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Universidad del Salvador

Facultad de Ciencias Jurídicas

DERECHO CIVIL III


“La obligación tácita de seguridad”

Profesor​: Alberto Lopez Fidanza


Alumno​: Yanina Denise Maksymon
Fecha​:
INTRODUCCION

El presente trabajo práctico tiene por objeto el análisis de la llamada Obligación tácita
de seguridad, identificando sus orígenes, evolución, fundamentos y ámbito de
aplicación actual. En orden a esto, se ha consultado bibliografía clásica y especial
sobre Obligaciones, Contratos, Responsabilidad Civil, Daños Reparables y
jurisprudencia.
ENCUADRAMIENTO
Para tratar la Obligación Tácita de Seguridad, primeramente hay que partir desde el
campo de la ​Responsabilidad Civil​, a la que se llega luego de atribuir a las
consecuencias de la conducta humana lesiva determinados efectos jurídicos. Así,
deben estar presentes los siguientes elementos comunes a la órbita
contractual/extracontractual:
1) Incumplimiento de una obligación (vínculo jurídico entre acreedor y deudor, originado
ya sea en un hecho o acto ilícito, una norma jurídica general o una convención
particular);
2) Daño sufrido por el acreedor de la obligación, sea patrimonial (menoscabo
experimentado en el patrimonio, afectando su actual composición o sus posibilidades
futuras), o moral (lesión en los sentimientos, honor o afecciones legítimas);
3) ​Relación de causalidad entre el daño y el hecho;
4) Factor de imputabilidad subjetivo (culpa o dolo) u objetivo (riesgo, garantía, equidad,
abuso del derecho o exceso de la normal tolerancia).
Aclarado esto, entrando ya específicamente en el campo de responsabilidad
contractual, se enmarca la llamada Obligación de Seguridad.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN
- Derecho comparado: Todos los autores coinciden en afirmar que específicamente, la
obligación de seguridad se origina en Francia, con movimientos jurisprudenciales
alrededor del contrato de transporte de personas. Asi, En el año 1911, la Corte de
Casación francesa estableció en el fallo “Shidi Hamida Ben Mahmoud v. Cía General
Trasatlántica” que el transportista además de garantizar los cuidados materiales del
transporte, promete conducir al pasajero sano y salvo a su destino. Este es el punto de
partida, tanto de la doctrina como de la jurisprudencia, para extender esta figura a otros
contratos.
- ​Constitución Nacional​: ​Un fructífero análisis coyuntural es realizado por la autora
Lovece en la obra Tratado de Daños Reparables1. En sus comienzos el orden
constitucional establecía una primacía para el valor ​Propiedad Privada sobre cualquier
otro derecho (art. 17 CN). Dentro de esa escala de valores, no se contemplaba la
protección del ​ser humano en sí mismo,​ sino a lo que atañe a su rol de ​propietario y
ciudadano.​ De todos modos, podía encontrarse un resguardo para el derecho de daños
a través del Neminem Laedere (art. 19 CN).

1
​Lovece, Graciela. “Daños derivados de la violación del Deber de Seguridad”. En: Tratado de
Daños Reparables: Parte especial. Primera edición. Buenos Aires: La Ley, 2008, v.2, p. 83-90.
Ya con la reforma del ´57, la ​seguridad como obligación genérica tuvo amparo respecto
al trabajor y su familia (art. 14 CN). Luego en el ´94 se amplía toda el sistema de
protección gracias a la incorporación de los tratados internacionales y demás
importantísimos artículos como el 41 y 42, entre otros.
Con todo esto se puede resaltar que la ubicación de estos derechos, integrantes de la
protección a la seguridad en general, en la Ley Fundamental, le otorga trascendencia
institucional, y por ende contenido obligatorio, vinculante, imperativo, asegurando
definitivamente la ​seguridad a la integridad de la persona.​
- Codigo Civil: Entrando en el campo del derecho privado, el Código Civil de Velez
Sarsfield, concordante con la primer ideología constitucional proteccionista de la
propiedad, erigió un sistema de responsabilidad en torno a la conducta del agente
productor del daño. Se estableció el acento en la ​Responsabilidad y su consecuente
sanción, producto del obrar voluntario del hombre, antijuídico y culpable. La regla era
sin culpa no hay responsabilidad, quedando más al margen la ​Reparación​, esto es, el
daño y el damnificado, no existían lineamientos para la prevención o seguridad de la
persona.
Esta situación se modifica agudamente con las reformas de la ley 17.711, que viene en
respuesta de las modificaciones socio-económicas, inequidades, riesgos y daños
influenciados por la industrialización y sus nuevos paradigmas. Se puede decir que el
vértice ahora está puesto no en la Responsabilidad sino en en la ​Reparación del
injusto​, avalado por un sistema de responsabilidad objetivo, se centra la atención en la
víctima y sus mayores posibilidades de acceso a la reparación.
-Ley 24240: Finalmente, con la Ley de Defensa del Consumidor se llega a la cúspide
de la consolidación del Deber de Seguridad, imponiéndose en cabeza de todos
aquellos agentes económicos que intervienen en la cadena de producción, distribución
y comercialización de bienes y servicios, con carácter de ​obligación principal y
autónoma​, a diferencia del rango accesorio emanado del principio de de Buena Fe del
art. 1198 CC. Ya no sería necesario establecer un nexo entre la obligación tácita de
seguridad y las obligaciones principales del negocio.

