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1.1.

DEFINICIÓN

La preeclampsia es un trastorno hipertensivo inducido por el embarazo que se manifiesta

clínicamente después de las 20 semanas de gestación (9).

Se recomienda la definición propuesta por la Sociedad de Australasia para el Estudio de la

Hipertensión en el Embarazo (Australasian Society for the Study of Hypertension in

Pregnancy) (comité de expertos) ya que la misma reconoce que la preeclampsia afecta a todos

los sistemas orgánicos, incluidos la placenta y el feto (1 y2).

La hipertensión es definida como la presión arterial sistólica igual o mayor de 140 mmHg

o diastólica igual o mayor de 90 mmHg, tomada en dos ocasiones y con un intervalo de 4

horas, y que ocurre después de las 20 semanas de embarazo en mujeres con presión arterial

previa normal; o presión arterial sistólica igual o mayor de 160 mmHg o diastólica igual o

mayor de 110 mmHg en cualquier momento.(17)

Así mismo define a la Preeclampsia como a la hipertensión que se presenta después de 20

semanas de gestación y el inicio (después de 20 semanas de gestación) de uno de los

siguientes factores:

- Proteinuria ≥ 300 mg/día o una concentración de proteína en orina/creatinina de > 30

mg/mmol. La proteinuria es definida como una excreción urinaria de proteínas igual o mayor

de 0,3 g en orina de 24 horas (se correlaciona con 30 mg/ dL o reactividad de tira 1+). Ante el

hallazgo de proteinuria, debe descartarse infección del tracto urinario. En vista de que

recientes investigaciones no han encontrado relación entre la cantidad de proteína en orina y

el pronóstico de la preeclampsia, la proteinuria mayor de 5 g ya no se considera como un

criterio de preeclampsia severa. (17)


- Insuficiencia renal: Relación creatinina sérica/plasmática > 0.09 mmol/L u oliguria;

- Enfermedad hepática: Transaminasas séricas elevadas y/o dolor severo epigástrico/en el

cuadrante superior derecho;

- Problemas neurológicos: Convulsiones (eclampsia), hiperreflexia con clonus, jaquecas

severas con hiperreflexia, alteraciones persistentes de la visión (escotoma).

- Problemas hematológicos: Trombocitopenia, coagulación intravascular diseminada,

hemólisis.

- Restricción del crecimiento fetal.

1.2.2. FISIOPATOLOGIA

Durante muchos años se ha considerado a esta patología como la enfermedad de las

teorías, esto porque las múltiples hipótesis no lograban explicar el cuadro en su totalidad

(5).La presencia de interfases anormales entre el tejido materno, paterno y fetal llevó a

plantear la teoría de dos etapas/dos interfases (Redman et al 2009).


Diagnóstico de la preeclampsia durante la gestación

Padecer de obesidad, ser de raza negra, gestar el primer embarazo o un embarazo


múltiple, tener menos de 16 años o más de 40, ser hipertensa, diabética o padecer
enfermedades renales son algunos de los aspectos que el médico tendrá en cuenta
a la hora de hacer el diagnóstico, ya que todos estos factores predisponen a la mujer
a padecer preeclampsia en el embarazo. Y además, existen una serie de resultados,
que detectan los exámenes de laboratorio y que son un indicativo claro de
preeclampsia, como por ejemplo:
- Proteínas en la orina > 300 mg/lt en 24 horas en el examen de orina
- Acido úrico elevado
- Tasas elevadas de urea y creatinina, que indican que la función renal está
alterada
- Aumento de las transaminasas, que alertan de una función hepática alterada

https://www.guiainfantil.com/1633/la-preeclampsia-en-el-embarazo-sintomas-y-

tratamiento.html

1 http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/ginecologia/vol52_n4/pdf/A05V52N4.pdf

http://www.fasgo.org.ar/archivos/consensos/Consenso_Fasgo_2017_Hipertension_y_emba

razo.pdf como se diagnostica

31 Bibliografia M Cañete. Urgencias en ginecología y obstetricia [internet]. Disponible

en: http://www.unibe.edu.do/sites/default/files/internados/obstetricia/Guias-de-

urgencias-en-ginecologia-y-obstetricia.pdf

32 http://www.dspace.uce.edu.ec/bitstream/25000/4991/1/T-UCE-0006-181.pdf para

variables

http://repositorio.upica.edu.pe/bitstream/123456789/79/3/CLEMENTINA%20FELIX%20

TASAYCO%20-%20PREECLAMPSIA.pdf tesis de preeclampsia


1- Villanueva L, Collado S. Conceptos actuales sobre la preeclampsia-eclampsia [internet].

