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ERES DRAMATURGO.

PERSONAJES

 LUCAS
 PADRE
 PEDRO
 PAYASO

ESCENA I

La escena representa el interior de una casa. En un lado se halla un adulto


relativamente joven. En el otro lado se halla un adolescente jugando
Playstation. Atmósfera de juego

Padre (Gritando): ¡Lucas!

Lucas se incómoda. Continúa jugando.

Padre (Gritando): ¡Lucas!

Lucas (Enojado): ¡Ñooo! Siempre con lo mismo. ¿Él no tuvo infancia?

Padre (Gritando): ¡Lucas, ven!

Lucas (Enojado): ¿Para qué, papá?

Padre: Es hora de merendar.

ESCENA II

Lucas pasa hacia el otro lado del escenario. El padre comienza a repartir la
merienda. Lucas examina la merienda minuciosamente y…
Lucas: ¡Ñooo!

Padre: ¡Dime! ¿Algún problema?

Lucas: ¿Pulgarcita hizo la merienda? Sé que estamos en tiempos de ahorro pero


no hay que exagerar.

Risas. El padre de Lucas no sonríe, mira a su alrededor con extrema lentitud


y…

Padre: Mientras meriendas te diré una poesía mía que gano un premio nacional.
Así dejas de perder tu tiempo jugando playstation y escuchas buena literatura.
Ponte cómodo.

Lucas obedece. El padre saca del portafolio un libro y comienza a leer.

Padre (Leyendo): Se llama. Niñito disciplinado (Pausa y transición)

Saludo a abuelita
siempre al despertar
y le doy otro beso
al irme a acostar

Padre (Leyendo):

Ayudo a mamita
para que no se canse
y siempre sea linda
y nunca me falte

Me siento con papito


para hacer las tareas
que a veces me gruñe
de forma muy fea
El tiene razón
pues me pongo a jugar
y olvido el deber
de sentarme a estudiar

Silencio Breve.

Risas.

Padre (Un poco enojado): ¡Aplaude! Esto es mejor que el Playstation.

Lucas (Para sí): Déjame aplaudir. No quiero darle el chance a ningún adulto para
que diga que nosotros los niños no tenemos educación formal, que estamos
perdidos. Aunque…. Si nosotros, la juventud, estamos perdidos y según los
científicos, los hijos son el reflejo de los padres… ¿los adultos también están
perdidos o nunca se han encontrado?

Lucas aplaude.

Padre: ¿Te gustó la poesía?

Lucas: Estaba mala.

Padre: Estaba buena.

Lucas: Mala, malísima.

Padre: Estaba buenaaaaa.

Lucas (Grita): ¡Yaaa!

Silencio por breves segundos.

Lucas: ¡Qué decida la ANI!

Padre (Dudoso): ¿ANI?


Lucas: ¡Sí, la ANI! La Asociación de Niños Inteligentes.

Padre: Pero…

Lucas (Interrumpe): Pero nada. ¡Qué decida la ANI!

Lucas y el padre abandonan el proscenio. Escuchamos una música House o


Disco.

ESCENA II

Entran a escena dos payasos, quienes hacen un cambio de escenografía al


compás de la música de fondo, hasta transformar el escenario en un
tribunal. Uno de ellos se voltea hacia el público.

Payaso 1: ¡Señoras y señores! Con ustedes, los miembros de la ANI.

Los payasos abandonan el proscenio.

ESCENA III

Escuchamos un coro de Reggaetón que dice: Quítate tú, pá ponerme yo.


Entran a escena Lucas, el padre y otro personaje vestido como un juez,
bailando al ritmo de la canción, contagiando a todos los presentes. Se van
situando mientras dura la canción en varios sitios del escenario.

Pedro (Grita): ¡Yaaa!

Cesa la música. El resto de los personajes dejan de bailar.

Pedro: ¿Cuál es la urgencia? Espero que sea importante. Tengo otras


responsabilidades.

