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EL PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL VALOR

a.El subjetivismo axiológico: Afirma que los valores son el resultado de las
reacciones, individuales y colectivas. El subjetivista se pregunta: ¿Puedo algo tener
valor si nadie lo ha percibido ni puedo percibirlo?, evidentemente que no; el valor
no tiene sentido ni existencia propiamente sin que exista el sujeto. La valoración
real o potencial parece ser un elemento indispensable del valor. En última
instancia, el valor es para el hombre o los seres vivos. Resulta impensable algo que
tuviera valor sin referencia a ninguna clase de sujeto.
Según el subjetivismo, los valores no existen en sí y por sí, sino que son meras
creaciones de la mente, existen solamente para mí; lo que hace a una cosa valiosa es
el deseo o el interés individual. El subjetivista piensa: El valor de un exquisito
manjar, no está en él, sino en mi paladar, que lo saborea y le confiere un valor
determinado.

Los subjetivistas defienden su posición apoyándose en argumentos de este tipo:

 Discrepancia. Es obvio que no puede uno ponerse de acuerdo en problemas


éticos, estéticos, religiosos, políticos, donde a menudo se producen conflictos o
desacuerdos de valores. Las personas frecuentemente discrepan sobre la belleza de
un cuadro, una novela, una película; sobre la eficiencia de un equipo de fútbol;
sobre un acto moral (por ejemplo, acerca de la guerra de Vietnam, unos sostienen
que es una guerra justa y moralmente justificada; y otros, lo contrario).
 Constitución biológica. Los valores están supeditados a la constitución
peculiar y subjetiva. Así, surgen argumentos de este tipo: ¿Qué valor estético
tendría la pintura si los hombres no tuvieran ojos? ¿y qué sentido tendría hablar del
valor estético de la música si estuviéramos condenados a una sordera eterna?
 Interés. Otro argumento que mencionan frecuentemente los subjetivistas es que
una cosa adquiere valor en la medida en que se le confiere un interés. Por ejemplo:
¿Dónde radica el valor de los sellos de correo? ¿hay algo en la calidad del papel o en
la belleza del dibujo o en la impresión que explique el valor que se les da?... Es
obvio que sin el interés de los filatélicos los sellos no tendrían ningún valor. El
deseo e interés de coleccionarlos es lo que les ha conferido su valor. Otro ejemplo: si
la gente perdiera interés en la pintura de Rembrandt, sus cuadros carecerían de
valor.
 Historicidad de los valores. La relatividad de los valores se debe a su carácter
concreto e histórico; gracias a éste, los valores están condenados a quedar
encerrados en la prisión del sujeto; ya en la antigüedad decía el sofista Protágoras:
“El hombre es la medida de todas las cosas”.
La situación real y la conducta real del hombre demuestran que no es posible una
valoración universal. En cada grupo humano y en cada individuo varía la estimativa
hasta lo infinito. En resumen para el subjetivismo no hay objeto valioso sin sujeto.

Cuestionamientos a la Teoría Subjetivista:


Aunque el Subjetivismo acierta en señalar de que no hay objetos valiosos de por si
al margen del sujeto, sin embargo se equivoca al no considerar las propiedades del
objeto que pueden provocar la actitud valorativa del sujeto. De otro modo, ¿Cómo
podría explicarse que distintos objetos susciten diversas actitudes valorativas en un
mismo sujeto? Es evidente que la existencia de propiedades objetivas distintas
contribuyen a despertar reacciones diversas en un mismo sujeto.
Por otro lado la valoración del sujeto no es un acto exclusivamente individual y
síquico ya que el individuo está inmerso en una determinada sociedad en cuya
cultura se nota espiritualmente y por lo tanto su estimativa va a estar marcada por
las pautas o valores morales que tiene una significación social.

