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Resumen Psicolingüística.

Unidad 3:
Compresión de textos. Raiter y Jaichenco.
Los trabajos que se ocupan del estudio de la comprensión de textos son mucho menores a los que se
refieren a la comprensión del léxico o las oraciones. Esto se debe a dos cuestiones: a) la relación no
siempre clara entre memoria y comprensión; b)la interferencia de variables que tienen poco que ver con lo
lingüístico, como el conocimiento del mundo, el estado psicológico del sujeto, etc.
Los tipos de tareas propuestos por la investigación de comprensión de textos son:

 Prueba de reconocimiento: Los sujetos de la experimentación deben realizar la lectura de un texto,


en lo que se denomina “fase de adquisición” de una tarea de memoria. Luego el investigador les
presenta, una a una, distintas oraciones para que los informantes indiquen cuales reconocen como
pertenecientes al texto leído y cuáles no.
 Prueba de recuerdo libre: El sujeto debe expresar todo lo que recuerda sobre el texto que ha leído
sin ningún tipo de pregunta o facilitador.
 Lectura a ritmo personal: El texto se le presenta fragmentado en oraciones, el sujeto debe pulsar la
tecla de la computadora cuando ha concluido la lectura de cada oración. Mientras lee el
experimentador suele intercambiar algunas preguntas. Se mide el ritmo de lectura.
 Lecturas en diversas condiciones: se les presenta a los sujetos un texto completo que puede o no
estar acompañada de facilitadores. El sujeto posteriormente debe escribir la mayor cantidad de
ideas presentes en el texto que recuerde.
 Respuesta a preguntas: el informante lee o se escucha un texto y posteriormente debe responder
preguntas vinculadas con el mismo.
No podemos determinar si una persona no contesta alguna de las preguntas a causa de un déficit en la
comprensión o solo porque no las recuerda.
Respecto de la segunda cuestión planteada, una persona no se limita a percibir pasivamente la
información que ingresa, sino que construye ese significado en la mente a partir de la integración de esa
información con otros conocimientos. Entonces no podríamos hablar de un producto final para todos,
porque no todos conocemos con igual profundidad los temas existentes y tendremos diferentes grados de
compresión.
Estos grados de comprensión dependerán del conocimiento general del mundo, del texto y del tema en
particular.
Existen dos tipos de procesamiento: el procesamiento primario que es automatico y que, no consume
tiempo y, el procesamiento secundario en el cual se producirá un incremento en el tiempo del
procesamiento de la información.
Estos conocimientos que poseemos acerca del mundo se hallan organizados, según Sanford y Garrod), en
escenarios. Estos serían las estructuras que organizan el conocimiento humano, en donde los
conocimientos estarían relacionados unos con otros y las funciones de los entes conocidos estarían
especificadas. Estos escenarios son los que nos permiten economizar palabras, ya que de otro modo
tendríamos que explicitar todo el tiempo cuestiones implícitas.
Tenemos previamente almacenada en la memoria a largo plazo (MLP) cierta cantidad de información que
permite explicar el carácter tácito de proposiciones implicadas en todo lo que leemos o escuchamos. La
memoria es el almacén de información proveniente de los sentidos. Hay dos tipos: la memoria a corto
plazo (MCP) y la (MLP). La primera trabaja con información que necesita poco tiempo para procesarse y
posee capacidad limitada, la MLP procesa información que requiere de más tiempo y que se aloja en ella
luego de pasar por la primera.
El marco de conocimiento es el manojo estructurado de conocimientos convencionales, cuyas propiedades
deben actualizarse constantemente para que se produzca la comprensión de un texto. Estos marcos son
histórica y culturalmente variables, por lo que deben tenerse en cuenta los contextos, la cultura y las
situaciones políticas, culturales, etc.
Existe un gran debate sobre cuál es el momento en que se da la integración de la información del texto
con los conocimientos:
Los interpretativitas dicen que el proceso de compresión se llevara a cabo en dos momentos o estadios:
un primer estadio en el cual se produce una representación lingüística del texto y un segundo estadio
interpretativo, en el cual entrarían en funcionamiento el contexto, los conocimientos, escenarios, etc.
Para los constructivistas se construye una sola representación y en ella intervienen tanto el estímulo
lingüístico como el contexto y los otros elementos que colaboraran en su construcción. Quienes siguen a
esta corriente sostienen que la información lingüística sirve como guía para que el sujeto construya los
significados.
“La ausencia de un contexto semántico apropiado puede, bajo ciertas condiciones, afectar al proceso de
compresión”.
Según estos últimos, existirían tres condiciones para que se cumpla la comprensión:
1. La posesión de información sobre un tema o conocimiento.
2. La activación de esos conocimientos.
3. La necesidad de que la activación se realice en la fase de comprensión.
El modelo de procesamiento cognoscitivo del discurso propuesto por Van Dijk consta de cuatro fases:

