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Persona y

sujeto de
derecho

Derecho
Privado I

0
Sujetos de la relación jurídica
Esta unidad comienza con el análisis del primer elemento de la relación
jurídica, esto es, la persona como sujeto de derecho, como titular de las
prerrogativas o facultades, y sus correlativos deberes que conforman el
contenido de la relación jurídica.

Persona humana

Persona y sujeto de derecho: nociones y distinciones

La noción de persona es muy importante para nuestro sistema jurídico, ya


que posee una cantidad de connotaciones necesarias para comprender su
protección.

Nuestra ley no da una noción de lo que debe entenderse por persona;


directamente empieza el Título I el cual hace referencia al comienzo de su
existencia. Matilde Zavala de González expresa:

Mientras que el hombre es una realidad ontológica (un "ente"


biosíquico y espiritual); persona es, dentro del derecho, una
categoría jurídica (el ente, humano o no, que goza de
capacidad de derecho)… El hombre existe en la naturaleza, la
persona solamente en el derecho. (1983, p. 4).

Por lo tanto, cuando hablamos de persona, hacemos alusión a una categoría


jurídica, es decir, a una calidad que contiene en sí misma la aptitud de ser
portadora de derechos.

Así, se puede deducir que la palabra persona hace referencia a la


personalidad jurídica –la investidura jurídica de la que goza el sujeto–, a la
aptitud o la disposición potencial para tener derechos, adquirirlos y ser
sujeto activo o pasivo de las relaciones jurídicas. Por su parte, hombre hace
referencia al sustrato o soporte biológico de las personas humanas, que,
para estar protegido, necesita de esa personalidad jurídica.

Por último, la expresión sujeto de derecho alude a las personas cuando están
interactuando en interferencia intersubjetiva; por ejemplo, cuando están
dando vida a un contrato. Gráficamente, es la persona en movimiento.

1
Derechos y actos personalísimos

Definición. Naturaleza jurídica

Los derechos personalísimos son los que recaen sobre ciertos aspectos o
manifestaciones de la personalidad del hombre para proteger su libre
desenvolvimiento: el derecho al honor, a la intimidad, a la libertad, a la
integridad física, etcétera.

Estos derechos subjetivos no solo tienen reconocimiento expreso en el


Código Civil y Comercial1, sino también el derecho supranacional de
derechos humanos constitucionalizado (artículo 75, inciso 22 de la
Constitución Nacional2) establece las bases fundacionales del régimen de los
derechos personalísimos, toda vez que la dignidad personal como sus
emanaciones (intimidad, imagen, identidad, honor y derechos sobre el
propio cuerpo) son reconocidos de manera explícita en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos3 y en otros instrumentos
supranacionales.

Caracteres
Estos derechos son absolutos, extrapatrimoniales, irrenunciables,
relativamente disponibles por las partes y por ende no transmisibles. Otra
característica es que la vulneración de ellos da derecho a su titular a
reclamar la prevención y la reparación de los daños, conforme con lo
estipulado en los artículos 1708 a 1780 inclusive del Código Civil y Comercial.

Son absolutos porque se dan contra todos, erga omnes, ya que todos y cada
uno de los miembros que constituyen la comunidad jurídicamente
organizada están obligados a respetar la persona de los demás.

Decimos que son relativamente disponibles por las partes, pues, de acuerdo
con el artículo 55 del Código Civil y Comercial, se puede disponer de los
derechos personalísimos bajo ciertas condiciones: que medie
consentimiento por el titular de los derechos y que este no sea contrario a
la ley, la moral o las buenas costumbres.

Asimismo, prevé que el consentimiento no se presume, es decir, que debe


otorgarse en forma clara, ya sea de forma expresa, tácita o incluso por vía
de silencio y “es de interpretación restrictiva, y libremente revocable”4.

1 Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
2 Ley N.° 24430. (1995). Constitución Nacional. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
3 Pacto de San José de Costa Rica. (1978). Convención Americana sobre Derechos Humanos [Legisla sobre la

promoción y la protección internacional de los derechos humanos]. Organización de los Estados Americanos.
4 Art. 55, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

2
La inviolabilidad de la persona humana

El hombre es el eje y centro de todo el sistema jurídico y, en tanto fin en sí


mismo, su persona es inviolable.

El artículo 51 prevé: “Inviolabilidad de la persona humana. La persona


humana es inviolable y en cualquier circunstancia tiene derecho al
reconocimiento y respeto de su dignidad”5.

De tal modo, el reconocimiento y el respeto de la dignidad personal, además


de estar previsto expresamente en el Código, encuentra amparo
constitucional por vía del artículo 75, inciso 22 y adquiere rango
constitucional asignado al artículo 11 del Pacto de San José de Costa Rica

Este derecho implica que todo ser humano debe ser respetado como
persona tanto en su existencia –vida, cuerpo y salud– como en su propia
dignidad –honor, intimidad e imagen–.

Así, la inviolabilidad de la persona humana extiende su tutela tanto a los


derechos de la personalidad espiritual, es decir, la imagen, la intimidad, la
identidad, el honor y la reputación, como a cualquier otro que resulte de la
emanación de la dignidad personal. De igual forma, la inviolabilidad de la
persona hace que esté protegida su integridad física y, por ende,
primordialmente, la vida y la salud.