b.El objetivismo axiológico: Esta corriente se opone determinantemente al


subjetivismo; sostiene que los valores son objetivos, dependen del objeto y no del
sujeto; lo único que hace el sujeto es captar el valor. El objetivismo reconoce que la
valoración es subjetiva, pero ello no implica que el valor lo sea. Del mismo modo
como la percepción es subjetiva, pero no el objeto percibido, que mantiene intactas
sus cualidades primarias cuando nadie lo perciba, así ocurre con el valor. No puede
confundirse el objeto con su captación, defiende el objetivismo.
Se ha visto que uno de los argumentos que citan los subjetivistas se cifra en lo que
se denomina argumento de las discrepancias. Ahora bien, frente a este argumento,
los objetivistas sostendrían, en primer lugar, que la discrepancia no se refiere a los
valores, sino a los bienes. La discrepancia se refiere a la belleza de un cuadro o a la
justicia de un acto, esto es, a bienes; no a la belleza o a la justicia, que son valores
independientes de todo bien. A diferencia de los valores, los bienes son imperfectos;
muchas veces no logran encarnar plenamente los valores, debido a una ceguera
estimativa de los hombres concretos. Esto explicaría, por ejemplo, que los griegos
hayan aceptado la esclavitud; una torpeza de conciencia moral les impidió
aprehender el eterno y universal valor de la justicia.
Así el objetivismo descansa en dos tesis fundamentales:
 Incurrir en la separación radical entre valor y realidad, o independencia de los
valores respecto de los bienes en que éstos se plasman.
 Afirmar que los valores son absolutos, que existen en sí y no para mí
(independencia de los valores respecto de todo sujeto).
Los valores son supra temporales, son extra territoriales y extra históricos; valen
aquí y allá; ayer, hoy y siempre.
Según Max Scheler, los valores son esencias, cualidades a priori, que no dependen
en nada del sujeto que los capta ni de los bienes en que se hallan incorporados. El
conocimiento se produce por intuición de esencias. El filósofo germano compara los
valores a los colores; sostiene que, del mismo modo como el color azul, por ejemplo,
no se torna rojo cuando se pinta de rojo un objeto azul, tampoco los valores
resultan afectados por lo que ocurre a sus depositarios. La independencia implica
inmutabilidad. Los valores son, además, absolutos; sólo nuestro conocimiento de
los valores es relativo.
Según Nicolai Hartmann, los valores son objetos ideales, a la manera de las ideas
platónicas. Los valores son esencias independientes de los bienes; tienen carácter a
priori; son absolutos, a pesar de que presentan cierta forma de relatividad; tienen
un “ser-en-sí-ideal”, y finalmente revisten el carácter de principios.

Cuestionamiento a la teoría objetivista:


El objetivismo procede a separar el valor de los bienes de tal manera que supedita la
existencia del bien al valor. Lo que hay de valioso en una cosa tiene su fuente en el
valor que existe con independencia de ella. Pero esta existencia de un valor no
encarnado, o que no necesita plasmarse en algo real, suscita problemas que, al no
ser resueltos, conducen a consecuencias absurdas. Por ejemplo, ¿Qué sentido
tendría la solidaridad, la lealtad o la amistad como valores si no existieran los
sujetos humanos que pueden ser solidarios, leales o amigos? ¿Qué solidaridad
podría existir- aunque fuera idealmente- si no existieran los sujetos que han de
practicarla y sus actos solidarios? Algo semejante pudiéramos decir de la
separación radical entre la utilidad y las cosas útiles, la justicia y los hombres
justos, etc. Todos los valores que conocemos tienen- o han tenido- sentido en
relación con el hombre, y solamente en esta relación.

c. El naturalismo axiológico: Esta corriente filosófica sostiene que el


fundamento de lo bueno establecido por los modelos de valoración es algún tipo de
propiedad que no se encuentra en nuestra conciencia sino en el mundo real o
natural, vale decir, los valores son una propiedad constitutiva de los hechos mismos
y nosotros nos limitamos a captarla.
Un ejemplo de axiología naturalista lo proporciona la tesis de los nazis que
afirmaban que lo bueno consiste en la mayor aptitud natural para subsistir de
donde deducían que lo moralmente bueno era la supervivencia del más apto y lo
moralmente malo era que los menos aptos intenten supervivir.

