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Las Técnicas participativas en la educación superior

3.1. Introducción a la metodología participativa


3.2. Características del docente idóneo
3.3. Tipos de técnica participativas

Introducción a la Metodología Participativa.

Como señalé en la introducción debemos conocer el todo de este


Diplomado para poder entender la importancia de la Metodología
Participativa en el aprendizaje estudiantil, y por eso a continuación te
expongo lo que se establece en el Nuevo Modelo Educativo implantado
tanto el MINED,(2007) como por la UNAN Managua, a partir del año
2011. Para discernir con tu equipo de trabajo diario, puedes diferenciar
el Modelo Curricular, el Modelo Pedagógico y el Modelo Didáctico,
(Léelo y discute en el colectivo de tu asignatura cuanto sea
necesario) tres cosas distintas pero que se unifican para hacer que el
maestro favorezca el aprendizaje significativo, para toda la vida.

El currículo con enfoque integral, promueve la adquisición de saberes


significativos, pertinentes y relevantes, razón por la cual incluye los seis
tipos de aprendizajes estratégicos:
a) Aprender a aprender: implica la capacidad de reflexionar en la forma
en que se aprende y actuar en consecuencia, auto-regular el propio
proceso de aprendizaje mediante el uso de estrategias flexibles y
apropiadas que se transfieren y adaptan a nuevas situaciones. Es tener
conciencia de cómo uno aprende, de los mecanismos que está usando
y de cuáles son las maneras más eficaces para aprender.
b) Aprender a hacer: es aprender a administrar el capital intelectual
que poseemos, es saber pasar del texto al contexto. Es desarrollar
habilidades y destrezas utilizando lo que sabemos.
c) Aprender a vivir juntos: es aprender a comunicarnos, con tolerancia
y no discriminación, con valoración de la diversidad, es fomentar
sentimientos que facilitan la convivencia justa. Es aprender a resolver
los conflictos sin utilizar la violencia. Es buscar el equilibrio entre lo que
queremos y lo que se nos permite.
d) Aprender a ser: es aprender a conocer cada día la identidad
personal que nos hace únicos e irrepetibles, a la par de identificar lo que
nos une a un grupo determinado. Es aprender a gestionar nuestros
propios sentimientos y emociones, tomar conciencia de ellos,
expresarlos y dominarlos. Es aprender a incorporar en la vida cotidiana
los valores éticos y de identidad nacional.
e) Aprender a emprender: es fomentar el desarrollo de una actitud
proactiva, que desde el hacer, con el saber y conciencia, nos posibilite
fijar metas, hacer propuestas y tomar iniciativas enfrentando con
inteligencia, innovación 37 y creatividad las dificultades, desde sus
fortalezas, aprovechando las oportunidades y superando las amenazas
que se nos presentan.
f) Aprender a crear: va más allá del aprender a emprender. Es aprender
a hacer cosas nuevas, diferentes, innovadoras, e ingeniosas con el
conocimiento y experiencias adquiridas.
Agrego un último aprendizaje: g) Aprender a desaprender. Es
importante reconocer que la ciencia y la tecnología avanza
vertiginosamente y cada minuto hay nuevos conocimientos que hace
obsoletos a otros, que ya no son válidos y aun lo seguimos utilizando y
enfatizamos a veces por desconocimiento, desaprendeos
actualizándonos, leyendo a diario las nuevas tendencias de la
Educación, de las TIC, de las técnicas, de los procesos de investigación
etc. Hay que abandonar ciertos paradigmas que aún tenemos
arraigados.

Modelo Didáctico. Durante el desarrollo del proceso enseñanza y


aprendizaje prevalece una relación horizontal entre el profesor y los
estudiantes. De esta manera se crean los espacios para la recreación
de las experiencias adquiridas, que sirven de base para la
retroalimentación de ambos, lo que favorece el crecimiento personal y
profesional de manera recíproca

Estrategias Didácticas.

