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Ej.

1
::E
LA DELEGACION POLJTICA DE COYOA-
CAN, A TRAVES DE SU FORO CULTURAL
PRESENTA UNA EDICION DE LA OBRA AURORA REYES
POETICA DE AURORA REYES.

AURORA ES UNA ARTISTA PLASTICA Y
UNA GRAN POETISA. MU.JER ESFORZÁDA
Y ADMIRABLE QUE LLEVA AL MURALISMO
SU VERDAD ESTETICA, INSPIRADA EN LAS
Espiral en Retorno
RAICES DE LA HISTORIA DE MEXICO. ELLA
MISMA SE CUESTIONA Y RESPONDE EN
TODO MOMENTO DE SU QUEHACER AR-
TISTICO, AL EXPRESAR QUE LO QUE MAS
LE IMPULSA EN SU OFICIO " •.• ES LA PO-
BREZA DEL PUEBLO, SU IMPORTANCIA, SU
IMPREPARACION Y SU FALTA DE UBICA-
CION DENTRO DE SU PROPIO MESTIZA-
JE••• "

AURORA REYES ES UNA MUJER REBOSAN-
TE DE ALEGRIA, DE OPTIMISMO Y DE CA-
RACTER, COMO TODOS LOS GRANDES AR-
TISTAS MEXICANOS QUE HAN HECHO DE

Edición de la Delegación del Departamento
del Distrito Federal en Coyoacán.

Coyoacán, D. F.
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AURORA REYES:

NOTICIA PARA LA LIBERTAD Y LA BELLEZA

Aurora Reyes es una de las voces de la tierra. Debemos
aprender a escucharla para salvarnos de la encrucijada contem-
poránea, de la traición a la naturaleza que perpetra la civilización
occidental de nuestros días. En esta voz encontraremos la llamada
del retorno al ser de lo humano, a nuestro origen y a nuestro
destino esenciales. La entraña telúrica, la cosmovisión prehispá-
nica, ese "universo indígena" que en otros es materia de estudio
e investigación académica, en Aurora es latido, presencia, memo-
ria abierta, herida desangrada.

La obra poética de Aurora Reyes muestra el rigor y la trans-
parencia de un oficio madurado en soledad y silencio, en activi-
dad nocturna, en estado de sitio, en secreto combate con el ángel
y el nahual. Su poesía es un congreso de las bestias y los dioses
que hemos sido.

De esta obra, las construcciones más sólidas, los dos grandes
sistemas líricos con que Aurora planta firmemente su voz y hace
germinar un maíz dorado para la auténtica poesía mexicana, son
"Madre nuestra La Tierra" y "La máscara desnuda". Sobre todo,
de este último poema urge una valoración crítica que sólo el tiem-
po y la honestidad literaria podrán establecer; una lectura pene-

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trante y lúcida que lo instale en el nivel que le corresponde, den-
tro del paisaje de nuestros textos líricos definitivos: "La vieja
lágrima", "Muerte sin fin", "El Tajín", "Piedra de Sol". Una
lectura, en fin, como la que hicieron Villaurrutia y Paz a la obra
de López Velarde.
La búsqueda del "alma nacional", en nuestra literatura, la
exige Alfonso Reyes en su prólogo a La tierra del faisán y del
venado de Antonio Mediz Eolio, "libro pensado en maya y escrito
en español", y pedía también para configurarla, que de todas AURORA REYES, IDENTIFICACION CON EL INFINITO
las zonas culturales del país llegara esa voz regional, que se eleva
al espíritu universal por su profundo contactó con el sentimiento Los fenómenos de la vida interior, el sentimiento de lo que
y las obras del hombre. no llega, la noción del mundo que acabaen las mismas cercanías
de la existencia, se convierten, en la poesía de Aurora Reyes, en
Antes, "La vieja Lágrima" de Luis G. Urbina, había buceado
una concienciade su yo, en la identificación de sí misma, como
en nuestros conflictos íntimos, en nuestras dualidades secretas.
en la reversión de la realidad que se adentrarahasta lo descono-
"El Tajín" de Efraín Huerta nos enseñóa mirar con ojos actuales
cido de su propia entraña; en los litorales en donde aun las sole-
el misterio de la piedra. ancestral. Octavio Paz, en el "Cántaro
dades y angustiasaparecencon la contextura del agua que se pe-
roto" y en "Piedra de Sol" da, en el lenguaje poético de nuestro
trifica y del fuego que se quema y de la tierra que se eterniza
tiempo a nivel universal, una proyección deslumbrante de nues-
en polvo Es la imagen de sí misma que se multiplica en el
tro ser y naturaleza abismales. El poema de Gorostizaa la muer-
infinito .
te es europeo, teológico, suntuoso e inconmovible: es también un
monumento que la forma se erige a sí misma. Ese monumento,
Arqueles Vela
como dice Paz, es una tumba eterna: una pirámide verbal, así
como en el idioma de la piedra se levantan las pirámides de
Egipto, o la de Teotihuacan.
Entre estos textos definitivos, "La máscaradesnuda" aparece
aislado, desolado, brillando con una luz antigua y propia. Nues-
tra tarea consiste en aproximarnos a este poema, en establecer
contactocon nuestro ser a través de sus imágenes, en iniciar el
rito de nuestro encuentro con el espíritu de su letra y su escritu-
ra; en palpar, en sentir a través suyo la unión del hombre y la
poesía.
Raúl Cáceres Carenzo

