extranjeros, siempre que antes se haya
solicitado y obtenido el exequátur de la sentencia de divorcio a la
Corte Suprema de Chile. Sin esa gestión previa la sentencia no es
válida en Chile y la inscripción no debe efectuarse.
El funcionario consular advertirá al o a los interesados que
procede cumplir en todas sus partes dicha sentencia de divorcio
con la salvedad de que los ex cónyuges no quedan habilitados
para casarse en Chile mientras viviere el otro.
Los interesados podrían contraer matrimonio en el extranjero
e inscribir en la Oficina Consular este nuevo contrato, pero éste
no se perfeccionará sino mediante el envío de la correspondiente
inscripción por el funcionario consular al Ministerio y éste a la
Primera Circunscripción Civil en Santiago.
3. Las inscripciones relativas al estado civil se asientan en el libro
respectivo, de conformidad a los datos contenidos en el documento
correspondiente otorgado por la autoridad competente del Estado
receptor o, en su caso, por el Capitán del barco o Comandante de
la aeronave chilenos.
El funcionario consular deberá copiar en el libro íntegramente
el documento, conforme a su traducción si está redactado en
idioma extranjero, y completando los siguientes antecedentes si
no constan en él:
a)  Inscripciones de Nacimiento.  Deben contener: a)  nombres y
apellidos completos y sexo de la persona que se inscribe; b)  hora,
día, mes, año y lugar en que ocurrió el nacimiento; c)  nombres
y apellidos, nacionalidad, profesión u oficio y domicilio de los
padres, si el recién nacido fuese hijo legítimo, y si no lo fuese,
los del padre o madre que le reconozca o haya reconocido. En la
inscripción de nacimiento podrán el padre, la madre o ambos reco-
nocer al hijo como suyo; d)  individualización clara del documento
que ha servido de base a la inscripción; e)  nombre completo del
requirente y mención del documento que acredite la nacionalidad
chilena que debe tener el padre o la madre; f)  lugar y fecha de
la inscripción; g)  la firma de los comparecientes, expresándose,
si no pueden hacerlo, el motivo por qué no firman, dejando en
este último caso la impresión digital del pulgar de su mano de-
recha o, en su defecto, de cualquier otro dedo, y h)  la firma del
funcionario consular; esta firma se estampará inmediatamente de
terminada la inscripción.
364 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

En la línea “Observaciones” deben anotarse todas las circuns-


tancias que pueden tener relación con la inscripción, como la de
hallarse el padre o la madre en actual servicio de la República o
el reconocimiento de hijo natural que se haya conferido al titular
o que se le confiera al momento de la inscripción e indicarse el
nombre completo con que están inscritos en Chile.
b)  Inscripciones de matrimonios. Deben contener, a lo menos,
las siguientes menciones: a) nombres, apellidos y nacionalidad de
los contrayentes; b) lugar y fecha del matrimonio; c) la firma del
funcionario consular; esta firma se estampará inmediatamente de
terminada la inscripción.
En la línea “Observaciones” puede dejarse testimonio de los hijos
que hayan sido legitimados en el acto matrimonial o del régimen
de sociedad conyugal u otro régimen de bienes bajo el cual se
hubiere celebrado, siempre que estas circunstancias constaren en
el documento extranjero tenido a la vista.
c)  Inscripciones de defunciones: Estas inscripciones deben con-
tener: a) nombres y apellidos del fallecido; b) lugar y fecha del
fallecimiento; c) sexo, profesión, edad, estado civil, nacionalidad;
d) nombres y apellidos del padre y de la madre del difunto; e) lugar
y fecha de nacimiento; f) último domicilio; g) causa del deceso;
h) la firma del funcionario consular; esta firma se estampará in-
mediatamente de terminada la inscripción.
4. El nombre de las personas, de conformidad con las normas
vigentes en Chile, debe indicarse en el siguiente orden: nombres,
apellido paterno, apellido materno.
Con el objeto de no alterar el orden de los nombres que cons-
ten en los documentos, los cuales deben ser copiados textual e
íntegramente, si procede, el funcionario consular podrá efectuar la
siguiente anotación en la inscripción, a continuación de las comillas
finales, adaptándola al documento del cual se trate:
“El (los) recurrente (s) de esta inscripción, solicita (n) se deje
testimonio, de acuerdo con las disposiciones vigentes en Chile,
que el (los, su, sus) nombre (s) del (de los) (contrayentes, nacidos,
difuntos, etc.) es (son)...”.
5. Los únicos documentos que acreditarán la nacionalidad chi-
lena del o de los padres del inscrito, del o de los contrayentes y
del difunto, en sus respectivos casos, serán la cédula de identidad
chilena, el pasaporte chileno otorgados por la autoridad compe-
tente, o el certificado de matrícula consular extendido en la forma
prevista en este Reglamento.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 365

6. Los funcionarios consulares remitirán al Ministerio, en du-


plicado, copia firmada y sellada de la inscripción, mediante oficio
especial. Una vez autenticada la firma del funcionario consular el
Ministerio remitirá el documento a la Dirección General de Registro
Civil e Identificación –Primera Circunscripción de Santiago-Reco-
leta– para su inscripción.
Si los interesados lo solicitaren, podrá el Cónsul entregar copia
extra del Acta asentada en el libro respectivo advirtiéndoles que
dicha copia no es válida para la inscripción del documento en
Chile. Anotará en ella el número y fecha del oficio con que se
envía al Ministerio para su trámite, la referida Acta. Anotarán al
margen de la inscripción respectiva el Nº del oficio con que se
envía al Ministerio la inscripción de que se trata.
7. Las inscripciones de chilenos relacionadas con el estado
civil de las personas y las copias correspondientes no dan lugar
al cobro de derechos consulares.
8. A petición de parte, el funcionario consular podrá solici-
tar por conducto del Ministerio la inscripción fuera del plazo de
nacimientos ocurridos en Chile, y copias de los documentos de
estado civil, de los certificados de antecedentes y cédula de iden-
tidad u otros concernientes a chilenos, que legalizados o no, le
sean requeridos.
Para estos fines, los interesados deberán abonar los valores que
determine la Ley de Timbres, Estampillas y Papel Sellado.
9. Las inscripciones requeridas en virtud de certificados ema-
nados de la autoridad local no necesitan de testigos, requisito
indispensable cuando dicha actuación es solicitada sin contar con
aquel documento.
366 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Capítulo XXX
Materias comerciales

Artículo 87

1. Es tarea fundamental de los funcionarios consulares facilitar,


en coordinación con la Misión Diplomática respectiva, en el área
de su circunscripción, el adecuado desenvolvimiento de las opera-
ciones del comercio exterior chileno. Para esto, deberán observar
permanentemente las posibilidades de intercambio comercial y
realizar las gestiones que se les encomienden. Además, deberán
informar sobre las siguientes materias:
a) Condiciones económicas y financieras de los mercados lo-
cales;
b) Posibilidades de obtención de recursos crediticios o técnicos
destinados al desenvolvimiento del comercio exterior y al desarrollo
económico de Chile;
c) Expectativas de colocación de los productos chilenos y de
sus cantidades, épocas oportunas para hacerlo y firmas interesadas
en ellos;
d) Importación de los productos competidores de los chilenos,
su precio, calidad, condiciones de presentación, envase y monto
de las ventas;
e) Condiciones en que llegan los productos chilenos al impor-
tador y consumidor y aceptación que reciban;
f) Nómina de importadores que trabajen con productos chilenos
y similares de otros países;
g) Solvencia de importadores y representantes de casas chilenas
o de personas que aspiren a serlo;
h) Medidas que puedan llegar a afectar a las importaciones de
productos chilenos;
i) Juicios que se publiquen o emitan en fuentes autorizadas
sobre el comercio exterior chileno y dificultades que se opongan
a su expansión;
j) Producción y venta de los artículos que interesen a la ex-
portación chilena, indicando sus características, estadísticas de
consumo, precios;
k) Industrias análogas a las nacionales, sus sistemas de explo-
tación y capacidad de producción;
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 367

l) Sugerir, según proceda, las medidas conducentes al aumento


de las exportaciones chilenas o para asegurar el mercado de los
productos ya introducidos, subsanar dificultades existentes o abrir
el mercado, acompañando dentro de lo posible informaciones o
sugerencias de los importadores;
m) Eventual incumplimiento de las disposiciones de convenios
comerciales suscritos por Chile con el Estado receptor;
n) Antecedentes sobre productos locales que puedan interesar
a los importadores chilenos;
ñ) Modificaciones de las tarifas, gravámenes, tasas de carga y
descarga, bodegaje en puertos y aeropuertos; disposiciones sobre
sanidad animal y vegetal (inspección, prohibición, limitación, cua-
rentena, desinfección, decomiso), etc.
2. Los funcionarios consulares remitirán al Ministerio las publi-
caciones de carácter comercial, financiero o económico, agendas
o guías comerciales, rol de importadores y exportadores, etc.
3. Los funcionarios consulares deberán efectuar los estudios e
informes que el Ministerio o el Jefe de la Misión Diplomática les
encomienden.
4. Los funcionarios consulares transmitirán a las Cámaras de
Comercio de su circunscripción todo cuanto pueda interesar al
comercio local sobre los productos chilenos.
5. Los funcionarios consulares remitirán a la Dirección General
Económica del Ministerio los informes de carácter económico y
comercial que sean de interés para el país.
368 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Capítulo XXXI
De las actuaciones de carácter judicial encargadas
por los Tribunales Chilenos. De la confesión
en juicio. Declaración testimonial y confesión
judicial de los funcionarios consulares.
Declaración testimonial y confesión judicial de
los funcionarios chilenos en juicios civiles o
criminales tramitados ante los tribunales chilenos.
Declaración testimonial de empleados públicos
chilenos en el extranjero. Inmunidad
de jurisdicción y comparecencia como testigos
de los miembros de la Oficina Consular
en procedimientos judiciales o administrativos
del Estado receptor. De los exhortos o cartas
rogatorias

Artículo 88
De las Actuaciones de Carácter Judicial Encargadas
por los Tribunales Chilenos

Siempre que a ello no se oponga la legislación del Estado re-


ceptor, los funcionarios consulares podrán practicar las actuaciones
que, por conducto regular, les encomienden los Tribunales de
Justicia de acuerdo con el inciso 1º del artículo 76 del Código de
Procedimiento Civil.

Artículo 89
De la Confesión en Juicio

1. Los funcionarios consulares tomarán las confesiones en juicio


que les encarguen los Tribunales de la República, según lo pre-
visto en el inciso 2º del artículo 397 del Código de Procedimiento
Civil.
2. Para estos efectos, el funcionario consular recibirá a través
del Ministerio copia autorizada de la resolución judicial que ordene
la diligencia, con la individualización y última dirección conocida
del litigante que deba absolver posiciones, y a la cual se acom-
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 369

pañará el sobre cerrado con los puntos acerca de los cuales será
interrogado. Este sobre se mantendrá cerrado hasta el momento
en que se preste la confesión.
3. El funcionario consular estampará a continuación de la última
actuación en el expediente una resolución por medio de la cual
ordenará citar al litigante, señalándole día y hora, y designando al
mismo tiempo un Actuario, que deberá ser el Cónsul Adscripto, si
lo hubiere, o en su defecto un empleado consular idóneo.
4. El Actuario autorizará esa resolución, así como todas las
diligencias siguientes, y notificará personalmente al litigante la
resolución del Tribunal que ordenó la absolución de posiciones y
la del funcionario consular que fijó día y hora para la diligencia,
entregándoles copias íntegras de ambas resoluciones, y dejando
constancia de ello.
5.  Si el litigante llamado a absolver posiciones fuere buscado
en dos días sucesivos y no fuere habido, el Actuario despachará
la citación por carta certificada, de lo que dejará constancia en el
expediente agregando el recibo del correo.
6.  Si la persona citada no comparece, se le citará una vez más
bajo los apercibimientos contemplados en los artículos 393 y si-
guientes del Código de Procedimiento Civil.
7. Antes de interrogar al declarante, se le hará prestar juramento
de decir la verdad conforme al artículo 363 del Código de Procedi-
miento Civil. El funcionario consular abrirá entonces el sobre que
contiene las interrogaciones y levantará un acta en que consten
la comparecencia del litigante, su juramento y sus declaraciones,
conservando en cuanto sea posible sus propias palabras. Después
de leída el acta por el Actuario en voz alta y ratificadas sus decla-
raciones por el absolvente, la firmará éste, el funcionario consular
y el Actuario. Si el interrogado solicita un plazo razonable para
consultar sus documentos antes de responder, podrá otorgársele,
siempre que haya fundamento plausible para pedirlo y el funcio-
nario consular lo estime indispensable.
8.  Si el litigante llamado a absolver posiciones no comparece al
segundo llamado, se certificará este hecho por el Actuario.
9.  Formulada la declaración del absolvente o certificada su no
comparecencia a la segunda citación, el funcionario consular devol-
verá por medio de un oficio al Ministerio todos los antecedentes en
un sobre cerrado dirigido al Tribunal que ordenó la diligencia.
10.  Si el funcionario consular no hubiere podido designar Ac-
tuario por falta de funcionario consular adscripto o de personal
370 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

idóneo en la Oficina Consular, dejará constancia de ello en el


expediente y efectuará por sí mismo las notificaciones y certifica-
ciones requeridas.
11. Al practicar las actuaciones a que se refiere este artículo,
los funcionarios consulares tendrán presente las disposiciones del
Libro I, Título VI (De las Notificaciones) y del Libro II, Título XI,
Párrafo 4 (De la Confesión en Juicio) del Código de Procedimiento
Civil. En caso de duda sobre la manera de proceder consultarán
al Ministerio.

Artículo 90
Declaración Testimonial y Confesión Judicial de los
Funcionarios Consulares en Juicios Civiles o Criminales
Tramitados ante los Tribunales Chilenos

1. La declaración testimonial o la confesión judicial que deban


prestar los funcionarios diplomáticos o consulares chilenos acre-
ditados en el extranjero, en los juicios civiles o criminales que se
ventilen ante Tribunales Nacionales, se efectuarán conforme a
las normas de procedimiento señaladas en el Auto Acordado de
fecha 11 de abril de 1967 de la Corte Suprema de Justicia.
2.  De acuerdo con dicho Auto Acordado, en los casos de decla-
ración testimonial, el Ministerio hará llegar al funcionario consular
que debe declarar la comunicación o exhorto despachado por algún
tribunal y que haya recibido por intermedio de la Corte Suprema.
La declaración del funcionario consular será prestada a la mayor
brevedad por medio de informe, el cual será iniciado conforme al
artículo 363 del Código de Procedimiento Civil, mediante la aser-
ción de que jura decir verdad acerca de lo que se le pregunta. El
declarante contestará en seguida los puntos acerca de los cuales
se le interroga, y su informe lo enviará al Ministerio, por oficio,
junto con el exhorto y demás antecedentes que lo acompañaban,
en sobre cerrado dirigido al tribunal requirente.
3.  Cuando los funcionarios consulares deban prestar confe-
sión judicial en juicio del que sean parte seguido ante el tribunal
chileno, el Ministerio remitirá el exhorto y el sobre con el pliego
de posiciones al Jefe de la respectiva Misión Diplomática, quien
deberá practicar la diligencia en la forma prevista en las Instruc-
ciones Generales al Cuerpo Diplomático Chileno.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 371

En ausencia del Jefe de la Misión, la absolución de posiciones


se efectuará ante el funcionario que lo subrogue, y si quien debe
prestar la confesión es el propio Jefe, lo hará ante el funcionario
que lo siga en jerarquía.

