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55-3D-2

EVALUACIÓN DEL TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

Código del Trabajo de


Investigación

T R 1 8 B

1. DATOS GENERALES
1.1 Título del Monografía de Investigación:

1.2 Integrantes:



1.3 Asesor de Investigación

1.4 Coordinador Académico de la Carrera: Lic. Jhonnatan Davila Rivera.
1.5 Director: Dr. Jorge Samamé Marquez

2. EVALUACIÓN DEL PROYECTO

Evaluación
N° Criterios de evaluación
Nota Promedio
1 Resumen
2 Introducción
3 Antecedente
4 Marco Teórico
5 Aplicación e Importación en la carrera Profesional
6 Conclusiones
7 Referencia Bibliografía (Vancouver)
8 Formato y Estilo de Investigación (CD troquelado )
9 Asistencia y cumplimiento del cronograma de investigación

ESCALA DE CALIFICACIÓN:
Excelente : 18 - 20
Bueno : 15 - 17
Regular : 12 - 14
Deficiente : 11 a menos

3. JURADO EVALUADOR

DIRECTOR COORDINADOR ASESOR DE


ACADÉMICO INVESTIGACION
55-3D-3

INFORME DEL AVANCE DE MONOGRAFIA DE INVESTIGACIÓN

CARRERA PROFESIONAL TÉCNICA: FISIOTERAPIA Y REHABILITACIÓN

Nº DE INFORME

1. TÍTULO DE MONOGRAFÍA DE INVESTIGACIÓN:

INTEGRANTE(S)
2.
RESPONSABLE (S) :

3. ASESOR DE INVESTIGACIÓN

4. NIVEL DEL TRABAJO:

4.1 OBJETIVOS O ACTIVIDADES :

FEBRERO - MARZO PRODUCTO


Nº ACTIVIDAD.
1 S. 2 S. 3 S. 4 S.
01 Resumen X
02 Introducción X
03 Antecedentes X
04 Marco teórico X
Aplicación e Importación en
05 X
la carrera Profesional
06 Conclusiones X
07 Bibliografía (Vancouver) X
Formato y Estilo de
08 Investigación (CD X
troquelado )

RESULTADOS PARCIALES
4.2
OBTENIDOS:
PORCENTAJE DE
4.3
AVANCE:

Lima, Marzo del 2018

Estudiante Asesor

“Año del Dialogo y Reconciliación Nacional”

INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR TECNOLÓGICO PRIVADO


“DANIEL ALCIDES CARRIÓN”

MONOGRAFÍA DE INVESTIGACIÓN PARA OPTAR EL TÍTULO


PROFESIONAL TÉCNICO EN FISIOTERAPIA Y REHABILITACIÓN

“HOMBRO DOLOROSO EN MAYORES DE 40 A 50 AÑOS”

RESPONSABLES DE LA MONOGRAFIA:

ZULEMA …NO SÉ QUE MÁS

Asesor:

Lic.

LIMA – PERÚ
Marzo 2018
DEDICATORIA
AGRADECIMIENTO

Agradecemos al “INSTITUTO SUPERIOR PRIVADO DANIEL ALCIDES


CARRIÓN” por brindarnos las comodidades necesarias para un mejor aprendizaje y
también queremos valorar la dedicación y paciencia empleada por nuestra profesora
………………………………………………. que sin ellos no pudiéramos lograr
terminar con éxito este trabajo.

Asimismo, no dejar de expresar el apoyo y el aliento de cada uno de nuestros compañeros


en general.
ÍNDICE
RESUMEN
INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………… 00

CAPÍTULO I: ANTECESDENTES……………………………………………….. 00
1.1. Antecedentes Internacionales…………………………………………….... 00
1.2. Antecedentes Nacionales…...………….…………………………………… 00

CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO................................................................... 00


2.1. Osteología…………………………………………………………………….. 00
2.2. Miología……………………………………………………………………….. 00
2.3. Biomecánica………………………………………………………………….. 00
2.4. Valoración neurológica ………….………………………………………...... 00
2.5. Exploración de la movilidad articular….……………………………………. 00
2.6. Exploración de la función muscular………………………………………… 00
2.7. Evaluación postural…………………………………………………………... 00

CAPÍTULO III: PATOLOGIA……………………………………………………….


00
3.1 Bases Teórico conceptual………………………………………………….... 00
3.2 Epidemiologia…………………………………………………………………. 00
3.3 Etiología………………………………………………………………………... 00
3.4 Cuadro clínico…………………………………………………………………. 00
3.5 Fisiopatología………………………………………………………………….. 00
3.6 Prueba clínica ósea muscular y articular…………………………………… 00
3.7 Exámenes complementarios………………………………………………… 00

CAPITULO IV: TRATAMIENTO....................................................................... 00


4.1 Tratamiento fisioterapéutico…………………………………………………. 00
CAPÍTULO V: APLICACIÓN E IMPORTANCIA EN LA CARRERA
PROFESIONAL…………………………………………………………………….. 00
5.1 Académico………………………………………………………………………. 00
5.2 Social……………………………………………………………………………. 00
5.3 Económico……………………………………………………………………… 00
CAPÍTULO VI: CONCLUSIONES.................................................................... 00

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS……………………………………………… 00

ANEXOS……………………………………………………………………………... 00
Imagen 01……………………………………………………………………… 00
Imagen 02……………………………………………………………………… 00
Imagen 03……………………………………………………………………… 00
Imagen 04……………………………………………………………………… 00
Imagen 05……………………………………………………………………… 00
Imagen 06……………………………………………………………………… 00
Imagen 07……………………………………………………………………… 00
Imagen 08……………………………………………………………………… 00

RESUMEN

Se presenta en castellano con un máximo de 200 palabras. En él se incluye el o los


objetivos del estudio, el tipo de estudio o diseño empleado; los procedimientos básicos
(selección de unidades de análisis, de los sujetos o animales de experimentación, métodos
de recolección de datos y análisis); debe hacerse hincapié en los aspectos nuevos o
importantes del estudio.
CAPITULO I: Antecedentes:
Son datos donde el trabajo de investigación debe tener fuentes confiables y
actualizadas, todas estas fuentes deben estar relacionadas al tema de investigación.
Las fuentes son tres internacionales y dos nacionales, en el caso no haya nacionales,
se deberá agregar más datos internacionales.
1.1 Antecedentes Internacionales:
Según C. Vázquez-Román (Cádiz. España, 2016) realizo el estudio con el
título:” Efectividad de la técnica de inducción miofascial en el hombro
doloroso del nadador respecto al balance articular y dolor”. En el cual se basó
contrastar la efectividad de la técnica de inducción miofascial frente a las terapias
convencionales en Fisioterapia y comprobar si los resultados se obtienen en un
tiempo menor de tratamiento. Se realizó en un grupo de 20 nadadores «veteranos»
del Club Natación Jerez, con edades entre 30 y 50 años, diagnosticados de hombro
doloroso, con disminución del balance articular y dolor en su recorrido,
excluyéndose en el estudio las siguientes patologías: fracturas y artrosis
glenohumerales. Como resultado se obtuvo una mejora significativa en ambos
grupos en todos los parámetros evaluados (p < 0,05).Se encontraron diferencias,
aunque no significativas, entre tratamientos para todas las variables salvo para la
rotación interna. Tras un mes de tratamiento ambos grupos normalizaron sus
parámetros de estudio, sin embargo, los del grupo de estudio, obtuvieron los
mismos efectos en un periodo de tiempo más corto (a los 15 días).

