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TALLER MORFOLOGÍA

PULSOS PERIFÉRICOS

VALENTINA LARA MOLINA


JULIANA MARÍA LÓPEZ
ANYELY CASTRO
YERALDIN FERNÁNDEZ
VICTORIA QUIÑONEZ

UNIVERSIDAD DEL CAUCA


FACULTAD DE SALUD
ENFERMERÍA II SEMESTRE
POPAYÁN-COLOMBIA
2018
DEFINICIÓN DE FRECUENCIA CARDIACA
La frecuencia cardiaca es considerada como uno de nuestros signos
vitales más importantes y se define o determina como el número de
veces por minuto que nuestro corazón late o se contrae.
Nuestra frecuencia cardiaca puede variar dependiendo de las
circunstancias, nuestra edad, una patología o el esfuerzo físico que
estemos ejerciendo.

DEFINICIÓN DE PULSO
Periodo de veces en la cual el corazón late irrigando sangre al cuerpo,
lo cual se puede palpar con los dedos corazón e índice como una
sensación de contracción en la piel ubicada sobre una arteria
específicamente ejerciendo presión sobre ella contra un hueso.

FACTORES QUE AFECTAN AL RITMO DEL PULSO


Ejercicio: el esfuerzo físico dependiendo de qué tan acostumbrada este
la persona a él puede afectar directamente a la frecuencia cardiaca por
la falta de oxígeno.
Patologías: los problemas cardiacos por lo general suelen afectar a la
frecuencia cardiaca ya sea aumentándola o disminuyéndola también
problemas como la obesidad, la anorexia, las valvulopatías entre
muchos otros.
La edad: entre más jóvenes seamos nuestra frecuencia cardiaca suele
ser más rápida La frecuencia máxima del ser humano se alcanza en la
primera infancia.

VALORES DE REFERENCIA
 Neonato de 0 a 1 mes de edad: 70 a 190 latidos por minuto
 Bebés de 1 a 11 meses : 80 a 160 latidos por minuto
 Niños P.I de 1 a 2 años: 80 a 130 latidos por minuto
 Niños P.I de 3 a 4 años: 80 a 120 latidos por minuto
 Niños I de 5 a 6 años: 75 a 115 latidos por minuto
 Niños de 7 a 9 años : 70 a 110 latidos por minuto
 Adolecentes de 10 a 17 años: 60 a 100 latidos por minuto
 Adultos (incluso ancianos): 60 a 100 latidos por minuto
FACTORES QUE AFECTAN EL RITMO DEL PULSO
La temperatura: el calor o el frio pueden afectar directamente a la
frecuencia; en un día muy caluroso la frecuencia puede aumentar y por
el contrario en un día muy frio esta puede descender.
La respiración: es una relación directamente proporcional entre menos
oxigeno tenga nuestro cuerpo el corazón tendrá la obligación bombear
más rápido para intentar obtener el mismo oxígeno en condición normal.
El género: Las mujeres por lo general tienden a tener entre 5 y 15
pulsaciones más por minuto que los hombres en condiciones normales
de salud.
La composición corporal:
Altura: las personas de mayor tamaño en altura tiene frecuencias más
bajas que las personas de tamaño más bajo
Masa corporal: las personas delgadas tienen menos pulsaciones a
comparación de las personas con mayor peso corporal.
PULSOS PERIFÉRICOS
 Los pulsos se deben tomar de forma bilateral y simultánea para
obtener comparaciones útiles, datos uniformes y comprobables,
es un caso excepcional para las carótidas puesto que estas se
examinan por separado.

Pulso temporal: para tomarlo se debe situar el segundo y tercer dedo


de la mano sobre la región temporal, por encima y delante del pabellón
auricular; más específicamente en el hueso temporal, cercano a la
región de la ceja, sobre el cual pasa la arteria temporal.
Su importancia radica en ser una alternativa al imposibilitarse el acceso
al pulso radial.
Pulso carotideo: Situando los dedos índices y medio de la mano en la
mitad inferior del cuello, con una posición de estos mismos en forma de
gancho abarcando el borde medial del músculo
esternocleidomastoideo.
Su importancia radica en ser el pulso que revela más concretamente las
funciones cardiacas; tal como para determinar la circulación del cerebro,
e inclusive su uso preferencial en los niños.
Pulso axilar: Primeramente, la posición del brazo debe ser en rotación
externa para proceder a palpar la hendidura axilar subyacente al
húmero debajo de las inserciones del músculo pectoral mayor.
Su importancia radica al explorar la arteria principal del miembro
superior reconociéndose esta como la arteria axilar.
Pulso braquial: Se realiza al palpar con el segundo y tercer dedo de la
mano, el borde o cara interna del músculo bíceps.
Su importancia abarca la posibilidad de medir la tensión arterial y
durante la parada cardiaca infantil.
Pulso radial: se toma posicionando la mano en forma de pinza con los
dedos en la cara ventral de la muñeca sobre la corredera bicipital del
palmar mayor y el pulgar debe estar en la cara dorsal de la muñeca.
Su importancia se basa en la habitualidad para su estudio del pulso lo
que refleja su fácil acceso y uso rutinario.
Pulso ulnar: se realiza al posicionar los dedos en la región palmar por
arriba y afuera del hueso pisiforme.
Su importancia radica en la alternativa de la exploración de la arteria
cubital como fuente de información de la salud del paciente.
Pulso femoral: al ser un pulso fuerte, puede ser palpado al nivel de la
ingle o justamente a la altura del triángulo de Scarpa.
Su importancia consiste en determinar la circulación de la pierna, siendo
sus mayores usos en niños y bebés.
Pulso poplíteo: se palpa en la región poplítea, cuando el paciente
flexione la pierna en posición decúbito prono.
Su importancia radica al permitir la medición de la tensión arterial en la
pierna.
Pulso de la arteria tibial posterior: se palpa en la cara media de la
ingle, región por la cual pasa la arteria tibial cercanamente al maléolo
medio.
Su importancia está basada en la determinación de la circulación del
pie.
Pulso pedio: se posicionan dos o tres dedos en la región dorsal del pie,
más específicamente por fuera del tendón extensor del primer dedo del
pie.
Su importancia se fundamenta en la determinación de la circulación del
pie y cabe destacar que su ausencia alrededor de un 5 % a 10%, no
significa una lesión orgánica vascular.