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Meditación del Refugio

Traducción al español: Centros del Camino del Diamante de Habla Hispana


Lama
c Ole Nydahl
Febrero del 2002

www.budismo-camino-del-diamante.org

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Queridos amigos:

Aunque todos los seres en el mundo condicionado desean una felicidad du-
radera y una vida significativa, los buscan principalmente en fuentes imper-
manentes. Sin embargo, sólo el espacio y la claridad de la mente, intempo-
rales e ilimitados como son, pueden ser un verdadero refugio en nuestra vida.
Cualquiera que desee reconocer la mente necesita maestros que ya la conoz-
can, enseñanzas que la hagan visible y amigos en los que pueda confiar. Por
eso, uno toma refugio en el Buda, el estado de desarrollo pleno de la mente,
en su enseñanzas o Dharma y en los amigos en la práctica llamados Sangha.
Cualquiera que desee los métodos especiales del Camino del Diamante para vol-
verse uno con la iluminación rápidamente también necesita tomar refugio en
el Lama. En el linaje Karma Kagyu éste siempre representa al Karmapa, el
primer maestro reencarnado del Tı́bet. El Lama da la confianza, los métodos y
la protección necesarios para un rápido desarrollo. Todos los que han alcanzado
la liberación o la plena iluminación desde tiempos sin principio se han abierto
primero ası́.

El refugio aparece aquı́ en una forma más simple que en las prácticas prelim-
inares del linaje Kagyu o Ngöndro. Es muy útil completar 11.111 repeticiones
de las siguientes cuatro lı́neas antes de comenzar el Ngöndro puesto que nos dan
inspiración y profundizan nuestro entendimiento del refugio. Nuestra reacción
hacia la gran cantidad de repeticiones ayuda a evaluar nuestra paciencia antes
de comenzar con las prácticas que realmente toman tiempo.

Mucha suerte y no sean demasiado blandos con ustedes mismos.

Suyos,

Tomek, Caty, Hannah y Lama Ole

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Los cuatro pensamientos

Nos sentamos con la espalda recta. La pantorrilla derecha sobre la izquierda


o enfrente de ella y nuestra barbilla un poco hacia adentro. Nuestras manos
descansan en nuestras rodillas o en nuestro regazo, la mano derecha en la palma
de la mano izquierda y los pulgares tocándose ligeramente. Primero calmamos
nuestra mente sintiendo la corriente de aire entrar y salir por la punta de nuestra
nariz y dejamos pasar los pensamientos y sonidos sin evaluarlos.

Después, nos concentramos en las cuatro ideas básicas que guı́an la mente
hacia la liberación y la iluminación:

Reconocemos nuestra preciosa oportunidad de poder beneficiar en esta vida


a innumerables seres por medio de los métodos de un Buda. Muy pocos en-
cuentran las enseñanzas del Camino del Diamante y son todavı́a menos quienes
pueden utilizarlas.

Recordamos la impermanencia de todo lo compuesto. Sólo el ilimitado y


claro espacio de la mente es duradero y no sabemos cuánto tiempo estarán las
condiciones para reconocerlo.

Entendemos la causalidad. Es responsabilidad nuestra lo que vendrá. Los


pensamientos, palabras y acciones del pasado se han vuelto nuestro estado pre-
sente y ahora mismo estamos sembrando las semillas de nuestro futuro.

Por último, vemos las razones para trabajar con la mente. La iluminación es
el más alto e intemporal gozo y no podemos beneficiar a otros mientras estemos
confusos o perturbados.

Por eso ahora, nos abrimos a aquéllos que pueden enseñarnos.

Dejamos toda la riqueza y gozo inimaginables surgir frente a nosotros. En


nuestra mente se los damos a todos los Budas y a nuestros maestros quienes
aparecen en el espacio. Este es nuestro agradecimiento por el refugio que nos
dan.

Fase de construcción

Ahora estamos sentados en una bella y hermosa pradera. A la derecha está


nuestro padre y a la izquierda nuestra madre en la forma en que los conoce-
mos o los recordamos. Alrededor, en número incontable, están todos los seres
vivientes; tantos como podamos imaginar, mirando en la misma dirección que
nosotros.