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http://www.medigraphic.com/pdfs/facmed/un-2007/un072b.pdf 30

2- https://www.monografias.com/trabajos14/preeclampsia/preeclampsia.shtml

3- http://www.sogiba.org.ar/documentos/Eclampsia.pdf

4- http://repositorio.unjbg.edu.pe/bitstream/handle/UNJBG/2130/590_2015_quispema

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5- Cunningham FG, Mac Donald PC, Gant NF. Williams Obstetricia. 22da edición. Buenos

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6- Cuba. Ministerio de Salud Pública. Manual de Diagnóstico y Tratamiento en Obstetricia

y Perinatología. Ciudad de La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2000: 237-252.

7- Botero Uribe J, Júbiz Hazbún A, Herno G. Obstetricia y Ginecología. Texto integrado.

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600X2001000300010&lng=es&nrm=iso&tlng=es

9-
2.2.7. Diagnóstico de la preeclampsia

El espectro clínico de la preeclampsia varía desde formas leves a severas. En la mayoría de

las mujeres, la progresión a través de este espectro es lenta, y el diagnóstico de preeclampsia

leve debe ser interpretado como una fase de la enfermedad. En otros, la enfermedad progresa

más rápidamente, cambiando de leve a grave en días o semanas. En los casos más graves, la

progresión puede ser fulminante, con evolución a preeclampsia severa o eclampsia en cuestión

de días o incluso horas. Por lo tanto, para el manejo clínico, la preeclampsia debe ser

sobrediagnosticada, pues el objetivo más importante es la prevención de la morbimortalidad

materna y perinatal (30).


La preeclampsia es un síndrome que se presenta habitualmente después de las 20

semanas de gestación y se diagnostica por hipertensión y proteinuria. Cuando ocurre

antes de la semana 20, se relaciona con embarazos múltiples y mola hidatiforme. La

hipertensión se determina por cifras de presión arterial iguales o mayores de 140/90

mmHg en al menos dos ocasiones y con un intervalo entre mediciones de 4-6 h en mujeres

que se conocían normotensas. La hipertensión se considera grave si alcanza cifras de al

menos 160 mmHg en la sistólica o 110 mmHg en la diastólica, o ambas. La proteinuria se

define como la excreción de 300 mg o más de proteínas en 24 horas, o una concentración

de 300 mg/L o mayor en al menos dos muestras urinarias tomadas con 4-6 horas de

intervalo. En ausencia de proteinuria debe sospecharse si la hipertensión se acompaña de:

cefalea, visión borrosa, acúfenos, fosfenos, dolor epigástrico o en cuadrante superior

derecho, náusea, vómito, trombocitopenia, incremento en la creatinina sérica y elevación

de aminotransferasas. Al agregarse convulsiones o coma no relacionados a otra causa, se

denomina eclampsia. Una condición de alto riesgo para el binomio es cuando se agrega

preeclampsia a las mujeres con hipertensión crónica. La hipertensión crónica con

preeclampsia sobreagregada se detecta cuando las mujeres hipertensas antes de las 20

semanas de gestación desarrollan proteinuria que antes no tenían, o cuando las mujeres

con hipertensión y proteinuria antes de las 20 semanas de gestación presentan un

incremento súbito en la proteinuria, en la presión arterial previamente controlada,

cuando desarrollan trombocitopenia o tienen un incremento en las aminotransferasas

(32).

2.2.8.2. Complicaciones

Puede producirse una restricción del crecimiento o la muerte fetal. El vasoespasmo difuso o

multifocal puede producir isquemia materna, que finalmente daña varios órganos, en especial
el cerebro, los riñones y el hígado. Los factores que pueden contribuir con el vasoespasmo

incluyen la disminución de las prostaciclinas (un vasodilatador derivado del endotelio), un

aumento de la endotelina (un vasoconstrictor derivado del endotelio) y un aumento del Flt-1

soluble (un receptor circulante para el factor de crecimiento del endotelio vascular). Las mujeres

que tienen preeclampsia están en riesgo de desprendimiento prematuro de placenta en el

embarazo actual y en embarazos futuros, posiblemente debido a que ambos trastornos están

relacionados con la insuficiencia uteroplacentaria.

