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Asignatura:

Teoría General del Proceso

Catedrático:

Natalia Josefina Cruz Nieto

Alumna:

Indira Victoria López Hernández

No. De Cuenta: 2016220068

Fecha: 20/08/2018
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Índice

Portada…………………………………………………….pag.1

Índice……………………………………………………….pag.2

Introducción……………………………………………......pag.3,4

Marco Teórico………………………………………….…..pag.5,6

Ética Procesal……………………………………………….pag.7,8

Etica Profesional……………………………………………pag.9,10,11,12

Conclusiones…………………………………………………pag.13

Bibliografia…………………………………………………..pag.14

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INTRODUCCIÓN

El proceso judicial de estas horas poco ha variado en su estructura y dinámica desde que

implantara el derecho romano la clásica división por etapas. La única evolución destacada consiste

en el aumento progresivo de las cuestiones técnicas. El peso y la influencia de las solemnidades

fueron cubriendo el espacio originariamente abierto para la discusión, llegando a puntos tan rígidos

que obligaron a replantear estas características, cuyas consecuencias hacían del litigio un puro

juego de ritos y ficciones.

La habilidad y los conocimientos procesales encumbraron a los abogados que hacían gala de

sus artificios con el procedimiento; se escondía la verdad, y nadie controlaba este proceso de

desatinos. Hasta que llegó la regla moral, según la cual, nadie podía litigar desconociendo los

deberes de lealtad, probidad y buena fe. Nació el principio -también llamado de moralidad- como

una necesidad del sistema, antes que como un dilema ético.

La consagración fue difícil, porqué un principio como éste -se dijo- afectaba el derecho de

defensa en juicio, teniendo en cuenta que, en la protección de los derechos, las herramientas que

el abogado utiliza son aquellas que dispone en el ordenamiento jurídico. De este modo, siendo el

proceso judicial el medio instrumental de realización de los derechos, no se podía limitar y cercenar

las bondades que tenía el método dialéctico de debate entre partes.

Esta idea reposó en el argumento de encontrar en el proceso judicial una auténtica lucha entre

partes, donde el derecho era el arma que investía al guerrero, siendo así victorioso el que disponía

de mejores armas, no siempre vinculadas éstas con el derecho y la razón, propiamente dichos. El

ejercicio profesional conlleva a un compromiso con la sociedad y con los hombres que la

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componen, pero a la vez por ser el hombre actor y sujeto del trabajo, no sólo pone a prueba y su

capacidad, sino también su propia realización como persona.

Esta responsabilidad que tiene con él y con los otros es un imperativo moral que le exige atender

sus imperfecciones con la búsqueda de la superación permanente, tener una visión crítica del

mundo y una reflexión ética actualizada.

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CAPITULO 1. MARCO DE REFERENCIA

1.1 Marco Teórico


Objetivo General

 El objeto de este trabajo es ahondar en algunos aspectos de la relación entre la ética

procesal y los deberes del estudio del derecho desde una perspectiva garantista y con

esta base intentar un análisis crítico.

Objetivos Específicos

 Conocer el significado de la palabra Ética Procesal.

 Identificar como se aplica la ética procesal a un proceso, sea cual sea.

 Identifica la forma en la que se aplica a la ética procesal y si se cumplen o no cada una

de los principios que lo rige.

1.1.1 SIGNIFICADO ETIMOLÓGICO DE LA ÉTICA PROCESAL

Ética se deriva del griego "ethos" y moral del latín "mos". Ambos conceptos tienen un mismo

significado "costumbre"- "hábitos". La definición de estas palabras está condicionada por las

principales tesis sostenidas por los movimientos filosóficos, (por ejemplo, el marxismo, el

idealismo) y por la sociedad donde es concebida. José Rubén (4), considera que la ética "es la

ciencia nominativa de la actividad humana en orden al bien y agrega "la ética escribe el tomista R.

Simón es la ciencia de los actos humanos considerados en su orientación hacia el fin último o

también la ciencia normativa de la conducta humana a la luz de la razón", por su parte el marxista

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A. Sánchez Vásquez dice. “La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres

en sociedad".

1.1.2 ÉTICA PROFESIONAL

"La Ética es aquella rama del saber que se ocupa de estudiar la moral del hombre. La Ética

Profesional es aquella parte de la ética que tiene por finalidad el analizar las particularidades de la

conducta moral en el quehacer profesional". El ejercicio profesional conlleva a un compromiso

con la sociedad y con los hombres que la componen, pero a la vez por ser el hombre actor y sujeto

del trabajo, no sólo pone a prueba y su capacidad, sino también su propia realización como persona.

Esta responsabilidad que tiene con él y con los otros es un imperativo moral que le exige atender

sus imperfecciones con la búsqueda de la superación permanente, tener una visión crítica del

mundo y una reflexión ética actualizada.