d. El estructuralismo axiológico: Es intermedia entre el objetivismo y el


subjetivismo. El filósofo argentino Risieri Frondizi piensa que tanto el objetivismo
como el subjetivismo son unilaterales. Piensa que el valor surge de la relación entre
el sujeto y el objeto y que esa relación axiológica origina una cualidad estructural
(Gestalqualitat) empírica; esta cualidad no se da en el vacío, sino en una situación
humana, concreta, y la jerarquía axiológica es también situacional y compleja, no
lineal. Según Frondizi, los valores sirven de fundamento a las normas éticas y éstas,
lo mismo que las normas jurídicas, son situacionales. El filósofo argentino
considera que su interpretación estructural del valor abre la posibilidad de superar
el tradicional abismo entre el ser y el deber ser. Ni el objetivismo ni el subjetivismo
logran explicar satisfactoriamente el modo de ser de los valores. Estos no se
reducen a las vivencias del sujeto que valora ni existen en si, como un mundo de
objetos independientes cuyo valor se determine exclusivamente por sus
propiedades naturales objetivas. Los valores existen para un sujeto, entendido este
no en un sentido puramente individual, sino como ser social; exigen, asimismo, un
sustrato material, sensible, separado del cual carece de sentido.
Es el hombre—como ser histórico-social, y con su actividad práctica—el que crea los
valores y los bienes en que se encarnan, y al margen de los cuales solo existen como
proyectos u objetos ideales. Los valores son, pues, creaciones humanas, y solo
existen y se realizan en el hombre y por el hombre.
Las cosas no creadas por el hombre (los seres naturales) solo adquieren un valor al
entrar en una relación peculiar con el, al integrarse en su mundo como cosas
humanas o humanizadas. Sus propiedades naturales, objetivas, solo se vuelven
valiosas cuando sirven a fines o necesidades de los hombres, y cuando adquieren,
por lo tanto, el modo de ser peculiar de un objeto natural humano.
Así, pues, los valores poseen una objetividad peculiar que se distingue de la
objetividad meramente natural o física de los objetos que existen o pueden existir al
margen del hombre, con anterioridad a- o al margen de- la sociedad. La objetividad
de los valores no es, pues, ni de las ideas platónicas (seres ideales) ni la de los
objetos físicos (seres reales, sensibles). Es una objetividad peculiar-humana, social-,
que no puede reducirse al acto psíquico de un sujeto individual ni tampoco a las
propiedades naturales de un objeto real. Se trata de una objetividad que trasciende
al marco de un individuo o de un grupo social determinado, pero que no rebasa el
ámbito del hombre como ser histórico-social. Los valores, en suma, no existen en sí
y por si al margen de los objetos reales- Cuyas propiedades objetivas se dan
entonces como propiedades valiosas (es decir, humanas, sociales)-, ni tampoco al
margen de la relación con un sujeto (el hombre social). Existen, pues,
objetivamente, es decir, con una objetividad social. Los valores, por ende,
únicamente se dan en un mundo social; es decir por y para el hombre.
.La corriente subjetivista
La corriente subjetivista afirma que los valores son el resultado de las reacciones individuales y
colectivas. El valor no tiene sentido ni existencia propia sin que exista el sujeto. La valoración
real o potencial es un elemento indispensable del valor. Es impensable que algo tenga valor sin
referencia a ningún ser humano que lo juzgue.

Visión subjetivista de los valores[editar]