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AURORA REYES Y SU PERMANENCIA EN LA PATRIA

Cuando conoci a Aurora Reyes, no hace tanlo tiempo, si tomamos
en cuenta el largo historial de sus lachas por las causas más ge-
nuinas de su pueblo -la d~gnidad social del hombre; la integra-
ción plena de la mujer, la seguridad familiar, el futuro de su pa·
tria-, y por la consumación más auténtica de su arte, sentí que
un pincelazo de Diego se había escapado de. la tela o del muro
y que de pronto ,estaba ahí, muier del desierto de Chihuahua,
11
con sus venas, sus latidos, s~ ojos inundando la sala de la Peña
1' t.
t. Literaria del Club de Periodistas, en la lectura de sus poemas
! 11
contundentes. Auténtica mujer mexicana con las trenzas amarra-
das por encima. de: la cabeza como un "sol redondo y colorado
como una rueda de cobre".
Y es que en realidad, amiga adolescente de Diego y de Si-
queiros ya maduros, Aurora Reyes fue la prolongación -hablo
en pasado en función de aquel impacto primero-- con imágenes
y versos, del aliento de aquellos grandes muralistas: la poesía
que generosamente nos daba sonaba a un tambor rítmico dentro
de aquellos pechos en incendio, en armas, amotinados, vencidos
y vencedores continuos, es decir, sonaba al México de la revolu-
ción en su más pura esencia.
Lenta, majestuosa, desgranaba el maíz de sus metáforas, los
1¡ verbos de su poesía, de una fuerza y colorido idéntico a los de

I, 11

~ .
su pintura, porque Aurora, porque la señora Reyes, también es
pintora, un arma más que esgrime con maestría para sostener
sus ideas acerca del mundo y de su patria. En sus palabras toma
•ida cada surco que ella había recorrido en los largos caminos
polvorientos. Otras veces, como en su poema "A ti, marimba",
toda la lubricidad de la selva chiapaneca ha cabido en sus pa-
labras.
Así fue como percibí la primera imagen de Aurora Reyes, y
empecé a penetrar en su poesía tan mexicana, tan de ella. Así AURORA REYES
fue como Aurora nos fue presentando a través de sus cisiones
poéticas, la entraña v'ivade la patria r fuimos sintiendo la fat.iga Aurora Reyes tiene un conceptode la vida y la poesía que
,. la sed al caminar bajo el sol agobiante del desierto, y empesa- la aleja por completo d\~este mundo en que sólo existen lo pro·
mos en ella a nadar sobre las corrientes de los ríos para caer en pio r lo apropiado; lo q·ie deseamospara nosotros,la intimidad
el mar o a vivir ya enmedio del aroma de [rutoles inagotables. nuestra. No, Aurora se extrovierte, sale a mirar el milagroso y
ancho mundo con ojos y alma nuevos; a descubrirlo en toda su
La voz clara, ondulada, de Aurora Reyes, nos ha venido acer- armonía precisa, tierna y, al mismo tiempo, desbordante. Y ella
cando desde entonces,a lo mejor de nuestras raíces. Y para siem- misma se desborda con la pasión de los, estética y espiritual-
'11
J ,, pre estaremosen ella, con ella, siempre que nuestro barro en pun- mente, inteligentes, que saben tejer esa milagrosa urdimbre he-
~
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to, toque en su poesía el barro y la luz, las entrañas y el espíritu cha de sensibilidad, energía espiritual y calor del corazón y del
1 de la tierra mexicana. alma y a quienes el cerebroles sirve para idear el poema o cual-
Roberto López Moreno
quiera otra obra de arte, pero que una vez hecho el trazo de ésta,
dejan el cerebroa un lado y ya no piensan, sólo sienten con todos
los sentidos y su ritmo misterioso.

