Está en la página 1de 3

Monición:

Los que mueren en la gracia y la amistad de dios, pero imperfectamente


purificados sufren después d su muerte una purificación a fin de obtener la
santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo” (CIC 1030) Los cristianos
podemos abreviar esta purificación de nuestros hermanos difuntos oreciendo
el sacrificio eucarístico y la adoración al santísimo sacramento.

1. ADORACION
“El máximo enigma de la vida humana es la muerte.
Por este misterio, te adoramos señor.
“el hombre sufre con dolor la disolución progresiva del cuerpo, y su máximo
tormento es el temor por la desaparición perpetua.
Por este misterio, te adoramos señor.
El hombre se resiste con instinto a aceptar la perspectiva de la ruina total y dela
dios definitivo.
Por este misterio, te adoramos señor.
Sin embargo, surge en el corazón humano el deseo del mas allá y el ansia de
una felicidad eterna.
Por este deseo del hombre, te bendecimos señor.
“la iglesia, aleccionada por la revelación divina, afirma que el hombre ha sido
creado por dios para un destino feliz, situado más allá de las fronteras de la
miseria terrestre.
Por este destino feliz, te bendecimos señor.
“la fe cristiana enseña que la muerte corporal, que entro en la historia a
consecuencia del pecado, será vencida por Jesucristo, nuestro señor.
Por esta victoria, te bendecimos señor.
“ha sido cristo resucitado el que ha logrado esta victoria para el hombre.
Liberándolo de la muerte con su propia muerte”. (GS 18)
Por esta victoria te bendecimos señor.
Momento de silencio

2. ALABANZA Y ACCION DE GRACIAS


Padre y dios nuestro, te alabamos y te damos gracias porque en cristo Jesús
brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección.
Padre bueno y misericordioso, te alabamos y te damos gracias, porque tu hijo
Jesús es la vida de los hombres y la resurrección de los muertos.
Padre clemente y amoroso, te alabamos y te damos gracias, porque Jesús, tu
hijo, entrego su vida para que todos tuviéramos vida eterna.
Termina, si no se transforma; y al desacerse nuestra morada terrenal. Tu nos
preparas una mansión eterna en el cielo.
Padre santo y justo te damos gracias ´porque tu enjugaras toda lagrima de los
ojos de los santos y no habrá ya muerte ni desdichas, ni lamentos ni aflicciones.
Padre santo y justo, te alabamos y te damos gracias, porque las almas de tus
hijos, una vez purificadas, brilalran como el sol en tu reino bendito.
Padre santo y justo, te alabamos y te damos gracias, porque las almas de los
justos están en tus manos y no les alcanzara tormento alguno

3. LECTURA BIBLICA
Lectura del libro del profeta Isaias: 25,6,7,9

El señor todopoderoso esta preparando sobre este monte para todos los
pueblos un banquete con manjares sustanciosos y vinos generosos, un
banquete de sabrosos alimentos y deliciosos vinos.
El arrancara en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el
paño que oscurece a todas las naciones.
Destruirá la muerte para siempre, el señor dios enjugara las lagrimas de todos
los rostros y borrara de toda tierra la pena de su pueblo. Asi lo ha dicho el
señor.
En aquel dia se dira: “Aquí esta nuestro dios de quien esperábamos que nos
salvará alegrémonos y gocemos con la salvacion que nos trae” Palabra de Dios.

Momento de Silencio

Salmo Responsorial (129)


Confio el señor, espero en su palabra.
Desde lo hondo a ti grito, señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la
voz de mi suplica. R.
Si llevas cuentas de los delitos, señor, ¿Quién podrá subsistir? Pero de ti
procede el perdón y asi infundes respeto. R.
Mi alma espera en el señor, espera en su palabra; mi alma aguarda al señor mas
que el vigilante la aurora. R.
Aguarde Israel al señor; como el vigilante la aurora; porque del señor viene la
misericordia, y el redimirá a Israel de todos sus delitos. R.

Tu misericordia señor, señor, de las almas de nuestros parientes, amigos y


bienechores y llevalas pronto al paraíso. R. Perdonales señor
Haz, señor, que las almas del purgatorio purificadas sus penas reciban pronto
de tus manos la recompensa que siempre esperaron de la fe. R. perdónales
señor