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Granada Subterránea

X

“Exploraciones bajo el desierto de piedra”
III
Loja - Salar (Granada)

GRUPO DE
ESPELEÓLOGOS GRANADINOS
2018


GRANADA SUBTERRÁNEA - X

© COPYRIGHT DE LA EDICIÓN: G.E.G.

Dirección y coordinación: Manuel J. González Ríos

Textos: Manuel López Chicano, Andrés Santaella Alba, Manuel J. González Ríos, Miguel Soria Lerma,
Domingo Zorrilla Lumbreras, Antonio Faustino Buendía Moreno y José Manuel Gómez Fontalva,

Fotos e ilustraciones: Juan Jesús Moreno Espigares, Andrés Santaella Alba, Manuel J. González Ríos,
José Manuel Gómez Fontalva, Manuel López Chicano, Carlos Sanz de Galdeano, Juan Manuel Salas
Mercado, Antonio González Ramón, Miguel Soria Lerma, Domingo Zorrilla Lumbreras, Santiago
Marcos Pecete, Francisco J. Gallegos, Miguel A. Ruiz Vargas, fondos del Centro de Documentación
“Jordi LLoret” y Museo de la Espeleología y del Grupo de Espeleólogos Granadinos.

Portada: Karst de Sierra Gorda e interior de la Cueva de la Moneilla
Edita: Grupo de Espeleólogos Granadinos
Apartado correos 581, 18080. Granada

Imprime: Imprenta de la Diputación de Granada

I.S.B.N.: 978-84-09-02196-3
Depósito Legal: GR-692-2018

Se prohibe la reproducción, total o parcial, por cualquier medio, sin la previa autorización del titular
de los derechos.


ÍNDICE

SITUACIÓN Y GEOGRAFÍA ........................................................... 5

GEOLOGÍA DE LA SIERRA DE LOJA Y DE LAS ZONAS
ADYACENTES .................................................................................. 13

LAS PINTURAS RUPESTRES DE LAS SIERRAS DE LOJA ....... 25

NEVEROS EN LA SIERRA DE LOJA. ESOS GRANDES
DESCONOCIDOS ............................................................................. 34

HISTORIA DE LAS EXPLORACIONES ......................................... 41

LAS CAVIDADES: ........................................................................... 49

LOJA .......................................................................................... 50

SALAR ....................................................................................... 219

RELACION DE CAVIDADES .......................................................... 227

BIBLIOGRAFÍA ................................................................................ 231

237
SITUACIÓN Y GEOGRAFÍA

Este libro engloba los términos municipales de Loja y Salar, complementando así
el catálogo actual de cavidades de todo el macizo de Sierra Gorda y buena parte del
Poniente Granadino. Se trata de la zona más poblada de la comarca, con un total de
23.136 habitantes (2017) entre ambos municipios, concentrados principalmente en
el núcleo de Loja, aunque también diseminada de forma importante otros 21 anejos
más entre los que destacan Ventorros de San José, Fuente Camacho, El Bujeo, Venta
del Rayo, La Fábrica, La Esperanza, Ventorros de la Laguna, Riofrío, La Palma, El
Frontil, Ventorros de Balerma, Venta Santa Bárbara, Cuesta Blanca y Atajea.
Ambas localidades se encuentran a poco más de 50 km de Granada capital y muy
bien comunicadas por la Autovía A-92, eje prioritario y comunicativo de toda Andalu-
cía. Las carreteras principales para el acceso a la zona de mayor interés espeleológico
desde Loja son la A-341 y A-4154, que se dirigen a Zafarraya y Algarinejo respectiva-
mente, o la carretera A-4155, que se dirige a Salar y Alhama de Granada. Desde estas
existen numerosas pistas forestales que se adentran en Sierra Gorda, Sierra del Hacho y
la Sierra de Gibalto, algunas de ellas de decenas de km y desnivel importante, como el

Capítulo redactado por José Manuel Gómez Fontalva. Geólogo.