Derechos de la personalidad espiritual tutelados:


derechos a la intimidad personal y familiar, a la honra, a
la reputación, a la imagen y a la identidad
El artículo 52 del Código Civil y Comercial de la Nación dispone

Afectaciones a la dignidad. La persona humana lesionada en


su intimidad personal o familiar, honra o reputación, imagen
o identidad, o que de cualquier modo resulte menoscabada
en su dignidad personal, puede reclamar la prevención y
reparación de los daños sufridos, conforme lo dispuesto en el
Libro Tercero, Título V, Capítulo I.6

5 Art. 51, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
6 Art. 52, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

3
Derecho a la intimidad personal o familiar: la intimidad es el ámbito de
reserva de la vida, de los sentimientos y de las creencias de un individuo.
Este es el bien jurídico protegido por este derecho, que garantiza al titular a
vivir en forma independiente, sin injerencias ni intromisiones que puedan
provenir de una autoridad o de terceros, en tanto su conducta no ofenda al
orden público o a la moral, ni perjudique a otros (Tagle, 2002).

De la lectura del artículo 52 del Código, se advierte que no solo se protege


la intimidad personal, sino también la familiar, es decir, que “nadie puede
ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de
su familia”7.

Ahora bien, este derecho tendrá más reducida su esfera de acuerdo con el
grado de actuación o función pública que posea, pues mientras más pública
sea la imagen de la persona, más reducida será la esfera de protección,
aunque siempre la conservará. Por ello, algunas personas reconocidas o
famosas han iniciado acciones para proteger su derecho a la intimidad
cuando la prensa ha invadido tal esfera.

Derecho a la honra o a la reputación: este derecho comprende dos


aspectos. De un lado, el honor en sentido objetivo, que es la valoración que
otros hacen de la personalidad, el buen nombre o reputación, el aprecio de
terceros. En sentido subjetivo, es la autovaloración, el íntimo sentimiento
que cada persona tiene de la propia dignidad y la de su familia (Tagle, 2002).

La vulneración al honor da lugar a la posibilidad de interponer acciones


penales, como la injuria y la calumnia. La injuria procede cuando alguien
afecta el honor de una persona con dichos que la degradan; la calumnia
consiste en la falsa imputación de un delito.

Derecho a la imagen: el artículo 53 del Código Civil y Comercial establece:

Derecho a la imagen. Para captar o reproducir la imagen o la


voz de una persona, de cualquier modo que se haga, es
necesario su consentimiento, excepto en los siguientes casos:

a. que la persona participe en actos públicos;


b. que exista un interés científico, cultural o educacional
prioritario, y se tomen las precauciones suficientes para evitar
un daño innecesario;

7Art. 11, Pacto de San José de Costa Rica. (1978). Convención Americana sobre Derechos Humanos [Legisla sobre la
promoción y la protección internacional de los derechos humanos]. Organización de los Estados Americanos.

4
c. que se trate del ejercicio regular del derecho de
informar sobre acontecimientos de interés general.

En caso de personas fallecidas pueden prestar el


consentimiento sus herederos o el designado por el causante
en una disposición de última voluntad. Si hay desacuerdo
entre herederos de un mismo grado, resuelve el juez. Pasados
veinte años desde la muerte, la reproducción no ofensiva es
libre.8

El derecho a la propia imagen es el derecho personalísimo que protege la


imagen -entendida esta en sentido amplio- de una persona física, ya que
permite a su titular oponerse a que su imagen o su voz sean reproducidas,
captadas o publicadas por cualquier medio, sin su consentimiento. Este
derecho goza de amparo constitucional, ya sea como un aspecto del derecho
a la privacidad (artículo 19 de la Constitución Nacional) o bien como un
derecho autónomo implícito en el artículo 33 de la Constitución Nacional. A
esto se le suma su recepción por vía del artículo 75 inc. 22, que otorga rango
constitucional a diversos instrumentos internacionales, entre los que se
encuentra el Pacto de San José de Costa Rica (artículo 11).

Este derecho se vulnera con la mera captación de la imagen o la voz sin el


acuerdo del sujeto, aun cuando no se infiera una lesión a la privacidad. Se
señala que tiene un contenido positivo y uno negativo. Desde su faz negativa
o de exclusión, el derecho a la imagen confiere la facultad de oponerse y
prohibir a terceros su captación y divulgación; desde su faz positiva, permite
a su titular ceder su uso y explotación incluso a título oneroso (Rivera y
Medina, 2014).

En relación con el alcance de lo que debe interpretarse por imagen, tal como
hemos señalado, el concepto es amplio y, por ende, la protección legal
comprende distintas formas de reproducción de la imagen, como dibujos,
caricaturas, pinturas y cualquier otra vía de difusión, por ejemplo, las
filmaciones y las reproducciones televisivas, entre otras (Tagle, 2002).

La regla es la exigibilidad del consentimiento para obtener o difundir la


imagen o la voz de una persona (carácter disponible de este derecho). Dicha
conformidad “no se presume, es de interpretación restrictiva, y libremente
revocable”9.

Sin embargo, el precepto precedente señala tres excepciones a la exigencia


del consentimiento:

8 Art. 53, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
9 Art. 55, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

5
1) “Que la persona participe en actos públicos”10, es decir, en
inauguraciones, desfiles, cortejos fúnebres de hombres célebres,
ceremoniales oficiales, etcétera.

2) “Que exista un interés científico, cultural o educacional prioritario”11,


siempre que no resulte ofensiva “y se tomen las precauciones
suficientes para evitar un daño innecesario”12. Por ejemplo: evitar la
identificación de la persona en ilustraciones en revistas médicas.

