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Título de la obra original:

Powerful Biblical Preaching


Practical Pointers From Master Preachers

Presidente
David Javier Pérez

Vicepresidente de Finanzas
Fernando Quiroz Ocampo

Vicepresidente Editorial
Pablo Partida Gómez

Vicepresidente de Producción
Abel Sánchez Álvares

Vicepresidente de Ventas
Hortencio Vázquez V.

Está prohibida y penada por la ley la reproducción total o parcial


de esta obra (texto, imágenes, diagramación), su tratamiento
informático y su transmisión, ya sea electrónica, mecánica,
por fotocopia o por cualquier otro medio, sin permiso previo
y por escrito de los editores.

Copyright © 2014

ISBN 978-607-9403-01-0

Editado por:
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Uxmal 431, Colonia Narvarte, Del. Benito Juárez, México, D.F. 03020
Tel. (55) 5687 2100 fax (55) 5543 9446
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A menos que se indique, todos los textos bíblicos


son de la Nueva Reina Valera 1995.

Primera edición: Julio de 2014.

Impreso en México
Agradecimientos
Gracias a todos los alumnos de mis clases de predicación en la Uni-
versidad Adventista del Sur y a todos los pastores que asistieron a mis
talleres de predicación alrededor del mundo. Mi convivencia con
ellos, me recordó la importancia de la predicación que inspira el Es-
píritu Santo. Gracias al Dr. Jack Blanco y al Dr. Jud Lake por su moti-
vación y sugerencias en la preparación de este trabajo sobre la predi-
cación. Gracias a Monika Morros y a Eve Parker por su invaluable
opinión para dar forma y editar el manuscrito. Gracias a mi esposa
Bodil, mi instructora más devota y piadosa en el tema de la predica-
ción. Que este libro honre a Dios, quien es digno de alabanza.
Prefacio

E
StE trABAJo representa la síntesis de casi dos décadas de in-
teractuar con algunos de los mejores predicadores en el mun-
do de habla inglesa. El objetivo de este proceso, es el de otorgar
consejos prácticos, a fin de tener predicaciones bíblicas pode-
rosas. Sin importar que usted sea un pastor de tiempo completo o
un predicador laico, este libro le proporcionará recursos valiosos para
alcanzar la excelencia en su predicación. Al final de cada capítulo,
encontrará preguntas para reflexionar o discutir, es importante que
usted tome un tiempo para reflexionar sobre ellas. Aplique lo que ha
aprendido en sus predicaciones. Lo ideal es que este libro sea leído en
grupo para dialogar sobre cada capítulo y así obtener más ideas o su-
gerencias de los temas allí tratados. Esto reforzará el aprendizaje.
Mi oración es que los «consejos prácticos» sean de gran bendición,
que Dios lo ayude con su predicación. Deseo que usted pueda decir
con gozo: «El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha un-
gido para dar buenas nuevas» (Lucas 4: 18).

(7)
Contenido
Agradecimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
Prefacio ............................................7
Capítulo 1:
Consejos prácticos sobre las predicaciones de Jesús . . . . . . . . . . . . . 11

Capítulo 2:
Cómo desarrollar una metodología para trabajar . . . . . . . . . . . . . . . . 19

Capítulo 3:
Un llamado para predicar
Entrevista con Barry Black . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29

Capítulo 4:
Orar para predicar
Entrevista con Alvin VanderGriend . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39

Capítulo 5:
Balas o salvas
Entrevista con Haddon W. Robinson . . . . . . . . . . . . . . . . 47

Capítulo 6:
Predicación de mercado
Entrevista con Calvin Miller . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
Capítulo 7:
Predicación evangélica
Entrevista con Charles D. Brooks . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65

Capítulo 8:
Predicación en secuencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73

Capítulo 9:
El arte de saber escuchar dos veces
Entrevista con John R. W. Stott . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79

Capítulo 10:
Despierte la creatividad de su congregación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87

Capítulo 11:
Predicación efectiva sin notas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95

Capítulo 12:
Planee su calendario de predicaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 101

Capítulo 13:
Cómo cuidar su voz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107

Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115
Consejos prácticos sobre
las predicaciones de Jesús 1

«¡
S
Eñor, enséñanos a orar!».* Los discípulos hicieron esta pe-
tición a Jesús y a cambio recibieron consejos prácticos de
cómo predicar. Mientras examinamos la vida y las enseñan-
zas de Jesús, descubriremos muchos indicios que pueden
revolucionar nuestras predicaciones.

Predicar con el poder del Espíritu Santo


Jesús claramente dio testimonio acerca de que el Espíritu del Señor
lo había ungido para predicar (Lucas 4: 18). ¿Sería demasiado atrevi-
do afirmar que no tiene caso predicar la Palabra de Dios hasta que nos
haya ungido el Espíritu Santo? Jesús les dijo a sus discípulos, que
esperaran en Jerusalén hasta que recibieran la promesa del Padre
(Hechos 1: 4-5, 8). Después del ungimiento en el Pentecostés, los se-
guidores de Jesús salieron a predicar con el poder del Espíritu Santo.
Un ejemplo de lo anterior es Esteban, el diácono, a quien se descri-
be como «lleno de fe y del Espíritu Santo» (Hechos 6: 5), estaba
«lleno de gracia y de poder» (versículo 8). Cuando Esteban predica-
ba, sus oyentes «no podían resistir la sabiduría y el Espíritu con que

( 11 )
12 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

hablaba» (versículo 10). Inclusive la comunicación no verbal de Es-


teban era un testimonio irrefutable: «Entonces todos los que estaban
sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el
rostro de un ángel» (versículo 15). La vida de Esteban estaba dirigi-
da por el Espíritu Santo (Hechos 7: 55-60).
Si seguimos la clara enseñanza de Jesús que se encuentra en Lu-
cas 11: 7-13 y en Juan 14: 12-18, al igual que él, podemos declarar con
confianza que «el espíritu de Jehová, el Señor está sobre mí, porque
me ha ungido […]. Me ha enviado a predicar» (Isaías 61: 1).

Ore al preparar su predicación


Jesús, el Maestro, dedicaba muchas horas a la oración. Antes de pre-
dicar en las sinagogas de Galilea, Jesús se preparaba, «[se] levanta-
ba muy de mañana, siendo aún muy oscuro, [salía y se iba] a un lu-
gar desierto, y allí oraba» (Marcos 1: 35). Antes de predicar su sermón
estratégico acerca del pan de vida, Jesús oró (Mateo 14: 23-25). Pa-
ra él, la oración y la predicación estaban intrínsecamente conec-
tadas.
Los discípulos de Jesús comprendieron que quienes ministran la
Palabra de Dios, deben entregarse a la oración (Hechos 6: 4). Los se-
guidores de Jesús tuvieron horas intensas de oración antes del Pen-
tecostés; no solo era una preparación esencial para el ungimiento del
Espíritu, sino también para el poder de la predicación. El apóstol
Pablo, afirmó la importancia de la oración al preparar una predicación,
hizo una petición especial para una oración intercesora: «[oren] por
mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a co-
nocer con denuedo el misterio del evangelio» (Efesios 6: 19). Él en-
tendió que sin la oración, no podría hablar con valor (versículo 20).
La escasez de una predicación bíblica entre nosotros, está direc-
tamente relacionada con la falta de oración. La negación de Pedro
hacia Jesús en el patio del palacio del sumo sacerdote, ilustra un serio
problema, no tenemos un testimonio fiel acerca de Jesús que poda-
mos compartir con otros; dormimos cuando deberíamos orar. La lec-
Consejos prácticos sobre las predicaciones de Jesús 13

ción es clara; debemos orar para que Dios nos guíe antes de empe-
zar la preparación de un sermón. ore mientras prepara su sermón: ore
mientras predica. Aprenda del ejemplo de Jesús de que la verdade-
ra predicación se hace de rodillas y no de pie. Prepare su predicación
con oración.

Predique la Palabra de Dios, en vez de opiniones humanas


Jesús proclamó la Palabra de Dios, con su vida y su palabra. Él de-
claró que «la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que
me envió» (Juan 14: 24). Una vez más, mientras oraba por sus dis-
cípulos, Jesús testificaba ante su Padre «yo les he dado tu palabra»
(Juan 17: 14). Los discípulos de Jesús, entendieron la importancia
de compartir la Palabra de Dios, en vez de compartir sus opiniones.
Los discípulos «hablaban con valentía la palabra de Dios» (He-
chos 4: 31) y «la palabra del Señor crecía» (Hechos 6: 7). La gente
necesita escuchar la voz de Dios, en vez de nuestras opiniones. Lo
que Dios tiene que decir, es mucho más importante.
Actualmente escuchamos demasiados sermones bíblicos con ilus-
traciones contemporáneas que se han convertido en predicaciones
ocasionales. El resultado es una falta de consagración y trasformación
dentro de la iglesia. Estos sermones pueden ser entretenidos o in-
teresantes, pero no provocarán cambios duraderos.

Comunicar la gracia de Dios


Cuando Jesús predicaba, hablaba de la gracia de Dios. Lucas registra
que en respuesta a la predicación de Jesús en la sinagoga de Nazaret,
aquellos que lo escuchaban «estaban maravillados de las palabras de
gracia que salían de su boca» (Lucas 4: 22). Estos comentarios he-
chos por el público, no son el resultado de la forma del discurso de
Jesús, sino de la esencia del discurso. Jesús estaba «lleno de gracia»
(Juan 1: 14), y predicaba de la gracia de Dios.
Una de las palabras de gracia más poderosas del ministerio de pre-
dicación de Jesús, se encuentra en un sermón dicho en la noche a una
14 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

persona: «De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que
tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar
al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él» (Juan 3: 16-17).
Los discípulos de Jesús entendieron que ellos eran enviados para
comunicar la gracia de Dios. El apóstol Pedro inició su mensaje a los
peregrinos dispersos con las palabras: «Gracia y paz os sean multi-
plicadas» (1 Pedro 1: 2). El apóstol Pablo empezó muchas veces su
mensaje con las palabras «Gracia y paz a vosotros de parte de Dios,
nuestro Padre, y del Señor Jesucristo» (Efesios 1: 2). Él nos recuer-
da que «sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal,
para que sepáis cómo debéis responder a cada uno» (Colosenses 4: 6),
«enseñaos y exhortaos unos a otros con toda sabiduría» (Colosenses
3: 16), «a fin de dar gracia a los oyentes» (Efesios 4: 29). Cada sermón
debería comunicar acerca de la gracia y del juicio; dar esperanza a
nuestro corazón.
Jesús conocía bien a su audiencia. Él entendía que la comunicación
efectiva es un diálogo, más que un simple monólogo. Jesús trataba
asuntos que estaban en la mente de quienes lo escuchaban (Mateo
24: 3; Lucas 10: 39). Él involucraba a sus oyentes a interactuar por
medio de preguntas (Lucas 10: 36). Por lo menos en una ocasión, per-
mitió que la ruda interrupción de alguien, cambiara el curso de su
sermón (Lucas 12: 13-21).
Jesús estaba atento al lenguaje tanto verbal como corporal de su
público. Durante su sermón en Nazaret, Jesús percibió los mensajes
no verbales de aquellos que estaban presentes. El lenguaje corporal
que acompañó el comentario «¿no es este el carpintero, hijo de María,
hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón?» (Marcos 6: 3),
sugería un espíritu de resistencia y una falta de fe. Al responder a la
pregunta de la audiencia, Jesús dijo: «Sin duda ustedes me recorda-
rán el refrán que dice: “Médico, cúrate a ti mismo”» (Lucas 4: 23). En-
tonces cambió el enfoque de su sermón de la proclamación del año
aceptable del Señor hacia la importancia de la fe.
Consejos prácticos sobre las predicaciones de Jesús 15

Los discípulos de Jesús, comprendieron la importancia de estar cons-


cientes acerca de su auditorio. Aquellos que estuvieron presentes
en el día del Pentecostés, dialogaron con Pedro mientras predicaba
con el poder del Espíritu Santo. Después de haber proclamado va-
lientemente que «a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios lo
ha hecho Señor y Cristo» (Hechos 2: 36), Pedro hizo una pausa para
escuchar lo que su audiencia tenía que decir. Su comentario «¿qué
haremos?» (Hechos 2: 37) no indica el fin del sermón de Pedro. Al
contrario, era una parte esencial del mismo. recuerde, toda comuni-
cación efectiva implica diálogo.
Un predicador no puede ignorar la reacción de su público. Pedro
dijo: «Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espí-
ritu Santo» (Hechos 2: 38). Una vez más, Pedro fue sensible a la voz
de sus oyentes. El movimiento final de su sermón se realizó en el
agua, ¡aproximadamente tres mil personas fueron bautizadas! Ese
bautismo fue un elemento del sermón, una evidencia visible de un
diálogo con Dios que cambia la vida.

Utilice una declaración sencilla y memorable


El día después del milagro de la alimentación de los cinco mil, Jesús
predicó un sermón poderoso; utilizó una declaración sencilla y me-
morable para presentar su idea principal: «Yo soy el pan de vida»
(Juan 6: 35). Podemos aprender lecciones importantes de la presen-
tación de esta idea principal. Primero, es una oración sencilla, no tie-
ne complejidades de construcción. Segundo, está expresada en forma
positiva.
Desafortunadamente no tenemos grabación del sermón clave de
Jesús, pero expertos en comunicación, están de acuerdo que existen
varias habilidades orales que se pueden utilizar para enfatizar la
idea principal de un sermón. Jesús pudo haber cambiado su forma de
hablar cuando dijo: «Yo soy el pan de vida». también pudo haber
hecho una pausa, o un silencio meditado. Al hacer esto, subraya que
16 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

la idea es importante y puede dar a sus oyentes la oportunidad para


reflexionar acerca de ella. Jesús pudo haber hecho un énfasis, para re-
saltar su idea, así como lo hizo en otras ocasiones (ver Juan 7: 37).

Utilice la repetición y reafirmación


Jesús no solo confeccionó una frase sencilla y memorable para pre-
sentar su idea principal, también utilizó la repetición para dar énfa-
sis. Es necesario que el predicador, tenga la habilidad para presentar
una sola vez su sermón en un pensamiento sencillo y dominante,
así lograr que lo escuchen, reconozcan y recuerden. En el sermón
del «pan de vida», Jesús repitió su idea principal por lo menos una
vez más (Juan 6: 35, 48). reafirmó su idea principal al parafrasearla
varias veces durante el sermón, cuando dijo: «Yo soy el pan de vida
que descendió del cielo» (versículo 41), y cuando dijo: «Yo soy el pan
vivo» (versículo 51). En el tiempo de Jesús la repetición y reafirma-
ción eran importantes, porque representaban la idea principal de su
predicación, actualmente es más importante, porque la habilidad de
escuchar con atención se está perdiendo en muchas personas. Por lo
mismo, debemos asegurarnos que las declaraciones sencillas y me-
morables sean escuchadas claramente.

Encuentre ilustraciones prácticas


Jesús era un maestro al enseñar las verdades espirituales, frecuente-
mente utilizaba ilustraciones prácticas de la vida diaria, a fin de trans-
mitir verdades espirituales. En una ocasión, cuando él hablaba con sus
discípulos, llamó a un niño para explicar una verdad muy impor-
tante. ¡Qué manera tan brillante de enfocar la atención! Aquí estaba
una ilustración viviente de lo que Jesús estaba a punto de transmitir;
entonces les dijo a sus discípulos «si no os volvéis y os hacéis como
niños, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo 18: 3).
Jesús fue un predicador que tomaba ilustraciones prácticas de la
vida diaria. Mateo registra: «todo esto habló Jesús por parábolas a
la gente, y sin parábolas no les hablaba» (Mateo 13: 34). Él habló
Consejos prácticos sobre las predicaciones de Jesús 17

de arrojar redes, sembrar semillas, perder y encontrar ovejas. Jesús


entendía que las mejores ilustraciones, se encuentran donde el mun-
do del orador y el mundo del oyente se intersectan.
Cuando Jesús habló acerca de la cosecha, su audiencia dedicada
a la agricultura no necesitó decodificar su mensaje; todos estaban fa-
miliarizados con problemas, aves, rocas, cardos y con los sistemas de
raíces poco profundas. Si Jesús diera una clase acerca de la predi-
cación en el siglo XXI, indudablemente motivaría a sus alumnos a
buscar ilustraciones prácticas, utilizaría ejemplos con herramientas
eléctricas, portafolios de inversión y discos duros de 20 Gigabytes.
No existe algo que se pueda nombrar como una buena ilustración,
solamente hay buenas ilustraciones acerca de algo. Así que debería-
mos seleccionar ilustraciones prácticas de la vida diaria, para refor-
zar e iluminar la idea principal del sermón. Se nos ha llamado a pro-
clamar una palabra que cambie la vida. Un predicador sabio apren-
derá del ejemplo de Jesús y utilizará ilustraciones prácticas y rele-
vantes tomadas de la vida diaria que le ayuden a cumplir ese trabajo
sagrado.

Haga un llamado para un cambio radical de vida


Jesús habló «como quien tiene autoridad» (Mateo 7: 29). Él predica-
ba con el poder del Espíritu Santo, compartía la Palabra de Dios en
vez de dar sus propias opiniones, pero exhortaba a que se hiciera
un cambio radical de vida. En la conclusión del Sermón del Monte,
Jesús desafió a su audiencia para que aplicaran en su vida las verda-
des que habían escuchado. Fue un llamado a la acción, un llamado a
hacer un cambio radical de vida. Jesús dijo: «A cualquiera, pues, que me
oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre
prudente que edificó su casa sobre la roca» (Mateo 7: 24). En cambio,
«cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compara-
ré a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena» (Ma-
teo 7: 26). Los predicadores tienen la comisión de hacer un llamado
a la obediencia y a la transformación.
18 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

La transformación es un trabajo de Dios, no de nosotros; por eso es


importante que trabajemos con el Señor. Cuando la Palabra de Dios
ha sido proclamada fielmente, el llamado a hacer un cambio radical
de vida no es solo un privilegio sino una responsabilidad. Pedro no
hizo un discurso cuando hizo el llamado a un cambio radical de vida
al final de su sermón; el llamado fue para arrepentirse, bautizarse y
salvarse de esta generación perversa (Hechos 2: 38-40).
Parece que hoy algunos predicadores tienen miedo de hacer un
llamado a sus oyentes para cambiar su estilo de vida. Les da miedo
parecer arrogantes o autoritarios, pero su propia naturaleza, es auto-
ritaria. La verdad inevitablemente excluye todo lo que está equivoca-
do. Escuchar la verdad de la Palabra de Dios necesita una respuesta.
No hay lugar para la manipulación, coerción o una publicidad emo-
cional. Sin embargo, aprendemos del ejemplo de Jesús que cuando la
verdad ha sido proclamada, es apropiado hacer un llamado para un
cambio radical de vida. Ese llamado debería ser claro y sencillo. El re-
sultado será una experiencia transformadora, tanto para nosotros
los predicadores como para nuestros oyentes.
Referencia:
*«¡Señor, enséñanos a predicar!» en Ministry, octubre 2001. (Usado con permiso).

xionar y discutir:
Preguntas para refle
ministerio de
co ns ejos prácticos del
1. Re vis e lo s áreas fuertes
n de Jesú s, ¿cuáles son las
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2. ¿Cuáles son nto?
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3. ¿Cuáles so rmón?
ca m bio de vida al final de un se
a hacer un
Cómo desarrollar una
metodología para trabajar 2

C
ADA PrEDICADor utiliza una metodología para preparar sus
sermones. Cierta vez escuché la historia de un pastor que rá-
pidamente preparaba su sermón camino a la iglesia, eso era su
metodología semanal. Un líder regional asistió un fin de sema-
na a su iglesia, escuchó su débil sermón y le recomendó al pastor que
se apartara de la iglesia lo más lejos que pudiera. obviamente su me-
todología para preparar sus sermones no funcionaba.
otro pastor confesó que nunca había escrito un sermón; siem-
pre los tomaba prestados de otros predicadores. Esa era su metodo-
logía. En muchas ocasiones, puede ser apropiado este tipo de me-
todología, ya que permite aludir a experiencias ajenas, y buscar com-
plementos para desarrollar un buen tema. Lo cierto es que cada
predicador, necesita descubrir y desarrollar una metodología per-
sonal de trabajo para la preparación y predicación de sermones bí-
blicos poderosos.
En este capítulo, consideraremos una metodología de doce pa-
sos, que yo he seguido en mi ministerio de predicación. Si usted ya
ha establecido un proceso para preparar su sermón, tal vez encuentre

( 19 )
20 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

algunas evidencias que lo ayudarán a llevar su predicación al si-


guiente nivel de efectividad. Si usted apenas inicia, lo invito a que
intente trabajar con este proceso de doce ideas. refínelo; aprópiese
de él. Una cosa es segura: Dios quiere que sea un predicador bíbli-
co eficaz.

Doce ideas para elaborar sermones bíblicos poderosos

Cuando era un predicador joven, desperdicié gran cantidad de tiem-


1) Seleccione un pasaje para predicar

po al pensar sobre qué debería predicar. ¡Hasta hice manuscritos de


sermones sin saber adónde iba! Suena ridículo, pero en esa época no
era nada gracioso. Estaba estresado, corría como una gallina a la que
le acababan de cortar la cabeza. Entonces aprendí que el primer paso
para desarrollar un sermón bíblico competente es seleccionar un pa-
saje para predicar. Dios nos llama a que seamos predicadores bíbli-
cos aptos, así que el pasaje para predicar viene de la Palabra de Dios.
Hay muchos elementos que intervienen en la selección del pasaje
a predicar: opinión personal cuando se lee un texto de la Escritura
en específico, la preocupación pastoral, la necesidad de la congrega-
ción y el marco temporal. Cada uno de estos factores influye sobre el
pasaje que se predicará. La amplitud del texto a predicar, se determi-
na de acuerdo al tiempo asignado para el sermón y en la profundidad
de su interpretación. Un sermón sobre el Evangelio de Juan, inevi-
tablemente dará una imagen más amplia sin enfocarse en muchos
detalles. Un sermón sobre Juan 3: 14-17, otorgará más oportunidades
para examinar el texto con mayor profundidad. Ambas opciones son
apropiadas en ocasiones y contextos diferentes.