CONCEPTO
Una definición muy acabada sobre la óbligación de seguridad se ha dado en LAS XX
JORNADAS NACIONALES DE DERECHO CIVIL BUENOS AIRES de 2005: ​“Aquél
deber jurídico calificado de protección, complementario, distinto y autónomo de la
obligación principal que, expresa o tácitamente, las partes asumen, en ciertos
contratos, tendiente a preservar sanos y salvos a la persona y bienes de su
cocontratante durante la ejecución de la obligación principal con el fin de satisfacer
plenamente el interés del acreedor en el cumplimiento del contrato”.2 ​Continuando con
el siguiente análisis:
1​​- Es un deber jurídico calificado, una ​obligación contractual​​, lo que conlleva la
importancia de que ante su incumplimiento, el acreedor podrá alegar la excepción de
incumplimiento o pedir la resolución del contrato.
2- Es un deber de protección ​complementario y distinto de la obligación principal,
salvo en algunos contratos como el depósito, donde el deber de protección constituye
el deber de prestación. “Es una obligación complementaria porque nace de la misma
causa fuente con el fin de coadyuvar al deber de prestación, del que se diferencia por
el objeto. Así, mientras los deberes de prestación constituyen el objeto de la obligación
principal, los deberes de protección , en cambio, son el objeto de la obligación
complementaria.”3
3- Es una obligación ​autónoma de la obligación principal, dado que su cumplimiento es
independiente de la obligación principal, no se encuentra subordinada, satisface un
interés distinto.
4- ​Puede ser ​expresa​​ o ​tácita​​. Aparece en el contrato debido a:
* Pacto expreso de partes;
* Estipulación de la ley (Ley 24.440);
* La función integradora de la Buena fe (art. 1198 CC), con esta se podrá establecer si
existe conexión entre el riesgo o beneficio de la actividad económica del contrato y la
seguridad debida a la persona o bienes del deudor.
5- El objeto de la obligación de seguridad podrá ser tanto la ​persona del deudor o
también sus ​bienes​​, pudiendo estos a su vez ser el objeto de la prestación contractual,
como sucede por ejemplo en el contrato de locación y la obligación de conservar la
cosa para restituirla a su dueño (lo mismo con el depósito, el comodato, etc.). En estos
supuestos, como explica Bustamante Alsina, la responsabilidad podrá ser subjetiva, si
el deudor incumplió la obligación debido a una falta de cuidado en la conservación de la
cosa. Sin embargo, también comenta el autor que hay fallos donde atribuyen
responsabilidad objetiva, como cuando se hurta un automóvil del garage donde se
hallaba, salvo la prueba de fuerza mayor o caso fortuito.4