Sierra Gorda presenta el exokarst
más desarrollado de la provincia de Gra-
nada. Se trata de un relieve controlado
por la disolución de la roca caliza cuyo
paisaje típicamente árido está marcado
por el lapiaz desnudo de vegetación y
los campos de dolinas con morfologías
muy diversas (artesa, uvalas, barril,
embudo, circulares y elipsoidales, de
fondo rocoso abrupto y plano con “terra
rossa” (residuo insoluble en el proceso Zona del Tostado. Al fondo el Cerro Santa Lucía.
de disolución de las rocas carbonatadas).

Campo de dolinas en la cara este del Cerro Santa Lucía.

Sierra de Gibalto. Fotos: M. González-Ríos.


GEOLOGÍA DE LA SIERRA DE LOJA Y DE
LAS ZONAS ADYACENTES
Contexto geológico general
Los términos municipales de Loja y Salar están ocupados por rocas sedimentarias
que corresponden fundamentalmente a dos grandes dominios geológicos diferentes
(Figura 1): las Zonas Externas de la Cordillera Bética y la Cuenca de Granada.
El primero de ellos presenta sedimentos marinos depositados en el antiguo margen
continental sudibérico durante el Mesozoico y parte del Cenozoico. Los procesos de
extensión y rifting, coetáneos con la sedimentación en dicho margen continental, es-
pecialmente desde el Jurásico inferior, determinaron la existencia de surcos o sectores
del fondo marino deprimidos y más subsidentes, que acogieron mayores espesores
de sedimentos e incluso rocas volcánicas submarinas, y otros menos subsidentes o
umbrales en los que se observan series estratigráficas muy condensadas y por tanto
con menores espesores de sedimentos. Estos cambios estratigráficos han conducido a
los investigadores a diferenciar diversos subdominios dentro de las Zonas Externas;

Figura 1.- Dominios geológicos en la Cordillera Bética.

Capítulo redactado por Manuel López Chicano. Departamento de Geodinámica - Universidad de Granada.

13
La morfología kárstica

Este tipo de relieve está especialmente desarrollado en la Sierra de Loja, donde se
observan formas del modelado de todas las escalas (Pezzi, 1977), tanto superficiales
(lapiaz, dolinas, uvalas, cañones, paleopoljes, superficies de aplanamiento kárstico,
etc.) como subterráneas. Las razones que explican el desarrollo de este holokarst son
las siguientes: gran extensión de materiales carbonatados (casi 300 km2) y su pureza
en carbonato cálcico; precipitaciones medias anuales superiores a 800 mm en la ma-
yor parte del macizo; un relieve aplanado en la parte alta que favorece la infiltración
del agua de lluvia; la intensa fisuración de las rocas que ha propiciado su disolución;
una dilatada evolución de los macizos montañosos (López Chicano, 1995), bajo la
exposición a los agentes atmosféricos cambiantes, desde su elevación por encima del
nivel del mar, hace ahora más de 9 millones de años.

Figura 7: Típico lapiaz de la Sierra de Loja, generado bajo suelo. Foto: M. González-Ríos

Son muy frecuentes los tipos de lapiaz que solo pudieron generarse bajo un antiguo
suelo que ahora ya no existe (lapiaz alveolar y tubular, roundkarren, lapiaz espumoso,
etc. Figura 7), y los lapiaces de crestas rotas por la acción del hielo. También abunda
especialmente el lapiaz formado sobre fisuras y fracturas de las rocas. Por supuesto
que también existen lapiaces de crestas agudas controlados hidrodinámicamente,
es decir, generados por el escurrimiento del agua de lluvia al contactar con la roca
desnuda, pero son mucho más raros.

