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Las cofradías novohispanas

Universidad La Salle
Licenciatura en Pastoral Catequética
Historia del Cristianismo
Escobedo Lavín Fernando

A pesar de ser poco estudiadas, las cofradías novohispanas destacan por su gran misión e
importante repercusión dentro de la vida novohispana por la labor de estudio y
profundización del cristianismo como tal. Integradas principalmente por fieles, sin dejar de
lado a curas y vida religiosa, dichos miembros no pertenecían a una cofradía
exclusivamente, ya que podían participar de varias cofradías al mismo tiempo, esto de
acuerdo con las que fueran dando respuesta a las necesidades a las que ellos se iban
enfrentando, puesto que estos grupos les permitían ir dando respuestas no sólo del
cristianismo en sí, sino de la vida social, política, cultural (por decir algunos ámbitos) de la
Nueva España. Asi como los intereses económicos y de posición social que esto les
garantizaba.
El desarrollo y esparcimiento de dichos grupos fue con gran éxito, además de que
estos ayudaron a cimentar bases solidas dentro del periodo de la evangelización fundante y
los tiempos posteriores a ella, ayudaron a introducir la lengua, asi como procesos de
colonización a partes específicas del territorio a las que aún no se había podido acceder y a
crear un vínculo de pertenencia y referencia para la sociedad novohispana, esto bajo la
denominación de la religión cristiana. Este deseo e intención de unidad era primordial, ya
que algunas de las partes que integraban a la sociedad se encontraban laceradas por los
efectos mismos de la guerra de conquista y las enfermedades tan terribles que azotaban
aquellas tierras (aumentadas a propósito de la conquista).
Estudiar el movimiento por el que se fueron desarrollando estos grupos es de sumo
interés, ya que nos permite conocer el crecimiento y el asentamiento de las nuevas
sociedades a lo largo del territorio, una situación bastante interesante cuando queremos
conocer la situación etnográfica a la que se enfrentó el territorio nacional luego de la
conquista española. Particularmente en el ámbito de la región, también resulta interesante
su estudio ya que se puede ver la evolución y el arraigo por parte de la sociedad a la
religión cristiana, por medio de las devociones particulares de las que algunos de estos
grupos se fueron apropiando.
Definir tal cual características particulares acerca de las cofradías seria sin duda una
tarea un tanto difícil, ya que incluso tras la tipificación de estas a manos del arzobispo
Antonio Núñez de Haro resulta una tarea difícil, ya que estas se fueron configurando por la
época especifica en la que estaban insertos. sin embargo, se comenzaron a catalogar en dos:
las primeras de corte espiritual, en las que se realizaban oraciones y misas, y las segundas
de corte material o retributivo, en la que se brindaban servicios medicinales, servicios
funerarios y demás. Asi mismo se crearon cofradías rurales, compuestas principalmente por
indígenas, mestizos y españoles. Así mismo las cofradías urbanas abundaron de acuerdo
con todos los grupos de clases sociales, acuñados por el estatus y poder económico, mismo
que se recaudaba a partir de las limosnas y contribuciones económicas, asi como por la
presencia de personas reconocidas e influyentes de la sociedad.
La manera en la que estos grupos se organizaron fue particular, pero la
reglamentación devenía de manera principal de los fieles que la componían, estas reglas
eran exclusivas y vigiladas por su propia mesa directiva, misma que ellos elegían. La vida
de estos grupos era fuertemente social, estaban unificados y referenciados a alguna
devoción en particular que servía con estandarte colectivo y favorecía su adhesión al grupo,
volcada en actos de caridad y la oración con el fin de obtener la salvación. Sin embargo no
hay los suficientes estudios que nos permitan determinar de que manera re normaba y
funcionaba cada una de las categorías en las que las cofradías existían.
Las cofradías, fueron de manera contundente una importante fuente de conservación
el patrimonio, la identidad y la memoria de los pueblos. Asi como una fuente de sustento
económico para pueblos, por la respuesta que pretendían dar a la pobreza de algunas
comunidades indígenas, asi como el sustento de parroquias, iglesias, capillas y los insumos
del culto publico y privado. Asi mismo fungieron como una fuente considerable de
inversión para la industria minera, hacendados, comerciantes, ayuntamientos, consulados,
la Iglesia y la Corona. Por este motivo resulta importante el estudio de las cofradías, ya que
también nos permiten conocer los mecanismos crediticios y el funcionamiento del mercado
en la Nueva España y la relación misma con la Corona Española. Sin embargo hay que
reconocer que no todo fue color de rosa, ya que todos los intereses que estaban atravesados
de por medio, dieron la pauta para que se dieran desentendidos entre las cofradías, las
