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Santiago, tres de octubre de dos mil dieciocho.

VISTOS:

En estos autos ingreso de esta Corte Suprema Rol N° 41885-2017 del

Tercer Juzgado Militar de Valdivia, por sentencia de veintisiete de junio de dos

mil diecisiete, escrita a fojas 340 y siguientes, se condenó a Ernie Sebastián

Reyes Acosta como autor del delito de hurto de material de guerra, previsto y

sancionado en el artículo 354 del Código de Justicia Militar, en relación con el

artículo 446 N° 2 del Código Penal, a la pena de tres años y un día de presidio

menor en su grado máximo, y las accesorias de inhabilitación absoluta

perpetua para derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para cargos y

oficios públicos durante el tiempo de la condena, más el pago de una multa de

once unidades tributarias mensuales y costas. Se le concedió la pena

sustitutiva de libertad vigilada intensiva.

Esa sentencia fue apelada y la Corte Marcial de Santiago, por resolución

de cuatro de octubre de dos mil diecisiete, que se lee a fojas 363, la confirmó.

Contra el anterior pronunciamiento, la defensa del condenado recurrió

de casación en el fondo, arbitrio que se trajo en relación por resolución que rola

fojas 376, agregándose a fojas 377 y siguientes el dictamen del Ministerio

Público Judicial, que recomendó el rechazo del recurso intentado.

CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que la defensa del sentenciado Ernie Sebastián Reyes

Acosta dedujo recurso de casación en el fondo, asilado en las causales N° 7 y

N° 3 del artículo 546 del Código de Procedimiento Penal, la primera en relación

a los artículos 162 del Código de Justicia Militar, en relación al 502 del Código

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de Procedimiento Penal, y la segunda en concordancia con el artículo 354 del

Código de Justicia Militar.

Referente a la primera causal invocada, expresa que la sentencia no

expone los fundamentos que configuran las presunciones de la apropiación de

la pistola, pues no hay pruebas directas que den cuenta de esa apropiación por

parte del inculpado, ya que el funcionario Catrigual no lo vio. Al no expresarse

las premisas y razonamientos en que se construyen esas presunciones, debe

absolverse al imputado.

Respecto a la segunda infracción denunciada, manifiesta que no fue

acreditada la apropiación, por cuanto lo que se comprobó es que su

representado tenía entre sus pertenencias una cosa mueble ajena, lo que no

es típicamente relevante.

Luego, al explicar los fundamentos del agravio, indica que de no haberse

infringido las normas citadas, no hubiera sido posible condenar al acusado,

porque las presunciones carecen de premisas para dar por acreditada la

apropiación de cosa mueble ajena por parte del acusado, siendo atípica la

conducta de llevar especies ajenas entre sus pertenencias.

Termina solicitando acoger el recurso, se invalide la sentencia y en la de

reemplazo se señale que el acusado no se apropió de la pistola, por lo que no

se configura el tipo penal de hurto de material de guerra y por tanto

corresponde absolverlo de los cargos imputados.

SEGUNDO: Que a fojas 377 la Fiscalía Judicial, al informar, refiere que

en lo que dice relación a la causal del N° 7 del artículo 546 del Código de

Procedimiento Penal, se hace consistir la vulneración a las normas reguladoras

de la prueba en referencia al artículo 162 del Código de Justicia Militar, lo que

no es procedente, pues en tal caso debió emplearse la causal establecida en el

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N° 9 del artículo 541 del código de enjuiciamiento penal, que contempla que la

sentencia no se haya dictado en conformidad a la ley, no habiéndose

reclamado en su oportunidad sobre ese argumento, atendido que sólo se

apeló. Además, la norma del artículo 502 del mismo cuerpo legal citado, que se

reclama infringida no limita a los jueces sólo a las presunciones, pudiendo

acudir a otros medios de prueba. Concluye que sólo se trata de un problema de

apreciación de la prueba de presunciones, que es materia del tribunal de

instancia, por lo que debe rechazarse esta causal.

En cuanto a la causal del N° 3 del artículo 546 del Código de

Procedimiento Penal, expresa que se funda en la circunstancia que no se

acreditó la apropiación, pero sólo señala como quebrantado el artículo 354 del

Código de Justicia Militar, debiendo invocar los artículos 1, 15, 432 y 446 del

Código Penal, que son las normas sustantivas que describen la conducta, por

lo que debe ser declarado inadmisible el recurso.

Además, estima que se aplicaron crrectamente los elemntos

constitutivos del artículo 354 citado en relación a los artículos 432 y 446 del

código punitivo.

En virtud de lo anterior, concluye que debe desestimarse el recurso de

casación en el fondo interpuesto por la defensa del condenado.