Los valores pueden, grosso modo, interpretarse como objetivos (si
existen independientemente del sujeto) o como subjetivos (si deben su
existencia a reacciones del sujeto que valora). Pero dentro del
subjetivismo axiológico (entendido en sentido amplio como toda posición
que define los valores por su referencia al hombre) hay algunas
diferencias en las maneras de entender el valor. Así, desde la tradición
filosófica del subjetivismo se los interpreta en general como reacciones
sentimentales (aunque con características especiales) ante ciertas
acciones humanas, idea que cobró fuerza de la mano del filósofo David
Hume. Desde una perspectiva psicologista, a su vez, el pensador
norteamericano R. B. Perry define los valores como todo aquello que
interesa a un sujeto humano. Desde un punto de vista sociológico, se los
suele entender como criterios sociales de preferencia que influyen en el
comportamiento selectivo, destacando rasgos como su condición de
guías con respecto a la toma de decisión en las acciones. El sociólogo
Robin Williams Jr. los caracteriza como patrones de deseabilidad que, a
diferencia de las normas -que suelen indicar cómo comportarse en
circunstancias concretas- tienen una mayor independencia de las
situaciones específicas. Desde una perspectiva filosófica se fueron
dando distintas versiones del subjetivismo axiológico. Pero la versión que
finalmente es denominada "subjetivismo moral" es la del el "subjetivismo
simple", que expresa la idea según la cual la afirmación de que algo es
moralmente bueno o malo de acuerdo con una perspectiva individual.
Según esta perspectiva, "Matar es malo" puede traducirse a "Yo
desapruebo el asesinato", enunciado cuya verdad se define sobre la
base de los sentimientos de quien la pronuncia. En consecuencia, si
surgen dos posturas individuales distintas, una persona que aprueba
moralmente “x” y otra que no, no hay técnicamente un desacuerdo,pues
los juicios de valor de ambos son verdaderos, en tanto reflejan sus
pareceres. La situación es análoga a la de dos personas que tienen
gustos diferentes, donde ninguno intenta convencer al otro que su gusto
es el verdadero.