El aprendizaje significativo hace énfasis en estrategias metodológicas


de construcción de conocimientos, en el saber hacer, que necesita para
lograrse del saber y del saber ser, como condición sine qua non. Las
estrategias que sobresalen en este tipo de aprendizaje son aquellas
que, además de presentar un producto, demandan un fuerte
componente procedimental-actitudinal capaz de provocar la
metacoginición (Metacognición Este constructo1 es un término que se usa para
designar a una serie de operaciones, actividades y funciones cognoscitivas llevadas a cabo

1
Tulving y Madigan (1969)
por una persona, mediante un conjunto interiorizado de mecanismos intelectuales que le
permiten recabar, producir y evaluar información, a la vez que hacen posible que dicha
persona pueda conocer, controlar y autorregular su propio funcionamiento intelectua l.)
del aprendiz. Es decir, favorecen el procesamiento profundo de
información, la estructuración lógica y adecuada de ésta, y finalmente,
crean recuerdos más efectivos sobre lo aprendido. Las estrategias de
aprendizaje parten del principio de que el estudiante llega a la
universidad a nutrirse de los conocimientos, que le permitirán
desempeñarse efectivamente en los diferentes contextos laborales que
la vida le presenta. Por eso, las estrategias preparan al estudiante (de
manera individual y colaborativa), para ser un generador activo de
conocimiento. A continuación, se presentan algunas estrategias, que
hacen énfasis en el desarrollo del saber desde las tres dimensiones
señaladas en el párrafo anterior: saber (conceptos, hechos,
acontecimientos, etc.), saber hacer (procedimientos, prácticas, etc.), y
saber ser (convivir, valorar los saberes, etc.).

Ubicación Contextual.

El estudiante aprende en un entorno contextualizado, cuyo punto de


partida es el contexto personal. En este sentido él llega al momento de
aprendizaje con interés causado por la incertidumbre, la necesidad y la
novedad. Por eso, es obligatorio que el Profesor contextualice la
información con el objeto de que el estudiante la incorpore
significativamente a su estructura mental. Por ello, el aprendizaje debe
ser situado en un contexto que revele su origen: social, político,
económico, científico, cultural, a fin de que se comprenda el porqué y el
para qué se estudia tal o cual saber. Entonces y solo entonces, el sujeto
será consciente de lo significativo del aprendizaje. Algunos
procedimientos para generar el contexto pueden ser las pruebas
diagnósticas, conversatorios entre docentes y estudiantes, y plantear la
solución a problemas mostrando los escenarios donde surgieron las
necesidades que originaron las problemáticas. No se debe perder de
vista como punto de partida el contexto personal y local para la
aplicación de la estrategia en las diferentes actividades de enseñanza
aprendizaje.

Guías de cuestionamiento de lo que se aprende.

Se pueden elaborar guías de preguntas en los dominios del saber


(conocimiento teórico sobre conceptos, datos, hechos, acontecimientos,
lugares). Éstas desarrollan esquemas de acción que permiten
reconocer o recordar información, explicar un mismo contenido en
diferentes formas, interpretar el significado de alguna información,
comparar o relacionar eventos y ejemplificar. Guías sobre el saber hacer
(conocimiento sobre procedimientos para resolver problemas, elaborar
ensayos o informes, analizar textos, o para desempeñarse en cualquier
otra actividad práctica). Estas interrogantes evocan y ponen en acción
esquemas mentales orientados a realizar procedimientos mediante
pasos o etapas. Dicho proceder se emplea en circunstancias, en
situaciones en que se define cuándo y cómo hacerlo o cuándo y cómo
no hacerlo. En este sentido permite generar procedimientos alternos.
Las guías sobre el saber ser (conocimiento social: valores y actitudes
hacia la asignatura, la carrera y sobre sí mismo). Le permiten al
educando valorar su relación con la asignatura y con el docente,
mediante la meta-reflexión sobre cómo le enseñan y la manera en que
él aprende.

Observación auto-reflexiva.