Moreno J. 16 (2017). En su investigación “Valor diagnóstico de la exploración


física en la patología de hombro doloroso”. España. Tuvo como objetivo
determinar un protocolo de exploración física del hombro doloroso consistente en
una secuencia de maniobras ortopédicas especiales que permita realizar un
diagnóstico de presunción preciso. Material y Métodos: Estudio de tipo descriptivo
con corte transversal. La población se obtuvo de los pacientes que fueron atendidos
en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia, España),
durante el periodo de un año. El universo fue de 214 pacientes pero debido a que
no todos contaban con la imagen de resonancia magnética la población de estudio
de redujo a 190 participantes. Se llevó a cabo un protocolo de valoración clínica del
hombro doloroso junto con la resonancia magnética. Principales resultados:
Refieren dolor de predominio nocturno el 68,95 % y debilidad en el 78,95 %. Las
maniobras con mayor porcentaje de prevalencia fueron el arco doloroso y la prueba
de Jobe. Se concluyó que la presencia de un arco doloroso tuvo una alta sensibilidad
(92,5 %) para tendinosis del supraespinoso y que la prueba de Hawkins obtuvo una
sensibilidad de 83,3 % para el pinzamiento subacromial. La presencia de dolor
nocturno tiene una prevalencia del 90 % en pacientes con lesión del manguito
rotador. La combinación de datos de la historia clínica, como edad, sexo, nivel de
dolor, nivel de discapacidad junto con la exploración física del hombro mejora la
precisión diagnóstica para el síndrome de pinzamiento subacromial.

Según Azmín M. Montero G. y Jazmín I. Pimentel P. (Ecuador 2015) en su


trabajo de investigación titulado: “Origen miofascial del dolor de hombro: una
revisión de la literatura.” Tuvo como objetivo examinar la evidencia actual
asociada con el origen miofascial del dolor en el hombro, con énfasis en el
diagnóstico, la prevalencia y la eficacia del tratamiento. Para lo cual se realizó una
búsqueda en PubMed, Google Scholar y Pedro bases de datos se realizaron
búsquedas desde su inicio hasta diciembre de 2014 para los términos relacionados
con el dolor miofascial en el área del hombro. Concluyendo que los puntos gatillo
miofasciales en los músculos del hombro es una afección común entre los pacientes
con quejas del hombro y se puede diagnosticar de forma fiable mediante palpación.
Las intervenciones examinadas parecen ser eficaces en la reducción del dolor, el
aumento de la amplitud de movimiento y mejorar la función del hombro doloroso.
1.2 .Antecedentes Nacionales:
Según Angélica W. Caballero C. (Lima Perú - 2017) En su trabajo de investigación,
titulado “Influencia del acortamiento del pectoral menor en el síndrome de hombro
doloroso.” El síndrome doloroso de hombro es una de las afecciones más comunes del
miembro superior, según estudios una de cada tres personas ha experimentado dolor de
hombro al menos una vez en su vida (1); frecuencia que aumenta conforme va avanzando
la edad, la cual tiene una gran importancia por el actual crecimiento de la población adulta
mayor. También está comprometida las personas que realizan actividades con las manos
por encima de la cabeza o acciones altamente repetitivas, siendo esta afección un
problema social y económico que limita las actividades diarias, perjudicando
principalmente a nivel laboral dada la incapacidad de lograr a cabalidad sus funciones en
el trabajo. Una de las causas de este síndrome es la disminución de la elasticidad tisular,
fuerza y aumento de dolor, si estos tres componente prosiguen se tendrá como resultado
a un acortamiento muscular y por consecuente, una disfunción muscular. Esta alteración
del funcionamiento muscular genera un comportamiento cinético alterado de escápula, el
cual lleva a una inadecuada congruencia articular glenohumeral que se manifiesta con la
limitación de los movimientos de hombro y dolor.

Según Sandro A, Luna V. (Tacna 2015) en su presente trabajo de investigación


manifiesta “Efectos de la inducción miofascial en el manejo del dolor con
hipomovilidad, en pacientes con hombro doloroso” El presente trabajo de
investigación se enfocó al tratamiento de pacientes con síndrome de hombro doloroso,
mediante el uso de método de inducción miofascial, el cual que se caracteriza por el uso
de técnicas manuales con el fin de liberar las restricciones miofasciales y así disminuir el
dolor y permitir un movimiento adecuado. Se realizó un estudio descriptivo, prospectivo
de corte longitudinal que incluyó a 30 pacientes con síndrome de hombro doloroso con
edad entre 40 y 60 años de un hospital minero en los meses noviembre diciembre del año
2016. De los pacientes evaluados el género femenino tiene mayor incidencia con un 60%,
el lado de mayor frecuencia de lesión corresponde al lado dominante en este caso el
hombro derecho con un 83,33%, referente a la ocupación Operador de maquinaria pesada
tiene una mayor frecuencia con un 30,00 %, en el caso del dolor los pacientes alcanzan el
mayor puntaje en promedio en la 9° sesión, en el caso del movimiento corriente los
pacientes alcanzan el mayor puntaje en promedio en la 9° sesión y en la movilidad activa
los pacientes alcanzan el mayor puntaje en promedio en la 8° sesión.
CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO

Debe expresar el fundamento lógico que guía el estudio, así como el propósito y la
importancia del mismo. Se construye a partir de la revisión bibliográfica pertinente
al objeto del estudio. Es la exposición y análisis de las teorías que sirven como
fundamento para explicar los antecedentes e interpretar los resultados de la
investigación. Es la estructura teórica que sustenta el estudio.

