Está en la página 1de 8

Macroeconomía 102017A_471

Unidades 1 y 2: Fase 4 - Relacionar los conceptos teóricos con la realidad

Presentado por:

Camila Andrea Trujillo Cód. 1.110.553.833


Miguel Antonio González Cód. 93373195

Presentado al tutor

Jaime Diego Gutiérrez

Unad- Universidad Nacional Abierta y a Distancia


Mayo de 2018
1. CON LA INFORMACIÓN OBTENIDA EN EL PUNTO ANTERIOR
CADA ESTUDIANTE EXPLICA CUÁL ES EL IMPACTO DE LA
VARIACIÓN DEL TIPO DE CAMBIO SOBRE LA ECONOMÍA,
IDENTIFICANDO, CUÁL ES EL OBJETIVO DEL BANCO DE LA
REPUBLICA FRENTE AL MANEJO DEL TIPO DE CAMBIO

Un factor determinante en la variación del tipo de cambio son los intercambios


internacionales de bienes de servicios se han convertido en uno de los principales
factores en la dinámica de crecimiento de los diferentes países y regiones,
especialmente en el actual contexto de globalidad.
Cualquier variación en la relación cambiaria entre dos monedas que se observa
automáticamente como una variación del precio percibido por los importadores
aun cuando el precio en el país de origen permanezca invariable.
Tales variaciones de precios pueden inducir a cambios en los hábitos de consumo
que se traducirían en variaciones, al alza o a la baja, de la demanda de productos
por parte de los consumidores extranjeros y, por tanto, de las exportaciones y del
crecimiento del producto interior bruto (PIB).
Para tratar de cuantificar los posibles efectos que estas variaciones en los tipos de
cambio generan sobre la demanda internacional de nuestros bienes y servicios,
podemos realizar un análisis de la elasticidad histórica que han presentado dichas
exportaciones ante variaciones en los tipos de cambio; cuantificando así la
variación de nuestras exportaciones ante depreciaciones, o apreciaciones, de
nuestro tipo de cambio.
Esta elasticidad depende de las características concretas de cada mercado, siendo
sus efectos más elevados en aquellas actividades menos diferenciadas y donde sea
más factible la sustitución de los proveedores internacionales, como en el caso del
turismo o los productos alimenticios perecederos.
Un primer análisis sobre la evolución de nuestros mercados exportadores de
mercancías, durante los últimos 10 años, nos indica que aquellas que se han
destinado fuera de la Unión Europea, y por tanto las afectadas por las variaciones
del tipo de cambio del euro, han permanecido más o menos constantes, en torno a
una cuarta parte de las exportaciones españolas y a un tercio de las madrileñas.
Profundizando algo más, de acuerdo a las tablas input-output de la economía
nacional y regional, la economía española exporta dos tercios de bienes y un
tercio de servicios, incluido el turismo, de las cuales las destinadas al resto del
mundo representan el 27% (19% de bienes, 5% de servicios y 3% de turismo).
Mientras que, en la economía madrileña, los servicios suponen más de la mitad de
su comercio exterior, y su nivel de exposición ante variaciones del tipo de
cambio, por ser destinadas al resto del mundo, se limitaría al 8% de las
exportaciones (4% de bienes, 3% de servicios y 1% de turismo).En cuanto al
objetivo del banco de la república y su política monetaria en Colombia se rige por
un esquema de Inflación Objetivo, cuyo propósito es mantener una tasa de
inflación baja y estable, y alcanzar un crecimiento del producto acorde con la
capacidad potencial de la economía. Esto significa que los objetivos de la política
monetaria combinan la meta de estabilidad de precios con el máximo crecimiento
sostenible del producto y del empleo. En tanto las metas de inflación sean
creíbles, estos objetivos son compatibles. De esta forma, la política monetaria
cumple con el mandato de la Constitución y contribuye a mejorar el bienestar de
la población. Las decisiones de política monetaria se toman con base en el análisis
del estado actual y de las perspectivas de la economía, y de acuerdo con la
evaluación del pronóstico de inflación frente a las metas. Si como resultado de
esta evaluación se concluye que existen riesgos de que la inflación se desvíe de la
meta en el horizonte de tiempo en el cual opera esta política, y que dicha
desviación no se debe a choques transitorios, la autoridad monetaria procederá a
modificar la postura de política, ajustando su principal instrumento que es la tasa
de interés de intervención en el mercado monetario (tasas de interés de las
operaciones de liquidez de corto plazo del Banco de la República).

De esta manera la política monetaria contribuye a asegurar la estabilidad de


precios y a mantener un crecimiento económico alto y sostenido que genere
empleo y mejore el nivel de vida de la población. Si la economía excede un ritmo
de crecimiento sostenible, podrán aparecer excesos de gasto que comprometan la
estabilidad de precios o desemboquen en fragilidad financiera, la cual, a la postre,
puede terminar en caídas fuertes en la producción y el empleo.

