Está en la página 1de 266

Nuevas Reflexiones sobre el

Sistema
Gurdjieff-Ouspensky
II

Rolando Altamirano

Altamira55©
El Heraldo del bien que aÚn perdura

Una publicación de ALTAMIRA55


P.O. Box 1101
APOLLO, CA 95962

Todos los derechos reservados © 2016


por
Rolando Altamirano
Copyright internacional

Prohibida la reproducción o transmisión total o


parcial de este libro por ningún método gráfico,
electrónico o mecánico, incluyendo el de fotocopiado,
grabación, escrito o almacenamiento de datos, sin la
autorización por escrito del escritor.

ISBN 978-0-9851688-4-1

Impreso en USA
Nuevas Reflexiones sobre
el Sistema
Gurdjieff-Ouspensky
II
Índice

Presentación 1

Enero 2015 3

Febrero 2015 31

Marzo 2015 59

Abril 2015 79

Mayo 205 103

Junio 2015 123

Julio 2015 139

Agosto 2015 151

Septiembre 2015 181

Octubre 2015 195

Noviembre 2015 223

Deciembre 2015 275


Presentación

Este nuevo documento se eslabona al anterior del mismo nombre,


y como el anterior, su finalidad es compartir el trabajo con las
ideas del Sistema Gurdjieff-Ouspensky tal como las practicamos
en nuestra escuela, la Fraternidad de Amigos. El documento se
basa en una forma de diálogo entre el autor y aquellos interesados
en empezar a aplicar las ideas básicas del Sistema en su vida
diaria. La pregunta que ha dado origen a cada uno de estos
textos ha sido indicada en la extensión del mismo o en su título.
Debo acentuar que la riqueza de los textos está en aquello que
lleva a la pregunta, la respuesta no hace más que invitar a vivir la
pregunta de manera práctica. También, aunque los temas aquí
presentados surgen de la necesidad de unos pocos, su efecto se
puede extender a todo aquel que desea empezara practicar las
mismas ideas.

Este Sistema es objetivo, universal; su influencia en quienes lo


practican es invisible y silenciosa. Es un puente a una realidad
superior, una escalera de luz que muy pocos se atreven o son
capaces de ascender.

Reitero una vez más que las ideas contenidas en este documento
no pertenecen a nadie, y aunque sabemos que su origen es
remoto y oscuro, también sabemos que quienquiera lo haya
creado lo hizo desde centros superiores; es decir tenía pleno
control y conocimiento de sí mismo, de la naturaleza humana y
de las leyes que rigen el universo hasta donde es dado saber al
ser humano. Dicho sea de paso que en cuanto autor de estas
líneas, tomo la responsabilidad por cada palabra aquí escrita.
Y, mientras dure, me pongo a disposición para seguir tejiendo
la conversación sobre estas maravillosas ideas.

Rolando Altamirano

1
Enero 2015

1 Enero Emociones Negativas


No sabemos a quién dirigió Ouspensky estas palabras, pero sí
podemos deducir que las dirigió a alguien que sabía sobre las
emociones negativas y sobre la necesidad de no expresarlas.
No permitirse expresar emociones negativas requiere un cierto
grado de conocimiento y control de sí mismo.
Alguien que no ha adquirido este conocimiento y control de sí
mismo es simplemente un esclavo de la negatividad; no tiene ni
voz ni voto cuando ésta le sucede.
Cuando nuestra voluntad, es decir, cuando nuestra autoridad
sobre las emociones negativas es aún incierta, entonces hay
que reafirmar su hegemonía con la actitud propuesta por
Ouspensky, o sea:
Cuando sabemos en cuáles circunstancias nos ponemos
negativos, tenemos que reafirmar nuestro propósito de no expresar
negatividad; es decir, no nos lo vamos a permitir.
Cada vez que lo logramos, acumulamos el carburante que alimenta
la llama de la conciencia.

3 Enero ¿Quién soy Yo?


Es necesario definir en términos del Sistema aquello que somos
y distinguirlo de aquello que podemos llegar a ser, de otro modo
esta cita de Lao Tzu o de cualquier otro personaje no será
más que un deseo pasajero o el presentimiento de una vaga
experiencia.
No podemos conformarnos con entender a esta definición a
través de la mente y dejar todo allí. Es necesario llegar a ella a
través de la verificación directa. Es decir tenemos que verificar
lo suficiente el hecho de ser máquinas estímulo-respuesta,
esclavos de nuestra circunstancia tanto externa como interna.
Una vez que lo verificamos en múltiples ocasiones, podemos
empezar a hacer los esfuerzos necesarios para dejar ir esta

3
circunstancia y buscar las condiciones que nos permitan dejar
de ser máquinas, esclavos de nosotros mismos.
Desde otro punto de vista, tenemos que verificar que, salvo por
contadas ocasiones, nuestra vida entera sucede en el segundo
estado de conciencia. Cuando verifiquemos esto estaremos en
la posición de dejar ir o renunciar a ello.
En cuanto a convertirnos en lo que podemos ser, es necesario
haber experimentado lo suficiente atisbos de “eso que podemos
ser”, es decir un estado superior de conciencia, y diferenciarlo
del estado inferior en que vivimos.
Utilizando la alegoría de los sufís, ¿cómo podemos enamorarnos
de aquello que nunca hemos visto?
Finalmente hay que aclarar que dejar ir, o renunciar a nuestro
estado actual no sucede en el instante en que lo deseamos, más
bien es una práctica diaria, una serie de esfuerzos conscientes
conectados entre sí.

5 Enero El Observador
La máquina humana no está diseñada para observarse a sí
misma, es más, detesta ser observada. Para observarla hay que
crear un “yo” que la estudie en términos del Sistema con el
fin de controlar sus manifestaciones. Llamamos a este “yo” el
Mayordomo Interino.
El Mayordomo Interino es un esfuerzo por controlar la atención
y dirigirla hacia una de las funciones de la máquina con el fin
de conocerla, sin juzgarla ni tratar de justificarla.
El Mayordomo Interino se basa en la parte intelectual del
centro emocional, luego es el producto de una meta y esfuerzos
constantes.
Entonces, para crear un Mayordomo Interino sólido, es necesario
controlar la atención y dirigirla a nuestros impulsos, acciones,
emociones y pensamientos. Ésta es una disciplina que debemos
practicar día con día.

6 Enero El Todo
Para poder conectar las cosas, es decir nuestras verificaciones,

4
con el Todo, es necesario tener un modelo del Todo.
Cada escuela esotérica nos presenta con un modelo o esquema
de este Todo, que Ouspensky también llamó un Modelo del
Universo.
Gurdjieff nos dejó tal modelo en su arcano “Relatos de Belcebú”,
Ouspensky mismo escribió su más accesible “Nuevo Modelo del
Universo”, sin embargo el modelo más claro en términos de este
Sistema lo dejó Rodney Collin en su “Desarrollo de la Luz”.
Es necesario estudiarlo a fondo si uno quiere conectar sus
observaciones, metas o verificaciones con el Todo tal y como lo
presenta este Sistema; de otro modo uno tiende naturalmente a
crear un collage de ideas medio aprendidas de diversos sistemas
esotéricos, y lo que es peor, crear una Torre de Babel en su
intelecto que no le permitirá llegar a ninguna parte.
Más aún, hay que recordar que tanto las conexiones que se
logran a través del intelecto como aquellas que se logran a
través de la emoción inteligente suceden en el segundo estado
de conciencia.
La verdadera comprensión, aquella que nos permite conectar
nuestras verificaciones con el Todo sucede en forma inmediata
sólo cuando alcanzamos el tercer estado y el cuarto estado de
conciencia.
Luego la llave de esta comprensión está en la atención dividida,
el recuerdo de sí, prácticas sin las cuales estamos condenados
a la imaginación.

7 Enero El Recuerdo de Sí
Si no me equivoco, lo que tú llamas momentos de recuerdo de sí
cuando niña son de la misma naturaleza que los momentos de
recuerdo de sí en cualquier otro momento de tu vida; es decir, te
percatas de haber sido la exacta misma entidad entonces como lo
eres ahora; una entidad sin edad, porque no está sujeta al tiempo.
Una entidad sobria y silenciosa, sin apego y sin preocupación,
simplemente presente a las impresiones del momento.
A esta entidad la llamamos el alma.
Sin embargo, como ya lo hemos verificado, cuando el alma está

5
ausente, la máquina funciona siguiendo las leyes mecánicas a
que está sujeta. Una de estas leyes es el interminable diálogo
interno o flujo de asociaciones mentales que has observado, y
que a veces se presenta como imaginación: todo ser humano
está sujeto a este tipo de mecanicidad.
Nuestra mente se la pasa rumiando las impresiones del pasado
o inventando escenas de un futuro que nunca sucede como uno
lo imagina.
Por eso cada maestro crea ejercicios para detener este flujo
interminable de asociaciones que suceden en la mente.
Sólo el esfuerzo consciente de recordarse a sí mismo puede
detener este flujo de asociaciones mentales.
Luego, detener el flujo de asociaciones mentales es un esfuerzo
que nos permite recuperar la presencia del alma que probamos
desde pequeños.
La ventaja en nuestro caso es que ya conocemos el sabor de la
presencia del alma y podemos reconocerla cuando logramos
experimentarla a través del recuerdo de sí.
Lo mismo con la consideración externa; cada vez que hacemos
el esfuerzo de considerar externamente a los demás, nos
acercamos a la posibilidad de experimentar la presencia de
nuestra alma, porque la consideración externa requiere del
recuerdo de sí, no sucede mecánicamente.
Si lo ves desde esta perspectiva, ambas áreas de trabajo son
oportunidades para despertar aquella entidad que sabemos ser
desde que entramos en el mundo celular.
En otras palabras, cuando tu mente divaga de una asociación a
otra, tú no estás. Cuando apareces, todos los yoes y asociaciones se
desvanecen y abres los ojos al presente.
Esto es una gran suerte.

8 Enero Recuerdo de Sí
El objeto de estudio de este Sistema es el ser humano. Como el
ser humano no es una abstracción ni un objeto externo, cada
individuo que emprende este Trabajo es al mismo tiempo el

6
observador y el objeto de estudio.
De aquí la importancia de la atención dividida, o recuerdo de sí.

9 Enero El Centro Formatorio


Cuando Gurdjieff inventó el término “centro formatorio” no
existían las computadoras; pero en nuestros días lo podemos
ilustrar con esta analogía.
El centro intelectual, o el cerebro, es el “hardware” y la
programación o conexiones neuronales son el “software”.
Ciertas conexiones suceden a nivel conceptual, otras involucran
al centro emocional y dan lugar a lo que llamamos actitudes,
prejuicios, traumas, etc.
El centro formatorio se programa mediante la repetición, es
decir mediante la educación. Por ejemplo, un cristiano aprende
a ser cristiano antes de comprender lo que esto significa. Lo
programan desde pequeño con esa doctrina, de modo que cuando
llega a edad adulta su forma de pensar ha sido inevitablemente
permeada por una de las múltiples formas del cristianismo.
Otras veces el centro formatorio ha sido programado mediante un
choque o serie de choques que han creado una actitud fija en el
individuo, cierto miedo o tendencia a ver, o descodificar la realidad
siempre de la misma manera.
El centro formatorio es parte integral de la personalidad, y
generalmente está ya programado cuando uno enfrenta el
mundo.
Una vez que el centro formatorio ha sido programado, el ser
humano ordinario deja de percibir la realidad, la ve sólo reflejada
en el espejo de su memoria.
Cuando uno entra en contacto con este Sistema, su centro
formatorio representa un obstáculo para la asimilación del mismo.
Es decir uno lo enfrenta con las ideas de otros sistemas, con las
actitudes de la religión y la cultura en las cuales fue programado o
con otras formas de influencia B. No lo enfrenta como algo nuevo
en sí.
Por eso es esencial, al estudiar este Sistema, no mezclarlo
con ideas provenientes de otros sistemas, ya sea esotéricos,
filosóficos o religiosos.

10 Enero ¿Dónde se origina el Control?


Buena observación, pues nos muestra que el nuestro es un
trabajo esotérico, es decir, oculto, perceptible sólo a través del
ojo interno.
Para distinguir entre control y “represión” hay que aprender
a observar la tercera fuerza en nuestros esfuerzos, es decir,
aquello que está detrás de ellos.
Como has intuido, la idea de observarse a sí mismo y controlarse
a sí mismo puede caer en manos de otras partes de la máquina, y
no necesariamente en la parte intelectual del centro emocional.
Por ejemplo, la parte emocional del centro emocional tratará de
observar la máquina con el fin de cambiarla para ser aceptada
en sociedad, o para ajustarse a la idea imaginaria que uno tiene
de sí mismo.
Igualmente la parte intelectual del centro instintivo tarará de
volverse un tirano de sí mismo con el fin de ajustarse a esta idea
imaginaria, luego tiende a reprimir sus impulsos mecánicos a
toda costa con para mantener las apariencias.
Estos dos ejemplos nos muestran que la tercera fuerza o motivo
detrás de esta acción específica no está basada en el despertar
de la conciencia, sino en una necesidad de la falsa personalidad.
Lo que nosotros buscamos es una cierta calidad de emoción, es
decir el control de nosotros mismos basado en un principio más
elevado; en el sueño este principio más elevado no es la tercera
fuerza detrás de nuestras acciones.
Por suerte somos mecanicamente capaces de ejercer el control
sobre nuestras emociones, basado en principios más elevados,
en circunstancias tales como:
1. Cuando visitamos a un amigo que sufre una grave
enfermedad.
2. Cuando vamos a dar nuestras condolencias a alguien que
ha perdido un ser querido.

8
3. Cuando se nos acerca un niño de tres años y nos sonríe.
4. Cuando vemos una anciana que trata de subir al autobús.
Estos cuatro ejemplos muestran el tipo de emoción, o más bien
el grado de control del centro emocional de que somos capaces.
Sólo que en estos casos ejercemos el control de nuestras
emociones en forma mecánica, es decir, las circunstancias
nos compelen a comportarnos con gentileza, con cuidado, con
respeto.
Luego se trata de adquirir este tipo de control, este tipo de
emoción en circunstancias en las cuales por lo general nos
comportamos de manera instintiva y atroz, por ejemplo, cuando
enfrentamos las manifestaciones desagradables de los demás.
Cuando el centro emocional funciona adecuadamente somos
capaces de comportarnos con gentileza, con respeto y con
cuidado en cualquier circunstancia, y no sólo cuando las
circunstancias sociales lo requieren.
El ser humano ordinario es ciego a la tercera fuerza detrás de
sus acciones, gran parte del trabajo esotérico es percatarse de
la tercera fuerza detrás de nuestras acciones.

11 Enero Niveles de Conciencia


Los seres humanos podemos experimentar cuatro niveles o
estados de conciencia en forma gradual.
El primer nivel es el sueño físico, o primer estado, en que las
funciones inferiores de la máquina están desconectadas entre
sí. En su nivel más profundo sólo la parte mecánica del centro
instintivo funciona, es decir, la respiración, la circulación
sanguínea, etc. Las demás funciones están inactivas: ni siquiera
soñamos.
Conforme nos movemos hacia la orilla del segundo estado
nuestras funciones se van incorporando en forma gradual, a
veces dando lugar a los sueños, hasta que finalmente todas
ellas se activan y empiezan a funcionar en forma coordinada.
Cuando entramos plenamente en el segundo estado, reconocemos
qué día es hoy, quiénes somos y dónde estamos, qué tenemos

9
que hacer etc. Nos vemos en el espejo y reconocemos nuestros
rasgos faciales, sabemos que se trata de nosotros mismos...
Luego empezamos a entrar en contacto con quienes nos conocen
y, al pronunciar nuestro nombre, ellos nos confirman que en
realidad se trata de nosotros.
Bien, éste es un cierto nivel de conciencia, el segundo estado,
a esto nosotros llamamos ser conscientes de nosotros mismos.
Después de todo, salvo uno que otro hábito que vamos cambiando,
y el proceso de crecimiento, sabemos que permanecemos más o
menos la misma persona toda la vida.
Sin embargo este grado de conciencia nos sucede en el nivel del
centro instintivo, somos tan conscientes de nosotros mismos como
los gatos son conscientes de sí mismos.
A veces un fuerte choque (positivo o negativo) nos despierta al
tercer estado de conciencia, es decir nos vuelve conscientes de
una existencia por encima y más allá de nuestra existencia en
el nivel instintivo.
Por unos instantes nos volvemos conscientes de nosotros
mismos y sabemos que tenemos una existencia fuera del tiempo
y el espacio, fuera de la máquina que, en el segundo estado,
representa lo que consideramos como la conciencia de nosotros
mismos.
Quienes experimentan esto con cierta profundidad o frecuencia,
pueden darse a la tarea de despertar al tercer estado de
conciencia en forma permanente; tarea que lleva muchos años.
Si logramos entrar en forma permanente en el tercer estado, o
conciencia de nosotros mismos, podremos darnos a la tarea de
tratar de despertar al cuarto estado de conciencia, o conciencia
de las leyes que gobiernan el universo.

11 Enero La Crisálida y la Mariposa


Es necesario ilustrar la idea detrás de la analogía de la crisálida
y la mariposa, porque corremos el riesgo de perdernos ella; ya
que como cualquier otra analogía, ésta no puede ser utilizada
totalmente, entonces:
Lo que debe nacer es el alma; para que nazca es necesario que

10
muera aquello que toma su lugar, es decir la personalidad falsa,
así como todos los impulsos, deseos, emociones, pensamientos
y acciones naturales del cuerpo físico que obstaculizan su
nacimiento.
Uno no puede morir a su falsa personalidad sin antes haber
despertado a ella, es decir, sin antes haberla observado y
estudiado con el fin de desmantelarla. Entonces se trata de morir
conscientemente, momento a momento, a todos estos impulsos,
deseos, emociones, pensamientos, actitudes y acciones que
obstaculizan el nacimiento del alma.
Finalmente, esta analogía se basa en un proceso que sucede
mecánicamente, en nuestro caso el proceso es consciente y
requiere de prolongados esfuerzos conectados entre sí. Uno no
puede morir conscientemente y no darse cuenta.

12 Enero Educar el Alma


Lo importante es preguntarse quién va a encargarse de la
educación ya sea del cuerpo que del alma, y qué herramientas
nos provee el Sistema para tales empresas.
En nuestra condición actual no podemos pensar en la educación
del alma sin antes haber llevado a cabo la educación del cuerpo.
El cuerpo físico, la máquina, está diseñado de tal forma
que puede ser educado para servir como vehículo para la
manifestación del alma.
El cuerpo físico se compone de esencia y personalidad.

Esencia es su estructura orgánica: su tipo de cuerpo, centro de


gravedad y su alquimia.

La personalidad es la programación que ha sufrido la esencia


dentro de los patrones de comportamiento del medio ambiente
en que nació y se ha desarrollado. Es decir, un chileno cristiano
tendrá una personalidad completamente distinta de la de un
mormón americano o la de un judío ruso, aunque tengan la
misma esencia.

La parte que hay que educar, o mejor dicho re-educar, es la


esencia. La re-educación de la esencia debe estar conectada

11
con el despertar y desarrollo del alma.

Para esto hay que crear una nueva personalidad, (que en el


Sistema se llama “personalidad verdadera”) que ayude ya sea al
desarrollo de la esencia que al despertar del alma.

La personalidad creada por el medio ambiente en que hemos


crecido no está interesada ni en el desarrollo de la esencia ni
en el despertar del alma. Su interés principal es ser aceptada y
reconocida por el rebaño social al que pertenece. En el Sistema
se le conoce como “personalidad falsa”.

El trabajo aquí es entonces aprender a distinguir entre esencia


y personalidad falsa y simultáneamente empeñarse en la
creación de la personalidad verdadera, ésta última basada en
los principios del trabajo evolutivo.

La personalidad verdadera es como un padre interno que


ayuda a la esencia a florecer, que la educa siguiendo principios
elevados y la prepara para el arribo del alma.

El punto central de la personalidad verdadera se llama el


Mayordomo, y su centro de gravedad permanente es la parte
intelectual del centro emocional.

Luego la creación de un Mayordomo es indispensable para la


educación de la esencia.
Una vez que logremos re-educar nuestra esencia podremos
emprender la educación del alma.

13 Enero
Podemos definir el alma como la capacidad del mundo invisible
de manifestarse en el mundo visible; capacidad que sólo en el
ser humano puede alcanzar su perfección.

14 Enero Los Sueños, Sueños son


Como sabes, la conciencia tiene grados, el aumento o disminución
de la misma depende de nuestra capacidad de controlar la

12
atención; entre mayor es nuestro control de la atención los
centros funcionan más coordinados entre sí, y nos alejamos
más del sueño. Por otro lado, conforme nos acercamos al primer
estado y perdemos el control de la atención, los centros se van
desconectando uno por uno, hasta llegar al más bajo grado de
conciencia, el estado más profundo de sueño en que los centros
se desconectan entre sí a tal punto que ni siquiera soñamos.
Naturalmente el primer estado también tiene grados; es decir,
aunque los centros se van desconectando uno por uno, aquel
que permanece activo sigue rumiando las impresiones que
guarda en su memoria. Por ejemplo cuando el centro emocional
se encuentra funcionando, da motivo a sueños hechos de un
collage, muchas veces absurdo, que causa alegría, miedo u otra
emoción en la máquina. A veces es el centro motor el que se
queda funcionando y uno sueña que corre, hace cosas, a veces
hasta vuela, etc. Cuando es el centro intelectual el que se queda
funcionando, da origen a conversaciones imaginarias, frases
aisladas o incluso puede inventar teorías mientras el resto de la
máquina duerme.
El yo observador tiene como centro de gravedad el rey de
corazones; éste es un dispositivo del centro emocional que a
veces se activa durante el período en que estamos por quedarnos
dormidos. Sin embargo, existe un punto más allá del cual el
observador no puede ir; ya que el rey de tréboles lo desconecta y
lo único que deja funcionando es el jack de tréboles: respiración,
digestión, circulación sanguínea.
Ahora, mientras el yo observador está activo durante esta fase,
como tu observación lo demuestra, nos deja ver la naturaleza del
sueño. Es decir, cada centro se la pasa constantemente rumiando
las impresiones del pasado, independientemente de la realidad del
momento presente.
El yo observador se da cuenta de que lo que está viendo es una
realidad falsa.
Aquí necesitamos notar que una vez que despertamos al
segundo estado, esta actividad, ese “rumiar” de los centros,
no cesa de por sí; ellos siguen viviendo una realidad falsa y
desconectada del momento presente. Y desde el observador
podemos notar que la realidad imaginaria que experimentamos
en el segundo estado es de la misma naturaleza de aquella que

13
experimentamos en el primer estado. Luego, lo que observaste
en el primer estado no es una metáfora, sino un darte cuenta
de la medida de nuestra mecanicidad.
En el Sistema a esto se le llama “imaginación”, “soñar
despierto”, y es esencialmente igual al “soñar dormido”.
Ahora, en el primer estado no podemos ponernos la meta de
trabajar por detener un cierto tipo de imaginación, o trabajar en
ciertas áreas de nuestro ser, simplemente porque no podemos
saber lo que va a suceder una vez que apoyemos la cabeza en
la almohada.
Nuestras posibilidades de sustituir el sueño con la realidad están
en el segundo estado, pues es aquí donde podemos planear,
ponernos metas y obtener resultados que podremos evaluar. Y
sobre todo, cuando nos descubrimos en imaginación, podemos
hacer los esfuerzos apropiados para alcanzar el tercer estado de
conciencia.
Aquí cabe decir que el observador tiene como meta conocer la
máquina y no distraerse con la variedad de sus manifestaciones.
A veces el rey de tréboles trata de dar un significado a los
sueños que ellos no tienen, y en este proceso pone todas sus
esperanzas y sus miedos. Sin embargo este tipo de superstición
es una pérdida de tiempo, tal como creer en las suertes que
vienen en las galletitas que dan en los restaurantes chinos.
Vale decirlo de nuevo, los sueños están hechos de las
grabaciones que cada centro tiene en la memoria. Cuando uno
se pone la meta de observarlos y reconocerlos como tales y lo
logra, el rey de tréboles deja de darles importancia.
Ahora, es verdad que uno a veces experimenta un flash del
tercer estado de conciencia mientras está en el primer estado,
y es como tú lo describes, un percatarse de que “yo estoy
dormido en mi cama y al mismo tiempo estoy viendo una
realidad que sé que es falsa.”
Finalmente, te invito a componer la frase de esta manera:
“La máquina duerme en su cama y al mismo tiempo sueña
una realidad que es falsa.”
Mirarlo así te permitirá saber quién eres.

14
15 Enero Deseo de Liberación
Existen dos maneras de obtener este fuerte deseo de liberación
de que nos habla Gurdjieff.
Uno: hay que haber verificado lo suficiente que no poseemos la
libertad; es decir que somos esclavos de las circunstancias.
En otras palabras, hay que haber verificado con todo nuestro
ser (y por mucho tiempo) nuestra mecanicidad, nuestro sueño
y nuestra falta de voluntad, antes de poder crear el deseo de
liberarnos de esa condición.
Un deseo vago o pasajero, basado en el consejo de un amigo, en
las palabras de un predicador, o incluso un deseo basado en la
infelicidad de la máquina, no llevan a ninguna parte.
Dos: hay que haber verificado lo suficiente qué significa ser
libres.
Es decir hay que haber probado lo suficiente la presencia
del alma antes de estar dispuesto a sacrificarlo todo por su
liberación.
La gente sacrifica todo por amor.
¿Qué tal enamorase de la propia alma prisionera en el laberinto
de la mecanicidad?
Desde luego que para enamorarse del alma y estar dispuesto
a todo por ella, es necesario haberla visto. Porque nadie se
enamora de alguien que nunca ha visto.

18 Enero El Enemigo Interno


Voy a ilustrar la cuestión del enemigo interno con una metáfora,
esperando que pueda ayudarles a observar la naturaleza de la
segunda fuerza en la triada del despertar de la conciencia.
Imagínate que has heredado una hacienda, con grandes terrenos,
huertas, viñedos y jardines; un buen número de empleados,
jardineros, cocineros, amas de llaves y sirvientes varios. Desde
tu más tierna infancia eres considerado el heredero único de la
hacienda. Todo lo que existe a tu alrededor te habría pertenecido
tarde o temprano. Sin embargo (como sucede a la gran mayoría
de herederos de grandes fortunas) dado el caso que a ti no te

15
ha costado, no sabes su verdadero valor ni tienes idea de cómo
administrarla.
Como eres de naturaleza instintiva, lo único que haces con la
hacienda es crearte una vida lo más cómoda posible, haciendo
uso desmesurado de sus recursos. Te la pasas en la cocina y el
comedor, y no te ocupas de nada más que gastar tu herencia, te
rodeas de haraganes, oportunistas y aduladores.
Por otro lado mangoneas a tus empleados y despides a quienes
se atreven a hacer la mínima observación sobre tu modo de mal
administrar la hacienda.
Los grandes salones y estancias en los pisos superiores, donde hay
una gran biblioteca y una hermosa colección de óleos y bustos de
mármol viven en el más completo olvido.
Pasan los años… tu señorío se va haciendo cada vez más
cómodo y ocioso.
Un día te llega una carta de tus abogados diciendo que en
realidad eres el segundo en la línea de herencia, que tienes un
hermano mayor de quien se habían dejado de tener noticias, y
se pensaba que había fallecido. Pero que en realidad vivía en
Europa y había estudiado en las mejores universidades del viejo
mundo; Él es el verdadero heredero.
Un hermano mayor, muy educado y capaz de dar nueva vida a la
hacienda que desde años era sólo tuya; un hermano tan noble
y correcto que está dispuesto a compartir su fortuna contigo.
La única condición es que de ahora en adelante él se va a encargar
de la administración de la hacienda. Tú podrás gozar de gran
parte de los beneficios que antes tenías, siempre y cuando vayan
de acuerdo con las necesidades y el bien de la hacienda, así
como con los propósitos de tu hermano mayor, en quien deberás
reconocer una sabiduría superior a la tuya. Luego muchas veces
se va a requerir que ayudes con el trabajo en los viñedos en vez
de sentarte a vaciar botellas de vino.
Tu hermano mayor va a tomar tu lugar, destituyéndote de tu hasta
ahora incuestionable poder; va incluso a restaurar en su posición
aquellas buenas personas que tu despediste en forma altanera
e insolente. Y va a desbandar a tus amigotes y a despedir a tus
secuaces o a delegarlos a tareas para las cuales son más aptos.

16
De hoy en adelante vas a tener que aprender a obedecer en un
ámbito en el cual antes eras amo y señor.
Éste es el dilema en que se encuentra el rey de tréboles cuando
un ser humano descubre la presencia de algo superior en su
cuerpo físico.

19 Enero La Atención es Luz


La luz es sinónimo de atención; atención controlada en el centro
intelectual y el centro emocional.
Nosotros somos quien controla la atención.
Observamos con atención, con inteligencia emocional, con
emoción inteligente; no con pasión sino con compasión.
No se trata de juzgar lo que observamos, ni de justificarlo; por
mucho tiempo no se trata siquiera de cambiarlo.
Se trata sólo de arrojar un rayo de luz para ver lo que antes no
podíamos ver.
La oscuridad es la falta de atención, la inercia, la ignorancia, el
olvido.
No somos la entidad que existía en la oscuridad, sino la luz que
la ilumina.

21 Enero Hidrógenos
Aunque hay varias formas de abordar el tema de los hidrógenos,
te propongo esta línea de pensamiento. Considera el término
hidrógeno en su sentido más simple: como materia; desde la
más densa hasta la más rarificada o refinada.
Como sabrás, el ciclo sempiterno de la vida tiene como fin producir
hidrógenos que sirven de alimento a la luna. La vida orgánica sobre
la tierra es, en este sentido, una refinería, pero el refinamiento de
los hidrógenos producidos por la vida orgánica en nuestro planeta
es limitado.
Durante el proceso que inició con nuestro nacimiento, sigue
en nuestro crecimiento y terminará con nuestra muerte, nueva

17
energía es generada a través de nuestros cuerpos físicos; es decir
nuevos hidrógenos serán producidos que sirven de alimento a
otros aspectos del rayo de creación.
Vale recordar que la materia prima de que está hecho cada ser
viviente que existe en este preciso momento, incluyendo tú y yo,
es la misma que la materia prima con la cual se han formado
millares de otros seres orgánicos desde tiempos inmemoriales.
Desde un punto de vista cósmico, los seres humanos somos
como las rosas, los árboles, los pájaros o los venados. Nuestros
cuerpos vienen de la tierra y vuelven a la tierra, pero durante
su corta existencia forman parte de la gran refinería de la vida
orgánica.
Ahora el hidrógeno producido por todos los seres orgánicos del
mundo animal, vegetal y mineral varía según la naturaleza de
cada uno de ellos. El hidrógeno producido por una manda de
búfalos es distinto del hidrógeno producido por los cenzontles,
un banco de peces, un león al asecho, o un campo de amapolas.
Un búfalo será siempre un búfalo, un cenzontle será siempre
un cenzontle un pez, un pez, etc. Su capacidad de refinar
hidrógenos es no sólo limitada sino también mecánica, nunca
podrán más que producir la energía que su especie ha producido
desde siempre.
El ser humano ordinario, sin trabajo sobre sí, sin meta, sin
conciencia de sí, que se comporta siguiendo su naturaleza
animal, tiene el mismo destino de cualquier otra forma de
vida mecánica en el planeta. Por lo mismo su vida en cuanto
individuo no tiene importancia, su conciencia es tan ínfima que
sólo cuenta cuando se la considera en masa y el hidrógeno que
produce sirve de alimento a la luna. Por ejemplo el hidrógeno que
se produce en un partido de futbol americano es muy similar al
hidrógeno que produce una manada de búfalos en estampida.
Piensa en todos los acontecimientos en masa, desde un
partido de fútbol hasta un concierto de música pop, desde
una manifestación por la paz hasta una guerra que arrastra a
miles de personas a una muerte muchas veces horrenda. Este
hidrógeno producido en masa sirve a un propósito bien definido
y muy por encima de la escala del ser humano.
Por suerte el ser humano tiene la posibilidad servir de vehículo

18
para la producción de una gran diversidad de hidrógenos, que
van desde los más densos hasta los más refinados, que ningún
otro ser orgánico es capaz de producir.
Piensa por ejemplo en cómo un león se alimenta: con los mismos
colmillos mata y come su alimento. Quienquiera que haya visto
una escena tal en un documental puede considerar el tipo de
hidrógeno que eso desata. Un león será siempre un león, nunca
será considerado criminal o carente de buenos hábitos.
Piensa ahora en las mil formas que una persona puede tomar
sus alimentos: sentado frente a la tele chupándose los dedos,
o en la calle de pie frente a un kiosco de comida para llevar,
o en el auto mientras maneja al trabajo, o sentado a la mesa
mientras discute con su familia con la boca llena.
Sin embargo un ser humano tiene mayores posibilidades, es decir
puede hacer de la digestión un proceso cada vez más refinado.
Piensa por ejemplo en todo lo que conlleva preparar una cena
formal para una ocasión especial. Desde comprar los alimentos,
prepararlos siguiendo un menú intencionalmente planeado,
con vinos escogidos que vayan de acuerdo con los platos.
Luego preparar el lugar donde recibes a tus invitados; pones la
mesa con un mantel y servilletas blancas, flores, candelabros
y tu mejor vajilla. Y si aún deseas llevarlo hasta sus máximas
posibilidades, escoges bien a tus invitados, quienes sabes que
tratarán de vestirse bien para la ocasión, y propones un tema
elevado de conversación; tu música de fondo son los nocturnos
de Chopin.
Atención y esfuerzo son elementos esenciales en el refinamiento
de hidrógenos.
Todos estos hidrógenos finos que introduces en tu cena pueden
ser ulteriormente refinados, o mejor dicho, transmutados, si
logras recordarte a ti mismo mientras pruebas tus alimentos,
mientras conversas, mientras escuchas la música etc. Sin
hablar de números te puedo decir que cuando haces el esfuerzo
por recordarte a ti mismo, el hidrógeno producido en tal
ambiente se sublima hasta sus más altas posibilidades, y sirve
de alimento a tu alma, porque es de la misma naturaleza.
Luego es muy importante rodearse de hidrógenos refinados, y
tratar de estar presente, es decir, recordarse a sí mismo mientras

19
uno es expuesto a ellos, ésta es la verdadera alquimia.
Claro que aun en el segundo estado hay gente que se rodea de
impresiones o hidrógenos refinados, pero sin el recuerdo de sí
es imposible llevar la octava a sus máximas posibilidades. No es
posible transmutar hidrógenos en el sueño.
Los hidrógenos son alimentos, hay que gravitar hacia los más
refinados. Y no sólo eso, hay que tratar de producirlos por
nosotros mismos. Esto no es un misterio, se trata de hacer
esfuerzos aparentemente muy simples, como mantener nuestro
medio ambiente (ya sea externo que interno) limpio y ordenado.
O sea, sí limpiar nuestro hogar pero también no inmiscuirnos
en chismes ni en conversaciones sobre el crimen, no pensar
mal de otros ni insultar a nadie. En otras palabras, tratar de
pensar, sentir y actuar en cada momento como si ya fuéramos
conscientes.
Es indispensable exponer nuestra esencia a los hidrógenos
más finos que produce el ser humano, y tratar de recordarnos
a nosotros mismos a cada instante mientras recibimos este
alimento. Luego es muy útil visitar museos, iglesias y jardines; ir
a conciertos de música clásica y buscar lecturas y conversaciones
que nos inspiren. Por lo mismo es forzoso dejar de ver la tele e
interesarse de política y noticias amarillistas.
En el arte, como en la música y la literatura hay que aprender
a distinguir un hidrógeno fino de uno burdo, ya que no todo
aquello bajo la etiqueta de música, arte o literatura lleva un
hidrógeno fino. Ciertas formas de arte y de música son incluso
dañinas.
En el trabajo sobre los hidrógenos tenemos que aprender a ser,
como dijo Rilke, “las abejas de lo invisible”, recogemos lo mejor
de cada impresión del mundo celular y el mundo molecular, y lo
transmutamos en un manjar digno de los dioses.
Sí, es un gran descubrimiento cuando te percatas de la presencia
de tu alma y la reconoces como Hidrógeno 12.

25 Enero El Concepto del Alma


Me parece que cuando hablamos del alma nos expresamos en
términos muy similares. De hecho cuando mencionas el alma

20
en estado embrionario, te vales de la misma metáfora utilizada
por Gurdjieff.
Aunque existen varios términos que describen lo que llamamos
“alma”, es decir “la conciencia”, “el cuerpo astral”, “la presencia
divina”, “el amado”, “el gemelo precioso”, etc. Podemos definir el
alma como aquella entidad que se puede manifestar a voluntad
en el mundo celular (cuerpo físico) siempre y cuando éste
haya alcanzado cierta madurez. Como el alma forma parte del
mundo molecular, una vez que alcanza cierto desarrollo, puede
sobrevivir la muerte del cuerpo físico. Asimismo, cuando el
alma alcanza su máximo desarrollo, es decir cristaliza, puede
servir de vehículo para la manifestación de otra entidad, es
decir, el espíritu, que pertenece al mundo electrónico.
Existen varias teorías sobre la creación de un alma; algunas
de ellas se expresan de manera aparentemente contradictoria.
Sin embargo casi todas ellas coinciden en la necesidad que un
alma tiene de pasar a través de un número determinado de
vidas (o de cuerpos físicos) antes de poder “desplegar todas sus
cualidades intrínsecas.” Las teorías que hablan de la “creación
de un alma” o del “despertar de un alma”, se refieren a este
proceso.
La forma de verificar esto es examinar, por ejemplo los siguientes
tipos de persona:
El primer tipo de persona siente que existe una realidad superior
a la de su vida ordinaria, sin saber exactamente de qué se
trata. De vez en cuando se ocupa en buscar una respuesta a
esta inquietud, pero se distrae siempre. Intenta varios tipos
de influencias B, como Yoga, Kabala, chamanismo, Gurdjieff,
etc. Sin embargo, aunque reconoce su valor, nunca profundiza
ni se aplica completamente a ninguna de estas disciplinas. Se
contenta con saber que existe una alternativa que apunta a tal
realidad superior, y al final de su vida termina por refugiarse en
su religión local o termina en la confusión.
Piensa en otro tipo de persona que igualmente siente la existencia
de una realidad superior, pero que toma más seriamente su
búsqueda; y si encuentra un maestro, escuela o disciplina,
se aplica a aprender todo lo necesario para embarcarse en un
trabajo esotérico en esa dirección. Sin embargo sus debilidades
son tan violentas que entorpecen su trabajo, volviéndolo

21
intermitente; y aunque mantiene la misma dirección, no tiene
la concentración suficiente para trabajar constantemente.
Considera un tercer tipo de persona, que desde edad temprana
comprende la existencia de una realidad superior; incluso la
ha experimentado y desea profundamente encontrar la manera
de hacerla permanente. No escatima esfuerzos para encontrar
las condiciones que le permitan obtener su cometido. Sabe de
la necesidad de encontrar un tipo de organización que le ayude
a mantenerse concentrado en su meta. Cuando encuentra una
escuela o un maestro consciente reconoce su autenticidad y se
adhiere a su trabajo con total entrega y disciplina por el resto
de su vida.
Con estos tres ejemplos de personas deseo ilustrar almas en
distintos grados de desarrollo.
También puedes verificar que la mayoría de las personas que
existen en el planeta no perciben la existencia de una realidad
superior; y si creen en ella, su fe es ciega y supersticiosa,
pero en realidad nunca practican ni siquiera su religión local.
Nacen, crecen se reproducen y mueren siguiendo siempre la
línea de menor esfuerzo. Entonces casos podemos afirmar que
la mayoría de la gente no posee un alma.
Para entender esto es necesario considerar los atributos del alma,
que no son los mismos del cuerpo físico y que lo trascienden.
Atributos tales como la sabiduría, la memoria, y el amor a toda
forma de existencia.

26 Enero ¿Qué es la Fe?


Se ha señalado antes que el Cuarto Camino está basado en
la verificación, no en la fe ciega, no en la superstición, ni en la
confianza en que las cosas algún día podrán ser distintas de lo que
son sin que nosotros tengamos que hacer nada al respecto. Por lo
tanto es fundamental saber en qué basamos nuestra creencia en
un “sentido transcendental”.
Estoy seguro de que en algún lugar de tu memoria encontrarás
el recuerdo de una experiencia que tú podrías definir como un
ejemplo de este “sentido transcendental”. Luego te darás cuenta
de que tu fe está basada en tu verificación de esta realidad

22
superior que probablemente no sabes repetir.
Por otro lado, la fe religiosa también se basa en la creencia
de un “sentido transcendental”. Sin embargo esta creencia no
incluye la comprensión de que para volver a descubrirlo en sí
mismo y aferrarlo, es necesario encontrar las condiciones que
nos permitan lograrlo; y sobre todo hay que estar dispuestos a
hacer los esfuerzos necesarios para lograrlo.
Luego nuestra fe es básicamente la confianza en que a través
de una serie de esfuerzos organizados volveremos a encontrar
el “sentido transcendental” de nuestra existencia que una vez
vimos y que por ahora recordamos vagamente; tan vagamente
que sabemos sólo que existe.
Nuestros esfuerzos iniciales por encontrar este “sentido
transcendental” dan escasos resultados, de ahí que, como
señala Juan Carlos, cada vez que lo logramos nos parece un
milagro.
Un monje anónimo del siglo XV llamó a este estadio del Trabajo,
vivir en la “Nube de la Incertidumbre”. Es decir uno hace todo
lo posible por controlar los centros inferiores, enfocarse en el
presente, disipar los yoes, no expresar negatividad, considerar
externamente, transformar el sufrimiento, en una palabra,
poner su hacienda en orden, prepararla para el arribo del Amo.
Sin embargo del arribo del Amo no sabemos ni el día ni la hora;
tenemos fe que en que tarde o temprano lo veremos emerger en
el horizonte.

26 Enero Dispositivos que filtran la Realidad


Para llegar a ver las cosas como son es necesario, primero que
nada, neutralizar aquellos dispositivos que nos impiden verlas
como son, es decir nuestro tipo de cuerpo y centro de gravedad, lo
mismo que nuestra falsa personalidad. En el segundo estado de
conciencia vemos la realidad a través de estos tres filtros.
Entonces el primer paso es estudiar y descubrir nuestro centro
de gravedad mecánico, porque todo lo filtramos a través de ese
ese dispositivo sin darnos cuenta. Por ejemplo una persona
centrada en el centro emocional tratará de hacer de toda
vivencia una experiencia emocional, juzga todo de acuerdo con

23
ideales como la armonía, las buenas maneras, la caridad y otros
valores de ese centro. Lo mismo con los otros tres centros, por
ejemplo un centro instintivo verá todo desde el punto de vista
de su seguridad y bienestar etc.

Además es necesario estudiar y descubrir el propio tipo de


cuerpo. Es decir, existen los siete tipos endocrinos, cada uno
de los cuales tiene lo que se llama un rasgo o característica
principal. Cada tipo decodifica la realidad de acuerdo con su
rasgo principal. Luego hay que aprender a reconocerlo y a
neutralizarlo.

Hay tipos activos, pasivos, positivos, negativos; tipos que desean


cambiar el mundo, otros que desean sólo aceptarlo como es,
otros tipos sueñan con un mundo mejor, otros esperan el fin de
todo, etc.

Simultáneamente es necesario estudiar y desmantelar la falsa


personalidad, es decir la colección de prejuicios e ideas adquiridas
de nuestro medio ambiente, y que adoptamos simplemente
porque nos fueron inculcadas desde pequeños por nuestra
familia, religión, o incluso por los medios de comunicación
masiva. Esta programación es artificial y se encuentra grabada
en lo que llamamos “el centro formatorio”, o la parte mecánica
del centro intelectual.

La observación de sí es esencial en este Trabajo, y el primer paso


hacia la libertad de que hablamos aquí es ver nuestra máquina
en forma objetiva, es decir, como un filtro que nos nubla la
realidad. A esto llamamos el tercer estado de conciencia, es
decir un estado en que somos objetivos con respecto a nosotros
mismos. Lo que vemos claramente desde este estado superior
es la forma en que nuestra máquina ve el mundo. Nuestra
visión del mundo no es más que un punto de vista sujeto a
nuestra mecanicidad. En otras palabras, en el segundo estado
de conciencia no vivimos en contacto con la realidad, sino en el
mundo de la opinión.

Entonces la libertad es una característica del tercer estado


de conciencia. No se trata de una libertad gratuita, sino del
resultado de un trabajo largo y disciplinado.

24
29 Enero Tipos de Cuerpo

Los siete tipos de cuerpo corresponden al funcionamiento de siete


glándulas de secreción interna en la máquina. Cada glándula
segrega una substancia que regula varias funciones en el
organismo y crea un tipo de comportamiento; no entraré en detalle
sobre esto, ya que puedes revisar la parte sobre tipos humanos en
el libro de Rodney Collin, “El Desarrollo de la Luz”.

Las glándulas son: el páncreas, la paratiroides, la tiroides, la


pituitaria anterior, las suprarrenales, la pituitaria posterior, el
timo.

Los tipos de cuerpo correspondientes son: Lunar, Venusino,


Mercurial, Saturnino, Marcial, Jovial, Solar.

Cada tipo tiene varias características o rasgos que determinan


su visión del mundo:
Lunar: Terquedad, Miedo.
Venusino: Bondad mecánica, No-existencia.
Mercurial: Poder, Vanidad.
Saturnino: Dominancia, Arrogancia.
Marcial: Destructividad, Miedo.
Jovial: Vanidad, Placidez.
Solar: Optimismo, Ingenuidad

Existen 3 tipos pasivos o femeninos: Lunar, Venusino, Jovial, y 4


tipos activos o masculinos: Mercurial, Saturnino, Marcial y Solar.

Existen 4 tipos positivos: Venusino, Jovial, Saturnino, Solar y 3


tipos negativos: Lunar, Mercurial, Marcial.

Por último, un error muy común en el estudio del propio tipo


es tratar de poner nuestra identidad en los rasgos ya sea físicos
que psicológicos que observamos en nosotros mismos: el tipo
corresponde a nuestra máquina no al alma, luego hay que
recordar el principio:
“Yo soy el observador, no el objeto de observación”.

25
30 Enero ¿Deja Vu?
Aunque el tema del Deja Vu no es muy práctico, sí podemos
encontrar una manera práctica de abordarlo; esto es, desde el
punto de vista del Trabajo sobre sí mismo.
Debemos empezar por hablar de las diferentes dimensiones que
el ser humano es capaz de percibir. En términos muy simples, la
primera dimensión es la línea, la segunda el plano, la tercera es
lo que percibimos como el ámbito de los sólidos. Estas primeras
tres dimensiones forman parte de lo que llamamos el espacio.
Ahora, existe una cuarta dimensión, que es la totalidad del
tiempo. De esta dimensión los seres humanos podemos sólo ver
una sección transversal, es decir, el momento presente. Nuestro
acceso al futuro está vedado, nuestro acceso al pasado depende
de nuestra capacidad de crear memoria.
La cuarta dimensión, es decir, el tiempo que estamos destinados
a vivir, existe ya como un todo, sólo que pocas veces tenemos la
suerte de verificarlo. Una gran cantidad de gente tiene visiones
exactas del futuro, y, en contados casos, las experimenta con
cierta frecuencia. Pero por lo general estas experiencias duran
unos cuantos segundos, o unos minutos.
En nuestro estado actual no podemos acceder voluntariamente
a la cuarta dimensión, luego experiencias como el Deja Vu o las
premoniciones son sólo pequeñas indicaciones de su existencia.
Los cuatro centros inferiores, es decir la percepción sensorial,
la percepción del espacio y la perspectiva, la percepción de la
gente y de las impresiones, y el discernimiento intelectual, viven
enclaustrados en el tiempo pero no pueden percibirlo en su
totalidad; quizá el intelecto puede concebirlo filosóficamente.
Para ilustrar esto podemos pensar en el cerebro del mundo
animal, el cual no es capaz de percibir la tercera dimensión.
Nosotros compartimos este cerebro con el mundo animal,
es decir, nuestro centro instintivo tampoco puede percibir la
tercera dimensión. Para entenderla necesita la intervención del
intelecto. Todos sabemos que a un ser humano, cuando es sólo
un bebé, es necesario enseñarle a comprender la perspectiva,
la profundidad, el peso de las cosas, la velocidad, etc. Que los
animales no logran comprender la tercera dimensión, se puede
verificar si se piensa en por qué siempre mueren atropellados

26
en las carreteras y en las calles. No tienen forma de aprender
que ahí viene un auto y que se tienen que esperar a que pase
antes de atravesar la calle. Lo que ellos perciben no es un objeto
tridimensional que se acerca a una cierta velocidad, sino un
plano con una cierta forma, que se mueve un poco a la derecha
y un poco a la izquierda, y que se va volviendo más grande en
su limitado campo visual.
De hecho nosotros también los percibimos como planos, pero
nuestro intelecto ha sido incorporado a la experiencia, y nos
permite deducir que ahí viene un auto. Si quieres ver un ejemplo
de esto ahora mismo asómate a la ventana a ver el sol o la luna
y verás que se percibe como un disco.
Luego, así como para percibir la tercera dimensión es necesario
incorporar el intelecto, del mismo modo, para percibir la cuarta
dimensión en su totalidad es necesario incorporar una función
superior que nos permita tener acceso a ella; acceso digo,
voluntario. Esta función es el centro emocional superior, el cual
vive en letargo en nosotros.
Despertar el centro emocional superior nos permitiría el acceso
a la cuarta dimensión, la puerta a esta (para nosotros) nueva
dimensión es el momento presente, la llave es el control de la
atención.
Vale decir que el centro emocional superior es una función a
través de la cual se manifiesta el alma, o la conciencia moral.
Y también vale decir que los centros inferiores pueden
relacionarse con el momento presente con entusiasmo,
especialmente en estos últimos años, pues la idea de “vivir
el momento presente” se ha vuelto muy popular, gracias a la
mercadotecnia norteamericana. Es decir todos buscan el poder
del ahora, y encuentran este slogan hasta en los anuncios
comerciales.
Si bien la puerta de acceso a la cuarta dimensión es el presente,
es esencial despertar la entidad que puede pasar a través de
ella: el alma, la conciencia,
Uno puede poner todas sus energías en tratar de recordarse a sí
mismo y estar en el presente, sin embargo mientras su interés
permanezca en el nivel de las funciones, no pasará esta puerta
estrecha.

27
Y sí, con mucho esfuerzo y buena ventura, un día despertamos
y penetramos esta puerta estrecha, y nos damos cuenta de que
todo existe desde siempre, que nuestra vida es como una obra
de teatro. Que nosotros somos los actores y no los papeles que
jugamos en ésta, tan efímera circunstancia. Que existimos,
como dijo el poeta: “Dentro y fuera del juego…”

31 Enero Conciencia Moral


El tercer estado de conciencia se define como “conciencia moral”
porque en ese estado un ser humano conoce en forma directa la
verdad sobre sí mismo; luego es capaz de discernir la naturaleza
de cada acción, impulso, emoción y pensamiento que produce.
En otras palabras, uno se vuelve objetivo en relación consigo
mismo, y por lo mismo, responsable de cada acción, impulso,
emoción y pensamiento que produce.
Desde luego que uno puede volverse amo de sí mismo, pero
habrá un sinfín de procesos internos que deberá aprender a
mantener bajo control: limitará sus impulsos, cuidará sus actos,
controlará sus emociones y pensamientos; no se permitirá
ofender a los demás, tomar sin permiso, pensar mal de alguien,
en pocas palabras, no se permitirá ser la tercera fuerza en el
proceso de crimen.
Su deber será dictado por su conciencia.
Cuando uno es niño es presa a su centro instintivo, y por lo tanto
incapaz de comprender cuál es la acción correcta a seguir en
un determinado momento, cuál debe ser su comportamiento y
actitudes para con el mundo y las demás personas; naturalmente
uno no está preparado para despertar la conciencia moral y
actuar de acuerdo con ella.
Por lo general las primeras reglas de comportamiento aceptable
las aprende de su madre, más adelante de su padre y demás
familiares; después de su grupo social, de su religión local, de
su cultura y país.
A este tipo de educación o programación de la esencia del ser
humano se le llama en el Sistema “moralidad subjetiva” porque
no está basada en la verdad objetiva sino en reglas subjetivas
creadas al interno de la sociedad y diferentes para cada una de

28
ellas. A veces también se le llama Dominancia Femenina porque
se compone de una serie de reglas de comportamiento que
permiten al individuo ser aceptable en términos de la sociedad
como extensión de su madre. Uno no se comporta en ciertas
maneras porque es dominado por el miedo al qué dirán, el miedo
a ser juzgado y rechazado por la sociedad; al igual que uno se
comporta bien para ser aceptado y protegido por su madre.
Por ejemplo en los círculos aristocráticos de la antigua Grecia
la homosexualidad era una práctica normal. Hoy en día en
algunos lugares es inaceptable y es vista como una enfermedad,
en otras como algo normal, etc.
Los cristianos de la época del oscurantismo europeo quemaban
vivos a dos tipos de gente: aquellos que no creían en Cristo, y
aquellos que tenían una forma de creer en Cristo distinta de los
cánones de la Iglesia; sin importar si eran buenos o malos.
Algunas religiones creen que un hombre puede bien tener varias
esposas, en otras tener otra mujer es tener una amante, algo
completamente inmoral.
En otras sociedades uno se va al cielo si se pone un chaleco
explosivo y muere como mártir en medio de un mercado o una
plaza, matando un gran número de gentes que son vistos como
enemigos de su religión.
En el segundo estado el bien y el mal son términos relativos, y el
sentido del deber es dictado por la moralidad subjetiva de cada
grupo social.
Un ser humano despierto, consciente de sí mismo, amo y
señor de sus impulsos, acciones, emociones y pensamientos,
comprende el bien, el mal, y el sentido del deber desde una
perspectiva superior.
Desde luego que ser un humano tal no se puede permitir el
crimen, la pereza, la altanería, la burla, el abandono, la
charlatanería, la injusticia, la traición, etcétera.

31 Enero Hasnamuss
El Hasnamuss sacrifica la conciencia a la inteligencia instintiva.
Este tipo no es perezoso, no es ingenuo; al contrario se va

29
volviendo cada vez más inteligente, más astuto. Su inteligencia
es la inteligencia milenaria del centro instintivo, que conoce
bien el ambiente en que se desarrolla y en el que trata siempre
de sobresalir.
El Hasnamuss no nace como tal, se va haciendo poco a poco
conforme va entendiendo cómo funciona el mundo. Quizá este
tipo es el resultado de una mala educación, o de tener su centro
de gravedad en el rey de tréboles.
Su interés está en el reino de este mundo, luego pone toda su
energía en encontrar posiciones de prestigio, poder, fama y
otras transitoriedades. Para ello no titubea en deshacerse de
cualquier individuo o circunstancia que le impida llevar a cabo
su propósito. Luego debe sacrificar su conciencia una y otra
vez, hasta cristalizar en su centro instintivo.
El rey de tréboles ha siempre sido el amo y señor del reino de este
mundo, el Hasnamuss es un ser humano portador de esta ley.
El Hasnamuss es amo y señor en el segundo estado de
conciencia. Su señorío depende en mantener la posibilidad el
tercer estado al margen de su vida, de otro modo no podría
seguir adelante en su empresa.
El Hasnamuss nunca se debe tocar el corazón.
Nosotros no nos ocupamos en juzgar al Hasnamuss; sí nos
ocupamos en mantener bajo control nuestras tendencias
internas que pueden llevarnos en esa dirección, porque todos
tenemos un rey de tréboles, un judas interno dispuesto a vender
nuestra conciencia por treinta moneditas de plata.

30
Febrero 2015

1 Febrero Hidrógeno 12
La esencia es la forma que toma el cuerpo físico al nacer:
está basada en su tipo endócrino, su centro de gravedad y su
alquimia.
Se puede decir que el alma y la conciencia son una y la misma cosa,
aunque desde otro punto de vista el alma es una manifestación
de la conciencia en el mundo celular.
Los alimentos de la esencia son los que nutren a los centros
inferiores; o sea la comida, la gente, las impresiones, las ideas
etc.
El alimento del alma se encuentra en las impresiones que llevan
en sí el Hidrógeno 12 y que lo producen en todo aquel que es
expuesto a ellas. Este hidrógeno se encuentra en algunas obras de
arte objetivo: ciertas catedrales, obras de teatro, música, pinturas,
poesías etc.
También el sufrimiento real produce este hidrógeno en el
ser humano, por eso toda escuela desarrolla técnicas para
transmutar la energía que produce el sufrimiento. Igualmente
las emociones negativas lo producen; de allí la necesidad de no
expresarlas y dejar que el hidrógeno circule en la máquina.
Finalmente el centro sexual lo produce constantemente: cada
vez que vemos una persona hacia la cual nos sentimos atraídos,
una fina energía recorre nuestra máquina, esta energía es el
hidrógeno 12. Uno puede entonces invocar la presencia del
alma, porque la substancia con la cual se alimenta se encuentra
en circulación.

2 Febrero Intelecto y Emoción


Tu primera pregunta es de carácter teórico, luego te aconsejo
que leas los capítulos relativos en el libro “El Desarrollo de la
Luz” de Rodney Collin.
En cuanto a las diferentes velocidades de los centros, una

31
forma de hacer de ésta una pregunta práctica es tener en mente
esta idea cuando estamos aprendiendo a diferenciar entre el
funcionamiento de cada uno de ellos.
Cabe decir que el centro emocional no funciona con su velocidad
normal, sino con la velocidad del centro instintivo. Luego hay
que tener en cuenta que cuando observamos lo que en el sueño
llamamos nuestras emociones, no son más que las reacciones
del centro instintivo filtradas a través del centro emocional.
Ya se han dado ejemplos de cómo descubrir el funcionamiento
de la parte intelectual del centro emocional, y vale la pena
repetirlos. Piensa, por ejemplo, el cuidado y atención que pones
en tus emociones, impulsos y pensamientos en las siguientes
circunstancias:
Cuando visitas a un amigo que está gravemente enfermo.
Cuando vas al funeral de un ser querido.
Cuando ves a una anciana que trata de subir al autobús.
Cuando se te acerca un niño que no conoces y te muestra
algún objeto.
En tales circunstancias, el centro emocional funciona a una
velocidad tal que puede advertir y detener todo pensamiento,
impulso o acción incorrecta en relación con la persona en
cuestión. Este tipo de emoción sucede raras veces en el sueño,
incluso en casos en que uno no tiene ese centro de gravedad.
De esta observación puedes iniciar a distinguir la parte
intelectual del centro emocional de la parte emocional del centro
intelectual; número uno, porque la parte emocional del centro
intelectual se ocupa de ideas, no de personas; y dos, porque
es mucho más lenta, ya que tiene que pasar mucho tiempo
ponderando el significado del tema de su interés antes de saber
que lo ha comprendido.
En cambio, la parte intelectual del centro emocional comprende
de manera inmediata y, sobre todo, actúa de manera inmediata.
Puedes observar la parte emocional del centro intelectual
cuando estás en una librería y te pones a comprar todos los
libros referentes a un tema que te interesa, o cuando ves un
documental que habla de la teoría cuántica, el misterio de
las pirámides y cosas por el estilo. En suma, la curiosidad

32
intelectual es una función de la parte emocional del centro
intelectual, una vez que la curiosidad es sacia, la máquina
cambia de tema.
En cuanto al centro magnético, éste debe estar en la parte
intelectual del centro emocional, ya que desde este nivel de
atención emprendemos el estudio de nosotros mismos; y desde
este nivel de atención tratamos de iniciar el recuerdo de sí.
Además, como el trabajo sobre sí nos toma la vida entera, la
curiosidad de la parte emocional del centro intelectual no será
suficiente para mantener nuestra meta.
La gente cuyo centro magnético está en la parte emocional del
centro intelectual no tendrá la capacidad de concentrarse en
una Sistema esotérico y trabajar con él constantemente; ya
que éste es un nivel de atención que dura mientras dura el
estímulo, y como ya dicho, cambia de tema una vez que sacia
su curiosidad. Luego uno corre el riesgo de saltar de un sistema
a otro, y de terminar por volverse un pensador ecléctico incapaz
de hacer esfuerzos reales.
Por eso se insiste en la necesidad de no mezclar las ideas de
este Sistema con las de otros, porque esto no lleva al Trabajo
esotérico.

8 Febrero Nada se puede alcanzar en el sueño


Curiosamente en esta cita no se mencionan las posibilidades del
ser humano. Gurdjieff sólo dice “usted no puede darse cuenta
de lo que el ser humano es capaz de alcanzar”; luego dice, “En
el sueño nada se puede alcanzar”.
Claro que en nuestro estado actual no podemos darnos cuenta
de nuestras máximas posibilidades; luego es mejor no pasar
demasiado tiempo tratando de pensar cómo sería nuestra
vida si la viviéramos al máximo, digamos como un Buda, o un
Quetzalcóatl. Más práctico será tratar de estudiar y comprender
qué significa que vivimos en el sueño, el estado en el que nada
podemos alcanzar. De allí podremos dar el paso a la realización
de nuestra posibilidad inmediata, es decir, el despertar.
Lo que Gurdjieff llama el sueño es el segundo estado de
conciencia, un estado en el cual estamos por completo separados

33
de la realidad. Primeramente estamos separados de la realidad
sobre nosotros mismos, no sabemos lo que somos, porque lo
hemos olvidado. Luego el sueño es un sinónimo del olvido. De
aquí se desdobla que el primer paso hacia la realización de
nuestras posibilidades en cuanto seres humanos es despertar a
nuestra realidad interna.
Esto implica dos cosas: la primera es despertar a nuestra
realidad como entidades mecánicas de una cierta naturaleza; la
segunda es percatarnos del hecho de que quien se despierta es
la conciencia que mora en nuestro interior.
Lo que en nosotros desea despertar es la conciencia, el alma; lo
que nos mantiene convencidos de que el sueño es la realidad es
la máquina.
La máquina vive contenta en su efímera y limitada realidad, sin
embargo, sin el despertar del alma, jamás probará la plenitud
de su existencia.

11 Febrero La Evolución no es un proceso orgánico


Una de las verificaciones más extrañamente dolorosas para
algunos es que la evolución no es un proceso orgánico; es
decir, no responde a las leyes de la genética. Si así fuera, la
hija de Ouspensky, por ejemplo, no nos habría puesto tantos
obstáculos para publicar el vasto material que su padre dejó y
que hasta ahora se encuentra archivado en la Universidad de
Yale.
Lo que hemos observado de este proceso orgánico es que, si bien
durante la infancia los hijos tienden a copiar a sus padres en
todo, en la adolescencia tienden a separarse instintivamente de
nosotros, y en muchas ocasiones incluso a contradecir lo que
hacemos. Cuestionan o niegan todo lo aprendido de nosotros,
y nos consideran ingenuos, extraños o anticuados; porque el
mundo en el cual ellos se desarrollan no es el mismo en el cual
nosotros nos desarrollamos.
Con relación a seguir un sendero espiritual; mi padre, por ejemplo
fue ateo hasta su muerte, mi madre, una persona excelentísima,
no se consideraba ni religiosa ni espiritual; cada vez que yo le
expresaba mi deseo de encontrar el significado de la vida me
respondía siempre con las mismas palabras: “Allá tù”.

