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Trastorno de acumulación compulsiva

Por Katharine A. Phillips, MD, Assistant Professor of Psychiatry, Weill Cornell Medical
College; Assistant Attending Psychiatrist, New York-Presbyterian Hospital
Dan J. Stein, MD, PhD, Professor and Chair, Department of Psychiatry, University of Cape
Town

El trastorno de acumulación compulsiva se caracteriza por la dificultad permanente de


descartar o desapegarse de posesiones, independientemente de su valor real. Como
resultado hay una acumulación de posesiones que congestionan y desordenan los
espacios donde uno vive hasta tal punto que el propósito de estos espacios se encuentra
sustancialmente comprometido.

El trastorno de acumulación suele iniciarse en grado leve durante la adolescencia y empeora


gradualmente con la edad, causando un deterioro clínicamente significativo cerca de los 35
años. En un momento dado, se estima que el 2 a 6% de las personas padecen este trastorno.

Signos y síntomas
El trastorno suele ser crónico, con poca o ninguna exacerbación y disminución de síntomas o la
remisión espontánea. Los pacientes tienen una fuerte necesidad de guardar objetos, y
experimentan angustia significativa cuando se separan de los objetos o consideran separarse de
ellos. Los pacientes acumulan una gran cantidad de artículos para los cuales no tienen suficiente
espacio; estos congestionan y desordenan los espacios habitables de tal forma que no se
pueden utilizar, salvo para guardar objetos acumulados. Por ejemplo, pilas de periódicos
acumulados pueden cubrir el fregadero, las encimeras y las estufas de la cocina, impidiendo
usar estas áreas para la preparación de comidas.

La acumulación compulsiva de animales es una forma de trastorno de acumulación en el que


los pacientes acumulan un gran número de animales y no les proporcionan una adecuada
alimentación, sanidad y atención veterinaria a pesar de su deterioro (p. ej., adelgazamiento,
enfermedad) ni un entorno adecuado (p. ej., el hacinamiento extremo, condiciones altamente
insalubres).

El grado de consciencia varía. Algunos pacientes reconocen que las tendencias y conductas
relacionadas con la acumulación son problemáticas, otros no.

Diagnóstico
 Criterios clínicos

La acumulación se distingue del almacenamiento y desorden transitorio (p. ej., como cuando se
hereda una propiedad) por su persistencia y otras características; además, los pacientes se
resisten a regalar o vender los objetos acumulados. Los coleccionistas (p. ej., de libros,
estatuillas), al igual que los acumuladores, puede adquirir y mantener un gran número de
objetos, pero a diferencia de los acumuladores, las colecciones son sistemáticas y organizadas y
no perjudican notablemente el funcionamiento o la seguridad del entorno del hogar.

Los criterios diagnósticos incluyen:

 Los pacientes tienen una dificultad permanente para descartar o separarse de posesiones,
independientemente de su valor real.
 La dificultad de desprenderse se debe a la necesidad percibida de guardar objetos y la angustia
asociada al desecharlos.
 Las posesiones acumuladas congestionan y desordenan los espacios habitables (no son
sótanos o áreas de almacenamiento) y sustancialmente comprometen el uso previsto para estas
áreas.
 La acumulación provoca un malestar significativo o un deterioro en el funcionamiento social,
laboral o en otras áreas.
Tratamiento
 ISRS
 Terapia cognitivo-conductual

Los ISRS pueden ser útiles, aunque los datos sobre su eficacia son limitados. También puede
ser beneficiosa la terapia cognitiva-conductualorientada a tratar los síntomas de acumulación
específicos.

Trastorno de acumulación compulsiva

 Síntomas y causas
 Diagnóstico y tratamiento

Descripción general

El trastorno de acumulación compulsiva es una dificultad persistente para desechar o separarse


de las pertenencias, ya que se tiene la percepción de que hay que guardarlas. Una persona con
trastorno de acumulación compulsiva se angustia ante la idea de desprenderse de los objetos.
Se produce una acumulación excesiva de objetos, independientemente de su valor real.

En general, la acumulación compulsiva crea condiciones de vida tan atiborradas que las casas
pueden quedar totalmente llenas, con angostos pasillos que serpentean a través de pilas de
objetos. Las mesadas, los lavabos, las cocinas, los escritorios, las escaleras y prácticamente el
resto de las superficies suelen estar atestadas de cosas. Y cuando no hay más espacio en el
interior, el desorden puede extenderse al garaje, vehículos, el patio y otros lugares de
almacenamiento.