Esta estrategia nace de la relación entre el ser humano y su entorno. Es


en esencia un proceder natural, mediante el cual el observador trata de
darle sentido a su realidad. Este tipo de estrategia se vuelve significativa
cuando genera reflexión sobre lo que se está aprendiendo, cómo se
está haciendo, bajo qué sistema de valores y en relación con qué
segmento de la realidad. En otras palabras, este tipo de observación
enseña a saber ver, abrir los sentidos mediante una actitud de atención,
de búsqueda, de aprehender la realidad. A decir, permite obtener datos
fiables y adecuados de esa realidad para poder insertarlos en los
aspectos teóricos que se están aprendiendo. En este sentido, acerca al
discente a los objetos de conocimiento, su uso y aplicación.

Aprendizaje colaborativo.

Se realiza mediante la adjunción de dos o más estudiantes en la


resolución de una tarea. Su razón de ser es la discusión sobre el
conocimiento. Durante ésta los saberes se entremezclan y reconfiguran.
El lenguaje (sus cuatro grandes macro habilidades) juega un papel
importante, por eso, el facilitador debe acercarse a fin de intercalar
explicaciones que reorienten el intercambio de ideas y ajusten el
sistema terminológico que se necesita interiorizar. Este tipo de
estrategias incluye diversos procedimientos: discusiones en pequeños
grupos, debates en los que se delibera (argumenta) y exponen
controversias, simulaciones, demostraciones, etc., que permiten llegar
a conclusiones. Dichas conclusiones aportan recomendaciones que
orientan la toma de decisiones.

Estudios de caso.

Presenta a los discentes una situación compleja y problemática para


buscarle soluciones. Para lograrlo el docente alienta en los estudiantes
la discusión grupal y la preparación previa. Las características de este
tipo de estrategias orientan a los educandos a desarrollar habilidades
para enfrentar y resolver problemas ocurridos en escenarios reales del
campo profesional –o la disciplina en estudio– tomar decisiones sobre
bases confiables de conocimiento, aceptar varias soluciones adecuadas
a un mismo problema, realizar propuestas previendo sus posibles
consecuencias, desarrollar el pensamiento crítico a través de procesos
de análisis, formulación de posibles soluciones, comparar sus propios
procesos y modelos de pensamiento con el resto de la clase. En fin,
facilita al docente potenciar enseñanzas activas, estableciendo relación
directa entre la teoría y la práctica.

Aprendizaje por proyectos.

Cuando se plantea un proyecto, lo primero que se infiere es la idea de


querer solucionar un problema o solventar necesidades evidentes. En
esta línea de ideas, un proyecto brinda un servicio mediante una serie
de procedimientos interrelacionados en una secuencia lógica, pero
flexible. Plantear este tipo de tareas al estudiantado implica que éstos
se involucren en diversos procesos de construcción significativa de
conocimientos: toma de decisiones sobre los saberes que sustentan el
proyecto, organización del trabajo, selección y aplicación de tecnologías
adecuadas, redacción, presentación, ejecución y evaluación de los
resultados e impacto del proyecto. Realizar tareas guiadas por la
concepción de proyectos fomenta la interdisciplinariedad como eje de
integración de los saberes.

Aprendizaje basado en la resolución de problemas.

Un problema es un desajuste operativo que afecta negativamente al ser


humano en un lugar y en un tiempo determinado. Darle solución
requiere que el discente tenga 42 conocimientos en investigación. No
obstante, como estrategia de aprendizaje la intención es buscar las
mejores soluciones a una situación problémica propuesta por el docente
en su asignatura. Se puede trabajar en pequeños equipos cooperativos
de trabajo, asignando roles específicos a cada integrante. Cada grupo
toma una ruta determinada de operación y trabajan bajo la conducción
de un liderazgo y la supervisión e intervención oportuna del docente-
facilitador. Durante el trabajo grupal ocurren intercambios de puntos de
vista lo cual genera análisis, síntesis y valoraciones de las ideas de
todos los integrantes. En otras palabras, esta estrategia pone en
funcionamiento el pensamiento crítico, la capacidad de identificar y
resolver problemas, la capacidad de simular o representar las
alternativas de solución, en conjunto con sus posibles consecuencias y
efectos, y la toma de decisiones.
El informe escrito analítico-reflexivo.