3) “Que se trate… de informar sobre acontecimientos de interés


general”13, es decir, que haya un afán colectivo en la información, ya sea
porque la imagen se vincula con la actividad profesional o pública del
sujeto o presenta cierta relevancia pública o cuando su difusión se hace
para verificar o refutar aspectos de la vida privada que,
voluntariamente, la persona involucrada ha expuesto al público.

Respecto de las personas fallecidas, la norma dispone que el consentimiento


puede ser prestado por sus herederos o por quien hubiera sido designado
por el causante del efecto en una disposición de última voluntad. En caso de
desacuerdo entre los herederos, lo resolverá la autoridad judicial.

Ahora bien, pasados veinte años desde la muerte, la reproducción es libre


en tanto no resulte ofensiva. De tal modo, incluso antes de transcurrido tal
lapso legal, si no existiese ninguna de las personas que por ley deben prestar
su consentimiento, la imagen podría ser reproducida.

Derecho a la identidad: este derecho implica que cada persona sea ella
misma, que pueda distinguirse sobre la base de sus atributos y sus propias
cualidades personales que la hacen distinta de las otras. Este derecho
comprende tanto la identidad biológica como la identidad de género
(regulada por Ley N.° 26743 de Identidad de Género14).

10 Art. 53, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
11 Art. 53, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
12 Art. 53, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
13 Art. 53, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
14 Ley N.° 26743. (2012). Ley de Identidad de Género. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

6
Derechos de la personalidad física: derecho a la vida, a
la integridad física, a disponer del propio cuerpo y a
disponer del propio cadáver
Estos derechos se corresponden con el derecho a la vida, a la integridad
física, al propio cuerpo, a la salud y a los despojos mortales.

Derecho a la vida: este se encuentra profusamente protegido y se refleja en


el impedimento de obrar contra la propia vida y sobre la de los demás. Este
derecho actualmente se encuentra en grandes discusiones bioéticas debido
a que existen fallos que lo contraponen con el derecho a la dignidad, por
ejemplo, cuando se permite a la persona que (al ser capaz o al ser objetor
de conciencia) se niegue a recibir tratamiento médico. Es sumamente
importante esta categoría porque, para el derecho, se adquiere (al igual que
los demás derechos humanos) desde que se comienza a ser persona.

Derecho a la integridad física: el artículo 54 del CCCN (Código Civil y


Comercial de la Nación) dispone que no resultan exigibles aquellas
convenciones que tengan “por objeto la realización de un acto peligroso
para la vida o integridad física”15. En otras palabras, el contrato (mediante el
cual una persona comprometa un acto que traiga aparejado dicho peligro)
carecerá, por tanto, de fuerza obligatoria para quien asumió dicho
compromiso. Por lo tanto, no es pasible de exigir su cumplimiento forzado o
indirecto, salvo que el acto del que se trate se corresponda “a su actividad
habitual [por ejemplo, un boxeador o un corredor de autos] y que se
adopten las medidas de prevención y seguridad adecuadas a las
circunstancias”16.

Este derecho se vincula también con el derecho a disponer sobre el propio


cuerpo.

Derecho a disponer sobre el propio cuerpo: en primer lugar, es necesario


señalar que el cuerpo humano no es una cosa en sentido jurídico, en tanto
no constituye un objeto material susceptible de apreciación pecuniaria.

Así, el artículo 17 del CCCN establece que:

Los derechos sobre el cuerpo humano o sobre sus partes no


tiene un valor comercial, sino afectivo, terapéutico, científico,
humanitario o social y sólo pueden ser disponibles por su

15 Art. 54, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
16 Art. 54, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

7
titular siempre que se respete alguno de esos valores y según
lo dispongan las leyes especiales.17

Este derecho de disponer del cuerpo humano se vincula con el anterior, es


decir, con el derecho a la integridad física, que procura determinar las
atribuciones que se tienen sobre el propio cuerpo, sus límites y la tutela legal
que posibilita su efectivo ejercicio frente a la oposición, al atentado o a la
amenaza de agresión, ya sea proveniente de terceros o del Estado.

La regla es que no están autorizados aquellos actos que causen una


disminución permanente en la integridad del propio cuerpo o sean
contrarios a la ley, a la moral o a las buenas costumbres18.

Sin embargo, el artículo 56 del CCCN prevé excepciones a tal principio, que
tienen lugar cuando se trata de actos vinculados al mejoramiento o a la
preservación de la salud de la persona titular, como ser una intervención
quirúrgica o, excepcionalmente, para otra persona distinta a la titular, que
tiene lugar cuando se dispone la ablación de un órgano (que se rige por la
Ley N.° 2419319, modificada por Ley N.° 2606620) a los fines de ser
trasplantado.

Asimismo, están prohibidas las prácticas destinadas a la modificación de la


constitución genética de la descendencia, salvo aquellas que tiendan a
prevenir enfermedades hereditarias o la predisposición a ellas21.

Por otro lado, se prevé la regulación de las investigaciones biomédicas en


seres humanos que procuran un beneficio para el paciente sobre el cual se
realizan, a la par que pueden aprovechar en general la ciencia médica. Estas
investigaciones deben cumplir con los recaudos legales que establece el
artículo 58 del CCCN, teniendo una especial trascendencia el previsto en el
punto f, que menciona el ineludible acuerdo que debe prestar la persona
objeto de la intervención, quien siempre deberá estar debidamente
informada en relación con los riesgos para su vida22.

