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Autores eb eO ss Cuentos afrocubanos (Patakines) RADAMES MOLINA (COMPILADOR) Cuentos Afrocubanos (Patakines) Barcelona 2015 wwwlinkgua-digital.com Créditos Titulo original: Cuentos afrocubanos. Patakines. © 2015, Red ediciones S.L e-mail: info@red-ediciones.com Disefto de cubierta: Mario Eskenazi ISON ristica: 978 84 9816-6033. ISBN ebook: 078-84-9953-034-5. ISBN cartoné: 978-84-9953-8563, Cualquier forma de reproduccién, distribucién, comunicacién publica o transfor macién de esta obra solo puede ser realizada con la autorizacién de sus titulares, salvo excepcién prevista por la ley. Dirljase a CEDRO (Centro Espafiel de Derechos Reprografices, www.cedro.org) si necesita fotocopiar, escanearo hacer copias digi- tales de algun fiagmento de esta obra. Sumario Crédites 4 Presentacién 9 Cosmologia 13, 1. Olofi13 2. El origen del mundo 13, 3. Olof y Ia ley 15, 4: Lor primeroz hombres 15 loko 16 1. Eleggud en osatura 17 2, Por qué ze saluda primero a Eleggué 17 3. Eleggud cura a Olofi 18 4: Eleggud come por primera vez 18 5: Eleggud dios de los caminos y encrucijades 19 6. Eleggud salva al loro 19 7-La muerte de Eleggué 20 Oggtin 21 Ocun 21 Ochosi 22 1. Orula 22 2. Shang6 y Eleggué salvan a Orula 24 3. La pobreza de Orule 24 4: Elfin de loc eacrifcios de seres humanos 25 5 Iki y Orula 26 6. Orula y la proteccién contre Iki 26 7 Los hijos 27 8. Ellamento 27 9. Dia del lanto (Ogbe Oworin) 29 10. Orula y Ie cabeza 30 11. El orgullo no salva a un rey 30 1. Oddué 30 2, Obara Wereko 31 3. Cabeza y esfinter 31 1. Obatalé 32 2, Obatalé salva a la tierra 32 3. Ofrenda a Obatalé 33 4, Elsuftimiento 34 5. Obara (Ogondd) 34 6. Historia de Obatalé 35 7. La paz de Obatalé 36 8, Obatald y su hijo 37 Oke 39 Oraniyin 39 1. Yemay4 40 2, Yemayd y Shangé 40 3. Yemeyé salva a su hermena Oshtin 41 4, Yemayé y el poder de los caracoles 41 1. Aggayii Sold 42 2. Aggayi perdona a Oggén 43 3. Yemayé y Aggayt 43, 1. Shangé 43 2. Shang6 salva al babalao 44 3. Shangé se viste con la ropa de Oyé 45 4- Shang6 y Oy4 45 5. Como Shang6 burlé a Oggiin 45 6, Shang6 yl arte de la danza 46 7- Shang y los sentos 46 8. Shang6 y el dragén 46 19. Shang6 en la cércel 47 10. Shang6 y su padre 47 1. Osafn 48 2. Osafny Ogatin 4g 1. Ibaibo 49 2, Los hombres reciben la palabra 50 El Cangrejo no tiene cabeza 50 El primer rey 51 Dada (Obafefie) 51 1. Oshtin 52 2. Oshtin come adié por primera vez 52 3. Oshiin y Orula 53 4. La mensajera 54 Los Ibeyie 54 6. Orula y la proteccién contra Iki 26 7: Los hijos 27 8. Ellamento 27 9. Dia del llanto (Ogbe Oworin) 29 10. Orula y la cabeza 30 11, El orgullo no salva a un rey 30 1. Oddud 30 2, Obara Wereko 31 3. Cabeza y esfinter 31 1. Obatalé 32 2. Obatalé salva a la tierra 32 3. Ofrenda a Obatal 33, 4. Elsufrimiento 34 5. Obara (Ogondd) 34 6. Historia de Obatalé 35, 7- La paz de Obetalé 36 8. Obatald y su hijo 37 Oké 39 Oraniyan 39 1. Yemayé 40 2. Yemayé y Shangé 40 3. Yemayé salva a su hermara Oshtin 41 4, Yemayé y el poder de los caracoles 41 1. Aggayii Sold 42 2. Aggayii perdona a Oggén 43 3-Yemayé y Aggayti 43 1. Shangé 43 2, Shangé salva al babalao 44 3. Shang6 se viste con la ropa de Oya 45 4. Shang6 y Oy4 45 5. Cémo Shangé burlé a Oggtin 45 6. Shangé y el arte de la danza 46 7-Shangé y los santos 46 8. Shangé y el dragén 46 9. Shangé en la cércel 47 10. Shangé y su padre 47 1. Osain 48 2. Osain y Oggtin 49 1. Ibaibo 49 2, Los hombres reciben la palabra 50 El Cangrejo no tiene cabeza 50 El primer rey 51 Dadé (Obaftefe) 51 1. Oshtin 52 2, Oshiin come adié por primera vez 52 3-Oshiin y Orula 53, 4. La mensajera 54 Los Ibeyis 54 1. Oyé Yans4 55 2. El éguila ayuda a Oy 56 3. Oyd celosa 56 Oba 56 Yewd 57 1. Babalti Ayé 57 2. Las palabras de If 58 3. La lepra de Babald 58 1. Olokun 59 2. Los rfos acusaron a Olokun 59 Orisha Oko 60 Inle 60 Historias de semidioses y de hombres 61 (Odi Meyi. El enterramiento de los cadaveres 63 Ellefiador 64 Las pestafias 64 Sobre fé 67 Qué hizo ‘Ocana Sode 69 i wori para ser el tercero de los Por qué If no deja ver lo malo 70 El padrino salva 70 El problema no existe 71 El babalao y su discipulo 71 1. Obbi 72 2. La vanidad de Obb{ 72 3. El primer aw6, poseedor del secreto del Obbi 73 El caballo 73, Historias sobre reyes y hombres poderosos 75 El nuevo rey 77 La maldici6n que convirtié al pueblo yoruba en esclavo 77 Alamiyo el cazador 77 ‘Cémo la hiena llegé a ser rey de Igbodo 80, Kokoriko logré ser heredero del trono 81 Osafn trae la paz 82 ‘Cémo el dinero vino del cielo a la tierra 83 1. Ajakadi 85 2. Meyi llega a la tierra 87 3. Oshe Meyi se dedica al arte y la prictica de If4 91 4. Oshe Meyi hace adivinacién para Akinyele de Iwere 91 Glosario 93 ibros ala carta 101 Presentacién El presente proyecto #3 una obra en marcha que serd incrementade cada effo. Los patakines son narraciones orales de erigen africano, que han sido transeritas al es ppaftol, Refieren el origen de las deidades de Ia religién yoruba y relatan ademis historias de esa culture que suelen ser interpretadas en el marco del sistema adivinetorio de Ifé En el sincretisme cubano muchos de estos relatos han adop- tade elementos de la raligién cvistiana © de mitos de earicter rursl acociados con otras culturas de Ia isla de Cuba si tbargo. ia principal fuente de estos textos es la cultura y la lengua yoruba are esta edicién hemos enumerado los petekines de ceda orisha (9 snto) con el propésito de establecer sus multiples variantes. Aunque algunos de ellos difieren en detalles muy pequefios, aportan elementos relevantes para la comprentin del corpus doctrinal y la cosmologia afrocubana. E| orden de los relatos sigue una cronologia imaginarie que pretends respetar le secuencia de causes y efectos en el: los narrada. Asimismo incliimos un arbol genealdgico que experamos ayude a comprender la relaciones entre los orishas qu‘ citados. Dedé, Orula, Oggtin, Ochosi, Babald, 14 Wa, Osun En el principio de las cosas, cuando Oloddumare bajé al mundo, se hizo acom: afar de su hijo Obatald, Bajo el cielo sélo habia agua. Oleddumare le entregé = Obatald un puntado de tierra metido en un caracol y una gallina. Obstald echo la erra formando un menticulo en medio del mar y la gollina se puso e escatbar le terra esparciéndola y formando el mundo que conocemos. Ekiti, Alara, Ajero, Oloyemoyin, Emi Li Oju Eleggua Los Ibeyis Shangé, también es hijo de Yerrays Drbistora del mands yoruba in corcarors Gn te obama yatads ol unvess Selb lava OFWR joa (reecindeon tee epeter TOlorun oc = ao oar, cue no vere rsp fn 2 Beda oo oer near de Ocrnde ea iodo onan. Ez una ene nme 5 Onadumave ee agus tani aeons en mata (ecto or ecu in, abe ong tara y vapors. dren gandes Nueces oka, Sande reage Olam. dds «aus rae sue ey xj ermas ares Maran to pede magest ‘tray min dtr erchisy eu ela ane Entre las historias destacan tres grupos de acontecimientos rectores. 1. La creacion del Universo y de los hombres 2. la traiciSn de Oggtin y; 3. eldiluvio universal 1. Mientras se apagaba el fuego las cenizas se esparcieron por todas partes for ‘mando la tierra fértl, cuya tepresentacién es Orisha Oko. Por los besques deambulaba Osain. Yernayé decidié darle venas a |a tierra y eraé los ros, de agua dulee y potable, para que cuando Olofi quisiese creara al ser humano Entonces vino Ibaibo y coment: —Muy bien, muy lindo. Pero ne cigo qué hablan. —baibo —dijo Olof — dale Is palabra y la vista Ibaibo hizo una ceremonia. Con un cuchillo le abris Ia boca a la cabeza y en medio de la lengue trazé una cruz. Olof perturbado por el estado del mundo se alejé entre las nubes y el azul celeste Desde al observé el comportamiento del ser humano, vio que el mundo se poble- ba en exceso, y al no exist la muerte, decidié erearla, lIamdndala Iki 2. Oggun vivia con sus padres, Obatali y Yerayé y junto a sus hermanos Ochosi y Eleggud. Estaba enamorado de su madre y quiso violarla, pero no lo consiguié de- bido a la vigilancia de Eleggud Poco después, Ogetin se acosté con su madre y fue sorprendido por Obatalé Antes de que éste pudiera decir nada, Oggiin grits: —Yo mismo me maldigo. Mientras el mundo sea mundo s6lo trabsjaré para la Ocha. Entonces se fue al monte con sus perros, se escondié de los hombres y ningtin or isha eansiguié verlo, séle Ochosi, eu hermano el cazador 3, Los orishas picieron a Oloddumare que oyera sus siiplicas y acabara con el dilu- vio. Entonces decidieron mandarle mensajes con las aves. Probaron con varias pero ninguna podia volar tan alto. Habian perdido toda esperanza cuando aparecié un aura tiflosa y se oftecié para llevar el mensaje. Todos rieron sin saber que el aura hablaba en nombre de Oshuin. Y cuando el aura pregunté qué mensaje querian dar a Oloddumare, nadie supo qué decir El aura volé varios dias decidida a darle su propio mensaje a Oloddumare y, ven cida por'a fatiga, vio una luz muy grande que nunca antes habia visto. Se trataba de Oloddumare y el aura le dijo que aunque en el mundo hable personas malas, otras se regian por la ley de Oloddumare y esas personas no merecian rmorir junto al resto. De regreso el aura 2e transformé ante loz orishas en Ozhiin y la llavia ces6. Cosmologia 1. Olof Olof es tan poderoso que hacer el mundo le parecié alge facil; aunque una cosa es hacer algo y otra que funcione. Cuando distribuyé los cargos entre sus hijos, se encontié con que los hombres siempre se peleaban y tuvo que nombrar a AySgguna, el orisha de lac pendencias. Sin embargo, como Olofi es la paz, porque es completo, no podia comprender por qué Ayégguna siempre estaba atizondo los peleas. Asi que un dia le dij: —iPor favor, hijo mio! Quiero la paz. Yo soy la paz, yo soy Alamorere, bandera blance. Prima chinchaboré Alo que Ayiggumna le responds —Si no hay discordia no hay progreso, porque haciendo que quieran dos, quieren custto, trunfa el que sea mde capaz,y aef el mundo avanza Bien —cijo Olof— si es asi, el mundo durard hasta el dia en que le ces la 2s- palds ala guerra y descanses, Ese dia ain no haa llegado y Olof comprendid que su creacion dejaba mucho que deseat. Se desilusions y, desde entonces, ya no interviene directamente en las cosas del mundo 2. Elorigen del mundo Olof estaba en el espacio infiito, céle habla fuage, llamas y vapores. Y Olofi de satd un diluvio. As{ quedaron grandes huscos en las rocas, el océano, donde reside Olekun, deidad a la que nadie puede ver, y cuyas formas la mente humana no puede imaginar En los lugares mas accesibles del ocgano nacié Yemayd con sus algas, estrellas de mar, corsles, paces de colores, coronada con Ochumare, el arco iris, y vibrando con sus colores azul y plata. Fue nombrada madre universal, madre de todos los orishos; de su vientre nacieron las estrellas y Ia Luna; este fue el segundo paso de la creacién Oloddumare, Obatalé, Olofi y Yemayé decidieron que el fuego extinguido en algu- ras partes y que en otras estaba en su apogeo, fuera absorbido por las entrafias de la tierra, por el temido y venerado Aggayd Sold, el volcan y los misterios pro- fandos. Mientras se apagaba el fuego, las cenizas se esparcieron por todas partes for mando le tiers fértl, cuya representacién es Orisha Oko, que le fortalecié, y per rmitié las cosechas y el nacimiento de los drboles, fratos y hierbas Por sus bosques deambulaba Osafn, con su sabidurla ancestral sobre les propiedades curstivas de las hierbas, palos y maderas Donde cayeron las cenizas, nacieron las ciénagas; de sus aguas estancadas surgieron las epidemias y enfermedades, persenifieadas por Babali Ayé, Sakpand o Shapand Yemayé decidid darle venas a la tier y ered los rios, de agua dulce y potable, pare que cuando Olofi quisiese creara al ser human. Asi surgié Oshiin la duefa de los rios, del amor, de la fertilidad, y de la