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Libro: El siglo de la revolución: Una historia del mundo desde 1914.

En el que se cuenta la historia del


mundo en los 100 años que van desde el inicio de la Gran Guerra, después llamada 1era guerra mundial,
hasta nuestros días.

Autor: Josep Fontana fue un historiador español que a través de este texto nos ofrece una versión
alternativa del mundo en que vivimos y nos aclara cual será el principio en el que basará su análisis
histórico: “Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad es una historia de luchas de clases.
Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra,
opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas
veces, y otras, franca y abierta’’ - Marx y Engels

LA GRAN GUERRA 1914-1918

A inicios de 1914 Europa se encontraba en paz, pero esta situación estaba amenazada por las tensiones
entre las grandes potencias: Austria-Hungría vs Rusia por apoderarse de los territorios en Europa
pertenecientes al imperio Otomano. Alemania vs Francia (Serbia, Bulgaria, Rumania y Grecia) y Gran
Bretaña en Áfrigca por el dominio de las colonias. Deseo de revancha de Francia por la derrota en Prusia en
1870. Adicionalmente los movimientos obreros se estaban desarrollando y los partidos socialdemócratas
estaban ascendiendo, lo que preocupaba a gobiernos de la época.

Que comenzaría una guerra parecía seguro y en espera de esto las potencias europeas se habían agrupado
en dos grandes bloques defensivos: la Triple Alianza (Austria-Hungría, Alemania, Italia) y la Triple Entente
(Francia, Rusia y Gran Bretaña).

LA DECLARACIÒN DE LA GUERRA

En la determinación del momento de inicio influyeron sobre todo los alemanes, que estaban preparados
mejor que nadie y que estaban preocupados por el posible rearme de sus principales enemigos: Francia y
Rusia. La preocupación no era en vano pues abastecerse con más armamento no era decisión de los
comandantes alemanes sino de un parlamento donde se ponía a votación la designación del presupuesto y
que eran difíciles de convencer. En este contexto el general Helmuth Moltke le pide al ministro de
relaciones exteriores que inicie una guerra preventiva para conseguir su cometido. Pero la fecha de inicio
no se concreta por esto sino por un evento imprevisto.

El 28 de junio de 1914 un acto terrorista conmocionó Europa: el asesinato en Sarajevo del archiduque
(título nobiliario que designa a una persona que está por encima de los príncipes y duques y debajo del
emperador o rey) de Austria Francisco Fernando en manos de jóvenes serbios. Este evento fue la excusa
perfecta para que el Imperio austro-húngaro para justificar la intervención contra Serbia y así frenar su
expansión y ganar mayor presencia en los Balcanes. Exigieron responsabilidades al gobierno serbio por el
asesinato y de no responder a sus demandas iniciarían la invasión. Como sabían que Serbia tenía de aliada
a Rusia, enviaron un canciller hacia Alemania para pedirle su apoyo. El emperador alemán Guillermo II no
solo se mostró de acuerdo, sino que dijo que se debe emprender el castigo contra Serbia cuanto antes y
que “podía estar seguro de que tendría el apoyo de Alemania «con la probada lealtad de un aliado»”. Esta
acción fue irresponsable ya que los alemanes no midieron las consecuencias y no pusieron restricciones a
su apoyo. En este tiempo, mes de julio, esta parte del planeta se encontraba en verano y los soldados del
Imperio austro-húngaro tenían el acostumbrado permiso veraniego para que participaran en las cosechas
por lo que no pudieron iniciar inmediatamente una acción militar. Tuvieron que esperar hasta el 23 de julio
el día en el cual enviaron un texto con sus demandas hacia la capital de Serbia y que fijaban un plazo de
48h para que accedieran. Era, en opinión de Edward Grey, ministro de Asuntos exteriores de Gran Bretaña,
«la nota más fuerte que una potencia haya enviado nunca a otra, e imposible de aceptar».
Este ultimátum se interpretó como muestra de una voluntad de declarar la guerra y Rusia trasladó fondos
del tesoro y en secreto tomo las 1eras medidas de preparación militar mientras recomendaba a los serbios
que respondieran el ultimátum de manera moderada, aunque sin aceptarlo.
A todo esto, los británicos se preocuparon porque se daban cuenta de las consecuencias y sobre todo
porque tenía conflictos internos en esos momentos.