Derecho de disposición sobre el cadáver propio: la norma del artículo 61


del CCCN consagra el derecho que posee toda persona capaz en orden a
establecer el destino post mortem de su cuerpo. Es decir que la persona,
mientras viva, puede disponer de sus exequias o inhumación, como así

17 Art. 17, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
18 Art. 56, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
19 Ley N.° 24193. (1993). Ley de Trasplantes de Órganos y Materiales Anatómicos. Honorable Congreso de la Nación

Argentina.
20 Ley N.° 26066. (2005). Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
21 Art. 56, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
22 Art. 58, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

8
también la entrega de todo o parte de su cadáver con fines terapéuticos,
científicos, pedagógicos o de índole similar23.

La manifestación de la voluntad puede ser expresada mediante cualquier


forma, es decir, puede ser por disposición testamentaria, escrita, por signos
inequívocos o inducida por hechos o circunstancias que posibiliten
conocerla.

Ahora bien, siguiendo el artículo 61, en ausencia de instrucciones por parte


del difunto, serán el cónyuge, el conviviente o los parientes según el orden
sucesorio quienes dispongan del cadáver de su familiar.

Atributos de las personas

Definición

La persona, en tanto tal, posee ciertos atributos que son sus cualidades
esenciales. Estas son inherentes y consideradas a priori de la persona, es
decir, que comienzan con su existencia.

Estos atributos de la persona humana son: capacidad, nombre, estado y


domicilio. A toda persona individual le es inherente la capacidad, esto es, la
cualidad que la distingue como sujeto potencial de derechos y deberes; el
nombre que la individualiza; el estado que la sitúa en el medio familiar en el
que se desenvuelve; el domicilio que la sitúa jurídicamente en un lugar
determinado.

Naturaleza

Los atributos no son derechos ni deberes, sino cualidades inherentes a la


calidad de la persona, que no se adquieren luego, sino que son
contemporáneos a la persona, a su existencia y la acompañan toda su vida
protegiéndola e identificándola.

Caracteres

Los atributos participan de los siguientes caracteres:

Son necesarios e inherentes a las personas: no se concibe que la persona


física pueda carecer de alguno de estos atributos, por cuanto, la determinan
en su individualidad.

23 Art. 61, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

9
Son únicos: una misma persona no puede poseer más de un atributo de cada
clase en un momento determinado. Así, la persona humana no puede ser
capaz e incapaz a la vez de adquirir un derecho o no puede tener más
estados civiles familiares del mismo orden, por ejemplo, soltero y casado.

Son indisponibles: no pueden ser transferidos, pues están fuera del


comercio. Son inmutables: solo se modifican cuando se verifica el supuesto
normativo que así lo prevé.

Son imprescriptibles: por cuanto, no se adquieren ni se pierden por el


transcurso del tiempo.

Nombre

Noción

El nombre es el atributo de la persona que la identifica y la individualiza del


resto. Está compuesto por dos elementos: el pronombre o nombre de pila
(o apelativo) y el apellido (también llamado cognomen o patronímico).
Ambos cumplen funciones diferentes: el nombre de pila individualiza a la
persona en su familia y el apellido la particulariza en la sociedad.

Naturaleza jurídica

Respecto de su naturaleza jurídica, existen varias teorías. Siguiendo a María


Victoria Tagle (2002), podemos citar:

a) Tesis de la propiedad: sostenida fundamentalmente en Francia a


mediados del siglo XIX. Consideraba que el nombre era objeto de un
derecho de propiedad análogo al que se tiene sobre las cosas. Esta tesis
ha sido abandonada.

b) Tesis del derecho de la personalidad: parte de la doctrina entiende que


el nombre es un derecho o un bien de la personalidad que permite
distinguir al individuo de los demás. El nombre, al ser utilizado como
forma de diferencial al individuo, es un atributo esencial de la
personalidad.

c) Institución de policía civil: Planiol concibe al nombre como una


institución de policía civil, por cuanto es impuesto por la ley en forma
obligatoria para la identificación de los individuos. Tesis seguida en
nuestro país por Orgaz.

10
d) Institución compleja: consideran que el nombre es tanto un derecho de
la personalidad como una institución de policía civil, porque protege
intereses individuales y también sociales. Esta posición es compartida
por autores como Salvat, Llambías, Borda y Rivera.

Así, el artículo 62 del CCCN establece: “Derecho y deber. La persona humana


tiene el derecho y el deber de usar el prenombre y el apellido que le
corresponden”24.

De este artículo surge su naturaleza jurídica, en donde confluyen los dos


criterios: que el nombre es un derecho de la personalidad y que es una
institución de policía civil.

Régimen legal
 El prenombre.
 Apellido de los hijos.

Es importante señalar que el apellido, nombre familiar o patronímico es la


designación común a todos los miembros de una misma genealogía, que,
unido al prenombre, identifica a la persona física y conforma su nombre
propiamente dicho. Así, el apellido designa el grupo familiar, pues cada
individuo lleva el que le corresponde en razón de su parentesco.

El artículo 64 del CCCN prevé que

el hijo matrimonial lleva el primer apellido de alguno de los


cónyuges; en caso de no haber acuerdo, se determina por
sorteo realizado en el Registro del Estado Civil y Capacidad de
las Personas. A pedido de los padres, o del interesado con
edad y madurez suficiente, se puede agregar el apellido del
otro.25

Asimismo, dispone que, en caso de que un mismo matrimonio tuviera más


hijos, todos deberán llevar el que se haya decidido para el primero.

Ahora bien, en el caso del “hijo extramatrimonial con un solo vínculo filial
[este] lleva el apellido de ese progenitor. Si la filiación de ambos padres se
determina simultáneamente”26, se sigue la regla establecida para los hijos

24 Art. 62, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
25 Art. 64, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
26 Art. 64, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

11
matrimoniales en cuanto a que llevarán el primer apellido de alguno de los
cónyuges.