 Organizar y reducir de información compleja en un conjunto de proposiciones o información


semántica, que se estructuraran en hechos cognoscitivos.

 Relacionar información, asignándole coherencia y conectando las oraciones entre sí.
 Almacenar información semántica; se producen algunas transformaciones
 Recuperar y reproducir de información en MLP, hay dos tipos: el recuerdo y el reconocimiento.
Sostiene que se comienza a comprender tan pronto como ingresa la información al sistema. Debido que la
MCP es limitada esa información se traduce en proposiciones o información semántica, ya que esta puede
almacenarse en la MLP, pero no se produce el procesamiento sintáctico primero, se utilizara toda la
información al mismo tiempo.
El estímulo lingüístico se traduce en información semántica, que es conceptual.
Comprensión, producción, y alteraciones del lenguaje:
Solo podemos acceder directamente al producto final de todo este proceso, por eso los análisis más
usuales y productivos para indagar los mecanismos internos se realizan sobre la base de los errores
cometidos y las pausas o vacilaciones que se detectan.
En los errores en el habla la producción intentada por el hablante no se corresponde con lo que produjo,
en algún estadio del procesamiento de la oración se produjo una modificación, que no es azarosa dado
que la relación entre el blanco y el producto mantiene alguna lógica. Pueden ser sustituciones de una
palabra por otra, las cuales pueden ser formales (los fonemas, la cantidad de silabas, y el acento
coinciden) o semánticas (se da la sustitución por un antónimo). Otro error puede ser el intercambio de
palabras.
El tipo y la distribución de los errores además de la clase de unidad que afecta nos puede dar información
sobre los mecanismos alterados.
Para Fromkin hay dos tipos de errores los que afectan a unidades (omisión o adición de segmentos,
sustituciones o disposición incorrecta) y los que afectan a reglas (aplicación incorrecta o no aplicación).
La autora propone estadios de procesamiento: Especificación del significado; estructuración sintáctica de
la representación del significado; asignación del contorno oracional a la estructura; inserción léxica;
aplicación de reglas morfofonemicas; salida articulada.
La medición de las pausas producidas durante la emisión es importante llevarla a cabo en forma
instrumental. Se toman en consideración las interrupciones (ausencia de vocalización) los rellenadores
(fragmentos de vocalización no verbal; em, estém, mmm) las prolongaciones de segmentos vocálicos o
consonánticos, las pausas silenciosas y rellenadas y las de respiración, también las muletillas.
El habla espontanea siempre produce mayor cantidad de pausas y esto revela que el esfuerzo cognitivo es
mayor que para realizar otras tareas.
Realizamos pausas por tres funciones distintas que pueden ser: a) tomar aire; b) planificar la emisión
siguiente c) para marcar ciertos límites que ayuden a comprender la emisión.
El hablante debe tomar una serie de decisiones acerca del contenido conceptual, el esquema sintáctico y
la selección léxica.
Existen dos aspectos determinantes para las pausas. Uno de ellos es la complejidad conceptual, por la
cual la frecuencia y duración de las pausas se incrementa tanto como la dificultad de la tarea. Otro aspecto
es la incertidumbre por eso las pausas preceden a palabras que no son fácilmente predecibles en el
contexto del discurso.
El habla espontanea tiene una macroestructura que consiste en series de alternancia entre fases fluidas y
no fluidas. Hay una primera fase con gran cantidad de pausas y de larga duración en ubicaciones no
lingüísticamente definidas. La fase siguiente es fuente y la ubicación y duración de las vacilaciones son
semejantes a las de la lectura.
Procesos de producción propuestos por Goldman Eisler:

