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UN MENSAJE PARA LOS QUE TEMEN A DIOS

Hechos 13: 13, 52


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Hch 13:43 Y despedida la congregación, muchos de
los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a
Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que
perseverasen en la gracia de Dios.

PERSUADIR:

Convencer, mediante argumento, verdadero o falso.

Reflexionando para confirmar la evidencia o


autoridad.

Con la finalidad de descansar mediante certeza


interna.

PERSEVERAR: persistir, permanecer, continuar,


proseguir.

EN LA GRACIA DE DIOS.

Para hablar de la Gracia de dios, es necesario


entender y reconocer que no todos entenderán esta
doctrina, o esta enseñanza de la Biblia, pero la Palabra se
dirige a unas personas en especial: 2
Vs. 16 - VARONES ISRAELITAS Y LOS QUE TEMEN AL
SEÑOR DIOS.

Atemorizar, es decir (pasiva) alarmarse;

Quedar asombrado de,

Reverenciar, respetar, temblar, temer, temeroso,


temor, espanto, miedo, amedrentar, atemorizar,
Expresar a través de actitudes, COMO: INCLINARSE
DELANTE DE Él... BAJAR LA CABEZA DELANTE DE ÉL...
LEVANTAR LOS BAZOS EN SEÑAL DE SUPLICA PARA ÉL...
HONRARLO SOLO A ÉL... y respetarlo.

Adorarlo y rendirle culto.

ENTENDEMOS QUE APENAS LAS PERSONAS QUE


LLEGAN A ESTE ENTENDIMIENTO, PUEDEN ENTENDER ACERCA
DE LA GRACIA DE DIOS.

Pero no solamente la Gracia de dios, puede ser


entendida y reconocida por los que temen a Dios, esta
palabra también es para las personas que hayan entendido
lo que es pecado. 3
Vs. 13: 38 – POR MEDIO DE JESÚS SE ANUNCIA PERDÓN
DE PECADOS.

Es necesario entender que es perdón:

REMOVER la culpa que resulta de una transgresión.

El énfasis es la culpa y no la transgresión.

El acto y sus consecuencias no es desecho, pero hay


perdón, se quita, se remueve la culpa.

Es necesario entender que es pecado:

Si nos encontrásemos con el cadáver de una


persona asesinada, desearíamos saber quién la asesinó.

Hay que llevarle a juicio.

Entonces cuando leemos acerca de millones de


almas sufriendo para siempre en los tormentos del infierno,
seguramente querríamos preguntar quién es el responsable.
¿Quién sería tan cruel como para causar tal cosa? ¿Quién
tiene la culpa?
Muchas personas responderían que el diablo es el
responsable. Hay un sentido en que esto es cierto, pero el
diablo no es la causa principal.
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También es cierto que el infierno es el castigo del
pecado y que es el diablo quien tienta a los hombres a pecar,
pero él no les forzar a pecar.

Más bien, deja a la voluntad de ellos el resistir o ceder


ante la tentación. El diablo no lleva al hombre a las
posesiones de otro y lo forza a robarlas; ni tampoco le
secuestra cada domingo para que no asista a escuchar la
Palabra; ni tampoco obliga a su mente a no pensar en los
asuntos espirituales.

La persona misma escoge actuar en la manera en


que lo hace.

Pero si el diablo no es la causa principal del pecado


de una persona, entonces ¿Quién es? Existen solamente dos
posibilidades; Dios o la persona misma es el culpable.

Pero Dios específicamente rechaza toda


responsabilidad en el asunto, y normalmente los pecadores
hacen lo mismo.
Sé, el pecado es una cosa muy grave, es una cosa
tan mala que se necesitaba la muerte de Cristo el Hijo de Dios
para tratar con él, seguramente merece el castigo eterno
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de los pecadores.

Aquí puedes sobornar para tener un juicio a tu favor,


pero en el trono de Dios hoy hay soborno.

Glorificar a Dios con la vida y la obediencia. ¿Cómo?