Artículo 91
Declaración Testimonial de Empleados Públicos Chilenos
en el Extranjero

1.  Conforme al Auto Acordado de fecha 29 de diciembre de 1970,


de la Corte Suprema de Justicia, los funcionarios consulares po-
drán ser encargados para recibir la declaración testimonial que
deban prestar los funcionarios chilenos que se encuentren en el
extranjero, sean empleados públicos o de empresas fiscales o se-
mifiscales, sobre cuestiones de carácter interno de una repartición
del Gobierno de Chile.
2. Los funcionarios a que se refiere este artículo podrán pres-
tar su declaración por medio de informe escrito que entregarán
al funcionario consular, expresando que lo hace en virtud del
juramento que el artículo 363 del Código de Procedimiento Civil
exige a los testigos. Podrá también hacerlo por testimonio verbal
rendido bajo juramento ante el funcionario consular, del que se
levantará acta firmada por el declarante, el funcionario consular
y el actuario.
3.  Si el funcionario requerido se niega o elude su obligación
de declarar, el funcionario consular lo apercibirá personalmente,
fijándole un plazo. Vencido este plazo se dejará constancia en el
expediente de las citaciones y requerimientos y de la rebeldía del
funcionario citado a declarar.
4. El expediente formado por la resolución que ordena el inte-
rrogatorio y las actuaciones siguientes será remitido por el funcio-
nario consular al Ministerio, por medio de oficio, en sobre cerrado
dirigido al tribunal o autoridad que ordenó la diligencia.
5.  Son aplicables en lo procedente a este tipo de diligencias las
disposiciones del artículo 90 del presente Reglamento.
372 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Artículo 92
Inmunidad de Jurisdicción y Comparecencia como Testigos
de los Miembros de la Oficina Consular en Procedimientos
Judiciales o Administrativos del Estado receptor

En todo lo concerniente a la inmunidad de jurisdicción de los


Miembros de la Oficina Consular por los actos oficiales ejecutados
en el ejercicio de las funciones consulares, y a la comparecencia
como testigos en procedimientos judiciales o administrativos del
Estado receptor, se estará a lo previsto en los artículos 43 y 44 de
la Convención de Viena de 1963 sobre “Relaciones Consulares”.
Si el Estado receptor no fuere parte de esa Convención, el fun-
cionario consular deberá siempre atenerse a tales disposiciones,
que en esas materias son expresión del Derecho Internacional
consuetudinario.

Artículo 93
De los Exhortos o Cartas Rogatorias

1. Los exhortos o cartas rogatorias dirigidos por tribunales chi-


lenos a tribunales extranjeros de acuerdo con el artículo 76 del
Código de Procedimiento Civil son remitidos por el Ministerio a
la respectiva Misión Diplomática, que es la encargada de solicitar
su tramitación a las autoridades del Estado receptor.
2. El funcionario consular en cuya circunscripción deban efec-
tuarse las diligencias correspondientes, podrá recibir el encargo
de ocuparse de la tramitación de un exhorto decretado de oficio
en materia criminal, o despachado a petición del Fisco, o cuando
habiendo sido despachado a petición de parte no se presentare la
persona encargada de su diligenciamiento. En tales circunstancias,
deberá averiguar a cuánto ascenderán los gastos de secretaría,
copias, legalizaciones, notificaciones, traducciones, etc., si será
o no necesario recurrir a un procurador o abogado, y a cuánto
ascenderán los honorarios de éstos, e informará, detalladamente,
al Ministerio, quien a su vez informará a la Corte Suprema para
conocimiento del tribunal exhortante, a fin de que al funcionario
consular se le provea por quien corresponda de fondos suficien-
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 373

tes. El funcionario consular podrá excusarse de iniciar o proseguir


cualquiera diligencia mientras no se le habilite para tales gastos.
3.  Si durante la tramitación de un exhorto correspondiere al
funcionario consular estampar alguna legalización de firma, de-
berá tener presente la gratuidad de las actuaciones previstas en el
artículo 41 (2) del presente Reglamento.
4.  Una vez diligenciado el exhorto que se le hubiere encargado
tramitar, el funcionario consular se preocupará de que el tribunal
en que esté radicado lo despache oportunamente al tribunal su-
perior que ordenó cursarlo, a fin de que éste lo haga llegar, según
las prácticas del país, al Jefe de la Misión Diplomática de Chile, a
quien incumbe devolver el expediente al Ministerio, de acuerdo
con las normas señaladas en las Instrucciones Generales al Cuerpo
Diplomático Chileno.
Si en algún caso excepcional la tramitación del exhorto hubiera
sido encargada directamente a un funcionario consular sin inter-
vención de la Misión Diplomática, aquél procederá a devolver el
expediente al Ministerio, por oficio.
5. Los funcionarios consulares proporcionarán a los interesados
las informaciones que soliciten acerca del estado del diligencia-
miento de los exhortos que se tramiten ante un tribunal de su
circunscripción.

Capítulo XXXII
De los actos notariales

Artículo 94
1. Los Cónsules Generales, los Particulares o de Distrito, y los
Adscriptos de Profesión o de Carrera, de nacionalidad chilena, son
Ministros de Fe Pública para los efectos de los Actos Notariales
que se otorguen ante ellos, ya sea por chilenos o extranjeros, para
tener efectos en Chile.
2.  Son atribuciones notariales específicas de los funcionarios
consulares:
a) Extender los instrumentos públicos con arreglo a las ins-
trucciones que, de palabra o por escrito, dieren para el objeto las
partes otorgantes;
374 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

b) Levantar inventario solemne, y


c) En general, dar fe de los actos para los que fueren requeri-
dos, en su calidad de Ministros de Fe Pública, y que no estuvie-
ren expresamente encomendados a otros funcionarios ni fueren
ilegales.
3.  Son obligaciones notariales de los funcionarios consulares:
a) Guardar y conservar en riguroso orden cronológico los ins-
trumentos que ante ellos se otorguen, en forma de precaver todo
extravío y hacer fácil y expedito su examen;
b) Dar a las partes interesadas los testimonios o certificados que
pidan de los actos que ante ellos celebren, y
c) Facilitar a cualquier persona que lo solicite, tomando todas
las precauciones necesarias para su conservación, el examen de
los instrumentos públicos que ante ellos se otorguen.

Artículo 95
Libros de Actos Notariales

1. Para los efectos de extender instrumentos públicos, los fun-


cionarios consulares llevarán un Libro de Actos Notariales, según
lo dispuesto en el artículo 31 del presente Reglamento.
2. Este libro que corresponde al Protocolo de los Notarios, con-
sistirá en un volumen empastado, de no más de quinientas fojas,
tamaño oficio, que se abrirá con una anotación que testimoniará la
fecha de la apertura del Registro y los fines a que está destinado,
seguido de la firma del funcionario consular y la aposición del
sello oficial.
3.  Cada foja de este libro debe numerarse, en la parte superior
derecha, con letras y números, y autorizarse con la media firma
del funcionario consular; igualmente debe numerarse y rotularse
cada acto notarial, al margen izquierdo y a la altura de su comien-
zo, no pudiendo dejar entre acto y acto más espacio en blanco
que el indispensable para las firmas de los otorgantes, testigos y
funcionario consular.
4.  Cada vez que se produzca un cambio de funcionario consular
se certificará el hecho al pie de la última actuación anotada.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 375

Artículo 96
Responsabilidades

1. Los Cónsules que cometieren errores en las actuaciones


notariales en que intervengan, estarán obligados a extender nueva-
mente, por su cuenta, dichas actuaciones o copias, o a devolver de
su peculio los derechos percibidos, según lo desee el interesado,
sin perjuicio de las sanciones administrativas que le imponga el
Ministerio.

Artículo 97
De las Escrituras Públicas

1. Las escrituras públicas deben escribirse en el Libro de Actos


Notariales, a mano, con tinta indeleble, en idioma castellano y en
estilo preciso, no debe usarse bolígrafo. En ellas no podrán usarse
abreviaturas, cifras ni otros signos que los caracteres de uso co-
rriente. Las adiciones, apostillas, entre renglonaduras, raspaduras
o enmendaduras deben evitarse, y en caso de que ello no fuere
posible, es indispensable, so pena de nulidad, salvarlas al final,
antes de las firmas de los comparecientes.
2.  Se iniciará la escritura con la indicación del lugar y la fecha
en que se otorga; seguirá la fórmula ritual de “ANTE MÍ ..………”
(señalándose aquí el nombre y cargo del funcionario consular au-
torizante)..……………………. y testigos cuyos nombres se darán
al final, comparecieron.………………..”; vendrán luego los nom-
bres y la individualización de las partes, dejando el funcionario
consular testimonio de que las conoce o de que le han certificado
su identidad con sus cédulas personales o pasaportes respectivos,
cuyos números se mencionarán; se dirá en seguida “...………
quienes expresaron..……………….”, insertando a continuación
el texto del contrato o las declaraciones de las partes; hecho lo
cual, se reproducirá otra fórmula ritual: ..…………. “En compro-
bante, previa lectura, firman los comparecientes con los testigos,
don ..........…….. y don ………..........., respectivamente, de profe-
sión ......…….., y .....……..... y domiciliados en esta ciudad,........
y ...........”; termina la escritura con las firmas de las partes y los
testigos. A continuación se inserta la siguiente frase: “ANTE MÍ: DE
376 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

QUE DOY FE”. Firma el funcionario consular y estampa el sello


oficial de la Oficina Consular.
3. Los testigos de las escrituras serán dos, los que deben saber
leer y escribir, estar en condiciones de darse cuenta del acto o
contrato que se celebra y ser vecinos del lugar. No podrán ser
testigos los ascendientes, ni los descendientes, ni el cónyuge de
alguno de los otorgantes, y suscribirán la escritura inmediatamente
después de éstos.
4.  Cualquiera de las partes puede pedir al funcionario consu-
lar que, antes de firmar, la escritura sea leída en alta voz; pero si
todos los otorgantes concuerdan, conformándose con leerlas ellos
mismos, esta formalidad puede omitirse.
5.  Si alguna de las partes no supiere o no pudiere firmar, podrá
hacerlo en su nombre y a su pedido, algunos de los testigos o algún
otro otorgante que, según el texto de la escritura, no tenga interés
contrario, debiendo en todo caso quien no supiere o no pudiere
firmar poner su impresión dígito pulgar derecha, o en su defecto,
izquierda, junto a la firma de la persona que firmó a su ruego.
6. Los Actos Notariales están afectos al cobro de dos derechos
consulares:
a) El correspondiente a la actuación misma. V. gr. Testamento,
Poder General o Especial, Escritura de compraventa de bienes raí-
ces, mutuo, etc., que están contemplados en el artículo 12, Nos 47,
48, 49 y 50 del Arancel Consular, y
b) Los que se refieren a la página o páginas que resulten de
copiar a máquina el Acto Notarial correspondiente y que variará
de acuerdo al número de hojas resultantes. Se aplica el artículo 12,
Nº 51.
7. Esta copia dactilografiada del Acto Notarial inscrito en el
Libro correspondiente es la que se entrega al recurrente y en la
cual se adhieren las estampillas consulares.
V. gr.: Se solicita la intervención consular de un Poder General,
se perciben los siguientes derechos:
Artículo 12, Nº 47........................... US$ 8.–
Artículo 12, Nº 51........................... US$ 3.– (sólo una página)
Derechos a cobrar.......................... US$ 11.–
Los números que variarán serán los signados: 47 a 50, que tra-
tan de los diversos Actos Notariales, en cambio, el que se aplica
siempre es el Nº 51 (sea cual fuere el acto jurídico solicitado).
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 377

Varía sólo en lo relativo a su monto, o sea, que está en relación


directa con el número de páginas que se entregan al interesado.
En el ejemplo propuesto el Acto Notarial está dactilografiado en
una sola página.
8. La entrega y confección de las copias autorizadas de una
escritura pública es un acto notarial.
9.  Si en el futuro se solicita una copia extra del Acto Notarial
(sin mérito ejecutivo), se cobra solamente el derecho correspon-
diente al artículo 12, Nº 51.
10. Los derechos fijados por el Arancel Consular para los actos
notariales comprenden, además, la exacta aplicación de los requi-
sitos de fondo y de forma del acto jurídico, la correcta confección
de las copias dactilografiadas y la entrega de la primera o primeras
copias al interesado, en el lapso máximo de 48 horas.
11. Para dar cumplimiento cabal a las instrucciones anteriores,
el funcionario consular solicitará al recurrente le proporcione una
minuta del Acto Notarial requerido. Borrador que podrá mantenerse
en el archivo por un lapso prudente.

Artículo 98
Copias Autorizadas de una Escritura Pública

1. Las copias de una escritura pública asentada en el Libro


de “Actos Notariales” sólo podrá ser otorgada por el funcionario
consular que la haya autorizado, por quien lo reemplace tempo-
ralmente, en forma legal y por quien lo suceda.
2. Por regla general sólo podrá extenderse una primera co-
pia, que es la única con mérito ejecutivo. Al término de ella se
expresará: “Conforme con su original esta primera copia. Pasó
ante mí: EN FE DE LO CUAL FIRMO Y SELLO”, tras de lo cual el
funcionario consular firmará y aplicará su sello oficial. Sin embar-
go, en los contratos en que dos o más partes tengan derecho a
ejercitar acciones recíprocas o diversas para el cumplimiento de
obligaciones de la misma índole, el funcionario consular deberá
dar cuantas primeras copias sean necesarias, expresando en cada
una el nombre de la parte a quien la diere como segundo original.
En la primera copia que se entrega al interesado se utilizarán las
estampillas consulares correspondientes, según lo indicado en el
artículo 42 de este Reglamento.
378 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

3. Todas las demás copias son “segundas copias”. Al término de


ellas se estampará la misma fórmula recién transcrita, cambiando
únicamente las palabras “primera copia” por “segunda copia”.
4. Las copias podrán ser manuscritas, dactilografiadas, impresas,
litografiadas, fotograbadas o fotografiadas; pero cualquiera que sea
el medio de reproducción empleado, seguirá a la fórmula final
antes transcrita la firma y el sello del funcionario consular.

Artículo 99
De los Testamentos

1. En materia de testamentos, los funcionarios consulares de-


berán ante todo tener presente que, de acuerdo con lo dispuesto
en el artículo 1027 del Código Civil, tendrá valor en Chile el testa-
mento escrito otorgado en país extranjero, si por lo tocante a las
solemnidades se hiciere constar su conformidad a las leyes del
país en que se otorgó, y si, además, se probare la autenticidad del
instrumento respectivo en la forma ordinaria.
2. En estos testamentos no cabe a los funcionarios consulares
otra intervención, si se hubieren otorgado dentro de su respecti-
va jurisdicción, que las que señala el artículo 345 del Código de
Procedimiento Civil, esto es, certificar: a) el carácter público de
las personas que los ha autorizado, y b) la autenticidad de sus
firmas.

