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MÓDULO I

CLASE 1 – Conceptos Básicos

En la actualidad, y mediante la simple activación desde un control remoto,


los aires acondicionados se han convertido en la tecnología indispensable para
modificar el ambiente de un espacio determinado, adecuándolo a nuestras
preferencias, y haciendo de nuestra estancia en ese determinado espacio una
más cómoda y placentera.

Detrás de esta ambientación, de este cambio de temperatura que


manejamos a discreción, existe todo un proceso tecnológico que se ha
desarrollado a través de los años, a través de los descubrimientos y avances de
muchos hombres y mujeres que han entregado su vida a esta industria, cuyo
objetivo es hacer un poco más cómoda la vida humana.

Ahondar en los principios que rigen los procesos de refrigeración, en el


funcionamiento y estructuración de los componentes de un equipo, en la
capacidad que tienen de ambientar un espacio, en fin, ahondar en todo lo que
conforma un equipo de aire acondicionado será la búsqueda de este curso.

Y para empezar, lo primero que debemos establecer al inicio de este curso


es que, al referirnos a los procesos prácticos, generalmente estaremos hablando
de los aires acondicionados más comunes en la actualidad: Los de tipo Split.
A pesar de referirnos a los aires de tipo Split en la mayoría de las clases, en
el último módulo tendremos la oportunidad de hablar específicamente de distintos
aires acondicionados.

Tipos de aires acondicionados

 Split
 Portátiles
 Compactos
 De ventana
 Centrales

No obstante, antes de comenzar a trabajar de forma práctica con los aires


acondicionados, resulta necesario desarrollar algunos principios básicos sobre los
cuales vamos a trabajar en el transcurso del curso. Conceptos que deben ser
conocidos por quién desee comprender el funcionamiento de los aires
acondicionados para su posterior puesta en marcha, control, mantenimiento y
reparación.

Igualmente debemos resaltar que estos principios básicos son la base del
proceso de refrigeración, por tanto, se cumplen en cualquiera de los equipos de
refrigeración desarrollados durante el curso.

Termodinámica

Generalmente las personas confunden la palabra frío o enfriamiento con


refrigeración, cuando, en sentido estricto, en la ingeniería de refrigeración estamos
hablando es de transferencia de calor. Eso es lo que hace el aire acondicionado,
transfiere calor desde un ambiente a otro.

La energía calórica (también conocida como térmica o calorífica), es la


manifestación de la energía en forma de calor. Todo cuerpo o material en el
ambiente absorbe o desprende calor, y la termodinámica se ocupa en analizar
cómo actúa esta manifestación de la energía.

Por ello comenzamos por adentrarnos en el concepto de termodinámica, la


cual es la rama de la física encargada de estudiar la interacción entre el calor y
otras manifestaciones de la energía. Por ende, sus principios o leyes nos
establecen cómo actúa la energía del calor en distintas condiciones.
Primera ley de la termodinámica

Esta ley establece que la energía no se puede crear ni destruir, solamente


puede transformarse de un tipo de energía en otro distinto. Por eso, la energía de
calor con la cual trabajamos, se genera a partir de la transformación de otro tipo
de energía.

Por ejemplo, el giro de una rueda activada por una energía mecánica
genera una fricción, un rozamiento, que se transforma en energía de calor. Esta
energía de calor se mueve en el espacio, cambia la temperatura del ambiente y es
absorbida por otro cuerpo distinto a la rueda. Desde ese nuevo cuerpo se
transferirá a otro espacio y así seguirá su ciclo interminable de transferencias.

De esto podemos afirmar que el calor siempre está en movimiento, en


tránsito. La energía del calor nunca es energía estática, está en constante
movimiento transfiriéndose de un cuerpo a otro.

Segunda ley de la termodinámica

Esta segunda ley establece que el calor siempre se traslada de un cuerpo


más cálido a un cuerpo menos cálido (“frío”). Es decir, siempre va en el mismo
sentido, desde sistemas con mayor temperatura a sistemas con menor
temperatura.

Para ejemplificarlo podemos suponer que tenemos un recipiente con agua


fría en el cual introducimos una cuchara a mayor temperatura. La cuchara
transferirá irreversiblemente su calor al cuerpo más frío, que en este caso es el
agua. Al transferir su calor al agua, la cuchara, por consecuencia, se va a “enfriar”.

A pesar de no ser percibido naturalmente por el ser humano, producto de la


limitación de sus sentidos, el calor siempre existe, pues como ya referimos, es una
energía que siempre está en movimiento, por ende, mientras existan moléculas en
movimiento, existirá fricción y se generará calor.

