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En 1962, él escribió a una historia de las civilizaciones Es una historia amplio-escalada del

mundo moderno preindustrial, que se centra en cómo la gente hizo el trabajo de las economías.

Braudel. Él puede también ser considerado como uno de los precursores de la teoría de sistemas
del mundo .

INTRODUCCIÓN

este libro marcó un hito la aplicación de la metodología de la Historia socioeconómica. Braudel


explica la historia del Mediterráneo no como la historia de unos individuos, sino como la de una
comunidad de hombres relacionados y unidos por unos lazos. pretende que comprendamos la
vida de la población mediterránea en su conjunto, partiendo del conocimiento de sucesos
ordinarios,

En resumen, Braudel realiza en primer lugar una historia de toda una comunidad de hombres, de
las distintas sociedades mediterráneas en sus rasgos comunes, y rechaza la historia de individuos
como hasta entonces se había hecho y la historia de grandes acontecimientos. Braudel analiza
previamente el espacio en que los habitantes del Mediterráneo se desenvuelven; y, después,
estudia la influencia de este medio ambiente en el hombre. Se trata de una mezcla de Historia y
Geografía muy bien hecha.

Braudel la Historia no es para Braudel el conocimiento, la explicación y la comprensión de las


constantes históricas, de las estructuras. Braudel es estructuralista. No le interesan los
acontecimientos, los hechos importantes ni los hombres individualmente considerados. Braudel
aspira a la llamada "Historia total", que viene a ser una superciencia que engloba a la Historia, la
Sociología, la Antropología, la Economía, etc, en realidad algo utópico tanto para su realización
como para su comprensión y entendimiento.

VALORACIÓN DOCTRINAL

Braudel todo lo explica por causas y factores de tipo económico. Aunque muy aguado, siempre
late el materialismo histórico. La organización social se basa, según Braudel, en unas
condiciones económicas. La sociedad está reducida a oprimidos y opresores. Braudel anula casi
totalmente la libertad del hombre ante las estructuras sociales y económicas.

PRIMERA PARTE: LA INFLUENCIA DEL MEDIO AMBIENTE

CAPÍTULO 1º. —Las penínsulas, montañas, mesetas, llanuras.

Braudel define las montañas como los barrios pobres del Mediterráneo.

. Montañas, civilizaciones y religiones.

— Las montañas forman un mundo marginal, apartado, solitario, donde no prendió el latín ni el
catolicismo con profundidad; donde se refugian los herejes, disidentes y bandoleros; donde la
civilización es poco segura; donde las creencias religiosas se deterioran y donde predominan el
folklore, la magia y la superstición.

Los montañeses en la ciudad.

— La aspereza de la vida montañesa, la falta de recursos, la vida cómoda de las ciudades y el


salario, provocan el éxodo de la montaña. Pero los montañeses son mal vistos en la ciudad, por
rudos, incultos, etc, y no se mezclan. Provocan hilaridad y temor.

II. Altiplanos, laderas y colinas.

Las altas llanuras.

— Las mesetas abundan en el Mediterráneo y el movimiento de acarreo las une con las llanuras
fluviales y costeras. La facilidad de comunicaciones favoreció el autoritarismo monárquico de
los Reyes católicos.

III. Las llanuras.

— "Si decimos la llanura, responde un eco de abundancia, de comodidad, de riqueza, de alegría


de vivir.— Muy distinta a la montaña: más luz y color, abundancia y precocidad de los
productos, invierno cortísimo, clima agradable.
● Tres problemas tenían las llanuras: las inundaciones, la malaria o paludismo

— Las zonas de regadío eran zonas de grandes propietarios con esclavos o moriscos; de ricos
propietarios y de jornaleros pobres.

IV. Trashumancia o nomadismo: dos modos de vida mediterránea.

1. Las trashumancias.

— Eran dos o tres tipos: trashumancia estival, de las llanuras a las montañas; la montaña es, en
este caso, un mero espacio que se arrienda a un montañés o que se posee. La trashumancia de las
montañas a las llanuras, realizada en el invierno para vender el ganado, trashumancia que
provocaba el enfrentamiento entre los pastores montañeses y los labradores del llano (Ejemplo:
Cartagena-Mancha, Calabria, etc.). La tercera era la del tipo mixto: en invierno y en verano, de
las laderas a los llanos y a las montañas.

— "En resumen: el ejemplo de Castilla, con su espectacular expansión, nos lleva a una
conclusión nada ambigua: toda trashumancia presupone complicadas estructuras internas y
externas, e instituciones de gran peso" (p. 120)

— La trashumancia se da en el Mediterráneo del Noroeste, por su importancia agraria; y el


nomadismo en el Sureste.
5. Dromedarios y camellos: las invasiones árabes y turcas.

— Dos oleadas: primera, la de los árabes del sur, de los desiertos cálidos; y segunda, del este, de
los desiertos fríos: los turcos. El motivo del fracaso árabe en Asia Menor y de precariedad en el
Irán fue el dromedario.

CAPÍTULO 2º.— En el corazón del Mediterráneo: mares y litorales.