Artículo 100
De los Testamentos Solemnes Otorgados ante un Funcionario
Consular de Chile

1. Los chilenos y los extranjeros que tengan domicilio en Chile


pueden también testar en el extranjero ante un Cónsul autorizado
para actuar como Ministro de Fe Pública, conforme lo prescribe
el artículo 1028, Nº 2, del Código Civil.
2. En estos testamentos, que son siempre solemnes, deben ob-
servarse algunas normas especiales, al mismo tiempo que todas las
disposiciones generales contenidas en los artículos 1011 al 1026,
del Código Civil, y 414 del Código Orgánico de Tribunales.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 379

3. Las normas especiales son las que que están indicadas en los
artículos 1028 y 1029 del Código Civil: a) el testador sólo puede
ser un chileno o un extranjero que tenga domicilio en Chile; b) los
testigos serán chilenos o extranjeros domiciliados en la ciudad
donde el testamento se otorgue; c) se hará mención expresa en el
testamento del cargo, título y patente del Cónsul autorizante y en
él se estampará el sello de la Oficina Consular; d) el testamento
deberá llevar el Visto Bueno del Jefe de la Misión Diplomática
respectiva; si fuere cerrado, sobre la carátula, y si fuere abierto,
al pie, debiendo en este último caso dicho Jefe de la Misión Di-
plomática rubricar, además, el principio y el fin de cada una de
las páginas.
4. Las estampillas correspondientes a los derechos consulares
percibidos de acuerdo con el artículo 8º del Arancel Consular, se
colocarán e inutilizarán en la forma prevista en el artículo 42 de
este Reglamento.

Artículo 101
Disposiciones Comunes a Testamentos Solemnes

1. Todo testamento solemne deberá sujetarse a las siguientes


normas comunes: a) ser escrito; b) dejarse testimonio del lugar,
la fecha y la hora en que se otorgue; c) indicación del nombre y
apellidos del funcionario ante quien se otorga; y d) ser otorgado
ante tres testigos hábiles, nombres, nacionalidad y domicilios de
los cuales se dejará constancia.
2. No podrán ser testigos de un testamento: a) los menores de
18 años; b) los que se hallaren en interdicción por causa de de-
mencia; c) los ciegos, los sordos y los mudos; d) los que estuvieren
actualmente privados de razón; e) los condenados a la pena de
reclusión o presidio, o a otras de igual o mayor gravedad; f) los
que por sentencia ejecutoriada estuvieren inhabilitados para ser
testigos; g) los amanuenses del Cónsul autorizante, y h) los que
no entendieren el idioma del testador.
380 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Artículo 102
Del Testamento Abierto

1. El testamento solemne abierto será escrito en el Libro de Ac-


tos Notariales de acuerdo con las normas relativas a las escrituras
públicas que se han dado en el artículo 97 de este Reglamento,
complementados por las normas especiales que se estipulan en
el presente artículo.
2. El testamento debe contener el nombre y apellidos del testa-
dor; el lugar de su nacimiento; la nación a que pertenece; si está
o no avecindado en Chile y, si lo está, el departamento en que
tuviere su domicilio; su edad; la circunstancia de hallarse en su
entero juicio; los nombres de las personas con quienes hubiere
contraído matrimonio, de los hijos habidos o legitimados en cada
matrimonio, de cualesquiera otros hijos que hubiere tenido, con
distinción de vivos y muertos, y el nombre, apellidos y domicilio
de cada uno de los testigos. Se ajustarán estas designaciones a lo
que respectivamente declaren el testador y testigos.
3. En el testamento abierto el testador debe dar a conocer
sus disposiciones al Cónsul ante quien se otorga y a los testigos.
Durante todo el acto los testigos deberán estar presentes, junto al
testador y al Cónsul. Para estos efectos, el testamento será leído
en voz alta por el Cónsul o por cualquiera de los testigos que el
testador designe.
4. Este acto solemne termina con la firma del testador, de los
testigos y del funcionario que autoriza, inmediatamente después
de la última línea del texto. Si el testador no pudiere firmar,
mencionará en el testamento esta circunstancia, expresando la
causa. Si se hallare uno de los testigos en el mismo caso, otro
de ellos firmará por él, y a ruego suyo, dejándose expreso tes-
timonio de ello.
5. El ciego podrá otorgar testamento abierto, el que será leído
en alta voz dos veces; primero por el funcionario que autoriza, y
después, por uno de los testigos elegidos por el testador. Se hará
mención especial de esta solemnidad en el testamento.
6. El testamento solemne abierto, que será redactado por el
testador o de acuerdo con sus indicaciones, se incorporará al Libro
de Actos Notariales de la Oficina Consular.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 381

Artículo 103
Del Testamento Cerrado

1. El testamento solemne cerrado constará de un escrito con-


tenido en su sobre, y su otorgamiento lo constituye el acto por el
cual el testador presenta dicho sobre al Cónsul y los tres testigos,
declarando de viva voz y de manera que todos le vean, oigan y
entiendan, que el escrito en él contenido es su testamento. Los
mudos podrán hacer esta declaración, escribiéndola en el sobre
en presencia del Cónsul y los tres testigos.
2. No podrá otorgar testamento cerrado el que no sepa leer y
escribir.
3. El testamento deberá estar escrito o, a lo menos, firmado por
el testador. El sobre que lo contenga estará cerrado o se cerrará
exteriormente, de manera que no pueda extraerse el testamento
sin romper la cubierta.
4.  Queda al arbitrio del testador estampar un sello o marca, o
emplear cualquier otro medio para la seguridad de la cubierta.
5. El Cónsul expresará en el sobre escrito o cubierta, bajo el
epígrafe “Testamento”, la circunstancia de hallarse el testador en
su sano juicio; el nombre, apellidos y domicilio del testador y
de cada uno de los testigos y el lugar, hora, día, mes y año del
otorgamiento.
6. Termina el otorgamiento con las firmas del testador, del Cónsul
y de los mismos testigos, y no habrá interrupción alguna del acto
sino en los breves intervalos que algún accidente lo exigiere.
7.  Cuando el testador no pudiere entender o ser entendido de
viva voz, sólo podrá otorgar testamento cerrado.
8. El testador escribirá en este caso de su letra, sobre la cubier-
ta, la palabra “Testamento”, o la equivalencia en el idioma que
prefiera y hará del mismo modo la designación de su persona,
expresando, a lo menos, su nombre y apellidos, su domicilio y la
nación a que pertenece; en lo demás, se observará lo prevenido
en los números precedentes.
9. El Cónsul tomará razón en el Libro de Actos Notariales de
cada testamento cerrado que haya autorizado, transcribiendo ín-
tegramente lo escrito en la cubierta del sobre que lo contenga y
dejando constancia de que en él se colocaron e inutilizaron las
estampillas correspondientes a los derechos consulares.
382 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Artículo 104
Intervención de la Misión Diplomática

1.  Otorgado que sea un testamento solemne, abierto o cerrado,


el Cónsul remitirá en seguida una copia del primero o el sobre o
carátula del segundo, al jefe de la respectiva Misión Diplomática,
para los efectos previstos en el artículo 1029 del Código Civil. En
el oficio con que envíe estos instrumentos, el Cónsul cuidará de
señalar, después de consultar sobre el particular al testador, cuál
fue su último domicilio en Chile y el nombre y dirección de la
persona que cancelará en el Ministerio el costo de las legalizacio-
nes necesarias.
2. Asimismo dará cuenta de lo obrado al Ministerio.

Artículo 105
Del Testamento Marítimo

1. En los casos en que el comandante, el capitán o su segundo o


el piloto de una nave de guerra chilena en alta mar o de un buque
mercante bajo bandera chilena otorgue un testamento marítimo,
conforme a los artículos 1048 y 1055 del Código Civil, entregarán
el ejemplar de este documento bajo recibo al Cónsul chileno del
puerto extranjero a que arribaren antes de volver a Chile.
2. El funcionario consular, según lo prescrito en el artículo 1050
del Código Civil, remitirá directamente al Ministerio de Defensa
Nacional, Subsecretaría de Marina, el ejemplar del testamento ma-
rítimo que se le haya entregado, para los efectos del artículo 1029
del Código ya citado.
3. El funcionario consular dará cuenta de este trámite al Minis-
terio, a la brevedad posible.

Artículo 106
Certificados Llamados a Tener Efecto en Chile

1. En su calidad de Ministros de Fe Pública, los Cónsules pueden


expedir certificaciones que hayan de tener efecto en Chile.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 383

2. Al otorgar estos certificados, el Cónsul se responsabiliza de


la verdad del o los hechos que certifique. Se cuidará de expresar
en ellos que los otorga únicamente para tener efecto en Chile.
3.  Se aplicarán en estos certificados los derechos contemplados
en el artículo 12, Nº 50, del Arancel Consular, a menos de que se
trate de un caso para el cual este Reglamento consulta exención
de derechos.

Capítulo XXXIII
Legalización de instrumentos públicos

Artículo 107
De la Legalización de Instrumentos Públicos. Autenticación de
Firmas y Certificaciones

1. Los funcionarios consulares, en su carácter de Ministros de


Fe Pública, podrán dar certificados y legalizar los documentos o
firmas de las autoridades del país en que residen, cuando tales
certificados o documentos hayan de tener efecto en Chile.
2. Los instrumentos públicos extendidos en el extranjero se
rigen en cuanto a su forma por las leyes del país en que hayan
sido otorgados, según lo dispone el artículo 17 del Código Civil. La
autenticidad de estos instrumentos se probará en Chile mediante
la legalización.
Dicha legalización consistirá en el testimonio del Cónsul en que
da fe del carácter público del funcionario que autorizó o legalizó
previamente el instrumento y la autenticidad de su firma.
3. En consecuencia, los funcionarios consulares legalizarán los
instrumentos públicos otorgados en el territorio de su jurisdicción,
o previamente legalizados por competente funcionario de su cir-
cunscripción, cuidando de atestiguar, en uno u otro caso, el carácter
público del funcionario que autorizó o legalizó previamente el
instrumento y la autenticidad de su firma. La legalización de un
instrumento público y de sus copias exige una actuación para el
original y una actuación separada para cada una de sus copias. La
legalización del funcionario consular no se referirá sino a la última
firma estampada en el instrumento.
384 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

4. Las Oficinas Consulares deberán mantener un Registro con


las firmas y sellos de las personas que de acuerdo con las leyes
y reglamentos del Estado receptor, o las prácticas locales, tienen
dentro de su jurisdicción competencia para autorizar o legalizar
documentos.

Artículo 108
Autenticación de Firmas en Documentos Privados

En su calidad de Ministros de Fe Pública, los Cónsules pueden


también dar fe de la autenticidad de la o las firmas puestas en un
instrumento privado. En este caso no podrán hacerlo sino cuando
tales firmas hayan sido escritas en su presencia o reconocidas ante
él por sus autores y después que se haya asegurado de que las
leyes locales reconocen validez a instrumentos de ese género.

Artículo 109
Disposiciones Generales

1. No podrán legalizarse las fotocopias de un documento. Sin


embargo, si la fotocopia está autenticada por la firma original de
un notario u otro funcionario competente de su circunscripción,
el funcionario consular podrá legalizar esta última, atestiguando
la doble circunstancia que se mencionó en el artículo 107 (I) de
este Reglamento.
2. Al legalizar un instrumento público o autenticar la firma
puesta en un instrumento privado, el funcionario consular sólo se
responsabiliza del carácter público del funcionario autorizante y
de la verdad de su firma y, en el segundo caso, de la verdad de
la firma. El funcionario consular no se pronuncia sobre el fondo
del documento, ni sobre la verdad o validez de las declaraciones
en él contenidas.
3. En el caso de que el documento que se presente para legalizar
su firma estuviere concebido en términos que fueren contrarios al
orden social y político del Estado que envía, que pone en peligro
su seguridad o que menciona actos encaminados a desconocer
decisiones gubernamentales o que están en contradicción con dicho
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 385

Estado, el funcionario consular rehusará la legalización. Tampoco


serán legalizados los documentos en que se hagan llamamientos
a la revuelta o a la propagación de consignas subversivas.
4. Tratándose de documentos otorgados en Chile y que deban
surtir efecto en el extranjero, el funcionario consular no podrá
legalizarlos, sino cuando hayan sido previamente legalizados por
el Ministerio.
5. En toda legalización se estamparán el número y fecha de la
actuación, el artículo y número del Arancel Consular que son apli-
cables, y el monto de los derechos percibidos, debiendo colocarse
e inutilizarse en el mismo documento las estampillas consulares
correspondientes, salvo en el caso de actuaciones gratuitas previstas
en este Reglamento.
6. La legalización de la firma de un instrumento público, sea
éste escritura pública u otra actuación de carácter notarial está
contemplada en el Arancel Consular entre los “Actos Adminis-
trativos y Diversos”. Se anotarán en el Libro de Legalización de
Firmas, señalando la naturaleza del documento que motiva la
legalización, su fecha, y el título y nombre del funcionario que
lo autoriza, y tratándose de documento privado, el nombre de la
persona que lo firma.

Capítulo XXXVII
Deberes y atribuciones de los funcionarios
consulares respecto de la Marina Mercante
Nacional

Artículo 114
Protección a la Marina Mercante Chilena

1. Es chilena la nave matriculada en puertos chilenos, cuyos


propietarios: Capitán, oficialidad y tripulación, sean chilenos (artícu-
lo 3º de la ley 12.041). La nacionalidad de la nave se comprueba,
además, con el Certificado de Matrícula y la Patente de Navegación,
o, en su defecto, el Pasavante expedido en el país por la Autoridad
Marítima y en el extranjero por funcionario consular chileno.
386 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2. Los funcionarios consulares deben prestar a las naves mer-


cantes chilenas, protección y apoyo, velando porque se les otor-
gue las garantías reconocidas por el derecho internacional y las
franquicias y exenciones que les correspondan por tratados, leyes
o prácticas vigentes. Velarán, asimismo, por el cumplimiento de
las disposiciones vigentes, relativas a las naves chilenas, sus tripu-
lantes y pasajeros, ateniéndose para ello al presente Reglamento,
y a las instrucciones especiales que al respecto se les imparta por
conducto del Ministerio.

Artículo 115
Atribuciones y Responsabilidades
de los Funcionarios Consulares

En el territorio de su jurisdicción, los funcionarios consulares son


delegados superiores de la Autoridad Pública y representantes de
la Autoridad Marítima chilena en lo concerniente al orden y admi-
nistración de justicia a bordo de los barcos mercantes nacionales; a
la seguridad de los pasajeros, de los hombres de mar, de la carga y
de la nave misma; a los contratos de embarque, al desembarco y a
la terminación del contrato de embarque de los hombres de mar; a
los conflictos laborales que afecten a los hombres de mar en naves
chilenas y demás asuntos relacionados con la Marina Mercante
Nacional en que les competan atribuciones y responsabilidades,
de acuerdo con las leyes y reglamentos vigentes.