Como consecuencia mi centro magnético se activó sin la


dirección o interferencia de mis padres.

Durante los años que he estado en el Trabajo he visto una


gran cantidad de personas predicar estas ideas a sus hijos;
algunos incluso los han hecho entrar en un grupo o escuela.
En la mayoría de los casos, he visto esta tendencia como una
forma de evitar hacer esfuerzos personales mientras uno trata
de involucrar a su familiares en el Trabajo.

Un principio del Trabajo es que estas ideas no son para todos,


sino para unos cuantos. Es de hecho muy difícil compartirlas
con aquellos que muestran algún interés en ellas. Más aún, es
muy difícil ponerlas en práctica por sí mismo sin distorsionarlas.

Personalmente no trato de inculcarlas a mis hijos; si ellos tienen


un centro magnético, una vez que se despierte, encontrará las
influencias apropiadas para su desarrollo. Y de tener alguno
de ellos un centro magnetico, ¿qué tal si decide emprender el
camino del monje o del yogui en vez del Cuarto Camino?

Claro que cuando tienen preguntas sobre aquello que escuchan


en nuestras pláticas con otros estudiantes del Cuarto Camino,
o en su ambiente social, en relación con temas religiosos o
espirituales, estoy aquí para dialogar con ellos. Pero nuestro
diálogo debe siempre estar basado en lo que ellos saben o
desean saber.

El trabajo esotérico no está basado en el proselitismo, uno solo


es el que se invita.

Nuestra función como padres es simplemente tratar de llevar


a nuestros hijos al nivel de lo que en el Sistema se llama un
“Buen Amo de Casa”, es decir, educar su esencia, ayudarles a ser
responsables y a respetar al prójimo, cosa muy dificil y rara; eso
es lo único que está en nuestras manos. De este modo, si ellos
deciden entrar en una escuela esotérica, serán de mucha más
utilidad a sí mismos y a los demás que si no los educamos bien.

La creación de un centro magnético no depende de nosotros, si

35
alguien lleva en sí un alma enscención, tarde o temprano ésta
se abrirá camino por sí sola.

12 Febrero ¿Qué son los “yoes”?


Repetidas veces se ha dicho que debemos recordar que el
Sistema aquí llamado Gurdjieff-Ouspensky utiliza un lenguaje
específico. La forma de aprenderlo no es memorizarlo y repetirlo
al pie de la letra, ni mucho menos ponerse a enfrentarlo con
nuestros prejuicios, conjeturas e ideas de otras fuentes. Esto no
nos lleva a ninguna parte.
La forma de verificar este Sistema es tratar de pensar en las
ideas en sí, y sobre todo de verificar su veracidad por medio de la
observación directa de sí y la atención dividida.
La idea de los muchos yoes está basada en el hecho observable
de que la máquina humana es gobernada por cinco centros o
cerebros.
El centro instintivo produce impulsos y deseos.
El centro motor produce acciones y percepciones en el espacio.
El centro emocional produce sentimientos.
El centro intelectual produce ideas y teorías.
El centro sexual produce hijos, arte música etc.
Como se puede ver, cada uno de estos centros tiene su propio
campo de interés y acción. Es literalmente como tener cinco
personas dentro de nosotros, muchas veces contradictorias
entre sí.
El motivo porque se les llama “yoes” es que cada vez que se
manifiestan la máquina siente que se trata de la totalidad de
su ser.
Un ejemplo de esto es cuando uno se pone la meta de levantarse a
las cinco de la mañana para hacer ejercicio. Esta meta se la pone
un “yo”, quizá del centro intelectual, que ha leído sobre la necesidad
de mantenerse en forma para ser más saludable, pero el que se
tiene que levantar es otro “yo”, específicamente la parte instintiva
del centro instintivo, la cual quiere sólo seguir durmiendo.
Otra forma de verificar la idea de los muchos “yoes” es observar

36
la cantidad de emociones, opiniones e impulsos contradictorios
que experimentamos en relación con una sola persona en
nuestra vida: un hermano, nuestro padre, nuestro cónyuge.
Cuando estamos en el centro emocional, nos relacionamos a
ellos de una forma, cuando estamos en el centro instintivo de
otra. Esto es, los consideramos desde distintos “yoes”.
Esta idea tiene especial relevancia en el Trabajo sobre sí, ya que
cuando uno decide emprenderlo, sus “yoes” conectados con esta
empresa provienen del centro emocional; sin embargo, una vez que
se da a la tarea, su centro instintivo empieza a producir “yoes” que
le harán olvidar su meta. Uno sentirá siempre ser el mismo, pero
los “yoes” que produce en relación con el Trabajo sobre sí serán
de otra naturaleza, muchas veces incompatible o contradictoria.
Se les llama “yoes” para empezar a separar nuestra identidad de
ellos. Lo que llamamos el verdadero “Yo”, es la manifestación de
la conciencia, cosa aún incierta y lejana.

13 Febrero El Rey de Corazones


La observación de sí debe originase en la parte intelectual del
centro emocional; es decir, implica el control de la atención en
este centro.
Uno se observa a sí mismo con atención, sin juicio, sin
justificación, sin desear cambiar nada.
El propósito inicial de la observación de sí es el estudio de la
máquina. Para esto es necesario tener también un mapa de la
misma con el cual cotejar nuestras observaciones. Luego hay que
estudiar la teoría de los tipos de cuerpo y centros de gravedad.
Sin embargo el trabajo principal es crear el observador, es decir
desarrollar la atención en el centro emocional, y aprender a
actuar constantemente desde esa aparte de la máquina.
Con esfuerzo en el tiempo la parte intelectual del centro emocional
se debe convertir en nuestro centro de gravedad permanente.

13 Febrero Dentro y fuera del Tiempo


La percepción del tiempo es tan subjetiva que cambia según

37
el centro con el cual nos relacionamos con este fenómeno. La
linealidad del tiempo es un concepto relativamente moderno,
luego pertenece al centro intelectual. Los relojes y calendarios
que usamos hoy en día son pura invención intelectiva. Podríamos
incluso decir que el tiempo en sí no existe; se trata más bien de una
forma en que el cuerpo físico se relaciona con su impermanencia:
el cuerpo físico mismo es el tic-tac del tiempo.
En cuanto a la memoria, por lo general es fragmentada. Esto
sucede porque en un determinado momento un centro está
más activo que los demás, es decir graba las impresiones que
recibimos que le son afines. Así a veces recordamos sólo un
aroma, o las palabras que alguien dijo, o lo extraño de una
escalera al interno de un edificio. Otras veces recordamos que
había una persona hacia la cual sentíamos afinidad, pero no
recordamos ni su nombre ni su rostro; y aparte de esos detalles,
la escena entera no se encuentra en nuestra memoria.
Luego cada centro crea su propia memoria, según su interés y
campo de acción. Sólo que cuando se trata de la memoria de
un centro, uno recuerda hechos aislados que no siempre están
conectados con un todo, hechos que se encuentran simplemente
archivados y se van desvaneciendo con el tiempo.
Lo que determina la sensación de “parece que fue ayer”, es la
intensidad de la impresión que quedó grabada en la memoria
de un centro.
Ahora, a veces una fuerte impresión (un choque) puede evocar
por unos instantes la presencia del alma, y además de dejar
huella en el centro a través del cual recibimos la impresión, nos
deja el sabor de haber entrado en otra dimensión. Esta otra
dimensión está fuera de nuestra percepción del tiempo y del
espacio; Ouspensky, entre otros, la llamó la cuarta dimensión.
La presencia del alma es la misma independientemente de la
edad del cuerpo físico.
Cuando la presencia del alma se manifiesta, nuestra percepción
del mundo y de nuestro cuerpo físico cambia, no percibimos el
fenómeno del tiempo que perciben los centros inferiores. Por eso
una experiencia tal es tan difícil de describir: nos sentimos como
si estuviéramos dentro de una película o una obra de teatro,
hay quienes creen que lo que están viviendo les ha ya sucedido.
Muchas veces sentimos que existimos independientemente

38
del cuerpo físico, y que somos uno con el resto del mundo.
No tenemos ni preferencia ni aversión, porque percibimos la
perfección del todo.
A esta experiencia alguien la llamó la manifestación de la
divinidad interior, que es la misma en todos aquellos que la
experimentan. Es como si Dios abriera los ojos dentro de ti.
Dante en su paraíso, describe una inmensa flor de luz, cuya
infinidad de pétalos son las almas de aquellos que alcanzaron
la beatitud.

15 Febrero Lo Insólito como Choque


Algunos maestros esotéricos introducen a sus estudiantes en
situaciones insólitas como un choque para inducir la presencia
del alma en ellos: una práctica que no puede volverse un hábito.
De hecho Ouspensky nos recuerda que podemos experimentar
momentos de recuerdo de sí desde antes de empezar a trabajar
sobre nosotros mismos; es decir cuando nos encontramos en
un ambiente nuevo.
Cuando nos encontramos en una situación fuera de nuestros
patrones de vida, es decir en un nuevo ambiente o lugar en el
cual no hemos encontrado un punto de referencia desde el cual
relacionarnos con el entorno; nuestra personalidad se vuelve
pasiva, entonces aflora nuestra esencia, el terreno en donde
brota el alma.
Por otro lado, el centro instintivo nos da más energía al activar
las partes intelectuales de los centros, porque la máquina
necesita encontrar un punto de referencia para sentirse a gusto.
En tales circunstancias nos encontramos muy cerca del tercer
estado; incluso a veces el tercer estado sucede sin que sepamos
cómo.
Momentos como éstos son raros y duran relativamente poco, ya
que el centro instintivo logra siempre encontrar la manera de
ajustarse a las circunstancias, y con esto pone fin a nuestras
posibilidades de despertar.
Luego hay que actuar de inmediato cuando espiamos la
presencia del alma en estas circunstancias, es decir, debemos

39
dividir la atención y grabar en la memoria la naturaleza de este
evento: nuestra esencia y la presencia del alma.
Ahora, una vez que descubrimos esto, podemos intencionalmente
tratar de ponernos en situaciones nuevas cada vez que sea
posible. Para algunos, entrar en una iglesia u otra clase de
templo puede producir este estado, para otros, viajar a otra
ciudad, o entrar en una cafetería que por lo general pasan de
largo, o tomar un autobús que los lleva a una parte de la ciudad
que no conocen. La meta es sacar a la máquina de sus patrones
de comportamiento y observar lo que nos sucede.
Hay que tener un mínimo grado de conocimiento de nosotros
mismos para poder ser creativos en esta área.

15 Febrero El Tiempo es Subjetivo


Pregunta: Cuando realizamos actividades simples como barrer,
limpiar, cocinar, pintar un mueble (con atención en lo que estamos
haciendo), la percepción del tiempo cambia notoriamente, parece
como si hubiese pasado “más tiempo” de lo normal. ¿Es como si
el centro motor estuviese ocupado?
Entre más ponemos atención a lo que estamos haciendo,
nuestra percepción del tiempo cambia. El ejemplo que tú nos
das se refiere al centro motor. Sin embargo esto también sucede
cuando estás leyendo un libro tan interesante que no puedes
dejar de leerlo, o cuando ves una película que te absorbe
completamente. Un artista concentrado en su obra, por ejemplo,
un pintor o un escritor, no se dan cuenta del paso del tiempo.
Entre más se concentra uno, más rápido parece pasar el tiempo.
Por otro lado, entre más ocioso o impaciente está uno, el tiempo
parece pasar muy lentamente.
Ahora, estamos hablando de atención concentrada en un objeto,
controlada ya sea por el objeto mismo que por el individuo.
Esto quiere decir que la máquina funciona desde las partes
emocionales o intelectuales de los centros; lo cual quiere decir
que nos encontramos igualmente atrapados en el tiempo.
En general en ambos casos uno puede encontrarse
completamente identificado o absorto en el objeto en que
concentra su atención.

40
Luego un paso más allá en el ejemplo que mencionas es tratar de
dividir la atención mientras realizas todas esas tareas; entonces
tienes la posibilidad de experimentar la presencia del alma, o la
conciencia: una presencia separada de la tarea que sucede en
el tiempo.
Entre más atención ponemos en lo que estamos haciendo en
el momento, los centros inferiores trabajan más en armonía y
podemos activar más fácilmente la parte intelectual del centro
emocional, o rey de corazones. Desde este nivel de atención
controlada podemos iniciar el esfuerzo de dividir la atención.
Por eso sabemos que las partes intelectuales de los centros, o
atención controlada, son las puertas de la percepción.
Cuando lo logramos atravesar una de esas puertas, vemos que
el tiempo no existe.

16 Febrero Bondad Mecánica


Existen dos formas de ver lo que me describes, una desde el
punto de vista de los centros inferiores, otra, desde el punto de
vista del tipo de cuerpo.
Tus percepciones muestran que tienes un centro emocional muy
activo, ya que esta parte de la máquina se ocupa (y preocupa)
de las personas y de su bienestar. Quizá estemos hablando de
la parte emocional del centro emocional, la cual es el dispositivo
de percepción del estado de ánimo de los demás.
El centro emocional es una parte de la máquina, y no la totalidad
de tu ser, no es ni tu alma ni tu espíritu.
También hay que recordar que este dispositivo tiene sus límites.
Por ejemplo, trata de pensar simplemente en la cantidad de
gente en el planeta que cae bajo tu definición de vulnerabilidad,
de carencia material, física o cultural; ¡son millones y millones!
Sería imposible ayudarlos a todos. Uno puede desperdiciar toda
su vida en la preocupación por todos y cada uno de estos seres
humanos que sufren de alguna carencia o injusticia.
Desde luego que si ves un hombre en la calle que pide limosna
y a ti te sobra dinero, entonces te toca compartir tus bienes con
él. Una práctica común de un Buen Amo de Casa es producir
más de lo necesario para vivir, de modo que pueda siempre

41
compartir con los demás. Sin embargo un Buen Amo de Casa
no descuida su bienestar ni el de su familia cuando se dedica a
la caridad. Es decir nunca da más de lo que tiene.
Por otro lado, uno puede ayudar a otro en su carencia, pero no
con esto hará de él una persona buena, más despierta o más
consciente.
Ahora, en la teoría de los tipos de cuerpo, el Venusino tiene
como rasgos principales la bondad mecánica y la no existencia.
Es decir su tendencia es hacer el bien mecánicamente: ayudar a
los demás, desvivirse por los demás. Estos rasgos no tienen nada
que ver con el desarrollo del alma o el espíritu, son simplemente
formas de ser mecánicas. La Madre Teresa de Calcuta es el
mejor ejemplo.
En algún lugar leí que la Madre Teresa una vez tuvo un sueño
en que llegaba al cielo y Dios le decía: “Aquí no hay lugar para
ti, aquí no hay gente pobre.”
El tipo Venusino no existe por sí mismo, sino a través de los demás;
desde el punto de vista del Trabajo esotérico, uno no se puede
recordar a sí mismo a través de los demás.
Quizá puedes tratar de observar si tus inclinaciones están basadas
en la mecanicidad de tu tipo de cuerpo y centro de gravedad.
Cualesquiera sean nuestros rasgos y centro de gravedad, son
parte de la naturaleza de nuestra máquina, no están conectados
con el despertar del alma. Nuestra posibilidad está en volvernos
conscientes, no en volvernos buenos, o en ayudar a la gente y
cambiar el mundo. Conforme uno intenta despertar, se da cuenta de
que es muy difícil realizar un cambio simplemente a nivel personal;
luego querer realizar un cambio a nivel social es una desviación.
Si estudias la historia de la humanidad, verás que el sufrimiento
ha existido desde siempre, la guerra, la pobreza, la ignorancia, la
tiranía y el crimen son partes integrales de la vida en este planeta.
Todos estos acontecimientos responden a leyes mecánicas
demasiado poderosas, el individuo nada puede contra ellas.

17 Febrero No hay Desarrollo Mecánico


Lo único que mecánicamente se desarrolla en el ser humano es

42
el centro instintivo, el centro motor y el centro sexual. Desde el
punto de vista de la naturaleza, un ser humano puede vivir sin
desarrollar ni su centro emocional ni su centro intelectual.
Luego estos centros se van atrofiando conforme el ser humano
entra en la adolescencia. Asimismo su esencia se pone a dormir
mientras su personalidad empieza a tomar fuerza.
Todo aquel que haya tenido hijos estará de acuerdo conmigo
que durante toda su infancia ellos se comportan siguiendo
las necesidades de su esencia: su tipo de cuerpo y centro de
gravedad. Cuando llegan a la adolescencia empiezan a vivir
a través de una actitud, dejan de ser ellos mismos, viven de
acuerdo con las normas que les dicta su rebaño social más
inmediato, cambian su vestido, su lenguaje y sus valores para
ajustarse a este rebaño.
Gurdjieff dijo una vez que un niño no se dormiría si quien lo
educa lo ayudara a mantenerse despierto. Lo ideal sería que los
padres ayudaran a sus hijos a desarrollar aquellas facultades
que por lo general permanecen en estado de letargo, no digamos
los centros superiores, sino el centro emocional y el centro
intelectual inferior. Sin embargo esto nunca sucede, porque los
padres mismos duermen y no pueden más que inducir a sus
hijos al sueño que ellos viven.
La ciencia moderna nos dice que utilizamos una fracción mínima
de nuestro cerebro, que un ser humano común y corriente
se distrae cada seis a diez segundo por minuto. Gurdjieff nos
recuerda que en el segundo estado vivimos en el sótano de la
mansión del cuerpo físico.
El sótano es el centro instintivo.
De aquí se desprende que, de las facultades latentes que
tenemos que despertar, las primeras son el centro emocional
y el centro intelectual. Más adelante, conforme descubrimos
estas facultades y las estimulamos, veremos que el fin último de
este Trabajo es el despertar de los centros emocional superior e
intelectual superior.

18 Febrero ¿Es necesario tener un Maestro?


Existen caminos evolutivos para distintos tipos. Como has de

43
saber, existe el Camino del Faquir, el Camino del Monje, el
Camino del Yogui y el Camino del Hombre Astuto, es decir, el
Cuarto Camino.
No conozco lo suficiente a Krishnamurti como para determinar
a qué camino pertenecían sus prácticas y cuáles eran éstas.
Lo único que puedo decirte es que en el Cuarto Camino la forma
de presentarlo depende de la naturaleza del maestro, de su
contexto histórico y de la programación de sus estudiantes.
Muchas veces las técnicas y afirmaciones de un maestro
contradicen a las de maestros anteriores, esto se debe a que
toda enseñanza esotérica se vuelve obsoleta con el paso de
los siglos y un nuevo maestro debe combatir el pensamiento
formatorio o programación de sus estudiantes.
Así Jesucristo dijo a sus discípulos, “la ley les dice ‘ojo por ojo,
diente por diente’, yo les digo, ‘si alguien les da una bofetada,
ustedes ofrezcan la otra mejilla.’ Luego viene Gurdjieff y dice a
sus discípulos ‘Cristo dice, ofrezcan la otra mejilla’, yo les digo,
‘muchas veces es necesario recordarle al otro a ¡su abuela!’
Como ni tú ni yo conocimos ni a Moisés, ni a Jesucristo ni a
Gurdjieff, lo único que podemos decir es que su enseñanza era
distinta.
Por otro lado existe mucha gente que necesita de un maestro
o un guía. Este término ha adquirido últimamente un valor
ambiguo. Sin embargo tómalo en su más simple significado:
ve un maestro como alguien que te pone en contacto con el
conocimiento de algo que ignorabas, ve un guía en alguien que
te muestra cómo encontrar una vía que estás buscando.
Un maestro no es alguien que te pide que lo sigas, sino alguien
que te puede dar instrucciones para llegar a donde tú quieres
ir. Si tú ya sabes a dónde quieres ir, cómo llegar y qué necesitas
para el camino, entonces no necesitas de guía.
Los guías y los sistemas de desarrollo interno son para quienes
saben que los necesitan.

18 Febrero Cuerpo, Alma y Espíritu


Si quieres profundizar sobre la relatividad del tiempo te puedes

44
conseguir el libro “Desarrollo de la Luz” de Rodney Collin,
también su “Teoría de la Vida Eterna”, ambos libros te pondrán
en el contexto de este tema con gran claridad.
En cuanto a tu segunda pregunta; En el Sistema la esencia se
refiere al cuerpo físico: la esencia es el tipo de cuerpo, centro
de gravedad y alquimia. En otras palabras, la esencia es la
máquina.
La máquina es fundamentalmente un cuerpo celular, en el cual,
bajo ciertas condiciones se puede manifestar y consolidar un
cuerpo más fino, es decir el cuerpo molecular. A este cuerpo
molecular le llamamos el alma. Se ha señalado que la atención
es la forma de controlar el mundo molecular; y que la división
de la atención es la forma de consolidarlo en nuestro interior.
De aquí que en el Sistema se hable de crear nuestra alma y
cristalizarla.
El alma es la manifestación de un mundo superior en el cuerpo
físico. A veces nos referimos al alma como la conciencia de sí;
otras veces como la conciencia moral, porque uno es consciente
de sí mismo como entidad separada del cuerpo físico.
La afirmación de que el alma es la energía vital que mueve
todo ser vivo, o lo que nos “anima”, es correcta desde el punto
de vista del lenguaje ordinario, el término “animal”, proviene
de esta afirmación que tiene su principio en el pensamiento
Aristotélico. Sin embargo, como ya dicho, en el lenguaje del
Sistema el término “alma” se refiere al control y consolidación,
por fuerza de voluntad, de esta energía vital.
La cristalización del alma sucede muy raras veces, no obstante
cuando esto ocurre, se puede manifestar y consolidar por medio
de esfuerzo, otra energía aún más fina, energía electrónica, aquí
es donde entra el concepto de espíritu; algo aún muy lejano
pero posible.
El espíritu es la conciencia objetiva, es decir la conciencia de las
leyes que gobiernan el universo, cuya comprensión sucede de
manera inmediata, sin la intervención de los centros inferiores.
Con esto podemos comprender que mientras sigamos prisioneros
de las leyes que gobiernan el cuerpo físico, no podremos acceder
a voluntad ni a la conciencia moral, ni a la conciencia objetiva;

45
en otras palabras no podremos acceder ni al mundo del alma ni
al mundo del espíritu, aunque entendamos el concepto con el
centro intelectual inferior.

20 Febrero Contratar un Maestro


Lo ideal es que el maestro sea al menos un hombre número cinco;
es decir un hombre que logra recordarse a sí mismo a voluntad,
aunque su alma no haya aún cristalizado completamente. Sin
embargo encontrar un hombre número cuatro es ya una gran
suerte.
Ouspensky nos recuerda que un hombre número cuatro es
el producto de una escuela, tiene ya cierto conocimiento de sí
mismo y ha adquirido cierto control sobre su rasgo principal y
su centro de gravedad mecánico. Para esto, el hombre número
cuatro ha creado un centro de gravedad que no es mecánico
sino que está basado en los principios del trabajo sobre sí; su
centro de gravedad es el esfuerzo por controlar la atención en el
centro emocional, o lo que es lo mismo, puede actuar desde el
rey de corazones.
Un hombre número cuatro conoce la teoría del Sistema, pero
también tiene experiencia en la aplicación de las técnicas para
neutralizar cada uno de los obstáculos que le impiden despertar:
es decir, sabe trabajar con la imaginación, la mentira, la charla
innecesaria, la expresión de negatividad etc., y puede compartir
sus resultados con los demás. De este modo su influencia sobre
ellos es más consciente y eficaz que la de alguien que sólo conoce
la teoría: un hombre número cuatro tiene no sólo conocimiento,
sino “ser” en el Trabajo.
El concepto de “contratar” a alguien con estas características
está basado en el hecho de que cuando uno comprende la
importancia y la rareza de encontrar quién nos ayude a emprender
un Trabajo esotérico, está dispuesto a pagar cualquier precio
por que alguien se lo enseñe. Uno está dispuesto a pagar por
aquello que valora.
Cabe decir que un maestro del Cuarto Camino, para ser
eficiente, debe ser capaz de ayudar al estudiante a descubrir, o
crear, en el contexto de su propia vida, las condiciones ideales
que le permitan despertar.

46
Por último, en el Cuarto Camino, el individuo mismo es quien
debe iniciarse en esta tarea, ya que nadie puede recordarse a sí
mismo por otro.

22 Febrero Ser las Palabras


Es necesario poner en práctica las ideas que aquí se proponen. El
recuerdo de si tiene que dejar de ser sólo una frase en una página
de Facebook y convertirse en un esfuerzo real. De otro modo
nuestra participación en este foro no es más que gimnasia mental.

23 Febrero Conciencia Moral-Conciencia Objetiva


Primero hay que diferenciar entre consciencia moral y conciencia
objetiva.
Conciencia moral se refiere al conocimiento directo de sí mismo,
conciencia objetiva se refiere al conocimiento directo del mundo.
Por el momento dejamos de lado el conocimiento del mundo, ya
que en nuestro estado actual es irrealizable.
El único conocimiento al cual tenemos acceso es el conocimiento
sobre nosotros mismos: a esto llamamos consciencia moral.
El acceso a la conciencia moral implica la destrucción de la
“costra” que la cubre. Esta costra es lo que en el Sistema se
llama la “falsa personalidad” o la “idea imaginaria” que uno
tiene de sí mismo.
El proceso de destrucción de la falsa personalidad, o idea
imaginaria, conlleva sufrimiento, ya que uno debe renunciar
a lo que todos estos años pensaba ser y sustituirlo con el
conocimiento directo de lo que uno es.
Quien sufre en este caso es el centro instintivo, sede de la idea
imaginaria que uno tiene de sí mismo.
Ahora, se ha dicho que el sufrimiento aumenta la actividad de
la energía molecular en la máquina o cuerpo físico.
Al aceptar lo que uno es y renunciar a su idea imaginaria,
uno actúa sobre esta energía molecular y la transmuta en
consciencia de sí. Esto es lo que estamos buscando.

47
24 Febrero “Yoes” de Desprecio de sí
Los “yoes” a que te refieres se conocen en el Sistema como “yoes”
de desprecio de sí mismo, y son el resultado de una emoción
negativa. La forma de trabajar con ellos es, al igual que las demás
emociones negativas, controlar su origen.
El primer paso es ponerse la meta de no expresarlos. Luego cuando
notamos que se manifiestan en forma de pensamientos, frases, o
incluso en la forma de una actitud lóbrega, debemos detenerlos
y crear un silencio interno: éste es el primer choque consciente o
recuerdo de sí.
No es necesario combatir estos yoes con otros yoes; durante
mucho tiempo ésta tiene que ser la única acción que tomemos en
relación con los yoes de desprecio de sí mismo. Al recordarnos a
nosotros mismos y crear el silencio interno cuando estos yoes se
quieren manifestar, notaremos que el primer choque consciente
es muy desagradable, pero hay que acostumbrarse a esto.
También hay que estar conscientes de dos cosas, una que
debemos poner nuestra identidad en el acto de controlar la no
expresión de estos yoes; es decir en el fortalecimiento de nuestro
rey de corazones, (el rey de corazones es un esfuerzo silencioso).
Dos, lo que estamos controlando es una manifestación de
nuestro centro instintivo, más concretamente, el rey de tréboles.
Cuando trabajamos de esta manera, la energía que estos yoes
producen no se gasta sino que se emplea en la creación de un
Mayordomo, así como en la creación de la voluntad verdadera.
Un esfuerzo paralelo con respecto a este tipo de yoes es tratar
de estudiarlos a posteriori, cuando no nos encontramos bajo
su influencia. De este modo podremos comprender mejor su
origen; y la próxima vez que los observemos, trabajaremos sobre
la energía que nos producen con mayor comprensión y eficacia.
Ahora, los yoes de desprecio de sí mismo pueden surgir ya
sea de la esencia que de la personalidad. Cuando surgen de
la personalidad, uno se puede deshacer de ellos con el sólo
esfuerzo de no expresarlos hasta que desaparecen.
Si en cambio surgen de la esencia, uno va a tener que batallar
con ellos toda la vida, ya que pertenecen a su tipo de cuerpo:
generalmente lunar/venusino. Es decir un tipo pasivo/negativo,

48
cuyos rasgos principales son el miedo y la no-existencia. En
este caso uno tendrá que considerar esta tendencia mecánica
innata como una fuente de energía y trabajo constante.
Finalmente, lo importante es no poner nuestra identidad en los
yoes de desprecio de sí mismo, sino en la fuerza que estamos
desarrollando al tratar de controlarlos. Porque una vez que lo
logramos, tendremos la capacidad de transformar yoes cada vez
más difíciles.

25 Febrero Emociones Positivas


Una de las características del as emociones positivas es que
no pueden volverse negativas. Las emociones verdaderas tales
como el amor, la alegría y la felicidad nos suceden sólo cuando
estamos en un estado superior de consciencia, es decir el tercer
estado. El tercer estado de consciencia requiere de un esfuerzo
constante, luego las emociones positivas no son mecánicas,
responden sólo a la voluntad de un individuo despierto.
Por otro lado, las emociones positivas no son personales, es
decir, no se limitan a nuestros familiares o a quienes nos atraen
sexualmente. Al contrario, siendo parte de un estado superior
se irradian a todo ser viviente.
Mientras vivimos en el segundo estado, lo que llamamos
emociones positivas no son más que la estimulación de las partes
positivas de la máquina. El estímulo puede ser interno como
externo, pero una vez que éste se retira, nuestras emociones
positivas desaparecen o se vuelven su opuesto. Esto sucede
porque la energía del centro emocional es utilizada por el centro
instintivo; este cerebro es la sede de nuestras emociones.
El ejemplo del enamoramiento es uno de los más claros. El
enamoramiento es una función del centro sexual, y surge del
deseo de perseguir la belleza o el bien que percibimos en otro.
La energía sexual produce el mismo hidrógeno que el centro
emocional cuando funciona adecuadamente, y por lo tanto,
brevemente permite que el centro emocional trabaje con su
propia energía. Todos sabemos que cuando estamos enamorados
somos más positivos, más abiertos, compasivos, comprensivos,
tolerantes, pacientes etc.

49
Pero esto no dura mucho; ya que una vez que hemos hecho
nuestro el objeto del enamoramiento, es decir, una vez que
hemos llegado a la satisfacción, empieza el hastío, y de allí todo
se precipita hacia el desamor.
La naturaleza no está interesada en el amor eterno, lo único
que le interesa es la procreación; una vez conseguida esta meta,
despoja al individuo de los síntomas que lo llevaron experimentar
emociones positivas.
Ésta es una de las bromas pesadas que la naturaleza juega al
ser humano, sin embargo…
El aspecto positivo del enamoramiento es que nos abre una
ventana a nuestras posibilidades superiores, es decir, nos
permite verificar que es posible ser más abiertos, compasivos,
comprensivos, tolerantes, pacientes, etc. La atracción sexual es
la forma mecánica en que la naturaleza nos deja experimentarlas.
A partir de aquí, si uno quiere experimentar las verdaderas
emociones positivas en forma permanente, tendrá que realizar
un trabajo titánico para lograrlo.
Uno tendrá primero que dejar de llamar emociones positivas a sus
preferencias y atracciones sexuales, y a sus momentos de buen
humor cuando todo le está yendo bien, etc. Luego tendrá que
embarcarse en la tarea de educar su centro emocional mediante la
no expresión de negatividad, la tolerancia de las manifestaciones
desagradables de los demás y la consideración externa.
Es un largo y sinuoso camino que culmina en la verdadera emoción.

27 Febrero Acumuladores
Para abordar la idea de los acumuladores en forma práctica hay
que ponerse una meta de larga duración; a esta meta la vamos
a llamar, usando un término del Sistema, una octava. La octava
debe ser de tipo ascendente, es decir, debe requerir de nuestro
esfuerzo constante para ser llevada a término.
La octava puede ser una gran caminata, o subir una montaña,
o escribir una tesis, o pintar el departamento: algo que nos lleve
un largo tiempo. Es necesario ponerse la meta de hacerlo todo
de una sola vez; quizá en un fin de semana o algo así.

50
Hay que concebir la octava en su totalidad, calculando que
enfrentaremos dos intervalos durante su desarrollo, es decir
dos momentos en que perderemos la visión o el sentido de la
misma. En tales momentos debemos estar dispuestos a hacer
esfuerzos adicionales para mantener la octava en la dirección
deseada. Por otro lado hay que diferenciar los esfuerzos
relacionados con superar los intervalos de la octava ascendente
de los relacionados con la idea de los acumuladores.
En relación con los acumuladores, la idea de hacer esfuerzos es
de otra categoría.
Ahora la máquina humana produce una cierta cantidad de
energía, la cual es controlada por la inteligencia instintiva, o rey
de tréboles. El rey de tréboles es muy económico con esta energía
y no la malgasta, sino que la almacena principalmente por dos
motivos: uno es para casos de emergencia en que necesita de
todas sus fuerzas y de toda su atención para sobrevivir en una
situación de peligro; el otro es para poder vivir largo tiempo.
Desde el punto de vista del rey de tréboles, los esfuerzos que uno
hace por desarrollar la conciencia no tienen ninguna relevancia;
es más, el rey de tréboles los considera un despilfarro: La idea
de los acumuladores se estudia en este contexto.
En una palabra, el rey de tréboles no nos va a dar tan fácilmente
acceso a la energía almacenada en los acumuladores, luego es
necesario aplicar esfuerzos conscientes para poder acceder a
ella a voluntad.
Mientras realizamos una octava a largo plazo, y un acumulador
agota su energía, percibimos la sensación genuina de cansancio.
Esta sensación es diferente de la que probamos en el intervalo
de una octava, la cual observamos como la pérdida de interés
en la misma o la búsqueda de una distracción.
Así que cuando nos sentimos legítimamente cansados, lo más
mecánico es descansar, o dejar la octava para otro día. En cambio,
en el trabajo esotérico es necesario ignorar el cansancio y realizar
un súper esfuerzo para seguir adelante sin interrumpir la octava.
Cuando nos sentimos cansados el rey de tréboles produce
“yoes” que nos exigen detener la octava y seguir con ella
en otra ocasión. Pero si no hacemos caso a estos “yoes” y
perseveramos en el esfuerzo, esto nos dará acceso a la energía

51
de otro acumulador. Cuando agotemos la energía del segundo
acumulador y sintamos de nuevo cansancio, debemos repetir
nuestro esfuerzo consciente de seguir adelante.

La meta oculta en esta práctica es acceder a lo que el en el


Sistema se llama el acumulador principal. Luego hay que
acostumbrarse al esfuerzo de seguir adelante aunque se pruebe
cansancio, ya que sólo de este modo se tiene acceso a este
acumulador.

Aquí se aplica la idea de hacer súper esfuerzos.

Cuando, a través de una serie de súper esfuerzos se desata la


energía del acumulador principal, el tercer estado se encuentra
al alcance de la mano. El centro instintivo está bajo nuestro
control y los centros superiores se activan.

Existen personas no conectadas con el Trabajo esotérico que


realizan este tipo de súper esfuerzos, o son forzados a ello; y
muchas veces experimentan estados superiores de conciencia. Sin
embargo, esto les sucede una vez en la vida y por lo general no
tienen la menor intención de repetir tales circunstancias; su rey de
tréboles no se los va a permitir: gente que ha tenido que sobrevivir
durante varios días en el desierto, una guerra o un naufragio,
etc. En este caso, como se señaló antes, el rey de tréboles abre
el acceso al acumulador principal con el fin de sobrevivir, pero lo
cierra una vez que su vida vuelve a su normalidad.

En el camino evolutivo, un maestro consciente puede proveer las


mismas circunstancias de manera intencional: es decir puede
producir octavas a largo plazo que fuerzan a sus estudiantes
a acceder al acumulador principal, con el fin de experimentar
estados altos de consciencia.

Como ejemplo pueden leer el librito “Nuestra vida con el señor


Gurdjieff” de Thomas y Olga De Hartmann.

Volviendo a los experimentos propuestos al inicio, si uno quiere


probar esta práctica, después de subir una montaña, en vez de
llegar a casa, darse un baño y tomarse una copa de vino, uno
elige salir a caminar por un par de horas más. O después de

52
escribir una tesis que le ha llevado toda la noche, en vez de irse
a dormir uno se pone a limpiar a fondo su casa, sin detenerse
hasta que quede impecable, etc.

Cuando uno se conecta con el acumulador principal, el velo que


lo separa de una realidad aparte es muy fino.

28 Febrero Horror de verse a sí mismo

Dos cosas sobre el horror de verse a sí mismo:


Uno: Si uno fuera coherente en lo que hace, dice y piensa,
observarse a sí mismo no le causaría horror. El horror ocurre
cuando uno observa que es un ser contradictorio, que uno ni
se imaginaba ser lo que observa.
Dos: el horror sucede cuando uno se identifica con lo que
observa. Es decir, cuando uno pone su identidad en los
impulsos, acciones, emociones y pensamientos que observa
en su máquina.

Un esfuerzo ulterior en esta área es separar nuestra identidad


de aquello que observamos, de otro modo corremos el riesgo de
entrar en una emoción negativa tal como el desprecio de sí o la
depresión; no es eso lo que queremos.

La verdad nos debe hacer libres.

28 Febrero Tipos y Esencia

Creo que el material que nos presenta José Martin Barreña, es


suficiente para emprender el estudio de los tipos de cuerpo.
Se aconseja empezar por tratar de verificar si en verdad
existen cuatro tipos mecánicamente positivos y tres tipos
mecánicamente negativos. Y tres tipos pasivos o femeninos y
cuatro tipos activos o masculinos, independientemente de si
son hombres o mujeres.
Nos va a resultar más fácil observar a los demás y determinar
su tipo; esto se debe a que la máquina no está diseñada para

53
observarse a sí misma, de hecho la observación de sí la irrita.
Pero como la prioridad es verificar la naturaleza de la propia
máquina, la observación de sí es imprescindible. Luego el
esfuerzo consciente es tratar de observar detenidamente los
yoes más mecánicos que produce nuestra máquina cuando se
encuentra en una situación nueva o cuando recibe un choque
externo. Si es necesario hay que escribirlos en un libro de notas.
Una vez que uno determina ser pasivo y positivo, o activo y
negativo, es más fácil encontrar su lugar en el Eneagrama.
También es necesario saber que no existe tipo puro en el
Eneagrama, uno no es solamente Venusino o solamente
Saturnino. En general uno está centrado en un tipo, pero
tiene tendencias de los tipos adyacentes. Luego si uno es
primordialmente Venusino, su tipo será Lunar-Venusino-
Mercurial; entonces será principalmente pasivo positivo, pero
también verá los rasgos pasivos negativos del tipo Lunar y rasgos
activos negativos del Mercurial, pero con menor frecuencia.
Desde luego uno también observará un pequeño porcentaje de
los otros cuatro tipos, ya que las demás glándulas funcionan,
aunque en menor medida.
Aquí cabe mencionar los tipos de cuerpo en relación con su
circulación en el Eneagrama:
Entonces: Lunar-Venusino-Mercurial-Saturnino-Marcial-Jovial…
y de vuelta al Lunar, etc. El tipo Solar no se encuentra dentro de
esta circulación, es un tipo independiente; sin embargo el tipo
Solar se puede combinar con cualquiera de los otros tipos. Así
uno puede ser un tipo Solar-Marcial o Lunar-Solar etc.
Mucha gente se pierde cuando empieza a verificar su tipo
de cuerpo y centro de gravedad; es decir empieza a poner su
identidad en lo que observa y a definirse en estos términos. Es
necesario recordar aquí que nuestra identidad se debe centrar
en el observador y en la aparición de la conciencia, no en la
máquina.
Ser un tipo negativo no tiene que ver con las emociones negativas,
sino con la forma de ver la vida en general. El ejemplo clásico
para explicar esto es poner agua en un vaso y preguntar a la
gente si está medio lleno o medio vacío. Un tipo negativo tiende
a verlo medio vacío y uno positivo medio lleno.

54
Con respecto a tu pregunta sobre negatividad y esencia. Habrás
observado que las emociones negativas se originan en el centro
instintivo; es decir surgen como reacción a las inconveniencias
del momento. Piensa en un niño chiquito cuando sus padres se
niegan a comprarle una golosina. La forma en que su centro
instintivo protesta varía según su tipo de cuerpo: hay quienes
se tiran al suelo y no quieren volver a levantarse, sus padres
necesitan arrastrarlos para hacer que se muevan, otros se
ponen a berrear como cerdos en camino al matadero, otros se
echan a correr como queriendo perderse para siempre, otros se
ponen a patear o azotan un juguete en el suelo con tal fuerza que
lo destruyen; otros simplemente ponen una cara de odio y por
largo tiempo no responden a lo que se les dice.
Esto no quiere decir que la negatividad esté en la esencia,
sino que el centro instintivo expresa negatividad de acuerdo
con su esencia; cuando los padres no se ocupan de educarla,
permanece en tal estado salvaje.

28 Febrero
Hola Rolando Altamirano gracias por compartir esta valiosísima
información, respecto a este tema hace poco una amiga me hizo
el comentario que yo era tipo Lunar me sorprendió mucho esa
información ya que al investigar más a detalle sobre este tipo
me di cuenta que es un tipo negativo que generalmente tiende
a generar repulsión en los demás tipos especialmente los otros
tipos negativos.
Lo que me cuesta entender es lo negativo, que aspecto de mí se
puede considerar así. Soy una persona muy tranquila, que gusta
de estudiar, leer y hacer ejercicio. Pacífica y que gusta de ayudar
a los demás, todavía no termino de entender por qué lo negativo
y por qué genero repulsión, esta repulsión se manifiesta de
diversas maneras. ¿Puedo hacer algo en particular para cambiar
esto, es decir meditar, no se para cambiar mi frecuencia?
Dado que nos encontramos al inicio de nuestro estudio, cada
vez que recibamos información sobre nuestra mecanicidad,
lo mejor es grabarla en la memoria para después tratar de
verificarla mediante la observación directa de nuestra máquina.
Cuando un amigo nos ofrece una observación, (en el Sistema la

55
llamamos una “fotografía”), es bueno pedirle que nos dé uno o
dos ejemplos verificables. Algo así como: “Te gusta estar solo”,
o “Cada vez que te pido algo me respondes que no”, etc. De este
modo su observación se vuelve más útil porque nos permite
verificar si es cierta, o si se trata de otra cosa.
Cuando te digan que eres Lunar, Saturnino o Solar, es
necesario pedir ejemplos claros y no tomarlos por ciertos ni
falsos, sino como probabilidades. La meta es despertar a estas
manifestaciones, y eso lo logramos mediante la observación y
la atención dividida, no mediante la discusión o el pensamiento
lógico.
En cuanto a crear repulsión, no sé de dónde sacaste esa
información. Por ahora te puedo sólo decir lo siguiente. El tipo
Lunar es pasivo/negativo, si lo comparas con el tipo Saturnino
verás que éste último es activo-positivo. Estos dos tipos son
lo que en el Sistema llamamos máxima atracción, porque,
como puedes ver, son complementarios. Lunares y Saturninos
se atraen mecánicamente, luego el Lunar no siempre crea
repulsión.
Ahora hay tipos que se repelen de manera igualmente mecánica,
como el Mercurial y el Lunar, o el Mercurial y el Marcial etc. Esto
es inevitable ya que responde a una ley similar a los polos de un
imán: si juntas positivo con positivo o negativo con negativo, se
crea tensión o repulsión: luego el lunar no es el único tipo que
crea repulsión.
Finalmente, durante muchos años nuestro estudio tiene como
única finalidad conocer nuestra mecanicidad, luego la idea
de cambiar algo es prematura. Primero, porque no tenemos
suficiente información y control sobre nuestras mecanicidades,
segundo porque si en verdad eres un tipo Lunar, eso nunca lo
vas a cambiar, es parte de la infraestructura de tu máquina.
Lo que si puedes cambiar es la actitud en relación a las
observaciones que los demás tienen que ofrecerte, la cual debe
ser la misma que la de un científico que estudia un determinado
miembro del reino animal o vegetal. En otras palabras, al observar
tu máquina tienes que separar tu identidad de lo que observas,
tu identidad está en el acto de observar imparcialmente.
PD Curiosamente la observación que nos presentas de tu
máquina como “Pacífica y que gusta de ayudar a los demás”,

56
se adhiere más al tipo Venusino, un tipo pasivo-positivo, cuyos
rasgos principales son la bondad mecánica y la no-existencia.

57
Marzo 2015

1 Marzo Nuestra Negatividad es nuestra


Responsabilidad
Para poder comprender lo que nos quiere decir Míster Ouspensky,
hay que eliminar la connotación negativa de la palabra “culpa”
que heredamos del cristianismo y remitirnos a su significado
neutral, es decir “responsabilidad” o “causa”.
Después hay que recordar a quiénes se refiere cuando dice “es
culpa nuestra”. “Culpa nuestra” no se refiere a todo el mundo,
se refiere sólo a quienes tenemos como meta no expresar la
negatividad.
Luego la frase “Si estamos negativos siempre es culpa nuestra”,
es esotérica, y quiere decir “la causa de nuestra negatividad
es interna”. Ahora, recordando lo antes señalado, la causa de
nuestra negatividad es el centro instintivo. Entonces hay que
aprender a controlar nuestro centro instintivo con el fin de
mantener nuestra meta de no expresar emociones negativas.
La no expresión de emociones negativas está conectada con el
despertar de la conciencia; de hecho se llama el primer choque
consciente. Lograr esto es nuestra propia responsabilidad.
Y claro que la expresión de emociones negativas nos mantiene
donde estamos, es decir el segundo estado de conciencia.
En otras palabras no utilizar su energía para despertar nos
mantiene dormidos.
Para terminar, Ouspensky nos recuerda en otra parte: “Si las
emociones negativas no existieran, habría que inventarlas.” Esto
nos indica que son de gran utilidad, es decir son una fuente de
energía molecular.

4 Marzo Voluntad
Antes de empezar a trabajar sobre nosotros mismos, lo que
llamamos nuestra voluntad es simplemente el impulso de
seguir la línea de acción que requiere el menor esfuerzo posible.

59
Incluso cuando hacemos súper esfuerzos físicos, o emocionales,
o mentales, los hacemos porque una tercera fuerza mecánica
nos compele, no porque tengamos voluntad.
En el ser humano ordinario la tercera fuerza detrás de su
voluntad está relacionada con las necesidades, deseos, impulsos
y aversiones de su máquina.
Algunas de las terceras fuerzas que producen la voluntad
mecánica son internas, otras son externas. Por otro lado, a veces
la tercera fuerza interna es parte de la estructura de la máquina,
otras es el resultado de la programación o educación de la misma.
En el lenguaje del Sistema la voluntad es un aspecto de la
conciencia, no de las funciones; o sea no es mecánica, y su
tercera fuerza es el despertar de la conciencia misma. La
manifestación de la conciencia requiere de un esfuerzo constante
de parte nuestra, un esfuerzo consciente: luego la observación
de sí, el control de sí y el recuerdo de sí son los fenómenos
directamente conectados con la voluntad.
Gurdjieff nos recuerda que aunque no tenemos la voluntad
suficiente para despertar la conciencia y mantenerla despierta,
si tenemos la voluntad suficiente para someternos a un trabajo
organizado por otros que nos permita desarrollar la voluntad
real. Lo ideal sería encontrar la ayuda de alguien que ya posea
la voluntad verdadera y que conozca las técnicas necesarias
para ponernos en la posición de desarrollarla. El trabajo de
segunda línea en una escuela esotérica es el medio ambiente
ideal para este trabajo.
Por suerte el Cuarto Camino se da en la vida, y la vida misma
nos provee oportunidades que nos permiten desarrollar la
voluntad verdadera.
Conocí un hombre que trabajaba sobre sí mismo quien, cuando
descubrió la necesidad de desarrollar la voluntad, se reclutó
en el ejército por varios años. De esta manera se puso en las
condiciones ideales para desarrollar el control de sus emociones
y de las reacciones de su centro instintivo a los abusos y
humillaciones de sus superiores. Pero debo aclarar que su meta
era aprender a controlarse a sí mismo a voluntad, y que esto no
le fue posible sin recordarse a sí mismo.
Nosotros no tenemos que entrar en el ejército para desarrollar la

60
voluntad. Lo que si tenemos que hacer es aprender a controlar
nuestras reacciones en circunstancias similares a ésta, cada
vez que las enfrentamos en la vida diaria.
En el Sistema existen dos técnicas; una es “hacer lo que la
máquina no quiere hacer”, la otra es “soportar las manifestaciones
desagradables de los demás.
Para esto es necesario estar despiertos cuando nos suceda algo
similar. Hay que encontrar un momento en nuestra vida diaria
en que sentimos la fuerte necesidad instintiva de contraatacar
a alguien que nos ha ofendido, o de perseguir un fin ilícito, o de
desobedecer a alguien de autoridad, o de echarnos a descansar
antes de haber terminado una faena.
Aquí es necesario saber que se trata de nuestro centro instintivo
en acción; el esfuerzo es controlarlo y actuar, no de acuerdo
con sus impulsos y necesidades sino de acuerdo con lo que el
momento requiere de nosotros; mirando bien cómo nuestras
acciones afectan el todo.
Realizar la acción correcta momento a momento requiere de
toda nuestra atención, conocimiento y control de la máquina;
en otras palabras, requiere de una inteligencia superior que
gobierne nuestras acciones, independientemente de nuestras
necesidades personales: ésta es la substancia de la verdadera
voluntad.
La voluntad es un aspecto de la conciencia, en este caso se trata
de la conciencia de sí mismo: en un instante uno se percata de
sus impulsos, de cómo estos afectan su medio ambiente, pero
sobre todo, uno los controla en favor del todo.

5 Marzo ¿No Expresión o Represión?


El término “no expresión de negatividad” forma parte del lenguaje
del Sistema, un lenguaje nuevo que no hay que mezclar ni confundir
con la terminología de nuestro lenguaje ordinario. La forma de
distinguir entre este término y la “represión de negatividad” es en
la observación directa de la tercera fuerza detrás de la acción.
En la represión de la negatividad la tercera fuerza es mecánica;
o sea, uno no expresa negatividad porque no se lo permiten las
circunstancias, o porque su moralidad se lo impide, o porque

61
tiene miedo de las consecuencias. En ciertas ocasiones uno
reprime su negatividad por un tiempo hasta que encuentra la
ocasión que le permite expresarla; y cuando no encuentra esta
ocasión, puede llegar hasta a enfermarse del hígado.
Sin embargo en este caso uno no comprende la causa de su
negatividad, ni tiene idea de cómo utilizar la energía que ésta
desata. De nuevo, la tercera fuerza que lo lleva a reprimir su
negatividad es mecánica.
La “no expresión” de negatividad, en cambio, está basada en
la necesidad de despertar la conciencia. En este contexto, es
de vital importancia adueñarse de la energía utilizada por
las emociones negativas, ya que es el carburante que puede
encender y alimentar la llama de la conciencia.
La tercera fuerza detrás de la “no expresión” de negatividad es
consciente: no sucede, es planeada e intencional.
El esfuerzo de “no expresar negatividad” se llama el primer choque
consciente, necesario para la transmutación de esta energía en
estado aún burdo. Este esfuerzo es muy desagradable, ya que
uno siente la negatividad, sin embargo no la expresa porque sabe
que al dejarla circular en su máquina, aumenta la actividad de
la energía molecular en la misma. Mediante la atención dividida
controla esta energía molecular y va creando poco a poco una
substancia que podrá sobrevivir la muerte del cuerpo físico. Es
como destilar cientos de pétalos de una flor y convertirlos en un
perfume que ha de durar más que los pétalos mismos.
Ahora, el Trabajo no termina aquí, aunque uno se debe
acostumbrar a la naturaleza desagradable del primer choque
consciente, debe realizar esfuerzos paralelos. Por un lado,
al no expresar negatividad externamente, debe aprender a
observar los yoes que aún se expresan internamente, y tratar
de determinar su origen. Más tarde, cuando uno ya no se
encuentra negativo, debe recordar estos yoes y sustituirlos con
otros mejor meditados, de este modo uno crea nuevas actitudes
en relación con las circunstancias en que se manifiestan.
Vale la pena repetir que durante mucho tiempo uno debe
acostumbrarse a la naturaleza desagradable del primer choque
consciente, porque es todo lo que su voluntad y comprensión le
permiten. Sin embargo, si perseveramos en nuestros esfuerzos,
llegará el momento en que podremos aplicar con éxito el

62
segundo choque consciente, que es la transformación de las
emociones negativas en positivas. Para esto necesitamos haber
desarrollado un cierto grado de voluntad y un conocimiento
detallado de la máquina.
La transformación de las emociones negativas en positivas es
una función del centro emocional superior; esto quiere decir,
tenemos que estar despiertos para ello.
Para finalizar, la “represión” de la negatividad es una acción
aislada, ciega y sin meta. En cambio, la “no expresión de
negatividad” es un peldaño hacia el despertar, es el inicio de
una serie de esfuerzos conscientes conectados entre sí.

9 Marzo Amor Propio


Amarse a sí mismo comprende dos aspectos: amar nuestra
esencia terrenal y amar la presencia de nuestra alma.
No todos los yoes que producimos son amables.
Amar nuestra esencia terrenal requiere conocerla, o lo que es
lo mismo, redescubrirla. Luego debemos amarla como se ama a
un hijo, es decir protegerla cuidarla y educarla.
En general nuestra esencia está subdesarrollada, se encuentra
en estado salvaje; luego amarse a sí mismo implica educarse
a sí mismo, además de cuidarse y no exponerse a impresiones
que puedan ser dañinas u ofensivas para su niño interior.
Sin embargo amarse a sí mismo no termina allí:
En inglés existe la diferencia entre amarse en cuanto esencia:
“to love oneself” y amar la presencia del alma o la conciencia:
“to love one’s Self”.
Amar la presencia del alma requiere conocerla; haberla percibido
varias veces en el curso de nuestra vida.
Por mucho tiempo la experiencia de la presencia del alma nos
sucede de manera esporádica y no está bajo nuestro control.
Una vez que la percibimos, lo único que podemos hacer es
añorarla, invocarla, hasta que por fin aparezca. Pero hay que
enamorarse de ella.

63
Los Sufís llamaron a la presencia del alma “El Amado”. Toda
la poesía de esta tradición esotérica tiene perfecto sentido si la
vemos desde esta perspectiva.
Rumi, Hafiz, Omar Khayyam, Kabir...

11 Marzo Mayordomo
La alegoría del Mayordomo nos propone contemplar nuestra
máquina como una hacienda en la que viven muchas personas:
sirvientes, huéspedes, jardineros, cocineros, etc. La hacienda
se encuentra en total desorden, ninguno de los que allí viven
desempeña el papel que le es debido, sino que hace lo que le da la
gana o lo que le permiten hacer los demás en un momento dado.
Luego es necesario emplear (crear) un Mayordomo que nos ayude
aponer la hacienda en orden, sin embargo, antes de emplear
un Mayordomo, es necesario elegir un Mayordomo Interino, o
Delegado, es decir uno que determine la naturaleza de cada
individuo (cada “yo”) en la hacienda y su función en la misma.
El siguiente paso es el desarrollo del Mayordomo. Este estadio
psicológico incluye no sólo la capacidad de saber la función de
cada persona o “yo” producido por la máquina, sino la capacidad
de ponerlo en su lugar y no dejarlo interferir con las funciones de
las demás. El Mayordomo está basado en el siguiente principio,
“Pastelero a tus pasteles”.
Después de un tiempo de realizar este trabajo, uno pone la
máquina, la “hacienda”, en orden. La hacienda debe funcionar
como un todo armonioso. Esto requiere el desarrollo de la
voluntad para crear y mantener esta armonía.
Aquí debemos acentuar el hecho de que la “hacienda” debe
mantenerse perpetuamente en orden, porque por varios años
no se sabe el día ni la hora en que llegará el Amo y Señor de la
misma.
Durante mucho tiempo uno puede sólo trabajar activa y
directamente desde este nivel de esfuerzo y atención llamado el
Mayordomo.
El Amo desciende de otra dimensión.
Ahora, si quieres saber a qué exactamente se refiere esta
alegoría: el Mayordomo Interino es el esfuerzo que pones en

64
estudiar la teoría de los cuatro centros inferiores, más el centro
sexual, y tratar de verificar su realidad en ti mismo; en otras
palabras el Mayordomo Interino es el “yo observador”, un nivel
de atención con que estudias la máquina, sin tratar de cambiar
nada, sin juzgar y sin identificarte con lo que observas.
Más adelante, cuando tengas un conocimiento integral de los
centros inferiores y de cómo funcionan en ti mismo, podrás darte
a la tarea de crear un Mayordomo Real, es decir, desarrollar el
esfuerzo de controlar cada “yo” o “grupo de yoes”, y no dejar que
interfieran unos con el trabajo de otros; porque como están las
cosas, los yoes no se conocen entre sí, interfieren unos con el
trabajo de otros, y no siempre desempeñan su función adecuada.

13 Marzo Charla Interna


El término “charla interna” se refiere a un suceso completamente
mecánico, un ir y venir de discursos internos sin meta y
sin control. Es una indicación de que estamos en las partes
mecánicas de los centros, lo cual sucede a la gran mayoría de
los seres humanos en el planeta. Cuando uno se encuentra en
este tipo de sueño tiende a cambiar de tema cada diez segundos
sin siquiera darse cuenta.
También se le conoce como charla innecesaria, ya que no
responde a necesidad alguna: es decir, uno no está tratando
de comprender o de profundizar en un tema particular, uno
simplemente está rumiando las impresiones del pasado o
imaginando el futuro.
Cuando uno cuestiona la naturaleza del recuerdo de sí, a esto
no le llamamos charla interna, sino pensamiento; siempre
y cuando uno se haga esta pregunta con el fin de darse a la
tarea silenciosa de verificar sus hipótesis y convertirlas en
herramientas de trabajo. Éste es el trabajo del Mayordomo
Interino, ya que requiere de atención controlada en el centro
emocional y en el centro intelectual.
Todo discurso, pensamiento o charla encaminada al despertar
de la conciencia es de gran utilidad, pero, una vez apurado,
debe llevarnos a un esfuerzo silencioso y constante.
La meditación lleva a la contemplación.

65
14 Marzo Los Centros Inferiores
El Sistema nos propone la muy verificable teoría de que la
máquina humana es regida por cuatro cerebros y no sólo uno;
llamamos a estos cerebros los centros inferiores.
Centro instintivo: se ocupa de las funciones internas de la
máquina, respiración, circulación etc., así como todo impulso
que favorezca su supervivencia y la reproducción de su especie.
Centro motor: se ocupa de adiestrar a la máquina a relacionarse
con la tercera dimensión. Todo movimiento aprendido en el
curso de la vida, desde aprender a sentarse, gatear, caminar,
andar en bici, manejar, etc. son funciones de este cerebro o
centro. También, la percepción de la tercera dimensión, sentido
de perspectiva, distancia, peso etc. le pertenecen.
Centro emocional: se ocupa de la relación con las demás
personas, y las impresiones tales como el paisaje, la música, la
poesía, los principios, etc.
Centro intelectual: se ocupa del mundo de las ideas, el
pensamiento abstracto, las teorías, etc.
Todo tenemos los cuatro centros funcionando; sin embargo, en
cada uno de nosotros uno de estos centros predomina sobre
los otros tres. De modo que su visión de lo que le acontece
momento a momento, es permeado por las características de
este centro. A esto se llama el centro de gravedad mecánico,
luego la gente que pone en práctica este Sistema, reconoce, a
través de la observación de sí, que uno de estos centros es más
activo que los otros tres.
Gran parte de los desacuerdos entre la gente, así como la
miríada de opiniones que existen sobre un determinado tema,
se debe a que cada quien lo considera desde el punto de vista
de su centro de gravedad.
En líneas MUY generales, un centro instintivo considera las cosas
desde el punto de vista de su ventaja o desventaja, beneficio o
inutilidad; un centro motor, desde un punto de vista práctico,
funcional; un centro emocional desde el punto de vista humano;
un centro intelectual desde el punto de vista lógico, teórico, ideal.
Encontrar tu propio centro de gravedad requiere antes que nada
verificar que en verdad cuatro centros rigen la máquina, esto

66
se logra mediante la observación de los “yoes” que produce,
porque todas las máquinas producen “yoes” instintivos, motores,
emocionales e intelectuales.

15 Marzo Centro de Gravedad – Energía Sexual


El término centro de gravedad mecánico se refiere a uno de los
cuatro centros inferiores que predomina en el funcionamiento
de la máquina.
Te doy un ejemplo de cómo observar esto, piensa en cuatro
tipos de persona:
Uno es muy sensible a las necesidades de los demás, no le gusta
ofender, ni contradecir, cuando hay un conflicto en familia, no
se atreve ponerse a favor de nadie, es amable y respetuoso del
derecho ajeno, etc. Éste sería un centro emocional.
Otro es muy sensible a los olores y sabores, cada vez que se le
sirve de comer, se fija si pusieron poca sal, o demasiado aceite
en la comida. Es muy cuidadoso con su persona, su higiene,
su vestido, y es muy económico con su energía, etc. Tiene la
disposición natural de hacer aquello que requiere el mínimo
de esfuerzo con el máximo de provecho. Éste sería un centro
instintivo.
Otro es una de esas personas que se la pasan arreglando la
casa, reorganizando estantes, cajones y armarios. Le encanta
salir a caminar y platicar constantemente de cualquier cosa. No
puede estar sentado por mucho tiempo, tiene que levantarse a
hacer algo, luego come rápido. Es muy eficiente con las tareas
manuales como tejer, etc. Éste sería un centro motor.
Un cuarto tiene la capacidad de abstraerse en un pensamiento
o en la lectura aunque a su alrededor jueguen los niños,
platiquen las comadres y suene la radio. Le lleva mucho tiempo
desarrollar un pensamiento, pero cuando lo logra, lo expone
con gran simplicidad y orden que lo hace parecer la cosa más
fácil del mundo. Éste sería un centro intelectual.
Estas son observaciones de algunas tendencias mecánicas de
otras personas, lo esencial es buscar este tipo de observaciones
en sí mismo. Estas tendencias se han contemplado desde el
punto de vista del centro de gravedad.

67
Cuando se dice que el centro sexual se estudia por separado,
quiere decir que no lo estudiamos en este contexto, sólo eso. Sin
embargo en el mismo día en que estamos tratando de observar
el centro de gravedad, también podemos hacer observaciones
sobre el centro sexual, sólo que las ponemos en otro archivo,
por así decir.
Para empezar a estudiarlo considera la energía sexual como
deseo. El deseo de obtener el bien y la belleza, deseo basado
en la necesidad de trascenderse a sí mismo. La energía sexual
es energía creativa, luego la forma de trascenderse a sí mismo
implica la creación de un ser que vaya más allá de uno mismo.
El deseo, o energía sexual, se puede manifestar a través de
cualquiera de los centros inferiores:
Para el centro instintivo el deseo se manifiesta en la forma
más básica, es decir en la búsqueda de una pareja con el fin
de reproducirse. A veces se manifiesta como la búsqueda de
la fama, la gloria, o simplemente la creación de una imagen
aceptable y perdurable a nivel social. En el centro motor a través
de la danza o el deporte, la exploración. En el centro emocional
se manifiesta a través de la expresión artística, la música o la
pintura, o simplemente en la creación de un ambiente bello
en torno a sí mismo. En el centro intelectual a través de la
creación de nuevas teorías, la redacción de un libro, la creación
de una nueva filosofía.
Entonces, la próxima vez que te sientas atraído por unos ojos
negros, unos labios perfectos, o unas manos delicadas, o
cuando te veas frente al espejo tratando de arreglar tu cabello
para la fiesta, puedes considerar que se trata de energía sexual
que se manifiesta a través del centro instintivo. Cuando te veas
entrenando para inventar una nueva forma de driblear, se trata
de energía sexual filtrada a través de tu centro motor. Cuando
te observes preparando tu hogar para una cena familiar, o
creando un poema en tu mente, se trata de energía sexual que se
manifiesta a través de tu centro emocional. Finalmente, cuando
te observes tratando de escribir tu tesis o una disertación sobre
un tema complejo, puedes verlo como energía sexual filtrada a
través del centro intelectual.
Todas estas manifestaciones del centro sexual a través de los centros
inferiores pueden suceder en el segundo estado de conciencia.

