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DOSIER 2007 Arqueología Mexicana XV(87) DOSIER

S
an Lorenzo, Veracruz, al igual que

Surgimiento y decadencia
muchas capitales antiguas y actua-
les del mundo, dominó un punto San lorenzo
estratégico, lo que le permitió veracruz
controlar la comunicación y el transporte
terrestre y acuático. Antaño, esta temprana

de San Lorenzo, Veracruz


capital olmeca se extendió sobre una gran
“isla” tropical, delimitada por ríos navega-
bles y grandes llanuras de inundación en la
cuenca baja del río Coatzacoalcos. Este
entorno, fuente de abundantes recursos
alimenticios para su creciente población,

Del ojochI al nacaste fue parte de los factores que facilitaron su


destacado desarrollo sociopolítico.
La ocupación más antigua de San Lo-
renzo abarca dos fases: 1) la fase Ojochi,
Ann Cyphers
designada a partir del gran árbol conocido
como ojoche (Brosimum alicastrum Sw.), que
lamentablemente ya no existe pero hasta
El entorno de San Lorenzo, hace pocos años fue el ser viviente más an-
fuente de abundantes re- tiguo del sitio; 2) y la fase Bajío. Desde es-
tas fases, que van de 1500 a 1200 a.C., los
cursos alimenticios para fundadores buscaron un terreno elevado
y seguro para construir sus viviendas y pro-
su creciente población, tegerse de las inundaciones anuales. En el
fue uno de los factores lomerío bajo que cruza la isla en sentido
norte-sur, los primeros olmecas fundaron
que facilitaron su desta- en un punto alto y céntrico una aldea
importante, San Lorenzo, la cual llegó a te-
cado desarrollo socio-
San Lorenzo
ner entre 100 y 200 habitantes antes de
político. Asimismo, las 1200 a.C. La región en que se hizo el re-
conocimiento de superficie, que abarca
esculturas en piedra y 400 km2, contaba con pocos habitantes,
otras construcciones
entre 426 y 1 017 personas.
Por ese tiempo los olmecas emprendie-
contribuyeron a la co- ron la construcción de montículos bajos en Simbología
las grandes llanuras húmedas alrededor del
hesión social de la sitio, con el propósito de explotar intensi- Centro regional
Centro secundario
región, pues permi- vamente los recursos. En cada uno de los
47 montículos bajos, que llamamos islotes, Aldea grande

tían que la gente


Aldea mediana
se llevaban a cabo actividades como la pes-
Aldea pequeña
ca, la caza, la recolección y la agricultura de
contemplara, asimi- inundación o recesión. El control exclusi- Caserío mediano
Caserío pequeño
lara y trasmitiera los vo por parte de las familias fundadoras de
los recursos de las llanuras mediante los is- Islote

conceptos cosmoló- lotes, pudo ser uno de los detonantes de la Golfo de Límite del
reconocimiento
complejidad social. La temprana coordina- México

Dibujo: Tomado de Stacey Symonds, 2002


de superficie

gicos de la cultura ción de la mano de obra para crear islotes Veracruz Curva de nivel ordinaria

olmeca. quizá haya tenido un trasfondo cosmo- Curva de nivel maestra


San
lógico, pues las “islas”–las pequeñas islas- Lorenzo Arroyo estacional
Puebla Arroyo perene
islotes dentro de una isla de mayor tama- Tabasco
ño– recuerdan uno de los conceptos Río
Mediante las escuturas monolíticas,
cosmológicos más duraderos de Mesoamé- Oaxaca Laguna
los líderes olmecas hicieron tangibles
para la sociedad los conceptos cos- rica, el del “cerro sagrado”, que se concibe
mológicos. Cabeza 10. San Lorenzo San Lorenzo fue una capital olmeca fundada en una gran “isla” rodeada por ríos navegables y exten-
como un cerro rodeado por agua.
Tenochtitlán. Museo Comunitario de San sas llanuras de inundación de la cuenca baja del río Coatzacoalcos. En torno de esa “isla”, los olme-
Entre 1200 y 850 a.C., se disparó el cre- cas construyeron varios montículos de poca altura, que facilitaron la pesca, la caza, la recolección y la
Lorenzo Tenochtitlán, Texistepec, Veracruz.
Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces cimiento poblacional y se intensificaron agricultura.