En los últimos 12 meses, la depreciación de la tasa de cambio del peso frente


al dólar rondó el 62%. Este comportamiento ha significado el movimiento
económico más relevante del año y ha puesto a sufrir a varios
sectores económicos adquieren insumos en el exterior para elaborar sus bienes, lo
cual eleva el costo de producción y, por ende, el precio al consumidor final.

1. EL GRUPO IDENTIFICA CUALES HAN SIDO LOS IMPACTOS


DE LA REVALUACIÓN DEL TIPO DE CAMBIO SOBRE LA
ECONOMÍA, HACIENDO ÉNFASIS SOBRE EL DESARROLLO
ECONÓMICO, SOBRE EL EMPLEO Y SOBRE LA INFLACIÓN.
EL PRODUCTO DE ESTA ACTIVIDAD LA ENTREGAN EN UN
DOCUMENTO TIPO ENSAYO DE MÁXIMO 3 PÁGINAS. EL
ENSAYO DEBE TENER COMO MÍNIMO 5 REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS QUE SOPORTEN LOS COMENTARIOS Y
CONCLUSIONES DEL GRUPO.
El turismo apunta a ser uno de los ganadores de la coyuntura. Un dólar devaluado
posibilita que los bienes y servicios colombianos sean menos costosos en relación
con los del resto del mundo, lo que determina un mayor flujo turístico hacia el
país y crearía mejoras en materia de generación de empleo, dado que este sector
es intensivo en mano de obra.
Siempre que no se dé una desaceleración de la economía global. “Si se da un
descenso en el ingreso global, la esperanza de mayor demanda por turismo
nacional se esfumará. Incluso, sin importar que los precios del turismo se fijen
principalmente en dólares”, comenta Baca.

Ante esto, considera que se debe retomar el rol de hacer crecer el mercado
interno, tanto para el turismo y sectores de servicios, así como al ritmo simultáneo
de la ejecución de una política industrial que ayude a derrumbar las rigidices de
oferta con las que cuenta Colombia.

Industria: competir a nivel mundial


Competitividad internacional abarca el comercio exterior de Colombia con el
mundo, transacciones que se hacen primariamente en la moneda estadounidense.

hay que mirar las dos caras de la moneda. Para los exportadores el aspecto
positivo es la mayor recepción de pesos por las ventas de sus productos en el
exterior, que les ayuda a generar un colchón de seguridad para cuando el precio
del dólar se estabilice. “Pero Colombia no exporta grandes cantidades. Las
exportaciones, sacando hidrocarburos, son casi marginales

Para los importadores, por su parte, hay una merma de productividad por el
incremento de los costos de los insumos. Sin embargo, este es el aspecto clave en
competitividad para el mercado interno, ya que la reducción de las importaciones
posibilita a los productos con insumos internos ampliar su mercado.

La devaluación abre la oportunidad para la recomposición de la industrialización


y la generación de políticas que fortalezcan el actual tejido industrial del país, más
allá de carbón y petróleo.

Agricultura: saber aprovechar la coyuntura


Por un lado, se encarecen las importaciones de insumos, fertilizantes y de las
maquinarias agrícolas. Esto genera, una sustitución de las importaciones de
productos agrícolas de EEUU por producción local o importaciones de otros
países, como Brasil o Argentina los cuales venden en moneda propia.
Por otra parte, la devaluación también abarata las exportaciones nacionales, lo que
representa una oportunidad para los productores locales de bienes agrícolas.

Sin embargo, se considera que este último aspecto positivo es una situación
desaprovechada por Colombia y es el punto de partida para generar políticas que
puedan dar lugar a un aprovechamiento de la oportunidad.

“Al no tener una oferta amplia de bienes agroindustriales con alto valor agregado,
cuyos insumos provengan del sector agrícola nacional, Colombia no captura
nuevos nichos de mercados”,

Comercio Exterior

Esta depreciación en teoría debería traducirse en un aumento de las exportaciones


y en una reducción de las importaciones; es decir, mejorar la balanza comercial.

Pese a esto, el efecto positivo depende de la sensibilidad de la demanda interna


por bienes extranjeros (importaciones), y de la demanda externa por bienes
nacionales (exportaciones), así que no hay garantía del beneficio comercial de
Colombia. “A corto plazo la demanda de exportaciones tiende a ser poco sensible
a las variaciones de los precios”, explica Almanza.

Según cifras del Dane, mientras las exportaciones cayeron un 18% el primer
trimestre de este año, con respecto al primer trimestre de 2014, las importaciones
solo disminuyeron un 9%, lo cual se tradujo en un incremento del déficit
comercial del 27%. Sin embargo, a largo plazo se observará un efecto positivo en
la balanza comercial.

Construcción, efecto ambiguo


El sector de construcción ha sido uno de los principales jalonadores del
crecimiento en 2014. Creció más de 10%, y se espera que continúe esta
trayectoria en 2015. Para analizar la incidencia del dólar, entonces, debe dividirse
en tres subsectores: el sector construcción propiamente dicho, el sector de
construcción de obras civiles, y el sector de intermediación inmobiliaria.