Al afirmar que siempre existe calor, lo que queremos decir es que no hay
temperaturas más frías, sino menos cálidas. Es decir, con menor intensidad del
calor. Una temperatura de 5 °C es menos cálida que una de 15°C.

La temperatura menos cálida, o en la cual los científicos establecen la


ausencia total de calor es -273 °C. En ese punto se afirma que no hay movimiento
de moléculas, y por ende, no hay generación de calor.
Escalas de temperaturas

Los grados centígrados (°C) son la escala de temperaturas que se maneja


principalmente en nuestros países, mientras que en otros países se trabaja
principalmente con grados Fahrenheit, o con grados Kelvin.

Tener clara la escala de temperaturas con la cual estamos trabajando es


necesario para realizar cualquiera de los procesos referentes al aire
acondicionado, y en caso de manejar información con distintas escalas de
temperatura, hay fórmulas que permiten trasladar un valor de temperatura de una
escala a otra.

El agua, por ejemplo, tiene su punto de congelamiento a los cero grados


centígrados (0 °C), mientras que en la escala de Fahrenheit esto ocurre a los
treinta y dos grados (32 °F).

La fórmula para hacer la equivalencia de grados Centígrados a Fahrenheit


sería: °F= 9/5 x °C + 32

En sentido inverso, para llevar de Fahrenheit a Centígrados, la fórmula


sería: °C= 5/9 x °F – 32

Cualquiera sea la escala de temperaturas que estemos utilizando, la labor


de ésta es medir la intensidad del calor, no su cantidad. Es decir, la llama de un
fósforo nos va a generar, seguramente, la misma intensidad de calor que una
hoguera, pero no la misma cantidad de calor.

Unidades de medición de calor

La unidad de medición de calor principal en nuestros países es la


Kilocaloría (Kcal), la cual es, teóricamente, la cantidad de calor necesaria para que
un kilo de agua aumente en un grado su temperatura. Aquí debemos señalar que
cuando se habla de Frigorías (Fg) es exactamente lo mismo que la Kilocaloría
(Kcal).

Otras de las unidades de medición que podemos mencionar son la British


Thermal Unit (BTU), el Watts (W) y la Tonelada de Refrigeración (TR), esta última,
utilizada principalmente en equipos con capacidades de ambientar grandes
espacios.

Sobre este punto específico, las siguientes clases se encargarán de


explayarse, dando al alumno una perspectiva más completa del proceso de
equivalencias de las unidades que miden la cantidad de calor de un cuerpo o
sistema.

Transferencia de calor

Tomando en cuenta que se transfiere siempre de un sistema más cálido a


uno menos cálido, el calor se transmite de tres formas básicas, entre las cuales
podemos señalar como la primera a la radiación.

La radiación es la transmisión de calor más elemental, pues es la


transmitida por los rayos solares, por ende, la más común y abundante para el ser
humano.

La segunda forma de transmisión que señalaremos será la conducción, la


cual se realiza mediante contacto de dos cuerpos o sistemas con distintas
temperaturas.

La convección es la tercera forma de transmisión que señalaremos. Ésta se


realiza por medio de un fluido, ya sea líquido o gas, transfiriendo su intensidad de
calor desde los más cálidos a los menos cálidos.

Cambios de estado

Toda sustancia puede estar en tres distintas formas: Sólido, líquido o


gaseoso. El agua, por ejemplo, pasa de estado líquido a gaseoso a partir de los
100°C, mientras que a partir de 0°C a temperaturas menos cálidas pasa a estado
sólido. Entre los 1°C y los 99°C se mantiene en estado líquido.

En aires acondicionados la principal sustancia que cambia de estado no es


el agua, sino el refrigerante. El refrigerante es, por ende, la sustancia que atañe al
funcionamiento de los aires acondicionados, pues son sus características
particulares la que permiten el ciclo de funcionamiento.

Las sustancias pueden estar en cualquiera de los estados, de acuerdo a la


presión y la temperatura a la cual estén sometidas.

El refrigerante, por su parte, tiene la cualidad de poder absorber calor y


modificar su estado de líquido a gaseoso fácilmente, así como, en sentido inverso,
puede transformarse de gas a líquido cediendo el calor.
Si el refrigerante no poseyese esa determinada cualidad, el proceso del aire
acondicionado no sería posible, imposibilitando la fabricación de esta clase de
máquinas.