2
XX Jornadas Nacionales de Derecho Civil, Buenos Aires, 22/24 de setiembre de 2005.
[Disponible en línea].

3
Ob. Cit.
4
Bustamante Alsina, Jorge. Teoría general de la responsabilidad civil. Segunda edición.
Buenos Aires:Abeledo-Perrot S.A., 1973.p 306.
FUNDAMENTO LEGAL
En nuestro sistema jurídico no existe expresamente ninguna norma que consagre las
obligaciones de seguridad en forma genérica, pero pueden encontrarse varios artículos
que la contemplan indirectamente, protegiendo la indemnidad de la persona y bienes
de uno de los contratantes, como son:
1) Contrato de Mandato, ARTICULO 1953 - Debe igualmente indemnizar al mandatario
de las pérdidas que hubiere sufrido, procedentes de sus gestiones, sin falta que le
fuese imputable; ARTICULO 1954 - Repútase perjuicio ocasionado por la ejecución del
mandato, solamente aquel que el mandatario no habría sufrido, si no hubiera aceptado
el mandato.
2) ​Ley de navegación (ley 20.094), ARTÍCULO 330. - El transportador es responsable
de todo daño originado por la muerte del pasajero o por lesiones corporales, siempre
que el daño ocurra durante el transporte por culpa o negligencia del transportador, o
por las de sus dependientes que obren en ejercicio de sus funciones.
3) Código aeronáutico (ley 17.285), ARTICULO 139. – El transportador es responsable
de los daños y perjuicios causados por muerte o lesión corporal sufrida por un
pasajero, cuando el accidente que ocasión el daño se haya producido a bordo de la
aeronave o durante las operaciones de embarco o desembarco.
4) Art. 75. —Deber de seguridad. 1. El empleador esta obligado a observar las normas
legales sobre higiene y seguridad en el trabajo. y a hacer observar las pausas y
limitaciones a la duración del trabajo establecidas en el ordenamiento legal. 2. Los
daños que sufra el trabajador como consecuencia del incumplimiento de las
obligaciones del apartado anterior, se regirán por las normas que regulan la reparación
de los daños provocados por accidentes en el trabado y enfermedades profesionales,
dando lugar únicamente a las prestaciones en ellas establecidas.

Entonces, la obligación de seguridad en su forma genérica, debe ubicarse contemplada


en el artículo 1198 y su principio de buena fe, conforme al cual los contratos deben
celebrarse, interpretarse y ejecutarse de buena fe y de acuerdo con lo que
verosímilmente las partes entendieron o pudieron entender, obrando con cuidado y
previsión. ​“​La buena fe será la guía para interpretar si en determinado contrato, la
seguridad de la persona y bienes de uno de los cocontratantes tiene conexión con el
riesgo o el beneficio de la actividad económica que plasma el contrato”​ 5

5
​ XX Jornadas Nacionales de Derecho Civil, Buenos Aires, 22/24 de setiembre de 2005.
[Disponible en línea].
DISTINCION SEGUN EL CONTENIDO

1) Obligaciones de Resultado
Aqui el deudor se compromete a que no ocurra ningún accidente. En los supuestos de
incumplimiento, al acreedor le bastará con probar que no se logró el resultado
prometido, siendo carga del deudor que quiera exonerarse de responsabilidad, la
acreditación de una causa extraña o ajena a su actividad. Es el ejemplo del contrato de
espectáculo.

2) Obligaciones de Medios
Aqui el deudor se compromete a realizar lo que manda la prudencia y diligencia. ​Frente
al incumplimiento, no será suficiente para el acreedor probar el incumplimiento
sino que, además, deberá demostrar la culpa del obligado y éste se eximirá si
prueba haber puesto la diligencia debida. Ejemplo de esto es el contrato médico.

APLICACIÓN. ANALISIS DE DISTINTOS SUPUESTOS


1) ​Incidencia de la Obligación Tácita de Seguridad en los Principios Generales de
Responsabilidad
Respecto a la ​cláusula de exoneración de la culpa ​en los contratos, Borda explica que
“...el deudor no quedará exonerado de responsabilidad cuando se trata del
cumplimiento de un deber de diligencia en el que media un interés de orden público; así
serían ineficaces todas las cláusulas que pretendieran asegurar la impunidad del
deudor en materia de daños causados a la persona humana como, por ejemplo, la
que eximiera al transportador de la obligación contractual de seguridad del pasajero, o
al médico de la responsabilidad por negligencia en el tratamiento del enfermo”.6

2)​ ​Incidencia de la Obligación Tácita de Seguridad en el Contrato Espectáculo

En estos contratos se considera implícita la cláusula de seguridad a favor del


espectador, atribuyendo al empresario una responsabilidad de tipo objetivo, que no

