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La inteligencia emocional en la empresa

La inteligencia emocional consiste en una forma de interactuar con el mundo teniendo en


cuenta sentimientos, emociones y habilidades como la autoconciencia, motivación, empatía,
agilidad mentaly control de impulsos. Las personas que cuentan con mayor inteligencia emocional
tienen mayores posibilidades de sentirse más satisfechas y mostrarse más eficaces en la vida. Es
la capacidad para reconocer los propios sentimientos y los de los demás y tener la habilidad para
manejarlos.
La inteligencia emocional es un aspecto muy importante dentro de la empresa, y así lo dejaba
muy patente el mayor estudioso de este tema, Daniel Goleman, que afirmaba ” Las normas que
gobiernan el mundo laboral están cambiando. En la actualidad no sólo se nos juzga por lo más o
menos inteligentes que podamos ser ni por nuestra formación o experiencia, sino también por el
modo en que nos relacionamos con nosotros mismos o con los demás”.
Las habilidades y competencias de la inteligencia emocional
Especialmente, son dos los aspectos que se tienen en cuenta en las empresas: la capacidad de
adaptación a los cambios y formación de equipos. Goleman tienen en cuenta en las empresas las
capacidades emocionales individuales, habilidades para el trabajo en equipo y la nueva empresa
que se organice con inteligencia emocional.

Al respecto de la inteligencia emocional también tenemos que tener en cuenta las palabras de
Henry Ford “Si hay un secreto para el éxito, es el siguiente: entender el punto de vista del otro y ver
las cosas con sus ojos”. Alcanzar el éxito en la empresa pasa por manejar las propias emociones y
las de los demás, pasa por tener inteligencia emocional y saber utilizarla a favor de unos mejores
resultados.
Las competencias emocionales más importantes para tener éxito se encuentran en los
siguientes grupos:
 Conciencia política, influencia, capacidad de liderar equipos
 Motivación al logro, iniciativa, adaptabilidad
 Confianza en uno mismo, empatía, capacidad de desarrollo de las demás
personas
Las competencias emocionales o que tienen que ver con la inteligencia emocional en la empresa
son claves, de hecho son una parte muy importante del éxito de las empresas, aunque muchas
empresas no las tengan en cuenta como un factor a considerar.

Algunas de las competencias personales que tienen mucho que ver con la inteligencia emocional y
pueden ayudar al desarrollo del trabajo en la empresa son:

 Autocontrol
 Conciencia de uno mismo
 Conciencia emocional
 Integridad
 Adaptabilidad
 Innovación
 Motivación de logro
 Motivación
 Compromiso
 Confiabilidad
 Optimismo
 Iniciativa
Cómo manejar la inteligencia emocional
Aunque las competencias son una parte clave de la inteligencia emocional, lo cierto es que
existen acciones que pueden llegar a mejorar nuestra inteligencia emocional y ayudar al desarrollo
con respecto al resto de las personas. Existen métodos para controlar las emociones y para
controlar “en parte” la inteligencia emocional.
Para controlar las emociones hay que aprender a conocerse a uno mismo, antes de intentar
conocer a los demás, intentando explicar lo que pasa, hablar de sentimientos, identificar valores y
defectos y expresar con palabras lo que se siente. Todo esto puede ayudar mucho en este
aspecto.

Saber conocerse, motivarse a uno mismo, buscar ser mejor persona, mejorar las relaciones,
controlar las emociones son aspectos muy importantes en la vida y en lo laboral y son las
principales claves de la inteligencia emocional.
Las emociones positivas mejoran los resultados en la empresa, consiguen mayor rendimiento,
mientras que las emociones negativas frenan el rendimiento. Por eso mismo es tan importante
saber controlar todo tipo de emociones, saber sobrellevar cada situación a favor del trabajo que se
está desarrollando.
Los beneficios y ventajas de la inteligencia emocional en la empresa
En qué favorece desarrollar más la inteligencia emocional de cara a la empresa:
 Mejor motivación
 Mejor clima laboral
 Mejor comunicación en la empresa
 Mejor percepción de uno mismo como persona y en el trabajo
 Los procesos de cambio y mejora son más llevaderos y agilizan
 Los trabajadores son más responsables
 Aumenta eficiencia y eficacia de personas y equipos en el trabajo
 El liderazgo se ve reforzado
 Mejora la rentabilidad en la empresa
Consideraciones finales acerca de la inteligencia emocional en la empresa
La inteligencia emocional en la empresa debe pasar por la propia persona, por el propio
desarrollo personal en que se intenta conocer a uno mismo y buscar una mejora continua. De esta
manera, la mejora empezará desde uno mismo para ir de cara a los demás y a la empresa.
De hecho, según Goleman también descubre en sus investigaciones, las personas que alcanzan
los altos niveles en la empresa tienen un gran control de sus emociones, generan entusiasmo y se
encuentran motivadas, tienen una gran capacidad de trabajo en equipo y en influir en los estados
de ánimo de los demás.