Artículo 116
Hechos Delictuosos y Faltas a la Disciplina Ocurridos
a Bordo de Naves Mercantes Chilenas

1.  De acuerdo con el artículo 6º, Nº 4, del Código Orgánico


de Tribunales, quedan sometidos a la jurisdicción chilena los crí-
menes o simples delitos cometidos por chilenos o extranjeros a
bordo de buque chileno en alta mar, debiendo conocer de estos
delitos los Tribunales de Santiago, conforme al artículo 168 del
mismo Código.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 387

En tales casos, el Capitán de la nave deberá instruir una inves-


tigación sumaria de los hechos, la que entregará, conjuntamente
con los inculpados, al funcionario consular chileno en el primer
puerto extranjero de recalada. El Comandante, por su parte, la
remitirá al Ministerio, para que éste la ponga en conocimiento del
Juzgado del Crimen de turno de Santiago. Si entre los inculpados
hubiere miembros de la tripulación, el Ministerio lo comunicará,
además, a la Dirección del Litoral y de la Marina Mercante para
que se tome las medidas del caso.
Si los inculpados no pudieren continuar viaje en el mismo
barco bajo adecuadas medidas de seguridad, con el objeto de
ser entregados a las autoridades del primer puerto chileno de
arribada, el funcionario consular deberá solicitar a las autoridades
locales competentes la detención provisional o preventiva de los
inculpados, en tanto se formaliza el correspondiente pedido de
extradición, debiendo dar cuenta de inmediato al Ministerio y a
la Misión Diplomática.
2. Los hechos delictuosos ocurridos a bordo de un buque mer-
cante chileno en aguas territoriales de otro Estado, quedan so-
metidos a la jurisdicción de los tribunales locales. El funcionario
consular debe cuidar que, con respecto a la nave, se tengan en
cuenta los intereses de la navegación, y que con respecto a los
posibles inculpados chilenos se observen las disposiciones legales
que protejan sus derechos.
3. Los funcionarios consulares conocerán de las faltas al orden y
disciplina cometidas a bordo de los buques mercantes chilenos en
los puertos o aguas interiores del territorio de su circunscripción, que
les denuncie el Capitán de la nave. Deberán imponer las sanciones
contempladas en el Reglamento General de Orden, Seguridad y
Disciplina de las Naves y Litoral de la República. Los funcionarios
consulares darán cuenta al Director del Litoral y Marina Mercante,
por conducto del Ministerio, de las sanciones que hayan debido
imponer, de las que también se dejará testimonio en el Libro de
Castigos de la nave. Las sanciones podrán consistir en amonesta-
ciones verbales o escritas, multas y suspensiones temporales, con
retiro transitorio de la Libreta, Licencia o Permiso de Embarco, o
comprobante de inscripción en la Matrícula, de los infractores. Las
multas y suspensiones impuestas por los funcionarios consulares
se harán efectivas por la Autoridad Marítima del primer puerto
chileno de arribada o puerto de matrícula del afectado.
388 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

4. A la llegada de una nave mercante chilena a puerto extranjero


en que exista una Oficina Consular chilena, el Capitán deberá exhi-
bir el Libro de Castigos al funcionario consular, si hubiese durante
el viaje impuesto sanciones por faltas al orden y disciplina. Si no
existiere reclamos de parte de los afectados, el Cónsul estampará
su Visto Bueno. Si hay reclamos, el funcionario consular, previa
audiencia de las partes, podrá confirmar, derogar, rebajar, aumentar
o modificar los castigos impuestos por el Capitán, o suspender su
aplicación hasta la llegada de la nave al primer puerto chileno de
arribada o puerto de matrícula del afectado. Observará para estos
procedimientos lo dispuesto en el Reglamento General de Orden,
Seguridad y Disciplina de las Naves y Litoral de la República, y
deberá dar cuenta de todo lo obrado al Director del Litoral y Marina
Mercante, a través del Ministerio.
5.  Si en la Oficina Consular no existiere un ejemplar al día del
Reglamento General de Orden, Seguridad y Disciplina de las Naves
y Litoral de la República, y de las Instrucciones para la aplicación
del mismo, ellos deberán ser facilitados al funcionario consular por
el Capitán de la nave, para los fines previstos en los párrafos 3)
y 4) de este artículo.

Artículo 117
Del Contrato de Embarco de los Hombres de Mar,
del Desembarco y de la Terminación
del Contrato de Embarco

1. Los contratos de embarco de hombres de mar en naves na-


cionales, celebrados en el extranjero, deberán ser autorizados en
dos ejemplares con el Visto Bueno del funcionario consular corres-
pondiente, quien entregará a los contratados una copia autorizada
de las condiciones del contrato, de conformidad a lo dispuesto en
el artículo 181 del Código del Trabajo.
Estos contratos deberán extenderse en formularios especiales
que contendrán a lo menos las estipulaciones mínimas señaladas
en el Código del Trabajo y en el Reglamento relativo al Contrato de
Embarco de los Hombres de Mar en Naves Mercantes Nacionales
y Extranjeras. Los funcionarios consulares dispondrán la compa-
recencia formal del tripulante contratado.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 389

2. Ningún hombre de mar embarcado en nave chilena podrá


ser desembarcado en puerto extranjero sin la intervención del
respectivo funcionario consular chileno, aun cuando el contrato
de embarco haya caducado por alguna de las causales previstas en
el Código del Trabajo. La anotación del desembarco en la Libreta
del tripulante deberá llevar la firma del Capitán y del funcionario
consular. En todos los casos de terminación del contrato de em-
barco, sea por determinación del Armador o del tripulante, deberá
dejarse testimonio de la causa de la caducidad, de haberse efectuado
la liquidación de sueldos o salarios y de la indemnización legal
o contractual cuando proceda, y de haberse pagado o entregado
el pasaje de regreso al puerto de restitución, con las firmas del
contratado y del Armador, o su representante, y el Visto Bueno
del funcionario consular que interviene.
3.  Cuando se efectúe el desembarco de algún hombre de mar
en puerto extranjero, el Capitán de la nave o el representante del
Armador depositarán en la Oficina Consular respectiva el pasaje de
regreso al puerto de restitución, para ser entregado al desembarco
por el funcionario consular, pudiendo éste autorizar que se entregue
al interesado el valor del pasaje en dinero, en caso justificado. El
funcionario consular dará cuenta al Director del Litoral y Marina
Mercante, por conducto del Ministerio, de los casos de desembarco
de tripulantes chilenos ocurridos en su circunscripción.
4.  Si algún hombre de mar se enfermare durante la navegación,
deberá ser atendido por cuenta del Armador mientras permanez-
ca a bordo, y si por prescripción médica fuere desembarcado en
puerto extranjero, los gastos de la enfermedad u hospitalización
en caso necesario, también serán de cuenta del Armador. Respecto
al pasaje de regreso al puerto de restitución, se procederá en la
forma señalada en el párrafo precedente.

Artículo 118
De los Tripulantes Chilenos
en Naves Extranjeras

1.  Será obligación de los funcionarios consulares prestar su


asistencia y apoyo, a petición de parte, a los tripulantes chilenos
embarcados en naves de bandera extranjera cuando éstos vean
vulnerados sus derechos.
390 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2.  Deberán velar especialmente porque los armadores o sus


representantes en los puertos de su jurisdicción cumplan con las
cláusulas contractuales referentes a salarios, a las obligaciones de
prestaciones médicas y hospitalarias y regreso a Chile, en caso
necesario.

Artículo 119
Denuncia de Situaciones Irregulares

1. El funcionario consular que descubra, sea por la declaración


del Capitán o tripulación, o por cualquier otro medio, que aquél
omitió levantar acta de los nacimientos y defunciones ocurridos
en el viaje, o que ha ocultado algún testamento otorgado a bordo,
procederá a instruir el sumario correspondiente y dará cuenta de
los hechos al Ministerio, el cual informará a la Dirección del Litoral
y Marina Mercante.
2. Los funcionarios consulares informarán al Ministerio si des-
cubriesen alguna defraudación o tentativa de defraudar al Fisco
en relación con la carga que traigan del país o lleven a puertos
chilenos las naves de cualquiera bandera y, en general, de las
infracciones legales e irregularidades que puedan ser de interés
para las autoridades chilenas.
3. Los funcionarios consulares comunicarán a la Dirección del
Litoral y Marina Mercante, por conducto del Ministerio, cualquie-
ra circunstancia que llegare a su conocimiento, en que por mala
conducta, imprevisión o impericia del Capitán, se hubiere compro-
metido notoriamente la seguridad del equipaje o los intereses de
los Armadores, aseguradores u otros interesados, acompañando
los testimonios correspondientes.
4. Si requerido legalmente por el funcionario consular, el Capi-
tán de una nave chilena resistiere sin motivo legítimo, o le ultra-
jare con palabras o amenazas, el funcionario consular informará
de ello, remitiendo los antecedentes a la Dirección del Litoral y
Marina Mercante por intermedio del Ministerio. Dará cuenta en la
misma forma si cualquier miembro de la tripulación le faltare el
respecto debido.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 391

Artículo 120
Detención de Naves Chilenas

Si por orden de las autoridades del Estado receptor fuera de-


tenido un buque chileno, el funcionario consular procurará su
franquicia y protegerá por todos los medios legales que estén a
su alcance los intereses chilenos que se hallen comprometidos. Si
la detención fuere ilegal y no obtuviera la franquicia del buque y
la justa indemnización a que hubiere lugar, someterá el asunto a la
Misión Diplomática y al Ministerio, el cual hará llegar los hechos a
conocimiento del Director del Litoral y Marina Mercante.

Artículo 121
Intervención Consular en la Transferencia de Naves Chilenas
en Puertos Extranjeros. Pasavante o matrícula Provisoria
para Barcos construidos o adquiridos en el Extranjero

1. Las naves nacionales no podrán enajenarse al extranjero ni


dejar de pertenecer a la matrícula nacional sin autorización del
Presidente de la República (Ley 12.041).
Autorizada la enajenación y ésta se efectuare en el extranjero,
el funcionario consular cuidará que el capitán le haga entrega de
la Patente de Navegación, el rol de equipaje y demás documentos
de la nave y velará por que a los tripulantes se les cumpla con los
términos de sus respectivos contratos. De lo obrado informará al
Ministerio. Actuará en la misma forma cuando una nave nacional
en el extranjero, se inutilizare, destruyere, fuere apresada, etc.
2.  Cuando un buque se construya o adquiera en el extranjero,
para ser matriculado en la Marina Mercante, el dueño deberá pre-
sentar al funcionario consular chileno respectivo los documentos
que acrediten su propiedad, y aquel funcionario los certificará a
fin de que puedan surtir efectos en Chile.
Los funcionarios consulares podrán expedir Pasavante, que es
una matrícula provisoria a las naves a que se refiere este párrafo.
Este documento autorizará al buque a navegar con bandera chilena
solamente para dirigirse desde el puerto de construcción o adqui-
sición a algún puerto de la República, para ser allí matriculado en
392 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

forma definitiva. En estos casos la composición de la tripulación


no necesitará ajustarse a los requisitos de nacionalidad para las
naves chilenas.
3. Para matricular en Chile un buque construido en astilleros ex-
tranjeros cuyo dueño primitivo sea el que se presente a matricularlo,
podrá exhibirse como título de propiedad, entre otros, el certificado
expedido por el constructor y legalizado por el funcionario consular
de la circunscripción donde se encuentre el astillero.
4. Respecto a las naves construidas en astilleros nacionales y
destinadas a ser vendidas en el extranjero, el funcionario consular
en cuya jurisdicción éstas se matriculen, solicitará a su capitán el
Pasavante y el decreto de zarpe que hubieren expedido la autori-
dad marítima de Chile y los enviarán al Ministerio.

Artículo 122
De los Conflictos Laborales

Las dificultades que se produjeren en puertos extranjeros entre


el Armador y los oficiales y tripulantes de la nave, relacionadas
con la aplicación del Título V del Libro I del Código del Trabajo,
sobre Contrato de Embarco de los Oficiales y Tripulantes de las
Naves de la Marina Mercante Nacional, se someterán a la concilia-
ción previa del funcionario consular respectivo, el cual informará,
circunstancialmente, al Ministerio.
En caso de no prosperar la conciliación, el asunto deberá pasar
a la Inspección del Trabajo del puerto de domicilio del Armador
para los efectos de su tramitación ante los Tribunales del ramo.

Artículo 123
De los Decesos Ocurridos a Bordo de Naves Chilenas

1.  Si durante la navegación ocurriere una muerte a bordo de una


nave nacional, el Capitán deberá entregar al funcionario consular
chileno del primer puerto de recalada, para los fines señalados
en el artículo 54 (I) del presente Reglamento, la respectiva acta
de defunción con indicación de la fecha, hora y causa del deceso.
reglamento consular. decreto supremo Nº 172 393

Le entregará también un ejemplar del inventario que se hubiere


formado de los efectos y papeles del fallecido. Si éste hubiera sido
chileno, y salvo que hubiere viajado con un miembro de su fami-
lia, los efectos y papeles deberán ser depositados a la orden del
funcionario consular, quien informará al Ministerio con el objeto
de que se notifique a las personas interesadas en la sucesión del
difunto. Si transcurridos seis meses aquellos efectos no hubieren
sido reclamados, el funcionario consular podrá ordenar su venta,
dando cuenta al Ministerio y remesando el producto que se hu-
biere obtenido de ella.
2.  Cuando el fallecido fuere un hombre de mar perteneciente a
la dotación de la nave, el Capitán entregará al funcionario consular
del primer puerto de recalada, acta del fallecimiento, copia de la
liquidación de haberes y del inventario de efectos personales. To-
dos éstos serán remitidos al Director del Litoral y Marina Mercante
a través del Ministerio.
3.  Si el fallecimiento ocurriere en puerto extranjero correspon-
de intervenir a la autoridad local, y los funcionarios consulares se
atendrán a lo previsto en el artículo 50 de este Reglamento, en lo
que sea aplicable.
CONVENCIÓN SOBRE
LAS MISIONES ESPECIALES
(ARTÍCULOS SELECCIONADOS)

(Publicada en el Diario Oficial de 31 de enero de 1980)

Artículo 1º
Terminología

A los efectos de la presente Convención:


a) Por “misión especial” se entenderá una misión temporal,
que tenga carácter representativo del Estado, enviada por un Es-
tado ante otro Estado con el consentimiento de este último para
tratar con él asuntos determinados o realizar ante él un cometido
determinado;
b) Por “misión diplomática permanente” se entenderá una mi-
sión diplomática en el sentido de la Convención de Viena sobre
relaciones diplomáticas;
c) Por “oficina consular” se entenderá todo consulado general,
consulado, viceconsulado o agencia consular;
d) Por “jefe de la misión especial” se entenderá la persona en-
cargada por el Estado que envía de actuar con carácter de tal;
e) Por “representante del Estado que envía en la misión espe-
cial” se entenderá toda persona a la que el Estado que envía haya
atribuido el carácter de tal;
f) Por “miembros de la misión especial” se entenderá el jefe de la
misión especial, los representantes del Estado que envía en la misión
especial y los miembros del personal de la misión especial;
g) Por “miembros del personal de la misión especial” se entende-
rá los miembros del personal diplomático, del personal administra-
tivo y técnico, y del personal de servicio de la misión especial;

395
396 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

h) Por “miembros del personal diplomático” se entenderá los


miembros del personal de la misión especial que posean la calidad
de diplomático para los fines de la misión especial;
i) Por “miembros del personal administrativo y técnico” se en-
tenderá los miembros del personal de la misión especial empleados
en el servicio administrativo y técnico de la misión especial;
j) Por “miembros del personal de servicio” se entenderá los
miembros del personal de la misión especial, empleados por ésta
para atender los locales o realizar faenas análogas;
k) Por “personal al servicio privado” se entenderá las personas
empleadas exclusivamente al servicio privado de los miembros de
la misión especial.

Artículo 10
Nacionalidad de los miembros de la misión especial

1. Los representantes del Estado que envía en la misión especial


y los miembros del personal diplomático de ésta habrán de tener,
en principio, la nacionalidad del Estado que envía.
2. Los nacionales del Estado receptor no podrán formar parte
de la misión especial sin el consentimiento de dicho Estado, que
podrá retirarlo en cualquier momento.
3. El Estado receptor podrá reservarse el derecho previsto en
el párrafo 2 del presente artículo respecto de los nacionales de
un tercer Estado que no sean al mismo tiempo nacionales del
Estado que envía.