— La navegación, en el siglo XVI, se hacía costeando, bordeando tierras, cabotando, huyendo de


alta mar. La navegación de cabotaje enriquece las arcas de las ciudades costeras, gracias a los
impuestos y al comercio.

— "El Mediterráneo no es un mar, sino una sucesión de llanuras líquidas comunicadas entre sí
por puertos más o menos grandes" (p. 140).

4. El Mar Negro, avanzada de Constantinopla. Era una zona rica que proveía a Turquía de trigo,
madera, hierro, pescado, lana y cuero. Primero fue proveedor de Mileto, después de Atenas, de
Constantinopla (siglos XIII-XV), de Venecia y Génova, y en el siglo XVI de Turquía y de
Ragusa.

11. Dos universos marítimos.

— En el siglo XVI había orientales —griegos, chipriotas— en el Mediterráneo Occidental, y


occidentales —españoles, italianos— en el Oriental, pero muy pocos; eran dos mares distintos,
muy separados por Sicilia y Túnez.

13. Más allá de la política.

— "Económica y culturalmente las diferencias entre las dos zonas no hacen más que acusarse en
el siglo XVI.Con América, el Levante mediterráneo perdió su atractivo para el Poniente, y con
ello su prosperidad. El empobrecido Levante necesitaba los metales de América y el Poniente un
mercado donde vender el producto de su industrias avanzadas.

1. Los pueblos del mar.

— "El agua del Mediterráneo no es mucho más rica que su tierra" Por lo tanto escasean los
pescadores y marinos; y montar flotas se hace difícil a todos los Estados mediterráneos

2. Deficiencias

— Para que una región costera fuera próspera necesitaba una metrópoli que le diera una
estructura de una industria o mercado de mástiles, breas, velas, aparejos y cordelería; un mercado
de comerciantes, flotadores, aseguradores: por ejemplo, Cataluña-Barcelona, Andalucía-Sevilla o
Málaga, Marsella, Génova, Ragusa y Venecia.

CAPÍTULO 3º.— Los confines: el Mediterráneo Mayor.


I. El Sahara, segundo rostro del Mediterráneo.

La mayor parte de sus habitantes son pastores nómadas que emigran del desierto al mar y al
revés. En el siglo XVI el imperio turco atrajo hacia sí las caravanas del oro y las especies que
atravesaban el Sahara. Los oasis eran sus únicos lugares agrícolas, que importaban muchos
hombres, sobre todo negros.

II. Europa y el Mediterráneo.

— Europa "para el historiador es un mundo doble o triple, formado por seres y espacios
diferentes y trabajados de modo distinto por la historia.

— Europa, entre el Mediterráneo y los demás mediterráneos, se estrecha a veces en varios istmos
neutrales y rutas meridianas o transversales: el istmo ruso, el polaco, el alemán y el francés. Y en
España las rutas Ebro-Cantábrico, Valencia— Medina del Campo-Portugal y Alicante o
Málaga-Sevilla. Los rusos se sentían más atraídos por el Báltico, en cuya costa hacen su primera
conquista: Narva, a pesar de los polacos, por donde les llegaban artistas italianos, artillería y
pólvora. También les atrae el sureste, el Volga, por donde llegan mercaderes griegos, tártaros,
válacos, armenios, persas y turcos. Por el Volga descienden soldados, artillería y trigo; y
ascienden sal y esturiones secos.

— El istmo polaco une el mar Báltico al Danubio y al Mar Negro. La conquista de éste por los
turcos alejó a los polacos, también su comercio, quienes se interesaron más por el Báltico. Por
Danzig los polacos vendían trigo, centeno y madera a los holandeses

— El istmo alemán lo formaban dos zonas muy distintas: el norte de Italia y, separada por los
Alpes, el resto de Italia. El norte de Italia

La Alta Alemania estaba muy relacionada con el norte de Italia, especialmente con Venecia, por
el comercio y la moda. La Alemania Baja o Renana, era muy pobre y minera.

CAPÍTULO 4º.— La unidad física: el clima y la historia.

La unidad física la formaba un clima, unificado de paisajes y géneros de vida: un mar de viñedos
y olivos al norte, y de palmerales al sur.

— La unidad climática la constituía un Mediterráneo aéreo más que terrestre, construido desde
fuera por una doble respiración: la del Océano Atlántico, su vecino por el este, y la del Sahara, su
vecino por el sur.

— Las lluvias son muy mal distribuidas en el Mediterráneo: llueve mucho, pero pocas veces, en
pocas épocas; por ello las corrientes de agua son escasas e inconstantes. Escasean los pastos, por
lo que el ganado nunca es muy numeroso y la tierra nunca es muy abonada

CAPÍTULO 5º.— La unidad humana: rutas y ciudades, ciudades y rutas.


"La historia del Mediterráneo ha resultado, con frecuencia, determinada por el triunfo de una
ruta, de una ciudad, a expensas de otra ruta y otra ciudad"

— Las rutas del Mediterráneo son, en primer lugar, las del mar; luego las terrestres: unas
costeras, otras perpendiculares al mar, otras ístmicas.

