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A lo largo de los primeros tres siglos y medio de dominación colonialista' la región del Caribe

experimentó, como ninguna otra del continente, el más intenso, prolongado y masivo tráfico de
africanos sometidos a la esclavitud. A diferencia de América Latina, donde la población negra
esclava fue destinada a actividades laborales y de servicios diversos , en el Caribe fue incorporada
básicamente a la economía de plantación, y sólo muy secundariamente a otras actividades. Fue
precisamente la plantación, sobre todo la azucarera, la que en buena medida moldeó la vida
económica, política, social y cultural de los países del Caribe, a diferencia de América Latina, donde
el régimen de hacienda y el minero jugaron, en cambio, un destacado papel. Sin embargo, tanto la
esclavitud como la economía de plantación estaban muy lejos de presentar grados de desarrollo
homogéneos dentro de la misma región del Caribe. Las Antillas de colonización inglesa y francesa
experimentaron un temprano auge azucarero, basado enteramente en el trabajo esclavo que se
prolongaría desde mediados de siglo XVII hasta finales del siglo XVIII, al producirse la Revolución
Haitiana (1791-1804). Las Antillas de colonización española, en cambio, si bien es cierto que
conocieron la producción azucarera desde los primeros años de la colonización, igualmente a
partir del trabajo esclavo del negro, vinieron a experimentar una época de apogeo en la economía
de plantación azucarera sólo en el siglo XIX, que se extendería hasta las primeras décadas del
presente siglo. Este tardío auge azucarero no descansó, sin embargo, únicamente en la esclavitud,
ni siquiera en Cuba, sino también en el trabajo libre asalariado, ya que la abolición se produjo en
Santo Domingo en 1801 y en Puerto Rico en 1873, en tanto que Cuba lo hizo en 1886, casi un siglo
después de haberse logrado la emancipación de la vecina colonia francesa de Saint-Domingue, en
1793. El mismo fenómeno de que la abolición se produjera en tan largo periodo (casi un siglo), de
alguna manera refleja la diversidad y complejidad que presentó la esclavitud, pero sobre todo la
economía de plantación en las distintas subregiones y colonias del Caribe, así como las diferencias
existentes —en cuanto al grado de desarrollo del capitalismo se refiere— entre las respectivas
metrópolis europeas que se disputaban el dominio de la región.
El sistema de plantaciones fue uno de los componentes principales de lo que se le llama
hoy sistema económico mundial. Las plantaciones caribeñas fueron también un elemento
fundamental en la conformación de la nueva economía atlántica que surgió luego que los
europeos invadieron a América en los siglos XVI y XVII. Desde una perspectiva mundial,
el desarrollo del capitalismo no podría entenderse completamente sin el sistema de
plantación azucarera, así como tampoco podría explicarse totalmente la independencia de
los Estados Unidos sin el papel que jugaron las plantaciones azucareras caribeñas.

Las islas del Caribe se especializaron en el abastecimiento a España de azúcar y otros


productos tropicales. Por cientos de años, el Caribe ha marcado, dentro del mundo
colonial, como abastecedor de azúcar. En torno a este producto se diseñan modos de
producción, que definen las relaciones sociales internas y las formas de explotación
colonial. La unidad de explotación es la “plantación azucarera”…[1]

Muy pronto, como bien dice el autor, Gonzalo Martner, el desarrollo de las plantaciones
azucareras a partir del siglo XV trajo consigo el inicio de la trata de esclavos negros
procedentes de África. España comenzó a crecer comercialmente también, provocando la
rivalidad entre las potencias europeas:

Estas experiencias condujeron al Rey Carlos V de España… a trasladar esclavos desde


África… primero se autorizó a los colonos de la Española a importar 4,000 esclavos
africanos… (luego) se fue extendiendo el tráfico de esclavos por parte de…los holandeses
e ingleses.

Como el comercio se extendía, España en el siglo XVI… se crea así un monopolio que es
resistido por las otras potencias, en especial Inglaterra, Francia y Holanda. Se inicia una
fuerte lucha entre las potencias coloniales, que desemboca en una etapa de
piratería….Las potencias deciden conquistar parte de los territorios del Caribe y fundar
sus propias colonias….

En medio de estos conflictos inter imperiales se inició en el siglo XVIII lo que el autor
llama La Era del Azúcar, que se organizó bajo el sistema de plantaciones, y cuyas
producciones eran destinadas a los mercados europeos de las metrópolis, dejando un
mínimo de subsistencia para la fuerza de trabajo. Una gran parte de las tierras de las
Antillas Mayores como Cuba, La Española y Jamaica, así como Trinidad fueron ocupadas
en el cultivo de la caña de azúcar. También se desarrollaron otros cultivos como algodón,
tabaco y otros productos.
En el caso del Caribe inglés, dice, dividieron las tierras de Saint Kitts, Nevvis y Barbados
en pequeñas propiedades, donde se cultivó tabaco y algodón para exportar. Pero se
produjo una saturación en el mercado tabacalero, teniendo que migrar hacia el azúcar.
Este cambio tuvo sus consecuencias en la estructura económica y social:

De fincas pequeñas que producían tabaco y algodón, que podían ser explotadas por
blancos y dos o tres esclavos, hubo que pasar a faenas que requerían maquinaria pesada
y otros equipos y propiedades de no menos 500 acres para que hicieran rentables las
explotaciones. Se necesitaban también trabajadores fuertes que trabajaran de sol a sol,
máquinas para moler caña y otros implementos de envergadura. Como los pequeños
propietarios no podían enfrentar esa transformación tecnológica, se vieron obligados a
vender sus tierras a los propietarios más fuertes. Así, las plantaciones sucedieron a las
pequeñas fincas y se importaron cantidades de esclavos de África para reemplazar a los
agricultores europeos- Se estima que en Barbados, por ejemplo, había en 1845 unos seis
mil esclavos, mientras cinco o seis años después esa cifra se elevó a veinte mil…