Si la segunda filiación se determina después, los padres deberán acordar el


orden de los apellidos. A falta de acuerdo, este será determinado por el juez
según el interés superior del niño.

Para el supuesto de la persona menor de edad sin filiación determinada, se


establece que “debe ser anotada por el oficial del Registro del Estado Civil y
Capacidad de las Personas con el apellido que está usando, o en su defecto,
con un apellido común”27. O bien, si la persona tiene edad y grado de
madurez suficiente, puede solicitar la inscripción del apellido que esté
usando28.

 Apellido de los cónyuges. Por otro lado, en relación con el apellido de los
cónyuges, el artículo 67 dispone:

Cualquiera de los cónyuges puede optar por usar el apellido


del otro, con la preposición “de” o sin ella.

La persona divorciada o cuyo matrimonio ha sido


declarado nulo no puede usar el apellido del otro cónyuge,
excepto que, por motivos razonables, el juez la autorice a
conservarlo.

El cónyuge viudo puede seguir usando el apellido del otro


cónyuge mientras no contraiga nuevas nupcias, ni constituya
unión convivencial.29

Como se advierte, en materia de apellido y matrimonio, el Código posibilita


que cualquiera de sus integrantes pueda utilizar el apellido del otro con o sin
la preposición de.

Ahora bien, en el caso de una persona divorciada o de nulidad del


matrimonio, la regla prohíbe de empleo del apellido y, solo de mediar
fundamentos sensatos, el juez puede acordar su conservación.

En cuanto al viudo, este puede seguir usando el apellido del otro cónyuge
mientras no contraiga nuevas nupcias ni constituya unión convivencial.

27 Art. 65, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
28 Art. 66, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
29 Art. 67, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

12
 Cambio del prenombre y del apellido

Los artículos 69 y 70 del Código Civil y Comercial receptan la posibilidad del


cambio del prenombre y del apellido solo si se presentan razones legítimas,
a criterio del juez. Al respecto, el artículo 69 formula una enunciación de los
motivos justos: a) cuando el seudónimo hubiese adquirido notoriedad; b)
por “la raigambre cultural, étnica o religiosa”30; c) por “la afectación de la
personalidad de la persona interesada, cualquiera sea su causa, siempre que
se encuentre acreditada”31.

Así, para lograr el cambio del nombre o del prenombre, se precisa la


intervención del Poder Judicial y esa es la regla, con excepción de los dos
supuestos contemplados en el último párrafo del artículo 69.

En tales casos, no se requiere la intervención judicial y se consideran justos


motivos cuando se pretende “el cambio del prenombre por razón de
identidad de género y el cambio de prenombre y apellido por haber sido
víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o alteración o supresión
del estado civil o de la identidad”32.

El cambio de nombre tramitará “por el proceso más abreviado que prevea


la ley local, con intervención del Ministerio Público... [y debe] publicarse en
el diario oficial una vez por mes, en el lapso de dos meses”33, a fin de que
presenten las oposiciones y se soliciten informes respecto de las medidas
precautorias que existieren con relación al interesado.

Una vez inscrita en el Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas,


será oponible a terceros.

Acciones de protección

Art. 71. Acciones de protección del nombre. Puede ejercer


acciones en defensa de su nombre:

a) aquel a quien le es desconocido el uso de su nombre,


para que le sea reconocido y se prohíba toda futura
impugnación por quien lo niega; se debe ordenar la
publicación de la sentencia a costa del demandado;
b) aquel cuyo nombre es indebidamente usado por otro,
para que cese en ese uso;
30 Art. 69, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
31 Art. 69, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
32 Art. 69, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
33 Art. 70, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

13
c) aquel cuyo nombre es usado para la designación de
cosas o personajes de fantasía, si ello le causa perjuicio
material o moral, para que cese el uso.

En todos los casos puede demandarse la reparación de los


daños y el juez puede disponer la publicación de la sentencia.

Las acciones pueden ser ejercidas exclusivamente por el


interesado; si ha fallecido, por sus descendientes, cónyuge o
conviviente, y a falta de éstos, por los ascendientes o
hermanos.34

Así, las acciones para proteger el nombre son tres:

 La acción de reclamación o de reconocimiento del nombre: se requiere


que el demandado haya desconocido el derecho de usar el nombre por
parte del sujeto afectado, por lo que el juez debe ordenar la publicación
de sentencia a costa del demandado.

 La acción de impugnación o de usurpación del nombre: se requiere que


el demandado use en forma indebida el nombre de otra persona. El
efecto propio de la sentencia es el cese de dicho uso indebido.

 La acción de supresión del nombre: debe mediar un uso inadecuado por


parte del demandado del nombre de otra persona para individualizar una
cosa o un personaje de fantasía y dicho uso provoca un perjuicio material
o moral. La resolución de la sentencia es la suspensión de dicho empleo.

Por último, y en orden a quiénes pueden interponer estas acciones, se


establece que el titular exclusivo es el interesado y, si este ha fallecido,
podrá ser ejercida por sus descendientes, por su cónyuge o conviviente o, a
falta de estos, por los ascendientes o hermanos.

Seudónimo

En cuanto al seudónimo, el artículo 72 contempla que “el seudónimo notorio


goza de la tutela del nombre”35.

