Está en la página 1de 2

El día mundial del agua celebrado el 22 de marzo 1993 por disposición de la

organización de las naciones unidas (ONU); tiene como finalidad recordar


que el acceso del agua es un requisito básico para nuestra existencia; a
pesar de que uno de cada cinco habitantes del planeta algo así como unos
884 millones de personas no tienen acceso al agua potable; en su mayoría
de América latina; África y Asia. Pero hay algo todavía más dramático y es
que solo el 40 % de las personas en el mundo tiene acceso restringido al
agua potable y apenas el 3 % de los recursos hídricos del planeta son
utilizables. Ahora el agua es inagotable; sin embargo se irá disminuyendo al
pasar del tiempo por causa del calentamiento global y hay una posibilidad
que de aquí a 20 años la cantidad de agua para una sola persona tendrá que
repartirse entre más o menos dos o tres personas.
De otro lado, hoy en el país mueren cada año cerca de 2600 niños entre uno
y cinco años por falta absoluta de agua o por mala calidad de la misma,
siendo esta la segunda causa de mortalidad en la niñez y en la primera
provocadora de gérmenes e infecciones productoras de graves
enfermedades intestinales que terminan cobrando la vida de los pacientes.
Porque no se puede pasar por alto que el año anterior las enfermedades
diarreicas y el paludismo acabaron con la vida de 3,1 millones de personas,
de las cuales el 90 %, es decir unos 2,7 millones, eran niños menores de
cinco años, y que si se le brindara a esta población la posibilidad de acceder
al agua potable e instalaciones higiénicas, se podría salvar la vida cada año
de 1,6 millones de estas personas.
Nada, pues, más importante, cuando se celebra el “Día Mundial
del Agua”, que una mirada atenta a la grave situación de escasez
del líquido que vive el mundo gracias al acelerado deterioro de
las posibilidades de acceso al agua potable y de los recursos
hídricos del planeta; y, por supuesto, al camino que en igual
dirección está empezando a recorrer nuestro país. De la
oportunidad y responsabilidad con que se haga, depende mucho
las condiciones en que van a vivir las generaciones futuras.