Las citas de las referencias bibliográficas se deben hacer en orden de aparición


consecutiva en el texto e incluirla en la lista correspondiente con información
bibliográfica completa al final del documento. Las referencias bibliográficas serán
redactadas de acuerdo a las Normas de Vancouver. Inmediatamente después de
citar, parafrasear o utilizar en cualquier forma material ajeno, es preciso referirse a
la fuente que aparece en las referencias bibliográficas mediante un número arábigo
entre paréntesis en tamaño igual que el texto; ejemplo: (1), (2,5) o (3-6), sin colocar
hiperenlaces hacia las referencias bibliográficas. Las llamadas de cita precedidas de
un espacio se colocan antes del punto, coma u otro signo de puntuación. En la lista
de referencias bibliográficas solo se deben incluir las referencias citadas en el texto
del artículo. No se permite la mención de comunicaciones personales, documentos
inéditos, ni en prensa.
HOMBRO DOLOROSO

Reseña histórica

En 1970 este tipo de lesiones fue considerado un problema de salud pública. Ninguno de
los DME más comunes puede explicarse exclusivamente por los factores de riesgo en el
trabajo Hay que tener en cuenta factores individuales en el desarrollo de los Desórdenes
Musculares Esqueléticos (DME). El otro término utilizado para calificar los DME es el
de lesiones por Trauma Acumulativo o LTA.

Que es la lesión corporal ocasionada por esfuerzos mecánicos y el desarrollo gradual de


la lesión a través de un período de tiempo como resultado de un esfuerzo repetido en
alguna parte del cuerpo.

1.1.- Definición:
La anatomía del hombro está compuesta por tres huesos (clavícula, escápula y húmero),
que en su unión conforman cuatro articulaciones (esternoclavicular, acromioclavicular,
escapulohumeral y escapulotorácica).

La escapulohumeral, también llamada glenohumeral, es a la que hacemos referencia


cuando hablamos de la articulación del hombro en sí. Se configura por la unión entre el
acromion escapular y la cabeza humeral.

Espacialmente quedaría: en plano superior, el acromion y el ligamento acromioclavicular.


En plano inferior, la cabeza humeral. Y en el plano medio, el espacio subacromial.

Dicho espacio recoge diversas estructuras: bolsa subacromial, manguito de los rotadores
(conformado por supra e infraespinoso, redondo menor y subescapular).

Los músculos del hombro se disponen en dos planos: uno superficial (el deltoideo) y otro
profundo (conformando el manguito de los rotadores).

El profundo se compone de músculos subescapular, situado ventral a la escápula en la


fosa del mismo nombre, supraespinoso, infraespinoso y redondo menor.

El supra e infraespinoso son dorsales a la escapula, el primero en fosa supraespinosa, que


se encuentra superior a la espina de dicho hueso, y el segundo es inferior ocupando la
fosa con el mismo nombre.

Los músculos redondo menor y redondo mayor siguen el borde lateral de la escapula. Por
su gran relevancia en la patología del hombro doloroso, nos detendremos en la
musculatura que conforma el manguito de los rotadores:

El músculo subescapular, es triangular, grueso y aplanado. Se inserta en la fosa


subescapular y sus fibras convergen en sentido craneolateral en un tendón plano que se
inserta en la tuberosidad menor (troquín), del humero. Está inervado por los nervios
subescapulares superior e inferior, ramas colaterales del plexo braquial.

Su acción principal es de rotación interna del humero, aunque también realizan aducción.

El músculo supraespinoso, es de forma triangular con base medial. Se origina en la fosa


supraespinosa y converge a un tendón que se fija en la tuberosidad mayor o troquiter del
húmero.
Está inervado por el nervio supraescapular, rama colateral del plexo braquial. Su acción
es de abductor y elevación del brazo

El músculo infraespinoso también tiene forma triangular. Se inserta en la fosa


infraespinosa de la escápula y en la aponeurosis que lo cubre, convergiendo en un solo
tendón aplanado que se dirige hacia atrás de la articulación glenohumeral para insertarse
en la faceta media de la tuberosidad mayor o troquiter del humero.

Inervado por el nervio supraescapular, ramo colateral del plexo braquial, su acción es la
de rotación externa del húmero.

Musculo redondo menor: aspecto cilindroide (de ahí su nombre). Se sitúa cranealmente
al redondo menor.

Se origina en la mitad superior del borde axilar de la escapula. Se dirige hacia arriba y
hacia fuera para terminar en un tendón que se inserta en la faceta inferior de la tuberosidad
mayor del humero.

Se inerva por un ramo del nervio circunflejo que procede del plexo braquial. Su acción
es la de rotación externa del humero

2.1. Osteología

ANATOMIA ÓSEA

La cintura escapular incluye la articulación glenohumeral, la acromioclavicular, la


escapulo-torácica y la esternoclavicular. Los componentes óseos, las estructuras
musculares y tendinosas contribuyen en diferente medida en el mantenimiento de
unas relaciones anatómicas estables (Stoller 1999).

1.1.1.1. Osteología del hombro.


La clavícula conecta el esqueleto axial y apendicular de la extremidad superior.
Lateralmente forma parte de la articulación acromioclavicular, que está formada
por dos superficies de contacto casi planas separadas por un menisco. Los
elementos estáticos están representados por los ligamentos acromioclaviculares
superior e inferior, que refuerzan la cápsula articular y aportan estabilidad
posteroanterior, y los ligamentos conoides y trapezoides que toman su origen en la
apófisis coracoides y extremo distal de la clavícula, aportando estabilidad vertical
(Hurley 1995).
Medialmente la clavícula forma parte de la articulación esternoclavicular cuyas
superficies articulares están cubiertas de fibrocartílago y separadas por un menisco
o disco articular que divide la articulación en dos recesos separados y que aumenta
la estabilidad (Klein 1995). Es el elemento de sujeción de la extremidad superior al
esqueleto axial, aunque los movimientos que realiza son los de elevación y descenso
además de antepulsión y retropulsión. Refuerzos capsulares son los ligamentos
esternoclavicular anterior, posterior y el interclavicular. El que proporciona más
estabilidad articular es el ligamento costoclavicular (Orts Llorca 1979).

La articulación escápulohumeral es la más importante del hombro. Es una


articulación esférica o enartrosis en la que la cavidad cóncava es la cavidad
glenoidea del omóplato, cuya superficie articular es menor al de la cabeza humeral,
pero que se ve ampliada por un fibrocartílago llamado labrum o reborde glenoideo
donde se fija la membrana sinovial y los ligamentos glenohumerales que
contribuyen a la estabilidad articular (Beltran 1997).