68
Uno busca la belleza y el bien fuera de sí mismo, uno trata de
trascenderse a sí mismo y dejar una huella de sí en el nivel de
las funciones; ya sea en la forma de hijos, una hacienda, una
cuenta de banco, o su nombre escrito en el diario local, en los
anales de la historia, o simplemente un buen recuerdo de lo que
uno fue en la mente de unos pocos.
Sin embargo, la función más alta del centro sexual es la
búsqueda del bien y la belleza interna, la cual trasciende de
la máquina; la creación de un nuevo ser, un alma que pueda
sobrevivir la muerte del cuerpo físico. Todas las demás formas
de trascendencia son perecederas; y sólo dan a la máquina un
espejismo de la eternidad, porque la eternidad es una dimensión
que está reservada para el alma, no para la máquina.
Ahora, como el Cuarto Camino es un trabajo esotérico que se da en
la vida, no es necesario juzgar ni eliminar ciertas manifestaciones
del centro sexual, lo único que tenemos que hacer es introducir
una nueva dimensión en ellas, doy un ejemplo:
Todos nos sentimos atraídos por el bien y la belleza cuando los
encontramos en otra persona. Nuestro error consiste en pensar
que poseer a la persona nos hará dueños del bien y la belleza.
Debemos entonces darnos cuenta y no olvidar que el bien y la
belleza que vemos en el otro, despiertan el bien y la belleza en
nosotros.
El bien y la belleza son funciones de los centros superiores, y
con ellos, duermen dentro de nosotros.
Dicho esto, la próxima vez que te encuentres frente a un objeto
de atracción, trata de dividir la atención, recordarte a ti mismo
y reconoce que la belleza está en ti, que el objeto externo ha
atraído esta belleza a la superficie de tu campo de percepción:
esa belleza eres tú.
La atracción sexual nos puede poner en el umbral de los
centros superiores. En general cometemos el error de perseguir
el objeto externo en vez de perseguir la belleza interna que éste
nos revela. Luego nuestro deseo debe ser perseguir la belleza y
el bien de nuestra alma.
El alma es lo único en nosotros que puede probar la eternidad.
Una vez que la conocemos se convierte en el verdadero amor de
nuestra vida.

69
PD: El centro magnético es otro tema, relacionado con la
necesidad de despertar.

15 Marzo ¿Cómo saber si Uno se Observa?


Para saber si te estás observando lo primero que necesitas es
tener la meta de hacerlo.
Tu meta debe estar basada en el estudio de la máquina a la luz
de este Sistema. Por ejemplo, te pones la meta de observar qué
quiere decir expresar negatividad.
Luego, cuando observas que estás expresado negatividad, no te
juzgas sino que solamente reconoces que estás negativo.
Tomas una nota mental de lo sucedido; es decir, los “yoes” que
expresa la máquina, la forma en que justifica la negatividad,
qué la desata, etc.
La observación de sí se debe llevar a cabo con un nivel de
atención emocional que no permite juicio ni justificación,
observa en silencio.

17 Marzo ¿Se puede cambiar Centro de Gravedad?


Que tu centro intelectual esté desarrollado debido a tus estudios
y profesión, es congruente. Sin embargo te invito a considerar la
cuestión desde el siguiente punto de vista:
Cuando la máquina funciona en las partes intelectuales de los
centros, todos ellos trabajan en forma coordinada y se apoyan
entre sí. O sea, en el caso de la tarea científica, ésta requiere
del trabajo de la parte intelectual del centro intelectual, sin
embargo, los otros tres centros deben participar en la disciplina
y concentración del centro intelectual. Su función consiste en
tratar de ayudar si es posible, o al menos no obstaculizar el
funcionamiento de la parte intelectual del centro intelectual.
En el caso de la danza, dependiendo del nivel de profesionalidad
en que la desempeñas, requiere del funcionamiento de la parte
intelectual del centro motor. La danza requiere la mayor
atención en este centro para aprender los movimientos, la
coreografía, mantener el ritmo, etc. Desde luego los otros tres

70
centros participan en este proceso, a veces apoyando, a veces
quitándose de en medio.
Mientras te encuentras concentrada en una tarea como ésta, y
el centro intelectual aparece y se quiere poner a pensar, lo más
probable es que te distraiga de la danza; lo mismo sucede si el
centro emocional aparece y te distrae poniéndote intranquila
o frenética: como resultado no podrás bailar bien y corres el
riesgo de torcerte un tobillo.
Entonces, cuando uno trabaja en el campo científico, debe
disciplinarse a actuar con el centro adecuado, esto es el centro
intelectual, cuando se dedica a la danza, el centro motor, cuando
se relaciona con la gente, el centro emocional, cuando cocina,
el centro instintivo. Esto nos lleva a mencionar un principio del
trabajo esotérico, que es aplicarse a la tarea del momento con el
centro adecuado, en otras palabras, evitar el trabajo equivocado
de los centros.
En el Cuarto Camino se trabaja sobre los cuatro centros
simultáneamente, tratando de desarrollar cada uno de ellos
según las circunstancias lo requieren; esto representa la
posibilidad de nuestro crecimiento integral.
El inicio de este trabajo es evitar que interfieran unos con
el trabajo de los otros. Para un trabajo ulterior, la vida nos
proporciona todo tipo de ocupaciones que requieren la actividad
ya sea de un centro que de otro. Entonces, aplicar el centro
adecuado a la tarea del momento es una forma eficaz e invisible
(esotérica) de desarrollar cada uno de ellos. Esto no es cosa del
otro mundo, se trata de poner atención en el centro instintivo
cuando comes, en el centro motor cuando conduces tu auto, en
el centro emocional cuando escuchas la música de Chopin, y en
el centro intelectual cuando lees.
Suena muy fácil; pero uno generalmente come pensando en
otra cosa, insulta a la gente mientras maneja, lee con el centro
motor, y se comporta con la gente en manera instintiva.
En cuanto a la posibilidad de cambiar centro de gravedad, esta
es una pregunta interesante. Por un lado el centro de gravedad
mecánico es parte integral de la máquina, no se puede eliminar,
es el mismo de por vida. Muchas veces la gente lo reprime; ya
sea porque su función es inaceptable en ciertas circunstancias,
o porque las metas que se pone requieren el control de su

71
manifestación. Piensa por ejemplo en las aburridotas que se da
un niño en una iglesia durante el imposible sermón del párroco;
piensa también en una persona cuyo padre quiere que estudie
para médico, cuando todo lo que ella desea en su vida es cantar
y bailar; sin embargo por complacer a su padre estudia la
carrera de medicina y sufre toda la vida.
Nuestro centro de gravedad mecánico dicta constantemente la
forma en que queremos comportarnos, aunque las circunstancias
requieran que nos comportemos de otra manera, nos obliga
a responder siempre igual. Es importante entender que las
circunstancias no siempre requieren que nos comportemos de
acuerdo con las tendencias de nuestro centro de gravedad, luego
hay que aprender a conocerlo y controlarlo.
En el Cuarto Camino debemos, por un lado descubrir nuestro
centro de gravedad mecánico, por otro lado, debemos crear
un centro de gravedad que esté basado en los principios del
despertar, y hacerlo permanente. Este centro de gravedad está
en la parte intelectual del centro emocional; este centro de
gravedad no es mecánico, requiere de esfuerzo constante.
Desde este centro de gravedad más consciente podremos
desempeñar el papel que el momento requiere de nosotros,
porque es un nivel de atención que considera, no las necesidades
de nuestros impulsos mecánicos, sino las necesidades del todo
en ese momento.
Entonces sí que se puede cambiar de centro de gravedad, sólo
que en el trabajo esotérico el centro de gravedad que necesitamos
desarrollar es la parte intelectual del centro emocional.

22 Marzo Maestros y Charlatanes


Una escuela consciente, linaje o no, requiere al menos de un ser
consciente; en términos del Sistema, al menos de un hombre
número cinco.
Existe una forma de verificar si una persona es un hombre
número cinco o no, sólo que aquí, como en otras áreas del
despertar, es fácil engañarse a sí mismo.
Para verificar que alguien está despierto es necesario despertar
al menos temporalmente; de este modo se establece una

72
conexión permanente con él o ella.
Primordialmente uno debe haber probado el tercer estado de
conciencia varias veces para poder reconocerlo en otro.
Aunque un maestro consciente tiene la capacidad de crear choques
para despertar el tercer estado de conciencia en sus estudiantes,
esto no es posible si la participación activa del estudiante; y un
maestro no hace de ello un “show”. Ouspensky da un ejemplo de
esto en su libro “Fragmentos de una Enseñanza Desconocida”.
Encontrar un hombre despierto es como encontrar una aguja
en un pajar.
Sin embargo uno puede encontrar una variedad de personas
que tratan de poner en práctica estas ideas por sí solos, o en
grupos pequeños. Algunos de ellos efectivamente estudiaron
con alguien como Rodney Collin u otro estudiante ya sea de
Gurdjieff que de Ouspensky, y tienen un cierto conocimiento de
las técnicas y ejercicios utilizados por sus maestros.
Algunos de ellos tienen la tendencia mecánica a hacer un
dogma de las técnicas de un maestro en particular, o de creerse
los únicos herederos del Trabajo de sus maestros: esto es en
muchos casos inevitable, ya que se trata de hombres número
cuatro cuyas posibilidades de evolución están en seguir el
camino trazado por sus maestros.
De este tipo de personas se puede aprender mucho, ya que
aunque no tienen la capacidad de despertar al tercer estado
de conciencia a voluntad, al menos conocen las técnicas para
lograrlo, y trabajan sinceramente.
Otros hombres número cuatro simplemente tratan por sus
propios medios de seguir adelante en su camino y toman el
Sistema como un punto de partida, no como dogma, y crean las
condiciones para trabajar sobre sí involucrado otra gente que
les ayude a crear tres líneas de trabajo. Su forma de trabajo y
lenguaje son eclécticos, de modo que abren la puerta a un sinfín
de desviaciones.
Hay también quienes encuentran el Sistema y, sabiéndose
solos, tratan de compartirlo con otra gente, crean grupos de
estudio. Aquí se trata de hombres número uno, dos o tres, que
tratan de entender el Sistema y ponerlo en práctica “como Dios

73
les da a entender”, y se aplican a la teoría como si fuera su
Biblia, porque no tienen más que las ideas.
Este tipo de gente puede llegar hasta cierto punto, siempre y
cuando mantenga los ojos abiertos a la posibilidad de encontrar
una escuela real.
En cuanto a la charlatanería, te puedo decir dos cosas: Alguien
con un centro magnético real, es decir, basado en la experiencia
de estados superiores, puede reconocer fácilmente un charlatán.
Un charlatán podrá ser muy carismático, pero es siempre un
hombre dormido, y el centro de gravedad de su existencia es su
ego, porque el carisma es una cualidad de la máquina, no de la
conciencia. Los charlatanes se aprovechan de la tendencia de la
mayoría de la gente a creer en lo que no comprenden, y a buscar
un guía que haga el trabajo por ellos.
Por otro lado, todo maestro esotérico despierto tarde o temprano
encuentra quien lo difame y lo llame charlatán, enemigo de la
sociedad, etc. De Gurdjieff se decía que era el Diablo, a Cristo lo
crucificaron, a Sócrates lo condenaron a muerte... etc.
En fin, éste es un tema complejo, como ya dije, uno se puede
engañar fácilmente... pero existe un secreto, que te presento en
la forma de una fábula:
No sé si conoces la historia del Mago de Oz.
Este gran mago era un charlatán. Puso pruebas a cada uno de
los personajes que fueron a pedir su ayuda; y al final fueron
ellos quienes a través de estas pruebas lograron trascender su
aparente debilidad. Él no tenía nada que darles.
En cuanto a Dorothy, él fue incapaz de llevarla de regreso a
casa, ya que ¡no sabía ni conducir su propio globo!
Sin embargo Dorothy tenía dos cosas especiales: una, las
zapatillas de rubí, y otra la ayuda de un ser venido de una
dimensión superior, quien solamente le indicó cómo utilizarlas.

27 Marzo Imaginación
Una de las primeras trampas que nos pone el centro instintivo cuando
empezamos a trabajar con la imaginación, es decirnos que cada tipo
de imaginación se trabaja por separado. Con esto le da importancia
al tema de la imaginación, y la convierte en una realidad.

74
La imaginación es un velo que no nos permite ver lo que tenemos
frente a nosotros en el momento presente; y no importa el tema,
debemos rasgar el velo inmediatamente sin dejarnos llevar por
su forma o contenido.
Nuestra urgencia es volver al presente.
La práctica es muy sencilla pero muy difícil a la vez, ya que
cuando empezamos a trabajar con este tipo de mecanicidad, el
centro instintivo no la deja ir tan fácilmente.
Lo primero que tenemos que hacer es encontrar lo que llamamos
un “yo de trabajo”, es decir un pensamiento que nos impulse a
dividir la atención en el momento presente y a renunciar a la
imaginación. Este “yo de trabajo” debe ser corto y sobre todo
debe estar acompañado del esfuerzo silencioso de dividir la
atención. Puede ser algo así como “olvídalo”, o “concéntrate en
el ahora”, o “déjalo”, o simplemente, “estás en imaginación”.
Luego pones atención en lo que estás haciendo en el momento
y te das la orden de hacerlo con intencionalidad con otro “yo de
trabajo”:
Por ejemplo si estás manejando te dices: “maneja”, y obedeces.
Si estás desayunando te dices” “prueba el bocado”, y lo disfrutas.
Si estás leyendo te dices: “lee”, y te concentras en la lectura.
Si estás pensando te dices: “piensa”, y no te distraes.
La imaginación parecerá agolparse con mayor insistencia,
entonces tú persistes en tu esfuerzo y te vuelves a decir “déjalo”,
y vuelves a la tarea del presente.
De este modo ejercitas tu mente, tus emociones e impulsos a
concentrarse en la tarea del momento presente. Si lo practicas
constantemente, con el tiempo pondrás todas tus energías en
el momento presente. El presente, se ha dicho, es el umbral de
una dimensión superior, si concentras todas tus energías en el
presente estás preparando el terreno donde se puede manifestar
la presencia del alma.
A esto Gurdjieff llamó poner la hacienda en orden para la llegada
del Amo.
Sin embargo en la hacienda hay un individuo que vive muy a
sus anchas en la ausencia del amo y va a tratar de distraerte con

75
todo tipo de argumentos astutos, imaginaciones y discusiones
inútiles. No podemos deshacernos de este individuo, ya que es
parte integral de la hacienda, pero hay que aprender a distinguir
su voz y no ponernos a discutir con él. Nos va a proponer una
miríada de cosas más importantes que el esfuerzo de dividir la
atención, la imaginación es una de ellas.
Este individuo se llama el rey de tréboles: tienes que aprender
a no hacerle caso.

30 Marzo Emociones Negativas


Últimamente he recibido varias preguntas, tanto a través de este
portal como en privado, sobre cómo trabajar con las emociones
negativas. La gente tiende a considerar las emociones negativas
de su máquina como exclusivas o privadas, y creen que se debe
trabajar con ellas en forma especial o particular. Debo decir
que uno de los aspectos mágicos de este Sistema es que la
técnica para trabajar sobre las emociones negativas es la misma
independientemente de su naturaleza.
La expresión de negatividad es una reacción del centro instintivo
a los estímulos desagradables de su entorno; es un impulso
mecánico que asegura el equilibrio de la máquina, aunque éste
sea un equilibrio precario. En otras palabras, las emociones
negativas protegen la hegemonía del centro instintivo sobre
la máquina, y mantienen el retrato imaginario de cada ser
humano, independientemente de si uno se siente un héroe, un
déspota, un pobre diablo, o una persona amable.
Ahora, para quienes están interesados en el despertar, las
emociones negativas son una gran fuente de energía molecular, la
cual es fundamental para el recuerdo de sí, luego la expresión de
negatividad es un desperdicio de esta energía. Por eso Ouspensky
nos recuerda que si las emociones negativas no existieran, habría
que inventarlas.
Las emociones negativas, cualesquiera que ellas sean, se
definen como Hidrógeno 12 sin refinar. Mediante el recuerdo de
sí refinamos este Hidrógeno 12 a su forma más sublime. Esto
requiere de dos pasos: uno, la no expresión de la negatividad, o
primer choque consciente; dos, la transformación de la emoción
negativa en positiva, o segundo choque consciente.

76
El primer choque consciente es desagradable, ya que uno siente
la negatividad pero tiene la meta de no expresarla; o sea uno
fuerza su centro instintivo a no expresar ni siquiera mentalmente
lo que Mónica llama los “slogans”, y esto le causa disgusto. Sin
embargo hay que acostumbrarse a ello. Cuando uno controla
la expresión de negatividad, a veces siente un malestar en el
cuerpo y en otras ocasiones un pequeño choque eléctrico. Este
es un aspecto del recuerdo de sí.
El primer choque consciente nos permite, además de la creación
de la voluntad, meditar sobre la forma de transmutar una
emoción negativa en positiva. Por ello se dice que el segundo
choque consciente no es posible sino sólo después de mucho
tiempo de haber aplicado con éxito el primer choque consciente.
Aquí cabe hacer la distinción entre “no expresar” negatividad y
“reprimir” la negatividad.
La gente que no trabaja sobre sí reprime sus emociones negativas
en forma mecánica. Como no conoce la idea de controlarlas con el
fin de transformarlas, lo común es que más tarde las expresa en
privado, ya sea haciendo un gran escándalo, azotando puertas
o simplemente dejándose llevar por la depresión. Entonces,
la represión de la negatividad es sólo posponer su expresión;
incluso aquellos que tienden a retener la negatividad dentro de
sí por largo tiempo, terminan por enfermarse o enloquecer.
No existe una receta para la no expresión de negatividad según
el tipo de cuerpo, rasgo principal o centro de gravedad; lo
que si es necesario mencionar es que uno no puede obligar a
otra persona a trabajar sobre la negatividad o cualquier otra
mecanicidad. Cada individuo debe llegar por sí mismo a esta
exigencia, es decir debe tener ya cierto conocimiento de su
negatividad así como la necesidad de trabajar con ella. Ésta
es una aplicación práctica de la ley de tres, según la cual para
que un cambio interno suceda, es necesaria la intervención de
tres fuerzas, dos de las cuales deben ser internas: en este caso
la negatividad VS la necesidad de no expresarla. Entonces la
información de cómo trabajar con la no expresión actúa como
tercera fuerza en esta triada y abre las posibilidades para un
cambio interno.
Cuando uno lleva sólo una fuerza dentro de sí mismo, digamos,
la expresión de la negatividad sin impulso alguno de trabajar

77
con ello, cualquier información o estímulo que le indique cómo
trabajar con ello actuará como segunda fuerza, y no producirá
resultado alguno.
Por otra parte no se puede empezar a trabajar con las emociones
negativas más arraigadas, ya que no tenemos ni la voluntad ni la
experiencia necesarias. Se ha dicho varias veces que aprender a
no expresar negatividad es como aprender a nadar. Necesitamos
alguien que nos vigile mientras lo intentamos en la piscina de
un metro. Esto es, en términos prácticos, tenemos que empezar
con no expresar las pequeñas irritaciones del día. De este
modo podemos acostumbrarnos al sinsabor de la no expresión
de negatividad. Por otro lado es esencial observar y clasificar
nuestras emociones negativas de acuerdo con su intensidad y
frecuencia; y ver con cuáles de ellas estamos más identificados.
Hay que empezar con las más fáciles, ya que las más difíciles y
arraigadas derrotarían nuestra meta; en la mayoría de los casos
no sabemos ni aceptarlas.
La forma de encontrar quien nos vigile mientras aprendemos
a controlar la expresión de negatividad es ponernos una meta
bien clara y compartirla con un amigo de confianza; este amigo
nos va a servir de vigía, nos va a preguntar qué tal nos va con
nuestra meta sin ponernos presión de ningún tipo. No nos va a
criticar nuestro fracaso ni nos va a aplaudir nuestro éxito; nos
va sólo a preguntar qué tal nos va. Este amigo será la tercera
fuerza que nos permite seguir adelante con nuestra meta.
Finalmente, hay que tener en cuenta que nadie obtiene
resultados inmediatos en esta área. Es de esperarse el fracaso
inicial, pero no por eso hay que darse por vencidos... Con el
tiempo veremos las emociones negativas como algo que tiene
origen en nosotros mismos y no en el mundo externo, veremos
que se pueden controlar, y que el control de las mismas las
convierte en el carburante que enciende y aviva la llama de la
presencia del alma.
La presencia del alma, que aparece con el segundo choque
consciente, no tiene una parte negativa, no tiene preferencia ni
aversión, experimenta sólo emociones positivas.

78
Abril 2015

1 Abril Karma y Justicia Divina


Aunque el vocablo Karma pertenece a otro sistema evolutivo,
podemos encontrar un paralelo en el Sistema. Lo podemos
definir simplemente como la ley de causa y efecto. Esto no es
un misterio si nos aplicamos a encontrar ejemplos de cómo
funciona esta ley.
Haz de cuenta que uno se pone la meta de mantenerse sano
y en forma; contrata un coach personal quien le explica todo
lo que tiene que hacer para lograrlo. Le indica la dieta que
debe seguir, así como los ejercicios que debe realizar cada día
para mantenerse sano y en forma. En otras palabras su coach
personal le presentará la serie de causas que debe poner en
acción para producir los efectos deseados. Si uno, conociendo
las causas necesarias para producir tales efectos, las sigue al
pie de la letra, seguramente llegará a ellos.
Si en cambio uno, aun a sabiendas de lo que debe hacer para
mantener su peso y su salud, decide hacer ejercicio sólo de vez
en cuando y romper la dieta cuando le place, no sólo no llegará
al fin deseado, sino que además encontrará que las causas que
ha puesto en marcha producirán efectos indeseados.
No es necesario que venga el dios bíblico y lo castigue, uno es su
mismo castigo: su redención es volver a su meta.
Entonces la posibilidad del libre albedrío existe sólo para quien
tiene una meta. Para un ser humano sin meta y sin dirección
el libre albedrío no existe, ya que es una máquina estímulo/
respuesta. Este tipo de ser humano se encuentra en medio
de una serie de cusas y efectos que se han puesto en marcha
desde antes que él naciera. Sus reacciones a los estímulos son
los efectos de causas mecánicas, y al mismo tiempo son las
causas de más y más efectos mecánicos; en otras palabras, un
ser humano sin meta ni dirección vive en el azar.
Es necesario ponernos la meta de salir de esta cadena de
mecanicidad, es decir, crear causas conscientes que produzcan
efectos conscientes.

79
En cuanto a una “justicia divina”, con unas barbas muy blancas
y muy largas, que te observa desde lo alto de una nube y apunta
en su IPad tus culpas y tus fracasos, eso es parte de una religión
gastada y trágicamente arraigada en la esencia del mundo
hispanoparlante; se trata de un pensamiento que se puede
desechar sin problema, ya que es la causa de una gran cantidad
de miedo inútil.
El punto central de este Sistema es el recuerdo de sí, cuya
práctica nos pone en contacto con la divinidad interior. Ella es
nuestro vigía; por eso es necesario despertarla y escuchar su
voz, que parece aún muy tenue, no porque en sí lo sea, sino por
la gran cantidad de ruido que existe en nuestro interior.
Cada vez que, mediante el recuerdo de sí, uno despierta al tercer
estado de conciencia, en un instante puede ver claramente las
consecuencias de sus pensamientos, sentimientos impulsos y
acciones, uno mismo es su divino juez: luego el libre albedrío
implica la responsabilidad de llevar a cabo la acción correcta en
el momento presente, cosa que implica un esfuerzo.
Cuando está presente, uno mismo es la justicia divina.

4 Abril Qué es Alquimia


La idea de alquimia se refiere a los distintos niveles de
refinamiento que una persona produce y hacia los cuales se
siente atraída, es una cierta sensibilidad con relación a las
impresiones. Existe la alquimia en el vestir, en la forma de
expresarse, en la forma de preparar os alimentos, en la forma
de pensar y de comportarse con los demás.
La alquimia se clasifica como oro, plata, cobre y plomo;
obviamente la alquimia oro es la más refinada, luego sigue
plata, cobre; y finalmente la alquimia plomo que es la menos
refinada. Esta clasificación es sólo un punto de referencia, es
decir aunque se presentan cuatro tipos de alquimia, el nivel de
refinamiento es gradual, así que hay diferentes grados y a veces
uno los define como oro/plata, o plata/cobre, o cobre/plomo.
Necesario recordar que éste es un aspecto de la mecanicidad de todo
ser humano; uno nace con una alquimia determinada y no existe
mérito o ventaja alguna en ser un tipo cualquiera de alquimia.

80
Reconocer la propia alquimia es importante porque ésta
representa uno de los varios velos a través de los cuales uno
filtra la realidad.
La alquimia se puede estudiar en cualquiera de los cuatro
centros inferiores; presento sólo los dos extremos de esta
mecanicidad.
Centro instintivo:
Hay personas que necesitan bañarse todos los días, y a veces
hasta dos veces al día, no pueden concebir ponerse el mismo
vestido por dos días consecutivos, su cabello, vestido y zapatos
están siempre impecables, su casa está siempre albeando de
limpia. Asimismo prefieren comer sentados a la mesa, con
servilleta y cubiertos, no tocan la comida con las manos etc.
Otros en cambio pueden dejar pasar uno o dos días sin bañarse,
se cambian de ropa cada dos o tres días, a veces sin plancharla,
están siempre desaliñados, mantienen su entorno en desorden,
comen de pie, se chupan los dedos, etc.
Centro motor:
Hay personas cuyos movimientos son siempre elegantes, cuando
se sientan lo hacen con distinción y compostura, cuando abren
y cierran una puerta lo hacen con cuidado etc. Otros en cambio
siempre muestran dejadez en sus movimientos, se sientan con
los pies sobre la mesa de centro o con las piernas abiertas. De
ellos se dice que no se sientan en el sillón sino que se “echan
en el sillón”.
Centro emocional:
Hay gente que cada vez que trata con alguien es muy atenta y
cuidadosa, no hace bromas pesadas ni personales, modula su
voz, no critica ni responde mal, es amable con amigos y extraños,
se ruboriza cuando oye malas palabras, escucha música
clásica, etc. Otros en cambio hablan con majaderías, hacen
bromas pesadas, escuchan música estridente y cacofónica, ríen
a carcajadas, hacen comentarios ofensivos etc.
Centro intelectual:
Hay gente que se expresa con claridad, escoge cuidadosamente
sus palabras, no dice lo que no sabe, depura sus pensamientos,
etc. En cambio hay gente que dice o escribe lo primero que le
pasa por la mente, sin detenerse ni un segundo a ponderar
su significado, algunos de ellos son considerados filósofos

81
o grandes escritores, sin embargo, al expresarse, todo lo que
hacen es verter la nada en el vacío. Hay poetas como Rumi y
compositores de canciones como Frank Zappa, la alquimia de
sus palabras es muy diferente.
El pensamiento formatorio nos puede llevar a creer que existe
una ventaja en ser alquimia oro en vez de alquimia plomo; ya
que nuestro trabajo implica exponernos a las impresiones más
refinadas que ha producido la humanidad. Si esto fuera cierto,
bastaría con vestirse bien, asistir a conciertos de música clásica
o trabajar en un museo de arte elevada, pero ese no es el caso.
Aquí es necesario reiterar que sólo a través del recuerdo de sí
podemos transmutar la energía contenida en las impresiones
más refinadas. Cierto que para la transmutación de hidrógenos
finos es necesario exponerse a ellas; entonces, debemos preferir
un concierto de Sebastián Bach a un concierto de Rock, un
cuadro de Leonardo da Vinci a uno de Picasso, sin embargo si
no dividimos nuestra atención al ser expuestos a la Mona Lisa
es tan inútil como ir a una muestra de Picasso.

6 Abril El Miedo a la Muerte


La máquina humana no es más que una manifestación transitoria
de las leyes que operan en este planeta y, al igual que todo ser
orgánico, nace, crece se reproduce y muere, no hay vuelta de
hoja. Nuestros cuerpos físicos están formados con la misma
materia orgánica que constituyó el ser físico de innumerables
seres orgánicos anteriores a nosotros. El ciclo de la vida orgánica
es un perenne reciclaje. El centro instintivo llega percatarse
de ello y, sabiéndose mortal, siente el impulso irrefrenable de
reproducirse y dejar huella de sí en sus descendientes; éste es un
atisbo de inmortalidad que prueba el centro instintivo.
Ahora el miedo a la muerte es un impulso legítimo de este
centro; todos lo enfrentamos tarde o temprano, aunque a veces
hagamos hasta lo imposible por negarlo.
Sin embargo para quien está tratando de despertar la conciencia,
el miedo a la muerte es una gran fuente de energía, y puede
aprovecharla para estimular su trabajo; ya que el Trabajo
Esotérico es precisamente separar nuestra identidad del centro
instintivo y de todas sus manifestaciones.

82
Nuestra máquina no es más que una ilusión pasajera a través
de la cual se manifiesta la realidad de este universo: realidad
que existe desde siempre.
Si bien todo aquello que nace, tarde o temprano debe morir,
debemos comprender que aquello que nunca ha nacido nunca
probará la muerte. Luego es imperativo despertar y estimular
esa realidad, ese atisbo de eternidad que existe dentro de
nosotros: el alma, la conciencia.
La inevitabilidad de la muerte del cuerpo físico es algo que hay
que tener en cuenta día con día; porque una vez que hemos
descubierto el secreto de la vida sobre el planeta, nuestro tiempo
está contado. En otras palabras una vez que descubrimos la
posibilidad de utilizar nuestro cuerpo físico para crear un alma,
nos percatamos de que el cuerpo físico representa una serie de
pruebas temporales que el alma debe aprender a reconocer y
separarse de ellas, antes de que sea demasiado tarde.
Nuestra identidad está en el alma, y para el alma la muerte es
una ilusión.
Existe la vida después de la muerte, pero no se trata de la vida
ni los atributos transitorios del cuerpo físico, sino la vida y los
atributos del alma, los cuales no prueban la muerte sino que
se van depurando a través de las vicisitudes del cuerpo físico.
Existe una teoría que nos dice que el momento de la muerte o
(separación del alma del cuerpo) y el momento de su concepción
en un nuevo ser, son uno y el mismo. Es decir que tan pronto
como abandona el cuerpo físico en que residía por algún tiempo,
el alma se reencarna en uno nuevo.
Existe otra teoría que nos dice que antes de reencarnarse debe
pasar por tres estados, infierno, purgatorio y paraíso.
Como quiera, ya sea que el alma se encarne una sola vez o que
reencarne varias veces en un cuerpo físico, durante este acto
cae en el olvido, y no se despierta sino a través de descomunales
esfuerzos y con ayuda externa.
A su vez, mientras el alma duerme, el cuerpo físico empieza
a desarrollarse y a crear su propia identidad, identidad que
se ve amenazada por la muerte. Ahora, cuando el alma se
manifiesta en el cuerpo físico, trae consigo la comprensión de la

83
insignificancia y brevedad del mismo; luego el cuerpo físico se
muestra hostil a la presencia del alma.
Al contemplar la posibilidad de la vida después de la muerte,
nos conviene conocer nuestro cuerpo físico y aprender separar
nuestra identidad de todos sus intereses, miedos, gustos y
aversiones: incluso el miedo a la muerte.
Tenemos también que descubrir en nosotros las cualidades del
alma, que se encuentran en estado de letargo, y aprender a
estimularlas constantemente para que se vuelvan más activas y
tomen el control de nuestra existencia.
La experiencia directa del alma es muy rara e inexpresable,
pero si alguien la descubre no la puede olvidar. Si además
encuentra en sí el fuerte deseo de despertarla, su vida se vuelve
una guerra civil, y como ya dicho, su tiempo para lograrlo está
contado.
Finalmente la posibilidad de la vida después de la muerte,
depende de si hay vida antes de la muerte; es decir, si el alma
existe ahora mismo.
Entonces, cada vez que experimentamos el miedo a la muerte, es
necesario utilizarlo como carburante para invocar la presencia
del alma, cuando logramos esto, la vida entera se percibe
como una ilusión, el momento presente se expande en todas
direcciones, entonces probamos un atisbo de gratitud.

7 Abril Súper Esfuerzos


La idea de hacer súper esfuerzos está conectada con el
funcionamiento del centro instintivo, más específicamente, la
parte intelectual del centro instintivo.
Ésta es la parte que gobierna la máquina humana y se ocupa de
economizar sus energías.
La máquina humana en sí no está diseñada para el trabajo
esotérico, sino para hacer sólo el mínimo esfuerzo para
sobrevivir y extender su existencia el mayor tiempo posible. En
innumerables casos ni siquiera desarrolla el centro intelectual
ni el centro emocional.
Desde el punto de vista de la economía de la máquina, la

84
energía que utilizamos para el trabajo esotérico es un lujo y un
despilfarro.
El despertar de la conciencia se basa en una serie de esfuerzos
conscientes conectados entre sí; estos esfuerzos se van haciendo
cada vez más constantes.
Desde el momento en que iniciamos a hacer esfuerzos, la
máquina ofrece tenaz resistencia. En algunos casos nos pone
una trampa, es decir, nos deja hacer esfuerzos esporádicos y de
corta duración. Esto lo hace con el fin de mantener en nosotros
la ilusión de estar trabajando sobre nosotros mismos.
El centro instintivo mantiene la energía de la máquina almacenada
en lo que llamamos “acumuladores”. Cada vez que hacemos un
esfuerzo y utilizamos toda la energía de un acumulador, por lo
general el centro instintivo nos manda el impulso de detener el
esfuerzo y dejar todo para otro día, nos pone a descansar o a
distraernos.
En cambio, una persona que está tratando de despertar la
conciencia, cuando observa que ha utilizado toda la energía
de un acumulador, no se sienta a descansar sino que sigue
adelante con su esfuerzo haciendo uso de la voluntad. De este
modo obliga al centro instintivo a liberar la energía de otro
acumulador.
Cuando uno persiste en su empeño, sin hacer caso de las
limitaciones que le pone el centro instintivo, uno podrá acceder
a lo que se llama el acumulador principal, el cual libera una
gran cantidad de energía. Al liberar la energía del acumulador
principal, nos encontramos muy cerca del tercer estado de
conciencia.
A esta disciplina se le llama hacer súper esfuerzos.
La energía del acumulador principal está reservada para casos
de emergencia, cuando la máquina se encuentra en peligro de
muerte o cuando debe resistir arduos trabajos obligatorios, o
simplemente para asegurarse una vida duradera.
La única forma de acceder a ella con fines evolutivos es hacer
súper esfuerzos.

85
8 Abril Súper Esfuerzos
Desde luego que para embarcarse en la tarea de hacer súper
esfuerzos lo ideal es tener un maestro consciente que sepa
guiarnos. Ouspensky nos recuerda que es necesario encontrar
una organización o escuela consciente que posea las técnicas
adecuadas para el despertar la conciencia; hacer súper esfuerzos
es una técnica para obtener resultados en esta dirección.
Sin embargo para hacerlo sin poner en riesgo el equilibrio vital
de la máquina es necesario tener el conocimiento adecuado. Dos
cosas: Hay que estar bien familiarizados con la ley de la octava,
es decir, saber reconocer cuándo se trata de un intervalo en la
tarea que estamos realizando y cuándo se trata de la falta de
energía debido al hecho de que hemos vaciado un acumulador.
También es necesario conocer el tipo de cuerpo y centro de
gravedad de los participantes en esta disciplina. Esto no vale
sólo para el maestro, sino que igualmente cada estudiante tiene
que conocer sus rasgos e inclinaciones mecánicas.
Hay que percatarse de que existen rasgos conectados con el tipo
de cuerpo que mecánicamente tienden a hacer súper esfuerzos,
como por ejemplo el rasgo de lunático. También hay centros de
gravedad que fácilmente toman impulso y pueden funcionar por
mucho tiempo en una y la misma tarea. Por otro lado existen
rasgos pasivos que tienden detenerse en el intervalo Mi-Fa de
una octava, o personas centradas en el rey de tréboles, las
cuales tienden a hacer sólo aquellos esfuerzos que les producen
algún beneficio personal, etc.
El conocimiento de la propia mecanicidad es esencial para
embarcarse en los súper esfuerzos.
Otra cosa que hay que aprender a observar es la tercera fuerza
detrás de nuestros esfuerzos, ya que podemos realizar súper
esfuerzos por el motivo errado, volviéndolos con esto inútiles
y hasta dañinos. Por ejemplo hay partes en nosotros que nos
hacen trabajar como esclavos, o para ser aceptados en el grupo
o escuela, o para complacer la voluntad del maestro o incluso
de nuestros compañeros en la empresa, o simplemente para
sentirnos bien con nosotros mismos.
Cuando nos empeñamos en hacer súper esfuerzos debemos
mantener la práctica del recuerdo de sí como una constante;
debemos saber por qué lo hacemos, debemos tener una visión

86
exacta de dónde queremos llegar.
La meta no es llegar al agotamiento total de la máquina, sino
a un estado de concentración, calma y lucidez desde el cual
podemos percibirnos claramente: un estado silencioso y neutral.

10 Abril La Belleza como Alimento


Cierto que el alma se alimenta de la belleza, y es necesario
estimularla exponiéndonos a ella; esto debe convertirse en un
hábito. Sin embargo al exponernos a la belleza es necesario
hacerlo desde la esencia, no desde la personalidad. Piensa en
la diferencia entre un niño que va a un concierto de Mozart y
responde a la música poniéndose de buen humor, y un crítico de
arte que escribe más de mil palabras sobre el mismo concierto,
ninguna de las cuales evoca el estado que produce la música
en sí.
Debemos ser como el niño, quien sólo se asombra y se deleita
en el evento; no como el crítico que siempre tiene que decir algo
sobre el mismo.
Exponer nuestra esencia a la belleza es sólo el primer paso,
el segundo paso, y el más difícil, es el esfuerzo de dividir la
atención mientras nos exponemos a ella, es decir, el esfuerzo de
invocar la presencia de nuestra alma. Cuando logras dividir la
atención mientras te expones a la belleza, te das cuenta de que
a esencia es el mundo 24; el alma, al igual que la belleza, es el
mundo 12. Luego exponer el alma a la belleza es literalmente
es emerger y confluir con la belleza.
En cuanto a la segunda parte de tu pregunta, debemos tener
cuidado de no generalizar demasiado, pues cuando hablamos
de estimular las cualidades del alma a través del arte, o de algo
que nos apasione, corremos el riesgo de exponernos a formas de
arte que no llevan el mismo hidrógeno del alma, o de perseguir
pasiones que no hacen más que desperdiciar su patrimonio.
Hoy en día hay muchas formas de arte que no tienen nada que
ver con la belleza: tales como la música moderna, la pintura
abstracta, la literatura sensacionalista etc.
Como experimento, busca en la red el dibujo de Leonardo da Vinci
que representa a San Jerónimo, (se encuentra en el Vaticano).

87
Trata de dividir la atención mientras lo observas detenidamente.
Luego busca una copia de un cuadro de Pollock, cualquiera.
Trata de dividir la atención mientras lo observas detenidamente.
Graba en tu memoria la diferencia entre los dos.
En cuanto a buscar algo que nos apasione, recuerda que hay
quien tiene la pasión del futbol, quien del motociclismo, quien
del sexo, etc. Además, el término pasión se refiere a un estado
en que el alma se mantiene pasiva, se deja llevar por una
inclinación, placer o actividad que no requiere esfuerzo; algo
que no nos podemos permitir.

13 Abril Energía Sexual - Arte Objetivo


La energía sexual es energía creativa, y se ha dicho que se puede
manifestar a través de los cuatro centros inferiores. En la mayoría
de la gente la energía sexual encuentra su única expresión a
través del centro instintivo, esto es, en la consumación del acto
sexual que culmina en la reproducción de la especie.
La energía sexual también está a la raíz de la creación artística,
sólo que la creación artística varía según el centro de gravedad,
tipo de cuerpo y alquimia del individuo a través del cual se
manifiesta; de ahí la gran multiplicidad de expresiones artísticas
en el mundo.
En otras palabras, hay arte instintiva, motriz, emocional e
intelectual, también hay música instintiva, motriz, emocional
e intelectual. Existe arte refinada y arte menos refinada, o
incluso burda en su contenido y su expresión. Por otro lado,
el arte puede ser la expresión del rasgo de poder o del rasgo
de vagabundo. La producción literaria también responde a las
mismas características.
Podría citar ejemplos de las distintas expresiones de energía
sexual a través de los centros inferiores, por falta de espacio y
tiempo, cito sólo algunos ejemplos verificables:
Compara el poema de Enrique González Martínez “Irás sobre
la Vida de las Cosas…” con la letra de una canción de Frank
Zappa llamada “Bobby Brown”.
Compara el “Sabat Mater” de Pergolesi con cualquier creación
de música Rap.

88
Compara la obra artística de Paolo Veronese con la obra
artística de Quino.
Compara la obra musical de Sebastián Bach con la obra
musical de cualquier músico contemporáneo.
Ahora, la práctica de la atención dividida es la siguiente:
Trata de controlar tu atención mientras escuchas el “Sabat
Mater” de Pergolesi, sigue la música y trata de percibir qué
emociones evoca: esto en sí no es fácil, tienes que hacer un
esfuerzo.
Luego deja de poner atención a la música por unos instantes y
dirígela a ti misma mientras la escuchas; debes sólo percatarte
de que estas ahí escuchando la música.
Luego vuelve tu atención a la música y síguela.
El siguiente paso es aún más difícil, pues debes seguir la música
con atención y al mismo tiempo percatarte de que estás ahí
escuchándola: parte de tu atención se dirige a la música y parte
a ti misma. Ésa es la atención dividida. Pones tu atención en
las impresiones del momento y al mismo tiempo te percatas de
tu presencia.
Al dividir la atención mientras te expones a las impresiones de
que tratamos en esta conversación, podrás ver el efecto que
éstas tienen sobre tus centros inferiores: verás que algunas
formas de arte son difíciles de absorber porque exponerte a
ellas requiere de un esfuerzo, otras estimulan tu centro sexual,
otras tu centro motor y otras pueden incluso causarte disgusto;
de algunas captas la emoción, de otras el concepto, y otras ni
siquiera entiendes de qué se trata, o te resultan monótonas o
aburridas.
En cuanto al arte, Gurdjieff nos habla de arte objetiva, es decir
arte creada por una inteligencia superior cuyo fin es despertar
los centros superiores en el ser humano. El arte objetiva es
consciente en su origen y en su efecto, pero requiere de un
esfuerzo ya sea de parte de quien la crea que de parte de quien
es expuesto a ella.
Gran parte del arte sacra, así como y algunos rituales, son
vestigios de arte objetiva, incluso las danzas de Gurdjieff. El
propósito del arte objetiva es despertar la consciencia en quienes

89
participan en ella, pero sin el esfuerzo de dividir la atención,
esta arte Mayor no alcanza el resultado deseado.
En cuanto a las demás formas de expresión artística, sobre todo
las más populares, son sólo un verter la nada en el vacío.

16 Abril Emociones Negativas


Desde este momento podemos decir que tenemos suficiente
teoría sobre las emociones negativas para encontrar ejemplos
claros tomados de nuestro diario vivir.
Sabemos que al inicio las emociones negativas surgen como
reacción del centro instintivo cuando se estimula su parte
negativa; la función de esta parte, se ha ya dicho, es rechazar
todo estímulo, influencia o circunstancia que represente un
daño, incomodidad o peligro para su bienestar y supervivencia.
Las necesidades vitales del centro instintivo son, entre otras,
procurarse alimento, defender su territorio, ser aceptado y
protegido por el resto de su rebaño, y economizar su energía.
Cuando alguna de estas necesidades se ve amenazada, la parte
negativa del centro instintivo se activa; es decir suena la alarma
y protesta, grita, regaña, berrea, patea, se pone de mal humor.
Cuando empecemos a observarnos detenidamente, nos
daremos cuenta de que detrás de las emociones negativas, está
el centro instintivo, por eso las llamamos emociones instintivas.
Para verificar esto hay que empezar por ponernos la meta de
observar nuestra tendencia a la negatividad en las siguientes
circunstancias:
Cuando nos acabamos de levantar
Cuando estamos cansados
Cuando tenemos hambre
Cuando estamos frustrados sexualmente
Las mujeres una vez al mes
También debemos aprender a observar aquellas emociones
negativas cuyo origen está en alguna frustración del pasado y
que mantienen al centro instintivo en un mal humor latente.

90
Frustraciones tales como:
“Yo quería ser futbolista y mi padre me obligó a dejar todo por
los estudios de medicina”.
“Desde que nacieron mis hijas se acabó mi carrera de
bailarina.”
“Mi mamá prefirió siempre a mi hermano.”
Estos son sólo algunos ejemplos, pero desde este momento es
necesario encontrar ejemplos surgidos de nuestras propias
observaciones.
Hay que recordar que estamos tratando de verificar que en
nuestro estado actual el centro emocional no tiene una parte
negativa natural, es decir que nuestro centro emocional no
funciona con su propia energía.

18 Abril Alquimia
No sé cuáles sean las asociaciones mentales que despierte en
ti el término “Alquimia’, pero siento que debo aclarar una cosa.
La forma en que utilizamos este término en el Sistema no tiene
nada que ver con la Alquimia que habla de la creación de la
piedra filosofal, el elixir de la juventud, o con convertir el plomo
en oro. Si en algún tiempo existió una escuela esotérica que
practicaba la Alquimia, seguramente su práctica era interna, y
su lenguaje era cifrado.
Ya dijimos que el término “Alquimia” en este Sistema se refiere
a los distintos niveles de refinamiento que una persona produce
y hacia los cuales se siente atraído; es una cierta sensibilidad
con relación a las impresiones. Entonces cuando hablamos de
“alquimia” nos referimos a esta mecanicidad.
Ahora, como parte de nuestro trabajo consiste en la
transmutación de hidrógenos burdos en hidrógenos finos,
entonces, si queremos, aquí podemos hablar de “alquimia”,
pero sólo metafóricamente.
Por ejemplo, el esfuerzo de transformar las emociones negativas
en positivas es para nosotros el significado esotérico de convertir
metales bajos en oro. Sólo que nosotros utilizamos el término
“transformación”.

91
También, al hablar de trabajo sobre la “Alquimia”, nos
referimos a refinar las impresiones que producimos a través
de nuestra persona o en nuestro entorno. Cosas muy simples
como mantener la casa limpia y ordenada, la ropa planchada,
el cabello bien peinado, etc. En otras palabras, tratamos de
producir el más alto nivel de impresiones, ya sea para nosotros
que para los demás; porque sabemos que nosotros mismos
somos impresiones.
Al mismo tiempo escogemos bien nuestras lecturas, la música
que escuchamos, y lugares que frecuentamos. Es decir no
asistimos a conciertos de rock ni a bares escandalosos donde
existe una gran cantidad de infra sexo, borracheras y cosas por
el estilo. Más bien asistimos a conciertos de música clásica y nos
exponemos al arte y la poesía más refinada. Nos mantenemos al
margen de la prensa y de la televisión, pues ninguna de ellas es
fuente de sabiduría ni de inspiración.
A eso nos referimos cuando hablamos de “Alquimia”.

20 Abril Esfuerzo y Expectativa


Para aprender a diferenciar entre las expectativas y los propósitos
o metas en el Trabajo, debemos pensar en términos de aquello
que podemos controlar y aquello que no podemos controlar.
Obviamente, las expectativas con respecto a los demás o al
mundo externo son una carga innecesaria para nuestros
centros emocional e instintivo, ya que se encuentran entre
aquellas cosas que no podemos controlar. Por ejemplo, esperar
que un día se acabe el hambre, o que haya paz en el mundo, o
que la gente cambie de carácter nada más por complacernos,
es absurdo. Es más, si estudiamos estos sucesos mecánicos
podremos entender por qué es imposible que cambien, podemos
incluso calcular (esperarnos) siempre los mismos resultados de
ellos.
Ahora, las expectativas en relación con nuestras metas en
el Trabajo es un tema muy distinto, ya que éstas entran en
la categoría de aquello que sí podemos controlar. Por eso
cuando hacemos una serie de esfuerzos para llegar a una meta
determinada y no percibimos resultados inmediatos, tendemos
a experimentar “yoes” de impaciencia o frustración.

92
Al observar “yoes” de impaciencia y frustración es necesario
determinar de qué centro provienen, y separarse de ellos. Las
expectativas en esta área no son “yoes de trabajo”, tampoco
son una técnica para el recuerdo de sí, sino más bien un claro
indicio de que en ese momento no estamos haciendo esfuerzos.
Por ejemplo, al principio, cuando queremos familiarizarnos con
el recuerdo de sí, el esfuerzo por dividir la atención es una meta
en sí misma. Para saber qué esperarnos de nuestros esfuerzos
es muy importante reconocer un momento de recuerdo de sí
y grabarlo en la memoria. Por un lado hay que recordar la
circunstancia que evoca ese estado: como un accidente, un
beso inesperado, o incluso un momento común durante el
día. Por otro lado, cuando un momento de recuerdo de sí es el
resultado de un esfuerzo, debemos recordar la naturaleza de
este esfuerzo.
Si no grabamos claramente en la memoria un momento de
recuerdo de sí, y la naturaleza del esfuerzo, corremos el riesgo
de que otras partes de la máquina se apoderen de nuestras
verificaciones y las consideren de acuerdo con sus propias
escalas de valores.
Por ejemplo el rey de tréboles tratará de ver qué nuevos poderes
o cualidades adquiere mediante sus esfuerzos, o la reina de
corazones se sentirá frustrada por no poder comprobar el tercer
estado de conciencia, y creará impaciencia por ver resultados.
Los “yoes” que crean expectativas en el Trabajo son uno de los
primeros obstáculos que encontramos en el camino. En cambio,
la capacidad de observarlos como “yoes” mecánicos y nada más,
es un resultado del Trabajo, ya que los percibimos como “yoes”
que se originan en la reina de corazones y no como la totalidad
de nuestro ser.
Una forma de trabajar en ésta y cualquier otra área es no creer
en los “yoes”. Si creemos en los “yoes”, tarde o temprano nos
parecerán tan reales que nos harán abandonar el Trabajo.
En todo caso, observar y separase de los “yoes” que crean
expectativas es uno de los primeros resultados del recuerdo de
sí, es decir, empezamos a ver los “yoes” como tales y no como
la totalidad de nuestro ser, con esto nos acercamos al tercer
estado de conciencia.
Nuestros primeros intentos por recordarnos a nosotros mismos

93
nos muestran cuán difícil es lograrlo. Al inicio ni siquiera nos
acordamos que tenemos esta meta; nuestros esfuerzos son
espasmódicos y esporádicos, luego es imperativo encontrar
la manera de hacerlos más constantes, ya que los resultados
siempre serán proporcionales a nuestros esfuerzos.
Hay que ponerse alarmas y contratar gente que nos ayude a
recordar.
Finalmente, el anhelo por el lograr un cambio o resultado en
el Trabajo debe originarse en el rey de corazones, o control
del centro emocional. Es la llama que debe avivar nuestros
esfuerzos, sin embargo debe ser de la misma naturaleza que
el deseo que experimentamos cuando estamos enamorados.
No podemos atrevernos a demandar que el objeto de nuestro
amor corresponda a nuestro anhelo, pero no por eso dejamos
de anhelarlo y hacer todo lo posible por invocarlo.
No tenemos nada que perder.

22 Abril Observación de sí y Recuerdo de Sí


Sí, es necesario diferenciar entre observación de sí y recuerdo
de sí.
Ya se ha indicado que el estudio de sí mismo comprende dos
aspectos, uno el conocimiento de sí en cuanto máquina, y el
otro el conocimiento de sí en cuanto conciencia, o alma.
En Inglés la diferencia es fácil de comprender ya que existen
dos vocablos para señalarla, cuando uno se refiere al estudio
de la máquina utiliza el término “oneself”, cuando se refiere al
estudio de la conciencia o alma, utiliza el término “One’s Self”.
Entonces, la observación de sí está conectada con el estudio de
la máquina, y se lleva a cabo a través de una de sus funciones,
es decir a través de la parte intelectual del centro emocional, o
rey de corazones. En otras palabras se trata de una parte de la
máquina observando otras partes o rasgos de la misma.
Cabe decir que uno puede observarse a sí mismo sin
necesariamente recordarse a sí mismo, o sea sin dividir la
atención. De hecho hay gente que tiende a observarse aun sin
llevar a cabo un trabajo esotérico. Se analizan constantemente

94
y clasifican su comportamiento siguiendo los parámetros de la
psicología ordinaria, o del zodíaco, o cualquier otro sistema de
clasificación del ser humano. Lo único que buscan con eso es
crearse una idea imaginaria de sí mismos en el nivel de las
funciones.
Desgraciadamente algunas personas que encuentran este
Sistema, también lo utilizan para crearse una idea imaginaria
de sí mismos en el nivel de las funciones, y con esto justifican
su conducta y su personalidad; especialmente los tipos del
Eneagrama.
El recuerdo de sí, en cambio, es una disciplina conectada con el
despertar de la conciencia, o el alma. Es el alma misma que trata
de despertarse y ser testigo de la creación. Cuando hablamos de
recuerdo de sí nos referimos a este fenómeno.
Cuando uno observa su máquina, su atención dirigida a la
función que está tratando de estudiar es como una flecha que
apunta en una sola dirección. Por ejemplo uno puede observar
su centro motor mientras abre una puerta, o mientras conduce
un auto y calcula si puede o no rebasar a otro. Uno puede anotar
en su memoria las siguientes palabras: “Ah sí, éste el centro
motor.” Aunque esto es ya un gran logro, se trata sólo de un
despertar relativo, uno observa algo, lo anota y sigue adelante
con su vida, la mayoría de las veces se olvida de ello por el resto
del día.
Si en cambio, en ese momento uno logra hacer un esfuerzo
ulterior y trata de dividir la atención, se pondrá en la posición
de entrar en el tercer estado de conciencia, un estado silencioso
y neutral, tan distinto de todo lo que de ordinario sentimos y
percibimos que nos parece siempre nuevo. Cuando uno prueba
este estado, la parte intelectual del centro emocional deja el
esfuerzo de observar a un lado y se concentra en proteger esta
experiencia en silencio.
Este ulterior esfuerzo no es nada fácil, ya que la parte intelectual
del centro instintivo, o rey de tréboles, nos opondrá cerrada
resistencia, murmurando a nuestro oído mil y un temas de
distracción.
Otra forma de ver la diferencia entre el esfuerzo de observarse
y el esfuerzo de dividir la atención, es que el rey de tréboles nos
deja observar la máquina, ya que después de todo puede crearse

95
una idea imaginaria de sí basada en nuestras observaciones;
pero cuando hacemos el esfuerzo de dividir la atención, de
recordarnos a nosotros mismos, estamos invocando un jerarquía
superior al rey de tréboles en el rayo de creación: la conciencia.
El rey de tréboles, la parte intelectual del centro instintivo, trata
siempre de desviarnos del esfuerzo de recordar estar despiertos.
El esfuerzo de recordarse a sí mismo a veces se origina en la
parte intelectual del centro emocional o rey de corazones, a
veces se origina en conciencia misma que intenta rasgar el velo
de la imaginación.

23 Abril Recurrencia
La recurrencia es una idea que hay que tomar con mucho
cuidado, ya que se refiere a una dimensión a la cual, en nuestro
estado actual, no podemos acceder a voluntad. Sólo cuando
nuestros centros superiores están activos podemos acceder a
esta idea en forma inmediata. Ahora podríamos sólo hablar de
ella en forma teórica o filosófica, y el nuestro no es un grupo
teórico.
Existe, sin embargo, una forma de hacerla práctica; para ello
debemos pensar en la recurrencia solamente en los linderos de
esta vida.
Cierto que Ouspensky concibió la recurrencia en términos de
un alma que recurre varias veces en el mismo cuerpo físico,
hasta que finalmente se da cuenta de que éste es una ilusión.
Entonces busca las condiciones que le ayuden a recordar esto,
hasta que finalmente logra liberarse de la ilusión.
Un alma que empieza separar su identidad de las manifestaciones
del cuerpo físico, lo ve como algo temporal, no como el fin de
su existencia. A partir de este punto de vista, hay quienes ven
al cuerpo físico como una tarea, o como una lección que deben
aprender para seguir evolucionando, hay quienes lo ven como
un papel en una obra de teatro ya escrita.
En cambio, para el cuerpo físico la vida se vive una sola vez.
(Yolo)
Para quien no posee un alma, ni está en el proceso de crearla, el

96
suyo es un destino de masa, es decir, forma parte de la delgada
capa que es la vida orgánica del planeta, cuyo fin es servir como
emisor y receptor de las energías que sustentan la existencia
del sistema solar.
Ahora, la idea de la recurrencia en esta vida nos propone que
el alma, o conciencia, mientras duerme, recurre en las mismas
circunstancias. Estas circunstancias son, por un lado las
características del cuerpo físico, por otro lado las vicisitudes de
este cuerpo físico a lo largo de su vida.
El cuerpo físico, una vez creado y programado está predispuesto
a atraer a sí siempre las mismas circunstancias. A veces atrae
estas circunstancias a través de una actitud o un prejuicio
nacido de un trauma. Otras veces a través de la forma particular
en que su tipo de cuerpo, centro de gravedad, o su personalidad
descodifican la realidad, haciéndolo ver todo siempre de la
misma forma subjetiva.
Hay gente que se interesa siempre en las mismas cosas, como
la guerra, las tragedias, o el sufrimiento de los demás. Hay
otros que siempre están de buen humor y se fijan sólo en lo
milagroso y lo bello de la vida, otros que siempre les va bien en
todo; hay otros que siempre andan metiéndose en problemas,
etc. Ésta es la recurrencia dentro de los límites de nuestra vida
actual, mientras el alma duerme, está obligada a experimentar
la misma realidad filtrada a través de un rasgo, de una actitud
errónea, o de la programación de sus padres, de su país o de
su religión. De esta recurrencia es posible salir una vez que la
reconocemos y la estudiamos.
Cuando observamos nuestra máquina a lo largo del día, nos
damos cuenta de que tiende a producir los mismos “yoes” una y
otra vez bajo las mismas circunstancias; es decir, produce solo
número limitado de “yoes”. Y en el sueño, creemos que esos
“yoes” son reales, ponemos nuestra identidad en ellos.
En otras palabras, podremos observar que nuestra máquina tiene
un limitado número de hábitos de pensamiento que la predisponen
a ver todo a través de ciertos prejuicios o ideas fijas, también tiene
un limitado número de emociones habituales que predeterminan
la naturaleza de sus relaciones con los demás. Cada máquina
tiene sus lugares comunes, sus rincones que la mantienen en un
círculo vicioso, y cada vuelta al círculo es una recurrencia.

97
Cada vez que la conciencia despierta, la gran mayoría de los
“yoes” que producen nuestros centros inferiores se ven como
parte del velo que mantiene la conciencia al margen de la
realidad. Nos damos cuenta de que en nuestro día no es más
que un ir y venir de los mismos pensamientos y asociaciones,
que nuestra vida interna es como la de un hámster que corre
incesantemente en la rueda instalada en su jaula, quedándose
siempre en el mismo lugar.
Despertar y separarse de los yoes es salir de esa rueda, salir de
esa recurrencia y experimentar desde los centros superiores la
vida que nos sale al encuentro por todas partes: el espacio se
vuelve como el interior de una burbuja cuyos límites escapan a
nuestra vista, la máquina no es más que un reloj cuyo tic tac es
inhalar y exhalar.
Luego la atención dividida es la puerta que nos permite salir de
la recurrencia de nuestra mecanicidad.
Existe un subproducto del trabajo en esta área; es decir cuando
vemos la insubstancialidad de nuestros “yoes” y actitudes
recurrentes, podemos separarnos de ellos y sustituirlos con
otros más inteligentes, más intencionales y más conscientes,
haciendo con esto nuestra vida saludable e incluso más
interesante.
Pero lo más importante es que al salir de la recurrencia en
esta vida, el alma aumenta sus posibilidades de salir de la
recurrencia que existe más allá dela muerte.

27 Abril Los Seis Procesos


Cuando nos ponemos a reflexionar sobre las crisis globales,
nos enfrentamos a eventos mecánicos en una escala superior a
nuestras posibilidades de intervención. Tales crisis merecen ser
puestas en la lista de eventos que no podemos controlar. Esto
no quiere decir que no podamos comprender su existencia; sin
embargo, una vez comprendida, debemos dejar de identificarnos
con los “yoes” que nuestra máquina produce al respecto.
Aun cuando consideramos el tema sólo desde el centro
intelectual, sin aplicar el Sistema, podemos comprender
que todos estos eventos han existido desde siempre; incluso

98
podemos considerar la guerra como una catástrofe natural, al
igual que el calentamiento del planeta y el exterminio de cientos
de especies animales, ya que el ser humano forma parte de los
aspectos mecánicos de este planeta.
Para el estudio de estos eventos el Sistema nos presenta la
verificable teoría de la Ley de Tres, la cual da origen a los Seis
Procesos Cósmicos que tienen lugar en el universo. La ley de tres
indica que todo lo que sucede en el universo es el resultado de
tres fuerzas: una activa, otra pasiva y una tercera neutralizante.
A veces se les conoce como afirmativa, negativa y conciliatoria;
otras veces simplemente como primera, segunda y tercera.
Los Seis Procesos Cósmicos ocurren tanto en el hombre como
en el planeta tierra, el sistema solar y el resto del universo.
Cinco de ellos son completamente mecánicos, sólo uno de
ellos puede ser ya sea consciente que mecánico. Los enumero
simplemente, sin embargo hay que estudiarlos detenidamente
como concepto en el libro “El Desarrollo de la Luz” de Rodney
Collin, antes de tratar de verificarlos.
Los seis procesos cósmicos se deben a la combinación de tres
elementos: Materia, Forma y Vida. Cada uno de ellos funciona ya
sea como primera, segunda o tercera fuerza.
Helos aquí:
1 Encarnación, crecimiento o multiplicación.
2 Eliminación, decadencia o desintegración.
3 Refinamiento, purificación o digestión.
4 Corrupción, enfermedad o crimen.
5 Adaptación, curación o renovación.
6 Regeneración, Arte o Re-Creación.
En dos de estos procesos hay que poner especial atención:
uno es el proceso de corrupción o crimen. O sea hay que tener
cuidado de no producir pensamientos, impulsos, emociones
ni acciones que sirvan como la tercera fuerza que da origen
al crimen. Sin embargo hay que comprender que este proceso
se da también en el nivel del planeta, a nivel de las masas,
y existe mucha gente que sirve como tercera fuerza para dar
origen al crimen sin darse cuenta. Esto es inevitable, el proceso

99
cósmico del crimen en esta escala necesita un ser humano
como vehículo para manifestarse, curiosamente, casi siempre
se trata de un ser humano mundano e insignificante. Esto es
simplemente una evidencia de que en el hombre ordinario la
conciencia duerme, y en el sueño, no saben lo que hacen.
El otro proceso cósmico es el de regeneración, el cual puede bien
ser mecánico, y dar origen al arte y a la poesía tal como se ven
en la vida. Sin embargo (y esta es en verdad una idea esotérica)
éste es el único proceso cósmico que puede manifestarse en
forma consciente, es decir, puede dar origen a la conciencia.
La tercera fuerza que da origen a la conciencia está en el
recuerdo de sí.
De todo esto se desprende que nuestro trabajo esotérico se
concentra en el proceso de regeneración, el cual requiere, entre
otras cosas, la comprensión y aceptación de las leyes que rigen
el planeta, así como la transformación del sufrimiento que nos
causa ver la crueldad con que a veces se desdoblan.
Por otro lado, cuando uno empieza a observarse a sí mismo
con la intención de dilucidar cuál es la tercera fuerza detrás
de sus acciones, se dará cuenta de que en algunas ocasiones
éstas últimas pueden resultar en el proceso de crimen. Luego,
al ponerse la meta de frenar tales acciones, y ver lo difícil que
resulta lograrlo, con el tiempo uno dejará de ocuparse de la
gente dormida que causa el crimen en mayor o menor escala.
Una vez que comprendemos que el crimen es parte del diseño
cósmico, lo único que nos queda es hacer hasta lo imposible
por evitar ser la tercera fuerza en esa triada. Pero sobre todo
debemos intentar una y otra vez de ser la tercera fuerza en la
triada de regeneración, es decir, en la creación de un nuevo ser
en nuestro interior, un ser estelar.