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las actividades productivas y de subsisten- dios que utilizaban los líderes de la socie- deseo de enaltecerse y su habilidad para
cia, con un progresivo interés en el culti- dad para plasmar conceptos cosmológicos, convencer a la gente de realizar arduos tra-
vo de maíz. Una de las más notables acti- con el fin de legitimar su creciente poder bajos, así como su capacidad para reunir las
vidades constructivas fue la modificación y difundir la ideología que los respaldaba. riquezas necesarias para el financiamiento
del terreno donde se encuentra San Lo- Para ello tenían que organizar y movilizar de las maniobras. El simbolismo de los tro-
renzo. Mediante millones de metros cúbi- la mano de obra que trasladaba las prefor- nos, que gira en torno al cerro sagrado que
cos de rellenos sedimentarios se le dio una mas escultóricas por tierra y agua a lo lar- alberga la cueva de orígenes divinos en su
nueva forma al sitio y se crearon distintos go de unos 60 km (en línea recta), desde interior, fue utilizado por los gobernantes
niveles de terrazas habitacionales alrede- las fuentes de roca y talleres escultóricos para registrar su ascendencia divina y así
dor de la cima de la loma. Este magno es- ubicados en la sierra. Esta actividad tuvo distinguirse de la gente común.
fuerzo es testimonio de una planificación que realizarse en la estación de secas y con Paralelamente, los dirigentes organiza-
que no tiene paralelo en otros sitios de la la participación de los habitantes de la isla ron otras actividades constructivas, como
misma época. de San Lorenzo –que llegó a albergar a la edificación de recintos ceremoniales y
13 000 personas antes de 900 a.C.–, junto administrativos y lujosas residencias, en los
Esculturas monolíticas con quienes vivían en las comunidades de- cuales se incorporaron elementos arqui-
pendientes. Sobre todo, el traslado de los tectónicos hechos del sagrado basalto. Una
También comenzaron a tallarse esculturas grandes tronos pétreos, emblemas políti- de estas residencias, conocida como el Pa-
en piedra volcánica, cuya fuente se encuen- cos de los gobernantes y símbolos de su de- lacio Rojo, muestra evidencias de ocupa-
tra en la cercana sierra de los Tuxtlas. Las recho a ejercer y trasmitir el cargo, tenía una ción cotidiana, actividades ceremoniales y
esculturas monolíticas eran uno de los me- gran importancia, porque manifiestan su un taller de reciclaje de monumentos.

La temprana coordinación de la mano de obra para crear islotes quizá haya tenido un trasfondo
cosmológico, pues las “islas” recuerdan uno de los conceptos cosmológicos más duraderos de
Mesoamérica, el del “cerro sagrado”, que se concibe como un cerro rodeado por agua.

04-F04

Los olmecas de San Lorenzo tallaron esculturas en piedra volcánica cuyas canteras están en la sierra de los Tuxtlas. Los líderes olme-
cas fueron capaces de organizar a la gente de San Lorenzo y las comunidades dependientes para trasladar –aproximadamente por El simbolismo de los tronos, que gira en torno al cerro sagrado en cuyo interior está la cueva del origen divino de los olmecas, fue utilizado por los gobernan-
60 km– las preformas escultóricas por tierra y agua. Cabeza 4. San Lorenzo Tenochtitlán. Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz. tes para legitimar su ascendencia divina y distinguirse de la gente común. Monumento 14. San Lorenzo Tenochtitlán. Museo de Antropología de Xalapa.
Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces

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Concepción cosmológica y Para difundir los conceptos cosmológicos que Las actividades ceremoniales, fueran cotidianas o ex- taculares, permitía a la gente contemplar,
jerarquías sociopolíticas reafirmaban las jerarquías sociopolíticas, los lí- traordinarias y espectaculares, brindaban al pueblo la asimilar y trasmitir los conceptos cosmoló-
deres olmecas repartían entre las comunidades oportunidad de contemplar, asimilar y trasmitir con-
adyacentes a San Lorenzo esculturas de tama- ceptos cosmológicos de la cultura olmeca.
gicos de la cultura olmeca.
En la cima del sitio de San Lorenzo vivió ño mediano y pequeño en donde se representa- Guacamaya decapitada. San Lo- Después de 1000 a.C. comenzaron a
la gente poderosa y se realizaron activida- ba a seres humanos y, en menor grado, a seres renzo Tenochtitlán. Museo Co- aparecer los problemas que iban a afectar
des públicas y ceremoniales, mientras que fantásticos. Jaguar sosteniendo a un jugador de munitario de San Lorenzo de manera desastrosa a la sociedad de San
pelota. San Lorenzo Tenochtitlán. Museo Comu- Tenochtitlán. Lorenzo. Hubo un creciente reciclaje de
las terrazas fueron ocupadas por gente de
nitario de San Lorenzo Tenochtitlán. Foto: m.a. Pacheco / Raíces

menor estatus, además había talleres espe- Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces
esculturas, lo cual sugiere dificultades en la
cializados. Algunas viviendas de las terra- obtención de la materia prima y en la mano
zas rebasan las dimensiones típicas (20- de obra necesaria para el traslado de mo-
24 m2) de las casas de esa misma época numentos. Alrededor de 900 a.C. se da la
en otras regiones, ya que alcanzan más de 04-F07 tendencia de reciclar grandes monumen-
120 m2. En la periferia del sitio, situada en tos, incluidos los tronos, para crear por lo
los terrenos de menor altitud, debajo de las menos nueve de las 10 cabezas colosales
terrazas, habitaba la gente de menos recur- –reconocidas como retratos de gobernan-
sos, en casas pequeñas poco lujosas. tes muertos– que se han encontrado en el
En el nivel regional, los gobernantes de sito. El tallado de tres de esas cabezas no
San Lorenzo extendieron su poder a sus se concluyó, por lo que no se colocaron en
centros menores mediante el nombramien- su destino final: dos largas líneas de retra-
to de jerarcas menores, los cuales maneja- tos ancestrales que estaban en proceso de
ron los niveles inferiores del sistema regio- montaje en la cima del sitio. El propósito
nal (aldeas y caseríos). Centros dependientes de crear esta gran escena de cabezas no está
como Laguna de los Cerros, Estero Rabón, del todo claro; tal vez fuera un intento de
Loma del Zapote y Tenochtitlán, entre Después de 1000 a.C. comenzaron a aparecer los pro-
otros, cumplieron la función de controlar blemas que afectaron seriamente a la sociedad de San
recursos y puntos estratégicos como parte Lorenzo. Una de las maneras en que se manifesta-
de un sistema sociopolítico regional. ron esos problemas fue el creciente reciclaje de es-
culturas, que sugiere dificultades tanto en la obten-
Los gobernantes también ampliaron su ción de materia como en la organización social para
poder mediante la difusión de conceptos trasladar los monumentos. Cabeza mutilada. San
cosmológicos que reafirmaban las jerar- Lorenzo Tenochtitlán. Museo Comunitario de San
04-F08
quías sociopolíticas. Un medio para difun- Lorenzo Tenochtitlán.
Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces
dir esos conceptos era la distribución de
esculturas de tamaño mediano y pequeño
con representaciones, principalmente, de
seres humanos y, en menor grado, de seres
fantásticos. La cohesión regional, difícil de
crear y mantener en esta zona ribereña ca-
racterizada por grandes extensiones de lla-
nuras y pantanos, se propiciaba mediante
ceremonias regionales.
Algunas de estas ceremonias incluían el
traslado de esculturas pétreas desde aldeas
importantes hasta donde se realizaban ce-
lebraciones en las que se incorporaron a es-
cenas de tipo mítico-histórico. En la acró-
polis de El Azuzul en Loma del Zapote, un
centro secundario ubicado al sur de San Lo-
Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces

renzo, se recrea una escena compuesta por


dos gemelos y dos felinos, la cual recuerda
la leyenda de los héroes gemelos. Otros ri-
tos llevados a cabo en lugares lejanos, como
El Manatí, incluyeron la colocación de
ofrendas con objetos de gran valor, como
bastones de mando, hachas, pelotas de hule
Para mantener la cohesión social, los gobernantes olmecas propiciaban ceremonias regionales que
y bustos antropomorfos de madera, al pie revitalizaban escenas de tipo mítico-histórico –como la de los héroes gemelos–, para lo cual se trasla-
de un cerro sagrado. Todo tipo de activi- daban esculturas desde las aldeas importantes a otras de menor rango. Conjunto escultórico de El Azu-
dad ceremonial, ya fueran sencillas o espec- zul. Loma del Zapote, Veracruz. Museo de Antropología de Xalapa.