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SIGNIFICADO ETIMOLÓGICO DE LA ÉTICA PROCESAL

Ética se deriva del griego "ethos" y moral del latín "mos". Ambos conceptos tienen un mismo

significado "costumbre"- "hábitos". La definición de estas palabras está condicionada por las

principales tesis sostenidas por los movimientos filosóficos, (por ejemplo, el marxismo, el

idealismo) y por la sociedad donde es concebida. José Rubén (4), considera que la ética "es la

ciencia nominativa de la actividad humana en orden al bien y agrega "la ética escribe el tomista R.

Simón es la ciencia de los actos humanos considerados en su orientación hacia el fin último o

también la ciencia normativa de la conducta humana a la luz de la razón", por su parte el marxista

A. Sánchez Vásquez dice. “La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres

en sociedad".

Algunos definen la ética como la ciencia normativa que indica al hombre lo que debe hacer y

cómo debe vivir para justificar su existencia y otros como la rama de la filosofía o ciencia que trata

de los actos morales del hombre en su interrelación social. A la moral se le define como " el

conjunto de normas con respecto a los cuales cierto tipo de cosas o actos, son valorados. Las

acciones válidas son denominadas buenas y acciones invalidadas son llamadas malas". También

se acostumbra a entender por moral al conjunto de principios o de normas (reglas) de

comportamiento de las personas en su vida privada, su relación con otras personas y con la

sociedad en general.

La conducta moral del hombre se constituye de esta forma en el objeto de estudio de la ética.

Sánchez Vásquez sobre la diferencia entre moral y ética plantea: "La ética no es la moral y por

ello no puede reducirse a un conjunto de normas y prescripciones, su misión es explicar la moral

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efectiva y en este sentido, puede influir en la moral misma". Es importante hacer énfasis en que el

objeto de la ética son los "actos humanos", considerando a estos como las acciones libres que él es

dueño de hacer u omitir, aquello que yo hago sabiendo lo que hago (razón) y queriendo hacer eso

que hago (voluntad). Estos actos son conscientes, voluntarios y afectan a otras personas, a grupos

sociales o a la sociedad en su conjunto.

El hombre cotidianamente se enfrenta a problemas como el siguiente: ¿cómo actuar de manera

que su acción pueda ser buena o sea valiosa moralmente? Tendrá que resolver este problema por

sí mismo con ayuda de una norma que él reconoce y acepta íntimamente. Pero definir ¿qué es lo

bueno?, es un problema general de carácter teórico que debe responder la ética. Como vemos, dos

vocablos que tienen un mismo significado y que están interrelacionados con los actos humanos,

plantean diferencias conceptuales que es importante aclarar.

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ÉTICA PROFESIONAL

"La Ética es aquella rama del saber que se ocupa de estudiar la moral del hombre. La Ética

Profesional es aquella parte de la ética que tiene por finalidad el analizar las particularidades de la

conducta moral en el quehacer profesional". El ejercicio profesional conlleva a un compromiso

con la sociedad y con los hombres que la componen, pero a la vez por ser el hombre actor y sujeto

del trabajo, no sólo pone a prueba y su capacidad, sino también su propia realización como persona.

Esta responsabilidad que tiene con él y con los otros es un imperativo moral que le exige atender

sus imperfecciones con la búsqueda de la superación permanente, tener una visión crítica del

mundo y una reflexión ética actualizada.

La profesión, por su función ética, plantea un deber ser para la profesión misma y un deber ser

del profesional, donde la meta y el objetivo moral de la profesión constituyen el bienestar del

hombre. En la búsqueda de este bienestar, los profesionales establecen contactos con las personas,

algunas veces indirecto como el ingeniero y otro directo como el Trabajador Social. En el contacto

directo, surgen requerimientos como el derecho moral y legal de las personas adoptar sus propias

decisiones sin restricción ni coerción del profesional y el derecho al "secreto profesional". A este

aspecto tomamos como énfasis las funciones en el aspecto ético como profesional, principalmente

enmarcado dentro de lo público y privado.

Todos sabemos que la figura del Ministerio Público tiene cometido esencialmente en el proceso

penal, tal cometido consiste en proveer a la aplicación de la pena a aquel que ha cometido un delito;

puesto que esto implica un juicio a menudo muy difícil y siempre muy grave, para garantizar,

dentro de los límites de lo posible, la Justicia, por tanto, para combatir el peligro de la

desobediencia y del desorden, el mismo no puede ser cumplido sin la autorización del Juez, ante

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el cuál el Ministerio Público asume por tanto la posición de parte en el proceso, una Visión

empírica del proceso contrapone al Ministerio Público y al defensor, comúnmente considerado

como antagónicos, pero no es una visión exacta ni siquiera en cuanto al proceso penal, en efecto,

el Ministerio Público, es una parte artificial, como se ha dicho, el defensor, pero estas razones (que

alude a que las partes ayudan al juez), pueden aclarar la utilidad, o si se quiere, incluso la necesidad

de una asistencia técnica a la parte, o sea, de un experto que esté a su lado para aconsejarla, guiarla

y hasta para completar y en su caso rectificar su acción, pero si éste es, más o menos, el

cometido primordial del Defensor, Ministerio público o Abogado (genéricamente hablando), en su

actuación y comportamiento en el proceso. Todos en forma genérica, independientemente de sus