6
Borda, Guillermo A.,TRATADO DE DERECHO CIVIL-OBLIGACIONES, Tomo I, Buenos Aires:
Abeledo-Perrot, 1998, p. 93.
cederá ante su falta de culpa ni la culpa de un tercero por el cual no tiene obligación de
responder; la única eximente es la culpa de la propia víctima. En consecuencia, es
responsable por no haber tomado todas las medidas necesarias para evitar riesgos a
los que presencian la competencia. Asi lo dipone la ley 23184 en su art. 33, haciendo a
las entidades o asociaciones participantes en un espectáculo deportivo solidariamente
responsables civiles de los daños sufridos por los espectadores en los estadios y
durante su desarrollo. Borda añade que “...la empresa organizadora responde, desde
luego, por la caída de las tribunas bajo el peso de la multitud; esa responsabilidad es
contractual, pues resulta de la obligación de seguridad que es inherente al contrato de
espectáculo público; y extracontractual, porque resulta de aplicación al caso el art.
1113 Ver Texto . Esto significa que el lesionado puede optar entre las dos acciones.”7
Jurisprudencia: “Si la organizadora del evento deportivo ​no arbitró los medios
necesarios para controlar el acceso de espectadores con elementos peligrosos​​,
al producirse el accidente por un disparo no intencional de un arma de fuego,
corresponde establecer su responsabilidad, por la violación del deber de seguridad a la
concurrencia” (AVILA, Víctor Alberto c/ JOCKEY CLUB DE SAN ISIDRO y otros s/
DAÑOS Y PERJUICIOS; Sentencia. CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO
CIVIL. Nacional, 2/9/1997; Id Infojus: FA97020905).

3)​ ​Incidencia de la Obligación Tácita de Seguridad en el Contrato de Transporte

a) Primero aquí hay que tener en cuenta que la obligación de seguridad no es tácita
sino que viene expresamente impuesta por el artículo 184 del Código de Comercio,
estableciendo la obligación del transportista de llevar a las personas sanas y salvas a
destino.
b) Respecto a la invocación de los hechos de terceros ​como fuerza mayor, Borda
añade: “...No exime de responsabilidad a la empresa la circunstancia de que fuera el
público aglomerado en la estación el que empujó a la víctima hacia las vías donde la
arrolló el subterráneo, porque pesa sobre la empresa un deber de seguridad ; de igual
modo, no lo exime de responsabilidad el hecho de que las lesiones se produjeran con
motivo de una frenada brusca que tuvo que hacer el conductor para no embestir a un
peatón. Pero sí el atentado criminal perpetrado contra la empresa por personas ajenas
a ella.”8Jurisprudencia: debido a la importancia y frecuencia de incumplimiento en estos
contratos, se desarrollará extensamente un fallo al final del trabajo.

7
​Ob. Cit., p 487.
8
​Ob. Cit., p 107.
4)​ ​Incidencia de la Obligación Tácita de Seguridad en Clubes deportivos

Jurisprudencia: “1- Resultando la demanda un establecimiento al que ingresan


menores para la realización de actividades deportivas, sociales o culturales, sin la
compañía de los padres, ​la entidad debe contar con personal suficiente a fin de
evitar la ocurrencia de daños​​. 2- Frente a un ascensor en refacción, ubicado en una
zona de la entidad social en la que se realizan obras, lo que es de por sí generador de
riesgo, tal potencialidad se incrementa si no se adoptan medidas de seguridad
tendientes a evitar que ingresen personas al lugar, especialmente niños, en orden al
peligro que tales obras ocasionan. 3- La existencia de tales factores de imputabilidad,
permiten descartar el análisis de la conducta de un menor de doce años que resulta
víctima de un accidente en tal lugar, ya que la responsabilidad por los daños
resultantes corresponde absolutamente a la entidad deportiva.” (Sumario oficial.
VIGNAPIANO, Marta Noemí y otros c/ CLUB GIMNASIA Y ESGRIMA DE BUENOS
AIRES s/ DAÑOS Y PERJUICIOS, Sentencia. CAMARA NACIONAL DE
APELACIONES EN LO CIVIL. Nacional, 6/11/1997, Id Infojus: FA97020930: )
Jurisprudencia​: “Corresponde condenar a los dueños de un polideportivo a indemnizar
a la familia de un menor por las lesiones sufridas por éste, a raíz de un accidente en el
cual el niño, que había concurrido a jugar un partido de paddle en una cancha alquilada
que se encontraba en la azotea del lugar, cayó al vacío al tropezar con una claraboya
en ocasión de buscar una pelota que se había perdido habida cuenta que, al tratarse
de una obligación contractual objetiva tácita de seguridad, no resulta indispensable la
ausencia de culpa del demandado para eximirlo de responsabilidad, sino que lo
primordial es la existencia de controles debidos para prestar el servicio en
condiciones adecuadas​​, y al no hacerlo, es responsable de los perjuicios causados
por el incumplimiento o ejecución irregular” (N H A y otros c/ V H G y otros s/ daños y
perjuicios
Sentencia. CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CIVIL. Nacional,
18/2/2014
Id Infojus: FA14020000)