El seudónimo es la designación, diferente del nombre verdadero, que una


persona voluntariamente se da a sí misma, en el desarrollo de alguna
actividad específica cultural, artística, comercial o profesional, sea con el

34 Art. 71, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
35 Art. 72, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

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objeto de ocultar su verdadera identidad o para darle realce en el ejercicio
de esa ocupación. Puede formarse con un nombre y apellido, con un
prenombre o con una designación de fantasía.

Como el seudónimo notorio goza de la tutela del nombre, el titular podrá


interponer las acciones previstas para proteger el nombre, es decir, las
previstas en el artículo 71.

Asimismo, el artículo 69 admite el cambio de nombre cuando existan justos


motivos, según el criterio del juez, y el inciso dispone que se considera como
tal al supuesto en que el seudónimo hubiese adquirido notoriedad.

Domicilio

Noción. Caracteres

El ordenamiento jurídico requiere situar a la persona en un determinado


lugar, aun cuando no actúe necesariamente allí. El domicilio, en sentido
jurídico, es el lugar que la ley considera como centro o sede legal de la
persona.

Como veremos seguidamente, existen distintas clases de domicilio, tales


como el domicilio general y el especial. El domicilio general es el atributo,
cualidad o propiedad inherente a la persona que representa su
indispensable asiento o sede legal para el ejercicio de sus derechos y para
cumplimiento de sus obligaciones (Tagle, 2002).

Este domicilio general puede ser legal, es decir, instituido por la ley o real,
que es la efectiva residencia de la persona en un cierto lugar con ánimo de
permanecer allí. El domicilio general sea legal o real es necesario, ya que no
puede faltar en ninguna persona, y es único, pues una persona no puede
tener más de un domicilio general.

Por último, decimos que el domicilio general es mutable, es decir, que es


modificable, ya sea por cambio en la capacidad de las personas (por ejemplo,
un menor que cumple la mayoría de edad pasa de domicilio legal a domicilio
real) o por un cambio de su situación (por ejemplo, una persona que es
designada en un puesto de funcionario público y que requiere trasladarse,
cambia de domicilio real a domicilio legal).

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Clases de domicilio. Distinciones

El domicilio se clasifica de la siguiente manera: general u ordinario y especial.


El domicilio general es el lugar en el que la ley sitúa a la persona para la
generalidad de sus relaciones jurídicas y se clasifica en: a) real o voluntario;
b) legal o forzoso. Por su parte, el domicilio especial solo produce efectos en
relación con una o varias relaciones jurídicas determinadas y puede ser
convencional, procesal, conyugal y comercial, entre otros.

Gráficamente, es así:

Figura 1: Tipos de domicilio

Fuente: Rivera y Medina, 2014, p. 268.

El domicilio real, definido en el artículo 73 del CCCN, es donde “la persona


humana tiene… su residencia habitual. [Ahora bien] si ejerce actividad
profesional o económica lo tiene en el lugar donde la desempeña para el
cumplimiento de las obligaciones emergentes de dicha actividad”36.

Como podemos ver, la ley contempla la residencia como un elemento del


domicilio, dado que este se determina en función de la residencia habitual,
entendida como el lugar en el que se aloja una persona de forma cotidiana
y permanente.

36 Art. 73, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

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También se considera domicilio real al lugar de desempeño de la actividad
profesional o económica para las obligaciones nacidas de estas. Este
domicilio toma en cuenta la efectiva residencia de la persona, es voluntario,
pues solo depende de la voluntad del individuo y, además, es de libre
elección e inviolable (artículo 18 de la Constitución Nacional37).

Los elementos constitutivos del domicilio real son: el domicilio real, que es
esencialmente voluntario y está conformado por un elemento material o
corpus y el elemento intencional o animus. El primero está constituido por
la residencia de la persona, que es efectiva y permanente, y por el animus,
que es la intención o el propósito de permanecer en un determinado lugar.
Así, el domicilio real se constituye por la reunión de sus dos elementos.

El artículo 74 del CCCN define el domicilio legal como “el lugar donde la ley
presume, sin admitir prueba en contra, que una persona reside de manera
permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus
obligaciones”38.

Así, prevé los casos de personas que tienen domicilio legal:

a) los funcionarios públicos tienen su domicilio en el lugar en


que deben cumplir sus funciones, no siendo éstas
temporarias, periódicas, o de simple comisión;
b) los militares en servicio activo tienen su domicilio en el
lugar que lo están prestando;
c) los transeúntes o las personas de ejercicio ambulante,
como los que no tienen domicilio conocido, lo tienen en el
lugar de su residencia actual;
d) las personas incapaces lo tienen en el domicilio de sus
representantes.39

Este domicilio es forzoso, en tanto la ley lo impone independientemente de


la voluntad del interesado; es ficticio, pues el sujeto puede no estar allí
presente; es excepcional y de interpretación restrictiva, porque solo
funciona en los casos previstos por la ley; es único, ya que es una clase de
domicilio general u ordinario.

37 Art. 18, Ley N.° 24430. (1995). Constitución Nacional. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

38 Art. 74, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
39 Art. 74, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

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Por último, en relación con el domicilio especial, cabe poner de relieve que
este no es un atributo de la persona, solo lo es el general en todas sus
clasificaciones.

El domicilio especial es el que eligen las partes de un contrato para el


ejercicio de los derechos y obligaciones que de él emanan40.

Este domicilio produce sus efectos limitados a una o varias relaciones


jurídicas determinadas, es decir, tiene eficacia solo para aquellas relaciones
jurídicas para las que ha sido instituido. Es elegido libremente por las partes
y el domicilio convenido tiene fuerza de ley para los contratantes, esto es,
tiene efecto vinculante, salvo que, por acuerdo común de las partes, sea
modificado.

