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Nobel de Química al congelamiento de moléculas para verlas mejor

El suizo Jacques Dubechet, el británico Richard Henderson y el estadounidense Joachim Frank


ganaron por el uso de la criomicroscopía


Tecnología que revoluciona la medicina
Órganos artificiales, chips que advierten infartos, y cirugías robóticas, entre las
herramientas.
Un pequeño chip recorre el flujo sanguíneo de una persona para advertir de un infarto; desde
Estados Unidos, un especialista asesora una cirugía en Colombia como si estuviera presente y una
impresora 3D fabrica parte de la mandíbula de un paciente.

No es el futuro ni, mucho menos, una película de ciencia ficción; es el presente, y algunos de los
avances médicos en los que trabajan investigadores de todo el mundo, incluso de Colombia, y que
abarcan tres grandes grupos: medicamentos, dispositivos y procesos de atención como cirugías
mínimamente invasivas.

El cirujano Mauricio Vélez Cadavid, miembro del Consejo Nacional de Talento Humano en Salud y
experto en tecnología médica, dice que con los avances “el médico corre el riesgo de volverse
operario de máquinas. El criterio u ‘ojo clínico’ ya no será suficiente, porque hay herramientas
para ser más exactos y una sociedad que les exige a los médicos más y mejores resultados en
tratamientos e intervenciones.

Sobre las nuevas posibilidades tecnológicas, Carlo Vinicio Caballero Uribe, internista y
reumatólogo, dice que hay una convergencia muy importante entre la secuenciación del ADN,
equipos médicos y teléfonos inteligentes con aplicaciones para todo tipo de necesidades, con lo
cual se logra medir objetivamente lo que antes era subjetivo.

En consulta, expresa el especialista, hasta el fonendoscopio –símbolo de la medicina– tuvo un


salto tecnológico: ahora los hay con ultrasonido y pantalla.

Pueden costar 9.000 dólares y la ventaja frente a los tradicionales es que, además de oír los ruidos
cardiacos, es posible ver el movimiento del corazón.

Jaime Toro, médico de la Fundación Santa Fe de Bogotá, experto en avances tecnológicos en


neurología, manifiesta que, aunque los avances suben los costos, la precisión justifica todo.

Estos son, en concepto de los expertos consultados, algunos de los adelantos más revolucionarios
en materia de salud.
Órganos artificiales

En la actualidad existen avances en ingeniería, biomédica, robótica, electrónica y nanotecnología


para crear órganos que suplen el funcionamiento del cuerpo. Hasta hace poco, por ejemplo, la
única alternativa para el diabético era inyectarse insulina, pero hoy es posible usar una bomba con
movimiento que va liberando la sustancia. Además, ya existe el páncreas artificial y hay pacientes
utilizándolo.

Otra opción para sustituir partes del cuerpo son las técnicas de impresión 3D, que permiten
obtener piezas precisas en partes de cráneo y mandíbula a la medida del paciente, sin esperar
largos turnos de donaciones en bancos de huesos. Sobre esto hay modelos exitosos en Estados
Unidos y Europa. Y las alternativas se amplían con la opción de los órganos cultivados en
laboratorios: médicos han podido crear tráqueas sintéticas, implantes de piel, cartílagos y vasos
sanguíneos artificiales.

En cuanto a piel, hay técnicas como autoinjerto mallado, cultivos de la propia piel del paciente,
injertos de piel de cadáver y productos sintéticos.

Examen cerebral

Ya es posible saber con años de anticipación si una persona tiene riesgo de sufrir alzhéimer: una
resonancia magnética del cerebro visualiza los depósitos de proteína betaminoides (posible
causante de este mal). Esta tecnología tiene éxito en EE. UU. y está próxima a llegar al país. Lo que
sí está disponible en clínicas de Colombia, como la Fundación Santa Fe, es un equipo que permite a
los especialistas -en casos de tumores de la cabeza- ver las vías del cerebro y concluir qué tan
afectadas podrían llegar a resultar áreas como la del lenguaje para hacer cirugías más precisas.
Cuando se trata de un paciente en estado de coma, la resonancia permite saber qué tan
conservado está el cerebro.