Preparar informes o trabajos escritos permite desarrollar la habilidad de


selección y evaluación de la información, organizar el pensamiento,
desarrollar el pensamiento crítico y expresar con argumentos sólidos los
puntos de vista. Este tipo de documento apoya el aprendizaje. La
estructura de un informe analítico reflexivo depende del área y tipo de
conocimiento, de la asignatura que se curse o institución en la que se
labora. Los pasos generales son: definir el tema, precisar el tema, definir
los objetivos, determinar el receptor, buscar y seleccionar la
información, organizar la información, redactar el informe.

Trabajo de campo.

Las giras de campo son una estrategia importante para desarrollar –en
otro ambiente diferente al aula de clase, pero afín a las temáticas
enseñadas– los conocimientos adquiridos por los estudiantes. Ponen
en contacto al discente con la realidad mediante procesos cognitivos
como la observación, la analogía, la descripción, el 43 análisis, la
síntesis, entre otros. Es decir, es un momento didáctico semi formal,
porque requiere de la presencia efectiva del facilitador (el docente o
equipo de docentes), en un ambiente que no es el salón de enseñanza.
Las giras de campo deben planificarse considerando la no afectación
de otras asignaturas, mediante la consulta a tiempo a los docentes que
las imparten, con el objeto de crear un pequeño plan de reposición.

Conferencias magistrales.

Esta estrategia consiste en la presentación verbal de una información


(contenidos de los programas), por un docente de vasta experiencia y
con alto dominio didáctico. Tiene como propósito compartir el
conocimiento con un enfoque analítico y crítico de los saberes que
permita a los estudiantes reflexionar y reconstruir relaciones entre los
diferentes conceptos, con el objetivo de desarrollar una mentalidad
crítica ante los problemas. La conferencia magistral permite
homogenizar el enfoque con el que se aborda una asignatura, garantizar
la calidad de los aprendizajes y el cumplimiento de los programas.
Además, posibilita que mediante una primera explicación de los temas,
el estudiante se encuentre preparado para profundizar sus
conocimientos sobre la materia. Es una oportunidad para lograr la
motivación de los discentes, a través de la exposición de un profesor
experto en determinada disciplina.

Para poder aplicar el Modelo Didáctico de modo que el aprendizaje sea


de manera efectiva para el estudiante debemos primero reconocer
¿Qué es la Metodología Participativa? ¿O en Qué consiste?

Amparo Fernández March2 Profesora de la Universidad Politécnica de Valencia


en investigación relacionada al tema expone: El proceso de Bolonia
puede ser una “oportunidad” de mejora de nuestras prácticas
educativas. En este escenario de cambio, uno de los debates más
fructíferos se ha centrado en la reflexión sobre la renovación
metodológica. El diagnóstico que se hace sobre el estado de la
cuestión en este terreno es bastante desalentador: la lección magistral
sigue siendo el método predominante en el panorama universitario. En

2
http://revistas.um.es/index.php/educatio/article/viewFile/152/135Heredia
este artículo se plantea, en primer lugar, el significado de aprender
competencias de manera eficaz y el papel de la metodología como
vehículo para hacer posible este objetivo. En segundo lugar, se
ofrece de manera sintética una descripción de diferentes
metodologías pertinentes con este nuevo modelo educativo. En
tercer lugar, se ofrecen ciertos criterios para realizar la selección
metodológica. En cuarto lugar, se plantean recomendaciones para el
diseño de las actividades de aprendizaje. Por último, se realizan
consideraciones para garantizar la utilización eficaz de las
“metodologías activas”.

