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Desiré Carolina García Rodríguez

ETHOS, COSMOVISIÓN Y EL ANÁLISIS DE LOS SÍMBOLOS SAGRADOS


-Clifford Geertz.
31 de agosto de 2018.

Geertz trata de desenredar el entramado de los simbolismos y de los significados de las


acciones religiosas, y la importancia que tienen para la cohesión de un grupo; la cultura
debe ser aprendida por lo que el interés en los significados en grande, con el fin de no
reducirla a particularidades y encontrar el rol que se fundamenta en ese símbolo.

El ethos es una forma de vivir para un grupo, es lo que indica la misma moral de ese
grupo, por lo que para entender esto debe de haber signos que le den sentido a lo que
es moral y lo que no, mientras que la cosmovisión es la forma de plasmar el ethos en su
realidad, con sus propias reglas, en pocas palabras la representación del símbolo, por el
cual hay un interés; es decir que el ethos es lo inmaterial (lo mental) y la cosmovisión es
lo material (la representación real), esta última se ve reflejada en los ritos y rituales con
los que las mismas sociedades se autorregulan.

Dichos símbolos apuntan no sólo hacia la existencia del bien sino también hacia la del
mal y hacia el conflicto entre ambos. El llamado problema del mal consiste en formular
desde el punto de vista de la cosmovisión la verdadera naturaleza de las fuerzas
destructivas que moran en la persona y fuera de él, en interpretar los homicidios, los
fracasos en las cosechas, la enfermedad, los terremotos, la pobreza y la opresión de
manera tal que sea posible llegar a una especie de acuerdo con esos fenómenos.

En todo análisis de la cultura es imprescindible tener en cuenta los actos simbólicos que
las personas realizan de manera incluso cotidiana, toda acción o actitud está llena de
significados. Se trata de establecer el significado que determinadas acciones sociales
tienen para sus propios actores y alcanzar así, un conocimiento sobre la sociedad a la
que se refiere.