David Hume, principal representante del


subjetivismo moral[editar]
La idea del subjetivismo ético surgió como una idea sencilla, en las
palabras de Hume, enunciando que la moral es cuestión de sentimiento
más que de hecho; sin embargo, los teóricos del subjetivismo quisieron
mejorar esta teoría. En su libro Tratado de la naturaleza humana (1740),
Hume dice: "sea el caso de una acción reconocidamente viciosa: el
asesinato intencionado, por ejemplo. Examinándolo desde todos los
puntos de vista posibles, a ver si podéis encontrar esa cuestión de hecho
o existencia a que llamáis vicio... Nunca podréis descubrirlo hasta el
momento en que dirijáis la reflexión a vuestro propio pecho y encontréis
allí un sentimiento de desaprobación que en vosotros se levanta contra
esa acción. He aquí una cuestión de hecho: pero es objeto del
sentimiento, no de razón". Ahora bien, aun siendo un inspirador del
subjetivismo ético, Hume no era propiamente un subjetivista, pues
confiaba en que el sentido moral propio a la naturaleza humana era
estable y compartido por todos los hombres. Hume confía en que el ser
humano posee sentimientos morales comunes tales como la clemencia,
la caridad, la amabilidad hacia los niños y el amor a la vida.
Transcripción de "LA ETICA Y LA AXIOLOGIA"
h
La ética esta unida a otra disciplina denominada "Axiología"
(Teoría delos valores) , A la ética le interesa analizar "los
valores morales" y para ello encuentra sustento teórico en la
axiología tratando de llegar a su sentido o escencia.
LA AXIOLOGIA Y SUS PROBLEMAS PRINCIPALES
La axiologia es relativamente reciente: ensaya sus primeros
pasos en la senda mitad del siglo XIX. Antes de que se
hubiera constituído los valores eran comprendidos en forma
aislada y asistemática. Friedrich Nietzsche dice: "La noción
de valor proviene del campo de la economía. Después el
conceptopleado por otros discipulos hasta llegar a Max.
PROBLEMA DE LA EXISTENCIA DEL VALOR
¿Existen los valores?, ¿Qué tipo de existencia tienen...?,
¿Cuál es su naturaleza?... Los valores pertenecen a una región
independiente, no son cosas, no pertenecen a la realidad, sino
a un mundo aparte y autónomo. La separación de los valores
frente a la realidad material sirve de base para hacer una
escisión tajante entre las ciencias de la naturaleza y las
ciencias del espíritu. Según esta posición las ciencias de la
naturaleza estan excentas de valores, mientras que las ciencias
del espíritu están guiadas por los valores de la cultura.
CORRIENTE SUBJETIVISTA DE LOS VALORES
Afirma que los valores son el resultado de las reacciones,
individuales y colectivas. El subjetivista se pregunta ¿Puede
algo tener valor si nadie lo ha percibido ni puede percibirlo?
Según el subjetivismo, los valores no existen en si y por si,
sino que son creaciones de la mente, existe solamente para
mi; lo que hace a una cosa valiosa es el deseo o el interés
individual.
IMPORTANCIA DE LOS VALORES EN LA VIDA
HUMANA
Lo buen, lo justo, lo bello, lo sublime, lo útil, lo verdadero, lo
santo, etc. son ejemplos de valores perseguidos por el hombre
a través de su historia. El hombre es un ser axiológico. La
importancia de los valores en la vida humana es decisiva, son
los que le dan sentido y finalidad a la vida humana.
"LA ETICA Y LA AXIOLOGIA"
DISCREPANCIA
Es obvio que no puede uno ponerse de acuerdo en problemas
éticos, estéticos, religiosos, políticos, donde a menudo se
producen conflictos o desacuerdos de valores. Las personas
frecuentemente discrepan sobre la belleza de una pintura,
pelicula: sobre un acto moral.
CONSTITUCION BIOLOGICA
Los valores están supeditados a la constitución peculiar y
subjetiva. Así, surgen argumentos de este tipo: ¿A qué valor
estético tendría la pintura si los hombres no tuvieran ojos?, ¿Y
qué sentido tendría hablar del valor estético de la música si
estuviéramos condenados a una sordera eterna?.
INTERES
Otro argumento que mencionan frecuentemente los
subjetivistas es que una cosa adquiere valor a la medida en
que se le confiere un interés. Por ejemplo: ¿Dónde radica el
valor de los sellos de correo?, ¿Hay algo en la calidad de
papelo en la belleza del dibujo?
HISTORICIDAD DE LOS VALORES
La relatividad de los valores se debe a su carácter concreto e
histórico; gracias a este, los valores están condenados a
quedar encerrados a la prisión del sujeto; en la antigüedad
decía Pitágoras "El hombre es la medida de todas las cosas".
La situación real y la conducta del hombre demuestran que no
es posibe una valoración universal. En cada grupo humano y
en cada individuo las maneras de valorar las cosas son
infinitas.
CORRIENTE OBJETIVISTA DE LOS VALORES
Esta corriente se opone terminentemente al subjetivismo;
sostiene que los valores depende del objeto y no del sujeto; lo
único que hace el sujeto es captar el valor. El objetivismo
reconoce que la valoración es subjetiva, pero ella no implica
que el valor lo sea. El objetivismo descansa en dos tesis
funfamentales:
a). Incurrir en la separación radical entre el valor y realidad.
b). Afirmar que los valores son absolutos, que exixsten en si y
no para mi.
Posición intermedia entre el objetivismo y el subjetivismo
El filósofo argentino Risieri Frondizi piensa que tanto el
objetivismo como el subjetivismo son unilaterales. Considera
que el valor surge de la relación entre el subjeto y el objeto y
que esa relación origina una casualidad estructural empírica;
esta casualidad no se da en el vacio, sino en una situación
humana. Según el, los valores sirven de fundamento a las
normas éticas y estas, lo mismo que las normas jurídicas, son
situacionales. Sostiene que su interpretacion estructural del
valor abre la posibilidad de superar el tradicional abismo entre
el ser y el deber ser.
Qué es la Axiología:
La axiología es una rama de la Filosofíaque estudia
los valores. La axiología se aplica también a otros ámbitos
como el Derecho y la Pedagogía, en el que aparecen
temas de carácter axiológico. En ocasiones se utilizan los
términos Filosofía de los valores y Teoría de los valores.
Esta palabra procede del francés axiologie, formada con los
términos griegos ἄξιος('digno', 'valioso', 'con valor')
y λόγος (logos, que en este caso se puede traducir como
'estudio', 'teoría', 'tratado').