La acumulación compulsiva oscila de un trastorno leve a grave. En algunos casos, la


acumulación compulsiva puede no repercutir en tu vida en gran medida, mientras que en otros
casos afecta gravemente tu funcionamiento cotidiano.

Es probable que las personas con trastorno de acumulación compulsiva no lo vean como un
problema, lo que dificulta el tratamiento. Sin embargo, el tratamiento intensivo puede ayudar a
las personas que padecen el trastorno a comprender cómo pueden modificar sus creencias y
sus conductas para poder vivir una vida más segura y placentera.

Síntomas

Adquirir y almacenar una cantidad excesiva de objetos, acumular desorden gradualmente en los
espacios habitables y tener dificultad para desechar cosas suelen ser los primeros signos y
síntomas del trastorno de acumulación compulsiva, que a menudo surge entre la adolescencia y
los primeros años de la adultez.

A medida que la persona crece, por lo general, comienza a adquirir cosas para las que no hay
una necesidad inmediata ni espacio suficiente. Cuando se alcanza la edad adulta, muchas veces
los síntomas son graves y pueden ser más difíciles de tratar.
Los problemas de la acumulación compulsiva se manifiestan progresivamente con el paso del
tiempo y suelen ser una conducta privada. A menudo, el desorden ya es significativo cuando
comienza a llamar la atención de los demás.

Estos son algunos de los signos y síntomas:

 Adquirir de forma excesiva objetos que no son necesarios y para los cuales no hay espacio

 Tener una dificultad persistente para desechar o deshacerte de tus cosas, independientemente
de su valor real

 Sentir la necesidad de guardar estos objetos y angustiarte al pensar en deshacerte de ellos

 Acumular desorden a tal punto que las habitaciones se vuelven inutilizables

 Tener una tendencia a la indecisión, el perfeccionismo, la evasión, la postergación y problemas


de planificación y organización

La adquisición excesiva de objetos y el hecho de rehusarse a descartarlos dan como resultado:

 Pilas o amontonamientos desorganizados de objetos, como periódicos, prendas de vestir,


papeles, libros o artículos con valor sentimental

 Pertenencias que se acumulan y generan desorden en las zonas de paso y de estar e inutilizan
los espacios para los fines previstos, como no poder cocinar en la cocina ni usar el baño para
bañarse

 Acumulación de alimentos o basura a niveles inusualmente excesivos e insalubres

 Aflicción importante o problemas para desenvolverte o para garantizar tu seguridad y la de los


demás en tu hogar

 Conflictos con las personas que intentan reducir o eliminar el desorden en tu hogar

 Dificultad para organizar los objetos y, algunas veces, perder objetos importantes en el desorden

Las personas con trastorno de acumulación compulsiva suelen guardar objetos porque:

 Creen que estos objetos son únicos o que los necesitarán en algún momento en el futuro

 Los artículos tienen un significado emocional importante, actúan como recuerdos de tiempos
más felices o representan a personas o mascotas amadas

 Se sienten más seguros cuando están rodeados por las cosas que guardan

 No quieren desperdiciar nada

El trastorno de acumulación compulsiva es diferente de la colección. Las personas que tienen


colecciones, como estampillas o autos de juguete, deliberadamente buscan objetos específicos,
los clasifican y exponen cuidadosamente sus colecciones. Aunque las colecciones pueden ser
grandes, no suelen estar desordenadas ni causan la aflicción ni las discapacidades que son
parte del trastorno de acumulación compulsiva.

Acumulación compulsiva de animales


Las personas que acumulan animales pueden acumular docenas o incluso cientos de mascotas.
Los animales pueden estar confinados en el interior o exterior. Debido a la gran cantidad, estos
animales a menudo no reciben la atención adecuada. La salud y la seguridad de la persona y los
animales están en riesgo debido a las condiciones insalubres.

Cuándo consultar al médico

Si tú o un ser querido tienen síntomas de trastorno de acumulación compulsiva, habla con un


médico o un profesional de salud mental lo antes posible. Algunas comunidades tienen
instituciones que ayudan a resolver los problemas de acumulación compulsiva. Consulta con el
gobierno local o del condado para obtener recursos en tu región.

