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50 años de hallazgo de Cruz de Motupe

Hasta el 31 de diciembre del presente año hay plazo para que todos los amantes al
diseño y al dibujo puedan presentar su logotipo por los ciento cincuenta años del
hallazgo de la Cruz de Motupe.

Victoria Arboleda, integrante de la Hermandad Central de la Santísima Cruz de Chalpón


de Motupe y de la Comisión Central de Apoyo, explicó que el fin del concurso, es buscar
la creación y elección de un logotipo oficial que permita identificar a nivel mundial dicha
celebración, durante todas las actividades representativas a desarrollarse.

Puntualizó que el tema principal a evaluar será los 150 años de feliz hallazgo de la
Milagrosa Santísima Cruz de Chalpón de Motupe, símbolo de la fe católica en el norte
del Perú.

“El premio es dos mil nuevos soles y los interesados podrán tener acceso a la cuenta
oficial de Facebook y participar subiendo su trabajo. El concurso se cierra este 31de
diciembre” indicó Arboleda Escalante.

Religiosidad popular

Procesión en Chile.

Religiosidad popular es un concepto de las ciencias sociales en el ámbito religioso,


especialmente de la antropología de la religión, de la sociología de la religión, la historia de
las religiones y otras ciencias de la religión. A veces se utiliza de forma intercambiable
otras expresiones, como la de piedad popular, que de forma estricta no son del todo
equivalentes.

Se identifica con la forma en que vive la religión el pueblo entendido como pueblo llano; en
oposición terminológica con la religiosidad oficial, que es la de las élites,
los intelectuales y la jerarquía eclesiástica. Algunas de las manifestaciones de la
religiosidad popular pueden ser consideradas como supersticiones por la religiosidad
oficial.
Las diferencias entre ambas religiosidades son esencialmente dos:1 que la oficial
considera de la máxima importancia la hierofanía fundacional (la manifestación de
lo sagrado) mientras que la popular se centra en las prácticas rituales y en la forma de
mantener una relación propiciatoria con las entidades sobrenaturales; y que la oficial se
transmite mediante mecanismos de socialización internos de las instituciones
religiosas (como el reclutamiento del clero, los seminarios y otras instituciones de religiosa
reglada, que llegan a todos los niveles -catequesis, escuela dominical-) mientras que la
popular lo hace en el ámbito familiar y local mediante vivencias colectivas de todo tipo
(tradiciones populares, festividades, peregrinaciones, romerías, procesiones, ritos de
paso -entre la vida y la muerte y los distintos estados o edades-, elementos de la vida
cotidiana -gastronomía, indumentaria, etc.-). También podemos considerar que la
religiosidad popular es una manifestación de la fe vivida de cada persona y que no
podemos considerar que sea negativa en cuanto que solo cada uno puede responder de sí
mismo y su creencia.