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DEL HACHA AL CHIP

EL ESPACIO CATEGORIAL DE LAS MATERIALIDADES 1

INTRODUCCIÓN

«El trabajo del escultor implica un mayor esfuerzo físico, mientras que el del
pintor supone un mayor esfuerzo mental. El escultor, al tallar su estatua de
mármol o de otra piedra en la que aquella se halla potencialmente escondida, ha
de quitar las partes supérfluas y sobrantes con la fuerza de sus brazos y los
golpes de martillo, lo cual es un ejercicio evidentemente mecánico» (Leonardo)

Ciertamente, en el escultor se dan cita dos mundos y dos sensibilidades


radicalmente diferentes: el mundo fuertemente material, donde lo real pesa,
ocupa, duele (como en el oficio del cantero) ...y el mundo ideal donde todo es
sutil, ligero (como en el oficio del poeta). Entre ambos mundos, el escultor se
verá obligado a desdibujar la frontera misma entre lo material y lo ideal. Por
propia disciplina, no puede olvidar que las ideas pesan, ocupan, que lo son
precisamente en tanto existen como seres reales.
MUNDO FISICO CANTERO
MUNDO «INMATERIAL» POETA

La consideración y el modo de operar con la materia habrá sido muy diferente en


unas y otras escuelas escultóricas; desde la inmaterialidad propugnada por los
artistas conceptuales, a la máxima materialidad buscada por los expresionistas, la
importancia de los materiales para los artistas povera, o la sutileza de los
llamados inmateriales, etc...
Pero en todo caso, el escultor ha sido alguien curioso, que habrá
proyectado sobre todo lo que le rodeaba un interés, como si todo pudiese llegar a
ser utilizable.

I.
DE LA MONTAÑA AL ESCAPARATE, DE LA PIEDRA AL OBJETO.

Hoy sólo me gustaría que entendiésemos dos elecciones, dos paseos. Imaginemos
dos escenas: Miguel Angel paseando por Carrara y Duchamp paseando por los
escaparates de París... Imaginemos a Miguel Angel instalado en Carrara para
conseguir la mejor piedra, caminando por la cantera hasta descubrir aquél bloque
del que intuye podrá salir una estatua. La elección en Miguel Angel proviene de
consideraciones técnicas: masa y consistencia, la existencia de vetas que auguren
posibles grietas, dureza, color... Imaginemos a Duchamp paseando por el Hotel
de Ville: El hombre moderno que adopta la ciudad como su cantera, pero su
elección del material es determinante, y constituye sino la primera, sí una
operación fundamental del escultor.

1
Apuntes para la 1ª clase del tema II. Asignatura PROCESOS DE ESCULTURA. Pontevedra 1997.
Para Miguel Angel, el bloque de mármol significa una norma sagrada a
inmutable. En esa piedra original que tanto le cuesta elegir, se esconde la forma
ideal que el artista sólo tiene que desvelar, sacar a la luz. Desde su creencia en las
ideas filosóficas del neoplatonismo cristiano, la forma preexiste en la materia.
«el artista verdaderamente grande no tiene concebida forma alguna Que no
yazca confinada en el bloque de mármol» (Miguel Angel cit. Wittkower p. 172)
«Los mejores artistas no piensan en mostrar lo que la áspera piedra en su
superfluo revestimiento no incluye; romper el hechizo del mármol es todo lo que
puede hacer la mano al servicio del cerebro» (Miguel Angel. p. 118)

Para Giovanni Bologna y más aún después para Bernini, el bloque de mármol ya
no significará una norma sagrada e innmutable. Su libertad para unir unas piedras
con otras hará que Bernini no tenga inconveniente en usar cuatro bloques de
mármol en su estatua de Longinos. Aún poco más tarde, Picasso no tendrá
inconveniente en utilizar todo tipo de materiales sin ningún vínculo entre sí para
configurar sus resultados.

Pero nos importa ahora reflexionar sobre la elección. Una elección de lo que
constituye el material de partida (o de llegada) de un gesto que singulariza al
escultor al mismo tiempo que comienza a (o a acaba de) conferir existencia a la
escultura. La elección presupone un sujeto más o menos intencionado o
indiferente (habremos aquí de volver a la supuesta «indiferencia» de Duchamp).
Para Duchamp, no se trata de "cualquier" objeto, sino de una clase bastante
selecta y restringida que aludiese a su “cualquierismo”, a la “cualquieridad”
ajeno a las categorías del gusto y disgusto...
La elección presupone también una materia que está ahí fuera inerte o a la
espera de ese gesto electivo. Este presupuesto confiere a tal realidad previa una
categoría precisa que la diferencia de la realidad conformada, posterior. El gesto
activo del sujeto frente a la existencia pasiva de la materia que ofrece
resistencia... En otro contexto habíamos interpretado el contenido sexista de esta
categorización que habrá sido traslada y referida a las diferencias de género. Se
trata además de la presuposición de una Tierra Virgen, sin Derechos…
“Pensar no es un hilo tensado entre un sujeto y un objeto, ni una revolución de
uno alrededor del otro. Pensar se hace más bien en relación entre el territorio y
la tierra [...] la tierra procede sin cesar en un movimiento de desterritorialización
in situ a través del cual supera cualquier territorio” (Deleuze y Guatari)

La diferencia filosófica entre natura naturans (nauralizante) y natura


naturata (naturalizada), entre Tierra y Mundo (Heidegger), determina, como
categoría desplazada, la diferencia entre materia y material referida a niveles de
artificio...

NAT natura naturans TIERRA MATERIA pasividad


CUL natura naturata TERRITORIO MATERIAL actividad
MUNDO

2
La Tierra se supone como sustancia incognoscible y original, no tratada, no
mediatizada.
“La tierra es lo que tiene por esencia el ocultarse a sí misma. Hacer la tierra
quiere decir: hacerla patente como ocultarse ella misma. La obra ejecuta la
hechura de la tierra al retraerse a ella” (Heidegger)
Esta elección es, pues, rapto, colonización, desterritorialización (de lo
preexistente) y reterritorialización (de lo construido).

La afirmación de una cultura, su establecimiento, corresponde a una


territorialización, a un desalojo de la tierra para convertirla en territorio, en
Mundo. Ello es causa y consecuencia de relaciones de dependencia con su medio
ambiente. Cada cultura depende de aquellos vegetales y animales, de aquellos
territorios, de aquella topografía, de aquellos materiales que le sirven para comer,
resguardarse, sobrevivir, divertirse, etc.. Así, la relación con los materiales no
escapa a la vida, sino que es uno de sus más específicos testimonios. La forma de
relacionarse con su paisaje, sus formas de producción (Marx), de consumo, de
explotación de los recursos y de organización de sus espacios y sus tiempos...
confieren un modo de sentir y pensar los materiales, elegidos y transformados
por sus sentidos.
Las sociedades de cazadores/recolectores, las sociedades de ganaderos
/agricultores, las sociedades urbanas de productores industriales, o las sociedades
de servicios, de intermediarios y administrativos... comportarán modos distintos
de concebir la materialidad y la materia. Y sus formas de arte también estarán
determinadas de uno u otro modo por estas modalidades de vida. Son sus formas
de vivir y sentir la vida los que han conferido sentidos a los materiales y
contenido cultural a la Materia. Tal y como los colores y la forma de nombrarlos
está determinada por las formas de vida (No en vano los esquimales disponen de
un repertorio de más de veinte palabras y conceptos que nosotros simplemente
englobamos en lo “blanco”, y los mahoríes más de una docena de categorías
cromáticas que nosotros sólo identificamos como “rojos”). Para el arte como para
la vida, el espectro de los materiales utilizables y utilizados es tan amplio como
el catálogo de los conocidos.