sexualidad. Las dos se hermanaron en un la- zo estrecho y fecundo. Obata le hizo notar a Olofi que a sus hombres les feltaba algo. —Algo con qué penser. las almas, hizo las cabezas. Obatald, que era modelador e iba a hacerse cargo Pero la cabeza pensaba. De un modo distinto, enmaranado, que nadie puede imaginarse ya. Pensaba con mucha dificultad —pelugones de ideas— y lo que pensaba se lo callaba...y si lo decia, las otras cabezas no entendian nada. porque cada cabeza pensaba la suyo Y aqui comenzé el case: Obstald, limpio y puro comensé a suftir loz deamanes de los hombres, los nifios se limpiaban en ¢l, el humo de los hornos lo ensuciaba, Como él era el todo, le arrancaban jirones pensando que era hierba Perturbado por tanta suciedad, se elev6, y se alojo entre las nubes y el azul celeste. Desde allf observé el comportamiento del ser humano, vio que el mundo se pobla- ba en exceso, yal no existirla muerte, decidié crearla, llamandols Iki. Se puso a meditar al respecto y decidié que fuera come los dems orishas, pero Iki estaba melesto porque Olofi le habla dicho que sdlo podria disponer del ser humano cuando él jo deciciera. Ik se fue 2 quejar a Olofi mientras éste se comie tuna adié: iba vestido de gris y al acercarse para hablerle, manché su ropa con san- igre (Oflin Meyi) y <2 puso tan, pero tan furinso, que toda su ropa se tihd de negro Entonces Olof le dijo ai no querias ser distinto a los dems orishas? Pues a partir de hoy, te vestirds y escribirds en negro y todo lo que tengas alrededor serd negro. To Iban Eshu. 3 Olofi y la ley Una vez Olof cité s todos loz animales a una reunién con [a intencién de darle 3 cada une 2u posicién segiin 2u género. lofi explicaba el deber de cada uno y la moral que debfan observar y todos los animales estaban atentos a Olof, pero en esos instantes se aparecié la perra. El perro, que presenciaba aquella reunién, abandoné el lugar siguiendo a la pera. Cuando logré alcanzara, o primero que hizo fue olerle el obo y pasae ia lengua, tocando la fatalidad de que [a perra tuviese ashupua. st CUS Us Ko qe ia ol piv SSCs HRSA ice’ ok ee ee ee te isco pastes ye erg ie qulseseapaen ae Ba Teast Ia SRR trace menstruande El owunko, que era un secreto enemigo del perro, fue el unico animal que lo acusé y lo ultrajé duramente. Olofi que ignoraba los sentimientos de! owunko hacia el perro, lo flicité por eu comportamiento y el pero fue expuleado de lareunin. Al ee vanagloriaba de ser moral en su trato con la eure Entre Jos animales que aquel dia se habian reunide con Olof, |s lombnz, el maj, la hormiga, [a mosca y el ratdn no vieron con buenos ojos Is intervencién del bunks ain ld peeks tavern gia Svan aye Un dia, tras una paciente vigilancia, el ratén ekute, que era el mis encarnizado ene: rrigo del owunko, pudo ver que #ste 2 Ia hora de ir a Ofkale Trupon con la eure, primero le olfa el obo y después le pasaba la lengua. El ekute, cité a los demas ani males para que ellos lo comprobaran por si mismos y entonces el owunko fue expulsado de su pueblo y condenado por Olof a vivir errante y ser perseguido por el perre 4: Los primeros hombres Tias crear el universe Olof se dijo: Voy a hacer a los hombres para que animen los caminos Sin embargo, se ignora por qué Olofi sélo hizo los cuerpos de los hombres y no hizo las cabezas. Los cuerpos que hizo Olofi se movian. Iban de un lado a otro, pero sin direccién ‘Andaban sin cabeza y sin rumbo. Continuamente se rompian brazos y piernas, rok En los principios del mundo, el cielo y la tierra tuvieron una discusién. La tierra decia que era mas vieja y poderosa que su hermano el cielo: Yo soy la base de todo, sin mi el cielo se desmoronaria, porque no tendrla rringiin apoyo. Yo creé todas las cosas vivientes, las alimenta y las mantengo. Soy ls dueha de todo, Todo se origina en mi, y todo regresa a mi. Mi poder no tiene limites El rey Sol, obbé Olerun no respondié, pero hize una zefial al cielo para que se mostrara savero y amenszante Aprende tu lescién —dijo el cielo mientras se alejabe—. Tu castigo serd tan gronde come tu orgullo. Iroko, la Ceiba, medité preocupada en medio del gran silencic que siguid al ale- jamiento del cielo. Iroko tenfa sus refces hundidas en las entrafias de le terra, mientras que sus amas se extendian en lo profundo del cielo. lroko comprendio que habla desaparecido la armonia y que el mundo conocerfa la desgracia. Hasta ese momento el cielo habia velado sobre Ia tierra para que el calor y el fro tuvieran efectos benévolos sobre las criaturas del mundo. La vida era feliz y la muerte venia sin dolor. Todo pertenecia a todos y nadie tenia que gobemar, conquistar, ni recia rar posiciones. Pero la enemistad del cielo lo cambi6 todo. No llovia y un Sol implacable lo calcinaba todo. Llegé el tiempo de los sufrimientos y la fealdad aparecié sobre la tierra. Une noche, aparecieron la angustia y el miedo. Luego llegaron las desgracias: toda la vegetacién desapareci6 y s6lo Iroko permaneci6 verde y saludable porque, desde tiempo inmemorial, habia reverenciado al cielo. [roke les daba lecciones a aquéllos que podian penetrar en el secreto que estabz en sus raices. Enionces éstos re conocieron la magnitud de la ofensa y se kumillaron y purificaron a los pies dela Ceiba haciendo ruegos y sacrificios al cielo. Muchos mensajetos fueron enviades a lo alto, pero ninguno pudo llegar Sélo Ara Kolé, al aura tifiosa, consiguié transmitir las siplicas de los hambres a lo alto. El cielo se conmavid y grandes lluvias se precipitaron sobre [a tierra. Lo que quedaba vive en ella ge ealvé gracias al refugio que le oftecié Iroko. Lusgo velvieran a brotar Ise plantas, aunque nunca regresaron loz dias felices del principio del mundo. El cielo ya no era enemigo, pero permanecié inciferente. Iroke salvé a la tierra y, sila vida no es mis feliz, hay que culpar al orgullo - Eleggud en ozatura Obatelé tenfa