El efecto sobre el sector de intermediación inmobiliaria es desacelerante porque


cambia el uso de recursos al interior del país, moviéndolos del sector no-transable
hacia el sector transable de la economía.
“El efecto fundamental es sobre la capacidad local de compra y su efecto sobre la
renta del suelo, que es el precio básico que determina los demás precios
inmobiliarios”, aclara.

Por otra parte, sobre el sector de obras civiles, el déficit fiscal ocasionado por el
aumento en el valor del servicio de la deuda puede detener proyectos de
construcción de infraestructura de los cuales depende el sector.

Finalmente, sobre la actividad de la construcción como tal, el efecto es un poco


más ambiguo, porque si bien la disminución en la capacidad de compra local
podría desacelerarlo, el abaratamiento de la moneda hace que la propiedad local
sea repentinamente más barata en términos internacionales, intensificando el flujo
internacional de recursos hacia el sector.

Lo negativo
Inflación, lo que más preocupa
La inflación es, sin duda, el aspecto que más preocupa al ciudadano común con
respecto a la devaluación del peso, sobre todo la incidencia que puede tener sobre
el encarecimiento de los bienes básicos.

El aumento en la tasa de cambio incrementa el precio de los bienes de consumo


de los hogares, así como las materias primas que emplean algunas empresas en su
proceso productivo, lo que las obliga, en muchos casos, a trasladar ese aumento
de precio al consumidor final.

hasta ahora los efectos de la devaluación sobre la inflación han sido leves, debido,
en gran parte, a que el Banco de la República ha controlado de manera eficaz la
inflación en la última década y, por lo tanto, ha logrado mantener ancladas las
expectativas del público.

“Si la coyuntura internacional (precios del petróleo, economía china) mejora y la


tasa de cambio se estabiliza, la economía colombiana podrá salir bien librada de
las actuales dificultades. Pero si la tasa de cambio sigue aumentando, el Banco de
la República seguramente tendrá que intervenir en el mercado de divisas”

Deuda Externa, pilotear la turbulencia con cuidado


Colombia, como país en vía de desarrollo, posee gran parte de su deuda externa
valorada en divisas. A mayo de 2015, debía $105.569 millones de dólares
(pública y privada). Deuda que se multiplicó a raíz de los recientes cambios de la
moneda extranjera.
la devaluación de más del 50% es uno de los aspectos clave porque dificulta los
flujos de pago de las empresas y agudiza el déficit fiscal. Además, la coyuntura no
solo afecta en el corto plazo, sino también a futuro.

“A corto plazo, agudiza el déficit fiscal y contrae la inversión privada de


importadores y exportadores que usen materias primas y equipos importados. A
mediano y largo plazo, en forma lenta, obliga al aparato productivo ha
redireccionarse hacia exportaciones, contraer importaciones y favorecer el
consumo doméstico, aunque puede impactar los precios internos. En el corto
plazo, puede ser muy recesiva”, comenta Parada.

Por lo tanto, Parada propone el mantenimiento del sistema de flotación


intervenida para no dejar que la especulación con divisas haga su agosto.
Pequeñas compras de dólares por parte del banco central le darían tranquilidad a
los mercados, aunque con precaución, pues las reservas colombianas ($46.368
millones de dólares a mayo), podrían esfumarse en una corrida cambiaria.

La inflación en Barranquilla fue del 0,24%, según el Dane


Barranquilla tuvo una inflación en agosto de 0,24%, inferior al promedio del mes
en el país que fue 0,48%. En lo que va del año la ciudad acumula una inflación de
4,92%

CONCLUSIONES

Este tema es muy importante, ya que nos afecta socioeconómicamente, porque el


pueblo que compone a un país, no está preparado para la devaluación del dinero,
por ejemplo, los deudores adquieren un producto a un precio y después de cierto
tiempo este no es el mismo, en el caso de los vendedores de es lo contrario ya que
ellos revalorizan los inventarios porque la inflación hace subir los precios, esto
nos lleva a que el gobierno debería tener un mejor control en el manejo de la
economía de un país centrando las causas que justifiquen el alza de los precios
para así diseñar medidas para embatirla, si la inflación es monetaria se buscará la
revalorización de la moneda a través del aumento de la paridad cambiaria.
BIBLIOGRAFIA

Macroeconomía (8a. ed.). (2014). Barcelona, ES: Antoni Bosch


editor.Recuperado de
http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2077/lib/unadsp/reader.action?ppg=105&docI
D=10862984&tm=1479395068313

Ortega, C. A. (2016). El sector energético. Economía colombiana (5a. ed.).


Bogotá, CO: Ecoe Ediciones. Capitulo 10. Recuperado
dehttp://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2077/lib/unadsp/reader.action?docID=1120
5810&ppg=291

Villalobos, T. L. R. (2006). Proceso de integración económica internacional.


Fundamentos de comercio internacional. México, D.F., MX: Editorial Miguel
Ángel Porrúa. Páginas 175 – 182. Recuperado
dehttp://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2077/lib/unadsp/reader.action?ppg=177&do
cID=11045987&tm=1480103006057