El sistema de coagulación está activado, posiblemente debido a la disfunción de las células

endoteliales que produce activación plaquetaria. El síndrome HELLP (hemólisis, pruebas de

función hepática elevadas y bajo recuento de plaquetas) aparece en el 10 al 20% de las mujeres

con preeclampsia grave o eclampsia; esta incidencia es de 100 veces la de los embarazos

normales (1 a 2/1.000). La mayoría de las mujeres embarazadas con este síndrome tienen

hipertensión y proteinuria, pero algunas no tienen ninguno (33).

2.2.6.6. Profundización de la evaluación

Si se diagnostica preeclampsia, las pruebas incluyen análisis de orina, hemograma completo,

recuento de plaquetas, ácido úrico, pruebas de función hepática y evaluación de los electrolitos

séricos, el nitrógeno ureico en sangre, la creatinina y la depuración de la creatinina. El feto se

evalúa mediante una prueba sin estrés o perfil biofísico (incluyendo la evaluación del volumen

de líquido amniótico) y pruebas que estiman el peso fetal.

El síndrome HELLP es sugerido por los hallazgos microangiopáticos (p. ej., esquistocitos,

células en casco) en el frotis de sangre periférica, enzimas hepáticas elevadas y un recuento

plaquetario bajo.

La preeclampsia grave se diferencia de la forma leve por 1 o más de los siguientes puntos:
 Disfunción del SNC (p. ej., visión borrosa, escotomas, alteraciones del estado

mental, cefaleas graves que no alivian con paracetamol)

 Síntomas de distensión de la cápsula hepática (p. ej., dolor epigástrico o en el

cuadrante superior derecho del abdomen)

 Náuseas y vómitos

 Niveles séricos de AST o ALT > 2 veces por encima del normal

 Tensión arterial sistólica > 160 mm Hg o diastólica > 110 mm Hg en 2 ocasiones

con ≥ 4 hs de separación

 Recuento de plaquetas < 100.000/μL

 Producción de orina < 500 mL/24 h

 Edema pulmonar o cianosis

 Accidente cerebrovascular

 Insuficiencia renal progresiva (creatinina sérica > 1,1 mg/dL o duplicación de la

creatinina en suero en mujeres sin enfermedad renal)

2.2.6.7. Tratamiento

 En general, internación y a veces, tratamiento antihipertensivo

 Parto o cesárea, según factores como la edad gestacional, la evidencia de

madurez fetal y la gravedad de la preeclampsia

 Sulfato de Mg para prevención o tratamiento de las convulsiones

Abordaje general

El tratamiento es la extracción del feto mediante parto o cesárea. Sin embargo, el riesgo de

una extracción temprana del feto debe evaluarse teniendo en cuenta la edad gestacional, la

gravedad de la preeclampsia y la respuesta a otros tratamientos. En general, el parto o la cesárea


después de la estabilización materna (p. ej., control de las convulsiones, comenzando con el

control de la tensión arterial) se indican para:

 Embarazo ≥ 37 semanas

 Eclampsia

 Preeclampsia grave si el embarazo es ≥ 34 semanas o si está documentada la

madurez pulmonar fetal.

 Deterioro de la función renal, pulmonar, cardíaca o hepática

 Resultados preocupantes en la monitorización fetal o las pruebas.

Otros tratamientos apuntan a optimizar la salud materna, que en general mejora la salud fetal.

Si el parto puede postergarse en embarazos de 32 a 34 semanas, es posible administrar

corticoides durante 48 h para acelerar la maduración de los pulmones fetales.

La mayoría de las pacientes deben internarse. Aquellas con eclampsia o preeclampsia grave

a menudo son internadas en una unidad de cuidados especiales maternos o en una UCI.

Preeclampsia leve

Si la preeclampsia es leve, es posible realizar un tratamiento ambulatorio; incluye reposo en

cama estricto, sobre el lado izquierdo si es posible, evaluación de la tensión arterial, estudios

de laboratorio y evaluación médica 2 o 3 veces/semana.

Sin embargo, la mayoría de las pacientes con preeclampsia leve requieren internación, al

menos inicialmente; algunas necesitan tratamiento con fármacos por unas horas para

estabilizarlas y reducir la tensión arterial sistólica hasta 140 a 155 mm Hg y la diastólica hasta

90 a 105 mm Hg. La hipertensión puede ser tratada con medicamentos orales, según sea

necesario. Mientras no se cumplan los criterios para la preeclampsia grave, puede producirse el

parto (p. ej., por inducción) a las 37 sem.