Mc

Me Me

Mp

Mc (materiales conocidos)
Me (materiales escultóricos) Me=Mc
Mp (idem. escultura popular)

3
Desde la piedra hasta el chocolate, desde la madera a el papel ...todo lo
imaginable ha sido utilizado artísticamente como material. Entre la plastilina -un
material sin destino- y la piedra -un destino hecho material- discurre una línea
categorial que determina transversalmente los sentidos y los usos de los
materiales, que hace que, por ejemplo el yeso, la cera o el barro sean materiales
procesuales, no definitivos, mientras que el bronce, la piedra o el oro sean
materiales definitivos. ¿Qué hace que en determinado contexto cultural sean
ciertas clases de materiales las que se empleen para realizar esculturas? ¿Que
condiciona esa elección? ¿Que hace que Hanna Sterback realice un vestido con
filetes de carne de ternera o que Janine Antoni lama su escultura de chocolate, o
se bañe con su escultura de jabón?

Todos comenzamos a recorrer nuestro mundo como el animal curioso que recorre
su selva original, sólo que nuestra selva es la de nuestra casa, nuestra ciudad.
Como en cada cultura, la categorización de los materiales viene jerárquicamente
condicionada por la persistencia de contenidos arcaicos y por la impronta de
nuevos sentidos. Pero no podemos olvidar que estas categorías son históricas,
epocales, culturales, y por lo tanto no universales, sino regionales.
La escultura ha estado recorrida por las categorías pertenecientes a campos
simbólicos de valores. A campos jerarquizados con atribuciones peyorativas y
meiorativas aplicadas a los materiales, y al propio estatuto de la materialidad. Las
categorías de arriba/abajo, claro/oscuro, peremne/caduco, inmutable/mutable,
suave/rugoso, duro/blando, formado/amorfo, etc... han forjado las categorías de
lo escultórico. (Recordemos que estamos utilizando la base de una epistemología
para la que “representación” significa : “sistema de oposiciones/distinciones
computables).
Desde las grandes monumentos imperiales de las culturas estatales del
mundo antiguo, hasta los monumentos entrópicos de Robert Smithson, la
escultura aparece recorrida por las categorías de lo noble -o imperecedero y lo
innoble -o perecedero-. Esta categoría ha mediatizado los comportamientos
artísticos y escultóricos que aún hoy resulta bastante usual encontrarla entre los
comentarios críticos, entre las declaraciones de artistas, e incluso entre sus
producciones objetuales. El contenido cultural de nobleza material a su vez ha
estado ligado a los símbolos de trascendencia, sacralidad y poder, es decir, a un
campo categorial de valores jerarquizados según órdenes de importancia
simultáneamente ética, política, económica... La fuerza territorial, la escasez, el
valor de cambio habrían contribuido a convertir a ciertos materiales en preciosos.
Así, si bien la sal o la pimienta han sido materiales fundamentales en los
desarrollos de la cultura, no han obtenido en todo caso el estatuto de nobleza que
sí se ha atribuido a el oro. El campo de los materiales simboliza el campo de lo
simbólico, el modo en el que cierta cultura organiza sus valores... Los materiales
nobles, son los derivados de los símbolos de perpetuidad y exclusividad, de
exceso y poder de Gran Proveedor: piedras preciosas, metales preciosos ...ligados
a los contenidos de preeminencia y ostentación de culturas clásicas, fuertes. Su
inmutabilidad, su esplendor (brillo, color transparencia) los han situado en el
lado opuesto a la contingencia y precariedad de la materia viva.... Monedas,

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armas, estatuas, templos, palacios, muebles, enseres... Madera, piedras y metales
que han servido para construir, ara cazar, para cultivar, para poder... aquellos
mismos materiales que otorgan singularidad a cierto asentamiento cultural, serán
aquellos que entren a formar parte de su campo material; desde el hacha de silex
hasta el chip, también de silex (en el Silycon Valley). Incluso en la construccion
arquitectónica, madera y barro habrán sido materiales de construcción pobres,
mientras la piedra ha dado materia al palacio, al templo y a la tumba...
La forma de vivir, la importancia dada a aquello de lo que se depende,
el modo en el que una cultura establece relaciones con su medio ambiente,
conduce a modos diversos de concebir la materia. No es extraño que para una
población que se ha fortalecido culturalmente en la pertenencia territorial, en la
sedentarización agrícola y ganadera, y en su formalización lingüística -mediante
la fijación de un idioma propio, y sobre todo en los principios tecnológicos que le
han hecho prosperar, proyecten en la tierra y la alfarería su mitología sobre la
creación. La creación de “su” mundo es realizada como tarea de escultor sobre
una materia que no es neutra. Como sucede en los mitos, se producen juegos de
sustitución e inversión, de modo que el creador representa al pueblo que relata, -
al sujeto del discurso- en un gesto mediante el que entra a formar parte de la
historia, se singulariza y se crea a sí mismo. Estos materiales, barro y costilla,
imponen ya una diferencia; surgen cualificando, atribuyendo propiedades de
sentido que serán cruciales en la vida cotidiana, en la historia, en la evolución
cultural del “género”.

La materia aparece recorrida por contenidos de índole formal y significativo, no


existe como neutralidad. Ni en términos de una materia general, única; ni en
términos de diferentes materias. En el caso de una materia general, ésta surge
ligada a principios ontológico-metafísicos a su vez con fuertes implicaciones
políticas. En el caso de las materias, surgen en contextos de una ontología
regional cualificada jerárquicamente 2 .

2
. En las profecías de Daniel aparece una imagen ilustrativa de tales cualificaciones simbólicas en
tadición judeocristiana. En el texto, el Rey Nabucodonsor tiene un sueño que olvida al despertar.
Acuciado por el significado desconocido de un sueño que no consigue rescatar de la penumbra, acude a
sus sabios y adivinos, pero estos son incapaces de interpretar un sueño sin conocerlo. Daniel acude para
ofrecer en un único relato, la interpretación y el sueño: una interpretación legitimada en el propio sueño,
y un sueño que surge en la interpretación... En el sueño, en fin, aparece la figura de una estatua
monumental cualificada respecto a la altura y la nobleza de los materiales según un orden que, en el
sueño es además temporal... Los momentos posteriores son representados por las partes inferiores en un
descenso por el cuerpo que corresponde con un transcurso del tiempo: La cabeza era de oro, mas el
pecho y los brazos de plata, y el vientre y los muslos de bronce. Las piernas de hierro y una parte de los
pies eran de barro... Después, una piedra desprendida de una montaña golpeó los pies de barro de la
estatua, que parte a parte se fué desmoronando, y sólo quedó un amasijo de polvo, mientras que la piedra
que había golpeado el barro se hizo un gran monte e hinchió toda la tierra.

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 La materia como opuesto a forma: lo que permanece en una alteración formal.
 La materia como pasividad, como ambivalencia axiológica
 Ligada a signos peyorativos o meiorativos (el valor de los caballos fundidos
en bronce radica en su forma, no en el bronce... El bronce importa porque
posibilita la peremnidad de la forma, etc.)