Eunice Odio
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12 13

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RECOGIENDO MIS PASOS
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ORACION A LA PALABRA

Vengo desde tus labios a mi presencia pura.
Inescrutable viaje subterráneo
al abismo del rostro sin edades.

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11 Recónditouniverso palpitante y cerrado;
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perdido en el secreto de la tierra desnuda,
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I[ constelado de símbolos nocturnos,
1 :::1 de tactos germinales.
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~ : : : 11
11111

Retorno a mi figura,
como al contorno hueco·de un ahogado en sí mismo
que avanza lentamente hacia la superficie
renaciendo en la muerte de otra vida,
emergiendo en el llanto del nuevo nacimiento.
Recobrando su espacio solitario.

Este sol de ceniza me lastima los ojos.
He caído en un río de claridad creciente,
ciega y atropellada entre vidrios cortados.

Miel en escombro, consumida sombra,
rosas diluidas en oscura lava.
¡Ay, el espejo, lámpara de peces!

19

1
"íT

¿Quién desató la voz de la ventana?
Por todas estas muertes que estoy hecha,
muerte a muerte la vida se me escapa.

Pero aquí, a la intemperie de mi propio cadáver,
en mis sienes de, musgo,
en mi brazo de ausencias,
en mi canto de humo, RECONDITA ESPIRAL
en mi ouerpo-eaeíode etrchillos y llamas,
veo cómo despiertan las corolas del aire, .Aérea faz de roca construida,
cómo encienden los átomo~ su' eslabón iiúinito suspendida en la· noche de la, Infancia,
en el sueño de todos, en el beso de .nadie. Recuerdas idolátricos perfiles ·
de inarmónica danza. · ·
Escucho la cadena transparente '
111 de la arena que danza, , .v, ¿Eres diáfana sombra o l~ caída,
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los invisibles élitros azules anticipada muerte o r~ca~ada, .
1111!
111
en la fidelidad de la distancia. perímetro de ausencia q invadida
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i't1i!
forma de realidad acumuladaj
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Aro de luz, desértica pupila:
circúndame en tu música de piedra, Entre muros de angustia,
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, ' ~vacilante·..
' ' ' : ,,.
'·~.

desata la inicial, diáfana ·espada. y estatuas calcinadas
Tener tu dimensión, <crecer·en ella, húndese el horizonte de mi frente
amar contigo ,Ja verdad terrena, en colérica sal desparramada.
combatir con el rayo de' tus armas. ¿Cuál fragmento de espejo
se quedó con mi ci.,tr,a:?
Asísteme ¡magnolia de armonía! El sueño gira Ienta, lentamente,
dame tu exactitud Y' tu tersura; repitiendo siµ, voz una palabra;
enséñame tu idioma y· su eficacia.
Espiral, espiral,
La soledad, los mágicos dominios. flor infinita ...
Anunciación y :flor amanecida, ¡Cuántas estrellas desprendidas,
de silencio a silencio: ... ¡La Palabra!. cuántas!

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20
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...

No interrogues al cardo, de las últimas playas.
Crece el cielo más alto
no te asomes al río,
del amor sin sonrisa,
no llames al secreto.
sin rostro, sin espejo,
¿Has oído cantar la tierra húmeda sin arena, sin agua ...
bajo tu corazón?
¿Has visto la tormenta crecer y hacerse múltiple
en las alas del árbol?
¿Has palpado el amor en el recóndito
ruiseñor de los huesos?

Mira subir la lluvia por los tallos
y retomar al cielo.
Elévate en los pétalos azules,
en las trémulas manos de las hojas,
en la cifra total de los sentidos.
La ascensión te reclama las raíces,
la sombra, la garganta, los cabellos.
¡Líbrate, rompe .todo, desángrate, agoniza!
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1111
pero que no te ciña el pensamiento.
1 '111

Los corales del tacto, los corales.
Los caminos del viento ..•

Una sola palabra de tus ojos
despertará la muerte que perdió tu mirada,
la muerte que circunda tu contorno de niebla,
la que habita detrás de cada párpado
en las cuencas de todas las preguntas
~.
que anidaron las fieras subterráneas.
1
Crece, silencio. Crece con los barcos,
con el fuego y el mar y la distancia;
trasciende los lamentos impotentes

23
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A TI, MARIMBA

A Roberto. L6pez Moreno

A ti, marimba lenta, que diseñas,
bajo el signo de Venus,
las formas indefensas de la música,
que despiertas y creces suavemente
en el ramaje oscuro del silencio,
que subes desde el tallo primitivo
las escaleras húmedas del árbol
y abarcas, nota a nota,
la ecuación de los bosques
en los cuerpos geométricos del ritmo.