Artículo 19
Derecho de la misión especial a usar la bandera
y el escudo del Estado que envía

1. La misión especial tendrá derecho a colocar la bandera y


el escudo del Estado que envía en los locales ocupados por la
misión, así como en los medios de transporte de ésta cuando se
utilicen para asuntos oficiales.
2. Al ejercer el derecho reconocido en el presente artículo, se
tendrán en cuenta las leyes, los reglamentos y los usos del Estado
receptor.
convención sobre las misiones especiales 397

Artículo 22
Facilidades en general

El Estado receptor dará a la misión especial las facilidades ne-


cesarias para el desempeño de sus funciones, habida cuenta de la
naturaleza y del cometido de la comisión especial.

Artículo 23
Locales y alojamiento

El Estado receptor ayudará a la misión especial, si ésta lo so-


licita, a conseguir los locales necesarios y a obtener alojamiento
adecuado para sus miembros.

Artículo 24
Exención fiscal de los locales de la misión especial

1. En la medida compatible con la naturaleza y la duración de


las funciones ejercidas por la misión especial, el Estado que envía
y los miembros de la misión especial que actúan por cuenta de
ésta estarán exentos de todos los impuestos y gravámenes nacio-
nales, regionales o municipales sobre los locales ocupados por
la misión especial, salvo que se trate de impuestos o gravámenes
que constituyan el pago de servicios particulares prestados.
2. La exención fiscal a que se refiere el presente artículo no se
aplicará a los impuestos y gravámenes que, conforme a las dispo-
siciones legales del Estado receptor, estén a cargo del particular
que contrate con el Estado que envía o con un miembro de la
misión especial.

Artículo 25
Inviolabilidad de los locales

1. Los locales en que la misión especial se halle instalada de


conformidad con la presente Convención son inviolables. Los
398 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin el con-


sentimiento del jefe de la misión especial o, en su caso, del jefe de
la misión diplomática permanente del Estado que envía acreditado
ante el Estado receptor. Ese consentimiento podrá presumirse en
caso de incendio o de otro siniestro que ponga en serio peligro la
seguridad pública, y sólo en el caso de que no haya sido posible
obtener el consentimiento expreso del jefe de la misión especial
o, en su caso, del jefe de la misión permanente.
2. El Estado receptor tendrá la obligación especial de adoptar
todas las medidas adecuadas para proteger los locales de la misión
especial contra toda intrusión o daño y evitar que se turbe la tran-
quilidad de la misión especial o se atente contra su dignidad.
3. Los locales de la misión especial, su mobiliario, los demás
bienes que sirvan para el funcionamiento de la misión especial y
sus medios de transporte no podrán ser objeto de ningún registro,
requisa, embargo o medida de ejecución.

Artículo 26
Inviolabilidad de los archivos y documentos

Los archivos y documentos de la misión especial son siempre


inviolables dondequiera que se hallen. Cuando sea necesario, de-
bieran ir provistos de signos exteriores visibles de identificación.

Artículo 27
Libertad de circulación

Sin perjuicio de sus leyes y reglamentos referentes a zonas de


acceso prohibido o reglamentado por razones de seguridad nacional,
el Estado receptor garantizará a todos los miembros de la misión
especial la libertad de circulación y de tránsito por su territorio
en la medida necesaria para el desempeño de las funciones de la
misión especial.
convención sobre las misiones especiales 399

Artículo 28
Libertad de comunicación

1. El Estado receptor permitirá y protegerá la libre comunicación


de la misión especial para todos los fines oficiales. Para comunicarse
con el gobierno del Estado que envía, así como con las misiones
diplomáticas, oficinas consulares y otras misiones especiales de ese
Estado o con secciones de la misma misión, dondequiera que se
encuentren, la misión especial podrá emplear todos los medios de
comunicación adecuados, entre ellos los correos y los mensajes en
clave o en cifra. Sin embargo, únicamente con el consentimiento
del Estado receptor podrá la misión especial instalar y utilizar una
emisora de radio.
2. La correspondencia oficial de la misión especial es inviolable.
Por “correspondencia oficial” se entenderá toda la correspondencia
concerniente a la misión especial y a sus funciones.
3.  Cuando sea factible, la misión especial utilizará los medios
de comunicación, inclusive la valija y el correo de la misión di-
plomática permanente del Estado que envía.
4. La valija de la misión especial no podrá ser abierta ni rete-
nida.
5. Los bultos que constituyan la valija de la misión especial
deberán ir provistos de signos exteriores visibles indicadores de
su carácter y sólo podrán contener documentos u objetos de uso
oficial de la misión especial.
6. El correo de la misión especial, que deberá llevar consigo
un documento oficial en el que conste su condición de tal y el
número de bultos que constituyan la valija, estará protegido, en el
desempeño de sus funciones, por el Estado receptor. Gozará de
inviolabilidad personal y no podrá ser objeto de ninguna forma
de detención o arresto.
7. El Estado que envía o la misión especial, podrá designar
correo ad hoc de la misión especial. En tales casos, se aplicarán
también las disposiciones del párrafo 6 del presente artículo, pero
las inmunidades en él mencionadas dejarán de ser aplicables cuan-
do el correo ad hoc haya entregado al destinatario la valija de la
misión especial que se le haya encomendado.
8. La valija de la misión especial podrá ser confiada al coman-
dante de un buque o aeronave comercial, que deban llegar a un
punto de entrada autorizado. El comandante deberá llevar consigo
400 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

un documento oficial en el que conste el número de bultos que


constituyan la valija, pero no podrá ser considerado como correo
de la misión especial. Previo acuerdo con las autoridades com-
petentes, la misión especial podrá enviar a uno de sus miembros
a tomar posesión directa y libremente de la valija de manos del
comandante del buque o de la aeronave.

Artículo 29
Inviolabilidad personal

La persona de los representantes del Estado que envía en la


misión especial, así como la de los miembros del personal diplo-
mático de ésta, es inviolable. No podrán ser objeto de ninguna
forma de detención o arresto. El Estado receptor los tratará con
el debido respeto y adoptará todas las medidas adecuadas para
impedir cualquier atentado contra su persona, su libertad o su
dignidad.

Artículo 30
Inviolabilidad del alojamiento particular

1. El alojamiento particular de los representantes del Estado


que envía en la misión especial y de los miembros del personal
diplomático de ésta gozará de la misma inviolabilidad y protección
que los locales de la misión especial.
2.  Sus documentos, su correspondencia y, salvo lo previsto
en el párrafo 4 del artículo 31, sus bienes gozarán igualmente de
inviolabilidad.

Artículo 31
Inmunidad de jurisdicción

1. Los representantes del Estado que envía en la misión espe-


cial y los miembros del personal diplomático de ésta gozarán de
inmunidad de la jurisdicción penal del Estado receptor.
convención sobre las misiones especiales 401

2.  Gozarán también de inmunidad de la jurisdicción civil y


administrativa del Estado receptor, salvo en caso de:
a)  Una acción real sobre bienes inmuebles particulares radica-
dos en el territorio del Estado receptor, a menos que la persona
de que se trate los posea por cuenta del Estado que envía para
los fines de la misión;
b)  Una acción sucesoria en la que la persona de que se trate
figure, a título privado y no en nombre del Estado que envía, como
ejecutor testamentario, administrador, heredero o legatario;
c)  Una acción referente a cualquier actividad profesional o
comercial ejercida por la persona de que se trate en el Estado
receptor, fuera de sus funciones oficiales;
d)  Una acción por daños resultantes de un accidente ocasio-
nado por un vehículo utilizado fuera de las funciones oficiales de
la persona de que se trate.
3. Los representantes del Estado que envía en la misión espe-
cial y los miembros del personal diplomático de ésta no estarán
obligados a testificar.
4. Los representantes del Estado que envía en la misión espe-
cial o los miembros del personal diplomático de ésta no podrán
ser objeto de ninguna medida de ejecución, salvo en los casos
previstos en los apartados a), b), c) y d) del párrafo 2 del presente
artículo y con tal de que no sufra menoscabo la inviolabilidad de
su persona o de su alojamiento.
5. La inmunidad de jurisdicción de los representantes del Estado
que envía en la misión especial y de los miembros del personal
diplomático de ésta no los eximirá de la jurisdicción del Estado
que envía.

Artículo 32
Exención de la legislación de seguridad social

1.  Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 3 del presente


artículo, los representantes del Estado que envía en la misión
especial y los miembros del personal diplomático de ésta estarán,
en cuanto a los servicios prestados al Estado que envía, exentos
de las disposiciones de seguridad social que estén vigentes en el
Estado receptor.
402 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2. La exención prevista en el párrafo 1 del presente artículo se


aplicará también al personal al servicio privado exclusivo de un
representante del Estado que envía en la misión especial o de un
miembro del personal diplomático de ésta, a condición de que las
personas de que se trate:
a) No sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él
residencia permanente, y
b) Estén protegidas por las disposiciones de seguridad social
que estén vigentes en el Estado que envía o en un tercer Estado.
3. Los representantes del Estado que envía en la misión especial
y los miembros del personal diplomático de ésta, que empleen a
personas a quienes no se aplique la exención prevista en el párrafo 2
del presente artículo, habrán de cumplir las obligaciones que las
disposiciones de seguridad social del Estado receptor impongan
a los empleadores.
4. La exención prevista en los párrafos 1 y 2 del presente artículo
no impedirá la participación voluntaria en el régimen de seguridad
social del Estado receptor, a condición de que tal participación
esté permitida por ese Estado.
5. Las disposiciones del presente artículo se entenderán sin
perjuicio de los acuerdos bilaterales o multilaterales sobre segu-
ridad social ya concertados y no impedirán que se concierten en
lo sucesivo acuerdos de esa índole.

Artículo 33
Exención de impuestos y gravámenes

Los representantes del Estado que envía en la misión especial y


los miembros del personal diplomático de ésta estarán exentos de
todos los impuestos y gravámenes, personales o reales, nacionales,
regionales o municipales, con excepción de:
a) Los impuestos indirectos de la índole de los normalmente
incluidos en el precio de las mercaderías o servicios;
b) Los impuestos y gravámenes sobre los bienes inmuebles
privados que radiquen en el territorio del Estado receptor, a menos
que la persona de que se trate los posea por cuenta del Estado
que envía para los fines de la misión;
c) Los impuestos sobre las sucesiones que corresponda percibir
al Estado receptor, salvo lo dispuesto en el artículo 44;
convención sobre las misiones especiales 403

d) Los impuestos y gravámenes sobre los ingresos privados


que tengan su origen en el Estado receptor, y los impuestos so-
bre el capital que graven las inversiones efectuadas en empresas
comerciales en el Estado receptor;
e) Los impuestos y gravámenes correspondientes a servicios
particulares prestados;
f) Los derechos de registro, aranceles judiciales, hipoteca y
timbre, salvo lo dispuesto en el artículo 24.

Artículo 34
Exención de prestaciones personales

El Estado receptor deberá eximir a los representantes del Estado


que envía en la misión especial y a los miembros del personal
diplomático de ésta de toda prestación personal, de todo servicio
público cualquiera que sea su naturaleza y de cargas militares
tales como las requisiciones, las contribuciones y los alojamientos
militares.

Artículo 35
Franquicia aduanera

1. El Estado receptor, dentro de los límites de las leyes y regla-


mentos que promulgue, permitirá la entrada y concederá la exención
de toda clase de derechos de aduana, impuestos y gravámenes
conexos, salvo los gastos de almacenaje, acarreo y servicios aná-
logos, por lo que respecta a:
a) Los objetos destinados al uso oficial de la misión especial;
b) Los objetos destinados al uso personal de los representantes
del Estado que envía en la misión especial y de los miembros del
personal diplomático de ésta;
2. Los representantes del Estado que envía en la misión especial
y los miembros del personal diplomático de ésta estarán exentos de
la inspección de su equipaje personal, a menos que haya motivos
fundados para suponer que contiene objetos no comprendidos en
las exenciones mencionadas en el párrafo 1 del presente artículo,
u objetos cuya importación o exportación esté prohibida por la
404 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

legislación del Estado receptor o sometida a sus reglamentos de


cuarentena. En tal caso, la inspección sólo podrá efectuarse en
presencia del interesado o de su representante autorizado.

Artículo 36
Personal administrativo y técnico

Los miembros del personal administrativo y técnico de la misión


especial gozarán de los privilegios e inmunidades mencionados en
los artículos 29 a 34, salvo que la inmunidad de la jurisdicción civil
y administrativa del Estado receptor mencionada en el párrafo 2
del artículo 31 no se extenderá a los actos realizados fuera del
desempeño de sus funciones. Gozarán también de los privilegios
mencionados en el párrafo 1 del artículo 35, en lo que respecta a
los objetos importados al efectuar la primera entrada en el territorio
del Estado receptor.

Artículo 37
Personal de servicio

Los miembros del personal de servicio de la misión especial


gozarán de inmunidad de la jurisdicción del Estado receptor por los
actos realizados en el desempeño de sus funciones y de exención
de impuestos y gravámenes sobre los salarios que perciban por sus
servicios, así como de la exención de la legislación de seguridad
social prevista en el artículo 32.

Artículo 38
Personal al servicio privado

El personal al servicio privado de los miembros de la misión


especial estará exento de impuestos y gravámenes sobre los salarios
que perciba por sus servicios. En todo lo demás sólo gozará de
privilegios e inmunidades en la medida en que lo admita el Estado
convención sobre las misiones especiales 405

receptor. No obstante, el Estado receptor habrá de ejercer su juris-


dicción sobre ese personal de modo que no estorbe indebidamente
el desempeño de las funciones de la misión especial.

Artículo 39
Miembros de la familia

1. Los miembros de las familias de los representantes del Estado


que envía en la misión especial y de los miembros del personal
diplomático de ésta gozarán de los privilegios e inmunidades es-
pecificados en los artículos 29 a 35 si acompañan a esos miembros
de la misión especial y siempre que no sean nacionales del Estado
receptor o no tengan en él residencia permanente.
2. Los miembros de las familias de los miembros del personal
administrativo y técnico de la misión especial gozarán de los pri-
vilegios e inmunidades mencionados en el artículo 36 si acom-
pañan a esos miembros de la misión especial y siempre que no
sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él residencia
permanente.

Artículo 40
Nacionales del Estado receptor y personas con residencia
permanente en el Estado receptor

1. Excepto en la medida en que el Estado receptor conceda


otros privilegios e inmunidades, los representantes del Estado que
envía en la misión especial y los miembros del personal diplomático
de ésta que sean nacionales del Estado receptor o tengan en él
residencia permanente, sólo gozarán de inmunidad de jurisdicción
e inviolabilidad por los actos oficiales realizados en el desempeño
de sus funciones.
2. Los otros miembros de la misión especial, así como el per-
sonal al servicio privado, que sean nacionales del Estado receptor
o tengan en él residencia permanente, gozarán de privilegios e
inmunidades únicamente en la medida reconocida por dicho Esta-
do. No obstante, el Estado receptor habrá de ejercer su jurisdicción
406 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

sobre esas personas de modo que no estorbe indebidamente el


desempeño de las funciones de la misión especial.

Artículo 41
Renuncia a la inmunidad

1. El Estado que envía podrá renunciar a la inmunidad de


jurisdicción de sus representantes en la misión especial y de los
miembros del personal diplomático de ésta, así como de las de-
más personas que gozan de inmunidad conforme a los artículos
36 a 40.
2. La renuncia habrá de ser siempre expresa.
3.  Si cualquiera de las personas mencionadas en el párrafo 1,
del presente artículo, entabla una acción judicial, no le será per-
mitido invocar la inmunidad de jurisdicción respecto de cualquier
convención directamente ligada a la demanda principal.
4. La renuncia a la inmunidad de jurisdicción respecto de las
acciones civiles o administrativas no habrá de entenderse que en-
traña renuncia a la inmunidad en cuanto a la ejecución del fallo,
para lo cual será necesaria una nueva renuncia.