Axiología filosófica
La axiología forma parte de la Filosofía, se centra en
estudio y análisis de la naturaleza y las funciones de los
valores. Aunque el concepto de axiología se comienza a
utilizar en el siglo XX, los valores ya fueron objeto de
estudio por parte de la Filosofía a través de autores como
Sócrates, Platón, Aristóteles y Kant.
Uno de los temas principales de la axiología filosófica es
la objetividad y subjetividad de los valores. En este
ámbito también se estudian, en ocasiones por oposición de
significado, los llamados 'valores negativos'.
Vea también:

 Objetividad
 Subjetividad
Axiología jurídica
La axiología jurídica es el estudio de los valores
jurídicos en la creación y aplicación de normas jurídicas.
Es uno de los objetos de estudio de la Filosofía del
Derecho. En ocasiones se utilizan otros términos
como Teoría del Derecho Justo o Teoría de la Justicia,
destacando la importancia del valor de la justicia en este
ámbito.
Las distintas consideraciones que se pueden realizar en
torno a los valores determinan la redacción, aprobación,
aplicación o derogación de normas jurídicas.
Un ejemplo es el estudio del valor de la vida y de
la dignidad en relación con otros valores como la justicia,
la responsabilidad y la libertad en temas relativos a la pena
de muerte o la cadena perpetua.
Axiología educativa
La axiología en educación, es el estudio de los valores
desde un punto de vista pedagógico. Se incluyen en este
apartado distintos tipos de valores como los de carácter
ético, social, cultural y estético.
El estudio de los valores es de gran importancia en este
campo ya que se considera que los valores, una de las
características fundamentales en el desarrollo del ser
humanos, son susceptibles de ser aprendidos, no sólo
como un sistema de normas establecido, sino desde
un punto de vista crítico.
Axiología
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Axiología (del griego άξιος 'valioso' y λόγος 'tratado'), o filosofía de los valores, es la rama
de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos.1
El término fue empleado por primera vez por Paul Lapie 2 en 1902 y posteriormente
por Eduard von Hartmann en 1908.

La reflexión explícita acerca de los valores, sin embargo, es anterior a la noción de