5)​ ​Incidencia de la Obligación Tácita de Seguridad en el Contrato de Consumo

a) Nuevamente, hay que tener en cuenta que en este caso la obligación de seguridad
no es tácita sino que viene expresamente impuesta por el artículo 5 de la ley 24.240
que asegura la integridad física de los consumidores o usuarios.
b) Respecto a la la responsabilidad del vendedor no fabricante, Borda no acepta la
tesis de una responsabilidad objetiva basada en la obligación de seguridad,
inclinándose por la declaración aprobada en las VIII Jornadas de Derecho Civil: “El
vendedor no fabricante se libera si se reúnen conjuntamente los siguientes requisitos:
el vicio es de fabricación, el vendedor no tenía ni debía tener conocimiento del defecto
en razón de su arte o profesión, le era imposible controlar la calidad del producto; no
asumió personalmente la garantía”.9
Jurisprudencia: ​debido a la importancia y frecuencia de incumplimiento en estos
contratos, se desarrollará extensamente un fallo al final del trabajo.

6)​ ​Incidencia de la Obligación Tácita de Seguridad en el Contrato de Obra Social

Respecto a la las obras sociales, se presentan dos supuestos, el sistema cerrado de


prestaciones, que es lo general, por el cual la obra suministra al paciente un número de
profesionales y sanatorios, asumiendo entonces una obligación tácita de seguridad que
la hace responsable solidariamente por la culpa médica o la deficiente atención
sanatorial. Lo contrario sucede en el supuesto de el sistema cerrado de prestaciones,
donde el paciente elije independientemente su médico o sanatorio, con la consecuente
irresponsabilidad de la Obra Social.10
Jurisprudencia: “Cuadra concluir que si la atención en el hospital tuvo lugar en virtud
del convenio existente entre éste y la Obra Social a la que se encontraba adherido el
paciente, esta última responde en virtud del contrato celebrado a favor de terceros (art.
504 del Código Civil), o bien con fundamento en la obligación de garantía en beneficio
de los afiliados, o en la obligación objetiva tácita de seguridad” (R. de S. Cristina Alicia
c/ Fernando y otros s/ Responsabilidades Profesionales. Sentencia. CAMARA
NACIONAL DE APELACIONES EN LO CIVIL. Nacional, 4/3/2001. Id Infojus:
FA01020003).

FALLOS
A continuación, para finalizar con el análisis de este trabajo, se analizarán
específicamente algunas de las situaciones más corrientes donde se ha incumplido la
obligación de seguridad y en donde el daño es infringido a usuarios o consumidores.

1) Incumplimiento de Obligación de Seguridad en el Contrato de consumo -


Carrefour INC S.A. s/ Apelación (Ley Pcial. Nº 1480) Sentencia. SUPERIOR
TRIBUNAL DE JUSTICIA. FORMOSA, 25/6/201211.