un hijo desobediente y descreide llamado Nifa Funke, que le dabe rmuchos dolores de cabeza Desde su escondite en las malezas, Eleggud vela como Nifa maltrataba a su padre de palabra y de obra, y decidié darle un escarmiento. Un dia en cue Nifa Furke habla andado una larga distancia y estabe muy sudado, se arrim6 a un arbol para reftescarse con su sombra, Eleggud sacudis el arbol, del que cayeron muchas hojas y polvo que enfermaron a Nife. Entonces Obatald, desesperado, pidié ayuda. Y Oggtin, que veria por el camino le vando tres cuchillos, le rindié moforibale a Obatald y le pregunto qué pasaba. Al enterarse de lo sucedido, Oggi llevé a Nifa al rio, lo baté con hierbas y lo restregé con el acho fun fun de su padre Pero aunque le hizo ebb6, le dijo que debia ir a consultar con Orula. Eleggud, que seguia escondido escuchando, decidi6 cerrarle todos los caminos. Hasta que se apiadé de Obetald, se inclin6 a sus pies y le rindié moforibale, dicién- dole: Yo voy a salvar tu hijo, Baba Mand6 a regresar al atribulado padre y salié rumbo al ié de Orula. Cuando lleg6. se escondié y Nifa Funke se pudo consultar por fin con Orula. Este, al tirarle el ékuele, le ordend limpiarse con tres pollos y yerbas y entregdrselos a Eleggud, quien lo salvaria de todas sus malas situaciones. 2, Por qué se saluda primero a Eleggué El hijo de Olof cufria porque su padre estaba muy grave y no habla mode de cu rarlo, ya muy desesperado se le presenté Eleggud y le pregunté por qué estaba tan triste, éste le contesté que su padre estaba muy enfermo y no tenia cura. Elegeus le pregunté entonces —éQué cose me dards si curo atu padre? Y éllerespondié Lo que ti quieras. Eleggud le dijo que fuera a la playa, que alli se encontrarfa con una mujer gords sentada en un pildn y que bajo ese pilén estaba el secreto que curaria a su padre sin embargo, para obtener ese secreto tendria que sostener una gran lucha con esa mujer y derribarla. El muchacho fue a la playa, luch6 con la mujer y la vencié, co- gi6 el secreto y lo lev6 consigo, se lo dio a la prenda de su padre, y éste se curd, Ales tres dias el muchacho salié a buscar a Eleggud para darle lo que l quisiera, lo encontré y éste sélo le pidis que se le concediera estar siempre detrés de la puerta para que cuando entrara todo el mundo lo tuviera que saludar primero y asi fue (el secreto era un huevo de paloma). 3. Eleggud cura a Olofi En cierta oportunidad Olof padesié un mal misterioso que le impedia trabajar en sus labranzas. Todos los santos habian intentado aliviarlo, pero sus medicinas no habian logrado ningiin resultado El padre de los orishas, e| Creador, ya no podia levantarse, pues se encontraba extenuado, débil y adolorido, Eleggud a pesar de sus pocos aftos pidié a su madre Oyé que lo llevase a casa de Olof aseguréndole que lo curarfa, Oy lo llevs. Eleggud eecogis unas yerbas, hizo un brebaje y tan pronte Olof le concumié, haciendo una larga muses, empazé a canary a fortalecerse depriss ‘Agradecido Olof, ordens a los orishas mayores que precedieran 2 Eleggué. De- Pposité en sus manos unas llaves y lo hizo duefio de los caminos. Desde aquel dia toleré con ilimitada paciencia las travesuras de Eleggud 4. Eleggud come por primera vez Eleggud comia desperdicios, pero al enfermar de gravedad Olaf, fueron todos los eabios a verlo y nadie pudo curarlo, Eleggud se puso un gorro blanco como al que usan los babalaosy con sus yerbas muy pronto lo curd. lofi le dij: —Tantos sabios como tengo y ninguno consigui6 curarme. Eleggud, pide lo cue quieras, muchacho. Y éste que conocis la mizeria le contesté: —Quiero comer antes que nadie y que me porgan en la puerta para que me salu: den antes que a nadie también —Aal eerd —dijo Olofi— y ademde te nombro mi meneajere. 5. Eleggud dios de los caminos y enctucijadas Goerto dia Olof picid a Eleggud que trajese a todos los santos a su casa. Elegzud fue y les dijo que aquella era una orden de Olofi, que no lo ofendiesen faltando 2 Ia cit, Todos fueron en la noche muy bien vestidos con sus mejores prendas, menos Eleggud. que aunque fue vestido de blanco, fue muy humilde y honesto. Olof loz llamé uno a uno y lez entregé una calabazs. Todos Ia recibian con fri aldad y desprecio, y al ir camino a sus casas cada uno tiré su calabaze en el carnino, El ditimo en salir fue humilde y obediente Eleggua, que iba muy con- tento montado en su caballo muy flaco, y vie con sorpresa 2 lo largo de todo caine las calabazas que Olofi ler habia dado a loz demds. Eleggud peneé en lo triste que se pondrla Olofi si supiera qué hablan hecho con sus calabazas, se desmonté del caballo y las recogié una por una haste llegar a su casa. Alli le contd 3 su mujer el reparto hecho por Olofi entre los orishas, cémo éetos habian despre- ciado al supremo creador tirendo las calabazas en el camino y cémo ¢! las habia recogido. La mujer le dijo que no habia nada que cocinar en la casa y Eleggua le conté que las calabzzas estaban repletas de monedas de oro. De inmediato re- grezé a darle a Olof |a buena nueva, Olof lo recibié, excuché en detalle el relate de lo sucedido y dijo: —Esas calabazas son tuyas, por ser un buen hijo, y muy obediente, por todas es- te vi tudes seris dusio de los camino y encrucijadas, y comeris siempre primero que los demas. 