2.2. Miología
Anatomía musculo-ligamentosa. Los músculos del aparato troncoescapular forman
el elemento activo encargado de mover la plataforma giratoria de la grúa con la que
podríamos comparar la extremidad superior.
El manguito rotador está formado por cuatro músculos escápulohumerales cortos
que se insertan en las tuberosidades del húmero. Los tendones del supraespinoso,
infraespinoso y redondo menor se insertan conjuntamente en el troquiter, mientras
que el tendón subescapular lo hace en el troquín.
Por otra parte, la cabeza humeral y el manguito rotador se encuentran por debajo
del arco coracoacromial, que está constituido por el acromion, el ligamento
coracoacromial y la apófisis coracoides. Estos elementos, junto con la articulación
acromioclavicular suponen los límites de la salida del supraespinoso (Arteaga
1998,Iannoti 1991,Frieman 1994).
A continuación, haremos una breve descripción de los músculos implicados en la
articulación del hombro:

1 Supraespinoso

Se origina fosa supraespinosa, con forma de pirámide triangular de base interna y


vértice externo. La parte externa del músculo pasa por debajo del acromion y se
continúa con un tendón. En este tendón se pueden distinguir histológicamente el
tendón propio y la inserción fibrocartilaginosa. El tendón propio se extiende desde
la unión músculotendinosa (aproximadamente 5 cm medial al troquiter) hasta la
inserción fibrocartilaginosa (2 cm medial al troquiter). El tendón propio se agranda
y ensancha hacia la inserción con un margen grueso anterior en forma de cuerda
que se afina en sentido posterior donde adquiere forma de banda. El patrón
fascicular del tendón propio se continúa con la trama compacta de la inserción
fibrocartilaginosa a nivel del troquiter humeral, en su carilla más superior,
adyacente a la cápsula de la articulación glenohumeral (Fallon 2002).

2 Infraespinoso
El músculo infraespinoso tiene su origen en la fosa infraespinosa, por dentro de la
cresta que existe en su borde externo. Se inserta por fuera, mediante un tendon, en la
carilla media del troquiter, entre el supraespinoso por arriba y el redondo menor por
abajo.Tiene también algunas fibras que se insertan en la cápsula articular, pero en
menor medida que el supraespinoso. El músculo infraespinoso, en su porción más
externa, está cubierto por otros músculos: deltoides, trapecio, dorsal ancho y redondo
mayor. En su parte central no está recubierto, por lo que a la contracción del brazo en
abdución forma un relieve cutáneo. Su inervación también depende del nervio
supraescapular (Rossi 1998).
Realiza función de rotación externa del brazo. Además, actúa como el supraespinoso
como ligamento activo de la articulación escápulohumeral, contribuyendo, en menor
medida que aquél, al contacto entre superficies.

3 Redondo menor.
Es un músculo de tamaño variable según el individuo. Hay ocasiones en las que está
ausente. Tiene su origen en la carilla ósea superior cerca del borde axilar del
omóplato, en los tabiques fibrosos que lo separan del infraespinoso y redondo mayor,
y en la cara profunda de la fascia que lo cubre. Se continúa con un tendón (Orts Llorca
1979).
Se inserta por fuera en la carilla más inferior del troquíter, por debajo del
infraespinoso, y cubierto en gran parte por el deltoides. Con frecuencia este músculo
es dificil de aislar del infraespinoso, con el cual a veces se confunde, aunque su
inervación es siempre distinta de aquél: el nervio circunflejo, rama posterior del plexo
braquial procedente de la 5ª raiz cervical (Linker 1993).
Realiza las mismas acciones que el músculo infraespinoso.

4 Biceps braquial.
Este músculo está compuesto por dos partes: la porción corta y la porción larga del
biceps. Esta última es la que más interés tiene desde el punto de vista de la patología
dolorosa del hombro.

La porción corta tiene su inserción superior en el vértice de la apófisis coracoides.


La cabeza larga realiza esa inserción superior sobre el tubérculo supraglenoideo,
introduciéndose en su trayecto más inferior dentro del surco que forma la corredera
bicipital del húmero. Ambas porciones terminan inferiormente por un tendón sobre
la tuberosidad bicipital del radio.

5 Deltoides
Constituye el músculo del muñón del hombro. Muy voluminoso y con una
desproporción importante entre superficies de origen e inserción.
Toma su origen en una línea muy extensa alrededor de la cintura escapular: labio
inferior del borde posterior de la espina del omóplato, borde externo del acromion, y
borde anterior del tercio externo de la clavícula (Orts Llorca 1979).
Termina en la V deltoidea del húmero mediante un tendón muy fuerte El músculo
deltoides está inervado por el nervio circunflejo, rama posterior del plexo braquial
procedente de las raices cervicales. Es el más importante músculo abductor del brazo,
y su función termina cuando el brazo llega a la horizontal. Hay que diferenciar la
función de cada uno de sus fascículos: El fascículo medio es abductor. El fascículo
anterior o clavicular, realiza acción de anteversión, y accesoriamente rotación interna.
La pars espinalis o fascículo posterior, tiene función retroversora del brazo, y
accesoriamente rotación externa (Orts Llorca 1979).
La capa profunda del deltoides se desliza sobre la articulación glenohumeral. Entre
este músculo y el troquíter existe una bolsa serosa llamada subacromial o
subdeltoidea.

6 Subescapular.
Ocupa la fosa subescapular, donde tiene su origen, almohadillando de esta forma la
cara anterior del omóplato.
Termina por fuera por medio de un tendón en el troquín, y algunas de sus fibras lo
hacen en la cresta subtroquiniana y en la cápsula articular. Su tendón es ancho, corto
y aplanado; transcurre por debajo de la apófisis coracoides donde puede existir una
bolsa serosa. Luego, se desliza sobre la cápsula articular por medio de la bolsa
subescapular que sí es constante. Parte del músculo puede ser palpado en la axila
(Orts Llorca 1979).
Este músculo está inervado por los nervios subescapular superior, medio e inferior.
Existe inervación conjunta entre subescapular, redondo mayor y dorsal ancho,
procedente de las raices cervicales.
Su función es la de rotación interna del brazo. Por su inserción en la cápsula
articular, también ejerce la misma función que supraespinoso, infraespinoso y
redondo menor evitando que se pellizque dicha cápsula al realizar la maniobra de
abducción.

7 Redondo Mayor.
Existe parentesco entre este músculo, el subescapular y el dorsal ancho, ya que los
tres se originan en un esbozo muscular único.
El redondo mayor tiene su origen en la carilla inferoexterna de la cara posterior del
omóplato, ocupando el ángulo inferior del mismo. También en los tabiques fibrosos
que lo separan del infraspinoso y redondo menor (Orts Llorca 1979).
Su inserción externa la realiza, mediante un tendón, en el labio interno de la corredera
bicipital y cresta subtroquiniana, distalmente con relación al subescapular.
El nervio subescapular realiza su inervación. Su acción consiste en llevar el brazo
hacia adentro (aducción) y ligeramente hacia atrás, pero no lo bastante para que la
mano pueda pasar detrás de la espalda.
8 Dorsal ancho.
Es el músculo de superficie más extensa del cuerpo humano, siguiéndole el oblícuo
mayor del abdomen y el trapecio.
Este músculo tiene su origen inferior en las apófisis espinosas de las seis últimas
vértebras dorsales, todas las lumbares, cara externa de las cuatro últimas costillas,
cresta sacra y tercio posterior de cresta ilíaca.
Todas las fibras se unen y se dirigen hacia la axila para insertarse en el fondo de la
corredera bicipital, experimentando una torsión, de tal manera que las fibras más
caudales se insertan en el húmero más cranealmente, y al contrario. Esto permite que
el brazo pueda ser levantado sin que el músculo se estire considerablemente (Orts
Llorca 1979).
Existe una bolsa serosa para facilitar el deslizamiento entre los tendones del dorsal
ancho y redondo mayor.