Lucas: Es muy importante. Este…

Padre (Interrumpe): Este no. Yo no soy cualquiera. Soy un escritor de renombre.


Pedro: ¿Cuál es el problema?

Lucas: Nada. Que este…

Padre (Interrumpe): Este no. Yo no soy cualquiera. Soy…

Resto de los personajes (Al Unísono): Un escritor de renombre.

Pedro: ¿Tienes algo qué decir escritor?

El padre saca un papel y lee nuevamente la poesía.

Silencio Breve.

Padre: ¿Le gustó la poesía?

Silencio Breve. Todos se miran y después observan a Pedro, presidente de


la ANI.

Pedro: Ustedes las personas mayores piensan, que nosotros los niños somos
bobos, Están equivocados. No saben que para escribir para nosotros hay que
pensar como nosotros. Nos ven como un público manipulable. En el DVD de mi
casa he visto las 24 partes de VIERNES 13 y las 32 de MUÑECO DIABOLICO.
Cuando las películas tienen SEXO, VIOLENCIA Y LENGUAJE DE ADULTOS no
me da sueño. Ustedes los adultos se complican, no saben soñar, no ven más allá
de sus narices. Pero como eres una buena persona le daré varias ideas, de cómo
nos gustan los cuentos. Entonces lo pensarás tres veces. (Se voltea hacia el
público)

Resto de los personajes (Al unísono): ¿Tres veces?

Pedro: Lo pensarás diez veces antes de escribir para nosotros.

Todos los personajes abandonan el escenario. Baja el telón.


Mujer en Off: Estimados espectadores, mientras los miembros de la ANI se
preparan para demostrar por qué los niños actuales somos tan diferentes, a
continuación una pequeña cortina musical.

Escuchamos fragmentos de música clásica.

Pedro en Off (Interrumpe): ¡Este es un espectáculo para niños y jóvenes!

Escuchamos fragmentos de una canción infantil:

Los pollitos dicen

Pío pío pío

Cuando tiene hambre

y cuando tienen frío

Pedro (Interrumpe): ¡Este es un espectáculo para niños y jóvenes del Siglo


veintiuno!

Escuchamos fragmentos de una música de Reggaeton por varios minutos.


Después bajamos lentamente la intensidad de la música y una música House
irrumpe en el escenario, se abre el telón y…

ESCENA IV

La escena representa el interior de una casa. Vemos un cartel en el centro


del proscenio que dice: ¡Bienvenidos a la casa de Pedrito, el niño más…del
Siglo 21! A la izquierda se halla tres personajes enmascarados. Redoblar de
un tambor. Entra Pedrito.

Pedro (Cantando): ¡Felicidades Pedrito en tu día! Qué la pases con sana


alegría. Muchos años de paz y armonía. ¡Felicidad, felicidad,
felicidad! ¡Ehhhhhh! (Pausa y Transición) los años ocurre lo mismo. Llega Enero,
mis padres piden vacaciones y sacan dinero del banco. ¿Por qué lo
hacen? Quieren celebrar mi llegada a este mundo y demostrar a sus vecinos
que no somos pobres, aunque después tengamos que comer puré de mentiras sin
sal. . Para no aburrirlos. Primo Manolo confecciona las invitaciones en
computadora. Cuando cobra te deja la cartera con un hueco más grande que la
capa de ozono. Muchas veces lo hemos regañado por su ambición, él siempre
contesta:

Escuchamos un instrumental de un Rap.

Pedrito (Cantando): Sí fío, pierdo lo mío. Si presto, al cobrar molesto. Y para evitar
todo esto. Lo mío primero (Transición) Papá dice que no
puede sacar más nada de la fábrica sin permiso del jefe. Mamá invita a los
trabajadores de RLL (Radio Lengua Larga) quienes informan a todas las orejas del
mundo si la fiesta sale bien o mal. Soy obligado a buscarme una novia para el día
esperado por todos. Si tengo que alquilarla, no hay problema, pero tiene que
aparecer.

