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I.

CONCEPTO
Como concepto de la ciencia social, designa a la diversidad de personas que, con
categoría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva, actúan para tomar
decisiones en el ámbito público que consideran a todo individuo que se halla fuera
de las estructuras gubernamentales. La sociedad civil se concibe como el espacio
de vida social organizada que es voluntariamente autogenerada, independiente,
autónoma del estado y limitada por un orden legal o juego de reglas compartidas.
Involucra a ciudadanos actuando colectivamente en una esfera pública para
expresar sus intereses, pasiones e ideas, intercambiar información alcanzando
objetivos comunes.
Según el Código Civil, la Sociedad Civil es aquel contrato por el cual dos o más
personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de
repartir entre sí las ganancias.

Es decir, mediante la Sociedad Civil, dos o más personas formalizan un contrato


por el que se obligan a poner en común dinero, bienes o trabajo para realizar una
actividad empresarial común y repartirse las ganancias. El único requisito legal es
que la sociedad tenga un objeto lícito y que se establezca en interés común de los
socios que la constituyen.
II. LEGISLACIÓN APLICABLE.

La sociedad civil se regula en el Código Civil (Real Decreto de 24 de julio de


1889), concretamente el el Título VIII del Libro IV, comprendido por los artículos
que van del 1665 al 1708.
III. ¿Cómo fue utilizada la sociedad civil?
En todos los casos la idea de la sociedad civil fue utilizada para diferenciar la
sociedad del estado y para fundar el principio de la autonomía de lo social.

IV. Definiciones de sociedad civil por diferentes Autores


Thomas Hobbes: La mancomunidad sociedad política/civil se lograra por medio de
un contrato social en el que el individuo delegaría de su soberanía un poder
indiviso para garantizar su seguridad.
John Locke: Distinguió a la sociedad civil y política del estado. Locke busco
diferenciar el gobierno de la sociedad.
Montesquieu: Hizo la distinción entre sociedad y gobierno con la disociación que
hacia el derecho romano entre el derecho civil y el derecho público( o político).
Inmanuel Kant: Postulo una sociedad civil universal basada en el estado de
Derecho como el Telos o finalidad del derecho humano.

V. CREACION DE LAS SOCIEDADES CIVILES


Las agrupaciones ciudadanas que son creadas para cubrir alguna necesidad
social son llamadas organizaciones civiles. Los partidos políticos, los sindicatos,
los clubes deportivos y las ONGs son organizaciones civiles. Las organizaciones
civiles NO son creadas por el Estado, en tal caso, se llamarían organizaciones
gubernamentales.Las Asociación Civiles están constituidas por un grupo de
ciudadanos que se unen voluntariamente sin ánimo de lucro. Surgen en el ámbito
local, nacional o internacional, tienen naturaleza altruista y son dirigidas por
personas con un interés común.
Con el gobierno de Velasco (1968-1975) el Estado se convirtió en productor de la
sociedad, incentivó y respaldó determinadas formas organizativas, marcando el
desarrollo de los diferentes sectores sociales.

VI. ALGUNAS ORGANIZACIONES CIVILES


Organizaciones Sociales Confederación General de Trabajadores del Perú.
CGTP Central de Trabajadores del Perú.
CTP Federación Textil del Perú Federación de Trabajadores de Confecciones y
Sintéticos Federación Bancaria.
FEB Federación de Laboratorios y Droguerías Federación de la Industria
Metalúrgica
Mecánica de Lima y Callao.
FETIMEN Sindicato Único de Trabajadores de la Educación, SUTEP.

VII. Importancia de la sociedad civil


Una sociedad Civil como tal, tiene la obligación de exigir el cumplimiento a las
autoridades frente a las demandas de la sociedad, así como presionar
conjuntamente para encontrar los medios y lograr fomentar la participación
ciudadana, la cultura de la legalidad, el respeto a los demás y nuestro entorno, así
como demás derechos colectivos que forman parte de una democratización en la
sociedad pujante de un sentido de Ciudadanía y reconocimiento de sus Derechos.
Ser parte de una organización civil, es un gran reto y una gran responsabilidad.
Somos los actores en ese escenario carente de organización y justicia, por lo que
tenemos como fin individual y colectivo exigir ante la Autoridad las deficiencias e
insuficiencias existentes en esta sociedad imperfecta con aras de llegar a la
perfección en un futuro posible.

