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Esclavitud en el

Antiguo
Testamento
La Biblia contiene multitud de referencias a la esclavitud. No la
condena, sino que permite la práctica regulada, especialmente
en el Antiguo Testamento, pero también en el Nuevo
Testamento. A los esclavos israelitas masculinos se les ofrecía
la libertad tras seis años de servicio con determinadas
estipulaciones, sin embargo, si el esclavo era extranjero, él y su
descendencia
pertenecían a la
familia dueña de
forma perpetua
excepto en casos
determinados.
Éxodo 21:2-6
Levítico 25:44-47
Se ha afirmado que la maldición de Cam que se describe en los textos religiosos del judaísmo era una
justificación para la esclavitud - citando el Tanaj (Biblia judía) Génesis 9:20-27 y el Talmud.

Talmud, el versículo: "Tres copularon en el arca y se castigó a todos ... Cam fue herido en su
piel". Sanedrín 108B
La regulación de la
esclavitud en la Biblia y
la ausencia de una
condena absoluta de la
misma como institución,
fue utilizada más
adelante para justificar
la esclavitud por sus
defensores
En el antiguo Medio Oriente, las personas cautivas
obtenidas en la guerra eran convertidas en esclavas y
la ley del código del Deuteronomio lo veía como una
forma legítima de esclavitud, siempre y cuando los
israelitas no se encontraran entre las víctimas.

El código del Deuteronomio


establece la pena de muerte
para el delito de secuestro
de israelitas para
esclavizarlos.
Deuteronomio 24:7
Ya que los israelitas no se involucraron en guerras a gran escala,
la captura directa no era la fuente principal de esclavos.
El Código de Santidad del Levítico
permite explícitamente la
participación en el comercio de
esclavos.

Además, los residentes no-israelitas que


hubieran sido hechos esclavos eran
tratados como un tipo de propiedad
que puede ser heredada.

Los residentes extranjeros se incluían en este permiso y podían


tener esclavos israelitas. Levítico 19:33-34.
También era posible nacer esclavo; si un esclavo
israelita había tenido una mujer dada por su
dueño, entonces la mujer y los hijos que
resultaban de la unión quedarían como propiedad
del dueño, según el código de la Alianza.
La esclavitud sexual, o ser vendida como esposa era algo común en el
mundo antiguo. El Antiguo Testamento no sanciona la actividad sexual fuera
del matrimonio, la toma de concubinas como esposas secundarias estaba
permitido y un padre podía vender a sus hijas solteras para servir, con la
expectativa de que el dueño o su hijo pudieran querer casarse con ellas. Los
estudiosos judíos y cristianos entienden que este hecho hace referencia a la
venta de hijas que no hubieran llegado a la edad de doce años y un día.

Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá como


suelen salir los siervos. Si no agradare a su señor, por lo cual
no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la
podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. Mas si la
hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la
costumbre de las hijas. Si le tomare para él otra mujer, no
disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el débito conyugal. Y si
ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin
dinero.
Éxodo 21:7-11