TERCERO: Que previo al estudio del recurso, es conveniente recordar

los hechos que el tribunal ha tenido por demostrados y que se han estimado

constitutivos del delito de hurto de material de guerra, previsto y sancionado en

el artículo 354 del Código de Justicia Militar, en relación al artículo 446 N° 2 del

Código Penal. Tales son los que a continuación se reproducen: “Que el día seis

de septiembre de dos mil quince, en circunstancias que el Sargento 1° de

Carabineros Nelson Vilugrón Ríos, de dotación del Retén de Carabineros Las

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Hortensias de la comuna de Cunco, se aprestaba para iniciar su servicio

policial nocturno, tomó contacto con el Suboficial de Guardia, el carabinero

Michel Catrigual Igor, para que éste le entregase el armamento

correspondiente, esto es la pistola fiscal, marca Taurus, calibre 9 milímetros,

modelo PT -917, serie TEZ 06310, con la respectiva munición. Sin embargo, al

ingresar a la sala de armas, se percatan de la ausencia de dicha especie como

de un cargador con quince tiros, comenzando de inmediato la búsqueda por

diferentes locaciones del mismo recinto policial, sin resultados positivos. Ante

ello, deciden comunicarse con el Jefe de Retén, el Suboficial Rodrigo

Navarrete Troncoso, quien en ese momento se desplazaba a bordo del

vehículo policial Z-5551, en compañía del Carabinero Eduard Bilbao Ñanco,

quienes trasladaban a otro efectivo policial de grado Cabo 1°, hasta el

denominado cruce Allipén con la ruta S-61, a objeto que este último pudiese

abordar un bus interurbano con destino a Santiago, ya que tenía hora médica

en el Hospital Institucional, ubicado en dicha ciudad. Pues bien, al darle cuenta

de la novedad, y responder que ninguno de los dos tenía conocimiento

respecto de la pérdida de dicha especie, ni tampoco sabían nada al respecto,

el Jefe del Retén en el mismo momento y antes que el funcionario trasportado

abandonase el móvil, resuelve pedirle el bolso de mano que portaba, a objeto

de registrarlo, y al hacerlo, comprueba que en su interior se hallaba la pistola

de marras, más un cargador con quince cartuchos calibre 9 milímetros, sin

poder justificar el Cabo 1° su legítima tenencia. Siendo, por lo tanto, detenido y

puesto a disposición del tribunal competente, a efectos de determinar su

responsabilidad en los hechos”.

CUARTO: Que los hechos expuestos precedentemente fueron

calificados en la sentencia de primera instancia, que la de segunda hizo suya,

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como constitutivos del delito de hurto de material de guerra, descrito y

sancionado en el artículo 354 del Código de Justicia Militar, en relación al

artículo 446 N° 2 del Código Penal.

QUINTO: Que, en la especie, el recurso de casación en el fondo,

denuncia el quebrantamiento de los artículos 456 N°7 del Código de

Procedimiento Penal y del artículo 162 del Código de Justicia Militar, en

relación al artículo 502 del citado código de enjuiciamiento criminal. Para ello

ataca las conclusiones de los fallos de la instancia, asegurando que los hechos

acontecidos no configuran la conducta de hurto de material de guerra

establecida en el artículo 354 del Código de Justicia Militar, ya que no existían

pruebas directas que den cuenta de la apropiación requerida por el tipo penal,

por cuanto el funcionario Catrigual no lo vio y, además, no se expresaron las

premisas y razonamientos en que se construyen las presunciones para dar por

configurada la conducta, lo que llevaba a la absolución del acusado.

En concreto, el recurso, en torno a la infracción de las leyes reguladoras

de la prueba, discurre sólo sobre un aspecto de la cuestión, esto es, la

valoración ilegítima que, en su entender, dieron los sentenciadores a las

indicadas normas probatorias. Con ello, el reclamo no ataca que la sentencia

haya errado en torno a la carga de la prueba, ni que haya rechazado un medio

probatorio que la ley autoriza o haya admitido uno que la ley repudia, por lo que

en ese entendido, en el presente caso, las normas invocadas, en su aspecto

valorativo, no son reguladoras de la prueba.

SEXTO: Que aparte de lo dicho, este tribunal ha señalado,

reiteradamente que sólo los requisitos previstos en los numerales 1º y 2º del

artículo 488 del Código de Procedimiento Penal pueden ser controlados por la

vía del recurso que se ha deducido, pero sólo en cuanto se impugne que las

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presunciones asentadas se funden en hechos reales y probados, y en lo

referido a su multiplicidad, carga argumentativa que no es la que se ha

expresado.

En efecto, una atenta lectura del recurso deducido a fojas 364 revela

que lo recusado es la ponderación que se hizo de los elementos reunidos en el

curso de la indagación, materia que resulta ajena al control de este tribunal,

pues importaría volver a examinar los elementos probatorios que ya han sido

justipreciados por los sentenciadores del grado en el ejercicio de sus facultades

exclusivas y revisar las conclusiones a que ellos han llegado, desnaturalizando

el arbitrio en estudio, el que debe fundarse, exclusivamente, en temas de

derecho.