VIII. Características principales de su régimen jurídico.

Por lo que se refiere a la denominación de la sociedad civil, ésta no ha sido


expresamente regulada por el Código Civil, por lo que se entiende que podrá
adoptar cualquier nombre, debiendo añadirse después la expresión "Sociedad
Civil" o su abreviatura "S.C.".
El número mínimo de socios tampoco está regulado, por lo que se entiende, al
tratarse de un contrato, que el número mínimo para la constitución de una
Sociedad Civil será de 2 socios.
En cuanto al capital de la Sociedad, el Código Civil no exige un capital mínimo
para su constitución; por lo que el trabajo personal por los socios en el desarrollo
de la actividad empresarial bastaría como aportación para constituir la sociedad.
No obstante, el capital de la Sociedad Civil lo constituirán las aportaciones de los
socios, que podrán ser en dinero, trabajo, bienes o industria.
En cuanto a la constitución, el Código Civil tampoco exige formalidades
especiales. Sería suficiente un contrato privado escrito y firmado por los socios. La
única excepción al respecto es que se aporten a la Sociedad Civil bienes
inmuebles o derechos reales, en cuyo caso el Código Civil exige que la
constitución se haga en escritura pública. No es obligatoria tampoco la inscripción
en el Registro Mercantil.
En el caso de que se aporten bienes inmuebles hay que tener en cuenta que,
conforme al Código Civil, será nulo el contrato de sociedad, si no se realiza un
inventario de dichos bienes, firmado por las partes; y que deberá unirse a la
escritura pública de constitución.
Estas dos características, la no exigencia de un capital mínimo para la constitución
y la no obligatoriedad de inscripción en el Registro Mercantil, hacen que la
constitución de una Sociedad Civil sea mucho más económica y menos costosa
que la constitución de cualquiera de las sociedades mercantiles existentes.
Por lo que se refiere a la duración de la Sociedad y al inicio de su actividad, el
artículo 1679 de Código Civil establece que, salvo pacto distinto, la Sociedad
comienza desde el momento mismo de celebración del contrato. La Sociedad
durará el tiempo que se pacte y, a falta de pacto, por el tiempo que dure el negocio
que constituya el objeto de la Sociedad, si éste tiene una duración limitada. En
cualquier caso, la Sociedad durará mientras vivan sus socios; salvo que se pacte
que, a la muerte de uno de ellos la Sociedad continúe con los que sobrevivan, o
con éstos y los herederos del socio fallecido.
En relación con la Administración de la sociedad, conforme a lo establecido en los
artículos 1692 a 1695 del Código Civil, los socios podrán establecer la forma que
mejor se adapte a sus necesidades; administrador único, administradores
mancomunados, administradores solidarios, etc.
Por lo que se refiere a los derechos y deberes de los socios; éstos se obligan a
realizar la aportación efectiva a que se hayan comprometido y tendrán derecho al
reparto de los beneficios según el grado de participación que se haya establecido
en el contrato de constitución.
Sobre la personalidad jurídica de la Sociedad Civil, señala el Código Civil que
aquellas sociedades que mantengan sus pactos secretos y cada uno de los socios
contrate en su nombre con los terceros no tendrán personalidad jurídica propia y
se regirán por las disposiciones relativas a la Comunidad de Bienes.
Sin embargo, sí gozarán de personalidad jurídica propia aquellas sociedades
cuyos pactos sean públicos y revistan, según el objeto para el que se constituyan,
alguna de las formas establecidas en el Código de Comercio. En este caso, a las
sociedades le serán de aplicación las disposiciones de dicho Código, en tanto no
se opongan a lo previsto en el Código Civil.
En cuanto a la responsabilidad de los socios, éstos tienen responsabilidad
personal ilimitada por las deudas de la Sociedad. Así, de las deudas sociales
primero responderá la Sociedad, y después los socios de forma ilimitada con todo
su patrimonio personal.
IX. TIPOS DE SOCIEDAD CIVIL.

Sociedad Universal:
La Sociedad Universal puede ser de todos los bienes presentes, o de todas las
ganancias.

La Sociedad de todos los bienes presentes sería aquella por la cual los socios
ponen en común todos los bienes que actualmente les pertenecen, para partirlos
entre sí, igual que las ganancias que adquieran con ellos. En consecuencia, todos
los bienes que antes pertenecían a cada uno de los socios pasan ahora a ser
propiedad común de ambos; con excepción de los que se adquieran con
posterioridad a la constitución de la sociedad y mediante herencia, legado o
donación; y también serán comunes todas las ganancias que adquieran con
dichos bienes.

La Sociedad Universal de ganancias se refiere sólo a todo lo que obtengan los


socios por su industria o trabajo mientras dure la sociedad. De los bienes muebles
o inmuebles que cada socio posea al celebrarse el contrato, sólo pasará a la
sociedad el usufructo y éstos continuarán siendo de dominio particular de cada
socio.

Si el contrato de sociedad se celebra sin especificar el tipo de sociedad que se


constituye, se entenderá que se constituye una sociedad universal de ganancias.

Sociedad particular:
La sociedad particular tiene por objeto únicamente bienes determinados, su uso, o
sus frutos, o una empresa concreta, o el ejercicio de una profesión o arte. Es decir,
no se refiere ni comprende a todos los bienes de los socios con carácter general y
tiene un objeto concreto y limitado.
Es importante señalar, aunque hemos incluido la clasificación de tipos de
sociedades que realiza el Código Civil, que en la actualidad no se constituyen ni
son utilizadas las sociedades universales, por razones obvias derivadas de su
caracterización. Las sociedades civiles que se constituyen con carácter general
son, por tanto, particulares; destinadas a la explotación común de un concreto
negocio o al ejercicio conjunto de una determinada profesión.