28 Abril Atracción Mecánica


La atracción mecánica entre los tipos está basada, como ya lo
indicas, en la polaridad. Hay cuatro tipos activos y tres tipos
pasivos, cuatro positivos y tres negativos.
Lo natural es que un tipo pasivo se sienta atraído a uno activo
y uno positivo a uno negativo. En esta área podemos hablar

100
también de máxima atracción, es decir que un tipo pasivo-
negativo se siente fuertemente atraído a un tipo activo-positivo.
Luego, la máxima atracción sucede entre el tipo Saturnino y
el Lunar, entre el Marcial y el Venusino, y entre el Jovial y el
Mercurial. El tipo Solar no tiene una máxima atracción, y gravita
hacia cualquier tipo de cuerpo porque todos le resultan afines.
Hablando más en detalle, lo que se atrae entre sí son los
rasgos: por ejemplo, el rasgo de no-existencia atrae al rasgo
de poder, el rasgo de dominancia atrae al rasgo de miedo, y así
sucesivamente. Los rasgos se complementan entre sí a través
de la máxima atracción, lo cual, en el nivel de la vida orgánica
crea un cierto equilibrio. Sin embargo desde el punto de vista de
nuestra evolución como individuos esto suele a veces acentuar
nuestras carencias.
Aquí todavía no estamos hablando de atracción sexual, pues la
atracción sexual funciona bajo otras leyes; los tipos de cuerpo
se pueden atraer ya sea a nivel emocional que intelectual o
instintivo, no necesariamente sexual.
Además de la idea de atracción existe la idea de afinidad, es
decir, la semejanza en la forma de apreciar la vida. En este
caso el centro de gravedad y la alquimia juegan un papel
predominante.
Los centros motores comparten las mismas actividades, como ir
a nadar, a jugar futbol, jugar cartas, etc.; los centros intelectuales
se atraen entre sí por sus ideas, o intereses científicos, literarios
o filosóficos; los centros emocionales se comprenden sin
palabras, o pueden pasar horas y horas hablando de todo y
de nada, y felices de la vida; los centros instintivos disfrutan
de aquellos aspectos de la vida conectados con el bienestar:
hablan de restaurantes, de salud e higiene etc. Igualmente las
alquimias se atraen entre sí. Una persona de alquimia oro trata
de asociarse a personas refinadas; en cambio, una de alquimia
plomo prefiere alguien que sea tolerante y ni siquiera nota si es
descuidado en su forma de vestir… porque él mismo lo es.
Como aún no estamos hablando de sexo, digamos, un tipo
Venusino-Mercurial, cuya máxima atracción es el Marcial-
Jovial, se sentirá muy a gusto con este tipo, independientemente
de tratarse de su tía, su mejor amigo en la escuela, o su novia.
Cuando la gente está en esencia siente atracción hacia los

101
tipos mecánicamente afines. Sin embargo, al desarrollarse la
personalidad, la gente empieza a sentirse atraída a tipos que
no sólo son desafines, sino que son dañinos para su esencia.
De aquí surgen las relaciones y amistades conflictivas y
destructivas, ya que al involucrarse en ellas, la esencia se siente
siempre atrapada en una situación que no le corresponde. En
este caso uno se siente atraído a un ideal, a un prototipo de
belleza propuesto por la sociedad, o a una proyección de alguien
del pasado que tuvo preponderancia en la creación de nuestra
personalidad, incluso hay veces en que uno se siente atraído
a la posición social de otro y el prestigio que esto conlleva. Es
importante estudiarse a sí mismo desde este punto de vista,
pues cuando uno descubre que la personalidad es la tercera
fuerza que nos hace entablar una relación, debe comprender
que muy probablemente su esencia sufrirá constantemente.
Finalmente, en el estudio de nuestro tipo y centro de gravedad
en relación con el de los demás, es necesario recordar que
no estamos tratando de encontrar una nueva identidad a
través de la cual sentirnos mejor con nosotros mismos, o
más “orgánicamente reales”. Nuestro tipo de cuerpo, centro
de gravedad y alquimia son los distintos filtros a través de los
cuales vemos el mundo. Nuestro trabajo es observar cómo estos
filtros producen una miríada de “yoes” subjetivos que nada
tienen que ver con la realidad.
La realidad que nos espera es la siguiente, a través del recuerdo
de sí podemos ver que el nuestro no es más que un punto de
vista basado en nuestros rasgos mecánicos, y como tal tiene
igual validez que el de los demás: es decir, es subjetivo. Si
mantenemos una separación entre nuestra identidad y las
percepciones de nuestro tipo y el de los demás por suficiente
tiempo, podremos experimentar la realidad tal cual es, pero,
aunque al vece s tenemos vislumbres de esta realidad, está aún
muy lejos.
Como dicho antes, la atracción sexual responde a otras leyes,
luego podemos tratar el tema por separado.

102
Mayo 2015

1 Mayo El Centro Sexual


Aunque a veces el centro sexual es considerado uno de los
centros inferiores, en realidad no lo es, tampoco es uno de los
centros superiores, podemos decir que es potencialmente un
intermediario entre estos dos aspectos del ser humano. Sin
embargo la gente rara vez realiza este potencial, en general el
centro sexual sirve como la tercera fuerza que pone en acción el
centro instintivo. Gurdjieff señaló que el sexo es el motor dela
existencia humana, a nosotros nos toca encontrar ejemplos
de esta ley. Desde luego debemos aprender a ver cómo el sexo
mueve a las masas, pero es de mayor importancia y urgencia
aprender a verlo en nosotros mismos.
El centro sexual es muy elusivo; existen varios factores que hacen
difícil su estudio. Uno de ellos es que funciona a una velocidad
mayor a la del observador, la cual a su vez es una función del
centro emocional: por eso el recuerdo de sí o atención dividida
es la herramienta más eficaz para reconocer su funcionamiento
y volverlo a nuestro favor.
También, la mayoría de la gente es incapaz de reconocer y
admitir la actividad de su centro sexual debido a lo siguiente:
Se ha señalado antes que el centro sexual no tiene una parte
negativa natural. Los centros inferiores todos tienen una parte
positiva y una negativa que les permiten funcionar en manera
equilibrada; en cambio el centro sexual se activa sólo cuando
percibe una atracción, si no la percibe, simplemente no se
activa. Pero cuando el centro sexual se activa, concibe sólo la
legitimidad de su deseo, no las consecuencias de perseguirlo.
Para controlar el centro sexual es necesario crear una parte
negativa artificial. Cada sociedad crea esta parte negativa
artificial mediante las reglas de comportamiento en el área del
sexo: algunas, como la nuestra, han incluido estas reglas en
la forma del matrimonio; otras sociedades han incluido estas
reglas en la forma del harem, o del matrimonio múltiple, etc.
La actividad el centro sexual no se basa en una idea ni en un

103
principio religioso o político; no es una creencia, mucho menos
un acto de voluntad. Sin embargo lo que controla la actividad del
centro sexual son ideas, principios religiosos, en una palabra,
la moralidad subjetiva vigente en la sociedad en que vivimos. He
aquí el origen de nuestra incapacidad de reconocer y admitir el
funcionamiento del centro sexual.
Ahora, el hecho de estar casados no nos impide tener atracciones
sexuales a diario, prácticamente cada vez que encontramos una
persona afín. Y cada vez que esto sucede, tenemos el legítimo
impulso de entablar una relación con el objeto de atracción.
En caso de considerar que no es correcto perseguir este deseo,
aquello que nos detiene o nos impide perseguirlo son las reglas
sociales vigentes en nuestro ambiente cultural.
Cuando empezamos a observar el centro sexual, debemos
utilizar el mismo método que utilizamos con los demás centros;
es decir, no es necesario juzgar ni tratar de cambiar nada; basta
simplemente con observarlo recordando que su funcionamiento
es el mismo en todo ser humano. Cuando experimentamos una
atracción sexual cuya aspiración nos resulta ilícita, debemos
aplicar el sentido común y actuar de acuerdo con las reglas de
la sociedad en que vivimos.
Sin embargo, en el Cuarto Camino uno debe ser astuto, y
aprovechar la oportunidad que se nos presenta cuando el centro
sexual se activa. Es decir debemos hallar el modo de transformar
la energía sexual que surge en el momento de la atracción. He
aquí un aspecto de la alquimia sexual en el Cuarto Camino.
Cuando uno divide la atención durante el momento en que
experimenta una atracción, (ya sea porque es primavera o por
un estímulo en el momento) percibe un hidrógeno muy fino
que recorre su máquina con un fluir callado y ligeramente
efervescente, se trata del hidrógeno 12: la misma substancia
de la cual se alimenta el alma. La técnica para transformar
la energía sexual en ese momento es renunciar al objeto de
atracción y concentrarse en la presencia de esa energía fina en
nuestro interior.
Hay que saber que el rey de tréboles tratará de adjudicarse el
derecho a utilizar la energía sexual para sí mismo, haciéndonos
sentir que debemos perseguir el objeto de atracción (o deseo) y
literalmente olvidarnos de nosotros mismos.

104
Las atracciones sexuales son temporales, sin embargo pueden
evocar la presencia del alma, la parte en nosotros que prueba la
eternidad. En otras palabras, debemos recordar que la belleza
externa evoca la belleza de nuestra alma, ella es la verdadera
amada.
El trabajo de transmutación de energía sexual puede empezar
por la belleza física; más adelante, cuando nos familiarizamos
con esa experiencia, podemos aprender a transmutar la energía
que produce en nosotros la belleza en el paisaje, en un poema,
en una pieza de música, en una idea, hasta que finalmente la
belleza de nuestra alma empieza a salir a la superficie.
Las oportunidades de dividir la atención son ilimitadas; el centro
sexual nos provee de una gran cantidad de ellas a lo largo del
día. En otras palabras, es imperativo dividir la atención cuando
detectamos una atracción sexual, pues en tal circunstancia la
energía necesaria para la creación del alma ya circula dentro de
la máquina.
La función más elevada del centro sexual es la creación y
desarrollo del alma.

4 Mayo Bondad Mecánica


La bondad mecánica es uno de los rasgos principales del tipo
de cuerpo Venusino; y como los rasgos de los demás tipos de
cuerpo, es el resultado del funcionamiento de una glándula; por
lo tanto es igualmente mecánica. El motivo por el cual se acentúa
el hecho de ser mecánica, es para distinguirla de la bondad
consciente, que es uno de los atributos del alma. No podríamos
decir lo mismo de rasgos como la terquedad, la no-existencia o
la vanidad.
En el esquema de la sociedad, cada tipo con sus rasgos, sirve
como vehículo para la manifestación de actividades tales como
la guerra, el comercio, el arte, el liderazgo, el descubrimiento,
etc.
El tipo Venusino sirve como vehículo para actividades como
ayudar, sanar, apoyar, atender, acompañar, etc. La bondad
mecánica juega un papel predominante en estas actividades.
Aquellos con rasgo de bondad mecánica están siempre atentos a las

105
necesidades de los demás seres vivos en el mundo de la naturaleza.
Por lo mismo son excelentes jardineros, enfermeros, niñeros, amas
de casa, agricultores, etc. Se preocupan por el bien de la humanidad,
la conservación de las especies, la paz y la armonía en el mundo,
son mecánicamente pacientes con todos, etc.
Sin embargo, aunque se desviven por los demás, descuidan su
bienestar personal; incluso pueden llegar a extremos tales como
quedarse en una relación abusiva, ya sea de pareja o laboral,
sin imaginar la posibilidad de mejorar su situación, o morir
apachurrados en una manifestación contra la destrucción de la
selva amazónica.
La gente con rasgo de bondad mecánica hace todo esto porque
forma parte de su mecanicidad; es decir, no puede evitar actuar
de esa manera. Su identidad está en hacer lo que ellos consideran
el bien. Y hacer este bien les permite sentirse realizados. Luego
la bondad mecánica puede ser una forma de engreimiento.
Finalmente, la preocupación de la bondad mecánica es el
bienestar de la vida orgánica sobre el planeta, por lo tanto vive
en el sueño íntimo y la esperanza vana de que algún día todo
cambiará para bien: que se acabará la guerra, no habrá más
pobreza y utopías de ese tipo.
No tiene nada que ver con el despertar de la consciencia.

5 Mayo Ser un Egoísta Consciente


En el Sistema existe el principio de ser un egoísta consciente.
Uno de los aspectos de este principio es que durante mucho
tiempo no nos debe interesar que los demás sean intolerantes,
majaderos, impacientes e incluso prepotentes. Lo único que
nos debe interesar es estudiar nuestras propias reacciones a su
intolerancia, majadería, impaciencia y prepotencia con el fin de
aprender a controlarlas y transformarlas.
Hay que aprender a dejar de lado el estímulo y observar la
respuesta que evoca en nosotros.
No podemos transformar las emociones negativas ni los rasgos
de los demás, sólo podemos ponernos la meta de transformar
las nuestras, por eso el Trabajo esotérico es para valientes.

106
7 Mayo El Placer Sexual
Desde un punto de vista puramente técnico, el placer es la
estimulación de las partes positivas de los centros, así como el
sufrimiento es la estimulación de sus partes negativas. Los tres
ejemplos que nos das sobre el placer “al deleitarnos con una
pieza de música, un bello paisaje, una obra pictórica”, se refiere
a la parte positiva del rey de corazones. Aquí debo agregar que
entre más alto es el nivel de nuestra atención al exponernos a
tales impresiones, más profundo es placer, o goce estético.
Existe también el placer que el centro instintivo experimenta
al probar una buena comida, el placer que el centro motor
experimenta al disfrutar de un deporte, el placer que el centro
intelectual experimenta al entender una idea, etc.
Ahora, dado que el sexo es únicamente positivo, el placer sexual
es para el centro instintivo la experiencia más intensa de su
existencia; tan intensa que muchas veces se vuelve un fin en sí
mismo. La gente tiende a volverse adicta, o a perder la razón en
la persecución de esta experiencia.
De nuevo, la energía del centro sexual es la materia de la cual se
alimenta el alma, mediante el recuerdo de sí se sublima hasta
sus más altas posibilidades.

8 Mayo ¿Cómo saber si se posee un Alma?


Para saber si uno posee un alma debe haber tenido la experiencia
directa de su manifestación en el cuerpo físico. Hay quienes han
tenido esta experiencia a una edad temprana; hay en quienes no
la tienen sino hasta una edad adulta al sufrir un fuerte choque,
como un accidente, o la muerte de alguien cercano.
La experiencia de la manifestación de alma es tan profunda
que desata lo que en el Sistema se conoce como el centro
magnético; en otras palabras, el centro magnético es el impulso
en el alma de recordar que esta vida es una ilusión pasajera,
que su percepción del mundo está obstruida por el velo de la
imaginación, y que debe encontrar las circunstancias adecuadas
para despertarse y mantenerse despierta.
Desde luego que cuando el centro magnético se despierta a
edad temprana no tiene la capacidad de actuar sobre su deseo.

107
Entonces no es sino hasta cuando uno llega a edad adulta que
el centro magnético puede articular su necesidad de recordar el
verdadero significado de su existencia en este planeta.
Una forma indirecta de abordar el tema de la existencia del
alma es pensar de la siguiente manera:
La mayoría de la gente, digamos la masa de la humanidad,
jamás se pregunta cuál es el significado de su existencia.
Simplemente se dedican a vivir su vida siguiendo los patrones
de comportamiento que su cultura local les ofrece, su
inteligencia es gobernada por los medios de comunicación,
aman el fútbol, al artista popular del momento, absorben la
religión local sin cuestionarla. Lo único que su religión genera
en ellos son opiniones, que en la mayoría de los casos no
coinciden con su conducta, ya que, siendo una legión de yoes,
están acostumbrados a pensar una cosa, decir otra y hacer una
tercera totalmente distinta de las otras dos, sin darse cuenta.
El alma es sinónimo de conciencia, y gente como la apenas
descrita, no tiene un gramo de conciencia. O como dijo un sufí,
su conciencia es tan insignificante que no cuenta sino cuando
se la considera en masa.
Existe también otro tipo de gente, digamos de individuo, que
no se conforma totalmente con lo que su cultura y religión
le ofrecen, ve las contradicciones que existen en los aparatos
político-religiosos. Piensa siempre que aunque debe haber algo
detrás de la religión, este algo no es tangible, y sobre todo no
está presente en quienes gobiernan las instituciones religiosas.
Sin embargo este individuo no puede profundizar en su visión
de las cosas, se vuelve sólo un rebelde social, un desadaptado.
Piensa que el mundo externo debería cambiar para ajustarse a
un ideal que él mismo no puede especificar.
Un tercer tipo de individuo, al ver que el mundo externo no refleja
las posibilidades del ideal humano (ideal que él mismo puede
explicar) trata de buscar en la historia del arte, en la literatura
o en la filosofía, ejemplos de la realización de este ideal. Incluso
se interesa en pertenecer a algún tipo de sociedad que trata
de vivir este ideal; sólo que tiende a perderse en la variedad
de posibilidades a su alcance. Por un tiempo se interesa en el
budismo, luego lo deja para ocuparse en el chamanismo. Hoy
desea volverse un monje, mañana un hombre número cuatro,

108
pasado mañana un sufí. Sin embargo, apenas empieza a pasar
de la teoría a la práctica, se pone a ver peros y a encontrar
defectos ya sea en la enseñanza o en quien la ejerce. Y así va,
saltando de una doctrina a otra, incapaz de poner ninguna en
práctica.
Un cuarto tipo de individuo, habiendo experimentado la
presencia de su alma, e incluso definiéndola como tal, se va
en busca de una organización que le ayude a cultivarla y hacer
su presencia cada vez más permanente. Sin embargo el hecho
de haber encontrado tal organización lo deja satisfecho; de
modo que sólo participa en la forma externa de la misma, sin
hacer esfuerzos internos en su vida diaria. Acude ferviente a las
danzas, a las ceremonias, a las pláticas o a los rituales, como ir
a misa los domingos, olvidándose del Trabajo esotérico durante
la semana.
Hay otro tipo de individuo, muy raro de encontrar, que desde el
momento en que experimenta la presencia de su alma se ocupa
constantemente en tratar de evocarla; no importa a qué edad
esto suceda. Todo se la recuerda, desde el Magníficat de Bach,
hasta una canción de amor absurda o cursi oída en la radio
al pasar bajo una ventana, desde el curso de un río hasta la
muerte de un ser querido. Este tipo de individuo trata siempre
de asociarse con personas que le recuerden y estimulen esa
presencia divina. Cuando no encuentra una organización, ya
sea un grupo o una escuela, trata de crear un grupo partiendo
desde cero.
Este tipo de individuo, cuando decide no entrar en un monasterio
sino llevar una vida ordinaria, sabe que todo es ilusión, sin
embargo juega su papel en la vida con integridad y en forma
invisible, esotérica.
También puedes estudiar la existencia y potestad de tu alma a
través de sus atributos tales como la sabiduría, la misericordia
y el amor hacia todo ser viviente, entre otras.

12 Mayo Refinar nuestras Observaciones


Nuestras primeras observaciones de la máquina suelen ser
aproximativas, ya que estamos iniciando una tarea nueva en
nuestro diario vivir; luego es necesario refinarlas un poco.

109
Lo primero que hay que recordar es que en este período del
Trabajo estamos desarrollando una nueva capacidad, o sea
estamos creando un observador, por lo tanto debemos aprender
a poner nuestra identidad en esta nueva capacidad.
Aunque al inicio nos parecerá simplemente un ejercicio mental,
es muy importante cambiar la utilización de los pronombres
personales. Luego cuando hacemos una observación como
la siguiente, “me da miedo hablar con las mujeres”, debemos
acostumbrarnos a decir, “He notado que la máquina experimenta
miedo al hablar con las mujeres.” También, en vez de decir, “mi
centro emocional”, decimos “el centro emocional”. Al empezar a
pensar de esta forma estamos poniendo distancia entre lo que
observamos y la inteligencia que observa, esa inteligencia somos
nosotros. Repito, al inicio parecerá solo un ejercicio mental un
poco incómodo, pero hay que habituarse.
El hecho de ponernos en circunstancias extrañas la máquina
muestra que nuestro mayordomo esta en vía de desarrollo.
Con respecto al miedo de hablar con las mujeres, quizá puedas
refinar tu observación si descubres los “yoes” (pensamientos,
impulso o emociones) detrás del miedo.
Por otro lado, no lo definiría como miedo a las mujeres, sino
miedo a cierta energía que se desata cuando la máquina se
relaciona con ellas desde otro centro. En este caso puede ser
el centro sexual el que se activa, no el centro emocional. Para
definirlo es necesario observar los “yoes” con respecto a cada
mujer en particular.
Aquí nos enfrentamos a una error muy común en el Trabajo,
es decir confundir el funcionamiento del centro sexual con el
funcionamiento del centro emocional. Seguramente la máquina
no tiene miedo con todas las mujeres, por ejemplo, con su tía,
su mamá, o su hermana; sino sólo con cierto tipo de mujeres en
cierto tipo de circunstancias.

14 Mayo Sufrimiento Real


Perder nuestro empleo es un choque muy fuerte para el centro
instintivo y para el centro emocional; este choque desata una
gran cantidad de energía que puede ser utilizada para la creación

110
de la voluntad, es decir el recuerdo de sí.
La energía de un choque tal se trabaja como sufrimiento real.
Es de vital importancia mantener la actitud correcta frente
al evento, ya que el sufrimiento saca a la superficie nuestra
esencia, y cristaliza en ella las actitudes y emociones con que
lo enfrentamos.
Si nuestra tendencia es enfrentarlo con resentimiento, es el
resentimiento lo que se va cristalizando en nuestra esencia;
si nuestra tendencia es enfrentarlo con aceptación y con la
convicción de que podremos siempre encontrar una solución
al problema, esto es lo que se cristaliza en nuestra esencia;
entonces nuestra esencia se va fortaleciendo.
Un choque tal es una gran oportunidad de estudiar la máquina,
sus debilidades y su potencial.
Por otro lado, al experimentar este tipo de sufrimiento podemos
transmutarlo en la presencia divina del alma. Pero esto es
posible mientras el sufrimiento dura, porque la energía que nos
proporciona el choque se va desvaneciendo inevitablemente con
paso del tiempo.
Al mismo tiempo nos toca actuar con sentido común y ponernos
a buscar trabajo inmediatamente para estabilizar nuestra vida
lo más pronto posible. El Cuarto Camino comienza en el nivel
que el Sistema define como “Buen Amo de Casa.”
El Cuarto Camino es muy práctico, luego nuestro empleo actual
es buscar empleo sin identificarnos con “yoes” de resentimiento,
tristeza o miedo.

15 Mayo Cristalización
Primero que nada hay que entender que el término “cristalizar”
es distinto del término “transformar”. La cristalización sucede
mediante la repetición; en general la gente cristaliza en las
emociones negativas, al expresarlas una y otra vez cuando
reciben un choque desagradable: éste es un suceso mecánico.
Al contrario, cristalizar una emoción positiva es una tarea que
va contra la mecanicidad y que por lo tanto requiere de un gran
conocimiento y fuerza de voluntad; además lleva muchos años.

111
Las emociones negativas no se pueden transformar en positivas
inmediatamente.
Es necesario primero aprender a no expresarlas con el fin de
conocerlas a fondo.
En el caso que nos presentas, cada vez que sientas la emoción
negativa que surge de haber perdido ese empleo, lo primero es
ponerte la meta de no platicárselo a nadie. Segundo extiendes
tu meta a no platicártelo ni a ti misma; es decir, no permitir
pensamientos negativos, ni excusas ni juicios al respecto. La meta
debe ser no tocar el tema, sin embargo debes dejar que la emoción
circule libremente en tu interior, quizá sientas la energía en el plexo
solar, pero no te vas a permitir expresar ningún “yo” al respecto.
Debes permanecer en silencio mientras sientes la emoción.
Esto se llama el primer choque consciente, o recuerdo de sí; y
no me puedes negar que tiene un sabor desagradable.
Experimenta con ello por unos días y luego observa qué sucede,
recordando que la negatividad la experimenta todo el mundo, y
que son pocos los que tratan de no expresarla.

16 Mayo El Patito Feo


Las reglas sociales están basadas en las necesidades del centro
instintivo. El centro instintivo se relaciona con su grupo social de
la misma manera en que un animal se relaciona con su manada.
Cuando uno de la manada decide tomar por otro rumbo, el resto
protesta y aísla al renegado. No debemos preocuparnos cuando,
al tomar otro rumbo, nuestras viejas relaciones nos rechazan,
es natural.
Por otro lado, el camino evolutivo requiere que vayamos en
busca de aliados que apoyen nuestro desarrollo y abandonar
aquellas amistades que no cumplen con esta función.

16 Mayo Los Sueños


Los sueños suceden en el primer estado de conciencia. Cuando
analizamos la memoria de los sueños lo hacemos desde el
segundo estado de conciencia. Freud pasó gran parte de su vida
en esta práctica.

112
El primer estado es incierto, no se puede planear sobre aquello
que nos puede acaecer. Nuestras posibilidades están en el
segundo estado de conciencia, pues desde este estado podemos
planear y ponernos metas para alcanzar el tercer estado, en
el cual no hay ni sueños lúcidos ni pesadillas insólitas. No es
necesario analizar el primer estado, y a veces ni siquiera el
segundo estado.

17 Mayo Voluntad y Voluntad Aparente


La voluntad es una cualidad de la conciencia, luego es lo opuesto
de la mecanicidad. La forma de verificar que tenemos voluntad
es por los resultados de nuestras metas conectadas con el
despertar de la conciencia, es decir, la capacidad de observar
la máquina imparcialmente, la no expresión de emociones
negativas, la capacidad de frenar los pensamientos, de salir de
la imaginación, de no hablar inútilmente, etc.
Es necesario encontrar un ejemplo claro de una meta que nos
hemos puesto y ver los resultados reales que hemos obtenido
sobre la misma.
Por supuesto que hay trampas; las hay cada tres segundos, y
quien nos las pone vive dentro de nosotros, debemos estudiar
este individuo.
Debemos recordar que existe en nosotros un mecanismo interno
llamado el rey de tréboles; este mecanismo es la inteligencia que
gobierna toda máquina humana. No tiene interés alguno ni en
el despertar de la conciencia ni el desarrollo de la voluntad,
sin embargo tiene la capacidad de imitar los efectos que la
conciencia tiene sobre la máquina, así como hacernos confundir
la voluntad con ciertas tendencias mecánicas.
Por ejemplo, una persona con rasgo de lunático puede hacer
súper esfuerzos por mantener su casa albeando de limpia;
otra puede entrenarse horas y horas para convertirse en el
mejor jugador de un determinado deporte. Estas tendencias
mecánicas se confunden con la voluntad y suceden en el sueño
más profundo.
La verdadera voluntad está conectada con el control de todo
impulso, acción, sentimiento y pensamiento generado en

113
nuestra máquina, con el fin de abrir paso a la manifestación de
la conciencia.
Sí, es fácil caer en las trampas que nos pone el cerebro intestinal
o rey de tréboles, por eso es urgente aprender a observarlo. Lo
ideal es asociarnos con personas que estén involucradas en el
mismo trabajo esotérico, pues ellos pueden ayudarnos a conocer
el funcionamiento de este cerebro por medio de observaciones
sobre nuestra mecanicidad. Sin embargo podemos también
aprender a conocerlo si ponemos atención al efecto que nuestras
acciones, actitudes, palabras e impulsos tienen sobre los demás.
Desde luego que es útil pedir opiniones sobre nuestro
comportamiento a quienes nos conocen; pero también hay que
aprender a ver cómo la gente reacciona ante nosotros, aún
aquellos que nos topamos por la calle una sola vez y nunca más
los volvemos a ver.
Debemos tener la astucia de estudiar la máquina por las
reacciones que ésta crea en los demás.

18 Mayo La Reina de Corazones


La reina de corazones, o parte emocional del centro emocional,
es un nivel de atención peculiar. Este aspecto de la máquina
es un órgano de percepción muy agudo y certero, desde el
cual podemos discernir en fracciones de segundo la calidad
emotiva de una persona, la belleza de un paisaje, lo triste de
una situación, la autenticidad de unas palabras. Y lo más
importante podemos percibir la cualidad de nuestras propias
emociones: la reina de corazones es la madre de la vergüenza.
Sin embargo es necesario recordar que este nivel de atención
es controlado por el objeto de nuestro interés. Entonces, una
vez que nos damos cuenta de estar en esta función, debemos
ejercer el control de nuestra atención por fuerza de voluntad; es
decir, debemos acceder al rey de corazones.
Para quien desea despertar la conciencia, estar en las reinas es
un obstáculo que debe aprender a superar, ya que al estar en
las reinas no tiene el control sobre sí, y por lo tanto no puede
iniciar y sostener el esfuerzo de dividir la atención.
La reina de corazones es sinónimo de fascinación, pasión e

114
intensidad de emoción; no es sinónimo ni de sobriedad, ni de
intención, ni de perseverancia.
Finalmente, la reina de corazones es un tipo de atención
pendular, es decir, en un momento dado nos hace experimentar
la más intensa alegría, y más tarde nos sumerge en una
profunda depresión. Ambos humores hacen que la máquina
se sienta real, mientras nuestra voluntad es revolcada en un
remolino de emociones.
Nuestras posibilidades de despertar están en la parte emocional
del rey de corazones, es decir la atención controlada a voluntad
en el centro emocional, desde ese nivel de atención podemos
ponernos la meta de invocar la conciencia una y otra vez.

19 Mayo Buen Amo de Casa


Podemos entender la idea de Buen Amo de Casa si desdoblamos
la analogía. Pero primero hay que mencionar que la traducción
en español puede ser engañosa ya que incluye la palabra
“Amo”. En italiano se llama “Buon Padre di Famiglia” en inglés
es indistintamente alguien que vive en una casa, o que es la
cabeza de la familia, o simplemente un inquilino. De todos
modos…
Imagina una mujer o un hombre que, después de haber adquirido
ciertos estudios o experiencia en algún campo de trabajo en la
vida, se puede permitir alquilar, comprar o construir una casa
para crearse una familia.
Por un lado, al adquirir su casa, lo hace sin poner en riesgo
su economía, no adquiere ni más ni menos de lo que se puede
permitir; por otro lado, la casa tendrá las dimensiones adecuadas
para que quienes van a vivir ahí puedan vivir acomodadamente.
Tanto la casa como la familia requieren de planeación, cuidado,
supervisión y manutención constantes.
Un Buen Amo de Casa tiene una buena comprensión de la
economía de vida, conoce bien el valor de cada persona, animal
y objeto que forma parte de su vivienda, sabe sus necesidades y
se ocupa de proveer para todos.
Él es el responsable de la seguridad y bienestar de la familia, los
animales y los bienes raíces de su propiedad. Gobierna a todos,

115
pero al mismo tiempo todos dependen de él. Luego no se puede
permitir incurrir en deudas ni malgastos. A lo que se dedica
es a producir en abundancia para repartir a los de su casa y
compartir con huéspedes y visitas inesperadas.
Su integridad es intachable. No pierde el tiempo. Piensa en los
demás sin descuidar su bienestar: es un Buen Amo.
Claro que no todos nosotros podemos llenar algunos de estos
requisitos. Hay quienes viven aún en casa de sus padres, o
quienes alquilan un cuarto mientras terminan la universidad.
Hay quien sólo es responsable de su persona y sus plantas, o
quien tiene sólo un gato, o un canario; bueno, pues el mismo
principio se aplica en su caso. Cualquiera que sea la extensión
de nuestra responsabilidad, esa es nuestra casa.
Ser un buen amo de casa es saber utilizar tu tiempo y tus
recursos, pagar tus deudas, llevar una vida saludable, respetar
el derecho ajeno, en una palabra, desempeñar el papel que te
ha tocado en la vida con determinación y con integridad.
No importa si eres un carpintero, una profesora, un vendedor,
cualquiera sea tu papel en la vida lo debes realizar con integridad.
En el Cuarto Camino uno no puede pensar estar evolucionando
y ser un padre irresponsable, uno que traiciona a su pareja, un
vendedor fraudulento, una persona egoísta. Gurdjieff decía que
el estándar de vida que uno lleva refleja su capacidad para el
trabajo interno.
Ahora, el trabajo interno requiere de una cierta cantidad de
energía que el centro instintivo mantiene almacenada, ya sea
para extender su existencia orgánica o para casos de emergencia.
Un buen amo de casa tratará de echar mano a esta energía sin
poner en peligro el equilibrio de su máquina, éste es uno de los
significados de dar “a César lo que es de César, y a Dios lo que
es de Dios.”
Finalmente, el significado esotérico del Buen Amo de Casa se
refiere a un hombre o mujer que posee el pleno conocimiento
y control de su máquina. Conoce a fondo el funcionamiento de
sus centros inferiores, y no permite que interfieran unos con
otros. Además, actúa siempre de acuerdo con las necesidades
del presente, sin dejar que sus opiniones, sus rasgos o su centro
de gravedad interfieran con el bien común.

116
Ser un Buen Amo de Casa exteriormente es relativamente fácil;
de hecho en el mundo hay mucha gente que es Buen Amo de
Casa y ni siquiera tiene un centro magnético.
Ser un Buen Amo de Casa internamente es la cosa más difícil
del mundo, ya que uno debe mantenerse despierto momento a
momento.

20 Mayo Buen Amo de Casa y Mayordomo


El Buen Amo de casa es una idea práctica que se refiere a
nuestra vida diaria; la podemos aplicar incluso a personas que
no están involucradas en el Trabajo esotérico.
Cuando la extendemos a nuestro mundo interior se vuelve una
analogía que se aplica sólo a quienes trabajan sobre sí.
De este modo cuando hablamos de la “Casa” nos referimos
a nuestra máquina. Los términos Mayordomo Interino,
Mayordomo y Amo, se refieren a distintas etapas de nuestro
Trabajo, o si lo deseas, distintas etapas en el desarrollo de la
voluntad, éstas últimas son el resultado de una meta.
Se ha ya dicho que el Mayordomo Interino es la capacidad de
observar la máquina bajo los parámetros del Sistema, sin tratar
de cambiar nada de lo que se observa. Crear este observador
imparcial lleva tiempo. Uno puede crear un Mayordomo Interino
en dos semanas, o en un año, dependiendo de la frecuencia e
insistencia de sus esfuerzos.
Una vez que el Mayordomo Interino obtiene cierta claridad y
conocimiento de la máquina en que se encuentra, es necesario
pasar al siguiente nivel de esfuerzo que es al Mayordomo. Este
nivel de esfuerzo requiere no sólo el conocimiento, sino el control
de cada impulso, acción, emoción y pensamiento que produce
la máquina.
El Mayordomo es un nivel de esfuerzo que debemos cultivar y
sostener en forma permanente, ya que con el tiempo se vuelve
la forma de asegurar que la máquina funcione correctamente.
La tarea del Mayordomo es mantener la casa funcionando en
manera impecable aunque el amo esté ausente.
El amo se refiere a la conciencia, cuya manifestación, durante

117
mucho tiempo, no depende de nosotros. Al inicio, nosotros
somos lo que en el Sistema se denomina un hombre número
uno, dos o tres, que desea convertirse en un hombre número
cuatro. Evocar la conciencia a voluntad es una capacidad del
hombre número cinco.
Luego nuestro esfuerzo constante es, como se dijo antes, una
vez que conocemos a fondo el funcionamiento de los centros
inferiores, no permitir que interfieran unos con otros, y
comportarnos a la altura de las circunstancias.

22 Mayo ¿Cómo controlar las emociones?


Supongamos que alguien desea aprender a manejar un auto.
Primero que nada tendrá que estudiar el manual que explica
cómo funciona y aprenderlo de memoria. Más tarde tendrá que
tomar lecciones de manejo con alguien que sepa, no sólo manjar
bien, sino que también sepa enseñar a manejar. Luego tendrá
que empezar en condiciones favorables y seguras; digamos en
el estacionamiento de un estadio un lunes por la tarde. Debe
empezar despacio, estudiando bien su relación con el auto y
sus alrededores, tratando de prestar la mayor atención posible
en el proceso.
Al empezar a conducir, debe recordar que no está cambiando
nada en el auto, más bien está desarrollando la capacidad de
conducirlo, es decir, se está convirtiendo en un conductor.
El trabajo sobre las emociones se basa en el mismo principio. Nos
encontramos en una máquina que funciona mecánicamente de
cierta manera, nuestro trabajo es aprender su funcionamiento
con el fin de controlarla y conducirla según los parámetros de
la conciencia.
Entonces, lo primero que hay que hacer es estudiar el manual
que nos indica cómo funciona la máquina humana. En nuestro
caso, este manual es el Sistema Gurdjieff-Ouspensky. El
Sistema nos ayuda a especificar aquellas manifestaciones que
nosotros llamamos emociones, con el fin de determinar cuáles
de ellas son emociones reales, y cuáles son pasiones instintivas
o manifestaciones del centro sexual.
Paradójicamente, el estudio de las emociones no tiene nada que

118
ver con el sentimentalismo, debe ser un trabajo clínico y muy
profesional; no hay que tomarlo personalmente.
Lo más importante es establecer nuestra identidad en la
capacidad de estudiar las emociones y no en las emociones
mismas.
Si al aprender a manejar un auto uno se está convirtiendo
en un conductor, al aprender a observar la máquina uno se
está convirtiendo en un Mayordomo Interino, es decir uno que
estudia el funcionamiento de la máquina.
Al definir nuestra identidad debemos utilizar términos tales
como “atención”, “desapego” y “sincerad”.
El control viene mucho más tarde, cuando a través de un
estudio atento, desapegado y sincero, sabemos perfectamente
cómo se comporta la máquina bajo ciertas circunstancias y
ante ciertos estímulos.
Entonces la respuesta a la pregunta, cómo controlar mis
emociones es: trata de observar a qué llamas tus emociones y
qué circunstancias y estímulos las desatan.

30 Mayo Consideración Interna


Hola todos. Muchos de ustedes me contactan separadamente
ya sea por Messenger o por Email, con preguntas “personales”.
Respondo siempre con gusto, sin embargo creo que nuestros
diálogos podrían ser de mucha ayuda si se comparten con el
grupo. Luego los animo a subir sus preguntas a este foro.
El Sistema es universal; puede aclarar cualquier aspecto de
nuestra vida, y nos permite descubrir la ley que opera detrás de las
manifestaciones que observamos en nuestra máquina. Pensar que
el nuestro es un caso especial y que debe tratarse por separado es
un indicio de que estamos identificados con lo que observamos en
nuestra máquina, y por lo tanto nuestra visión se vuelve subjetiva.
El solo hecho de que algo nos sucede a nosotros no lo hace especial
o particular; la ley es la misma en todo lugar.
Al separarnos de aquello que observamos lo vemos con
objetividad.
Por ejemplo esta semana alguien presentó un caso en que

119
al tocar un instrumento musical en un ensayo en privado,
su interpretación es excelente; pero cuando debe hacerlo en
público, empieza a experimentar un diálogo interno que no le
permite tocar el instrumento con la misma excelencia.
Mientras conversábamos sobre el tema, nuestro amigo comentó
que este diálogo interno le sucede cada vez que siente que
alguien lo observa mientras él toca. Más adelante descubrimos
que el diálogo está basado en el miedo al “qué dirán”.
Desde el punto de vista de la máquina esto se ve como un
problema que hay que superar para no convertirse en un músico
mediocre. Sin embargo, desde el punto de vista del Trabajo,
esto se puede ver como una oportunidad de trabajar en dos
áreas de la mecanicidad: una de ellas es lo que en el Sistema
se llama “funcionamiento equivocado de los centros”; la otra es
la “consideración interna”. Mi propuesta fue trabajar en ambas
simultáneamente.
La consideración interna es un mecanismo del centro instintivo;
y está basada en la necesidad que la máquina tiene de ser
aceptada y aprobada por el resto de su tribu social. El centro
instintivo sabe que necesita el apoyo de su tribu, y tiene miedo
de cometer un error que le haga perder ese apoyo: de aquí surge
el miedo al “qué dirán”.
Una vez que sabemos que se trata de consideración interna,
comprendemos que el centro instintivo está interfiriendo con el
trabajo de otros centros. Tocar un instrumento musical requiere
del trabajo coordinado de los centros motor y emocional, o
motor e intelectual, dependiendo del tipo de música que uno
interpreta, (en este caso se trata de música clásica).
Cuando al ser uno expuesto a la presencia de otra persona y su
centro instintivo se activa introduciendo “yoes” que no tienen
nada que ver con la tarea del momento, este es un ejemplo de
“funcionamiento equivocado de los centros.”
Estos “yoes” deben ser considerados una distracción, y por lo
tanto hay que eliminarlos instantáneamente; como lo hacemos
cuando estamos leyendo un libro y una multitud de mosquitos
se cierne sobre nosotros tratando de chuparnos la sangre; pues
los apachurramos uno por uno según se acercan.
La urgencia de eliminar distracciones como ésta nos conduce

120
a crear “yoes de trabajo” cortos y certeros, de pocas sílabas.
Tomemos el ejemplo de nuestro músico que está concentrado
en interpretar una pieza musical y de pronto le aparece un
“yo” mecánico de consideración interna. Apenas lo reconoce, lo
enfrenta con un “yo” de trabajo que dice algo así: “¡ahora no!”, o
“¡déjame!”, o simplemente “¡fuera!”.
Lo mismo debemos hacer cuando estamos leyendo un libro
(que es la tarea del centro intelectual), y nos aparece un “yo”
del centro sexual que nos hace imaginar que nos besamos con
alguien hacia quien sentimos atracción; o cuando estamos
jugando algún deporte y un “yo” del centro emocional nos hace
sentirnos mal con nosotros mismos porque no nos salió bien
una jugada, luego nuestro juego se vuelve errático.
Un “yo” de trabajo corto y eficaz es todo lo que necesitamos para
concentrarnos de nuevo en la tarea del momento presente sin
perder el hilo.
No nos ponemos a discutir con los “yoes”, simplemente los
aniquilamos y llenamos el espacio que ocupaban con nuestro
esfuerzo de seguir adelante.
Cabe mencionar que en casos como éste, cuando la máquina se
ve obligada a resolver un problema “personal”, nosotros podemos
sacar ventaja de la situación. Es decir podemos ejercitar la
voluntad que nos permita controlar las funciones inferiores.
Además de crear “yoes” de trabajo que más adelante nos serán
útiles; o sea, cuando tratemos de invocar la presencia del alma.
Gran parte del trabajo inicial requiere equilibrar las funciones
inferiores, evitando que interfieran unas con otras; éste es un
paso imprescindible.
Finalmente, los resultados de nuestros esfuerzos en esta área
crearán la sensación de bienestar y libertad en la máquina; de
hecho muchas son las personas que se detienen en esta fase
del Trabajo. La psicología ordinaria se concentra precisamente
en esto, es decir, en crear las condiciones ideales para que la
máquina viva equilibradamente en el segundo estado.
Cuando uno trabaja con éxito sobre la consideración interna y
el equilibrio de los centros, su vida se vuelve relativamente más
simple. Por eso hay que recordar que éste es sólo un trabajo
preparatorio.

121
Una vez que nuestro músico logra dispersar los yoes que lo
distraen de su interpretación, podrá interiorizar su esfuerzo
aún más, y tratar activamente no sólo de tocar con excelencia,
sino de volverse un músico consciente.

122
Junio 2015

1 Junio Consideración Interna


Si cambiamos el verbo “filtrar” por el verbo “manifestar”, todo
será más claro. Entonces la respuesta es sí, en cada máquina
la consideración interna se manifiesta de acuerdo con su tipo
de cuerpo y rasgo principal; pero siempre y cuando uno esté en
esencia. Debemos recordar que parte de nuestra consideración
interna es aprendida, pues imitamos las actitudes y tendencias
del tipo de cuerpo y rasgo principal de nuestros padres, cultura
o tribu social.
Tu observación es muy útil ya que la forma en que nuestra
máquina considera internamente puede darnos un indicio sobre
nuestro tipo de cuerpo y rasgo principal… repito, siempre y cuando
estemos observando nuestra esencia.
Útil recordar que la consideración interna es una moneda de
dos caras. Por un lado hay rasgos que crean la actitud de que
todo se nos debe: respeto, admiración, cuidado y obediencia. Por
otro lado hay rasgos que crean la actitud de que somos nosotros
quienes deben comportarse con respeto, admiración, sumisión y
obediencia a los demás: en ambos casos somos esclavos del “qué
dirán”.
Cuando consideramos internamente, nuestro comportamiento,
nuestro bienestar, incluso nuestra identidad misma, dependen
de lo que creemos que la gente piensa de nosotros.

2 Junio Insatisfacción
La insatisfacción es una característica del nivel de atención que
llamamos “las reinas de los centros”. Este nivel de atención está
enfocado al exterior y es controlado por el objeto de nuestro
interés.
Cuando la máquina funciona en el nivel de las reinas de los
centros se vuelve un órgano de percepción muy agudo y certero,
luego nota con gran detalle las impresiones que nos llegan del
mundo externo. Percibe fácilmente los defectos y carencias de

123
cada objeto de su interés; comprende inmediatamente cuando
algo no es perfecto. Luego el mundo en que vivimos, siendo
esencialmente imperfecto, le parece que podría mejorar o
cambiar para acercarse a la perfección.
Ya Sócrates descubrió que la perfección no existe en este plano,
sino en un mundo ideal. Si estamos de acuerdo con él, podemos
entender un par de cosas.
Una, debemos aprender a dirigir la atención de las reinas de
los centros hacia nuestra propia mecanicidad. Es decir, al
observarnos a nosotros mismos y descubrir que no somos
perfectos, debemos utilizar el fuego de la insatisfacción para
ponernos la meta de cambiar internamente y acercarnos al
ideal del ser humano, o sea un ser consciente.
Dos, cuando empezamos a hacer el esfuerzo por salir de nuestro
subdesarrollo y acercarnos al ideal, nos daremos cuenta de
que ésta es una tarea titánica, que nos va a llevar toda la vida,
cuando nos demos cuenta de lo difícil que es mejorar algo en
nosotros mismos, vamos a dejar en paz al mundo externo.
Luego la insatisfacción debe enfocarse en nuestro mundo
interno, y no en el mundo externo. Nuestras posibilidades de
cambio son internas.
Finalmente, aunque nuestras más agudas percepciones son el
producto de estar en las reinas de los centros, no es desde este
nivel de atención que podemos actuar sobre estas percepciones;
para ello es necesario hacer el esfuerzo ulterior de controlar la
atención en el nivel de los reyes.
Las reinas, como ya lo indicas, sólo crean enojo y ahí se quedan.
Desde el nivel de los reyes podemos organizar nuestras
observaciones y percepciones, y crear una estrategia para
cambiar lo que nos aleja del ideal que buscamos.

2 Junio Refinar una Observación


Las observaciones que nos presentas son una gran oportunidad
de empezar a pensar en términos del Sistema. Por ejemplo, el
“yo” inseguro puede ser el producto de un rasgo o una forma de
consideración interna, entonces será bueno observar directamente

124
a qué se debe esta inseguridad. No se trata de pensar en ello sino
e observar que “yoes” alimentan la inseguridad.
En cuanto al “yo” carente de afecto, necesitas definir si carece
de esa capacidad o si siente que no recibe afecto.
Igualmente cuando dices “mi yo débil”, tienes que definir la
debilidad. Prácticamente cada centro de gravedad y tipo de
cuerpo tienen una debilidad (que al mismo tiempo es su mayor
virtud). Entonces es preciso indicar a qué llamas debilidad para
ver qué hay detrás de esa observación.

2 Junio Buen Amo de Casa


El Cuarto Camino empieza allí donde lo encuentras por vez
primera, en tu circunstancia de vida.
Cierto, que hay que estar en el nivel de Buen Amo de Casa antes
de iniciar un trabajo serio. Sin embargo, ya mismo el Sistema
nos puede ayudar a definir los pasos necesarios para iniciar
este trabajo al interno de una escuela.
Lo primero que hay que hacer es definir en términos del Sistema
este “fardo” que uno viene arrastrando por largo tiempo.
¿Se trata de un rasgo? ¿Es una forma de identificación? ¿Una
actitud errónea basada en una forma de pensar desorganizada?
Observar los “yoes” que alimentan la sensación de cargar con
un “fardo” nos ayudará a desmantelarlo, ponerlo de lado y
echarnos a caminar. No importa dónde nos encontremos en el
universo, siempre podemos dar el primer paso, y el segundo y el
tercero hacia la superación. Un “fardo” psicológico es una carga
inútil, una ley que nadie nos impone, luego podemos escapar
de esta ley.
El Cuarto Camino es muy práctico, en él utilizamos las
condiciones ya sea internas que externas en que se encuentra
la máquina. No es necesario esperar a que mejoren, al contrario
debemos utilizar las ideas de este Sistema para mejorar nuestras
condiciones. Mucha gente encuentra este Sistema y se da
cuenta de no estar en el nivel de un Buen Amo de Casa; luego a
través de la práctica del Sistema puede crearse las condiciones
de Buen Amo de Casa.

125
Poner nuestra vida en Buen Amo de Casa es una meta legítima
y muy útil para la evolución; ya que requiere del desarrollo de
la disciplina, la voluntad y la capacidad de hacer esfuerzos por
controlar las funciones inferiores. Todas estas son cualidades
que nos sirven para el despertar de la conciencia.
Lo importante es saber que desde el momento en que recibimos
estas ideas es necesario empezar a ponerlas en práctica, porque
nuestro tiempo está contado.
También hay que saber que quitarse de encima un fardo
inútil es el primer paso hacia el desarrollo de la voluntad que
necesitamos para emprender un trabajo serio de despertar.

3 Junio Los “yoes” rara vez son Pensamientos


Lo que nos describes como un pensamiento no es tal; es más
bien un “yo” de juicio. No se trata de una teoría, ni del resultado
de una reflexión, mucho menos de la conclusión de un estudio
largo y detallado.
Claro que los “yoes” de juicio hacen uso del lenguaje para
expresarse, sin embargo no provienen del centro intelectual. El
hecho de que nos dices que “apartar un pensamiento no es tan
sencillo”, nos deja ver que detrás de ese “yo” de juicio es otro el
cerebro que está funcionando.
No puede ser el centro emocional porque su función no es
producir este tipo de “yoes”, sin embargo existe una emoción
negativa que permea el “yo” de juicio. Y sabemos bien que las
emociones negativas también se llaman emociones instintivas
porque son el resultado de la manipulación que el centro
instintivo hace de la energía emocional.
Nos hablas de una conducta aprendida, lo cual nos lleva a
pensar en términos de “falsa personalidad”; la falsa personalidad
es un producto del centro instintivo. Como sabemos, la falsa
personalidad cubre a la esencia y la sofoca, no la deja vivir
plenamente. No existe una esencia insuficiente o abandonada,
el sentido de insuficiencia y abandono lo impone la personalidad
en función de lo que su medio ambiente exige al individuo.
La falsa personalidad también se llama “la idea imaginaria que
uno tiene de sí mismo”. Es decir, conforme el medio ambiente

126
programa la esencia, uno va creando una idea de sí mismo
basada en lo que su tribu social espera de uno.
El origen del “yo” que nos describes es claramente el centro
instintivo.
Por otro lado, la esencia tiene la necesidad genuina de ser
amada, sentirse segura y aceptada tal cual es. Para ello se
requiere que nuestros padres y nuestros maestros nos observen
objetivamente y traten de proveer las mejores circunstancias
para el desarrollo armonioso de nuestra esencia. Sin embargo
esto sucede pocas veces …
La forma de trabajar con esta necesidad de la esencia es
comprender que todo mundo, incluso aquellos que lo niegan,
desean ser amados y aceptados en lo más profundo de su
esencia. Gran parte de los problemas del mundo es que todos
queremos ser amados, pero muy pocos se dan a la tarea de amar
a los demás.
Luego está en nosotros responder a esta necesidad que los
demás tienen que ser amados, sin esperar retribución. En el
Sistema se llama consideración externa, es un buen tónico
contra la depresión.
Tienes razón que en este caso no se puede sustituir un “yo” por
otro; al menos no sin antes haber estudiado a fondo la cuestión.
Hay que saber que no todas las palabras que nos pasan por la
mente son pensamientos; por eso les llamamos “yoes”.
Se trata de encontrar y controlar el origen de los “yoes”.
Si en el ejemplo anterior utilizamos la analogía de los “yoes”
como mosquitos, en este caso podemos utilizar la analogía de un
perro, una mascota, que encontramos en la calle y que estamos
tratando de reeducar. Cada vez que ladra le jalamos la correa
y de decimos “quieto”. Lo hacemos una y otra vez hasta que
aprenda a obedecernos. Este perro que estamos reeducando es
nuestro centro instintivo.
Para terminar, en muchos casos, una vez que encontramos el
origen de los “yoes”, estos desaparecen. Cuando observamos
que los “yoes” recurren una y otra vez, es porque aún estamos
identificados con ellos, es decir, ponemos nuestra identidad en
ellos y no en el observador silencioso e imparcial.

127
Nosotros no somos el perro, sino quien debe jalarle la correa.

3 Junio Efectos del Despertar


La realidad tal como la percibimos es una ilusión; el truco
ilusorio es causado por las funciones inferiores de la máquina.
Cuando experimentamos el tercer estado de conciencia, nuestra
alma se percibe separada de las funciones, y ve la máquina
como una manifestación transitoria de cierto número de leyes
cósmicas. En otras palabras, nos percatamos de que las cosas
no tienen la importancia que de ordinario les damos, que todo
aquello en que nos ocupamos es insignificante y transitorio. Lo
vemos claramente porque estamos en el tercer estado, estamos
viendo la vida desde la perspectiva del alma o la conciencia.
Sin embargo cuando nos volvemos a dormir y caemos en el
segundo estado, volvemos a percibir el mundo como una realidad
concreta y llena de significado; esto es, volvemos a caer en la
ilusión. Nuestra alma duerme y las funciones inferiores vuelven a
tomarse todo en serio. El centro instintivo sabe que sólo vive una
vez, luego para este cerebro todo es de trascendental importancia:
su cuerpo, su familia, su trabajo, su país, sus héroes imaginarios,
su sexualidad, su persona, su casa limpia, todo.
Cuando estamos en el segundo estado en su nivel más profundo,
a eso llamamos identificación.
Más tarde volvemos a recordar que en el segundo estado no
percibimos la realidad; sabemos y comprendemos que existe
una realidad más sublime y profunda, pero no tenemos la fuerza
de voluntad, ni el conocimiento, ni la ayuda para alcanzarla.
Aquí nos encontramos cuando estamos creando un centro
magnético.
Desde luego, nuestra verificación y recuerdo de estados
superiores de conciencia (incluso el conocimiento teórico de
tales estados) produce efectos en las funciones inferiores no
siempre favorables. Es decir, el recuerdo y la comprensión de
que nuestra percepción de la realidad es ficticia, crea en la
máquina desconcierto, apatía y a veces angustia.
Nuestra identidad fluctúa entre la certeza de una realidad
superior y el deseo primordial del centro instintivo de que la

128
realidad sea tal como él la percibe.
Éste no es un estado transitorio, sino una condición que se
vuelve a presentar una y otra vez conforme uno avanza en su
trabajo interno. El centro instintivo, una vez que se da cuenta de
que todo es transitorio, tiende a desilusionarse, a desapegarse
del mundo, a volverse cínico; si no aprendemos a trabajar con
esta condición, podemos entrar en un callejón sin salida.
Para trabajar con esta condición en el caso que ahora tratamos,
pensamos de la siguiente manera. Conforme el centro instintivo se
va desilusionando de su vida nosotros debemos reforzar aquellos
aspectos del trabajo que le dan un nuevo significado a nuestra
existencia. Luego la forma de trabajar con los “yoes” de apatía y
desconcierto es darse a la tarea de crear un mayordomo interino.
La creación del mayordomo interino requiere de esfuerzos
bien definidos, basados en el estudio de sí mismo a través del
Sistema. Entonces cuando vemos estos “yoes” simplemente los
observamos sin identificarnos con ellos.
Aquí es importante señalar que si bien los “yoes” se identifican
con los acontecimientos de su vida, nosotros no debemos
identificarnos con los “yoes”, debemos observarlos como
manifestaciones del centro instintivo y separar nuestra
identidad de ellos.
Hablando específicamente, el esfuerzo principal es separarse de
estos “yoes”, aprender a verlos como manifestaciones del centro
instintivo; ya que es el centro instintivo quien se siente desapegado,
desconcertado, carente de deseo, apático, “fuera de foco”.
El mayordomo interino es el esfuerzo de mantener la atención
en lo que siente la máquina sin identificarse con ello, esto
puede incluso acentuar las emociones instintivas que uno
experimenta, sin embargo uno contrapone el esfuerzo ulterior
de concentrarse en las tareas del día, desempeñándolas con
integridad; aún sabiendo que la vida en el planeta es una ilusión.
El esfuerzo de dividir la atención, cuando se impone, nos hace
testigos de la transitoriedad de la creación, nos hace parte de
los aspectos conscientes del universo. “Cuando Lo recuerdas”,
decían los Toltecas, “Dios se desdobla en ti”.
Ése es el umbral del bienestar interior; una cualidad del alma.

129
4 Junio El Trabajo es Personal
No existe un libro de ejercicios generales para el desarrollo de la
conciencia, ya que el Trabajo consiste en poner luz en el simple
suceder de tu existencia, es en ese contexto que debes aplicar
las herramientas que te provee este Sistema.
Los ejercicios y tareas generales se dan al interno de una escuela
consciente, sin embargo los ejercicios más eficaces e importantes
son aquellos dirigidos a cada individuo por separado, cortados a
la medida según sus rasgos y tendencias mecánicas. Para esto
hay que exponerse a la influencia de un maestro y de su círculo
interno.
En este foro se puede ayudar en esta área sólo en la medida en
que cada participante presenta sus dudas y sus observaciones;
nuestras discusiones se alimentan de ello.
A este propósito deseo recordarles que éste no es un foro teórico
o especulativo; tampoco está basado en citas e imágenes que nos
sirven como inspiración durante el día. Este foro está diseñado
para quienes ya están tratando de poner en práctica las ideas
del Sistema Gurdjieff-Ouspensky
Aunque este grupo no es una escuela, si nos puede preparar
para un trabajo serio al interno de una escuela.

12 Junio Para escoger un Camino Evolutivo


Existen varios caminos evolutivos; tres de ellos conectados
con el desarrollo de la voluntad y el control sobre una de las
funciones inferiores en particular. En el Sistema se detallan de
la siguiente manera.
En el Primer Camino, el del faquir, uno desarrolla la voluntad
mediante el control de su función instintiva y motora.
En el Segundo Camino, el del monje, uno desarrolla la voluntad
mediante el control de su función emocional.
En el Tercer Camino, el del yogui, uno desarrolla la voluntad
mediante el control de su función intelectual.
En cambio, en el Cuarto Camino, el del hombre astuto, uno
desarrolla la voluntad mediante el control cada una de las

130
cuatro funciones inferiores, según se manifiestan en nuestra
vida cotidiana.
La diferencia entre emprender el camino evolutivo en un
monasterio y emprenderlo en la vida cotidiana es que al entrar en
un monasterio debes renunciar a tu circunstancia de vida. En el
Cuarto Camino no es necesario renunciar a esta circunstancia;
es más, debes empezar exactamente donde te encuentras.
Si decides entrar en un monasterio, lo ideal sería encontrar
uno donde haya una o más personas de la talla de Teresa de
Jesús, Francisco de Asís, o de Juan de la Cruz; es decir, alguien
que efectivamente esté realizando el trabajo de despertar la
conciencia, o, para ponerlo en términos monásticos, invocar la
presencia de Dios dentro de sí; alguien que además tenga la
capacidad de guiarte en ese camino. De otro modo te encontrarás
atrapado en una institución involucrada en repetir rituales y
fórmulas cuyo significado se ha perdido con el paso del tiempo.
Cualquiera sea el camino que decidamos tomar, es imperativo
encontrar al menos una persona que tenga no sólo experiencia
en el mismo sino que haya obtenido resultados.
Todo camino evolutivo es difícil de emprender. El Cuarto Camino
parece el más fácil porque no implica la renuncia total a todos
los placeres y dolores de la vida, sólo aquellos que representan
un obstáculo para la manifestación de la conciencia. Por
ejemplo, en el Cuarto Camino no está prohibido tomar vino, sin
embargo cada quien debe encontrar por sí mismo el momento
en que el siguiente sorbo le va a minar su capacidad de dividir
la atención.
En el Cuarto Camino todo puede convertirse en una trampa,
una desviación, un obstáculo, por eso requiere que estemos
alertas momento a momento.