La transición desde un modelo educativo centrado en la enseñanza


hacia un modelo centrado en el aprendizaje, supone un gran “cambio
cultural” para la Universidad como institución educativa. Entre los pilares
fundamentales de dicho cambio se encuentra la llamada “renovación
metodológica”. Con esta renovación se pretende evitar el riesgo de
realizar un cambio exclusivamente formal, olvidándonos de lo que
ocurre en la realidad de las aulas universitarias. En esta línea de
argumentación, la Comisión para la renovación de las Metodologías
Educativas en la Universidad que ha trabajado durante un año, por
encargo del Consejo de Coordinación Universitaria, plantea entre sus
numerosas e interesantes conclusiones que la reforma de las
metodologías educativas se percibe como “un proceso que es
imprescindible abordar para una actualización de la oferta formativa de
las universidades españolas” (Crue, 2006). Esta reforma universitaria
contiene tanto elementos de tipo pedagó- gicos como políticos, es decir,
requiere un enfoque integral, en el que se contemplen diferentes
medidas como el establecimiento de un plan estratégico con propuestas
de innovación metodológica, la identificación y visibilidad de “buenas
prácticas”, la consolidación de programas de formación del profesorado
y la definición de un modelo educativo propio, con referencia expresa a
la metodologías. La pretensión de este artículo es, por tanto, ofrecer
algunos criterios técnico-pedagógicos que aporten luz y senderos a los
equipos de profesores que se aventuren en el camino de la innovación
metodológica.

El cambio de modelo educativo: repercusiones para las metodologías

El proceso de Bolonia (1999), con el que se inicia desde las instituciones


universitarias la respuesta a los cambios importantes que está
experimentando el entorno global de la educación superior en Europa,
se sigue desarrollando, en estos momentos como un proceso imparable
y que tiene fecha límite, por lo que son ya numerosas las iniciativas que
desde casi todas la universidades europeas se están desarrollando y
que buscan un objetivo común como es la armonización de los sistemas
educativos de educación superior. Esta armonización quiere ser la
respuesta del sistema educativo de educación superior a dos grandes
fuerzas: la necesidad de adaptarse a un mundo global y a la sociedad
del conocimiento. Es pues esta nueva situación la que justifica la
necesidad de cambio del modelo docente o educativo

El mundo de hoy se caracteriza por su incesante cambio. Los desafíos


que plantea este cambio han sido objeto de amplios estudios, tanto en
la literatura especializada, como en los documentos emitidos por los
diferentes organismos europeos. La sociedad del conocimiento es
también la sociedad del aprendizaje. Esta idea está íntimamente ligada
a la comprensión de toda educación en un contexto más amplio: el
aprendizaje a lo largo de toda la vida, donde el sujeto precisa ser capaz
de manipular el conocimiento, de ponerlo al día, de seleccionar lo que
es apropiado para un contexto específico, de aprender
permanentemente, de entender lo que se aprende y, todo ello de tal
forma que pueda adaptarlo a nuevas situaciones que se transforman
rápidamente (Esteve, 2003)

De modo sintético, los rasgos principales del modelo educativo hacia el


que nos dirigimos y que le convierten en un modelo más eficaz para los
desafíos a los que hay que responder son:

• Centrado en el aprendizaje, que exige el giro del enseñar al aprender,


y principalmente, enseñar a aprender a aprender y aprender a lo largo
de la vida.

• Centrado en el aprendizaje autónomo del estudiante tutorizado por los


profesores.

• Centrado en los resultados de aprendizaje, expresadas en términos de


competencias genéricas y específicas. • Que enfoca el proceso de
aprendizaje-enseñanza como trabajo cooperativo entre profesores y
alumnos.
• Que exige una nueva definición de las actividades de aprendizaje-
enseñanza.

• Que propone una nueva organización del aprendizaje: modularidad y


espacios curriculares multi y transdisciplinares, al servicio del proyecto
educativo global (plan de estudios).

• Que utiliza la evaluación estratégicamente y de modo integrado con


las actividades de aprendizaje y enseñanza y, en él, se debe producir
una revaloración de la evaluación formativa-continua y una revisión de
la evaluación final-certificativa.