2.2.6.8. Monitorización

En general, las pacientes en atención ambulatoria son evaluadas 1 vez cada 2 o 3 días en

busca de evidencias de convulsiones, síntomas de preeclampsia grave y sangrado vaginal.

También se controlan la tensión arterial, los reflejos y el estado del corazón fetal (con pruebas

sin estrés o un perfil biofísico). El recuento plaquetario, la evaluación de la creatinina sérica y

el nivel de las enzimas hepáticas se evalúan frecuentemente hasta la estabilización, luego al

menos 1 vez por semana.

Todas las pacientes internadas son seguidas por un obstetra o un especialista en medicina

materno-fetal y evaluadas igual que las pacientes ambulatorias (descritas antes); la evaluación

es más frecuente si se diagnostica preeclampsia grave o si la edad gestacional es < 34 semanas.

Sulfato de Mg

En cuanto una eclampsia o una preeclampsia grave se diagnostican, debe administrarse

sulfato de Mg para detener o prevenir las convulsiones y reducir la reactividad refleja. Aún es

controvertido si las pacientes con preeclampsia leve siempre requieren sulfato de Mg.

Se administran 4 g intravenosos de sulfato de Mg en 20 min, seguidos de una infusión

continua intravenosa de 1 a 3 g/h, con dosis suplementarias según necesidad. La dosis se ajusta

de acuerdo con los reflejos de la paciente. Las pacientes con niveles anormalmente altos de Mg

(p. ej., con niveles de Mg > 10 mEq/L o una disiminución repentina en la reactividad de los

reflejos), disfunción cardíaca (p. ej., con disnea o dolor torácico) o hipoventilación después del

tratamiento con sulfato de magnesio, pueden ser tratadas con gluconato de Ca 1 g IV.

El sulfato de Mg IV puede causar letargia, hipotonía y depresión respiratoria transitoria en

los neonatos. Sin embargo, las complicaciones neonatales graves son raras.
2.2.6.9. Tratamiento sintomático

Las pacientes internadas reciben Ringer lactato o solución salina normal al 0,9%,

comenzando con unos 125 mL/h (para aumentar la producción de orina). La oliguria persistente

se trata con una prueba de carga de líquidos cuidadosamente monitorizada. Por lo general no se

utilizan diuréticos. Rara vez se requiere el monitoreo con un catéter en la arteria pulmonar y, si

es necesario, se realiza en consulta con un especialista en cuidados intensivos y en una UCI.

Las pacientes anúricas con normovolemia pueden requerir vasodilatadores renales o diálisis.

Si aparecen convulsiones a pesar de la terapia con Mg, puede

administrarse diazepam o lorazepam por vía IV, e hidralazina o labetalolintravenosos en dosis

tituladas para disminuir la tensión arterial sistólica entre 140 y 155 mm Hg y la diastólica entre

90 y 105 mm Hg.

Parto o cesárea

Debe usarse el método más eficiente. Si el cuello es favorable y se cree posible un parto

rápido por vía vaginal normal, se administra una infusión IV de oxitocina para acelerar el

trabajo de parto; si el trabajo de parto es activo, se rompen las membranas. Si el cuello no es

favorable y es poco probable que pueda inducirse un parto normal, se puede considerar la

cesárea. Si la preeclampsia y la eclampsia no se resuelven antes del parto, en general lo hacen

rápidamente después, a las 6 o 12 horas de éste.

Todas las pacientes reciben sulfato de Mg durante las 24 h posteriores al parto.

Seguimiento

Las pacientes deben ser evaluadas cada 1 o 2 semanas después del parto con medición

periódica de la tensión arterial. Si la tensión arterial continúa elevada 6 semanas después del
parto, las pacientes pueden tener hipertensión crónica y deben ser referidas al médico de

atención primaria para su tratamiento (31).

2.2.7. Objetivos de los cuidados de enfermería

Conseguir que:

- La mujer sea capaz de asimilar la importancia del control de sus valores de TA para adoptar

las medidas terapéuticas necesarias.

- La mujer sea capaz de realizar sus autocontroles tanto de peso, control de albuminuria y

dieta.

- Mantenimiento de la oxigenación adecuada y del aclaramiento de la vía aérea.