2) Estudie el pasaje para predicar y haga anotaciones


Cuando usted estudie el pasaje, es vital que considere el contexto. Por
ejemplo, «escudriñar las Escrituras» (Juan 5: 39). Un predicador des-
cuidado podría interpretar el texto para predicar acerca de la impor-
tancia del estudio de la Biblia.
Cómo desarrollar una metodología para trabajar 21

Sin embargo, un estudio cuidadoso del contexto, mostrará la in-


tención del apóstol Juan al registrar estas palabras de Jesús. Podría ser
útil leer todo el Evangelio de Juan, lo que confirmará sus conclu-
siones con relación a este pasaje en específico (lea Juan 20: 30-31).
también debe examinar las palabras clave en el pasaje. Por ejemplo,
en romanos 12: 2, el apóstol Pablo motiva a los creyentes a ser trans-
formados. El verbo griego es metamorphoō, del cual viene la palabra
metamorfosis. El uso de una concordancia como la de robert Young,
le advertirá acerca del hecho de que este mismo verbo se usa en una
descripción acerca de Jesús en Marcos 9: 2, en donde dice que Jesús
«se transfiguró». Es el mismo verbo en griego . ¿Cuáles son las
implicaciones para su interpretación en romanos 12: 2? Esta revi-
sión cuidadosa de palabras clave en pasajes para predicar, le pro-
veerá consideraciones importantes para un sermón bíblico poderoso.

3) Descubra la idea principal de su pasaje para predicar


Este es un paso crucial. ¿Cuál es la idea principal de su pasaje para
predicar? La idea u oración principal consta de dos componentes:
el sujeto + el complemento.
El sujeto es la respuesta completa a la pregunta: «¿De qué o quién
habla el texto?». Por ejemplo, si predica un sermón sobre Deutero-
nomio 31: 6, ¿cuál es el contexto? ¿Quién habla? ¿Quiénes son los
oyentes? Al hacer una revisión del contexto, descubrimos que Moisés
es quien exhorta al pueblo de Israel: «¡Esforzaos y cobrad ánimo! No
temáis ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová, tu Dios, es el que
va contigo; no te dejará, ni te desamparará» (Deuteronomio 31: 6).
Para saber el sujeto, tenemos que hacer la pregunta clave: Quién o Qué
+ el verbo. Entonces la pregunta sería: «¿Quiénes deben esforzarse
y cobrar ánimo?». La respuesta es: «Los hijos de Israel deben esfor-
zarse y cobrar ánimo».
Necesitamos encontrar el complemento circunstancial de esta ora-
ción. En este caso, el complemento responde a la pregunta: «¿Por qué?».
¿Por qué Moisés motiva a los hijos de Israel a que se esfuercen y
22 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

que tengan buen ánimo? «Jehová va delante de ti; él estará contigo,


no te dejará ni te desamparará» (Deuteronomio 31: 8). Ahora coloque
juntos el sujeto y el complemento; recuerde, sujeto + complemento
= idea principal. Moisés motivó a los hijos de Israel a que se esforza-
ran y a que tuvieran buen ánimo porque el Señor estaba con ellos
y no los abandonaría.
obviamente, el reto de identificar la idea principal de un capítu-
lo completo es más grande, pero el proceso es el mismo.

4) Dé forma a la idea sobre la que va a predicar


La idea sobre la que usted va a predicar es la frase sencilla y me-
morable que usted quiere que sus oyentes recuerden a partir de su
sermón y la apliquen en su vida diaria. Esta frase debe ser contem-
poránea, personal, concisa y memorable. Algunas veces, puede ser
idéntica a la idea principal si el pasaje del que se está predicando trata
acerca de un principio universal. Por ejemplo, la idea principal de
Mateo 7: 12 es: «trata a otros de la forma que te gustaría que te tra-
taran». La idea sobre la predicación debería ser la misma. Las pala-
bras son contemporáneas, personales, concisas y memorables. Sin
embargo, considere esta idea en Deuteronomio 31: 6. ¿Qué cambio ne-
cesita hacer a fin de dar forma al asunto sobre el que se va a predicar?
Necesita volverse personal. Moisés ya no es el que habla; ahora usted
es la persona escogida por Dios para dar el mensaje. No les habla a los
hijos de Israel sino a los miembros de su congregación. Dele forma a la
idea sobre lo que va a predicar tomando en cuenta a sus oyentes: «Pue-
den ser fuertes y de buen ánimo porque el Señor está con ustedes». El
corazón de su mensaje es ese pensamiento sencillo y dominante. Es
por eso que usted necesita tener claras las ideas antes de continuar
con el proceso de 12 pasos para la preparación de un sermón.

5) Determine su propósito
¿Por qué predica ese sermón? ¿Qué intenta lograr? A fin de respon-
der estas preguntas, no solo necesita interpretar su pasaje de predi-
Cómo desarrollar una metodología para trabajar 23

cación sino que también requiere explicarle a su audiencia. ¿Quié-


nes escucharán este sermón? ¿Son personas que están familiarizadas
con la Palabra de Dios? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Qué cambios
deben ocurrir en sus pensamientos, sentimientos y conducta?
¿Su objetivo primario es explicar un pasaje de la Escritura, pro-
bar su validez, aplicar una verdad bastante conocida a la vida de los
oyentes? ocasionalmente, tendrá los tres objetivos en mente, pero
frecuentemente su sermón tendrá un solo objetivo primario. Por
ejemplo, si sus oyentes nunca han escuchado de la Biblia, su obje-
tivo primario puede ser el de proporcionar evidencia convincente
de que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada; si su audiencia es un
grupo de jóvenes cristianos, su objetivo primordial puede ser mo-
tivarlos a leer la Biblia todos los días y aplicar las verdades a sus
vidas puesto que ellos ya creen en la Biblia como la Palabra de Dios
inspirada. Para ello, es importante conocer el propósito de las ideas
de los incisos siete y nueve.

6) Elija la forma de su sermón


Como realizo talleres de predicación por todo el mundo, muchos pre-
dicadores, tanto jóvenes como adultos, me preguntan acerca de las
formas de un sermón. Utilizar la misma forma de un sermón cada
semana se vuelve aburrido y puede ser inapropiado para el pasaje
sobre el que se va a predicar.
Lea romanos 12: 2. ¿Cuáles son los dos conceptos que usa este pa-
saje? «No se conformen» y «ser transformados». El pasaje mismo da
la forma. Usted no puede usar un poema para explicar este pasaje,
sería un poco absurdo.
¿Y qué diremos de 1 Juan 1: 9? ¿Qué sucede cuando confesamos
nuestros pecados a Dios? Busque el sustantivo en plural que será
apropiado de acuerdo al contexto. ¿El texto habla acerca de los pro-
blemas, de retos o de preocupaciones? Considere el siguiente pasaje:
«Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1: 9).
24 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

¿Cuál sustantivo sería el más adecuado? resultados o bendi-


ciones. Yo prefiero el sustantivo en plural «bendiciones». ¿Qué
bendiciones se reciben cuando confesamos nuestros pecados a Dios?
El perdón y la purificación.
Una forma de sermón bastante común en el siglo XXI, es la narra-
ción. La gente disfruta escuchar historia; pero toda la historia nece-
sita de una estructura. ¿Qué se debería incluir en una narración? ¿Qué
se debe omitir? tome como ejemplo la historia de David y Goliat
que se encuentra en 1 Samuel 17. tiene la preparación, la confronta-
ción y la celebración. Como tres actos en una obra, su historia tiene
forma. Por favor no use el 80% de su sermón para hablar acerca de
la preparación porque perderá fuerza. Piense acerca de la estructura
de su sermón; puede hacer la narración en primera o tercera persona.
Considere romanos 6: 23. El pasaje sobre el que se va a predicar
presenta un problema y una solución, dos movimientos principales.
Si se agrega un tercer movimiento, se vuelve confuso. Por ejemplo,
podría hablar acerca del problema del pecado en el mundo y también
enfocarse en el problema del pecado en la vida del ser humano.
Una vez que ya tenga una gran idea sobre su predicación, un
propósito bien definido en su mente y una forma de sermón clara,
está bien encaminado para ir al desarrollo de un sermón bíblico po-
deroso.

7) Consiga materiales de apoyo


Algunos aspirantes para ser pastores cometen el error de conseguir
ilustraciones antes de pasar por los primeros seis pasos. Elegir las ilus-
traciones para un sermón puede ser un distractor, porque usted ter-
minaría por escoger un versículo para ellas. recuerde que las pará-
bolas sirven para reforzar la predicación, y no al revés. Así que su
pensamiento debe ser muy claro mientras empieza a seleccionar el
material para su sermón.
Jesús siempre usaba parábolas cuando compartía con otros la ver-
dad de su Padre (ver Mateo 13: 34). Cuando hable acerca de una
Cómo desarrollar una metodología para trabajar 25

historia, asegúrese de que sea verdadera y exacta o informe a sus


oyentes de que es una parábola. Utilice solo ilustraciones que den luz
a la idea de su sermón, cualquier otra cosa, aunque sea interesante,
es solo una distractor. Use las citas con moderación, solo utilícelas
cuando proporcionen cierto nivel de autoridad que agregue fuerza a
su mensaje.

8) Desarrolle su introducción
Cuando yo era un predicador joven, generalmente empezaba mi
preparación con esta idea, la ocho. Era un error muy grande porque
no tenía un pensamiento claro en mi mente (punto cuatro); tampoco
estaba muy seguro de lo que deseaba conseguir con el sermón (inciso
cinco); ni siquiera sabía de la estructura básica del mensaje (inciso seis).
Sin embargo, si sigue este método de trabajo, para el momento en que
llegue a la idea del inciso ocho ya tendrá un pensamiento bien defini-
do acerca de lo que quiere lograr y su introducción:
• Captará la atención de sus oyentes.
• Se identificará con una necesidad específica que tengan sus espec-
tadores.
• Dará pie al cuerpo del sermón.
Su introducción es de crucial importancia, debe ser poderosa e in-
tencional. Solo tiene unos pocos segundos para conectarse con su
público. Si lo pierde en este punto, no lo recuperará.
Algunas veces los alumnos preguntan: «¿Cuánto tiempo debe du-
rar la introducción?». El tiempo que necesites para cubrir esas tres
tareas. Cuando usted utilice una metodología inductiva, sencillamente
introducirá el tema de su mensaje. Podría empezar contando una his-
toria acerca de perder a un ser amado, note que a todos nos impacta
escuchar acerca de la muerte, y concluya con una pregunta así: «¿Al-
guna vez se ha preguntado qué sucede cuando fallecemos?». Cuan-
do use una metodología deductiva, presentará la idea de su sermón
en la introducción. Después de haber captado la atención con una his-
toria acerca de alguien subyugado por el pecado, y de que haya
26 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

mencionado que todos tenemos algunas áreas de nuestra vida do-


minadas por el pecado, podría concluir su introducción con estas
palabras: «En nuestro estudio de hoy, descubriremos que Jesús pue-
de liberarnos».

9) Dé forma a la conclusión
Su conclusión debe tener varios objetivos importantes:
• Aplicar.
• Llamar.
• resumir.
tomar tiempo para la idea del inciso cinco lo ayudará a dar for-
ma a su conclusión. ¿Qué trata de lograr? ¿Qué cambios hay en la forma
de pensar, en los sentimientos o en la conducta de sus oyentes? Su lla-
mado debe ser claro, conciso y específico. tal vez haya escuchado a un pre-
dicador concluir con estas palabras: «Dios nos ayude a aplicar este
mensaje en nuestras vidas». No tengo duda de que Dios quiere que
su Palabra cambie la vida de nuestros oyentes, pero también estoy
convencido de que él quiere que motive y exhorte a sus oyentes a ac-
tuar conforme a la verdad que han escuchado. En el día del Pente-
costés, la gente llegó a la convicción del Espíritu Santo, le pregunta-
ron a Pedro y a los otros apóstoles: «Hermanos, ¿qué haremos?» (He-
chos 2: 37). Pedro no les respondió con generalidades vagas acerca
de que Dios les ayudaría a aplicar el mensaje a su propia vida. Pedro
fue claro, conciso y específico: «Arrepentíos y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y
recibiréis el don del Espíritu Santo» (Hechos 2: 38).

10) Haga su guión


En este punto del proceso de preparación de su sermón, está más
que listo para escribir el guión de su sermón. La forma del sermón
ya está clara, ya tiene una idea principal acerca de lo que va a predi-
car, también tiene materiales relevantes de apoyo y una introducción
convincente, así como una conclusión en mente. Conforme haga su
Cómo desarrollar una metodología para trabajar 27

guión, recuerde escribir en un estilo sencillo. recuerde que usted de-


sarrollará un discurso oral. tenga a su auditorio en mente cuando se-
leccione palabras y frases, porque necesitará repetir la idea principal
de su predicación varias veces. también puede usar el parafraseo para
reforzar el sencillo pensamiento dominante.
No trate de escribir de manera perfecta en el primer borrador. Este
guión no es el definitivo. Las palabras en su papel solo son el 7%
del proceso de comunicación. La forma en que dice las palabras
(interpretación oral) representa el 38%, y su lenguaje corporal (con-
tacto visual, expresión facial y corporal) es el restante 55%. Si se de-
tiene en esta parte del proceso de preparación de un sermón, no desa-
rrollará todo el potencial que puede tener como un predicador bíbli-
co en potencia. El guión tiene el propósito de ser una guía.

11) Asimile el sermón


Camine con el sermón como si tomara un tour guiado. recuerde los
movimientos principales de su sermón, asegurándose de enfatizar
bien su idea. El objetivo es la asimilación, no la memorización. tome
nota de las lecciones que haya aprendido durante el repaso y la edi-
ción de su guión. Piense acerca de cómo expresará sus palabras, y no
solo acerca de lo que dirá. Durante la revisión de sus ideas, piense en
los gestos y en las herramientas visuales que le ayudarán a expresar
su idea principal.
Haga una revisión de 60 segundos justo antes de iniciar la predi-
cación de su sermón. ¿Qué es lo importante? El punto clave de su
sermón, los movimientos importantes del mismo, su llamado y final-
mente, su frase para iniciar. Al estar frente a su público, usted ya debe
tener una idea clara de lo que hablará.

12) Escuche mientras predica


Liberarse de su guión, le permitirá escuchar de manera más atenta
mientras predica. Primero, escuche a Dios; reconozca la presencia
del Espíritu Santo mientras predica; tal vez él le dé nuevas ideas
28 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

o formas de aplicar el mensaje relacionadas con su sermón. Segundo,


escuche a sus oyentes; ellos se comunicarán con usted, tanto de for-
ma verbal como corporal. Es esencial tener contacto visual. No mire
por todo el auditorio sin un lugar en específico como si estuviera
mirando a una mariposa perdida, mire a las personas el tiempo sufi-
ciente para establecer una conexión significativa. Que su lenguaje
corporal deje claro que cada oyente es importante. Les ha enseñado
palabras de verdad y quiere que cada uno de sus oyentes reciba la
idea de su sermón para que sean bendecidos eternamente.
Dios quiere que usted sea un predicador bíblico poderoso. Él quie-
re ungirlo con el Espíritu Santo para que predique su Palabra con
poder. Esto no sucederá por accidente. Debe cooperar con Dios en un
proceso donde su Palabra primero lo cambiará a usted y así podrá
influir en la vida de quienes lo rodean.

nta s pa ra reflexionar y discutir:


Pregu cribir trató de es
Co m parta algu na ocasión cuando
1. r.
ber cómo empeza
un sermón sin sa
un sermón?
l es su m et od ología para preparar
2. ¿Cuá
ido en
la le cc ió n m ás útil que ha aprend
3. ¿Cuál es
este capítulo?
Un llamado
para predicar 3

E
N JUNIo de 2003, el contraalmirante Barry C. Black, con doc-
torado en Ministerio y recientemente jubilado, fue elegido co-
mo el 62º capellán del Senado de los Estados Unidos. Antes de
su nombramiento, el capellán Black sirvió en la Marina de los
Estados Unidos por más de 27 años, terminando esta distinguida ca-
rrera como el Jefe de Capellanes de la Marina.

Derek Morris (DM): Capellán Black, al mirar lo que ha pasado en


su vida, ¿cuáles son algunas de las influencias que Dios ha usado
para formarlo espiritualmente?*

Barry Black (BB): Crecer dentro de una ciudad, en el ambien-


te de las unidades habitacionales donde viví, creó en mí una habili-
dad para relacionarme con las personas sin importar el espectro
socioeconómico. Porque Dios me ha bendecido con la habilidad de
llevarme bien con las personas que tal vez no tengan tanta educación
o bienes materiales. Parece que se identifican conmigo y se sienten
motivados al escuchar mi historia, inclusive, hay madres solteras

( 29 )
30 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

que desean mejorar y están más determinadas en bendecir a sus


hijos al invertir en la educación cristiana y al insistir en el estudio de
la Biblia.
Una segunda influencia que Dios usó para formarme espiritual-
mente fue mi madre. ¡Ella era una santa! Amaba a Dios y su Palabra.
Ella era una mujer con gran espiritualidad, y me la transmitía. Me
decía que yo era especial. Me informó que yo había sido apartado,
ella hablaba con tal poder y sinceridad, que nunca dudé acerca de mi
llamado al ministerio.
tercero, las escuelas cristianas; desde el primer grado hasta la uni-
versidad, tuvieron un impacto tremendo al formarme espiritual-
mente. No creo que haya algo más importante que estar expuesto
a los principios bíblicos todos los días en casi cada curso. Maestros
dedicados me guiaron, sintieron que Dios tenía su mano sobre mi
vida. Estaba en el mundo pero no era del mundo. Las escuelas cris-
tianas me proporcionaron un «capullo» que me permitió desarrollar
alas y volar. Finalmente, tuve la bendición de crecer en una iglesia
muy grande, la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Berea, en Balti-
more, Maryland. Berea era una congregación de aproximadamente
1000 miembros. Los predicadores más talentosos, eran selecciona-
dos para pastorear ahí, así que tuve una oportunidad increíble de
estar expuesto a algunos de los mejores predicadores que Dios haya
hecho.
Creo que se enseña una gran parte acerca de la predicación, pero
también hay mucho de esta que se adquiere. Si usted comenzó a es-
cuchar sermones desde muy niño, entonces ha adquirido un modo
muy particular para predicar, es su sello personal. No es algo que
consiga en un salón de clases. Cuando doy un sermón, hay frases
que digo y no son mías, son de personas que escuché y pienso: «Esas
son palabras del anciano Leon Cox, o así lo hubiera parafraseado el
anciano J. C. Smith».
Ese es un legado maravilloso, es como tener una gran herencia, o al
menos eso es lo que pienso cuando predico y como fui miembro de una
Un llamado para predicar 31

gran iglesia, mi madre nos inculcó el hábito de llegar temprano los


sábados a la iglesia para orar y nos quedábamos todo el día. Los miér-
coles de noche también asistíamos y que decir de las reuniones evan-
gelísticas los domingos por la noche. No siempre pensaba que era algo
maravilloso, pero ciertamente me daba una herencia extraordinaria.

DM: Así que influyeron en usted su madre y también algunos de


los pastores de su iglesia. ¿Hay otros mentores significativos en su
ministerio de predicación?

BB: Desde muy niño escuché grabaciones de sermones. Debo ha-


ber tenido siete u ocho años de edad cuando escuché por primera vez
un sermón de Peter Marshall titulado «¿Estabas ahí?» No podía creer
la belleza lírica de lo que estaba escuchando. Él estaba describiendo la
salida del sol sobre la ciudad de David. Sentí algo de la música de
la predicación y algo acerca de las posibilidades de la predicación.
Mis horizontes se ampliaron. Predicar no es solo acomodar versos
y probar los textos. Predicar es más que una apología, es convencer
a alguien de la validez de una posición teológica. Predicar posee la
habilidad de llevarte a los tiempos bíblicos, por medio del lenguaje,
no solo te permite ver a Moisés frente a la zarza ardiente, te hace es-
tar ahí.
recuerdo uno de los primeros sermones que escuché de Gardner
taylor llamado «tierra santa». tuve la sensación de cómo se da un
mensaje, porque taylor no menciona el nombre de Moisés después de
diez minutos de iniciar su sermón. En esos días, tenía una memoria
fenomenal. Podía recordar casi todo lo que escuchaba, y era como
programar una computadora. Era una experiencia maravillosa cap-
tar la belleza y el poder de la predicación.
C. D. Brooks también tuvo un tremendo impacto en mi vida. Él
era un predicador muy joven cuando lo escuché por primera vez. En
él y en Charles Bradford, encontré mucha creatividad para predicar.
Ellos hacían que la Palabra de Dios tomara vida. Brooks podía predi-
32 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

car sermones como «La edad de Matusalén» y «La virtud de ser una
gallina», mientras te preguntabas: «¿De qué va a hablar?» Yo solo
quedaba maravillado de su habilidad creativa.
Bradford tenía una destreza sorprendente para contar historias.
Era como sentarse y ver una película. Aprendí la importancia del
diálogo en la predicación. No solo hablar de lo que la gente dice, de-
bes dejarlos que lo digan. Estos fueron mis mentores, algunos como
guías oficiales, formales y como instructores no oficiales. Leon Cox
fue mi pastor durante muchos años cuando yo era un adolescente, y
tomó un interés muy especial en mí. De hecho, tomó bajo su cuida-
do a algunos de nosotros; nos invitaba a su casa y decía: «¿Qué les
pareció el sermón?». Después nombraba algunos libros para leer, sus
comentarios siempre tenían una intención. Él fue uno de los predi-
cadores más finos.
recuerdo un sermón que predicó llamado: «La copa». Su primer
pasaje fue el que describía a José colocando su copa en el saco de Ben-
jamín. Luego pasó al Nuevo testamento donde Jesús le dijo a San-
tiago y a Juan: «¿Pueden beber de la copa?». Así que aprendí cómo
usar pasajes paralelos y que están relacionados en la construcción
de sermones y a ser más creativo en mis estructuras de homilética.
Calvin rock, un predicador sorprendente, también fue mi mentor.
recuerdo cuando invitó a pasar tiempo con él durante una semana de
oración en la Academia Pine Forge a cualquiera que estuviera inte-
resado en convertirse en predicador. Nos habló acerca de la predi-
cación, abrió su corazón.
Así que, mucho antes de que leyera un libro sobre homilética o
que me pusiera en contacto con libros acerca de la predicación, yo
ya estaba siendo programado.
Cuando finalmente inicié el interés por leer libros sobre este tema,
despertó en mí lo que ya estaba ahí, medio dormido en mi concien-
cia. De manera intuitiva había elegido ser un predicador, me había
encontrado a mí mismo reafirmando la literatura o mostrando mi de-
sacuerdo con ella, tomaba como base lo que había visto trabajar en
Un llamado para predicar 33

el crisol de la experiencia humana.