 Aspectos creativos (y voluntarios): Determinación de las relaciones conceptuales, estructura


sintáctica y especificación léxica.
 Aspectos rutinarios (y automáticos) Detalles de la organización sintáctica y articulación.
Comprensión y producción del lenguaje: Valle y otros.
Las dos actividades básicas que llevan a cabo todos los sujetos adultos normales en relación con el
lenguaje son hablar y entender o comprender. Con respecto al habla, la psicolingüística se plantea como
objetivo conocer cuáles son las propiedades funcionales del sistema en virtud del cual los sujetos
transforman unos contenidos mentales en una cadena de sonidos que, trasmite dichos contenidos a otros
sujetos.
Hablar o comunicar algo requiere que se tome la decisión de hacerlo, que se seleccionen ciertos
contenidos y no otros y es preciso que el hablante tenga en cuenta características de la situación social
concreta.
Para explicar el lenguaje necesitamos una teoría integrada de la cognición, la acción y la motivación. Tales
enfoques hacen hincapié en la función comunicativa del lenguaje y en las condiciones en que se usa.
Hay teorías contrarias que lo consideran dependientes de sistemas cognitivos centrales y ajenos al
procesamiento lingüístico.
La psicolingüística no aborda el problema de porque un individuo decide entregar un mensaje determinado
que es influenciado por aspectos no lingüísticos, más bien psicológicos. Le interesa explicar cómo tiene
lugar la transformación de ideas en palabras haciendo uso del conocimiento que el sujeto tiene de su
idioma.
Podríamos llamar input a una representación no lingüística, sobre la cual ha de aplicarse una serie de
operaciones de naturaleza lingüística.
Se considera que el output de tal sistema es una secuencia de ordenes motoras dirigidas a los órganos
articulatorios.
La producción del lenguaje ha sido menos estudiada porque resulta más difícil de abordar
experimentalmente. Las posibilidades de manipulación del input de la producción del lenguaje son
frecuentemente limitadas, puesto que aquel es accesible solamente al sujeto que inicia la expresión verbal.
La cadena de sonidos que constituye el habla es directamente observable y medible. El producto de la
comprensión, en cambio, no lo es y ha de inferirse a partir de ciertas respuestas del sujeto ante la tarea
experimental propuesta.
Por esto el método es la observación directa, esto es recoger muestras del habla espontánea y efectuar
análisis a posteriori, tratando de reconstruir los procesos implicados a partir de las irregularidades
encontradas.
Tres han sido los procedimientos para estudiar la producción del habla: el análisis del habla de los
afásicos, los errores de sujetos sanos, y el estudio de las pausas y vacilaciones. Las dos últimas se basan
en lo que puede considerarse fallos del sistema de producción: desviaciones involuntarias respecto del
habla ideal.
Unidad 4:
Las patologías del lenguaje: Azcoaga
Afasia: “La pérdida del lenguaje ya adquirido debido a una lesión cerebral, caracterizada por errores en el
habla (parafasias), comprensión deteriorada y dificultades en la recuperación de palabras (anomia).
Los frenólogos proponían que cada facultad psíquica o mental se apoyaba en determinado grupo de
células nerviosas, era el resultado de la actividad de zonas del cerebro y la corteza cerebral, parte esencial
de los hemisferios cerebrales.
Existieron dos estudiosos del lenguaje que formaron parte de la neuropsicología clásica.
Broca comprobó que una lesión en el lóbulo frontal izquierdo tenía un trastorno solo de la facultad del
lenguaje articulado.
Wernicke público un artículo que origino la primera clasificación de los cuadros afásicos y el primer modelo
que explica cómo se procesa el lenguaje y donde se localizan las áreas cerebrales principales que lo
sustentan. Encontró que dos pacientes con trastornos del lenguaje originados en una lesión cerebral
tenían una afasia distinta a la que había descrito Broca. Además de las dificultades en el lenguaje hablado,
el deterioro en la comprensión era severo, las dificultades de expresión también eran diferentes, la
producción de estos pacientes tenia muchísimos neologismos, es decir, palabras inexistentes en el
vocabulario de su lengua. La lesión era en el lóbulo temporal izquierdo, región que presento luego como el
segundo centro del lenguaje, y le asigno la función de comprender el lenguaje hablado. Wernicke suponía
que, si el aprendizaje se realiza a través de la imitación, esta se realizaría desde lo auditivo hacia lo
perceptivo.
En 1884 Lichteim diseño un diagrama que daba cuenta de todos los síndromes afásicos, basados en la
idea de centros y vías de conexión propuesta por Wernicke.