La importancia que la piedra ha tenido en el establecimiento del campo de la


escultura no es despreciable. Dado que la piedra habría constituido en las
poblaciones más primitivas un medio fundamental, tanto en términos
ambientales, arquitectónicos, como vitales, pues de su manufactura, de su
transformación y de su uso habría dependido su vida. La piedra habrá sido el
primer hogar, y la herramienta más eficaz. La cueva y el hacha de silex habrían
contribuido a converir a la piedra en una referencia al origen. De hecho, el culto
al origen, a lo dado y heredado, ha hecho que en muchas culturas diferentes, la
simple elección de un material dado encontrado en el paisaje se convierta en la
atribución de propiedades y contenidos que lo diferencian del resto. Esa
atribución dada por la elección refuerza la propia identidad es signatura...
La Estella Tell El Amarna (Egipto) muestra el interés del monarca por
aprovechar el culto a una piedra tallada cuyo origen se desconoce y a la que se
atribuyen propiedades sagradas, grabando su propia aportación. De ese modo se
incorpora a la propia cualidad de la piedra elegida. Lo mismo podríamos decir de
La Piedra Negra en La Meca, que parece ser un meteorito convertido, por su
origen celeste, en lugar de culto y peregrinación.

En la piedra, en sus atribuciones, en las operaciones que sobre ella se realizan, se


fundan familias etimológicas indoeuropeas cargadas de significados divergentes
pero en estrecho vínculo. Significados que aluden a definiciones que funden el
objeto y lo que sobre el se realiza. Cortar, unir, decir, usar surgen en las palabras
unidos a la piedra. Los verbos que tienen a la piedra como objeto, serán antes que
el propio sustantivo…
Así la piedra, que aparece en el griego clásico significada por la palabra
lithos, pertenece a una familia indoeuropea ligada a las raíces lek (cortar), leig
(atar), leu (dividir, soltar), leugh (doblar, girar, romper), leg (recoger,
recolectar, hablar). Ilustre familia de raíz común que habrá derivado a un
campo de palabras entre las que se encuentra: ley, leño, leer, logos, lítico,
analítico, liturgia, ligadura, luto, lujo, limus, lodo... LITHOS (gr.), piedra, es

CRISTIANOS LUZ ESPIRITU

BABILONIOS ORO CABEZA


PERSAS, MEDOS PLATA PECHO, BRAZOS
GRIEGOS (ALEJANDRO) COBRE VIENTRE, MUSLOS
ROMANOS HIERRO, BARRO PIES

CRISTIANOS PIEDRA ESPIRITU

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además verbo referente a deshacer, a soltar, vinculado con la LISIS (disolución)
y la LITIS (gr. disputa, querella). El liturgo griego es el cantero, el constructor. Y
de ese lithos griego derivará el LITO latino, significando sacrificio.

INDOEUROPEO LEIG LEK LEP LEU LEU LEIS LEI


SANSCRITO LUNÁTI LUM
(desata)
ALBANES LITH LAKUR late LAJ (pagar (suciedad)
(piel) (azada) una falta)
ISLANDES ant. LYJA list
(golpear)
BULGARO ant. lêcha
ALTO ALEM. LITH
RUSO ant. LOCHMA lechá
CHECO ant. lícha
PRUS. ant. lyso
LIT. ant. LIK LUTYNAS LIEJU
(cuerda)
GRIEGO LAKIS lepo LUO
(trozo) (pelar) (desatar)
LATIN LIGO LACER LUES POLLUO LIRA LITOS
(desgarro) (disolución) (costa)
LIBO
CASTELLANO atar cortar pelar dividir, surco, fluir,
soltar huella manar
derivados ligar, lacerar lisis, lodo delirar litoral
obligar análisis (lutum)
aleación solver,
disolver
solución

indoeuropeo LEUGH LEI INDOEUROPEO


sanscrito (romper) SANSCRITO
albanés lungë ALBANES
irl. ant. lucht ISLANDES ant.
alto alem. liohhan BULGARO ant.
sueco luk ALTO ALEM.
griego RUSO ant.
latín lugeo (lamentarse) CHECO ant.
castellano romper PRUS. ant.
derivados luto lytéti (tocar) LIT. ant.
LITOS (tenue) GRIEGO
LINO (untar), LATIN
LIMUS
viscoso CASTELLANO
lodo, lino derivados

Conforme la Piedra pierde su sentido de origen y Tierra, conforme el


hombre moderno establece sus relaciones con el Mundo, el campo de materiales
escultórico se amplía (Me=Mc), y el lugar de la piedra es ocupado por el objeto.
El objeto -materia de tercer nivel, en tanto constituido-, se ofrece a la percepción
como algo dado, y en tanto dado, naturalizado, forma parte del paisaje. Y en
cuanto se independiza de su proceso de producción, adquiere la condición de
mercancía, con sus contenidos de fetichismo, inmutabilidad. (Ver Santiago Alba

7
Rico: Las Reglas del Caos. Anagrama. Ver Marx: El Capital.). Para el hombre
moderno, el mundo entero comienza a ofrecérsele como un espectáculo a su
merced, como un botín interminable. La secularización permitió una libertad
productiva impensable desde los ámbitos religiosos de las fuertes culturas
clásicas. Y al mismo tiempo, la omnipresencia de un mundo construido artificial,
hizo que los impulsos colonizadores del hombre (encontrar como descubrir
nuevos mundos) acabarían haciendo que el hombre moderno descubra (elija) lo
que tiene alrededor, en su entorno urbano o rural...
El hombre, nacido culturalmente como consumidor (cazador-recolector),
desarrollará su cultura como constructor (agricultor, ganadero, urbano, estatal).
Pero el desarrollo extremo de esa tendencia fabril, volverá a dejar paso, con la
epifanía de la mercancía, al hombre consumidor, de modo tal que el valor de uso
se transciende por el valor de cambio.
¿Cómo se ha producido este cambio? ¿Qué cambios se han producido en los
sentidos de la Materia para que estos cambios hayan sido posibles?

II
DE MATERIA A MATERIALISMO

“Materia” significa a veces el tema o sujeto de una charla, aquello de lo que algo
trata, lo que caracteriza su cualidad. “Materialista” identifica en América latina, a
quien transporta materiales de construcción. Materialista, en contextos
filosófico/teológicos, significa una renuncia a una concepción espiritualista o
esencialista de la realidad; La primera aparición del término “materialismo”
puede encontrarse el texto de Boyle The Excelence of the Mechanical Philosophy
(1674), aludiendo a una filosofía referida a una base corpuscular (partes) que
componen el mundo (todo). Es decir, a una teoría sobre las relaciones entre el
Todo y las partes, basada en la evidencia y la originalidad de las partes sobre el
Todo.

Etimológicamente MATERIA parece estar relacionada con la raíz indoeuropea


MATER compartida por el sánscrito (matar), el germánico antigüo (muoter), el
eslavo antigüo (mati), el prusiano antigüo (mûti), el griego clásico (meter, madre,
origen; y también metra -matriz, vientre), el latín (mater, madre y materia, y
también madera). A su vez, esta raíz indoeuropea MATER, está compuesta de un
sufijo que indica una relación de parentesco (TER), y una raíz MA vinculada en
muchas lenguas conocidas con la imitación de una voz infantil del bebé MA [ma
(sanscrito), mam (persa, armenio, griego, irlandés, alemán), mëmë (albanés),
mamma (latín, mamar)]; con una referencia a la humedad y al flujo [ moin,
pantano (medo), mano (fluir, manar)], y con un sentido de bondad [MATH (irl
ant., galés -mad-) del que derivarán el latino MATURUS (maduro) MATUTA
(amanecer, aurora y madrugar), MANE (mañana) y MANIS (bueno)]... La
bondad del día y del alimento materno se encontrarían en el origen de la palabra
que más alude al origen... La madre, el único sitio -según Freud- del que se puede
decir, con toda seguridad, que se ha estado allí, habrá sido la figura simbólica que
ha dado nombre, -pero no sólo nombre- a nuestra noción de materia. Esta suerte

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de monismo materialista o materialismo monista apunta a considerar la unicidad
del universo, de acuerdo a esa indiferenciación uterina donde de modo exclusivo
se realiza la identificación.

