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DEL PECADO AL LLAMADO

Ps. Andrés Spyker

Cita bíblica central:

“El año en que murió el rey Uzías, vi al Señor sentado en un majestuoso trono, y el borde de su
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manto llenaba el templo. Lo asistían poderosos serafines, cada uno tenía seis alas. Con dos alas se
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cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies y con dos volaban. Se decían unos a otros:
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«¡Santo, santo, santo es el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales!


¡Toda la tierra está llena de su gloria!».

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Sus voces sacudían el templo hasta los cimientos, y todo el edificio estaba lleno de humo.

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Entonces dije: «¡Todo se ha acabado para mí! Estoy condenado, porque soy un pecador. Tengo
labios impuros, y vivo en medio de un pueblo de labios impuros; sin embargo, he visto al Rey,
el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales».

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Entonces uno de los serafines voló hacia mí con un carbón encendido que había tomado del altar
con unas tenazas. Con él tocó mis labios y dijo: «¿Ves? Este carbón te ha tocado los labios. Ahora tu
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culpa ha sido quitada, y tus pecados perdonados».

8 Después oí que el Señor preguntaba: «¿A quién enviaré como mensajero a este pueblo? ¿Quién irá
por nosotros?».

—Aquí estoy yo —le dije—. Envíame a mí.” Is 6:1-8 (NTV)

1. Si puedo ver a Dios en medio de mis temporadas, Él terminará marcándolas.

En mi temporada lo más importante es la revelación de Jesús, entender a Dios más,


conocerlo más, ver a Dios en medio es lo que necesito.
Una revelación de Dios cambia mi temporada 1 Pe 1:8
Necesito ver a Dios con ojos de fe, para que en cada temporada Dios me muestre
algo nuevo de Él.
Tengo que creer lo que la Biblia enseña de Dios para que en cada temporada mis ojos
de fe puedan ver algo nuevo de Dios
2. Al ver la santidad de Dios logro ver mi pecado.

El ser humano piensa que no está “tan mal” (engaño) hasta que ve la santidad de
Dios.
Mi comparación no es contra la moralidad de otra persona es contra la santidad de
Dios.
Cuando Dios me muestra quién es Él, puedo verme a mí mismo y eso es BUENO. Ver
mi pecado y saber en qué estoy fallando no es algo malo.
Aunque Dios me muestra mi condición de pecador no resalta todos mis pecados.
Dios no me muestra mi pecado para descalificarme sino para transformarme.
La revelación de mi pecado no debe destruirme a través de la condenación sino
acercarme más a Dios.
El pecado me va a matar, por eso necesito verlo para confesarlo. No me puedo
quedar con la culpa, debo confesarlo y creer que Dios va a limpiarme.
¿Es fácil ser perdonado? Para nosotros es sólo confesar y reconocer pero a Jesús le
costó su vida. SENCILLO PERO COSTOSO Heb 9:14

3. El lugar de su mayor fracaso se convirtió en el lugar de su mayor influencia.

Isaías llegó a ser uno de los profetas más increíbles de la Biblia, después de haber sido
hombre de labios impuros.
En el mismo lugar que él fracasó, él se hizo disponible para la obra de Dios.
Ver a Dios me va a mostrar quién es Él, me va a mostrar quién soy yo, me va a dar
acceso al perdón de Dios, pero hasta que no me hago disponible para Dios no hay
una transformación completa.