Artículo 42
Tránsito por el territorio de un tercer Estado

1.  Si un representante del Estado que envía en la misión espe-


cial o un miembro del personal diplomático de ésta atraviesa el
territorio de un tercer Estado o se encuentra en él para ir a tomar
posesión de sus funciones o para volver al Estado que envía, el
tercer Estado le concederá la inviolabilidad y todas las demás in-
munidades necesarias para facilitarle el tránsito o el regreso. Esta
regla será igualmente aplicable a los miembros de la familia que
gocen de privilegios e inmunidades y que acompañen a la persona
mencionada en este párrafo, tanto si viajan con ella como si viajan
separadamente para reunirse con ella o para regresar a su país.
2. En circunstancias análogas a las previstas en el párrafo 1 del
presente artículo, los terceros Estados no habrán de dificultar el
convención sobre las misiones especiales 407

paso por su territorio de los miembros del personal administrativo


y técnico o de servicio de la misión especial o de los miembros
de su familia.
3. Los terceros Estados concederán a la correspondencia oficial
y a las demás comunicaciones oficiales en tránsito, incluso a los
despachos en clave o en cifra, la misma libertad y protección que
el Estado receptor está obligado a concederles con arreglo a la
presente Convención. Con sujeción a las disposiciones del párrafo 4
del presente artículo, concederán a los correos y a las valijas de
la misión especial en tránsito la misma inviolabilidad y protección
que el Estado receptor está obligado a concederles con arreglo a
la presente Convención.
4. El tercer Estado únicamente habrá de cumplir sus obligaciones
con respecto a las personas mencionadas en los párrafos 1, 2 y 3
del presente artículo, cuando haya sido informado de antemano,
ya sea por solicitud de visado o por notificación, del tránsito de
esas personas como miembros de la misión especial, miembros
de sus familias o correos, y no se haya opuesto a ello.
5. Las obligaciones de los terceros Estados, en virtud de los
párrafos 1, 2 y 3 del presente artículo, serán también aplicables
con respecto a las personas mencionadas respectivamente en esos
párrafos, así como a las comunicaciones oficiales y a las valijas de
la misión especial, cuando la utilización del territorio del tercer
Estado sea debida a fuerza mayor.

Artículo 43
Duración de los privilegios e inmunidades

1. Todo miembro de la misión especial gozará de los privilegios


e inmunidades a que tenga derecho desde que entre en el territorio
del Estado receptor para ejercer sus funciones en la misión especial
o, si se encuentra ya en ese territorio, desde que su nombramiento
haya sido comunicado al Ministro de Relaciones Exteriores u otro
órgano del Estado receptor que se haya convenido.
2.  Cuando terminen las funciones de un miembro de la misión
especial, sus privilegios e inmunidades cesarán normalmente en el
momento en que salga del territorio del Estado receptor o en que
expire el plazo razonable que le haya sido concedido para salir
408 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

de él, pero subsistirán hasta entonces, aun en caso de conflicto


armado. Subsistirá, no obstante, la inmunidad respecto de los actos
realizados por tal miembro en el ejercicio de sus funciones.
3. En caso de fallecimiento de un miembro de la misión es-
pecial, los miembros de su familia continuarán en el goce de los
privilegios e inmunidades que les correspondan hasta la expiración
de un plazo razonable en el que puedan abandonar el territorio
del Estado receptor.

Artículo 44
Bienes de un miembro de la misión especial o de un miembro
de su familia en caso de fallecimiento

1. En caso de fallecimiento de un miembro de la misión es-


pecial o de un miembro de su familia que le acompañaba, si el
fallecido no era nacional del Estado receptor o no tenía en él re-
sidencia permanente, el Estado receptor permitirá que se saquen
del país los bienes muebles del fallecido, salvo los que hubieran
sido adquiridos en él y cuya exportación estuviera prohibida en
el momento del fallecimiento.
2. No serán objeto de impuestos de sucesión los bienes muebles
que se hallen en el Estado receptor por el solo hecho de haber
estado presente allí el causante de la sucesión como miembro de
la misión especial o de la familia de un miembro de aquélla.

Artículo 45
Facilidades para la salida del territorio del Estado
receptor y el retiro de los archivos de la misión especial

1. El Estado receptor deberá, aun en caso de conflicto armado,


dar facilidades para que las personas que gozan de privilegios e
inmunidades y no sean nacionales del Estado receptor, así como los
miembros de sus familias, sea cual fuere su nacionalidad, puedan
salir de su territorio lo más pronto posible. En especial, deberá
poner a su disposición, si fuere necesario, los medios de transporte
indispensables para tales personas y sus bienes.
convención sobre las misiones especiales 409

2. El Estado receptor deberá conceder al Estado que envía


facilidades para retirar del territorio del primero los archivos de
la misión especial.

Artículo 46
Consecuencia de la terminación de las funciones
de la misión especial

1.  Cuando terminen las funciones de una misión especial, el


Estado receptor deberá respetar y proteger los locales de la misión
especial mientras estén afectados a ésta, así como los bienes y
archivos de la misión especial. El Estado que envía deberá retirar
esos bienes y archivos en un plazo razonable.
2. En caso de ausencia de relaciones diplomáticas o consulares
entre el Estado que envía y el Estado receptor o de ruptura de tales
relaciones y si han terminado las funciones de la misión especial,
el Estado que envía podrá confiar, aunque haya un conflicto ar-
mado, la custodia de los bienes y archivos de la misión especial
a un tercer Estado aceptable para el Estado receptor.

Artículo 48
Actividades profesionales o comerciales

Los representantes del Estado que envía en la misión especial


y los miembros del personal diplomático de ésta no ejercerán en
el Estado receptor ninguna actividad profesional o comercial en
provecho propio.

Y POR CUANTO,
dicha Convención ha sido aceptada por mí previa aprobación de
la Honorable Junta de Gobierno de la República, según consta en
el decreto ley Nº 3.828, de 24 de julio de 1979, y que con fecha 19
de octubre de 1979, el Gobierno de la República de Chile depositó
ante el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas
el instrumento de adhesión de dicha Convención.
410 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

POR TANTO,
y en uso de la facultad que me confiere el artículo 5º del decreto
ley 247, de 17 de enero de 1974, dispongo y mando que se cum-
pla y lleve a efecto en todas sus partes como Ley de la República,
publicándose copia autorizada de su texto en el Diario Oficial.

Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro de


Estado, en el Departamento de Relaciones Exteriores, en Santiago,
Chile, a los catorce días del mes de noviembre de mil novecientos
setenta y nueve.– Augusto Pinochet Ugarte, General de Ejército,
Presidente de la República.– Hernán Cubillos Sallato, Ministro de
Relaciones Exteriores.
TEXTOS RELATIVOS
A MENORES

411
CONVENCIÓN
SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO

(Publicada en el Diario Oficial de 27 de septiembre de 1990)

PREÁMBULO

Los Estados Partes en la presente Convención,

Considerando que, de conformidad con los principios procla-


mados en la Carta de las Naciones Unidas, la libertad, la justicia y
la paz en el mundo se basan en el reconocimiento de la dignidad
intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los
miembros de la familia humana,
Teniendo presente que los pueblos de las Naciones Unidas han
reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del
hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana, y que
han decidido promover el progreso social y elevar el nivel de vida
dentro de un concepto más amplio de la libertad,
Reconociendo que las Naciones Unidas han proclamado y acor-
dado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los
pactos internacionales de derechos humanos, que toda persona
tiene todos los derechos y libertades enunciados en ellos, sin dis-
tinción alguna, por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión,
opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición
económica, nacimiento o cualquier otra condición,
Recordando que en la Declaración Universal de Derechos Hu-
manos las Naciones Unidas proclamaron que la infancia tiene
derecho a cuidados y asistencia especiales,
Convencidos de que la familia, como grupo fundamental de
la sociedad y medio natural para el crecimiento y el bienestar de
todos sus miembros, y en particular de los niños, debe recibir la

413
414 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

protección y asistencia necesarias para poder asumir plenamente


sus responsabilidades dentro de la comunidad,
Reconociendo que el niño, para el pleno y armonioso desarrollo
de su personalidad, debe crecer en el seno de la familia, en un
ambiente de felicidad, amor y comprensión,
Considerando que el niño debe estar plenamente preparado para
una vida independiente en sociedad y ser educado en el espíritu
de los ideales proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y,
en particular, en un espíritu de paz, dignidad, tolerancia, libertad,
igualdad y solidaridad,
Teniendo presente que la necesidad de proporcionar al niño
una protección especial ha sido enunciada en la Declaración de
Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y en la Declaración
de los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General el 20
de noviembre de 1959, y reconocida en la Declaración Universal
de Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24), en el
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
(en particular, en el artículo 10) y en los estatutos e instrumentos
pertinentes de los organismos especializados y de las organizaciones
internacionales que se interesan en el bienestar del niño,
Teniendo presente que, como se indica en la Declaración de
los Derechos del Niño, “el niño, por su falta de madurez física y
mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida
protección legal, tanto antes como después del nacimiento”,
Recordando lo dispuesto en la Declaración sobre los principios
sociales y jurídicos relativos a la protección y el bienestar de los niños,
con particular referencia a la adopción y la colocación en hogares de
guarda, en los planos nacional e internacional; las Reglas mínimas de
las Naciones Unidas para la administración de la justicia de menores
(Reglas de Beijing); y la Declaración sobre la protección de la mujer
y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado,
Reconociendo que en todos los países del mundo hay niños
que viven en condiciones excepcionalmente difíciles y que esos
niños necesitan especial consideración,
Teniendo debidamente en cuenta la importancia de las tradi-
ciones y los valores culturales de cada pueblo para la protección
y el desarrollo armonioso del niño,
Reconociendo la importancia de la cooperación internacional
para el mejoramiento de las condiciones de vida de los niños en
todos los países, en particular en los países en desarrollo,
convención sobre los derechos del niño 415

Han convenido en lo siguiente:

PARTE I

Artículo 1

Para los efectos de la presente Convención, se entiende por


niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo
que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes
la mayoría de edad.

Artículo 2

1. Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la


presente Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a
su jurisdicción, sin distinción alguna, independientemente de la raza,
el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra
índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica,
los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición
del niño, de sus padres o de sus representantes legales.
2. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas
para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma
de discriminación o castigo por causa de la condición, las activi-
dades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o
sus tutores o de sus familiares.

Artículo 3

1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen


las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribu-
nales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos,
una consideración primordial a que se atenderá será el interés
superior del niño.
2. Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la
protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar,
teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u
416 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

otras personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán


todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas.
3. Los Estados Partes se asegurarán de que las instituciones,
servicios y establecimientos encargados del cuidado o la protección
de los niños cumplan las normas establecidas por las autoridades
competentes, especialmente en materia de seguridad, sanidad,
número y competencia de su personal, así como en relación con
la existencia de una supervisión adecuada.

Artículo 4

Los Estados Partes adoptarán todas las medidas administrativas,


legislativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos
reconocidos en la presente Convención. En lo que respecta a los
derechos económicos, sociales y culturales, los Estados Partes
adoptarán esas medidas hasta el máximo de los recursos de que
dispongan y, cuando sea necesario, dentro del marco de la co-
operación internacional.

Artículo 5

Los Estados Partes respetarán las responsabilidades, los derechos


y los deberes de los padres o, en su caso, de los miembros de la
familia ampliada o de la comunidad, según establezca la costumbre
local, de los tutores u otras personas encargadas legalmente del
niño de impartirle, en consonancia con la evolución de sus facul-
tades, dirección y orientación apropiadas para que el niño ejerza
los derechos reconocidos en la presente Convención.

Artículo 6

1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho


intrínseco a la vida.
2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible
la supervivencia y el desarrollo del niño.
convención sobre los derechos del niño 417

Artículo 7

1. El niño será inscripto inmediatamente después de su naci-


miento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir
una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus
padres y a ser cuidado por ellos.
2. Los Estados Partes velarán por la aplicación de estos derechos
de conformidad con su legislación nacional y las obligaciones que
hayan contraído en virtud de los instrumentos internacionales
pertinentes en esta esfera, sobre todo cuando el niño resultara de
otro modo apátrida.

Artículo 8

1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho


del niño a preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el
nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley sin
injerencias ilícitas.
2.  Cuando un niño sea privado ilegalmente de algunos de los
elementos de su identidad o de todos ellos, los Estados Partes
deberán prestar la asistencia y protección apropiadas con miras a
restablecer rápidamente su identidad.

Artículo 9

1. Los Estados Partes velarán por que el niño no sea separado de


sus padres contra la voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva
de revisión judicial, las autoridades competentes determinen, de
conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal
separación es necesaria en el interés superior del niño, tal deter-
minación puede ser necesaria en casos particulares, por ejemplo,
en los casos en que el niño sea objeto de maltrato o descuido
por parte de sus padres o cuando éstos viven separados y debe
adoptarse una decisión acerca del lugar de residencia del niño.
2. En cualquier procedimiento entablado de conformidad con
el párrafo 1 del presente artículo, se ofrecerá a todas las partes
interesadas la oportunidad de participar en él y de dar a conocer
sus opiniones.
418 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

3. Los Estados Partes respetarán el derecho del niño que esté


separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones perso-
nales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo
si ello es contrario al interés superior del niño.
4.  Cuando esa separación sea resultado de una medida adoptada
por un Estado Parte, como la detención, el encarcelamiento, el
exilio, la deportación o la muerte (incluido el fallecimiento debido
a cualquier causa mientras la persona esté bajo la custodia del
Estado) de uno de los padres del niño, o de ambos, o del niño,
el Estado Parte proporcionará, cuando se le pida, a los padres,
al niño o, si procede, a otro familiar, información básica acerca
del paradero del familiar o familiares ausentes, a no ser que ello
resultase perjudicial para el bienestar del niño. Los Estados Partes
se cerciorarán, además, de que la presentación de tal petición no
entrañe por sí misma consecuencias desfavorables para la persona
o personas interesadas.

Artículo 10

1.  De conformidad con la obligación que incumbe a los Estados


Partes a tenor de lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 9, toda
solicitud hecha por un niño o por sus padres para entrar en un
Estado Parte o para salir de él a los efectos de la reunión de la
familia será atendida por los Estados Partes de manera positiva,
humanitaria y expeditiva. Los Estados Partes garantizarán, además,
que la presentación de tal petición no traerá consecuencias desfa-
vorables para los peticionarios ni para sus familiares.
2. El niño cuyos padres residan en Estados diferentes tendrá
derecho a mantener periódicamente, salvo en circunstancias ex-
cepcionales, relaciones personales y contactos directos con ambos
padres. Con tal fin, y de conformidad con la obligación asumida
por los Estados Partes en virtud del párrafo 2 del artículo 9, los
Estados Partes respetarán el derecho del niño y de sus padres a
salir de cualquier país, incluido el propio, y de entrar en su propio
país. El derecho de salir de cualquier país estará sujeto solamente
a las restricciones estipuladas por ley y que sean necesarias para
proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud o la
moral públicas o los derechos y libertades de otras personas y
que estén en consonancia con los demás derechos reconocidos
por la presente Convención.
convención sobre los derechos del niño 419

Artículo 11

1. Los Estados Partes adoptarán medidas para luchar contra


los traslados ilícitos de niños al extranjero y la retención ilícita de
niños en el extranjero.
2. Para este fin, los Estados Partes promoverán la concertación
de acuerdos bilaterales o multilaterales o la adhesión a acuerdos
existentes.

