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Marines desembarcan en la

Argentina: La invasiÓn
Estadounidense a comenzado

- Tropas israelíes vigilarán costas de Argentina


- El Comando Sur de EEUU y la Israel Defense Forces se hacen
ver en Argentina
- Con El Permiso De Macri, Comenzó La Ocupación De
Estados Unidos En Ushuaia.
- Ejército de EEUU participa en Argentina en programa de no
proliferación de armas nucleares
- Las invasiones de EEUU a América Latina
- Cronología: intervenciones militares de EE.UU. en América
Latina
Marines desembarcan en la Argentina: Las
invasiones estadounidenses:

Efectivos del Comando Sur en la Plaza de Mayo.

Por Carlos Villalba


“El ataque sobre Buenos Aires ha fracasado y hace ya tiempo que no queda un solo soldado británico en la parte
española de Sudamérica.
Los detalles de este desastre, quizás el más grande que haya sufrido nuestro país en toda su historia, fueron
publicados ayer en un número extraordinario.
El comandante Whitelocke parece haber estado en la más perfecta ignorancia, tanto acerca del país invadido
como sobre la resistencia que cabía esperar.
Las columnas británicas se encontraron con una oposición decidida, en cada calle, desde cada casa. La actitud fue
tan resuelta y gallarda como pocas veces se ha visto”.

“Evacuation of South America”, The Times, Londres, 14 de septiembre de 1807

Otros tiempos, otros imperios, distintas armas. De 1806 y 1807, de veleros y bergantines, de Beresford, Popham,
Whitelocke la corona inglesa y una batalla por el control del comercio, la película salta al Siglo XXI, el Comando
Sur del Ejército de EEUU, el disfraz de la “ayuda humanitaria” y las invasiones a la colaboración y la sumisión.

Ante los intentos británicos de hace más de dos siglos, el rechazo surge con facilidad, más aún frente al despojo
malvinero; la sistemática invasión estadounidense, sin embargo, pasa desapercibida para muchos, mientras
quienes gobiernan la Argentina, en lugar de aceites hirvientes les abren las puertas de las riquezas nacionales y
les ofrecen la alfombra roja de un nuevo virreinato o, como sostiene el sociólogo Marcelo Koening, de este
“gobierno de ocupación” .

Esa política se complementa con la construcción de un “enemigo interno”, recortado del manual actualizado del
Comando Sur de los Estados Unidos y pegado en las hojas del plan de negocios local, que necesita gendarmes allí
donde hay hambre, frío y desesperación.

Es una versión remozada de la Doctrina de la Seguridad Nacional, absolutamente funcional a la estrategia de


política exterior de los Estados Unidos, con control de los recursos estratégicos de la región, igual que lo fue el
protocolo genocida que apuntó a “garantizar el orden” mediante la aplicación de técnicas de contrainsurgencia
contra aquel “enemigo interior” con el que se pretendió justificar las represiones antipopulares de las dictaduras
cívico-militares de los ´70, que desembocaron en genocidios y matanzas en países como Argentina, Brasil, Chile,
Paraguay, Guatemala, El Salvador, y “reordenaron” los modelos productivos nacionales en beneficio del capital
transnacionalizado, ávido en controlar recursos y globalizar sus mecanismos financieros.

El involucramiento de los militares en “guerras” contra “el terrorismo” y “el narcotráfico” es una consecuencia de
esta perspectiva y constituye el pretexto para la intervención en tareas propias de la seguridad interior, como
finalmente sucedió en la Argentina de Macri. Encuentros como el del Grupo de los 20 (G20) que se realizará en la
Argentina entre el 30 de noviembre y el 1° de diciembre próximos, con la presencia de los líderes de las
principales potencias mundiales, sirvió de cobertura a políticas de militarización interna basadas en versiones
creadas en los propios laboratorios de comunicación oficiales, que inventan la existencia de “células” abocadas a
la “preparación de acciones violentas” contra esa cumbre.

Por su parte, el gobierno de Donald Trump dio continuidad a los esfuerzos iniciados por Barack Obama por
impulsar un nuevo liderazgo en Sudamérica, alternativo a la construcción subregional realizada desde comienzos
de siglo por gobiernos soberanos, plasmada en organismos como el MERCOSUR, la UNASUR y la CELAC, con
rechazo a las imposiciones del Fondo Monetario, decisiones políticas y económicas autónomas y relaciones
internacionales multipolares. Desde el 10 de diciembre de 2015 Buenos Aires se transformó en una de las
capitales de ese polo en nacimiento, con el presidente Macri convertido en vocero local de las directrices de
Washington, sobreactuando posturas intervencionistas contra gobiernos constitucionales como el de Venezuela o
ignorando violaciones constitucionales como las sucedidas en Brasil con la destitución de Dilma Rousseff o con la
candidatura de Lula da Silva.

Los objetivos estratégicos de Estados Unidos pasan por Oriente Medio, Corea, Rusia, la OTAN y China, y no por el
Cono Sur de América. Sin embargo, Macri y sus ministros ahora achicados recibieron a un ejército de enviados del
multimillonario que lidera la superpotencia occidental y aceptaron el consejo de no intimar con “nuevas
potencias imperiales” como la República Popular de China que, a juicio del ex canciller RexTillerson, “está
utilizando su política económica para meter a la región en su órbita”. En 2017 el comercio entre China y esta parte
del mundo sumó u$s 244.000 millones, el doble de lo que se generó en toda la década anterior y desde 2015 el
asiático constituye el principal socio comercial de Suramérica.

La decisión de Trump de entrar en “guerra comercial” con Beijing redefinió las prioridades, decidió ajustes en la
relación con la región, intensificó el despliegue militar de Estados Unidos y transformó, en el caso argentino, una
estación aeroespacial destinada a monitorear el lado oscuro de la Luna en un objetivo militar al que es necesario
“neutralizar” ante la posibilidad de que sea utilizado en ciberdefensa o ciberseguridad regional y, además, para la
proyección económica y militar sobre el continente Antártico. Solo un mes después de que la instalación china
emplazada en la localidad neuquina de Bajada del Agrio comenzase a funcionar, EEUU anunció que el Comando
Sur financiaría un centro de respuesta a emergencias en la misma provincia patagónica, sospechado en realidad
de constituir el embrión de una base castrense, similar a cualquiera de las 80 con las que cuenta en Latinoamérica
y el Caribe.
América para los estadounidenses
La región reviste un valor significativo para Washington, ya no como “patio trasero” sino como “reserva
estratégica” de los “bienes comunes” -que el capitalismo considera “recursos naturales” extraíbles y procesables
sin límites- y de una potencialidad de producción alimentaria capaz de cubrir las demandas de un futuro que ya
muestra las dentelladas del cambio climático.

En suma, el subcontinente es considerado de “baja prioridad estratégica” comparado con la importancia Europa,
Medio Oriente y la región Indo-Pacífico; sin embargo, la nueva doctrina de seguridad regional lo presenta como
“estratégicamente importante” para EE.UU. y su futuro económico por lo que, a su criterio, debe resguardarse
ante la “influencia dañina de los actores extrahemisféricos”, en especial China, que “busca llevar la región a su
órbita a través de inversiones y préstamos estatales” y está decidida, junto a Rusia, a conformar ”economías
menos libres y menos justas, hacer crecer sus ejércitos y controlar la información y los datos para reprimir a sus
sociedades y expandir su influencia” .

En consonancia, la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump reclama administraciones que comulguen con los
preceptos de su gobierno, de su Comando Sur y de las grandes corporaciones económicas. Los documentos
oficiales remarcan que los intereses de su país “están mejor resguardados en un hemisferio de países estables,
seguros y democráticos, que aumentan la seguridad y benefician a la economía norteamericana”.
Ese supuesto “futuro próspero para todos” se asienta sobre una base de “valores compartidos, gobiernos
eficientes, sociedades libres y economías abiertas de mercado”, requisito que el presidente argentino, Mauricio
Macri, intenta cumplir al pie de la letra.