axiología y puede remontarse a David Hume, quien se preocupa principalmente por los
valores morales y estéticos y elabora una teoría anti-metafísica y nominalista de los
valores. Con todo, la teoría de Hume define los valores como principios de los juicios
morales y estéticos, visión que será criticada por Friedrich Nietzsche y su concepción
genealógica de los valores, según la cual no solo los juicios estéticos y morales dependen
de valores, sino que hasta las verdades científicas y las observaciones cotidianas
responden a ciertos valores y formas de valorar (Irracionalismo Voluntarista, cercano
a Arthur Schopenhauer, y contrario a la Ilustración promovida por Immanuel Kant).
Antes de ellos, en orden de importancia estaría la filosofía de Kant, que ubicaría la
posibilidad de una Ética en el fundamento del Sujeto y de la Razón Sustancial (y no en la
mera racionalidad instrumental del cálculo al estilo del utilitarismo de Jeremy Bentham).
Para Kant solo puede haber ética si hay Libertad, condición de la necesaria Autonomía,
frente a la Heteronomía impuesta.
Así para Kant, -en contra del conservador Hume-, el Mundo de la Necesidad es el Mundo
de la Física, o sea el Mundo de la Mecánica de Newton (Kant fue físico antes que profesor
de filosofía). Kant, lector crítico de Hume, rescata la Física de Newton, pero elabora una
Teoría del Sujeto como Fundamento último de su sistema filosófico ("Gründ", en alemán),
idea desarrollada luego por G. Fichte y posteriormente por G.F.W. Hegel. Para efectos de
una Ética, no es su amada Física de Newton la que necesita Kant acá, sino de las Ideas
Reguladoras de una Razón (Sustancial), que usa al Entendimiento (categorías de la razón
instrumental para construir conocimiento científico) y a la Sensibilidad (lo empírico, la
expereriencia sensible). Así Kant reconcilia a la Razón científica y filosófica con la
posibilidad de Emancipación práctica (política y ética). Los grandes valores en Kant, ya no
estarán fosilizados en la vieja Metafísica, de inspiración religiosa, sino en la Ilustración y
sus valores emancipatorios y racionales, y serían parte del Mundo de la Razón y sus Ideas
Reguladoras.
Por otro lado y desde una matriz discursiva diferente, Marx desde la Crítica a la Economía
Política desarrolla una crítica al valor, que va más allá de la crítica a la usual mistificación
entre valor de uso y valor de cambio. Marx desarrolla así una crítica al concepto
económico de valor para fundamentar en buena medida sus críticas y análisis socio-
económicos. Ciertamente el precio no es el valor, pero la lectura de esta crítica social no
es religiosa ni moralista, ni metafísica, sino con pretensiones científico-sociales. Desde
luego, la crítica marxista aunque parte de elementos filosóficos, va más allá de ellos,
porque se ubica desde los elementos socio-históricos que la permiten. Marx y luego el
Marxismo (en sus diferentes desarrollos discursivos), propone(n) una Teoría y una Praxis,
que parte de su Teoría de la Historia (usualmente conocida como Materialismo Histórico,
en sus diferentes variantes), así como desde su concepción sociológica que parte de una
moderna Teoría de la "lucha de clases", para explicar las diferentes hegemonías y formas
de dominación, en las diferentes formaciones históricas concretas y en los más generales
Modos de Producción. (Por ejemplo: el Modo de Producción Esclavista, el Modo de
Producción Feudal, el Modo de producción Asiático, el Modo de Producción Despótico-
Tributario, Modo de Producción Capitalista, Modo de Burocrático, Modo de Producción
Socialista, etc. El aporte discursivo fundamental de Marx fue su crítica a la moderna
alienación de las grandes mayorías de la población mundial bajo el sistema-mundo
capitalista. Así plantea el "fetichismo de la mercancía", por medio del cual la "forma-
mercancía" permea toda la cotidianidad principal humana.
Con anterioridad y desde que hubo un excedente económico humano, hay relaciones
mercantiles. Pero es con el Capitalismo como modo hegemónico de producción , y sobre
todo con el Capitalismo Industrial, y desde luego con actual el Capitalismo Financiero, que
las relaciones humanas de forma generalizada, se ven condicionadas por la forma-
mercancía. Esto quiere decir, que la gran mayoría de los valores sociales vigentes tienen
un origen mercantilista. Así, el ser humano, cuyo trabajo es el origen social de toda
riqueza, se escinde de esta genealogía, de esta génesis social, y termina valiendo menos,
que su producción, que es la mercancía. Estas operaciones culturales colectivas, a veces
se hacen muy sutilmente y aprovechando elementos inconscientes colectivos (revisar a
Freud y los aportes del Psicoanálisis acá), pues el ser humano está abocado a la
reproducción de su vida inmediata, mediante su trabajo alienado, por lo tanto, no puede
conocer el origen estructural de su alienación colectiva. Así, la solución no sería solo ética
y discursiva, sino teórica y práctica política, para que pueda transformar su actual
condición social alienada.)

Axiología contemporánea[editar]
La axiología contemporánea, no solo trata abordar los valores positivos,
sino también los negativos (o anti-valores), analizando los principios que
permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los
fundamentos de tal juicio. La investigación de una teoría de los valores
ha encontrado una aplicación especial en la ética y en la estética,
ámbitos donde el concepto de valor posee una relevancia específica.
Algunos filósofos como los alemanes Heinrich Rickerto Max Scheler han
realizado diferentes propuestas para elaborar una jerarquía adecuada de
los valores. En este sentido, puede hablarse de una «ética axiológica»,
que fue desarrollada, principalmente, por el propio Scheler y Nicolai
Hartmann. Desde el punto de vista ético, la axiología es una de las dos
principales fundamentaciones de la ética junto con la deontología.