Telemedicina

Con el desarrollo de las redes informáticas, crece la tendencia de la telemedicina, que les permite
a los médicos conectarse con sus pacientes. Existen, además, directorios virtuales para buscar
médicos y especialistas en horarios flexibles, como Doctoralia (EE. UU.) o Babilonia, creada por un
empresario británico. El reparo a esta tecnología, que sustituye al consultorio, es que, al ser en
línea, se pueda poner en riesgo la confidencialidad de la cita.

Procedimientos robóticos

La cirugía robótica les dio precisión a operaciones delicadas, como las de próstata, corazón,
neurológicas y oftalmológicas.

Uno de los equipos más conocidos para este fin es el sistema Da Vinci, una sofisticada plataforma
robótica diseñada para ampliar las capacidades del cirujano.

Igualmente, en las salas de cirugía se han empleado, con buenos resultados, las gafas de Google,
con las que el cirujano que lidera la operación recibe apoyo de otro especialista, que, de manera
remota, ve las cosas desde la misma perspectiva, como si estuviera ahí mismo.

Chip inyectable

Una reconocida marca tecnológica tiene entre sus planes crear un nanochip inyectable que
navegue por los vasos arteriales para advertir con anticipación de eventos como un infarto. “En
Harvard hubo un encuentro donde verificamos el funcionamiento del escáner para examinar todo
el cuerpo. Es un examen que ahora cuesta un millón de dólares, aunque pronto va ser accesible”,
explica el cirujano Mauricio Vélez. Por otra parte, en algunos lugares del mundo con alto riesgo de
enfermedades como el VIH-sida existe el proyecto de que los teléfonos puedan funcionar como un
dispositivo capaz de tomar pruebas de sangre y enviarlas a los especialistas.

Medicamentos biotecnológicos

El genoma humano abrió la opción de que a algunas personas les puedan detectar cáncer y les den
medicinas personalizadas, sin efectos adversos. Los medicamentos biotecnológicos aumentaron la
posibilidad de producir una medicina con datos genéticos y tecnologías para que las células actúen
como fábrica de sustancias y luego se conviertan en medicinas.

Hasta hace poco, descifrar el genoma era cuestión de años y el costo era superior a los 100 mil
dólares. Expertos creen que, antes del 2019, el genoma estará disponible en menos de 24 horas y
por un costo inferior a los mil dólares. Esto revolucionará aún más la medicina.
Aporte colombiano

La Universidad Icesi tiene dos proyectos dirigidos a pacientes con párkinson: uno, con tecnologías
de juego Xbox Kinect (con sensor de movimiento) que miden la evolución de la enfermedad. La
idea es que el paciente no tenga que ir hasta un laboratorio para medir qué tan largos son sus
pasos o el tiempo que tarda para darlos. Un ‘software’ hace el cálculo y envía las conclusiones al
especialista. El segundo proyecto es una aplicación que incluye una agenda con la que el paciente
registra cuándo tomó el fármaco, cuánto duró su efecto, a qué hora comió, cuánto le tiembla la
mano y qué tan inestable es su escritura.

Los datos le indican al médico si hay necesidad de cabiar las dosis del medicamento, sin esperar
una cita.
El estadounidense Joachim Frank, el británico Richard Henderson y el suizo Jacques Dubechet
ganaron por el uso de la criomicroscopía

Jueves 05 de Octubre de 2017

El científico suizo Jacques Dubochet, el estadounidense Joachim Frank y el británico Richard


Henderson fueron galardonados ayer con el Premio Nobel de Química por la criomicroscopía
electrónica, un método revolucionario de observación de las moléculas en 3D.

"El premio de este año recompensa un refrescante método de producir imágenes de moléculas
vivas" congeladas en movimiento, anunció Göran Hansson, secretario general de la Academia Real
de Ciencias, que otorga el galardón.