hermandades, autoridades eclesiásticas, locales y reales. Se tornó en una lucha y
competencia constante por la obtención de privilegios particulares.
Sin duda alguna, el momento más esperado por cada una de las cofradías existentes
era el día del santo patrono al que estaban encomendados, además de la significación propia
de este día para el grupo, este día fungía como el culmen de todas y cada una de las
competencias que existían entre las cofradías, ya que era el momento para demostrar de
manera publica el poder económico, espiritual y estético del grupo, esto manifestado por la
arquitectura de la capilla, el poder espiritual y devocional de sus confesores, por mencionar
sólo algunas muestras.
Las cofradías a su vez fueron importantes puentes para la adquisición de los
cristianos de gracia mediante la práctica de las buenas obras a ejemplo de Cristo, los santos
y la Virgen. Esto era suscitado por el miedo a la muerte que los llevaba a buscar de manera
constante la salvación. Ya que se tenia la certeza de que la cofradía velaba de manera celosa
el buen morir de alguno de sus cofrades, brindándole todos los auxilios de tipo material y
espiritual para dicho fin. Esto aumentaba de acuerdo con el número de cofradías al que se
pertenecía, además de que aún en la vida eterna, el difunto seguía perteneciendo a la
cofradía, puesto que había una red física y metafísica en la que se encontraban los vivos y
los muertos de la cofradía. Es así mismo una fuente interesante para el estudio de la
concepción de la salvación de las almas, el cielo, purgatorio, infierno.
El estudio de las cofradías nos permite tener un claro panorama de los momentos de
separación y continuidad política, económica y religiosa de la Nueva España. El texto
menciona que a finales del siglo XVIII, las autoridades eclesiásticas y reales comenzaron a
pedir informes con la finalidad de generar información sobre los cuerpos cofrádicos
existentes. Resultado de esto las casas eclesiásticas y reales no terminaron del todo
contentos con la realidad arrojada de dichos estudios, la exclusividad emanada de estos
grupos y la tendencia a las conductas paganas y degeneradas causaban alteraciones y fugas
económicas que bien servirían a las arcas reales, sin embargo la necesidad de liquidez
económica resultado de las guerras en Europa, le hizo tener a la Corona una cierta
dependencia económica a las cofradías, ya que les consideraba como fuente de ingresos.
Las cofradías habían pasado a ser ya grupos que fomentaban un poco devoción y
recogimiento, se habían tornado escandalosa y pública. La casa borbónica buscó controlar
la actividad d los fieles, asi como el sometimiento de la Iglesia a la voluntad real mediante
la enérgica ejecución del derecho al Patronato Real. El catolicismo español ilustrado ante la
situación de las cofradías que ya comenzaban de una u otra manera a salirse de sus manos e
inmiscuirse en aspectos exclusivos y particulares del clero, se preocupó por regresar a la
pureza del Evangelio y a la ortodoxia de la creencia, las celebraciones debían de librarse de
todo contenido pagano y reforzar el trabajo interior de reflexión frente a las exuberancias.
El rey posteriormente podría confiscar sus bienes y utilizar sus recursos a fines de la
beneficencia pública si no acataban estas normas que fueron impuestas en los reinos. Las
cofradías posteriormente pasaron a ser una fuerte amenaza para la autoridad del monarca.
Las instituciones al tiempo debían de solicitar o bien confirmar una licencia real que
les faculte para operar, esto partiendo de la afirmación que los bienes ya no eran asuntos de
fe y no tenían equiparación con los asuntos espirituales. Hacia el 1724 un informe de Núñez
de Haro dictaminó la existencia de 991 cofradías de las que se ordenó subsistieran 425. El
golpe mortal de las cofradías vino con el decreto de la consolidación de los vales reales.
A manera de conclusión, me gustaría reafirmar la importancia del estudio de los
grupos que sin duda nos permiten tener una noción clara y un tanto certera de la situación
que se vivía en la época novohispana, esto en material social, política, económica y
religiosa. La importancia de esta etapa especifica ayudó a consolidad la etapa de la
evangelización fundante con la unificación del territorio bajo el catolicismo, la lengua y la
pertenencia a Dios, al personaje estandarte del grupo que confiaban su intercesión a Dios, la
Corona y la Iglesia. Además de que esto sin duda les permitió tener una cierta sincronía de
buenas costumbres y obras, después de los tiempos difíciles que la sociedad novohispana
había pasado tras la conquista, sin duda de primer momento las cofradías fueron un
remanso de paz, estabilidad y esperanza de la Nueva España.

TEXTO BASICO DE ESTUDIO:


Las cofradías novohispanas y sus fuentes”, en De sendas, brechas y atajos. Contexto y crítica de las fuentes
eclesiásticas, siglos XVI-XVIII, Doris Bienko y B. Bravo (Coords.), Instituto Nacional de Antropología e
Historia, México 2008, 125-146.