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El delirio y los trastornos mentales

1. Delirio de ser controlado: Los sentimientos, los


impulsos,los pensamientos o los actos son vividos como si
no fuesen propios, como impuestos por alguna fuerza
externa.
2. Idea delirante corporal: Se refiere al funcionamiento del
propio cuerpo,por ejemplo: "mi cerebro está podrido"
3. Idea delirante de celos: Convicción delirante de que la
pareja es infiel al sujeto
4. Idea delirante de grandeza: Valoración exagerada de la
importancia,el poder,el conocimiento o la identidad
personales.
5. Idea delirante de pobreza: Se mantiene la idea delirante de
que el sujeto ha perdido o perderá todas o casi todas sus
posesiones materiales.
6. Idea delirante de referencia: Los acontecimientos,los
objetos o las personas próximas del ambiente del sujeto
tienen un sentido particular y no usual, que generalmente
es negativo o peyorativo.Si se articula en una temática
persecutoria,entonces puede hablarse de delirio
persecutorio.
7. Idea delirante extravagante: El contenido es claramente
absurdo y sin base real posible
8. Idea delirante nihilista: Gira en torno a la no existencia del
yo o de alguna de sus partes, de los demás o del
mundo.Una idea corporal delirante puede ser nihilista si
destaca la no existencia del cuerpo o de parte de él.
9. Idea delirante persecutoria: Convicción de que un sujeto o
grupo es atacado, acosado, engañado, perseguido o
víctima de una conspiración.
El delirio y los trastornos mentales
El delirio suele aparecer en una gran cantidad de trastornos
psicológicos, neurológicos y médicos. Resulta totalmente
necesario realizar un estudio cuidadoso de las condiciones
en que aparece, ya que esto puede arrojar luz sobre su
comprensión a nivel etiológico. Se presentan en
esquizofrenias, trastornos paranoides, trastornos afectivos
mayores, trastornos de personalidad como el paranoide,
el esquizotípico y el esquizoide. También pueden
aparecer en una amplia gama de enfermedades de tipo
organico como el abuso de alcohol y drogas o como efecto
secundario de algunos fármacos.

los delirios secundarios son comprensibles psicológicamente alude a que se producen


como consecuencia del intento por parte del paciente de explicarse una experiencia
anormal.
Se han postulado cuatro tipos de delirios primarios. La intuición delirante es
fenomenológicamente indistinguible de cualquier idea que nos venga a la cabeza. El
contenido de estas ideas suele ser autorreferencial y de gran importancia para el
paciente. Ej: un paciente cae en la cuenta de que las siglas de su nombre, Emilio
Elosúa Albeniz de Darco significan “Eres El Asesino De Dios”. La percepción delirante
consiste en la interpretación delirante de un precepto o una percepción normal. Ej: un
paciente al mirar su nombre en el buzón se da cuenta de que la policía secreta lo ha
identificado como el enemigo público número 1.
https://psikipedia.com/libro/manual-de-psicopatologia-volumen-1/1894-la-clasificacion-
de-los-delirios
A diferencia de los delirios secundarios, los primarios se caracterizan porque una vez
que irrumpen en la conciencia del individuo, éste va a explicar buena parte de todo lo
que le sucede desde el delirio.
Los delirios pueden considerarse teorías y las teorías sirven para imponer orden y
significado a los datos empíricos que se obtienen mediante la observación.

Cuando se desarrolla una explicación y ésta da cuenta satisfactoriamente de un


número importante de observaciones discrepantes, y también de por qué tales
observaciones se alejaban de lo predicho, esta explicación se acompaña de alivio y
reducción de la tensión.

es decir, el delirio, es esencialmente un producto del razonamiento normal; el proceso


que sigue es el mismo que el que seguiría un científico que buscara una explicación a
un fenómeno y se mantiene del mismo modo. La diferencia estaría en que el primer
paso se produce, en el caso del delirio, por lo anómalo e inesperado de la secuencia
de experiencias que el individuo está percibiendo.

La implicación de esta teoría es que los delirios y las creencias normales tienen
la misma finalidad: comprender el mundo, explicarlo. Maher ofrece tres tipos de
evidencias que apoyan su teoría. Primero, recuerda la gran variedad de
condiciones en las que se presenta el delirio, lo cual apoyaría su planteamiento
de que el delirio es siempre un síntoma o respuesta secundaria, reactiva, a otra
alteración. No hay pues según él razones para defender que los delirios sean
alteraciones primarias del funcionamiento cognitivo que surjan de conflictos
motivacionales.
En segundo lugar, no existen evidencias de deterioro en la capacidad de
razonamiento de los pacientes delirantes. En consecuencia, concluye que no
hay evidencia que apoye la hipótesis de que existe un defecto básico en el
razonamiento de los pacientes delirantes. Y tercero, señala que cuando se
estudian las respuestas que dan personas mentalmente sanas bajo situaciones
ambientales anómalas se encuentra que es bastante fácil provocar creencias
irracionales muy parecidas a las delirantes. Este planteamiento sugiere que
todos los delirios son secundarios.

https://psikipedia.com/libro/manual-de-psicopatologia-volumen-1/1894-la-
clasificacion-de-los-delirios
Ideas delirantes que surgen como intentos de explicación de experiencias anómalas
previas y, en este sentido, son comprensibles psicológicamente.
Belloch A y otros, Manual de Psicopatología, Volumen I, Madrid, McGraw-Hill, 1995,
pág. 331.
"El delirio secundario surge comprensiblemente de una experiencia anormal previa".
Esta experiencia puede ser una alucinación (por ejemplo, una persona escucha una
voz y cree que la están siguiendo), un estado de ánimo (por ejemplo, una persona
con depresión importante cree que los demás piensan que es un inútil), otro delirio
(por ejemplo, una persona con el delirio de que no tiene dinero cree que la
encarcelarán por no pagar una deuda).
Gelder M y otros, "Oxford Psiquiatría", Marban, Madrid, 1999, 2º edición, pág. 12.
https://glosarios.servidor-alicante.com/psicologia/delirio-secundario

Delirio primario
Ideas delirantes que se caracterizan por ser autónomas, originales, inderivables e
incomprensibles desde el punto de vista psicológico.
Belloch A y otros, Manual de Psicopatología, Volumen I, Madrid, McGraw-Hill, 1995, pág.
331.
Delirio "que aparece en forma brusca, con convicción completa, y sin ninguna otra
alteración mental que le haya conducido a él".
Gelder M y otros, "Oxford Psiquiatría", Marban, Madrid, 1999, 2º edición, pág. 11.
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http://slideplayer.es/slide/142685/
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