DOS SEMANAS DE CONFUSIÓN


El 25 de julio el gobierno serbio manda una respuesta conciliadora, pero Austria declara rotas las relaciones
mientras las «multitudes entusiastas se manifestaban por las calles gritando a favor de la guerra». Para
cumplir con lo exigido por Alemania, Francisco José I de Austria firmó la declaración de guerra el martes 28
por la mañana. Al enterarse esto el Káiser (alemán) regresa de sus vacaciones iniciadas después de declarar
su apoyo total a los austro-húngaros, y dice que la guerra no era necesaria que bastaba con una
demostración militar. Pero ya era tarde. Los rusos comenzaron a movilizarse en secreto y los esfuerzos
diplomáticos de Alemania no tuvieron efecto.
El sábado 1 de agosto Bethmann se dirigió al Bundesrat —la cámara integrada por representantes de los
distintos estados, que era la que tenía la facultad de declarar la guerra y expresó: «No queríamos la guerra,
pero se nos ha forzado a ella.»
El gobierno británico mostró su deseo de mantenerse neutrales siempre y cuando los alemanes respetaran
la neutralidad de Bélgica, pero los alemanes exigieron que este país los dejara pasar hacia Francia y solo
tenían un día para contestar, los belgas rechazaron el ultimátum. Gran Bretaña dijo que de todas maneras
sufrirían entonces era mejor participar y esto permitiría frenar el desarrollo naval de Alemania. Italia que
era parte de la Triple Alianza y que no había sido consultado para enfrentar a Serbia prefirió mantenerse
neutral.

Alemania invadió Bélgica confiados de que G. Bretaña se mantendrían neutral pero no fue así pues
declararon la guerra a la una de la madrugada frente a la negativa de los alemanes de dejar a los belgas
tranquilos.

LA GRAN GUERRA DE EUROPA


Un conflicto de una nueva naturaleza. Las dimensiones de los ejércitos, que llegaron a movilizar en total a
74 millones de hombres, daban lugar a nuevas exigencias de aprovisionamiento y logística. Enorme
esfuerzo colectivo, en especial en el terreno de la producción industrial. La tecnología y la organización del
aprovisionamiento estuvieron a la altura de las necesidades, no así la competencia de los militares que
estaban acostumbrados entre a las fáciles victorias en las guerras coloniales gracias a la superioridad que
les proporcionaban las nuevas armas. Los militares europeos no estaban preparados, para enfrentarse a un
enemigo que dispusiera de estas armas modernas, a las que en el curso del conflicto se añadieron todavía
los aviones, los tanques y los gases tóxicos.

Los militares ingleses esperaban obtener la victoria con una gran carga de caballería y a lo largo de la guerra
los británicos enviaron a Francia más alimentos para los animales que para los soldados

Los franceses tenían una infantería que utilizaba bayonetas lo que presentó una pràctica suicida. en la
Primera guerra mundial parece que no hubo ni un solo caso de ataque a la bayoneta
Los alemanes se confiaron en su táctica de guerra relámpago. Desplazamiento rápido de todo lo que tenía,
pero al ser de gran tamaño perdió su ventaja. Avanzada la contienda, la fatiga de los soldados se combinó
con la escasez tanto de caballos como de automóviles, mientras franceses y británicos les superaban
ampliamente en la disponibilidad de vehículos de motor.

El peor de los rasgos de esta guerra, que los soldados no tardarían en descubrir, fue el desprecio por las
vidas humanas por parte de unos jefes a quienes no importaba mandar a sus hombres a la muerte para
conseguir los éxitos personales que esperaban obtener de una victoria. «Si la gente supiese [la verdad], la
guerra se detendría mañana mismo. Pero, por supuesto, ni la saben ni deben saberla». 1er ministro
británico, Lloyd George 1917.