Retomo la idea de las dos áreas: El centro motor coincidente con el área de Broca involucrado en la
producción del habla y el centro auditivo, el área de Wernicke implicada en la compresión, y la vía de
conexión entre ellas. Agrego también, un área conceptual y dos vías de conexión entre esta y los centros
A y M:
1. Una lesión en M provocaría la afasia de Broca.
2. Una lesión en A provocaría la afasia de Wernicke.
3. Una lesión en la vía de conexión entre A y M, la afasia de conducción.
Tipología de los cuadros afásicos:

 Afasia de Broca: Uno de sus síntomas es el acromatismo (omisión o sustitución de palabras


funcionales o afijos), la producción lingüística está limitada a oraciones cortas y tienen problemas
con la recuperación de los verbos. La comprensión es normal, está imposibilitada la correcta
pronunciación de palabras lo que genera alteraciones de fonemas. La repetición y la denominación
se encuentran alteradas.
 Afasia de Wernicke: La comprensión y la producción se encuentran alteradas. En la producción,
aunque se conserva la fluidez, se producen parafasias semánticas (sustituciones de una palabra
por otra), parafasias formales, y neologismos.
 Afasia de conducción: El habla es fluida, pero aparecen problemas de tipo fonológico, con
alteración del orden de los fonemas y sustituciones fonéticas. Se puede ver la producción de varias
palabras hasta que se encuentra la adecuada. La repetición está muy deteriorada y la comprensión
registra alteraciones leves o nulas.
 Afasia motora subcortical: presenta un deterioro de tipo articulatorio-fonético con un habla
desdibujada por la multiplicidad de sustituciones. Errores de selección de fonemas. El habla
presenta alteraciones del ritmo y monotonía.
 Afasia sensorial subcortical: También llamada sordera verbal. El paciente tiene dificultades para
discriminar los sonidos del lenguaje, esto origina déficit en la comprensión y en la repetición. La
producción oral espontanea es normal.
 Afasia motora transcortical: el problema afecta solamente a la producción espontánea y la
denominación del paciente. El habla es escasa. El rasgo saliente es la capacidad intacta de
repetición y comprensión.
 Afasia sensorial transcortical: la repetición está intacta, la producción es irrelevante y plagada de
neologismos y la comprensión se encuentra muy alterada
 Afasia transcortical mixta: Resultado de la conjunción de afasia motora y sensorial, la producción y
la comprensión se encuentran alteradas. La repetición permanece intacta. “síndrome del habla
aislada”.
 Afasia anomica: Aparece como evolución de la afasia de Broca, el síntoma es la anomia, problema
en la evocación de palabras de contenido. La comprensión puede estar levemente alterada.
 Afasia Global: El paciente produce estereotipias, silabas como única emisión. La comprensión está
severamente deteriorada.
Los tipos clínicos de afasia se definen por un conjunto de síntomas y una serie de alteraciones en distintas
tareas como la producción, la comprensión y la alteración.

Neuropsicología clásica Neuropsicología cognitiva.