- No se produzcan lesiones Cuidados de enfermería:

1. Reposo absoluto en cama y planificación de actividades de paciente encamada.

2. Proporcionar un ambiente tranquilo con restricción de visitas.

3. Canalización de vía para perfusión.

4. Control de peso diario, diuresis y constantes vitales cada 4 horas.

5. Valorar de forma continua: frecuencia respiratoria, cardiaca, reflejos tendinosos, nivel de

conciencia.

6. Evaluar la presencia de cefalea, trastornos visuales, cambio de conducta, signos de

desprendimiento placentario (hemorragia vaginal, dinámica uterina, dolor abdominal) y de

edema pulmonar.

7. Dieta: Mismo criterio si no se suspende la alimentación oral.

8. Restitución de líquidos y electrolitos: equilibrio entre hipovolemia y sobrecarga cardiaca

según prescripción médica.

9. Aplicación del protocolo medico en relación a: I. Administrar tratamiento farmacológico

y valoración continua de los efectos sobre la madre y el feto. De entre ellos hay que destacar:
10. Colaboración en procedimientos diagnósticos: control de albuminuria cada 12h,

densidad urinaria, proteinuria, creatinina, hematocrito, estudios de coagulación, etc.

11. Coordinación con el equipo para control de bienestar fetal, el estudio de la función

placentaria y de la madurez fetal, etc.

12. Enseñanza y apoyo a la paciente y familia (32).

2.2.8. Papel del personal de enfermería en los cuidados durante la gestación con preeclampsia

e importancia de los mismos.

El personal de enfermería tiene un papel importante en la prevención de las complicaciones de la PE.

Esto se debe a que es un recurso humano que favorece la accesibilidad a los servicios de salud, promueve

la asistencia a los controles prenatales, lleva a cabo intervenciones educativas y proporciona información

sobre los síntomas y signos de alarma, para prevenir complicaciones y promover el autocuidado. Para

la reducción eficaz de las complicaciones maternas y perinatales, es necesario el manejo de la PE a nivel

comunitario que favorezca la identificación para una intervención precoz. Para la viabilidad de las

intervenciones comunitarias es importante la movilización de la comunidad, los programas de

sensibilización de la población y el apoyo institucional. Los elementos que dificultan el desarrollo de

estas intervenciones son los retrasos en la búsqueda de atención, los escasos conocimientos sobre la

patología, la falta de recursos humanos y el elevado coste de la atención sanitaria. Un estudio realizado

en Brasil, demuestra que la atención prenatal completa se asocia con menor riesgo de morbimortalidad

materna, fetal y neonatal; se considera una atención prenatal completa a la realización de un mínimo de

6 visitas durante la gestación. El 66% de los casos de mortalidad materna o fetal ocurrieron en mujeres

sin control prenatal o control incompleto, por lo que se insiste la importancia de la atención prenatal

como una estrategia factible y eficaz. La adecuación de la atención prenatal no depende sólo del

momento de iniciación y el número de visitas, sino también la calidad y los tipos de atención. Una

atención inadecuada de las mujeres con PE está relacionada con menor peso fetal y/o semana de

gestación al nacer, aumentando el riesgo de morbimortalidad fetal y el ingreso en la UCIN y, por lo

tanto, haciendo necesaria una atención sanitaria y unos cuidados neonatales especializados. Durante el
seguimiento prenatal, se recomienda una atención de enfermería basada en acciones individualizadas e

integrales, teniendo en cuenta las necesidades expresadas, con el fin de proporcionar cuidados de

enfermería culturalmente congruentes, holísticos y humanizados. Es decir, se deben englobar tanto

aspectos físicos y biológicos como emocionales y sociales. Respecto a los aspectos físicos, es importante

la medición de la presión arterial periódica, el abordaje de los signos y síntomas de alarma, el control

del peso, la vigilancia de edemas y administrar el 20 tratamiento antihipertensivo si se precisa, entre

otras actividades. En cuanto a los aspectos emocionales y sociales, es imprescindible fomentar el diálogo

y la escucha activa que favorezca la expresión de sentimientos y reduzca los niveles de estrés y ansiedad,

causando una mejora en el control del tratamiento, el autocuidado y la adquisición de hábitos saludables.