A ti, marimba, que abres
una sonrisa de madera cálida
al potro de la lluvia
que galopa en tu pecho.
Tus fibras vegetales, que no olvidan
el llamado del agua,
se pueblan nuevamente
de cantos en oleaje.

Como cuando eras verde.

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~ .
1

Oyela, cómo sube más allá de las hojas, A ti, ágil marimba,
adquiere la estatura donde empieza y termina la danza de la selva,
del viento que las tañe; he querido decirte
navega en la corriente de claras melodías, que, corazón adentro,
asciende las columnas del sonido tu música
y cuando las trasciende gotea.
roza la dimensión de la armonía.

Elévase al delirio de la curva celeste
-acústica del eco--
se proyecta al espacio henchida de sí misma,
encuentra la espiral
v se incorpora .
a la espina dorsal del infinito.

Allí se transfigura transparente,
goza la eternidad de un solo instante:
misterio del vuelo,
esfera suspensa,
ola en equilibrio.
Y del éxtasis cae hasta el olvido.

Gira, se hace concéntrica,
baja por las arterias
trémulas del relámpago
y se abate y circula los ríos de la sangre.
Arrastra las cadencias que aprisionó en la altura
y las viste y las baila,
las enciende y las brilla,
les da formas humanas
que palpa y acaricia
y se derrama en ellas con el sueño del hombre ...
Y estalla de pasión sobre la tierra.
1

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ESTANCIAS EN EL DESIERTO

A mi primera patria de in/ inito,
en el Norte de México.
Desiertos de Chihuahl),(J,.

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1111: ESTANCIA DEL PRIMER INFINITO
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1111 1 Ardiente; nueva luz abre mis ojos.
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1·· 111
:::::¡11 Renace adulta Ja infantil mirada.
Crecen los ecos tu poblada ausencia,
presente y encendida en la ·distancia.

A la espalda del cielo se desnudan las sombras.
Brota su lirio el día.
Huérfana sonrisa camina sobre el alba.

Hay una casa gris,
una carreta,
una última calle de ceniza.

Escucho cómo el sueño desliza su silencio.
\ Ya siento las corrientes de sed hasta mis huesos.

2()
"1

j Indefenso gigante!
Con impiadoso amor me reconstruyes
Multiplica el espejo tu lamento.
en tu mano de sal deshabitada.
j Angel horizontal y desvalido!
La negra voz del infinito rueda
una curva de piedra detenida.
Alas, palomas son martirizadas,
las dunas desgarrando su vestido;
11 agítanse los senos incendiados
en oleaje convulso y enemigo.
PRESENCIA DE LA MAÑANA
Bajo la fiesta cruel de finos dardos
Roza el torso del viento epidermis de arena; cortan las rocas ángulos veloces.
ondula, danza, gira, Llora el iris su cuerpo encarcelado
modela en carne viva océanos de naufragio, -aguda geometría- en todos los colores.
abanica cristales,
Sopla viento de lumbre;
juega suspenso vórtice en el aire.
metálicas espinas le han herido.
Tiende Jos labios secos,
Adolescente sol
al horizonte van sus pies de vidrio.
levanta -a luz y sombra- mirada panorámica,
ciudad esbelta transparente de azules, Antiguo sol esparce congénito. simiente;
anchas flores dormidas, en tus dedos de luz también cabe la muerte.
ciegas estatuas olvidadas.
Oscila el mediodía suspendido
Pausa lenta: como fruto maduro de infinito.
la mañana, vencida, se derrama. En su reinado inmóvil la mirada ha crecido
y el sabor de la angustia y la ceniza
Ill y la sed. . . y la sed. . . y el espejismo.

MEDIODIA DESNUDO IV

DINAMICA DEL AGUA AUSENTE
Hunde el rayo su filo
hasta el origen mismo del diamante, Una pausa más lenta
sus aristas encienden un rumor fugitivo, desanuda la voz de fo tormenta.
tábanos de fuego crepitan la sangre.
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30
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Fría pupila, disecado vientre,
raíz perdida, forma desolada.

Eres el rostro vivo de la muerte:
sobre tu cuerpo, traicionado viaje,
bajo tu piel mil bocas solitarias.

Polvo errante y sombrío.
Abismo en celo.
Vena seca de olvido y de nostalgia.

Muerde tu corazón lúgubre queja ...

(En tibio lecho el agua de los mares
mece amorosa el sueño de las harcas) .
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PARABOLA DE LA FATIGA

Calcinados rumores van cayendo
al hondo de la tarde.
Horizontales láminas disuelven
celestes arenales.