Correlación entre lesiones cerebrales y síntomas Correlación entre lesiones cerebrales y
funcionamiento cognitivo.
Objetivo: establecer relación entre mecanismos Objetivo: especificar la estructura computacional
lingüísticos y estructuras cerebrales. del lenguaje normal.
Las críticas que hacen la neuropsicología cognitivos respecto de los modelos clásicos se basan en que
estos operaban con un modelo medico sin información sobre teoría lingüística o de procesos cognitivos;
los síndromes fueron correlacionados con sitios anatómicos, pero con escaso análisis de los procesos
involucrados; y los síntomas que describían eran categorías conductuales no analíticas.
Postulados:

 Supuesto de la modularidad: Existen subsistemas relativamente independientes y autónomos, cada


uno de ellos especializados en la realización de determinadas funciones.
 Evidencia: Doble disociación: Dos pacientes con la misma lesión cerebral, uno puede realizar
correctamente una tarea y otra no, mientras que el otro posee un patrón inverso.
 La transparencia supone que un patrón de rendimiento deteriorado refleja una transformación del
sistema cognitivo normal, por eso la observación y análisis de las capacidades intactas y afectadas
de un paciente permite detectar que componentes del procesamiento están alterados. Las
deficiencias de los pacientes nos hacen patente punto por punto los componentes del sistema
cognitivo normal.
La metodología de la neuropsicología es el estudio de pacientes individuales y casos aislados. El estudio
de caso detallado salva los errores que surgen de establecer promedios, en los que se pierde información
que puede ser muy valiosa acerca de las diferencias entre pacientes asignados al mismo grupo. Además,
los datos de un solo paciente son suficientes y pueden generalizarse porque este modelo de
procesamiento cognitivo pretende ser general en su aplicación
Anomia: Se caracteriza por un déficit en la recuperación de palabras. Es el más frecuente en la afasia,
implica un deterioro del sistema semántico.
Frente a un dibujo o en la producción espontanea el paciente parece saber que quiere decir, pero no
recordar la palabra que necesita para expresarlo, puede realizar intentos de aproximación al blanco como
un neologismo o producir una palabra con semejanza formal. Se lo considera “fenómeno de la punta de la
lengua”.
Se pueden comprender oraciones mediante dos mecanismos: la ruta laxo pragmática y los mecanismos
heurísticos.
La primera apela al conocimiento del significado individual de las palabras y al conocimiento del mundo del
sujeto. Mientras que los mecanismos heurísticos son ciertas estrategias que requieren un conocimiento
sintáctico básico.
Fisiopatología del lenguaje. Azcoaga.
La actividad cerebral es considerada una actividad nerviosa superior, tiene dos mecanismos: la excitación
y la inhibición que se dan a través de los estímulos
La actividad nerviosa superior permite ante cada actividad un análisis y una síntesis. A partir de estas se
forman los estereotipos (conductas aprendidas, patrones), los cuales se guardan en analizadores.
Las funciones cerebrales superiores también se guardan en estos, cada FCS implica uno o varios
analizadores para poder llevarse a cabo.
Las FCS son: El lenguaje, las gnosias y las praxias. El lenguaje se nutre de las últimas dos para su
correcto funcionamiento. Gnosias es la capacidad de reconocer, participan en el aspecto comprensivo. Y
las praxias son movimientos coordinados para un fin, participan en el aspecto expresivo.

 Lenguaje: Analizador Verbal (AV). Comprensión.