Artículo 12

1. Los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones


de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión
libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose
debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la
edad y madurez del niño.
2.  Con tal fin, se dará en particular al niño oportunidad de ser
escuchado en todo procedimiento judicial o administrativo que
afecte al niño, ya sea directamente o por medio de un represen-
tante o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas
de procedimiento de la ley nacional.

Artículo 13

1. El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese dere-


cho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones
e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oral-
mente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier
otro medio elegido por el niño.
2. El ejercicio de tal derecho podrá estar sujeto a ciertas res-
tricciones, que serán únicamente las que la ley prevea y sean
necesarias:
a) Para el respeto de los derechos o la reputación de los de-
más; o
b) Para la protección de la seguridad nacional o el orden público
o para proteger la salud o la moral públicas.
420 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Artículo 14

1. Los Estados Partes respetarán el derecho del niño a la libertad


de pensamiento, de conciencia y de religión.
2. Los Estados Partes respetarán los derechos y deberes de los
padres y, en su caso, de los representantes legales, de guiar al niño
en el ejercicio de su derecho de modo conforme a la evolución
de sus facultades.
3. La libertad de profesar la propia religión o las propias creen-
cias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la ley
que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la moral
o la salud públicos o los derechos y libertades fundamentales de
los demás.

Artículo 15

1. Los Estados Partes reconocen los derechos del niño a la liber-


tad de asociación y a la libertad de celebrar reuniones pacíficas.
2. No se impondrán restricciones al ejercicio de estos derechos
distintas de las establecidas de conformidad con la ley y que sean
necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad
nacional o pública, el orden público, la protección de la salud y
la moral públicas o la protección de los derechos y libertades de
los demás.

Artículo 16

1. Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales


en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia,
ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación.
2. El niño tiene derecho a la protección de la ley contra esas
injerencias o ataques.

Artículo 17

Los Estados Partes reconocen la importante función que des-


empeñan los medios de comunicación y velarán por que el niño
tenga acceso a información y material procedentes de diversas
convención sobre los derechos del niño 421

fuentes nacionales e internacionales, en especial la información y


el material que tengan por finalidad promover su bienestar social,
espiritual y moral y su salud física y mental. Con tal objeto, los
Estados Partes:
a) Alentarán a los medios de comunicación a difundir infor-
mación y materiales de interés social y cultural para el niño, de
conformidad con el espíritu del artículo 29;
b) Promoverán la cooperación internacional en la producción,
el intercambio y la difusión de esa información y esos materiales
procedentes de diversas fuentes culturales, nacionales e interna-
cionales;
c) Alentarán la producción y difusión de libros para niños;
d) Alentarán a los medios de comunicación a que tengan par-
ticularmente en cuenta las necesidades lingüísticas del niño per-
teneciente a un grupo minoritario o que sea indígena;
e) Promoverán la elaboración de directrices apropiadas para
proteger al niño contra toda información y material perjudicial
para su bienestar, teniendo en cuenta las disposiciones de los
artículos 13 y 18.

Artículo 18

1. Los Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar


el reconocimiento del principio de que ambos padres tienen obli-
gaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el desarrollo
del niño. Incumbirá a los padres, o en su caso, a los representantes
legales la responsabilidad primordial de la crianza y el desarrollo
del niño. Su preocupación fundamental será el interés superior
del niño.
2. A los efectos de garantizar y promover los derechos enun-
ciados en la presente Convención, los Estados Partes prestarán la
asistencia apropiada a los padres y a los representantes legales
para el desempeño de sus funciones en lo que respecta a la crianza
del niño y velarán por la creación de instituciones, instalaciones
y servicios para el cuidado de los niños.
3. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas
para que los niños cuyos padres trabajan tengan derecho a bene-
ficiarse de los servicios e instalaciones de guarda de niños para
los que reúnan las condiciones requeridas.
422 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Artículo 19

1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas,


administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger
al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental,
descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido
el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de
los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona
que lo tenga a su cargo.
2. Esas medidas de protección deberían comprender, según
corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de
programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia nece-
saria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas
de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una
institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los
casos antes descritos de malos tratos al niño y, según corresponda,
la intervención judicial.

Artículo 20

1. Los niños temporal o permanentemente privados de su me-


dio familiar, o cuyo superior interés exija que no permanezcan en
ese medio, tendrán derecho a la protección y asistencia especiales
del Estado.
2. Los Estados Partes garantizarán, de conformidad con sus leyes
nacionales, otros tipos de cuidado para esos niños.
3. Entre esos cuidados figurarán, entre otras cosas, la colocación
en hogares de guarda, la kafala del derecho islámico, la adopción, o
de ser necesario la colocación en instituciones adecuadas de protec-
ción de menores. Al considerar las soluciones, se prestará particular
atención a la conveniencia de que haya continuidad en la educación
del niño y a su origen étnico, religioso, cultural y lingüístico.

Artículo 21

Los Estados Partes que reconocen o permiten el sistema de


adopción cuidarán de que el interés superior del niño sea la con-
sideración primordial y:
convención sobre los derechos del niño 423

a) Velarán por que la adopción del niño sólo sea autorizada por
las autoridades competentes, las que determinarán, con arreglo a
las leyes y a los procedimientos aplicables y sobre la base de toda
la información pertinente y fidedigna, que la adopción es admisible
en vista de la situación jurídica del niño en relación con sus padres,
parientes y representantes legales y que, cuando así se requiera,
las personas interesadas hayan dado con conocimiento de causa
su consentimiento a la adopción sobre la base del asesoramiento
que pueda ser necesario;
b) Reconocerán que la adopción en otro país puede ser con-
siderada como otro medio de cuidar del niño, en el caso de que
éste no pueda ser colocado en un hogar de guarda o entregado a
una familia adoptiva o no pueda ser atendido de manera adecuada
en el país de origen;
c) Velarán por que el niño que haya de ser adoptado en otro
país goce de salvaguardias y normas equivalentes a las existentes
respecto de la adopción en el país de origen;
d) Adoptarán todas las medidas apropiadas para garantizar que,
en el caso de adopción en otro país, la colocación no dé lugar a
beneficios financieros indebidos para quienes participan en ella;
e) Promoverán, cuando corresponda, los objetivos del presente
artículo mediante la concertación de arreglos o acuerdos bilate-
rales o multilaterales y se esforzarán, dentro de este marco, por
garantizar que la colocación del niño en otro país se efectúe por
medio de las autoridades u organismos competentes.

Artículo 22

1. Los Estados Partes adoptarán medidas adecuadas para lo-


grar que el niño que trate de obtener el estatuto de refugiado o
que sea considerado refugiado de conformidad con el derecho y
los procedimientos internacionales o internos aplicables reciba,
tanto si está solo como si está acompañado de sus padres o de
cualquier otra persona, la protección y la asistencia humanitaria
adecuadas para el disfrute de los derechos pertinentes enunciados
en la presente Convención y en otros instrumentos internacionales
de derechos humanos o de carácter humanitario en que dichos
Estados sean partes.
424 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2. A tal efecto los Estados Partes cooperarán, en la forma que


estimen apropiada, en todos los esfuerzos de las Naciones Unidas
y demás organizaciones intergubernamentales competentes u or-
ganizaciones no gubernamentales que cooperen con las Naciones
Unidas por proteger y ayudar a todo niño refugiado y localizar a
sus padres o a otros miembros de su familia, a fin de obtener la
información necesaria para que se reúna con su familia. En los
casos en que no se pueda localizar a ninguno de los padres o
miembros de la familia, se concederá al niño la misma protección
que a cualquier otro niño privado permanente o temporalmente
de su medio familiar, por cualquier motivo, como se dispone en
la presente Convención.

Artículo 23

1. Los Estados Partes reconocen que el niño mental o física-


mente impedido deberá disfrutar de una vida plena y decente
en condiciones que aseguren su dignidad, le permitan llegar a
bastarse a sí mismo y faciliten la participación activa del niño en
la comunidad.
2. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño impedido
a recibir cuidados especiales y alentarán y asegurarán, con suje-
ción a los recursos disponibles, la prestación al niño que reúna
las condiciones requeridas y a los responsables de su cuidado
de la asistencia que se solicite y que sea adecuada al estado del
niño y a las circunstancias de sus padres o de otras personas que
cuiden de él.
3. En atención a las necesidades especiales del niño impedi-
do, la asistencia que se preste conforme al párrafo 2 del presente
artículo será gratuita siempre que sea posible, habida cuenta de
la situación económica de los padres o de las otras personas que
cuiden del niño, y estará destinada a asegurar que el niño impe-
dido tenga un acceso efectivo a la educación, la capacitación, los
servicios sanitarios, los servicios de rehabilitación, la preparación
para el empleo y las oportunidades de esparcimiento y reciba tales
servicios con el objeto de que el niño logre la integración social y
el desarrollo individual, incluido su desarrollo cultural y espiritual,
en la máxima medida posible.
4. Los Estados Partes promoverán, con espíritu de cooperación
internacional, el intercambio de información adecuada en la esfera
convención sobre los derechos del niño 425

de la atención sanitaria preventiva y del tratamiento médico, psi-


cológico y funcional de los niños impedidos, incluida la difusión
de información sobre los métodos de rehabilitación y los servi-
cios de enseñanza y formación profesional, así como el acceso a
esa información a fin de que los Estados Partes puedan mejorar
su capacidad y conocimientos y ampliar su experiencia en estas
esferas. A este respecto, se tendrán especialmente en cuenta las
necesidades de los países en desarrollo.

Artículo 24

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute


del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento
de las enfermedades y la rehabilitación de la salud. Los Estados
Partes se esforzarán por asegurar que ningún niño sea privado de
su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios.
2. Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este
derecho y, en particular, adoptarán las medidas apropiadas para:
a) Reducir la mortalidad infantil y en la niñez;
b) Asegurar la prestación de la asistencia médica y la atención
sanitaria que sean necesarias a todos los niños, haciendo hincapié
en el desarrollo de la atención primaria de salud;
c)  Combatir las enfermedades y la malnutrición en el marco
de la atención primaria de la salud mediante, entre otras cosas, la
aplicación de la tecnología disponible y el suministro de alimentos
nutritivos adecuados y agua potable salubre, teniendo en cuenta
los peligros y riesgos de contaminación del medio ambiente;
d) Asegurar atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada
a las madres;
e) Asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular
los padres y los niños, conozcan los principios básicos de la salud
y la nutrición de los niños, las ventajas de la lactancia materna, la
higiene y el saneamiento ambiental y las medidas de prevención
de accidentes, tengan acceso a la educación pertinente y reciban
apoyo en la aplicación de esos conocimientos;
f)  Desarrollar la atención sanitaria preventiva, la orientación a
los padres y la educación y servicios en materia de planificación
de la familia.
426 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

3. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas eficaces y


apropiadas posibles para abolir las prácticas tradicionales que sean
perjudiciales para la salud de los niños.
4. Los Estados Partes se comprometen a promover y alentar la
cooperación internacional con miras a lograr progresivamente la
plena realización del derecho reconocido en el presente artículo.
A este respecto, se tendrán plenamente en cuenta las necesidades
de los países en desarrollo.

Artículo 25

Los Estados Partes reconocen el derecho del niño que ha sido


internado en un establecimiento por las autoridades competentes
para los fines de atención, protección o tratamiento de su salud
física o mental a un examen periódico del tratamiento a que esté
sometido y de todas las demás circunstancias propias de su in-
ternación.

Artículo 26

1. Los Estados Partes reconocerán a todos los niños el derecho


a beneficiarse de la seguridad social, incluso del seguro social, y
adoptarán las medidas necesarias para lograr la plena realización
de este derecho de conformidad con su legislación nacional.
2. Las prestaciones deberían concederse, cuando corresponda,
teniendo en cuenta los recursos y la situación del niño y de las
personas que sean responsables del mantenimiento del niño, así
como cualquier otra consideración pertinente a una solicitud de
prestaciones hecha por el niño o en su nombre.

Artículo 27

1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño a un


nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual,
moral y social.
2. A los padres u otras personas encargadas del niño les in-
cumbe la responsabilidad primordial de proporcionar, dentro de
convención sobre los derechos del niño 427

sus posibilidades y medios económicos, las condiciones de vida


que sean necesarias para el desarrollo del niño.
3. Los Estados Partes, de acuerdo con las condiciones nacionales
y con arreglo a sus medios, adoptarán medidas apropiadas para
ayudar a los padres y a otras personas responsables por el niño
a dar efectividad a este derecho y, en caso necesario, proporcio-
narán asistencia material y programas de apoyo, particularmente
con respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda.
4. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas
para asegurar el pago de la pensión alimenticia por parte de los
padres u otras personas que tengan la responsabilidad financiera
por el niño, tanto si viven en el Estado Parte como si viven en
el extranjero. En particular, cuando la persona que tenga la res-
ponsabilidad financiera por el niño resida en un Estado diferente
de aquel en que resida el niño, los Estados Partes promoverán
la adhesión a los convenios internacionales o la concertación de
dichos convenios, así como la concertación de cualesquiera otros
arreglos apropiados.

Artículo 28

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la edu-


cación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en
condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho, deberán
en particular:
a)  Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para
todos;
b)  Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de la en-
señanza secundaria, incluida la enseñanza general y profesional,
hacer que todos los niños dispongan de ella y tengan acceso a
ella y adoptar medidas apropiadas tales como la implantación de
la enseñanza gratuita y la concesión de asistencia financiera en
caso de necesidad;
c) Hacer la enseñanza superior accesible a todos, sobre la base
de la capacidad, por cuantos medios sean apropiados;
d) Hacer que todos los niños dispongan de información y
orientación en cuestiones educacionales y profesionales y tengan
acceso a ellas;
428 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

e) Adoptar medidas para fomentar la asistencia regular a las


escuelas y reducir las tasas de deserción escolar.
2. Los Estados Partes adoptarán cuantas medidas sean adecua-
das para velar porque la disciplina escolar se administre de modo
compatible con la dignidad humana del niño y de conformidad
con la presente Convención.
3. Los Estados Partes fomentarán y alentarán la cooperación
internacional en cuestiones de educación, en particular a fin de
contribuir a eliminar la ignorancia y el analfabetismo en todo el
mundo y de facilitar el acceso a los conocimientos técnicos y a los
métodos modernos de enseñanza. A este respecto, se tendrán espe-
cialmente en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.

Artículo 29

1. Los Estados Partes convienen en que la educación del niño


deberá estar encaminada a:
a)  Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental
y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades;
b)  Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las
libertades fundamentales y de los principios consagrados en la
Carta de las Naciones Unidas;
c)  Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia iden-
tidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores naciona-
les del país en que vive, del país de que sea originario y de las
civilizaciones distintas de la suya;
d) Preparar al niño para asumir una vida responsable en una
sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igual-
dad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos,
nacionales y religiosos y personas de origen indígena;
e)  Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural.
2. Nada de lo dispuesto en el presente artículo o en el artícu-
lo 28 se interpretará como una restricción de la libertad de los
particulares y de las entidades para establecer y dirigir instituciones
de enseñanza, a condición de que se respeten los principios enun-
ciados en el párrafo 1 del presente artículo y de que la educación
impartida en tales instituciones se ajuste a las normas mínimas
que prescriba el Estado.
convención sobre los derechos del niño 429

Artículo 30

En los Estados en que existan minorías étnicas, religiosas o


lingüísticas o personas de origen indígena, no se negará a un niño
que pertenezca a tales minorías o que sea indígena el derecho que
le corresponde, en común con los demás miembros de su grupo,
a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia
religión, o a emplear su propio idioma.