Por más difícil que sea, si el trastorno de acumulación compulsiva de tu ser querido amenaza la
salud o la seguridad, es posible que tengas que ponerte en contacto con las autoridades locales,
como la policía, los bomberos, autoridades de salud pública, servicios de protección infantil o de
personas mayores, u organismos de bienestar animal.

Causas

Las causas del trastorno de acumulación compulsiva no están claras. Se están estudiando la
genética, el funcionamiento del cerebro y los sucesos estresantes en la vida como posibles
causas.

Factores de riesgo

Por lo general, la acumulación compulsiva comienza alrededor de los 11 a 15 años, y tiende a


empeorar con la edad. La acumulación compulsiva es más frecuente en adultos mayores que en
adultos más jóvenes.

Los factores de riesgo son los siguientes:

 Personalidad. Muchas personas con trastorno de acumulación compulsiva tienen un


temperamento indeciso, entre otros rasgos.

 Antecedentes familiares. Hay una estrecha relación entre tener un familiar con trastorno de
acumulación compulsiva y padecer este trastorno.

 Acontecimientos estresantes de la vida. Algunas personas padecen trastorno de acumulación


compulsiva después de un suceso estresante difícil de afrontar, como la muerte de un ser
querido, un divorcio, un desalojo o perder posesiones en un incendio.
Complicaciones

El trastorno de acumulación compulsiva puede causar múltiples complicaciones, entre ellas:

 Mayor riesgo de caídas

 Lesiones o riesgo de quedar atrapado en medio de artículos que se dan vuelta o se caen
 Conflictos familiares

 Soledad y aislamiento social

 Condiciones insalubres que ponen en riesgo la salud

 Riesgo de incendio

 Desempeño deficiente en el trabajo

 Problemas legales, como un desalojo


Otros trastornos de salud mental

Muchas personas con trastorno de acumulación compulsiva también padecen otros trastornos
de salud mental, como:

 Depresión

 Trastornos de ansiedad

 Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

 Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)


Prevención

Debido a que poco se sabe sobre las causas del trastorno de acumulación compulsiva, no se
conoce forma de prevenirlo. Sin embargo, al igual que sucede con muchas enfermedades
mentales, recibir tratamiento al primer indicio de que hay un problema puede ayudar a evitar que
empeore la acumulación compulsiva.

Angustia ante la idea de desprenderse de los objetos

Síndrome de acumulación compulsiva

Un desorden psiquiátrico que ha sido recientemente incluido en el DSM-5. Su


característica principal es la imposibilidad de deshacerse de posesiones.
Viñeta clínica
Una mujer físicamente sana de 53 años de edad es derivada al servicio de
salud mental para iniciar un tratamiento por depresión y ansiedad. Durante el
interrogatorio relata que ha estado viviendo en el sótano de su edificio, que
sale a comer a restaurantes y que se baña en la ducha de su gimnasio. Su
departamento se encuentra lleno de ropa, revistas, libros, valijas y cajas y no
tiene espacio libre. El solo pensamiento sobre deshacerse de alguna de esas
cosas le genera ansiedad y la pone nerviosa. Desde que tiene memoria ha
sido difícil para ella deshacerse de objetos. ¿Cómo debería ser tratada y
evaluada esta paciente?

El problema clínico:
El síndrome de acumulación es un desorden psiquiátrico que ha sido recientemente incluido en el
DSM-5. Su característica principal es la imposibilidad de deshacerse de posesiones. ( Tabla 1).
Los objetos que más frecuentemente se acumulan son diarios, ropa vieja, bolsas, libros y papeles de
trabajo. Para el diagnóstico no es una condición que los elementos que se acumulen sean de poco
valor, también puede ocurrir con objetos de mucho valor.
Las personas con este trastorno atribuyen su incapacidad de desprenderse de las cosas a su
utilidad, a su valor estético, al valor sentimental, porque no desean generar basura o por una
combinación de todos estos factores.

Uno de los criterios diagnósticos es la presencia de angustia ante la idea de desprenderse de los
objetos acumulados. El resultado es una acumulación desorganizada de posesiones que
comprometen el espacio del lugar donde se vive, impidiendo su permanencia en ese lugar. Esta
situación genera angustia y compromete el área social, laboral u otras importantes esferas de las
relaciones del paciente, incluyendo la seguridad del ambiente.