El combate contra las drogas y el “narcoterrorismo”, la prestación de asistencia humanitaria, la realización de


ejercicios y operaciones con participación de las fuerzas armadas locales en el teatro de la “seguridad interior”,
son las “áreas de trabajo” definidas para alcanzar sus objetivos. En consonancia, las sucesivas administraciones
estadounidenses siembran de bases la región, construyendo un auténtica muralla “protectora” de distintos
recursos estratégicos que ya cuenta con enclaves en Chile, Colombia, Paraguay, Perú, las Islas Malvinas -
usurpadas a la Argentina por Gran Bretaña- que alojan una base de la Organización del Tratado del Atlántico
Norte (OTAN), y en distintos países de Centroamérica y el Caribe. A esa malla se agregan las cabezas de puente ya
afianzadas en la Argentina actual.

Pobreza e inequidad, corrupción, terrorismo, criminalidad, tráfico de drogas y desastres “naturales”, son
presentados como desafíos que amenazan aquellas metas. En realidad, cada ítem es una puerta por la que los
cuadros del Comando Sur, el Departamento de Estado, la CIA y la DEA, los organismos de crédito y las embajadas
con bandera de barras y estrellas, penetran para afincarse en los países que consideran importantes para alcanzar
sus fines, definir políticas y alinear gobernantes u opositores .

En la Argentina, lo intentaron con fuertes presiones mantenidas incluso durante los gobiernos kirchneristas a
través, por ejemplo, de donaciones a provincias, capacitaciones en Estados Unidos o de la cooptación de cuadros
de gestión en organismos de protección civil. La máxima expresión de esa maniobra fue el intento de instalar en
la provincia de Chaco el primer “Centro de Respuesta a Emergencias”, financiado por una donación de la
Embajada de Estados Unidos, que la presidenta Cristina Fernández alcanzó a frenar en 2012, a instancias del
organismo de asistencia humanitaria internacional de su cancillería, la comisión Cascos Blancos, que también
puso sobre aviso de esas pretensiones al entonces gobernador de la provincial, Jorge Milton Capitanich, cuando el
Ministerio del Interior, a cargo de Florencio Randazzo, ya había aprobado el “Programa de Fortalecimiento del
Sistema Provincial de Emergencias”, a través de un convenio bilateral impulsado por el Comando Sur y su
embajada, embozado tras la definición de “aporte a los programas sociales del gobierno” argentino.

La intención final y permanente era -y lo sigue siendo- instalar bases que le permita a EE.UU. reforzar su control
sobre la cuarta reserva de agua subterránea del mundo, el Acuífero Guaraní, que comparten Argentina, Brasil,
Paraguay y Uruguay, y que ya ejerce desde su instalación paraguaya de Mariscal Estigarribia. La ocupación
focalizada es el modelo de acción; la asistencia, ayuda o cooperación, con fines “humanitarios” o de “control” es
la excusa; los bienes comunes, desde el agua, el petróleo y el gas, hasta el litio o el oro y, en especial, el acceso y
control del continente Antártico, sus hielos y su subsuelo, son los verdaderos objetivos. Desde el 10 de diciembre
de 2015 se aceleraron todos los procesos administrativos, aduanales, castrenses y diplomáticos para que las
invasiones yanquis avancen sobre ellos.

El despliegue militar de Washington sobre la Argentina va acompañado del uso de las Fuerzas Armadas locales en
tareas de “seguridad interior” reñidas con las leyes que regulan su accionar; el instrumento utilizado para avanzar
en esa dirección fueron la declaración de la “emergencia de seguridad” mediante el decreto 228/2016 y su
prórroga mediante el decreto 50/2017.

En simultáneo, se autorizó con distintos pretextos y sin la aprobación parlamentaria que dispone la Constitución
Nacional, la entrada de efectivos militares extranjeros. Los distintos pasos que dio el gobierno argentino
terminaron de configurar una matriz ilegal apoyada en el ingreso de tropas no autorizadas por el Congreso, la
validación sin concurso parlamentario de la instalación de bases militares operadas, financiadas o promovidas por
diversos elementos de fuerzas armadas de países extranjeros; la superposición de políticas de defensa y de
seguridad interior, hechos que se suman a decretos como el 820/2016, que modificó la Ley de Tierras encargada
de fijar límites al traspaso de propiedad del suelo argentino a manos extranjeras y puso en disponibilidad grandes
extensiones de bienes compartidos como los, los bosques y la zona núcleo productiva y la soberanía misma de la
Nación .

La diputada nacional por Río Negro, Silvia Horne, perteneciente al bloque del Peronismo para la Victoria, precisó
esta situación al presentar un proyecto de ley que rechaza la autorización del ingreso de tropas extranjeras al
territorio nacional para participar en ejercicios previstos a partir del 1° de septiembre de este año y hasta el 31 de
agosto de 2019. El reclamo también se opone a la injerencia de las fuerzas armadas en temas de seguridad
interna dispuesta por el presidente Macri y a la instalación de una base militar de EE.UU. en Neuquén, entre otras
medidas dispuestas por el gobierno nacional, pasando por alto al Congreso de la Nación.

Invasión “humanitaria”
La apertura macrista al despliegue militar estadounidense complementó su integración a la participación en la
estrategia relacionada con la República Bolivariana de Venezuela a través de un dispositivo de “Unidades de
Respuesta Sanitaria Argentina” en la frontera entre ese país y Colombia, bajo la cobertura “humanitaria” de
Cascos Blancos, organismo redireccionado ahora hacia el injerencismo, violando todos los principios que debe
respetar una misión de esas características según lo define Naciones Unidas al remarcar que “los actores
humanitarios no deben tomar partido en las hostilidades y en las controversias de orden político, racial, religioso
o ideológico”.

La situación fue denunciada por la analista internacional Stella Calloni, quien considera que la presencia de la
misión argentina en esa frontera “genera controversia y alarma en algunos sectores que la interpretan como una
avanzada injerencista contra Venezuela” y forma parte de los “planes intervencionistas aún no aplicados de los
Estados Unidos y del cerco político de países de la región contra el Estado que conduce Nicolás Maduro” en el
marco del “Plan Maestro” del Comando Sur .

Los hechos condujeron al ex ministro de Educación de la Argentina, Daniel Filmus, hoy diputado del Frente para la
Victoria, a presentar un pedido de Informes al Poder Ejecutivo, reclaman do información sobre el “despliegue
asociado a sectores privados nacionales y extranjeros sobre territorio venezolano” en el que participan
“organizaciones de presión política de los Estados Unidos, vinculadas con la Central de Inteligencia (CIA) como el
Center for Strategic and International Studies (CSIS)”, utilizando a “argentinas y argentinos que decidieron
contribuir con sus saberes y su compromiso y terminaron formando parte de una acción regional, encabezada por
el gobierno de los Estados Unidos, la Central de Inteligencia y el Comando Sur de ese país y de la Organización de
Estados Americanos presidida por Luis Almagro, hoy fuertemente enfrentado a Venezuela”.

El parlamentario, que también estuvo a cargo de la secretaría encargada de los asuntos relacionados con la
recuperación de la soberanía sobre las islas del Atlántico Sur usurpadas por Gran Bretaña, sostuvo que la
operación “se inscribe en el compromiso de la gestión Macri con los intentos del presidente Donald Trump de
avanzar incluso con opciones militares sobre Venezuela, agregando nuevos hitos a la diplomacia cañonera que
llevó a su país a invadir militarmente naciones soberanas como Granada (1983) y Panamá (fines de 1989) y al jefe
de su IV Flota, contraalmirante Joseph Kernan, a amenazar con navegar las ´aguas marrones´ de los ríos
soberanos de Latinoamérica, ante el firme rechazo de los entonces presidentes de Argentina, Cristina Kirchner, y
Brasil, Lula da Silva”.

Junto a la propuesta de la diputada Horne, el pedido de Informes constituye la expresión formal más fuerte del
rechazo a la sujeción del actual gobierno al injerencismo estadounidense en la Argentina y en la región. Afirma
que la misión Cascos Blancos “parece un ficha de los intentos permanentes de Washington, su Comando Sur y sus
aliados de generar modelos de intervención subsidiarios de la ´Doctrina de Seguridad Nacional´, de dramáticas
consecuencias para los países de Latinoamérica, una maniobra reconocida por el propio jefe del Comando Sur,
Almirante KurtTidd, en su documento “Golpe Maestro” y refrendada en agosto del año pasado en la reunión de
Lima en la que se fijaron nuevas estrategias para ´enfrentar amenazas militares´ y ´atender´ la situación
venezolana”.