DM: ¡Qué bendición! Y que reto para nosotros, como predicado-
res, en guiar e instruir a la siguiente generación. En sus comentarios
acerca de la predicación, usted ha dicho «predicar de la abundancia».
¿Cuáles son algunas de las formas que usted tiene para llenarse y
así pueda predicar de la abundancia?

BB: repaso toda la Biblia tres o cuatro veces al año. La forma en


que hago esto es escuchar a las Escrituras. Me toma entre 45 minutos
y una hora llegar al Capitolio. Eso me da la oportunidad de escu-
char los CD´s de las Escrituras. Ahora estoy escuchando la Nueva
Versión Internacional. ¡Puedo escuchar la Biblia en 70 horas! Cuando
voy en el coche o viajo en avión, siempre tengo mi Biblia en mi re-
productor de discos. Siempre tengo un bloc de notas en el asiento
del pasajero, no la escucho para encontrar sermones, ¡los sermones
son los que me encuentran! Cincuenta vidas no serían suficientes pa-
ra predicar esa reserva de la Escritura. Fácilmente tengo abundan-
te material para cinco o seis sermones a la semana. Así que cons-
tantemente me alimento de la Palabra. Es una experiencia sorpren-
dente. Es algo que deseo hacer. ¡No puedo esperar para subirme al
auto, pues voy a escuchar la Palabra de Dios! Cuando te dedicas a
la Palabra recibes mucho material maravilloso. Entonces, cuando te
levantas para predicar, lo haces en abundancia.

DM: He notado que cuando está predicando cita la Escritura de


memoria. ¿Qué proceso sigue para albergarla en su corazón?

BB: Fue de gran bendición que conociera las Sagradas Escritu-


ras cuando era joven. Éramos pobres y no teníamos una televisión,
así que estudiábamos la Biblia, y estábamos en la iglesia. Mi madre
me daba dinero para gastar, ¡dependiendo de los versículos que me
aprendiera de memoria! Así que desde que tenía cinco o seis años de
edad, mis hermanos y yo memorizábamos la Biblia. Simplemente
34 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

amo la Palabra, la escucho y recuerdo. ocasionalmente, habrá un


pasaje de la Escritura que sea tan bello que lo escribo un par de ve-
ces, y entonces puedo memorizarlo. Pero en general, amo escuchar
la Palabra de Dios.

DM: ¿Qué papel juega la oración en su preparación y en sus ser-


mones?

BB: No puedo predicar ni estudiar sin orar y no puedo vivir sin


orar. tuve una experiencia dramática con el Señor hace 15 o 16 años,
que llevó a mi vida espiritual a otro nivel. Empecé a tener concien-
cia de la constante presencia de Dios. ¡Así que me comunico con
él! Es mi compañero y siempre estará para que hablemos.
Esa experiencia tuvo un efecto transformador en mi vida personal
y en mi ministerio de predicación. Cuando me levanto por la ma-
ñana, antes de que mis pies toquen el piso, me pongo de rodillas. A
partir de ese momento, no hay muchos segundos en el día en los que
no esté consciente de la bendita presencia de mi Compañero.
Eso es de lo que trata la oración: «orad sin cesar» (1 tesaloni-
censes 5: 17). Cada mañana comienzo con una oración en las asam-
bleas del Senado de los Estados Unidos. Cuando predico, oro. Cuando
camino, recibo instrucciones. Estoy practicando la presencia de Dios.
Eso es lo que la oración significa para mí. La oración no es solo algo
que haces. Es algo que permea lo que eres.

DM: Usted mencionó que ora mientras predica. ¿Cómo lo guía y


lo instruye el Espíritu Santo mientras predica?

BB: Quiero tener un contacto serio con Dios antes de que me pon-
ga de pie para predicar. Eso lo describo como la porción «de la ora-
ción ferviente» en la preparación del sermón. Puedo estudiar por
completo y pensar claramente, ¡pero necesito orar fervorosamente!
Sin el Espíritu de Dios, no va a lograr nada. Pida que el Espíritu San-
Un llamado para predicar 35

to vaya delante de usted para que este mensaje sea vivo.


Llegue preparado al púlpito para que el Espíritu Santo se mani-
fieste en usted. Debería estar tan conectado y enfocado, que cuando
se pare frente al púlpito, ¡este listo para predicar! Necesitamos con-
fiar que el Espíritu de Dios hará su voluntad y comprender que se ma-
nifiesta de diferentes formas. Pero mientras el Espíritu sopla donde
quiere, tenemos que aprender cómo levantar las velas, para aprender
cómo navegar con el viento.
Algunos predicadores desperdician una gran energía al tratar
de ser el viento, en vez de aprender a sentir lo que el Espíritu Santo
hace en un ambiente de adoración y de cooperar con él. El predica-
dor solo es un instrumento musical, como una flauta a través de la
cual el Espíritu de Dios pasa para hacer música y tocar la vida de su
pueblo.

DM: ¡Ese es un concepto hermoso! ¿Hasta qué punto el predicador


debería ser transparente acerca de su viaje espiritual, incluyendo sus
conflictos y retos?

BB: Yo invitaría a hacer un análisis. Puede ser muy benéfico com-


partir cómo Dios lo ha capacitado para encarar conflictos o retos
muy específicos. Uno de mis pasajes bíblicos favoritos es: «Bendito
sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericor-
dias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nues-
tras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a
los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación
con que nosotros somos consolados por Dios» (2 Corintios 1: 3-4).
En este pasaje bíblico, el predicador tiene que ser muy cuidadoso
en el uso de vivencias personales. No me gustan las historias perso-
nales en las que soy el héroe. Pero me doy cuenta que en las que me
muestro humilde, son muy provechosas. Algunas veces hablo acer-
ca de mis luchas contra la profanidad al haber crecido en una ciudad.
Aprendí tal hábito y luché contra él. Cuando comparto mi lucha que
36 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

tuve contra ese problema, la gente ve que el ministro es un ser


humano y ellos escuchan que la gracia de Cristo nos puede liberar
de aquello que nos encadena. Ese tipo de revelación trae gloria a Je-
sucristo y a lo que él hace, ese es el tipo de historia personal que in-
vitaría que usaran los predicadores.

DM: ¿Qué motivación les daría a los predicadores que se estén


sintiendo espiritualmente agotados?

BB: Los motivaría a que redescubrieran la Palabra de Dios, hay


tanto que reaprender de ella, al final nos saca de la niebla. No vivi-
mos solo del pan sino de cada palabra que procede de la boca de
Dios. Fue la palabra de Dios la que le dio fortaleza a Moisés una y
otra vez. Fue una palabra del Señor la que llevó a Elías a encaminar-
se otra vez cuando se sintió desfallecer. Las Sagradas Escrituras son
las que aclaran las concepciones erróneas, es nuestro maná. Para mí,
escuchar durante todo un año la Palabra de Dios, es un tónico único
que no tiene comparación. Eso es lo que traerá la cosecha.
Segundo, invitaría a los pastores a relacionarse con otros obreros.
Hay algunas conferencias pastorales maravillosas que se llevan a ca-
bo alrededor del mundo cada año. Asistir a una conferencia diseña-
da para instruirnos puede ser un tónico maravilloso.
tercero, si usted todavía no tiene un amigo con quien contar, de
preferencia otro ministro, con quien pueda ser transparente, alguien
que pueda orar con y por usted, le encomiendo que encuentre uno.
La Biblia dice que una persona alcanzará a 1000. Dos alcanzarán a
10,000. Hay una sinergia y una energía en ese tipo de relación que
le ayudará durante esas experiencias de altibajos, en esas experien-
cias solitarias por las que inevitablemente tenemos que pasar.

DM: ¿Qué consejo les daría a los predicadores que desean expe-
rimentar un profundo ministerio espiritual para que pueda predicar
de la abundancia?
Un llamado para predicar 37

BB: Solía frustrarme con grandes predicadores cuando les pregun-


taba acerca de lo que los hacía fuertes. Me parecía que ellos no toma-
ban mi pregunta con seriedad. Hablaban acerca de la importancia
de pasar tiempo con la Palabra de Dios, eso me parecía demasiado
aburrido. Pero mientras más vivo, más comprendo que me decían la
verdad. Necesitamos pasar tiempo exponiéndonos a la Palabra de
Dios. Los sermones nacen ahí. Pero además de eso, conforme pasamos
tiempo con la Palabra de Dios, diariamente nacemos otra vez.
Referencia:
*«Predicando sin excesos», entrevista con Barry Black publicada en Ministry, marzo 2004.

gunta s pa ra reflexionar y discutir:


Pre erca de su viaje
ra reflexionar ac
1. Tome tiempo pa fueron sus mentores espi
rituales
espiritual. ¿Q uién es
en su vida?
más importantes tar
ica r de la abundancia, necesita es
2. A fin de pr ed ¿Cuáles son
te todos los días.
lleno espiritualmen abrir su vida
na s de la s fo rm as en que puede
al gu
llene?
para que Dios la
o resultado
ué cam bios ha rá en su vida com
3. ¿Q
lo?
de leer este capítu
Orar
para predicar 4
A
LVIN VANDErGrIEND es un líder en el movimiento cristia-
no sobre la oración y ha escrito varios libros acerca de esta, por
ejemplo Love to Pray, es un devocional de 40 días para profun-
dizar su vida de oración y The Joy of Prayer es otro libro que habla
sobre la oración. Alvin es cofundador, junto con Henry Blackaby, de
Líderes de oración y también es miembro de America’s National
Prayer Committee de los Estados Unidos.
Derek Morris (DM): ¿Cuándo comprendió por primera vez la im-
portancia de la oración?*
Alvin VanderGriend (AV): Desde mi infancia aprendí a orar. Mis
padres me motivaban a orar cuando me levantaba y cuando me acos-
taba. Nos dirigían en oración antes y después de cada alimento. Estoy
profundamente agradecido con ellos por lo que me enseñaron acer-
ca de la oración y por la educación cristiana que me dieron. Esos fue-
ron mis cimientos.
Pero había mucho que no sabía acerca de la oración. No sabía que
todo lo que tenía que ver con ella hacía posible que tuviera una re-
lación de amor con Dios. No sabía cómo tenía que pedir bendiciones
espirituales para poder recibirlas. Ni la diferencia que podía hacer
la intercesión.

( 39 )
40 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

Cuando tenía diez años de edad, estaba sentado en el balcón de la


iglesia, y fue ahí donde me convencí de que si llegaba a ser un pre-
dicador, pondría énfasis en la oración. Varios años después, en mi
último año de preparatoria, me inscribí en un concurso de oratoria
que se celebraba en una convención de jóvenes de nuestra iglesia y
decidí hablar acerca de la oración. Durante mi ministerio fui tocado
profundamente al leer Power Through Prayer de Edward M. Bounds.
Él enfatizó que «en cada ministerio verdaderamente exitoso, la ora-
ción es una fuerza evidente y controladora».

DM: también he apreciado Power Through Prayer de Edward M.


Bounds. Algunos han dicho que ese es el libro más grande acerca de
la oración que alguna vez se haya escrito. Desafortunadamente, du-
rante mi capacitación, había muy poca o nada en relación con la ora-
ción y su ministerio. Eran contados los que comprendían acerca de las
vidas, predicaciones o iglesias de oración. Se hacían muchas supo-
siciones peligrosas. tal vez por eso Bounds asegura en su libro que
«una escuela para enseñar a los predicadores a orar, sería más pro-
vechosa, y una predicación verdadera más que todas las escuelas
teológicas».

AV: Creo que nuestros colegios no deberían asumir que los pas-
tores en capacitación entienden la oración o que están dedicados a
la oración. Necesitamos establecer el fundamento adecuado para
que haya servicios de adoración y mucha oración para enseñar las
Escrituras. Estoy sorprendido de descubrir que la Biblia es una ora-
ción en más del 10%. Necesitamos reconocer el lugar de la oración en
las Escrituras y en las vidas de los grandes héroes de la fe, todos ellos
fueron héroes de oración.
Es importante comprender que la oración no comienza con no-
sotros, la oración empieza con Dios. Él es el iniciador, nos hace orar.
también nos da ideas de oración. Él cumple las promesas que recla-
mamos durante la oración. Dios trabaja cuando oramos.
Orar para predicar 41

DM: Usted ha dicho en sus escritos que los primeros cristianos,


particularmente los predicadores, estaban dedicados a la oración.

AV: La oración era una prioridad en la iglesia cristiana primiti-


va. La oración en sus reuniones no era corta, superficial o solo para
pedir bendiciones. Ella estaba verdaderamente dedicada a la ora-
ción. Sus líderes estaban dedicados a la oración. La palabra «dedi-
cación» significa literalmente «ocuparse diligentemente con algo»
o «persistir en». En Hechos 6: 4, leemos que los apóstoles renuncia-
ron a otras actividades a fin de entregarse a la oración y al minis-
terio de la Palabra. Cuando leí ese pasaje por primera vez, me hice
esta pregunta: «¿Dónde aprendieron los discípulos a entregarse a
la oración y al ministerio de la Palabra?». La respuesta es obvia: Ellos
habían estado con Jesús, aprendieron, vieron y escucharon. Jesús
pasó noches enteras en oración. Cubrió los momentos importantes
de su vida con oración. Sus palabras, milagros, poder, todo venía
por medio de la oración. Los primeros cristianos, solo continuaron
con lo que habían visto de Jesús y lo que habían escuchado de sus la-
bios. Estoy convencido que el maravilloso crecimiento que se reali-
zó en la iglesia cristiana primitiva, sucedió a causa de las vidas de
oración.
Bounds estaba en lo correcto cuando dijo: «Los verdaderos predi-
cadores de Dios han sido distinguidos con una gran característica,
la oración. Para ellos, Dios era el centro de atracción, y la oración era
el camino que los llevaba a él».

DM: ¿Qué ha aprendido acerca de la importancia de la oración


específicamente cuando se relaciona con la preparación y la predica-
ción de un sermón bíblico poderoso?

AV: La preparación más importante es la del predicador. Eso le


debe llevar a tener una relación con Dios, y la oración es una parte
importante. Por medio de la oración, invitamos al Espíritu Santo a
42 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

que toque nuestros corazones y vidas para impresionarnos con las


verdades de un pasaje. El sermón necesita nacer de la oración y ser
cubierto con ella. El Espíritu Santo conoce las necesidades de mis
oyentes, me mostrará las cosas que necesitan escuchar. Entonces, pre-
dicamos el sermón, el Espíritu Santo viene en respuesta a nuestra
invitación hecha en la oración y nos unge con poder y libertad.
Bounds lo dice así: «La oración es la vida del predicador, en su
estudio y en el púlpito él debe ser una fuerza sobresaliente y que in-
fluya en todo así como un ingrediente que da color». «El texto, el
sermón, deben ser el resultado de la oración. Su estudio debe estar
lleno de oración, todas sus tareas, pero sobre todo, que posea un es-
píritu de oración».

DM: ¡Eso fue poderoso! Ahora díganos acerca de los oyentes. ¿Cuál
es el papel de la congregación en una predicación llena con oraciones?

AV: Una vez que entendí la importancia de la oración para la


preparación y predicación de sermones bíblicos, invité a mis oyentes
a que oraran por mí. Estoy de acuerdo con Bounds de que «es una ne-
cesidad absoluta de que ore por el predicador ». Encontré una cita
de Frank Laubach en su libro Prayer the maine it´s for in the world: «En
casi todas las congregaciones en las que pido que cada oyente ore
con convicción sentimos una respuesta extraña, fuerte y placente-
ra. Esto ocurre cuando las congregaciones oran con gran fervor y
unanimidad, nos sentimos elevados como si un brazo invisible nos
levantara; nuestros corazones arden, caen lágrimas y surgen ideas
frescas y mucho mejor que cualquier llamado. Los lugares comunes
se vuelven incandescentes, y queman como metal líquido. ¡Una con-
gregación es tres cuartas partes de un sermón!».
Laubach sigue diciendo: «Cada vez más pastores en todo el mun-
do, testifican que su predicación ha sido transformada al pedirle a la
congregación que inclinen su cabeza y oren». Ese comentario me
atrapó y confirmó mi propia experiencia de que una congregación
Orar para predicar 43

que ora, marca una diferencia significativa cuando predico. Cuando


la gente de la congregación ora, ¡también sucede algo para ella! Sus
corazones son tomados bajo la autoridad de la Palabra. Se trans-
forman, y de ser espectadores que únicamente se sientan y absorben,
se convierten en cristianos que dan y reproducen. Sus oraciones ayu-
dan en esa transformación. Los oyentes que oran conmueven a las
personas a su alrededor. Muchas cosas buenas suceden cuando la
gente se entrega a la oración durante la predicación de un sermón.

DM: Entonces, un predicador que está comprometido con una pre-


dicación llena de oración ¿querrá educar a la congregación acerca de
la importancia de la oración?

AV: ¡Mucho! Hay una iglesia en Chino, California, que les da a vein-
te personas que asisten al servicio una tarjeta de «oración tempo-
ral». Esta tarjeta los invita a orar durante el servicio de adoración.
Esa es una forma en la que podemos capacitar a los miembros. Nos
gustaría que cada oyente fuera una persona entregada a la oración,
al seleccionar un cierto número de personas para orar cada semana,
podemos educar a nuestra congregación acerca de la importancia
de tener un servicio lleno de oración.

DM: Cuando mira hacia el pasado en su ministerio, tanto como


pastor local y como líder de oración, ¿qué es lo que le confirma la im-
portancia de la oración?

AV: Hubo un tiempo en mi ministerio cuando trabajaba solo. El


Espíritu Santo me llevó a otros cuatro hombres; nos comprometimos
a reunirnos durante una o dos horas cada semana para orar por cada
uno de nosotros. Mientras orábamos, experimenté una gran mejo-
ría en todo mi servicio como pastor, y en mis sermones.
Una vez que me volví un líder de oración, visité iglesias que eran
fuertes en la oración. Había visitado como unas seis y llegué a la
44 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

conclusión de que cada iglesia que era fuerte en la oración también


estaba esencialmente saludable, trabajaba para su comunidad y cre-
cía por medio del evangelismo. Un pastor dijo: «Cuando trabajamos,
trabajamos; cuando oramos, ¡Dios trabaja!».
también he visto cómo la oración cambia a comunidades ente-
ras. Cuando era pastor en Chicago, orábamos fervientemente para
que Dios pudiera mostrarnos una forma para conmover a nuestra
comunidad. todavía recuerdo al equipo de oración arrodillándose
en círculo en la sala de uno de nuestros miembros. oraban con pasión
durante casi la mitad del tiempo de reunión y la otra mitad de nues-
tro tiempo analizábamos cómo transformar a la comunidad para
Cristo. De esos esfuerzos, surgió un ministerio para niños llamado
«Hora de la historia» que trajo a 85 niños de nuestro vecindario a la
iglesia cada semana. Entonces les dábamos oportunidades de es-
tudiar la Biblia a las madres que llevaban a sus hijos. Esas madres
trajeron a otras, lo que nos llevó a un servicio del estudio de la Biblia,
que dio como resultado que mucha gente se acercara a Cristo. todo
ese trabajo en la comunidad surgió de la oración.

DM: Dígame acerca de sus esfuerzos para motivar a otros pasto-


res a entregarse a la oración.

AV: Hicimos un equipo de oración de líderes. Durante la prime-


ra reunión oramos unas horas y luego nos pusimos a trabajar. En la
segunda reunión oramos toda la mañana, después trabajamos. Du-
rante la tercera reunión oramos todo el día y al siguiente día volvi-
mos a trabajar. De ese equipo de oración de líderes surgió The Praying
Church Sourcebook. Fue uno de los primeros libros de consulta acerca
de la oración. Incluía 27 estrategias diferentes que las iglesias usaban
para crecer y fortalecerse, contenía muchas historias.

DM: Ese libro de consulta es un recurso sorprendente. Aprecio las


sugerencias prácticas, como las casas de oración y el equipo de ora-
Orar para predicar 45

ción de los pastores. ¿Cuáles son otras formas que usted le ha dicho
a los pastores y a sus congregaciones para que se comprometan a orar?

AV: Desarrollamos los «faros de oración», grupos pequeños de


cristianos que oraban en sus casas e iglesias. Se enfocaban en orar por
las personas lastimadas y alejadas de la iglesia que conocían en su
trabajo y sus vecindarios. Como resultado, el «movimiento de faros»
se desarrolló, y le enseñó a miles de personas a orar de manera par-
ticular por los que aún no habían sido alcanzados con el evangelio.
Continuamos con el énfasis e iniciamos con 40 días de oración, lo que
ayudó a que las iglesias crecieran en su vida espiritual por medio de
la predicación, los grupos pequeños y las reuniones de oración.

DM: Sé que también estuvo involucrado en la formación del gru-


po: «Líderes de oración».

AV: Eso empezó en 1989 con cerca de quince líderes de oración.