18 Junio ¿Se puede trabajar por sí solo?


Aunque durante los últimos diez años en nuestra escuela hemos
estudiado un cierto número de escuelas y maestros esotéricos
del pasado, hasta ahora no nos hemos ocupado del trabajo de
Janow ni del Maharashi.
Por varias décadas nos hemos concentrado en la verificación de

131
las ideas del Sistema, (aquellas que permiten verificación) tarea
muy ardua y elusiva.
Lo que hace este Sistema difícil de absorber es la tremenda
resistencia de parte de la máquina a ocuparse de ello en forma
práctica, ya que esto implica el estudio y control de gran parte
de sus manifestaciones mecánicas; además de la necesidad de
mantenernos siempre concentrados en el estudio de la misma.
La máquina humana no está diseñada para observarse a sí
misma, y resiste este proceso, tampoco le gusta que le saquen
de sus patrones de comportamiento.
Castaneda ha sido esencial en la formación del centro magnético
de muchos de nosotros, en general hemos absorbido aquellos
aspectos de las enseñanzas de Don Juan que nos han resultado
prácticos. Sin embargo, en mi caso, descarté la posibilidad de
emprender el trabajo en esa dirección una vez que perdí el contacto
con José Antonio Kahuil*. Por otra parte, el inicio del segundo libro
de Castaneda me dejó algo incómodo, sabes, cuando Castaneda le
da a Don Juan una copia del primer libro que escribió sobre él. La
reacción de Don Juan fue divertida y tajante…
En cuanto a trabajar sin maestro y sin escuela te puedo sólo
decir que es ya muy difícil lograr resultados significantes con
maestro y con escuela, ahora trabajar sin esta valiosa ayuda
debe hacer las cosas todavía más arduas; tenemos una gran
cantidad de fuerzas contrarias a nuestra meta: la curiosidad nos
lleva por un lado, la inercia por otro, y existen muchos puntos
ciegos en nuestra psicología que nunca podremos sospechar sin
tener aliados que nos los señalen.
El trabajo en grupo presenta muchas ventajas en esta área,
la principal es el uso de un lenguaje específico para compartir
experiencias y observaciones. EL Sistema de Gurdjieff y
Ouspensky es un lenguaje específico, muy claro, y carente de
adornos. Sé que no es el único Sistema, pero es el que utilizamos
en nuestra escuela.
Luego existe la muy verificable teoría de la ley de siete, o ley
de octavas, que muestra por qué es tan fácil perder la dirección
cuando uno trabaja por sí solo. Sabrás que esta ley nos explica
como mecánicamente perdemos interés, nos olvidamos, y nos
distraemos de nuestra meta original aun sin darnos cuenta:
* Ver mi “El Contacto con lo Milagroso” Cap. III
132
simplemente porque la energía que nos da el impulso inicial no
está allí.
Toda actividad (toda octava) que sucede en nuestro mundo tiende
a desviarse o a detenerse en dos momentos de su desarrollo, los
llamados intervalos. Es durante los intervalos que una octava
se detiene o se desvía.
Habrás ya leído que existen dos tipos de octavas: ascendentes
y descendientes. Cuando una octava descendiente llega a un
intervalo, éste se supera por fuerzas mecánicas, como la inercia
o el impulso, o se detiene con un choque externo. En cambio
en una octava ascendente los intervalos no se pueden superar
mecánicamente, sino sólo por medio de esfuerzos conscientes.
La evolución es una octava ascendente, entonces los esfuerzos
para superar los intervalos tienen que ser conscientes.
Una persona sola no puede hacer esfuerzos conscientes
constantemente, pero un grupo compuesto de personas con
la misma meta puede ayudarse mutuamente: cuando uno se
duerme, hay otros que le pueden ayudar a despertar.
También la idea de tres líneas de trabajo es esencial en este
campo. Ya que todas ellas están diseñadas para mantener al
individuo en la misma dirección, aunque éste haya olvidado o
perdido el interés.
Cuando uno trabaja sin esta ayuda, lo hace sólo en lo que se
llama la primera línea (o sea el trabajo sobre sí, el estudio de las
ideas, etc.) y cuando llega a un intervalo le va a resultar muy
difícil superarlo; quizá incluso ni siquiera tendrá la capacidad
de reconocerlo como tal.
Al trabajar en segunda línea, es decir, con otras personas
interesadas en la evolución, uno puede no sólo aumentar su
capacidad de despertar y verificar que no se haya desviado de
su meta, sino adquirir conocimiento sobre sí mismo que de otra
manera permanecería inaccesible. Es muy importante que otras
personas que saben estas ideas nos ofrezcan observaciones
sobre nosotros desde su perspectiva: uno descubre cosas de sí
que ni siquiera imaginaba tener.
En la tercera línea uno trabaja para mantener la organización
de su escuela viva: no lo hace para sí, sino para la organización.
Es como tener una familia, uno hace ciertos esfuerzos que no

133
son para sí mismo, sino para la familia en general, esfuerzos
muy simples como ir de compras, pagar las cuentas, limpiar la
casa, cocinar para todos.
De este modo, cuando uno cae en un intervalo en cualquiera de
las tres líneas, puede siempre hacer esfuerzos en las otras dos.
Es importante comprender y verificar que las tres líneas vayan
en la misma dirección antes de emprender un trabajo de escuela,
pues los intervalos se presentan en la forma de juicios y actitudes
que nos desaconsejan hacer esfuerzos en cualquiera de las tres.
Un intervalo en primera línea se puede presentar como
desinterés, olvido, o el sentimiento de imposibilidad.
Un intervalo en segunda línea se puede presentar como juicios
o críticas hacia las demás personas de la organización con la
cual hemos decidido trabajar.
Un intervalo en tercera línea se puede presentar como
resentimiento por dedicar tiempo a una tarea que no reditúa
alguna ganancia inmediata o personal.
Al final, la base del trabajo en una escuela es la verificación
directa de la imposibilidad de obtener resultados por sí solo.

19 Junio Nada substituye el Trabajo práctico


Lo que sabemos del trabajo de Gurdjieff es muy limitado;
más aún en español. En inglés existe una extensa literatura
sobre Gurdjieff, Ouspensky, el Sistema, el Eneagrama y temas
relativos. Sin embargo, como ya se ha señalado con anterioridad,
esta enseñanza se puede presentar sólo en fragmentos; toca a
cada estudiante del Cuarto Camino profundizar por sí mismo o
por sí misma en cada una de las ideas que se le presentan. La
forma de profundizar en estas ideas, y por lo tanto de entender
el Sistema en su totalidad, es la observación de sí y el recuerdo
de sí; lo demás es gimnasia mental, o invenciones de nuestro
centro emocional o instintivo.
Nada sustituye el trabajo práctico. Si a través del estudio y
aplicación de estas ideas no nos volvemos más conscientes de
nosotros mismos y del mundo a nuestro alrededor, quiere decir
que no las estamos aplicando con éxito.

134
Por otro lado, como era de esperarse, el trabajo de Gurdjieff
y Ouspensky se ha ramificado en múltiples direcciones y, en
algunos casos, la enseñanza se ha mezclado con ideas de otros
sistemas esotéricos e incluso de influencia A, como es el caso de
la psicología ordinaria.
Por razones obvias, el eneagrama es un aspecto del Sistema que
ha recibido mucha atención de parte de la psicología ordinaria.
De aquí han surgido ideas tales como la tipología en esencia y
en personalidad; y se han inventado términos y analogías para
ilustrar la manera en que la gente utiliza el eneagrama. Existe una
gran abundancia de libros que hablan del eneagrama y los tipos
humanos, muchos de ellos sin relación con un trabajo esotérico.
Cuando hablamos de tipos de cuerpo en el Sistema, nos
referimos a un aspecto de la esencia; es decir la glándula o
glándulas que se activan en el momento de nuestro nacimiento
determinan nuestro tipo de cuerpo. El tipo de cuerpo es parte
de la infraestructura de la máquina, luego lo llevamos de por
vida. Incluso el aspecto del cuerpo físico está determinado por
el funcionamiento del sistema endócrino.
Como distintas partes del planeta reciben distintas influencias
planetarias, podemos observar que ciertas razas o pueblos
tienen un tipo de cuerpo, por ejemplo los habitantes de lo
que ahora conocemos como inglaterra tienden a conquistar y
dominar a otros pueblos incluso a miles de millas a distancia.

19 Junio Octavas Descendentes


Un par de ejemplos de octavas descendentes:
Tus hijos están jugando ajedrez. De pronto uno de ellos mueve
una pieza y se retracta; el otro señala que eso es trampa.
Empiezan a discutir, ambos creen tener razón; empiezan a
alzar la voz, a decirse cosas; luego empiezan los comentarios
personales, de ahí se pasa a los insultos. Se levantan de la mesa
amenazándose mutuamente… “echando mano a sus fierros,
como queriendo pelear”.
En ese momento intervienes tú, tomas el tablero de ajedrez y
guardas la piezas. Mandas a cada uno de tus hijos a su cuarto y
no les permites salir hasta que se les haya pasado el coraje. La
octava descendente es la discusión que estaba por convertirse en

135
pelea física. El choque externo para detenerla es tu intervención.
Si tu autoridad no hubiera estado ahí, la octava hubiera
descendido todavía más, a tal grado que es mejor no imaginar.
Otro ejemplo en el plano esotérico:
Te levantas en un día lluvioso, la falta de sol afecta tu centro
emocional. Tu centro instintivo empieza entonces a producir
“yoes” negativos. Sales de tu cuarto y saludas de mala gana
a tu familia; todo te parece gris, aburrido, melancólico. Odias
tener que ir a trabajar, odias tu circunstancia; tu desayuno no
te satisface: estás de un humor negro.
De pronto recuerdas la idea de que el ser humano es una máquina
estímulo respuesta; recuerdas la idea del funcionamiento de los
centros inferiores y de los diez mil “yoes” que éstos producen.
Aplicas esta idea a ti mismo y empiezas a hacer el esfuerzo de
reconocerlos como “yoes”, de separar tu identidad de ellos.
Te esfuerzas por dividir la atención. Tu esfuerzo interviene en
la octava descendente en que iniciaste tu día y, mediante una
serie de esfuerzos conscientes conectados entre sí, empiezas
una octava ascendente.
Si la autoridad de tu esfuerzo no hubiera estado ahí, la octava
hubiera descendido a tal grado que sólo tú sabes adónde
hubiera ido a parar.
Cuando observamos acontecimientos tales como la expresión
de negatividad o la imaginación como octavas descendentes,
podemos ejercitar nuestra naciente voluntad y esforzarnos por
detenerlos.
Un secreto:
Es importante recordar que, al tratarse de octavas, éstas
necesariamente llegarán a un intervalo. Entonces hay que
aprender a espiar el momento del intervalo de una octava
descendente y aprovechar esta coyuntura para introducir una
octava ascendente.
En este caso el choque externo es el recuerdo de sí.

21 Junio Clasificar Observaciones


Te pregunto si se trata de ti por lo siguiente: La pregunta en es

136
interesante, ya que es una de las formas en que podemos iniciar
un trabajo práctico. Es decir observamos un evento en nuestra
vida diaria y tratamos de verlo a la luz del Sistema.
Sin embargo, dado que la observación de sí y el recuerdo
de sí son los elementos esenciales del Sistema, es necesario
obtener información directa de parte de la persona que es
“tremendamente obsesiva con la limpieza”.
Te doy tres ejemplos:
Uno puede ser obsesivo con la limpieza porque es un rey
de tréboles, o una reina de tréboles con rasgo de miedo. He
conocido personas así, que tienen su casa albeando de limpia
y no te dejan entrar si no te quitas los zapatos. Si estornudas
abren las ventanas, si te dan la mano llevan guantes… y cosas
por el estilo.
Otra persona puede ser un mercurial centrado en la reina o el
jack motor, con rasgo de lunático y alquimia oro. Tal persona
también tendrá su casa albeante porque su máquina tiene una
propensión al orden y a la belleza; como pasa gran parte del tiempo
en su hogar y tiene la necesidad de moverse continuamente, no
hace más que poner en orden y pulir lo ya limpiado. También he
conocido gente así, que se la pasa arreglando cajones y estantes
una y otra vez, barriendo y trapeando constantemente.
Un tercer ejemplo es alguien cuya madre era uno de los ejemplos
anteriores, y lo ha programado bajo esas pautas de comportamiento,
de modo que su obsesión con la limpieza es solamente una
costumbre aprendida en la infancia como un cierto valor de vida;
entonces lo repite en su vida diaria por inercia.
Por este motivo la idea de “tercera fuerza” en el Sistema es
en realidad una idea esotérica, ya que uno y el mismo evento
externo puede ser el resultado de causas muy distintas.
Quien observa en sí mismo la obsesión por la limpieza, tendrá
que estudiar las componentes de tal manifestación, aquello que
determina tal mecanicidad.

137
Julio 2015

21 Julio
Te puedo solamente decir que Jung no era un maestro
consciente, tampoco lo era Freud; ninguno de ellos realizó
un trabajo esotérico que les permitiera despertar sus centros
superiores; sus sistemas de pensamiento fueron creados en el
segundo estado de conciencia.
Los de Jung y Freud son claros ejemplos de sistemas de psicología
ordinaria creados por el centro intelectual inferior. Y aunque Jung
tuvo barruntos de estados superiores, no tuvo la suerte de seguir
a un maestro como Gurdjieff que le ayudara a reconocerlos como
tales y, lo que es más, a trabajar sobre sí mismo con el fin de
hacerlos permanentes. Un hombre de la talla de Jung, de haber
sido consciente, habría sido una gran potencia espiritual.
Un sistema esotérico como el que hemos recibido de Gurdjieff y
Ouspensky, es creado al interno de una escuela esotérica, por
seres humanos cuyos centros superiores se encuentran activos.
Todo Sistema surgido de una mente ordinaria es subjetivo, su
fin no es despertar la conciencia, sino tratar de explicar el sueño
de la vida por medio de conjeturas, teorías y observaciones
surgidas en el sueño.
Curiosamente, Maurice Nicoll, quien era un estudiante de Jung,
sí tuvo la suerte de seguir a Gurdjieff.

22 Julio Deseo y Placer


Ya se ha indicado que desde un punto de vista puramente
técnico, el placer es la estimulación de las partes positivas de
los centros, así como el sufrimiento es la estimulación de sus
partes negativas.
Existe el placer que el centro instintivo experimenta al probar
una buena comida, el placer que el centro motor experimenta
al disfrutar de un deporte, el placer que el centro intelectual
experimenta al entender una idea, y el placer que el centro
emocional experimenta al escuchar una pieza de música clásica,

139
ver un paisaje o estar con sus amigos.
Como el centro sexual no tiene una parte negativa, es decir es
únicamente positivo, el placer sexual es una experiencia muy
intensa para la máquina, ya que en ella participa más de un
centro.
En cuanto el deseo; se trata del impulso por tratar de obtener
aquello que no se posee. Este impulso se puede observar en
todos los centros, el deseo de comerse un helado de chocolate,
el deseo de ir a jugar un partido de fútbol, el deseo de leer un
poema de amor, el deseo de entender una idea.
En cuanto al deseo surgido en el centro sexual, cuando se
expresa a través del centro instintivo, se manifiesta como deseo
de acercarse a una persona hacia la cual nos sentimos atraídos.
Sin embargo, la función más alta del deseo sexual es la unión
con la divinidad interior, lo que Rumi llama “El Amado”.
Para decirlo en términos familiares, la más alta manifestación
del amor es el amor de Dios. Este deseo surge en la parte
intelectual del cetro emocional. Es la atención controlada a
voluntad que tiene como finalidad invocar la presencia de Dios
en nuestro interior. Toda oración, mantra, o secuencia surge de
este esfuerzo particular.

22 Julio Miedo a observarse a sí mismo


Cuando empezamos a hacer esfuerzos reales por aplicar las
ideas de este Sistema perturbamos el sueño de nuestro centro
instintivo; es decir, una vez que probamos la presencia de un
mundo superior en nosotros y tratamos de invocarlo, nuestro
centro instintivo se agita y se angustia, y trata de encontrar la
manera de destruir nuestro trabajo; su lucha va a durar toda la
vida.
Esto ha sido ilustrado por algunas escuelas esotéricas en varias
maneras:
Cuando Dante descubre a Beatriz por vez primera, su parte
instintiva exclama: “De ahora en adelante no tendré reposo!”
Cuando de una virgen nace el niño Jesús, el rey Herodes trata
de asesinarlo organizando la matanza de los inocentes. Cuando

140
la bruja Maléfica sabe que Blanca Nieves es la más bella del
reino, manda a uno de sus sirvientes que la lleve a un oscuro
bosque y allí la asesine.
¿Qué significa esto en términos prácticos? Significa que nuestro
centro instintivo, una vez que se da cuenta de nuestro trabajo
por despertar y nutrir la conciencia, hará todo lo posible por
destruirla. Utilizará todos sus miedos, sus esperanzas, sus
ideales, sus sueños y pesadillas para destruir todo atisbo de
conciencia.
En el caso que mencionas utiliza el miedo a ser observado. En
otros casos utiliza la angustia, la rabia, la insatisfacción, o el
anhelo de ayudar a los necesitados, todo esto con el fin hacer
que nos olvidemos de nosotros mismos.
Tenemos varias formas de trabajar con esta situación. La
primera es reconocer que este miedo viene del centro instintivo,
y esforzarnos por separar nuestra identidad de ello.
El único miedo que debemos tener es el miedo de hacer daño al
prójimo.
Cuando experimentamos el miedo de la auto-observación
es necesario decirse lo siguiente: “Yo no soy este miedo, este
miedo es el centro instintivo.” Luego hacemos el esfuerzo de
crear un espacio de silencio interno y no permitir que el miedo
produzca “yoes” en forma de palabras. Al hacer esto, del miedo
sólo queda la energía; luego, al igual que con cualquier otra
emoción negativa, utilizamos esa energía para estar presentes a
la actividad del momento.
Ésta es una disciplina que podemos implementar sólo mediante
un esfuerzo consciente.
Es muy importante no ponerse a discutir con los “yoes”, y crear
un silencio interno; entonces, toda la energía que el centro
instintivo utiliza para producir estos “yoes” queda a nuestra
disposición. El miedo es energía.
A veces la gente se olvida de este detalle, es decir de separar
su identidad de aquello que observa, por eso experimenta
inestabilidad emocional. Olvida el “yo” de Trabajo que dice “no
soy este miedo, soy quien observa este miedo”.
Hay que recordar que estamos creando una nueva identidad que

141
llamamos el observador imparcial, una identidad que no existía
antes, y que al surgir simplemente toma nota de lo que ve.
Cuando empezamos a experimentar inestabilidad emocional es
una señal de que la reina de corazones está haciendo las veces
del observador. Aquí tenemos que utilizar la misma técnica que
utilizamos con el miedo, callamos los “yoes”, y utilizamos la
energía para concentrarnos en la tarea del presente, hasta que
logremos recobrar un estado de neutralidad interior. La reina de
corazones es un nivel de atención controlado por lo que vemos,
es como tener en casa una persona alarmista y confusionaria.
Hay que aprender a callarla.
Este ejemplo ilustra la alegoría de la creación de un mayordomo.
EL mayordomo crea el silencio y orden necesarios para la
aparición de amo. La aparición de amo no depende de nosotros,
luego debemos acostumbrarnos a lo que un monje inglés del
siglo quince definió como “la nube de la incertidumbre”.
En otras palabras nuestra tarea es crear un orden interno que
permita la aparición de la conciencia. Ouspensky dijo “debemos
hacer todo lo que está bajo nuestro poder, y esperar”… después
señaló a lo alto.

28 Julio Trabajo sobre la Negatividad


Tus observaciones crean la posibilidad de hacer esfuerzos
ulteriores más exactos e intencionales. Tu descripción de
cinco tipos de reacciones a un estímulo es muy acertada, pero
debemos aclarar que no se trata de estados, sino de reacciones
a un estímulo externo.
Tu descripción de estos tipos de reacciones van de la más
violenta a la más desinteresada o neutral. Aunque casi todas
son mecánicas, en un par de ellas existen elementos rescatables
para trabajar acertadamente con esta situación; me explico.
La primera es la típica reacción de las reinas de los centros,
caracterizadas por los insultos, el azotar de puertas, los gritos
y sombrerazos, etc. Lo único que debemos anotar aquí es que
estamos totalmente identificados con el evento, es decir, nuestra
conciencia duerme, nuestro mayordomo está de vacaciones y,
en su ausencia, nuestro centro instintivo trata de deshacerse

142
inmediatamente del hidrógeno producido por el estímulo. La
salida de esta región profunda del sueño está en un detalle
que ocurre en la segunda reacción. Pero para ello es necesario
ponerse una meta de que la próxima vez que algo así nos suceda,
en vez de azotar la puerta nos concentramos en abrirla y salir
de la habitación.
En la segunda reacción aun estamos en las reinas, pero el
hecho de alejarnos del estímulo nos proporciona mayores
posibilidades de ganar control sobre nuestras acciones, ya que
nos quedamos solos con nuestros “yoes”. Incluso ésta es una
técnica que utilizamos cuando empezamos a trabajar con las
emociones negativas fuertes, es decir tratamos de utilizar la
energía de las reinas para alejarnos lo más pronto posible del
estímulo, y no volver hasta que hayamos recobrado nuestro
equilibrio.
Al salir a caminar por un rato, sí observamos que los primeros
“yoes” son negativos (frustración y rencor); sin embargo, si nos
concentramos en la acción de caminar activaremos las partes
positivas de los centros y esto nos permitirá recobrar nuestro
equilibrio.
La meta es recobrar el equilibrio, controlar la atención y no
permitir que la negatividad se exprese en la forma de frases
tales como “me acaba de arruinar el día”. Nadie nos arruina el
día, nuestras propias actitudes arruinan el momento.
En la tercera reacción todavía estamos en las reinas, quizá en
el siete de corazones, que es la sede del sarcasmo y la ironía.
La forma de ganar control sobre nuestros “yoes” es ponernos la
meta de permanecer en silencio a voluntad, y apoyar esta meta
con un “yo” de Trabajo que diga “Quieto!” o “Paz”. Tenemos
que acostumbrarnos al flujo de la energía de la negatividad en
nuestro interior. Esto se llama el primer choque consciente,
y es de naturaleza muy desagradable porque nuestro centro
instintivo no soporta la energía de la negatividad, y trata de
deshacerse de ella lo más pronto posible. Su truco principal es
concentrarse en las acciones del otro.
Nuestra existencia depende de la meta y continuos esfuerzos
por controlarnos a nosotros mismos.
En la cuarta reacción, quizá estamos entrando en el nivel de
atención del rey de corazones, pues existe la actitud de “jugar al

143
bueno”, hablar en voz baja, incluso hacer contacto visual; cosa
que en vez de separación, crea la posibilidad de un diálogo con
el otro.
Aquí es importante saber que “jugar al bueno” es un “yo” que
puede ayudar a despertar la conciencia, siempre y cuando detrás
de él esté el rey de corazones. “Jugar al bueno” debe ser un acto
de voluntad en función de la armonía entre dos personas, y no
una treta para tratar de convencer al otro a actuar de manera
que nuestra vida sea más cómoda.
“Jugar al bueno” puede ayudarnos a crear una actitud que
nos acerque más a la conciencia; lo importante es reconocer la
tercera fuerza detrás de ello.
En la quinta reacción parece que estamos en los reyes de los
centros. Si recuerdas, cuando estamos en los reyes (o atención
controlada) los centros funcionan más coordinados entre sí.
Tu observación sobre la incapacidad de decidir si se trata de
neutralidad o indiferencia nos muestra que el rey de tréboles,
(indiferencia) trata de acreditarse tu percepción del evento;
mientras que el rey de corazones (neutralidad) trata de plantar
la nueva semilla de que hablas.
En este caso el esfuerzo es tratar de entender que nuestra meta
es crear una actitud de neutralidad en relación, no sólo con este
evento, sino con relación a la vida sobre el planeta. Luego la
neutralidad es una manifestación de la nueva inteligencia que
estamos tratando de desarrollar: buena semilla.
Finalmente tu observación sobre la ira que termina por
convertirse en tristeza cuando logras no expresar negatividad,
nos muestra que el rey de tréboles, está detrás de esta
manifestación mecánica.
El rey instintivo es la inteligencia animal en forma humana, y
como un animal, cuando no lo dejas tomar el espacio que hasta
ahora le pertenecía, tiende a deprimirse. Es de vital importancia
saber que se trata del centro instintivo y no de nuestra alma ni de
nuestro mayordomo. Aprender a domar el centro instintivo nos
puede llevar una vida. Por eso Gurdjieff se refirió a quienes siguen
el Cuarto Camino como “Domadores de sí mismos.”
PD Como dato curioso te comento que en su Infierno, Dante
coloca en la laguna Estigia a los iracundos y a los que se dejaron

144
llevar por la tristeza; los primeros nadan en la superficie de agua
negra e hirviente, los últimos viven eternamente sumergidos en
el agua y producen burbujas con sus lamentos. Entonces, tu
observación coincide con la de este poeta magnífico.

29 Julio Reeducar a la Esencia


Nuestro trabajo es la creación de un tipo de inteligencia que
hasta ahora no poseíamos. Llamamos a esta inteligencia el
Mayordomo Interino; su función es el estudio de la máquina a
la luz del Sistema, tal y como la encontramos, sin embellecer ni
ocultar lo que observamos, pero sobre todo sin poner nuestra
identidad en ello.
Nuestra identidad, esto es, lo que nosotros somos, se basa en la
necesidad de entender la serie de mecanismos que componen el
cuerpo físico, con el fin de controlarlos a voluntad.
Ahora, cuando empezamos a observar la máquina desde el
punto de vista de la esencia y la personalidad, notaremos que el
desarrollo de nuestra esencia se ha detenido a edad temprana.
Existen muchos adultos que en esencia tienen tres o cuatro
años de edad, sólo que raramente se nota porque tienen la
personalidad de un doctor, de un profesor de universidad, de
un rocanrolero, etc. Esto no es una alegoría sino una realidad,
en esencia somos aún niños y niñas que han dejado de tener
contacto con la realidad pues en un momento de nuestro
desarrollo suceden dos accidentes:
Uno la creación de la personalidad, programada de acuerdo
con nuestro medio ambiente.
Dos, los choques recibidos por quienes se ocuparon de
nosotros cuando éramos pequeños; choques tales como el
rechazo, el abandono, la violencia física y verbal, o incluso la
confianza excesiva que se nos inculca.
No existe persona en el mundo moderno que no haya recibido
tales choques en mayor o menor medida durante su infancia,
la psicología ordinaria vive de los resultados de tales choques.
La diferencia entre un camino evolutivo y la psicología ordinaria
es que la psicología ordinaria no incluye la idea de separar
nuestra identidad de aquello que observamos. Es más, afirma

145
la identidad del individuo en los accidentes sufridos durante la
infancia, o sea, pone la identidad del individuo en la máquina
y no en el despertar de la inteligencia divina que vive latente en
la máquina. Por eso muchas veces la gente tiende a crear una
relación de dependencia de su terapeuta, lo cual mantiene a
ambos en un círculo vicioso.
Entonces, para trabajar sobre las observaciones que hacemos en
esta área, debemos ante todo saber que estamos estudiando la
edad exacta en que se detuvo el desarrollo de la esencia. Y cuando
descubrimos que la personalidad que ha detenido su desarrollo
esconde las consecuencias de ciertos choques negativos, debemos
encontrar la manera de sanar nuestra esencia mientras tratamos
de reeducarla. En este caso el Mayordomo actúa como un tutor
interno que ayuda a nuestra esencia a sanar mediante el estudio
y la comprensión de aquellos eventos del pasado que le han
causado sufrimiento. En esto hay que ser profesionales y evitar
el sentimentalismo.
El Mayordomo es un aspecto de lo que en el Sistema llamamos
la personalidad verdadera, y además de servir como órgano de
asimilación de impresiones y educación de la esencia, sirve como
protección para nuestro niño o niña interior. El mayordomo
está basado en una nueva comprensión de nuestra existencia
orgánica; implica amabilidad, cuidado y respeto hacia nuestra
propia esencia.
Haz de cuenta que tu esencia sufrió abuso o abandono de
parte de quienes se encargaron de su crianza, pues tú, cuando
descubres eso, te das a la tarea de tratar a tu esencia con
amabilidad, respeto y mucho cariño.
No la vas a exponer a personas que la traten abusivamente o la
hieran, sino la rodeas sólo de gente amable y positiva. Por otro
lado vas a estudiar sus necesidades y tratarás respetarlas.
Una esencia herida generalmente lleva en su interior una actitud
hacia la vida que no le permite respirar y sentirse completamente
libre; entonces parte del trabajo interno implica la creación de
actitudes nuevas, basadas en principios más elevados, que le
permitan vivir con plenitud. Hay que recordar que las actitudes
son los enlaces que existen entre el centro intelectual y el centro
emocional. Luego hay que empezar a pensar de manera que las
emociones que experimentamos sean la alegría de vivir y la gratitud.

146
Este trabajo es muy necesario y es preliminar al despertar de
la conciencia, pues sólo cuando estamos en esencia podemos
experimentar la conciencia o presencia del alma.
Cabe notar que reconocer nuestra esencia, curarla y reeducarla es
sólo una fase preliminar en el Trabajo, no es el fin de la jornada.
Mucha gente que entra en el Cuarto Camino, al descubrir su
esencia y empezar a vivir más en contacto con este aspecto de
su ser, dejan de lado esfuerzos ulteriores. En otras palabras, una
vez que recuperan una cierta confianza en sí mismos, una cierta
armonía con su medio ambiente, abandonan el Trabajo y viven en
el segundo estado de conciencia en forma más equilibrada.
Éste es de hecho el fin de la psicología ordinaria y de algunas
formas de influencia B, es decir, proveer a aquellos que tienen
un vago deseo de despertar con la alternativa de un “despertar
relativo”, o sea un segundo estado de conciencia más equilibrado
e intencional.
Para despertar al tercer estado y hacerlo permanente, hay que
trascender la esencia. Ya se ha dicho antes que para entrar en
el reino de los cielos hay que ser como niños; sin embargo la
meta es el reino de los cielos, no ser niños para siempre.

30 Julio El Enemigo Interno


Tus observaciones son muy útiles pues nos compartes tu
verificación de que el guerrero espiritual no tiene enemigos
externos. Prácticamente nos estás describiendo cómo se comporta
el mecanismo que se opone al despertar de la conciencia, es decir,
el rey de tréboles.
La parte donde dices que al surgir imprevistos en tu empleo
te aparecen “yoes” negativos y logras controlarlos cuando
los observas como “yoes” negativos, antes de que se vuelvan
“fuertes e invencibles”, es muy útil, ya que nos deja ver que
cuando detectamos la negatividad antes de que tome impulso,
podemos utilizarla a nuestro favor. Sin embargo cuando a
través de esfuerzos continuos logras controlar estos “yoes”, el
rey de tréboles se manifiesta de otra manera; o sea, te hace
sentir soberbio y controlador. Esto lo hace con el fin de poner tu
Mayordomo a dormir y tomarse el crédito del esfuerzo.

147
Es necesario saber que el rey de tréboles es la inteligencia
que controla la máquina, cuando siente la irritación expresa
negatividad; sin embargo, cuando le impides expresar la
negatividad trata de tomar posesión de la máquina por medio
de la expresión de la soberbia y la vanidad.
Cuando al separarte y logras que los “yoes” de soberbia
desaparezcan, el rey de tréboles parece calmarse. Pero lo que
en realidad hace es tratar de distraerte con un pensamiento,
una persona, una impresión, y te pone en imaginación, o como
tú dices, te hace caer en el sueño.
El rey de tréboles nos deja trabajar un poquito y luego nos pone
a dormir por largo tiempo.
Ouspensky señaló que la imaginación es el estado natural
del ser humano. El rey de tréboles desea mantenernos en ese
estado durante la mayor parte del día; sólo se concentra en el
presente cuando sufre algún tipo de fricción o incomodidad. De
allí que toda escuela consciente diseña formas de sufrimiento
voluntario que debemos introducir durante el día; de este modo
obligamos al rey de tréboles a generar la energía necesaria para
despertar la conciencia.
Tenemos que estar dispuestos a poner nuestra máquina bajo
presión constante, de otra manera el rey de tréboles ideará mil
y una formas de ponernos a dormir, incluso con la imaginación
de que estamos trabajando.
Entonces, por un lado, cada vez que experimentamos fricción
o negatividad debemos tomarlo como una oportunidad para
despertar la conciencia. Hay que estar alertas a esto. Por
otro lado hay que introducir en nuestro día varias formas de
sufrimiento voluntario que nos permitan transformar la energía
producida por el rey de tréboles.
Las formas de sufrimiento voluntario deben ser invisibles a los
demás, ya que no deseamos llamar la atención con ello. Doy
unos ejemplos.
Tratar de lavarse los dientes con la mano opuesta a la que
usamos de ordinario.
Sentarse con los pies bien plantados sobre el piso, sin cruzarlos
durante el tiempo en que debemos mantenernos sentados.

148
Al tomar los alimentos, dejar el último bocado en el plato y
observar la reacción del centro instintivo a esta iniciativa.
Cuando alguien nos insulta no respondemos, sino que nos
aguantamos y dejamos que la energía corra libremente en
nuestro interior.
Cuando estemos dialogando con alguien, tratamos de no pensar
en opuestos, sino entender lo que nos están diciendo.
Estos ejercicios causan irritación e incomodidad en la máquina;
para nosotros son formas de introducir sufrimiento voluntario.
Hay que saber que sirven para ejercitar la voluntad y mantenerse
despiertos en el momento.
Es necesario ponérselos como una meta y espiar el momento
en que se vuelven mecánicos, es decir, cuando se vuelven un
hábito. En ese momento hay que inventar nuevos ejercicios.
Se trata de poner la máquina fuera de sus patrones de conducta
con el fin de generar energía para el recuerdo de sí. Por eso,
para que este tipo de ejercicios tenga éxito, es necesario conocer
sus patrones de conducta.
El rey de tréboles tiene una gran reserva de energía que guarda
para casos de emergencia, tenemos que echar mano a esta
energía día con día.

149
Agosto 2015

6 Agosto Sobre el Amor


Primero que nada te menciono que los textos de Gurdjieff,
Ouspensky, Rodney Collin, Orage o cualquier otro escritor del
Cuarto Camino son fragmentos de una enseñanza que no puede ser
presentada en su totalidad; pues al cobrar nueva vida en nosotros,
nos muestra aspectos de la misma que no pueden ser transmitidos
por texto alguno. Por lo tanto debemos tomar todo texto esotérico
como punto de partida para nuestro trabajo interno, y aprender a
encontrar en nosotros la realidad de los principios que nos señala.
Además, debemos recordar que cuando un maestro del Cuarto
Camino enseña, se dirige a sus estudiantes que lo acompañan
en el momento en que enseña, a veces alguien toma nota de sus
instrucciones y, como en el caso de Orage, se convierten en un texto
del Cuarto Camino.
El ensayo “Sobre el Amor” de Orage fue escrito después de que
Gurdjieff pasó varias horas instruyéndolo sobre los diferentes
tipos de amor que el ser humano puede experimentar. La
enseñanza estaba dirigida a Orage, y le fue expuesta de manera
que él pudiera sacar provecho de la misma. Cuando él decidió
ponerla al alcance de un mayor número de personas, la misma
enseñanza se fue volviendo influencia B, es decir, un tipo de
influencia cuyo origen es consciente pero, conforme pasó el
tiempo, y la información se alejó del círculo interno de Gurdjieff,
su acción se fue haciendo mecánica.
Hay que aclarar que el tema del amor es vasto, sin embargo
Gurdjieff se limitó a explicar el amor o deseo entre dos personas;
aunque menciona siete tipos de amor, no los menciona todos.
Toca a nosotros rescatar los principios expuestos por Gurdjieff
en el texto de Orage y demás textos surgidos de su escuela; pero
la forma de rescatarlos no es memorizarlos y repetirlos como
verdades absolutas, ni mucho menos ponernos a defenderlos
como si fueran nuestros. Nuestra tarea es ponerlos en práctica
a través de nuestra experiencia personal, o sea a través del
recuerdo de sí y la observación de sí.

151
Entonces, cuando Gurdjieff nos habla de amor emocional y amor
instintivo es necesario primero que nada recabar información
sobre nuestro centro emocional y nuestro centro instintivo;
definir ambas funciones, aprender a distinguirlas una de la otra.
Luego debemos estudiar el centro sexual, sede del deseo o
amor, y entender cómo funciona; más tarde podremos ver cómo
su energía se filtra a través de los centros inferiores, y cómo se
puede transmutar en una realidad superior.
La finalidad de la energía sexual es la reproducción, la creación
de un nuevo ser. Luego el amor instintivo tiene como fin la
reproducción de la especie humana. Como ya se ha señalado,
el amor instintivo responde a la química. Es necesario entonces
observar los “yoes” de nuestro centro instintivo con relación a la
persona hacia la cual siente amor o deseo y hacerse la siguiente
pregunta: “¿Existe química entre nosotros?”
El amor emocional se puede observar como energía sexual
que se filtra a través del centro emocional, y que no siempre
corresponde a la química del cuerpo. Cuando esto sucede uno
se enamora de otro no porque siente un fuerte deseo milenario
de verse reproducido en él o ella, sino porque ve en el otro la
posibilidad de ser comprendido como ser humano, o porque le
recuerda a su mamá, a su papá o a su tía preferida. Este tipo de
amor no puede más que culminar en el desastre. Entonces hay
que ponerse la meta de observar los “yoes” de nuestro centro
emocional en relación con la persona hacia la cual siente amor
o deseo.
Se ha dicho que el centro emocional se encuentra en estado de
subdesarrollo, luego uno puede observar que cuando se trata
de “amor” es como un niño chiquito incapaz de amar, que más
bien necesita atención, cuidado y comprensión, y que además es
un poquito egoísta: descubrir esto nos abre un área de trabajo
muy vasta. A veces el primer paso hacia el amor consciente es
simplemente madurar.
Por otro lado, al hablar de amor consciente debemos comprender
que se trata de una capacidad que puede ser adquirida sólo a
través de continuos esfuerzos. Esta capacidad es una cualidad
del alma, y no se limita al ser humano de nuestra predilección,
sino que se extiende al género humano en su totalidad,
abarcando incluso a nuestros enemigos.

152
Podemos decir que el amor consciente es el resultado de la
transmutación de energía sexual. O sea, si la finalidad de la
energía sexual es la creación de un nuevo ser, su transmutación
a través del sufrimiento voluntario y el trabajo consciente
crea en nosotros un nuevo ser, un niño eterno capaz de amar
conscientemente a toda forma de vida y no sólo a su novia,
esposo o hijos.
Por suerte la relación de pareja es un terreno ideal para el
desarrollo del amor consciente. Aunque este tipo de relación
empieza como atracción mecánica, existen muchos momentos
en que no puede seguir adelante sino mediante esfuerzos.
La base del amor consciente está por un lado en la observación
y el estudio de sí mismo desde el punto de vista cómo nuestra
mecanicidad afecta el bienestar de los demás. Es decir debemos
conocer y aprender a controlar nuestras manifestaciones
desagradables, y en algunos casos sacrificar nuestro propio
bienestar por el de los demás. Por otro lado hay que observar
y estudiar a los demás desde el punto de vista de cómo les
gustaría ser tratados, y luego darnos a la tarea de actuar de
acuerdo con nuestras observaciones. Entre más conocemos a
los demás, nuestro amor hacia ellos será más perfecto, más
consciente, porque sólo se puede amar aquello que se conoce.
Ésta es una tarea titánica, y nos va a llevar toda la vida.

10 Agosto Amor Emocional, ¿un desastre?


En la mayoría de la gente el centro emocional permanece
subdesarrollado y su energía es utilizada por el centro instintivo.
Esto quiere decir que el centro instintivo gobierna nuestra relación
con los demás; luego nuestras emociones, incluso el amor, no son
más que el resultado de las preferencias de este centro.
El centro emocional permanece en estado infantil (a veces
adolescente) por no haber recibido el la educación y consideración
necesaria durante su desarrollo, vive siempre con la necesidad
de ser aceptado y comprendido por los demás. Cuando uno
siente la necesidad de entrar en una relación sexual, el centro
emocional en el estado arriba descrito, tiende a interferir en
la elección, y uno va a buscar una relación con alguien que
satisfaga esa necesidad.

153
Otras veces el centro emocional busca en el otro una proyección
de alguien que en su infancia lo estimuló en manera positiva,
o que despertó en él emociones tales como la compasión o el
deseo de ayudar. En estos casos la gente incluso escoge como
pareja un tipo incompatible, y aun cuando escoge un tipo afín,
se relaciona con él de manera enfermiza.
El amor o deseo entre dos personas tiene como fin primordial
la procreación, la continuación de la especie humana. Cuando
esto se da entre tipos compatibles puede durar muchos años
y sobrevivir grandes adversidades. Desde el punto de vista
puramente orgánico ayuda a madurar a la esencia, y aunque
el enamoramiento inicial desaparezca, abre paso a la amistad
y el respeto profundo entre dos individuos. En cambio, el amor
basado en una necesidad emocional, está siempre lleno de
conflictos, malentendidos, crisis, celos y recatos que mantienen
a la esencia en constante sufrimiento inútil.
Éste es el desastre.
Cuando el centro emocional funciona correctamente, sirve
como vehículo para el desarrollo del amor consciente, pues nos
ayuda a estudiar al otro con el fin de considerarlo externamente,
comprenderlo profundamente, respetar su soledad y proteger
individualidad.
Llegar a esto requiere un gran trabajo de concentración y control
de sí mismo.

11 Agosto El Suicidio
Son miles las personas que consideran e intentan el suicidio día
con día. Podemos estudiar las estadísticas a través del centro
intelectual, escuchar o leer episodios como el que nos describes
en manera tan emocional y casi alarmante. Sin embargo cuando
participamos en un evento tal en primera persona, como ha
sido tu caso, nuestro ser entero recibe un choque muy difícil de
digerir; tanto así que tu esencia desea eliminarlo lo más pronto
posible.
La manera de eliminarlo es contándolo una y otra vez hasta que
se te pasa el susto, por así decirlo.
Desde el punto de vista del Sistema el suicida es un individuo

154
en quien el alma duerme o está inactiva.
El alma no considera el suicidio como una salida de su
circunstancia, por difícil que ésta sea, pues sabe que tanto la vida
como la muerte son una ilusión. El alma florece y madura a través
de toda vicisitud; o sea todo sufrimiento representa una gran
oportunidad para su desarrollo.
Luego quien considera el suicidio como fin de sus problemas
es el centro instintivo, pues siendo incapaz de transformar su
sufrimiento, opta por la puerta falsa del suicidio.
La paradoja de este caso es que la persona que nos cuentas
vivía de dar “cursos motivacionales”. Esto nos ayuda a verificar
que el “conocimiento” y el “ser” son dos cosas distintas. O sea,
uno puede conocer perfectamente las ideas de este Sistema o de
cualquier otro y no aplicarlas a sí mismo, el resultado, como tú
lo has visto, puede ser desastroso.
Por lo mismo, un principio para quienes desean predicar
las ideas del Cuarto Camino es hablar sólo de aquello que
comprenden y han probado por sí mismos. Si uno crea una
laguna entre su conocimiento y su “ser” corre el riesgo de
una doble cristalización, es decir uno predica una cosa y
hace otra distinta; y darse cuenta de no haber desarrollado la
voluntad para practicar aquello que predica puede llevarlo a la
desesperación.
En cuanto a tu reacción a este evento, si aprendes a dividir la
atención en estos días y observas tus yoes, descubrirás algunos
aspectos de tu esencia, tales como la edad en que su desarrollo
se ha detenido; este trabajo lo tienes que hacer en soledad.
Pero lo debes hacer antes de que se desvanezcan los efectos
de este gran choque; porque te aseguro, tarde o temprano se
desvanecerán, lo único que quedará será la sobriedad con que
los afrontas.
Este es un buen momento para comprender que existen muchas
cosas externas que no podemos cambiar, lo único que podemos
cambiar es nuestra actitud hacia ellas. En este caso, si no
puedes convencer a un suicida, acepta el hecho y no sufras
inútilmente por su decisión.
Cuando descubrimos que sufrimos por la maldad, la estupidez,
la injusticia, la crueldad y demás calamidades que suceden, y

155
que siempre han sucedido en este planeta, es una alarma que
nos permite ver que estamos en el nivel de atención llamado la
reina de tréboles y la reina de corazones. En este caso estamos
identificados con el evento externo y sufrimos inútilmente por
las condiciones existentes aquí: en otras palabras estamos
dormidos.
Nuestro trabajo es controlar nuestra atención a voluntad y
considerar evento como éste desde esta parte más sobria que
llamamos el rey de corazones y el rey de diamantes.

11 Agosto Trabajo sobre las Emociones Negativas


Lo que nos describes como una combinación ley de accidente y
enfermedad que no te permitieron trabajar con las emociones
negativas nos muestra cómo cuando el centro instintivo se
encuentra bajo presión es mas difícil trabajar con ellas; ésta
es una clara verificación de que a la base de las emociones
negativas se encuentra el centro instintivo.
Luego pasas a explicarnos que una parte pequeña de ti sabía
que tenía que mantener distancia, esta parte pequeña es tu
Mayordomo, es donde debes tener tu identidad. Sin embargo la
fuerza del centro instintivo era tal que lo hizo sentirse pequeño.
Más adelante dices que después de haber expresado negatividad
sentiste tristeza. Aunque esta emoción, al igual que la vergüenza,
suelen ser el resultado de un relámpago de conciencia, no es
necesario detenerse mucho en tales emociones, porque de este
modo damos tiempo para que el centro instintivo se apodere de
ellas.
Parte del trabajo sobre la emociones negativas es aprender a
separarse de aquellas que surgen cuando nos damos cuenta
de haber fallado en nuestro intento de no expresarlas; repito,
aunque estas emociones resulten de un flash de conciencia.
Las emociones reales no tienen el impulso o la inercia de las
emociones negativas, ya que estas últimas están arraigadas en
nosotros.
Las emociones como la tristeza o la vergüenza que sentimos
por habernos dormido deben ser una alarma cuya voz nos
ponga de pie para seguir trabajando. Nadie mantiene la alarma

156
encendida todo el día, la apaga una vez que se despierta.
Siempre tenemos que recordar que nuestro centro instintivo,
más precisamente el rey de tréboles, es el enemigo interno, que
está constantemente al asecho, esperando el momento en que
nos puede hacer caer en el sueño. Y muchas veces se la pasa
activamente buscando maneras de ponernos a dormir, incluso
en aparente éxtasis mientras escuchamos una de las últimas
sonatas de Beethoven.
Finalmente, durante la noche, mientras observabas los “yoes”
con sus diferentes voces, nos estás describiendo la naturaleza
desagradable del primer choque consciente: el recuerdo de sí.
Observas los “yoes”, los reconoces como tales, pero no puedes
aun transformarlos en emociones positivas. Eso te va a llevar
mucho tiempo, pero hay que acostumbrarse.

12 Agosto Un par de preguntas


¿Qué te parece si pensamos de la siguiente manera?
Una vez que sale del alcance del Absoluto, el Rayo de Creación
entero no es más que un sucederse de causas y efectos
mecánicos sobre los cuales la voluntad del Absoluto no tiene
voz ni voto; si deseara alterar el orden del universo, tendría que
violar sus leyes. Como sabemos, la lluvia, por ejemplo, es el
efecto o resultado de una serie de causas mecánicas. Un árbol
no tiene voluntad, sin embargo produce fruto, y si no recibe la
lluvia se seca, y así sucesivamente.
La voluntad o el libre albedrío, tal como lo entendemos en
nuestro nivel de ser, está conectado con el acto de recordarnos
a nosotros mismos y crear un cuerpo astral que pase a formar
parte de los aspectos conscientes del Rayo de Creación; Gurdjieff
lo define como un trabajo contra la Naturaleza, contra Dios.
La Naturaleza en nosotros se opone al esfuerzo consciente de
crear un alma. Para lograr esto y acercarnos a Dios, al Absoluto,
tenemos que ir contra las leyes que operan en el mundo del ser
humano y liberarnos de gran parte de ellas. Ésta es la única
causa que crea el efecto que estamos buscando; es un nadar
contra la corriente de la mecanicidad y sus miles de causas y
efectos.

157
En cuanto al concepto de la “media naranja”, sí se refiere al
ser humano instintivo; y así fue expuesto en el Simposio de
Platón, por el participante que representa al hombre instintivo,
Aristófanes. Es decir, un ser incompleto, fragmentado, que busca
su equilibrio y plenitud en la unión con otro ser igualmente
incompleto y fragmentado, no existe nada más infortunado
para quien desea evolucionar.
Finalmente, hay que aclarar que no hay nada de malo en el amor
instintivo en sí, la entera vida orgánica depende de este tipo de
amor primordial. Nosotros debemos sólo poner en “Buen Amo
de Casa” esta área de nuestra mecanicidad, evitar el trabajo
equivocado de los centros, y no dejar que tome demasiado espacio
en nuestra vida.
Estoy de acuerdo contigo que el encuentro de almas es muy
raro, sólo que el alma no está sujeta a las leyes del cuerpo físico,
luego el amor que un alma prueba por otra, va mas allá de la ley
que rige al centro sexual.

13 Agosto Imaginación
Gracias por tu observación. Primero que nada te menciono que
el rasgo que describes no es exclusivo de tu personaje; todo ser
humano está sujeto a esta ley, se llama imaginación. También,
el juez interior que clasifica las cosas entre bien y mal es un
rasgo que compartimos con el resto del mundo; hasta aquí
estamos a la par con el resto del género humano.
La imaginación es un proceso mecánico en el cual todo ser
humano está condenado a vivir hasta que no desarrolla la
fuerza de voluntad necesaria para controlarlo… eliminarlo. El
guardián de nuestro sueño, es decir el rey de tréboles, trata de
hacernos creer que estamos “pensando” en lo que pasó el otro
día, en lo que dijimos, en qué gestos hicimos; y que si hicimos
lo correcto etc. Esto no es pensar, sino rumiar las impresiones
que recibimos en el segundo estado de conciencia. Y fíjate que
digo “rumiar” para ilustrar el hecho de que aquí se trata del
centro instintivo.
Lo mismo cuando imaginamos sobre el futuro, nos inventamos
toda una serie de cosas que nunca van a suceder… Imaginamos
cómo vamos a reaccionar, y qué vamos a decir, y cómo va a

158
terminar todo, etc. Sin embargo nuestra imaginación sobre
el futuro está basada en nuestros miedos y esperanzas más
infantiles.
Cuando ponemos atención a aquello que está detrás de la
imaginación en nosotros, entonces podremos descubrir el rasgo
o rasgos principales de nuestra máquina, o nuestro personaje
como tú lo llamas. La naturaleza de la imaginación es dictada
por nuestro rasgo o rasgos principales.
Por otro lado, si deseamos pensar en el pasado necesitamos primero
que nada tener un sistema de pensamiento objetivo sobre el cual
basar nuestras observaciones. También es necesario comprender
que no podemos pensar adecuadamente en los eventos del pasado
si no aprendemos a observarnos imparcialmente en el presente.
Es decir nuestro Trabajo es observarnos en el momento presente
a la luz del Sistema imparcial y objetivo que utilizamos en este
grupo, así que cuando deseamos revisar nuestras observaciones
“a posteriori”, tenemos mayores posibilidades de pensar en ellas
con éxito.
El pensamiento en sí, no termina en el juicio ni en la conjetura.
De ser realizado en forma ordenada, como corresponde, tendría
que llevarnos a la comprensión, y la comprensión a ponernos
una meta que nos ayude a cambiar nuestro nivel de ser.
Cuando observamos “yoes” de juicio hacia nosotros mismos
por algo sucedido en el pasado, debemos tomarlos como una
alarma que nos indica que nos hemos dormido.
Si me preguntas en qué centro se originan los “yoes” de juicio
hacia sí mismo te puedo decir que se trata de lo que en el
Sistema se conoce como el “centro formatorio”, o los jacks de
los centros; lugar donde se encuentra almacenada la memoria
de todos los prejuicios adquiridos de nuestros padres, amigos,
religión y cultura en general. Es necesario aprender a ignorarlos
conforme empezamos a estudiar nuestra máquina a través de
este Sistema evolutivo objetivo.

14 Agosto Trabajar con quien no está en el Trabajo


El Trabajo esotérico se da en la vida, en las condiciones en
que uno se encuentra cuando lo intenta por vez primera; sin

159
embargo el verdadero trabajo empieza en el nivel del Buen Amo
de Casa.
Buen Amo de Casa implica que uno debe desempeñar con
integridad el papel que le ha tocado vivir. O sea, uno no puede
pensar estar evolucionando y ser un mal padre o un marido
desconsiderado.
El Trabajo sobre las emociones negativas, sobre la
consideración externa tiene un efecto positivo en las personas
a nuestro alrededor. Conforme nos volvemos más pacientes,
más comprensivos, más tolerantes con las manifestaciones
desagradables de los demás, quienes nos conocen percibirán
los resultados de nuestro Trabajo interno, y empezarán a
desarrollar simpatía o respeto hacia el mismo.
Por otro lado hay que separarse de los “yoes” del centro instintivo
que nos quieren hacer creer que el sólo hecho de saber estas
ideas nos hace especiales o mejores que los demás; nada más
lejano de la realidad. No somos ni mejores ni distintos de los
demás; quizá más afortunados, y más responsables de nuestros
actos. Entonces, cuando surge un conflicto entre una persona
que desea trabajar sobre sí mismo, y otra que no tiene el menor
interés, la responsabilidad es del primero.
No es necesaria una ruptura, el Trabajo es esotérico, oculto,
nadie te puede impedir que te recuerdes a ti mismo.

18 Agosto El Mago de Oz
Se ha dicho con anterioridad que el centro sexual no tiene una
parte negativa natural, luego cada sociedad tiene que crear una
parte negativa “artificial” que mantenga el centro sexual bajo
control. Las reglas sociales con respecto al sexo no son objetivas,
pero son necesarias; si no existieran, la vida en sociedad sería
mucho mas caótica de lo que ya es hoy mismo. Existen religiones
y sociedades cuyas reglas morales permiten a un hombre tener
cuantas esposas pueda mantener debidamente, otras cuyas
reglas permiten a un hombre tener una sola mujer, y a una
mujer un solo hombre.
Nuestras actitudes con respecto al sexo son dictadas por la
sociedad y la religión en que fue programada nuestra esencia,

160
por lo tanto están muy arraigadas en nuestra psicología. De
modo que cuando sabemos de una conducta sexual fuera de
nuestros patrones de comportamiento en esa área, tendemos a
escandalizarnos; es inevitable. Sin embargo, un estudiante del
Cuarto Camino se concentra en estudiar su propia actitud hacia
el sexo; esto le permite estudiar no sólo su “centro formatorio”,
sino la naturaleza del centro sexual.
El Cuarto Camino no es una religión, tampoco una serie de
reglas morales basadas en una tradición particular. Es un
Sistema diseñado para despertar la conciencia en todo individuo
que realiza un trabajo serio sobre sí mismo. Conforme uno
se despierta, empieza a comprender la naturaleza del centro
sexual, que es la misma en todo hombre, en toda mujer, en todo
macho y en toda hembra del reino animal.
La sexualidad de cada individuo varía según su tipo de cuerpo
y centro de gravedad. Existen tipos sexualmente más activos
que otros. Hay tipos para quienes el sexo ocupa gran parte de
su tiempo, otros para quienes tiene un lugar limitado en su
vida. Independientemente de la mecanicidad, las reglas sociales
y religiosas son iguales para todos. Entonces habrá tipos que
tendrán mayor dificultad en esta área que otros.
De nuevo, cuando estudiamos la conducta del centro sexual es
imperativo concentrarse en sí mismo. Cuando uno lo hace sin
juzgar, verá que este centro produce “yoes” que van contra las
reglas sociales. Sin embargo, gracias a las reglas no materializa
gran cantidad de los “yoes” que produce; entonces termina por
gastar la energía sexual en imaginación, negatividad y otras
formas de eliminación.
Un maestro de Cuarto Camino es una persona común y
corriente, como todos los demás. Su centro sexual funciona de
la misma manera que todos los centros sexuales. Su capacidad
de estudiarlo y controlarlo es su propia responsabilidad.
En el Cuarto Camino, el maestro es alguien que está más despierto
que aquellos a quienes enseña. Puede tratarse de un hombre
número cuatro, con un cierto conocimiento de las técnicas
del despertar, pero con una voluntad aún titubeante. Puede
tratarse de un hombre número cinco, quien tiene la capacidad
de recordarse a sí mismo y controlar su mecanicidad, pero que
aún no ha cristalizado, es decir su capacidad de recordarse y

161
controlarse a sí mismo no es permanente. Puede tratarse de
un hombre número seis, quien tiene ya una percepción del
mundo directa y objetiva. Estos tres tipos de hombre están en la
posición de ser maestros para hombres número uno, dos y tres
que desean convertirse en número cuatro. Y esto es lo que nos
interesa de ellos, el conocimiento que tienen de las técnicas para
el despertar. En otras palabras, hay que aprender a reconocer
y a separar la enseñanza de este Sistema de la persona que la
enseña. Nuestro interés está en la enseñanza, nuestra urgencia
está en aplicarla en nosotros mismos.
Todo maestro del Cuarto Camino tiene rasgos y debilidades con
las que debe trabajar hasta el final de sus días, si no lo logra,
es cosa suya.
Esto es sentido común, si uno quiere aprender a pintar, y su
maestro es Leonardo Da Vinci, no te interesa que Leonardo sea
homosexual, lo que le interesa es que le enseñe la técnica para
producir una obra que supere La Última Cena, o la Mona Lisa.
Finalmente, existe la fábula del Mago de Oz, que utilizo para
ilustrar lo siguiente: Bien sabemos que el Mago de Oz pone una
durísima prueba a Dorothy y a sus amigos prometiéndoles, si la
pasan, darles aquello que buscan: el valor, el amor, la sabiduría
y la posibilidad de volver a casa.
Al final de la prueba se descubre que el Mago de Oz no les dio
nada que no tuvieran, sólo les dio el reconocimiento de que ya
lo poseían. En cuanto a Dorothy, no pudo ayudarla a volver a
casa, confesando que él mismo no sabía cómo funcionaba su
globo… sin embargo, mientras el Mago de Oz se eleva en su
globo, de lo alto del cielo baja un Hada y señala a Dorothy que
el secreto está en las Zapatillas de Rubí que lleva puestas desde
que entró en un profundo sueño.

20 Agosto Grados de Identificación


Algunos “yoes” desaparecen con sólo observarlos; otros nos
cuestan más trabajo porque están arraigados en nuestra
psicología, es decir, estamos más identificados con ellos;
deshacernos de ellos requiere planeación y mayor esfuerzo por
separarnos.

162
Lo que determina la dificultad o facilidad de eliminar ciertos “yoes”
es nuestro grado de identificación con los mismos.
Es necesario comprender que lo que estamos tratando de
controlar es el centro donde se originan los “yoes”. Una vez que
comprendemos en cual centro se originan, nuestro esfuerzo
adquiere mayor eficacia.
Sin embargo, existen grupos de “yoes” que nunca van a
desaparecer, y nuestro trabajo no es eliminarlos, sino no
dejarlos que salgan a la superficie.
Es necesario encontrar ejemplos de esto en tu vida personal.

21 Agosto El Sótano y el Jardín de Rosas


de la Máquina
Gurdjieff nos recuerda que el ser humano vive en una casa de
tres pisos pero que se pasa la vida en el sótano, el sótano es
el centro instintivo. Si uno observa la humanidad desde esta
perspectiva, no tendrá ningún problema en comprender por qué
la vida en este planeta está llena de calamidades. Es más, no
perderá su tiempo poniendo en Facebook videos con denuncias
de todas las injusticias sociales y las interminables maldades
que los seres humanos cometen unos contra otros.
La enorme avalancha de videos de denuncia en Facebook nos
demuestra que vida en el planeta transcurre sin el desarrollo
del centro intelectual y el centro emocional. Resulta claro que
tanto el centro intelectual como el centro emocional trabajan
en función del centro instintivo; incluso el “progreso” de la
humanidad es una ilusión que sólo quien se empeña en la tarea
de evolucionar por sí mismo puede comprender.
Nuestro centro emocional está subdesarrollado, es necesario
comprender esto y darnos a la tarea de sacudirlo, educarlo,
disciplinarlo; este Sistema nos provee una serie de herramientas
para lograrlo. Las principales son la no expresión de negatividad
y la consideración externa.
Al igual que los demás centros, el centro emocional puede
funcionar en tres niveles de atención. Sin embargo, repito, sus
energías son gobernadas por el centro instintivo, y se mantiene
en el nivel de atención de los jacks y las reinas; por eso cuando

163
funciona en el nivel de los jacks se ocupa en chismes y juicios,
escucha siempre la misma música barata y sentimental, se la
pasa contando chascarrillos y anécdotas. Cuando funciona en
el nivel de las reinas se ocupa en la denuncia de injusticias,
en partidos de fútbol, en conciertos de música escandalosa,
emociones negativas, telenovelas y otras actividades de masa.
El nivel de atención controlada, o rey de corazones, rara vez se
da en el ser humano. Se ha mencionado antes que atisbos de
su funcionamiento nos ocurren cuando tratamos con un niño,
con un enfermo en el hospital, con alguien que ha perdido un
ser querido, etc. Pero en general las personas no se relacionan
entre sí desde este nivel de atención; es más, salvo en contadas
ocasiones, la gente se relaciona entre sí desde el centro instintivo
y el centro sexual. Ésta última es una observación a tener en
cuenta, ya que muchas veces el centro sexual se manifiesta
como una emocionalidad ficticia.
Se ha dicho que el centro emocional no tiene una parte negativa
natural, y que la negatividad es la manipulación de la energía
emocional por parte del centro instintivo que utiliza este cerebro
para marcar su territorio social. Cuando el centro emocional
funciona correctamente, sus partes positiva y negativa actúan
en coordinación y nos permiten crear una serie de actitudes y
hábitos que hacen de nosotros personas respetables, amables y
consideradas, esto no es fácil de lograr.
En otras palabras, el centro emocional, cuando funciona
correctamente bajo nuestro control, nos permite relacionarnos
en forma armoniosa con el resto del género humano y con la
vida en general. Además nos permite apreciar la belleza en el
mundo, en las obras de arte y acciones sensibles producidas por
el ser humano. Al perseguir la belleza, nos hace buscar lo más
distinguido en la música, en el arte y en la compañía de otros.
Sin embargo la función más elevada del centro emocional es
reconocer la naturaleza de la presencia divina del alma en
nosotros y, una vez reconocida, nos sirve de combustible para
invocarla una y otra vez.

21 Agosto Transmutar Energía Sexual


Las prácticas para la transmutación de energía sexual que

164
mencionas no forman parte de nuestro Sistema; estoy seguro de
que un maestro en esa área te ayudará a saber si has obtenido
los resultados deseados.
Con respecto a cómo trabajamos para transmutar la energía
sexual, tomamos la materia prima que nos aportan las
circunstancias en que se desenvuelve nuestra vida, y en esa
materia prima basamos nuestro trabajo alquímico.
Aunque nuestra escuela ha creado ejercicios para el estudio
y control del centro sexual, éstos no son permanentes; se van
cambiando según se vuelven mecánicos. Además, los ejercicios
están diseñados para ser aplicados en la vida diaria y no sólo en
ciertas circunstancias, por ejemplo: cuando nuestra escuela era
joven, la mayoría de los estudiantes eran ex hippies, surgidos del
movimiento de los años sesenta, en que se predicaba la paz y el
amor libre. Para muchos de ellos el sexo era libre y en algunos
casos comunal. Entonces un ejercicio para este centro era el de no
tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.
Este ejercicio resultó muy difícil para la mayoría de la gente
cuyas tendencias en esa área eran dictadas por la ideología
predominante; duró muchos años, y ahora ya no existe. Mientras
duró, nos ayudó a conocer la naturaleza del centro sexual y la
medida de nuestra voluntad.
Así, nuestro maestro hizo de una forma social, como lo es el
matrimonio, un ejercicio oculto a través del cual los estudiantes
pudieran estudiar y aprender a transmutar su energía sexual.
La idea inicial ha sido reconocer el funcionamiento de este
centro y ver cómo su energía se filtra a través de los cuatro
centros inferiores; pues la energía sexual no sólo se manifiesta
a través del centro instintivo, es decir el deseo sexual hacia una
hombre o una mujer.
Para escribir un poema, por ejemplo, sublimas la energía sexual
a través del centro emocional, cuando arreglas tu casa para
preparar una cena formal, o cuando estás tratando de inventar
una nueva manera de hacer un nudo, sublimas la energía
sexual a través del centro motriz. Piensa en un coreógrafo, un
poeta, un arquitecto, un ama de casa que mantiene su hogar
siempre limpio y armonioso, todos ellos so subliman la energía
sexual hasta cierto punto.