6. Fleggud salva al loro Olof crganizé un concurso y convocd a todos lee péjaros pars decidir cudl era el mds hermoso. Todas las aves se prepararon, y el loro, que siempre habfa tenido fi- ras y lindas plumas, empez6 a jactarse de su apariencia. Las demas aves le tenian mala voluntad, imaginaran que Olof la declararia el mas bella, y le pidieron ayuda, a un brujo que vivie apartede en Ia montaiia, El viejo les prepar6 un afoché para que se lo soplaran al loro cuando llegara al con- curso. De camino hacia el lugar e! loro no se dio cuenta de que entre la maleza ettaban excondidas unas aver que 3 cu pace le echaron el afoché, |e hicieron perderel sentido y la cabeze empezé a datle vucltas. Perturbado, y sin saber dénde estaba, el loro se encontré con Eleggus y le cont6 lo sucedido. Eleggud se dio cuenta de lo que hablan hecho can ély lo guid por otro canine que atravezabs un rlo en el que sue plumas quedaron limpiae Cuando llegaron, Eleggud le conté a Olof lo sucedide y este dijo que ya que habian querido hacerle dafte, a partir de ese momento las plumas del loro servirian como arma para contrarrestar cualquier afeché. Basta decir que el loro gané el premio, 7: La muerte de Eleggus Eleggud era hijo de Okuboro, rey de Afiagui. Un dia, andaba con su séquito y vio en el suelo una luz con tres ojos. Al acercarse descubrié que era un coco seco. Eleggud ze lo llevé a ou palacio, lo mostré a sus padres y lo tid detras de una puerta Poco después todos se quedaron asombrados al ver una luz que salia del obbi Tres dias mas tarde, Eleggud murié ‘Todo el mundo le cogié mucho respeto al obbi, pero con e! tiempo, la gente se olvide de él Pronto el pueblo estuve en una situacién desesperada, los arubbé se reunieron y llegaron a la conclusi6n de que la causa era el abandono del obbi Este, en efecto, estaba vacio y comido por los biches. Los viejos acordaron hacer algo duradero y pensaron en colocar una piedra de san- to (ots) en el lugar del obbi, detrés de la puerta Para comunicar los secretos de la vida y la muerte le pusieron une mane de caracel (veintivin caraceles), y le dieron a cada signe un nombre. Asi las histories fueron contadas segin los signos hasta les dias de hoy Fue el origen de Eleggud como oricha, Por ezo 26 dice: «iki lobi ocho» (El muerte parié al santo) Oggtin Oggiin, ©! custo del hierro, ex un hombre de monte iraccible y zclitaro. Cuando: los orichae bajaron la tierrs dl ce ancargé con eu machete infatigable de cortar lor troncos y las malezas para abrirlas paso Vivia entoncas en casa de cus padres, Obstald y Yernd y junta a cus hermanos Ochosi y Eleggué Oggiin estaba enamorado de su madre y varias veces quiso violarla, pero no lo consiguié debido a la vigilancia de Eleggud Poco después, Oggiin se las arreglé para conseguir su propésito pero fue sorpren- dido por Obata Antes de que éste pudiera decir nada, Oggiin grits: —Yo mismo me maldigo. Mientras el mundo sea mundo s6lo trabajaré para la Ocka. Entonces se fue al monte sin mas compania que sus perros, se escondid ¢e los hombres y ninguin orisha consiguié verlo, s6lo Ochosi, su hermano el cazador. ‘Trabsjaba sin descenso, pero estaba muy amargado. Ademds de producir hierros, se dedicd a esparcir ofoché por todas partes y el arayé comenz6 a dominar el mun- do. Cuando Oshin se metié en el monte, lo atrajo con su canto y le hizo probar le miel de la vide. Aunque Oggiin siguié trebsjando, perdié la amergura, no volvié a hacer ofoché y el unde se apacigué. Hay quienes dicen que cuardo salié del monte, Oshiin lo llevé hasta Olorun, quien lo at6 con una cadena enorme, pero este ez uns fibula. ¢Qué cadena podia ser mde fuerte que |a mriel de Oshiin? Osun Osun era el vigia de Obatald. Obatald vivfa con su mujer, Yet, y sus hijos Oggin, Ochosi y Eleggud. Oggiin era el preferide y cus hermanos tenian que obedecerlo. Sin embargo, Oggiin estaba enamorado de : y le cubrié de riquezes 4, El suftimiento Obatald gobemnaba en [3 tierra y la muere, lleis Ana, In enfermedad; Eyd, Ia trage- dia; la discordia, Ia; 0%, la vergilenza y Eyé, la sangre, tuvieron mucha hambre Porque nadie moria, ni se enfermaba, ni peleaba, ni se abochornaba, resultando que el bien de unos era el mal de los otras Entonces Iki, Ano, 0%, Ia y Eyé decidieron atacar a los stbdites de Obatalé Obatald aconsej6 a los suyos que no se asomasen a las puertas y a las ventanas, ni salieran 2 las calle. Y para calmar a Iki, Ano, Of6 y Eyé les pidié que tuvieran cal- ma, pero el hambre era atroz y ellos decidieron salir a las doce del dla, con palos y latas, haciendo un gran estruendo por toe el pueblo Las gentes curiosae sin pensar ge asomaren a laz ventanas. Iki aproveché y cart muchas cabezas. Luego a las doce de la noche volvid a ofrse un ruide ensor- decedor, los imprudentes salieron a las calles y se asomaron a las puertas y ver- sanaa. Nuevamente Ik cortd muchas eabezes: Deade entonces a las doce del dia y 2 las doce de la noche: Iki, Of6, Ina y Eyé rondan las calles en busca de victimas; sin embargo, las personas juiciosas a esas horas <2 recogen en sus casas implo- rando a Obatalé que las proteja. 5. Obara [Ogonda) Obstald e! padre de todos los santos tuve hijos con su esposa Yemayé (Yembu na Yemayd de cabellos plateados) ‘Asi nacieran Eleggud (el que abre loz caminoz), Oggiin, Ochosi y Ozun. En une ocasi6n, Oggun le falt6 el respeto a su madre, Obatald, levant6 su espada para maldecirlo y él mismo Oggiin dijo —Padre yo mizme juro que mientras el mundo sea mundo, trabajaré con el hierro ylo haré desde lugares agrestes, espinosos y apartados. Obstali lo dejé ir y cuando se marché, mand6 a matar a su propis descendencia. Eleggud el mensajero se llevd a Shangé y s¢ lo entregé a Dadd (la hermana mayor de Shangé) para que lo criara. A Orula lo enterré al pie de la Ceiba y todas los dias le llevaba comide Un dia Obatald se enfermo, no tenia cura, y comenzo 2 perder la vista Allo que Eleggui le dijo —Padre yo puedo buscar quien le cure —y entonces trajo a Shangé. Este era tan grande y hermoso que su padre Obatald no lo reconocié y le pregunté: Come te puede pagar? Y Eleggud intervino y dijo: —Perdénalo porque se a el hijo que mandaste a matar y su hermana Dadi lo oti. CObatala lo perdond y le conté Ia historia de la traicion de Oggun quien habia fal- ado al respsto a Yernbul y ze comia la comida de sus hermanoe. ‘Shangé |uré vengarse y comenz6 una gran guerra contra Ogguin que no tenia fin, 6. Historia de Obatalé En une tierra donde vivian