18
LAS PINTURAS RUPESTRES DE LAS
SIERRAS DE LOJA
El Marco físico y los descubrimientos
El conjunto orográfico formado por la Sierra de Loja y Sierra Gorda se encuentra
en la zona occidental de la provincia, entre el río Genil, situado al norte; el llano de
Zafarraya, al sur; el curso del arroyo Salar, al este; y el curso del Riofrío y la Sierra de
Gibalto, al oeste. Se trata de un macizo con altitudes medias, entre las que destacan las
del Cerro de Santa Lucia (1669 m) y el Pico Cabras (1614 m), que está formado por
materiales de naturaleza carbonatada y edad jurásico-cretácica en el que la cubierta
vegetal ha desaparecido casi en su totalidad, manteniéndose tan solo algunas franjas
de pinos, quejigos y encinas en las zonas periféricas. Esta circunstancia ha provocado
el desarrollo de un enorme lapiaz que se encuentra salpicado de numerosas simas,
abrigos y oquedades, algunas de la cuales dieron acogida en tiempos preshitóricos a
numerosos conjuntos de pinturas o se convirtieron en lugares donde se desarrollaron
actividades funerarias.

En la zona del Pico de Santa Lucía el paisaje es sin duda espectacular. Foto: M. González-Ríos.

En esta zona, la existencia de conjuntos rupestres fue constatada en el año 2001
por Domingo Zorrilla Lumbreras en los abrigos de Los Tajos de Lillo y en otras
cavidades del Tajo de las Zorreras. Así mismo, en 2009 se conocía el hallazgo de
otro conjunto en la Sima LJ-12 del Cerro de las Minas, que había sido descubierto
por A. F. Buendía y citado de una manera vaga e imprecisa en cuanto a su contenido
y localización en algún trabajo de investigación sobre el Neolítico (Carrasco et al.
2010: 260). Finalmente, en la misma elevación, Domingo Zorrilla descubrió varios
grupos de puntuaciones negras y rojas en la sima LJ-26 y algún grabado de aspecto
bitriangular asociado a varios zigzags en la sima LJ-27.
Estos conjuntos tienen un interés desigual. Así por ejemplo, en el Tajo de las Zo-
rreras, situado al noroeste de la Sierra de Loja, nos encontramos con varios abrigos
con representaciones de antropomorfos y barras muy mal conservadas, y algo similar
sucede en la Sima LJ-12, localizada en la vertiente occidental de la sierra, donde dis-
tinguimos varias figuras escasamente visibles, entre ellas algunos antropomorfos y
barras. Si acaso, una barra de este último lugar llama la atención entre las estalactitas
que recorren la pared. Hay que indicar que la deficiente conservación se debe a causas
naturales, generalmente por la disolución y porosidad de la roca soporte.

Capítulo redactado por: Miguel Soria Lerma y Domingo Zorrilla Lumbreras.

25
Se trata de una oquedad de planta semielíptica, de unos 19 m de anchura, 8 m
de profundidad y 8 m de altura. El suelo no posee relleno y forma una terraza que
se eleva ligeramente sobre el terreno circundante. Las pinturas se distribuyen en 16
grupos a lo largo de las paredes, de forma casi ininterrumpida y concentrándose en los
alveolos y ábsides que forma la roca, especialmente en los situados al fondo y en el
centro de la cavidad. Hacia la derecha, se observa una oquedad de mayor profundidad
y amplitud en cuyo interior y entorno se ubican 4 grupos de figuras. En la mayoría
de los grupos predominan las barras, los trazos verticales y arqueados, los serpen-
tiformes dobles y simples, y los antropomorfos típicos, en Y y en doble Y. Muchos
de los trazos de realizaron siguiendo los surcos que forman las estalactitas que en
ocasiones recorren la pared. En total hay más de 200 figuras entre las que podemos
destacar las siguientes:
- En el grupo 3 se localiza un soliforme de color rojo oscuro, incompleto a causa
de una fractura de la roca.

Motivo Soliforme. Foto y calco: M. Soria y D. Zorrilla.
- El grupo 9 es el más llamativo del yacimiento, por su posición, central y elevada,
y por su contenido. En él podemos observar 7 serpentiformes de desigual longitud
y grado de curvatura, situados en torno a un antropomorfo típico con una cabeza
en forma de U abierta sobre la que hay otra figura de forma radial.

