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DESARROLLO

CONCEPTO DE DEPRESION ENDOGENA

Una depresión endógena alude a un cuadro en donde no es posible determinar la


situación externa desencadenante, y por tanto refiere a factores internos o
psicobiológicos, que presuponen una perturbación o cambio estructural en la bioquímica
del cerebro que desencadena la reacción depresiva sin un acontecimiento externo
evidente.

CARACTERISTICAS

- La depresión endógena no es desencadenada por algún acontecimiento externo;


simplemente, se abalanza sobre la persona afectada.

- Es una depresión considerada crónica de difícil tratamiento pues la persona que la


sufre está sumida en la más profunda de las melancolías.

- Por lo general, presenta ciclos temporales regulares y puede ser bipolar o unipolar.

Trastorno bipolar: denominada también depresión maniaco-depresiva, no es tan


frecuente como otros trastornos depresivos y se caracteriza por cambios cíclicos en los
estados de ánimo, como por ejemplo: estados de ánimo elevados o eufóricos (manía) o
de lo contrario, fases de ánimo de índole bajo (depresivo). Los cambios de ánimo son
dramáticos y rápidos pero en algunas ocasiones pueden ser graduales. Cuando el
individuo se encuentra en la fase depresiva de este ciclo puede experimentar uno o más
de un tipo de depresión, mientras que cuando se encuentra en el ciclo maníaca el
individuo tiene un estado de hiperactividad, habla de forma excesiva y tiene una gran
cantidad de energía.

Trastorno unipolar: consiste en una alternancia regular de desesperación y neutralidad,


sin aparición de manía.

Síntomas de la depresión endógena


- Sentimientos de inhibición.
- Incapacidad para enfrentarse al futuro.
- Falta total de esperanza.
- Pérdida de interés por cosas con las antes se disfrutaba.
- Pérdida del apetito.
- Pérdida de peso.
- Se sienten peor por la mañana.
- Cansancio.
- Problemas de sueño.

- En primavera y otoño empeoran los síntomas de las personas con depresión endógena.
CAUSAS DE LA DEPRESION ENDOGENA

La Herencia

La predisposición hereditaria responsable de la depresión endógena hace que esta


enfermedad tenga una cierta presentación familiar. Entre los progenitores, los hermanos
y los hijos de un depresivo endógeno suele haber entre el 15 y el 20 por ciento de
individuos afectados por la misma enfermedad. Cuando el vínculo de parentesco
consanguíneo con el depresivo es menor, así entre los tíos, los primos y los sobrinos, el
riesgo de contraer la enfermedad depresiva experimenta un notable descenso.
La forma hereditaria de la depresión endógena puede definirse hoy como una
transmisión dominante de escasa penetrancia, ligada al cromosoma X. Para manifestarse
exteriormente precisa esta predisposición del refuerzo aportado por el influjo de otros
genes o de ciertos agentes ambientales, psicosociales u orgánicos, cuya identidad se
muestra bastante coincidente con los factores que operan como causa fundamental en las
otras enfermedades depresivas.
Entra dentro de lo probable que la vía genética señalada no sea el único modo de
transmitirse la depresión endógena.
El dato biológico transmitido por la herencia que vuelve al individuo especialmente
vulnerable para la depresión endógena, casi siempre con una evolución en episodios
repetidos unipolares o bipolares, consiste en la hiperfunción vagal o colinérgica
proporcionada por un número de receptores colinérgicos más numeroso de lo habitual.
Dentro del conjunto de los depresivos endógenos la heredabilidad se muestra mucho
más poderosa en los trastornos bipolares tipo I, los antiguamente denominados
psicóticos maniaco-depresivos.

TRATAMIENTO

La depresión endógena es un trastorno psiquiátrico del área afectiva que precisa de


tratamiento antidepresivo, en general a largo plazo, a veces varios años, para controlarla.
En casos muy graves o que no responden a los antidepresivos, se puede utilizar la
terapia electroconvulsiva, que consiste en un procedimiento que se realiza bajo
anestesia. Una vez recuperado el ánimo es posible, si el caso lo requiere, complementar
el tratamiento con una psicoterapia.

Imipramina

Antidepresivo eficaz de primera elección para el tratamiento de la depresión endógena.


Es un fármaco antidepresivo que se utiliza en Psiquiatría desde mediados de los años
50 del siglo XX. Su nombre comercial más conocido es Tofranil. Se incluye dentro de
los llamados antidepresivos tricíclicos. Su mecanismo de acción radica en su capacidad
de inhibir la recaptación de noradrenalina y serotonina, aumentando la disponibilidad de
estos neurotransmisores en el sistema nervioso central, si bien, a diferencia de los
antidepresivos más modernos, también tiene numerosos efectos sobre receptores de otros
muchos neurotransmisores, lo que explica sus frecuentes efectos adversos.
Terapia Electroconvulsiva (TEC)

La Terapia Electroconvulsiva (TEC) fue introducida por los italianos Cerletti y Bini
(1938) para el tratamiento de la depresión, tradicionalmente ha sido conocida como
electroshock, esta denominación ha contribuido con el desprestigio de una técnica
terapéutica de gran utilidad, que en muchos casos es salvadora de vidas.
Se cree ampliamente, que la inducción de convulsiones generalizadas tónico-clónicas
es el elemento crucial en la TEC. La fase tónica tiene una duración aproximada de 10
seg., la fase clónica de 30 a 40 seg. Después que los movimientos convulsivos se han
detenido el paciente se encuentra en apnea, la que puede ser prolongada; si el paciente
está bajo relajación muscular, se administra oxígeno con respirador manual hasta que el
paciente recupere la respiración espontánea. El umbral convulsivante es diferente para
cada persona. Ningún paciente deja de tener convulsiones si se le administra una
cantidad adecuada de corriente de una vez, o, si el estímulo eléctrico es repetido.
La TEC fue comparada con imipramina en el tratamiento de depresión endógena.
Ambos tratamientos produjeron mejoría igualmente significativa, la que fue mantenida
hasta seis meses. La TEC produjo sus efectos más rápidamente y con menos efectos
subjetivos colaterales para el paciente. La TEC no produjo ninguna disfunción cerebral
orgánica, de acuerdo con evaluaciones realizadas a los tres y a los seis meses. Se piensa,
desde todo punto de vista, que es una forma terapéutica superior para la depresión
endógena que la imipramina. Ha sido sugerido que el paciente depresivo delirante debe
ser tratado con TEC, ya que señala una buena respuesta particular al paso de electricidad
y a la convulsión resultante; esto lo convierte en el tratamiento de elección.

Psicoterapia

Es el tratamiento mediante la palabra. El terapeuta examina los problemas del


paciente, y ofrece ayuda y recomendaciones durante las reuniones o sesiones de consejo
o apoyo, que pueden ser individuales o de grupo. Esta última tiene la utilidad del
intercambio de experiencias entre los miembros del grupo sometidos a tratamiento.

Consejos para luchar contra la depresión endógena

- Asistir a terapia.
- Hacer ejercicio.
- Relacionarse con personas alegres y positivas.
- Vestir con colores alegres.
- Reír; la risoterapia puede ser de gran ayuda.