• Que mide el trabajo del estudiante, utilizando el ECTS como


herramienta de construcción del currículo, teniendo como telón de fondo
las competencias o resultados de aprendizaje, y que al mismo tiempo
va a servir de herramienta para la transparencia de los diferentes
sistemas de educación superior.

• Modelo educativo en el que adquieren importancia las TICs y sus


posibilidades para desarrollar nuevos modos de aprender.

Metodologías activas para la formación de competencias. Toda


enseñanza pretende crear un proceso de aprendizaje en un contexto
dado (recursos disponibles, características de los estudiantes, etc.) y en
un momento determinado en función de los objetivos fijados tanto al
nivel de una asignatura concreta como al nivel del proyecto formativo
global. Para ello se requiere una metodología, que se puede definir
como el conjunto de oportunidades y condiciones que se ofrecen a los
estudiantes, organizados de manera sistemática e intencional que,
aunque no promueven directamente el aprendizaje, existe alta
probabilidad de que esto ocurra (De Miguel, 2005). El método es un
procedimiento reglado, fundamentado teóricamente y contrastado. Es
un plan de acción por pasos, en función de las metas del profesor y
objetivos de los alumnos que tiene que tomar en consideración variables
como número y características de los alumnos, materia, profesor,
complementos circunstanciales del proceso de enseñanza-aprendizaje
y variables sociales y culturales. Por eso, cada método tiene sus
indicaciones y contraindicaciones. Cada método es bueno para
determinadas situaciones de E-A, pero ningún método es bueno para
todas. El uso exclusivo de un único método es incompatible con el logro
de la diversidad de metas y objetivos que profesores y alumnos buscan
alcanzar, y el conjunto de variables que acabamos de señalar
condicionan la pertinencia de un determinado método. La elección
también depende de la concepción de aprendizaje que el profesor tenga
y de la función que se asigne a sí mismo en el proceso de E-A. El
profesor elegirá el método que juzgue más adecuado a la consecución
de los objetivos que pretenda alcanzar con los alumnos. La elección
oscilaría entre los métodos de enseñanza centrados en el profesor y los
centrados en el alumno. Entre estos polos cabe establecer un continuo
de combinaciones con participación diferencial de los extremos. Con
respecto al aprendizaje, la elección oscilaría entre favorecer un
aprendizaje memorístico, reproductivo y superficial o un aprendizaje
significativo, por comprensión, por investigación y profundo. Aunque los
resultados de la investigación muestran que no existe un método “mejor”
que otro de forma absoluta, sí nos aportan algunas conclusiones
interesantes y a tener en cuenta: para los objetivos de bajo nivel, por
ejemplo, adquisición y comprensión de la información, cualquier método
es adecuado y equivalente. Para los objetivos superiores, por ejemplo,
desarrollo del pensamiento crítico y aprendizaje autónomo, los métodos
centrados en los alumnos son más adecuados y eficaces. Los
resultados superiores obtenidos con los métodos adecuados son
atribuidos más a la cantidad y calidad de trabajo personal que exigen,
que al método per se (Prégent, 1990).

XXXX

DIEZ CONSEJOS PARA APLICAR EL APRENDIZAJE


COLABORATIVO EN EL AULA3
Si quieres aplicar el aprendizaje colaborativo en tus clases, te
recomendamos los siguientes consejos:
1. Establece las metas y objetivos de la actividad, de manera que los
alumnos se sientan motivados y comprometidos a la hora de trabajar
para conseguirlos.
2. Organiza a los alumnos por equipos y crea dentro de ellos pequeños
grupos de trabajo, de cuatro a cinco personas, que se encargarán de
cumplir distintas tareas o funciones. Procura que haya diversidad en
cada grupo de trabajo y que el número de chicos y chicas esté
equilibrado. Cuantos más talentos, visiones, y sensibilidades diferentes
haya en cada grupo, más enriquecedora será la experiencia.
3. Promueve la comunicación y el respeto entre los alumnos. Deben
estar abiertos a compartir sus ideas y conocimientos con los demás, con
confianza y sin miedos. Siempre con la mente abierta a las ideas de los