Desembarco aliado
• Alianza. El 4y 5 de febrero de 2018 el entonces secretario de Estado de EEUU, RexTillerson, se reunió con el
presidente Mauricio Macri y su canciller Jorge Faurie y elogió el “liderazgo” de la Argentina en la región, como
“paladín de la democracia” en el continente. Comenzó la planificación del dispositivo de seguridad para la Cumbre
del G20, cuya organización el gobierno argentino delegó en los estadounidenses.

• TaskForce I. Dos días después de que el ex canciller de Donald Trump expresara la prioridades de su gobierno en
materia de “seguridad regional”, el ministro de Defensa argentino, Oscar Aguad, anunció la creación de una
“Fuerza de Despliegue Rápido” integrada por miembros de las tres armas con el objetivo de prestar “apoyo
logístico en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”, proteger los “recursos naturales” y enfrentar las
difusas “nuevas amenazas” que define el Comando Sur, entre las que cabría incluir a “grupos mapuches
extremistas”, de acuerdo a la definición oficial y, tal vez, a los hambreados del ajuste del FMI.

El anuncio aceleró el sinceramiento de la decisión de permitir la participación de las FFAA en asuntos internos,
algo explícitamente prohibido por la ley de Seguridad Interior, que solo la habilita para casos excepcionales como
las que conducen a decretar el “estado de sitio”, con concurso parlamentario.

• TaskForce II en Misiones. Con el mismo libreto y 48 horas después la Administración para el Control de Drogas
(DEA) de los Estados Unidos, con anuencia de los ministerios de Defensa y Seguridad Interior de la Argentina, se
comprometió a instalar otra fuerza de tareas, ahora en la provincia de Misiones y con el objetivo de “combatir el
narcotráfico y el terrorismo” en la zona de la Triple Frontera, según dichos de la ministra Patricia Bullrich, una de
las más entusiastas de la carrera armamentista del gobierno de Macri y jefa de sus acciones represivas, que
condujeron por ejemplo a las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, en el contexto de la persecución
del pueblo mapuche.

Las características de despliegue y expansión de las “taskforce” y su implantación acordada sobre el “Acuífero del
Guaraní”, una de las mayores reservas de agua dulce en el mundo -cuya capacidad alcanzaría para abastecer a los
6.000 millones de habitantes del planeta durante 200 años-, permite suponer que la iniciativa constituye solo la
semilla de una futura base de control de la zona, convertida en “hipótesis de conflicto”, a partir del cálculo de
Naciones Unidas que sostiene que entre 2020 y 2030 el 90% de la población mundial no tendrá acceso al agua
potable, pura y sana .

En febrero de 2004 el Pentágono planteó el despliegue de sus fuerzas armadas alrededor del planeta, con el fin de
controlar los recursos que considera estratégicos para la supervivencia de Estados Unidos como potencia rectora,
en especial el agua. El “terrorismo”, cuya presencia en la zona fue desmentida hasta por Washington, no es más
que la excusa para el desembarco de marines y una de las tantas prendas macristas de sujeción a su estrategia de
control supranacional.

En el mes de julio, como refuerzo a la maniobra, el Ministerio de Seguridad destacó cuatro lanchas artilladas
israelíes Shalgag MKII junto a asesores de esa nacionalidad, con el fin declarado de patrullar mil kilómetros de
aguas de los ríos Paraguay y Paraná, localizados en la “Triple frontera” compartida con Brasil y Paraguay.

• Inteligencia militar secreta. El Ministerio de Defensa permitió la realización en territorio nacional de ejercicios
militares conjuntos con Estados Unidos durante las jornadas del 2 y 3 de mayo de 2018, invocando “razones de
seguridad de Estado” para no especificar públicamente en qué provincia del litoral se realizó el operativo que
contó con la presencia de “técnicos de defensa y del área de inteligencia militar” estadounidenses. La operación
consistió en el traslado de un camión cargado de supuestas armas químicas de “destrucción masiva” y analizar
posibles acciones coordinadas para “evitar una catástrofe”.

El ejercicio en cuestión estuvo destinado en realidad a capacitar a las fuerzas armadas argentinas en acciones de
seguridad interior, donde “terrorismo” y “narcotráfico” son instaladas como las nuevas amenazas a conjurar.

• Base estadounidense en Neuquén. El 11 de mayo EEUU retomó la construcción de una base en esa provincia,
autorizada en 2012 por el entonces gobernador Jorge Sapag y cuya ejecución se paralizó a consecuencia del
escándalo provocado por un intento semejante en Chaco, con duras críticas de la Cancillería argentina y protestas
callejeras.

La sede patagónica fue donada por el Comando Sur bajo el paraguas “humanitario”, a pesar de que los propios
documentos de ese organismo reconocen que la estructura militar estadounidense “aprovecha las capacidades de
respuesta rápida, la colaboración de naciones socias y la cooperación regional dentro de nuestra área de
responsabilidad, para apoyar los objetivos de seguridad nacional de los EE.UU., defender los acercamientos
sureños de Estados Unidos y promover la seguridad y la estabilidad regional”.

La base se levanta a corta distancia del estratégico Aeropuerto Internacional de Neuquén, sobre la Autovía Norte,
que une a través de 20 kilómetros las cuatro principales ciudades de la región lindantes con Vaca Muerta, además
de permitir el acceso a otra de las zonas de reservas acuíferas más importantes del país.

Un año antes, el entonces embajador interino de EEUU, Tom Cooney, recorrió el lugar, ratificó la realización de las
obras y destacó las inversiones de empresas de su país en Vaca Muerta, entre otras Chevron y Exxon Mobil que
cuenta con una concesión de 1275 km² y cuyo CEO entre 2006 y 2016 antes de saltar al equipo de Trump fue el ya
mencionado RexTillerson, quien tuvo una compensación por sus servicios de u$s 180 millones. El dispositivo
impulsado por el Comando Sur constituiría una herramienta esencial para la protección y vigilancia de esas
inversiones.

• Bases en Tierra del Fuego. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich y la gobernadora de Tierra del Fuego,
Antártida e Islas del Atlántico Sur, Rosana Bertone, firmaron el 31 de octubre 2017 un acuerdo para desarrollar
una base de vigilancia de explosiones nucleares en la ciudad de Tolhuin -donde ya funciona una estación de
monitoreo enlazada a la red de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares
(CTBTO)- y un “polo científico” en la ciudad de Ushuaia, destinado a “apoyar tareas que se desarrollan en la
Antártida”.
La actividad se enmarca en el programa IceBridge (Puente de Hielo) de la Administración Nacional de Aeronáutica
y del Espacio que se apoya en el trabajo de un avión P3 Orion, que cuenta con equipamiento de última generación
de la marina de su país e incluye detectores de variaciones en el espectro magnético y la gravedad terrestre,
cámaras infrarrojas y medidores que permiten determinar el grosor de la capa helada antártica.

Las bases constituyen el punto de partida de un complejo militar destinado a monitorear la conexión de los
océanos Atlántico, Pacifico e Indico, los enlaces de los extremos Sur de América y África y las rutas hacia la
Antártida, la mayor reserva de agua dulce congelada del mundo y el yacimiento de hidrocarburo de más volumen
en el planeta.

Los propios estadounidenses ya anunciaron que luego de la prospección del mar antártico y el hielo terrestre, la
campaña se extenderá hasta el 26 de noviembre, en una “iniciativa emocionante y ambiciosa para IceBridge, ya
que las campañas duales nos permitirán continuar con los relevamientos de importantes áreas cercanas a la
Península Antártica y ampliar significativamente nuestra cobertura de la vasta extensión de la Antártida Oriental”
.

El punto de partida del acercamiento “científico” se dio en el marco de la visita del ex presidente Barack Obama
en marzo de 2016 a la Argentina, durante la que redefinió la agenda de la relación de su país con los gobiernos
suramericanos e impuso acuerdos de cooperación que incluyeron una apertura comercial irrestricta, asistencia en
la Triple Frontera, asilo a refugiados sirios, la creación de Centros de Fusión de Inteligencia, cooperación de
fuerzas de seguridad en el Comando Sur y en el ámbito nuclear y lucha contra el narcotráfico y terrorismo, un
temario que poco después Donald Trump se encargaría de desarrollar y profundizar.