Deslizan su bandera perseguida
nubes de fino talle.
J .1
Fiera de luces mágicas alcanza
cabelleras al aire.

Adelgaza la luz su transparencia.

.33
11!

Ave de odio desprende mudo vuelo
al cobalto ondulante. Asciende adormecida la sonrisa
Pausa torva de cómplice silencio. en los brazos nocturnos del secreto.
¡Un dramático sol asesinado
rueda en arena-sombra su diamante! VIII

En el cielo, cansancio azul dormido ARQUITECTURA DE LA LUNA
deja correr su sangre de oro líquido.
Es la tarde parábola de aceite: Profundidad violada.
violetas en el filtro del morado, Línea helada de luz.
armazón consumido de fuegos de artificio Firme .trazo sideral.
girando indiferente. Geometría y andamio:
construcción espectral.
VII
Ola concéntrica de cielos,
ESTANCIA DEL OLVIDO circulares espejos abriendo el horizonte;
11111 ~
11 1: ~ 'I emergiendo pirámides de plata,
:i::lll despertando los pasos de "Indios Pueblo",
111!¡:¡:.1
111.
Pasa la mano del silencio
l '"l1i ,¡ por el cóncavo rostro del sueño. absortas sepulturas,
" il !~!l ~
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1111, 1
1
venados pétreos.
1 1111111
1
Ataviada de viejas resonancias
va la sombra del viento. Imantado, suspenso, lanceado de blancura,
de luna coronado;
La pestaña del astro cae inmóvil
evadido de los siete colores
al párpado del tiempo. del prisma de sal,
¡Abre, sol negro, tu brillante noche! gira el desierto cegado
Formas oscuras llenan tu comienzo. en magnético mar espiral.

Sobre la superficie de serpientes, IX
el rencor de la fiebre, la inerte quemadura:
ríos de rosa fresca, tacto de terciopelo, '1..RETORNO AL DESIERTO HUMANO
arroyos de tiniebla!
Habitante desnudo de la soledad.
El silencio en los labios del silencio. Cuerpo compacto de la angustia.

34 35
'IT'

De pie sobre su planta prisionero,
-c.reatura de la sed- ronda su imagen:
contorno humano ¡vertical desierto!

Danzando hasta el retorno del principio
-cuerpo en vaivén y brazos enlazados-
aflora la biznaga del hechizo.

Noche de rojo firmamento.

Las recónditas bestias de la sangre
caminan en el hombre del instinto
hacia el llanto ululante.

Las manos primitivas de la magia
111¡1~
'ill1: j1 1
avanzan hacia el eco.
'lli¡1¡ Señal, cábala, signo,
'['
'1]:1,1
1

un círculo de asombro:
11 h
W11
' ,11ll
111,,111 ¡surge el verbo!
'·lfl 1
1¡¡. ¡I
111¡¡1111

Allí donde los árboles ausentes,
donde el margen columpia la distancia,
en la raíz sombría del origen ... VIAJES AL SUEf\10
¡Norte de México!
¡Soplo de abismo!
¡Flauta mis huesos!

Desde la frente abierta del milagro
hasta el vientre cerrado del misterio.

36
En la palma de la mano
sonrisa sin derredor;
la vida es una mirada
color del aire color.

IV

FRUTOS EN ORBITA

74
LLANTO A LA TIERRA

Este llovido barro palpitante
prolongado en amor,
ardido en voces de luz y de tiniebla,
cruzado de corrientes y de alas,
de arterias y de brazos
y de trémulas nubes subterráneas.

Callado barro nacido de tu vientre
en jubiloso brote de esperanza.

Que modeló la lenta caricia de la lluvia,
levantó su tallo de armónico esqueleto,
separó las plantas de su raíz oscura
y en el aguamarina bebió su balanceo.
/

Este barro de mar alucinado:
habitación de oleajes,
de tormentas de espuma,
de vuelos encerrados,
de semillas de sueño.

Vino de ti con su sabor de entraña,
con el acre perfume del misterio maduro,
con su pulpa caliente de amorosa manzana.

79
Hondas ramazones abarcando la presencia interior, con ese mismo paso de planeta cansado
y poblando de líquenes y musgos que tú eres.
los paisajes abiertos de mi forma.
Semejante a tu rostro de quemada sonrisa,
Transida por áureos minerales, tus mismas montañas llorando sus corrientes,
herida por luces encontradas, idénticos paisajes fatigados de sol, de onda, de arena ...
por las combinaciones de una química rodando su angustiada extensión
de quemantes metales. en frías órbitas de palomas celestes.