9
​Borda, Guillermo A.,TRATADO DE DERECHO CIVIL-OBLIGACIONES, Tomo II, Buenos
Aires: Abeledo-Perrot, 1998,p. 349.
10
​Borda, Guillermo A.,TRATADO DE DERECHO CIVIL - CONTRATOS, Tomo II, Buenos Aires:
Abeledo-Perrot, 1998,p. 39.
11
Id Infojus: FA12250281
- La empresa Carrefour SA, interpone recurso de apelación contra la resolución de la la
Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Usuario, fundándose en que el órgano
administrativo no logró acreditar los extremos que requieren una resolución de esa
naturaleza, calificando de inmotivada a la decisión, lo que determina la nulidad del acto,
y por otro lado impugna el monto de la sanción pecuniaria aplicada.
-La resolución administrativa sanciona a la empresa en función de violar el artículo 5º
de la Ley Nº 24240, al tener mercadería vencida para la venta al público y en tanto no
compareció ante la autoridad de aplicación a formular su descargo. Se aplicó a la firma
una multa de Pesos Veinte Mil ($ 20.000).
- El juez Guillermo Horacio Alucín, destaca el grave riesgo que reviste para la salud de
los consumidores la venta al público de productos vencidos (más aún en este caso al
ser alimentos comestibles como ser lechón y carne con ingredientes de cerdo), y
considera que ameritaba en el comerciante una mayor diligencia en la observancia de
la obligación de seguridad. Enfatiza con la cita del siguiente párrafo: ​“El contenido de la
obligación de seguridad, en el marco de las relaciones de consumo, constriñe al deudor
al incorporar al mercado productos y servicios seguros conforme a las exigencias
normativas y a las expectativas legítimas del consumidor (​ Picaso – Vazquez Ferreira,
Ley de Defensa al Consumidor, com. y anot. T. 1. LL, 2009, Pág. 79)”.
-Finalmente se expide respecto de la cuantía de la multa, que si bien reduce por no
haber sido fundada, la estipula en un total de Pesos Diez Mil ($10.000) a fin de que
guarde una necesaria proporción que contemple la cantidad y tipo de alimentos
exhibidos para su venta al público, la posición del proveedor en el mercado y la
conducta reincidente del infractor. El juez hace incapié en el propósito disuasivo y
correctivo de la pena, impuesta luego de considerar que la empresa debió reforzar su
deber de seguridad en las condiciones de salubridad, justamente al ser ya multada al
respecto en otras ocasiones.

2) Incumplimiento de Obligación de Seguridad en el Contrato de Transporte -


Ledesma, María Leonor c/Metrovías S.A., sentencia emitida por la Corte Suprema
de Justicia de la Nación en fecha 22/04/2008.

- La actora demanda por lesiones sufridas al introducir un pie en un hueco (galibo


–espacio existente entre el vagón de la formación del subte y el andén de la Estación
Facultad de Medicina), producto de haber sido empujada por un tumulto de personas,
al descender en hora pico (8.15 hs de un día hábil) del transporte público de
subterráneos, propiedad de Metrovías S.A.
- En primera instancia se hace lugar a la demanda, pero la Cámara de Apelaciones
revoca la sentencia, frente a esta resolución se interpone recurso extraordinario
Federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación cuya denegatoria motivó la
queja.
- La Corte considera que la sentencia de Cámara incurre en un grave error de
fundamentación, debido a que en un principio sostiene que hay un deber de seguridad
a cargo del prestador del servicio quien debe llevar al pasajero sano y salvo a destino
(art. 184 Código de Comercio), pero luego, y estableciendo que es conocido el hecho
de que en hora pico los usuarios deben viajar en condiciones de espacio deficientes,
releva de responsabilidad a la demandada atribuyendo la culpa del hecho dañoso a la
pasajera y su “incorrecta maniobra”, no siendo esto un hecho ordinario o frecuente.
- Para resolver conflictos de fuentes o interpretación de ley, la guía está dada en la
ponderación de los valores protegidos en la Carta Magna, siendo en este caso la
Seguridad, en el artículo 42, entendida como un valor que debe guiar la conducta del
Estado así como a los organizadores de actividades que, directa o indirectamente se
vinculen con la vida o la salud de las personas. Por lo tanto, ​considerando este derecho
constitucional es que debe interpretarse la extensión de la obligación de seguridad​, con
causa en un contrato de transporte de pasajeros.
- Continuando con la explicación del por qué de la extensión del deber de seguridad,
establece que el usuario de este servicio no está en las mismas condiciones que un
comerciante, quien puede y debe aplicar mayor diligencia al contratar, tomando
mayores resguardos. En el caso, ​“...El ciudadano común que accede a un vagón de
subterráneos tiene una confianza fundada en que el organizador se ha ocupado
razonablemente de su seguridad. Ello es así porque la prestación de servicios masivos
presenta un grado de complejidad y anonimato que resultan abrumadores para quienes
los reciben. El funcionamiento regular, el respaldo de las marcas y del Estado es lo que
genera una apariencia jurídica que simplifican y los hacen posible”​.
- Por otro lado, considera que la obligación de seguridad es objetiva. La ruptura del
nexo causal, cosa que no se ha verificado, sería la única posibilidad de eximición.
- “Los prestadores de servicios públicos deben cumplir sus obligaciones de buena fe
que, en el caso, ​exige un comportamiento que proteja las expectativas razonables que
se crean en la otra parte​, entre las cuales está la de preparar el descenso de modo que
nadie más sufra daños”. Esto es relevante para la conclusión a la que se llega de que
aún mediando una “maniobra incorrecta” por la actora, la demandada habría tenido la
posibilidad de evitar el accidente, adoptando las medidas necesarias para asegurar el
ordenado ascenso y descenso de los pasajeros de los vagones.
- “Un contratante racional y razonable juzgaría adecuado invertir dinero, prestar un
servicio, obtener ganancias, así como adoptar los cuidados para que los usuarios
puedan gozar del mismo en paz y seguridad. La persecución racional de la utilidad no
es incompatible con la protección de la persona, sino por el contrario, es lo que permite
calificar a un comportamiento como lo suficientemente razonable para integrar una
sociedad basada en el respeto de sus integrantes”.