• Entrada de tropas extranjeras. El Poder Ejecutivo giró en 2017 y 2018 al Congreso nacional cerca de medio
centenar de pedidos de autorización para que efectivos extranjeros entraran al país o fuerzas argentinas
participaran en operativos fuera del país. El año pasado los senadores fueron permeables a la demanda y
aprobaron los 23 operativos propuestos, sin dictamen de comisión y sin considerar si se involucraban a las fuerzas
armadas en ejercicios destinados a situaciones seguridad interior como lucha contra el terrorismo, narcotráfico,
narcoterrorismo o contrabando, que la legislación nacional prohíbe de modo explícito.

Fue en Diputados que distintos sectores de la oposición peronista lograron, por ejemplo, bloquear el ejercicio
denominado “Cormorán”, programado para concretarse en la base bonaerense “Comandante Espora” de Bahía
Blanca y en la base aeronaval “Almirante Zar” de la provincia de Chubut, donde la Armada masacró el 22 de
agosto de 1972 a 16 de los 19 combatientes capturados en el aeropuerto chubutense de Trelew, tras su fuga de la
cárcel de Rawson.

El 23 de julio de 2018 la Mesa de Entradas del Senado nacional recibió del Poder Ejecutivo el programa para el
período correspondiente entre 1° de setiembre de ese año y el 31 de agosto de 2019, en el que se repiten muchas
de las propuestas del ejercicio anterior, a un costo estimado en$ 444 millones , calculados con un dólar un 30%
por debajo de su valor actual. Entre ellas figuran las maniobras más cuestionadas en el período anterior:

– BOLD ALIGATOR (Coordinación EEEUU): basado en escenarios de “respuesta a situaciones de crisis y/o
amenaza”, en base a “disuasión, control del mar, de seguridad marítima y de respuesta humanitaria
ayuda/desastre”.

– PANAMAX (Convocatoria 4ta Flota del Comando Sur de los EEUU): orientado “evitar que una fuerza terrorista
afecte la libre navegación por el Canal de Panamá”.

– UNITAS (Acordado por el Acta de la MaritimeStaffTalks entre EEUU y Argentina, Mayport, abril 2017. Dirigido
por EEUU): con el propósito de “enfrentar amenazas a la seguridad en el hemisferio como el narcotráfico y el
crimen organizado”.
– GRINGO GAUCHO (bilateral con EEUU): a desarrollarse al paso de un portaaeronaves de la Armada
estadounidense y sus naves escolta, por las aguas jurisdiccionales argentinas, con la participación de 5.330
marines USA en el Mar Argentino. Sin fecha comunicada, es probable que se realice en simultáneo con la cumbre
del G20, ya que Washington pretende completar su blindaje de seguridad de la reunión y desplegar una
demostración de su poderío bélico en el Atlántico Sur, ante potencias competidoras como China y Rusia.

– TEAMWORK SOUTH (en Chile con participación de Gran Bretaña y EEUU): orientado al adiestramiento en guerra
antisubmarina, guerra de superficie y defensa antiaérea.

Durante una década y media los gobernantes de los principales países sudamericanos eligieron un camino de
autonomía subregional, con esfuerzos en lograr su independencia económica con colaboración comercial y
relaciones multipolares; sin cortar las relaciones con el supervecino hemisférico, le pusieron límites a los intentos
estadounidenses de entramparlos en un tratado de “libre comercio” que solo beneficiaría a las empresas de ese
país. En consonancia, trabajaron para convertir a la región en una “zona de paz” y, con la conformación de Unión
de Naciones Suramericanas (UNASUR), avanzaron en una visión común y autónoma en materia de defensa.

En el momento mismo de su asunción en diciembre de 2015, Mauricio Macri dio un volantazo de 180 grados, se
alineó con Washington y escaló esa relación hasta volver a depender del Fondo Monetario Internacional en el
plano económico y del Comando Sur en el ámbito militar, con el agravante de retomar la senda doctrinaria de las
dictaduras cívico militares al homologar de manera ilegal las cuestiones de “seguridad interior” con las de
defensa, a través de la búsqueda de los “enemigos internos” que propone Washington.

Del mismo modo que la propuesta de Presupuesto 2019 de la Argentina fue redactada por el Poder Ejecutivo en
base a las exigencias de ajuste del FMI que provocan un empobrecimiento general de la economía local, aumento
de la pobreza y la indigencia a cifras de espanto, con desocupación, subocupación y trabajo precario a escalas de
terror, el aparato de seguridad y represión se construye al compás de las propuestas que surgen del paradigma de
las “nuevas amenazas”.

Con la misma lógica que usó para convertir en “terroristas” a pequeños grupos de mapuches interesados en
alojarse en una mínima porción de sus propias tierras ancestrales -hoy en manos de terratenientes-, el gobierno
aprovechará la realización del G20 para que Estados Unidos despliegue sobre Buenos Aires, su espacio aéreo y el
río sobre el que se recuesta la capital argentina, no solo su poderío militar sino, y sobre todo, su concepto de
seguridad y su marca de control territorial hemisférico.

Como en la más espectacular película bélica, o hasta de ciencia ficción, durante la segunda quincena de
noviembre y la primera semana de diciembre, la “Reina del Plata” tendrá un aspecto muy poco gardeliano bajo la
parafernalia de “protección” estadounidense, con cobertura del “Carrier Strike Group” de su Armada operando
desde aguas jurisdiccionales argentinas, con unos 65 aviones de combate F/A-18 Súper Hornet y E-2 Hawkeye con
despegue desde un portaaviones, probablemente el USS Abraham Lincoln en camino a San Diego con sus 7.500
marines, de participación enmascarada bajo el ya mencionado ejercicio Gringo Gaucho, respaldado por al menos
un crucero y dos destructores o fragatas.

Junto a la operación de sistema inhibidor de drones israelitas, el Aeropuerto Jorge Newbery será cerrado durante
3 días y el espacio aéreo sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sus proximidades totalmente restringido;
también se desplegarán los helicópteros MH-60M del 160th SpecialOperationsAviationRegiment (SOAR) del
Ejercito de los Estados Unidos, que integran la comitiva del Presidente de su país.

En síntesis, la Argentina resignará el control de la situación ante su aliado estratégico, cuya comitiva ocupará,
además de la sede de su embajada en el Palacio Bosch Alvear, tres hoteles de la ciudad. La bandera de las barras y
las estrellas flameará sobre la ciudad, junto a los “fierros” del Complejo Militar Industrial que produce el 72,36%
del total mundial del gasto armamentista, con u$s 918.000 millones de gasto anual.
Buenos Aires no será más que el escenario para que el presidente Donald Trump pueda mostrar los músculos de
su intento de mantener la hegemonía global en base a un modelo de proteccionismo económico, con
fortalecimiento militar y negacionismo del cambio climático. Sin embargo, la ministra Patricia Bullrich sabe que
los grandes actores de la política mundial, por encima de las bravatas belicistas, estarán atentos a la forma en que
el descontento, la desesperación y el hambre de argentinas y argentinos se manifieste en las calles ocupadas por
gendarmes, policías y prefectos a su mando, con militares y marines cuidándoles las espaldas. Con el argumento
bien aprendido, la movilización popular constituirá la “nueva amenaza” a la que, si no pueden disimular, buscarán
enfrentar. Como ordena el Comando Sur.

FUENTE: http://www.noticiasurbanas.com.ar/opinion/marines-desembarcan-en-la-argentina-las-invasiones-
estadounidenses/

Tropas israelíes vigilarán costas de Argentina

Vigilancia policiaca en Argentina. Foto Afp/ archivo

Por Stella Calloni. 22 jul 2018

Buenos Aires. Con la excusa de controlar el contrabando de drogas y mercaderías que llegan desde territorio
paraguayo, cuatro lanchas artilladas israelíes Shalgag MKII, y asesores de ese país están desde este domingo en
Posadas, Argentina, capital de la provincia de Misiones que conforma la llamada Triple frontera con Brasil y
Paraguay y pasarán a custodiar casi mil kilómetros en aguas de los ríos Paraguay y Paraná.

Como adelantara La Jornada en estos dos últimos años, desde marzo de 2016 comenzaron a firmarse acuerdos de
seguridad y militares entre el gobierno del presidente argentino Mauricio Macri y Estados Unidos e Israel así
como a efectuarse la compra de equipos y armas y el establecimiento de bases militares, tanto en el extremo sur
del país como en las zonas fronterizas del noroeste y el noreste. El gobierno también autorizó la presencia de
tropas estadunidense del Comando Sur , sin previo paso por el congreso argentino.