Pedro (Cantando): ¡Felicidades Pedrito en tu día! Qué la pases con sana


alegría. Muchos años de paz y armonía. ¡Felicidad, felicidad,
felicidad! ¡Ehhhhhh!

Pedro: 24 de Enero y… comienza la fiesta. La música es molesta para los que


tienen edad de momia y usan formol para conservarse. Algunas personas se
quejan del tamaño de las cajitas de comida, elaboradas por Pulgarcita S.A, el
payaso le pinta monerías a las botellas de cerveza cristal y los amigos de mis
padres, vecinos y demás adultos beben, bailan y se comen los caramelos de la
piñata. Mis amigos y yo no nos atrevemos a desobedecer las órdenes de los
mayores que siempre son:“Siéntate. No te muevas”.

Pedro: Pero día a día, hora a hora me preguntó: ¿Por qué nos roban nuestras
fiestas?

Sirena de un carro de policía.

ESCENA V
Entran a escena dos payasos, agarran a Pedro y lo esposan. Uno de los
payasos se dirige al público.

Payaso 2 (Dirigiéndose al público): Nunca más, por listo, Pedrito celebró un


cumpleaños. Fue condenado a no divertirse por desacato a los adultos.

Pedro (Molesto): ¿Qué hacemos? ¿Nos callamos?

Payaso 1 (Dirigiéndose al público): Amigos, les aconsejo que de la escuela


se apropien de la técnica para transformar la sociedad, pero nunca, jamás…
¡La Transformen!

Todos los personajes (Cantan al unísono):

¡Felicidades Pedrito en tu día!

Qué la pases con sana alegría.

Muchos años de paz y armonía.

¡Felicidad, felicidad, felicidad!

¡Ehhhhhh!

Hacen una reverencia.

Pedro (Dirigiéndose al público): ¿Les gustó?

Aplausos, chiflidos estridentes desde el público.

Pedro (Grita): ¡Silenciooooo!

Silencio en la sala.

Pedro (Dirigiéndose al escritor): ¿Le gustó?


Padre: Si pero…

Pedro: ¿Pero qué?

Padre: ¿Te gustaría trabajar para mí?

Pedro: ¿Haciendo qué?

Padre: Escribiendo cuentos con mí nombre.

Pedro: ¿Escribiendo cuentos con tu nombre?

Padre: Ehhh…Siempre te daré algo…

Pedro: ¿Siempre me darás algo? No te preocupes, mañana, por vanidoso y por


listo, vemos ese algo con mis abogados.

Padre: Ehhh…Pero…

Pedro: Pero nada. Ustedes las personas mayores piensan, que nosotros los niños
somos bobos, Están equivocados. No saben que para escribir para nosotros hay
que pensar como nosotros. Nos ven como un público manipulable. En el DVD de
mi casa he visto las 24 partes de VIERNES 13 y las 32 de MUÑECO DIABOLICO.
Cuando las películas tienen SEXO, VIOLENCIA Y LENGUAJE DE ADULTOS no
me da sueño. Ustedes los adultos se complican, no saben soñar, no ven más allá
de sus narices. Después que hables con mis abogados lo pensarás tres veces
antes pedirme de nuevo que escriba cuentos con tu nombre.

Padre (Se voltea hacia el público): ¡Ño! ¡Cómo han cambiado los niños!

Apagamos lentamente las luces. Baja el telón.

FIN
EL CONCURSO DE PINTURA

PERSONAJES: Felipe, Ana, Luisa, Jesús, María, Profesor

Ubicados dentro de una aula espaciosa, encontramos a una clase de alumnos


sentados en el suelo escuchando atentamente las indicaciones de su profesor que
con una tiza escribe en la pizarra. El aula se encuentra un poco sucia, repleta de
caballetes, tubos de pintura y pinceles.

Dentro del grupo de jóvenes hallamos a un chico de pelo largo y desaliñado que
se sienta un poco apartado de sus compañeros mientras toma apuntes en una
pequeña libreta.