En un punto, contabilizamos el número de iglesias locales que eran
pastoreadas por los líderes que estaban presentes y descubrimos, para
nuestra sorpresa, que representábamos ¡Casi 140.000 iglesias! Este
grupo se ha reunido por lo menos una vez al año para orar, motivar-
se, compartir recursos y estrategias. Encontramos que cada vez que
nos reunimos, nos fortalecemos en nuestros esfuerzos como líderes
de oración, conforme tratamos de ayudar a nuestras congregacio-
nes a hacerse más fuertes en la oración.

DM: ¿Podemos esperar un reavivamiento de la oración en los


días venideros?

AV: Peter Wagner una vez dijo que el movimiento de oración es-
taba fuera de control. Con eso, quiso decir que está bajo el control del
Espíritu Santo. Ha habido muchos obstáculos, mucha resistencia, pero
todavía hay un interés creciente en la oración. Creo que esta es la
46 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

clave para un reavivamiento, servicio y misión de la iglesia.


DM: ¿Qué llamado le gustaría hacer a cada lector?

AV: tenemos que empezar con nosotros mismos. Pida al Espíri-


tu Santo que le dé un disgusto santo con lo establecido, con el cristia-
nismo orientado a solo mantenerse. Pida satisfacer su hambre espi-
ritual, anhele la presencia y la intervención de Dios en su vida. El
Señor está dispuesto a responder nuestras súplicas. La oración vital y
poderosa, se da en un contexto con otros creyentes. En el capítulo 16
y 17 de S. Juan, Jesús motiva a la oración grupal y da algunas prome-
sas. En el libro de los Hechos, hay por lo menos 38 referencias a la ora-
ción, veintiséis de las cuales son referencias a las plegarias en grupo.
La Palabra de Dios describe a una iglesia dedicada a la oración que
persiste y se ocupa fervorosamente en ella. Eso es lo que Jesús ense-
ñó y es lo que la iglesia del Nuevo testamento modeló. Es lo que Jesús
aún espera hoy.

Referencia
*«Predicación saturada con oraciones. Una entrevista con Alvin VanderGriend» en Ministry,

nta s p a ra reflexionar y discutir:


Pregu una vida elo de
para usted un mod
1. ¿Quién ha sido
llena de oración?
a parte
ed e la orac ió n convertirse en un
2. ¿Cómo pu de un
e de la pr ep ar ac ión y predicación
important
sermón?
ender la
e ay ud ar a su s oyentes a compr
3. ¿Cómo pu ed experien-
ia de la or ació n como parte de su
importanc o grupal?
nto personal com
cia de adoración ta
Balas o salvas 5

H
ADDoN W. roBBINSoN , es distinguido profesor de predica-
ción en Harold John ockenga y presidente del Seminario teo-
lógico Gordon-Conwell. Se ha ganado una reputación interna-
cional como un notable predicador bíblico y maestro de homi-
lética. robinson ha escrito varios libros y artículos sobre predicación.
Ha sido reconocido como uno de los 12 predicadores principales y
«más efectivos en el mundo de habla inglesa».
Derek Morris (DM): En su libro Biblical Preaching, usted enfatiza
que «un sermón debería ser una bala, no una salva».1 En otras pala-
bras, un sermón debería presentar una sola idea predominante en
vez de ser una colección de varias ideas sin relación entre sí. En mis
talleres de predicación, muchos pastores expresan el deseo de en-
tender el proceso de crear una «bala homilética». Así que tal vez jun-
tos podríamos explorar el proceso. Empecemos con una definición
bíblica de la predicación.2
Haddon robinson (HR): La predicación bíblica y expositiva es la
comunicación de un concepto bíblico que se deriva de un estudio
histórico, gramático y literario de un pasaje de la Biblia dentro de
su contexto. El Espíritu de Dios toma el concepto y le da vida a la

( 47 )
48 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

experiencia del predicador, y a través de él lo aplica a las personas


de la congregación. En otras palabras, la predicación bíblica es la pro-
clamación de un concepto tomado de la Escritura.

DM: Entonces, ¿cómo puede el predicador descubrir el concepto


bíblico de un pasaje?

HR: Un predicador tiene que entender que la Biblia es un libro de


ideas. Para descubrir el pensamiento principal de un pasaje, necesi-
ta hacerse dos preguntas, «¿De quién está hablando el escritor?». Ese
es el sujeto, y responde la pregunta quién o qué. Cuando ha respon-
dido esa pregunta y ha definido el sujeto del pasaje, pregúntese: «¿Qué
está diciendo el autor acerca del sujeto?». Ese es el complemento.

DM: Entonces el sujeto más el complemento, igual al concepto bí-


blico, es la idea principal. Por ejemplo, tomemos Salmos 117 y vea-
mos cómo funciona el proceso: «Ustedes, naciones todas, ¡alaben al
Señor! Y ustedes, pueblos todos, ¡alaben al Señor! ¡Grande es su mi-
sericordia por nosotros! ¡La fidelidad del Señor permanece para siem-
pre! ¡Aleluya!» (Salmos 117: 1, 2; rVC). Primero, preguntamos de
qué está hablando el salmista. Si uno dice que el salmista está
hablando acerca de la «alabanza» o acerca del «Señor», ¿cómo
respondería?

HR: Sí, el salmista está hablando acerca de la adoración, pero el


pasaje no dice todo acerca de la adoración. No le dice dónde o cuán-
do debería practicar la adoración. De lo que está hablando es acerca
de quiénes deberían adorar al Señor.

DM: Entonces el sujeto es: quiénes adoran al Señor.

HR: Correcto. El salmista dice: «Ustedes, naciones todas, ¡alaben


al Señor! Y ustedes, pueblos todos, ¡alaben al Señor! ¡Grande es su mi-
Balas o salvas 49

sericordia por nosotros! ¡La fidelidad del Señor permanece para


siempre!». Por lo tanto, el complemento es «la fidelidad del Señor
permanece para siempre».

DM: Descubrir la idea principal en ese pasaje corto de la Escritu-


ra es tal vez sencillo, porque básicamente estamos copiando el texto.
Pero se vuelve un poco más complicado cuando pasa a un pasaje más
grande de la Escritura. Consideremos Lucas 15. Ese es un pasaje fa-
miliar para una predicación; supongo que un predicador debería
determinar si toma las tres parábolas como una trilogía o se enfoca
solo en una. ¿Qué diría usted?

HR: Si decide predicar acerca de todo el pasaje o no, no es una


pregunta que venga al caso cuando lo estudia por primera vez. La
primera pregunta es: «¿A dónde quiere llegar Lucas?». Los primeros
versículos del capítulo le dan el sujeto. «todos los cobradores de im-
puestos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.  Los fariseos
y los escribas comenzaron a murmurar, y decían: “Este recibe a los pe-
cadores, y come con ellos”» (Lucas 15: 1-2; rVC). El sujeto del pasaje es
la respuesta completa a la pregunta: «¿De qué habla el autor?». ¿Cómo
Jesús puede recibir a los cobradores de impuestos y a los pecadores?

DM: ¿El resto del pasaje completa esa idea?

HR: Sí, el resto del pasaje sería el complemento. El versículo 2 dice:


«Los fariseos y los escribas comenzaron a murmurar, y decían: “Es-
te recibe a los pecadores, y come con ellos”». Eso es singular. Él les
cuenta las tres historias: una acerca de una oveja perdida, otra acer-
ca de una moneda perdida y otra acerca de dos muchachos perdidos.
Una parábola, pero tres historias. Cada una de esas tres historias
llega a una verdad común: Dios ama a las personas, las busca y es
misericordioso con ellas. En la parte final de la parábola, tenemos
al hermano mayor en un sentido, esta es la clave de la historia. Hay
50 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

dos tipos de audiencias a quienes se dirige: los publicanos y pecado-


res, y los fariseos y maestros de la ley. En la parte relacionada con
los asuntos del hermano mayor, obviamente Jesús habla acerca de los
fariseos y de los maestros de la ley. El hermano mayor está tan per-
dido como el hermano menor, porque puedes estar perdido en otro
país o puedes estar perdido en la casa del padre si estás alejado del
corazón del padre; estás tan perdido como el muchacho que se fue y
se gastó una fortuna. Pero en cada caso, realmente no es la historia
acerca de una oveja, dinero, o hijos perdidos. La historia es acerca del
pastor, de la mujer y del padre que busca y espera. En cada una de
estas historias, Dios muestra su preocupación por las personas que es-
tán perdidas porque él las ama, las valora y siente compasión por
ellas. Así que eso sería el complemento del pasaje y la respuesta a la
pregunta del sujeto.

DM: Déjeme resumir lo que ha dicho. La idea principal del pa-


saje sería la combinación del sujeto + el complemento. Una vez que
hemos descubierto ese concepto bíblico, una combinación del suje-
to y del complemento, ¿eso se convierte en una bala homilética?

HR: Algunas veces, pero a menudo se tiene que parafrasear. Al-


gunas ideas, cuando las dicen, aplican para personas de la actuali-
dad como de antaño. otras ideas están dirigidas a las personas del
primer siglo porque el escritor bíblico estaba hablando acerca de la
gente de esa época. Entonces tiene que trabajar con la idea principal
y preguntar: «¿Qué significa esto para la gente de hoy? ¿Cómo lo
diría en términos que sean significativos para las personas sentadas
en las bancas?». Ahí es donde comienza su idea fundamental.

DM: Veamos otro ejemplo. «Amos, haced lo que es justo y recto


con vuestros esclavos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo
en los cielos» (Colosenses 4: 1). Entonces, si estamos trabajando en
el proceso que acaba de describir, podríamos sugerir que el sujeto
Balas o salvas 51

del texto es: «Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros es-
clavos », y el complemento sería «porque ellos saben que también
tienen un Amo en el cielo». Pero no voy a poder predicar eso como
está escrito a una congregación en el siglo XXI. No me puedo levan-
tar y decir, «Amos, traten a sus esclavos de manera justa porque
saben que también tienen un Amo en el cielo». Esto sería irrelevan-
te para una cultura ¡En la que no hay esclavos!

HR: Es correcto, porque la diferencia entre el siglo I y el siglo


XXI, es que no tratamos con amos y siervos. Podría decir que los amos
son los patrones y los esclavos podrían ser los empleados. Eso no es
exactamente traerlo al siglo XXI, pero aquellos que trabajan con
gente bajo su mando, ¿Qué motivación tienen para ser justos, lega-
les y equitativos con la gente? La respuesta es que si usted es un
patrón, es importante recordar que Dios es su jefe y por lo tanto de-
bería tratar a sus empleados como Dios lo trata a usted. Entonces,
usted podría decir: «Debes tratar a la gente que te rodea, que traba-
ja para ti, de una forma que sea legal, justa y equitativa porque no
trabajas por ti mismo. trabajas para el Jefe del cielo y tienes que ser-
virle a él».

DM: Veamos otro pasaje para ilustrar el proceso de parafrasear


la idea principal como una idea homilética contemporánea. 1 Corin-
tios 8 es un pasaje bastante conocido acerca de la carne que se ofre-
ce a los ídolos. ¿Cómo podría la idea principal de este pasaje ser rele-
vante para la gente del siglo XXI?

HR: Este pasaje habla de un problema que algunas personas to-


davía tienen, ya que tratan con el asunto de la comida que se ofrece
a los ídolos. Pero esto no es un tema de discusión en muchos países.
Así que a primera vista parecería que el pasaje no tiene nada que ver
con nosotros actualmente, porque no tenemos que tratar con la co-
mida que se ofrece a los ídolos.
52 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

DM: Entonces, supongo que tenemos dos opciones en este pun-


to: borrar el pasaje de nuestro calendario de predicaciones y escoger
otro, o trabajar en el proceso y preguntar: «¿Cuál es el concepto bí-
blico aquí, y cómo puedo establecer la idea fundamental de una for-
ma contemporánea?».

HR: Pablo establece la idea principal en su comentario inicial:


«Acerca, pues, de los alimentos que se sacrifican a los ídolos». Él
no nos dice todo acerca de la comida sacrificada a los ídolos. Lo
que nos dice es: «¿Cómo tratas el problema de si se puede comer co-
mida sacrificada a los ídolos o no?». Él dice que por amor a los her-
manos recientes en la fe, deberíamos reconsiderar este hecho. Es
fundamental enseñarles a los nuevos creyentes que este tipo de tex-
tos pueden causar discusiones al no ser bien explicados. Si bien un
ídolo no es nada, en la mente del nuevo creyente puede causar gran
confusión.

DM: Entonces la idea principal sería: «Los cristianos deberían


tratar el asunto de la comida que se ofrece a los ídolos con conoci-
miento, limitado por el amor». Pero digamos que vamos a compar-
tir este sermón en un ambiente donde ofrecer carne a los ídolos no es
un problema. ¿Qué podríamos hacer con esa idea, que parece que está
atrapada en el primer siglo, mientras le damos forma de bala homi-
lética que haga un impacto en el siglo XXI?

HR: tengo que trabajar con el pensamiento clave y preguntar:


«¿Qué está abordando Pablo cuando habla acerca de la carne que se
ofrece a los ídolos?». tienes que entender lo que esto significaba
para la gente de Corinto hace 2000 años; era un problema social. En
el centro de la ciudad estaba el templo de la diosa Afrodita. La gente
que iba a adorarla llevaba un sacrificio. Una parte del sacrificio se
ponía sobre el altar la otra se le daba al sacerdote como un honora-
rio y una tercera parte se daba a los adoradores, para que tuvieran
Balas o salvas 53

un alimento espléndido como resultado de su adoración. Así que la


pregunta que se hacía era: «¿Podían los cristianos comer la carne que
se había ofrecido a un ídolo?». Algunas veces ese era el único alimen-
to disponible en la ciudad. o si una persona no creyente los invitaba
a una fiesta en el día de adoración, ¿podían ir y comer la comida que
les dieran? ¿Sería un problema social? también hay un problema
psicológico, porque algunos cristianos estaban atados a la idolatría,
y esto era parte de la adoración de ídolos. Eso se convirtió en un pro-
blema espiritual para algunas personas que comían carne ofrecida
a un ídolo.
Cuando Pablo abordó este problema, estaba tratando con algo
problemático. No estaba tratando algo acerca del adulterio, de robar,
codiciar o de dar falso testimonio. No hay una pregunta acerca de
estos asuntos. En este pasaje, Pablo aborda un problema que hacía
sentir mal a la gente. Además el problema tenía tonos espirituales,
pero no estaba prohibido explícitamente en las Escrituras. Entonces, al
dar forma a la idea homilética, tendría que preguntar: «¿En dónde mi
congregación choca con asuntos cuestionables que son similares y
con los que tienen que luchar?».
Por ejemplo, un hombre de negocios me dijo: «Soy un hombre
muy ocupado» y tengo convenciones, ¿está bien que como cristiano
vaya a una fiesta donde sirven alcohol?». No puedo responder esa
pregunta con la Escritura. Así que lo diría, en un nivel: «Sí, no hay
nada equivocado con ir a la fiesta». Pero si él me dice: «tengo un com-
pañero de cuarto que es un cristiano recién convertido, él fue alcohó-
lico y se está recuperando, ¿está bien que vaya?». Esa es una pregun-
ta totalmente diferente, porque ahora está involucrando a un creyente
nuevo que podría ser afectado si va.
Pablo nos dice que antes que nada, debes actuar de acuerdo al
conocimiento. Él quiere decir que hay que tener un conocimiento
doctrinal del porqué hacer o no hacer. La mayor parte del tiempo,
si realmente entiendes las Escrituras, tienes una gran libertad. Pero
entonces Pablo dice que la libertad debe estar limitada por el amor.
54 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

DM: ¿Cómo podemos reducir esa larga discusión en un pensa-


miento sencillo y dominante, en una memorable bala concisa?

HR: Diría: «En cualquier momento que tenga que lidiar con asun-
tos que son cuestionables, necesita estar seguro que actúa sobre las
bases del conocimiento bíblico; pero su conocimiento tiene que es-
tar limitado o condicionado por el amor». Eso es lo que probable-
mente usaría en mi sermón.

DM: Cuando la congregación sale al final del sermón, sabemos que


los oyentes no recordarán todo. Pero esperamos que al menos re-
cuerden el concepto bíblico, el sencillo pensamiento dominante. ¿Cuá-
les son algunas de las formas en que podemos dejar clara la idea ho-
milética?

HR: La idea homilética debería estar clara en mi mente cuando


predico un sermón. trataría de enunciar ese pensamiento de la me-
jor manera posible, y probablemente la repetiría ocho o diez veces
durante el sermón. Cuando llegue a la conclusión del mensaje, los
quiero dejar con ese simple enfoque. Deseo concluir de tal forma que
la gente piense acerca de la idea homilética.

DM: En un documento escrito, puede usar marcadores de color


para resaltar una idea clave. Pero los marcadores de color no funcio-
nan en las presentaciones orales. ¿Cuáles son otras formas para re-
saltar esa idea clave además de hacerla tan breve como sea posible
y de repetirla?

HR: Bueno, algunas veces señálela. Le diría a la gente: «Ahora es-


cuchen este principio».

DM: ¿realmente les da a sus oyentes una clara indicación de que


esto es un asunto clave?
Balas o salvas 55

HR: Así es. Podría decir: «recuerden esto, porque es la forma


en que tienen que pensar si son cristianos. Aquí está el principio».
Entonces se los daría, y volvería a él otra vez, para que vean el prin-
cipio y para que vieran cómo funciona. Si mi congregación saliera
y dijera: «No entendí de qué estaba hablando esta mañana», me
sentiría como si hubiera fallado. tal vez no recuerden el esquema
pero ellos deberían recordar la bala. Lo que realmente estás tratan-
do de descubrir son grandes verdades bíblicas y dejarlas en la vida de
la personas.

Referencias:
1
Haddon W. robinson, Biblical Preaching: The Development and Delivery of Expository Messages,
(Grand rapids, MI: Baker Academic, 2001), p. 35.
2
«Bullets or Buckshot?». Una entrevista con Haddon robinson, en Ministry, septiembre
2000. (Usado con permiso).

gunta s pa ra reflexionar y discutir:


Pre
o el último que
últim o se rmón que predicó
1. Re vise el una salva?
¿E se se rm ón fue una bala o
escu ch ó. una frase
la id ea pr in cip al del sermón en
Enuncie mejorar
y m em or ab le . ¿Cómo se puede
sencilla
icación?
la idea de la pred
bilidad de dar
¿Q ué pr ed ica do r aprecia por su ha anera que
2. m
ra predicar de tal
forma a la idea pa s oy ente s?
ente de lo
se queda en la m
n las que
so n al gu na s formas prácticas co
3. ¿Cuá le s a idea
re co rd ar la im po rtancia de dejar un
pueda es?
uno de sus sermon
dominante en cada
Predicación
de mercado 6

C
ALVIN MILLEr es un predicador, poeta, pintor y uno de los
escritores cristianos más amados. Actualmente trabaja como
profesor del Ministerio Pastoral y de Predicación en la Escuela
Beeson Divinity en Birmingham, Alabama. Sus libros acerca
de la predicación incluyen Marketplace Preaching y The Empowered
Communicator: 7 Keys to Unlocking an Audience.
Derek Morris (DM): En su libro Marketplace Preaching, usted hace
un fuerte llamado para que regresemos el sermón al mercado.1 ¿A
qué se refiere con esto?
Calvin Miller (CV): Quiero decir que deberíamos empezar con
las personas donde ellos están, no donde desearíamos que estuvie-
ran. El Nuevo testamento se escribió en griego Koine, que era un
mercado griego. Cuando Jerónimo lo tradujo al latín, se escribió en
latín vulgar o de mercado. El mercado es el lugar donde la gente vive
y habla y donde dicen cosas en frases cortas. La predicación de mer-
cado mantiene las cosas en formato coloquial. Es una línea de con-
versación que la gente puede entender. Es lo que llamo predicar en
la informalidad. Una vez más, la iglesia debe aprender a predicar
en la informalidad con sermones de mercado. Los predicadores deben

( 57 )
58 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

predicar de manera coloquial. Deben acercarse a aquellos que es-


tán fuera de la iglesia.

DM: Entonces usted quiere llevar el sermón de regreso a donde


la gente pueda entenderlo.

CM: Sí. He descubierto que para que una iglesia crezca de 10 a


3500 miembros, usted debe ser capaz de empezar donde está la gen-
te. Jesús fue un salvador de mercado. Él también recibió críticas por
pasar demasiado tiempo en el mercado. Ves predicar a Jesús junto al
pozo, tratando de tener una conversación con alguien. El pozo era un
centro de actividad, por así decirlo, y creo que la predicación nece-
sita quedarse ahí.

DM: ¿Cuál es la forma más efectiva para un sermón de mercado?

CM: Creo que una historia es una forma poderosa. Estoy leyen-
do cómo algunos abogados narran historias. Es raro que un abogado
presente un caso sin decir: «Esto es lo que sucedió», y le cuenta una
historia al jurado. Hace poco leí un artículo en the Wall Street Journal
acerca de abogados que usan historias en tercera persona para con-
vencer al jurado de que ciertas cosas son verdaderas. Jesús usaba las
parábolas de la misma forma.

DM: ¿Cómo le responde a aquellos que sugieren que la predica-


ción expositiva es más poderosa que una historia o una predicación
narrativa?

CM: Yo digo que la historia es la exposición. Cuando le pregunta-


ron a Jesús: «¿Quién es mi prójimo?». ¡Él no dio la raíz hebrea! Él dijo:
«Cierto hombre fue a Jericó […]» y contó una historia. Diez por ciento
de la Biblia es precepto y noventa por ciento es una narrativa. Creo que
para la mente de mercado, la historia es un expositor poderoso.
Predicación de mercado 59

DM: ¿Cuál es el mejor escenario para el sermón de mercado?