Ocultos lagos de amatista, Así como los gérmenes mueven en ti sus vidas,
firmes edificios de corales agítase en mi entraña un sutil aleteo.
con ángulos de sed. Atávicas presencias edifican los rostros de mi rostro.
Ríos vertiginosos
de líquidos rubíes Y me transitan sombras en la sangre
mi pulso desbordado. y me dicen sus voces de silencio.

Y ese mecánico rumor Y sólo puedo amarte. ¡Madre antigua!
de motores de fábrica, Y volver hacia ti en ceñido abrazo
de poleas y de émbolos, el barro palpitante que me diste
de movimientos íntimos y apagarlo en tu sombra.
que en el fondo trabajan.
Este barro inocente.
Pálidas espinas reventando en los dedos Este barro de lágrima encendida.
como conchas de nácar.
Dientes exactos deteniendo la voz.
Y los cardos absortos de los ojos
abiertos en la flor de la mirada.

Este barro llovido
que revive tu imagen
de infierno y paraíso.

Suspendido en tu atmósfera,
fiel a tus leyes,

80 81
COSECHA ESTELAR

A mi amigo de Mexicali, El Chapo:
de cuyas manos brota el algodón.

Algodonero herbáceo,
:fruto dehiscente.
Diccionario Enciclopédico
Hispano-Americano.

Aún cruzaba el hombre la. infancia de lo humano
y era henchida la tierra de misterio.
El primer horizonte vióle avanzar erguido
y en cada paso desatar milenios.

Su descenso a los valles
:fue sollozo en el monte;
abandonada entraña quedó el árbol ...
El cielo de la tarde puso añil en su frente,
sed en su corazón, fiebre en su brazo.

Conoció los perfiles del abismo
-avanzar o retroceder-e-
los enemigos ávidos,
los ágiles venenos,
.' 83
oscilación sin tregua:
nacer y renacer. hambrientas las raíces y los tallos sedientos.
Conquistó los tesoros del fuego y la palabra, Solamente en la noche los luceros
le dan a beber luz
la flecha y la semilla fiel,
mas cuando caminaba protegido por ellos y la sombra le canta en sueños
todavía le quedaba su desnudez. frescuras de río azul.

Como una estrella tibia caída entre sus manos Adolescente amor, cuerpo florido
fue la suave caricia del Copo de Algodón; en botones de piel clara y sedosa,
los blancos filamentos de luz disciplinada en cada flor un labio de armonía,
le dieron vestidura, dignidad y calor. en cada pétalo una gota roja.

Nido para el infante, La adolescencia siempre va vestida
hato para el camino, como novia silvestre,
manto de los amores, coronada de nomeolvides,
cobija de los sueños; ignora por qué palpita,
por qué florece.
en la noche, pabilo,
en el día, ropaje;
gasa para el herido, Ya el cáliz es capullo
sudario para el muerto. de ternura en custodia,
la cápsula materna
se estremece y se abre;
Ceñido al pulso del calor humano,
ligado a su destino perecedero e inmortal los ovillos asoman su fibra cristalina
-rosa de espuma desprendida, y flotan los vellones reventando en el aire.
hilada, devanada, entretejida-
alianza fue y señal. El Copo de Algodón
En la frente, la señal de la luz; es un ser deslumbrante que todo mira,
en el corazón, la señal del amor; tiene los ojos negros y brillantes,
en la mano, la señal del trabajo. blancura adentro se dirían semillas.
Desde el alba es criatura que todo quiere ser:
Engendrado en amargos terrones de dureza, mano que saluda, paloma en vuelo,
niña desnuda bañada en cielo
concebido bajo soles desérticos,
o una copa de espuma
crece al golpe de potencias bárbaras,
o una nube acabada de nacer.
84
85
En América, entrañable Señora nuestra,
los primitivos habitantes
alzaron su morada en alturas celestes.
La primavera floreció en los telares:
manta blanca bordada
que era fiesta de jardines danzantes.
Y para cada día,
el algodón hacía manta morena
teñida de colores candentes.
De manta nuestro manto ESTUDIOS EN OTORO
-manto del puehlo-
manta que frío a frío Piña,
aún nos envuelve. coronada esmeralda.
¡Clara niña!
Sal y nube y espuma de la tierra,
fruto del sol y espejo de la nieve. Manzana,
Copo del Algodón. ¿Qué signo leve rosa-mujer-color.
enlaza tu presencia con la estrella? Pulpa caliente de misterio y amor.