EJEMPLO DE ALGUIEN QUE NO RESPETA A UN LÍDER DE UN
PAÍS. (Silla de ruedas)

HABLAR DE LA GRACIA.

Nacido en 1906, Dietrich Bonhoeffer se convirtió en


pastor luterano y quedó pasmado con la manera casual y
liberal con la que los cristianos en Alemania vivían su fe.
Habló contra el Nazismo cuando ningún otro cristiano tuvo
el coraje de hacerlo. Y fue perseguido tanto por los cristianos
como también por los nazis, a causa de su reprensión a la
iglesia en Alemania. Fue apresado por la Gestapo y ahorcado
en 1945. 6
“La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra
Iglesia. […] es la gracia sin precio, que no cuesta nada. Porque
se dice que, según la naturaleza misma de la gracia, la
factura ha sido pagada de antemano para todos los tiempos.
Gracias a que esta factura ya ha sido pagada podemos
tenerlo todo gratis. […] la gracia barata es la negación de la
palabra viva de Dios, […] es la justificación del pecado y no
del pecador […] La gracia barata es la predicación del
perdón sin arrepentimiento, el bautismo sin disciplina
eclesiástica, la mesa del Señor sin confesión de los pecados,
la absolución sin confesión personal. La gracia barata es la
gracia sin seguimiento de Cristo, la gracia sin cruz, la gracia
sin Jesucristo vivo y encarnado.

La gracia cara

La gracia cara es el tesoro oculto en el campo por el


que el hombre vende todo lo que tiene; es la perla preciosa
por la que el mercader entrega todos sus bienes; es el reino
de Cristo por el que el hombre se arranca el ojo que le
escandaliza; es la llamada de Jesucristo que hace que el
discípulo abandone sus redes y le siga. 7
La gracia cara es el Evangelio que siempre hemos de
buscar, son los dones que hemos de pedir, es la puerta a la
que se llama. Es cara porque llama al seguimiento, es gracia
porque llama al seguimiento de Jesucristo; es cara porque le
cuesta al hombre la vida, es gracia porque le regala la vida;
es cara porque condena el pecado, es gracia porque justifica
al pecador. Sobre todo, la gracia es cara porque ha costado
cara a Dios, porque le ha costado la vida de su Hijo -«habéis
sido adquiridos a gran precio»- y porque lo que ha costado
caro a Dios no puede resultamos barato a nosotros. Es
gracia, sobre todo, porque Dios no ha considerado a su Hijo
demasiado caro con tal de devolvernos la vida, entregándolo
por nosotros. La gracia cara es la encarnación de Dios.

La gracia cara es la gracia como santuario de Dios


que hay que proteger del mundo, que no puede ser
entregado a los perros; por tanto, es la gracia como palabra
viva, palabra de Dios que él mismo pronuncia cuando le
agrada. Esta palabra llega a nosotros en la forma de una
llamada misericordiosa a seguir a Jesús, se presenta al
espíritu angustiado y al corazón abatido como una palabra
de perdón. 8
La gracia es cara porque obliga al hombre a
someterse al yugo del seguimiento de Jesucristo, pero es una
gracia el que Jesús diga: «Mi yugo es suave y mi carga
ligera».

A los 73 años de que este pastor escribiera estas


palabras, en un contexto de tribulación por defender su
posición, es triste reconocer que en la actualidad algunos
sectores caminan por este mismo sendero que pretende
abaratar la fe.

La fe se vuelve barata cuando se ofrece como


producto de consumo para satisfacer a las masas que
buscan un mensaje acomodado a la realidad de sus deseos
personales. Cuando se ofrece como espectáculo para un
público que desea que se le endulcen los oídos y se le prometa
estabilidad para su “Statu Quo” y cuando se promueve la
identidad de ser hijo o hija de Dios como una garantía para
reclamar las promesas materiales a cambio de una módica
suma o transacción monetaria que algunos llaman: “La ley
de la siembra y la cosecha”, o el “pacto con Dios.”
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