3
AulaPlaneta.com
demás. Si lo crees necesario, puedes establecer unas normas de
diálogo, o incluso la frecuencia y el medio de comunicación para que
aprendan a colaborar.
4. Ejerce como guía y conductor de la actividad al principio, y déjales
asumir su responsabilidad paulatinamente, de modo que puedan
desarrollar sus propias ideas o proyectos. Acuerda bien qué procesos
se pueden seguir para completar las tareas establecidas, que las
planifiquen, definan la implicación de cada uno y se organicen.
5. Utiliza metodologías y actividades variadas. El aprendizaje
colaborativo admite distintos métodos educativos, como el trabajo por
proyectos, la flipped classroom o el aprendizaje basado en la resolución
de problemas; y puede concretarse en actividades didácticas muy
variadas, como proyectos, webquests, debates, experimentos de
laboratorio, actividades enfocadas a la resolución de problemas,
presentaciones en equipo etc., todas ellas presentes en la plataforma
de aula Planeta.
6. Ofrece el tiempo necesario para generar el debate y el contraste de
ideas. Puedes hacerlo a partir de una lectura, un recurso, un video… En
el Banco de contenidos de aula Planeta dispones de muchos
materiales.
7. Estructura el proceso en varias fases y programa varios hitos para
revisar cómo están desarrollando el trabajo. Así podrás comentar con
tus alumnos si van bien encaminados o no, y por qué.
8. Facilita a tus alumnos herramientas de auto-evaluación y co-
evaluación. De este modo conocerán los criterios que se van a tener en
cuenta a la hora de valorar el trabajo. En aula Planeta puedes encontrar
distintos modelos de rúbricas y tablas de evaluación.
9. Echa mano de las TIC. Las nuevas tecnologías multiplican las
posibilidades del aprendizaje colaborativo y fomentan la comunicación,
la interacción y el intercambio de ideas entre los miembros del grupo.
Elige entornos colaborativos seguros, como aulaPlaneta, o
herramientas TIC como:
El correo electrónico o la mensajería instantánea.
Google Drive, para compartir documentos.
WordPress o Blogger, para crear blogs de aula.
10. Fomenta su creatividad y pídeles que utilicen distintas herramientas
para presentar el trabajo. SlideShare o Prezi para hacer presentaciones
interactivas. Glogster o Mural.ly, para crear murales digitales.

