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“Psicodinámica del trabajo y el vínculo social”

Introducción

La temática del presente trabajo, en principio, se basará en la relación que existe entre el
ámbito laboral—en toda su extensión—y la construcción subjetiva del ser humano. Sobre ello, se
buscará desplegar los antecedentes que permitieron un abordaje tanto teórico como práctico del
área que compete al trabajo—en función de sus efectos sobre el individuo—, en razón de poder
entender qué cuestiones influyeron en las sociedades para que éstas presenten necesidades
relativas a posibles intervenciones desde la psicología, psiquiatría, etc.

A su vez, dicha temática tendrá un trasfondo aún mayor, que habrá de concernir
directamente al sujeto individual vinculado a su medio social, y a la constante reciprocidad de
influencias que se darán entre ellos. Es por este motivo que el área laboral habrá de verse como un
eje fundamental en la vida cotidiana de los individuos que se verá constantemente transformado
por éstos, como también servirá de motor de variaciones subjetivas.

Por último, el presente texto tratará de integrar, de manera asociada, las cuestiones sobre
las prácticas de recursos humanos actuales, y la dinámica del trabajo—tomada desde su función de
mediatizador de vínculos sociales. De esta forma, se buscará realizar una labor que pueda dilucidar
de una mejor manera aquellos aspectos sociales que se interrelacionan con el área de trabajo, y
que son, a su vez, moldeados por ésta, y constructores de la misma.
Antecedentes teóricos

En lo concerniente a los antecedentes teóricos, los estudios de Paul Sivadon sobre la


psicopatología del trabajo en la vida cotidiana de las personas resultan fundamentales para ser
considerados. Junto a ello, algunos trabajadores se enfocaron en desarrollar las conexiones
susceptibles de encontrarse entre el mundo de la enfermedad mental y el ambiente social, en
relación a los problemas de reinserción, de readaptación socio-profesional, de estructuras
intermediadoras. Por otro lado, otros autores como Louis Le Guilleant se concentraron en construir
una clínica que no se base específicamente en los problemas de desadaptación, o inconvenientes
patológicos, sino en las patologías mentales “ocasionadas” por el trabajo.

"Por lo tanto", en palabras de Dejours, quedaron "dos caminos. El primero, que insiste
sobre todo en la función del trabajo como mediador de la salud, el segundo, por el contrario, que
trata de aprehender los efectos deletéreos del trabajo sobre la salud mental".

Más allá de ello, existe otra problemática que subyace a la cuestión del trabajo y su
influencia en la subjetividad de las personas; ésta es, el interrogante sobre cómo se relaciona el
individuo con su medio social. ¿El vínculo social es completamente externo al individuo, o dicha
conexión tiene su centro en el individuo mismo? Muchos autores hubieron de argumentar sus
respuestas, tanto desde la primera tesis—el vínculo como algo externo—como desde la segunda—
el centro del vínculo está en el sujeto—. Durkheim consideraba a los hechos sociales como eventos
que influían decisivamente en el sujeto más allá de la voluntad del mismo; no obstante, Dilthey,
por ejemplo, se opone a dicha concepción, y argumenta que habría considerar a los
acontecimientos sociales como construcciones humanas.

Antecedentes históricos

Como punto referencial se puede tomar un coloquio organizado por la UNESCO en 1979
por Claude Leroy, que trataba del vínculo entre la salud mental y el ambiente laboral. Allí se habló
de una problemática, hasta el momento no muy definida, que consistía en una eminente
desocupación en masa, que traería fuertes impactos en la vida social en general.

En principio, dicha desocupación tuvo como causa aparente el avance desmedido de la


tecnología—principalmente en lo referido a la automatización de procesos y de informatización—,
y todos los cambios que el mencionado progreso puede traer consigo. No obstante, esta no fue la
única causa.

Antecedentes sociales

Si bien también se pueden contar como antecedentes históricos, un punto interesante para
analizar se basa en las transformaciones que sufrió el ámbito laboral a lo largo de los años. Sobre
ello, se puede observar que los métodos de trabajo variaron durante determinadas épocas, y
ciertas prácticas adquirieron mayor relevancia en lo que a dicha área respecta.

En conjunto a los cambios de gestión y de dirección de empresas, otro factor influyente en


la transformación social del trabajo consistió en el debilitamiento de los sindicatos. No obstante, el
autor sostiene que ciertas prácticas, como el Taylorismo, que se encuentran en relación con dichos
cambios, no se vieron perjudicadas; todo lo contrario, están ganando terreno a nivel mundial.

También vinculado al Taylorismo, en tanto método de realización laboral, se encuentran


nuevas prácticas de trabajo, como lo son el Toyotismo o el Ohnismo, que consisten tomar la
dirección de las actividades en función de los objetivos que éstas puedan tener, y la
implementación de contratos individuales de derecho privado, que sustituye a dicho derecho por
el comercial, desprotegiendo al trabajador.

De esta forma se ve que los cambios que se produjeron en la psicopatología del trabajo no
se muestran ajenos a aquellos que derivan del trabajo propiamente dicho, como de las
transformaciones que la clínica ha tenido; existen, en la actualidad, clínicas relativas al desempleo,
de la precariedad o de nuevas patologías mentales.

Como previamente se había dicho, los cambios tecnológicos funcionaron de forma efectiva
al momento de transformar las circunstancias sociales. Así como la automatización y la
robotización le permitió al hombre tener más libertad en algunos aspectos laborales, con dichos
avances surgieron nuevos inconvenientes en términos de salud para el ser humano;
específicamente las patologías llamadas de sobrecarga, que comprenden síntomas como el
agotamiento, problemas músculo-esqueléticos y lesiones por esfuerzos repetitivos.