todos los santos y Obatald era el gobernador, los dems santos se revelaron contra él porque alli todes determinaban el angel de Ia guardia con caracoles, cada uno con el suyo. Un dia, Shangé comenz6 2 notar que habia mis hijos de Babs (Obatald) que de otros cantos y decidié reunir s lor deme, lez contd su desconfianza y les pidié su opinién. Estos le dieron la razén y todos se pusieron de acuerdo para ira casa de Obatali y reclamarle, porque en su casa nun: ea salia un hijo de otro santo que no fuera él, Obstald que miraba a los aleyos con su caracol era el obbd de aquellas tierras. Todos los santos acordaron ir a casa de Obstald, pero temmian que él lor castigara y por e#0 ninguno queria hablar en pare sona; entonces Shangé ij: Yo le hablaré 2 Obatalé —acto seguido Shang6, Oshiin y Oggiin se unieron. Cuande llegaron a casa de Obatali, éste sintié el alboreto, salié y les pregunté 2 qué venian. Shang6 se adelants le dijo —Mire Baba, nosotros estamos aqui porgue queremos eaber gpor qué cuands ust ced registra a un aleyo y determina el dngel de la guardia no salimos come duefios de esas cabezas ninguno de nosotros? Entonces Obatali le dijo a Shangé: —Lo que pasa en mi casa yo lo determine asi Siendo asi Shangé dijo —Bueno Baba, eso no es justo, mejor vamos para casa de Orula pera que nos dige como resolvemos este problema Obatald respondio: —Esté bien que asi sea. Ustedes tienen raz6n, porque Orule no hace santo, 0 sea, ho va a ninguna cabeza de ser humana por mandate de (Odu Olof) y ustedes desconfian de mf, pere yo también desconfio de ustedes, por eso, mientras existe el mundo, Orula determinard el angel de la guardia de cada uno de los seres hu- mance, ya que les imparcial To Iban Eshu, 7- La paz de Obatalé Jebioso (como se llama a Shangé en el pais de los arard, en Africa), acababa de f- ralizar una gran batalla. Llegé entonces a la tierra de los ewes, donde reinaba un gran sefior llamado Asojuano, el Baball Ayé de los yorubas. El rey dio a Shangé tna gran acogida y hospitalidad en su palacio y entre su pueblo, donde reinaba una gran paz. Jebioso, dvido de poder, al ver la gran armonia de esa nacién, comanzé a tramar|a forma de instalarse en el trono: En una ocasién el rey Ascjuano visité a su hermana en un pueblo vecino, por lo que Jebioso, junto con otros huéspedes del rey, tomé las armas y se apropié del reine. Cuando velvié el rey comenzé una guerra sin cuartel, tan fera que Sorad- donu, Obatalé en persona, decidis intervenit. Jebioso se disculpé diciendo que el rey habia querido expulsario, pero éste con- testo que eso era falso. Somaddonu decreté lo siguiente: «Los dos tendrdn los mismos derechos y las mismas atribuciones, pero deberin compartir el poder sin pelear» Jebioco y Aecjuane parecieran aceptar |a decizion, pero quedaron inconfarmes, y desde entonces libraron con sus pelvos magicas una guerra silencioss de hechi Para ello Azojuane bused una hierbe llamada ezcoba amarga. Mientras, Jebioso utilizaba atipola. Las hechicer‘as provocaron una epidemia terrible que tra- jo muchas muertes. Ante -a desgracia, Dare (Oval, llamé al gran senior Somad- donu, el maximo juez, y para recibirlo adomé su trono, el flamboysn, coronando su copa con flores de intensos tonos naranja y rojo fuego. Asi bajé 3 la tierra el jus- ‘ciato Obstald, y al ver lor dafiez causados por Is brujeria de |a ezcobs amarga ys stipola dijo: «A partir de ahora estas hierbas vivirin en tierraz separadac: donde razca una nunca prosperard Ia otra. Asojuane fue condenade a vivir errante mientras que Jebioso jamas volvié a vivir en paz. El flamboyan, al cubrirse de flores anunciarla epidemias y muertes. 8. Obatald y su Obatala, después de aparearse con Aggayli Sold, tomé el camino de Osan Quiritan yascendié por las cumbres que conducen a su ilé blanco y se entregé a sus men- esteres, sin darle innportancia a este epizadio, Al poco tiempo sintié Ise molestise que anteceden 2 la matemidac; tampoco ee. preocupé y continud entregada a sus ocupaciones: Hasta que un dia sintié unos dolores muy fuertes, como si algo quisiera despren- deise de sus entranas. Obatala dijo: —Pujaré hasta que salga afuera. Al rato tuvo al nifio. Lo tomé en brazos y acaricidndelo dijo: —Te llamards Shanes. Me gusts eve nombre —contestd el moquenquen Obatald volvié a entregarse a sus acuntos y no tomé en consideracién al mequen: guen, que se aburria corriende de un lado a otre de Ia casa, © bien permanecia largo tiempo tendido en el suelo con les ojos fjos en la cupula del cielo. ¥ cuando vela venir a la madre, abrazaba a sus piernas y preguntaba con ldgrimas en los —Obatalé, quién es mi padre? —No sé, moquenquen. jno me molestes! Shangé chillaba. —Guay, guay, guay. Y se separaba de la madre muy apesadumbrado y compungido. Y todos los dias era |o mismo: —Obatald, jquiero ver a mi padre! —Mequenguen, no tengo tempo para contestarte —|Quiero ver a mi padre! Hasta que un dia Obatald, obstinada, le respondib: Es Aggayt Sold; ivete y quédate con ell Shangé marché ligero por las montanas como una gacela y se intend en el monte ertandos —iAggays Sold! jAggayd Sol Y acuella tarde Aggayll escuché la voz de Shangé reclamando su nombre, y se de stuvo en el recode de un camino a experarla —2Qué buscas, moquencuen? —Busco ami padre a si, quién eres? —Soy el moquenquen de Baba. Alezcucharla, Aggsyiitemblé de ira y voluié a interrogarte Quin es tu padre? Tu eres mi padre. Entonces Aggayii le dijo —Moguenquen, tengo mucha hambre para que vengas con esas sandeces. Te asaré y me servirds de comida. Shangé no se inmuté y |e dijo zenriente —No me matards; eres mi padre. —eQue no?... Pues verds. Aggayl tomé unas ramas, las junté y prendié fuego; comenzé a avivar Ia llama ante el nifio que sonrefz. Cuando la hoguera estuvo en su punto, tom6 al moquen- guen par lot brazos lo arrojé y dijo regacijindose —Hoy me alimentaré con tu carne