Profesor: (Apuntando desde la pizarra)

– Recordad que lo más importante para el cuadro que vamos a pintar hoy es la
pincelada, y que tan solo quiero ver en la paleta los colores primarios ¿entendido?.
¡Comencemos!

Narrador: (Tras esto vemos como todos los alumnos se levantan del suelo y se
dirigen hacia su caballete para comenzar a pintar. Vemos como el profesor se va
paseando mientras contempla el trabajo que están haciendo sus alumnos.

Cuando queda poco para que finalice la clase y los alumnos terminen su trabajo,
vemos como un grupo de alumnos se encuentra reunido en un rincón hablando
acerca de la pintura de otro compañero)

Ana: (Con la cara manchada de azul y sujetando un pincel entre sus manos)

– ¿Habéis visto el cuadro de Jesús? ¡parece una broma! cada vez que lo miro me
da la risa.
Felipe: (En voz baja para que tan solo le escuchen sus compañeros de alrededor)

– ¡Lo sé!, con los aires de grandeza que se gasta ese chico, y desde luego cada
día pinta peor.

Luisa:

– ¿Creéis que se presentará al concurso de pintura? si tuviera algo de vergüenza


desde luego no lo haría.

Ana:

– No sabría que decirte, si se presenta al concurso desde luego hace un esfuerzo


en vano, está claro que ganará María.

Narrador: (Vemos ahora como los tres chicos se acercan a contemplar el trabajo
de una compañera, María, quién está a punto de terminar y está dando las últimas
pinceladas sobre el lienzo)

Felipe: (Mirando con mucha atención el cuadro de María)

– ¡Me encanta!, creo que esta pintura es de las mejores que has echo en clase ¡ y
eso que todavía está por terminar!

Ana:

– ¡Así desanimas a cualquiera!, en el concurso de la semana que viene está claro


quién ganará.

Narrador: (Vemos como el grupo de chicos sigue hablando en un rincón alrededor


del cuadro, con María sonriendo contenta y muy ufana a las alabanzas de todos
sus compañeros, cuando de repente el profesor les manda guardar silencio y
habla)

Profesor: (En voz alta para que todo el mundo le escuche)


– Muy bien chicos, la clase está a punto de terminar y me veo en la obligación de
recordaros que la semana que viene será el concurso de pintura. Todo aquel que
se vea preparado para participar que asista el siguiente lunes al aula 4C, donde se
celebrará la competición. El tema es libre así que espero que me sorprendáis
¡hasta la semana que viene!

Narrador: (Han pasado varios días y por fin ha llegado el día del concurso, vemos
como reunidos en el aula citada, los chicos que se han presentado comienzan a
trabajar. De repente, la puerta se abre y aparece un chico desaliñado de pelo largo
para sorpresa de todos sus compañeros)

Ana: (Dirigiéndose a María)

– ¡Mira quién ha venido, no me lo puedo creer!

María: (Con desdén)

– Como se aburre la gente, seguramente no tendría nada mejor que hacer y ha


venido a dar la lata.

Narrador: (Tras la pausa causada por la interrupción del recién llegado, todos
reanudan su trabajo, y vemos como Jesús, el chico, también comienza la
elaboración de su pintura un poco apartado del resto.

Pasan unas cuantas horas, y llega el momento de terminar anunciado a voces por
el profesor que se encuentra supervisando a sus alumnos)

Profesor:

– ¡Vamos chicos, dejad los pinceles!, ha terminado el tiempo de trabajo y ahora


me toca elegir cual es la mejor de todas las pinturas.

Narrador: (Tras esto, vemos como los chicos guardan todos sus utensilios de
trabajo y el profesor comienza a pasar caballete por caballete para revisar todos
los cuadros. Cuando parece que ya ha terminado y va a volver a dirigirse a sus
alumnos, alguien le interrumpe)
Jesús: (En un rincón desde el que casi nadie le veía)

– ¡Profesor!, has olvidado pasar por mi cuadro.

