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17.

El problema ambiental y los indicadores desarrollados por la


OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Europeo (OCDE) propone un orden


de indicadores ambientales cuyo enfoque es radicalmente diferente a los enfoques
ecológicos. Estos indicadores constituyen una respuesta a la demanda de los países
miembros que deseaban respaldar decisiones económicas y ambientales, y evaluar su
desempeño ambiental con el fin de mejorar sus administraciones del medio ambiente.
Por tanto, no consideran el desarrollo sustentable ni llenan las condiciones para
orientarlo u obtenerlo. Sin embargo, sus indicadores ayudan a mejorar la información
ambiental y pueden modificarse para cubrir el campo de la sustentabilidad.

Su principal objetivo es pragmático: intentan más, producir una información utilizable


inmediatamente, que ofrecer un cuadro exacto de la complejidad del ambiente.

1.Dos puntos focales: el conocimiento científico y las decisiones

Los puntos focales de referencia son: la voluntad de integrar las políticas ambientales y
las políticas económicas, con el deseo de establecer una administración optima del
ambiente.

En ambos casos, los usuarios primarios de la información ambiental son los ejecutivos
de las decisiones. El surgimiento y el reconocimiento de los programas sociales han
generado una demanda social creciente de acción pública. En consecuencia, la
información ambiental a la que contribuye la OCDE debe adaptarse, sobre todo a las
necesidades políticas, dictadas por la naturaleza del problema del que se trata y por los
procedimientos de las decisiones. La construcción de indicadores no se reduce al uso
del conocimiento científico como tal, sino su transformación para producir información
adecuada para los formuladores de la política.

La OCDE define a los indicadores como “parámetros o valores calculados a partir de


parámetros que proporcionan información o describen el estado de un fenómeno, el
ambiente o un área geográfica con mayor cobertura mas amplia que la información que
se liga directamente al valor de un parámetro”.
Existen ciertas condiciones que deben satisfacerse:

Solo debe utilizarse un numero limitado de indicadores para reflejar el estado general del
medio ambiente. Demasiados indicadores dificultarán el arbitraje y comprometerán la
legibilidad de la información.

La necesidad de coherencia entre el grupo de indicadores ambientales y los económicos


también mejora la comunicación. Estas similitudes ayudan a quienes van a decidir a
establecer una conexión entre el conocimiento científico y los instrumentos que utilizan
en su campo normal de intervención. Así estimulan la integración de las preocupaciones
ambientales con las políticas económicas.

La OCDE define tres criterios para la selección del tipo de indicadores que se utilizan:
importancia política, precisión analítica y mensurabilidad.

La contribución de la ciencia es limitada. Los políticos y la OCDE esperan que los


científicos identifiquen los problemas e indiquen el curso de las acciones, para evitar un
deterioro ambiental excesivo. Además, los científicos deben proporcionar información
sobre las causas de los problemas definidos. Entre otras cosas, deberán identificar a los
productos responsables de los diferentes tipos de polución, al indicar la parte de su
responsabilidad en el efecto global.

La información científica es un insumo en el proceso de construcción de indicadores. Un


indicador es importante desde el punto de vista político cuando ofrece un cuadro
fácilmente interpretable y representativo del ambiente, y de sus interacciones con la
esfera económica y, además, refleja cambios en el ambiente, permite hacer
comparaciones internacionales, y es relevante en el nivel nacional.

En cuanto a la selección de factores ambientales, pueden citarse los siguientes: un


cambio climático, agotamiento de ozono, eutroficación, acidificación, contaminación
toxica, la calidad del ambiente urbano, biodiversidad, diversidad de paisajes y
ecosistemas, desperdicios, recursos acuíferos, forestales, piscícolas, otra flora y fauna y
deterioro del suelo.

2.Un marco de análisis: el modelo PER (presión-estado- respuesta)


El modelo PER (presión-estado- respuesta), es un modelo sintetico que surge de la
necesidad de simplicidad y corresponde a un lineamiento comunicable sin dificultad. Su
propósito es representar las acciones antrópicas en el ambiente, por ejemplo: deterioro
de la calidad y los efectos de la actividad que se pretender reglamentar. Se basa en la
noción de causalidad: las actividades humanas ejercen presión sobre el ambiente y
cambian la calidad y la cantidad de recursos naturales.

La sociedad responde a esos cambios al adoptar medidas de política ambiental,


económica y sectorial. Estos tres elementos se describen mediante 3 diferentes tipos de
indicadores.

1) El propósito de los indicadores de presión ambiental es mostrar las causas


humanas y materiales del daño sufrido por el medio ambiente y, por tanto, señalar
áreas que requieren acción prioritaria.
2) Indicadores del estado o condición del ambiente, que se ocupan de la calidad del
ambiente y de los recursos naturales.
3) Los indicadores de respuesta se refieren a todas las acciones individuales y
colectivas que se realizan, para limitar o prevenir los efectos negativos de las
actividades humanas sobre el medio ambiente y proteger el ambiente natural.

3.Una apreciación del enfoque propuesto por la OCDE

El propósito de los indicadores ambientales de la OCDE es que sirvan como base para
el desarrollo de políticas nacionales y por ello se centran en la esfera de las actividades
de los ejecutivos de decisiones.