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reafirmar el derecho de gobernar de uno


San Lorenzo, primera capital de la civilización olmeca, estu- o varios de los últimos gobernantes del si-
tio, quienes enfrentaban la inminente de-
vo en el abandono durante muchos siglos –probablemente a
sintegración de su reino. Aunque las cabe-
causa de conflictos, enfermedades y cambios ambientales–, zas colosales son casi un “símbolo” de San
Lorenzo, es interesante señalar que estos
pero sus logros perduran como parte de la tradición meso- productos del reciclaje indican que los go-
bernantes aparentemente no pudieron lo-
americana.
grar el traslado de nuevos monolitos y por
ello tuvieron que transformar las escultu-
ras existentes. De hecho, la transformación
de tronos en cabezas colosales, un acto de
gran simbolismo, representa la disminu-
ción de la autoridad de los dirigentes, un
04-F09a poder cada vez más ficticio.

Abandono del sitio

Entre 900 y 850 a.C. comenzó el abando-


no del sitio y de la región circundante. Aun-
que no conocemos bien todas las causas
de ese gran éxodo, es probable que facto-
res como conflictos, enfermedades y cam-
bios ambientales (incluidas la transforma-
ción de las vías fluviales del sitio, la
actividad volcánica y las sequías) hayan
contribuido al descontento social. Entre
850 y 600 a.C., en la fase llamada Nacaste
(nombre común del árbol Enterolobium
cyclocarpum [Jacq.] Griseb.), había alrededor
de 500 personas en San Lorenzo y otras
500 en la región cercana, lo que represen-
ta una reducción mayor a 90% en relación
con la fase anterior. Es posible que algu-
nos habitantes de San Lorenzo y de sus
04-F10 principales dependientes hayan emigrado
hacia la zona de poder e influencia del si-
guiente gran centro olmeca, La Venta. La
primera capital de la civilización olmeca
quedó en el abandono durante muchos si-
glos, pero sus logros perduran como par-
te de la tradición mesoamericana.

Ann Cyphers. Doctora por la unam. Investigadora


del Instituto de Investigaciones Antropológicas (iia),
unam. Miembro del Comité Científico-Editorial de
esta revista.

Para leer más…


Coe, Michael D., y Richard A. Diehl, In the Land of the
Olmec, University of Texas Press, Austin, 1980.
Cyphers, Ann, Escultura olmeca de San Lorenzo Tenochti-
tlán, iia, unam, México, 2004.
_____ , “Las cabezas colosales”, en Arqueología Mexi-
Alrededor de 900 a.C., los olmecas comenzaron a reciclar monumentos, incluidos los tronos –en un
cana, vol. II, núm. 12, 1995, pp. 43-47.
tiempo conocidos como altares–, para crear cabezas colosales. La transformación de tronos –cuyas C yphers , Ann (ed.), Población, subsistencia y medio am-
huellas son notables en la imagen de arriba– en cabezas colosales fue, innegablemente, un acto biente en San Lorenzo Tenochtitlán, iia, unam, Méxi-
imbuido de gran simbolismo, ya que representó la declinación del poder de los dirigentes olmecas. co, 1997.
S ymonds , Stacey, Ann Cyphers y Roberto Lunagó-
Arriba: Cabeza 7. San Lorenzo. San Lorenzo Tenochtitlán. Museo de Antropología de Xalapa.
mez, Asentamiento prehispánico en San Lorenzo Teno-
Abajo: Altar 5. La Venta, Parque-Museo La Venta, Villahermosa, Tabasco. chtitlán, iia, unam, México, 2002.
Fotos: Marco Antonio Pacheco / Raíces

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