165
En cuanto al deseo de aparearse, esto responde a ciclos bien
definidos; aunque en primavera todos estamos propensos a esta
actividad, según el tipo y centro de gravedad, los ciclos varían.
Es imperativo conocer los ciclos de nuestra máquina para saber
cuándo tenemos energía sexual en abundancia.
Cuando uno tiene energía sexual en demasía y no tiene la
posibilidad de eliminarla a través del acto sexual, existen mil
formas de hacerlo sin tener que recurrir a la masturbación.
Como ya indicado, uno puede darse a la tarea de limpiar su casa
a fondo, ir a escalar una montaña, ponerse a escribir, o entrar en
el coro de la orquesta local. El trabajo físico intenso es un buen
vehículo para eliminar el exceso de energía sexual. También es
útil levantarse muy temprano y mantenerse ocupado todo el día
en algún proyecto creativo, realizándolo hasta altas horas de
la noche. Este proyecto puede ser desde construir un mueble,
aprender un idioma, estudiar a fondo la vida y el pensamiento
de un ser como Sócrates o Peter Ouspensky, o aprenderse de
memoria una obra como los Huehuetlahtolli del Padre Olmos.
Hay gente muy afortunada que trabaja en un área que requiere
el uso constante de su energía sexual, como un inventor, un
explorador, un estratega, un maestro o un poeta. El problema
es cuando la gente llega al final del día con energía sexual en
exceso, que al acumularse da origen a la negatividad.
Hasta ahora hablamos de eliminación, utilización y un cierto
grado de sublimación de la energía sexual.
La sublimación de la energía sexual en su nivel más elevado
está en la práctica constante del recuerdo de sí. Robert Burton
solía decir, “Un pianista, al final del día, puede dejar de lado su
instrumento, un pintor sus pinceles, pero nosotros no podemos
dejar de lado el recuerdo de sí: se debe convertir en una práctica
permanente.” No existe un solo instante en el día en que no
podamos darnos a la tarea de recordarnos a nosotros mismos.
Siempre hay algo que podemos transformar: ya sea sufrimiento
real, negatividad, o simplemente imaginación.
Por otro lado, el recuerdo de sí nos permite sublimar la experiencia
de los momentos comunes del día y convertirla en una realidad
superior. Digamos, planchar tu camisa en la mañana, o abrir la
ventana para dejar entrar la luz, puede convertirse en un momento
poético, si logras invocar la presencia de tu alma en ese instante.

166
Se trata de refinar la experiencia del momento presente.
Desde luego que hay momentos en que la energía sexual fluye en
la máquina gracias a un estímulo externo, como la primavera,
o la presencia de una mujer o un hombre atractivo; entonces
la tarea es dejar que esa efervescencia circule libremente en
nuestro interior mientras hacemos el esfuerzo de dividir la
atención. El truco es abandonar todo “yo” interesado en atraer
la atención del objeto de atracción y concentrarnos en la
presencia de nuestra alma.
Mediante el recuerdo de sí, la energía sexual viaja en un instante
de la base de la espina dorsal hasta la glándula pineal; como
estás despierto, lo puedes percibir perfectamente... no es una
sensación.
Claro que quien practica el recuerdo de sí a través de los años
parece por momentos rejuvenecer, y aunque ésta no es la
meta, es visible en la gente que trabaja sobre sí. Digo “parece
rejuvenecer” porque la máquina, siendo portadora del tiempo,
inevitablemente decae; lo que uno percibe en otro es el hidrógeno
refinado de la presencia del alma: es como un niño eterno.

22 Agosto Obstáculos

Cuando dejamos de hacer esfuerzos por despertar, es decir,


cuando nuestro Mayordomo se duerme, el centro instintivo
toma su lugar y echa mano a las ideas del Sistema. Entonces
utiliza nuestras observaciones y verificaciones para sus propios
fines, uno de sus favoritos es ponerse a juzgar a los demás.

La máquina no está diseñada para observarse a sí misma, por


ello tiende a utilizar todo su conocimiento para estudiar el
mundo externo.
Es cierto que el Sistema nos pone frente a la realidad del sueño,
y cuando lo describe, habla del sueño de la humanidad. Sin
embargo debemos cambiar el termino “humanidad” por nuestro
nombre propio lo más pronto posible, y ponernos a trabajar, a
buscar la manera de despertar.
Cuando nuestro Mayordomo utiliza estas ideas, el resultado es que
nos ponemos metas para salir del sueño, pero cuando el centro

167
instintivo utiliza estas ideas el resultado es los “yoes” de juicio
hacia los demás y los consecuentes “yoes” de hastío, fatiga y otras
emociones negativas que entumecen nuestra capacidad de hacer
esfuerzos.

Ya hemos dicho varias veces que el saber estas ideas no nos


hace ni mejores ni superiores a quienes no las conocen o no
están interesados en ellas, somos sólo más afortunados y
responsables por nuestras acciones. Es una pérdida de tiempo
detenerse a juzgar a la gente a través de las ideas del Sistema.

Cuando nos percatamos de que los demás no nos inspiran o


nos ven como extraños, debemos sólo dejarlos en paz y buscar
inspiración en aquellos que están en la misma empresa que
nosotros. Es aquí donde entra la necesidad de encontrar una
escuela, o un grupo de personas que nos recuerden nuestra
empresa y nos apoyen constantemente.

Necesitamos aliados en el Trabajo.

Por otro lado es necesario crear la costumbre de acercarse a


las obras de quienes dejaron huella de un trabajo similar al
nuestro: los “muertos que alumbran los caminos”. Estudiar
el trabajo de Cervantes, Sócrates, Rilke, Rumi, Marco Aurelio,
Epicteto, Miguel de Montaigne, Dante, Ibn Arabi, con el fin de
aprender de ellos la forma de trabajar y transformar nuestras
vicisitudes; desde luego el trabajo de Gurdjieff y Ouspensky.
También podemos visitar museos o adquirir libros de arte, y
exponernos al trabajo de pintores que trataron de representar
una realidad superior en sus obras, me refiero a Leonardo,
El Greco, Rembrandt, Andrei Rublev etc. También buscar
inspiración y compañía en aquellos compositores cuya música
es la expresión de un mundo superior, como Bach, Pergolesi,
Vivaldi, Beethoven, etc.

Cuando tenemos dificultad en crear pensamientos y emociones


que evoquen la presencia de nuestra alma, es útil alimentarnos
con los pensamientos y emociones de aquellos quienes
persiguieron un mundo superior antes de nosotros. Y muchas
veces es mejor la lectura en soledad que irse a un café con

168
personas que no hacen más que verter la nada en el vacío.

En cierto modo uno se va quedando solo conforme se adentra


en el trabajo sobre sí, y a veces se siente cono el Príncipe de
“La Bella Durmiente” cuando entra en el palacio y encuentra a
todo mundo dormido; pero esto no lo detiene ni lo deprime, él
corre a despertar a la princesa con un beso de amor.

24 Agosto Pereza
Algunos de los yoes que nunca desaparecen están conectados
con el funcionamiento primordial del centro instintivo y sus
necesidades, como el hambre. Otros en cambio, como has
observado, varían de acuerdo con cada individuo, y dependen
del centro de gravedad, rasgo principal y alquimia.
Los rasgos de la esencia son de por vida, luego es necesario
trabajar sobre ellos constantemente, a veces uno tiene que
ocultarlos otras veces tiene que neutralizarlos.
Lo que describes como el “yo” perezoso puede ser una
manifestación del tipo de cuerpo o del centro de gravedad,
o una combinación de ambos. Por ejemplo, el tipo lunar-
venusino tiene dos rasgos pasivos, la no existencia del venusino
y la obstinación del lunar. También puede tratarse del centro
de gravedad, digamos, en el caso que describes, la pereza es
empezar una actividad física. Un centro intelectual o un jack
que tréboles, ofrecerán mayor resistencia a la actividad física
que un centro motor.
Así que se puede tratar de un lunar-venusino centro intelectual
cuyas características siempre van a representar resistencia a
la actividad física.
Por otro lado puedes encontrar una máquina saturnino-
marcial centro motor que no tiene ningún problema en hacer
ejercicio, sin embargo en ella la pereza se puede manifestar
en otras áreas; por ejemplo, no le gusta leer, ni mucho menos
pensar, cada vez que se pone la meta de leer un libro la deja
desde el inicio.
En el Trabajo sobre sí es necesario utilizar observaciones de este
tipo para ponernos la meta de crear voluntad; sabiendo que es

169
eso lo que tratamos de hacer. No es necesario juzgarnos como
perezosos; es decir, cuando vemos que nuestra mecanicidad nos
hace difícil la persecución de una meta, utilizamos “yoes” de
Trabajo tales como “querer lo que la máquina no desea hacer”,
o, en las palabras de Nicoll “querer lo que hay que hacer”. En el
caso del marcial-saturnino centro motor, leer un libro por media
hora puede ser una gran meta para desarrollar la voluntad, en
el caso del lunar-venusino centro intelectual, hacer ejercicio
por una hora sirve el mismo propósito.
Lo importante es poner tu identidad en los “yoes” de Trabajo y
tomar las excusas y pretextos como “yoes” del centro instintivo;
de este modo creas un conflicto interno que genera una gran
cantidad de energía para el recuerdo de sí.
Los rasgos en esencia dictan a nuestra máquina pautas de
conducta fijas, que no siempre sirven a las necesidades del
momento: a veces el momento requiere que permanezcamos
pasivos y vigilantes, otras veces requiere que actuemos sin
pensar.
El problema entonces es que los rasgos en esencia hacen a
algunos actuar siempre sin pensar, a otros pensar siempre
demasiado, al grado de no saber qué hacer, a otros a meterse
siempre en lo que no les concierne, y a otros los vuelven
perennemente desocupados.
Benjamín Franklin, el inventor, era un hombre muy emprendedor,
lleno de ideas e iniciativas; su rasgo principal no lo llevaba a
la pereza. Sin embargo, habiendo descubierto que su rasgo
principal era la vanidad (rasgo del cual no podía deshacerse)
decidió ponerse la meta de esconderlo de los demás, es decir,
actuar como si no fuera un vanidoso.
“Y temo”, terminó diciendo, “que si lo logro me voy a sentir muy
orgulloso de mí mismo.”

25 Agosto La parte negativa del centro emocional


El motivo por el cual se dice que el centro emocional no tiene una
parte negativa natural es que uno tiende a pensar que la parte
negativa del centro emocional produce por ejemplo, el rencor, la
ira, el miedo y otras emociones negativas, sin embargo no es así.

170
Cada vez que un centro se activa, sus partes positiva y negativa
trabajan en sincronía. Por ejemplo, cuando tomas una pelota
de basquetbol y tratas de ponerla en la canasta digamos, a una
distancia de tres metros, las partes negativa y positiva del centro
motor deben actuar en sincronía, esto es, tienes que calcular no
lanzarla ni tan fuerte que te pases, ni tan débil que no alcance a
llegar. O cuando estás cocinando, debes constantemente oler o
probar tu guisado para evitar que se te pase algún ingrediente;
que no te quede ni muy salado ni muy insípido.
Lo mismo con el centro emocional, cuando tratas con la gente
tienes que poner atención a lo que les dices y cómo lo dices; tu
tono de voz, la elección de tus palabras y el lenguaje de tu cuerpo.
También tienes que tener en cuenta la sensibilidad de los demás
y saber si tus acciones resultan ofensivas o incómodas para
ellos. El resultado debe ser la interacción armoniosa entre las
partes. La parte negativa te avisa cuando tus acciones pueden
vejar a los demás, o si un tipo de música que estás escuchando
no es bueno para ti, etc.

25 Agosto Sufrimiento real


La irritabilidad que las mujeres experimentan durante su
período mensual es el resultado de una sensación física de dolor
e incomodidad: es decir, es el resultado de un sufrimiento real.
Cada vez que sufre o se encuentra bajo presión, el centro
instintivo y produce “yoes” negativos.
La manera de trabajar con esto es prohibir absolutamente que
el centro instintivo destile su sufrimiento en “yoes”. Debemos
concentrarnos en la inevitabilidad del sufrimiento físico y
aceptarlo en silencio.
Al aceptar el sufrimiento lo convertimos en sufrimiento
voluntario; ésta es una práctica esotérica.
Es importante crear una actitud madura frente al sufrimiento
real, tal como la determinación y el valor, además de una serie
de “yoes” de trabajo que la apoyen. La actitud con la que uno
enfrenta el sufrimiento se va volviendo permanente con la
repetición; por eso nosotros deseamos crear actitudes correctas.
Hemos repetido varias veces que los demás caminos evolutivos

171
inventan formas artificiales de sufrimiento voluntario; con esto
generan la energía necesaria para la creación y desarrollo del
alma. En el Cuarto Camino esto no es necesario; sin embargo
enfrentamos el sufrimiento real que la vida nos depara con la
actitud correcta y lo convertimos en sufrimiento voluntario.
Entonces, es necesario comprender que un dolor de muelas, un
accidente, la muerte de un ser querido, el período, incluso estar
atrapado en el tráfico se convierte en sufrimiento voluntario el
momento en que lo aceptamos, y aprovechamos el hidrógeno
que nos produce para permitir que el alma se manifieste. Desde
este punto de vista, el periodo es una oportunidad más para
crear un alma.

26 Agosto Convivir con quien no trabaja sobre sí


Cuando convives con alguien que no sabe o no está interesado
en el recuerdo de sí, no puedes trabajar ni en segunda ni en
tercera línea, te debes concentrar en tu primera línea, es decir,
tratar de dividir la atención, o recordarte a ti mismo y observar
tu mecanicidad con el fin de aprender a controlarla.
Como se trata de otra persona, con la cual inevitablemente
surgirán diferencias y conflictos, debes tomar en cuenta que
ella no está trabajando sobre sí misma. Entonces la práctica
de la no expresión de negatividad y de la consideración externa
debe surgir de tu esfuerzo.
El conocimiento de estas ideas pone la responsabilidad en quien
lo posee.
Este Trabajo es esotérico, oculto, personal; no puede ser
impuesto en nadie, y practicarlo nos hace más conscientes, más
considerados y más amables. No creo que eso pueda incomodar
a nuestra pareja.
Los problemas empiezan cuando nos quedamos dormidos.

26 Agosto Juicio Consciente


Si nos ponemos de acuerdo sobre el significado del juicio como
la capacidad de distinguir lo falso de lo verdadero, el bien del
mal, entonces, desde el punto de vista del Sistema el juicio

172
consciente es posible sólo cuando entramos en el tercer estado
de conciencia, ya que sólo en el tercer estado de conciencia
podemos conocer la verdad con respecto a nosotros mismos,
y percibir el bien y el mal con respecto a nuestras propias
acciones, pensamientos y emociones.
Sin embargo, una forma de acercarnos al juicio consciente es
la observación imparcial de la máquina bajo los parámetros
del Sistema. Entonces para encontrar un ejemplo de juicio
consciente es necesario ponerte la meta de observar un aspecto
de tu máquina imparcialmente bajo la lente del Sistema. Es
decir controlar la atención en tu centro emocional y dirigirla a
ti mismo tratando de observar algo específico: por ejemplo, qué
quiere decir la “mentira” o la “imaginación”, o qué significa el
“rasgo principal”.
De este modo te acercarás por ti mismo a un ejemplo de juicio
consciente.
Por otro lado, el juicio consciente con respecto al universo
empieza con el cuarto estado de consciencia, algo aún muy
lejano para nosotros.
No está de más recordar que el juicio inconsciente, es decir,
nuestra percepción del bien y la verdad en el segundo estado
de conciencia, varía según el centro o parte del centro que está
activo en un momento dado, y también se encuentra bajo el
velo de nuestro rasgo principal. Luego nos referimos al juicio
inconsciente como conjetura, opinión, mentira.
Cuando dormimos juzgamos (no importa si positivamente o
negativamente) al mundo, a la gente y a nosotros mismos desde
el centro formatorio o jacks de los centros, o desde la reina de
corazones, o desde nuestro rasgo principal.
En el segundo estado estamos fuera de juicio, literalmente.

27 Agosto Centro Formatorio


El término “centro formatorio” o “aparato formatorio” se refiere
específicamente a la parte mecánica del centro intelectual,
o jack de diamantes. Es allí donde encuentra la memoria de
todo lo aprendido en nuestra vida: costumbres, actitudes,
conceptos, dichos y valores sociales, espirituales o religiosos.

173
Todo lo aprendido en casa, en la escuela, en fin, en el grupo
social dentro del cual se desarrolló nuestra personalidad, se
encuentra almacenado en la memoria del centro intelectual.
Llega un momento en la vida de la máquina en que siente que ha
aprendido todo concepto y valor necesario para su supervivencia
psicológica, una vez llegado este momento tiende a rechazar
valores y conceptos nuevos o diferentes de los que ha aprendido:
su mente se ha ya “formado”. Incluso cuando acepta nuevas ideas,
no necesariamente las acepta porque las comprenda, sino porque
al compararlas con las ya aprendidas va en busca de similitudes.
El centro formatorio de un chileno es muy distinto del de un
ruso, el centro formatorio de un cristiano muy distinto del de un
musulmán, o el de un mormón americano. Todas nuestras ideas
sobre la vida y la muerte, sobre la espiritualidad, el deber, la
justicia, etc., se encuentran almacenadas en el centro formatorio.
El centro formatorio no tiene nada de malo, se trata sólo de la
memoria de la máquina; sin embargo, si deseamos aprender
algo nuevo, necesitamos elevar nuestro nivel de atención a los
reyes, y asegurarnos que nuestra memoria del pasado no se
interponga entre nosotros y el nuevo objeto de aprendizaje.
Por otro lado el centro formatorio disminuye nuestra capacidad
de estar en el presente, ya que no permite que nuevas impresiones
nos penetren, pues escoge de entre la miríada de impresiones
que nos llegan cada instante sólo aquellas que le son familiares.
El centro formatorio todo lo iguala, todo lo aplana, y nos cierra
la puerta que nos lleva a una dimensión superior.
Tanto Gurdjieff como Ouspensky aconsejaron poner atención
a este aspecto de nuestra mecanicidad, sobre todo cuando
estamos en el proceso de aprender estas ideas, ya que nuestra
tendencia es tratar de encontrar similitudes y analogías con
otros sistemas esotéricos, filosóficos, psicológicos o religiosos,
o incluso con la sabiduría popular de nuestro país, para
formarnos una opinión de ellas.
Es necesario entonces, en vez de “creer”, “aceptar” o “rechazar”
las ideas del Sistema, ponerse la meta de verificarlas en primera
persona.
Cuando nos encontramos negando o discutiendo con ideas

174
nuevas quizá estamos funcionando desde el centro formatorio,
es decir en la parte mecánica del centro intelectual.
Hay que tener en cuenta al menos estas dos cosas, una que para
entender cualquier discurso, por fácil que parezca, es necesario
contemplarlo desde la parte intelectual del centro intelectual,
o rey de diamantes. Eso quiere decir que hay que controlar
nuestro centro intelectual, no pensar en opuestos, y tratar de
comprender lo que se nos está tratando de decir sin agregar las
asociaciones que inevitablemente surgen en nosotros, y sobre
todo sin llegar a apuradas conclusiones.
Lo segundo que hay que tener en cuenta es que la validez de
estas ideas está en la práctica de las mismas, y esto requiere
controlar la atención en el centro emocional, o rey de corazones
y dirigirla a sí mismo.
Entonces, el término “centro formatorio” significa que estamos
funcionando sin atención controlada, en las partes bajas de la
máquina.

28 Agosto
Les recuerdo que este grupo es muy específico, y trata con
preguntas y observaciones directas surgidas de la práctica de
estas ideas. Su función no es la de enfrascarse en conversaciones
sobre temas que crean polémica, como aquellos que Gurdjieff
expuso en sus Relatos de Belcebú. Tampoco se ocupa de
averiguar sobre la vida personal de Gurdjieff, Ouspensky,
Rodney Collin y demás escritores del Cuarto Camino. Mucho
menos se ocupa de temas teóricos tales como el movimiento
perpetuo, o el papel de la electricidad en la vida moderna.
Esto no quiere decir que tales temas sean irrelevantes, simplemente
son de menor urgencia que el tema principal que aquí se trata;
es decir crear la tendencia permanente de recordarse a sí mismo
siempre y en todo lugar.

29 Agosto La Tercera fuerza es invisible para los ojos


Ya hemos dicho que la ley de tres nos indica que todo lo que
sucede en el universo es el resultado de tres fuerzas: una

175
activa, otra pasiva y una tercera neutralizante. A veces se les
conoce como afirmativa, negativa y conciliatoria; otras veces
simplemente como primera, segunda y tercera.
Un ejemplo claro señalado por Sócrates es la visión: El ojo es la
primera fuerza, el mundo visible es la segunda fuerza, y la luz
la tercera fuerza que permite la visión. Sin la participación de la
luz como tercera fuerza, la visión no ocurre.
Se puede encontrar una infinidad de ejemplos de la ley de tres
en el mundo externo, sin embargo nuestro interés en esta ley
se basa en la necesidad de reconocer la tercera fuerza detrás de
nuestras acciones, impulsos, emociones y pensamientos. Ésta
es en verdad una idea esotérica, ya que por lo general somos
ciegos a la tercera fuerza en nuestra existencia, y sólo mediante
la observación de sí y el recuerdo de sí podemos reconocerla.
Digamos que vas en un autobús y entra una anciana, es muy
común ver que cuando esto sucede una o varias personas se
levantan para darle el asiento. La acción, vista desde afuera,
es una y la misma: entra una anciana en el autobús y uno se
levanta para darle el asiento. Sin embargo, la tercera fuerza
detrás de esta acción puede ser muy distinta, según el nivel de
ser y la comprensión de cada persona:
Uno puede dar el asiento por el qué dirán.
Uno puede dar el asiento porque eso le hace sentirse bueno.
Uno puede dar el asiento porque así se acostumbra en su
país.
Uno puede dar el asiento porque comprende inmediatamente,
es decir, a través de su centro emocional, que la anciana
necesita sentarse.
Uno puede dar el asiento porque tiene la meta de considerar
externamente.
Luego darle el asiento a una anciana puede ser una acto de
amor, un acto de vanagloria, o una cuestión de costumbre.
A veces la tercera fuerza se detecta como el motivo por el cual
uno decide tomar una línea de acción en vez de otra; a veces
como el resultado de la misma.
Teniendo en mente lo dicho hasta aquí, podemos ponernos
la meta de verificar en nosotros mismos cuáles son las tres

176
fuerzas, y sobre todo la tercera fuerza detrás las decisiones que
tomamos día con día. Ésta es un área que podemos emprender
sólo mediante el recuerdo de sí y la observación de sí.
Se puede empezar a estudiar esto en una decisión que estamos
por tomar o que acabamos de tomar; no tiene que ser algo crítico
como casarse o ponerse a dieta, puede ser algo tan sencillo
como irse a lavar los dientes.
Bueno, con esto podemos empezar a estudiar esta ley.

30 Agosto “Me cae mal mi vecino”


Cuando empezamos a observarnos a nosotros mismos, resulta
difícil clasificar nuestras observaciones, ya que los “yoes” no se
expresan en términos del Sistema. Un “yo” dice por ejemplo,
“No me cae bien mi vecino”, el observador lo anota pero no sabe
cómo clasificarlo.
La forma de desenmarañar esta observación es considerarla a
través de varios filtros. Por ejemplo, un filtro sería verlo desde el
punto de vista de qué centro lo produce. Uno se pregunta, ¿se
trata de un “yo” del centro intelectual? No. ¿Se trata de un “yo”
del centro emocional? No. Se trata de un “yo” del centro motor?
No. Hasta que llegamos a la conclusión de que se trata de un
“yo” del centro instintivo.
También se puede considerar a través del filtro de la alquimia.
Uno se pregunta, ¿Será que juzgo a mi vecino porque es
demasiado desaliñado para mis gustos; o demasiado snob en
su vestir?
Igualmente se puede considerar a través del rasgo principal.
Uno entonces se pregunta, ¿Qué rasgo en mí reacciona a qué
rasgo en él?
Es importante tener un buen manejo la teoría del Sistema para
poder clasificar nuestras observaciones. Para esto es necesario
simultáneamente ponerse la meta de observar cada función,
cada rasgo por separado. Por ejemplo, esta semana uno puede
ponerse la meta de observar la vanidad, o qué quiere decir que
estamos en el rey de corazones o en los jacks de los centros.
Cada observación se puede ver desde muchos puntos de vista,

177
pero el esfuerzo principal es mantener nuestra identidad en el
observador imparcial no en el objeto de la observación.
Ahora, no podemos detenernos demasiado a analizar nuestras
observaciones, lo único que necesitamos saber es qué parte de
la maquina está activa en un momento dado, y saber que se
trata sólo de una parte de la máquina a cuya función estamos
despertando. Este esfuerzo se llama “separarse” aquello que
observamos.
Cuando observamos un “yo” que dice “No me cae bien mi vecino”
y descubrimos que su origen es el centro instintivo, estamos
notando cómo funciona este centro, pero su funcionamiento
no es exclusivamente nuestro, así funciona en todo mundo. Ni
siquiera decimos, “a mi centro instintivo no le gusta mi vecino”,
más bien decimos, “el centro instintivo rechaza a ciertas
personas”, o “el centro instintivo tiene sus preferencias”.
Se trata de estudiar la ley, no de creer que somos la excepción.
Entonces, la próxima vez que observes el “yo” que dice, “Me
cae mal mi tía Eugenia”, podrás simplemente saber que otra
vez el centro instintivo está activo, y que no se trata de ti, sino
de un “yo” del centro instintivo: y te separas, no lo dejas que
se exprese. Mantener este esfuerzo crea la tensión interna
necesaria para la manifestación de la conciencia.
También hay que recordar que el enfoque de nuestro Trabajo
está en la creación de un observador, no en encontrar una
nueva identidad en nuestras observaciones.

31 Agosto Fricción
Ya hemos indicado que en los demás caminos evolutivos las
situaciones que no son placenteras se crean artificialmente;
en el Cuarto Camino, aprovechamos aquellas que la vida nos
depara. A veces la fricción es inevitable, como cuando tienes
que lidiar con un jefe abusivo y necesitas mantener tu empleo,
o cuando vives en una familia problemática; otras veces es
evitable, como cuando tienes una pareja difícil; en este último
caso tienes la posibilidad de elegir retirarte de la fricción.
De todos modos, ya sea que la fricción sea o no inevitable, es
necesario utilizarla mientras dura, porque tarde o temprano va

178
a pasar. En este sentido, es una ventaja para nosotros cuando
experimentamos fricción inevitable, porque entonces no nos
queda otra más que trabajar con ella.
La meta inicial es adquirir el conocimiento de sí mismo y la
segunda el control de sí mismo.
Luego, mientras experimentamos la fricción debemos dividir la
atención y observar la manera en que la máquina se relaciona
con ella, con cuáles actitudes la enfrenta y qué tipo de “yoes”
produce. Una de las primeras actitudes con la cual hay
que enfrentar la fricción se basa en la comprensión de que
estamos aquí para trabajar sobre nosotros mismos y la fricción
representa una ayuda para nuestro trabajo: ésta es la base de
la paciencia con que enfrentamos las situaciones y personas no
muy agradables.
Otra forma de trabajar con ello es comprender que cuando
encontramos situaciones desagradables la tendencia mecánica
es expresar negatividad y culpar a los demás. Quien trabaja
sobre sí mismo debe enfocarse en la no expresión de negatividad,
a esto se le conoce como el primer choque consciente y debe
habituarse a la naturaleza desagradable de esta práctica. La
no-expresión de negatividad no es una práctica religiosa sino
una técnica para generar hidrógeno necesario para la creación
y el desarrollo de la conciencia.
Conocimiento y control van de la mano; entre más conoces
el mecanismo interno que estás tratado de controlar, tienes
mayores posibilidades de lograrlo. El enemigo es interno, y es
el enemigo quien dice que quizá hay situaciones con las que no
se puede trabajar.
Cuando fracasamos y expresamos negatividad, debemos
inmediatamente darnos a la tarea de volver a intentarlo hasta
que logremos mantener la sobriedad ante la fricción.
Lo ideal sería aceptar la fricción hasta que podamos vivirla con
sobriedad y salir de ella con dignidad; la historia de Jesucristo
demuestra dos cosas, una que es posible trabajar la fricción, la
otra es que la evolución es para valientes.

179
180
Septiembre 2015

1 Septiembre Destino
Acuérdate que el destino se refiere sólo a un alma en ascensión;
el resto de la humanidad tiene un destino de masa. Pero sobre
todo, el destino se refiere al alma, no al cuerpo físico, en otras
palabras, el cuerpo físico es el destino del alma. De ahí se colige
que tu persona es el destino de tu alma.
Para comprender nuestro destino es necesario conocer a fondo
el papel que nos toca desempeñar, con todas sus tendencias, y
separar las que ayudan al despertar y a la evolución del alma de
aquellas que la obstaculizan. Quizá mientras estudiamos el papel
que nos toca desempeñar en esta vida no comprendamos el por
qué de muchas de sus particularidades; sin embargo, cuando
tenemos un flash de conciencia comprendemos en forma directa
e inmediata el por qué de nuestro destino, por qué escogiste ser
ésa y no cualquier otra persona.
La máquina representa una serie de obstáculos e ilusiones
de las cuales tu alma se debe liberar. En algunos casos, una
vez que descubres la ilusión que te crea existir a través de tu
máquina, modificas su comportamiento y sus actitudes. En
otros casos no puedes cambiar la forma en que existe, lo único
que puedes hacer es volver sus rasgos pasivos, y manifestarte
como presencia divina, porque tú eres presencia divina.
Tu máquina no es más que la manifestación temporánea de
las leyes del mundo orgánico y estelar, no tienes que esperar el
momento de su muerte para entenderlo de una vez por todas.
Lo que Dios quiere, si algo quiere, es verse reflejado en nosotros,
invisible.

2 Septiembre Personalidad y Esencia


La personalidad es un dispositivo creado por el rey de tréboles
para poder sobrevivir en su medio ambiente social, es un
mecanismo psicológico que sirve de protección a la esencia.

181
Sin embargo, mediante de la personalidad el rey de tréboles
pone a la esencia bajo las leyes del medio ambiente en que vive;
es decir, dicta sus actitudes y forma de comportamiento en
situaciones tales como la oficina, la escuela, y aquellos lugares
donde se desenvuelve su vida social. Como cada una de estas
situaciones tiene normas de comportamiento distintas, el rey de
tréboles debe cubrir la esencia con distintos trajes.
Podemos observar que apenas entramos en lugares que
requieren ciertas reglas de comportamiento, digamos una
iglesia o un estadio de futbol, nuestra forma de actuar se
ajusta a esas reglas. También, cuando estamos con nuestros
amigos del trabajo, o cuando estamos en la casa de la suegra,
nos comportamos de manera bien distinta, nos ajustamos a las
circunstancias. Éste es el papel de la personalidad.
La clave del estudio de la personalidad es comprender que
cambia según las circunstancias. Cada máquina tiene un
repertorio de personalidades muy limitado, que ajusta a los
estímulos externos de su país, ciudad, barrio, familia etc.
Según el medio ambiente cambiamos postura, tono de voz,
vocabulario etc. Entonces debemos aprender a distinguir los
diferentes tonos de voz, vocabulario, así como el lenguaje del
cuerpo que utilizamos para ajustarnos al ambiente, persona, o
grupo de personas que enfrentamos en un momento dado.
En cuanto a la esencia, en la mayoría de los casos se encuentra
abrumada bajo tales circunstancias, luego experimenta una
infelicidad secreta.
Por suerte también existen situaciones en que la personalidad se
vuelve pasiva y deja que la esencia aflore.
La personalidad se vuelve pasiva, por ejemplo cuando entramos
en un lugar nuevo por primera vez, como un país donde no
hablamos el idioma, o una playa escondida. También cuando
nos enfrentamos a un bebé, a un niño o persona que está en
esencia, como un monje o un campesino de la sierra. Estos
estímulos no ponen presión alguna sobre la esencia, entonces
puede aflorar. El estado de esencia se percibe como simplicidad
y apertura emocional; no necesitamos demostrar nada a nadie,
somos libres, nos relajamos.
La personalidad se vuelve pasiva durante aquellos momentos

182
insólitos en que uno no sabe cómo actuar o qué decir. Hay
que estar alertas y recordar esto cuando enfrentemos tales
momentos, por ejemplo, cuando muere un ser querido o cuando
nace un bebé.
La esencia es muy simple, es un tipo de cuerpo, un centro de
gravedad, un rasgo principal y una alquimia; es activa o pasiva,
negativa o positiva, masculina o femenina.

4 Septiembre Eliminación sin Digestión


Gracias por tu observación, éste es uno de los primeros
obstáculos que uno encuentra en el camino evolutivo: eliminar
información antes de digerirla.
La inmensa alegría que surge al comprender las ideas del Sistema
tendría que destilarse en el deseo de verificarlas personalmente.
Luego, lo primero que hay que hacer es ponerse la meta de
comprobar su validez en primera persona.
Hay que estar muy atentos al impulso de “compartir” estas ideas
con los demás antes de comprenderlas a fondo. Antes compartir
estas palabras es necesario que se conviertan en parte de tu
Ser.
Como ya lo indicas, este impulso se origina en el rey de tréboles,
la parte de la máquina que gobierna nuestra vida orgánica, y no
tiene ningún interés en experimentar la presencia de nuestra
alma, es más, desea debilitar nuestros esfuerzos por despertarla.
La verificación más útil de tu observación es que una vez que
compartes una idea que aun no se ha convertido en tu Ser, ésta
pierde fuerza en tu interior.
En realidad no importa si compartes ideas aun no digeridas por
vanidad o por la necesidad de ayudar; el resultado es el mismo,
las ideas pierden su fuerza.
Cuando uno predica el Sistema sin antes digerirlo; sobre todo
bajo el pretexto de ayudar a los demás, es señal de que su rey
de tréboles está tratando de eliminarlo de su organismo.
Te puedes poner la meta de no citar los libros del Sistema y
hablar sólo de aquello que hayas experimentado en carne propia.

183
Antes de predicar estas palabras, hay que SER las palabras.

5 Septiembre El Vicio
Algunos vicios surgen de una tendencia en la esencia,
otros de la imitación, que es un aspecto de la personalidad.
Independientemente de esto, un vicio es una tendencia mecánica
que, debido a la repetición, se va cristalizando en nosotros.
Entre más arraigado el vicio más esfuerzo requiere trabajar con
él.
Hay que saber que detrás de todo vicio se encuentra el rey de
tréboles, ya que nos lleva en una dirección diametralmente
opuesta a la meta de despertar. Luego un vicio es señal de que
nuestro Mayordomo está ausente mientras el rey de tréboles
controla la máquina.
Hay vicios que embrutecen al momento, como el alcohol o las
drogas, otros que paulatinamente minan nuestra capacidad
de concentrarnos en el Trabajo, como el comer en exceso, o
el sexo en exceso; otros vicios ni socavan ni embrutecen, sólo
nos mantienen distraídos, como el vicio de hablar sin parar,
apostar, o discutir todo el tiempo, etc.
En el Cuarto Camino, descubrir un vicio nos da la oportunidad
de crear un Mayordomo con relativa urgencia.
Un vicio es una forma de desequilibrio, pues se trata de una
función de la máquina que se embarca en una actividad de
manera excesiva, manteniendo las demás funciones pasivas y
la conciencia dormida. Tomando la analogía de la hacienda, es
como si la hacienda cayera en manos del cocinero, quien se la
pasa organizando tertulias, vaciando botellas, jugando cartas y
derrochando las provisiones de la hacienda. Lo primero que tiene
que hacer el Mayordomo es despedirlo y ponerse en su lugar
cuanto antes para restaurar el orden.
De aquí se desprende que cuando alguien vive gobernado por
un vicio, su existencia sucede por debajo del nivel del Buen
Amo de Casa, y hay que recordar que en este nivel no se puede
trabajar seriamente sobre sí mismo.
Una Meta inicial de Trabajo es el control de las funciones
inferiores.

184
6 Septiembre Emoción y Sensación
Aunque “escuchar” las emociones no es un término de este
Sistema, ni muy relevante, cuando logras dividir la atención
durante una emoción negativa, o una emoción real, o la actividad
del centro sexual, puedes detectar ciertas sensaciones a nivel
físico. La energía molecular permea el cuerpo celular, luego es
inevitable percibir las emociones en el mismo.
Si deseas aprender a diferenciar entre una emoción real y lo
que llamamos una emoción instintiva, puedes considerar esto:
divide tu rostro en tres partes, de la barba a la base de la nariz
corresponde al centro instintivo motor, de la base de la nariz
a los ojos el centro emocional, de las cejas a la coronilla el
centro intelectual. También recuerda que el centro emocional se
encuentra en el plexo solar y el centro instintivo en el intestino.
Las sensaciones en estas partes del cuerpo te ayudarán a
discernir la naturaleza de lo que tú llamas tus emociones.
Una emoción real puede crear una tenue explosión en el plexo
solar, o en las mejillas, (rubor), a veces provocan lágrimas,
ciertas emociones fuertes te crean un nudo en la garganta, o
cierto resplandor en los ojos, etc.
Algunas emociones negativas crean una sensación en la
mandíbula inferior, otras crean pesadez en el estómago, boca
reseca, etc.
Éste puede ser un punto de partida; si lo deseas, ya nos dirás
lo que observaste.

7 Septiembre ¿Qué leyes nos gobiernan?


Ouspensky dio a sus estudiantes la tarea de encontrar y definir
las leyes que gobiernan al ser humano, sin embargo hasta donde
sabemos, no dejó una lista de las mismas. Éste es un ejemplo
de cómo una enseñanza se transmite sólo en fragmentos, sin
necesariamente dejar grabado el todo; toca a cada estudiante
descubrir en sí mismo aquellos aspectos del Sistema que le
permitirán ver el todo en forma personal y directa.
El Sistema proporciona los principios a partir de los cuales
uno debe realizar su trabajo interno personal, de este modo la
enseñanza cobra vida en cada uno de nosotros: ésa es la meta

185
principal. Se ha dicho que el punto central del Sistema es el
recuerdo de sí, y que sólo a través del recuerdo de sí uno puede
verificar la importancia de las ideas de mayor transcendencia.
Es extremamente urgente pasar de la teoría a la práctica; es
decir, tratar de verificar por sí mismo cualquier idea de Sistema
que uno lea o escuche, ya que aprender con el centro intelectual
es sólo conocimiento, lo que nosotros buscamos es adquirir la
comprensión a través de nuestro entero SER.
En cuanto a las leyes que nos gobiernan, es preciso mencionar
que quien se encuentra atrapada bajo estas leyes es la
conciencia. Ahora, hay seres humanos en quienes la conciencia
se encuentra atrapada bajo 96 leyes, como los criminales
endurecidos, los políticos o los drogadictos empedernidos.
Hay en quienes se encuentra atrapada bajo 48 leyes, como
las personas que viven una vida común y corriente en el nivel
de Buen Amo de Casa; gente que tiene un trabajo o profesión,
mantiene buenos hábitos, respeta al prójimo etc. Hay en
quienes se encuentra atrapada bajo 24 leyes, como los niños,
los campesinos y aquellas personas que viven alejadas de las
ciudades y en contacto con la naturaleza.
La esencia está sujeta a 24 leyes; leyes tales como la necesidad
de comer con cierta frecuencia, o dormir un determinado
número de horas. Todos estamos sujetos a estas leyes naturales.
Asimismo, cada individuo se encuentra bajo la ley determinada
por su tipo de cuerpo y centro de gravedad.
La personalidad aumenta el número de leyes que rigen la
máquina a 48. Éstas son las leyes creadas por cada sociedad
en particular; por ejemplo: las costumbres de cada familia, el
idioma de cada país, la forma de vestir de cada época, las reglas
impuestas por la religión local, etc. También, los distintos
modelos de comportamiento que cada circunstancia requiere,
los cuales hay que aprender por imitación o educación, etc. En
una palabra, la programación que nos permite relacionarnos
con el resto del género humano. Esta capa de personalidad
sirve como escudo a la esencia sin sofocarla, la creación de esta
capa de personalidad comienza en el hogar.
Existe otra capa de personalidad que aumenta aun más el
número de leyes que rigen la máquina a 96. Al contrario de
la anterior, esta personalidad no sólo no protege a la esencia,

186
sino que la sofoca, a veces hasta el punto de atrofiarla.
Generalmente está basada en una actitud ya sea impuesta por
el medio ambiente, o que surge como reacción a los estímulos
surgidos del mismo. Un ejemplo es el deseo de parecerse a un
prototipo de persona interesante o atractiva impuesto por los
medios de difusión masiva. O sea, uno se viste y se comporta
como su ídolo musical o como la estrella de cine local. Este
tipo de personalidad nos lleva a vivir fuera de nosotros mismos;
literalmente como si fuéramos otro. Otras veces uno trata de
comportarse como su papá o su mamá le imponen por fuerza
o manipulación. La creación de esta capa de personalidad en
general se desarrolla durante la adolescencia.
Tomando en cuenta lo dicho hasta aquí, de ahora en adelante
es necesario que cada quien trate de verificar por sí mismo
cuándo se encuentra en esencia y cuando en personalidad. Es
necesario observarse detenidamente siguiendo estas pautas
momento a momento para diferenciar entre estos dos aspectos
de nuestro ser.
Por lo que respecta a la esencia, un ejercicio muy útil es ponerse
en situaciones insólitas y nuevas para cada uno de nosotros, y
observar los “yoes” que producimos, el tono de voz, posturas,
etc. Por ejemplo hay que observar si tendemos a estudiar la
situación sin actuar inmediatamente, o si por lo contrario,
tendemos a lanzarnos a crear vínculos con ella sin pensarlo;
o si lo primero que experimentamos es miedo, curiosidad, o la
necesidad de cambiar algo en el ambiente, etc.
Por lo que respecta a la personalidad, un ejercicio es observar
cómo cambia nuestra actitud, tono de voz y “yoes” según las
distintas circunstancias que debemos enfrentar día con día: en
la casa, en el trabajo, con las amigas, en el autobús (donde no
conocemos a nadie), o frente a la atractiva cajera, o cajero en el
supermercado.
Por otro lado es esencial conocer el material referente a los tipos
de cuerpo y centros de gravedad para poder llevar a cabo la
observación directa, es decir, hay que saber la teoría de lo que
deseamos estudiar, de otro modo nuestras observaciones serán
inexactas.
Es necesario comprender que desde que nos levantamos de la
cama hasta que nos vamos a dormir, nuestro ser fluctúa entre

187
la personalidad y la esencia; a veces nos encontramos bajo un
menor número, a veces bajo un mayor número de leyes. Cuanto
más nos acercamos a la esencia nos sentimos más libres, más
ligeros, no tenemos nada que demostrar; pero conforme caemos
bajo las leyes de la personalidad sentimos una cierta restricción
en nuestro comportamiento, una necesidad de demostrar algo,
un cierto miedo al “qué dirán”.
La paradoja es la siguiente: para poder percatarnos del hecho de
estar ya sea en esencia o en personalidad es necesario, al menos
momentáneamente, acceder al mundo 12, es decir liberarnos
de las leyes ya sea de la esencia que de la personalidad. Esto se
logra sólo mediante el recuerdo de sí, o atención dividida.
Al dividir la atención, esto es, al lograr separarnos de las
funciones inferiores de la máquina, podemos experimentar el
tercer estado de conciencia y reconocer que hasta ese momento,
permanecíamos dormidos en el mundo de la esencia o de la
personalidad, éste es el despertar de la conciencia, estamos
bajo 12 leyes.
Podemos hacer una lista de las leyes que gobiernan a la
humanidad, saber de memoria los tipos de cuerpo y centros de
gravedad, conocer la diferencia entre esencia y personalidad,
pero el fin del Trabajo es despertar la conciencia que duerme
bajo estas leyes.
Pero nada es posible en el sueño.

14 Septiembre Influencias de Cosmos Superiores


Cuando hablamos de la Vía Láctea, nos referimos al mundo 6,
el mundo estelar. Sin embargo, actualmente nos encontramos
en el mundo 48, es decir bajo 48 leyes. Para acercarnos a la
posibilidad de percibir influencias de cosmos superiores,
es necesario liberarse de un cierto número de leyes; es decir
tenemos que acceder al mundo 24, la esencia. Una vez logrado
esto podremos tratar de acceder al mundo 12 o conciencia
moral. Nuestro límite es el mundo 6, o conciencia objetiva, a
través de la cual podemos entrar en contacto directo con las
leyes que rigen el mundo estelar.
Por ejemplo, estas líneas pertenecen al pensamiento, que a su

188
vez es parte del mundo 48, nos permiten sólo compartir esta
información en un nivel teórico, pero lo que nosotros queremos
es entrar en contacto directo con el significado esencial que
propone tu pregunta. Para salir de este dilema, tendríamos
que someternos a condiciones que neutralicen los efectos que
la personalidad tiene sobre nuestra esencia: de este modo
entraríamos en contacto directo con el mundo 24, con esto nos
relacionaríamos de una manera diferente con el cosmos al cual
pertenecemos y tendríamos posibilidades reales de acceder al
cosmos inmediato superior, es decir el mundo 12. Este trabajo
se puede sólo realizar al interno de una escuela.
Ahora, La Vía Láctea es el cosmos inmediato superior a nuestro
Sistema Solar, y desde luego tendrá un efecto sobre el mismo, un
efecto que se extenderá a cosmos inferiores como los planetas y
la vida orgánica en la tierra, incluso la humanidad; pero su efecto
sobre el individuo es indirecto. Para comprender esto piensa en
otra escala: el sol del mediodía afecta el organismo entero de
una persona, pero su efecto sobre cada célula individual varía
según su naturaleza y situación en el cuerpo. O sea, su efecto
sobre una célula de la piel no será el mismo que su efecto sobre
una célula de un órgano interno etc.
Entonces, para comprender su efecto sobre los seres humanos
habría que pensar en términos del cuerpo largo de la humanidad,
es decir en términos del inicio o el final de una civilización, ya
que una civilización es el cuerpo largo de la humanidad. En este
caso el individuo no cuenta, cuenta la forma y el carácter de la
civilización a que pertenece.
Por otro lado, influencias en una escala de tal magnitud tendrían
que sentirse no de un día para otro, sino de un siglo para otro;
o tendrían que percibirse en los acontecimientos sucedidos un
par de siglos atrás. Pero como casi nadie vive siquiera un siglo,
es muy difícil verificar esta teoría en primera persona. En este
caso la gente hace uso de la ciencia incierta de la historia o
recurre a teorías y supersticiones sobre el futuro.
Para obtener el primer atisbo de comprensión de esta línea
de pensamiento necesitamos reducirla a nuestra escala, por
ejemplo, piensa en las horas del día desde el punto de vista de
cómo la influencia del sol nos afecta: al amanecer nos afecta de
una forma distinta del mediodía o del crepúsculo. Considera
una escala mayor y piensa en las estaciones: la primavera

189
nos afecta de una forma, el verano de otra etc. Sin embargo
el efecto completo del sol o de cada estación se va percibiendo
gradualmente, y su clímax es efímero.
Si este razonamiento es verosímil, los efectos mecánicos del
amanecer galáctico tendrían que estar aquí desde hace unos
años.
Bueno, te dejo aquí porque no es éste el lugar para ponernos a
especular.

23 Septiembre Pedir Disculpas


Desde el punto de vista de nuestro Trabajo, “cultura” y
“educación” son sinónimos; ambas representan la programación
de la máquina.
Hay dos formas de abordar el ejemplo que nos das (porque la
esencia de tu pregunta está en ese ejemplo real y concreto que
describes). Una forma de abordarlo es desde el punto de vista de
la personalidad verdadera o falsa; la otra es desde el punto de
vista de la ley de tres.
Según la ley de tres una y la misma acción puede indicar
procesos bien distintos; para averiguar de qué proceso se trata
es necesario encontrar la tercera fuerza detrás de la acción de
pedir disculpas.
Pedir disculpas puede ser el resultado de una tercera fuerza
mecánica: por ejemplo, uno puede hacerlo porque así lo
acostumbraron desde niño, o porque es la única forma de salir
de una situación embarazosa, o porque no desea perder el favor
de la persona ofendida; en cada uno de estos casos la tercera
fuerza es la personalidad.
También uno puede pedir disculpas porque está centrado
en el rey de corazones, y tiende mecanicamente sentirse
verdaderamente avergonzado por haber ofendido a alguien, y
genuinamente siente la necesidad de disculparse. En este caso
la tercera fuerza es la esencia. Sin embargo muy poca gente en
este mundo está centrada en el rey de corazones. Claro que como
la mayoría de los seres humanos no actuamos mecanicamente
de esta manera, es necesario educar nuestro centro emocional;
es decir, cultivar el hábito de disculparnos.

190
Si fuéramos conscientes, la vergüenza (una emoción real) sería
la tercera fuerza detrás del acto de pedir disculpas, pues la
vergüenza es una emoción conectada con el tercer estado de
conciencia o conciencia de sí.
Para quienes estamos tratando de despertar, pedir disculpas es,
al inicio, un aspecto de la personalidad.
En el Sistema hablamos de personalidad falsa y de personalidad
verdadera, este término está basado en un principio muy
simple: la personalidad falsa se compone de todo hábito y
actitud que obstaculiza o impide el trabajo sobre sí, mientras
la personalidad verdadera se compone de todo hábito y actitud
favorable para el trabajo sobre sí: entonces pedir disculpas
cuando nos percatamos de haber ofendido a alguien es un
hábito que podemos y debemos incorporar a la personalidad
verdadera. Una vez establecido esto el acto de pedir disculpas
se encuentra en la perspectiva adecuada.
Pedir disculpas es una acción que se origina en la parte
intelectual del centro emocional o rey de corazones; y a menos
que uno esté centrado en esa carta, le va a resultar siempre
difícil hacerlo, luego esta acción forma parte de lo que en el
Sistema se llama “actuar consciente”.
Cabe recordar que el rey de corazones se refiere a un
nivel de atención que estamos tratando de desarrollar, e
independientemente de nuestro centro de gravedad mecánico, el
rey de corazones debe convertirse en nuestro centro de gravedad
permanente: literalmente estamos tratando de desarrollar en
nosotros una segunda naturaleza de carácter consciente.
Conforme desarrollamos la capacidad de controlar la atención
en el centro emocional, empezaremos a experimentar emociones
reales, como la compasión y el respeto al derecho ajeno. Además
estaremos más atentos a nuestras acciones hacia el prójimo y,
por supuesto, cuando cometamos el error de herir sensibilidades
ajenas, estaremos mejor dispuestos a pedir disculpas.
Al inicio esta práctica podrá parecer una mentira, pero si
comprendemos que se trata de una función del rey de corazones,
(una calidad de atención que estamos tratando de desarrollar)
podremos hacerlo con mayor convicción y seriedad. Entonces,
pedir disculpas se convierte en una forma de desarrollar el rey
de corazones.

191
Desde luego sabemos que nuestro ser fluctúa entre el sueño y el
despertar, entonces, cuando descubrimos la emoción negativa
del sarcasmo, o un pensamiento opuesto al hecho de habernos
disculpado, podemos estar muy seguros de que nos hemos
dormido y que el rey de tréboles está imponiendo su opinión
respecto a ese acontecimiento.
Se trata de escoger bien en qué “yoes” pones tu identidad.

28 Septiembre “El Ojo que Todo lo ve”


Te propongo una forma directa de llegar por ti misma a la
respuesta sobre el significado esotérico del “Ojo que Todo lo ve”
siguiendo la siguiente línea de pensamiento; luego te daré algún
indicio para que puedas buscar la parte histórica de la misma.
El ser humano es un cosmos completo, un modelo del universo,
al igual que la tierra, al igual que el sistema solar, al igual que
la vía láctea. Cada cosmos tiene propiedades y posibilidades
análogas. La más alta posibilidad que el ser humano comparte
con cosmos superiores es participar en los aspectos conscientes
de lo que en el Sistema conocemos como el Rayo de la Creación.
Tú y yo, en cuanto seres humanos, tenemos la posibilidad de
despertar y desarrollar la conciencia, es decir, aquello que forma
parte de los aspectos conscientes del Rayo de Creación. Al inicio
la consciencia consiste simplemente en darse cuenta de cómo se
desdobla el Rayo de Creación, cómo transcurre la existencia en
sus variadas formas, cómo se manifiestan las leyes universales,
cómo el ser entra y sale de la temporalidad de esta existencia.
Más adelante, conforme se vaya fortaleciendo en nuestra
geografía mental, la conciencia se irá volviendo omnipresente,
de modo que podrá verlo todo en nuestro interior, es decir todos
y cada uno de nuestros impulsos, acciones, pensamientos y
emociones; finalmente será omnipotente, es decir, todo lo que
ocurre en nuestro interior dependerá de la conciencia.
La conciencia es el Ojo que Todo lo ve, es decir ve todo impulso,
emoción, acción y pensamiento en tu interior; sólo que ese Ojo
se encuentra nublado, distraído, aturdido por la legión de yoes
que constantemente produce cada uno de los centros inferiores,
tales como la manía de tener la casa limpia, el miedo de perder
algo o a alguien, o el deseo de ser aceptado en nuestro rebaño
social.

192
El Ojo que Todo lo ve es lo que Gurdjieff describió como nuestro
“Sol que ni alumbra ni calienta”, porque nuestra atmósfera
interna es infecunda y tórpida.
Esto se debe a que existe otro ojo que espía y sopesa todo
impulso, emoción, pensamiento y acción que sale a la superficie
de nuestra geografía mental y lo utiliza para mantener nublado
o distraído al Ojo que Todo lo ve. Ya te lo he mencionado
anteriormente, se llama el rey de tréboles. Este ojo inferior
es muy parecido a el ojo de Sauron, que puede ver sólo en la
dirección donde atisba el peligro de perder su poder.
Esta es la situación actual y vigente del Ojo que Todo lo ve,
no es necesario interrogar textos antiguos para comprenderlo;
es suficiente seguir la técnica de la atención dividida y la
observación imparcial de ti misma; con ello empezarás a disipar
la nube que mantiene cubierto al Ojo que Todo lo ve, que es de
la misma naturaleza en ti y en cada ser humano.
El Ojo que Todo lo ve es el tercer estado de conciencia.
Una vez que experimentes en ti misma este estado superior,
podrás reconocer en textos antiguos el trabajo de otra gente que
trató de alcanzarlo y lo llamó el Ojo que Todo lo ve. Hay quienes
lo llamaron el ojo de Horus, hay quien lo llamó Nuestro Señor
Íntimo y Cercano, o simplemente la Presencia de Dios en ti.

29 Septiembre
Si lees la actividad de este grupo, verás que está dedicado a la
creación de un centro de gravedad en el Trabajo; este centro
de gravedad es la parte intelectual del centro emocional, o
rey de corazones. Se trata de desarrollar nuestra inteligencia
emocional con el fin de favorecer el despertar y desarrollo de la
conciencia; ésta es la meta central de este grupo.
Sabe que este grupo es la tenue influencia de una escuela.

30 Septiembre ¿Exceso o Abundancia?


Una de las primeras verificaciones que uno tiene al recordarse
a sí mismo con éxito, es que termina con una abundancia de
energía sexual circulando en la máquina. El centro instintivo

193
trata seriamente de echar mano a esa energía produciendo
imaginación sexual, o el impulso de refocilarse con la pareja, o
irse a correr un par de kilómetros, incluso a veces la máquina
trata de buscar un motivo para ponerse negativa. La energía
de la conciencia es muy desagradable y algo alarmante para
el centro instintivo, luego tratará de eliminarla toda vez que el
Mayordomo la acumula, como en el ejemplo que nos presentas;
en estos casos la máquina se siente como una olla de presión.
El centro instintivo considera exceso lo que nosotros llamamos
abundancia.
Es necesario habituarse a dejar que esta energía circule
libremente dentro de la máquina el mayor tiempo posible,
y darse a la simple tarea de estar presente a la actividad del
momento. Uno se encuentra lleno de energía, más despierto y
alerta a las impresiones del entorno, entonces… es necesario
encontrar actividades que susciten y favorezcan la aparición de
la conciencia, o el alma. La energía que permite su aparición ya
está circulando dentro de la máquina, un esfuerzo ulterior te
pondrá en contacto con ella.
Leer es una actividad que puede alimentar un estado superior
de conciencia, pero la lectura debe ser de alguien que halla
logrado transmitir un estado superior a través de la palabra
escrita; por ejemplo, Rumi, Dante, Rilke, etc. Escuchar música
como Bach o Vivaldi también puede alimentar este estado. En
otras palabras éste un buen momento para verificar el trabajo
de quienes nos preceden en la tarea de despertar.
En circunstancias como ésta no hay que distraerse pues el velo
que nos separa de la verdad es muy tenue.
Ahora, puede ser que al inicio sea demasiado difícil controlar
la abundancia de energía que resulta de nuestros esfuerzos
acertados; entonces es necesario encontrar formas civilizadas
de eliminarla.
Correr un par de kilómetros es una forma, tocar algún
instrumento, o escribir algunas líneas sensatas. Esto no debe
hacerse sin antes haber intentado lo más posible transformar
esa energía en la presencia del alma.

194
Octubre 2015

5 Octubre Impresiones
La forma práctica de trabajar con las impresiones como alimento
es desarrollar la sensibilidad de distinguir y elegir siempre el
más alto nivel de impresiones.
Me explico: todos comprendemos que para mantener un cuerpo
saludable, el centro instintivo tiene que ingerir alimentos
adecuados. Entonces necesitamos escogerlos bien en el mercado,
para más tarde prepararlos y refinarlos antes de ingerirlos.
Nadie compra leche rancia, pan duro, fruta blanda, comida
caducada.
Lo mismo hacemos con las impresiones para el centro emocional,
el centro intelectual y los centros superiores; es necesario
escogerlas bien antes de exponernos a ellas. Debemos siempre
elegir el más alto nivel de impresiones, por ejemplo, al escoger
nuestras amistades, o cuando nos exponemos al arte, la música,
la arquitectura, el Internet y la literatura, hay que tener cuidado
de no introducir en nuestro interior impresiones de bajo nivel.
Es necesario exponernos a obras de arte que contengan el
hidrógeno que puede nutrir nuestros centros superiores.
Cuando nos exponemos, por ejemplo, a la Mona Lisa, y al mismo
tiempo tratamos de iniciar el recuerdo de sí, comprendemos
directamente que esa sonrisa, esa mirada enigmática, esa
dama que pintó Leonado, representa el estado superior que
estamos tratando de experimentar mediante la práctica misma
del recuerdo de sí. Muchos de los autorretratos de Rembrandt
contienen un hidrógeno similar, lo mismo numerosos cuadros
del Greco y otros pintores clásicos.
Por otro lado, cuando nos exponemos a cualquier cuadro de
Pollock y tratamos de iniciar el recuerdo de sí, podemos ver
directamente que el hidrógeno de sus cuadros es de calidad
inferior. De hecho gran cantidad del arte moderno contiene
hidrógeno 48 o incluso 96; es decir fue creado por la personalidad
y alimenta la falsa personalidad.

195
El arte como impresión o alimento puede ser hidrógeno 96, 48,
24, 12 y en algunos casos 6. Puede ser la creación del centro
instintivo o del centro emocional, incluso del centro motor e
intelectual. Hay arte hecho con los jacks de los centros, lo hay
hecho con las reinas, o con los reyes. El arte objetivo de que
habla Gurdjieff es creado por los centros superiores e invoca
el mundo 12 y 6 en el espectador. Y aunque a veces despierta
los centros superiores del espectador, éste puede mantenerlos
despiertos sólo mediante un esfuerzo consciente.
Sabemos que la asimilación de impresiones de los mundos 24,
12 y 6 requiere del recuerdo de sí.
Por otro lado, sabemos que para digerir impresiones más
refinadas es necesario hacer un mayor esfuerzo y sostenerlo.
Para verificar esto es necesario elegir una “Fuga” de Bach y
ponerse la meta de escucharla intencionalmente desde el inicio
hasta el final. Esta meta, aparte de mostrarnos la medida
de nuestra voluntad, puede culminar en el tercer estado de
conciencia.
Luego, para verificar la diferencia entre la impresión de la música
de Bach y otra de menor calidad, basta con encender la radio
y escuchar el “hit” del momento en nuestra localidad, el cual
podemos escuchar sin dificultad; y percibir cómo se nos queda
en la memoria sin esfuerzo alguno de nuestra parte. Escuchar
la música de Bach requiere esfuerzo, escuchar música barata
en la radio no.
Ciertas obras de literatura han sido creadas a través del centro
emocional superior o del centro intelectual superior. Tales
obras están dirigidas a un círculo muy limitado de personas:
específicamente, aquellas que conocen el lenguaje y medio
del autor, y que comparten con él la meta de despertar la
conciencia. Ahora, como se trata de obras de carácter universal,
contienen en sí múltiples significados (literal, moral, espiritual)
por lo mismo atraen la atención de diferentes tipos de gente;
desde profesores universitarios, teólogos, filólogos a personas
comunes, e incluso niños. Sin embargo sin una clave de lectura
común entre el observador y el autor, no es posible asimilar su
significado más profundo.
Repito, sin el conocimiento de una clave de lectura, o, como
nuestro ejemplo de la Mona Lisa, sin el recuerdo de sí, lo único

196
que se puede obtener de la asimilación de obras de arte objetivo
es la opinión de los centros inferiores. Por lo mismo existen tantas
interpretaciones como gente que discute sobre estas obras. Tal
es el caso de libros como La Divina Comedia o el Apocalipsis,
o de mitologías como la Judeocristiana, la Mesoamericana o la
Griega; o para poner el ejemplo más cercano a nosotros, una
buena parte de los “Relatos de Belcebú”.
Entonces, cuando uno se expone a obras de arte objetivo, es
decir, aquellas creadas por escuelas o seres conscientes, es
necesario dividir la atención (recordarse a sí mismo) y percatarse
de la entidad que evocan en nosotros, pues sólo al despertar,
esta entidad puede recibir tales impresiones y confluir en ellas.
No cometamos el error de pensar que es suficiente exponerse
a obras de arte objetivo sin esfuerzo alguno de nuestra parte,
si así fuera, las grandes colas de gente que uno ve entrar en
los museos, saldrían como colas de gente consciente. Por otro
lado, cuando el alma logra despertar por unos momentos al
exponerse a obras de arte que, aunque no sean objetivas, sí
contienen cierta belleza, (hidrógeno 12) logra confluir en ellas.
Otro aspecto del trabajo en esta área es ponerse la meta de
refinar constantemente el nivel de impresiones en nuestro
entorno, empezando por nuestra persona y haciendo este
esfuerzo extensivo a nuestro hogar y lugar de trabajo. Hay que
aprender a refinar cada aspecto de nuestra existencia, desde
cómo nos vestimos, de qué hablamos, cómo nos sentamos a
la mesa, qué personas y lugares frecuentamos, etc. En otras
palabras hay que vivir nuestra vida como si fuera una obra de
arte, en la cual el principal protagonista es invisible, un ser de
otro mundo.
Por último, hay que saber discriminar entre la gran variedad
de impresiones que nos ofrece la ciudad donde vivimos y los
medios de comunicación masiva, pues éstas van de lo más
sublime a lo más bestial. Por ejemplo el interior de una iglesia
antigua contiene hidrógenos más finos que el interior de un bar
o un concierto de Luis Miguel o de los Rolling Stones.
Un museo, un jardín Zen, una pradera, los ojos de un niño, el
paso de una anciana, una canción de cuna, son hidrógenos que
podemos asimilar a las partes más elevadas de nuestro ser.
En cambio un chisme político, la denuncia de una infamia, una

197
corrida de toros, una pelea callejera, una canción de contenido
obsceno o burlón, son impresiones que no nos interesa asimilar.
Hay que aprender a controlar dónde miran nuestros ojos y
qué advierten nuestros oídos, concentrarnos lo más posible en
seleccionar el más alto nivel de impresiones momento a momento,
como dijo el poeta, debemos ser “las abejas del mundo invisible”,
recogemos lo mejor de cada planta en flor y lo destilamos en un
néctar digno de los dioses, la presencia del alma.

