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Receta de Pollo salteado con arroz

Entre los siete y los nueve meses de edad, muchos niños todavía comen los alimentos triturados. Sin
embargo, algunos ya empiezan a degustar la comida en forma sólida, sin triturar y presentada
mediante pequeños trocitos. Algunos padres son más partidarios de que sus hijos coman sin
triturar lo antes posible, y viceversa. Lo más aconsejado es consultarlo con el pediatra.
(Te interesa: Claves para el correcto aprendizaje de la masticación del bebé)
A continuación, te ofrecemos una receta de pollo con arroz para bebés, con pollo salteado, que
se presta a ser comida en pequeños trocitos, para los niños que ya comen alimentos sólidos, o
mediante un puré, si se tritura la combinación de ambos alimentos. Sea como sea, este plato aportará
al niño todos los nutrientes que necesita para realizar una comida completa.
INGREDIENTES
- 50 gramos de arroz de grano largo
- 2 cucharaditas de aceite de oliva
- 1 pechuga de pollo pequeña
- 1 puerro pequeño
- 1/2 tallo de apio muy picado
- 2 cucharadas de caldo de pollo
- Zumo de manzana sin endulzar

PREPARACIÓN
Cocer el arroz durante unos 35 minutos. Calentar el aceite, añadir la pechuga de pollo (deshuesada,
pelada y cortada en tiras finas) y saltear al fuego moderado durante unos dos minutos. Añadir el
puerro y el apio, y saltear durante otros 5-7 minutos, hasta que el pollo y las hortalizas estén blandos.
Escurrir el arroz y añadirlo al caldo de pollo y al zumo de manzana. Saltear durante otros dos
minutos más y, si el niño aún no come trocitos, reducir a puré añadiendo un poco de caldo, para
obtener la consistencia deseada.
Receta de Pasta con huevo y jamón

El huevo es un alimento muy valioso, ya que contiene muchas proteínas y nutrientes esenciales para
el correcto crecimiento del niño, pero comporta un elevado riesgo de alergia, por lo que se
recomienda no ofrecérselo al bebé antes de los nueve o diez meses, limitándose, en cualquier
caso, sólo a la yema.
La administración del huevo se puede iniciar al final del octavo mes, con una pequeña cantidad
de yema cruda añadida a la sopita o la papilla, hasta llegar, con una lenta progresión, a media yema
a los 12 meses y a una yema entera a los 16 meses, una o dos veces a la semana, según indique el
pediatra. En torno al final del primer año de edad, también se puede introducir en la dieta del
niño la clara, pero siempre cocida, puesto que el calor atenúa las propiedades alergénicas, al mismo
tiempo que facilita la digestión.
(Te interesa: Cómo introducir el huevo en la dieta del bebé)
Una vez introducido en la dieta del pequeño, el huevo se convierte en uno de los alimentos estrella de
muchos platos: tortilla, huevo poché, huevo revuelto...Y, cómo no, mezclado con otros alimentos para
obtener platos nutritivos y muy completos. Es el caso de la receta que te ofrecemos a continuación
de pasta con huevo y jamón. Una receta que puede ser un plato único, ya que aporta vitaminas,
minerales y proteínas de alto valor, esenciales para una comida completa.
INGREDIENTES

 250 gramos de caldo vegetal.


 2 cucharadas de pasta pequeña (estrellitas, etc.).
 50 gramos de jamón de York.
 1/2 yema de huevo duro.

PREPARACIÓN

1. En primer lugar, llevar el caldo vegetal a ebullición.


2. A continuación, añadir la pasta y dejarla cocer el tiempo necesario.
3. Una vez cocida, retirar el recipiente del fuego.
4. Para finalizar, añadir el jamón de York previamente triturado y la media yema de huevo.
Receta de Papilla de kiwi y manzana

Las frutas son los primeros alimentos que se introducen en la dieta del bebé, entre los
cuatro y los seis meses, cuando el pequeño deja de tomar únicamente leche materna. El
sabor dulce y agradable de las frutas las convierte en un alimento ideal para
preparar los primeros purés y papillas del bebé, que suele aceptarlos con agrado.
Entre las primeras frutas que el pediatra aconseja introducir en la dieta del niño
se encuentran la manzana, la pera y el plátano, porque son fáciles de digerir, tienen
una textura agradable y un bajo riesgo de causar alergias al pequeño. Otras frutas, como
el kiwi, el melocotón, las fresas y las frutas tropicales, se introducen en la alimentación
del niño más adelante, entre los 10 y los 12 meses o, si el pediatra lo indica, hasta
pasado el año de edad.
(Te interesa: Cómo introducir las frutas en la dieta del bebé)
Entre las muchas opciones de recetas de papillas de frutas para el bebé, hay algunas
combinaciones muy sencillas de hacer, que suelen gustar mucho a los niños por su
sabor y, además, les aportan muchas vitaminas y nutrientes. Es el caso de esta sabrosa
receta de papilla de kiwi y manzana para bebés de 10 a 12 meses de edad. ¡Fácil
de preparar y muy apetitosa!
INGREDIENTES

 1/4 de kiwi pelado y maduro.


 1/4 de manzana pelada y madura.