Grupo 9. Foto y calco: M. Soria y D. Zorrilla.

28
NEVEROS EN LA SIERRA DE LOJA.
ESOS GRANDES DESCONOCIDOS
Introducción

La presente reseña, no pretende ser un artículo exhaustivo sobre los Neveros de
la Sierra de Loja1, sino una introducción de apoyo al trabajo que está realizando el
Grupo de Espeleólogos Granadinos en dicha sierra, en la medida en que tales cons-
trucciones se desarrollan dentro de una de las unidades geológicas del modelado
cárstico2, las dolinas.
1 - Sin duda, la magnitud de los restos localizados y el estado de conservación en el que se
encuentran, piden a gritos un estudio exhaustivo y pormenorizado, que inventaríe individualmente
a los mismos, determine mediante intervenciones arqueológicas, origen definitivo y
funcionamiento, y se ponga en valor, dentro de una estrategia global de la Sierra. Tenemos que
aclarar, que nos cuesta trabajo entender, como desde 1986 en el que se pidió el primer proyecto
de estudio de los neveros de la Sierra, y fue denegado en base a peregrinos argumentos, por
lo que entonces era el Servicio de Investigación y Promoción Patrimonial del Ayuntamiento
de Loja a la Junta de Andalucía, hasta la fecha de la redacción de esta reseña, no hayan hecho
nada sobre el inventario y estado de estos elementos históricos, que al decir de otras sierras,
estos son magníficos representantes de una industria fundamental en un periodo concreto de
nuestra historia. Si bien hay que comentar el intento de un estudio sistemático, realizado por el
técnico de Cultura del Ayuntamiento de Loja D. Antonio Jiménez, que si bien no ha visto la luz
dicho trabajo, si salió una reseña divulgativa en el Corto de Loja, edición local. Agradecemos la
información que nos ha facilitado y la colaboración prestada, ya que nos ha indicado que en la
Sierra de Loja, identificó al menos una treintena de estas estructuras.
2 - Delanoy J.J.: Contribución al conocimiento de los macizos cársticos de las Serranías de
Grazalema y de Ronda. Karst en Andalucía. Madrid 1999, este autor deja claro la relación
directa entre el aprovechamiento de la industria de la nieve a partir de las dolinas y como los
neveros, se desarrollan dentro de lo que podría denominarse karst subterráneo, documentado en
las prospecciones espeleológicas.

La Nieve.

Que duda cabe, que es obligado hablar de este frío elemento, y como debió de funcio-
nar a lo largo de la historia, basados en procesos de observación, de ensayo y error.
El frío, como su principal característica, debió de permitir en un primer momento
conservar los alimentos, al margen de aliviar dolores e inflamaciones. Por ello, dos va-
riantes jugaran un papel importante en su industria, la alimentaria y la terapéutica.
Tenemos referencias, de que ambas funciones eran ya conocidas por los romanos,
y por tanto transmitidas al resto de las culturas y civilizaciones que tropezaron o se
encontraron con ellos. Hoy día, damos por sentado muchas cosas, casi sin reflexionar
y sin pensar que llegar a lo que hoy asumimos como normal y lógico, ha costado años
de aprendizaje y observación. Las neveras, hoy día son para nosotros electrodomésticos