Este domicilio es temporario en principio y se termina cuando la situación


finaliza. Por eso, no se puede decir que este sea un atributo de las personas,
sino que puede faltar. Un ejemplo de domicilio especial es el que se
constituye a los efectos de un determinado proceso, denominado domicilio
procesal.

El domicilio especial participa de los siguientes caracteres:

a) no es necesario, pues la persona puede no tener constituido


domicilio especial alguno;
b) puede ser múltiple, porque la persona puede tener varios domicilios
especiales;
c) es voluntario, convencional y transmisible tanto a los sucesores
universales como a los singulares.

Importancia y efectos

El domicilio produce importantes efectos jurídicos. Siguiendo el artículo 78


del CCCN41, debemos señalar, en primer lugar, que este determina la
competencia judicial. Así, por ejemplo, para el proceso donde se solicite la
declaración de incapacidad o de restricción de la capacidad, deberá tenerse
en cuenta el domicilio de la persona por cuyo interés se lleva a cabo dicho
proceso (artículo 36); en la declaración de ausencia, es juez competente el
del domicilio del ausente (artículo 81); en el proceso sucesorio, le
corresponde al juez del último domicilio del causante, entre otros.

Asimismo, en conformidad con la última parte del artículo 78, en el caso de


constitución de domicilio contractual o de elección, se admite la prórroga de

40 Art. 75, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
41 Art. 78, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

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competencia, la que declara que deja de ser competente el juez que
normalmente hubiera correspondido por aplicación de los principios
procesales en los códigos de rito, para dar lugar a aquel del domicilio elegido.

Cabe aclarar que este último efecto será siempre en el caso de que la
jurisdicción judicial resulte renunciable, es decir, cuando la jurisdicción sea
impuesta en razón del domicilio de las personas, pues la determinada según
la materia no puede alterarse, porque es de orden público (Rivera y Medina,
2014). La prórroga tampoco podrá operar en los supuestos de fuero de
atracción, que tienen virtualidad en los concursos y quiebras y en los
procesos sucesorios, pues el fuero de atracción es de orden público.

Cambio de domicilio

El domicilio real puede modificarse de un lugar a otro sin que dicha facultad
pueda ser coartada por contrato ni por disposición de última voluntad. Dicho
cambio se verifica instantáneamente por el hecho de trasladar la residencia
de un lugar a otro con el ánimo de permanecer en ella42.

El domicilio real es mutable y, para ello, es necesario que concurran los dos
elementos ya referidos: corpus, es decir, el efectivo cambio de domicilio, y
animus, la intención de establecerse en el nuevo lugar.

Capacidad
Noción

La capacidad es uno de los atributos más importantes de la persona. Como


se expuso anteriormente, este atributo forma parte del concepto mismo de
persona: la capacidad de derecho siempre está presente.

Clases. Caracteres

La noción de capacidad no se agota en la capacidad de derecho –atributo de


la persona–, puesto que comprende también la capacidad de hecho o de
obrar, que consiste en la aptitud de las personas físicas para ejercer por sí
mismas los actos de la vida civil.

La capacidad tiene los siguientes caracteres:

a) las reglas que gobiernan la capacidad son de orden público y no pueden


ser modificadas por voluntad de los particulares;

42 Art. 77, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

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b) es principio general que tanto las incapacidades como las restricciones
a la capacidad son la excepción;
c) las restricciones a la capacidad son de interpretación restrictiva.

Capacidad de derecho. Definición

El artículo 22 del CCCN declara: “Capacidad de derecho. Toda persona


humana goza de la aptitud para ser titular de derechos y deberes jurídicos.
La ley puede privar o limitar esta capacidad respecto de hechos, simples
actos, o actos jurídicos determinados”43.

Así, la capacidad de derecho se define como la aptitud que goza toda


persona humana para ser titular de derechos y de deberes jurídicos. Esta
aptitud se vincula muy directamente con los seres humanos; por ello, todas
las personas son capaces de derecho y no puede concebirse una incapacidad
absoluta de este, es decir, que comprenda todos los derechos y las
obligaciones, porque sería contrario al orden natural.

Por el contrario, sí existen incapacidades de derecho relativas, es decir,


referidas a ciertos derechos en particular, como lo prevé el artículo 1002 del
Código Civil y Comercial al referir, por ejemplo, que:

No pueden contratar en interés propio

a) los funcionarios públicos, respecto de bienes de cuya


administración o enajenación están o han estado encargados;
b) los jueces, funcionarios y auxiliares de la justicia, los
árbitros y mediadores, y sus auxiliares, respecto de bienes
relacionados con procesos en los que intervienen o han
intervenido;
c) los abogados y procuradores, respecto de bienes
litigiosos en procesos en los que intervienen o han
intervenido;
d) los cónyuges, bajo el régimen de comunidad, entre sí.

Los albaceas que no son herederos no pueden celebrar


contrato de compraventa sobre los bienes de las
testamentarias que estén a su cargo.44

Capacidad de ejercicio

43
Art. 22, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
44
Art. 1002, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

20
Por su parte, el artículo 23 define la capacidad de ejercicio o de hecho y
prevé: “Toda persona humana puede ejercer por sí misma sus derechos,
excepto las limitaciones expresamente previstas en este Código y en una
sentencia judicial”45.

La capacidad de ejercicio es la aptitud para ejercer derechos por sí mismo.