CM: La predicación de mercado se da más efectivamente en el


contexto de la adoración de mercado. La «adoración informal», co-
mo yo la llamo, debe ser coloquial y relevante. Debe existir para la per-
sona en la calle, y esta persona debe entenderla. Ya no podemos cons-
truir paredes góticas y gruesas con vidrios de colores para dejar el
mundo afuera. Debemos llevar el mensaje al mundo y predicarlo
afuera. Una de las cosas más impresionantes que Leif Anderson hizo
alguna vez, fue llevar sus servicios de Pascua a la Plaza de las Amé-
ricas. No fue una mala idea, la gente frecuenta ese lugar, camina por
el área de comida, no por la iglesia, por eso fue buena idea llevar al
coro y contar una historia. Así es como empezó el cristianismo y flo-
reció hasta que construyeron edificios. Una vez que tomamos el pun-
to de vista provincial de que nos deberíamos apartar de otros y con-
ducir nuestros negocios lejos del ruido del mercado, nos volvimos
mucho menos efectivos y exitosos.

DM: En Marketplace Preaching2, usted menciona que la iglesia pa-


rece más contenta de morir antes que predicar afuera. ¿Por qué cree
que sucede así? ¿tenemos miedo de predicar en el mercado?

CM: La mayoría de nosotros sentimos cierta necesidad de proteger


nuestro testimonio y nuestro estilo de adoración. Los cristianos son
notorios por no querer hablar de Jesús en el mercado. Hacen eso en
la iglesia, pero no lo harán en su lugar de trabajo o en el centro comer-
cial. No nos gusta que alguien sea rudo con nosotros o temen no agra-
darle a otras personas por lo que creemos, así que pensamos que es
más seguro no decir nada en estos escenarios. Pero si los cristianos ha-
blaran acerca de Jesús en el mercado, la gente creería más en ellos.

DM: ¿A qué se refiere cuando dice que la predicación de mercado


efectiva demanda mucha preparación y una predicación más ligera?2
60 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

CM: Uno de los llamados más grandes de una historia es la es-


pontaneidad. Cuando escucha a Fred Craddock hilar, parece que lo
va creando conforme va hablando. Pero ese no es el caso; hay mucha
preparación, creo mucho en escribir el sermón. No puedo desarro-
llar sermones de mercado que sean efectivos sin que los escriba, ni
producir algo que sea duradero sin que lo redacte. Siempre que ter-
minamos de preparar un sermón, debemos revisarlo una vez más,
oración por oración, remplazando palabras débiles con palabras fuer-
tes. Cada una de las palabras clave del sermón debe contar. Luego,
se debe memorizar la fraseología. Si va a usar una o dos líneas de
un poema, memorícelo; repáselo hasta que lo haya memorizado.

DM: Lo escucho decir que la preparación debe ser bastante, ¿pe-


ro qué hay de la predicación de los sermones de mercado?

CM: Para la predicación, necesita relajarse; si algo inesperado


llega a suceder, se puede reír de eso. En una ocasión mientras un pre-
dicador estaba a mitad del sermón, una niña pequeña se soltó, corrió
por el pasillo y se subió al estrado. El predicador se detuvo por un
momento, la levantó y dijo: «¿No es hermosa?». ¡El auditorio empe-
zó a aplaudir! Entonces el predicador dijo: «No sé quién es ella, pero
tienen 30 segundos para reclamarla o me la quedo» y siguió con su
sermón. Este predicador pasó mucho tiempo en su estudio, pero en
su predicación estaba relajado. Pareció ser humano, y la humanidad,
más que cualquier otra cualidad, vende un sermón.
El predicador de mercado tiene una preocupación genuina por la
gente que escucha el mensaje. Este amor por la gente es aún más impor-
tante que el amor por la predicación. Por eso es que propongo «cesar»
antes del sermón, lo que significa que diez minutos antes de predi-
car, debe dejar de ver el manuscrito. Aléjese de él y conozca a algu-
nas personas. Permita que sus oyentes sean su centro de atención.
Salga de su documento y sumérjase en ellos. Si no hace eso, se suje-
tará a su sermón escrito y no podrá identificarse con sus oyentes.
Predicación de mercado 61

DM: otra estrategia que usted sugiere para conectarse con sus
oyentes es el inicio casual, lo que usted llama el «discurso antes del
discurso».3 ¿Qué trata de lograr con este inicio casual del sermón de
mercado?

CM: Esta es una época relacional, pero no creo que los semina-
rios enseñen muy bien la comunicación relacional. Ahí se enseña li-
turgia y una adoración alta, pero generalmente, no tocan la comu-
nicación relacional. Cuando las personas que plantan nuevas iglesias
van a la tienda del frente o al centro comercial, hablan con personas
que no conocen la liturgia. tenemos que iniciar donde está la gente;
por eso la comunicación relacional es tan importante. Establecer una
relación orador-oyente es la llave principal para abrir la puerta de la
comunicación efectiva. No sucede mucho hasta que se establece una
amistad. En los momentos iniciales al construir una relación con el
oyente, la clave tiene que ver más con el sentimiento que con el ar-
gumento. Los argumentos no se escuchan hasta que el sentido emo-
tivo emerge en los hablantes y oyentes. Solo después de haber al-
canzado una unidad relacional, podemos lograr la unión en nuestro
argumento.

DM: Yo me reí entre dientes cuando leí sus estrategias para con-
servar el interés de sus oyentes. Usted sugiere algunas tácticas radi-
cales como el archivo de napalm4 ¿Por qué para usted es tan im-
portante mantener la atención de su audiencia?

CM: No puede hacerse nada después de que el interés ha desa-


parecido; nada. La gente no se inspirará por lo que la aburre, tienen
que estar interesados, para poder ser inspirados. Duele cuando es-
cucho que un predicador toma una gran verdad y la vuelve tan abu-
rrida que a nadie le importa. El interés es una función clave al llevar
a la gente de la verdad a la inspiración y a la acción.
62 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

DM: ¿Qué consejo le daría a un pastor que siente el llamado pa-


ra predicar sermones de mercado?

CM: Analice su audiencia; esto lo tomo muy seriamente. General-


mente, cuando recibo una invitación para predicar, pregunto: «¿Su
iglesia es formal o informal? ¿Cómo se viste como pastor? ¿Cómo se
viste su congregación?». Usted no quiere violar ese sentido de quié-
nes son esas personas. Cuando prediqué en Will Willimon usé una
bata, porque todos lo hacen. rick Warren predica sin calcetines, por
eso la gente en su iglesia en California asiste sin calcetines.
La identidad es un gran asunto, si el predicador está en contra de
eso, la gente se siente distanciada de él. Así que tenemos que identi-
ficarnos con la audiencia. también creo que los hábitos de lectura de
un pastor determinarán su efectividad en el mercado. Lea algunos
best sellers, biografías, psicología popular. Mientras más nombres pue-
de nombrar y que sean familiares para su audiencia, más influen-
cia tendrá.
Y recuerde, un sermón nunca está terminado hasta que se haya
dado la bendición. Mientras está predicando, lo puede cambiar si no
funciona. Se le pueden añadir cosas, quitarle o hasta desecharlo.
Una mañana, un hombre literalmente murió de un paro al corazón
en nuestro servicio de adoración. No recuerdo el sermón de ese día;
lo que recuerdo es que mientras el equipo de rescate entró en la iglesia,
me senté con su viuda y oré con ella mientras la iglesia se reunía
alrededor de nosotros para orar. Esos son momentos cuando la pre-
dicación es de una naturaleza totalmente diferente, pero que se predica
con voz muy fuerte. Es predicar donde la gente está: en el mercado.

Referencias:
1
«Marketplace Preaching», entrevista con Calvin Miller en Ministry, noviembre de 1998.
(Usado con permiso).
2
Calvin Miller, Marketplace Preaching: How to Return the Sermon to Where It Belongs (Grand
rapids, MI: Baker Books, 1995), p. 96.
3
Calvin Miller, The Empowered Communicator: 7 Keys to Unlocking an Audience (Nashville, tN:
Broadman and Holman, 1994), pp. 19-24.
4
Ibíd., pp. 198-199.
Predicación de mercado 63

s pa ra reflexiona r y discutir:
Pregunta cado de mer
¿Q ué aspe ct o de la predicación
1. ?
en sus sermones
es más aparente
sca para
alguna s de las formas que bu
2. ¿Cuáles son predicar
co n su s oy en te s, tanto antes de
conectarse
predicación?
como durante la
mo
m bi os re al izará a su predicación co
3. ¿Qué ca te capítulo acerca
de la
resultado al leer es
ercado?
predicación de m
Predicación
evangélica 7

C
HArLES D. BrookS ha predicado la Palabra de Dios por más
de medio siglo. Como resultado de su predicación evangélica,
miles de personas han aceptado a Cristo como su Salvador
personal. Durante 23 años, él trabajó como director y orador del
ministerio televisivo Bread of Life.
Derek Morris (DM): Durante más de cincuenta años, usted ha
predicado la Palabra de Dios con valentía.1 A través de su ministe-
rio Dios ha tocado miles de vidas. ¿Cuándo fue la primera vez que
escuchó el llamado para predicar?
Charles D. Brooks (CB): No tenía la intención de convertirme en
predicador. Ya había sido aceptado en un programa propedéutico
para la carrera de odontología, y dos semanas antes de que iniciaran
las clases el Señor me llamó. Estaba sentado en la tienda evangélica
de Earl Cleveland, solo, y el Señor impresionó mi mente en una for-
ma casi definitiva: «Esto es lo que quiero que hagas, y te ayudaré a
presentar la verdad de manera clara». Le platiqué a mi madre acer-
ca de esto. Ella me dijo: «Hijo, cuando naciste, te entregué al Señor.
Ahora él te está llamando, y nunca más vi hacia atrás».

( 65 )
66 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

DM: Cuando era un predicador joven en Pensilvania, escuché


sus sermones evangélicos. Nunca había escuchado a alguien predi-
car la Palabra con tal valentía. ¡Fue como si tuviera fuego en sus hue-
sos! ¿El evangelismo es un don especial o es que cada predicador
recibe el llamado para predicar sermones evangélicos?

CB: Creo que hay un don especial de «evangelismo». Eso no es


algo que yo escogí. Pero también creo que quien es llamado a predi-
car es para enseñar la Palabra de Dios.

DM: He notado que muchos jóvenes predicadores son escépti-


cos acerca de la predicación evangélica. Les han dicho que ya se ter-
minaron los días de esta. Algunos están convencidos de que la gente
no vendrá a una reunión pública para escuchar predicar a alguien.
¿Cómo respondería a ese escepticismo?

CB: Esa idea de que no funcionará no vino de Dios. Los mejo-


res días del evangelismo están frente a nosotros. Veremos a miles de
personas bautizadas en un solo día. Y ahora está sucediendo. Hace
algunos días tuve unas reuniones en Chicago, y cerca de quince jóve-
nes predicadores estaban asignados a trabajar conmigo. Algunos de
ellos estaban escépticos acerca de la predicación evangélica, pero
aquellos jóvenes trabajaron con nosotros y ¡Más de doscientas per-
sonas entregaron sus vidas a Cristo y se bautizaron! Esos jóvenes
encontraron una pasión en la predicación evangélica.

DM: En sus sermones he notado que reta a sus oyentes a pensar.


Aquí hay un extracto de uno de sus sermones sobre el tema de salva-
ción. «Nuestro tema de esta noche tiene que ver con una pregunta
que es tan vital que no sé cómo impresionarlos acerca de su impor-
tancia. Amigos, por favor hagan esto, por su bien. Cuando entraron
les dimos un pedazo de papel en blanco. Nos gustaría que usaran ese
papel para que escriban los versículos de la Biblia que les demos, y
Predicación evangélica 67

cualquier anotación que les gustaría hacer. Cada noche van a escu-
char cosas que tal vez no han escuchado antes, y ustedes necesitan
confirmar si les estoy diciendo la verdad. Saben, una de las razones
por las que hay mucha confusión en la iglesia cristiana actualmen-
te es porque las personas solo se sientan y «degluten» todo lo que los
predicadores dicen. Ustedes no me conocen. Así que vean y revisen
si está ahí. Y si no está, no tienen que creerlo».2

DM: Esa es una perspectiva novedosa. reta a sus oyentes a pen-


sar junto con usted. ¿Aprendió de otros evangelistas o desarrolló ese
estilo como resultado de su experiencia personal?

CB: Para ser honesto con usted, no creo haber dedicado cinco
minutos para pensar en un estilo. Esta es la forma en que mi mente
está influenciada para trabajar. Se me enseñó que algunas veces la
verdad es ofensiva para los no creyentes, tenemos que ser sabios al
presentarla. A menudo haré una propuesta que demanda una prue-
ba bíblica, creo que hay poder en la Palabra.
Había una madre en Columbus, ohio, que tomó uno de mis
panfletos y empezó a leer los temas. Luego llamó a su hija y le dijo:
«¡Vamos y veamos de que está hablando este tonto!». Vinieron a la
reunión y mientras yo predicaba, vi a toda una fila ponerse de pie.
Cuando se levantaron, pensé, Señor ¿he ofendido a estas perso-
nas? ¿Se van a salir? Pero en vez de salirse, caminaron hacia el fren-
te. Cuando estaban más cerca, vi que era esa madre, su hija y sus
hijos. No se había hecho algún llamado. ¡Hay poder en la Palabra
de Dios!

DM: La predicación evangélica involucra llamar a la gente a tomar


decisiones que cambian la vida. Eso es intimidante para algunos pre-
dicadores. ¿Qué les aconsejaría acerca de hacer un llamado y espe-
rar una respuesta como parte de la predicación?
68 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

CB: Les diría: «Cuando sientas que eres responsable de la forma


en que esta gente responda, en realidad estás tomando una respon-
sabilidad que no es tuya».
Nuestra responsabilidad como predicadores es darles a nuestros
oyentes la oportunidad de responder. Lo que sucede en el corazón
de la persona es entre ella y Dios. Si le da una invitación a la gente
para que acepte a Cristo y nadie responde, no se sienta mal. ¡tal vez
ya todos son salvos! No tenga miedo de hacer una invitación.

DM: ¿Puede darnos un ejemplo de una invitación que le haría a


la gente para que acepte a Cristo como su Salvador personal?

CB: Diría algo así: «Jesús ha ido a preparar un lugar para usted en
la ciudad celestial. Algún día él vendrá para llevarlo a casa, y las
puertas de esa ciudad se van a abrir totalmente. Los santos van a
entrar por ahí. Damas y caballeros, ¿quiénes son esas personas? Ellos
son pecadores perdidos, malas personas que han sido redimidos por
la sangre del Cordero. Vamos a la gloria para estar con Jesús, eso es
lo que hay más adelante, y es nuestro por fe, porque Cristo ha abier-
to el camino. Quiero ser salvo, quiero ir a ese lugar donde florece el
árbol de vida, donde hay descanso para los cansados.
»En algún lugar en los campos del Edén el pueblo de Dios se
puede reunir. Quiero verlos en ese lugar. Quiero que ustedes me
vean ahí. Jesús murió para que puedan estar ahí. Derramó su sangre
preciosa para que puedan ser salvos, para que sus pecados sean lim-
pios y que puedan vivir con él.
»Mi pregunta esta noche es, ¿cuántos de ustedes aceptan lo que
Jesús ha hecho por ustedes y quieren ser salvos en su reino? Si us-
tedes lo quieren aceptar, quiero que se pongan de pie conmigo ahora
mientras oramos».
Aquí hay otro ejemplo: «Es el momento de decisiones. Es hora de
una entrega total. Es hora de permitir que Cristo tome esos deseos
equivocados y haga algo nuevo de ustedes. Si ahora quieren dejar
Predicación evangélica 69

ir algunas cosas y su vida se ha convertido de tal forma que no las


extrañen, si quieren ponerse de pie delante de la cruz esta mañana
y entregar su vida completamente a Jesús, quiero que se levanten
ahora y caminen hacia el Señor».

DM: Sus ejemplos me recuerdan una invitación durante la con-


clusión de un sermón de Billy Graham titulado «Conversión». termi-
nó su sermón con estas palabras: «Les digo, cuando vienen a Cristo,
no me importa cuándo sea, no me importa dónde sea o cómo sea
cuando vengan, vendrán por arrepentimiento y por fe, confiando
solo en él, en su muerte y resurrección para su salvación. Si no han
venido, si no se han encontrado con Cristo, les pido que lo hagan esta
noche. Puede ser miembro de iglesia, del coro, un diácono, un maes-
tro de Escuela Sabática, pero si no está seguro realmente de haberse
encontrado con Cristo y haber sido convertido, le voy a pedir que
se levante de su lugar, venga al frente y diga: “Esta noche lo recibo,
me arrepiento y le doy mi vida a Cristo”».3

CB: Ese es un buen ejemplo de una invitación sencilla. Mientras


escucha sermones evangélicos, aprende que hay diferentes formas
de hacer una invitación. Billy Graham acostumbraba decir: «Solo
me voy a parar aquí, usted viene». El objetivo es más que solo una
respuesta emocional. Le digo a la gente: «Quiero que reflexione, me
gustaría que usted piense y no solo grite y se emocione».

DM: Cuando invita a la gente a que responda, he notado que no


solo está recitando palabras de un pedazo de papel. Sus palabras,
la entonación, y su lenguaje corporal comunican una preocupación
de corazón por sus oyentes.

CB: ¡Eso es importante! La gente se puede dar cuenta si usted es


sincero. recuerdo la primera vez que hice una predicación evangé-
lica extensiva con un intérprete; estaba en Egipto. Una noche recibí una
70 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

nota en árabe y le pedí al intérprete que la tradujera. Decía: «Querido


Pastor, ¡lo escuchamos a él pero lo vemos a usted! Y podemos notar
por sus ojos que realmente siente lo que dice». Nunca he olvidado
eso. No predico acerca de algo que no creo, que no pueda decir con
convicción. La gente lo puede ver, lo pueden sentir. Ellos saben si solo
estoy ahí haciendo un trabajo. Quiero que la gente sienta que estoy
bajo el control del Espíritu Santo, y que ellos también lo están. Y si
responden al llamado, se den cuenta que no es por mí, sino por el Es-
píritu Santo.

DM: Lo escucho decir que es de vital importancia creer lo que pre-


dica. Sus oyentes pueden notar si usted es genuino o no. ¿Hay algún
otro consejo que le gustaría dar a un predicador que siente el llama-
do de predicar a la gente perdida?

CB: Existe el peligro de querer parecer como un erudito. Pero la


Biblia dice que Jesús le hablaba a la gente común, y ellos lo escucha-
ban alegremente. Lea todo lo que quiera, llene su cabeza, pero cuan-
do predique, sea sencillo, honesto, directo. La gente absorberá el men-
saje de una mejor forma, se sentirá más cómoda con usted. No trate
de impresionar a sus oyentes. Interésese en ellos y ámelos.
Cuando esté predicando, el contacto visual es extremadamente
importante. Me gusta mirar a la gente y ver cómo se sensibiliza. Siem-
pre recuerde que usted solo es un simple mensajero; no se debe re-
flejar nada de usted.

DM: ¿Cómo motivaría a los predicadores que sienten el llamado


de predicar sermones evangélicos?

CB: Cuando predica sermones evangélicos, ¡hace lo que Dios le


dice! El Señor no lo llama para entretener. No lo llama para ser in-
genioso, lo llama para predicar la Palabra. Así que asegúrese de cono-
cer la Palabra usted mismo, y cuando la predique, ¡tendrá efecto!
Predicación evangélica 71

Referencias:
1
«Preaching the Word», una entrevista con Charles D. Brooks en Ministry, abril 2005. (Usado
con permiso).
2
Grabación en audio del sermón «Claimed and kept» por Charles D. Brooks.
3
Billy Graham en la cruzada evangélica en Charlotte, Carolina del Norte en 1958, www.wheaton.
edu/bgc/archives docs/bg-charlotte/1003.html.

regunta s pa ra reflexionar y discutir:


P el término cha
siente cuando escu
1. ¿Qué piensa y lica?
predicación evangé
ha llamado
Re fle xione en las ocasiones que Dios.
2. der a la Palabra de
a la gente a respon
aprendido?
¿Qué lecciones ha
bio en
biará su pe rspe ctiva para un cam
3. ¿Cómo ca m do de leer
gélica como resulta
la predicación evan
este capítulo?
Predicación
en secuencia 8
¿
A
LGUNA VEz se ha encontrado frente a su computadora o
ante una hoja en blanco, y no sabe sobre qué predicar?1 Si es
así, entonces considere la predicación en serie. Este tipo de
predicación tiene ventajas para todos. El predicador no em-
pieza a partir de cero cada semana, así los oyentes tienen un sentido
de dirección y de propósito.
No es difícil convencer a la mayoría de los predicadores y oyen-
tes de que la predicación en serie es una buena idea. Lo que podría
ser más complicado es saber dónde empezar.
A continuación le presento un proceso de cinco tips que lo ayuda-
rán a darle forma a una serie de sermones con éxito.

1) Seleccione un tema para una serie de sermones


La predicación en secuencia puede ser expositiva o temática. Una
opción incluye tomar un libro de la Biblia y predicar acerca de todo
el libro o solo una parte. Una segunda opción sería escoger un tema y
luego seleccionar una serie de versículos que lo desarrollen.
Sus oyentes lo pueden ayudar con su proceso de elección. Muchas
ideas excelentes para series expositoras o temáticas surgen al analizar
la audiencia. Invariablemente terminará con más sugerencias para
una serie de sermones de las que pueda cubrir en un año.

( 73 )
74 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

Cuando solicita opiniones de sus oyentes en relación a una po-


sible serie de sermones crea un sentido de emoción y anticipación.
Una pareja encontró y compró en Internet un libro mí, pensaron que
me ayudaría con mi serie de sermones. ¡Y no eran miembros de mi
congregación!