EL CURSO DE LA GUERRA: 1914-1915, FRACASO DE LOS PLANES ALEMANES


El plan de una guerra relámpago tuvo que rehacerse para adaptar el enfrentamiento a una guerra de dos
frentes. Alemania tenía pensado ganarle con seguridad a Francia desplazando la mayor parte de sus fuerzas
para luego sumar 3 millones a los 2 millones que tenía Austria y ganarle a Rusia. Todos estos planes
fallaron.

Los alemanes hicieron sus primeros movimientos juntando más hombres que Francia y Gran Bretaña y
ganaron rotundamente la batalla de las fronteras 16-23 de agosto de 1914. Así diezmaron a los (British
Expeditionary Force). Otra de las batallas ganadas contra Rusia se dio el 24-29 agosto en la batalla de
Tannenberg donde el mariscal Paul von Hindenburg y Erich Ludendorff cerco al 2do ejército ruso y obtuvo
una victoria que les merecería el apelativo de héroes de guerra.

Los austriacos mientras tanto sufrían fracasos: su vergonzosa derrota en la batalla de Cer al no haber
recibido de los alemanes el apoyo que esperaba. Tener que retirarse dejando gran parte de sus
locomotoras y vagones.

En el frente occidental, en Francia los generales eran retirados por su incompetencia y se consiguió
contener a los alemanes. Quienes también sustituyeron al general Moltkle por el general Falkenhayn quien
traslado el combate hacia la orilla del mar en Flandes. Lugar estratégico para controlar los suministros
procedentes de Inglaterra, pero los belgas abrieron las esclusas de sus diques formando un lago que los
alemanes no pudieron atravesar. La Fuerza Expedicionaria Británica logró frenar el ataque y a costa de
muchos inocentes logro ganar el combate. «matanza de los inocentes de Ypres».
Aunque los alemanes estaban instalados estratégicamente para impedir que los enemigos reconquisten los
territorios perdidos, estaba condenada a la derrota como consecuencia del agotamiento de sus recursos.

En año de 1915 fue un año desastroso para los aliados de la Entente. Tuvieron inútiles intentos como las
batallas de Neuve Chapelle (lugar donde el 22 de abril los alemanes usaron por primera vez los gases
tóxicos) y donde los soldados viviendo en las trincheras en medio del barro, «más parecidos a gusanos que
a seres humanos».
El ejército ruso sufría la falta de aprovisionamiento a causa de la incompetencia de sus gobernantes. En
este punto a los alemanes ya no les interesaba ganar territorio, sino ir destrozando la resistencia de los
rusos, con la esperanza de forzarles a abandonar la guerra, lo que le permitiría concentrar las fuerzas en
el oeste.
Los gobiernos de la Entente convencieron a Italia para que se sumase a su bando, pero el único beneficio
que proporcionaron fue la inmovilización de tropas austriacas. Serbia fue invadida por los búlgaros, sin la
ayuda de sus aliados y con una epidemia de tifus no tuvo más remedio que retirarse por el puerto de
Albania, pero solo un tercio de sus soldados lograron ser rescatados por embarcaciones de la Entente.
Rumania se sumó a la guerra y Grecia que también se había mantenido neutral también lo hizo.

1916: el año de las grandes matanzas


El año en que comenzó a cambiar el curso de la guerra fue 1916. En este año se dio un desequilibrio a
causa del aumento de soldados en los ejércitos británicos y rusos y la entrada de Italia como parte de la
Entente. Había aumentado también el volumen de la producción de armas y municiones por parte de
franceses y rusos, a lo que se agregaban las grandes cantidades de armamento que la industria de Estados
Unidos proporcionaba a Gran Bretaña y Francia.