2.3. Biomecánica

Biomecánicamente, el hombro es la articulación más compleja del cuerpo. Tiene el


mas amplio rango de movimiento de todas las articulaciones, excediendo de un
hemisferio, con complicados mecanismos que proporcionan función y estabilidad.
Contribuyendo a esta función normal y estabilidad se encuentran las estructuras
óseas, cápsula y ligamentos glenohumerales, labrum glenoideo, músculos,
envoltura de los tendones del manguito rotador, tendón largo del bíceps, y dos
bolsas sinoviales.
La función del manguito rotador es doble: centrar la cabeza humeral en la glenoides
(sobre todo por parte del supraespinoso) y participar en la abducción y movimientos
de rotación externa. Diversos estudios han mostrado que en el hombro normal, la
traslación superoinferior del húmero en la glenoides durante la abducción está
limitada a unos pocos milímetros.
Si la función del manguito rotador está alterada, aunque sólo sea ligeramente, el
centrado normal de la cabeza humeral se perderá, pudiendo existir un
desplazamiento anormal de la cabeza hacia arriba. Este cambio afecta
negativamente a los tejidos interpuestos, produciéndose daño sobre la bolsa sinovial
y a las fibras de colágeno de los tendones del manguito, y llevándolos a cambios
inflamatorios con edema.

La articulación del hombro se mueve en tres planos del espacio (Olivé 2000):

a) En un plano frontal que pasase por la articulación del hombro (plano parafrontal),
conseguiríamos los movimientos de:
 Aducción, o aproximación del brazo al cuerpo.
 -Abducción, o separación lateral del mismo hasta unos 90º. A partir de esa
gradación, se pueden alcanzar otros 90º mediante la rotación de la escápula

b) En el plano sagital (o parasagital) observaremos los siguientes movimientos:


 -Anteversión, flexión o elevación anterior del brazo, que alcanza unos 180º.
 -Retroversión, extensión o desplazamiento hacia atrás del brazo, que
alcanza los 45º

c) El tercero es el plano horizontal (parahorizontal), en el que se pueden realizar los


movimientos de:
 -Rotación interna del brazo, que alcanza los 70º.
 -Rotación externa del brazo, cuyo arco de recorrido llega a los 90º.
La combinación de todos estos movimientos de la articulación glenohumeral,
permite la circunducción de la extremidad superior describiendo un área cónica de
vértice en dicha articulación

2.4. Valoración neurológica


Aunque la valoración funcional no contribuye al diagnóstico clínico, es de gran
importancia porque informa del estado de salud del paciente y de los beneficios del
tratamiento. Se han desarrollado numerosas escalas para la valoración funcional del
hombro, entre las que destacan la de Constant y la de la Sociedad Americana de
Cirugía del Hombro y Codo (kirley 2002). Entre las ventajas de la escala de
Constant hay que reseñar su independencia con respecto a las alteraciones
radiológicas, su sensibilidad para detectar casos leves, su reproducibilidad entre
diferentes observadores y su facilidad de realización. A diferencia de otros métodos,
valora conjuntamente el dolor y la función, por considerarlos factores relacionados.
La puntuación máxima asignada es de 100 puntos que se desglosan en los siguientes
apartados: dolor (15 puntos), actividades de la vida diaria (20 puntos), rango de
movilidad (40 puntos) y fuerza (25 puntos) (Constant 1987).

2.5. Exploración de la movilidad articular

El hombro es la articulación proximal del miembro superior, es la articulación


dotada de mayor movilidad del cuerpo humano. Los movimientos de la articulación
del hombro se desarrollan en 3 sentidos, lo que permite la orientación del miembro
superior en relación con los tres planos del espacio. (eje transversal, eje
anteroposterior y eje vertical)

Complejo articular compuesto por 5 articulaciones divididas en 2 grupos:

• Grupo 1:
1. Art. Escápulohumeral (glenohumeral): verdadera y principal. 50% movimiento.
Enartrosis; 3 planos de movimiento.

2. Art. Subacromiodeltoidea: falsa, fisiológica y accesoria (Protección, sirve como


deslizamiento).

Grupo 2:
3. Art. Escapulotorácica: falsa, fisiológica y principal.
Deslizamientos que hace la escápula por las costillas. Subescapular y serrato
mayor y parte posterior costillas.

4. Art. Acromioclavicular: verdadera y accesoria.40% movimiento.


Artrodia; deslizamiento.
5. Art. Esternocostoclavicular: verdadera y accesorial. 10% movimiento.
Silla de montar.

2.6. Exploración de la función muscular

La zona de los hombros está formada, anatómicamente, por los músculos deltoides, los
cuales son extremadamente versátiles y permiten infinidad de movimientos.

Esencialmente, la función del músculo deltoides radica en participar en los movimientos


del brazo, permitiendo que este se aleje del cuerpo.

Básicamente, el haz anterior eleva el brazo hacia la parte frontal, el haz lateral hacia arriba
y alejándolo de los laterales hacia los costados y el haz posterior mueve el brazo hacia la
parte trasera. A continuación te lo explico más en detalle.

FUNCIÓN DEL DELTOIDES ANTERIOR


El Deltoides anterior participa en muchos movimientos relacionados con los ejercicios
pectorales, como por ejemplo el Press de banca y las elevaciones frontales.
Principalmente participa en elevar el brazo hacia el frente.

Función subesacpular
Este músculo es responsable de la rotación interna del hombro

Función Infraespinoso
Anatómicamente es el antagonista natural del supraespinoso y, por tanto, se considera un
aductor del hombro, el cual trabaja de manera sinérgica con el deltoides. Además, es un
motor secundario en la rotación externa del hombro.

Función Redondo mayor


Se trata de un músculo polivalente involucrado en múltiples movimientos. Su función
principal es ser un aductor del hombro; para ello trabaja al unísono con el supraespinoso.

Además, tiene un rol importante en la extensión del hombro y funciona como un motor
secundario en la rotación interna del mismo.