El vinculo social en el trabajo

El trabajo y el vinculo social se encuentran en una relación constante, ya que el trabajo va a


determinar los modos de vínculos sociales; si estos son favorables o no.

Los vínculos sociales dentro del ámbito laboral van a estar influenciados por determinados
factores, uno de ellos son las relaciones de dominación. Los vínculos en el trabajo no son
igualitarios, los cuales se dan justamente por el poder que ejercen unos sobre otros, las relaciones
que se establezcan dentro de este ámbito son relaciones negociadas. Para trabajar en grupo es
necesario poder establecer acuerdos, normas y cooperar entre todos.

Otro factor es el intersubjetivo, ya que el trabajo siempre se realiza para otro, para alguien
más, ya sea el propio colega o clientes, por lo que también se proyecta para del vínculo social; lo
que un trabajador espera como devolución a este trabajo realizado es un reconocimiento por el
otro. Si no existiera el mismo, pareciera que los vínculos se desvanecen, el trabajador se siente
cada vez más solitario.

Dicho reconocimiento puede ser económico, social, dado por el jefe, clientes o colegas.
Pero para que realmente se pueda efectuar un reconocimiento es necesario que exista una
comunidad de pares, esto se logra mediante las reglas de oficio, las cuales funcionan en gran
medida como reglas de convivencia en el trabajo. Para que sean logradas se deben construir y
evolucionar constantemente, de lo contrario estas podrían disolverse, generando violencia en los
vínculos del ámbito laboral. Pero para que estas reglas se construyan y evolucionen es necesario
que se conformen espacios donde se pueda debatir y confrontar distintos puntos de vista
asociando elementos del orden político, sanitario y social.

Actualmente se observan conductas poco leales entre los trabajadores. Hay mayor
violencia, competencia e individualismo, se actúa dañando al otro y se realizan actos poco
honorables. Esto genera un mayor distanciamiento en el vínculo, hay menor solidaridad y por ende
este reconocimiento nombrado anteriormente no es logrado, por lo que las personas se sienten en
soledad y experimentan frustración.

Por lo que podemos dar cuenta que existen aspectos facilitadores del vínculo social, pero
también están aquellos que los dificultan y obstaculizan. En cuanto a los primeros podríamos
nombrar al reconocimiento efectuado dentro del mismo ámbito laboral o por lo clientes, lo cual
genera un mayor acercamiento entre los trabajadores. También podríamos pensar como un
aspecto facilitador aquellos acuerdos que se realizan o normas de convivencia, generando un
ambiente mucho más ameno. Sin embargo como ya nombramos existen aquellos aspectos que
obstaculizan el vínculo social, como por ejemplo la competitividad, el individualismo, la violencia,
provocando la disolución de los vínculos en el ambiente laboral. Es importante rescatar el gran
lugar que ocupa el trabajo para la formación de dichos vínculos, ya que también es el lugar donde
el individuo pasa mayor cantidad de tiempo y se ve influenciado en gran medida por él.

Conclusión

Como se ha visto, tanto en este trabajo como en el marco teórico que de él nace, el área
laboral representa un eje por demás importante al momento de analizar el comportamiento
humano; desde el plano social, como desde la subjetividad propia de cada caso singular. Es por ello
que al abordar la temática del trabajo, se hace inevitable tocar, a su vez, el vínculo existente entre
el sujeto y el medio social; de allí las teorías que surgen con respecto a la posición perspectiva de
alguna de las dos entidades—a saber, si el sujeto es influenciado desde un medio externo a este, o
si cada subjetividad constituye a dicho contexto. Es pertinente volverlo a mencionar porque las
reflexiones que derivan de este trabajo, y que constituye la conclusión presente, tienen de allí su
punto de partida.

Así, como principal conclusión se arribó a la idea de que lo que se encuentra <<por
debajo>> del vínculo del sujeto con el área laboral—entendida esta como un sector determinante
del medio social y modulador de subjetividades—es el deseo de reconocimiento. A lo largo del
texto se menciona el modo en cómo el individuo no busca simplemente un bien para sí mismo; o,
mejor dicho, al buscar el bienestar individual, de manera indispensable, a su vez, trata de realizar
un acto que lo instaure reconocido frente a un otro. Es interesante dicha noción puesto que se
podría mostrar como el principal impulsor motivacional, por el cual el sujeto podría afrontar todas
las complicaciones que implica el trabajo—a saber, aquellos inconvenientes que se muestran como
psicopatológicos.

Por otro lado, al reflexionar sobre la cuestión del reconocimiento, fue imposible no tener
en cuenta las relaciones de poder que el autor menciona en su redacción. El área laboral se
encuentra impregnada de dichas relaciones, que convierten a ciertos sujetos en dominantes y en
dominados; de allí se concluyó que el deseo de reconocimiento no se da sino a través de dichas
posiciones. Esto querría decir que, en relación a la posición dominante de cierto trabajador, otro
empleado<<inferior>> —en términos de redes de poder— podría tratar de ser identificado por
este; reconocido.

Con base en los temas previamente abordados, se tuvo, como pensamiento final, la idea
de que la elaboración del presente escrito sirvió, más que nada, para poder dimensionar la
influencia que tiene el medio social sobre el actuar del individuo—vale decir, sobre su subjetividad.
Esto ya se había dado a lo largo de la carrera, pero la vertiente que actualmente se considera con
más profundidad es aquella relativa al trabajo. El área laboral, de esta forma, es factible de
transformar la sociedad en distintos ámbitos; familiar, de salud, educacional, etc. Y esta propiedad
inherente al trabajo fue lo que se pudo dimensionar, con todos los aspectos que conlleva la misma,
a través de esta redacción.
Bibliografía

-Christophe, D “Psicodinámica del trabajo y el vinculo social”