Así, el principio general es la capacidad, con las restricciones que prevé el
Código en su artículo 24 al referir a las personas incapaces de la práctica de
derechos y las que determine una sentencia judicial, referencia que alude al
supuesto de restricción al ejercicio de la capacidad en relación con los
mayores de edad, en las condiciones establecidas por la legislación en el
artículo 24, inciso c, el artículo 31 y los que se siguen del CCCN.

Comparación entre capacidad de derecho y capacidad de


ejercicio

Tabla 1: Comparación entre capacidad de derecho y capacidad de ejercicio

Dimensiones Incapacidad de derecho Incapacidad de hecho


Falta de aptitud para ser titular Falta de aptitud para
de derechos. Se prohíbe celebrar los actos
celebrar un acto singular. jurídicos de la vida civil.
Esencia Puede restringirse la
capacidad para un
conjunto de actos.

Fundamento Necesidad de proteger el Imposibilidad física o


orden público, la moral, las moral de obrar por
buenas costumbres. ausencia de voluntad
jurídica.
Alcance Siempre es relativo, no existe Puede ser una restricción
la incapacidad de derecho a la capacidad restringida
absoluta pues es un atributo. a determinados actos, o
bien un incapaz absoluto
(art. 32 CCCN).
Interés Puede ser público o privado. Siempre interés privado:
protegido el de la persona del
incapaz.
Forma de No tiene. A través del instituto de
suplirse la representación (arts.
100 y ss. CCCN), o con

45
Art. 23, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la Nación Argentina.

21
intervención de un
asistente o sistemas de
apoyos.
Sanción ante la Da lugar a una nulidad Da lugar a un a nulidad
violación de lo absoluta. relativa del acto.
normado por la
ley
Ley aplicable Ley territorial. La ley del domicilio de la
persona del incapaz
(art.36 CCCN).
Fuente: Rivera y Medina, 2014, pp. 132-133.

Estado civil

Definición

El estado es un atributo propio de las personas físicas y hace referencia a la


posición o rol que ocupa en la sociedad, por ejemplo, su estado civil o, en
una familia, su estado de padre, de hijo, etcétera.

Caracteres

El estado participa de los siguientes caracteres:

a) las normas que regulan el estado de las personas son de orden público
y no pueden ser modificadas por la voluntad de los interesados;
b) es indivisible y oponible erga omnes;
c) generalmente, es recíproco o correlativo, porque a cada estado de una
persona le corresponde el de otro que resulta relativo;
d) es inalienable, es decir, intransmisible;
e) es necesario, indisponible y único, esto es, que no se pueden tener dos
estados correlativos a la vez (por ejemplo, no se puede ser casado y
soltero al mismo tiempo o ser padre e hijo de una misma persona).

Efectos

El estado genera deberes jurídicos, como el de usar un apellido o suministrar


alimentos. En el ámbito del derecho procesal, es una causa de excusación o
de recusación de los jueces o funcionarios, quienes no podrán participar en
aquellos pleitos en los que intervengan parientes que se hallen en los grados
previstos en las leyes rituales. En el ámbito penal, es agravante o eximente
de penas. Asimismo, se relaciona con los otros atributos, porque, por
ejemplo, en el matrimonio (estado: casado), los esposos tienen limitaciones

22
entre sí para ciertos contratos o, por caso, los padres sometidos a
responsabilidad parental no pueden contratar con sus hijos. Además, si se
logra el reconocimiento de un hijo extramatrimonial por parte el padre, este
cambia el estado del hijo reconocido y del padre que lo reconoce.

Por ello, se dice que los efectos de este atributo son importantes a la hora
de los reclamos patrimoniales o de los deberes correspondientes al estado
que se posea, para lo cual la ley establece una serie de normas que lo
protegen. Por ejemplo, a las personas se les reconoce dos acciones:

 De reclamación de estado: son acciones que persiguen un


reconocimiento (por ejemplo, las acciones de filiación).

 De impugnación de estado: son acciones que persiguen el


desconocimiento de un estado ostentado hasta entonces (por ejemplo,
la que le corresponde al padre con respecto al hijo nacido en matrimonio
y que no es suyo).

Prueba

Los datos concernientes a la existencia y el estado civil de las personas deben


recogerse de modo fidedigno y ser custodiados en archivos oficiales, en
beneficio no solo del interesado, sino también del Estado y de los terceros
que puedan tener interés en obtener información útil.

El Código establece que el nacimiento, el matrimonio y la muerte de las


personas físicas se prueban con las partidas del Registro del Estado Civil y
Capacidad de las Personas, conocido como Registro Civil (artículos 96 y 420
del CCCN).

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Referencias
Ley N.° 24193. (1993). Ley de Trasplantes de Órganos y Materiales Anatómicos.
Honorable Congreso de la Nación Argentina.

Ley N.° 24430. (1995). Constitución Nacional. Honorable Congreso de la Nación


Argentina.

Ley N.° 26066. (2005). Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos. Honorable Congreso
de la Nación Argentina.

Ley N.° 26743. (2012). Ley de Identidad de Género. Honorable Congreso de la


Nación Argentina.

Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso
de la Nación Argentina.

Pacto de San José de Costa Rica. (1978). Convención Americana sobre Derechos
Humanos [Legisla sobre la promoción y la protección internacional de los derechos
humanos]. Organización de los Estados Americanos.

Rivera, J. C. y Medina, G. (Eds.). (2014). Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación,


comentado por especialistas. Buenos Aires, AR: La Ley.

Tagle, M. V. (2002). Derecho privado. Parte general (vol. 1). Córdoba, AR: Alveroni.

Zavala de González, M. (1983). Aborto, persona por nacer y derecho a la vida. La


ley, D(1126).

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