Para mejorar el desarrollo de la inteligencia emocional dentro de la empresa, se debe


crear un nivel de confianza, auto conocimiento y mejorar el nivel de conciencia. Pero además de
esto, se debe definir anteriormente cuáles son los objetivos que se pretende, contar con expertos
profesionales en el campo de la inteligencia emocional y se debe favorecer un buen clima que
facilite los mejores resultados. La inteligencia emocional sí se puede aprender, aunque muchas
personas cuenten con ella de forma innata.
Emoción y creatividad

¿Qué relación hay entre creatividad y


emoción?

¿La realización de actividades creativas puede jugar un papel en la mejora de las


competencias emocionales?

¿De que forma se articulan estas metodologías?

La relación entre creatividad y emoción es de ida y vuelta. La emoción facilita la creatividad.


Cuanta más capacidad de interiorizar en las emociones dispondremos de más conexiones
útiles para la obtención de productos nuevos. La complejidad es
según Mihály Csíkszentmihályi un factor de la creatividad individual y ésta tiene un importante
componente emocional.

Una primera relación es la necesidad de tener una rica y variada vida emocional, así como un
rápido acceso racional a la misma como sustento base de los procesos individuales de
creación.

Pero a la vez la creatividad es vía de acceso a nuestro mundo emocional en tanto en


cuanto establece una conexión no mediatizada por la razón. Esto supone otro elemento clave
puesto que nos permite acceder de manera indirecta al mundo emocional. No solo
podemos expresar intencionadamente nuestras emociones, sino que éstas fluyen en los
productos artístico-expresivos en los que la creación está presente.

La flexibilidad que requiere la creatividad es de naturaleza global y afecta a la capacidad de


observar, de percibir, de relacionar, de establecer nuevas asociaciones entre estímulos
internos y externos. Esa no rigidez - flexibilidad que resulta un factor de creatividad, en su
carácter global, tiene que ver también con los estímulos emocionales. Otro factor de creación
es la realización de conexiones nuevas entre elementos, la configuración de asociaciones
no realizadas con anterioridad, la originalidad.

De este modo encontramos que la creatividad a través de la flexibilidad y las nuevas


conexiones permite generar acercamientos diferentes hacia nuestras emociones de forma que
se reconstruye el relato relacionado con éstas. Este juego de visiones amplia el horizonte de
nuestro mundo emocional, facilita la salida de las dinámicas endogámicas de algunas
emociones y nos centra más en el proceso emocional que en cada una de nuestras
emociones aisladas.

La música nos conecta frecuentemente con estados emocionales diferentes en un mismo


espacio temporal. La escritura se nutre de mundos emocionales que suelen estar escondidos
en nuestra cotidianidad. El teatro nos permite el sano juego de la interpretación de quienes no
somos desde su sombra en nosotros. La danza, la creación audiovisual y cualquier otra
manifestación artística nos dan la posibilidad de relacionarnos con nuestras emociones de una
forma distinta.

Entrenando emociones ha ido elaborando a fuego lento una metodología en la que usando
técnicas y dinámicas de creatividad y expresión podemos mejorar nuestras competencias
emocionales. Podéis bajaros este documento en el que presentamos más ampliamente las
bases de la metodología. Pero en cualquier caso y como resumen de lo que se trata es de
encontrar en la persona la vía de expresión en la que se encuentre más cómodo para que, a
través de un proceso creativo, aprenda y entrene nuevas competencias emocionales.

¿De qué forma la creatividad te ha ayudado a manejar mejor tus emociones?

¿Tienes alguna experiencia personal que quieras compartir?