Artículo 31

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al des-


canso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas
propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y
en las artes.
2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del
niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y pro-
piciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad,
de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparci-
miento.

Artículo 32

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar


protegido contra la explotación económica y contra el desempe-
ño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su
educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo
físico, mental, espiritual, moral o social.
2. Los Estados Partes adoptarán medidas legislativas, admi-
nistrativas, sociales y educacionales para garantizar la aplicación
del presente artículo. Con ese propósito y teniendo en cuenta las
disposiciones pertinentes de otros instrumentos internacionales,
los Estados Partes, en particular:
a)  Fijarán una edad o edades mínimas para trabajar;
b)  Dispondrán la reglamentación apropiada de los horarios y
condiciones de trabajo;
c) Estipularán las penalidades u otras sanciones apropiadas para
asegurar la aplicación efectiva del presente artículo.
430 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

Artículo 33

Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas,


incluidas medidas legislativas, administrativas, sociales y educa-
cionales, para proteger a los niños contra el uso ilícito de los es-
tupefacientes y sustancias sicotrópicas enumeradas en los tratados
internacionales pertinentes, y para impedir que se utilice a niños
en la producción y el tráfico ilícitos de esas sustancias.

Artículo 34

Los Estados Partes se comprometen a proteger al niño contra


todas las formas de explotación y abuso sexuales. Con este fin,
los Estados Partes tomarán, en particular, todas las medidas de
carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para
impedir:
a) La incitación o la coacción para que un niño se dedique a
cualquier actividad sexual ilegal;
b) La explotación del niño en la prostitución u otras prácticas
sexuales ilegales;
c) La explotación del niño en espectáculos o materiales por-
nográficos.

Artículo 35

Los Estados Partes tomarán todas las medidas de carácter na-


cional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir
el secuestro, la venta o la trata de niños para cualquier fin o en
cualquier forma.

 
Véase el Decreto Supremo Nº 225, de 8 de agosto de 2003, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 6 de septiembre de 2003,
que promulga el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del
Niño, relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de los
niños en la pornografía.
 
Ver nota 1.
convención sobre los derechos del niño 431

Artículo 36

Los Estados Partes protegerán al niño contra todas las demás


formas de explotación que sean perjudiciales para cualquier as-
pecto de su bienestar.

Artículo 37

Los Estados Partes velarán por que:


a) Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o pe-
nas crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrá la pena
capital ni la de prisión perpetua sin posibilidad de excarcelación
por delitos cometidos por menores de 18 años de edad;
b) Ningún niño sea privado de su libertad ilegal o arbitraria-
mente. La detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño
se llevará a cabo de conformidad con la ley y se utilizará tan sólo
como medida de último recurso y durante el período más breve
que proceda;
c) Todo niño privado de libertad sea tratado con la humani-
dad y el respeto que merece la dignidad inherente a la persona
humana, y de manera que se tengan en cuenta las necesidades
de las personas de su edad. En particular, todo niño privado de
libertad estará separado de los adultos, a menos que ello se con-
sidere contrario al interés superior del niño, y tendrá derecho a
mantener contacto con su familia por medio de correspondencia
y de visitas, salvo en circunstancias excepcionales;
d) Todo niño privado de su libertad tendrá derecho a un pronto
acceso a la asistencia jurídica y otra asistencia adecuada, así como
derecho a impugnar la legalidad de la privación de su libertad ante
un tribunal u otra autoridad competente, independiente e imparcial
y a una pronta decisión sobre dicha acción.

Artículo 38

1. Los Estados Partes se comprometen a respetar y velar por


que se respeten las normas del derecho internacional humanita-
rio que les sean aplicables en los conflictos armados y que sean
pertinentes para el niño.
432 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

2. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas posibles para


asegurar que las personas que aún no hayan cumplido los 15 años
de edad no participen directamente en las hostilidades.
3. Los Estados Partes se abstendrán de reclutar en las fuerzas
armadas a las personas que no hayan cumplido los 15 años de
edad. Si reclutan personas que hayan cumplido 15 años, pero que
sean menores de 18, los Estados Partes procurarán dar prioridad
a los de más edad.
4.  De conformidad con las obligaciones dimanadas del derecho
internacional humanitario de proteger a la población civil duran-
te los conflictos armados, los Estados Partes adoptarán todas las
medidas posibles para asegurar la protección y el cuidado de los
niños afectados por un conflicto armado.

Artículo 39

Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para


promover la recuperación física y psicológica y la reintegración
social de todo niño víctima de: cualquier forma de abandono, ex-
plotación o abuso; tortura u otra forma de tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes; o conflictos armados. Esa recuperación
y reintegración se llevarán a cabo en un ambiente que fomente la
salud, el respeto de sí mismo y la dignidad del niño.

Artículo 40

1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño de quien


se alegue que ha infringido las leyes penales o a quien se acuse o
declare culpable de haber infringido esas leyes a ser tratado de ma-
nera acorde con el fomento de su sentido de la dignidad y el valor,
que fortalezca el respeto del niño por los derechos humanos y las
libertades fundamentales de terceros y en la que se tengan en cuenta
la edad del niño y la importancia de promover la reintegración del
niño y de que éste asuma una función constructiva en la sociedad.

 
Véase el Decreto Nº 248, de 9 de septiembre de 2003, del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores, publicado en el Diario Oficial de 17 de diciembre de 2003, que
promulga el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño
en los conflictos armados.
convención sobre los derechos del niño 433

2.  Con ese fin, y habida cuenta de las disposiciones pertinentes


de los instrumentos internacionales, los Estados Partes garantizarán,
en particular:
a)  Que no se alegue que ningún niño ha infringido las leyes
penales, ni se acuse o declare culpable a ningún niño de haber
infringido esas leyes, por actos u omisiones que no estaban pro-
hibidos por las leyes nacionales o internacionales en el momento
en que se cometieron;
b)  Que todo niño del que se alegue que ha infringido las leyes
penales o a quien se acuse de haber infringido esas leyes se le
garantice, por lo menos, lo siguiente:
i) Que se lo presumirá inocente mientras no se pruebe su
culpabilidad conforme a la ley;
ii) Que será informado sin demora y directamente o, cuando
sea procedente, por intermedio de sus padres o sus repre-
sentantes legales, de los cargos que pesan contra él y que
dispondrá de asistencia jurídica u otra asistencia apropiada
en la preparación y presentación de su defensa;
iii) Que la causa será dirimida sin demora por una autoridad u
órgano judicial competente, independiente e imparcial en
una audiencia equitativa conforme a la ley, en presencia
de un asesor jurídico u otro tipo de asesor adecuado y, a
menos que se considerare que ello fuere contrario al inte-
rés superior del niño, teniendo en cuenta en particular su
edad o situación y a sus padres o representantes legales;
iv) Que no será obligado a prestar testimonio o a declararse
culpable, que podrá interrogar o hacer que se interrogue a
testigos de cargo y obtener la participación y el interroga-
torio de testigos de descargo en condiciones de igualdad;
v) Si se considerare que ha infringido, en efecto, las leyes pe-
nales, que esta decisión y toda medida impuesta a conse-
cuencia de ella, serán sometidas a una autoridad u órgano
judicial superior competente, independiente e imparcial,
conforme a la ley;
vi) Que el niño contará con la asistencia gratuita de un intér-
prete si no comprende o no habla el idioma utilizado;
vii) Que se respetará plenamente su vida privada en todas las
fases del procedimiento.
3. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para
promover el establecimiento de leyes, procedimientos, autoridades
e instituciones específicos para los niños de quienes se alegue que
434 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

han infringido las leyes penales o a quienes se acuse o declare


culpables de haber infringido esas leyes, y en particular:
a) El establecimiento de una edad mínima antes de la cual se
presumirá que los niños no tienen capacidad para infringir las
leyes penales;
b)  Siempre que sea apropiado y deseable, la adopción de medi-
das para tratar a esos niños sin recurrir a procedimientos judiciales,
en el entendimiento de que se respetarán plenamente los derechos
humanos y las garantías legales.
4.  Se dispondrá de diversas medidas, tales como el cuidado, las
órdenes de orientación y supervisión, el asesoramiento, la libertad
vigilada, la colocación en hogares de guarda, los programas de
enseñanza y formación profesional, así como otras posibilidades
alternativas a la internación en instituciones, para asegurar que
los niños sean tratados de manera apropiada para su bienestar y
que guarde proporción tanto con sus circunstancias como con la
infracción.

Artículo 41

Nada de lo dispuesto en la presente Convención afectará a las


disposiciones que sean más conducentes a la realización de los
derechos del niño y que puedan estar recogidas en:
a) El derecho de un Estado Parte; o
b) El derecho internacional vigente con respecto a dicho Es-
tado.

PARTE II

Artículo 42

Los Estados Partes se comprometen a dar a conocer ampliamente


los principios y disposiciones de la Convención por medios eficaces
y apropiados, tanto a los adultos como a los niños.
convención sobre los derechos del niño 435

Artículo 43

1.  Con la finalidad de examinar los progresos realizados en


el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los Estados
Partes en la presente Convención, se establecerá un Comité de
los Derechos del Niño que desempeñará las funciones que a con-
tinuación se estipulan.
2. El Comité estará integrado por dieciocho expertos de gran
integridad moral y reconocida competencia en las esferas reguladas
por la presente Convención. Los miembros del Comité serán elegidos
por los Estados Partes entre sus nacionales y ejercerán sus funciones
a título personal, teniéndose debidamente en cuenta la distribución
geográfica, así como los principales sistemas jurídicos.
3. Los miembros del Comité serán elegidos, en votación secreta,
de una lista de personas designadas por los Estados Partes. Cada
Estado Parte podrá designar a una persona escogida entre sus
propios nacionales.
4. La elección inicial se celebrará a más tardar seis meses después
de la entrada en vigor de la presente Convención y ulteriormente
cada dos años. Con cuatro meses, como mínimo, de antelación
respecto de la fecha de cada elección, el Secretario General de las
Naciones Unidas dirigirá una carta a los Estados Partes invitándolos
a que presenten sus candidaturas en un plazo de dos meses. El
Secretario General preparará después una lista en la que figurarán
por orden alfabético todos los candidatos propuestos, con indicación
de los Estados Partes que los hayan designado, y la comunicará a
los Estados Partes en la presente Convención.
5. Las elecciones se celebrarán en una reunión de los Estados
Partes convocada por el Secretario General en la Sede de las
Naciones Unidas. En esa reunión, en la que la presencia de dos
tercios de los Estados Partes constituirá quórum, las personas
seleccionadas para formar parte del Comité serán aquellos can-
didatos que obtengan el mayor número de votos y una mayoría
absoluta de los votos de los representantes de los Estados Partes
presentes y votantes.

 
Párrafo modificado, como aparece en el texto, por enmienda adoptada en
Conferencia de los Estados Partes el 12 de diciembre de 1995, promulgada por
Decreto Nº 29, de 10 de febrero de 2004, del Ministerio de Relaciones Exteriores,
publicado en el Diario Oficial de 30 de abril de 2004.
436 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

  6. Los miembros del Comité serán elegidos por un período


de cuatro años. Podrán ser reelegidos si se presenta de nuevo su
candidatura. El mandato de cinco de los miembros elegidos en la
primera elección expirará al cabo de dos años; inmediatamente
después de efectuada la primera elección, el Presidente de la
reunión en que ésta se celebre elegirá por sorteo los nombres de
esos cinco miembros.
  7.  Si un miembro del Comité fallece o dimite o declara que por
cualquier otra causa no puede seguir desempeñando sus funciones
en el Comité, el Estado Parte que propuso a ese miembro designará
entre sus propios nacionales a otro experto para ejercer el mandato
hasta su término, a reserva de la aprobación del Comité.
  8. El Comité adoptará su propio reglamento.
  9. El Comité elegirá su Mesa por un período de dos años.
10. Las reuniones del Comité se celebrarán normalmente en la
Sede de las Naciones Unidas o en cualquier otro lugar conveniente
que determine el Comité. El Comité se reunirá normalmente todos
los años. La duración de las reuniones del Comité será determi-
nada y revisada, si procediera, por una reunión de los Estados
Partes en la presente Convención, a reserva de la aprobación de
la Asamblea General.
11. El Secretario General de las Naciones Unidas proporcionará
el personal y los servicios necesarios para el desempeño eficaz
de las funciones del Comité establecido en virtud de la presente
Convención.
12. Previa aprobación de la Asamblea General, los miembros del
Comité establecido en virtud de la presente Convención recibirán
emolumentos con cargo a los fondos de las Naciones Unidas, según
las condiciones que la Asamblea pueda establecer.

Artículo 44

1. Los Estados Partes se comprometen a presentar al Comité,


por conducto del Secretario General de las Naciones Unidas, in-
formes sobre las medidas que hayan adoptado para dar efecto a
los derechos reconocidos en la Convención y sobre el progreso
que hayan realizado en cuanto al goce de esos derechos:
a) En el plazo de dos años a partir de la fecha en la que para
cada Estado Parte haya entrado en vigor la presente Convención;
convención sobre los derechos del niño 437

b) En lo sucesivo, cada cinco años.


2. Los informes preparados en virtud del presente artículo de-
berán indicar las circunstancias y dificultades, si las hubiere, que
afecten al grado de cumplimiento de las obligaciones derivadas
de la presente Convención. Deberán asimismo, contener informa-
ción suficiente para que el Comité tenga cabal comprensión de la
aplicación de la Convención en el país de que se trate.
3. Los Estados Partes que hayan presentado un informe inicial
completo al Comité no necesitan repetir, en sucesivos informes
presentados de conformidad con lo dispuesto en el inciso b) del
párrafo 1 del presente artículo, la información básica presentada
anteriormente.
4. El Comité podrá pedir a los Estados Partes más información
relativa a la aplicación de la Convención.
5. El Comité presentará cada dos años a la Asamblea General
de las Naciones Unidas, por conducto del Consejo Económico y
Social, informes sobre sus actividades.
6. Los Estados Partes darán a sus informes una amplia difusión
entre el público de sus países respectivos.

Artículo 45

Con objeto de fomentar la aplicación efectiva de la Convención


y de estimular la cooperación internacional en la esfera regulada
por la Convención:
a) Los organismos especializados, el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia y demás órganos de las Naciones Unidas
tendrán derecho a estar representados en el examen de la aplicación
de aquellas disposiciones de la presente Convención comprendidas
en el ámbito de su mandato. El Comité podrá invitar a los orga-
nismos especializados, al Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia y a otros órganos competentes que considere apropiados a
que proporcionen asesoramiento especializado sobre la aplicación
de la Convención en los sectores que son de incumbencia de sus
respectivos mandatos. El Comité podrá invitar a los organismos
especializados, al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y
demás órganos de las Naciones Unidas a que presenten informes
sobre la aplicación de aquellas disposiciones de la presente Con-
vención comprendidas en el ámbito de sus actividades;
438 APÉNDICE DEL CÓDIGO de derecho internacional privado

b) El Comité transmitirá, según estime conveniente, a los or-


ganismos especializados, al Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia y a otros órganos competentes, los informes de los
Estados Partes que contengan una solicitud de asesoramiento o
de asistencia técnica, o en los que se indique esa necesidad, junto
con las observaciones y sugerencias del Comité, si las hubiere,
acerca de esas solicitudes o indicaciones;
c) El Comité podrá recomendar a la Asamblea General que pida
al Secretario General que efectúe, en su nombre, estudios sobre
cuestione