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9 SIGNOS DE ALARMA EN EL PUERPERIO

El puerperio es el periodo que comprende desde la expulsión de la placenta hasta la sexta semana después del parto y generalmente
se acepta su división en:

Inmediato: las 2 primeras horas tras el parto (las mujeres suelen permanecer en salas de parto).

Mediato u hospitalario tardío: desde las 2 horas posparto hasta las 48 horas (momento en el suele darse el alta hospitalaria).

Tardío o vuelta a casa: después de las 48 horas posparto

Los signos de alarma mas importantes en el puerperio

– Signos inflamatorios en mamas.

– Problemas respiratorios

– Fiebre superior a 38oC

– Loquios con mal olor.

– Aparición de dolor abdominal, que no cede con reposo y calmantes

– Hemorragia vaginal severa o con presencia de coágulos o expulsión de tejido

– Molestias al orinar ( ardor, dolor).

– Signos inflamatorios en miembros inferiores: dolor, calor, enrojecimiento, hinchazón.

– Signos inflamatorios en episiotomía.

Signos de alarma que pueden suceder durante el embarazo

Fiebre

Aunque la temperatura basal durante el embarazo puede estar ligeramente aumentada, cifras por encima de 38ºC no se
consideran normales y son sugerentes de que se está desencadenando algún proceso infeccioso. Las causas pueden ser muy
diversas pero en cualquier caso, siempre debes consultar con tu especialista.

Pérdidas de líquido

Independientemente de las semansas de gestación en las que te encuentres, ante la sospecha de una fisura o rotura de la
bolsa (sobretodo si el líquido se encuentra teñido de color marrón/verdoso o éste contiene mucha sangre), debes acudir a las
urgencias de tu centro hospitalario para valorar si dichas pérdidas son o no procedentes de la bolsa amniótica.

Sangrado

Se considera uno de los principales signos de alarma durante el embarazo ya que cualquier sangrado que se produzca debe
ser evaluado independientemente del trimestre de embarazo en el que te encuentres. Las causas pueden ser múltiples y la
celeridad de la consulta dependerá obviamente de la cantidad de sangre y/o de si se acompaña de otros signos como dolor
intenso de barriga. Si el manchado es como el que se produce en los primeros días de la menstruación, acude inmediatamente
a las urgencias de tu hospital o clínica de referencia.

Dolor de cabeza muy intenso

Las cefaleas o dolores de cabeza pueden tener causas muy diversas durante el embarazo: los cambios hormonales, sinusitis,
cansancio, deshidratación, etc. Cuando estos dolores tienen un inicio muy repentino o el dolor es muy severo, se debe descartar
la presencia de otros problemas, como por ejemplo, la tensión arterial elevada.
Dolor abdominal no asociado a contracciones

El dolor abdominal es una de las molestias más frecuentes en el embarazo. Probablemente, casi todas las mujeres en algún
momento durante los nueve meses van a notar dolor en esa zona por un motivo u otro. Sin embargo, el que las molestias
abdominales sean frecuentes en este periodo no quita que haya que valorar su posible causa. Cualquier dolor en la zona del
abdomen, diferente al producido por las contracciones (es decir que sea contínuo y/o que no relaje la barriga), debe ser
consultado si no cede o es muy intenso para valorar la causa.

Si no notas moverse al bebé

No sentir los movimientos fetales a partir del 5º mes de embarazo no es normal. Los movimientos fetales nos proporcionan una
información importante sobre el bienestar del feto y, por lo tanto, son un signo positivo de que el bebé se encuentra bien. Si
tienes dudas sobre si el bebé no se está moviendo como de costumbre, tumbate de lado, toma algún líquido frío y azucarado
(zumo, batido, etc) y mantente un rato relajada prestando atención a los movimientos. En la mayoría de los casos, el bebé
responderá al estímulo y se moverá, aunque sea sutilmente. Si pese a esto sigues sin percibir los movimientos del feto, acude
a tu ginecólogo o matrona para que valoren el bienestar del feto.

Vómitos recurrentes y pérdida de peso

Aproximadamente el 50% de las embarazadas sufre nauseas y/o vómitos durante el primer trimestre de gestación. Cuando
esto vómitos son muy severos, persisten por encima del primer trimestre del embarazo y/o afectan al estado general, dejan de
considerarse como náuseas normales del embarazo. Los vómitos patológicos pueden afectar gravemente a la salud de la
madre y precisan ser tratados de forma adecuada para evitar complicaciones como la deshidratación.

Aumento de la tensión arterial

La tensión arterial puede sufrir pequeñas oscilaciones a lo largo del embarazo pero nunca debería superar los 140/90 mm Hg.
Si ante un control de tensión rutinario tienes cifras muy superiores a éstas debes acudir a tu clínica/hospital de inmediato. Si
por el contrario las cifras son ligeramente altas, guarda reposo y comprueba varias veces espaciadas en el tiempo tu tensión.
Si las cifras no bajan o se presentaran además signos y síntomas como dolores de cabeza, alteraciones en la visión, dolor
fuerte en la zona del estómago o edema (hinchazón) generalizado, consúltalo con tu especialista.

Alteraciones visuales importantes

Algunos procesos patológicos asociados al embarazo, como la pre-eclampsia, pueden cursar con alteraciones en la vista como
por ejemplo la sensación de luces o destellos, sensación que puede percibirse incluso manteniendo los ojos cerrados. Ante la
presencia de estas alteraciones visuales, comprueba si puedes tu tensión arterial y consultatlo con tu ginecólogo o matrona.

