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Frentes de Guerras: Áreas – Conducciones militares – Bases sociales.

Primero que nada, se debe tener en cuenta que Buenos Aires fue el foco inicial del
movimiento revolucionario, desde donde se pretende mantener el control del virreinato, pero
llamativamente, ni la ciudad ni su campaña fueron escenarios de guerra como si lo fue el caso, para
citar dos ejemplos, el de Montevideo y el Alto Perú. Otro punto a tener en cuenta es que la guerra
revolucionaria en el Rio de la Plata no fue una guerra (como se suele caer en el reduccionismo) entre
peninsulares y criollos, en todo caso, es una guerra entre revolucionarios y realistas. Los ejércitos
que se enfrentaban estaban conformados en su mayoría por criollos, incluso el primer ejército
realista alto peruano estaba al mando de un miembro de la elite criolla, Manuel de Goyeneche y las
fuerzas que dirigía estaban conformadas en su mayoría por indios americanos. En este sentido, las
diferencias entre los dos bandos eran política-ideológica, no étnica o racial.
Litoral Rioplatense: En mayo de 1811, el ejército revolucionario de José Artigas junto a las
fuerzas porteñas sitió la ciudad de Montevideo, en donde las autoridades eran fieles a la regencia y
se encontraba el Virrey del Rio de la Plata, Javier de Elío. Este enfrentamiento finalmente culminó
con la firma de un armisticio tras la llegada de los portugueses desde Rio Grande do Sul, pero esta
alianza entre artiguita y las fuerzas porteñas culminaron con la pretensión de Artigas de la
autonomía de la provincia oriental, se desato a partir de aquí una guerra entre la fuerzas del propio
Artigas como “protector de los pueblos libres” y el Directorio.
Las fuerzas de Artigas y sus ideas estaban conformadas tanto por sectores sociales
modestos, como en algunas regiones por líderes que fueron importantes hacendados, pero en
general, la elite veía al artiguismo como un peligro de “guerra social”, sobre todo por la adición de
sus ideas a las clases subalternas. Sin embargo, las invasiones portuguesas, con un cierto apoyo de
los sectores altos de la sociedad y la tolerancia del Directorio, culminaron con la república oriental
bajo la administración portuguesa y debilitaron a Artigas que se ve forzado a exiliarse al Paraguay,
sus antiguos aliados acaban con el directorio en 1820.
Sur Andino: Luego de la retirada del Alto Perú (1811) el ejército de Belgrano presento batalla
en Tucumán forzando la retirada realista hacia Salta e impulsó una segunda expedición al Alto Perú
(1813) por lo que el Virrey de Lima organiza un ejército al mando de Joaquín Pezuela derrotando y
expulsando del Alto Perú a las tropas rioplatenses hacia el Tucumán donde Belgrano entrega el
mando a José de San Martin.
En agosto de 1814 se subleva en Cusco una coalición de criollos, mestizos y cacique
indígenas que logran destituir la autoridad de la Audiencia y proclamar un gobierno autónomo
regido por la constitución de Cádiz. Uno de los líderes y fundamentales para la preservación del
orden era el cacique Mateo Pumacahua, nombrado posteriormente como oficial de los Reales
Ejércitos y presidente interino de la audiencia de Cusco. Pero esta rebelión se transformó en una
sublevación generalizada y en 1815, las fuerzas limeñas, integradas por contingentes indígenas,
ejecutan a sus máximos dirigentes. La rebelión fracasa, la adhesión indígena desata una violencia
contra criollos y mestizos que culmina con la “coalición” policlasista. Finalmente, en los años
siguientes las fuerzas realistas ocuparon nuevamente Salta y Jujuy mientras el ejército que debía
llegar desde Cádiz a Perú se había sublevado y reiniciaba la revolución.
Para entonces, solo la revolución rioplatense seguía en pie, en las otras regiones, los focos
rebeldes estaban conformados por en algunas zonas rurales. Por su parte, Bolívar en el norte de
Sudamérica busca asegurar una única dirección política y militar ampliando las bases sociales y
regionales. El Congreso General reunido en Tucumán proclamo la independencia en 1816 de las
“Provincias Unidas en Sud América” y se lanza la guerra definitiva con San Martin a la cabeza.
San Martin estableció una alianza con la elite mendocina y formo un ejército constituidos
por milicias, fuerzas veteranas, sujetos calificados de “vagos” y la forzada inclusión de esclavos. En
1817 el ejército emprendió su marcha, el 12 de febrero derrotaban las fuerzas realistas en
Chacabuco y entraban a Santiago y tras un importante triunfo en Cancha Rayada, fueron derrotadas
luego en Maipo.
Por un lado San Martin se dirigió al sur peruano, pero en el mismo momento llega la noticia
a América de la revolución liberal en España, Fernando VII acepta la Constitución y la Junta
Provisional decide poner fin a la guerra en América y negociar. La guerra continua solo en el Perú y
en el Alto Perú a cargo del ejército de Bolívar, ésta continua hasta abril de 1825, meses después, una
Asamblea proclamó la independencia de Charcas. Por otro lado, en el sur de Chile se extendieron
unos años más guerras de guerrillas de campesinos realistas, aliados con parcialidades indígenas,
recién fueron derrotadas en 1832 pero llegaron a tener el peso suficiente como para firmar un
tratado de paz con el gobierno de Mendoza.