Además, el diálogo nos ayuda a determinar el grado de conocimiento y percepciones que tiene la

paciente sobre la patología, la percepción es una construcción individual que se relaciona con las

diferentes formas de definir los problemas de salud-enfermedad. Una recomendación para el profesional

de enfermería durante la atención prenatal, es fortalecer las redes de apoyo sociales, estimulando la

participación de la familia. También, durante la atención gestacional, es esencial insistir en que las

mujeres conozcan las dificultades de la vida diaria, y fomentar acciones de autocuidado para aumentar

las posibilidades de resultados favorables. La educación sanitaria está dirigida a la enseñanza en la toma

de la PA, a la detección de síntomas y signos de alarma, a la realización de descansos y de una

alimentación adecuada, evitar el estrés y buscar ayuda a través de las redes de apoyo sociales y

familiares. Con el objetivo de reducir la mortalidad materna debida a la PE, en Colombia se diseñó e

introdujo un programa de atención prenatal integral basado en el Modelo Biopsicosocial. Durante 2002-

2006 fue introducido como política de salud pública nacional, incluyó atención biomédica obstétrica,

nutricional e intervenciones psicosociales como elementos innovadores. El estudio mostró que la

mortalidad materna en la PE no se asoció con la atención prenatal temprana; sin embargo, sí se observó

una mejora cuando las intervenciones biomédicas incluyeron suplementación nutricional y reducción

del estrés mediante el apoyo social. Este estudio demuestra la importancia del manejo de los aspectos

psicosociales. En la actualidad, el estudio del papel de los factores psicosociales en la PE es un tema en

aumento, siendo necesario una mayor investigación. En cuanto a la metodología enfermera, en varios
casos clínicos de mujeres con preeclampsia con características severas se ha realizado una valoración

de la paciente aplicando diferentes modelos fundamentados de enfermería. Tras dicha valoración y

según las necesidades detectadas, se han propuesto los principales diagnósticos e intervenciones de

enfermería, que se han completado según la Taxonomía NANDA.

Los profesionales de enfermería durante la gestación deben de promover la asistencia a los controles

periódicos, el autocuidado y realizar intervenciones de promoción y educación para la salud, ya que es

uno de los pilares fundamentales de la enfermería. Respecto a la paciente con PE, estas intervenciones

se centrarían en la detección de los signos y síntomas de alarma, las posibles complicaciones, el manejo

del tratamiento y la evolución hasta el postparto. Sin embargo, en la búsqueda bibliográfica en las

diferentes bases de datos consultadas, no se encuentran artículos o protocolos sobre promoción y

educación para la salud en gestantes con PE. Una mayor investigación en este aspecto, proporcionaría a

la población nuevas vías de acceso a una mayor cantidad de información sobre la patología, además de

empoderamiento de la población en la adquisición de habilidades y capacidades, así como de nuevas

oportunidades de aprendizaje. Sin embargo, la mayoría de los artículos encontrados se centran en

aspectos biológicos, sobre el diagnóstico, tratamiento y prevención. Igualmente, se requiere más

investigación sobre la vida diaria de las mujeres con PE y sus necesidades, con el propósito de desarrollar

modelos de atención integrales y adaptativos, que ayuden tanto a la salud física como psicosocial. La

Guía de Práctica Clínica de atención en el embarazo y puerperio de España y en el Proceso Asistencial

Integrado: embarazo, parto y puerperio de la Junta de Andalucía; hacen referencia a la organización de

los cuidados prenatales, visitas y seguimiento durante el embarazo sin complicaciones. Respecto a la

PE, únicamente hace referencia a la vigilancia rutinaria en cada visita prenatal para la detección precoz.

Incluye una revisión sistemática de Cochrane en 2001, que señala que las mujeres que recibieron

cuidados habituales por matronas y médicos de familia mostraron menor tasa de hipertensión y de PE,

comparado con las que los recibieron por parte de un obstetra o un ginecólogo(47). En la Guía de

Práctica Clínica de trastornos hipertensivos de embarazo de Ecuador, trata aspectos sobre el diagnóstico,

prevención, tratamiento, proceso del parto y monitorización fetal. Por lo tanto, en ninguna de estas guías

hace referencia a aspectos psicosociales o emocionales, sino exclusivamente se basa en aspectos


biomédicos. Estas guías consultadas, no hacen referencia a cuidados enfermeros exclusivamente, sino a

una atención sanitaria general. Actualmente, no se encuentran guías de práctica clínica ni protocolos a

nivel de la Comunidad de Madrid ni Estales, acerca de la atención de la preeclampsia durante la

gestación ni sobre cuidados enfermeros (33).


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4- Villanueva L, Collado S. Conceptos actuales sobre la preeclampsia-eclampsia [internet].

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6- Pacheco J, Olórtegui W, Salvador J, López F, et al. Endometritis Puerperal. Incidencia y

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