Como la judicatura del fondo es soberana en lo que atañe al

establecimiento de los hechos y a la valoración de la prueba que obra en la litis

con arreglo a las leyes rectoras, la distinta apreciación que pueda hacer el

recurrente conforme a la cual arriba a conclusiones diversas, como queda en

evidencia del análisis de la individualizada presentación, no faculta a esta Corte

para revisar la decisión, por no quedar tal devenir dentro de la esfera de control

del Tribunal de Casación.

Que de este modo, ante la inexistencia de vulneración de las leyes

reguladoras de la prueba, quedan vigentes los hechos establecidos por los

jueces de la instancia en cuanto estimaron configurado el delito de hurto de

material de guerra que se le atribuyó como autor a Ernie Sebastián Reyes

Acosta.

SÉPTIMO: Que, así las cosas, al haber sido desestimada la causal Nº 7,

que permitía la modificación de los hechos asentados en la causa, resulta

imposible admitir la segunda hipótesis de nulidad de fondo hecha valer, esto

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es, la asentada en el numeral 3°, al encontrarse firmes tales supuestos

fácticos, los que satisfacen el título de imputación que se invoca, esto es, como

autor del delito de hurto de material de guerra.

OCTAVO: Que, por otra parte, si bien el recurso menciona como norma

infringida por la sentencia recurrida, el artículo 354 del Código de Justicia

Militar, la impugnación ha sido planteada omitiendo extender la denuncia de los

yerros cometidos, al título de la imputación formulada, esto es, los artículos 342

y 446 del Código Penal por una parte, y el artículo 15 de este último compendio

de leyes, normas que, claramente, tienen el carácter de decisorias de la litis

toda vez que permitieron a la judicatura del fondo afirmar la existencia del

delito y el tipo de participación que se atribuye al acusado en él, silencio que

impide a este tribunal quedar en condiciones de avocarse de una manera

definida al análisis de los problemas jurídicos sometidos a su decisión y que

habría sido necesario de abordar al pretender el recurrente que se dicte

sentencia de remplazo que revoque la de primer grado y absuelva a su parte.

Cabe recordar que, conforme al artículo 767 del Código de

Procedimiento Civil el recurso de casación en el fondo procede sólo -y para los

efectos que interesa a este examen- respecto de las sentencias definitivas

dictadas con infracción de ley, es decir, cuando los sentenciadores han

incurrido en errores de derecho, siempre que los yerros referidos hayan influido

sustancialmente en lo dispositivo del fallo impugnado. De lo expuesto resulta

clara la necesidad de que el recurrente, a través de la denuncia de las normas

vulneradas, permita a esta Corte pronunciarse en los términos pretendidos, lo

que no sucede en la especie desde que se ha omitido en el recurso, como ya

se ha dicho, denunciar y desarrollar la vulneración de la norma en base a la

cual el recurrido considera que la conducta del encausado no es constitutiva

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del delito establecido, norma decisoria que resultaba imprescindible para

decidir el fondo del asunto.

NOVENO: Que de esa manera, lo que se ha venido explicando en este

apartado, así como lo reflexionado en las consideraciones precedentes,

conducen a desestimar el recurso de casación en el fondo interpuesto por la

defensa del condenado Ernie Reyes Acosta.

Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en los artículos

500, 535, 546 N° 3 y 7, 547 y 549 del Código de Procedimiento Penal, se

rechaza el recurso de casación en el fondo interpuesto en lo principal de

fojas 364 en contra de la sentencia de cuatro de octubre de dos mil diecisiete

escrita a fojas 363, la que por consiguiente no es nula.

Regístrese y devuélvase.

Redacción a cargo del Ministro Sr. Valderrama.

Rol N° 41885-17

Pronunciado por la Segunda Sala integrada por los Ministros Sr. Carlos

Künsemüller L., Sra. Andrea Muñoz S., Sr. Carlos Cerda F., Sr. Manuel

Valderrama R., Sr. Jorge Dahm O., y el Auditor General del Ejercito Sr. Felipe

Cunich M. No firman los Ministros Sres. Künsemüller y Cerda, no obstante

haber estado en la vista de la causa y acuerdo del fallo, por estar con feriado

legal y por haber cesado de sus funciones, respectivamente.

ANDREA MARIA MERCEDES MUÑOZ MANUEL ANTONIO VALDERRAMA


SANCHEZ REBOLLEDO
MINISTRA MINISTRO
Fecha: 03/10/2018 11:17:05 Fecha: 03/10/2018 12:53:06

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JORGE GONZALO DAHM OYARZUN FELIPE TOMAS CUNICH MAS
MINISTRO AUD. GENERAL DEL EJÉRCITO
Fecha: 03/10/2018 12:53:06 Fecha: 03/10/2018 10:04:38

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En Santiago, a tres de octubre de dos mil dieciocho, notifiqué en Secretaría
por el Estado Diario la resolución precedente, como asimismo
personalmente al Fiscal Judicial de la Corte Suprema, quien no firmó.

Este documento tiene firma electrónica y su original puede ser


validado en http://verificadoc.pjud.cl o en la tramitación de la causa.
En aquellos documentos en que se visualiza la hora, esta
corresponde al horario establecido para Chile Continental. KQYSHDCVLX

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