La batalla de Verdum fue la más larga de esta guerra (de febrero a diciembre de 1916) la cual respondió a
la estrategia del desgaste que utilizó Alemania para obligar a sus enemigos a rendirse por debilidad. El 21
de febrero se dio inicio con el ritmo de 100 mil proyectiles por hora junto al uso de gases toxicos. Lo más
razonable hubiera sido que los franceses retrocedieran hacia un terreno que les ofrecía mayores posibilidad
por ser accidentado y de difícil acceso para los alemanes pero esto se había convertido en una cuestión el
honor nacional.
A fines de junio el paisaje de la zona había cambiado: habían desaparecido bosques y poblados, y el terreno
era una sucesión de cráteres de obuses, a modo de un escenario lunar. Los hombres vivían en medio
de los muertos, víctimas, en ocasiones, de los errores de su propia artillería, que «no regulaba bien su
tiro y nos hacía víctimas casi cada día» Una de las mas crueles y peores batallas de la historia por su
inutilidad sufrimiento y coste de vidas.

Con tantas pérdidas el ejército británico recurrió al reclutamiento forzoso y en Francia la desmoralización
general de los soldados provocaría más adelante revueltas militares. Luego vino otra batalla catastrófica, la
de Somme desde julio hasta noviembre de 1916 donde los británicos tenían asegurado el exito pero a
causa de la dirección de Douglar Haig no se pudo. Mientras lo ideal era una táctica de desgaste, pero Haig
eligió ingresar, pero era inútil dejar que seres humanos avanzasen contra las ametralladoras y contra un
fuego intenso de infantería. Colocar resultados.

Esta batalla fue un desengaño. «El idealismo murió en el Somme. No hubo ya más voluntarios llenos
de entusiasmo. Habían perdido la fe en su causa, en sus jefes, en todo excepto en la lealtad hacia sus
camaradas de combate». Uno de los supervivientes afirmaba: «Los generales que ordenaron, planearon y
dirigieron este criminal asesinato en masa fueron ascendidos, condecorados y más adelante ennoblecidos,
en lugar de ser llevados a un tribunal y severamente castigados, en unión de los políticos que les habían
incitado». En 1976 un oficial que había vivido la batalla concluía tajantemente: «El Somme no fue más que
una matanza».

1917: Alemania recupera la iniciativa


Alemania en el afán de conseguir una victoria toda costa pidió que duplicase la producción de armas, lo
cual obligo a trabajo forzado y requisas de materiales. También inicio una guerra submarina sin
restricciones y corrigiendo lo que los había llevado al fracaso utilizaron la línea Hindenburg lo que mejoro
su resistencia. Por su parte los de la Entente no alcanzaron a rectificarse, evidencia de esto es el combate
de Passchendaele donde se sacrificó nuevamente a soldados de manera inútil y donde también murieron
miles de soldados traídos de África. A consecuencia hubieron muchos motines iniciados por los soldados
franceses. Datos.

Eran momentos en que el cansancio de la guerra se dejaba sentir entre los combatientes. Los motines de
soldados franceses, ingleses e italianos se multiplicaron en el transcurso de 1917, y una de sus
consecuencias fue ron los fusilamientos de los amotinados: 600 franceses, 330 ingleses y 750 italianos,
limitándonos a los que fueron juzgados previamente, sin contar los ejecutados sobre el terreno. Un
cansancio que se reflejaba también en la población civil: en abril de 1917 trescientos mil obreros
alemanes se declaraban en huelga, protestando por la reducción de la ración de pan.

Alemania pensó que podía ganar ya que en Alemania a finales de 1917 triunfaba la revolución bolchevique
y el frente ruso se hundía.

