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Tecnica RACIMO

La técnica del racimo se ha usado mucho en los collares en años anteriores, el año
pasado algo se vio y la verdad es que esté o no de moda, el racimo o manojo es muy
bonito.
Si bien lo que yo hago es bijouterie de tendencia, es decir lo que está de moda o se
acerca a ella, hoy voy a dedicarme al racimo porque sigue usándose mucho en los
llaveros bijou.
El llavero bijou, es aquel que sirve más de adorno para la cartera que para colocar
llaves, todo depende de cada uno. Además, es un lindo y económico presente. Siempre
se venden y especialmente en épocas en que se hacen muchos regalos, como por
ejemplo para Navidad.
Vamos al grano o mejor dicho al racimo. En la argolla del llavero mosquetón,
colocamos una cadena mediana de 6 o 7 cm. Eso cada uno lo ve y lo elige a su gusto,
incluso al terminar el trabajo puede evaluarlo y decidir si acortar, alargar, o no…
En cuanto a la cadena a utilizar, a mi juicio, la más fácil para trabajar es la tourbillón,
porque permite distribuir las cuentas en forma perfecta. También sirve la cadena de
eslabones encontrados, pero nunca la cadena chata de eslabones en igual sentido. ¿Se
entiende? No conozco los nombres de estas cadenas. Si lo sabés, por favor, hacémelo
conocer.
En la terminación de la cadena colocamos una cuenta más grande, un dije o cualquier
complemento que se destaque (de esto también depende el largo de la cadena). Y luego
hacia arriba vamos trabajando, colocando cuentas engamadas o en colores que se
lleven bien (En las fotos verás azul con verde, marrones con natural…), pero vamos
variando las texturas y las tonalidades. También vamos agregando acrílicos
transparentes, engamados e incoloros y piezas metálicas en el color de la cadena, si
entre ellas hubiera alguna con un “touch” brillante, mejor. Podemos agregar dijes por
medio de argollitas y todo aquello que nuestra creatividad y nuestro taller permita.
Siempre tratando que las cuentas queden bien mezcladas, en cuanto a colores y
texturas y que en la parte inferior queden las más grandes.
Un secretito (poné la oreja cerquita), con habilidad, el llavero nos permite
desprendernos de cuentas que estamos cansadas de ver o que ya no usaríamos para
otra cosa.
Para enganchar las cuentas vamos a usar alfileres con tope del tamaño adecuado, en
la mayoría de los casos es necesario colocar algo para que el alfiler “no siga de largo”.
Pueden ser calotas grandes, mini calotas, mostacillones, alguna escallita transparente
(no todo igual)… y luego de pasar la cuenta, podemos rematar con perlitas o
mostacillones con brillo (metalizados, tornasolados, por ejemplo). En cada cuenta
hacemos un rulito grande para unir a la cadena y que tenga buena caída.
Una vez que llegamos al tamaño que nos gusta, evaluamos el largo. Luego lentamente
vamos rotando el racimo para ver: que no queden dos cuentas de exactamente el
mismo color o tipo, al lado. En esos casos, modificar algunas ubicaciones. También
observar que no queden agujeros, si eso ocurriera agregar una cuenta.
De esta misma manera se pueden hacer aros, o sea con el mismo criterio de mezclar
metalizados, transparencias y colores; por supuesto en este caso la escala es otra.
Te agrego varias fotos, para que se vea bien y de esta manera que la técnica sea
aprendida y los llaveros hechos.

La Técnica Rosario en el Armado de Bijouterie; el Rulito

Llamamos técnica del rosario a aquella que siempre se utilizó para el armado de estos.
O sea cuando las cuentas están unidas con rulitos de alambre como conformando una
cadena.
Les aclaro que yo soy detallista (porque decir perfeccionista parece mala palabra) y lo
primero que miro en una bijouterie es el rulito. Ahí veo la dedicación, el esmero, el
cariño con que está hecha la pieza. He visto profesoras hacer un rulito sin esmero y …
se me cayó la imagen.
Y aquí les voy a contar una anécdota, cuando yo hacía un curso de crochet, deshacía
veinte veces la prenda si era necesario hasta que con ella estuviese absolutamente
conforme. Mi profesora me decía… ¨dejalo así que el que perdió los bueyes no los va a
buscar en tu tejido¨. Y bueno, ella hacía eso. Son formas de ser. Son formas de
expresarse. Yo les doy mi consejo, luego cada uno lo adapta a su personalidad.
Y volviendo al rulito, y en términos generales, es necesario calcular entre 1 cm y 8 mm
de alambre para su elaboración. Pero recordemos que la pinza rosario permite hacer
rulitos de muchos tamaños. Hay lugares donde a mi me gustan muy pequeños (ej. en
aros) y hay otros donde necesariamente tienen que ser bien grandes (de más de 1 cm),
por ejemplo para adosarse a una argolla importante, a un dije, etc. Pero siempre, lo
más redondos posibles; el rulo alargado o cuando le sobra un pedazo de alambre, es
horrible! Y además de horrible, la caída del collar no es igual.
Tomamos el alambre, o un alfiler, calculamos 1 cm (si de ese tamaño nos gusta),
doblamos el alambre formando un ángulo recto, ahí aplicamos la pinza rosario y con
un movimiento circular hacemos el rulito. Es obvio que el tamaño del rulito estará en
relación con la parte de la pinza utilizada, será más pequeño hacia la punta.
Ahora, no te desesperes con esto, hay personas que de entrada les sale bárbaro y hay
otras que necesitan un tiempo para tomarle la mano, es cuestión de mecanizar un
movimiento. Es posible que los primeros collares sean para vos, tus hijas o tus amigas
y nadie estará observando el rulito. De paso practicás haciendo algo lindo y no sólo con
cuentas.
A mi me parecía, cuando empecé, que hacía unos rulitos bárbaros, con el tiempo me di
cuenta que aquellos del principio no eran tan lindos.
Por otro lado en esta técnica, entre cuenta y cuenta se puede colocar una pequeña
argollita reforzada o un eslaboncito de cadena. A mi me gusta esto, pues le da al collar
más soltura y movilidad. En este caso hago un rulito mediano. Pero cuando el collar es
muy fino es necesario trabajarlo con alambre de alpaca, con rulitos bien hechos de 1cm
aproximadamente y por supuesto sin argollitas. El collar fino y clásico dura muchos
años y las argollitas pierden prestancia con los años. Esto es casi una joya.
Y aquí unos importantes consejos, cuando estamos armando una cuenta para un collar
tratemos de que los rulitos queden en igual sentido, el collar va a fluir con más
naturalidad, nunca se va a ver como trabado.
Pero si estamos haciendo aros, mucho cuidado!!!!!! Y observar antes de hacer los
rulitos, puede ser que se necesiten hacer en sentido contrario. Ejemplo, si en la parte
superior se va a tomar al gancho base y en la inferior se va a colocar un dije. En la
realidad lo verás bien, y si no cumples con esto, el aro puede quedarte de perfil. Pues
ya sabés, si el aro te queda de perfil es porque hay un rulito fallado.
Como habrás visto, parece una tontera, pero el rulito es todo un tema. Mucha suerte
con ellos y que no te desanimen, un rulito no te puede vencer.

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