De hecho en Misiones ya se encuentra también una “fuerza de tarea” del organismo antidrogas de Estados
Unidos, acuerdo que firmó la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en 2017 en Estados Unidos, quien también
compró estas lanchas pagando un precio mayor a lo que hubieran costado en otros países.

Mientras se comienza la construcción de una base militar financiada por el Comando Sur, en la provincia de
Neuquén, se avanzó desde 2017, como también lo adelantara este diario, en la instalación de por lo menos dos
bases militares en Tierra del fuego, la llamada Isla del fin del mundo, una para supuestamente vigilar explosiones
nucleares en la ciudad de Tolhuin y en Usuhaia el Centro de Inteligencia regional, acuerdo que se firmó entre
Bullrich y la gobernadora de Tierra del fuego el 31 de octubre de 2017 al que llaman los cimientos de una base
estadunidense, y otra “logística” anunciada por el ministro de Defensa Oscar Aguad este año.

Las lanchas artilladas y el esquema de seguridad fronterizos, tendrán su centro operativo en Posadas y están
ahora en el puerto de la Prefectura Naval Argentina como lo anunció el periódico El Territorio de la provincia de
Misiones. La jurisdicción a cubrir es de mil kilómetros y va desde Clorinda (Formosa), hasta Puerto Iguazú.
Recorrerán cuatro provincias, incluyendo Corrientes y Chaco, que limitan con el país desde donde entra la mayor
cantidad de marihuana a la Argentina. “En total son cuatro embarcaciones”, señaló ese medio.

El esquema de militarización extranjera en Argentina, es el más importante que se conozca en la historia del
país y se realizó bajo el gobierno de Macri sin autorización alguna del Congreso.

FUENTE: http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/07/23/tropas-israelies-vigilaran-costas-de-argentina/

El Comando Sur de EEUU y la Israel Defense Forces se


hacen ver en Argentina
REDCOMJune 08, 2018

Ayer publicamos en nuestro canal de Telegram la peligrosa, y hasta el momento sin explicación, presencia de
fuerzas del Comando Sur norteamericano tanto por la Plaza de Mayo como por el Banco de la Nación Argentino.
Pero también, hace algunas semanas se los vio por la localidad de Zárate, provincia de Buenos Aires.

A esta inquietante presencia, que se generalizó y se hizo carne en la población, provocada por estos efectivos de
las fuerzas de combate yankys se le sumó la presencia en Buenos Aires de las Fuerzas de Defensa de Israel.

Cada día que pasa la Argentina se parece más a un territorio bajo el mando de ejércitos de ocupación que van
colonizando distintas áreas, no sólo en lo que hace al territorio, sino que también en áreas la Económica, de
Defensa, Seguridad Interior, Inteligencia, Poder Judicial y en la propia Casa Rosada.

Si a este accionar le sumamos la continuación de la paralizada construcción de las instalaciones de una base
militar de EEUU en Neuquén, en una zona estratégica como Vaca Muerta; la posibilidad cierta de instalación de
dos bases militares yankys en Ushuaia, Tierra del Fuego y otra en la Triple Frontera, dos zonas también
estratégicas en recursos naturales; el desembarco de las "task force” (fuerza de intervención) de la DEA en las
provincias de Salta y Misiones, resulta muy difícil de creer que sea una casualidad.
Atando cabos
Ayer la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich amenazó al líder de Camioneros Hugo Moyano. "El Gobierno no va
a permitir que haya bloqueos en la rutas y las principales arterias. Usaremos la fuerza pública", advirtió Bullrich
luego de que el sindicalista confirmara un paro general para la semana próxima en protesta por la situación a la
que esta llevando al pueblo argentino, el Neoliberalismo macrista. Visto Lo visto, la pregunta es si ¿solo la fuerza
pública está dispuesta a utilizar?

Continuamos atando cabos


Por un lado, la proximidad del PARO NACIONAL a reprimir. Por el otro, ayer sorprendía la preocupación instalada
en la sociedad por la falta de explicaciones en la presencia de miembros del Comando Sur norteamericanos en la
zona de Plaza de Mayo y entrando y saliendo del Banco Nación en horas de la tarde.

Efectivos del Comando Sur en las inmediaciones del BCRA.

Efectivos del Comando Sur en las inmediaciones del BCRA.


Efectivo del Comando Sur en la puerta de entrada la AFIP.

Efectivos del Comando Sur en las puertas del BCRA.

Otro cabo suelto


Hasta ahora tenemos, las amenazas de la Ministra de seguridad de utilizar las fuerzas públicas para reprimir el
inminente PARO NACIONAL A estas amenazas de represión le añadimos la presencia del COMANDO SUR en
Capital Federal, y ahora, otro dato más que se suma a estos dos. La Israel Defense Forces... Habrán venido por la
Paz Mundial a saludar al presidente de la AFA, el "Chiqui" Tapia?, se preguntaban los colegas de La Hora Sin
Sombra.

Tras el Taxi, un camión de la Israel Defense Forces.

La cobertura mediática es nula. El cerco informativo es total. Solo esta presencia de fuerzas de seguridad ajenas al
territorio argentino fue viralizado por algunos médios alternativos y por los ciudadanos a través de las redes
sociales y blogers.

Lo que añade mayor preocupación es que ninguno de los representantes del Congreso de la Nación afán salido a
pedir explicaciones.

¿Y el Congreso? Bien, gracias.

REDCOM

FUENTE: https://telegra.ph/El-Comando-Sur-de-EEUU-y-la-Israel-Defense-Forces-se-hacen-ver-en-Argentina-06-
08
Con El Permiso De Macri, Comenzó La Ocupación De
Estados Unidos En Ushuaia.
En donde existe la mayor reserva del mundo de agua dulce, Estados Unidos instala bases militares.

El presidente Mauricio Macri entregó la soberanía del sur de Argentina, allí donde se juntan el mar Atlántico con
el Pacífico, Estados Unidos empezó a instalar sus bases militares.

Finalmente la OTAN y el FBI pusieron el pie dentro de nuestro país, y es que la mayoría de los que dicen llamarse
“argentinos” desconocen que poseemos unos de los territorios más codiciados por el mundo entero.

VIDEO: https://www.facebook.com/MinutoCordoba/videos/466775387142205/?t=6

Además se conoció mediante un informe en el portal Hispan TV, que el presidente Mauricio Macri recibió con
“alfombra roja” al Ministro de Exteriores británico Boris Johnson, autorizando a cinco compañías aéreas británicas
a utilizar espacio aéreo argentino, para que los kelpers puedan gozar de mayores beneficios. Es evidente que para
nuestros gobernantes, la guerra de Malvinas no significó nada, tampoco las vidas que perdimos en esos helados
territorios.

En Tierra del Fuego, la presencia del FBI y la Nasa es impresionante activa, realizan ensayos y prácticas técnicas
de combate y disparos. La ocupación del sur argentino por parte de estas fuerzas, nunca tuvo la autorización
del Congreso de la Nación Argentina, la militarización y el ingreso de fuerzas extranjeras no cesa, no sólo en
nuestro sur, si también en Neuquén, Jujuy y Misiones.

En este sentido , el referente de Forja Ushuaia y la diputada Britez María Cristina (FPV), advierten “el tema es
altamente delicado, no solo para los habitantes de Tierra del Fuego, sino para todo el país. Es un problema de
Estado y no puede quedar sin conocimiento público“.

VIDEO: https://youtu.be/Uis4YTJpMwE?list=PLC1EAA8A1BE4CE420

Comparte en tus redes


FUENTE: https://minutocordoba.com.ar/2018/08/30/con-el-permiso-de-macri-comenzo-la-ocupacion-de-
estados-unidos-en-ushuaia/

Ejército de EEUU participa en Argentina en programa


de no proliferación de armas nucleares

© REUTERS / Lucy Nicholson


AMÉRICA LATINA - 02.05.2018URL corto

BUENOS AIRES (Sputnik) — Militares de Estados Unidos intervienen en un programa sobre no proliferación de
armamento nuclear que tiene lugar en Argentina, informaron a Sputnik fuentes del Ministerio de Defensa.

"Se trata de un ejercicio de debate intelectual, no hay despliegue de medios", aseguraron a esta agencia desde la
cartera que conduce el ministro Oscar Aguad.

