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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ

FACULTAD DE ECONOMÍA
DESARROLLO ECONÓMICO

COMENTARIO SOBRE EL DESARROLLO Y SUBDESARROLLO


ECONÓMICO

ALUMNA: TUNQUE ESPINOZA, Karen Paola

Desde hace décadas que el planeta se ha dividido en los llamados “mundos” acentuándose
así la diferencia entre países. Los países del Primer Mundo son los países que han
alcanzado un mayor nivel de desarrollo y bienestar de sus habitantes en relación a los del
Segundo y Tercer Mundo, estos últimos son denominados también subdesarrollados
debido a que no han logrado un nivel de bienestar adecuado para su población haciendo
que su calidad de vida sea muy deficiente.

Es de conocimiento mundial que nuestro país está clasificado como un país


tercermundista, es decir, somos considerados como poco avanzados tecnológicamente,
con economía dependiente de la exportación de productos agrícolas y materias primas,
altas tasas de analfabetismo, crecimiento demográfico galopante y gran inestabilidad
política, esta última ha empeorado debido al alto nivel de corrupción que se ha convertido
un factor importante que impide el desarrollo del Perú y otras economías pobres.

Las diferencias entre los países considerados ricos y los países considerados como
pobres, se han caracterizado principalmente por: PBI, vivienda, crecimiento de la
población, tipo de trabajo, nivel de mecanización, tipo de energía, dieta alimentaria,
esperanza de vida, servicios de salud, educación, exportaciones, entre otros indicadores.
Es más que evidente que si comparamos la situación, los que presentan mejores
condiciones de todos los aspectos que se han mencionado son los países ricos dado que
sus habitantes mantienen un buen nivel de vida y existen bajas cifras de pobreza.

Las altas y estables tasas de crecimiento en años anteriores que mantuvieron los
países industrializados fueron aprovecharon en pro de su población que alcanzó un mayor
desarrollo lo cual solo sigue ampliando la brecha con los países del Tercer Mundo que se
han visto afectados por la gran dependencia que tienen de los primeros ya que el sistema
capitalista impuesto en ellos en lugar de mejorar su situación solo la ha perjudicado puesto
que los beneficios que ha traído no son mayores que los perjuicios y los más afectados
han sido los pobres y extremo pobres.

Lamentablemente, los grandes beneficios que han obtenido los países que aún
continúan en el subdesarrollo, con el proceso de la globalización e internacionalización,

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han ido a parar, en su mayoría, a manos de los más ricos y poderosos y pues éstos
evidentemente no quieren que el sistema cambie y las instituciones poco o nada hacen
para evitarlo, así el circulo vicioso de la subdesarrollo parece no tener fin.

Con el fin de ayudar y contrarrestar toda esa situación es que la ONU y los países
han desarrollado los llamados “Objetivos de Desarrollo Sostenible” los cuales están
orientados a mejorar la situación de los países subdesarrollados en un cierto periodo de
tiempo. Actualmente, se vienen implementando los Objetivos de Desarrollo Sostenible al
2030 los cuales son en total 17.

El avance logrado en relación a los ODS al 2030 en nuestro país ha sido muy poco
puesto que las cifras de pobreza (aumentó a 21,7% el 2017, según el INEI) han aumentado
tanto en zona rural como en zona urbana que resulta más sorprendente. Sin importar si
tuvimos un crecimiento del PBI (4,4% en el primer semestre del 2018 según el MEF) la
situación no parece cambiar ya que las grandes crisis políticas por las altas tasas de
corrupción que está atravesando el país han perjudicado mucho nuestra mejora.

Según el Informe Nacional Voluntario del Perú (2017), se ha mejorado el ciclo de


planeamiento estratégico para la mejora continua que permite actualizar las políticas y
planes de las entidades públicas con una orientación hacia el bienestar de las personas,
partiendo de un conocimiento integral de la realidad desde el territorio. Este ciclo incluye
lineamientos de gestión del riesgo de desastre, necesarios frente a la vulnerabilidad
general y ante el cambio climático. Sin embargo, aún nos falta mucho que hacer para
alcanzar realmente los objetivos que se han propuesto tal como elaborar más indicadores
que ayuden a medirlos además de elaborar más informes que permitan hacer de
conocimiento público si se está haciendo o no lo correcto. Hay mucho camino aún por
recorrer.