La guerra en el mar y la intervención de Estados Unidos

Este ambiente favorable para Alemania fue contrarrestado por el ingreso de EEUU al conflicto. Estados
Unidos, declara la guerra a Alemania el 5 de abril de 1917 pero previamente había estado dotando de
alimentos y armas al ejército británico. La guerra naval fue un fiasco total: todo el gran armamento
preparado apenas salió al mar.
La contribución más importante de la flota británica al conflicto no se manifestó en el combate, sino en la
protección ofrecida a su marina mercante (que representaba cerca el 40% del tonelaje mundial) para
asegurar el transporte de hombres y suministros desde América, la India o Australia, a la vez que les
permitía establecer un bloqueo para impedir el aprovisionamiento del enemigo, no sólo en armamento,
sino también en alimentos y fertilizantes, lo que hoy sabemos que causó serios problemas de desnutrición
a los alemanes, y en especial a sus niños.
Con el uso de submarinos los alemanes lograron darle la vuelta al asunto, hasta el punto que todos
pensaban que ganarían la guerra, pero el telegrama Zimmermann cambiaría nuevamente la historia. En
este telegrama los alemanes le ofrecían a México devolverle los territorios de Texas, Nuevo México y
Arizona a cambio de que se junten para iniciar la guerra submarina sin restricciones. El gobierno británico
intercepto el telegrama y EEUU declara la guerra no como aliado de la Entente sino solo como asociado lo
que evidencio en los 14 puntos para la paz en el discurso que dio el presidente Wilson. las condiciones
para la paz que habían de marcar el futuro del mundo, con exigencias puntuales como la desarticulación de
los imperios austro-húngaro y otomano, la creación de un estado polaco independiente, y otras de tipo más
general, como la libertad de comercio y navegación o la formación de una «asociación general de
naciones»

El final de la guerra

Aunque el alcance de la guerra fue mundial la guerra iniciada en Europa acabaría ahí en un escenario que
no fue el campo de batalla. Si no se dio a consecuencia de la crisis interna de las sociedades alemanas y
austriacas que se encontraban agotadas por la guerra.
Carlos, el nuevo emperador de Austria Hungria, cambio de equipo convencido de que el imperio no
sobreviviría a la guerra y consciente de la situación desastrosa que vivida el país, intentó realizar una
apertura de carácter democrático lo que advirtió que distintos grupos nacionales insatisfechos querían
separarse de imperio. Sin embargo, Alemania convencida de su victoria, no toleraron las negociaciones con
Francia e impusieron el emperador austriaco humillantes condiciones de sumisión.
A medida que los alemanes se convencían de que no ganarían y se agravaba la escasez de alimentos, fue
surgiendo una crisis que llevaría a Alemania a presentar propuestas de democratización. Sin embargo, el
Káiser alemán fue aislado por el Reichstag que rechazaba la reforma constitucional y las propuestas de paz.
Todo se fue degradando junto al crecimiento del descontento de los obreros industriales que a finales de
enero de 1918 comenzaron una serie de huelgas en Berlin. Algunos militares atribuían esta subversión al
socialismo radical y que solo cambiarían la situación si ganaban la guerra. Iniciaron nuevamente la ofensiva
con una nueva combinación táctica: atacar las baterías de los enemigos con cañones junto con gases
tóxicos para acabar con el personal que manipulaba los elementos de contraataque. El éxito alemán
parecería había logrado derrotar al enemigo, pero no logró que se rindiesen. La gripe española y el
desgaste apaciguaron la milicia Alemania mientras los desertores informaban al otro bando los siguientes
pasos de Alemania para ayudar a contener sus ataques. Ludendorff, quien había estado a cargo de todas
estas ofensivas, seguía manteniendo el sueño de ganar.

En 1918 ambos bandos atravesaban serias dificultades tanto militares como económicas. Sin embargo, la
fatiga era más visible en el bando de las potencias centrales que en el aliado, pues la incorporación de los
Estados Unidos al conflicto había supuesto una auténtica inyección de recursos materiales y humanos.

En los últimos 3 meses de Guerra los alemanes resistieron con firmeza y comenzaron a pensar en un
armisticio, pues se temían que sucediese como en Rusia con la revolución bolchevique.

El 26 de septiembre comenzó la ofensiva Meuse- Argonne a órdenes del general Pershing, fue la primera y
la más sangrienta de la historia estadounidense de aquel momento.
El 8 de noviembre de 1918 estalló en Berlín un movimiento revolucionario y el Kaiser Guillermo II abdicó.
Se formó un nuevo gobierno que encabezó el socialdemócrata Ebert. Alemania firmó el armisticio el 11 del
mismo mes.
La monarquía de los Hohenzollern dejó paso al establecimiento de una República democrática, la de
Weimar. El Imperio Austro-Húngaro se rindió a mediados del mes de noviembre, en tanto que búlgaros y
turcos lo habían hecho ya en septiembre y octubre respectivamente.
El 11 de noviembre poco después de las 5 am se firmó el armisticio en un vagón de ferrocarril en el bosque
de Compiegne. Paris. Era de hecho una rendición incondicional y de una victoria de los aliados que
impondrían la paz, es decir los tratados después del fin de la guerra no fueron negociaciones. La primera
guerra mundial no fue más que un asesinato en masa legalizado.