Profesor: (Avanzando hacia Jesús con grandes zancadas)

– Es verdad, vamos a ver.

Narrador: (Cuando está a punto de llegar hasta donde se encuentra Jesús, se


escucha un gran chasquido y se apagan todas las luces del aula)

Profesor: (Hablando prácticamente a oscuras y con las manos extendidas para no


tropezar)

– ¡Caray!, parece que hay una avería, chicos. ¿Podríais sacar todos los cuadros
afuera y colocarlos ordenadamente uno al lado del otro para que pueda elegir el
mejor?

Narrador: (A continuación vemos como todos cogen su lienzo y andando a pasos


torpes debido a la falta de visión salen hacia el exterior y colocan los cuadros
ordenadamente uno junto al otro. Jesús, es el último en salir y coloca su trabajo al
final de la fila sin que apenas nadie preste atención a su trabajo)

Profesor:

– ¡Así está mejor!, vamos a ver quién merece ser el ganador del concurso. Chicos,
por favor, separaros de vuestros cuadros y dejarme unos minutos para reflexionar,
elegiré a los dos mejores para hablar de ellos.

Narrador: (Vemos como el profesor se pasea entre los cuadros y acaba cogiendo
dos de ellos, entre los cuales se encuentran el trabajo de María y de Jesús. Los
separa del resto y vuelve a reunir a sus alumnos)

Profesor:
– Bien, sin duda alguna estos dos son los mejores trabajos, y la verdad, es que no
podría decidir cual es el mejor de los dos. ¿A vosotros que os parece, chicos?
¿cual os resulta más realista?

Narrador: (Y aún no ha terminado el profesor de pronunciar estas últimas


palabras cuando un pequeño grupo de gorriones, comienza a posarse sobre el
lienzo de Jesús que representa las ramas de un árbol. Sorprendidos y
boquiabiertos, todos se quedan en silencio hasta que el profesor exclama)

Profesor:

– ¡Creo que tenemos ganador!, con una pintura tan realista que hasta ha
conseguido engañar a los gorriones ¡un jurado insuperable!
EL ESFUERZO Y SU RECOMPENSA

(Los pasillos de una universidad, con un panel con notas en el fondo./ Una clase con
mesa, y la silla del profesor. Varios jóvenes se encuentran revisando las notas de su
último examen, uno de ellos se aleja agachando la cabeza. Su nombre es Armando. Junto
a él se encuentran Antonio, Sara y Damián.)

Escena 1

Sara: ¿Qué tal les ha ido chicos?

Antonio: (jactándose) A mí bien, como siempre.

Damián: (se encoge de hombros) A mi bueno… bien, aprobado.

Armando: (mirando hacia el suelo, con tono decepcionado aunque intentando


disimular) Yo la verdad es que mal, en realidad sabía que no me iba a ir bien al
salir del examen el otro día.

María: claro si no estudian…

Sara: Yo he hecho lo mismo de siempre, nunca subo del 7, pero no está mal.
(hace una pausa y mira a Armando) Armando, deberías quizá aplicarte un poco
más, ser ingeniero no será tan fácil. Y ustedes que quieren ser cuando se graduen

Armando: (levanta los ojos y la mira directamente antes de hablar) Ya lo sé, Sara.
Lo sé ahora. Pero me cuesta entender lo fácil que me resultaba antes todo y qué
complicado se me hace ahora.

Antonio: bueno yo seré abogado.

Gariela: a mí no me preguntaron, pero yo aún no sé que quiero ser.

Sara: como no lo sabes ¿si ya eso debes saberlo cuando entres en bachillerato.
Jenny: yo seré modelo.

Miranda: obvio es la mejor profesión del mundo, yo igual.

Lucia: y quien les dijo que para ser modelo tienes que estudiar¿ eso no es una
profesión de verdad.

Jenny y Miranda: perdón¿

(entra la profesora)

Profesora: ¿Damian Gomez?