Función Redondo menor

Anatómicamicamente es similar al redondo mayor pero a la vez bastante diferente. Dada


su localización, es un aductor del brazo, por lo que trabaja de manera sinérgica con el
redondo mayor y potencia su efecto.

Sin embargo, cuando se trata de rotación del hombro, el redondo menor es un antagonista
del redondo mayor, tomando parte en la rotación externa del hombro.

Función Coracobraquial

No se trata de un músculo del hombro propiamente dicho; de hecho, forma parte de la


región braquial anterior. Sin embargo, su inserción en la apófisis coracoides de la escápula
hace que este músculo sea un notable aductor del hombro.

Función Pectoral mayor

Al igual que el anterior, no es un músculo propio de la región del hombro. Sin embargo,
sus inserciones humerales y su gran tamaño lo convierten en un motor importante de
varios movimientos del hombro.

El pectoral mayor toma parte en la extensión del hombro, así como en la rotación interna
y la aducción.

Se trata de un músculo muy poderoso que, al trabajar de manera antagónica con el pectoral
mayor, permite la abducción controlada y precisa del brazo. Además, en la aducción
forzada el pectoral genera mucha fuerza para mantener los brazos unidos firmemente al
tronco.
Función Dorsal ancho

Este es un gran músculo de la espalda que toma inserciones en el húmero. Su posición


anatómica le permite funcionar como un extensor y aductor del hombro, cuando toma
punto fijo en las inserciones de la espalda y ejerce el movimiento con su porción
humeral. Además es un agonista secundario en la rotación interna del hombro.

2.7. Evaluación postural


INSPECCIÓN
• Bipedestación / sedestación y desnudo de cintura para arriba
No olvidar explorar el cuello y escápulas
Buscar:
• Asimetrías

• Atrofias

• Deformidades

• Signos inflamatorios

• Hematomas

• Posturas antiálgicas

PALPACIÓN
 Puntos dolorosos
 Relieves óseos
 Tendones y partes blandas

MOVIMIENTOS
ACTIVOS
PASIVOS
CONTRARESISTENCIA
CAPÍTULO III: PATOLOGIA.
3.1 Bases Teórico conceptual
El dolor de hombro es un problema común. Ocupa un tercer lugar en la patología
musculoesquelética asistida en la práctica clínica, suponiendo un 5% de las
consultas de medicina general por patología musculoesquelética (Urwin 1998).
Su incidencia anual se estima de 6.6 a 25 casos por 1000 pacientes, alcanzando las
cotas más altas de la cuarta a la sexta década (Stevenson 2002). Es la segunda causa
de dolor tras la rodilla en deportistas, donde el 8-13 % de las lesiones afectan al
hombro (Butcher 1996). Supone un 4% aproximadamente de la patología asistida
en urgencias (Stevenson 2002).

Etiopatogenia de la patología del manguito rotador.


En 1972 Neer propuso su teoría del rozamiento del manguito rotador con el margen
anterolateral del acromion, clasificando las lesiones del manguito en tres grados
progresivos: inflamación o hemorragia tendinosa, degeneración o fibrosis y rotura
tendinosa (Neer 1972). La bursitis subacromiodeltoidea, la tendinitis bicipital y los
cambios degenerativos acromioclaviculares acompañan muy frecuentemente a las
lesiones del manguito rotador (Naredo 2002).

a) Las causas extrínsecas son el resultado del roce del manguito rotador con
estructuras óseas o ligamentosas periféricas. Estos factores extrínsecos se dividen
en primarios, si resultan de alteraciones congénitas o adquiridas de la anatomía
coracoacromial, y en secundarios cuando resultan de inestabilidad glenohumeral
(Uri 1997). Entre estos factores primarios se ha considerado la morfología de la
parte anterior del acromion (plana, curva o en gancho), la inclinación del acromion,
el hueso acromial, los espolones acromiales y los osteofitos acromioclaviculares de
orientación inferior, engrosamiento del ligamento coracoacromial, etc (Bigliani
1986, Epstein 1993, Haygood 1994, Liberson 1937, Tyson 1993). En la compresión
extrínseca secundaria no es necesaria la existencia de alteraciones morfológicas en
el arco coracoacromial, sino que se produce un estrechamiento relativo de la salida
de los tendones del manguito rotador provocada por la inestabilidad glenohumeral.
La debilidad de los estabilizadores estáticos de la articulación, cápsula y ligamentos
glenohumerales, supone una sobrecarga para los estabilizadores dinámicos o
musculares. El estrechamiento efectivo del espacio subacromial se produce con la
subluxación superior de la cabeza humeral que provoca un rozamiento episódico.
Por eso, esta situación se produce con frecuencia en los movimientos extremos de
la articulación durante actividades deportivas (Fu 1991, Jobe 1989, Tirman 1994).

b) Las causas intrínsecas están relacionadas con áreas de menor vascularización


dentro del tendón, con menor capacidad de reparación del colágeno y mayor
posibilidad de sobrecarga. Los defensores de esta teoría consideran los cambios
óseos o ligamentosos del arco coracoacromial como fenómenos secundarios. Este
punto de vista se basa fundamentalmente en la observación de que los desgarros
parciales son mucho más frecuentes en el lado articular del tendón con respecto al
lado bursal. Este último se debería lesionar, en teoría, más frecuentemente por el
rozamiento subacromial (Ozaki 1988)

3.2 Epidemiologia
El síndrome de hombro doloroso es un conjunto de signos y síntomas que
comprende un grupo heterogéneo de diagnósticos que incluyen alteraciones de los
músculos, los tendones, los nervios, las vainas tendinosas, los síndromes de
atrapamiento nervioso, las alteraciones articulares y neurovasculares.
El hombro doloroso es una causa muy frecuente de consulta en atención primaria
como mencionábamos con anterioridad. Su incidencia se estima en 9-25 casos por
1.000 habitantes/año, la prevalencia/punto entre 69-260 por 1.000 habitantes y la
prevalencia/año entre 47-467 casos por 1.000 habitantes. Estas cifras varían en
función de los grupos de edad, la metodología del estudio, los criterios diagnósticos
empleados y los países (7). Supone la tercera patología musculoesquelética por la
que se consulta (por detrás de la patología lumbar y cervical).
En España la prevalencia es similar a la descrita, hablándose de variaciones entre
70-200 por 1.000 adultos.
También supone una de las principales causas de absentismo laboral. Sobre el 30%
de los pacientes que lo padecen, precisan una baja médica en los siguientes 6 meses
tras la consulta por hombro doloroso.
En un estudio realizado a pacientes asintomáticos en los cuales se realizó RMN de
hombro, se encontraron lesiones del manguito de los rotadores (desgarros) en un
34%. Este porcentaje aumenta al 54% en pacientes mayores de 60 años (10)
3.3 Etiología
El síndrome de hombro doloroso presenta un origen multifactorial, aunque es cierto
que se ha asociado con ciertas actividades deportivas y/o laborales que requieren
movimientos repetitivos de dicha articulación, y por tanto sufre un mayor desgaste.
Por ejemplo, se ha visto que personas que practican deportes como la natación,
lanzamiento tenis, levantamiento de pesas, golf o voleibol, son más propensas a
estas patologías (11).
Se pueden distinguir dos grandes grupos etiológicos:
1.- Causas de la propia articulación (las más frecuentes). Principalmente
compuestas por patología del manguito de los rotadores, enfermedades de la
articulación glenohumeral, enfermedad de la articulación acromioclavicular,
infecciones y luxaciones traumáticas.