7 Octubre Drogas
Durante los años ‘60 y ’70, con la popularización de las drogas,
surgieron artistas y escritores que, haciendo uso de ellas,
establecieron un contacto artificial y temporal con los centros
superiores; es bien sabido que las drogas tienen esa función,
es decir forzar la puerta de los centros superiores. Durante
esta experiencia provocada artificialmente escribieron poesía y
compusieron música que sirvió de inspiración a muchos jóvenes
que estábamos creando lo que en el Sistema se llama un Centro
Magnético. Gente como John Lennon, Bob Dylan, David Bowie,
Roger Waters, etc., escribieron frases notables que hablaban
de una realidad distinta a la ordinaria. El resto de su trabajo,
aunque brillante, era juvenil e insubstancial. Curiosamente no
los llevó a ninguna parte porque cristalizaron en las palabras
producidas gracias a una experiencia artificial.
Paradójicamente alguien que se encuentra involucrado en un
trabajo esotérico puede aun utilizar frases notables de estos
autores para mantenerse concentrado, para recordarse de hacer
esfuerzos. Alguna de la música es realmente inspiradora; pero
conforme vamos conociendo formas más elevadas de poesía y
música, nuestros queridos Beatles, Pink Floyds y Bob Dylans se
van apartando a lugares menos prominentes en nuestra psicología.
Bob Dylan escribió cosas notables, pero nunca llegará a la altura
de un Rilke, de un Enrique Gonzáles Martínez o de un Petrarca.
En cuanto a su música, como es la norma en el Rock, está en
el nivel del centro instintivo motor. Lo mismo Pink Floyd, nos
dejaron meditaciones sobre temas como la muerte y la locura
producida por las drogas, cosa que de jóvenes nos abrió los ojos,
pero una vez abiertos hemos descubierto mundos superiores y
música más elevada.

198
De vez en cuando es útil volver a escuchar a los autores y
músicos de un pasado que nos ha traído a este presente lleno
de auspicio. Pero hay que saber reconocer su valor desde el
punto de vista del despertar de la conciencia.
Dicho de otro modo, todo material que alimentó nuestro centro
magnético debe ser abandonado, aunque no para siempre,
sí por mucho tiempo, ya que necesitamos concentrarnos en
la persecución de una realidad superior, la cual requiere un
alimento más refinado.

7 Octubre Proceso de Crimen


Se ha mencionado que de los seis procesos cósmicos que se
desdoblan en el universo, cinco son mecánicos e inexorables,
y uno solo consciente. El proceso de crimen, del cual existen
millares de denuncias en la red, es inexorable. Lo único que
podemos hacer con respecto al crimen es evitar ser la tercera
fuerza en esa triada. Es decir, de ninguna manera y en ninguna
escala debemos participar en los crímenes que suceden durante
la decadencia de la cultura global, para esto tenemos suficiente
conocimiento y comprensión.
Existen también el proceso de crecimiento y el de destrucción,
igualmente inexorables. Entonces, cada cultura, cada
civilización, en cuanto ser vivo, está también sujeta tanto al
proceso de crecimiento, como al de destrucción; es decir, nace,
se desarrolla, llega un punto culmine, y finalmente decae poco
a poco hasta que muere; lo que estamos viviendo en estos
tiempos es parte de este último proceso cósmico. Sin embargo
al momento de la muerte de una cultura o civilización se puede
sembrar la semilla de una nueva civilización, y de esto podemos
ser partícipes. En práctica hay que concentrarnos en alimentar
esa semilla y no poner nuestra identidad en los “yoes” del centro
emocional que se preocupan por el inevitable colapso de este
enorme roble milenario de nuestra cultura.
Entonces la nueva semilla somos nosotros, y nuestro trabajo
es mantener en nosotros mismos un estándar de vida que
sostenga y promueva los valores más elevados que toda cultura
ha producido en su siglo de oro. Y estamos hablando de toda
cultura: cristiana, tolteca, musulmana, hindú, zen, etc.

199
El verdadero desastre es cuando uno que sabe del proceso de
regeneración, el único proceso cósmico que requiere de esfuerzo
y trabajo consciente, el único que mantiene al ser humano a la
altura para la que fue creado, se olvida a sí mismo y se comporta
en forma primitiva y atroz, participando en la decadencia de la
cultura: ésa es la verdadera tragedia.
Ahora, la actitud que debemos crear con respecto a los sucesos
desagradables que acontecen durante la decadencia de nuestra
cultura o civilización es la aceptación. Esta actitud está basada
en la comprensión de que tanto el crimen como la destrucción
son parte integral del cosmos en que vivimos, siempre han
existido y seguirán existiendo.
Naturalmente estos aspectos del cosmos hieren nuestra
sensibilidad, es decir nos causan un sufrimiento real en el centro
emocional; sin embargo, y aquí entra el Trabajo esotérico, una
vez que comprendemos y aceptamos el mundo como es y las
cosas como están, estamos en el umbral de la transformación
del sufrimiento, una técnica para alcanzar el tercer estado de
conciencia y con esto participar en el proceso de regeneración.
También es necesario comprender que desear que cambien
las circunstancias externas, e incluso tratar de cambiarlas, es
una tarea inútil. Todo cambio de las circunstancias externas
es efímero y fútil; y deja una huella idéntica a la que deja un
hombre que nada en el mar; el único cambio permanente, y que
realmente favorece a la humanidad, es un cambio en el nivel de
conciencia.
Lo que vemos en las noticias hoy en día es la manifestación
de leyes universales que han operado desde que el mundo es
mundo, para verificar esto basta con leer un periódico de hace
treinta o cincuenta años, o estudiar la historia universal; nos
daremos cuenta de que el crimen, la destrucción y la decadencia
se manifiestan siempre en la misma forma.
Por lo mismo no es necesario exponerse en forma excesiva a
las constantes calamidades mundiales, ya que esta actividad
puede llevarnos a la enfermedad, (otro nombre para el proceso
de crimen). Hay gente que pasa mucho tiempo viendo y
subiendo a la red videos y denuncias de crímenes de todo tipo,
asimilan estas impresiones una y otra vez, hasta enfermar
su centro emocional, cristalizando emociones negativas tales

200
como el miedo o la depresión, esto no puede más que minar sus
posibilidades evolutivas.
Para finalizar, las pocas veces que, durante el transcurso del día
confluimos en un accidente o en una pelea callejera, la sorpresa
de un tal acontecimiento puede desatar el hidrógeno 12 o
incluso 6 en nuestro interior; entonces hay que aprovechar la
ocasión para explorar la naturaleza de estos mundos superiores
y grabarla en la memoria.

8 Octubre El accidente como Oportunidad


Accidentes como los que mencionamos arriba son choques
que impactan a la máquina de manera tan fuerte que
momentáneamente entorpecen el funcionamiento de los centros
inferiores; esto crea un espacio, un silencio interno efímero que
hay que astutamente aprovechar. En tales momentos, cualquier
grupo de “yoes” que hasta entonces experimentábamos, ya sea
de la esencia que dela personalidad, se detienen y nuestra
atención se concentra en el presente; es ahí donde pueden
surgir los centros superiores.
La puerta que lleva a los centros superiores es muy estrecha, es
atención concentrada en el presente.
Además, un fuerte choque externo de naturaleza negativa
desata energía molecular en la máquina, sólo que ésta se disipa
en unos segundos, a veces en unos minutos. Entonces esta
circunstancia representa una buena oportunidad para aprender
a dividir la atención, porque el hidrógeno necesario para
producir este proceso está ya en circulación. En ese momento
hay que poner atención por ejemplo, a nuestra respiración, o
a nuestra postura, o tratar de prolongar mediante un esfuerzo
voluntario el silencio interno producido por el choque. Lo
mismo tratamos de hacer cuando recibimos un insulto callejero
o casero, utilizamos la energía que éste nos desata.
Ahora, en el Cuarto Camino existen dos tipos de escuelas, uno
que se inclina por la compasión, el amor y el cuidado de la
esencia, la otra que se inclina por la negación o el oprobio de la
máquina. Las escuelas basadas en la negación utilizan choques
negativos para desatar el hidrógeno 12 en la máquina.

201
Así, hay escuelas en que se utiliza el insulto y la humillación
de los estudiantes como forma de desatar el hidrógeno 12 y
con esto aumentar el nivel de energía molecular en la máquina.
Se les imponen duras pruebas que implican violencia física o
verbal, se les pone en situaciones embarazosas, etc. Aunque
muchos obtienen resultados positivos, otros, cuya esencia era
frágil, sufren daños a veces irreparables.
Nuestra escuela ha desarrollado técnicas basadas en la
compasión, el amor y el cuidado de la esencia. Entonces los
choques que activamente buscamos y utilizamos no son de
naturaleza violenta, (dejamos esos choques a las influencias
mecánicas de la vida). Cuando se trata de buscar choques
que desaten el hidrógeno 12, preferimos aquellos como el arte,
la poesía, la música y la creación de una atmosfera cordial y
refinada. Esto suena ideal pero no es fácil, ya que requiere el
desarrollo de la función que llamamos el rey de corazones; esta
función no es mecánica y requiere de un constante esfuerzo
disciplinado. Los ejercicios que impulsan esta disciplina están
basados en las buenas maneras, el respeto al derecho ajeno y el
refinamiento de nuestras costumbres. Por lo mismo exponerse
a las más altas expresiones del arte y la cultura es de vital
importancia. La belleza literalmente nos llama desde el umbral
de un estado superior, uno puede percibirlo en la calidad del
hidrógeno a que somos expuestos, pero hay que estar allí, hay
que estar despiertos.
La guerra es un proceso cósmico inevitable.

9 Octubre La Secuencia
Para poner a los demás lectores en contexto es necesario aclarar
el origen y el significado del término “Secuencia”. Antes que nada
debemos mencionar que hacia el final de su vida Ouspensky
declaró que debía existir un método para recordarse a sí mismo
en forma regular, pero confesó no haberlo descubierto. A su
muerte, gran parte de sus estudiantes fueron en busca de
un maestro o gurú que les enseñara un método para lograr
recordarse a sí mismos a voluntad. Si bien el Sistema gira en
torno al recuerdo de sí, la forma de acercarse a este esfuerzo
en manera permanente debe ser creada por cada maestro y su
círculo interno. Aparentemente Gurdjieff mismo no dejó rastro

202
de un método tal, y si lo dejó, debe estar enterrado en algún
oscuro pasaje de los Relatos de Belcebú, o quizá en sus danzas
sagradas. Tal parece que un método para el recuerdo de sí no se
puede establecer en forma permanente, sino que se transforma
según la naturaleza del maestro o escuela del Cuarto Camino.
Todo aquel que entra en el Cuarto Camino aprende técnicas para
recordarse a sí mismo en circunstancias específicas tales como
cuando experimenta un fuerte choque, o cuando el centro sexual
se activa, o mientras sufre, o cuando se percata de estar negativo,
etc. En otras palabras, un viandante del Cuarto Camino aprende
a recordarse a sí mismo en aquellos momentos en que el nivel de
energía molecular en la máquina es alto. Pero no existe un método
definitivo para iniciar y mantener el recuerdo de sí en momentos
comunes, en los cuales aparentemente no existe una fuente de
energía. Momentos comunes tales como, cuando uno se lava los
dientes, o mientras espera en la antesala del dentista, toma sus
alimentos, se está peinando, o mientras lee un libro; momentos
de aparente despreocupación nos pasan desapercibidos. ¿Cómo
iniciar el recuerdo de sí en tales momentos?
Durante mucho tiempo en nuestra escuela trabajamos
diligentemente en la creación de un Mayordomo, en la no
expresión de negatividad, en la transformación del sufrimiento,
etc. Pero faltaba la serie de eslabones que nos permitieran estar
presentes en los momentos en que no hay disturbio alguno
en la máquina. Así, bajo la dirección de nuestro maestro
nos dimos a la tarea de encontrar un método para iniciar el
recuerdo de sí en cualquier momento de nuestra vida. Hicimos
varios experimentos de los cuales sólo menciono uno. Se sugirió
comprar un contador, un pequeño aparato que se puede llevar
en el bolsillo, con el cual se aprieta un botón que marca un
número cada vez que uno sabe estar tratando de recordarse a
sí mismo. Tal experimento nos mostró la frecuencia de nuestros
esfuerzos, pero no ayudó con la duración y la profundidad de
los mismos. Como era de esperarse, este experimento se volvió
mecánico rápidamente y hubo que abandonarlo.
La Secuencia surgió como uno de estos experimentos, y poco a
poco nos dimos cuenta de su eficacia; pues esta herramienta de
trabajo llenó los innumerables huecos que el sueño impone en
nuestro día. Puesto que nuestro maestro es de habla inglesa, la
secuencia se desarrolló en ese idioma; sin embargo esto no ha

203
representado un problema para nuestros centros de enseñanza
en el mundo cuya lengua madre no es el inglés.
Durante el desarrollo de la Secuencia, estudiamos una gran
cantidad de textos esotéricos, filosóficos y religiosos, en
busca de la práctica de un método similar y encontramos
que prácticas similares a la Secuencia han existido a lo largo
de la historia esotérica de la humanidad. En varios casos la
hemos encontrado en forma de una oración, o de una serie de
repeticiones silábicas llamadas mantras o en los movimientos
repetitivos de ciertas danzas.
Nuestra Secuencia es una serie de esfuerzos conscientes
conectados entre sí cuya función es disipar cualquier “yo” o
grupo de “yoes” que mantiene nuestra consciencia dormida a
lo largo del día. Estos esfuerzos no se pueden iniciar sin antes
haber desarrollado la capacidad de controlar la atención en el
centro emocional, es decir, uno tiene que tener un Mayordomo
maduro y enérgico. Además, tiene que tener pleno control de
sus yoes, luego, entonar una secuencia requiere tener un cierto
grado de voluntad.
Cada “yo” de Trabajo de la Secuencia es monosilábico, y, como
ya dicho, es en inglés; entonces:
Be, Hold, Read, Back, Read, BE,
El primer “yo” de Trabajo es “Be”, que literalmente quiere decir
“Sé”. Con esta sílaba uno decide callar todos los “yoes” y crear
el silencio interno para dejar que la presencia del alma se
manifieste. Se trata de una invocación a la divinidad interior,
como si le dijéramos, “surge”, “aflora”, “sé en mí”.
El segundo “yo de Trabajo es “Hold”, que literalmente quiere
decir, “Detente”. Con esta sílaba uno desea que el estado que
alcanzamos perdure, que no se vaya, que no termine.
El tercer “yo de Trabajo es en esta Secuencia “Read” y se refiere
en específico a la actividad del momento, en este caso, “lee”.
Esto es lo que se llama el “tema” de la Secuencia, mismo que es
determinado por la tarea del momento. Entonces, una vez que
a través de los dos pasos anteriores uno logra despertar el alma
o la conciencia, trata de enfocarse en la tarea del momento.
Existe una serie de “yoes” de Trabajo monosilábicos (30) que
sirven para enfocarnos en la tarea del momento: por ejemplo
“Look”, “Hear”, etc. ellos implican, en el orden que menciono,

204
Lee con presencia, Mira con presencia, Oye con presencia, etc.
El cuarto “yo” de Trabajo es “Back”, quiere decir literalmente
“Atrás”. Con esta sílaba uno recuerda ponerse alerta al rey
de tréboles, o rey instintivo, y no se deja distraer por este
mecanismo en su empeño de mantenerse presente a la tarea
del momento.
El quinto “yo” de Trabajo es de nuevo “Read”, “Lee”, y requiere
volver a estar presente a la tarea del momento.
Con el sexto “yo” se vuelve a pronunciar “BE”, esta vez con una
entonación ligeramente más larga, algo similar al OM de los
hindúes.
La Secuencia se compone de seis “yoes” de Trabajo
monosilábicos, cada uno con duración de tres segundos, una
respiración, y deben culminar en el silencio, este silencio dura
cuatro respiraciones, representa el clímax de la Secuencia, o
sea, presencia pura y silenciosa. A este esfuerzo ulterior se le
llama “Cuatro alientos sin palabras”.
En este foro no se ha propuesto la práctica de la Secuencia
porque, dado que está en inglés, será muy difícil incorporarla
al Trabajo interno sin el apoyo de la infraestructura de la
escuela. Este foro se ocupa principalmente de la creación de
un Mayordomo, sin el cual la Secuencia es una práctica inútil.
Recapitulando, el esfuerzo inicial es invocar la presencia, el
segundo es desear profundamente que permanezca en nosotros,
el tercero concentrar la presencia en la actividad el momento, el
cuarto no perder de vista las distracciones del centro instintivo,
el quinto volver a concentrarnos en la actividad del momento,
el sexto prolongar la presencia en nuestro interior. Finalmente,
si uno ha hecho estos esfuerzos con la atención controlada en
su centro emocional, debería experimentar los “Cuatro alientos
sin palabras”, la presencia silenciosa de su alma. Su existencia
será, como cantó la gran poetiza, “Volver a ser de repente, tan
frágil como un segundo, volver a sentir profundo, como un niño
frente a Dios, eso es lo que siento Yo, en este instante fecundo.”
La Secuencia es una herramienta relativamente nueva, creada
en esta escuela, y requiere de varias cosas: una, hay que tener
conocimiento del esfuerzo mental que llamamos el Mayordomo,
dos, hay que tener certeza de haber experimentado la presencia

205
de la divinidad interior, tres, hay que tener la urgencia de
despertar la divinidad interior por sobre todas las cosas, cuatro,
hay que aprender a conocer a nuestro enemigo interno y no
dejar que nos engañe ni nos distraiga de esta tarea.
La Secuencia se produce en la puerta estrecha, la puerta
estrecha es el control de la atención.

15 Octubre El Trabajo en la Pareja


Los seres humanos vivimos tan de cabeza, que si bien el ideal de
la vida en pareja es la consideración externa, la consideración
interna es lo que está en la base de este tipo de relación; por lo
mismo, todos los problemas de pareja se deben a la consideración
interna. La gente no ama a su pareja, la gente ama lo que su
pareja significa para ellos, es decir el beneficio que obtienen o
desean obtener a través de él o ella. ¿Por qué sucede esto? La
respuesta y el inicio de nuestro trabajo en esta área se puede
abordar desde dos puntos de vista que corren parejas. Uno,
desde el punto de vista del subdesarrollo de nuestra esencia,
dos desde el punto de vista del subdesarrollo de nuestro centro
emocional.
La esencia de todo ser humano tiene la profunda necesidad
de ser aceptada, respetada y amada por las personas de su
medio ambiente inmediato; sólo cuando esto sucede se puede
desarrollar normalmente. Sin embargo rara vez la esencia
crece en un medio ambiente sano que la guíe y favorezca su
desarrollo; en otras palabras que la eduque.
Si bien los padres deberían proveer lo necesario para que la
esencia se desarrolle físicamente y psicológicamente, de acuerdo
con su facultades (tipo de cuerpo y centro de gravedad), deberían
también enseñarla a respetar los derechos ajenos, a construir
barreras psicológicas que no le permitan meterse en lo que no
le concierne. También deberían enseñarle a ocuparse de otros
seres vivos, como plantas, animales, hermanos menores, los
enfermos, etc.; en una palabra, a responsabilizarse por otras
formas de existencia. Enseñar a la esencia a responsabilizarse
por los demás hará de ella una pareja ideal, una madre ideal,
un compañero ideal.
En la grande y triste mayoría de los casos la esencia es expuesta

206
a padres cuya esencia está igualmente subdesarrollada y que
carecen del conocimiento y voluntad para educar a sus hijos
de manera normal. Cuando no los consienten demasiado, los
maltratan o descuidan constantemente, o los obligan a seguir
carreras u ocupaciones que no tienen nada que ver con su
esencia; muchas veces incluso compiten con ellos hasta el
punto de castrarlos etc.
Cuando alguien que ha decidido trabajar sobre sí mismo
descubre que en su relación de pareja se la pasa considerando
internamente al otro, debe emplear la herramientas de la
observación de sí para descubrir la edad precisa en que el
desarrollo de su esencia se ha detenido; una vez descubierto esto,
debe darse a la tarea de re-educar a su esencia y disciplinarla
para que deje de pensar sólo en sí y empiece a considerar a su
pareja: esto es considerarla externamente.
La consideración interna es una debilidad que nos hace creer
que los demás tienen que cubrir una serie de requisitos que nos
hagan sentir a gusto. En cambio, la consideración externa es un
acto de voluntad que nos permite estudiar a los demás desde el
punto de vista de sus necesidades e inclinaciones mecánicas,
con el fin de comportarnos a la altura de tales necesidades.
Aquí entra en juego el segundo punto de vista desde el cual
podemos abordar el tema de la consideración interna en la
pareja, o sea, el subdesarrollo de nuestro centro emocional.
En nuestro estado ordinario de conciencia, nuestro centro
emocional funciona al servicio del centro instintivo; sus
capacidades perceptivas están empeñadas en nuestro bienestar
y no en el de nuestra pareja. Nos la pasamos estudiando el
comportamiento del otro en función de este bienestar: qué hace,
qué no hace, qué dice, qué no dice, etc. Cuando el otro hace
lo mismo, la relación esta hecha de dos líneas gradualmente
divergentes. Hay veces en que uno solo es el que considera
internamente al otro, el otro no hace más que ser tal cual es,
sin complicaciones.
Cuando dejamos de considerar internamente y empleamos
el centro emocional en forma adecuada, nos empeñamos en
estudiar al otro, en ver cuáles son sus necesidades, sus metas;
todo esto con el fin de considerarlo externamente, de ayudarlo
a enfrentar sus miedos, a nutrir sus esperanzas. En caso de
percibir que el otro realmente es una persona incompatible con

207
nosotros, dejarlo en paz y ser amigos como antes.
Al estudiar nuestra pareja en forma objetiva nos damos cuenta
de que se trata de un tipo de cuerpo, alquimia y centro de
gravedad, y que también tiene una personalidad. Puede tratarse
de un lunar-venusino centro intelectual, o de un saturnino
centro motor, dos tipos que generalmente no son afectuosos en la
manera tradicional, no son románticos, digamos. Puede tratarse
de una persona centrada en el rey de tréboles, para quien la
pareja es una extensión de sí mismo, o una posesión. De tipos
humanos así no podemos esperar detalles que corresponden,
por ejemplo, a un venusino-mercurial centro emocional.
Gran parte de la fricción de pareja está basada en la
incompatibilidad de mecanicidades, debemos recordar que
una persona cuyo centro de gravedad es el centro emocional,
tiene una percepción del mundo y de la gente muy distinta de
otra centrada en el centro instintivo o en el centro intelectual.
Igualmente, una persona con alquimia oro tendrá estándares
de orden y limpieza muy distintos de otra con alquimia cobre o
plomo.
Cuando empezamos a estudiar a nuestra pareja desde este
punto de vista, nos ponemos en la posición de considerarla
externamente con propiedad, pues la conocemos mejor. En
otras palabras, entre más y mejor conocemos a nuestra pareja,
nuestro amor por ella será más perfecto.
Un último punto que hay que subrayar en esta área es que
no debemos permitirnos exigir que nuestra pareja cambie en
función nuestra, aún cuando esté involucrada en un trabajo
esotérico. Es decir, no podemos exigir ser amados, esa triada
lleva a la infelicidad.
Este Sistema está diseñado para quien desea trabajar sobre sí
mismo, y sólo sobre sí mismo, luego toda la responsabilidad en
esta área está en nosotros. Por eso, cuando descubrimos que
consideramos internamente sabemos que ésta es una señal de
que estamos dormidos.
Desde luego que cuando nuestra esencia sufre constantemente
en una relación de pareja, puede ser que nos encontremos con
una persona incompatible.

208
19 Octubre La influencia del Centro Instintivo
en la Máquina
Se ha indicado que cuando estamos en el segundo estado de
conciencia el centro instintivo gobierna los demás centros.
Todas las calamidades que vemos en el mundo se deben a que
la gente vive en función de este centro. Esto no tiene nada de
malo, ni de bueno, es sólo cómo está la situación en el planeta.
Desde el punto de vista cósmico, la vida puede muy bien
seguir adelante sin que un ser humano desarrolle su centro
emocional y su centro intelectual. El ser humano está hecho
de la misma materia prima que los dinosaurios. La diferencia
entre el ser humano y los dinosaurios es que el ser humano
posee las posibilidades de trascender su precaria condición; sin
embargo esto es tan difícil de realizar que sólo unos pocos están
destinados a intentarlo, pero ése es otro tema.
La influencia del centro instintivo en el centro intelectual se
puede ver en la política, en la retórica, en ciertas formas de
literatura; es decir, en la capacidad de manipular palabras y
conceptos con el fin de tergiversar la verdad y con ello alimentar
a la masa de la humanidad para mantenerla dormida. Pero hay
que saber que no son los políticos ni los medios de comunicación
los que mantienen a la humanidad dormida, ellos son solamente
parte de una enorme maquinaria.
Ahora, mientras esto sucede en una escala grande, el Trabajo
esotérico nos invita a buscar las mismas manifestaciones
en la escala de nuestra existencia diaria; o sea, nuestro
centro instintivo utiliza el centro intelectual para mantener
su hegemonía sobre nuestra psicología: tergiversa la verdad,
nos mantiene distraídos, nos vende mentiras más grandes,
fantásticas e interesantes que las de un Cortázar o un Borges.
En otras palabras, la gente se queja de que su gobierno local
los manipula mediante los medios de comunicación masiva,
pero no sospechan que es su propio centro instintivo la fuerza
que no les permite apagar el televisor o el YouTube y dejar de
interesarse en la distracción o el escándalo del momento.
La influencia del centro instintivo sobre el centro emocional se
puede ver en el nacionalismo, la pasión por el equipo de fútbol
local y demás emociones de masa que hacen al ser humano
sentirse orgulloso de pertenecer a una raza, a un país, a una
manada; tales emociones indignas dan origen a actitudes como

209
el racismo, etc. En la escala de nuestro diario vivir, la influencia
del centro instintivo sobre el centro emocional se percibe en el
hecho de que probamos preferencia por un número limitado de
personas, y a eso llamamos amor. Además, el centro instintivo
manipula la energía del centro emocional con el fin de marcar
su territorio social y familiar.
En general el rey de tréboles controla el flujo de “yoes” que nos
pasan durante el día, y no tiene preferencia por alguno de ellos,
su función es mantener al individuo distraído de la realidad.
Principalmente cuando estamos creando un centro magnético,
el rey de tréboles a encontrar una miríada de distracciones con
el fin de impedirnos realizar un trabajo serio sobre nosotros
mismos. Ouspensky señaló esto en su cuento “El Diablo
Benevolente”.
Si bien cada centro genera “yoes”, en el segundo estado de
conciencia todos ellos son manipulados por el rey de tréboles.

20 Octubre Sufrimiento
Date un buen pellizco en la parte interna del muslo y podrás ver
lo siguiente: todos tus yoes se detienen, y vuelves en ti mientras
dura el dolor. Tu atención se concentra y, si logras controlarte,
y no gritas ni te quejas, una cierta sobriedad te invade. Esto se
debe a que el sufrimiento aumenta el nivel de energía molecular
de la máquina; al mantener la atención y el control sobre ella,
podrás experimentar la presencia de la divinidad interior, que
está hecha de la misma energía molecular.
Lo del pellizco es sólo para darte una probada, no es un ejercicio
diario. Puedes intentar lo mismo la próxima vez que te des un
machucón o que alguien te insulte.
La leyenda de Jesucristo demuestra que la evolución es para
valientes. Jesucristo sufrió conscientemente en muchos niveles;
su Pasión, que culminó en su crucifixión, fue el medio que
permitió a la divinidad interior manifestada en él, cristalizarse y
volver a su origen. Ahora, lo que nos interesa no es el sufrimiento
en sí, sino la transformación del sufrimiento, que algunos
llaman “sacrificar el sufrimiento”. Es decir, el sufrimiento es
un medio, no un fin. Te dejo estas líneas, escritas hace dieciséis
años, que considero muy vigentes hoy mismo:

210
El sufrimiento puede ser visto como la estimulación de las partes
negativas de los centros emocional e instintivo. No se habla de
sufrimiento en el centro motriz, ya que su parte negativa es el
reposo, o en el centro intelectual, pues su parte negativa es la
percepción del absurdo y lo imposible, es decir, la “negación”.
Tanto el centro sexual como los centros superiores carecen de
partes negativas. Lo que generalmente se experimenta como
sufrimiento relacionado con el centro sexual, es energía sexual
que se filtra en el centro emocional o en el centro instintivo. Sin
embargo, la añoranza en la ausencia de un ser amado, o el deseo
insatisfecho, podrían estudiarse como formas de sufrimiento en
ese centro.
Hay que también aprender a distinguir entre sufrimiento real y
sufrimiento imaginario o inútil, el cual se debe sobre todo a la
estimulación artificial de la parte negativa del centro emocional,
ya sea mediante la evocación de un evento desagradable del
pasado, o mediante el despertar de algún miedo relacionado
con el futuro. Cuando el sufrimiento imaginario o inútil está
conectado con un evento en el presente, generalmente se debe a
una actitud equivocada en relación con el mismo, y por lo tanto
quien sufre es la falsa personalidad.
A su vez, el sufrimiento real es producido por un estímulo en el
presente, a veces conectado con el centro emocional, a veces con
el centro instintivo; y la mayoría de las veces afecta a la esencia.
Desde cierto punto de vista sacrificar significa “hacer algo
sagrado”; en este caso sería transformar en algo superior la
energía que el sufrimiento real desata. Desde otro punto de vista
significa renunciar al sufrimiento imaginario con el fin de dejar
espacio para que se manifieste un mundo superior en nosotros.
Hay diferentes técnicas para cada tipo de sacrificio.
Para sacrificar el sufrimiento imaginario es necesario observar
y separarse de la parte de la máquina que cree sufrir. Muchas
de las veces en que estudiamos este tipo de sufrimiento,
observamos que se debe a una forma de pensar errónea, a
la pereza o a la falta de entrenamiento del centro intelectual.
Existe una miríada de pequeños eventos, pasados y presentes,
que no tienen por qué hacernos sufrir; sin embargo lo que nos
hace sufrir, o lo que nos pone a funcionar las partes negativas
de los centros, es nuestra forma de pensar en ellos.

211
En este caso, lo que hay que sacrificar, abandonar o
simplemente cambiar es nuestro modo de pensar, y tratar de
buscar maneras más inteligentes de ponderar el significado real
de cada evento en sí. Nuestra relación con nuestros hijos, por
ejemplo, con nuestro compañero de habitación, pareja, o jefe,
son oportunidades para estudiar esta mecanicidad. Es decir,
la consideración interna (identificación con las personas) es
una fuente de este tipo de sufrimiento innecesario. Muchas
veces sufrimos porque “Mi esposa me dijo que estoy gordo...”·
“Hago todo por mis hijos y a ellos no les importa...” “Nadie me
comprende...” “El jefe no me presta atención...” etc.
Otras veces experimentamos sufrimiento innecesario cuando
las imágenes de algún sufrimiento real pasado aparecen en la
memoria del centro emocional. Este tipo de sufrimiento es una
indicación de que nuestra atención está en el nivel de la reina
de corazones, ya que estos recuerdos la están controlando.
Sacrificar el sufrimiento en este caso simplemente significa
hacer el esfuerzo por controlar la atención. Este sufrimiento
no tiene lugar en el presente, sin embargo nos distrae del
presente, así que el modo de sacrificarlo es simplemente volver
a concentrarnos en lo que estábamos haciendo en el momento
antes de distraernos. El esfuerzo es muy similar al que hacemos
cuando tratamos de detener los pensamientos; aunque en
general detener los pensamientos es una tarea más o menos
neutral.
Lo que hace difícil el sacrificio del sufrimiento innecesario es la
identificación.
Por otro lado, algunas heridas emocionales tardan mucho en
sanar, y aunque su aparición generalmente dura muy poco, el
más pequeño estímulo las trae a la superficie. Podemos trabajar
con este tipo de sufrimiento como un hidrógeno superior que
invade la máquina por unos segundos. Si entonces dividimos
la atención, nuestra experiencia del momento se puede volver
más sutil y más refinada, pero sólo mientras dure nuestra
voluntad. Cuando dejamos de dividir la atención corremos el
riesgo de entrar en una octava descendente que puede durar
muchas horas o incluso días enteros. Aunque tengamos éxito
en transformar el hidrógeno que este recuerdo nos produce,
tendremos siempre que sacrificar los “yoes” que desean seguir
sufriendo una vez que el hidrógeno ha dejado de circular.

212
Cuando un recuerdo persiste en volver, es útil estudiar el evento
pasado bajo tantos puntos de vista como sea posible: lo que
requiere atención controlada en el centro emocional. Una vez
que comprendemos qué es lo que nos molesta de ello, podemos
pasar a otra cosa. Sea que se trate de la muerte de un amigo o
de un familiar, o que nos hayan corrido del trabajo injustamente,
o que hayamos cometido un error irreversible, siempre podemos
investigar el tema y estudiarlo desde un punto de vista objetivo.
El estudio cuidadoso y la aceptación de las cosas tal como han
ocurrido es una de las mejores maneras de sacrificar el residuo del
sufrimiento real pasado.

En este caso sacrificar es renunciar al sufrimiento innecesario


y hacer lugar para la comprensión...

Hay otros tipos de sufrimiento que resultan de pequeñas


irritaciones que, como no nos tomamos la molestia de
transformarlas, tienden a aumentar día con día. Las pequeñas
irritaciones que surgen en la pareja, entre madre e hija, entre
compañeros de trabajo o de habitación, se vuelven fuente
interminable de sufrimiento cuando no trabajamos con ellas
(no las sacrificamos) conforme van surgiendo.

En cuanto al sacrificio del sufrimiento real, quizá nos convenga


tratarlo en términos de la transformación: un acto de voluntad
similar a la transformación de la negatividad.

El sufrimiento real sucede en el momento, y el primer esfuerzo


es aceptarlo.

Durante muchos años, antes de desarrollar un Mayordomo,


la esencia desperdicia gran parte de su energía tratando de
luchar contra el sufrimiento o de evitarlo lo más que pueda.
Por lo general lleva mucho tiempo crear y consolidar la actitud
de aceptar el sufrimiento real. Rodney Collin nos recuerda la
necesidad, no sólo de evitar escapar al sufrimiento, sino incluso
de encontrar modos de sufrir voluntariamente. Así que parte del
trabajo conectado con la aceptación del sufrimiento es controlar
ese dispositivo en la máquina que nos hace actuar como un niño
que no quiere ir al médico porque le tiene miedo a las vacunas

213
Una manera de experimentar en esta área es introducir varias
formas de sufrimiento voluntario durante el día, con el fin de
comenzar a desarrollar una fuerza interna capaz de enfrentar
el sufrimiento real. Los ejemplos van desde sentarnos en una
posición incómoda, no terminar todo lo que nos ponen en el plato,
hasta aprender a soportar las manifestaciones desagradables de
los demás. Conforme vamos conociendo nuestras tendencias
mecánicas, podemos volver muchas situaciones a nuestro favor
si las tomamos como sufrimiento voluntario. Por ejemplo si
estamos impacientes mientras esperamos el autobús, podemos
tomar la situación como sufrimiento voluntario.

Podemos crear una gran fuerza de voluntad mediante la


transformación del sufrimiento real, ya que éste tarde o
temprano nos llega, ya sea por el destino o por accidente. Por
el momento tenemos que practicar constantemente con el
sufrimiento voluntario en pequeña escala, pues de otro modo
no tendremos las herramientas, ni la voluntad para enfrentar el
sufrimiento real. El sufrimiento imaginario o innecesario, como
su definición lo implica, no existe, no es de utilidad, así que es
mejor renunciar a él; pero el niño indisciplinado en nosotros
no tiene la menor intención de hacerlo: la cuestión es madurar.

20 Octubre La mente ordinaria


Hay que recordar que Nietzsche no era un maestro esotérico,
ni tuvo hijos, ni sabía, cuando escribió estas palabras, que su
porvenir era la demencia. Aunque su centro intelectual era muy
poderoso, su centro emocional no funcionaba con la misma
lucidez. El amor al prójimo, la compasión, son características
del tercer estado de conciencia.

22 Octubre El Trabajo es para pocos


Tener intereses distintos a los de nuestra familia y amigos de la
infancia y adolescencia crea incomodidad ya sea en ellos que en
nosotros. Tales intereses no necesariamente están conectados
con la búsqueda de una vía espiritual.

214
Se puede definir este tipo de fricción como “presión tribual”. La
fábula del “Patito Feo” se puede aplicar en este contexto, vale la
pena leerla con esto en mente.
En cuanto a utilidad de seguir una vía espiritual que no vaya
de acuerdo con la doctrina predominante en nuestro entorno,
debemos recordar que el Trabajo esotérico va en contra de la
naturaleza humana. Gurdjieff en forma provocativa dijo: “El
nuestro es un trabajo contra Dios”. Desde el punto de vista
de la naturaleza (cuyo representante es el centro instintivo)
el Trabajo esotérico no solamente es inútil, sino que es un
verdadero desperdicio de energía que bien puede ser utilizada
para la preservación de la especia humana y una vida feliz en el
segundo estado de conciencia.
No debe resultarnos extraño que la gente, especialmente
aquellos cercanos a nosotros, consideren nuestro Trabajo
algo inútil y fuera de las reglas. Es por este motivo que la
mayoría de las escuelas esotéricas del Cuarto Camino sufren
persecuciones, tortura y martirios, y deben mantenerse ocultas
a las instituciones religiosas o tradiciones esotéricas fosilizadas.
Cuando alguien tacha de inútil nuestro Trabajo hay que
comprender su punto de vista, ya que se trata de un lujo; este
trabajo es para unos pocos, muy pero muy pocos.

24 Octubre El Destino
La masa de la humanidad tiene un destino equivalente al de las
ovejas, las hortalizas o las aves. Cuando dormimos, nuestros
cuerpos físicos, en cuanto parte de la fina capa de la vida
orgánica en el planeta, participan de este destino. Sin embargo,
los pocos que poseen un embrión de alma, tienen un destino
distinto del resto de la humanidad, pero este destino no atañe
al cuerpo físico sino al alma. Paradójicamente, el cuerpo físico,
es decir, nuestro centro instintivo, toma nuestra participación
en un Trabajo esotérico como una oportunidad para sentirse
especial o superior a los demás.
Nosotros, para neutralizar esta tendencia, cuando hablamos
de la buena fortuna de participar en el Trabajo esotérico, lo
consideramos un suceso favorable y no un mérito; esto lo
hacemos con el fin de educar nuestro centro emocional a tener

215
la actitud correcta frente al hecho de tener un destino distinto
al del resto de la humanidad.
La idea de destino se refiere al alma.
Ahora, en el segundo estado de conciencia no percibimos
el destino en su totalidad, ya que éste se encuentra en la
dimensión del alma, que es una dimensión superior; por eso
consideramos los eventos favorables como una fortuna. La
fortuna no es otra cosa que el desdoblarse de los decretos del
destino. Si pudiéramos ver el destino en su totalidad, los eventos
de los cuales en el segundo estado no vemos las causas, no nos
parecerían azarosos o casuales, los veríamos como necesarios
o inexorables.
En el plano de la humanidad existe un reflejo de esta ley cósmica
en las obras de teatro, en la literatura y el cine. El escritor de
una obra sabe bien las entradas y salidas de cada uno de los
personajes que ha creado, y conoce perfectamente el desenlace
final de la obra; sin embargo sus personajes, al vivir dentro de
la obra no perciben más que la escena que les toca actuar, y
recitan las palabras que otro escribió de antemano.
El azar es una ilusión, la obra está escrita; nosotros somos los
actores, no los personajes.

26 Octubre Teoría y Práctica


Esta aseveración, como muchas otras en el Sistema que aún no
podemos verificar directamente, deben tomarse como teorías. No
es necesario enredarse en una lucha de opiniones. Que la vida
orgánica en el planeta alimenta el campo magnético de la luna
se ha mencionado en forma incidental. No se trata de rebatir
esta idea ni de hacer de ella un dogma. Se puede estudiar la
teoría tal como la presenta Ouspensky en su libro “Fragmentos
de una Enseñanza Desconocida”, basta con ir al índice temático
y buscar el termino “luna”.
Algunos aspectos del Sistema se presentan en forma teórica,
otros en forma filosófica; esto se debe a que en el segundo
estado de conciencia es imposible percibir directamente ciertas
verdades, (por lo mismo la ciencia permanece al margen de
estos temas, ya que la ciencia está compuesta por individuos

216
que tratan de estudiar el mundo a través del centro intelectual
inferior).
Para comprender estos temas es necesario activar los centros
superiores.
Mientras permanezcamos en el segundo estado de conciencia,
no podremos conocer la verdad en forma directa. En otras
palabras, mientras percibamos el mundo desde los centros
inferiores, mientras nuestros rasgos nos oculten la realidad, no
podremos verificar ciertas verdades. Por eso es necesario primero
despertar permanentemente al tercer estado de conciencia, es
decir conocer la verdad con respecto a nosotros mismos. Saber
nuestras limitaciones, los filtros que nos impiden vernos a
nosotros mismos y al mundo en que vivimos, etc.
Cuando logremos despertar permanentemente al tercer estado
de conciencia podremos tratar de acceder al cuarto estado.
Sólo desde el cuarto estado de conciencia podremos verificar
directamente aseveraciones como la aquí expuesta.
Les recuerdo que este grupo no es teórico, no está basado en
la discusión de las ideas del Sistema, sino en encontrar formas
prácticas de aplicarlas. Las ideas del Sistema han ya sido
expuestas hace cien años en manera magistral por Gurdjieff y
Ouspensky.

30 Octubre Sueño Imaginación Ilusión


Cuando uno no duerme profundamente quiere decir que se va
a la cama sin haber utilizado toda la energía a su disposición;
uno o varios de los centros inferiores se quedan funcionando y
le causan sueños o pesadillas.
Otras veces uno estimula uno de los centros inferiores antes
de irse a dormir y éste se pone a funcionar durante el sueño:
como cuando ve una película de terror o de contenido sexual
explícito, cuando come o bebe antes de acostarse. También, la
identificación con un tema, por ejemplo un problema familiar,
una prospectiva de empleo, desata energía extra en el centro
emocional o instintivo y esto perjudica el sueño.
Nuestra vida se basa en una temporalidad convencional.
Dividimos el día en veinticuatro horas y ajustamos nuestro

217
tiempo para dormir a esta división: tenemos que irnos a la cama
a cierta hora, pues tenemos que levantarnos a cierta hora. Sin
embargo cada centro tiene su propio reloj, por así decirlo, que
nada tiene que ver con el tiempo convencional y subjetivo.
También, considera que la necesidad de reposo varía de acuerdo
con la edad, el tipo de cuerpo, el centro de gravedad, y las
estaciones.
En cuanto a cómo dejar de ser máquina es necesario hacer
preguntas prácticas, como ésta que acabas de hacer sobre el
sueño.
Es necesario que “la observación de sí” y “el recuerdo de sí”
dejen de ser frases leídas en un documento y se vuelvan una
práctica diaria.
El eje del Sistema, sin el cual nada se mueve, es el recuerdo de
sí. Los libros y nuestras conversaciones son sólo palabras si no
las llevamos a la práctica; y las palabras se las lleva el viento.
En el caso de tu pregunta, hay que ponerse la meta de observar
directamente los patrones de comportamiento de la máquina
en relación con el sueño. Observarla con el fin de verificar que
realmente es gobernada por varios centros o cerebros; que cada
uno de ellos produce “yoes” y sueños muy distintos de los demás,
y que cuando no utilizamos suficiente la energía de cada centro,
esto puede dejar la máquina encendida durante la noche.
Haz de cuenta que te despiertas en medio de la noche y te
percatas que estabas soñando otra vez con, digamos, tu vecina.
Ya despierto, das rienda suelta a tu imaginación y te ves con
ella caminando por el parque o besándola apasionadamente.
En ese momento te recuerdas a ti mismo, recuerdas tu meta
y separas tu identidad de los ”yoes” conectados con tu linda
vecina. Tratas de pensar en términos de tu meta y descubres
que el centro sexual estaba activo mientras dormías y te produjo
un sueño conectado con sus intereses. Cuando estabas en el
primer estado se trataba de un sueño, cuando entras en el
segundo estado, es imaginación, en el tercer estado ves que era
una ilusión.
Ahora, cuando logras recordarte a ti mismo en relación con tu
meta de observar la máquina con desapego, en ese momento no
eres la máquina sino un testigo silencioso que la estudia con

218
el fin de controlarla. Nuestra identidad no está en la máquina
(el cuerpo físico) sino en la presencia que tratamos de evocar al
separarnos de su funcionamiento mecánico.
Dejar de ser una máquina es una empresa titánica; empieza
con la meta de recordarse a sí mismo en circunstancias bien
específicas.

31 Octubre Recuerdo de Sí
Uno no se puede poner la meta de empezar a recordarse a sí
mismo de ahora en adelante, o la semana próxima, o por las
mañanas, etc. Es necesario encontrar circunstancias específicas
que sabemos vamos a enfrentar día con día.
O sea, uno se pone la meta de recordarse a sí mismo cada vez
que entra en su auto o en el autobús, o cada vez que enfrenta
una persona que le resulta antipática, o mientras se sienta a la
mesa a desayunar.
Recordarse a sí mismo quiere decir estar presente, atento a sí
mismo desde el punto de vista del despertar de la conciencia.
Uno trata de percatarse de lo que su máquina hace, dice, piensa
o siente durante eventos como los arriba citados.
Uno se separa de la función que ocupa el momento presente.
A veces, para ayudar al recuerdo de sí uno introduce cierta
incomodidad en tales momentos; digamos, mientras se lava
los dientes, lo hace con la otra mano, mientras come, trata de
mantener las plantas de los pies en el suelo durante la comida,
cuando habla con alguien, se pone la meta de no interrumpir, o
de no decir chascarrillos.
Estos son ejemplos vagos, pero uno debe ser creativo para
encontrar formas de volver en sí, poner atención a sí mismo, a
su máquina y a su entorno.
Es necesario abrir brecha al silencio interno en las circunstancias
de nuestra vida diaria.

31 Octubre El Enojo
El enojo es una emoción negativa, cierto. Las emociones negativas

219
tienen origen en el centro instintivo. Nuestro centro emocional
rara vez trabaja independientemente del centro instintivo, por lo
general éste último utiliza su energía para marcar su territorio
social y salvaguardar el bienestar psicológico de la máquina.
La función del centro intelectual es el pensamiento abstracto;
cuando uno lo utiliza en forma adecuada, es decir cuando
uno se embarca en el proceso de pensamiento, no llega a la
negatividad; muchas veces ni siquiera llega a conclusiones u
opiniones. El proceso de pensamiento lleva a la comprensión, o
como en el caso de Sócrates, al asombro de no saber nada. El
pensamiento de por sí es un proceso neutral.
Ahora, muy poca gente utiliza el centro intelectual para pensar,
lo utilizan para medio adquirir nociones y grabarlas en la
memoria como mentiras o verdades, según el carisma de quien
se las presente. Esto da origen a lo que en el Sistema se conoce
como “pensamiento formatorio”. En términos comunes se trata
de ideas fijas creadas en forma artificial en el centro intelectual
por medio de la comunicación masiva. Estas ideas fijas, o
formatorias, pueden dar origen a emociones negativas, pues la
gente tiende a defenderlas por medio de la violencia verbal y no
por medio de la razón.
Las emociones negativas son reales en el sentido de que se
sienten a nivel molecular y a nivel físico o celular. Probablemente
Ouspensky trataba de decirnos que lo que no es real es el motivo
o la actitud con que defendemos una emoción negativa. Se
trata entonces de encontrar el verdadero origen de la emoción
negativa.
Aquí te va el ejercicio que pides:
Si deseas trabajar para controlar el enojo y verificar por ti misma
su origen, lo primero que tienes que hacer es encontrar motivos
y actitudes que te impidan expresarlo ya sea externamente
que internamente. Esto requiere que te recuerdes a ti misma,
dividas la atención y controles tus acciones, pensamientos y
palabras; al inicio aunque sea por unos segundos. No los vas a
dejar que se expresen, los vas a observar nada más. Si lo deseas
puedes escribirlos en un papel, que leerás sólo cuando se te
halla pasado el enojo.
No se trata de averiguar qué o quién te produce el enojo, sino qué
mecanismo en ti se enoja y cuáles motivos da para expresar esta

220
emoción. El origen de las emociones negativas no es externo.
Por último, las emociones negativas son una gran fuente de
energía que puede alimentar la llama de la conciencia, de allí
la necesidad de no expresarlas. Ouspensky sugirió en cierto
momento que son tan necesarias para el despertar que si no
existieran habría que inventarlas: aprovechémoslas entonces.
PD: Si fracasas en tus primeros intentos, no te juzgues, sigue
intentándolo hasta que lo logres.

221
Noviembre 2015

2 Noviembre Los Sueños Lúcidos


La intervención que la gente hace sobre los llamados “sueños
lúcidos” se puede explicar desde el punto de vista del Sistema;
la explicación misma nos dirá por qué no es una práctica
esotérica: en el mejor de los casos es una especie de gimnasia
mental.
Los sueños, lúcidos o no, suceden en el primer estado de
conciencia, es decir mientras el individuo se encuentra en
el sueño fisiológico. Sabemos que en el primer estado más
profundo ni siquiera se sueña; lo único que funciona es el jack
de tréboles, o la parte mecánica del centro instintivo. Conforme
aumenta el nivel de conciencia, los centros se van incorporando,
dando origen a los sueños. Los sueños están compuestos
de la memoria de las impresiones adquiridas en el segundo
estado de conciencia, y también de las actitudes, emociones y
pensamientos producidos por la máquina con relación a esas
impresiones.
Los estados de conciencia no tienen una división neta; se
desdoblan en forma gradual. Ahora, conforme uno se acerca
al segundo estado los centros inferiores funcionan más
coordinadamente, hasta llegar el momento en que uno empieza
a tener de cierto grado conciencia relativa, es decir, uno puede
percatarse de estar soñando. Sin embargo este percatarse de
estar soñando es simplemente una parte de la máquina. O sea
el centro intelectual puede darse cuenta de que se trata de un
sueño y puede incluso manipularlo a su antojo. Pero recordemos
que la clara realidad es que el individuo se encuentra acostado
en su cama, con los ojos cerrados, completamente divorciado
de la realidad.
Supongamos que el tercer estado irrumpe en el sueño, es decir,
el alma se manifiesta en medio de la noche; de ser así, no se
va interesar en volver a entrar en el primer estado con el fin
de manipular su contenido, pues sabe que el contenido de los
sueños es subjetivo, lejano de la verdad. El alma sabe que el
primer estado es el reino de la legión de “yoes” cuyo monarca

223
es el rey de tréboles: hay que recordar que el rey de tréboles
es la sede de la idea imaginaria que uno tiene de sí mismo. El
tercer estado, el alma, para surgir plenamente, debe salir de los
linderos del primer estado y entrar en el segundo estado, ya que
es allí donde existen sus posibilidades de manifestación plena.
En el primer estado de conciencia no hay posibilidades de ponerse
una meta, de separarse de los “yoes” y ver el contenido del sueño
como un mundo irreal; tampoco es posible concentrarse en las
impresiones del momento y escoger aquellas más favorables
para transmutarlas en la presencia del alma.
Se ha señalado anteriormente que gente como Freud se ha
pasado la vida en el segundo estado de conciencia tratando de
estudiar el primer estado: ésa no es la meta del Cuarto Camino.

3 Noviembre Dominancia Femenina


La Dominancia Femenina es el sustituto de la conciencia para
el ser humano mecánico, es la moralidad subjetiva. Su función
es mantener a la masa de la humanidad dormida bajo un
estándar mínimo de comportamiento civil. Esta ley actúa en
el ser humano a través del miedo al castigo o la esperanza de
una recompensa. Se le llama Dominancia Femenina porque la
programación de la moralidad subjetiva empieza con nuestras
madres, por eso el término “Femenina”. Se le llama “Dominancia”
porque una vez establecida, actúa en forma invisible, como el
rasgo de dominancia del tipo de cuerpo saturnino.
El rey de tréboles es la parte de la máquina que nos conecta
con la ley de la Dominancia Femenina. Sabemos que el rey de
tréboles garantiza la supervivencia biológica de la máquina,
ya que sin el trabajo correcto de esta parte nuestra existencia
pronto llegaría a su fin.
En cuanto a la supervivencia psicológica de la máquina, el rey
de tréboles crea un dispositivo artificial, la falsa personalidad.
Mediante la falsa personalidad el rey de tréboles manipula
todas las energías de los centros inferiores, de modo que la
máquina pueda adaptarse al medio ambiente social en que le ha
tocado nacer. El rey de tréboles copia formas de pensamiento,
tradiciones, actitudes e incluso gustos en el vestir y formas de
hablar que le permitan sentirse parte de su rebaño social.

224
El ser humano en cuanto individuo es una entidad irrelevante,
sin embargo tiene que sentirse importante. Debe además
sentir el apoyo del resto de su rebaño social, de modo que su
sentido de importancia permanezca intacto. Desde este punto
de vista da igual que el individuo tenga la necesidad de sentirse
aceptado o simplemente reconocido por el resto de su rebaño
social; da igual que se imagine superior o inferior a los demás.
Lo importante es que tenga el reconocimiento de parte del grupo.
La máquina es la esencia, de allí que la necesidad de sentirse
amada y aceptada por los demás es un derecho legítimo. Se
educa a la esencia para que se comporte de manera adecuada y
de este modo reciba el reconocimiento y validez de su existencia.
Sin embargo en algunas ocasiones, la esencia no recibe una
educación, ni mucho menos el reconocimiento y valoración
de su existencia; de allí que desarrolle distintas maneras
de obtenerlos. En tales casos su comportamiento tiende a
ser transgresivo, o rebelde; sin embargo su necesidad es, de
cualquier modo, recibir el reconocimiento de la validez de su
existencia. No importa si uno se cree el mejor de todos, o el
peor de todos, o el más pequeño o el más grande, adecuado o
desadaptado, uno se siente siempre así en función de su grupo
social, o si lo vemos desde otro punto de vista, en función de su
mamá.
La Dominancia Femenina se manifiesta en formas distintas,
según el centro de gravedad y el rasgo principal de cada
máquina; y responde a los códigos del contexto cultural en que
uno nace. He aquí algunos aspectos de esta ley.
• La necesidad de ser amado y aceptado.
• La necesidad de ganarse el aplauso de los demás.
• La necesidad de obtener la atención del sexo
opuesto.
• Esforzarse por ser una “buena” modista, un
“buen” hijo, una “buena” madre, un “buen”
trabajador, un “buen” estudiante para ser
reconocido como tal.
• La exigencia de ser respetado o temido por el
rebaño social.
• Deseo de aliarse a los más fuertes, a los más
carismáticos.

225
• Respetar sólo a quien el rey de tréboles considera
más fuerte o más sabio.
• Imaginación de ser el centro de la atención.
• Volverse satélite de alguien que la máquina
considera fuerte o carismático.
• Miedo de quedar mal.
• Considerar amigos sólo a quienes dan realidad al
propio “retrato imaginario”.
Podemos considerar estas observaciones desde el punto de vista
del niño que necesita ser aceptado por su madre, (contexto social)
porque ella representa su seguridad biológica y psicológica.
Como se ha dicho, a veces las máquinas no han recibido una
educación adecuada, es decir no han sido aceptadas ni cuidadas
de modo adecuado por su madre; entonces la Dominancia
Femenina toma otras formas. En este caso el rey de tréboles
tiende a atraer la atención en forma negativa. En consecuencia
se vuelve el “hijo rebelde”, “transgresivo” o se siente especial e
incomprendido por la sociedad. He aquí algunos ejemplos:
• Impulso de transgredir las reglas sociales.
• Encontrar siempre la manera de meterse en
problemas con el fin de atraer ayuda o cuidado.
• No confiar en nadie, especialmente en aquellos
que juegan un papel de autoridad dentro del
grupo social.
• Denunciar constantemente el crimen, la política,
la corrupción etc.
Ahora, como el rey de tréboles es el mecanismo que nos tiene
conectados con la Dominancia Femenina, entonces trabajar con
la Dominancia Femenina significa trabajar con el rey de tréboles.
Esto último no quiere decir obstaculizarlo en sus funciones
legítimas, sino desarrollar otra parte que surja invisiblemente en
la máquina: es decir la acción consciente. Dejar que rey de tréboles
desempeñe su trabajo normal no implica descuidar el nuestro.
Es decir recordarnos a nosotros mismos, usar el sentido común,
alimentar nuestro rey de corazones o tratar de ser un Buen Amo
da Casa no quiere decir necesariamente ir contra la función del
rey de tréboles, más bien estas disciplinas apoyan su equilibrio.

226
Para neutralizar los efectos de esta ley no siempre es necesario
hacer cambios externos, de hecho éste es el verdadero significado
del Trabajo esotérico: es decir que “no se ve”. Es suficiente
cambiar la tercera fuerza que facilita los eventos externos antes
mencionados, de este modo podremos escapar de la Dominancia
Femenina sin que nadie se dé cuenta. Aquí se trata de hacer
lo correcto por el motivo correcto, encontrar una tercera fuerza
consciente como causa de nuestras acciones. En oras palabras,
trabajar con la Dominancia Femenina es hacer los mismos
esfuerzos que hacemos en la vida, pero con la integridad como
tercera fuerza. Tomemos algunos de los ejemplos presentados
para explicar esta idea:

Siempre es posible esforzarse por ser una buena modista, un


buen hijo, una buena madre, un buen trabajador, un buen
marido, mas con la comprensión de lo que significa desempeñar
el ése papel con integridad. Podemos ponernos la meta de
desempeñar nuestro papel en la vida de la mejor manera
posible, simplemente porque comprendemos su naturaleza
y su importancia, y no porque esperamos la aprobación o el
aplauso de los demás. Recibir o no la aprobación de los demás
no depende de nosotros; en todo caso es irrelevante desde el
punto de vista de la tarea en sí. La integridad en lo que se hace
es un aspecto del rey de corazones, que puede desarrollarse sin
perturbar al rey de tréboles. Para esto es necesario encontrar
la correcta concentración.
Otras manifestaciones de la Dominancia Femenina se pueden
neutralizar mediante la práctica de la atención dividida, y su
desaparición no puede sino hacer la vida más fácil y agradable.
Por ejemplo la actitud de respetar sólo a quien el rey de tréboles
considera más fuerte o más sabio se puede extender en forma
ilimitada, si consideramos que cada persona en el mundo tiene
en sí cierto cúmulo de sabiduría y capacidad de acción. Estar
dispuestos a aprender de todos nos pone en la condición de
aprender de cualquier circunstancia en que nos encontremos,
nos da la posibilidad de volcarla a nuestro favor.
En lo que respecta al otro lado de la medalla, o sea a la tendencia
a rebelarse contra cualquier tipo de reglas o autoridad, quien
trabaja sobre sí mismo, al reconocer esta manifestación como
una debilidad, se pone la meta de obedecer y seguir las reglas
sociales de su localidad al pie de la letra, con el fin de desarrollar

227
su voluntad. Es decir utilizando la herramienta de trabajo que
es “hacer lo que la máquina no quiere hacer.”
De nuevo, la Dominancia Femenina mantiene al ser humano
dormido dentro de los límites de comportamiento cabal en su
rebaño social, Gurdjieff la llamaba “moralidad subjetiva”. La
religión, las tradiciones y las reglas sociales son el punto de
referencia para actuar de acuerdo con esta ley. Parte del trabajo
sobre la Dominancia Femenina es mantenerse conscientemente
dentro de estos límites, sin embargo muchas veces el Trabajo
implica actuar y pensar fuera de ellos.
Por último, cuando logramos a separarnos de los yoes que
desean la aprobación de los demás nos encontramos frente a
una paradoja: es decir vemos que los demás también desean
nuestra aprobación; al igual que la nuestra, sus máquinas
piensan que son el centro del universo.
Un esfuerzo ulterior de profundizar en esta observación nos
lleva a comprender de que una esencia que espera ser amada,
aceptada y protegida está muy lejos de ser una esencia capaz
de amar, proteger y aceptar a los demás. Y es aquí donde se
presenta la posibilidad de nuestra evolución interior, o sea en
poner en segundo lugar la necesidad que nuestra esencia tiene
de ser aceptada, amada y protegida, y concentrarnos en la de
los demás; este es el umbral del amor consciente.