Estos pacientes no pueden dormir en su cama, sentarse en su living o cocinar en su cocina (fig1). A
veces el desorden llega más allá de la casa del individuo y se utilizan otros espacios como el auto,
los patios o jardines, la oficina laboral y las casas de familiares. En los casos severos este trastorno
puede poner en riesgo la salud debido al peligro de incendios, caídas y por las condiciones
sanitarias precarias. También se encuentra aumentado el riesgo de muerte por incendio o por
quedar atrapado en una “avalancha de desorden”.

Bajo estas condiciones disminuye la calidad de vida del individuo y se presentan inconvenientes en
las relaciones familiares. A veces también se ve comprometida la seguridad de los vecinos.

En los casos en que el paciente no tiene conciencia de la enfermedad puede no haber angustia.
Las dificultades pueden ocurrir con los contactos cercanos o vecinos, o cuando se necesita la ayuda
de terceros para eliminar posesiones siempre lo que genera tensión y conflictos.

Puntos clave:

Síndrome de acumulación:

- Este síndrome recientemente ha sido incluido en el DSM5, se caracteriza


por una dificultad para desprenderse de las posesiones lo que resulta en la
acumulación de desorden y objetos en ambientes de la vivienda, angustia e
impedimento funcional que no es atribuible otras condiciones neurológicas o
mentales.

- La mayoría de los individuos con este síndrome adquieren objetos que no


necesitan en forma excesiva o para las cuales no tienen lugar.

- Muchos de los pacientes no tienen conciencia de enfermedad y se niegan a


recibir tratamiento.

- El diagnóstico se realiza a través de la entrevista psicopatológica de ser


posible en la casa de la persona para evaluar el desorden y la acumulación.
- La terapia cognitivo conductual es la intervención con mayor evidencia para
su tratamiento.

Condiciones coexistentes:
Un 75% de los afectados también tienen un trastorno del humor o ansiedad. Es frecuente la
presencia de síntomas de déficit de atención e hiperactividad, especialmente la falta de atención.
Estos síntomas coexistentes son la principal causa de la consulta médica y contribuyen a la
incapacidad de una persona con trastorno de acaparamiento. Los ancianos tienen un peor estado
general de salud comparado con otros individuos de su misma edad.

Prevalencia e historia natural:


Según encuestas la prevalencia entre adultos es de 2 a 6% y del 2% en adolescentes. En un estudio
epidemiológico que utilizó entrevistas psiquiátricas dentro de las casas y los criterios del DSM-5 la
prevalencia fue de 1,5% tanto en hombres como en mujeres.
Es una enfermedad de curso crónico y progresivo. Los síntomas generalmente comienzan en la
adolescencia y aumentan su severidad con el paso de los años. A los 20 años afectan su
funcionamiento diario y a los 30 años causan un impedimento clínico significativo.

Factores de riesgo:
Se desconoce su causa, pero se cree que puede heredarse.
Estudios realizados en gemelos sugieren que en adultos, un 50 % es atribuible a factores
genéticos y el resto a factores ambientales no compartidos. No pudieron ser replicados genes
específicos que se vinculen a la enfermedad. En forma retrospectiva, muchos afectados informan
sobre eventos traumáticos y estresantes de su vida que preceden al inicio o a las exacerbaciones
del trastorno. Aun no se sabe si estos factores pueden estar relacionados. La evidencia actual no
indica que la falta o privación de objetos durante la niñez pueda ser un factor predisponente.

Estrategia y evidencia:
Evaluación:
El diagnostico se realiza en una entrevista con el paciente evaluando la presencia de los criterios de
la enfermedad.
El síntoma inicial puede no ser la acumulación de objetos por lo cual el medico clínico debe realizar
preguntas directas como:

• ¿tiene dificultad para tirar a la basura cosas?


• ¿Tiene muchas cosas que ocupan los ambientes principales de su casa?
• Una respuesta afirmativa puede iniciar un diálogo que puede concluir en un diagnóstico.

Se puede realizar una visita domiciliaria para evaluar el desorden y sus riesgos asociados. Si no es
posible, se debe intentar conseguir información al respecto por parte de los familiares. Esto es
particularmente importante en aquellos pacientes que no tienen conciencia de enfermedad ya que
pueden desestimar la magnitud de las consecuencias de este trastorno.