Como parte de la delegación argentina, participan miembros de las Fuerzas de Seguridad y de las Fuerzas
Armadas, además de autoridades de organismos nacionales.

CC0 / WIKIIMAGES / EXPLOSIÓN NUCLEAR

La ONU examinará la no proliferación de las armas de destrucción masiva

Esta iniciativa reúne a representantes de los ministerios de Defensa, de Seguridad, de Relaciones Exteriores, de
Salud y de la Dirección General de Aduanas.

La iniciativa "forma parte de las relaciones bilaterales entre nuestro país y Estado Unidos, y reúne a expertos en
materia de no proliferación" de armas nucleares, añadieron desde la secretaría de Estado.

Además: Rusia y EEUU abordan colaboración en el marco del Tratado de No Proliferación Nuclear

El denominado "ejercicio de tablero" tiene por marco la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (en inglés
PSI, Proliferation Security Initiative), una iniciativa de la que Argentina es signataria desde el año 2003 junto a
otros 104 países, entre los cuales también se encuentran Chile, Colombia y Paraguay.

© AFP 2018 / PAUL J.RICHARDS

La OTAN rechaza el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares

"Los miembros de la PSI tienen como función cumplir con una Declaración de Principios de Interceptación
destinados a la interdicción de las transferencias ilícitas de armas de destrucción masiva, sus sistemas vectores y
los materiales relacionados", informó la cartera de Defensa.
A través de este programa, los Estados elaboran y comparten su conocimiento en materia de servicios legales,
diplomáticos, económicos y militares "para interceptar por aire, tierra y mar aquellos cargamentos sospechosos y
que son considerados una amenaza".

Oposición exige explicaciones


La exministra de Defensa y diputada opositora Nilda Garré denunció el pasado sábado que "fuerzas Armadas de
Estados Unidos y de Argentina" realizarían "ejercicios militares conjuntos el 2 y 3 de mayo en territorio nacional".

"Estos ejercicios con personal de inteligencia, representan un regreso a las relaciones carnales y la entrega de la
soberanía argentina", aseguró en su cuenta de la red social Twitter.

Consultada por Sputnik, Garré señaló que el Gobierno de Mauricio Macri no ha dado a conocer la naturaleza de
esta actividad, ya que ni el Ministerio de Defensa ni el de Seguridad han informado de manera oficial al respecto.

"No se ha informado al Congreso particularmente, se supone que son ejercicios que se teorizan en mesas sin
despliegue de tropas", matizó la legisladora en conversación con esta agencia.

Garré, ministra de Defensa entre 2005 y 2010, recordó que "si se realizaran ejercicios militares en el país, el
Congreso tendría que haber sido avisado".

© SPUTNIK / ALEXANDER KRIAZHEV

Rusia: en la situación actual es absurdo plantear la renuncia total al armamento nuclear

La coalición opositora Frente para la Victoria (FpV) a la que pertenece la diputada solicitó hace unos días un
informe al Ministerio de Defensa sobre las características de este programa.

"Como no tenemos comunicación oficial, hemos invitado al ministro de Defensa para que de alguna manera se
conteste en qué consiste la actividad", indicó.

La solicitud se tramitó de manera extraoficial para no demorar el trámite a través de las comisiones del Congreso,
explicó Garré.

Además: "El acuerdo de prohibición de armas nucleares afectará al de no proliferación"

La diputada fue también ministra de Seguridad durante 2010 y 2013.

FUENTE: https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201805021078363326-washington-buenos-aires/

Las invasiones de EEUU a América Latina


Frei Betto
Se remonta a 1831 el inicio de las agresiones de EEUU a América Central y el Caribe, cuando los marines
invadieron las Islas Malvinas -que, por derecho, pertenecen a Argentina- y destruyeron Puerto Soledad. Dos años
después, la marina del Tío Sam ayudó a los súbditos del rey de Inglaterra a apoderarse militarmente de aquellas
islas, que ellos llamaban Fackland. Los marines, que cantan orgullosos en su himno «somos los primeros en entrar
en combate», fueron creados en 1775, un año antes de la independencia de EEUU.

La saña imperialista no se detuvo jamás. En 1846, EEUU decidió apoderarse de parte del territorio mexicano, el
actual estado de Texas. La batalla llevó a las tropas invasoras a ocupar la ciudad de México, el 24 de septiembre
de 1847. Al año siguiente la Casa Blanca impuso a su vecino al sur de Río Grande el Tratado de Guadalupe-
Hidalgo, por el que la nación mexicana entregó a los invasores más de la mitad de su territorio: Texas, Nuevo
México, Arizona y California. La moda pegó. En 1852 tropas de EEUU desembarcaron en Buenos Aires. En 1853, el
pirata yanqui William Walker intentó apoderarse de una parcela más de México, el Estado de Sonora, rico en oro,
pero fue repelido por el pueblo con las armas. Desconsolado, Walker invadió Nicaragua en 1855 y, al año
siguiente, se autoproclamó «Presidente de toda Centroamérica», lo que, por lo menos sería cómico, si no fuese
ridículo. Pero era en serio, y fue derrotado.

Entre 1895 y 1898 tropas estadounidenses intervinieron en Cuba. En 1898 cañoneros navales de EEUU
bombardearon San Juan de Puerto Rico. El mismo año la Casa Blanca, interviniendo en la lucha de los cubanos por
su independencia frente a España, impuso a Cuba, durante cuatro años, un gobierno militar encabezado por el
general Leonard Wood. En 1903 la nación del norte se apropió de una faja de 8 km a cada lado del canal de
Panamá, entre los océanos Atlántico y Pacífico. En 1905 República Dominica fue invadida por los marines con el
pretexto del desajuste financiero de aquel país. Al año siguiente Cuba sufrió una segunda intervención militar,
dirigida por el general Charles Magoon, y que duró tres años. En 1909 le tocó a Nicaragua sufrir la intervención.
Un año después las tropas invasoras obligaron al presidente José Santos Zelaya a abandonar el país. En 1911
República Dominicana fue militarmente ocupada hasta 1914. En aquel mismo año los marines desembarcaron en
Nicaragua, donde permanecieron hasta 1924.

Cuba y Honduras sufrieron una intervención más de EEUU en 1912. Una nueva ocupación de Cuba tuvo lugar en
1917 y se prolongó por dos años, sin que todavía hubiese siquiera el pretexto del comunismo… Y se repitió en
1922. En 1924 Honduras sufrió su cuarta intervención, y al año siguiente la quinta. En 1926 los marines invadieron
de nuevo Nicaragua.

En 1947, por un acuerdo con los militares nativos, EEUU derrocaron en Venezuela al presidente Rómulo Gallegos,
como castigo por haber aumentado el precio del petróleo exportado. En 1954, utilizando aviones de bombardeo y
mercenarios, los paladines de la libertad pusieron fin, en Guatemala, al gobierno democrático de Jacobo Arbenz.
En 1961 tuvo lugar la fracasada invasión de Playa Girón, en Cuba. En 1964, en Panamá, soldados de EEUU
mataron a 20 estudiantes, reprimiendo la manifestación en la que los jóvenes querían cambiar, en la zona del
canal, la bandera estrellada por la bandera de su país. En el mismo año, la CIA participó en el golpe militar que
derribó al gobierno de João Goulart, en Brasil. En 1965, en una premeditada provocación del Derecho
Internacional, el Congreso de EEUU reconoció unilateralmente el derecho de EEUU a intervenir militarmente en
cualquier país del continente. El mismo año, para librar a República Dominicana «del peligro comunista», los
marines ocuparon el país, con la ayuda de tropas brasileñas, e impidieron la toma de posesión de Juan Bosch.