Analizador cenestésico motor verbal (ACMV). Producción.
 Gnosias: Analizador Auditivo ( AA)
Analizador Verbal ( AA)
Analizador senso-perceptivo (vista, olfato, tacto) (ASP)
 Praxias: Analizador cenestésico motor. (ACM)
Las tres FCS son producto del aprendizaje fisiológico, que se da en interacción con el medio.
El aprendizaje requiere DBA, los cuales son innatos, e imprescindibles. Son: la atención, la memoria, la
motivación, la senso-percepción, y la habituación.
Fisiología se refiere al funcionamiento normal. Fisiopatología es el funcionamiento alterado. Afasiologia es
la ciencia encargada de estudiar las alteraciones lingüísticas.
Retardo es la demora de una función en aparecer. Síndrome es la perdida de lo ya adquirido.
Parafasias: Errores en la producción.
Anomia: el paciente no logra la palabra buscada, hace un circunloquio de descripciones, pero no da en el
blanco.
La neuropsicología cognitiva descubrió que los casos no siempre eran tan limpios, una misma lesión podía
tener características muy diferentes en diversos pacientes. La psicolingüística se apoya en esta corriente.
La doble disociación es una evidencia de la modularidad, una misma lesión tiene diferentes síntomas,
constituyendo diferentes patologías.
Estructura cerebral: Es estática, constituye la arquitectura del cerebro, es lo que se ve en una tomografía
cerebral.
Función: Es en donde se evidencia la consecuencia de la zona alterada, lo que se puede ver en los errores
de los pacientes, lo que esta alterado. La diferencia entre pacientes da mas información que las
similitudes.
En el desarrollo del lenguaje intervienen procesos fisiológicos que llevan a la formación de estereotipos del
aparato fonador. Entre estos procesos, los más básicos son la excitación y la inhibición; la interacción
dinámica de estos procesos básicos es la que determina la formación de estereotipos y, la actividad
normal del cerebro.
Lo que se denomina actividad nerviosa superior es el proceso fisiológico armónico de diversas estructuras
cerebrales actuando dinámicamente por efecto de diversos estímulos exteriores e internos.
La estimulación produce una inhibición de funciones del lenguaje, que en unos casos corresponde solo a
la elocución, mientras que en otros afecta a la comprensión del lenguaje.
La inhibición de las funciones cerebrales es un problema serio y debe ser tenida en cuenta en los niños
más que nada; hay una serie de síntomas que son de naturaleza inhibitoria.
En primer lugar, las latencias: al comenzar a responder a una pregunta los pacientes aben una pausa
inicial en la que aparentemente están organizando una respuesta.
En otros casos las pausas se producen a lo largo de la respuesta o la cortan. Denominamos a estas
latencias intermedias.
Otras veces la pausa se prolonga notablemente o incluso se manifiesta por la falta total de respuesta, esto
corresponde a un estado constante de la inhibición.
La desorganización de la actividad del lenguaje se caracteriza otras veces por síntomas de tipo excitatorio,
Estos síntomas se ofrecen como una desorganización de la actividad fisiológica que sustenta al lenguaje.
Uno de los más notorios es la actividad irregular y desordenada de la excitación que se expresa como una
elocución ininteligible, o que contiene solo algunas palabras relacionadas con el contexto educativo. En el
adulto este síntoma se denomina logorrea y su contenido jergafasia. La denominación corresponde a la
introducción de una cantidad de vocablos casi ininteligibles o muy modificados en su estructura.
En la jergafasia del adulto nos encontramos con neologismos; tenemos parafasias verbales que se
caracterizan por la sustitución de una palabra por otra.
En el niño, las manifestaciones determinan un síntoma que denominan idioglosia, lo típico es la
introducción de numerosos vocablos que a veces pueden estar relacionados con la lengua solo por la
fonética. En el caso del niño, este va creando la idioglosia y adaptándola a diversos fines comunicativos.
Todos estos casos obedecen a una actividad más o menos desorganizada del analizador cenestésico
verbal.
En una parafasia silábica en la que sustituye una silaba por otra, el desequilibrio entre la excitación y la
inhibición se produce en el interior del motor verbal.
Otro grupo de síntomas son los que predomina la excitación. Se trata de las “contaminaciones”,
“perseveraciones”. Consisten siempre en la repetición de un vocablo o de parte de él, que es ajeno al
discurso.
Lo que es muy común en los trastornos del lenguaje infantil, es la ecolalia. Es la repetición de un estímulo