El estudio de la representatividad del sistema cubierto por los indicadores requiere, en


primer lugar, que se defina al sistema. Si el ambiente se define por los diferentes tipos
de indicadores establecidos por la OCDE, la percepción de este es a través de cristales
económicos. Se le representa como una colección de funciones y servicios que el
hombre puede usar y desarrollar.
Las actividades económicas causan deterioro ambiental, este a su vez, tiene un efecto
sobre la economía, lo que puede ocasionar costos adicionales. Además, la dinámica de
la esfera ambiental tiene que ser identificada, y hacerse un estudio de la difusión de los
efectos relativamente confinados, causados por el hombre hacia otros elementos del
ambiente diferentes a los originales. Esto posibilitaría investigar y medir los efectos
globales y no solo los de la actividad económica, mas directos y mas obvios, pero no
necesariamente los mas peligrosos en el largo plazo. No hay que olvidar que la constante
en las cuestiones ambientales no es la ecológica, sino humana y económica.

4. Un ejemplo de los indicadores de la OCDE

En Europa y en la OCDE, se considera a la biodiversidad-paisaje como una preocupación


ambiental políticamente relevante. La OCDE define la biodiversidad y estipula que seria
aconsejable evaluarla en los niveles de los ecosistemas, las poblaciones o especies en
el nivel genético. La OCDE presenta así indicadores de presiones condiciones y
respuestas en ese respecto.

Presiones en el ambiente:

 Cambio en el hábitat y el suelo con desviación de su estado natural


 Cambio en el uso del suelo
 Introducción de nuevos materiales y especies genéticas

Condiciones ambientales:

 Especies en peligro o extintas en relación con todas las especies conocidas

Respuestas de la sociedad:

 Áreas protegidas en relación con el área total de superficie y por tipo de


ecosistema
 Especies protegidas en relación con especies en peligro

Los indicadores anteriores se escogieron no tanto por su interés científico, si no por la


atención que prestan los medios de comunicación al tópico y por encontrarse en el centro
de negociaciones políticas internacionales.
Los indicadores de la OCDE se ajustan mas a las necesidades de los formuladores de
decisiones que al rigor científico. Todo esto se basa en contingencias políticas y
preferencias sociales, es por ello por lo que no demuestra del todo, el desarrollo
sustentable.

5.Hacia los indicadores de desarrollo sustentable

Los indicadores de desarrollo sustentable pueden distinguirse de los indicadores


ambientales por el hecho de que no solo deben informar sobre un estado, si no también
tener capacidad para emitir un juicio sobre la durabilidad del estado. Con este propósito
deben satisfacer dos criterios específicos: normatividad y capacidad de predicción.

Características específicas de la sustentabilidad

El desarrollo sustentable requiere una consideración de la evolución y de la dinámica del


ambiente en periodos futuros, y una teorización sobre las posibilidades de que continúen
en el futuro las situaciones y comportamientos actuales. Lo anterior implica juicios sobre
normas más o menos claras, correspondientes a un estado y aun desarrollo deseable.
Pueden utilizarse varios enfoques para determinar esos desarrollos: sumir que
mantendrán su tasa actual, trazar escenarios hipotéticos sobre sus posibles variaciones
o utilizar leyes y principios científicos para realizar pronósticos.

Una visión comprensible del ambiente

Un enfoque mas general y flexible puede ser la presentación del ambiente por esfera: la
hidrosfera, la litosfera, la atmosfera y la biosfera. Esto facilita modelar las interacciones
ambientales internas mediante su representación diagramática. En el interior de cada
esfera, se pueden establecer indicadores más específicos de acuerdo con las
preocupaciones económicas y sociales prevalecientes.

Hidrosfera: puede definirse como toda el agua en la superficie de la tierra: océanos,


mares, lagos, cursos de agua, y agua del subsuelo. Cuando escasea el agua, las
sustancias toxicas aumentan. Una disminución en la calidad del agua limita la cantidad
de agua disponible para el uso humano y de ecosistemas. La escases creciente del agua
tiene repercusiones económicas y sociales.
Litosfera: es la parte rocosa de la tierra que forma su costra externa. El estudio de la
litosfera requiere el análisis de dos aspectos que tiene implicaciones económicas y
ambientales: desde el punto de vista de su ocupación y administración como espacio, y
desde el ángulo de su utilización por sus cualidades físicas como recurso, especialmente
en el sector agrícola.

Atmosfera: se compone principalmente de la troposfera y de la estratosfera y es una capa


de aire que rodea a la tierra. La preservación de una cierta calidad del aire es una
condición para la vida de las plantas, animales, y especialmente de la humana. La
polución atmosférica ejerce muchos efectos directos e indirectos en las esferas sociales
y económicas que se impactan a través del deterioro de otros componentes ambientales
como: la lluvia acida que ocasiona costos y perdidas. Con frecuencia, hay dificultades
para identificar con claridad las fuentes de polución. Es difícil, por tanto, atacar el
problema directamente en su origen mediante la mera limitación de emisiones toxicas.

Biosfera: Es el grupo de organismos que viven en el suelo y el agua sobre la esfera


terrestre. Se distingue por el ello de que se desarrolla en, sobre y con los ambientes
antes mencionados. La destrucción o el deterioro de un ecosistema o especie dados se
debe a la combinación de varias causas y es difícil determinar qué proporción del efecto
total se debe a determinado factor. La destrucción de la biodiversidad es en general un
efecto indirecto del impacto que las actividades económicas ejercen sobre la hidrosfera,
litosfera o atmosfera. Por tanto, la mayoría de los indicadores que son aconsejados para
otros campos ambientales son también relevantes en el estudio de la biosfera.

Los indicadores ambientales son limitados en su cobertura del aspecto ecológico de la


sustentabilidad, ya sea como producto directo de teorías ecológicas, adaptadas a los
procesos de toma de decisiones o que forman parte de un marco más general.