2) Determine el número de sermones en la serie


Una vez que ya eligió un libro o tema en particular, determine el
número de sermones que se deberían incluir. Al establecer el número
para una predicación, las «unidades de pensamiento» son más útiles
que las divisiones de capítulos.
Escuché a un pastor predicar una serie de 21 sermones acerca
del libro de Juan. Decidió revisar un capítulo cada semana. Eso fun-
ciona razonablemente bien con ciertos libros, tales como Daniel, pero
no para el Evangelio de Juan. Vea Juan 2. ¿Cuántas unidades de pen-
samiento puede encontrar en solo ese capítulo? Por lo menos dos.
Juan 2: 1-11 registra el milagro en Caná. Juan 2: 12-25 registra la pri-
mer limpieza del templo. De manera similar, hay múltiples unidades
de pensamiento en Juan 3 y 4.
Cuando era un joven, pasé dos años predicando del Evangelio
de Lucas. Fue un buen cambio pasar del pánico de mirar una hoja en
blanco cada semana. Mi pasaje para predicar era preseleccionado: la
siguiente unidad de pensamiento en el libro. El texto era rico y va-
riado, tanto el predicador como los oyentes disfrutaban el camino
a través de la Palabra de Dios.
Solo debe ser consciente de que necesita escoger su texto cuida-
dosamente si intenta predicar una serie de sermones, también ne-
cesita pensar acerca del rango de atención de sus oyentes. Si pasara
todo el año predicando acerca de Eclesiastés, pronto todos estarían
gritando: «Vanidad de vanidades, todo es vanidad».
Como regla, limito cada serie de sermones a cuatro o seis, aun-
que antes solía hacerlos más extensos. Vivimos en una época cuando
la gente tiene un rango de atención corto. tal vez necesite predicar
Predicación en secuencia 75

acerca de una porción de un libro en vez de predicar acerca de un


texto entero. He predicado series de seis sermones acerca de libros
enteros de la Biblia, y también he predicado series de cuatro sermo-
nes sobre cuatro versículos.
A continuación se presenta un ejemplo de una serie expositiva so-
bre la carta de Pablo a los Filipenses. Esta serie se tituló «regocijémo-
nos en el Señor» y cubría toda la epístola:
• «razones para regocijarse», basado en Filipenses 1: 1-11.
• «regocijarse en medio de la adversidad», basado en
Filipenses 1: 12-30.
• «Gozo inexpresable y lleno de gloria», basado en Filipenses 2: 1-11.
• «regocíjense juntos», basado en Filipenses 2: 12-30.
• «regocijémonos solo en Jesús», basado en Filipenses 3: 1-4: 1.
• «regocijémonos siempre», basado en Filipenses 4: 2-23.
A continuación se presenta un ejemplo de una serie acerca de una
porción de un libro. Esta serie de cuatro partes acerca de Santiago
5: 13-16 se tituló «orar, alabar y sanar»:
• «¿Alguien entre ustedes está sufriendo?», basado en Santiago 5: 13.
• «¿Hay alguien alegre?», basado en Santiago 5: 13.
• «¿Hay alguien enfermo?», basado en Santiago 5: 14.
• «Sáname, oh, Señor», basado en Santiago 5:14-16.
Si hubiera puesto mucha atención en toda la epístola, podríamos
haber pasado años estudiando a Santiago. Eso podría haber sido edu-
cacional, pero estoy seguro que la mayoría de los oyentes hubieran
preferido un poco de variedad. Para una serie expositora y temáti-
ca, prediqué una serie de cuatro partes acerca de Lucas 24: 13-45.
La serie se llamó: «El camino a Emaús»:
• «El testimonio de Cleofas».
• «El testimonio de Moisés».
• «El testimonio de los profetas».
• «El testimonio de los Salmistas».
76 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

3) Desarrolle una lista de lectura


Una vez que ya ha decidido acerca de una serie y del número de
sermones, está listo para desarrollar una lista de lectura. tanto para
la serie expositiva como para la temática, su fuente primaria de in-
formación siempre debe ser el texto inspirado. Cuando predica acer-
ca de un libro o acerca de una porción de la Escritura, la unidad de
pensamiento determina los parámetros de su estudio. Para una serie
temática, buscará en pasajes de la Escritura que traten acerca del te-
ma en consideración.
Mientras desarrolla su lista de lectura, consulte por lo menos, una
persona que tenga experiencia en relación al contenido de su serie de
sermones. Por ejemplo, al preparar doce sermones acerca del Sermón
del Monte en Mateo, consulté a un experto en el Nuevo testamento cu-
ya biblioteca acerca de Mateo es más grande que mi biblioteca acerca
del Nuevo testamento: despúes de una plática estimulante, este exper-
to en el Nuevo testamento me recomendó cinco libros que se convir-
tieron en los volúmenes primarios en mi lista de lectura.
Si planea su calendario de predicación con bastante anticipación,
puede solicitar ayuda de personas cercanas o lejanas a usted. Con un
poco de planeación anticipada, los libros de su lista de lectura se pue-
den adquirir con grandes descuentos. Generalmente compro libros
de buena calidad en Internet, ahorrando tiempo y energía.

4) Haga un diseño visual para la serie de sermones


Una de las ventajas de la predicación en secuencia es que se puede
enfocar en un pasaje o tema en particular por un período extendido.
Esto le proporciona la oportunidad de que su equipo de adoración
haga un diseño visual para toda la serie. Por ejemplo, al preparar
una serie de seis sermones acerca de Filipenses, imprimimos varios
miles de parches en forma de pergamino de la carta a los Filipenses
que se les podía entregar a los asistentes; los alumnos de la escuela de
la iglesia ayudaron a enrollar los pergaminos, creando algo de expec-
Predicación en secuencia 77

tativa e involucrándolos desde el principio en la serie que se acer-


caba. Este pergamino de Filipenses se convirtió en el diseño visual
de la serie; se invitaba a los asistentes a que participaran de manera
activa durante cada mensaje pidiéndoles que leyeran partes de la
epístola del pergamino que habían recibido. también se les invitó a
que se llevaran a casa su pergamino para que estudiaran más acerca
de Filipenses. Era una vista hermosa observar a las personas llegar
a la iglesia cada semana con su copia del pergamino de Filipenses.
Para una serie temática sobre cristianos saludables, compramos
una barra de equilibro en una escuela de gimnasia cercana. Algunos
miembros de nuestro equipo de adoración compraron y pintaron
grandes letras de unicel con la frase «Cristianos saludables». Estas
letras se colocaron en la barra de equilibrio junto con la silueta de
un gimnasta. El mensaje no verbal estaba claro: esta serie de sermo-
nes sobre cristianos saludables es acerca del balance.
Desarrollar un diseño visual es difícil, si el tema o pasaje cambia
drásticamente cada semana. La predicación en secuencia proporcio-
na tiempo para desarrollar y utilizar un diseño visual poderoso que
será recordado mucho tiempo después de que haya terminado la serie.

5) Desarrolle una idea poderosa para predicar cada sermón


de la serie
Cuando se predica una serie, recuerde lo básico: cada mensaje de-
bería comunicar una idea sencilla y poderosa. tanto para la predi-
cación expositiva como para la temática, ese pensamiento sencillo
y dominante debe provenir del texto, y generalmente necesita ser
parafraseado a fin de hacerlo personal, contemporáneo, conciso y
memorable. Su idea de predicación es el pensamiento dominante que
quiere que sus oyentes recuerden. Conforme se desarrolle su serie,
deseará tomar algunos momentos para revisar la idea de predicación
de cada sermón previo.2 Eso dará un sentido de unidad y progreso
conforme lleva a sus oyentes en un viaje a través de la Palabra de Dios.
Una vez que haya terminado la serie, tiene un recurso que los
78 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

miembros pueden compartir. Al final de una serie expositiva de diez


sermones acerca del libro de Daniel, regalamos más de diez mil dis-
cos compactos. Al hacer esto, la fuerza de su ministerio de predica-
ción se expande. Su serie de sermones podría ponerse disponible en
el sitio de Internet de su iglesia o subirlo como podcast en itunes.3

Conclusión
Claro, no todas las iglesias tienen todos los recursos que he men-
cionado aquí. Use lo que tenga y aplíquelo a su propia situación. La
predicación en secuencia ha sido practicada por siglos y por una
buena razón. La próxima vez que se encuentre mirando una hoja en
blanco o a un monitor de computadora, considere implementar este
sencillo proceso de cinco tips para el diseño y preparación de una se-
rie de sermones efectiva.

Referencias:
1
«Sequence Preaching: How to design and prepare an effective sermon series» en Ministry,
diciembre 2008. (Usado con permiso).
2
Manuscritos disponibles en www.powerfulbiblicalpreaching.com.
3
Para conocer más acerca de este tema consulte «Preaching to the World» en Ministry, julio
2007. también está disponible en www.ministrymagazine.org.

gunta s pa ra reflexionar y discutir:


Pre nificativa que
sig
de sermones más
1. ¿Cuál es la serie predicado?
haya escuchado o
predicación
o pu ed e m ej orar su ministerio de
2. ¿Cóm
secuencia?
la predicación en
pítulo
ev as ha ap rendido de este ca
3. ¿Qué cosa s nu ones?
ar án co n su pr óxima serie de serm
que le ayud
El arte de saber
escuchar dos veces 9
D
UrANtE MáS DE 50 años, John r. W. Stott fue rector Emérito
de la Iglesia All Souls en Londres, Inglaterra. Escribió nume-
rosos libros incluyendo su best seller Between Two Worlds: The
Art of Preaching in the Twentieth Century. Fue reconocido como
uno de los doce «predicadores más efectivos en el mundo de habla
inglesa».
Derek Morris (DM): Dr. Stott, realmente aprecio su voluntad para
compartir con nosotros su pensamiento acerca de la predicación bí-
blica relevante.1 En su libro acerca de la predicación titulado Between
Two Worlds, hay una oración que captó mi atención de manera par-
ticular: «El escuchar de manera humilde es indispensable para la pre-
dicación relevante».2 ¿Podríamos empezar por este comentario?
John r. W. Stott (JS): Me alegra que haya escogido esa parte. De
hecho, ahora me gustaría hablar acerca de escuchar dos veces. Por es-
cuchar doblemente, quiero decir escuchar, por supuesto, a Dios y a
a su Palabra, pero también escuchar las voces del mundo. Ahora,
quiero dejar en claro que cuando escuchamos al mundo de hoy, no
lo oímos con el mismo grado de respeto como cuando percibimos la
voz de Dios, la cual prestamos oídos para creer y obedecer lo que
dice. Escuchamos al mundo para entender sus gritos de dolor. La
comunicación relevante surge a partir de este proceso de escuchar

( 79 )
80 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

doblemente.
DM: ¿Escuchar doblemente empieza con escuchar primero a Dios?

JS: No sé qué debe ser primero. Creo que si escuchamos las vo-
ces del mundo actual, crecemos en la comprensión y en la aprecia-
ción de su dolor y su poco entendimiento del evangelio. Mientras
más conscientes estamos del contexto a nuestro alrededor, más ur-
gente se vuelve escuchar a Dios, para oír una palabra de él relevante
a su sufrimiento. Así que no sé qué viene primero o si escuchas a los
dos de manera simultánea. La cuestión importante es escuchar a am-
bos y no solo a uno. Por supuesto, el liberal tiende a escuchar solo
la modernidad, y el conservador tiende a escuchar solo a Dios. Me
parece que escuchar doblemente es lo que más se necesita.

DM: Hablemos de algunas formas que ha buscado para escuchar


cuidadosamente al mundo. Uno de los conceptos emocionantes que
menciona en su libro Between Two Worlds es la idea de un grupo de
lectura. ¿Podría compartir con nosotros acerca del enfoque de un gru-
po de lectura?

JS: Bueno, acerca de este negocio de la relevancia, sentía que yo


mismo, y probablemente mis amigos, pasábamos suficiente tiempo
estudiando la Palabra y que los libros teológicos nos ayudaban a en-
tender la Biblia. Mi mayor debilidad era una falta de entendimiento
de la mente moderna, de lo que realmente estaba pasando a mí alrede-
dor. Así que el propósito de iniciar un grupo de lectura fue obligar-
nos a escuchar de manera más atenta e inteligible al mundo de hoy.
Invité a 15 profesionales jóvenes en nuestra congregación para que
se unieran al grupo de lectura: un par de doctores, un par de aboga-
dos, un arquitecto, una persona de la BBC, entre otros; todos estaban
comprometidos con el evangelio bíblico, todos eran hombres y muje-
res dispuestos a relacionar el evangelio con el mundo de hoy. Solía-
mos reunirnos cada tercer mes y aún nos seguimos reuniendo después
El arte de saber escuchar dos veces 81

de 20 años. Apenas nos reunimos la semana pasada cuando, estudia-


mos un libro de economía: The State We´re In3 de Will Hutton. El libro
anterior fue The Selfish Gene de richard Dawkins.4

DM: ¿Qué determina los libros que leen?

JS: Es espontáneo en el grupo y tratamos de estar actualizados.


Estudiamos algunos libros acerca de la Nueva Era, los leímos para
entender lo que enseñan realmente. Normalmente dejo que los otros
escojan, porque ellos están mucho más en contacto con estos libros
que yo. Al final de cada tarde discutimos acerca del siguiente libro.

DM: ¿Entonces cuál es el enfoque de su discusión? Digamos que


leen este libro acerca de economía. ¿Qué esperan obtener de la lectu-
ra además de estar conscientes acerca de lo que dice el libro? ¿Hay
una discusión acerca de cómo responder en una forma cristiana?

JS: Sí, empezamos moviéndonos alrededor de la sala. Cada quien


recibe tal vez 30 segundos para identificar el asunto más importan-
te que a su juicio despierte a los cristianos. Entonces al final de la tar-
de nos hacemos la pregunta: «¿Qué tiene que decirle el evangelio a la
gente que piensa así?». El grupo de lectura no siempre responde esta
pregunta tan bien como ellos creen que deberían hacerlo, pero supon-
go que ese es el propósito, el objetivo de hacerlo.

DM: Si alguien estuviera tratando de iniciar un grupo de lectura,


¿qué sugerencias haría acerca de la formación de un grupo?

JS: Cuando doy seminarios acerca de la predicación, a menudo


menciono el concepto del grupo de lectura. Sugiero que si no tiene
suficientes personas profesionistas en su congregación, entonces in-
vite otras dos o tres congregaciones, incluyendo dos o tres minis-
82 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

tros. Creo que eso se puede hacer en casi cualquier parte.


DM: Además de su grupo de lectura, noté que también usó gru-
pos ad hoc como recurso para sus series de sermones acerca de asun-
tos que los cristianos enfrentan. Este es otro ejemplo de buscar y es-
cuchar cuidadosamente el mundo actual. ¿Podría compartir con no-
sotros por qué formó estos grupos de recursos?

JS: Sí. Fue en el sentido de relacionar la Biblia con el mundo, pro-


bablemente conocía las Escrituras más plenamente y profundamente
que la congregación, porque mi estudio era obvio, pero sentí que las
áreas en las que estaba relacionando la Palabra de Dios con el mundo
eran áreas que yo ignoraba. reconocí que había miembros profesio-
nistas en la congregación que tenían mucho más conocimiento que yo,
tener un grupo ad hoc de expertos en su campo sería muy valioso. Así
que, generalmente, mi asistente de estudio reúne al grupo. reúne
cerca de ocho personas, y muy a menudo en una tarde de domingo
pasaríamos juntos de dos a dos horas y media. Les haría preguntas por-
que yo sabría grosso modo, cómo manejar el tema. Entonces me sen-
taría y los escucharía debatir buscando una respuesta. Por ejemplo,
un grupo de recurso trabajó con la cuestión de trabajo y desempleo.

DM: Sí, y si recuerdo su libro correctamente, usted tenía un pa-


trón, un contralor de personal y el capellán de las tiendas de oxford
Street como parte de su grupo de recursos.

JS: Mas dos personas que experimentaban períodos de desem-


pleo y conocían bien el tema.

DM: En este punto, usted no les pidió que interpretaran la Es-


critura, les solicitó que discutieran un asunto acerca del que estaban
bien informados.

JS: Sí, y había un grupo de recursos diferente para cada tema. Uno no
El arte de saber escuchar dos veces 83

podría hacerlo semanalmente, pero sí mensualmente o trimestralmente.


DM: Una tercera forma que usted ha buscado para escuchar al
mundo de hoy es escuchar las opiniones acerca de sus sermones. ¿De
dónde obtuvo la idea de pedir a ciertas personas de su congregación
para que sean «críticos»?

JS: En el colegio o en el seminario teológico, como lo llamamos en


Bretaña, hay una clase de sermón o de grupo homilético en el que
casi una docena de compañeros vienen y escuchan a alguien predi-
cando. Entonces al siguiente día hacen trizas tu sermón. Así que la
idea de tener críticos no es nueva, pero la idea de continuar el proce-
so después de que uno se gradúa es muy poco usual. ¡La mayoría de
los alumnos se ponen contentos de que esa clase termine!

DM: Pero usted escogió alumnos médicos para que fueran sus
laicos críticos, para evaluarlo en relación con sus sermones.

JS: Sí, creo que la esposa de un hombre casado o el esposo de una


mujer casada podrían ser críticos excelentes. Pero si, como yo, usted
es soltero, entonces necesita escuchar. Deliberadamente escogí dos
alumnos de medicina. Están capacitados para realizar observaciones
sin prejuicios y pensé que estarían en una posición para ser objeti-
vos e imparciales en su evaluación. Y por supuesto, me aseguré de
que creyeran en el evangelio.

DM: ¿Qué tipo de observaciones recibió por parte de ellos?

JS: Bueno, obviamente, las cosas prácticas estaban ahí, acerca de


los gestos de uno, o de la voz o de la conducta en el púlpito, todas
esas cosas obvias. Pero además, eran jóvenes muy inteligentes y edu-
cados en el evangelio, así que me agradó mucho que comentaran so-
bre cómo había manejado los textos, ellos pensaron que mis princi-
pios hermenéuticos eran congruentes, y estaban de acuerdo con la
84 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

interpretación del texto.


DM: ¿Entonces usted les dio libertad para que respondieran de
esa forma?

JS: Absolutamente y les pedí que lo escribieran, el proceso fue


muy útil.

DM: Una cuarta forma que usted ha buscado para escuchar cui-
dadosamente, estaba en desarrollar su programa o su calendario de
predicación. ¿Cómo funciona?

JS: El grupo se aleja dos o tres veces al año durante todo un día.
Uno de los temas en la agenda de ese día es nuestra predicación para
los siguientes seis meses, o para cualquier otro período. Muy a me-
nudo invitamos dos o tres laicos para que nos acompañen. Nos ha-
cemos la pregunta: «¿Dónde estamos, como congregación, en térmi-
nos de crecimiento espiritual y de peregrinaje, y qué necesitamos?».
A partir de ese debate viene una decisión acerca de lo que vamos a
hacer después. Normalmente sería escoger un libro para exponer y
alguien del grupo puede alejarse para dividir el libro en secciones,
sugerir títulos y la forma como será manejado. Algunas veces ese pro-
ceso se hace en el grupo; los laicos son muy importantes. En la parte
de atrás de la iglesia se coloca una caja pidiéndole a la gente que su-
giera sermones, temas o libros. también obtenemos una guía por
medio de nuestro propio consejero pastoral con las personas, donde
llegamos a comprender sus malos entendidos o la necesidad de más
trabajo en algunas áreas.

DM: Este proceso de desarrollar el calendario de predicación


parece que está enviando a la congregación un mensaje importante:
quieren escucharlos. también podría indicarle a la congregación
que la iglesia tiene una dirección específica que desea seguir.
El arte de saber escuchar dos veces 85

JS: Sí, es correcto, por eso nos damos el tiempo para preparar y
pensar acerca de las cosas, y no operar en una forma al azar.
DM: ¿Qué le diría a los pastores que se sienten agobiados en el
ministerio y que creen que no tienen tiempo para escuchar o prepa-
rar sermones bíblicos relevantes?

JS: Bueno, diría que cada generación necesita volver a aprender


la lección de Hechos 6. Mientras no seamos apóstoles, algunas de las
tareas pastorales del apostolado se transfieren a nosotros, particular-
mente en el manejo de la Palabra de Dios. Es absolutamente esencial
que nos concentremos en eso y no permitir que la administración
nos distraiga. Predique acerca de Hechos 6 para que la congregación
pueda entender cuál es su responsabilidad ¡Liberar al pastor para que
predique la Palabra!

Referencias:
1«relevant Biblical Preaching: the art of double listening», una entrevista con John r. W.
Stott, Ministry, enero 1997. (Usado con permiso).
2John r. W. Stott, Between Two Worlds: The Art of Preaching in the Twentieth Century (Grand
rapids, MI: William B. Eerdmans, 1982), p. 192.

exiona r y discutir:
Preguntas para refl
Stott de
o re spon de ría a la declaración de spensable
1. ¿Cóm es indi
manera humilde
que «escuchar de
n relevante»?
para una predicació
r la Palabra
l es su re to m ás grande al relaciona
2. ¿Cuá undo,
io s, qu e nu nc a cambia, con el m
de D
cambiando?
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s encontró
es ta en tre vis ta, ¿qué sugerencia
3. En
más útiles?
Despierte la creatividad
de su congregación 10
¿
A
LGUNA VEz se ha preguntado acerca de la efectividad de su
sermón semanal? ¿Le gustaría algo de ayuda? trate de de-
sarrollar las ideas creativas de su congregación.