2) Incumplimiento de Obligación de Seguridad en el Contrato de Obra social -


Acosta, Graciela Alejandra c/ Manuale, Alberto E. y otros., sentencia emitida por
la Corte Suprema de Justicia de la Nación en fecha 29/02/2009.
- Por resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, el
Instituto Obra médica Asistencial (IOMA) es eximido de responder por daños y
perjuicios derivados de la mala praxis llevada a cabo en el Centro Privado Médico
Modelo SA, frente a la cual la actora deduce recurso extraordinario.
- La Suprema Corte entendió que no nace una relación de dependencia entre IOMA y
los prestadores que ésta habia seleccionado con la consecuente obligación tácita ed
seguridad. La razón sería que la inscripción de los prestadores en los registros de la
mutual no implica que la Obra Social haya evaluado sus capacidades, debido a que la
adhesión se realiza voluntariamente, al presentar matrícula.
- Estableció que la responsabilidad de la demandada se circunscribía a la omisión o
denegación del servicio. Además, comparó la relación jurídica entre IOMA y los
prestadores con la aquella entre el Estado y los que “colaboran” con él en la prestación
de los servicios públicos.
- voy x consid 7

autopista:
http://www.csjn.gov.ar/confal/ConsultaCompletaFallos.do?method=verDocu
mentos&id=508675

hospital:
http://www.csjn.gov.ar/confal/ConsultaCompletaFallos.do?method=verDocu
mentos&id=431263

ioma
http://www.csjn.gov.ar/confal/ConsultaCompletaFallos.do?method=verDocu
mentos&id=480832

club
http://www.csjn.gov.ar/confal/ConsultaCompletaFallos.do?method=verDocu
mentos&id=356386
BIBLIOGRAFIA

* Borda, Guillermo A.,TRATADO DE DERECHO CIVIL-OBLIGACIONES, Tomo I,


Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1998.

* Borda, Guillermo A.,TRATADO DE DERECHO CIVIL-OBLIGACIONES, Tomo II,


Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1998.

* Borda, Guillermo A.,TRATADO DE DERECHO CIVIL - CONTRATOS, Tomo II,


Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1998.

* Bustamante Alsina, Jorge. Teoría general de la responsabilidad civil. Segunda


edición. Buenos Aires:Abeledo-Perrot S.A., 1973.

* XX Jornadas Nacionales de Derecho Civil, Buenos Aires, 22/24 de setiembre de


2005. [Disponible en línea].

* Lovece, Graciela. “Daños derivados de la violación del Deber de Seguridad”. En:


Tratado de Daños Reparables: Parte especial. Primera edición. Buenos Aires: La Ley,
2008, v.2.