Está en la página 1de 3

10

Utilizando las habilidades Stand de hermanos D’Arby, seguramente podré


obtener las almas de 36 personas en un abrir y cerrar de ojos. Incluso más de 36.
Intenté ponerlos a prueba, pero cuando se trata de apuestas y juegos de habilidad,
parece que sólo hay muy pocos que puedan derrotar a esos dos hermanos. Yo, Dio,
puedo dar fe de ello.
La destreza del hermano mayor, Daniel J. D’Arby, es particularmente
formidable… Él es un verdadero apostador. En cuanto a al hermano más joven, su
habilidad es obviamente menos refinada, debido a su edad, pero su Stand…”Atem”,
no puede solamente remover el alma de aquellos a los que derrota, sino que al
parecer también puede leer el “color” de esas almas.
Su Stand tiene la capacidad de medir la “temperatura de las almas”.
Interesante. Si sus talentos son pulidos bajo mi tutela, podría convertirse en
alguien formidable… Ultimadamente, el más fuerte de los D’Arby es el hermano
más experimentado, el mayor, pero creo que no sería una pérdida de tiempo mejorar
la habilidad del más joven como reserva.
Desafortunadamente, cuando investigué a fondo a los parientes de sangre de
los hermanos D’Arby… Sus padres y sus primos… Hallé que no tenían ninguna
cualidad particularmente inusual en absoluto. Meros humanos ordinarios.
Aunque podría ser demasiado pronto sacar esta conclusión, creo que sería
benéfico asumir por ahora que sólo estos dos hermanos poseen Stands con la
habilidad de “manipular almas”. De esa manera me veré propenso a valorarlos más.
No tengo necesidad de manipularlos con un “implante de carne”.
O más bien, simplemente no lo intentaré.
Ese es un plan que ideé por sugerencia de Enya. Son cosas bastante
convenientes para manipular humanos, pero… a diferencia de los zombies, los
cuales son creados a partir de la absorción de su sangre, es una magnífica técnica
que permite a la victima convertirse en mi subordinado mientras conserva su sentido
de razonamiento e inteligencia. Pero son como las agujas de la máscara de piedra,
debido al efecto en el cerebro, en otras palabras, involucran una conexión directa
con la mente, tienen la debilidad de disminuir el poder del Stand de la víctima y su
habilidad al usarlo.
Los subordinados que gané utilizando “implantes de carne”, tales como Jean-
Pierre Polnareff y Noriaki Kakyoin eran usuarios Stand estupendos, pero debido a
que usé los “implantes” en ellos, es indiscutible que sus poderes Stand se redujeron.
Todavía son usuarios Stand considerablemente útiles a pesar de todo. Es un
error que cabe dentro de los límites aceptables… Tales errores no se pueden evitar
en el camino que para encontrar una “forma de ir al cielo”.
Más de 36 almas… si utilizo los poderes de los D’Arby, podría conseguirlas
en un santiamén.
El problema reside en encontrar a los pecadores apropiados, más de 36 de
ellos… Este mundo se ha vuelto bastante más pacífico comparado a como era hace
un siglo. Hay menos pecadores en él. Incluso los más perversos se han vuelto
racionales.
Así como tengo que buscar a mi “amigo aún no encontrado”,
simultáneamente tengo que hallar a estos pecadores… Entre todos los aliados que he
juntado, hay asesinos que podrían ser llamados pecadores… Hombres como Devo
con su Stand “Ebony Devil” y Alessi con su “Sethan”. Peor aún con ellos, siento que
no he conseguido ninguno.
Lo que me recuerda, debo escribir las palabras clave.
Las 14 palabras clave para llegar al Cielo.
Estas son contraseñas, al igual que palabras clave literalmente… Palabras que
servirán como una llave para abrir las puertas del Cielo.
“Escalera en Espiral”.
“Escarabajo Rinoceronte”.
“Pueblo Fantasma”.
“Tarta de Higo”.
“Escarabajo Rinoceronte”.
“Vía Dolorosa”.
“Escarabajo Rinoceronte”.
“Singularidad”.
“Giotto”.
“Ángel”.
“Hortensia”.
“Escarabajo Rinoceronte”.
“Singularidad”.
“Emperador Secreto”.
Estas “14 palabras” son lo que se necesita.
Y para que yo no olvide estas palabras, las tallaré en mi Stand mismo.
Aunque realmente no hay razón alguna para preocuparse… honestamente no
tengo miedo de olvidarlas. Es por eso que son contraseñas. Las palabras por sí
mismas no tienen ningún significado importante. No son más que las letras de una
canción de cuna que mi madre me cantara para dormirme cuando era un infante.
O quizás sean las palabras delirantes de la canción de cuna para alcanzar el
Cielo.
Y al mismo tiempo, son un réquiem.