3.4 Cuadro clínico


El síntoma principal es el dolor. Generalmente duele más por la noche y al mover
el brazo. En ocasiones baja por el brazo pudiendo llegar a la mano. Puede comenzar
de forma insidiosa, sin relación con esfuerzos o traumatismos previos, o de forma
aguda, normalmente tras accidentes.
Con frecuencia se acompaña de pérdida de movilidad del brazo. Si se prolonga
mucho tiempo puede aparecer lo que se llama un "hombro congelado" o capsulitis
adhesiva, en la que al dolor se añade una disminución global de la movilidad del
hombro.
Existen varios cuadros clínicos que a veces se pueden diagnosticar:

Tendinitis del manguito rotador


Lo más frecuente es la afectación del supraespinoso, que puede aparecer aislada, ya
que este tendón es el que más se roza contra el acromion. Si a esta circunstancia
anatómica se suma el sobreuso laboral o deportivo, el proceso de desgaste se
acentúa produciendo fenómenos degenerativos en el mismo que pueden progresar
a desgarros e incluso rotura completa por fatiga.
Suele ocurrir en el adulto de edad media en adelante que ha efectuado durante años
gestos repetidos con el hombro pero también puede ocurrir en jóvenes tras un
esfuerzo excesivo.
Los síntomas que aparecen son dolor progresivo en hombro con arco de movilidad
dolorosa, esto es, solo duele en el punto de elevación del brazo en que el tendón se
roza con el acromion, dejando de doler por encima y debajo de ese punto.
Con frecuencia la afectación degenerativa que puede comenzar en este tendón se
extiende al resto de los que forman el manguito, haciendo que el dolor se generalice
a todos o casi todos los movimientos del hombro.

Tendinitis cálcicas
Es frecuente el depósito de cristales de calcio en el interior de los tendones del manguito por
razones no bien precisas, aunque puede deberse al padecimiento de enfermedades como el
hiperparatiroidismo.
Lo habitual es que se desconozca la causa, pero suele aparecer en personas con problemas
degenerativos tendinosos y es un factor que favorece la rotura de los mismos. Otras veces
aparecen calcificaciones en una radiografía de pacientes sin ningún tipo de síntomas y en
ocasiones provocan una crisis de tendinitis aguda con dolor agudo muy intenso, enrojecimiento
y calor en la zona.

Rotura del manguito rotador


Lo más frecuente es que sea la consecuencia del proceso de desgaste crónico del tendón del
manguito, que puede ser conocido o no, ya que puede ocurrir que el primer síntoma sea la
rotura tendinosa. Como en las tendinitis, puede afectar solo al supraespinoso o a todo el
manguito y la rotura ser total o parcial.
Se puede producir al levantar un peso o tras una caída, sin necesidad de que sean muy
violentas. En personas jóvenes, sin problemas previos, requiere un esfuerzo o traumatismo
mucho más importante.
La consecuencia inmediata en las roturas completas es la incapacidad absoluta para la
elevación del brazo por el paciente, queda como paralizado. Se acompaña de dolor agudo
importante inicialmente, pasando a remitir después en el curso de unas semanas.
A pesar de la aparatosidad del cuadro, pocas veces requiere reparación quirúrgica, salvo en
personas jóvenes con tendones en buen estado. Con el tiempo se va recuperando la función
llegando a adquirir en general una movilidad que permite la realización de muchas tareas con
el brazo, siendo compensados los movimientos deficitarios con otros músculos.

Tendinitis bicipital
El músculo bíceps dispone de dos tendones, uno de los cuales discurre por la cara anterior del
hombro, siendo causa de tendinitis con cierta frecuencia. Se caracteriza por dolor en la parte
anterior del hombro que aumenta con algún movimiento del brazo. Afecta bastante a
deportistas con actividad lanzadora y tras actividades como pintar. Es muy probable que
coincida con tendinitis del tendón del manguito.
En casos de larga evolución puede llegar a producirse la rotura del mismo, tras un esfuerzo o
de forma espontánea, por desgaste, lo que origina en general dolor intenso en esa localización
y la aparición de una "bola" cerca del codo, que corresponde al músculo descolgado. Al día
siguiente suele aparecer un hematoma en la zona. A diferencia de otras roturas tendinosas no
produce gran incapacidad ni afecta de forma significativa a la fuerza del bíceps que se mantiene
gracias al otro tendón intacto.

Bursitis subacromial
Consiste en una inflamación con producción de líquido sinovial en la bolsa subacromial que se
interpone entre el manguito y el acromion.
La causa está en la irritación mecánica continua contra el acromion en la elevación repetida
del brazo, a veces tras una caída.
Dado que el origen es el mismo, suele suceder de forma conjunta con las tendinitis anteriores.

Capsulitis adhesiva o retráctil


Es una enfermedad inflamatoria de la cápsula articular que provoca una tendencia a retraerla,
dando lugar a una gran restricción de la movilidad. Se desconoce su causa, pero tras un tiempo
variable, de meses, desaparece espontáneamente y no suele dejar secuelas. Es más frecuente
en mujeres a partir de la edad media de la vida y en diabéticos.
Mucho más frecuente es la retracción de la cápsula con pérdida de la movilidad producida tras
padecer algunas de las tendinitis anteriores y otros procesos dolorosos como fracturas, ya que
con dolor, se tiende a no mover y la falta de movimiento hace que se formen adherencias que
a su vez hacen más difícil la movilización, creando un círculo vicioso que debe interrumpirse
cuanto antes. A diferencia de la capsulitis anterior de causa desconocida, ésta no desaparece
sola, el tratamiento con movilización debe comenzar pronto y ser intenso y puede dejar como
secuelas un déficit de movilidad.