Valores[editar]
De acuerdo con la concepción tradicional, los valores pueden ser
objetivos o subjetivos. Ejemplos de valores objetivos incluyen el bien,
la verdad o la belleza, siendo finalidades ellos mismos. Se consideran
valores subjetivos, en cambio, cuando estos representan un medio para
llegar a un fin (en la mayoría de los casos caracterizados por un deseo
personal).
Además, los valores pueden ser fijos (permanentes) o dinámicos
(cambiantes). Los valores también pueden diferenciarse con base en su
importancia y pueden ser conceptualizados en términos de una jerarquía,
en cuyo caso algunos poseerán una posición más alta que otros.
El problema fundamental que se desarrolla desde los orígenes mismos
de la axiología, hacia fines del siglo XIX, es el de la objetividad o
subjetividad de la totalidad de los valores. Max Scheler se ubicará en la
primera de las dos posiciones. El subjetivismo se opondrá, desde el
principio, a este enfoque. Y entenderá —a la antigua manera
de Protágoras— que lo estrictamente humano es la medida de todas las
cosas, de lo que vale y de lo que no vale, y de la misma escala de
valores, sin sustento en la realidad exterior. Alfred Jules Ayer mismo,
en Lenguaje, verdad y lógica, su obra temprana, dejará los juicios de
valor fuera de toda cuestión, en virtud de que no cumplen con el principio
de verificación empírica. De esta manera, lo ético y lo estético no son
más que «expresiones» de la vida espiritual del sujeto. No una captación
comprobable del mundo externo.
Desde el punto de vista de Nietzsche, sin embargo, no hay una diferencia
esencial entre lo que la concepción tradicional llama «juicios de valor» y
los juicios científicos, ya que ambos están fundamentados en
valoraciones que se han configurado históricamente y que constituyen
por sí mismas los modos específicos de interpretar y vivir. Asimismo,
tampoco hay diferencia esencial entre el juzgar y el actuar, ya que ambas
cosas consisten en el despliegue de ciertas fuerzas que por definición
son fuerzas que valoran y cuyo movimiento también depende de
valoraciones previas.
Dentro del pensamiento filosófico existe un punto central que es cómo
queremos llegar a ser en el futuro, en un estado mejor. Para poder pasar
de un estado actual a un mejor estado es necesario que se comprenda
primero que para hacer mejoras tenemos que fundarlas en ciertos puntos
claves. En el pensamiento los hemos llamado siempre la axiología
filosófica o la existencial, es decir los valores, que son aquellos
fundamentados de la acción que nos pueden llevar a un estado mejor el
día de mañana; esto se debe a que los valores dan sentido y coherencia
a nuestras acciones.
La naturaleza del valor suscita el debate entre cientificistas de diferentes
disciplinas. Se trata de un problema complejo que precisa de una
especificación filosófica. La axiología es la ciencia que estudia los valores
y estos poseen una connotación filosófica. En el artículo se exponen en
forma breve, los antecedentes de la axiología y se presentan diversas
interpretaciones del concepto valor, analizando estas desde la
perspectiva de la filosofía marxista. Se destaca la respuesta dialéctico-
materialista con respecto al valor, planteando que este es un fenómeno
social, que posee significación en el contexto de la relación sujeto-objeto
y que expresa las necesidades e intereses humanos o de toda la
naturaleza

Referencias[editar]
1. Volver arriba↑ Real Academia Española y Asociación de
Academias de la Lengua
Española (2014). «axiología». Diccionario de la lengua
española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-
7.
2. Volver arriba↑ Cadena Magaña, Antonio (2004). Filosofía.
p. 30. ISBN 9789706863089. «[...] El término axiología fue
utilizado por primera vez por Paul Lapie en su Lógica de la
voluntad.»
Lecturas[editar]

 Hartman, Robert S. (1967). The Structure of Value. USI Press. 384


pages.
 Findlay, J. N. (1970). Axiological Ethics. New York: Macmillan. ISBN 0-
333-00269-5. 100 pages.
 Rescher, Nicholas (2005). Value Matters: Studies in Axiology.
Frankfurt: Ontos Verlag. ISBN 3-937202-67-6. 140 pages.
 Cushan, Anna-Marie. Investigations into Facts and Values:
Groundwork for a theory of moral conflict resolution. Melbourne:
Ondwelle.
 Marías, Julián (1967). History of Philosophy. New York: Dover
Publications, Inc.

Enlaces externos[editar]
 Cultura: International Journal of Philosophy of Culture and Axiology
 Axiology.org.uk
 Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre axiología.