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TEMA 1.

1. Hidrología
La Hidrología, según Dingman (1994), es “La ciencia que se enfoca al ciclo
hidrológico global y a los procesos involucrados en la parte continental de dicho
ciclo, es decir, es la geociencia que describe y predice:
• Las variaciones espaciales y temporales del agua en las etapas terrestre,
oceánica y atmosférica del sistema hídrico global y;
• El movimiento del agua sobre y debajo de la superficie terrestre, incluyendo los
procesos químicos, físicos y biológicos que tienen lugar a lo largo de su
trayectoria”.

En general los objetivos de la Hidrología son:


• Adquirir los conocimientos teóricos básicos de los fenómenos hidrológicos, para
resolver los problemas que en este campo se presentan en el territorio;
• Conocer la cantidad, frecuencia y naturaleza de ocurrencia del proceso lluvia-
escorrentía sobre la superficie terrestre y;
• Determinar eventos de diseño, a partir de los datos hidrológicos de los diferentes
fenómenos hidrológicos que son registrados en las redes de medición.

El progreso importante de la hidrología empezó realmente a partir de 1930; los


desarrollos agrícola, industrial y económico influyeron decididamente a impulsar el
estudio de los problemas eventuales de carestía de agua. Con ello, la planificación
hidrológica y el estudio de la disponibilidad de los recursos hídricos toma especial
relevancia. Así mismo, el estudio del ciclo hidrológico, tanto en su componente
superficial como subterránea, se ve potenciado a raíz del desarrollo técnico de los
últimos cien años.

2. Ciclo hidrológico
El concepto de ciclo hidrológico fue introducido por Aristóteles (384-322 a.C.). La
concepción del ciclo tal y como se entendía consistía en que los océanos eran los
embalses de la Tierra, de su evaporación se formaban las nubes que, al
condensarse, producían la lluvia que formaba las riberas y éstas, a su vez,
alimentaban los océanos. Vitruvio (100 a.C.) mantiene esta misma idea y
únicamente en el siglo XV Leonardo Da Vinci trata de estimar sus componentes
principales; pero sólo Pierre Perrault (siglo XVII) comparó medidas de lluvia con la
descarga estimada del río Sena, demostrando que la escorrentía era cerca de la
sexta parte de la precipitación.

El ciclo hidrológico está compuesto por diferentes variables, las cuales se


relacionan entre sí por medio de los procesos hidrológicos. En general, se
entiende por proceso a una serie de acciones que producen un cambio o
desarrollo en un sistema y para el caso particular de la Hidrología, los procesos
están asociados con aquellos fenómenos que intervienen tanto en el movimiento
del agua como en los cambios que sufre ésta en sus características físicas,
químicas y biológicas al desplazarse por diversos medios.
El ciclo hidrológico se puede representar como un sistema, es decir, como una
estructura o volumen en el espacio, delimitada por una frontera, cuyos
componentes internos interactúan entre sí o con otros sistemas adyacentes (Chow
et al, 1988). Los componentes del sistema serán las variables hidrológicas y los
procesos que las relacionan entre sí; los sistemas adyacentes serán aquellos que
tienen como límites comunes las capas altas de la atmósfera y los sistemas
geológicos profundos.

Al considerar una escala a nivel planeta, el ciclo hidrológico se denomina global.


Este sistema global se puede subdividir en tres: en un subsistema atmosférico, en
un subsistema de agua superficial y en un subsistema de agua subterránea.

En cada subsistema se presentará una capacidad de retención de volúmenes de


agua, en cualquiera de sus fases, durante un determinado intervalo de tiempo. La
capacidad de retención en un medio también recibe el nombre de almacenamiento
y el intervalo de tiempo que permanece un volumen recibe el nombre de tiempo de
residencia.

Subsistema atmosférico
Este subsistema se abastece de la evaporación (fenómeno que se origina por la
incidencia de la energía proveniente del Sol y de la atmósfera alta), es decir, de
los volúmenes de vapor de agua que llegan a la atmósfera desde la superficie del
océano y/o desde la superficie del terreno; en este último caso, si existe una
cubierta vegetal, se presenta el efecto combinado que recibe el nombre de
evapotranspiración.
El vapor de agua podrá ser desplazado por los procesos de circulación
atmosférica a otras regiones geográficas donde, si se presentan las condiciones
adecuadas, abandonará el subsistema atmosférico al cambiar de fase a través de
la precipitación, es decir, se transformará en lluvia, nieve, hielo, rocío, etc.
Esta precipitación podrá tener lugar tanto en la superficie del océano como en el
continente y, en algunas situaciones, el agua precipitada no se incorporará a
ningún proceso de los subsistemas de agua superficial y subterránea, regresando
a la atmósfera; a esta variable se le da el nombre de intercepción o pérdidas, y
queda ejemplificada por aquella porción de agua líquida atrapada en las copas de
los árboles, techos de las casas, etc.

Subsistema del agua superficial


Para este subsistema la precipitación se considera como una entrada. Una vez
eliminada el agua interceptada, el volumen restante se transformará en
escurrimiento sobre la superficie del terreno, el cual a su vez llegará al sistema de
drenaje del área de captación para formar el escurrimiento superficial; parte de
estos escurrimientos saldrán del subsistema como infiltración al subsistema
subterráneo o bien como escurrimiento por medio de los sistemas de drenaje
regionales que finalmente llegan al océano.

Subsistema del agua subterránea


La entrada a este subsistema proviene básicamente de la infiltración. Parte del
volumen infiltrado al subsuelo percola a mayor profundidad, llegando al
almacenamiento del agua subterránea; la otra parte se almacena en la región
intermedia entre la superficie del terreno y el almacenamiento de agua
subterránea de mayor profundidad. En las dos zonas mencionadas del subsuelo
tiene lugar el desplazamiento del agua: en el primer caso, se trata del flujo
subterráneo, y en el segundo caso se trata del flujo subsuperficial.
El flujo subterráneo puede abarcar grandes extensiones y actuar como una salida
del agua subterránea al océano o a otros sistemas regionales.
El flujo subsuperficial es generalmente local y es un proceso importante entre
diferentes variables dentro del subsistema; este flujo también se puede convertir
en una salida del subsistema por medio de la evapotranspiración.
En la figura 1 se muestra la representación esquemática del sistema del ciclo
hidrológico global. Se puede notar que el sistema tiene una relación estrecha con
dos sistemas adyacentes:
• Con la parte superior de la atmósfera, a través de la energía que llega del Sol y
los estratos superiores, y
• Con los sistemas geológicos profundos como aquellos que están asociados a
sistemas geotérmicos y que pueden interactuar con los componentes recarga, flujo
subterráneo y flujo subsuperficial.

Figura 1. Representación esquemática del sistema global del ciclo hidrológico

El significado de cada componente del ciclo hidrológico representado en la figura


1.1.es:
ES, Energía solar de los estratos superiores de la atmósfera;
Ev, Evaporación;
ET, Evapotranspiración;
It, Intercepción;
P, Precipitación;
Est, Escurrimiento superficial sobre el terreno;
Es, Escurrimiento superficial;
If, Infiltración;
FSs, Flujo subsuperficial;
R, Recarga;
FSb, Flujo subterráneo.