En 1973 la CIA diseñó el plan que, el 11 de septiembre, dio como resultado el asesinato del presidente Salvador
Allende, de Chile, y llevó al general Augusto Pinochet al poder. El 25 de octubre de 1983, tropas de la 82ª división
aerotransportada invadieron Granada y asesinaron al presidente Maurice Bishop. En 1984, para reforzar la
contrarrevolución nicaragüense, 11 mil soldados de EEUU se distribuyeron por Honduras. Entre 1988 y 1989,
pilotos estadounidenses y la Guardia Nacional de Kentucky participaron en bombardeos a la población civil del
interior de Guatemala, con el pretexto de combatir a la guerrilla. En El Salvador, innumerables oficiales de EEUU
asesoraron las tropas del gobierno contra los combatientes del FMLN. El 20 de diciembre de 1989, 25 mil
soldados de EEUU invadieron Panamá, derrocaron y apresaron al presidente Noriega, con el pretexto de tráfico
de drogas, e impusieron en el poder al presidente Guillermo Endara. Más de mil panameños fueron muertos
durante la ocupación. Y entre 1982 y 1990 el gobierno de EEUU patrocinó una guerra de agresión a Nicaragua,
financiando el entrenamiento de mercenarios y manteniendo el bloqueo económico.

Por donde anduvieron, las tropas de invasión de EEUU sólo dejaron miseria, desigualdad, corrupción y muerte.
Pero hicieron bien en colocar la Estatua de la Libertad a la puerta principal de EEUU. Así todos estamos
conscientes de que ella delimita la esfera de la libertad. A todos nosotros, que no somos estadounidenses, nos
queda la libertad de jamás contrariar la libertad que ellos tienen de restringir o suprimir la nuestra.

***
«Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar América de miseria a nombre de la
Libertad».
(Carta a Patricio Campbell, 5.8.1829).

FUENTE: http://www.servicioskoinonia.org/agenda/archivo/obra.php?ncodigo=437

Cronología: intervenciones militares de EE.UU. en


América Latina
ARCHIVOS | CARACAS (VENEZUELA) | 26 DE MAYO DE 2005

La siguiente es una cronología de las intervenciones y creacion de bases militares que los EEUU han hecho en
distintos países de América Latina. Puesto así, año por año, da idéa de la magnitud de la política imperialista a
través de la utilización de la fuerza militar, no solo para anexar territorios sino también socios, complices a sus
planes de dominación.

1823: La Doctrina Monroe declara que América Latina se considera "esfera de influencia" para Estados Unidos.

1846: Estados Unidos emprende una guerra contra México, país que finalmente es forzado a ceder al vecino del
norte la mitad de su territorio, incluidos los hoy poderosos y ricos Estados norteamericanos de Texas y California.

1854: La marina yanqui bombardea y destruye el puerto nicaragüense de San Juan del Norte. El ataque ocurrió
después de un intento oficial de poner impuestos al yate del millonario norteamericano Cornelius Vanderbilt,
quien había conducido su nave a dicho puerto. El bombardeo facilitó el camino a William Walker.

1855: El aventurero estadounidense William Walter, operando en interés de los banqueros Morgan y Garrison,
invade Nicaragua y se proclama presidente. Durante sus dos años de gobierno invadiría también a los vecinos
países de El Salvador y Honduras, proclamándose igualmente jefe de Estado en ambas naciones. Walker restauró
la esclavitud en los territorios bajo su ocupación.

1898: Los Estados Unidos declaran la guerra a España en el momento en que los independentistas cubanos
tenían prácticamente derrotada a la fuerza militar colonial. Las tropas norteamericanas ocupan la Isla de Cuba,
desconocen a los patriotas y España se ve obligada a ceder a Estados Unidos los territorios de Puerto Rico, Guam,
Filipinas y Hawai.

1901: Las fuerzas norteamericanas de ocupación hacen incluir en la Constitución de la nueva República de Cuba
la infame Enmienda Platt, mediante la cual Estados Unidos se arrogaba el derecho de intervenir en los asuntos
cubanos cada vez que estimara conveniente. Cuba también fue forzada al arrendamiento en perpetuidad de un
pedazo del territorio nacional para el uso de la Marina de Guerra estadounidense: La Base Naval de Guantánamo.

1903: Los Estados Unidos "estimula" la segregación de Panamá, que entonces era parte de Colombia, y
adquiere derechos sobre el Canal de Panamá. Años después, el ex presidente Teodoro Roosevelt -el real
segregador de Panamá-diría: "Yo tomé la Zona del Canal mientras el Congreso debatía." A Colombia se le pagó
posteriormente la ridícula suma de $25 millones en compensación.

1904: Se promulga en Panamá la Constitución Nacional. Tiene un apartado que contempla la intervención
militar norteamericana cuando Washington lo crea necesario. Inmediatamente se inicia la construcción del Canal
de Panamá. Más adelante, Estados Unidos llenará la zona de bases militares y en 1946 fundará la tristemente
célebre Escuela de las Américas, por cuyas aulas pasarán casi todos los dictadores de América Latina.

1904: La infantería de marina estadounidense desembarca en República Dominicana para sofocar un


levantamiento armado opositor. Un año después, a propósito de la intervención en ese país, el Presidente
Teodoro Roosevelt declara que Estados Unidos sería "el gendarme" del Caribe.

1906: Las inversiones norteamericanas en Cuba, que en 1885 representaban 50 millones de pesos cubanos,
alcanza la cifra de 200 millones. En agosto de ese año estalla una insurrección contra el presidente títere Estrada
Palma, quien solicita la intervención militar de EE.UU. Los norteamericanos desembarcan y designan como
interventor a William Taft.

1907: República Dominicana: Estados Unidos consiguió que el gobierno dominicano le otorgara la recaudación
de los ingresos aduanales, estatus que se mantendría por 33 años consecutivos.

1908: Tropas norteamericanas intervienen en Panamá. En la próxima década lo hará cuatro veces más.

1910: Los marines yanquis ocupan Nicaragua para sostener el régimen de Adolfo Díaz.

1911: México: Para "proteger"a ciudadanos norteamericanos, el presidente William Taft ordena el
desplazamiento de 20 mil soldados a la frontera sur y ocho buques de guerra frente a las costas de California.

1912: Los marines norteamericanos invaden Nicaragua y dieron comienzo a una ocupación que se mantendría
casi continuamente hasta 1933. Ese mismo año (1912) el Presidente Taft declara: "No está distante el día en que
tres estrellas y tres franjas en tres puntos equidistantes delimiten nuestro territorio: una en el Polo Norte, otra en
el Canal de Panamá y la tercera en el Polo Sur. El hemisferio completo de hecho será nuestro en virtud de nuestra
superioridad racial, como es ya nuestro moralmente."

1914: La Marina de Estados Unidos bombardea la ciudad portuaria de Veracruz, un ataque aparentemente
motivado por la detención de soldados norteamericanos en Tampico. El gobierno mexicano se disculpa, pero el
presidente Woodrow Wilson ordena que la armada ataque a Veracruz. Cien soldados mexicanos, varios cadetes
de la Escuela Naval y grupos civiles resisten con heroísmo. Hay 300 muertos. Los ocupantes permanecen durante
varios meses.
1915: Los marines ocupan Haití para "restaurar el orden". Se establece un protectorado que permanecerá
hasta 1934. El secretario de Estado William Jennings Bryan, al informar sobre la situación haitiana comentó:
"Imaginen esto: negros hablando francés"

1916: Marines ocupan la República Dominicana y permanecen allí hasta 1924

1918: En Panamá los marines ocupan la provincia de Chiriquí, para "mantener el orden público".

1924: La infantería de marina USA invade a Honduras para "mediar" en un enfrentamiento civil. Un militar
hondureño asume el gobierno provisional. Honduras ocupa el primer lugar mundial en la exportación de bananas,
pero las ganancias son para la United Fruit Company.

1925: Tropas del Ejército norteamericano ocupan la ciudad de Panamá para acabar con una huelga y mantener
el orden.

1926: Estados Unidos decide crear en Nicaragua una Guardia Nacional. Augusto César Sandino se propone
crear un ejército popular para combatir a los ocupantes extranjeros.

1927: En Nicaragua un capitán de los marines yanquis conmina a Sandino para que se rinda. El rebelde
responde: "Yo quiero patria libre o morir". Estados Unidos realiza entonces el primer bombardeo aéreo en
América Latina. Ataca la aldea El Ocotal. Mueren 300 nicaragüenses por las bombas y ametralladoras yanquis.

1930: En República Dominicana comienza la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, un militar surgido de la
Guardia Nacional, fomentada y entrenada por Estados Unidos.

1933: Estados Unidos abandona Nicaragua y deja el control del país a Anastasio Somoza y su Guardia Nacional.

1934: En Nicaragua es asesinado César Augusto Sandino, quien había depuesto las armas. El asesinato fue
ordenado por Somoza, con la complicidad del embajador norteamericano Arthur Bliss Lane.