4 Noviembre Alarmas e Intervalos


Tu pregunta nos ayuda a verificar que el recuerdo de sí no
puede tomar impulso: es un esfuerzo que debe ser renovado
constantemente. Cuando se trabaja en soledad, la única forma
de superar un intervalo es introducir un esfuerzo mayor cuando
éste sucede. Éste es precisamente el punto donde debe crecer
nuestra voluntad, donde se demuestra que el recuerdo de sí no
es mecánico. Estudiamos la ley de siete desde el punto de vista
de la necesidad de superar los intervalos.
Para empezar, como analogía te presento el esfuerzo que haces
por salir del primer estado al segundo estado de conciencia.
Haz de cuenta que te pones la meta de levantarte a las tres
de la mañana, cosa que no es natural para ti. Primero que
nada te tienes que poner un despertador; cuando éste suena te

228
despiertas aturdido y lo primero que percibes es el impulso casi
irresistible de volver a dormir, tu centro instintivo te produce
una oleada de “yoes” para volver a cerrar los ojos. Pero recuerdas
tu meta y haces el esfuerzo de salir de la cama. Vas al baño y
te das una ducha de agua fría para estimular la circulación. Te
tomas un café, un mate, un té o cualquier cosa que te ayude a
adentrarte en el segundo estado. Recuerdas tu meta, tratas de
recobrar tu sobriedad; te vistes y sales de casa, notas que tu
centro instintivo está de malas, pero sigues adelante…
Cuando tratas de salir del segundo estado y alcanzar el tercer
estado de conciencia tienes que activar un proceso similar.
Es decir, te tienes que poner “alarmas” para hacer el esfuerzo
de despertar durante el día. Cuando tus “alarmas” aparezcan
debes preparar choques adicionales que te ayuden a establecer
tu sobriedad y tu concentración en el tercer estado.
Ponerte alarmas durante el día te dará una idea de la frecuencia
con que tratas de recordarte a ti mismo.
Desde el punto de vista del Trabajo esotérico, una alarma puede
ser algo tan simple como un hábito. Trata de observar un hábito
en ti, aunque sea inofensivo, algo que repites todos los días.
Digamos que cuando te sientas a la mesa siempre cruzas las
piernas. Entonces, cada vez que te descubres sentado a la mesa
con las piernas cruzadas, ése es tu despertador. Luego te pones
la meta de cambiar la posición de las piernas, plantándolas
firmemente sobre el piso. Muy importante que controles tu
atención y la mantengas en la tarea del momento (que es tomar
tus alimentos) sin dejar que tus piernas se vuelvan a cruzar. O
sea sigues comiendo mientras realizas este esfuerzo, tratando
de degustar cada bocado. Esto requiere que te recuerdes a ti
mismo, que dividas la atención. También te va a crear tensión
interna, por un lado tu centro instintivo tratará de volver a
cruzar las piernas justo en el momento en que te distraes, entras
en imaginación y ni siquiera degustas tus alimentos. Vuelves en
ti, e inicias tu esfuerzo de nuevo.
Este ejercicio debe durar sólo mientras tomas tus alimentos.
De este modo defines bien el inicio y final de la octava, y podrás
detectar más fácilmente cuando experimentas los intervalos,
y por consiguiente saber cuando debes hacer esfuerzos
adicionales.

229
Mantener este ejercicio solamente durante el tiempo en que
tomas tus alimentos te ayuda a percibir la profundidad con que
te recuerdas a ti mismo y la duración de tu esfuerzo.
Encontrar alarmas requiere ser creativos, nadie más que tú
mismo sabrá encontrar las más eficaces, ya que los hábitos más
oscuros los alimentamos cuando nos encontramos solos.
Sin embargo quien nos conoce nos puede ser de gran ayuda;
cuando no logramos descubrir un hábito con el cual trabajar
podemos preguntarles, ellos nos darán material de trabajo.
Además, podemos incluso pedirles de favor que nos recuerden
que estamos trabajando con tratar de observar cierto hábito, y
ellos nos lo pueden recordar con frecuencia. La mejor ayuda
en esta área son los niños. Ouspensky nos aconseja contratar
policías que nos ayuden a estar despiertos, pero una vez que los
contratamos, debemos respetar su labor.
Existe otro tipo de alarmas un poco más intensas que ésta,
que está basada en hábitos del centro motor. Hay alarmas
que nos pueden ayudar a iniciar el esfuerzo de despertar la
conciencia: o sea cuando el centro instintivo se activa. Por
ejemplo, cuando nos encontramos frente a una persona que
nos resulta antipática u horripilante. Ya sea que nos llegue de
sorpresa o que sepamos que la vamos a encontrar durante el
día, es necesario utilizar este encuentro como una alarma que
nos estimule a trabajar. La meta consiste en comportarnos de la
manera más amable cuando esto suceda, sin dejar que siquiera
un gramo de negatividad surja de nosotros. La meta es actuar
cordialmente durante el tiempo que pasamos con ellos; de este
modo la octava tiene un inicio y un fin.
Cuando intentamos el recuerdo de sí, es necesario poner en pie
una octava que nos permita verificar la frecuencia, la duración y
la profundidad de nuestro esfuerzo.
El intervalo mi-fa es relativamente fácil de superar, pues tiene
la característica de que aún podemos concebir la octava en que
estamos trabajando y sabemos que no la hemos terminado.
Lo difícil es cuando encontramos el intervalo si-do. Al inicio el
intervalo si-do nos pasa desapercibido, es decir, no nos damos
cuenta en qué momento nos quedamos dormidos: despertar de
nuevo nos cae de sorpresa.
Otra forma de ayudarte a iniciar el recuerdo de sí y prolongar

230
el esfuerzo es encontrar aquellos momentos durante el día en
que te percatas que el nivel de energía molecular aumenta en
la máquina. Momentos de crisis, de impaciencia, de dolor, de
fricción; todos ellos pueden volverse a favor de tu despertar al
tercer estado cuando te pones la meta de actuar sobre la energía
que te producen. Ésta debe ser una meta permanente, es decir,
cada vez que encuentres fricción durante el día vas a tratar
de dividir la atención y no culpar a nadie de tu sufrimiento, ni
expresar “yoes” de rencor, es decir no crear cuentas internas.
Esta meta dura sólo mientras dura la fricción; de nuevo, esto te
ayudará a concebirla como una octava y saber en que momento
llegas a un intervalo.
Te aclaro que la octava de que estamos hablando es tu esfuerzo,
no el evento que te estimula a hacerlo. En otras palabras la
octava son las vibraciones que tu esfuerzo contrapone a las
vicisitudes del día.
Además de ejercicios como los aquí descritos, puedes introducir
pequeñas incomodidades durante el día que te recuerden dividir
la atención: cosas como ponerte una piedrecilla en el zapato, o la
ropa interior al revés, o entrar en lugares que no acostumbras,
como una iglesia, un restaurant, o simplemente tomar una calle
lateral a la que tomas de regreso a casa. Estos son los pequeños
choques que equivalen a lavarte la cara con agua fría o tomar
un café para mantenerte despierto.
Sabemos que durante un intervalo la octava de nuestra
evolución se puede detener o desviar. Choques como éstos, que
están relacionados con tu meta de despertar, pueden actuar
como aquellas octavas laterales que te van a ayudar a superar
un intervalo en tu trabajo de primera línea sin dejar que se
desvíe.
Lo ideal sería entrar en una escuela y participar en tres líneas
de trabajo, de este modo evitamos desviarnos durante los
intervalos en primera línea.
Finalmente, es necesario introducir, o crear, durante el día
momentos en que te detienes simplemente a meditar sobre
aquellas ideas que te recuerdan por qué estas intentando
trabajar sobre ti mismo. Para esto puedes simplemente llevar
una pequeña libreta en el bolsillo en la cual has escrito
pensamientos que inspiran en ti el deseo de seguir adelante;

231
o quizá detenerte a escuchar una pieza musical que evoque
en ti el nivel de atención que llamamos el rey de corazones; o
más aun, crear o buscar condiciones insólitas que te obliguen a
controlar tu atención con el fin de recordarte a ti mismo.
El punto principal de todo esto es el control de la atención. La
atención controlada es lo que en algunos sistemas esotéricos se
conoce como la puerta estrecha que lleva al reino de los cielos.

6 Noviembre Concentrarse en el Presente


Nuestra meta es despertar la conciencia, el alma, de modo que
sea testigo de del simple sucederse de la vida en este planeta;
nada más. El alma es una partícula de la divinidad que se
manifiesta en el plano de la vida orgánica en el planeta. Cada vez
que logramos el recuerdo de sí, Dios se desdobla en nosotros.
Cuando dormimos, Dios cae en el olvido. Entonces nuestra
existencia se vuelve una multitud de impulsos, emociones y
pensamientos que mantienen velada la presencia del alma. Los
muchos “yoes”, la “legión”, los “diez mil idiotas”.
El Trabajo consiste en recordarnos a nosotros mismos, disipar
esos “yoes” y, una vez que logramos concentrarnos en la tarea
del momento, invocar la presencia del alma,
He aquí la práctica:
Durante el día hay toda una serie de tareas que debemos
desempeñar: levantarnos, tender nuestra cama, tomar un baño,
desayunar, ir al trabajo o a la escuela, hablar con personas,
conducir nuestro auto, etc. Antes de iniciar ese Trabajo, cada
una de estas tareas nos sucedía en el sueño, sin la presencia del
alma. Pero como es nuestro deseo convertirnos en viandantes
del Cuarto Camino, nuestra meta es concentrarnos plenamente
en cada una de estas tareas, refinándola hasta sus máximas
posibilidades, sin dejarnos distraer por nada.
El Cuarto Camino alumbra el simple sucederse de la vida en el
planeta.
Por ejemplo, mientras lees estas líneas, debes tratar de estar
presente al funcionamiento del centro intelectual, el cual se
ocupa de asimilar estas ideas. Si de pronto te aparece un “yo”
que dice, “¿Cómo estará mi mamá?”. En vez de darle realidad,

232
dejando la lectura para ir a llamarla, lo fotografías como un “yo”
del centro emocional que en ese momento es una distracción,
y no lo escuchas, sino que tratas de volver a tu lectura; sigues
leyendo. Si más adelante te aparece otro “yo” que dice, “Voy a
dar un paseo y regreso”. Lo mismo, en vez de darle realidad lo
fotografías como un “yo” del centro motor, otra distracción, no
lo escuchas, y te vuelves a concentrar en la lectura.
Es importante tomar cada evento de nuestra vida como una
octava, determinando claramente su inicio y su fin. De este modo
podremos concentrarnos en cada cosa que hacemos sin dejarnos
distraer por otras, por muy legítimas que parezcan. Cada octava
que realizamos durante el día debe convertirse en una meta. La
idea es realizar la actividad del momento con integridad y atención,
sólo así podremos darnos a la tarea de dividir la atención y facilitar
la manifestación de la presencia del alma.
Los únicos “yoes” que nos vamos a permitir son aquellos
relacionados con lo que estamos haciendo aquí y ahora, y
aquellos que nos estimulan a estar despiertos.
Hay que aprender a controlar la atención, establecernos en el
presente, mantenernos despiertos, concentrarnos en la tarea del
momento, no escuchar a los “yoes” que nos distraen (sabiendo
que es el centro instintivo el que los produce), volver una y
otra vez a la tarea del momento, y reafirmar nuestra presencia.
Debemos renovar este esfuerzo una y otra vez.
Ahora, cuando finalmente llega la hora de llamar a nuestra
mamá, ésa es la tarea del momento: tomamos el teléfono,
marcamos su número y hablamos con ella, concentrándonos
sólo en nuestra relación emocional con ella. Si acaso nos asalta
un “yo” conectado con la lectura de estas líneas, no debemos
escucharlo, sino tomarlo como una distracción, y concentrarnos
en la conversación con nuestra mamá.
Muchos de los yoes que la máquina produce pueden ser
legítimos, y debemos actuar de acuerdo con lo que dicen; sin
embargo, no debemos escucharlos cuando nos distraen de
la tarea el momento. Por otro lado debemos crear “yoes” de
Trabajo que nos ayuden a disipar aquellos que nos distraen:
estos “yoes” deben ser cortos e imperativos. Por ejemplo, en el
caso de los “yoes”, “¿Cómo estará mi mamá?” o “Voy a dar un
paseo y regreso”, que nos distraen de la lectura, introducimos

233
un “yo” de Trabajo que dice “Ahora no”, o “Más tarde”, o “Lee”.
Estos imperativos tienen como función controlar el centro
que está interfiriendo con la tarea del momento y permitir el
funcionamiento correcto del centro intelectual.
Cuando nos concentramos en la tarea del momento, los “yoes”
adquieren una perspectiva distinta, sobre todo aquellos que
sabemos que nunca van a suceder, como cuando descubrimos
que lo que nos distrae del presente es la imaginación de meterle
un gol al Real Madrid y cosas por el estilo.
Con un solo “yo” de Trabajo como, “Ahorita no” podemos
acallar decenas de “yoes” que desean interrumpirnos, pero
hay que aprender a obedecer nuestros “yoes” de Trabajo. De
nuevo, una vez que logramos concentrarnos en la tarea del
momento, podremos tratar de dividir la atención. Sólo cuando
nos instalamos en el presente podemos tocar la puerta que abre
los centros superiores, y quizá como dijo Rumi, entonces nos
daremos cuenta de que estábamos tocando desde adentro.

10 Noviembre Cómo utilizar el Sufrimiento


He aquí la línea de pensamiento:
Cuando hablamos de sufrimiento, nos referimos a la estimulación
de las partes negativas de los centros inferiores, es decir, nos
referimos a la máquina. El alma, por su misma naturaleza positiva,
es inmune al sufrimiento.
El sufrimiento es parte integral de la existencia humana; todos
sufrimos en mayor o en menor medida. Hay diferentes grados de
sufrimiento que van desde un pequeño rasguño hasta la tortura
más atroz, ya sea instintiva o emocional. Entre más intenso es
el sufrimiento, mayor es la herida y mayor la cicatriz. Cuando
el sufrimiento sucede en el cuerpo físico el centro instintivo se
ocupa de sanarlo, sin embargo quedan siempre cicatrices, la
mayoría de ellas se van volviendo invisibles con el tiempo, otras
quedan visibles, sin embargo las cicatrices nunca desaparecen
por completo.
Cuando el sufrimiento afecta al centro emocional, afecta
también a la esencia y las cicatrices quedan en la memoria
del centro emocional. Al igual que aquellas del cuerpo físico,
algunas cicatrices se van volviendo invisibles con el tiempo, (a

234
través del olvido) pero nunca desaparecen de nuestro campo de
acción: a esto se le llama un trauma. Es decir, aunque ciertas
heridas en el centro emocional quedan invisibles, no dejan de
tener un efecto en nuestro comportamiento; a veces mínimo
pero constante, a veces tan significativo que entorpece nuestra
existencia, causándonos, como tú dices, enfermedades físicas,
emocionales, o mentales.
Hasta aquí hemos hablado del sufrimiento en relación con el
cuerpo físico, la máquina humana, las funciones inferiores. El
sufrimiento en relación con el alma tiene un significado distinto.
Un alma en ascensión ve el sufrimiento de la máquina como un
factor indispensable para poder despertar y cristalizar.
Se ha indicado varias veces que el sufrimiento aumenta la
circulación de energía molecular en la máquina y esto favorece
el despertar del alma, que se nutre de esta energía. También se
ha indicado que en los caminos evolutivos el sufrimiento se crea
artificialmente mediante ejercicios y tareas tales como los votos
de castidad, la renuncia a los placeres de la vida, etc.; de esta
manera se crea deliberadamente la energía molecular necesaria
para la aparición y sustento del alma.
En el Cuarto Camino el sufrimiento se toma principalmente de
los accidentes que la vida nos depara; luego un viandante del
Cuarto Camino ve el sufrimiento desde el punto de vista de la
transformación de la energía que éste genera, es decir no lo ve
como una calamidad sino como una oportunidad. Quien trabaja
sobre sí mismo, cuando sufre (desde un pequeño resfriado a la
pérdida de un ser querido, desde un robo a mano armada a la
calumnia que le causa innumerables problemas) lo toma como
una oportunidad de desarrollar la voluntad, la aceptación, el
perdón, la paciencia y demás atributos que requieren de la
presencia del alma.
El sufrimiento afecta a la esencia; en una persona que no
trabaja sobre sí puede ser devastador, pero en una persona que
trabaja sobre sí, el sufrimiento tiene un efecto positivo, ya que
templa la esencia y la prepara para el despertar del alma. El
motivo que crea esta diferencia es muy simple, una persona
que trabaja sobre sí desarrolla la inteligencia emocional que
llamamos Mayordomo. Mediante esta inteligencia uno aprende
a crear las actitudes correctas frente al sufrimiento, y con esto
puede utilizarlo a su favor.

235
Dicho de otro modo, el sufrimiento nos lleva a los límites de
nuestro ser, y es allí donde están nuestras posibilidades de
despertar. Por eso no hay que temerle, sino estar siempre
preparados para enfrentarlo con la actitud correcta.
Cuando sufrimos, la actitud con que enfrentamos la experiencia
se funde en nosotros: si esta actitud está basada en una
debilidad: digamos en el miedo, en el resentimiento o en la
lástima de sí, esta debilidad se va cristalizando hasta quedarse
con nosotros de por vida. Si en cambio lo enfrentamos con
arrojo, determinación, aceptación y paciencia, son éstas las
actitudes que se van cristalizando en nosotros; actitudes que
favorecen el despertar del alma.
En el Sistema no se habla de un alma fracturada, más bien se
habla de una esencia herida. Una esencia herida puede sanar,
siempre y cuando uno tenga ayuda externa competente y un
Mayordomo activo en su interior. Ya que el Mayordomo, siendo
una inteligencia superior basada en un Sistema objetivo, tiene
la capacidad de actuar favorablemente sobre la esencia: es
literalmente como una madre y un padre interno: dos en uno.
Por otro lado, cuando nuestro Mayordomo no es aún lo
suficientemente fuerte como para transformar el sufrimiento en
el momento en que lo experimenta, sí puede tratar de digerir
la experiencia a posteriori, mediante el estudio cuidadoso,
e imparcial de los hechos sucedidos. Es decir, una vez que
comprendemos el pasado, lo aceptamos tal y cual, y seguimos
adelante.
El sufrimiento que no ha sido transformado debe al menos ser
digerido y luego enterrado en el olvido. No es necesario crearse
un nuevo dolor mediante la evocación de un sufrimiento pasado.
Además, nuestra atención no está en el sufrimiento, sino en la
fuerza de voluntad que éste nos permite desarrollar.
Cierto que en algunos casos la esencia ha sido dañada al grado de
no poder sanar, de hecho en el Sistema existe un término clínico
para este caso, se le llama “máquina fracturada”. Una “máquina
fracturada” es una persona que ha perdido la posibilidad de hacer
esfuerzos ulteriores para evolucionar; ya sea porque ha recibido
un trauma demasiado difícil de digerir que con el tiempo le fue
consumiendo las entrañas, o por la repetición de un vicio que se
fue fosilizando en su interior. Aclaro que en estos casos estamos

236
hablando de máquinas fracturadas no de almas fracturadas, un
alma bien puede manifestarse en una máquina fracturada, pero
su capacidad de acción a través de esta máquina es limitada.
El problema mayor en esta área es cuando un alma en vía de
desarrollo que no tiene aún el poder de crear un Mayordomo
sólido que le permita separarse plenamente de las vicisitudes
de la máquina, confunde su identidad con la esencia, de modo
que cuando ésta sufre el alma se identifica con el sufrimiento y
lo considera como algo real, quedando, por así decirlo, teñida de
miedo o de rencor. El sufrimiento tiene el poder de cristalizar la
emoción y la actitud con que lo enfrentamos. Mientras habite en
esta máquina, el alma puede trabajar para salir de este enredo;
una vez terminado su tiempo en ella, llevará consigo todas sus
incomprensiones e ilusiones irresueltas.
El alma debe separarse de las cuitas del cuerpo físico, para lograr
esto, debe tomar el sufrimiento simplemente como energía, sin
adjetivarla, sin desear su inexistencia, aceptándola en silencio.

16 Noviembre Cómo utilizar el Placer


La experiencia del sufrimiento es directa y desconcertante; cuando
nos llega, la máquina inmediatamente pone atención en lo que la
hace sufrir y trata de salir del aprieto lo más pronto posible. El
impulso primordial de la máquina es huir del sufrimiento hacia
los linderos del placer, hacia la comodidad. En cambio cuando
prueba el placer, la máquina trata de adentrarse lo más posible
en la experiencia y hacerla duradera. Si tomamos el placer y el
sufrimiento como dos extremos de la misma línea, podremos
observar que la máquina tiende siempre hacia el extremo del
placer, no importa en qué lugar de la línea se encuentre.

Basta con pensar en el placer de beber un vaso de agua después


de varias horas con la lengua seca.

Por eso trabajamos con el placer de forma distinta, sobre todo


porque lo que reconocemos como tal está conectado con la
estimulación de las partes positivas del centro instintivo; o sea,
el placer de comer y beber, el sexo físico, etc., entonces tratamos
de poner una rienda al placer. Nada en exceso: esa es la actitud,
no dejarse controlar por el deseo.

237
Los objetos que nos causan placer pueden desatar un hidrógeno
fino, según su calidad. Entre más refinada la experiencia del
placer, más posibilidades nos da de asimilar hidrógenos finos.
Pero, como se ha dicho antes, esto es posible sólo mediante el
control de la atención y la división de la atención. También se
ha dicho que existe una gran diferencia entre comerse un taco o
un “hot dog” por la calle, de pie, de prisa, mientras jugueteamos
con nuestro celular, y comer sentado a la mesa, con manteles
blancos, quizá a media luz, en compañía de personas cultas y
educadas, en torno a una conversación intencional, tratando de
poner atención a cada bocado que probamos, bebiendo vino en
pequeños sorbos, a intervalos largos: ambas experiencias son
placenteras, pero ofrecen distintas posibilidades.

Ahora, existen placeres que ignoramos o que no reconocemos


como tales por no haber sido educados a experimentarlos.
Placeres que pueden evocar e incluso sostener la presencia
del alma, y en los cuales el centro instintivo no tiene el menor
interés. Existe, por ejemplo, un enorme placer en la poesía de
Rilke, o de Rumi, o de Gonzáles Martínez, pero la atención y
el cuidado que necesitamos para profundizar en este tipo de
placer requiere de un esfuerzo continuo. El mismo placer, si
no mayor, existe en la música de Bach, Vivaldi, Scarlatti. Las
reuniones de los príncipes y poetas del mundo Nahua llamadas
“In Xóchitl in Cuícatl”, (Flor y Canto) tenían el propósito de
despertar la divinidad interior en los participantes, (Tloque
Nahuaque) Señor Íntimo y Cercano. Ellos sabían que sólo a
través de la música y la poesía el ser humano puede trascender
a esferas más elevadas. Todo ritual al interno de una escuela
esotérica apunta en esta dirección.

En el ser humano ordinario, la capacidad de atención a los


placeres del alma ha sido atrofiada, ya que desde pequeño es
expuesto a la música y a la lírica popular, a las telenovelas, al
fútbol, que no tienen nada de malo en sí, sólo que no contienen
el hidrógeno que puede servir de alimento al alma.

Dicho sea de paso, y ésta es la clave: hay placeres que


estimulan las partes positivas de los jacks de los centros, los

238
hay que estimulan las partes positivas de las reinas, también
hay placeres que estimulan los reyes de los centros; éstos
últimos no se pueden experimentar sino con un esfuerzo de
nuestra parte. Mientras los placeres de los jacks o las reinas
se pueden convertir en vicios, los placeres que estimulan los
reyes no pueden convertirse en vicios porque cuesta trabajo
alimentarlos.

Tanto en el sufrimiento como en el placer es necesario conservar


la sobriedad, pero las técnicas para lograrlo son distintas. El
alma surge en el punto medio entre el sufrimiento y el placer,
por eso ser consciente es la agonía y el éxtasis.

21 Noviembre Cuando uno empieza


a Trabajar sobre Sí
Primero que nada, el hecho de pedir ayuda no quiere decir
que uno no es capaz de trabajar, al contrario, quiere decir que
ha empezado a trabajar. Sólo se puede ayudar a quien está
haciendo algo. Lo trascendental de este Sistema es que quien
lo aplica, ella o él mismo se inicia en el Trabajo esotérico. Las
ideas leídas en los libros o en foros como éste dejan de ser sólo
palabras y se vuelven realidad; realidad dura y terrible al inicio
pero llena de buenos auspicios.
Entonces, se aplican a ti las palabras de Gurdjieff cuando dijo,
“estoy muy feliz por ti, porque este estado es objetivamente bueno,
continúa…” También verificas la descripción de Ouspensky en
su “Diablo Benevolente”, o la fábula de Jesucristo, donde se
dice que cuando el niño Jesús nace y el rey Herodes se percata
de su presencia trata de asesinarlo.
Tu observación nos muestra la magnitud y la potencia del
enemigo interno.
Cuando nos vemos incapaces de hacer esfuerzos, quiere decir que
hemos despertado al rey de tréboles y éste empieza a ofrecer todo
tipo de resistencia: primero nos hace olvidar, luego nos mantiene
distraídos, ocupados en diez mil cosas que nos impiden estar
concentrarnos en el Trabajo. Con esto inicia, por así decirlo, la
lucha de los magos; y como en toda lucha debemos trabajar en dos
direcciones:

239
Una es crear un grupo limitado de “yoes de Trabajo” y empezar a
establecer su poder de acción en nuestra existencia, ésta es una
función del Mayordomo. (Mira que estamos diciendo “crear”, lo
cual quiere decir que los “yoes de Trabajo” no existían antes).
También, mediante el Mayordomo podemos ponernos pequeñas
metas para iniciar el recuerdo de sí en momentos específicos
durante el día.
El Mayordomo pone en acción la meta de iniciar el recuerdo
de sí con mayor frecuencia: tus “yoes de Trabajo” deben ser
cortos; algo así como: “atención”, “concéntrate”, “vuelve en ti”, e
imperativos por el estilo.
En cuanto a la duración del recuerdo de sí es necesario
adaptarla a la capacidad de nuestra naciente voluntad, ya que
el Mayordomo es aún joven; Por ejemplo: te puedes poner la
meta de recordarte a ti mismo cada vez que abres una puerta,
y sólo durante la duración de esa acción, o mientras hablas por
teléfono con un ser querido. Una meta muy útil es mientras
conduces un auto haces el esfuerzo de acallar los “yoes” de una
calle a la siguiente, de un semáforo al siguiente, de un poste de
luz al siguiente, de un árbol al siguiente. Debes ponerte metas
pequeñas, metas de bolsillo.
Puedes considerar estas metas como destellos en la oscuridad
del sueño.
También tienes que poner atención al momento en que tus
pequeñas metas se vuelven mecánicas, porque el rey de tréboles
echa mano a ellas apenas te descuidas, y las convierte en piedra.
Esto nos lleva a la segunda dirección en que debemos empezar a
trabajar, es decir, observar nuestro enemigo interno con el fin de
conocerlo. Por eso es importante determinar la hora y duración
de tus metas, ya que así podrás empezar a detectar los “yoes”
(pensamientos, deseos, impulsos y emociones) que intentarán
distraerte de ellas. Cuando te pones la meta de recordarte a ti
mismo, puedes estar seguro de que el rey de tréboles te está
observando, y está esperando el momento oportuno para ofrecerte
una distracción. El rey de tréboles no tiene preferencia por ninguno
de los “yoes” que te ofrece como distracción, para él todos tienen el
mismo valor, su única meta es mantenerte en el sueño.
No importa cuanto tiempo haya pasado desde que te quedaste
dormido, siempre es un buen momento para retomar tu meta.

240
Poco a poco, debes abrir trecho a la conciencia y recordar las
palabras de Mahoma, “El guerrero espiritual no tiene enemigos
externos”, o si quieres, las de Jesucristo, “Tus enemigos son los
de tu propia casa”.
¿Qué te parece?

22 Noviembre El Pánico como herramienta


del rey de tréboles
Lo que llamas la crisis existencial en que uno se hace las
preguntas ¿quién soy yo? ¿qué hago aquí? o ¿de dónde vengo?
puede ser el inicio de la creación de un centro magnético. Lo
que en el Sistema se llama el centro magnético son los primeros
intentos que hace el alma por recordar lo olvidado en el momento
de su inserción en el cuerpo físico. Aunque el centro magnético
se puede manifestar desde temprana edad, no puede hacerlo
plenamente porque el centro instintivo se encuentra aún en el
desarrollo de sus facultades y esto no permite al alma articular
su necesidad de despertar. Por eso cuando uno se hace las
preguntas que mencionas, el rey de tréboles se las apropia
y empieza a buscar la respuesta a las mismas dentro de los
límites de su breve existencia.
El centro magnético al inicio se manifiesta en el centro emocional
como una especie de nostalgia cuyo objeto es inexpresable.
Sabemos que algo falta, pero no sabemos qué. Aquí entra el
rey de tréboles y empieza a decir que lo que nos falta es una
profesión, el amor de nuestra vida, o una misión (como ayudar
a los pobres, o irse a la guerra a combatir a un enemigo externo,
o hacer huelga para cambiar el mundo, o salvar a todos los
perros del planeta, etc.). en otras palabras, el rey de tréboles
busca fuera de sí la respuesta a esa nostalgia.
A veces el centro magnético se confunde con la necesidad de
encontrar el amor que uno no ha recibido de pequeño, o el amor
prometido en el altar y no cumplido. En este caso se trata de una
necesidad de la esencia y no del alma. Por lo mismo hay mucha
gente que se interesa brevemente en el esoterismo; pero pierde
el interés apenas su circunstancia de vida se estabiliza: cuando
encuentra una pareja, un trabajo o una forma de expresión que
cubre esta necesidad.

241
Si uno reconoce que su crisis existencial surge de la esencia
y no del alma es mejor no iniciar un trabajo esotérico, ya que
esto le va a causar sólo ansiedad, confusión y desequilibrio.
El centro magnético se interesa en influencia B, o literatura
esotérica, y en las varias prácticas que se han vuelto populares,
como el yoga o las danzas místicas de todo género. Sin embargo,
cuando el centro magnético es una expresión del alma, lleva
en sí la necesidad de encontrar influencia C, o influencia
consciente, que le permita desarrollarse ulteriormente, porque
comprende que la influencia B es un callejón sin salida.
Influencia C es una persona o grupo de personas que poseen
conocimiento y el ser para ayudar al alma a dejar de lado el
centro magnético y crear un centro de gravedad permanente
en la máquina que le permita despertar. Influencia C provee las
circunstancias ideales para que el alma recuerde, vuelva en sí
y afirme su hegemonía sobre la máquina. Independientemente
del camino que uno elija, es necesario encontrar un ser
humano que tenga el “ser” en la práctica de ese camino.
Ahora, los ataques de pánico son producidos por el rey de
tréboles, quien no tiene ningún interés en el trabajo esotérico,
porque para él no tiene utilidad alguna: su meta es hacernos
olvidar y seguir con su vida.
El primer paso para salir de esto es precisamente comprender
que el pánico no es una cualidad del alma, ni parte del centro
magnético, sino una artimaña del rey de tréboles, lo mismo que
la superstición; su intención es mantener la esencia asustada
e incapaz de cualquier acción que pueda facilitar el despertar
del alma.
El rey de tréboles manipula el miedo y la esperanza intrínsecos
en la esencia.
Es imperativo crear un Mayordomo (centro de gravedad
permanente) que pueda proteger a la esencia y enseñarle a
agradecer el milagro de su existencia.
Un buen ejercicio en esta área es comprarse una planta, una
mascota, o simplemente ocuparse de otro ser vivo con simpatía
y entusiasmo. Aprender a conocerlo, observándolo en silencio
con el fin de apoyar su existencia sin esperar nada a cambio.
No hay mejor antídoto contra el pánico que ocuparse de un ser

242
viviente que depende sólo de nosotros para seguir existiendo.
El fin de este ejercicio no es convertirse en la nueva “Madre
Teresa de Calcuta” sino dejar de lado la excesiva preocupación
por la propia existencia y ocuparse de la existencia del prójimo.
Si uno profundiza en esto lo suficiente, podrá comprender un
aspecto secreto de la divinidad.
Esto no quiere decir que descuidemos el bienestar de nuestra
esencia, tenemos que encontrar la manera de darle el cuidado
que necesita. Pero para esto debemos estudiarla mediante la
observación de sí y aprender a separarla de la personalidad,
entre más conozcamos nuestra esencia, mejor podemos cuidar
de ella.
Finalmente, los ataques de pánico repetidos pueden crear un
desequilibrio temporal en las funciones inferiores; esto requiere
de atención. La práctica de disciplinas como el yoga, o del Tai
Chi pueden ayudar a restablecer el equilibrio de las funciones
inferiores. En el Cuarto Camino también hacemos uso de
disciplinas provenientes de otros caminos evolutivos, después
de todo, es el camino del hombre astuto.

26 Noviembre Cómo saber si te recuerdas


a ti mismo
Tu pregunta sobre cómo saber si te recuerdas a ti mismo. El
recuerdo de sí es una disciplina, un esfuerzo por detener el
flujo interminable de “yoes” que te pasan por la mente (a veces
incluso detener tus movimientos y acciones) y crear un espacio
interno de silencio; en otras palabras interiorizar tu atención.
Interiorizar tu atención es muy difícil de lograr si no detienes
todo lo que estás haciendo, sintiendo y pensando.
Una forma muy eficaz de verificar lo que te digo es ponerte la
meta de frenar tus pensamientos varias veces durante el día. Te
pones una alarma en el celular y cada vez que se activa haces
el esfuerzo de mantenerte en silencio por quince segundos,
poniendo atención sólo a tu respiración. Divides tu atención
y estudias, en silencio, tu posición, los gestos de tu rostro, y
anotas en la memoria (o en una libreta si quieres) el “yo” o grupo
de “yoes” que tenías en mente cuando se activó tu alarma.

243
Puedes también preguntarle a alguien que te conozca si ha
espiado en ti un hábito particularmente tuyo, no necesariamente
un hábito que les cause irritación: quizá una muletilla que
utilizas cada vez que hablas en público, o la forma en que pones
tus pies cuando te sientas, o la costumbre que tienes de dejar
tus zapatos en un lugar determinado. Luego ponte la meta de
cambiar ese hábito.
La finalidad de estas metas es introducir un choque en la vida
de tu máquina, detener el flujo de sus actividades e introducir
un espacio de silencio, de alerta y desapego, que te permita
separar tu identidad de los yoes que produce la máquina, de
modo que la veas como la ven todos los demás, alguien que no
eres tú. Debes empezar a crear un tipo de atención sobria y
neutral que sea testigo de tu máquina como un ser transitorio,
una mera manifestación de las leyes que rigen este mundo.
Recordarte a ti mismo no quiere decir que “Lorena” recuerde
ser “Lorena”, recordarte a ti mismo (y por eso el masculino) es
saber directamente que eres el ser atrapado en las leyes que
confluyen en Lorena.
Si esto no es lo que buscas, tu centro magnético probablemente
es Lorena que no sabe que hacer con su vida. Entonces le basta
seguir su carrera, casarse, tener familia y vivir una vida normal
dentro de los límites de su sociedad.
El alma, cuando aparece, ve el cuerpo físico como una especie
de papel en una película que un día se va a acabar. Los
participantes en esa película le parecen en cierto modo ajenos,
por muy familiares que sean. Nuestra vida es sólo una puesta
en escena.

244
Diciembre

1 Diciembre ¿Podemos compartir estas ideas?


Claro que existe la posibilidad de compartir este maravilloso
conocimiento, uno puede invitar a quien quiera, pero la naturaleza
de este conocimiento es tal, que no todos tienen ni el interés ni
la necesidad de ponerlo en práctica. Compartir conocimiento es,
por el momento, lo único que podemos hacer, pero ponerlo en
práctica, eso nadie lo puede hacer por ti.
Cuando uno piensa en compartir este conocimiento necesita
tener en cuenta que la evolución del hombre requiere esfuerzo
constante de por vida, y que los resultados son contingentes y
a veces contraproducentes. En otras palabras quien practica
estas ideas conoce su poder tanto creativo como destructivo y no
pierde su tiempo tratando de convencer a otros a emprender una
tarea tan difícil e incierta.
Claro que cuando uno encuentra personas genuinamente
interesadas en este tipo de conocimiento no debe escatimar
esfuerzos para compartirlo.
Por otro lado, hay que recordar que el proselitismo lleva a la
religión de masa, y que invitar a los amigos, a la familia y a
nuestros conocidos con el fin de convencerlos de la validez de
estas ideas puede atrofiar nuestros propios esfuerzos.
Finalmente, la idea de “iniciados” no forma parte de este Sistema.
Si deseas hablar de iniciación, piensa de esta forma: Cuando
escuchas por primera vez la idea de que “el ser humano pasa la
mayor parte de su día en imaginación, divorciado del presente”,
sustituye la palabra “ser humano” con tu nombre propio y trata
de verificar esa idea mediante la observación de ti mismo y la
atención dividida; si lo logras, tú mismo te habrás iniciado a esa
verdad; y sólo entonces, cuando la compartas con otro, sabrás
exactamente de qué le estás hablando.

3 Diciembre Peligros del Trabajo Interno


Un peligro de estas ideas es cuando una persona empieza a

245
observarse a sí misma sin tratar de separar su identidad de
aquello que observa. Al descubrir sus contradicciones internas,
en vez de verlas como “yoes” que provienen de los centros
inferiores, pone su identidad en cada una de ellas; esto le crea
inestabilidad psicológica: la psicología ordinaria llama a este
fenómeno esquizofrenia. La actitud para evitar este callejón sin
salida es “Yo soy el observador, no lo que observo”.
Otro peligro aparece cuando uno empieza a separar personalidad
de esencia y aunque se aplica a evitar actuar desde la personalidad
falsa, no se aplica a la educación de su esencia, entonces queda
a merced de las influencias externas. Es necesario crear una
personalidad verdadera basada en principios elevados que
proteja y eduque a nuestra esencia en las áreas donde nuestro
medio ambiente no lo hizo. No se debe destruir nuestra vieja
personalidad sin construirnos una nueva, más inteligente y noble.
La personalidad es el escudo de la esencia, y también le ayuda a
digerir la realidad de la vida.

3 Diciembre Alarmas y Estímulos


No podemos permitirnos meditar una vez en la mañana y una vez
en la noche, nuestra meditación debe ser constante.
Las alarmas nos permiten aumentar la frecuencia con que
tratamos de iniciar el recuerdo de sí; tanto la duración como
la profundidad de nuestro esfuerzo serán débiles al inicio, pero
entre más apretamos la frecuencia tendrán que mejorar con el
tiempo: el secreto está en no desistir.
Puedes activar la alarma de tu celular cada hora; y cuando
suene, tu meta es realizar la tarea del momento con la mayor
atención y cuidado. Si estás leyendo trata de leer con atención. Si
estás comiendo, trata de poner atención al sabor de tu alimento,
si estás hablando con alguien, trata de poner atención tanto a
lo que dices como a lo que te dicen; así sucesivamente, cada vez
que suene tu alarma trata de concentrar tu atención en la tarea
del momento. Si en cambio, tu alarma te encuentra que estás
en imaginación, trata de volver en ti y tomar impresiones a tu
alrededor si dejar que tu mente divague.
Simultáneamente, ponte metas en la serie de actividades que
comprenden tu día. Te doy ejemplos: apenas te despiertas

246
quítate las cobijas de encima con intencionalidad y levántate
inmediatamente. No te demores en la cama. Al entrar en bajo
la regadera (la ducha), bájale un poco al agua caliente hasta
crear un poco de incomodidad. Al ponerte tus vestidos, mantén
el silencio en tu interior. Antes de abrir la puerta para salir a la
calle detente por quince segundos. Si necesitas pensar en algo,
trata de evitar que tus emociones intervengan en el proceso, etc.
La idea es introducir atención controlada en cada una de las
actividades de tu vida diaria, de modo que cada uno de tus
actos, emociones y pensamientos se vuelvan meditación
constante. Piensa, por ejemplo, ¿cómo podrías convertir el acto
de planchar una camisa, en un momento poético?
Persiste.

4 Diciembre Los sueños, sueños son


Hay que recordar que la conciencia no es las funciones. También
hay que recordar que cuando la conciencia se manifiesta,
equilibra las funciones y no permite que interfieran unas con
otras; es más, las funciones inferiores se apoyan en su trabajo
y se relacionan sólo con el momento presente, se conectan
con lo que está aquí y ahora. Esto sucede en el tercer estado
de conciencia. Una de las características del tercer estado de
conciencia es que crea memoria nítida de los acontecimientos;
memoria que es almacenada en los centros inferiores.
Ahora, sabemos que cuando la conciencia pierde fuerza y
caemos en el segundo estado, las funciones dejan de actuar en
conjunto, cada una se va yendo por su lado; y muy a menudo
nos precipitamos en la más profunda imaginación, pensando
una cosa y haciendo otra al mismo tiempo.
Cuando llega la hora de irnos a dormir, es decir de entrar en
el primer estado, la conciencia se va atenuando. Sin embargo
la máquina sigue funcionando por sí misma por algún tiempo,
dependiendo de la energía que le queda en cada uno de los centros.
Los centros llevan la memoria de los sucesos del pasado
que le han quedado impresos; algunos vagamente, otros con
mayor nitidez y detalle. En ausencia de la conciencia, los
centros empiezan a rumiar estos recuerdos y crean el collage

247
que llamamos los sueños: la máquina no sueña nada que no
haya vivido anteriormente. Así, desde el umbral de la casa de
la infancia, al mesero majadero encontrado en el viaje no se
sabe dónde, la soledad experimentada aquel verano, el mate de
ayer, la sensación de las zanahorias mientras uno las cortaba
finamente, la cita leída en Facebook, todo, todo esto y más se
conjura y se amalgama en forma aparentemente arbitraria en
la mente.
Cuando finalmente entramos en el primer estado profundo, lo
único que queda encendido en la máquina es el jack de tréboles,
o sea, la conciencia se limita a permitir la respiración, la
circulación sanguínea y la digestión: la máquina se encuentra
en el más profundo reposo, no hay sueños. Conforme uno
crece y la máquina se va llenando de memorias, experiencias y
asociaciones, este tipo de sueño se vuelve raro.
Para ampliar tu pensamiento en el tema, puedes leer las
conversaciones sobre los sueños expuestas en este foro el
30 de Octubre y el 2 de Noviembre; además puedes leer los
experimentos que Ouspensky hizo en el área de los sueños, y
que presentó en su “Nuevo Modelo del Universo”.

5 Diciembre Las Drogas y el Trabajo


En algún momento se ha mencionado que ciertas escuelas
esotéricas del pasado han hecho uso de drogas para mostrar
a sus estudiantes sus posibilidades evolutivas, pues el uso de
estas substancias es una forma artificial de acceder a los centros
superiores. (No estamos hablando de drogas sintéticas). En
otras palabras, el propósito es dar una probada al estudiante de
cómo funciona la máquina en condiciones normales, es decir,
cuando estamos despiertos.
Sin embargo se pone en claro que las drogas no son la medicina
que nos permite acceder a un estado alto de conciencia de manera
permanente. Si así fuera, no habría necesidad de escuelas
esotéricas; bastaría con comprarse un kilo de mariguana al mes
y con eso tendrías para irte al paraíso.
La apertura de los centros superiores sin previa preparación
es una de tantas recetas para el desastre, en algunos casos
patéticos es sólo un sedante existencial.

248
Ahora, durante el tiempo en que la persona que ha ingerido
drogas prueba la actividad de los centros superiores, sus centros
inferiores se vuelven pasivos, es decir viven fascinados por la
experiencia en sí, no tienen más que sentarse a ver qué pasa.
La experiencia gratuita y forzada de los centros superiores puede
ser a veces aparentemente positiva, otras veces lastimosamente
negativa.
Cuando es positiva abre el centro intelectual superior, sede de
la sabiduría. Permite comprender el mundo en un instante, sin
hacer uso del proceso de pensamiento. Y cuando uno desea
definir la experiencia por medio de palabras, las utiliza como
símbolos. Por eso mismo, cuando termina la experiencia, al día
siguiente no se comprende bien lo que se ha escrito bajo el efecto
de las drogas. Por otro lado los centros inferiores se quedan sólo
con la vaga memoria de una experiencia profunda a la cual
no pueden acceder a voluntad; la única manera es ingerir de
nuevo la droga. Es necesario comprender que en estos casos
la experiencia de los centros superiores y la experiencia de los
centros inferiores son dos mundos completamente distintos
y separados entre sí. En la gran mayoría de los casos, la
experiencia del mundo a través de los centros inferiores es de
muy bajo nivel, es decir, la mayoría de la gente que depende de
las drogas lleva una vida escuálida, ya sea de exceso sin alegría,
o de mucho sufrimiento y carencia, luego la experiencia bajo el
efecto de las drogas es la única alternativa de una vida, si no
feliz, al menos divorciada de una realidad insoportable.
Otras veces las drogas abren el centro emocional superior,
sede de la conciencia de sí. Cuando esto sucede uno percibe
directamente quién realmente es en contraste con la idea
imaginaria que se ha creado de sí mismo. Ve también la
multiplicidad de sus “yoes”; todo esto lo vive simultáneamente,
sin amortiguadores, sin excusas ni pretextos. Éste es lo que
se llama un mal viaje, en el que el individuo, incapaz de
comprender el origen y el significado de sus contradicciones
internas, cae en la confusión, misma que lo lleva a la paranoia
y a veces hasta la locura. En estos casos el individuo incurre en
dos errores, uno es poner su identidad en cada “yo” que entra
en su campo de percepción, otro es creer que el mundo a su
alrededor nota y juzga esta condición; por lo mismo empieza a
sentirse inseguro y esquizofrénico, y tiende a alienarse de su

249
grupo social, ya que imagina que todos saben que él está un
poco “mal de la cabeza”, cuando lo único que le sucede es
ser consciente de la multiplicidad de “yoes”, gran parte de los
cuales son contradictorios.
El trabajo organizado de una escuela consciente permite al
estudiante aprender a distinguir con toda sobriedad entre
conciencia y funciones. Se empieza por organizar las funciones
de tal manera que se puedan distinguir unas de otras,
aprendan a relacionarse con el fenómeno de la conciencia y a
facilitar su manifestación. De este modo, en vez de crear dos
realidades distintas en el individuo, permiten que la realidad
de la conciencia permee la realidad de las funciones y la vuelva
armoniosa.
Nuestro querido Gurdjieff una vez dijo, “… a veces uno puede
forzar la puerta que abre los centros superiores, pero los
encuentra vacíos.”

10 Diciembre Recurrencia y Reencarnación


En este Sistema el concepto de conciencia se refiere a la energía
que penetra en el cuerpo físico en el momento de su concepción:
esta energía pertenece al mundo electrónico, o astral como
tú lo llamas. Esto quiere decir que la conciencia existe antes
de la concepción del cuerpo físico, y que seguirá existiendo
después de la muerte del mismo. Sin embargo, como en este
momento no podemos verificar directamente dónde estuvo
nuestra conciencia antes del nacimiento y adónde va después
de la muerte, debemos aprender a reconocerla y a despertarla
constantemente. Por esto la práctica central de este Sistema
es el recuerdo de sí. La conciencia se debe despertar, debe
recordar lo olvidado al momento de la concepción.
Teorías como la recurrencia y la reencarnación se basan en
esta idea: en nuestro estado actual, mientras no las podamos
verificar, debemos sólo verlas como teorías.
Cabe mencionar que al entrar en el cuerpo físico, la conciencia
entra en el tiempo, ya que el cuerpo físico mismo es el reloj del
tiempo. Durante su estancia en el cuerpo físico la conciencia
enfrenta una serie de ilusiones de las cuales se debe desprender
antes de que éste se desintegre. En otras palabras, la máquina

250
en que ha sido arrojada nuestra conciencia representa una
serie de ilusiones que debemos reconocer como tales; debemos
mantener la sobriedad frente a su manifestación antes de que la
muerte nos muestre que se trata de una ilusión efímera.
La conciencia, o el alma, se debe despertar cuanto antes y
afirmar su poder de acción sobre la máquina, de otro modo
quedará prisionera bajo las leyes que gobiernan la vida en el
planeta. Es por este motivo que se insiste en separar nuestra
identidad de aquellas manifestaciones mecánicas que a diario
observamos, y que son las mismas en toda la gente; nuestra
identidad está en el observador imparcial que estamos tratando
de establecer en nuestro diario vivir.

12 Diciembre Cómo estimular los centros


Ante todo es necesario aclarar que el concepto de “centros”, más
que “centros energéticos”, se refiere a “cerebros” que gobiernan
las diferentes funciones de la máquina humana. Después hay
que mencionar que todos los ejemplos que presentas son formas
en que el centro motor trata de relacionarse con esta idea. Es
decir, mediante un movimiento, presión o atención controlada
trata de establecer la topografía de cada centro. Sin embargo la
estimulación de los centros es algo que sucede constantemente,
ya que estamos rodeados de impresiones y las impresiones son
lo que estimula los centros.
Ahora, si queremos estimularlos intencionalmente he aquí la
línea de pensamiento:
La forma de estimular el centro intelectual es mediante las
ideas, las teorías, o el proceso de pensamiento en sí (cosa rara
en este mundo). Desde luego la lectura o un diálogo intencional
estimulan este centro. La forma de estimular el centro emocional
es exponerse a las impresiones que lo alimentan, como la música
clásica, la pintura, la escultura, las buenas maneras, la poesía,
o una conversación inspiradora. Para estimular el centro motor
se puede ir a pasear por la ciudad, admirando la arquitectura, o
ver el Circo Du Soleil. En cuanto al centro instintivo, como es el
cerebro más activo en nuestro diario vivir busca naturalmente
estimularse, entonces debemos escoger intencionalmente la
naturaleza de los estímulos a que lo exponemos.

251
Lo mismo sucede con el centro sexual, especialmente en esta
era, recibe estímulo constante, ya que todo nos lo venden a
través del sexo. Así que hay que estar atentos y escoger bien la
impresiones a que nos exponemos.
Los estímulos externos, y a veces internos, ponen en marcha
a los centros, les dan energía: nuestro trabajo es aprender
a reconocer qué parte de los centros estimulan, y de nuevo,
hay que saber elegir de entre los estímulos aquellos que nos
impulsan a controlar la atención, es decir, a actuar desde las
partes altas de los centros.
Doy un par de ejemplos:
Una lectura puede estimular el centro intelectual y ponerlo a
funcionar, sin embargo hay de lecturas a lecturas: uno puede
leer “La República” de Platón, la cual requiere constante control
de la atención en el centro intelectual, de otro modo uno no
entiende casi nada; o uno puede leer “Cien Años de Soledad”
de García Márquez y terminar el libro en un par de días: García
Márquez se puede leer con el nivel de atención de las reinas
o los jacks sin perder el flujo de la historia, Platón requiere
atención y paciencia.
Una obra de arte puede estimular el centro emocional y ponerlo
a funcionar; pero mientras el cuadro de “San Jerónimo” de
Leonardo da Vinci estimula la parte intelectual del centro
emocional, el “Guernica” de Picasso estimula la parte emocional
del centro emocional, o incluso del centro instintivo; lo mismo
sucede con un poema de Rumi y una canción de Luis Miguel.
Cualquier obra arquitectónica que tome en consideración la
Divina Proporción, o la Geometría Sagrada va a estimular la
parte intelectual del centro motor; sin embargo, para apreciarla
en su totalidad es necesario controlar la atención, entre más
podamos mantener el esfuerzo, mayor será nuestra apreciación
de la obra. Ahora, una jugada extraordinaria en un partido de
futbol estimula la parte emocional del centro motor; un video
juego (Candy Saga) estimula las partes mecánicas de ese centro.
Un buen ejercicio para adentrarse en esta área de estudio es
tratar de verificar qué centro (y qué parte del centro) están
estimulando las impresiones en este momento.
Sin ir más adelante, nuestro trabajo es estimular los centros

252
con el más alto nivel de impresiones de que se alimentan, es
decir aquellas que estimulan el control de la atención en cada
uno de ellos.
El control de la atención es clave para el despertar de la
conciencia, una vez que estimulamos la atención en un centro
hacemos el esfuerzo ulterior de dividirla, esta debe ser una
práctica constante en nuestra vida diaria.
La atención es el ojo de la aguja por donde pasa el camello.

15 Diciembre Cómo reconocer el Mayordomo


La forma de saber si estamos actuando desde la inteligencia
que llamamos el Mayordomo Delegado o Interino es porque
tenemos una meta bien detallada y estamos tratando de llevarla
a cabo. Otra forma de definir el Mayordomo Delegado es como
el observador imparcial. Observamos la máquina con el fin
de estudiar una de sus funciones, por ejemplo, tratamos de
observar el rasgo de Vanidad.
La observación debe suceder en el momento presente, no se
puede observar el rasgo de vanidad a posteriori, tampoco se
trata de analizar mentalmente si creemos tener vanidad o no.
Más bien se trata de ponerse la meta de observarla directamente
mientras se manifiesta. Se trata de preguntar a quienes nos
conocen si han visto este rasgo en nosotros y luego intentar
verificar si tienen razón; sin contradecir lo que nos dicen.
Esta serie de acciones es nueva en nuestra psicología, tenemos
que crearlas desde cero; no van a suceder naturalmente.
Uno puede crear un Mayordomo en dos semanas; otro puede
tardarse años. Los resultados son proporcionales a os esfuerzos.
Además, un Mayordomo no se desarrolla leyendo.
El Mayordomo es un esfuerzo.
En cuanto al centro instintivo, lo primero que hace es distraernos
para evitar que iniciemos un verdadero trabajo esotérico. Nos
hace olvidar nuestra meta y ponernos a pensar en temas que
no producen una sola acción en pos del despertar. Incluso
nos engaña ocupándose de lecturas de carácter esotérico
haciéndonos creer que acumular información y guardarla en la
memoria es suficiente para despertar. Pero nunca nos va a dejar

253
hacer un esfuerzo en el momento presente para sacudir nuestra
conciencia fuera del sueño.
Existen muchos callejones sin salida en el Trabajo esotérico,
uno de ellos es acumular conocimiento en forma inútil. No que
el conocimiento en sí sea inútil, pero lo volvemos inútil porque
no lo ponemos en práctica. La línea del conocimiento debe
correr parejas con la línea del ser, y esto se logra a través de la
práctica de lo que el conocimiento nos propone.
En cuanto a encontrar paralelismos entre varios sistemas
esotéricos, esto puede suceder en dos formas: una a través
del centro intelectual inferior, capaz de asimilar información
de libros, foros y conferencias y luego compararlas entre
sí. Un triste ejemplo de esto es el magnífico profesor Joseph
Campbell, que inspiró a tantos centros magnéticos con sus
libros y conferencias e incluso ayudó a desarrollar la trama de
la Guerra de las Galaxias: un hombre muy culto e inteligente,
de una memoria prodigiosa.
La otra forma de encontrar paralelismos es cuando a través
de la práctica constante de estas ideas nuestros esfuerzos nos
llevan a experimentar un estado superior de conciencia. Desde
este estado reconocemos vislumbres del trabajo que otros
emprendieron antes de nosotros. Puede que se trate de una
pintura, una poesía o una pieza musical, este paralelismo, que
prefiero llamar “concordancia”, sucede en forma inmediata y
efímera, y nos deja ver que el esfuerzo que estamos haciendo,
ya fue intentado otras veces en el curso de la historia de la
humanidad.
Es un honor saber que nuestras metas y esfuerzos nos ponen
en la misma senda que otros hombres y mujeres notables han
seguido.

16 Diciembre Vanidad
La vanidad es un dispositivo necesario para la preservación
de la especie humana, su centro de gravedad es el rey de
tréboles. Si bien se ha dicho varias veces que en la escala
del Rayo de Creación la existencia de cada individuo en el
planeta es insignificante, en la escala del individuo su vida es
lo más importante del mundo: o sea su salud, su apariencia

254
en el espejo, su nombre, su auto, su diario, sus vestidos, sus
costumbres, sus ideas, sus preferencias, su país, su equipo de
fútbol, su novia, su mamá, sus hijos, sus gustos y aversiones…
Todo lo que el individuo ama, teme, espera, cree y cultiva es de
la mayor importancia.

La vanidad es la actitud tácita que permite a cada individuo


sentirse el principal protagonista de su existencia; lo hace
sentirse especial, único y distinto de los demás: ésta es una
ilusión.

La vanidad se observa como un o de los rasgos principales de la


máquina, a veces es tan fuerte en una persona que se le reconoce
como su rasgo principal. Sin embargo en la mayoría de los casos
se manifiesta a través del rasgo principal correspondiente al
tipo de cuerpo. Entonces a veces se percibe como prepotencia,
a veces como desprecio de sí, otras como orgullo, o sentido de
superioridad, vanagloria, a veces como falsa humildad.

Es necesario ponerse la meta de estudiar este dispositivo, ya


que en él reside la idea imaginaria que cada quien tiene de sí
mismo, la identidad de la máquina.

Hay que tener en cuenta que la vanidad es fácil de ver en los


demás, pero en nosotros mismos es muy difícil de ver porque
al rey de tréboles no le gusta ser observado. Por eso, para
observarla en nosotros mismos hay que ponérnoslo como una
meta: observar la vanidad directamente es posible sólo cuando
estamos en el tercer estado de conciencia.

20 Diciembre La Reina de Tréboles

La parte emocional de centro instintivo, o reina de tréboles, es


muy sensible a la fragancias, perfumes y olores. Le gusta oler
rico, y le gusta embellecer el aroma natural de su cuerpo con
perfumes afines a su química. Si uno está centrado en la reina
de tréboles, tendrá esta tendencia. Existen millones de personas
con este centro de gravedad: la vanidad en este caso es sentirse
especial por tener esta tendencia.

255
Para dar relatividad a esto hay que recordar que también hay
gente que se siente orgullosa de no necesitar perfume alguno
para sentir que el aroma natural de su cuerpo es agradable.

Cuando uno descubre que le gusta perfumarse para sentirse a


gusto, lo hace sin necesidad de sentirse especial o único: como
un niño, hace lo que le gusta.

La esencia no es vanidosa, es lo que es.

21 Diciembre Vanidad y Atracción

Tratar de llamar la atención del sexo opuesto, sobre todo


cuando uno se siente atraído a la persona, es un impulso del
centro sexual. Claro que hay algo de vanidad en el evento, ya
que uno se presenta como el mejor postor en la subasta del
sexo. Esencialmente uno es una entre millones de posibilidades
para el otro.

25 Diciembre Gratitud

En el libro de Rodney Collin “El Desarrollo de la Luz” (en los


apéndices) hay un esquema del universo el cual indica cómo el
hombre, la tierra, el sistema solar, y la vía láctea son cosmos
que siguen el mismo modelo. También sabemos que cosmos
inferiores se encuentran integrados en cosmos superiores. Es
cierto que la tierra se encuentra en un lugar particular con
relación al cosmos inmediato superior del cual forma parte,
pero la tierra misma es un cosmos; igualmente el ser humano
se encuentra en un lugar particular con relación con la tierra,
y el ser humano es un cosmos; lo mismo sucede con el sistema
solar en relación con la vía láctea.
Sin embargo la cuestión no es saber por qué esto es así,
sino comprender que el ser humano contiene en sí todos los
elementos que hacen de él un cosmos completo, y que como
tal, tiene la posibilidad de evolucionar conscientemente. En
verdad que vivimos en un rincón del universo; un rincón con
posibilidades evolutivas. Existen otras partes del universo donde

256
las posibilidades evolutivas son ínfimas, casi nulas. Luego la
forma de hacer práctica esta pregunta teórica es cultivar el
agradecimiento.

28 Diciembre Influencia C e Influencia B


Este foro puede funcionar hasta cierto punto como influencia C,
o plenamente como influencia B, depende de quién participa y
de cómo participa. Nuestras discusiones se basan en preguntas
surgidas del trabajo práctico de algunos de los participantes; las
observaciones y respuestas a tales preguntas pueden funcionar
como Influencia C, pero la misma información funciona como
influencia B para quienes no llevan a la práctica el material
presentado en estas discusiones, sino que lo asimilan en forma
general yo sólo se ocupan en compararlo con ideas de otros
sistemas.
En su significado más elemental, la influencia C es la influencia
de una persona que posee cierto cúmulo de información y
experiencia en el Trabajo esotérico sobre otra persona que desea
adquirir la misma información y experiencia. La influencia C es
consciente en su origen y en su acción, es como la influencia
que alguien que enseña un idioma nuevo ejerce sobre alguien
que desea aprenderlo. Sin embargo, este tipo de influencia se
puede fácilmente desperdiciar, pues no importa cuantas veces
se repita la misma información, si uno no se pone a estudiarlo
practicarlo nunca va a aprender a hablarlo.
Muchos de quienes participan en este foro viven aislados en
provincias lejanas o en países donde no existen grupos o escuelas
del Cuarto Camino, para ellos foros como éste representan
una rara oportunidad: pero una oportunidad muy calva. Para
poder aprovecharla es necesario tener no sólo un gran deseo de
despertar, sino la disciplina de perseguir ese deseo por sí solo.
Éste es el meollo del asunto: uno que desea sacar provecho de
foros como éste debe ser muy disciplinado y astuto, porque su
éxito depende exclusivamente de sus esfuerzos.
Lo ideal es trabajar al interno de una escuela esotérica, y
participar en las tres líneas de Trabajo; con esto las posibilidades
de recibir influencia C aumentan. En una escuela esotérica uno
entra en contacto con otras personas que tienen conocimiento
y experiencia en el Trabajo, y que están activamente tratando

257
de recordarse a sí mismas. Además uno expone aspectos de sí
que son imposibles de percibir a través de medios como éste.
Considera sólo el hecho de que muchos de los participantes en
este foro ni siquiera ponen su nombre propio ni ofrecen una
fotografía actual de sí mismos: literalmente no sabemos con
quién estamos tratando.
La información que aquí compartimos es preciosa, su fin es
abrir puertas que llevan a la liberación de la conciencia en
cada participante. Pero el éxito depende de la capacidad que
cada quien tiene de ponerse una meta y hacer los esfuerzos
necesarios para conseguirla.
Mucha gente abandona estas ideas el instante en que están por
volverse prácticas, ya sea porque su deseo de despertar es vago
o porque no pueden percibir la naturaleza embustera del rey de
tréboles, quien trata de denigrar o debilitar la importancia de
estas ideas, o simplemente las pone en el refrigerador (heladera)
para luego hacernos olvidarlas.
Para que la influencia C alcance su objetivo es necesario un
esfuerzo de ambas partes, como el amor, es una calle de doble
sentido.

29 Diciembre
El Cuarto Camino es flexible, muchas de nuestras prácticas
coinciden con las de otros caminos. El Tercer Camino, el Camino
del Yogui, tiene como finalidad el equilibrio de los centros
inferiores y el despertar de la conciencia. Quien haya practicado
el Yoga puede estar de acuerdo con nosotros que se trata de
una forma de Trabajo sobre sí, ya que requiere concentración,
atención y voluntad.

31 Diciembre Nuestra Escuela


Les ofrezco una lista de las ciudades de España y Latinoamérica
en que opera nuestra escuela. Para quienes viven en Estados
Unidos puedo proporcionar datos de algunas ciudades
americanas, según surja la necesidad.
En cuanto a quienes se encuentran en ciudades grandes donde

258
no existe una escuela del Cuarto Camino les invito a contactarse
unos con otros y empezar a reunirse con el fin de compartir sus
experiencias e impresiones del Sistema. A quien desee tomar
la iniciativa con gusto le puedo proporcionar los parámetros
para llevar a cabo el trabajo que los prepare a un participación
futura con nuestra escuela o con otra: es suficiente tener deseo
y buena voluntad. Varios grupos asociados con nuestra escuela,
como el de Tijuana y el de Monterrey, iniciaron de esta forma.
Me refiero a las personas del área de Cancún, Guadalajara,
Chihuahua, y otras ciudades de Sudamérica.
Ahora, quienes deseen entrar en contacto con nuestra escuela
he aquí los números telefónicos.

Bogotá (57) 320 802 53 63


Buenos Aires (54) 11 4821-4808
Campinas (55) (19) 3253-5802
México DF (52) 55 55 43 60 52
Miami, Florida 1 (786) 343-4437
Monterrey (52) 81 89962447
San Salvador (503) 7839-1066
Santiago de Chile (56) (2) 954-5523
Sao Paulo (55) 11 6584-0745
Tijuana (52) 664 684 1088
Madrid (34) 649 455 330

¡Felicidades!

259
260

También podría gustarte