Capítulo redactado por Antonio Faustino Buendia Moreno. Arqueoespeleólogo

34
Foto aérea con dron del nevero nº 5. Procesada por: Santiago Marcos Pecete.

39
Población de Loja vista desde la zona del Cerro del Hacho. Al fondo la Sierra Gorda. Foto: M. González-Ríos.

LOJA
Sin duda alguna en el término municipal de Loja se localizan algunos de los paisajes
kársticos más espectaculares de la provincia de Granada. Sierra Gorda presenta un
conjunto de grandes dolinas, rodeadas de un paisaje singular, especialmente centrados
en el Pico Santa Lucía y en el Pico Cabras, ambos con elevaciones superiores a los
1.600 m.
Y como no podía ser de otra manera, en este territorio tan singular se abren las
simas más profundas de esta sierra, todas abiertas a favor de grandes fracturas. Entre
ellas destaca la Sima de los Machos, abierta en el cerro del mismo nombre, con una
profundidad de 149 m, aunque dada su estrechez no es muy recomendable su descenso.
Le sigue la Torca del Hoyo Hondo con -146 m, en las inmediaciones del Pico Cabras,
con una vertical absoluta de más de 100 m, otra sima singular es la Sima del Hoyo
Grande, con un desnivel de 113 m y un recorrido superior a los 500 m.
En la Sierra de Gibalto se localiza la Sima de las Grajas, con una profundidad de
127 m y unas proporciones muy espectaculares. Y en la Sierra del Caracolar, en las
inmediaciones del Cerro del Hacho, se abre la Sima del Caracolar, donde se puede
alcanzar una profundidad de 125 m, continuando la fractura tan estrecha, que es
imposible seguir bajando.
Como curiosidad, en las inmediaciones de la población de Loja, se ha localizado
una gran torca con un pozo de 14 m, abierta en yeso, siendo la única hasta ahora
localizada en este material.
Junto con estas cavidades mencionadas, en estas sierras del municipio de Loja se
abren cerca de un centenar de simas de menos proporciones, encontrando algunas
bellamente decoradas, como la Sima de los Nevazos o el Sumidero del Hoyo Grande,
entre otras.

50
Sima del Puerto, vista parcial del P-73. Foto: Juan J. Moreno Espigares.

SIMA DE LOS MACHOS I
LJ-2-GEG GR-86
C.U.C.A.- 40086

U.T.M.: 30S 400900-4104900
Altitud: 1457 m s.n.m.
Desarrollo: 190 m
Desnivel: -149 m
Se accede desde una pequeña cantera
en la falda este del Cerro de los Machos,
algo por encima del Paso de Carlos. A la
cantera se llega partiendo del mismo carril
que conduce a la Majada de Supalmillo y
desde la cantera, subiendo hacia el extremo
sur de las cumbres, por una visible franja
herbosa, se llega a un collado entre las
cumbres meridionales del cerro. No es fácil
de localizar ya que la boca es pequeña y se
abre al pie de un pequeño escarpe en una Entre bloques se accede al interior de la sima.
zona de roca, cerca de la base de la falda, al Foto: M. González-Ríos.

53
Población de Salar, visto desde el Camino de Santa Rosalía. Foto. M. González-Ríos.

SALAR
En el término municipal de Salar, hasta la fecha de edición de este libro, se han
localizado tan solo dos cavidades. Una situada en la falda norte de Sierra Gorda y otra
en las inmediaciones de la población, en un pequeño cantil entre olivares.
La más conocida de las dos es la Cueva de la Moneilla que presenta en su interior
una gran sala con abundantes formaciones, siendo la única de estas características
en toda Sierra Gorda.
La segunda cavidad, de pequeñas proporciones, se abre en el Tajo Cantonal y es
muy probable que fuese un antiguo manantial, dadas las evidencias de disolución que
presenta en su interior, careciendo de formaciones.
Somos conscientes que en el sector de Sierra Gorda, que afecta a este municipio,
debe de haber más cavidades, dadas las características de la zona y de las informaciones
facilitadas por vecinos de Salar, aunque no ha sido posible su localización.

CUEVA MONEILLA
SA-1-GEG GR-536
C.U.C.A.- 40605

U.T.M.: 30S 403500-4107400
Altitud: 959 m s.n.m.
Desarrollo: 90 m
Desnivel: ±14 (-12 + 2) m
Esta cueva se abre al noroeste de la
ladera de La Loma del Pino, en Sierra
Gorda. Para acceder a ella, desde la po-
blación de el Salar, se tomará el carril, Entrada Cueva Moneilla. Foto: M. González-Ríos.

219
221
Rampa de entrada y vista del interior de la sala. Fotos: M. González-Ríos.