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Enfrente y sobre nosotros en el espacio, aparece ahora la esencia de nuestro
Lama. Expresando la transmisión del linaje, se manifiesta como la forma ra-
diante y transparente del Decimosexto Karmapa, con la corona negra o, como
el Buda azul, Sostenedor del Diamante (Dorje Chang o Vajradhara). Une la
bendición, los métodos y la protección y es necesario para nuestro rápido desar-
rollo. Sus brazos están cruzados sobre su corazón, sosteniendo la Campana y el
Dorje, sı́mbolos de su sabidurı́a liberadora y de los medios hábiles, su espacio
y gozo. Su cara irradia amor y sus claros ojos nos conocen completamente.
Entendemos que podemos confiar en él y que nos da la posibilidad de volvernos
como él. Además, mediante su transmisión podemos reconocer, aquı́ y ahora, el
pleno potencial de la mente. Bien sea que podamos ver su forma claramente o
no, la esencia del Lama es espacio, siempre presente y en todas partes. Mientras
nos abrimos a su bendición, su luz de arco iris irradia sobre nosotros y todos los
demás seres. Manteniendo esta experiencia de unidad decimos:

Tomamos refugio en el Lama


o
Lama la chab syn chio

Luego, nuestra mente va hacia el Buda. Está sentado a la izquierda del


Karmapa en el espacio y es dorado y atlético. Él fue el primero en nuestra
época en alcanzar la iluminación. Buda es el estado inmutable. Está sentado
en postura de meditación y su mano derecha toca la tierra. Luz dorada irradia
desde él hacia nosotros y todos los demás seres y con gran agradecimiento dec-
imos:

Tomamos refugio en el Buda


o
Sangye la chab syn chio

Ahora, nos enfocamos en las enseñanzas liberadoras detrás del Karmapa en


el firmamento. Ellas liberan a los seres de la ignorancia, fuente de todas las di-
ficultades. Se manifiestan en forma de libros o en la forma femenina dorada de
La Más Alta Sabidurı́a (Prajnaparamita). Todos los seres reciben su sabidurı́a
como clara luz y decimos:

Tomamos refugio en sus enseñanzas


o
Chö la chab syn chio

Por último, volvemos nuestra mente hacia la forma de Ojos Amorosos (Chen-
rezig, Avalokiteshvara) a la derecha de nuestro Lama. Su cuerpo transparente

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es del color de una blanca joya nacarada. Representa toda la bondad que nos
ayuda a alcanzar la liberación y la iluminación. Sus cuatro brazos expresan el
amor perfecto, la compasión, el gozo empático y la ecuanimidad de todos los
Budas. Mientras sus luz blanca brilla hacia nosotros y todos los demás seres
decimos:

Tomamos refugio en la Sangha


o
Gendyn la chab syn chio

En este punto, nuestra consciencia regresa de nuevo hacia el Karmapa o el


Sostenedor del Diamante, en el espacio al frente y sobre nosotros. Es la esencia
de nuestro Lama. Su cuerpo transparente irradia luz de arco iris hacia todos
los seres. Luego se mueve hacia el Buda a la izquierda, sus enseñanzas atrás, al
Bodhisattva blanco a la derecha y luego de vuelta de nuevo hacia nuestro Lama,
siempre ası́, en un cı́rculo.

Con cada repetición de las cuatro lı́neas, luces de arco iris, dorada, clara y
blanca caen sobre nosotros y todos los demás seres en la pradera.

Tomamos refugio en el Lama


Tomamos refugio en el Buda
Tomamos refugio en sus enseñanzas
Tomamos refugio en la Sangha

Lama la chab syn chio


Sangye la chab syn chio
Chö la chab syn chio
Gendyn la chab syn chio

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Fase de disolución

Cuando dejamos de repetir las cuatro lı́neas, el Buda dorado, los libros y
Ojos Amorosos se disuelven en el Lama. Él mismo se vuelve luz de arco iris y
fluye en nuestros corazones. Del mismo modo que el agua se disuelve en el agua,
nos volvemos uno con él.

Pausa

La mente de todos los Budas es ahora nuestra mente y todo es su tierra


pura. Todos los átomos vibran con gozo y se mantienen juntos por amor. Todo
es fresco y pleno de potencialidad y todos los seres son Budas femeninos o mas-
culinos, bien sea que lo sepan o no. Los sonidos son mantras y los pensamientos
sabidurı́a por el simple hecho de que pueden suceder. Nuestro cuerpo está ahora
sin ningún dolor o debilidad y es una herramienta consciente para ayudar a otros.

Decidimos mantener este entendimiento en todas las situaciones de la vida y


deseamos que todas las buenas impresiones que acaban de aparecer se vuelvan
ilimitadas y lleven a todos los seres al único gozo duradero, el de conocer la
mente.