Gracias a sus hallazgos, "los científicos pueden ahora producir (...) estructuras tridimensionales de
biomoléculas", argumentó el jurado Nobel.

La criomicroscopía permite estudiar muestras biológicas (virus, proteínas) sin alterar sus
propiedades, puesto que evita los colorantes o los haces de electrones desprendidos por los rayos
X.

La microscopía electrónica convencional deshidrata las muestras (muchas veces constituidas por
una gran cantidad de agua), de modo que las altera. También las altera el uso de colorantes o de
sales empleados para mejorar la resolución de la imagen.

Hasta los años 1980, cuando Jacques Dubochet -ahora de 75 años- y su equipo inventaron la
criomicroscopía electrónica, se congelaba la muestra para conservarla en su estado original.

La tecnología moderna permite reconstruir la muestra biológica -por ejemplo de un virus o una
bacteria- en tres dimensiones. "Una imagen es una llave para la comprensión", explica la
Academia.

"Las posibilidades de obtener el premio eran minúsculas porque hay tantos otros descubrimientos
cada día", declaró Joachim Franck vía telefónica, al recibir el mensaje de la Academia Real.

"En cierto modo me quedé sin voz, y me dije: es una noticia fantástica" añadió.

En 1990, Henderson, actualmente de 72 años, fue el primero en producir una imagen


tridimensional (3D) en resolución a nivel de los átomos de una proteína. Joachim Frank, de 77,
perfeccionó la técnica y la simplificó. "Cuando los investigadores empezaron a sospechar que el
virus del Zika era responsable de las graves anomalías en los bebés en Brasil (en 2015), recurrieron
a la crio-EM (criomicroscopía electrónica) para visualizar el virus", recordó el comité Nobel.

"Inventamos el agua fría"

El suizo Jacques Dubochet ironizó en rueda de prensa en Lausana sobre el premio. Los tres
científicos, dijo, fueron galardonados "porque hemos aprendido a trabajar (....). Hemos inventado
el agua fría".
El humor de Dubochet también está presente en su CV, publicado en el sitio de la Universidad de
Lausana. Dubochet menciona en particular que fue concebido por unos "padres optimistas" hacia
octubre de 1941. Luego precisa que su dislexia le permitió "ser malo en todo y comprender a las
personas en dificultad".

En 2016, el Nobel de Química fue para el francés Jean-Pierre Sauvage, el británico Fraser Stoddart
y el holandés Bernard Feringa, creadores de las minúsculas "máquinas moleculares" que
prefiguran los nanorobots del futuro.

La semana de los Nobel

El de ayer es el tercer Nobel entregado este año.

El martes, tres estadounidenses recibieron el Premio Nobel de Física por haber confirmado una
predicción de Einstein: la existencia de ondas gravitacionales, una revolución que nos acerca al
corazón del Big Bang y al origen del universo.

Un día antes, el Premio Nobel de Medicina fue atribuido a tres genetistas especializados en el
estudio del reloj biológico.

Seguirán esta semana los premios Nobel de Literatura y de la Paz y, la semana próxima, el de
Economía.

Para el de Literatura, según los críticos y las casas de apuestas, son favoritos el keniano Ngugi wa
Thiong, el japonés Haruki Murakami y la canadiense Margaret Atwood, habitualmente citados
para obtener este premio, que suele desbaratar todos los pronósticos.

También figuran el francolibanés de origen sirio Adonis, los israelíes Amos Oz y David Grossmann,
el albanés Ismail Kadaré y el italiano Claudio Magris. En fin, la cuestión nuclear domina en los
pronósticos del Nobel de la Paz, el único que se entrega en Oslo, en un contexto de tensión
creciente entre Estados Unidos y Corea del Norte tras el sexto ensayo norcoreano, pero también
de incertidumbre en torno al acuerdo sobre el programa nuclear iraní, que el presidente
estadounidense, Donald Trump, amenazó con "romper".

"El premio de este año recompensa un refrescante método de producir imágenes de moléculas
vivas"