Tratados de paz

El 18 de enero de 1919 se inaugura en París la Conferencia de Paz. Esta conferencia tuvo lugar bajo la
presidencia del francés Clemenceau y convocó a 32 estados pero las decisiones se tomaron en el Consejo
de los Diez constituido por los jefes de gobierno y los ministros de Asuntos Exteriores de los cuatro grandes:
EEUU, Inglaterra, Francia e Italia representados por: el presidente Wilson, Lloyd George, Clemenceau y
Orlando.

Cinco fueron los principales acuerdos de la Paz de París:


Tratado de Versalles: firmado en 1919 con Alemania. Sus acuerdos pueden resumirse en cuatro apartados:

– Responsabilidad de la guerra: se le achaca a Alemania y a sus dirigentes que son entregados para ser
juzgados por un tribunal Aliado. El fin de esta cláusula (artículo 231) era justificar la reclamación de
reparaciones. Además se prohíbe a Alemania participar en los organismos internaciones.

– Cláusulas económicas: fueron las compensaciones que Alemania debía pagar para ayudar a los
vencedores a reparar las destrucciones causadas por la guerra. La cantidad de las mismas se fijó con
posteridad.

– Pérdidas territoriales: Alsacia-Lorena que son devueltas a Francia, la Alta Silesia a Polonia y
Checoslovaquia, las ciudades de Malmedy y Eupen a Bélgica, el Norte de Schleswig a Dinamarca, la zona de
Prusia queda dividida en dos por el corredor polaco. La ciudad de Dantzig se declara independiente, los
territorios del Sarre y la margen izquierda del Rhin son ocupados temporalmente por Francia. Se prohíbe a
Alemania unirse con la nueva Austria.

– Aspectos militares: se proclama el desarme alemán, reduciendo su ejército a cien mil hombres. Se
prohíbe la artillería pesada, aviación y marina.

Tratado de Saint Germain: firmado con Austria en 1920, Austria se trasforma en una pequeña nación de
80.000 km² y 6.500.000 habitantes. Las antiguas provincias de Bosnia, Herzegovina, Croacia y Eslovenia se
unen a Serbia y Montenegro para formar una nueva nación, Yugoslavia. Hungría cede a Rumanía
Transilvania. Los checos y los eslovacos se unen para formar Checoslovaquia. Galizia pasa a Polonia y el
Tirol del Sur, Istria y Trentino a Italia. El ejercito austriaco queda reducido a 30.000 soldados profesinales y
es condenada al pago de reparaciones como Alemania pro en menor cuantía.

– Tratado de Trianon: firmado en 1920 con Hungría que nace como estado independiente aunque tiene que
ceder antiguos territorios (Transilvania), pagar indemnizaciones y reducir su ejército.

– Tratado de Neuilly: firmado con Bulgaria en 1919 por el que pierde sus territorios en el Mediterráneo que
pasan a Grecia, no se reduce su ejército ni paga reparaciones.

– Tratado de Sèvres: firmado con Turquía en 1920 que pierde los territorios europeos excepto Estambul. Las
islas del Egeo y Esmirna pasan a Grecia. Siria, Palestina, Irak, Arabia serán administradas por Francia en
Inglaterra hasta su independencia. Los humillantes términos de Sévres provocaron una revolución en
Turquía.
El mapa de Europa queda modificado además por el nacimiento del Estado polaco, desaparecen tres
grandes imperios (ruso, otomano y austriaco), se reforma el mapa político de los Balcanes y del Báltico con
la creación de los estados independientes de Estonia, Letonia y Lituania todas sus colonias que serán
administradas por Francia e Inglaterra en sistema de Mandatos.
Los resultados de crear estados nación por decreto fueron fatales, el autor afirma que este será uno de los
motivos para surgimiento de la 2da guerra mundial