Utilice los grupos de recursos para sermones


Escuché por primera vez acerca de esta estrategia por parte de John
r. W. Stott en su libro Between Two Worlds, Stott describe el diálogo
previo al sermón así: «La discusión invariablemente está viva y al-
gunas ocasiones me encontraba sentado escuchando el debate con-
forme se desarrollaba entre las diferentes opiniones. Escuchar disi-
muladamente en esta forma probó ser extremadamente estimulan-
te y provechoso».1 «tendía a hacerles preguntas porque sabía, grosso
modo, cómo iba a manejar el tema, y me sentaba a escucharlos mien-
tras debatían la respuesta».2
La diversa composición de estos grupos de recursos para sermo-
nes agregó riqueza a la predicación de Stott, mientras preparaba
su serie: «temas que afectan a Gran Bretaña». Cuando tocó el tema
de trabajo y desempleo, Stott se dio cuenta que los miembros del
grupo de recursos para sermones lo «ayudaron a sentir lo que ellos

( 87 )
88 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

sintieron, el shock, el rechazo, la herida, la humillación y la sensa-


ción de impotencia que causa el «desempleo». Señaló que «toda la
experiencia fue creativa, conforme peleábamos para relacionar los
principios bíblicos y los contextos contemporáneos entre sí».
recientemente experimenté esta estrategia para preparar ser-
mones bíblicos relevantes acerca del Cristianismo en el Mercado.3
La serie consistió en cuatro sermones: «Ser cristiano en el salón de
clases; Ser cristiano en las profesiones del cuidado de la salud; Ser
cristiano en los negocios y Ser cristiano en casa». Al preparar cada
uno de estos sermones, me reuní con un grupo de recursos para ser-
mones el martes por la tarde previo a predicar el sermón.

Ser cristiano en el salón de clases


Había cinco personas en el grupo de recursos para sermones, discu-
tiendo acerca de ser cristiano en el salón de clases: un profesor uni-
versitario de ética, uno de inglés en una preparatoria pública, una
maestra de escuela primaria, un universitario de segundo año y un
alumno de una academia cursando segundo año.
Nos reunimos durante 75 minutos, los resultados fueron sorpren-
dentes. Aprendí de Stott de que mi propósito primario en esa sesión
era escuchar. Inmediatamente fue aparente que muchos miembros
de ese grupo de recursos habían experimentado ocasiones cuando
los maestros no eran cristianos en el salón de clases.
Nadine, la profesora de primaria, compartió una historia con pro-
blemas acerca de un evento que le ocurrió cuando cursaba el octa-
vo grado. Su maestro azotaba una vara en su escritorio solo para ver
cómo brincaban espantados los niños. En una ocasión entró en el
salón con un rollo de cinta para pegar con la que sujetó las manos y
el libro de un niño a su mesa. Luego, procedió a envolver la cabeza
del niño con la cinta de pegar. El maestro fue a su lugar y se empezó
a reír a carcajadas.
Mientras Nadine contaba esta historia al grupo de recursos, noté
las expresiones de shock en las caras de los otros miembros del grupo.
Despierte la creatividad de su congregación 89

Este fue un ejemplo dramático de no ser cristiano en el salón de


clases.
Utilicé esa historia en el sermón de esa semana, pidiéndole a Na-
dine que lo compartiera personalmente. La congregación estaba
obviamente absorta mientras caminaba al lugar de Nadine con un
micrófono inalámbrico para darle la oportunidad de que contara
su experiencia.
otra ilustración poderosa vino del maestro de inglés. Monte le
contó al grupo acerca de una carta de un alumno cuya vida había sido
influida por sus enseñanzas. Esta historia fue un ejemplo poderoso y
positivo de lo que significa ser cristiano en el salón de clase. otros
miembros del grupo de recursos le pidieron que llevara la carta a la
iglesia. Monte contó su experiencia al final del sermón. La congre-
gación estaba conmovida mientras Monte leía la carta de un alum-
no de una escuela preparatoria pública, cuya vida había sido trans-
formada por un maestro que fue un cristiano en el salón de clases.
Sesenta y un profesores fueron hacia el altar al final del sermón
para hacer una oración de bendición. respondieron al reto de ser
cristianos en el salón de clases, para enseñar con pasión y para tra-
tar a sus alumnos con compasión. Antes de que terminara el servi-
cio en la iglesia, la gente se ofrecía como voluntaria para participar
en los grupos de recursos para los sermones de la serie.
Una maestra, cuya vida había sido cautivada profundamente
por el sermón, me envió un correo electrónico, me sugirió el nom-
bre de su esposo para el sermón «Ser cristiano en los negocios». En-
tendí que esta estrategia despertaba las ideas creativas de la congre-
gación.

Ser cristiano en las profesiones del cuidado de la salud


El segundo grupo de recursos para sermones se reunió el siguiente
martes por la tarde. La discusión se enfocó sobre el tema de «Ser
cristianos en las profesiones del cuidado para la salud». Yo podía
sentir la energía del grupo que estaba compuesto por un médico, tres
90 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

enfermeras, un consejero escolar y el coordinador de cuidado espi-


ritual para las enfermeras en el hospital cristiano.
Una vez más, mi tarea primaria fue escuchar. El tiempo pasó rá-
pidamente mientras escuchaba historias de profesionistas de la salud,
llegaban a su casa con lágrimas en los ojos, sobrecogidos por la ola
de necesidad humana que parecía cubrirlos.
Alguien en el grupo se refirió a Marcos capítulo seis donde Jesús
y sus discípulos fueron conmovidos por las necesidades de la gente.
En esa historia encontramos una descripción vívida del problema y
una solución inspirada divinamente. Los profesionales en el cuida-
do de las personas deben permitir que Jesús los cuide si quieren tener
algo que ofrecer a un mundo necesitado.
Posteriormente, se deben abrir a Cristo, permitiéndole que los di-
rija en relación al cuándo y cómo cuidar a otros. Luego, ellos pueden
seguir la forma en que lo hacía Jesús y cuidar a otros de manera in-
condicional. Los profesionales en el cuidado de otros en la congre-
gación recibieron este reto como Jesús lo hizo.

Ser cristiano en los negocios


Para la tercera semana, los maestros y los profesionales del cuidado
de la salud que habían estado fuera de la ciudad solicitaron copias del
sermón. Estaba sucediendo algo maravilloso.
El tercer grupo de recursos para el sermón, trabajó en el reto «Ser
cristiano en los negocios»; este grupo estaba conformado por un
hombre de negocios que administraba una pequeña tienda familiar
de transmisiones para autos, un emprendedor que era el encargado de
cuatro tiendas, un consultor computacional que tenía experiencia en
varios ambientes de negocios, la esposa de un dentista que ayudaba
en la administración del consultorio de su esposo y el dueño y ad-
ministrador de una agencia de viajes.
El grupo pasó mucho tiempo discutiendo acerca de los retos de ser
cristiano en los negocios. Al final de la sesión de 75 minutos, me sen-
tí un poco desconcertado. Esta experiencia me recordó que los miem-
Despierte la creatividad de su congregación 91

bros del grupo de recursos para sermones no escriben el sermón por


ti. El grupo solo funciona como un catalizador, planteando los retos
y las oportunidades del mercado en el que ellos viven y trabajan.
Después de un tiempo de reflexión y oración con este grupo, fui
a la historia de Lucas 19 que registra el encuentro de Jesús con
zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos. Descubrí dos cam-
bios significativos que ocurrieron en su vida como resultado del
encuentro con Jesús.
zaqueo experimentó un cambio de actitud y de ética. Su actitud
cambió totalmente. Ya no estaba obsesionado con el dinero, sino que
ahora lo estaba con la oportunidad de servir. En vez de aprovecharse
de sus clientes, buscó tratarlos como le gustaría que lo trataran a él.
Al final del servicio, fue hermoso ver a esta gente responder a la
invitación de honrar a Jesucristo en su negocio.

Ser cristiano en casa


El sermón final de la serie sobre cristianismo en el mercado se tra-
tó de «Ser cristiano en casa». Siete personas se reunieron el martes
por la tarde para conformar este grupo de recursos para sermón. Sus
edades iban de treinta y dos a setenta años. Mientras escuchaba al
grupo interactuar, quedó claro que ser cristiano en casa era el reto
más grande de todos.
Varios miembros del grupo compartieron historias dolorosas de
hipocresía en el hogar, donde la conducta en privado contradecía la
profesión pública. Había lágrimas en los ojos de una de las partici-
pantes del grupo conforme compartía su historia al sufrir abuso
por parte de su padre, un profesor cristiano y miembro de iglesia.
Mientras miraba alrededor, noté lágrimas en los ojos de otros miem-
bros del grupo. Comprendimos que esta era una historia que necesi-
taba contarse como parte del sermón.
Como ustedes saben, la palabra «hipócrita» viene de una palabra
que describía las antiguas obras de teatro griegas. El actor que escondía
su verdadera identidad detrás de una máscara era llamado un
92 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

hipócrita. Uno de los miembros del grupo compró una máscara de


carnaval y varias veces durante el sermón cuando hablaba acerca
de la hipocresía, cubría mi cara con la máscara.
Compartí tres pasos para evitar la hipocresía y para manifestar
un espíritu cristiano en casa: admitir que eres un pecador con una
necesidad constante de la gracia de Dios; perdona a otros como Dios
te ha perdonado y reconoce la necesidad de crecer en gracia.
El sermón terminó con un testimonio de otro miembro del grupo.
Nancy compartió su experiencia de hacerse amiga de una pareja que
era un ejemplo maravilloso de ser cristianos en casa.
Cuando esta pareja tuvo niños, Nancy los ayudó trabajando co-
mo niñera algunas veces. En algún momento, Nancy le dijo a un miem-
bro de la familia: «Si Len tuviera un hermano menor, ¡me casaría con
él!». Bueno, ahora Nancy está casada con Larry, ¡el hermano menor
de Len! La congregación se rió cuando ella compartió el final de su
historia. La lección es clara; mientras la hipocresía ocasiona daños
serios en el hogar, ser cristiano en casa da como resultado grandes
bendiciones.

Experimente con grupos de recursos para sermones


La experiencia de compartir los recursos de sermones fue muy esti-
mulante. Los grupos se podían usar en diferentes formas.
tanto mi serie, «Cristianismo en el mercado», como la serie de Stott,
«Asuntos que enfrenta Bretaña», eran de naturaleza temática. Un gru-
po de recursos también sería útil cuando se predica una serie exposi-
tiva. En este contexto, la composición del grupo no podría cambiar
cada semana sino que los miembros del grupo podrían servir du-
rante el tiempo que se lleve la serie.
Los miembros del grupo de recursos pueden recibir el pasaje de
la predicación para que lo estudien del siguiente sermón. En la
reunión del grupo, podrían discutir las cuestiones que surgieran de
lo que habían estudiado. ¿Qué significa el texto? ¿Cómo se aplica
a mi vida actualmente? Las experiencias y las historias personales
Despierte la creatividad de su congregación 93

pueden surgir para dar más luz al concepto bíblico que se esté dis-
cutiendo.
El uso de estos grupos es una estrategia para la preparación de
sermones bíblicos relevantes que está limitado a grandes congrega-
ciones. Stott dice: «Soy muy renuente a aceptar que aún en iglesias
pequeñas, junto con su pastor presionado en tiempo, no puedan ma-
nejar nada. Si es imposible que de manera trimestral haya un sermón
preparado cuidadosamente acerca de un tema actual, ¿realmente es
imposible que se haga anualmente? Y si una congregación no puede
tener, de sus propios miembros, cristianos maduros que sean espe-
cialistas en su campo de trabajo, seguramente debe haber alguien a
su alcance y que pertenezca a alguna otra congregación, pero que
estaría dispuesto a compartir su experiencia en una discusión grupal
de manera ocasional y estaría aún más sorprendido y agradecido de
que se le pidiera hacerlo».4
Un grupo de recursos de sermón no es, de ninguna manera, una
muleta para los predicadores flojos o descuidados. El grupo no escri-
birá el sermón por el pastor; este proceso no elimina la necesidad de
una interpretación cuidadosa. Sin embargo, estoy convencido que el
uso de los grupos desatará las energías creativas de su congregación.
De acuerdo con Stott: «No es solo que el laicado pregunte y noso-
tros le respondamos, puesto que también tenemos que hacerles pre-
guntas para que las respondan. Es preferible que, al hacernos pregun-
tas mutuamente, nosotros desde el punto de vista bíblico y ellos des-
de el punto de vista contemporáneo, podamos discernir cuáles son
las respuestas, para saber si la Palabra se contextualiza en el mundo».5

Referencias:
1
John r. W. Stott, Between Two Worlds: The Art of Preaching in the Twentieth Century (Grand
rapids, MI: William B. Eerdmans, 1982), p. 199.
2
Entrevista con John r. W. Stott, 12 de agosto de 1996, por Derek J. Morris, citada «Listening
to the Listener: Audience Feedback as a resource for relevant Biblical Preaching», D.
Min, tesis, Gordon-Conwell.
3
Los manuscritos de los sermones están disponibles en www.powerfulbiblicalpreaching.com.
4
Stott, p. 200.
5
Ibíd., pp. 200-201.
94 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

exiona r y discutir:
Preguntas para refl
es
a su se rm ón o su serie de sermon
1. Descr ib oceso
ea tiv os . ¿Q uién le ayudó en el pr
más cr
de preparación?
tivas
ta de la s cinco personas más crea
2. Haga una lis esas personas
n, ¿cómo pueden
de su congregació ones bíblicos
ud arle co n la preparación de serm
ay
poderosos?
e influya
de este capítulo qu rmones?
3. ¿Qué aprendió de se
y preparación
en su planeación
Predicación
efectiva sin notas 11
¿
L
E GUStAríA LLEVAr su ministerio de predicación a un ni-
vel más alto de efectividad? Intente predicar sin notas.1 Mu-
chos predicadores están convencidos que al liberarse de las
notas del sermón lograrán conectarse de manera más efec-
tiva con sus oyentes. La pregunta no es: «¿Por qué debería tratar de
predicar sin notas?, sino ¿Cómo? ».
Lo que sigue es un sencillo proceso de cinco consejos que le ayu-
dará a predicar de manera efectiva sin notas.

1) Inicie la preparación de su sermón con anticipación


La preparación inteligente y que dure debería incluir el desarrollo de
un calendario de predicación. Esta preparación adelantada le ayuda-
rá a no desperdiciar tiempo. Al inicio de cada semana, con su punto
de inicio ya definido y su pasaje para predicar, también seleccio-
nado, querrá asegurarse que aparta un período regular para la pre-
paración de los sermones. Sin un plan, la tiranía de lo urgente tomará
el control. todos hemos escuchado historias acerca de predicadores
que preparan sus sermones la noche anterior, tal falta de planeación
no honra a Dios ni contribuye con la salud física, emocional y espiri-
tual del predicador. Usted querrá iniciar la preparación de su sermón
lo antes posible para que esto no le suceda. Estudie su pasaje para

( 95 )
96 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

predicar de manera cuidadosa y con oración, reúna notas al inicio


de la semana. No empiece a escribir el guión del sermón hasta que
haya identificado su idea dominante para su predicación, la forma
del sermón y hecho su borrador.

2) Escriba el primer borrador del guión de su sermón


Por lo menos, tres días antes de su cita para predicar, escriba el pri-
mer borrador de su sermón. tal vez pensó que predicar sin notas
eliminaría la necesidad de un guión del sermón, no es así. Predicar
sin notas no sustituye la disciplina de escribir, no califica como un
atajo. Por el contrario, predicar sin notas es un paso más allá del guión
y necesita la escritura del primer borrador de este al inicio de la se-
mana. Asegúrese de escribir un documento; su sermón no es un
ensayo o un artículo, sino una conversación creativa e interesante
con sus oyentes. Vocalice el sermón mientras escribe, de acuerdo
a William Shepherd: «Es cuando realmente escuchamos las palabras
habladas que notamos las diferencias sutiles entre el lenguaje oral
y el escrito».2 Así que lea en voz alta. No se preocupe por escribir
el «sermón perfecto» en el primer borrador. Este es el principio, no el
final. ore mientras escribe el primer borrador, el Espíritu Santo quiere
estar con usted tanto en la preparación como en la predicación. Este
«nacimiento» temprano del guión de su sermón le dará tiempo pa-
ra el siguiente paso, que es crucial en la preparación para predicar sin
notas de manera efectiva.

3) Internalice el sermón
Durante los últimos dos días de preparación, revise su sermón co-
mo si fuera en un viaje guiado para que se familiarice con esta nueva
atracción. Use su guión como un mapa. Su objetivo es la internali-
zación, no la memorización. Caminar a través de su sermón proba-
rá su estructura y resaltará la necesidad de aumentar o quitar cosas
al texto. Al principio requerirá su atención completa y sin distrac-
ciones, tome notas. Después de cada caminata, haga revisiones a
Predicación efectiva sin notas 97

su guión. Puede repasar su sermón mientras realiza otras activida-


des, tales como bañarse, mientras maneja, esperando en una fila. Si
medita en su sermón antes de irse a dormir, hará que logre recor-
darlo.
Este proceso de internalizar su sermón le permitirá abordar cues-
tiones de interpretación oral y de comunicación no verbal. Las pala-
bras mismas son solo una parte del proceso de comunicación. ¿Cómo
dirá estas palabras y qué gestos y expresiones faciales utilizará? to-
me un 25% del tiempo total para preparar el sermón e internalizar-
lo. Este es un período de revisión y ensayo. Para el final del proceso
de internalización, estará bastante familiarizado con todos los movi-
mientos y submovimientos de su viaje. Como un guía de turistas,
ahora usted está preparado para llevar a sus oyentes a un territorio
por el que ha viajado muchas veces.

4) Haga un viaje a través del sermón de último minuto


Inmediatamente antes de su cita para predicar, haga una caminata a
través de su sermón de último minuto. Solamente revise, con oración,
los principales movimientos de su sermón. Esta caminata de último
minuto deberá tomarle un minuto o menos. No hay necesidad de
entrar en pánico. recordará la mayoría de los detalles conforme lleve
a sus oyentes a través del viaje que para este momento le debe re-
sultar bastante familiar, no esté ansioso acerca de detalles que po-
drían omitirse. John M. Webb enfatiza que «aunque todo esté bien
preparado, el predicador se pone de pie enfrente de la gente, pen-
sando en voz alta, literalmente. Se han trabajado las ideas, tanto de
manera consciente como inconsciente; pero aún después de que se
han establecido y memorizado, se refinan y se vuelven a pensar justo
ahí y aún a través del curso de la predicación».3 Este modo de dis-
curso inductivo aumenta el sentido de anticipación y descubrimiento
tanto para el oyente como para el predicador. Así que no sea ansio-
so, aquello que pierde al dejar detrás el guión de su sermón es poco
comparado con lo que gana en comunicación efectiva. Concluya su
98 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

preparación de último minuto revisando las primeras oraciones del


sermón. Sepa exactamente dónde va a empezar cuando se ponga de
pie para predicar. Con una introducción clara y convincente, sus
oyentes irán a su paso conforme los guie en su viaje.

5) Escuche mientras predica


Durante la predicación del sermón, pida al Señor que lo ayude a re-
cordar el mensaje importante y a olvidar lo innecesario. Pídale que
lo ayude a estar atento a sus oyentes. Dele permiso de que traiga
nuevas lecciones a su atención, que serán de ayuda conforme guíe
el viaje del sermón. Liberarse de las notas de su sermón le permi-
tirá estar más atento a las respuestas verbales y no verbales de sus
oyentes. recuerde que toda comunicación efectiva es diálogo, así
que escuche mientras habla. No solo mire al público para «estable-
cer buen contacto visual». Esté atento a la comunicación no verbal.
Como un hábil guía de turistas, repita los puntos importantes si es
evidente que no lo han escuchado. Ponga el paso en el viaje o agregue
una ilustración adicional si siente que sus oyentes están perdiendo el
interés. Su objetivo no es repetir todas las palabras de su guión, sino
ayudar a que los oyentes reciban el máximo beneficio del viaje.
Esté preparado para experimentar cierto grado de incomodidad
cuando predica su primer sermón sin notas, eso es normal. No entre
en pánico ni se rinda; reconozca que cualquier habilidad requiere
práctica antes de que se convierta en una respuesta natural. ¿recuer-
da cuando aprendió a andar en bicicleta sin las llantas entrenadoras?
Al principio no fue fácil, ¿verdad? Se sentía inestable, inseguro, an-
sioso. Pero con la práctica, aprendió la habilidad. Antes de mucho
tiempo, podía brincar en su bicicleta y, ¡disfrutar de su nueva libertad!
Predicar sin notas también requiere práctica, así que sea pacien-
te consigo mismo. Dese tiempo para desarrollar la habilidad y para
escuchar las observaciones de su auditorio. recuerdo mi primer ser-
món sin notas; después de 20 años de predicar con un guión, había
perdido mis «notas entrenadoras», ¡y estaba realmente estresado! ¿Y
Predicación efectiva sin notas 99

si perdía mi balance? ¿Y si chocaba? Después del primer servicio,


mi esposa me dijo: «¡Actúas como si tuvieras tus notas!». Y tenía ra-
zón. Estaba escondido detrás del púlpito, tratando desesperada-
mente de recordar todas las palabras de mi documento invisible. ¿Su
consejo? «¡Solo levántate y predica!». Escuché su crítica y mi expe-
riencia de predicación en el segundo servicio fue totalmente dife-
rente. Me sentí liberado. Ahora podía enfocarme en mis oyentes, eso
fue hace mucho.
Le invito a que pruebe este proceso de cinco pasos. Si nunca ha
predicado sin notas, o si le gustaría predicar de esta forma, estos cin-
co consejos pueden ayudarlo. respire profundamente. Es tiempo de
predicar sin notas y llevar su ministerio de predicación a un nivel
más alto de efectividad.

Referencias:
1
«Preaching Effectively Without Notes» en Ministry, octubre 2006. (Usado con permiso).
2
Shepherd, Without a Net, p. 103.
3
Preaching Without Notes, p. 28.

regunta s pa ra reflexionar y discutir:


P r sin predica
uesta a la idea de
1. ¿Cuál es su resp ie ntos y se ntimientos le vienen
¿Q ué pe ns am
notas? ndo sin
se imagina predica
a la mente cuando
notas?
de predicar
ha m od elad o para usted el arte
2. ¿Quién
a sin notas?
de manera efectiv
le sea de
ap re nd id o en este capítulo que
3. ¿Qué ha icar sin
ad m ie nt ra s se prepara para pred
más utilid
notas?
Planee su calendario
de predicaciones 12

T
oDAVíA rECUErDo mi pánico cuando era un predicador jo-
ven.* La semana se me iba como agua entre las manos y la fecha
para tener mi sermón listo se aproximaba. Debía escribir un
sermón, pero que aún no sabía cómo empezar.
recuerdo que revisaba revistas religiosas, buscando inspiración
desesperadamente. En ocasiones, solo le daba a la secretaria de la
iglesia nombres genéricos como «El amor de Dios», ¡esperaba tener
inspiración más tarde!
¿Cómo puede un predicador evitar este ataque de pánico semanal?
Aquí hay una sugerencia práctica: planee un calendario de predica-
ciones de manera anual. La mayoría de los ministros admitirán que
hay beneficios con un calendario de predicaciones, pero muchos no
saben dónde empezar. A continuación se muestra un proceso sen-
cillo para desarrollar este calendario anual.