3.5 Fisiopatología
Las lesiones pueden aparecer por muy diversos motivos, aunque es cierto que la
causa más frecuente de hombro doloroso (pinzamiento subacromial), suele
corresponder a un espectro de hallazgos clínicos, y no una lesión sobre una
estructura concreta.
Este espectro de hallazgos fue descrito por primera vez por Charles Neer en 1972,
y se componía de las siguientes etapas:
- Etapa 1: edema y hemorragia (pacientes generalmente < 25 años).
- Etapa 2: fibrosis y tendinitis (pacientes de 25 a 40 años). El término que
actualmente se emplea para describirlo es tendinopatía.
- Etapa 3: desgarro del manguito de los rotadores, ruptura del tendón del bíceps,
cambios óseos (pacientes generalmente > 40 años. (13)
El pinzamiento subacromial suele ocurrir por compresión del manguito de los
rotadores, la bursa subacromial y/u otros tejidos blandos entre la cabeza del húmero
y la superficie inferior del acromion, articulación acromioclavicular o el arco
coracoacromial.

3.6 Prueba clínica ósea muscular y articular


3.7 Exámenes complementarios

CAPÍTULO IV: TRATAMIENTO


INICIO: Se deber realizar reposo en fases iniciales de dolor agudo intenso, en posición
de ligera abducción y rotación externa. No prolongarlo innecesariamente.

Distintos estudios han demostrado la eficacia de los AINES por su efecto analgésico, así
como mejorando el rango de abducción. Se pueden pautar 7-10 días en el momento agudo,
y posteriormente ser administrados a demanda.

La crioterapia también puede disminuir la inflamación aguda y provocar cierto efecto


analgésico.

FISIOTERAPIA:

Estudios realizados han demostrado que la intervención quirúrgica del síndrome de


pinzamiento subacromial no es superior a la fisioterapia (36), por lo que ante su menor
invasión y coste, se debe recomendar la terapia física en primer lugar. Un ensayo
aleatorizado a 97 pacientes con síndrome de pinzamiento tratados con un régimen de
ejercicios especifico vio que obtienen mejorías significativas en la función de hombro y
tenían menos probabilidad de someterse a una cirugía.

Según algunos autores, la rehabilitación del hombro doloroso requiere un plan específico
que incluya ejercicios y progresiones adecuadas. Craig Persons propone un plan que se
organiza en tres pasos básicos:

a. Fortalecer los músculos que estabilizan la escapula: consiguiendo mayor


estabilidad escapular. Esta estabilidad permite mayor eficiencia y resistencia
muscular del manguito de los rotadores y mejora la función global del hombro.
b. Corregir los desequilibrios en la fuerza entre los músculos del manguito de los
rotadores: en general los músculos de la parte frontal (deltoides anterior y
subescapular son desproporcionadamente más fuertes que los de la parte posterior
(deltoides posterior y rotadores externos (infraespinoso y redondo menor).
c. Estabilizar los motores secundarios de la articulación del hombro: una vez que los
principales músculos del hombro son fuertes y funcionales, el siguiente paso es
rehabilitar los secundarios con el fin de mejorar la coordinación de toda la
articulación.

En general, para que el programa de rehabilitación tenga éxito, se requieren entre 8 y 16


semanas, aunque se aprecian algunas mejoras en las primeras tres-cuatro semanas. Un
paciente que ha completado el programa de rehabilitación completo, debe tener un
movimiento sin dolor de la articulación glenohumeral y ser capaz de realizar todos los
movimientos específicos del programa sin presentar clínica dolorosa. También es muy
importante instruir a los pacientes en la postura correcta, el movimiento y la ergonomía
para disminuir el riesgo de recurrencias (37) –

INFILTRACIONES: Diversos estudios que han valorado la eficacia de las inyecciones


intrarticulares con corticoides han concluido que se precisan de más estudios y que en los
realizados, el beneficio que se alcanza es muy pequeño.

Incluso estudios que han comparado la eficacia de inyecciones intrarticulares de


corticoides con la administración de corticoides sistémicos no han encontrado diferencias
significativas (39) Lo que es evidente, es que siempre son una técnica de segunda elección
para cuando falla el tratamiento conservador, el cual debe ser siempre el primero a
utilizar.

CAPÍTULO V: APLICACIÓN E IMPORTANCIA EN LA CARRERA


PROFESIONAL

3.1. Académico
3.2. Social
3.3. Económico
CONCLUSIONES

El término conclusión tiene por objetivo designar a toda aquella situación que signifique
la finalización de un proceso, sea este un proceso de investigación, de análisis, una serie
de eventos o cualquier otro elemento que implique avanzar hacia un final. La conclusión
es la parte final de una cadena de eventos o circunstancias que se relacionan entre sí y que
suceden de manera más o menos ordenada de acuerdo a diversos elementos.
El hombro doloroso es una patología muy frecuente en nuestra práctica diaria con una
incidencia entre el 9-25 casos por 1000 habitantes/año. Supone uno de los motivos
principales de consulta en atención primaria. Engloba diferentes cuadros clínicos que
pueden originarse en estructuras del hombro, o en otras localizaciones provocando un
dolor referido. La causa más común del hombro doloroso es el síndrome de pinzamiento
subacromial. Para su correcto diagnóstico es fundamental realizar una buena anamnesis
así como una exploración física completa. En primer lugar deben descartarse causas
graves de hombro doloroso que precisen una valoración urgente. La exploración es muy
útil para orientarnos en la causa, aunque no siempre es suficiente para otorgarnos un
diagnóstico certero. Ante dolores que persisten podemos realizar una prueba de imagen
complementaria. En la mayoría de los casos, debe empezarse con una radiografía simple,
en función de la cual ampliaremos con otra prueba de imagen. Según la patología que se
sospeche recurriremos a una o a otra, aunque en la mayoría de entidades clínicas se
recomienda realizar en primer lugar una ecografía por su alta rentabilidad (da mucha
información a muy bajo coste y sin efectos secundarios para el paciente). El tratamiento
del hombro doloroso de elección suele ser conservador. Reposo y analgesia, seguido de
un programa adecuado de fisioterapia. En la mayoría de los casos, esto es suficiente en
unas semanas. Si el dolor persiste pueden valorarse otras opciones terapéuticas, (incluso
cuando se superan los 6-9 meses, la derivación a un especialista para plantear una opción
quirúrgica).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Lista de la bibliografía consultada que deberá cumplir con los requisitos uniformes para
manuscritos enviados a revistas biomédicas (ICMJE Vancouver)
(http://www.icmje.org/index.html).

1. Autor(es) con primer apellido e iniciales de su(s) nombre(s). Título del artículo.
Nombre de la revista. Año; volumen(capítulo): página inicial-final del artículo.
2. Eschenbach DA, Caro JC. History and review of bacterial vaginosis. Am J Obstet
Gynecol. 1993; 169(2): 441-445.
ANEXOS
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Imagen 02
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Imagen 08

La imagen deberá ser citada de la fuente de bibliografía y electrónica (página web, blog,
etc)