De esa carne, de esa leche y esa luz derivarán la tierra, el fuego, el aire, el agua...
materias en las que los filósofos presocráticos sugerían diferentes modalidades de
ser de una materia original única que se encontraría en todo... modos diferentes
de una única materia original. Desde aquellos cosmólogos griegos a los
científicos actuales, de los átomos de Demócrito o el Fuego de Heráclito hasta
los quarks y los espines de la ciencia actual, la consideración sobe la materia
atraviesa la escultura y la cultura, las concepciones filosóficas y mundanas.
Desde la idea de una materia amorfa «de la cual todo procede» (Al-Isq), a el
anomalismo (Sgl. XX) sugerido por la termodinámica, irreversibilidad de las
trasnformaciones...
Para acercarnos a cómo la escultura ha entendido la materia no podremos
tampoco dejar del todo de lado cómo la materia ha sido conceptuada en los
campos mundanos, científicos y filosóficos. Materia categorizada desde factores
tecnológicos, económicos, religiosos, sociales, políticos, científicos... Materia
vinculada a los contenidos de sacralidad (y su política sumergida)... Materia que
recorre en sus transformaciones el camino que conduce desde el noumenismo al
politeismo, al monoteismo y a la metafísica y ontología... en una sucesiva y
progresiva determinación de Sentido de carácter retroactivo (ver supra, el sueño
de Daniel).

Determinada por las relaciones y formas de vida, la búsqueda de una Materia


Prima, original habrá coincidido históricamente con el impulso por construir
también un gran imperio: Es en la Grecia clásica, en sus anhelos de universalidad
donde se producirán los intentos más ilustres de una concepción monista, los
ensayos de una identificación de la Materia General, del Ser ...búsqueda
ontológica que además coincide con lo que se suele llamar filosofía. Este habría
sido el primer materialismo, dado que estos aventureros del espíritu quisieron
encontrar la sustancia de lo real en una Materia determinada, una sustancia
primordial (agua, fuego, hidrógeno o helio). Monismo materialista que de unos
u otros modos va a prolongar su influencia hasta el siglo XIX, cuando Hegel
definía la materia como el reino de la necesidad (Hegel), dada la
transformatividad de las distintas especies de materia a partir de un estado
original de homogeneidad... (RELIGATIO: identificación)
Tales quiso ver en el agua la sustancia originaria que estaría en el fondo de
todas las cosas: El agua del mar como límite de la tierra (infinito), agua que
desciende del cielo, agua que surge de la tierra, agua que da la vida a plantas y
animales, agua que se transforma (sólido, líquido, gaseoso)
Anaximandro consideraba que esta sustancia original debía ser
indeterminada, invisible y amorfa, llamándolo apeirón (infinito, indeterminado,
caos).
Anaxímenes sostenía que el principio básico era el aire, dada su
multiplicidad, variabilidad, invisibilidad, sutileza, y falta de forma...

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Para Heráclito, todas las cosas son un fuego que se enciende y se apaga
con medida, y de cuyas transformaciones surgen todas las cosas, del mismo
modo, -dice, que el oro puede ser intercambiado por todas las cosas.
Pitágoras, la materia original el principio (arjé) es el número, el orden
sustancial (M3)... o la Idea, para Platón, lo que se ve. O el Ser, para Parménides:
para que algo fluya, tiene que haber antes algo que fluya, el Ser.
Los Sofistas retrotraen el problema a su raíz epistémica: el espíritu
reflexiona sobre sí mismo. Protágoras: «el hombre es la medida de todas las
cosas» (M2)

En el Siglo XVII, cuando el encuentro con culturas diferentes, el desarrollo de las


urbes como hervideros de opinión, las ascensión de las clases populares y
burguesas a escalafones de poder, la crisis de las instituciones de poder
(eclesiástico, político, cultural...) que había estado legitimadas por principios
sacralizados.... Ese completo mundo se va a ver agitado por un profundo impulso
de secularización ligado, precisamente a la reconsideración del vínculo y la
separación entre materia y espíritu, entre mundo y pensamiento, entre realidad y
representación...

Gustavo Bueno, ensayando una Historia de la Idea de Materia, la resume en tres


momentos:
1. Desarrollos de la idea de materia que, de un modo u otro, giren alrededor
del supuesto de la necesidad ontológica de una materia corpórea.
2. Epoca medieval (judaismo, cristianismo, islamiso). Visión de la materia
corpórea desde la perspectiva de la sustancia espiritual 3 . La materia como
contingente, pero todo gira en torno a lo contingente (la materia es ser, pero
degradado). La Encarnación del Verbo, el Cuerpo Místico como modelo de
materia. Y la Alquimia como transubstanciación.
3. Racionalismo y naturalismo (1+2). Tendencia a entender la sustancia
corpórea no como una sustancia primaria, sino como una codeterminación
derivada de una realidad que acaso podría ser ella misma material, pero ya
no extensa e incorpórea: la fuerza/energía. Ello implica:

3
. La tradicción esotérica define la Alquimia como una tarea de transformación: Transformar la materia
en espíritu y el espíritu en materia. Esta transformación conviene a una metáfora ética para la cual la
química implica su modo referente. La transformación de la materia bruta hacia la materia cultivada, de la
materia amorfa a la formada, implica una transformación espiritual, del hombre tosco al cultivado, de la
maldad a la bondad. Según Jung, aquello a lo que los alquimistas llamaban su «materia» no era sino su
propia personalidad y su finalidad consistía en liberar su «espíritu» de ella. La Piedra Filosofal habrá
tenido ese ambivalente según el cual la transformación de los metales implicaría una transformación de la
persona, de modo que su contenido tendría en sentido de un cultivo, una cultura. Las «materias primas» -
sal, azufre y mercurio- refieren más bien a categorías materiales, formales y simbólicas : azufre, «fuego
celeste que, introduciéndose en los gémrnes inferiors, crea y fija la forma interior de lo más profundo de
la materia»: mercurio, «la sustancia húmeda primigenia nacida de la semilla de todas las cosas»; sal,
«asiento fundamental de toda naturaleza, en general y en particular... principio de corporeización que es
nudo y lazo de los otros dos principios, azufre y mercurio, y que les da cuerpo» (arte y Alquimia. p. 26)...
«La raíz del arte es el jabón de los sabios (sal)» p. 42. «El vapor es nuestra piedra [...] el principio de la
materia de nuestra operación» p. 45

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(a) Asunción de un proceso histórico decisivo: La secularización y
superación de la temática filosófica del sujeto entendido como sustancia
inextensa espiritual. Y, por ello,
(b) la necesidad de reinterpretar la escisión medieval/cartesiana
desde su núcleo epistemológico.
Las conexiones y contaminaciones entre estos «momentos» son continuas, de
modo que no puede establecerse una auténtica cronología. Se trata de una especie
de calendario que no indica no en qué momento estamos, sino de qué tipo de
momento se trata, una historia cualitativa.
«se denomina masa de un cuerpo a la cantidad de materia que contiene» (A.
Ganot. B. Baillière. 1868. cit. Bueno, Materia. p. 15)
«es lo que impresiona nuestros sentidos» (Ferriére, Mach)
«es lo que existe más allá de nuestros sentidos y pensamiento» (Lenin)

Desde el materialismo del XIX, «materia es todo aquello que impresiona


nuestros sentidos» (Ferrier. Matiere et Energie. 1887) -lo sensible y lo
inteligible-, hasta el materialismo de la ciencia contemporánea, para la cual la
materia no es sino un amasijo de probabilidades, algo que en mayor medida está
compuesto de espacio vacío, de probabilidades en todos sus estados (sólidos,
liquidos, gaseosos, probabilísticos) de antimateria (mecánica cuántica, física
nuclear), de “materia oscura”, invisible, indeterminable, pero cuya existencia se
deduce de las leyes físicas conocidas (astrofísica)...