Los familiares pueden informar sobre la participación de terceros para realizar limpiezas, sobre la
duración de este comportamiento y sobre los posibles riesgos que requieren atención. También
pueden ser útiles las fotografías para documentar la presencia de un desorden significativo y para
evaluar resultados del tratamiento. Las fotografías no deben sustituir a la entrevista psicopatológica.

La persona que cumple con los criterios de síndrome de acumulación compulsiva luego puede ser
categorizada según otras características o “especificadores” ver tabla 1.

Una de las características es si la persona se dedica a la adquisición excesiva; esto puede implicar
tomar elementos gratuitos, comprar en exceso o menos frecuentemente robar objetos que no son
necesarios o para los cuales no tiene espacio. Un 80 a un 90% de las personas que padecen este
trastorno tienen esta característica. Se angustian si no pueden adquirir estos objetos o si se les
advierte sobre no adquirirlos.

Otra característica es la medida en que la persona reconoce que las creencias y los
comportamientos son problemáticos. El paciente que no tiene conciencia de la enfermedad se niega
a buscar ayuda.

Tabla 1. DSM -5 Criterios diagnósticos ⃰

Criterios †

- Dificultad persistente para descartar bienes, independientemente de su valor


real.

- Esta dificultad se debe tanto a una necesidad percibida por guardar los
elementos y por la angustia ante la idea de deshacerse de ellos.

- La dificultad de descartar posesiones resulta en su acumulación,


congestionan y desordenan áreas y comprometen sustancialmente su uso
previsto. Si los ambientes están ordenados, es sólo a causa de las
intervenciones de terceros (por ejemplo , familiares, personal de limpieza, o
de las autoridades )

-La acumulación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro en las


áreas sociales , ocupacionales u otras importantes del funcionamiento (
incluido el mantenimiento de un ambiente seguro para sí mismo y terceros )

-El síndrome no es atribuible a otra condición médica (por ejemplo , daño


cerebral, enfermedad cerebrovascular, o el síndrome de Prader - Willi )

- La acumulación no es atribuible a los síntomas de otro trastorno mental (por


ejemplo, las obsesiones en el trastorno obsesivo-compulsivo , disminución de
la energía en el trastorno depresivo mayor , delirios en la esquizofrenia u otro
trastorno psicótico , déficits cognitivos en el trastorno neurocognitivo principal
o intereses restringidos en el trastorno del espectro autista)

Especificadores:

Acumulación excesiva:
Indique cuando la dificultad para desprenderse de objetos se acompaña de
una excesiva adquisición de elementos que no son necesarios o para los
cuales no hay espacio.

Conciencia de la enfermedad:

Indique cuando la conducta y creencia acumuladora se caracteriza por uno de


los siguientes:

- Conciencia de la enfermedad: la persona reconoce que tiene un problema

- Poca conciencia de la enfermedad: la persona cree que estas conductas y


creencias no son problemáticas a pesar de la presencia de evidencia que
pruebe lo contrario.

- Sin conciencia de la enfermedad: la persona está convencida que su


comportamiento sea un problema a pesar de la presencia de evidencia que
pruebe lo contrario.

Diagnóstico diferencial:
Debe descartarse la presencia de enfermedad neurológica (por ejemplo, tumor cerebral o lesión
cerebral) o psiquiátrica (trastorno del espectro autista o demencia) para establecer el diagnóstico.

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) merece una consideración aparte debido a que en el DSM-4
se consideraba que el síndrome de acumulación compulsiva era un síntoma de este. En algunas
oportunidades puede ser una consecuencia de los síntomas típicos del obsesivo compulsivo (por
ejemplo miedo a la contaminación, daño o sentimientos de vacío). Ambos trastornos pueden
diagnosticarse en simultáneo cuando aparece la acumulación severa junto con otros síntomas
típicos del TOC, pero los síntomas de uno son independientes del otro.

Algunos de los afectados viven en condiciones precarias e insalubres como resultado de la


acumulación masiva y los espacios se encuentran llenos de elementos (el acaparamiento en
espacios impide una correcta limpieza).
La mayoría de las personas que viven con un grado severo de miseria doméstica (en donde hay
basura, alimentos podridos o excrementos) cumplen los criterios para otros trastornos orgánicos o
mentales (por ejemplo demencia, psicosis o TOC) y en consecuencia no califican para el diagnóstico
de trastorno por acumulación.