CINCO CLAVES PARA ORGANIZAR EL AULA EN GRUPOS


1. Selecciona cuatro o cinco alumnos por grupo. Lo ideal para lograr un
trabajo fluido y evitar problemas de organización es crear grupos que
no sean demasiado grandes. Y, para aprovechar todas las ventajas del
trabajo colaborativo, tampoco pueden ser demasiado pequeños ya que
se perdería la diversidad de roles y la interacción. Aunque la cifra ideal
puede variar según el tipo de trabajo o la edad de los alumnos, suele
considerarse adecuado un número de cuatro o cinco estudiantes por
grupo. Si por cualquier motivo tienes que trabajar con grupos más
grandes, establece dentro de cada uno equipos de trabajo menores
para que resulten más funcionales.
2. Crea grupos equilibrados. Cuando vayas a elegir los grupos, ten en
cuenta las afinidades de los estudiantes, pero recuerda que lo ideal es
que cada grupo funcione como una muestra a escala reducida del aula.
Para ello, distribuye a los alumnos en equipos de trabajo que
incorporen diversas visiones, niveles y formas de trabajar. Dedica un
tiempo a analizar la clase y mezcla alumnos capaces de ayudar al resto,
estudiantes con dificultades y alumnos que se mantienen en la media
del aula. De este modo unos aprenderán de otros y estarás
aprovechando este potencial para que aprendan a aprender y
contribuyan al resultado final con sus fortalezas. Si durante el desarrollo
del trabajo detectas algún problema de coordinación y lo consideras
necesario, puedes cambiar la distribución de los grupos. Con la práctica
establecerás unos equipos compensados que podrás utilizar siempre
que trabajes de forma cooperativa.
3. Adapta el espacio de trabajo. La distribución en el aula es importante
para que el trabajo colaborativo se desarrolle de forma adecuada y
facilite la comunicación entre los miembros del grupo. Establece una
organización cómoda para todos los alumnos y reparte el material y los
instrumentos de trabajo de forma equitativa. Además, este espacio no
tiene que limitarse a la interacción física, sino que puede ser también
virtual. Gracias a las TIC y a través de herramientas
como aulaPlaneta y Microsoft Office365 podéis acceder a un entorno
colaborativo en la nube donde intercambiar opiniones y compartir
documentos.
4. Establece unas normas de comunicación. Especialmente en las
primeras experiencias de este tipo, si tus alumnos no están
acostumbrados al trabajo colaborativo, deja claras unas reglas de
funcionamiento antes de comenzar. Recuérdales que deben escuchar
las opiniones y respetar los turnos de palabra de todos los integrantes
del grupo, evitar las discusiones y colaborar. También es importante que
les expliques que, aunque van a realizar juntos el trabajo, lo primero que
deberán hacer es listar las tareas y distribuirlas entre los miembros, lo
que contribuirá a que todos aporten por igual y funcionen de forma
mucho más ordenada.
5. Actúa como conductor y observador. Tu papel en el trabajo por
grupos también es importante. En primer lugar, deja muy claros los
objetivos y el desarrollo del trabajo que se va a llevar a cabo y, cuando
los alumnos comiencen a trabajar, mantente accesible por si surgen
dudas. Aunque debes respetar el funcionamiento y la organización de
cada equipo, es importante que observes el desarrollo de las tareas,
intervengas si surge algún problema y redirijas el trabajo si detectas
errores de base. De este modo estarás al tanto no solo del resultado
sino también de cómo se ha desarrollado el proceso, el grado de
socialización, la forma de trabajar y la contribución de cada miembro del
grupo.
- See more at: http://www.aulaplaneta.com/2015/07/07/recursos-tic/cinco-consejos-para-trabajar-con-grupos-en-el-
aula/#sthash.pDXbgR6U.dpuf
Webgrafía.

Puedes completar tu información y tu formación pedagógica didáctica


accesando al siguiente link:

1. DISEÑO CURRICULAR DEL SUBSISTEMA DE LA


EDUCACION BÁSICA Y MEDIA NICARAGÜENSE. Tomado
de: http://gited.uni.edu.ni/d2/Articulacion/BachilleratoDOC/Dise
noCurricular.pdf.

2. Ley 582. Ley general de Educación, Tomado de:


http://www.oei.es/quipu/nicaragua/Ley_Educ_582.pdf
3. http://gio.ascis.net/wp-content/uploads/2010/05/Lecturas-2.-

Papers-y-Publicaciones-de-estrategais-de-aprendizaje.doc.
METODOLOGÍAS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE PARA
EL DESARROLLO DE COMPETENCIAS. ORIENTACIONES
PARA EL PROFESORADO UNIVERSITARIO ANTE EL
ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN SUPERIOR Mario de
Miguel Díaz (Coord.) Madrid, Alianza Editorial, 2006, 230 pp.

4. Video de Como Planear la Clase. Tomado


de:https://www.youtube.com/watch?v=cdpqAtjcm1s

5. Video cómo planificar una técnica Lluvia de ideas. Tomado

de:https://www.youtube.com/watch?v=jvO1ZT_V1k8

6. Video de cómo hacer un mapa conceptual. Tomado


de:https://www.youtube.com/watch?v=6YESivz3c1g

7. Video de cómo hacer un mapa mental. Tomado de:


https://www.youtube.com/watch?v=AK5bQTivopw