Desde las teologías clásicas a las gnoseologías modernas, se ha pretendido


categorizar la materia bajo un concepto unívoco. Sea éste monista o dualista;
Pues el dualismo (materia/espíritu) tiende a establecer una jerarquía ontológica
que, finalmente, supone una asimilación de uno de los términos a el otro.
Para los epicúreos, existía una diferencia radical entre la materia física
(CORPUS) y la materia espiritual (ANIMA y ANIMUS) 4 . Esta diferencia puede
encontrarse en la diferencia que Descartes habrá establecido entre la EXTENSIO
(res extensa: mundo físico. M1) y el COGITO (res cogitans: mundo espiritual.
M3). Una categoría binaria que se trasladará a la diferencia entre cuerpo/alma,
espíritu y materia, significante y significado, contenido y expresión...
Si en Descartes se trata de una duplicidad óntica (digamos de lo real
mismo) entre cogitatio y extensio; en el marxismo se trata en todo caso de una
duplicidad ontológica (digamos de las interpretaciones de lo real) entre el «yo» y
el «no/yo». Gran parte de la teología y de la filosofía se han ocupado de delimitar
los campos de estas dos clases de materia, de establecer su diferencia, y de
reducir esa ecuación a un sólo término, a una sola materia original. Mediante una
asimilación del mundo físico al mundo espiritual, de modo que ese mundo de la
Idea, hecha ya objetiva se convierta en la sustancia fundamental de lo real
(Platón). O bien mediante una asimilación del mundo espiritual al mundo físico,
de modo que toda construcción espiritual sea predeterminada por una realidad
física, material (materialismo dialéctico.)

4
. Lucrecio, vers. 140 y 360 ss. cit. Bueno. Materia. p. 35)

11
Leibniz o Malebranche, en tradición cristiana, entenderán la materia como
un fenómeno en la percepción de las almas, en un mundo compuesto -y la
expresión no es nada casual- de «átomos espirituales»
Demócrito, Epicuro extensio
Anaxágoras, Aristóteles, Pitágoras, Platón cogitatio

El materialismo indica, en sentido inverso, no que lo real quede asimilado a una


Idea objetiva (Platón), sino que por el contrario, que todo es sustancia extensa,
incluido el cogito. En pleno materialismo trascendental del XIX, Karl Vögt
(Köhlerglaube und Wissenschaft. 1854), advertirá que los pensamientos son
reductibles a fenómenos materiales, de modo tal que entre los pensamientos y el
cerebro hay «la misma relación que entre la bilis y el hígado o entre la orina y
los riñones». Esta negación de la cualificación substancial del alma y lo espiritual
será característica del «materialismo metafísico antimetafísico» del siglo XIX
(Vogt, Enrst Haeckel)

Pero de la tesis sobre la negación de toda diferencia entre realidad material y


espiritualidad no se sigue la tesis de la reducción ontológica de la cultura a un
fenómeno de la Naturaleza conforme a leyes mecanicistas. Existen formas de
materialismo que no se pueden asimilar a ese materialismo metafísico. Frente al
monismo y al dualismo, tales materialismos vincularán su materialidad a la
noción de pluralidad o multiplicidad.

MONISMO Materia
DUALISMO materia/espíritu
PLURALISMO M1, M2, M3 miniaturización/holismo

Desde un punto de vista materialismo radical, no hay tal cosa como La realidad
como tal. El monismo, como el cosmismo afirman la existencia de un Todo de la
Materia, y de la Materia como un Todo. Así, esta forma de reducción asumirá
una complicidad con aquellos otros principios de materia que tiendan a
legitimarse en una noción estructural, es decir, abstracta, de Todo. La idea de una
sustancia primordial, al absorber en sí todas las cosas, convertidas en accidentes,
no podría ser material, puesto que la materia dice multiplicidad y esa sustancia
material única es como un círculo cuadrado (el Ser de Parménides). Esta materia
primorial es contraria al materialismo (pluralismo).
«Entre las regiones del ser -el mundo de los fenómenos- habría
inconmensurabilidades, y la Idea General de Materia no podrá por ello consistir
en una generalidad que prescindiera de diferencias y obtuviera notas comunes,
sino que expresaría la radical inconmensurabilidad de la realidad» (Bueno).

No habría tal cosa como la Materia, sino una infinidad de materias en


conmensurabilidad mutua, sin que ninguna de ellas pueda nunca reducir a las
demás unidireccionalmente. La materialidad conllevaría la imposibilidad de
resolver las incomensurabilidades de la realidad en una unidad armónica
definitiva. La idea de Materia no podría consistir en una generalidad que

12
prescindiera de diferencias, sino que expresaría la radical inconmensurabilidad
de la realidad.
Pero no deberíamos confundir esta materia resistente a toda reducción con
las figuras clásicas de lo inconmensurable, como el Uno de Plotino
(incategorizable), el Dios de Santo Tomás (inconmensurable), el noûmeno de
Kant (incognoscible) o el apeirón de Anaximandro (el trasfondo infinito, lo que
no tiene Todo)... Una pluralidad sin Todo
Visto de este modo, la materia no es un género con especies, ni un orden
que cancele las expectativas de una infinita diversidad, ni un todo con partes,
sino más bien lo que desde el punto de vista de la llamada lógica borrosa,
quedaría definido como la probabilidad, o, dicho de otro modo, el Todo en la
parte.
La materia se definiría desde su MULTIPLICIDAD (pasiva, dispersiva,
extensa), CANTIDAD (realidad), y CODETERMINACION (gravitación) 5 .

Esta materialidad se opondría así tanto al monismo como al mundanismo.