Damian: Sí soy yo.

Profesora: revise las correpciones, y si tiene alguna duda me lo hace saber. Sara
D’ La Rosa

Sara: (se levanta y va al escritorio)

Profesora: excelente Sara, sigue asi. Gabriela Mendoza

Gabriela: (se levanta y va al escritorio) digame profesora

Profesora: no se que ha estado pasando con sus notas, pero han bajado mucho y
eso me preocupa, es usted buena estudiante, quiero que suba esas notas.

Gabriela: si profesora tiene razón.

Profesora: Miranda y Jenny no tienen nota ya que no presentaron el examen.

(Miranda y Jenny se miran y voltean los ojos)

Profesora: Lucia, Antonio


Profesora: Bien, vamos a ver su examen… – ojea rápidamente algunas páginas
del mismo – Ah sí, ahora me acuerdo de su examen.

Armin: Lo sé, profesor. Solo quería venir a la revisión por si acaso, para ver que
cosas están mal y eso.

Profesor:

– Mire Bacall, – se quita las gafas y le mira fijamente – su examen estaba


rematadamente mal, no es cuestión de revisar punto por punto. – observa como
Armin baja la vista desolado – Sin embargo, voy a contarle algo que quizá le
ayude.

Armin: (le mira de nuevo esperanzado)

– Sí, dígame por favor.

Profesor:

– Aunque su examen sea tan malo, he revisado algunos de sus trabajos y tiene
usted talento para encontrar caminos interesantes. Tenía un compañero como
usted que también estuvo a punto de dejar la carrera.

Armin: (sorprendido)

– ¿Cómo sabe que me estoy planteando dejar la carrera?

Profesor: (riendo)

– Ja ja ja, ya le he dicho que usted me recuerda mucho a mi colega. – sigue un


breve silencio tras el que le profesor continua – Él estaba muy desmoralizado
porque nunca había tenido que esforzarse en su vida, y cuando vió que
encontraba verdaderos obstáculos en algunos momentos no sabía cómo
afrontarlo.

Armin: (inseguro)
– Pero yo he estudiado.

Profesor:

– No me haga reír de nuevo, joven. Si se hubiera aplicado en el examen habría


aprobado como otros estudiantes más mediocres que sí lo han hecho. Repasar
uno o dos días antes de un examen no es estudiar, eso es lo que tiene que
aprender.

Armin: (intentando cambiar de tema)

– ¿Qué paso con aquel chico? Si le llama, “su colega” será que consiguió
graduarse.

Profesor:

– Sí, lo consiguió, aunque con notas algo mediocres. – ve como Armin le mira sin
entender – Sin embargo… ¿conoces a Luis Clotis?

Armin: (aun con el rostro de mayor incomprensión)

– ¿El premio Pulitzer? Sí, claro pero ¿qué tiene que ver con este caso?

Profesor:

– Clotis es el colega del que te estaba hablando. Desde que nos graduamos
hemos quedado alguna vez para saber de las vidas de cada uno. Clotis no sabía
en realidad cual era su pasión, igual que tú, pero desde que descubrió que era la
literatura siempre me agradece que le animase a acabar la carrera. Le ha
enseñado que la disciplina es tan importante como el talento y el entusiasmo y
además lo suficiente como para hacer una fantástica novela sobre un Ingeniero.

Armin:

– ¿Piensa que esta no es mi pasión?


Profesor:

– Estoy seguro de que si lo fuera no estaría ahora así. Pero si acaba esto ahora, la
capacidad que acumulará le servirá en cada momento de su vida.

Narrador:

Armin se queda un momento pensativo, mirando un poco más allá de su profesor.


Vuelve en sí y se gira como si fuera a irse, pero vuelve a mirar a su profesor.

Armin:

– No sé si esta carrera es o no mi pasión, pero no olvidaré la lección que me


acaba de dar. Me esforzaré más.

Profesor:

– Eso espero joven, y no se olvide de mencionarme si gana usted el Pulitzer.