Esta enfermedad debe diferenciarse de los coleccionistas. Coleccionar es una actividad común,
benigna y placentera y es sencillo diferenciarla (tabla 2). La mayoría de los niños y hasta un 30% de
los adultos comparten este hobby. Los coleccionistas adquieren objetos de su interés, sienten apego
por los mismos y no quieren deshacerse de estos, pero no presentan el desorden y la
desorganización ni la angustia o los impedimentos funcionales como ocurre con las personas
afectadas por el trastorno de acumulación.
Al contrario de la acumulación, el proceso que realiza el coleccionista está bien estructurado,
planeado, es muy selectivo, placentero y es un pasatiempo social.
Es poco probable que los coleccionistas, inclusive aquellos considerados excéntricos cumplan los
criterios para síndrome de acumulación compulsiva.

Evaluación del riesgo:


La entrevista de diagnóstico proporciona una oportunidad para llevar a cabo una evaluación
exhaustiva de los riesgos. Debe ponerse atención en los posibles detonantes para un incendio,
riesgo de avalancha de objetos, la presencia de roedores o insectos y las condiciones sanitarias
insalubres que pueden poner en riesgo la salud. Además, es importante establecer si los
convivientes pueden estar en riesgo, especialmente niños y adultos.

Manejo
Este trastorno ha sido reconocido recientemente como una enfermedad independiente y no existen
aún estudios clínicos a gran escala para guiar su manejo.
Actualmente, la intervención con mayor evidencia es el tratamiento psicológico cognitivo conductual.

Este tratamiento abarca educación sobre acumular cosas, establecimiento de metas, técnicas
motivacionales, entrenamiento en organización y toma de decisiones, prácticas sobre clasificación y
descarte de objetos, prácticas para evitar la adquisición y técnicas cognitivas diseñadas para alterar
las creencias disfuncionales sobre la importancia de la posesión.

Los beneficios de la terapia cognitivo conductual fueron descriptos primero en pequeñas series de
casos y estudios piloto no controlados. En un reciente estudio controlado 46 pacientes fueron
asignados en forma aleatoria a recibir terapia cognitivo conductual (con una duración mayor a 25
semanas, sesiones individuales de 60 minutos y visitas domiciliarias durante 9 a 12 meses) o a
permanecer en un lista de espera.
Luego de 12 semanas se les ofreció terapia cognitivo conductual a los pacientes en la lista de
espera. Luego de la semana 26 se realizó una evaluación de todos los pacientes tratados. El 71% de
los pacientes (29 de los 41 que iniciaron tratamiento) mostraron mejoras. Los beneficios de la terapia
se mantuvieron durante más de 1 años. El 62% de los pacientes que completaron el estudio
mejoraron su condición (23 de 37 pacientes)
Se han probado otros métodos cognitivos conductuales de intervención (por ejemplo: terapia grupal,
entrega de materiales de autoayuda, terapia de apoyo por pares, terapia basada en internet) en
pequeños grupos, no controlados o listas de espera controladas y los resultados indican que su
eficacia es similar a la terapia cara a cara.

Dos estudios controlados realizados con individuos mayores de 65 años mostraron mayores tasas
de abandono y menores tasas de respuesta al tratamiento en este grupo etario en comparación con
individuos más jóvenes. Estos datos sugieren que los pacientes mayores pueden ser más difíciles de
tratar.

Los resultados de un estudio piloto no controlado realizado con individuos mayores sugirió un mayor
beneficio por parte de las terapias que incluyen técnicas de rehabilitación cognitiva (función ejecutiva
y tarjetas de memoria) y resaltaron la importancia de la terapia de exposición dirigida a deshacerse
de objetos y no adquirir posesiones. En este estudio 8 de 11 participantes mejoraron sus síntomas.

Existe información limitada sobre el uso de ISRS en estos pacientes. La evidencia sugiere que
aquellos ISRS que han demostrado eficacia en pacientes con TOC sin trastorno por acumulación
serían parcialmente efectivos en pacientes con TOC que tienen síntomas del trastorno. De todas
maneras no se dispone de la información sobre cuántos de los pacientes evaluados cumplían con
los criterios del DSM5 para trastorno por acumulación.
En un estudio abierto de Paroxetina, los pacientes con trastorno por acumulación registraron una
mejora similar a la de los pacientes con TOC sin los síntomas del trastorno por acumulación.
Son necesarios más estudios doble ciego controlados con placebo de ISRS y otras drogas para el
trastorno por acumulación primario.