La navegación por el Mediterráneo no es fundamentalmente diferente de la del Atlántico: se usan


los mismos instrumentos y técnicas.

— "La próspera carrera de los grandes tonelajes por el Mediterráneo ha comenzado en el siglo
XV": Génova,

— Las grandes ciudades se situaban en los cruces de las grandes rutas, de los que vivían pero
que no eran exclusivamente su causa. Todos los puertos estaban en los cruces de los caminos de
mar y tierra, y su misión consistía en asegurar los necesarios transbordos.

— La vida urbana progresa, pero también se deteriora, por estadios, abandonando sector tras
sector.

— "El aumento de población fue la característica principal del siglo XVI, lo mismo en Europa
que en el Mediterráneo" No sólo las ciudades dirigen el mundo. La población rural continuaba
siendo mayoría. En el siglo XVII decayeron las ciudades pero no el campo.

SEGUNDA PARTE.—DESTINOS COLECTIVOS Y MOVIMIENTOS DE CONJUNTO

"La segunda empresa de este libro —descubrir el destino colectivo del Mediterráneo en el siglo
XVI,

La segunda parte trata de la población mediterránea, una población de 60 ó 70 millones de


habitantes, una cuarta parte de los cuales habitaba el Imperio Turco. Entre los diversos estados
occidentales había grandes diferencias, tanto de población total como de densidad. Las
poblaciones de España y Portugal eran las menores. Italia, en cambio, estaba mucho más
poblada. En todos ellos abundaban los vacíos mediterráneos: Aragón, sur de Portugal, Provenza,
Anatolia, Argel. "La agricultura es la industria más importante del Mar Interior", afirma en
primer lugar. El Mediterráneo continuaba siendo en el Quinientos un mundo de campesinos y
terratenientes, donde la tierra era el sustento de toda la sociedad y la más deseada de las
posesiones. Sin embargo, las industrias rurales del Mediterráneo no llegaron a alcanzar la
importancia que tenían las de Europa del Norte

Las economías: los metales preciosos, las monedas y los precios.

Braudel dice que el dinero no es el "patrón de todo", ni el motor universal, Entre el siglo X y
1550 el Mediterráneo vivió del oro sudanés. Hacia 1440, con la llegada de los portugueses a
Guinea por mar, el comercio del oro se incrementó. Pero desde 1520 esta corriente decae a causa
de la competencia americana
CAPÍTULO 5º.— Las sociedades…….

El cambio social pasó por sucesivas fases de aceleración, retraso, recuperación y estancamiento,
culminando en una victoria de las aristocracias y en una casi inmovilización de las sociedades.

La nobleza siguió ocupando los primeros puestos y no estuvo dispuesta a renunciar a ellos. El
Estado tenía que luchar contra esta nobleza feudal, pero pactando y componiendo, también
protegiéndola.

El siglo XVI no redujo a los señores a la miseria, ni el régimen feudal se vino abajo con la
depreciación de la moneda.

La burguesía en el siglo XVI siempre estuvo al borde de la desaparición, ya porque se arruinó, ya


porque se ennobleció.

A fines del siglo XVI la miseria aumentó extraordinariamente. La opresión ejercida por ricos y
poderosos, y la superpoblación fueron muy unidas a la pauperización. Los desórdenes sociales
fueron lo cotidiano: disturbios, levantamientos, asesinatos. No hubo lucha de clases en el siglo
XVI, porque no había toma de conciencia.

Detrás de la piratería marina estaban las ciudades, los Estados urbanos; detrás del bandolerismo
estaba la nobleza empobrecida.

CAPÍTULO 6º.— Las civilizaciones.

I. Movilidad y estabilidad de las civilizaciones.

la Cristiandad, ​se divide en Reforma protestante y Contrarreforma. Reforma ​La civilización


griega aún sobrevivía en el siglo XVI: el cristianismo ortodoxo resistía aún al romano. Los
obispos griegos se aliaron con los turcos contra los venecianos a causa de la intolerancia de
estos.

El Islam turco se apoderó de las cristiandades balcánicas respetándolas. Los españoles aplastaron
y expulsaron a los súbditos musulmanes. El aislamiento de los judíos fue la consecuencia de una
compleja constelación de creencias y costumbres. La mayor parte de los judíos eran financieros,
prestamistas, médicos y artesanos, frecuentemente muy pobres, otras muy ricos. La persecución
de los judíos estuvo siempre determinada y acompañada por las intemperancias de la vida
económica.

"El Mediterráneo será, durante los cien años siguientes a Cristóbal Colón y Vasco de Gama fue
la propagación del Barroco a América.

CAPÍTULO 7º.— Las formas de la guerra.

La guerra en el Mediterráneo durante el siglo XVI fue guerra de galeras, La artillería revolucionó
la guerra pasando por varias etapas: la del hierro, la del bronce y la reforzada

La piratería fue en el Mediterráneo una industria antigua y generalizada.Elmóvil de la piratería


fue siempre el botín.