diferencias, están unidos por su ética profesional, pero estos como abogados (profesionales del

derecho) y como parte de una institución profesional, se extienden a la protección de todos los

intereses susceptibles Son obligaciones consubstanciales con el ejercicio como abogado la

probidad, lealtad y veracidad, así con respecto en sus intervenciones, por escrito o de palabra, ante

los distintos órganos jurisdiccionales Para con la parte defendida ha de desplegar el máximo celo

y diligencia; además, guardar estricto secreto profesional, incluyendo documentos que posea por

razones de su oficio con respecto al adversario, se abstendrá de lesiones injustas, descortesías y

agravios En cuanto a los colegas, actuará con espíritu de hermandad y evitará la competencia

desleal, Veamos esta actitud frente al derecho de defensa y deduciremos que es algo que en la

mayoría de casos no se da, es corriente la competencia desleal, insultos, agravios y otras anomalías

que perjudican los derechos de los clientes y la imagen del gremio. Estas situaciones

son extensivas, incluso a los honorarios del profesional, pues es corriente que no se aplique lo que

se menciona en el Código de Ética Profesional cuando expresa que es un deber ineludible del

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Abogado, defender gratuitamente a las personas pobres por designación de oficio, o por

disposición de su colegio. En cuanto a estos, al primer aspecto, podemos mencionar lo que

menciona Carnelutti quien dice “no hay que olvidar que la parte habla con el juez, pero contra su

adversario, la preposición contra tiene un valor, sobre el cual debe detenerse la atención.

Las partes, desgraciadamente, son enemigas, la litis es un fenómeno de amistad, pero en ese

sentido moral de la abogacía encuentra ya en los juristas romanos una expresión lapidaria: “De

veritate magis cuam de victoria, solliciti esse debent causurum patroni menciona Cabanellas”

sentenciando además: “su fórmula práctica cubría concretarla, sosteniendo que, si la pasión

dialéctica y el interés material obligan al cliente a la porfiada defensa, el alma de la toga no puede

desertar jamás del servicio permanente y superior dela justicia. En el segundo aspecto, el de los

servicios remunerados de abogados diremos, que si bien es cierto el abogado debe y puede vivir

de la profesión, observamos que éste está incluido dentro de las entidades para la defensa de

Honduras, al atribuírseles a estos la representación legal consideradas pobres, menores o incapaces

pero todos ellos carecen de un plan general y unificado, por lo que produce costos elevadísimos

en el sostenimiento de El Artículo 14 del Código de Ética del Profesional hondureño del Derecho,

además agrega que: “El incumplimiento de este deber es contrario a la misión del abogado y se

hace incurrir a su autor en falta grave contra el prestigio moral de la profesión”. Los defensores de

las causas deben mostrarse más solícitos de la verdad que del triunfo. Estas instituciones (jurídicas)

y la dispersión del trabajo de letrados, aspectos que se deben regular eficazmente. “La transgresión

de sus obligaciones de estos agentes, las de los derechos ajenos ola del orden jurídico general,

determina para los abogados la pertinente responsabilidad disciplinaria, civil o penal. Para

reprimir los actos deshonrosos o perjudiciales para la ética profesional, se crea un tribunal de honor

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en cada colegio de abogados”, expresa Cabanellas. De todo esto que ha sido mencionado en este

tema el papel del Ministerio Público, el defensor y/o abogado ya que podría llamársele a los actos

contrarios a sus normas que da origen como: Abuso de la profesión de abogado o procurador, la

cual se concreta el (o los)mismo(s) por la deslealtad con la clientela, el consejo o defensa de la

parte contraria, sea simultáneo o sucesivo, la revelación de secretos confiados con motivo del

ejercicio profesional y cualquier otro perjuicio a los clientes. Sumando su negligencia o

indisposición en aquellos casos que por la situación económica no reporte ganancias. En todo caso

la sanción es doble, por la posibilidad de poder sumar al resarcimiento económico, la inhabilitación

punitiva e incluso multa. Por ende, se deduce la responsabilidad del abogado a que está sometido

al derecho común de la responsabilidad delictual y cuasi delictual, en relación con terceros, y en

la contractual para con sus clientes, sin distinguir entre la culpa profesional o de otra índole. A ese

esquema, los Mazeaud agregan que desde el momento en que los jueces estimen que un abogado

prudente se había conducido de manera distinta que el demandado por responsabilidad, éste último

debe ser condenado, ya se trate de errores en los consejos a los clientes o de torpeza en la prestación

de la defensa.

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CONCLUSIONES

A MANERA DE CONCLUSION:

 La Ética es aquella rama del saber que se ocupa de estudiar la moral del hombre.

 La Ética Profesional es aquella parte de la ética que tiene por finalidad el analizar las

particularidades de la conducta moral en el quehacer profesional.

 El problema no es de código ni la tecnología, sino de capacidad, independencia,

probidad y responsabilidad, de quienes administran justicia.

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BIBLIOGRAFÍA

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718.

https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/2/756/45.pdf.

www2.scjn.gob.mx/red2/.../seminarios/3er...etica.../temario-tercer-seminario-ej.pdf.

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