Molestias al orinar

Percibir molestias al ir al baño para orinar no es normal, ni si quiera durante el embarazo. Este síntoma suele manifestarse ante
la presencia de una infección de orina y puede ir acompañado de sensación de no haber vaciado la vejiga tras ir al baño,
necesidad urgente por ir a orinar y/o ante la presencia de una orina turbia y maloliente. Ante la sospecha puedes acudir a tu
matrona o médico de cabecera para descartar la infección mediante un análisis de la misma.

Sensación de mareo o vértigos

Problemas para respirar adecuadamente

Aproximadamente el 50-70% de las embarazadas refiere disnea o dificultad para respirar leve durante el segundo/tercer
trimestre del embarazo. Este hecho es normal a consecuencia de los múltiples cambios que se van a producir en el sistema
respiratorio (cambios mecánicos, hormonales, etc) Sin embargo, la dificultad para respirar puede deberse a que se estén
desarrollando enfermedades respiratorias agudas o a cuadros más serios. Si la sensación de ahogo es de aparición repentina
o llega a comprometerte seriamente, debes consultarlo con tu especialista.

Hinchazón generalizada

El edema (sobretodo en los miembros inferiores) es muy habitual durante el embarazo en especial, al final del día o en épocas
de mucho calor. Si el hinchazón se produce en zonas diferentes a pies y tobillos, es de aparición repentina y/o no mejora con
el descanso nocturno, debe consultarse con el especialista.

Sensación de malestar general


Cambios anormales en la cantidad y el tipo de flujo vaginal

Durante el embarazo el aspecto, la textura y la cantidad de flujo vaginal va a ir cambiando de un trimestre a otro. Si el flujo es
de aspecto blanquecino (aspecto grumoso), no presenta mal olor y no va acompañado de otros síntomas como molestias en la
zona, irritación o picor, podemos considerarlo como normal (aunque sea abundante). Sin embargo, si el aspecto o la cantidad
es anormal puede que se esté desarrollando una vaginitis, una candidiasis y/o una vaginosis bacteriana por tanto, ante la duda,
consúltalo con tu especialista.

Picor severo

Los cambios que se van produciendo en el embarazo pueden provocar que en ocasiones se perciba picor en la zona del
abdomen y en el pecho especialmente. Si la sensación de picor es severa o más generalizada, especialmente en el tercer
trimestre de embarazo y/o lo notas sobretodo en manos y pies o por la noche, es necesario descartar la presencia una
enfermedad que afecta al embarazo conocida como colestasis.

Contracciones dolorosas y frecuentes antes de las 37 semanas de gestación

La presencia de contracciones molestas, regulares y frecuentes (al menos 2 contracciones cada 10 minutos) puede ser un
signo de que el proceso del parto se está iniciando. Si nos encontramos a término, se considera normal pero percibir estas
contracciones antes de las 37 semanas podría desencadenar un parto prematuro.

Estos signos de alarma durante el embarazo comentados deben ser consultados con mayor o menor urgencia dependiendo de
la gravedad y del estado de la madre. Ante la duda, más vale una visita en vano a tu clínica u hospital que pasar desapercibida
una manifestación de un problema que puede llegar a ser grave para ti, para tu bebé o para el desarrollo del embarazo.

la hemorragia vaginal postparto. Se trata de una complicación que sucede sobre todo durante las dos primeras horas tras el
parto, y aunque no es frecuente puede llegar a ser grave, incluso en uno de cada cuatro casos pude suponer la muerte de la

Causas de la hemorragia postparto

 Inercia uterina. Las hemorragias postparto son más frecuentes en mujeres mayores, multíparas, embarazos múltiples,
polihidramnios, tras un parto muy largo, con placentas previas o muy adheridas. También predisponen ciertos fármacos (uso
prolongado de oxitocina, halotano, sulfato de magnesio y drogas tocolíticas), la corioamnionitis, un antecedente de hemorragia
postparto en embarazos previos, óbito fetal, miomas uterinos concomitantes y embolía de líquido amniótico o alteraciones de
la coagulación (congénitas o adquiridas). Casi todos los factores previos provocan atonía o inercia uterina, es decir, falta de
contracción del útero, por lo que el lecho placentario queda cruento con un sangrado continuo.

 Lesiones del canal vaginal, en relación a partos traumáticos o instrumentales, que habría que reducir en lo posible.

 Rotura uterina, en pacientes con antecedente de cicatriz uterina, parto prolongado o precipitado, hiperdistensión uterina,
hiperestimulación con oxitocina.

 Inversión uterina, cuando ha habido una tracción indebida del cordón umbilical o presión fúndica excesiva, placenta acreta o
antecedente de inversión uterina en partos previos. Consiste en la inversión o invaginación del útero dentro de su propia cavidad
descendiendo por la vagina hasta asomarse por la vulva.

 Placenta acreta (consiste en la unión superficial de la placenta al miometrio), en pacientes multíparas, con enfermedades uterinas
como miomas o adenomiosis, cesárea anterior, placenta previa, legrados uterinos previos.

 Placenta retenida, que ocurre en 1 de cada 100 partos vaginales y que puede corresponder a lóbulos placentarios aberrantes o
fragmentos placentarios retenidos en la matriz.