X. CLASES DE SOCIOS.
En la sociedad puede haber:
Socios: Son aquellos que aportan a la Sociedad dinero y/o bienes y que también
se denominan socios capitalistas.
Socios industriales: Los socios industriales son los que sólo aportan a la sociedad
su industria o trabajo.

XI. OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS.

Los socios serán deudores de la sociedad en lo que se hayan prometido aportar a


ella.
El socio que se haya obligado a aportar a la sociedad una cantidad de dinero y no
lo haya hecho, será deudor también de los intereses de la misma, desde la fecha
en que debió haberla aportado; sin perjuicio de indemnizar, además, por los daños
y perjuicios causados.
Cuando se aporten a la sociedad cosas ciertas y determinadas, los socios
aportantes quedan sujetos a la evicción; en los mismos términos que lo estaría el
vendedor respecto del comprador.

XII. PÉRDIDAS Y GANANCIAS.


Como regla general, las pérdidas y ganancias se repartirán entre los socios de
conformidad con lo pactado y, a falta de pacto, la participación en las pérdidas y
ganancias de cada socio será de forma proporcional a lo aportado. El socio
industrial tendrá una parte igual a la del socio que menos haya aportado a la
sociedad.
Es nulo el pacto que excluye a uno o más socios de toda parte en las ganancias o
en las pérdidas. Como excepción, sólo el socio industrial puede ser eximido de
toda responsabilidad en las pérdidas.
Puede encomendarse a un tercero ajeno a la sociedad la asignación de la
participación de cada socio en las pérdidas y ganancias. Sin embargo, no podrá
encomendarse la distribución de las pérdidas y ganancias a uno de los socios.

XIII. ADMINISTRACIÓN DE LA SOCIEDAD.

Puede encomendarse la administración de la sociedad a un/a socio/a


(Administrador/a Único). Si el nombramiento de dicho socio/a como
Administrador/a se realiza en el contrato de constitución, su poder para administrar
la sociedad es irrevocable sin una causa legítima. Sin embargo, si la
administración se encomienda a un/a socio/a después de haberse celebrado el
contrato y sin que en éste se hubiere acordado conferirlo, dicha facultad de
administrar la sociedad puede revocarse en cualquier momento.

Si se encomienda a dos o más socios/as la administración de la sociedad, éstos


podrán actuar de dos formas:

 Que se determinen las funciones de cada uno de ellos o se estipule que los/as
administradores, para que sus actos sean válidos, tengan que actuar unos con el
consentimiento de los otros (Administradores Mancomunados). En este caso se
necesitará el concurso de todos para la validez de los actos, sin que pueda alegarse la
ausencia o imposibilidad de uno de ellos, salvo que pudiera haber peligro de un
perjuicio inminente para la sociedad.

 Que no se determinen las funciones de cada uno de ellos ni se establezca


que tienen que actuar unos con el consentimiento de los otros para que los
actos de administración sean válidos (Administradores Solidarios). En este
caso cada Administrador podrá ejercer los actos de administración
separadamente; pero cualquiera de ellos podrá oponerse a las actuaciones
del otro antes de que éstas produzcan efecto legal.

En caso de que no se haya estipulado en el contrato el modo de


administrar la sociedad, todos los/as socios/as tienen poder, por sí solos,
para obligar a la sociedad; pero cada uno podrá oponerse a las
actuaciones del otro antes de que éstas produzcan efecto legal.

XIV. RESPONSABILIDAD.

Los/as socios/as responderán frente a la sociedad de los daños y perjuicios


ocasionados con culpa.

Frente a terceros primero responderá la sociedad con todos sus bienes, y si éstos
no son suficientes, responderán los/as socios/as con su patrimonio personal y de
conformidad con el porcentaje de participación pactado. Se trata por tanto de una
responsabilidad subsidiaria pues el artículo 1698 del Código Civil establece que
los/as socios/as no quedan obligados/as solidariamente respecto de las deudas de
la sociedad.

XV. EXTINCIÓN.

La sociedad se extingue:
a. Por expiración del plazo por el que fue constituida. No obstante, la
sociedad podrá prorrogarse con el consentimiento unánime de todos los/as
socios/as.
b. Cuando se pierde la cosa o finaliza el negocio que constituye su objeto
social.

Por muerte o insolvencia de cualquiera de los/as socios/as o por el embargo de los


bienes sociales a causa de las deudas de un/a socio/a. En caso de fallecimiento
de un/a socio/a es posible pactar que continúe la sociedad con los que sobrevivan
o con los herederos del/a socio/a fallecido/a.

Por voluntad de cualquiera de los/as socios/as, siempre que medie un justo


motivo, conforme al artículo 1.707 del Código Civil, y no se haya establecido un
plazo de duración de la sociedad.

La partición del patrimonio de la sociedad entre los/as socios/as se rige por las
reglas de partición de la herencia.