1941: En Panamá es depuesto el presidente Arias por un golpe militar liderado por Ricardo Adolfo de la
Guardia, quien primero consultó su plan con el Embajador de Estados Unidos. El Secretario de Guerra Henry
Stimson declaró al respecto: "Esto fue un gran alivio para nosotros, porque Arias había sido muy problemático y
muy pro-Nazi"

1946: Estados Unidos abre en Panamá la tristemente célebre Escuela de las Américas, para la formación de los
militares del hemisferio. Allí se formaron los principales protagonistas de las dictaduras militares en Brasil,
Argentina, Uruguay, Chile, Centroamérica y en otros países.

1947: Estados Unidos comienza a imponer paulatinamente el Tratado Interamericano de de Asistencia


Recíproca (TIAR).

1952: En Cuba, con la anuencia y agrado del gobierno de Estados Unidos, el general Fulgencio Batista produce
el derrocamiento de Carlos Prío Socarrás e inaugura una sangrienta tiranía.

1954: La CIA orquesta el derrocamiento del gobierno democráticamente electo de Jacobo Árbenz en
Guatemala. Un poeta guatemalteco describió el gobierno de Árbenz como "años de primavera en un país de
eterna tiranía".Siguieron casi 40 años de violencia y represión que culminaron en la política de "tierra arrasada"
de los años 80. Más de 150 000 personas perdieron la vida.

1956: En Nicaragua el poeta Rigoberto López Pérez mata al dictador Anastasio Somoza, que llevaba 20 años en
el poder con apoyo de Estados Unidos. El presidente Franklin Delano Roosevelt lo había definido así: "Es un hijo
de puta, pero es nuestro hijo de puta". Su hijo Anastasio Somoza Debayle prolongó la dinastía tiránica durante
varios años más.
1960: El presidente Eisenhower autoriza la realización en gran escala de acciones encubiertas para derribar el
gobierno de Fidel Castro, quien había llegado al poder en enero de 1959 e inició de inmediato una obra
revolucionaria de extraordinario alcance social y apoyo popular. Las acciones encubiertas incluían el asesinato del
líder cubano, la creación de bandas contrarrevolucionarias y el sabotaje a los principales sectores de la economía
isleña.

1961: Fuerzas mercenarias reclutadas, organizadas, financiadas y dirigidas por Estados Unidos invaden Cuba
por Bahía de Cochinos (Playa Girón). En menos de 72 horas son derrotadas en lo que constituyó la primera gran
derrota militar del imperialismo yanqui en América Latina.

La CIA cocina un golpe de Estado contra el presidente electo de Ecuador J. M Velazco Ibarra, quien se había
demostrado demasiado amistoso con Cuba.

1964: El presidente de Brasil Joao Goulart, quien se proponía llevar a cabo una reforma agraria y nacionalizar el
petróleo, es víctima de un golpe de estado apoyado y promovido por Estados Unidos.

1965: Estados Unidos envía miles de efectivos a República Dominicana para reprimir un movimiento que
intentaba restaurar en el poder al anteriormente derrocado presidente progresista y democráticamente electo
Juan Bosch.

1966: Estados Unidos envía armas, asesores y Boinas Verdes a Guatemala, para implementar una llamada
campaña contrainsurgente. En un informe del Departamento de Estado reconocía que: "para eliminar a unos
pocos cientos de guerrilleros habrá que matar quizás a 10 mil campesinos guatemaltecos".

1967: Un grupo de Boinas Verdes fueron enviados a Bolivia para ayudar a encontrar y asesinar a Ernesto Che
Guevara.

1968: la CIA, organiza una fuerza paramilitar considerada como la precursora de los tenebrosos "Escuadrones
de la Muerte".

1971: El diario The Washington Post confirma que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) había intentado
asesinar en varias oportunidades al líder de la revolución cubana Fidel Castro. Años después, y en la medida que
los documentos secretos de la CIA eran desclasificados se ha sabido que los intentos se cuentan por decenas y los
planes por centenares.

1973: Los militares toman el poder en Uruguay, apoyados por Estados Unidos. La subsiguiente represión
alcanzaría elevadísimas cifras de población encarcelada por razones políticas.

Un golpe de Estado instigado y organizado por Estados Unidos derroca al gobierno electo del Presidente Salvador
Allende en Chile, y se instala en el poder el General Augusto Pinochet quien encabeza una cruenta y larga tiranía.

1976: Asume el poder una dictadura militar en Argentina. Años después se desclasificaron en Estados Unidos
casi 5000 documentos secretos que revelaron la estrecha colaboración y el apoyo otorgado desde los más altos
niveles del poder en Washington a los militares argentinos, responsables de la muerte de al menos 30.000
argentinos, una gran parte de ellos jóvenes estudiantes y trabajadores. Recientemente, el Departamento de
Estado de EEUU ha desclasificado documentos que implican directamente al antiguo secretario de Estado Henry
Kissinger y otros altos responsables norteamericanos en los crímenes cometidos por la dictadura argentina, que
puso en marcha una campaña de asesinatos, torturas y "desapariciones" tras asumir el poder. Kissinger estuvo
involucrado en las operaciones del llamado Plan Cóndor, una red de cooperación para capturar y ejecutar
opositores políticos en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

1980: Estados Unidos incrementa la asistencia masiva a los militares de El Salvador que se enfrentan a las
guerrillas del FMLN. Los escuadrones de la muerte proliferan; el Arzobispo Romero es asesinado por terroristas de
derecha; 35 mil civiles son muertos entre 1978 y 1981. La violación y asesinato de 4 monjas por sicarios de los
militares hace que el gobierno yanqui suspenda la ayuda militar. por un mes.

1981: La Administración Reagan inicia la guerra de los "contra" para destruir el gobierno sandinista en
Nicaragua.

La CIA avanza en la organización de los "contras" en Nicaragua. Habían comenzado el año anterior con un grupo
de 60 antiguos guardias de Somoza. Cuatro años después llegarían a agruparse en la "contra" casi 12 mil ex
guardias. De los 48 jefes militares más importantes de la "contra", 46 habían sido oficiales de la Guardia Nacional.
Estados Unidos también avanzó en la guerra económica contra Nicaragua y en las presiones ejercidas por el
Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

El general Omar Torrijos, presidente de Panamá, muere en un accidente aéreo. Desde entonces ha existido la
sospecha de que la CIA tuvo que ver con el desastre, debido al nacionalismo patriótico de Torrijos y a las
relaciones amistosas que su gobierno sostenía con Cuba.

1983: Se produce la invasión de cinco mil infantes de marina de Estados Unidos a la pequeña isla caribeña de
Granada. Las tropas yanquis entraron poco después de que una conspiración había sacado del poder a Maurice
Bishop, un líder izquierdista y nacionalista.

1989: Estados Unidos invade Panamá para arrestar a quien fuera su protegido, Manuel Noriega. La operación
dejó no menos de 3 mil bajas civiles.

1990: Estados Unidos interviene masivamente en el proceso electoral de Nicaragua a través de acciones
encubiertas y también públicas. Washington consolidó abiertamente la coalición de oposición, aunque tales
prácticas son ilegales según la ley estadounidense.

2000: Como parte de la "Guerra a las Drogas", Estados Unidos lanza el Plan Colombia, un programa de ayuda
masiva civil y militar a un país que quizás tenga el peor récord de derechos humanos en el hemisferio. El
financiamiento de Estados Unidos para este Plan es de 1 300 millones, de los cuales el 83 por ciento está
destinado al gasto militar. El Plan Colombia después se ha subsumido en la "Guerra contra el Terrorismo".

2002: Estados Unidos apoyó y financió a los elementos que organizaron el fallido golpe de Estado del 11 de
abril en Venezuela.

Cronologías que han servido de base:


Mark Rosenfelder: U.S. Interventions in Latin America, 1996
Roberto Bardini: Tropas extranjeras y maniobras militares. Inmunidad es impunidad, 7 de Julio de 2003

Fuentes utilizadas por ambos autores:


Black, George. The Good Neighbor . Pantheon Books, New York: 1988. Highly recommended. An often amusing
history of U.S. attitudes toward its southern neighbors.

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Koeyu - Visiones Alternativas Adital

FUENTE: http://www.voltairenet.org/article125406.html

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