1) Seleccione un grupo de planeación para sermones


De manera personal seleccione un grupo de 12-15 miembros de su
congregación para que participen en este grupo de planeación.

( 101 )
102 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

Busque personas que sean representantes de la diversidad de su con-


gregación (edad, género, etnia y antecedentes religiosos). A este grupo
dele una tarea que durará 30 días. Pida a cada participante que bus-
que conversar con los miembros de su familia, vecinos y amigos
acerca de los temas en los que estarían interesados que se abordaran
el siguiente año. Invite a los miembros del grupo a que desarrollen
recomendaciones específicas acerca de las series de sermones que
conectarían con las personas con las que tuvieron contacto. Se sor-
prenderá de la seriedad con la que las personas toman esta tarea.
Inicie este proceso cuatro meses antes del inicio de su calendario
de predicación. Esto le permite el tiempo adecuado para trabajar en
el proceso y aun así dejarle tiempo para que los equipos de oración
planeen los servicios al inicio del calendario de predicaciones.
Es útil cambiar la composición del grupo de planeación de sermo-
nes cada año. Esto le otorga la oportunidad a una amplia variedad de
miembros de la congregación para que participen. también evita la
crítica acerca de que solo un pequeño grupo de miembros está con-
trolando el calendario de predicación de la iglesia.

2) Programe una sesión de información


reúna a su grupo para una sesión de información, tome notas. Es-
cribir las sugerencias en un pizarrón o en hojas grandes ayuda al
grupo a ver los patrones que surjan.
Muchas personas podrían sugerir una serie de sermones acerca de
un mismo tema, o acerca de un libro de la Biblia en particular. Juntos
decidan el mejor formato y la duración de cada serie, solicite a su
grupo opiniones acerca de los títulos. Al final de esta sesión de in-
formación ya debería tener una colección de series de sermones.
Programe por lo menos cuatro horas para esta sesión de trabajo.
Puede decidir llevar al grupo a un lugar de retiro por un día o un fin
de semana. De cualquier forma, si pasa como mínimo un día con su
grupo, deberían poder terminar un borrador del calendario de pre-
dicación. Planear este punto le ahorrará tiempo para lo posterior.
Planee su calendario de predicaciones 103

3) Solicite opiniones del equipo de liderazgo


Solicite sugerencias de otros pastores en su grupo de trabajo o de par-
te de líderes clave. Mientras estas personas tal vez no participaron
directamente en el grupo mencionado más arriba, pueden ser sen-
sibles a las necesidades de la familia de la iglesia.
Deles la oportunidad de revisar el primer borrador del calendario.
Motívelos a que hagan sugerencias: que le agreguen, quiten o mo-
difiquen las recomendaciones del grupo de planeación. Durante este
tercer paso, puede determinar quién será responsable de cada tarea
en las predicaciones.

4) Reflexione, revise y refine


Este es un tiempo para que reflexione, con oración, acerca de las ta-
reas de predicación que se hayan propuesto. tome el borrador del
calendario de predicación que ya haya sido revisado, junto con las
notas de la sesión de información. Considere el flujo de una serie de
sermones entre ellos.
Mientras observa la imagen más grande, empezará a ver qué ne-
cesidades no han sido consideradas. Agregue cosas, quite y modifi-
que, acomodando cualquier liturgia o planes que necesite cubrir.
Luego, haga un calendario y asigne un fin de semana específico para
cada sermón.
Como parte del calendario de predicación, incluya la propuesta
de un título por cada sermón, el pasaje sobre el cual se va a predicar
y la idea de predicación.

Los beneficios
La planeación de un calendario de predicación requiere tiempo, pero
los beneficios exceden los costos.
Primero. tener un calendario de predicación ayuda a evitar el ata-
que de pánico semanal que viene de la preparación de sermones de úl-
timo minuto. Empezar el proceso de preparación de predicaciones por
anticipado le proporciona tiempo para incubar y procesar las ideas.
104 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

Una vez que el calendario está completo, puede hacer un archivo


para cada sermón. Conforme encuentre fuentes o ideas relevantes,
colóquelas en el archivo adecuado. Despúes de empezar la prepa-
ración de su sermón, no solamente conocerá su dirección básica, sino
que también tendrá recursos con los que pueda trabajar.
Segundo. Un calendario de este tipo ayuda a asegurar el balan-
ce en la dieta espiritual de su congregación. El apóstol Pablo les re-
cuerda eso a los ancianos de Éfeso, durante su ministerio que él les
había anunciado «el plan de Dios» (Hechos 20: 27).
Un calendario organizado incluirá tanto el Antiguo como el Nue-
vo testamento y cubrirá la amplitud de temas de la Biblia, así como
asuntos de preocupación práctica para la vida cristiana actual.
El pastor que predica el mismo sermón cada semana con algu-
nas variaciones aburre a la congregación y los deja sin una buena nu-
trición espiritual. La falta de una planeación intencional y con ora-
ción puede dar como resultado una «anemia» espiritual.
Tercero. Un calendario de predicación permite que los equipos de
adoración hagan planes con anticipación. tal vez no empiece a es-
cribir un sermón en particular hasta la primera parte de la semana,
sino que el equipo asignado para esa semana pueda planear con se-
manas o meses por anticipado, diseñando un servicio de adoración
alrededor del pasaje y de la predicación. Aunque su idea para predi-
car se modifique, el tema básico será el mismo.
Cuarto. Por anticipado, avise de los sermones que vendrán en el
futuro, su equipo de comunicación puede publicar artículos en los
periódicos locales y poner avisos en el sitio web de su iglesia. tam-
bién puede invitar a los miembros de su iglesia a que hagan planes
e inviten a su familia, vecinos y amigos a las siguientes series de ser-
mones.
Inevitablemente habrá algunas ocasiones durante el año cuando
su calendario tenga que ser modificado. No se pueden ignorar los
eventos de importancia regional o global. Las transiciones inespera-
das en la congregación podrían necesitar agregar un sermón que no
Planee su calendario de predicaciones 105

estuviera programado originalmente. En estas ocasiones, haga, con


oración, ajustes a su calendario. tales cambios crean una cierta can-
tidad de desequilibrio, pero esto es solo la excepción y no la regla.
Si está sufriendo ataques de pánico semanales como resultado de
una preparación de sermón de último minuto, trate de planear un
calendario de predicación. Es una herramienta valiosa que le ayu-
dará a pasar del pánico, al propósito en su predicación.

Referencia:
*«From Panic to Purpose: the Process and Benefits of Planning a Preaching Calendar» en
Ministry, septiembre 2004. (Usado con permiso).

nta s pa ra reflexionar y discutir:


Pregu
tió
acer ca de oc as iones en que se sin
1. Reflexione un ser-
po r la pr ep ar ac ión apresurada de
estresado an inevitables
estas ocasiones er
món. ¿Cuáles de o con una
cuáles se pu di eron haber prevenid
y
osa?
planeación cuidad
mente?
o plan ea su s pr edicaciones actual
2. ¿Cóm
imple-
ge re nc ias in clu id as en este capítulo de
3. ¿Qué su ministerio
moverse hacia un
mentará a fin de
cidido?
predicación más de
Cómo
cuidar su voz 13

M
E ACABo DE INSCrIBIr a un curso de voz.1 ¡No, no estoy
planeando dejar de predicar y convertirme en un cantante
profesional! Por el contrario, quiero aprender cómo cuidar
mi voz a fin de maximizar y conservar mi impacto como pre-
dicador para los siguientes años. La mayoría de nosotros recibe poca
o nada de instrucción sobre el cuidado de la voz durante nuestra ca-
pacitación en los seminarios o en los colegios. Muchos de nuestros
profesores de predicación asumían que todos sabíamos cómo cuidar
la voz; estaban equivocados.
Su voz es un milagro del genio creativo. Sus cuerdas vocales son
pequeñas, entre 18 y 23 milímetros de tamaño, y este maravilloso e
invaluable instrumento está alojado en su laringe. Sus cuerdas vo-
cales vibran cientos de veces por segundo cuando hablamos. El uso
incorrecto o el abuso pueden ocasionar daños permanentes.

( 107 )
108 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

Si le gustaría proteger y conservar sus cuerdas vocales y conser-


var su voz trabajando al máximo, aquí le presento ocho sugerencias
prácticas para cuidar su voz:

1. Caliente sus cuerdas vocales


Los atletas utilizan una rutina de calentamiento antes de un ejercicio
vigoroso. Esto reduce el riesgo de dañar los músculos y de asegurar
un rendimiento máximo. De la misma forma, sus cuerdas vocales
también son músculos y necesita «calentarlos» antes de usarlos para
aprovechar su máximo potencial y para evitar dañarlos.
El ejercicio sencillo de calentamiento para los oradores involu-
cra el zumbido en una escala descendente. Sus labios deben estar-
se tocando, con sus dientes un poco separados. Sienta la sensación
del zumbido cuando lo haga. también puede vocalizar algunas sí-
labas en una escala descendente. trate de usar sonidos que zum-
ban como vi, vi, vi, vi, vi; va, va, va, va; vo, vo, vo, vo, vo; o bede,
bede, bede, bede, bede; o ze, za, zo, zu. Inicie a mitad de su rango y
descienda, luego vaya a su rango alto y descienda a su rango medio.
también puede hacer vibraciones con los labios (haga un sonido
brrr, haciendo vibrar sus labios de manera natural y fácil). Algunos
minutos dedicados a una rutina de calentamiento es un tiempo bien
gastado.
Gale Jones Murphy, una renombrada música cristiana y orado-
ra motivacional ofrece esta sugerencia práctica para una rutina de
calentamiento vocal para los predicadores. Antes de un día ocu-
pado de predicación, uno de los mejores lugares y ubicaciones
para calentar su voz es mientras se baña, el vapor y la humedad
son muy buenos para las cuerdas vocales. Cante las melodías de
algunos de sus himnos favoritos o cantos de la Biblia con la vocal
«e», sin olvidar descansar su mandíbula. Esta rutina de calenta-
miento enfocada también puede ser un momento de reflexión espi-
ritual conforme asocie las melodías con el mensaje espiritual de los
cantos.
Cómo cuidar su voz 109

Si pierde el aliento después de algunos segundos durante los ejer-


cicios de calentamiento, entonces necesita poner atención especial a
la segunda sugerencia.

2. Practique técnicas adecuadas de respiración


La vibración de sus cuerdas vocales requiere un flujo de aire con-
tinuo y consistente, esto refuerza la razón por la que las técnicas ade-
cuadas de respiración son esenciales para el máximo desempeño vo-
cal. Sea consciente de la administración de la respiración adecuada
porque demasiada presión gasta las cuerdas vocales. Sin embargo,
muy poca presión también tiene el mismo efecto negativo. Aquí se
presentan varios ejercicios de respiración para ayudarle a desarro-
llar el apoyo afectivo de respiración:
Inhale profundamente, dejando que su tórax se expanda y que su
diafragma se reduzca sin levantar sus hombros. Luego exhale lenta-
mente haciendo un silbido, jalando suavemente hacia adentro sus
músculos abdominales para un flujo de aire consistente a través de
sus cuerdas vocales. Piense que está succionando por medio de un
popote obstruido mientras inhala. Esto le ayudará a que el consumo
de aire fluya lenta y suavemente.
Inhale profundamente, luego vocalice «Chu, chu, chu» con un
murmullo fuerte, usando sus músculos abdominales para jalar hacia
adentro y hacia arriba con cada palabra. Aprenda a asociar el uso de
su voz con buenas técnicas de respiración. Estos ejercicios de respi-
ración ayudan a minimizar la tensión en la parte alta del cuerpo y
en el cuello, así como la fatiga.
recuéstese en el piso con un libro grande sobre su abdomen y res-
pire. El libro debe ascender y descender al tiempo que inhala y exhala.
también puede practicar este ejercicio mientras está recostado en su
cama.
Explore los extremos entre demasiada y poca presión de aire. Ex-
hale con un silbido fuerte (demasiada presión de aire). Luego exhale
sin silbido (muy poca presión de aire). Desarrolle la memoria muscular
110 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

para un apoyo respiratorio apropiado que produzca un tono de me-


jor calidad. Practique recitando sermones con pasión sin desarrollar
tensión en su garganta.
Aprenda a respirar profundamente. Involúcrese en actividades co-
mo caminar rápido, ciclismo y algunos otros ejercicios aeróbicos que
requieran que respire profundamente. Jadear también le puede ayudar
a respirar profundamente; comience lentamente, luego hágalo rápi-
do. Sienta su torso moverse cuando jadea, no su pecho. La respiración
profunda hace que el diafragma se reduzca, lo que produce un tono
más eficiente y placentero, de manera intencional despierte su cuer-
po al respirar profundamente antes de su cita para predicar.

3. Practique una buena postura


La buena postura es esencial para la producción eficiente de la voz.
Cuando su alineación física es pobre, no solo se ve extraño para su
congregación, sino también perjudica las técnicas apropiadas de respi-
ración. ¿Ha notado a los predicadores que se desploman en el púlpito?
Ese es un ejemplo de una postura pobre. Cuando tiene la alineación
corporal apropiada, debería dibujar una línea desde la punta de su
cabeza, pasar por su oído, la punta de su hombro, la parte más alta de
su pelvis, justo detrás de su rodilla y enfrente de su talón. La pos-
tura correcta le permite tener un buen balance, moverse libremente
y proveerle un eficiente apoyo respiratorio.

4. Provea una hidratación adecuada


Mi colega, el Dr. Evan Chesney, a menudo me asesora en el cuidado
de una buena voz con una sola palabra: «¡Hidratar!». La mayoría de
nosotros somos conscientes de que nuestro cuerpo está conformado
con aproximadamente 60% de agua, que se pierde y por lo tanto se
necesita remplazar diariamente; la mejor forma para hidratarse es
beber agua pura. otros líquidos como jugos, no son buenos sustitu-
tos del agua pura, porque el cuerpo los procesa como alimento y los
trata de manera diferente.
Cómo cuidar su voz 111

La hidratación adecuada con agua pura se vuelve particularmen-


te importante para la lubricación de sus cuerdas vocales. Asegúrese
de estar bien hidratado antes de predicar, y si es necesario, beba agua
adicional durante los recesos. Es preferible beber agua a la tempera-
tura de la habitación, porque el agua fría hará que las cuerdas se con-
traigan. Cuando predico varias veces en un mismo día, me aseguro
de beber por lo menos medio litro de agua antes del primer sermón
y otro medio litro entre cada sermón. Pensé que estaba haciendo bien,
hasta que mi amiga reyna Carguill me dijo que ella bebe entre dos
y tres litros de agua en las cuatro horas previas a un evento mayor.
Esto requiere cierta intención, pero la hidratación adecuada bien vale
el esfuerzo, a fin de evitar daños a unas cuerdas que no estén bien
hidratadas.
Mark Becker me contó una historia que ilustra la importancia de
una hidratación adecuada. Un predicador le solicitó ayuda a Becker
porque notó que su garganta empezaba a arderle durante sus predi-
caciones. Al solicitar ayuda, el predicador demostró sabiduría por-
que las molestias son las formas que tiene el cuerpo para decirle que
hay algo mal y que podría estar dañando algún aspecto de su ser
físico. Después de un análisis cuidadoso, se descubrió que el predica-
dor estaba sorbiendo agua durante los sermones. En vez de provocar
una hidratación adecuada, este hábito de sorber agua simplemente
se estaba llevando la lubricación natural alrededor de sus cuerdas
vocales, dando como resultado las molestias que sentía. Cuando el
predicador empezó a beber los fluidos adecuados antes de hablar
y en los recesos, en vez de sorber agua durante sus presentaciones,
pudo hablar todo el día sin ningún tipo de molestia.

5. Descanse adecuadamente
¿Alguna vez le han dicho: «¡te ves cansado!»? Cuando está cansado,
una de las primeras partes de su cuerpo que se ven afectadas es su
voz. El descanso adecuado es esencial para un desempeño vocal ópti-
mo. reyna Carguill enfatiza que hay que tener un descanso extra dos
112 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

días antes de un evento mayor. Los predicadores también necesi-


tan darle a sus cuerpos algunas reservas de descanso. también sea
intencional como cuando les da descanso a sus cuerdas vocales. ¿Ha
escuchado la expresión «el silencio es oro»? Eso es verdad, no sola-
mente en tiempos de conflictos, sino también cuando le quiere dar
buen cuidado a su voz. El descanso vocal se convierte en un bene-
ficio para su instrumento, quédese callado por un buen tiempo. Al-
gunos predicadores tienen la idea equivocada de que susurrar des-
cansa las cuerdas vocales, pero nada más podría estar alejado de la
verdad; de hecho, susurrar es más estresante para sus cuerdas vo-
cales que hablar. Así que tome tiempo solo para guardar silencio.
Descanse.
Si tiene un programa de predicación muy demandante en un día
en particular, programe tiempo para que sus cuerdas vocales descan-
sen. Pida que alguien más les dé la bienvenida a los asistentes, o que
haga los anuncios, dirija los cantos y que ofrezca la devoción matu-
tina. Deje que otros también participen mientras le da períodos de
descanso a su voz al mismo tiempo.

6. Dele combustible saludable a su cuerpo


todo su cuerpo sostiene su voz, así que asegúrese de darle combus-
tible saludable. todo lo que come y bebe puede sostener o alterar su
balance nutricional. A fin de conservar el balance químico adecuado
en su cuerpo, necesita consumir los nutrientes apropiados. Disfrute
un balance saludable de frutas, vegetales, granos, nueces y legumbres.
Esté consciente de alimentos y bebidas que dañan a su instrumento;
por ejemplo, la comida picosa y los alimentos fritos pueden provo-
car reflujo ácido que daña las cuerdas vocales. también debe estar
consciente de alergias personales a algunos alimentos que puedan
afectar su desempeño vocal. Evite comer en demasía, porque da co-
mo resultado una baja respiración y una falta de energía. Una nu-
trición adecuada y apropiada antes de una predicación le ayuda a
tener la energía necesaria para un desempeño máximo.
Cómo cuidar su voz 113

7. Mantenga a todo su cuerpo a tono


El ejercicio también es esencial para un desempeño vocal óptimo
porque este le ayudará a mantener su cuerpo en forma y a mejorar
su fuerza. Muchos músculos entran en funcionamiento cuando ha-
bla, y un buen sistema muscular en forma le ayudará a maximizar
su impacto como comunicador. Enfáticamente la Dra. Julie Penner
invita a todos sus alumnos en las clases de voz a que tomen una cla-
se de ejercicio que se concentre en reforzar el cuerpo, principalmen-
te el abdomen interno. Esta clase de ejercicio también involucra esti-
ramiento y respiración profunda controlada, lo que da como resultado
libertad y apoyo a la voz y ayuda al orador o al cantante a ser más
ágil en cuerpo y voz.

8. Tome algunas lecciones de voz


todos los predicadores se podrían beneficiar de tomar lecciones de
voz por parte de un buen profesor. El Dr. Evan Chesney nos compar-
te una lección que aprendió al principio de su carrera: «Mi primera
experiencia de enseñanza inició cuando enseñaba inglés en la Uni-
versidad Adventista del Sur. Después de mi primera semana de en-
señanza, había maltratado mucho mi voz, lo que me resultaba frus-
trante puesto que era un mayor intérprete vocal. Mi maestro de voz
me señaló que necesitaba aprender a hablar de la misma forma en
que cantaba. Al aplicar las mismas técnicas cuando hablaba que cuan-
do cantaba, postura correcta, apoyo de la respiración abdominal, co-
locación vocal correcta y proyección, aliviaron el estrés sobre mis
cuerdas vocales y ya no tuve más problemas».
Su maestro de voz le puede ayudar a evitar el esfuerzo vocal y a
darle algunas estrategias útiles para proteger este instrumento va-
lioso. A los malos hábitos les cuesta trabajo morir, pero es posible
cambiar con disciplina y práctica. Si experimenta un desorden vocal
de algún tipo, su profesor de voz le puede sugerir consultar a un doc-
tor, porque sus cuerdas vocales podrían estar dañadas y podrían re-
114 Predicación bíblica poderosa: Consejos prácticos de predicadores expertos

querir un descanso completo o que haya una cirugía. Su voz es un


don precioso. No lo use de mala forma ni abuse de él. Haga un es-
fuerzo para practicar un buen cuidado de la voz. Determine usar su
voz para dar honra y gloria a Dios.2
Referencias:
1
«How to Care for Your Voice» en Ministry, julio-agosto 2010. (Usado con permiso).
2
Un libro excelente y amigable acerca del uso y cuidado de la voz es The Performer´s Voice
escrito por Meribeth Bunch Dayme (New York, NY: Norton, 2005). Para un libro más técni-
co acerca de la pedagogía vocal, la Dra. Julie Penner recomienda Your Voice: An Inside

s pa ra reflexiona r y discutir:
Pregunta
voz estuvo
un a ocasión cuando su
1. Pi en se en r no cuidarla.
ec ta da po r un a enfermedad o po
af mpo?
ué pe ns ó y sin tió durante ese tie
¿Q
para
l de las oc ho su gerencias prácticas
2. ¿Cuá aron en
z que se enumer
el cuidado de la vo alm ente a fin
siguiendo actu
este capítulo está
ervar su voz?
de proteger y cons
e le ayudará
¿Q ué ap re nd ió en este capítulo qu
3. o de su voz?
a mejorar el cuidad
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