verbal que toma la forma de un eco y que puede afectar la última silaba oída o la última palabra.
Tanto la irradiación desordenada de la excitación como la inercia, son procesos anormales en los
analizadores del lenguaje. Existen muchas evidencias para afirma que la codificación-decodificación del
lenguaje tiene como protagonista principal al analizador verbal, de cuya función depende la del analizador
cenestésico motor verbal.
La fisiopatología consta de los mismos procesos en el niño y en el adulto. La diferencia está en que en el
adulto se expresan las anomalías funcionales de los analizadores, y el niño expresa las anomalías del
aprendizaje fisiológico en los analizadores.
Hay evidencia que muestra la existencia de zonas diferenciadas en la corteza cerebral del adulto cuya
función es el análisis y la síntesis de las aferencias auditivas vinculadas al lenguaje.
La inhibición patológica afecta a la comprensión, excepto algunas palabras aisladas, frases en un contexto
y en el grado más leve de esa inhibición, la dificultad para captar lo más abstracto y sutil de un contexto.
La inhibición puede expresarse en una identificación del ritmo de la actividad de los respectivos
analizadores.
Es indispensable pensar en los procesos normales y anormales de la actividad nerviosa superior, que en
el ámbito de un analizador o de varios configuran el cuadro de cada uno de los niños con trastorno del
lenguaje.
Delimitación del concepto de “Función cerebral superior”.
Las tres funciones cerebrales superiores funcionan gracias a la organización de engramas montados en
tres niveles. El más elevado es el que corresponde a la elaboración superior.
La llave de la comprensión del lenguaje y de su patología es fisiológica, porque la fisiología es la conexión
entre la anatomía del cerebro en función de la cual describimos las lesiones y la psicología, en función de
la cual entendemos los trastornos del lenguaje.
Las funciones cerebrales superiores son especificas del hombre, son producto de procesos de
aprendizaje, no son indispensables en todos los procesos del aprendizaje. Estas tres características
permiten diferenciarlas de los “dispositivos básicos del aprendizaje”, pues estos son comunes al hombre y
a los animales, no resultan de procesos anteriores de aprendizaje y son indispensables en todos los
procesos de aprendizaje.
La actividad nerviosa superior emergió como una fluida interacción entre la excitación y la inhibición. Esa
interacción, es capaz de configurar distintas modalidades. Esta función permite el análisis y la síntesis, los
cuales dan lugar a la discriminación u organización, de coordinaciones neuronales de orden más y más
superior.
La ANS distribuye, coordina, centraliza y también “almacena” la información que recoge el organismo
mediante la multiplicada y diferenciada actividad de sus receptores exteriores e interiores. Parte de esa
información es sintetizada, coordinada en unidades más complejas, en un proceso que denominamos
aprendizaje.
La apraxia es una desorganización de los esquemas subyacentes a los movimientos intencionales.
El enlace de los estereotipos es plástico, pero sin una cierta estabilidad y fijeza de los estereotipos no
podría entenderse la regularidad de las funciones cerebrales superiores.
Un analizador es un mecanismo nervioso complicado que comienza por el aparato receptor externo y
termina en el cerebro, ya en el segmento inferior, ya en el segmento superior; en este último caso es más
complicado.
A cada analizador le es inherente una actividad combinatoria, una actividad analítico-sintética que opera
con una modalidad más o menos especifica de información.
La fisiopatología de la ANS comprende un conjunto de procesos dinámicos que son la modificación, en
otro nivel, en el patológico, de los procesos normales de actividad nerviosa superior.
La función es en realidad un sistema funcional, destinado a cumplir una tarea biológica determinada y
asegurado por un complejo de actos intervinculados que, conducen al logro del efecto biológico
correspondiente.
La escritura, la lectura, la aritmética se consideran adquisiciones de procesos de aprendizaje dirigidos que
requieren, de alguna de las funciones cerebrales superiores.

El aprendizaje es un proceso de asimilación que enriquece continuamente los esquemas de acción ya


interiorizados. A su vez, esta constante actividad proviene de una suerte de necesidad de estímulos,
evidente en la actividad exploratoria.

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