tierna. El fuego crepitaba y alumbraba con tenues destellos e! atardecer, y las llamas en multiples lengiletse relamfan inofensivas «| cuerpe del moquenquen, que per. manecia erguido en medio de la hoguera Ah, moquenquen, jahora vers cémo te achicharras! —dijo Aggayli y tomando tan gajo le pegé con é Pas6 una amordé por alli y al ver el suplicio del nifio corri6 hasta llegar al pueblo inmediato y denuncié a toda garganta el criman de Aggayti Sold La gente se reunié y comenz6 a dar su opinién, Unos éecian: —Debemes ir alld'y castigar a Aggayii Otros: Lo mis prudente as avieara Olof Dos mujeres, Oy y Oshin, se encargaron de llevar el mensaje a Olof. Enterado Olof, dijo a Oya, entregandole una centella: Vey alumbra ls selva. Lo demis estd hecho. —Trdeme el moquenquen —dijo, dirigiéndose a la segunda mujer. Cuando Aggayii Sold vio venir la centella, corrié despavoride, dando zaltos como Un simio: se detuvo ante una palma y la escalé en un santiamén. Alli qued6 temb- lando de miedo. Oshinn rescat6 al moquenquen de las llamas y ambas mujeres volvieron adonde estaba Olof. Este dijo dirigiéndose a Shang. —iTe nombro duet del fuego! A Oya le dijo: iT eres duefia dela centellal Otro dia te tocard a ti; hoy he repartido muchos ashé —dijo refiriéndose a Os: hain one Al principio Olokun reinabs selo en el mundo, pero Olaf se aburria (para muchos la vida y los problemas de los hombres no son més que un juego con el que la di- vinidad se entretione). Ertonces Oroifa, con la fuerza que le dio Olorun, hizo sur- girla primera montana desde el fondo del mar. As{ nacié Oké. Luego Olodéumare reunié 2 lor demés orishas en Okeé y le seftalé a cada uno su dominio ero sin Oké ninguno hubiera podido hacer nada y por eso siempre hay que recor darlo y hacerle ebbs. Qué pasaria si Olé volviera a hundirse y dejara a Olokun so- lo? Oraniyén En cierta ocasién Ogguin arras6 una aldea y rapt a une doncella que convirtié © su mujer. Cuande Oddud, el padre de Oggiin, vio 2 Ia joven, se enamorS de ella y también [a posey6. Nueve meses mis tarde nacié Oraniyan, fruto de aquellos amores confuses mitad blance y mitad negro, porque mientras Oggiin era muy os curo de piel, Oddua era muy bianco. Al principio aélo exista el cielo, Oloddumare cred entonces sicte principes cors rrados, que se repartieron todas las riguezes. A Oraniyan, el mas joven, solo le de- jaron uns bolea con uns eustancia oscura, veintiuns barras de hierro y una gallina Oraniyan esparci6 la sustancia oscura sobre las aguas y vio como surgia una mon sata Entonces la gallina se posé alli y comenz6 a escarbar, agrandindola. Asi surgié la Tierra. Cusnda los principer vieron el mundo, quisieron apederarse de él, pore Oraniyén transformé las veintiuna barras de hierra en lanzas y flechas y los es panté, amenszindolor de muerte. Entonces lo reconocieron come sl safer y dueno de la Tierra a. Yemayd Al principio, sdio habia fuego y rocas ardientes. Enionces Olof, el Todopoderoso, quiso que el mundo existiers y convirtié el vapor de la llamas en nubs. Lae rubes provocaron un diluvio que apagé el fuego. En los huecos enormes, entre las rocas 22 formé Olalu, al ockano —aue es terrible y todas temen—. Pero el mar tam: bien es bueno porque es la fuente de la vida, y el agua hizo venas en la tierra para que Ia vids se propagara. E2a e+ Yemayi, Ia Madre de laz Aguas, Por exo también se dice que antes que nada existiera, Yemayd estaba tendida cuan large era y de re- pente dijo Me duele el vientre —y de ella salieron los ros, los orishas y todo lo que vive so bre la terra, 2. Yemayé y Shangé Yemayd fue medre de crianza de Shang6, pero como éste era vividor y parrandero, no habia mujer a ls que no le hiciers el amor Cierto ofa Shangé invite a Yemayd a hacer el andoka y ella acepts, lo invité a mantar en cu barea y se adentraron en el mar donde estd su morada. Yemayd aprovecho que Shangé no sabia nader, cuando estaban en alta mar ella le pregunt6 si todavia querfa hacer el endoko con ella, € le contest que al, y entoress ella se tid al mary dejé 2 Shang sole en la barca En ace momento ze revalvié en «fonda, las olas embravecidas yolearon lz barca y siraron a Shangé al mar éste dasesperade llamaba a Yemayd quien lo llev6 a la oni la tras hacerle ver el respeto que él le debi 3-Yemayé salva a su hermana Oshéin Yemayé senta un inmenso amer por su hermana Oshiin, una reins avuy rica cue presumia de su espléndids figura, de sus joyss, de sus suntuosos vestides y su se dosa y larga cabellera, Pasaba largas horas ante el espejo o miraba el refiejo de su rostro en las claras aguas del rio que lleva su rombre, mientras se peinaba y una y otea vez sus largos eabellos que eran su orgullo Sin embargo, el reino de Ozhin fue victima de sangrientas guerras de conquists: y ella tuvo que huir y abandonarlo todo, Desde entonces vivié en la pobreza. De sus magnificos vestidos sélo le qued6 uno que de tanto lavarlo en las aguas amarillas, del rio, toms e: olor: tavo que vender sus joyas para poder comer: y, ante tanto sufimiento perdié el pele. Oshtin, a bella entie las belles, se vio de golpe sole, pobre, ezclava y en la miseria Peto Oshtin no estaba sola. Todos los riot desembocan en el mary en su fondo vive su hermana mayor, Yemayd, la persona que mis la amaba, quien supe de sus sufrimientos y fue en su ayuda No llores mas, Oshiin, Tus légrimas se me clavan en el corazén. Reina fuiste y reina volverds a ser por la gracia de Olof. De hoy en adelante, te pertenecerd todo el oro que se encuentra en las entrafias de la terra} todos los corales que hay en el fondo del mar serdn tuyos para que te adornes con ellos: no volverds a trabajar co- imo las esclavas sino que te sentards en un trono dorado y te echards fresco, como, corresponde a las reinas, con un abanico de pavo real, animal que es mie, y gue zerd tuye desde el dia de hoy: Y para que no te atormentes mis, mirs: gves mi ca. bellera? @Recuerdas que ella ex mi orgullo, lo misma q) Ia tuya lo era para ti? Aqui la tienes. Hazte una peluca con ella para que nadie te vea as( y puedas esperar tran- guile hasta que te crezca el peo. Asile dijo Yemayd a Oshiin, mientras que, con légrimas en los ojos, se corté su ca belle. Desde exe dia Ochiin defiende siempre a las hijas de Yemayd y Yernays a Ine fe Oshiin. Esa es la causa porla cual as hijas de Yemayd y las de Oshiin no deben cortarse mucho el pelo. 4 Yemay4 y el poder de los caracoles Yemayé estaba casada con Orula, gran adivinador de la tionra de Ifé, que hacia mila gros y tenia una gran clientela. En exe entonces, Orula dominaba el secreto de los caracoles, pues Yernaya, dueria del mar, los peces y los caracoles lo habia iniciado, y él, a su vez, los interpretaba a través de los oddun o leyendas de cada uno. Pero un die Orula tuvo que hacer un visje largo y tediose para asistir a una reuniin de vss que habia corvocado Olof, y como demoré mds de lo que Yerayd imag: Inaba, ésta se qued6 sin dinero, por lo que decicié aplicar su sabiduria, A cada per- sone que venie a buscar 2 Orula para consultarse, ella le decia que no se preocupara, y como era adivinadora de nacimiento, sus vaticinios tuvieron gran Grito y sus ebbés salvaron a mucha gente. Cuando Orula regresé, oyé decir que habia una mujer en su pueblo que adivinaba y era milagrosa. El se cisfraz6 y preguntando llegé « su propia casa. Yemayé, al ser descubierta, le dijo: ATi crelste que me iba a morit de hambre? Orula, furieso, la Ilevé ante Olof y Este, sabio entre los sabios, decidié que Orula registrara con el ékuele, los ikines y el até de If y que Yemaya dominara los cara- coles slo hasta el numero doce. Pero le advirtié « Orula que cuando saliera Yernayi en su oddun, todos loz babalaos tendrian que rencirle veneracién, tocar con la frente el tablero y decir: «Ebb6 fi ebboada». 1. Aggayti Sold Aggayli Soli, el anciano y robuste labrador, habta logrado dominar el rfo; con- struyende con un enatme drbal una bates que le permit(a cruzario y sjercer #l of clo de barquero. Una vez llegs 2 [a orills del rio una mujer vestida con amplio sayal, hermosa de rostro y de finos modales, y morté la barca indicdndole con un gesto que la llevase al otro lado. Aggayii al ver su presencia distinguids, creyé prudente no comentarle cual era el precio que solia cobrar por hacer su trabajo, y la acomeds en su barca sin decir nada, Cuando llegaron 2 la orila, la mujer salté y se ordend ceremoniosa los pliegues del vestido, cin mirar apenae al barquero. Estuvo ae( | tiempo sufciente para que Ag gayi Sold reclamase su pago: —Omordé, pigame al tribute. En respuesta la mujer se quito su vestido y se tendi6 en la hierba Aggaylifornicé con la mujer y ella le dijo Has tenido el alto honor de acostarte con Obatelé Y desaparecié dejando al barquero pasado. 2. Aggayti perdona a Oggin Aggayli era obbé ce la tierra Addo Shaga y Shangé era su subalterno. Muchos pueblos estaban sometidos « Aggayi y en cada estacién del atic le rendian tributo envidndole un barca lleno de alimentos. Shangé, que deseeba la posicién de Aggayii, hechizé a Eleggud y mand a un grupo d= hombres para que interceptaran uno d= aquelles bareas y robaran loz tributes. Puso al frente de la banda a Oggin, guardién de Oddud, cedido por éste a Aggaylt quien lo habla sido nombrado su ama de llaves Pronto hubo hambre en el pueblo de Addo Shaga y Aggayii llamé a Shangd para que le dijers qué ocurria con los barcas de provisianes que no llegaban. hangs == hizo el tonto y no le respondi6. Aggay¥ decidié cobrar el tributo por la fuerza, pero antes de partir con sus guerreros fue a registrars® a casa de Orula, quien le contd lo que estaba ccutriendo y le mandé a taer a Eleggud para quitaile el encan- tamiento, haciéndole un ebbé con una ett. Shang6, desconocia lo sucedido, y mand6 a atacar otro barco de provisiones, pero Eleggud y sus guerreros apresaron a Oggin y sus hombres, los molieron a palos y los llevaron ante Aggayl, que en esos momentos recibia la visita de Obatald. Este, al ver a Oggén, su hermano, en tan malas condiciones, le pidid a Aggayti que lo perdonara, y as{ fue. Desde entonces, Oggin, temeroso y avergonzado, ive junto a Obstalé 3. Yemayd y Aggayt Aggayl invité a Yemayé a ira su ilé en las entraflas de le Tierra. ll fueron amantes, deminaron las estaciones y Ilegaron a un equilibrio entre los rayos del Sol y el calor, y las aguas frescas de Yemays. Aggayti le dijo a Yemays que si sufria arrebatos en los que quisiera tragarse la Tierra o enfiar sus aguas, él las calentaria y asi formarian une balanze entre los dos. Asi nacid el equilibrio, tan recesario para que haya vida. Aggayii de dis es el Sol y Yernayd es Nana Buruki, [a Luna 1. Shang6 ‘Aggayli el duefo del rio, tuvo amores con Yemayé y de ellos nacié Shangd. Pero Yemayé no lo quiso y Obatald lo crié. Al reconceerlo come hijo, le puso un cellar blanca y un punz6n rojo, Dijo que seria l rey del mundo y le construyé un castillo ‘Shang6 baj6 al Congo y se hizo un joven tan revoitoso que Madre de Agua Kalunga lo tuve que expulsar de aif. Entonces tom su tablero y su pilén, con los que habia bsjado del cielo, y tomé el camino del destierro. Andando y andando, se encontré con Orula, 2 quien le dio el tablero porque sabia que era hombre de tespeto y lo cuideria Desde entoness Shangé adivine con los caracoles y los cocos, canta, esteja y bus ea pendencias. Cuentan que como Shangé peleaba y no tenia armas, Osa(n, que es su padrino, le prepard e! secreto del giro. Cuando se oye tronar, se dice que Shangé anda de parranda con sus mujeres o que cabalga por el cielo 12. Shangé selva ol babalac Un babalao levant5 en ptiblico a bandera de Shangé a la misma altura que la ban- dera del reino yel rey. indignado, pregunté: —

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