PREPARACIÓN

1. En primer lugar, triturar el kiwi.


2. A continuación, pasar el kiwi por un tamiz fino para separar las semilla negras.
3. Para finalizar, triturar la manzana y mezclarlo todo.
4. Receta de Sémola dulce

La sémola, procedente del trigo, es muy rica en aporte de energía para el niño y se puede
introducir en su alimentación a partir del séptimo mes, según indique el pediatra. Es un alimento con
muchas propiedades, pero que debe incorporarse en la dieta del bebé con cautela, ya que contiene
gluten y puede que el niño sea intolerante.
(Te interesa: Celiaquía en niños: ¿qué es exactamente?)
El puré de sémola suele combinarse con otros alimentos antes de dárselo de comer al niño. Una
manera de endulzar su sabor y convertirlo en una papilla apetitosa para el bebé, es mezclarlo con leche
de continuación. Prueba a preparar la receta de puré de sémola dulce para bebés que te ofrecemos,
muy nutritivo y fácil de realizar.
INGREDIENTES

 250 gramos de leche de continuación.


 2 o 3 cucharadas soperas de sémola.

PREPARACIÓN

1. En primer lugar, en una cacerola, poner la leche a hervir.


2. A continuación, añadir lentamente la sémola.
3. Para finalizar, dejar cocer, removiendo continuamente para que no se formen grumos, durante 5-8
minutos aproximadamente.

¿Qué es la sémola?
La sémola es una harina gruesa y poco molida que procede del trigo y de otros cereales,
como el arroz, y con la que se fabrican diversas pastas, como los raviolis o los espaguetis. La
sémola granulosa se obtiene del trigo duro. Con un alto contenido en gluten cuando procede del
trigo, el centeno o la avena, se trata de un alimento que aporta mucha energía al organismo.
Cabe destacar que la sémola de arroz no contiene gluten.
Listado de cereales sin gluten
 Arroz. Con un alto contenido en almidón, el arroz se digiere con facilidad y se puede ofrecer al
bebé desde los cuatro o seis meses, en forma de harinas, sémolas o copos.
 Maíz. Muy rico en hidratos, minerales y vitaminas del grupo B, el bebé puede empezar a tomar
maíz desde los cuatro o seis meses.
 Mijo. Este cereal de grano pequeño tiene un sabor muy suave, por lo que suele gustar a los niños. Es ideal para
elaborar las primeras papillas del bebé, ya que no contiene gluten.
 Sorgo. De propiedades nutricionales parecidas a las del maíz, este cereal es muy rico en vitaminas y minerales.
El bebé puede tomarlo desde los cuatro o seis meses.
Ensalada divertida con tomates cherry y
salchichas

Los niños se aburren muy rápido de las comidas que les preparamos, por eso es importante buscar
nuevas formas de presentar los platos y de introducir alimentos sanos en su dieta de forma que no la
rechacen.

Para conseguirlo, prueba este ensalada divertida con huevos revueltos y salchichas, presentada en
forma de 'bosque de setas', seguro que les encantará. Además, conseguirás que prueben
vegetales como el pepino o el tomate casi sin darse cuenta.

Ingredientes:

 3 tomates
 3 huevos
 2 pepinos
 3 salchichas
 Aceite de oliva
 Vinagre
 Sal
 Queso de untar
Preparación de la ensalada divertida con huevos revueltos

1. Lava los pepinos (si lo deseas, también puedes pelarlos) y córtalos longitudinalmente en dos
mitades, y luego en láminas finas. Colócalo en el borde del plato formando un círculo.

2. Corta las salchichas por la mitad. Calienta aceite en una sartén y fríe las salchichas durante unos
minutos. Deja que enfríen

3. Bate los huevos en un plato con un poco de sal y échalos a la sartén con un poco más de aceite,
remuévelos mientras se fríen para hacer huevos revueltos. Colócalos en el centro del plato.

4. Lava los tomates y córtalos por la mitad. Encaja una salchicha en la parte plana de cada tomate,
para formar las setas. Colócalas sobre el huevo.

5. Con una cucharita o palillo, ve tomando un poco de queso de untar para hacer los puntitos de las
'setas', intentando que queden bien repartidos.

6. Aliñar el plato con aceite, sal y un poquito de vinagre, y ¡a comer!


Ensalada César con pollo casera

Tras los excesos de algunas fiestas conviene preparar algunos platos ligeros y sanos, como esta
ensalada César con pollo. Una receta para niños y embarazadas sencilla y con pocas calorías, ideal
como entrante para cualquier ocasión.

Esta original ensalada fue creada, por un cocinero llamado Livo Santini, que nombró el plato en
honor del dueño del restaurante en el que trabajaba. La salsa César es muy popular y se prepara
rápidamente, verás como a tus hijos les encanta.

Ingredientes

 ½ lechuga
 250 gr. de pollo
 50 gr. de picatostes de pan
 Queso parmesano rallado
 2 yemas de huevo
 125 ml. de aceite de oliva
 4 filetes de anchoa en salazón
 1 limón
 1 diente de ajo
 ½ cucharadita de mostaza
Preparación de la ensalada César

1. En primer lugar, prepararemos la salsa. Para ello, poner en el vaso de la batidora las yemas de
huevo, dos cucharaditas de zumo de limón, el diente de ajo, el aceite, la mostaza y las anchoas.
Comenzar a batir manteniendo la batidora en el fondo del vaso hasta que la salsa tenga textura de
mayonesa, y después moviéndola de arriba a abajo, para que quede bien emulsionada.

Reservar la salsa.

2. Poner a calentar un poco de aceite en la sartén a fuego medio. Trocear el pollo en dados, echarlo
a la sartén y freír durante unos minutos, hasta que esté dorado. Sacar y escurrir.

3. En la misma sartén, añadir un poco más de aceite y freír los picatostes de pan para que quede
tostado. Escurrir sobre un plato con papel de cocina

4. Lavar la lechuga y trocearla, escurrirla y ponerla en una fuente. Echar en ella el pan, el pollo y
regar con la salsa. Espolvorear queso parmesano rallado por encima.