Se opondría a reducir la Materia a alguno de los géneros de la clásica ontología
regional...
«la posibilidad de una ampliación de la idea de materia hasta un punto el que nos
permita envolver en su esfera a su correlativa idea de forma, en el concepto de
una sustancia material. Tanto la materia como la forma, en tanto forman parte
del compuesto. se comportan como materia del mismo, mientras que es su unidad,
el todo, el que se comporta como forma» (Bueno, p. 42)

Todo tipo de entidad que, dotada de algún tipo de unidad, consta necesariamente
de multiplicidades de partes variables (cuantitativas o cualitativas) que, sin
embargo, se codeterminan recíprocamente (causalmente, estructuralmente)
Géneros de materialidad:
M1. materialidades
M1-Mundo físico, exterior: realidades físicas
(naturalismo minimalismo)
materialidades dadas en el espacio y el tiempo
M2-Interioridad:realidadesespirituales/psicológicas
(idealismo expresionismo)
materialidades antes dadas en el tiempo que en el espacio
(subjetivas)
M3-Idealidad: realidades ideales/abstractas
(esencialismo, abstracción, neoplatonismo)
materialidades atemporales (incluídas en sistemas matemáticos,
lógicos, que no existen en el espacio y el tiempo)

Esta clasificación de la ontología clásica coincide con aquella que Oteiza, a partir
de Muller 6 , ofecía ensayando una ontología particular para el «ser estético» en lo

5
. «la conexión de las codeterminaciones de una cosa según un principio interno de causalidad» (Kant.
K.R.V. Dialécica, II, 2, 1)
6
. Müller, A. (1934) Introducción a la Filosofía. Madrid. Revista de Occidente.

13
que denominaba su «Ecuación Estética Molecular». Formulación que es una
modificación de la ontología de Müller, y coincide con la clásica ontología
metafísica, que, en formulación del discípulo de Leibniz, Christian Wolff, dividía
-y en pleno barroco europeo- entre una metafísica general y otra especial,
dividida a su vez en cosmología (mundo), psicología (alma) y teología natural
(Dios)...
M1 SER REAL MUNDO cosmología materia
M2 SER VITAL ALMA psicología contenido(función)
M3 SER IDEAL DIOS teología, geometría forma

Esta categorización triádica, viene a coincidir con la ecuación constituyente de la


personalidad humana definida por el psicanalista Jacques Lacan. En fecto, Lacan
se refiere a un “anudamiento” entre lo real (impensable, irrepresentable), lo
imaginario (vivencial, fantasmático), y lo simbólico (triádico, cultural) 7 .
Y coincide además con las categorías de primeridad, secundidad y
tercereidad, que Charles S. Pierce, propuso y sobre las que estableció los
cimientos de la semiología en sus tres modalidades de signicidad: indicial,
icónica, simbólica 8 .

Los distintos géneros no agotan el ser de la materia, pero tampoco son simples
apariencias. Las diferencias son el material mismo de la reflexión. Cada uno de
esos niveles de materialidad existe en constante posibilidad de su mutua
reducción: esto es, la realidad física se nos ofrece desde los esquemas ideales de
la ciencia que son también derivados de una irreductible realidad psicológica
descubriente; y esta realidad psicológica viene determinada por hechos externos
perteneciente a la realidad física, etc...

Con todo, estas clasificaciones de la materia según ontologías metafísicas


constituyen los distintos modos de formalismo, entendiendo éste precisamente
como una lógica bivalente que tiende a reducir de modo excluyente alguno de los
términos.
Formalismo primario (reducción a M1; piensa M desde M1)
La realidad entera se interpreta como diferencias de la única
materia real, física: MECANICISMO, NATURALISMO
Formalismo secundario (reducción a M2; piensa M desde M2)
La realidad entera se interpreta como una construcción psicológica,
sea individual o social: SOLIPSISMO (expresionismo), SOCIOLOGISMO
(contextualismo).
Formalismo terciario (reducción a M3. piensa M desde M3)
La realidad entera se interpreta como determinaciones de una
sustancia ideal, a una estructura abstracta que está por encima, que
subyace a los hechos (M1) y a las percepciones internas (M2):

7
. Lacan, J. (1975) El sinthome. Seminario 23. Buenos Aires. Paidós.
8
. Pierce, Ch. S. (1988) Un hombre, un signo.Barcelona Crítica.

14
ESENCIALISMO, PLATONISMO (arte abstracto), FENOMENOLOGÍA
TRASCENDENTAL (Husserl)

«Pues la materia sufre la acción, pero la forma actúa asimilándose a materia. Es


por lo que la materia desea la forma» (J. Bohëme. El Rosario de los Filósofos.
p.20)

Platón, Aristóteles (materia inteligible), Epicuro (reducción de M a M3),


supondrán un olvido de la diferencia entre materia física (corpus) y materia
incorpórea o psíquica (animus y anima), sugiriendo una «materia incorpórea»
(Lucrecio) que en la Edad Media será definida como «materia spiritualis»
(Avicebrón), y más tarde, será definida por el empirismo como «química mental»
(John Locke) según lo que Paul Janet ha llamado un «materialismo idealista».
Desde el esencialismo teológico, al «materialismo metafísico» del
marxismo (que encuentra en la dialéctica un principio esencial -M3- que
determina los hechos -M1- y las conciencias -M2- la construcción de las
nociones de Materia adolecen de estas formas excluyentes. Imaginemos el
literalismo subyacente al minimalismo: Imaginemos a Richard Serra afirmando
que rollo de 32 metros de plomo es y es sólo, un rollo de 32 metros de plomo.
«Esto es esto», tautología radical que se expresa, renunciando a la
representación, en la presentación del material. Este fenomenología materialista
se asemeja a esa reducción del materialismo dialéctico característica de lo que se
ha llamado el materialismo metafísico antimetafísico... (No en vano las opiniones
de Tony Smith son tan similares a ciertas sugerencias de Heidegger)

Una cuestión crucial en la diferencia del materialismo proviene del aspecto


generativo irreductible y que en los esencialismos, espiritualismo, etc... queda
velado por la propia ontología. Para el materialismo dialéctico (metafísico), son
las bases materiales preexistentes (estructuras de relaciones sociales objetivas) las
que determinan la subjetividad. La determinación, en el marxismo crítico,
significa la producción de la conciencia por la realidad y no al contrario. Admitir
que la conciencia (la razón) configura, inviste la realidad de los caracteres en los
que adquiere objetividad no implica asumir un idealismo clásico, sino advertir
que los términos de la pluralidad afectan también a la generación de las regiones
«ontológicas»: La forma de la asunción de lo real por la conciencia (mediante
categorías ideales-abstractas de la conciencia) implica un complejo generativo
donde M1, M2 y M3 existen, se forman y se formulan de modo codependiente..
Esto se traduce, entre otras cosas en diferencias respecto a la veladura material:
un ocultar la materia o subrayar lo material del objeto...

Frente a estas modalidades de formalismo, sería necesario aplicar lo que desde la


ciencia más reciente se entiende por lógica borrosa (fuzzy logic), desmantelando
los principios de no-contradicción y de aleatoriedad (A o no A; M1 o M3; M1 o
M2, etc.) heredados desde Aristóteles a través de la tradición teológica hasta el
materialismo secularizado. En el formalismo, la exactitud se sacrifica por la
claridad. Pero conforme más se atiende a la exactitud, el resultado del análisis se

15
convierte en más complejo, y las fronteras se debilitan, se vuelven borrosas.
Desde una lógica sensible a la exactitud, las relaciones entre M1, M2 y M3,
refieren a un modo de inclusión en una noción de Materia verdaderamente
materialista. Según el principio borroso de que «La parte incluye al todo en
cierto grado», pues la parte no contiene del todo al todo a no ser que sea igual al
todo

materialismo
integral idealismo

Platón

espiritualismo solipsismo
sociologismo

área minimalista

M2
materialismo
dialectico (XIX)
naturalismo

M1

esencialismo nihilismo
M3
M1 REAL (real)
M2 IMAGINARIO (vital)
M3 SIMBOLICO (ideal)