Tejocote de miel.
Planta esencial de amor, tuyo es el canto
Amigo rural.
de la humana impaciencia por hacerse,
Pecas en la piel.
tuya su formación;
su anhelo tuyo,
aunque por él, a veces, diga muerte. Fresas, coral camino.
Adolescentes labios del valle
tendidos al rocío.
Le canto a tu nevado firmamento,
a tu semilla, corazón de aceite;
Naranja,
a tu flor, mariposa de esperanza,
risa de oro,
y al ingrávido Copo
le pido que nos brinde en cada poro un sol te danza.
su cosecha estelar, eternamente.
Dulce tiniebla.
Negro zapote.
Labio de crema.

86 87
Lima, Cereza:
verde mujer. noche redonda.
Los varones del viento tienen sed. Honda mirada de tristeza.

Durazno, Uva, tierno cristal.
terciopelo dormido; Penumbra. En luz y en sombra
:frente, caricia, olvido. tus ojos dicen el mar.
,
Tuna, Estrella granada.
arquitectura de la soledad. Vientre de rubíes.
El desierto te dijo la verdad. Tierra enamorada.

Coco, cerrado caracol.
Guanábana:
Un viejo rostro ríe
rostro indígena,
carne mágica. al agua niña que mece tu interior.

Guayaba,
Membrillo, amor escolar.
dama pálida.
Saliva dulce, sueño amarillo ...
Desesperado aroma de cantárida.
¡Para llorar!
Plátano: adámico racimo, paraíso integral,
Ciruela, diversidad del fruto
señorita que se licúa bajo la piel del bien y del mal.
cuando el aire la roza sin querer.
Pingüicas ¡alegría!
Higo, jardín interior. Niñas en recreo:
Iris maduro bailan, ríen, brincan.
sin perfume, sin lágrima, sin flor.
Melón,
Vestido colorado, ojitos negros: :fruto de luz, metal
la risueña pitaya. en manos del sol.
Muchachita de pueblo.
Amigo de la infancia: tamarindo,
desde el árbol paterno
dicen adiós tus dedos amarillos.

88 89
¡Quince años! Pomarrosa, Pitahaya: materia de la niebla.
fruta o flor. Hidra, sueño. País de rosa y gris.
No importa clima ni color. ¡Acuarimántima ! Poeta ..•

Papaya,
hembra de las cavernas,
indefensa, sin brazos y sin piernas.

¡Capulines, capulines !
Entre el verde cuchillo de las hojas
brillan negras pupilas aborígenes.

Nuez,
laberinto de sed,
encerrado infinito que gira al revés.

Pera,
leal construcción:
negra rama, aéreo corazón.

Verde campo abierto.
Sangre a mediodía;
muere, resucita la sandía.

Mamey: tono profundo,
labio maduro,
carne del mundo.

Jícama: "chata de agua";
un vientre de piñata --cacahuates y cañas--
te dio nombre y presencia de fruta mexicana.

Mango: grito azarcón al aire azul.
Corazón esencial.
Trópico varón.

90 91
MADRE NUESTRA LA TIERRA

A ti, Coatlicue, Madre omnipresente;
principio y fin de todo ser terrenal.

Cuando dormías, Madre
-elásticas hamacas mecidas por el tiempo--,
halo de niebla apenas
en la blanca serpiente de tu órbita,
un diamante de labio transparente
cristalizó la sombra de tu cuerpo.

Tu corazón fue líquida mirada,
juventud sideral enamorada.
En tu vientre, la rosa giratoria congregando vertientes,
igniscentes anillos, vorágines en danza ;
caos elementales de esférica alegría ...

Y tu piel invisible se fue haciendo manzana.

Primavera terrestre en los cielos nupciales:
manto de aérea nube, satélite de plata,
lenta falda de víboras sedientas,
germinal atributo de oscuras dinastías
entrelazando génesis mortales•.