III
MATERIA Y TECNICA.
LA MATERIA COMO RESULTADO DE LAS OPERACIONES

Decíamos que es el todo que determinaba las partes, más incluso que las partes
constituían el todo. Del mismo modo, es la construcción -el ámbito técnico- la
que determina la materia (la cualifica) más incluso que la materia quien
determina la construcción. En un contexto tecnológico, la materia es aquello
capaz de transformarse, de modo que existe en relación a forma: «algo es materia
porque es materia respecto de algunas formas determinadas» (Bueno, La Materia.
p. 24). Y algo es materia porque es material respecto a algunas operaciones
realizadas sobre ella.
Con todo, la noción de materia difícilmente puede independizarse de los
contextos tecnológicos: el modo de concebir la materia y los materiales es
derivada de los modos de operar vital y significativamente con ellos. La elección
de materiales, los modos de producir y transformar, de consumir y determinar
implican más allá, cierta noción general de Materia como generalidad supuesta

16
más allá de toda transformación formal... Así, la materia es causa pero también
efecto de una técnica. Pero esa técnica es también efecto de cierto presupuesto
intelectual y afectivo sobre la materia.
El descubrimiento y el control de nuevos materiales ha transformado
continuamente las nociones particulares y generales sobre materia y materialidad.
La magnetita, la radioactividad, la física nuclear fueron posible en función de un
cambio radical de las concepciones sobre la materia: cuando la materia fue
radicalmente secularizada, el estudio de lo real contó con una libertad de medios
que hizo que en poco tiempo se pasase del globo aerostático al avión, y algo más
tarde a la nave espacial. Fue consecuencia de la secularización ligada al
materialismo del siglo XVIII lo que transformó definitivamente las nociones de
materia y materialidad, pues ésta ya no estaba ligada irreductiblemente a una
sustancia esencial o espiritual, sino que funcionaba como realidad independiente,
autónoma.
Recíprocamente, los nuevos materiales fueron transformando,
confirmando, extremando las nociones de materialidad y materia. Los polímeros,
las fibras de carbono, los superconductores, los aceleradores de partículas, los
descubrimientos genéticos …han ido implicando un modo más radical de
concepción de la materia.

Las transformaciones pueden, además ser:


REAL (real) Transformar físicamente cierto material
IMAGINARIA (vital) Resignificar afectivamente cierto material
SIMBOLICA (ideal) Establecer diferentes correspondencias

técnica= procedimiento + intención


= proceso + principio

PROCEDIMIENTO OPERACION (1,2) NAT.


TECNICA ESTRATEGIA (1,2,3) CULT.

El mito de la materia y la forma; de la materia y el material, de la Tierra y el


Territorio. La idea de Tierra presupone la territorialización, la apropiación de una
«Tierra virgen» cuyos habitantes no tienen Derecho. La idea de Tierra legitima la
ocupación del Territorio... Esta diferencia entre Tierra y territorio se desplaza
hasta la diferencia entre materia y material. De nuevo aquí nos encontramos con
otra categorización de términos excluyentes, que sin embargo se refieren más
bien a niveles de un mismo orden material. Desde la noción de materia bruta o
materia prima, hasta el nivel del objeto, terciario, manufacturado, discurre la
categoría del material... Lo que Duns Scotto definiría como la materia primo-
prima, la secundo-prima y la tertio-prima.

MATERIA 1,1,1, primo-prima TERMINOS


MATERIAL (1+1+1) secundo-prima OPERACIONES
OBJETO [3] tertio-prima RELACIONES

17
Respecto a la materia, en matemáticas, en lógica, en lingüística, suele
establecerse una diferencia entre (1) nivel de los términos, (2) nivel de las
operaciones y (3) nivel de las relaciones. Siendo todos ellos constituyentes
materiales, formales y significativos.
«En las transformaciones de un silex en hacha musteriense, los términos son las
lajas, ramas o huesos largos; operaciones son el desbastado, y lijado; y las
relaciones las proposiciones entre las piezas obtenidas o su disposición» (Bueno,
Materia. p. 30)
La definición de materia afecta, pues, a este triple nivel, sin que pueda reducirse
la materia al nivel de término (materia prima) previo a toda operación y relación.
Por el contrario, existen:
(1) multiplicidad de corpúsculos codeterminados (de términos operables)
(2) multiplicidad de operaciones interconectadas
(3) multiplicidad de razones dobles constituyendo un sistema.

Ya en el siglo I d. C. se encuentra formulada una diferencia, que, para bien o para


mal, ha sido heredada a lo largo de toda la tradición occidental del arte llamado
universal. Una clasificiación tecnológica que determina además sus materiales
correspondientes:
FUSORIA metales fundidos
PLASTICA barro o cera
SCULPTURA piedra

«Por escultura entiendo aquello que se hace a fuerza de quitar (por forza di
levare), pues lo que se hace a fuerza de añadir (per via di porre) se asemeja más
bien a la pintura» (Miguel Angel)
Con distintas variaciones, esta clasificación continuó vigente hasta la
aparición del collage. El principio del collage, surgido desde la pintura como un
modo de añadir elementos del mundo real a la superficie. Surge precisamente
como un modo de afirmación material y materialista frente a la idealidad y
virtualidad de la pintura académica y de los principios de la perspectiva
heredados desde el renacimiento. Para ello, cubistas y constructivistas desprecian
el principio de COMPOSICION y lo sustituyen por el de CONSTRUCION. La
diferencia radica precisamente en su modo materialista de concebir las relaciones
entre las partes y el Todo. La composición se basa en la existencia de un TODO
que presupone y predetermina las partes que lo componen. La Construcción, que
adopta como modelo la máquina, supone que las relaciones que se producen
parte a parte, como las piezas de una máquina, van conformando microunidades
y conjuntos que en su articulación van constituyendo un eventual Todo.

Para entender este principio constructivo podríamos establecer un triple origen:


Picasso (y el constructivismo), Brancussi y sus obras discontinuas, y el objeto del
Surrealismo.
Los relieves de Picasso (Guitarra, 1912), los Contra-relieves de Tatlin
(1914) o en la Selección de Materiales: Alambre, estuco, Vidrio, Asfalto (1914),
de Kluyn, los materiales son tan significantes que dan incluso título a la obra.

18
Este principio constructivo dará como resultado las primeras aplicaciones de la
soldadura y el montaje a la producción escultórica. Picasso y Julio Gonzalez en
París, y Tatlin, Rodchenko, Kluyn, Gabo, etc... comenzarán a construir utilizando
los procedimientos que la técnica de su época permitía: remaches, soldaduras,
engarces, encolados... Abriendo paso a una tradición moderna de construcción
que continúa vigente.

Por su parte, Brancussi, de las enseñanzas de Rodin relativas a la superficie y el


suelo, comienza a especular con la posibilidad de esculturas internamente
discontinuas cuyos elementos internos simplemente se apoyasen unos en otros,
creando incluso la sensación precaria de una torre a punto de desmoronarse. La
discontinuidad interna entre estas partes aparentemente desarticuladas, -lo que
Jakob Burnham denominaba como la «expectación del colapso»- constituyen un
principio regulador o constructivo. (Musa Durmiente. 1910; Mlle. Pogany. 1919)
«Un escultor como un buen constructor se opone a la mera aplicación de
materiales. Aún sólo como intuición, sin acabado ingeniero, existe en el modo en
que Brancussi encaja las formas en lo que parece ser un apilado precario. Estos
apilamientos no parecen ser soluciones estructurales; más bien sustituyen las
ecuaciones visuales de un poeta para una lógica de constructor» 9
Del mismo modo, el objeto del surrealismo explora esa discontinuidad interna, y
al hacerlo, abre la posibilidad constructiva del objeto.
Según esta triple referencia, gran parte de la escultura del siglo XX hace
visible su dimensión constructiva. David Smith asume la soldadura como
elemento material de articulación, dado que la soldadura le permite vincular
elementos fuera de la clásica lógica de los pesos y los vínculos compositivos. Así
sus resultados parecen desafiar las leyes de la gravedad, convirtiendo esos puntos
de sutura de la soldadura en los protagonistas.
De Brancussi o David Smith a Serra existe apenas un pequeño paso.
Obras como Aparato para cortar: medida de la plancha de la base (1969)
revelan los materiales como elementos sustanciales y únicos de su operación
plástica. Serra rechaza la soldadura denominándola «sutura» y explorando las
posibilidades constructiva de los apoyos libres que había descubierto en
Brancussi. Diversificando los «procedimientos escultóricos» Serra explora
Cortar, Apilar, Enrrollar, Verter... definiéndolas como técnicas significativas. Así
en Splashing (1968) vierte plomo sobre las aristas de la galería que forman el
encuentro del plano del muro y el plano del suelo.
Para conseguir englobar el enorme espectro de posibilidades tecnológicas que
para la escultura se han ido abriendo en este siglo, sería necesario ampliar aquella
red clásica de la fundición, la plástica y la escultura

CONFIGURACIÓN producto TALLA (sculptura) quitar


MODELADO (plastica) poner
conformación CONSTRUCCION articular, montar
DECONSTRUCCION desarticular, traducir

9
. Burnham, J.: Beyond Modern Scuplture. p. 30, 31

19
SITUACION elemento CONTEXTUALIZACION instalación, ubicación
orientación, situación
conformidad SIGNATURA objeto SIGNATURA apropiación/firma
designación/nombre
asignación
ASIGNACION uso/sentido
REPLICA modelo REPRODUCCION copiar, multiplicar
(fusoria) simular

Nótese que las transformaciones que parten de una conformidad respecto al


material de partida (réplica, signatura), implican una transformación que no es
real, sino imaginaria o simbólica. Mientras que las transformaciones que parten
de una disconformidad, y que operan por conformación (configuración, y en
cierto sentido, situación), implican transformaciones reales.

El resultado corpóreo de estas distintas nociones productivas tiene, también


connotaciones diversas:

CONFIGURACION: alude un producto relativo a la transformación y


uso de los materiales componentes.
SIGNATURA: a un objeto relativo a una marca (sígnica, formal,
nominativa)
SITUACION: un elemento relativo a un contexto (espacial, material,
formal, significativo, etc.
REPLICA: un modelo relativo a un homólogo (original, copia)

El ready-made se habría definido como operación en las fisuras de esta red: Entre
la réplica y la configuración, entre la configuración y la signatura, entre la
signatura y la situación, entre la situación y la réplica, entre la situación y la
configuración...

CONFIGURACIÓN CONFIGURACIÓN
SITUACION SITUACION
SIGNATURA SIGNATURA
REPLICA REPLICA
ready-made

QUITAR: serrar, cortar, tabicar, despiezar, eliminar, extirpar, suprimir,


tallar, separar, seccionar, excluir, escindir, anular, partir, segar, desmontar.
PONER: Aplicar, colocar, incluir, adjuntar, juntar, pegar, clavar, soldar,
remachar, unir, grapar, atar, apilar, conectar, relacionar, instalar, orientar,
ubicar, acomodar, montar, verter, añadir, apoyar
MUTAR:
COPIAR

REPLICA. REPRODUCCION,

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(a) Del modelo (lo que todavía no es) al original (lo que es)
(b) Del original (el principio) a la copia (resultado).
sistema de puntos (transcripción, transporte, formalización (geometría)
sistema de moldes (réplica)
La existencia de un modelo tiene fuertes repercusiones que no son sólo de índole
técnica. Refieren a la idea misma de identidad y singularidad, a la existencia
como individualidad, a la claridad y distinción... En la idea de modelo habita la
problematicidad de la representación.
En distintas tradiciones, la noción de creación surge ligada a la de procreación,
esto es a la preexistencia d un modelo de una estructura que confiere sus
propiedades a otra: la representación asumiría ciertas cualidades de herencia,
ligadas a lo genético: El ilustre «a imagen y semejanza» introduce la figura
creativa de un dios escultor que trabaja con modelo. La reproducción implica la
extensión del modelo más allá de sí mismo (extensión en el espacio y en el
tiempo, n lo simbólico y lo real... monedas, anuncios, el líite de la presencia es
omnipresencia, reproducción a gran escala). Se trata de una materia determinada
que se proyecta más allá de sí misma. El modelo es sustancia intencional
(formada, signada, situada) que opera sobre la materia inerte del barro.
La multiplicación alude al concepto (cuentan que Leibniz jugaba con las
damas de la corte enviándoles a corretear por los jardines de palacio para buscar
entre los árboles dos hojas que tuviesen el mismo «concepto»), a lo que
singulariza y generaliza.
La copia realiza al original, lo extiede, lo verifica, lo certifica, lo intensifica...

SIGNATURA. Signatura no refiere únicamente al nombre.


En algunas tradiciones, como la hebraica o la hinduista, el sonido es un principio
de materialización, de manifestación. En el Zohar se lee:
«Así pues, el sonido del Verbo constituyó el comienzo de la materialización del
vacío» (Zohar, Sección Bereschit, folio 15)
Y la doctrina tántrica en su teoría de los Tattvas o cinco modificaciones del Gran
Aliento, considera igualmente al sonido -Akaza- como uno de llos principios de
la naturaleza material. O el bíblico: «En el principio era el Verbo». Los textos de
la Cabala hablan de la signatura como núcleo formal 10 y sustancial, como
«Esencia de las Esencias», como aquello de lo que el nombre es metáfora y que
determina la singularidad de algo: aquello que cualifica o incualifica.
Designar es tanto afirmar la posición del sujeto (firmar) como la del objeto
(nombrar).

Baudrillard, J.: El sistema de los objetos. Ed. Sgl. XXI. Mejico. 1985
Bueno, G.: Materia.Pentalfa. Oviedo.1990.
Cirlot, J.E.: El mundo del objeto a la luz del surealismo. Anthropos. Barcelona. 1986.
Klein, R.: La forma y lo inteligible. Taurus. Madrid. 1982

10
. «la SIGNATURA o forma no es en absoluto el Espíritu, sino el cuerpo del Espíritu: al igual que una
viola que si no se la pulsa y no se la hace vivbrar no dejará oír sonido alguno, la Naturaleza formal o
signatura, no es sino una esencia muda, viola acordada cabalmente que, bajo los dedos hábiles del
Espíritu e la voluntad, procurará armonías maravillosas según la propiedad de las cuerdas excitadas»
(J. Boheme, De Signatura Rerum. Muñoz Moya. Barcelona. 1984. p. 29

21
Moles, A.: Teoría de los objetos. G.G. Barcelona. 1989.
Moraza, J.L.: Un Placer. Arteleku. 1991.
Restany, P.: Les Objetts-Plus. Ed. La Différence. París. 1989.
Wittkower, R.: La Escultura: Procesos y Principios. Alianza. Madrid. 1984.
V.V.A.A.: Los Objetos. Ed. Tiempo Contemporáneo. Buenos Aires. 1971.

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