93
Aprendiste en silencio el secreto profundo;
los varones del sol te lo dijeron ¿Cómo será el delirio como espuma?
luz a luz, rayo a rayo, en las entrañas. ¿Y la mano del viento como ola?
¿Y la noche en el ojo de la estrella?
Fueron en ti las duras raíces de las piedras,
las estaciones broncas, las causas vegetales, . El amor con los dedos del silencio
metrópolis enhiestas de verde muchedumbre, construía la tela de tus cielos ...
litorales de sílabas cautivas
en los ojos. de luces minerales. Apareció la imagen bajo perfil humano:
[Niebla y polvo cayeron en su mínimo espejo!
Amaneceres, muertes, nacimientos.
Borbotaron fecundos manantiales Surgió para decir las formas nuevas
al áspero pezón de la montaña que no alcanza tu mano de inocencia,
y juntaste en el cuenco de la mano para viajar tus signos infinitos,
los mares verticales de tus lágrimas. multiplicar por dos tu pensamiento,
escuchar tu canción en su palabra
Un día primordial edificaste y poder abrazar tu propio pecho
la arquitectura grácil del poema cuando en ti se desnudan los amantes.
-¡almendra del anhelo!-
y el Hombre fulguró en la superficie Y abarcar tu destino, poseído
del frutal paraíso de tu sueño; en la suma total de las presencias:
en la espina y la roca conmovida, amar tu amor en el espacio abierto,
en el ala tendida del relámpago, en el fondo marino de la· sangre,
en la cuna solar de las crisálidas, en el barro que anuda las distancias,
en el vértigo vivo del océano. en la perla de sal que nos dejaste;
repetir tu latido en la tiniebla
Le llamaste con todos los nombres de. los seres: de la frente quebrada del cadáver.
pétalo rojo, sorprendido insecto,
fosforescente fiera del corazón del monte Ahora estás mirándote en mí misma
y pájaros y peces de dorada centella. como al eco insondable del espejo:

Horas de soledad y fantasía Inmensurable Madre,
ensayando contornos, volúmenes, colores, sembradora,
en el fruto esperado de la siembra: pasión desesperada,

94 95
en la memoria de algo
hacedora implacable,
que de ti se desprende y conmigo comienza.
grano a grano preñada,
gigante paridora.
Turba mis continentes tu frescura entrañable
Cosechera,
transitada del río callado del misterio,
mandíbula feroz, ,
húmeda de esqueletos y yerba derretida,
ávida espiga,
devastados veranos y pétreos yacimientos.
grávida golosa,
¡Tiera de sumergido paraíso
volcánica, tenaz,
en donde no hay lugar para el destierro!
Diosa legítima,
Coatlicue sin quietud,
Ante los horizontes del abismo
¡Devoradora! en que vierte universos lo perpetuo,
Madre nuestra La Tierra interrogo a la luna de mi muerte:
que fluyes en el poro de todo lo viviente, ¿Cómo será la luz como semilla?
reflejas tu emoción en los plurales, ¿Y la raíz profunda como vuelo?
caminas desde el centro de lo Uno, ¿Y el pacto del silencio y el silencio?
prologas el hechizo de los números pares;
que rondas en el paso y la caída, Cuando tomo en mis manos un puñado de tierra
respiras en el hueco sonoro de la noche, y resbalan sombríos planetas por mi tacto,
sonríes en el astro de fuegos tutelares me ahoga una ternura dolorosa de niebla,
y en los trémulos cauces del verbo de la leche. derrúmbanse los arcos de mi nombre
y ruedo hasta los últimos paisajes
Mueren las extensiones en tus brazos, de la tierra que sube por mis labios.
de ti nacen honduras y pilares;
¡Qué sabor de granada turbulenta !
¡Qué perfume colérico de sangre!
Eres punto y esfera, muslos de agua,
nido y fosa y atmósfera radiante,
y todas las palabras y los niños
y los gajos de todas las naranjas.

Gravitas en los cálices ocultos,
en la rama calcárea de mis huesos,
en mi vientre de sombra sacudida,

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INDICE

PAG.

I RECOGIENDO MIS PASOS 15
Oración a la palabra 19
Recóndita espiral 21
A ti, marimba 25
1/Estancias en el desierto 29

II VIAJES AL SUEÑO 37
La hora del silencio 41
Pulso del sueño . 43
La palabra inmóvil 47
Forma de mi ausencia 49
~A veces hago un viaje 53

III ACUARELAS DE CUNA 55
Canción del agua niña 59
Lotería a colores . 63
Danza en la playa . 65
Es una ola . 67

¡!f;~
\¡ 151

l
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PAG,
Eclipse de siete lunas .
. . 69
Canciónde la primera lluvia .
Acuarela . 71
73
IV FRUTOS EN ORBITA
75
Llanto a la tierra .
. 79
Cosecha estelar .
-:=ff: Estudios en otoño 83
. 87
Madre nuestra ta Tierra . 93

'
1 V TIERRA AMARGA
97 ESPIRALEN RETORNO de Aurora Reyes, se terminó
Astro en camino . . . . . . . 103
de imprimir el día 30 de septiembre de 19811 la edl-
,1 Epístola a Fuensanta . cion estuvo bajo el cuidado del señor Rubén Bernaldo.
113
Teogonía campesina .
. 123
Hombre de México
129
VI RETORNOAL OLVIDO .
135
Hay en el sueño un pozo . .
Códice del olvido
. 139
. . . 141
La máscara desnuda
143

152

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